RECURSOS LITERARIOS ESPECIALES
Símil, Metáforas, Proverbios, Parábolas, y Alegorías
El análisis literario nos conduce a un substancial conocimiento
respecto a las características de estas formas literarias y los principios
necesarios para interpretarlas apropiadamente.
Dos de los recursos literarios más sencillos son los símiles y las
metáforas:
Símil = comparación, semejanza entre dos cosas. Figura que
consiste en comparar expresamente una cosa con otra, para dar idea
viva y eficaz de una de ellas.
El Símil es simplemente una comparación expresada, y por lo
regular emplea las palabras como o semejante (por ejemplo, “el reino
de los cielos es semejante. . . “).
Metáfora = Empleo de las palabras en sentido distinto al que
propiamente les corresponde, pero que tiene con éste alguna
conexión. Consiste en trasladar el sentido recto de las voces en otro
figurado en virtud de una comparación eficaz. (Retórica: arte de bien
decir, de dar al lenguaje eficacia para deleitar, persuadir o conmover).
Una Metáfora es una comparación no expresada: no emplea las
palabras como o semejante. El sujeto y aquello con lo que se compara
están entrelazados en lugar de mantenerse separados. Jesús empleó
metáforas cuando dijo: “Yo soy el pan de vida”, y “Vosotros sois la sal
de la tierra”.
Tanto en los símiles como en las metáforas, debido a su
naturaleza compacta, el autor por lo general trata de resaltar un punto.
Por ejemplo que Cristo es la fuente de sustento para nuestra vida
espiritual, o que los creyentes deben ser ejemplo de una vida piadosa
en un mundo impío.
Anexo 1
Se entiende por Parábola un símil extendido. Se expresa la
comparación. Se mantienen separados el sujeto y lo que se compara
con él. La comparación se explica más ampliamente.
Una parábola procede generalmente al mantener la historia y la
aplicación distintas una de otra: por lo general la aplicación sigue a la
historia.
Se entiende por Alegoría una metáfora extendida. No se
expresa la comparación y están entremezclados el sujeto y lo que se
compara con él.
Las alegorías entremezclan la historia y su aplicación, de modo
que una alegoría lleva su aplicación dentro de ella.
Ejemplos: Isaías 5:1-7- (parábola); Salmos 80:8-16/ (alegoría).
En la parábola la historia se halla en los versículos uno al seis y
la aplicación en el versículo siete.
En la alegoría la historia y su aplicación están entremezcladas y
se desarrollan juntas.
Para resumir: En los símiles y las parábolas las
comparaciones son expresadas y se mantienen separadas,
mientras que en las metáforas y alegorías ellas no están
expresadas y se entremezclan. En una parábola hay una separación
consciente de la historia y su aplicación, mientras que en una alegoría
hay un entremezclamiento de las dos.
Pueden verse los proverbios como parábolas o alegorías
comprimidas.
Proverbios.
El enfoque general del libro de Proverbios es el aspecto moral
de la ley, regulaciones éticas para la vida diaria expresadas en
términos de universal permanencia.
Los enfoques específicos incluyen sabiduría, moralidad,
castidad, control de la lengua, asociación con otros, holgazanería y
justicia. “Así como Deuteronomio predica la ley, los libros de sabiduría
la ponen en frases cortas y entendibles que son citables y fácilmente
digeribles.
Anexo 2