Sentencia T-118/22
Referencia: Expediente T-8.370.914 y T-
8.421.293 AC
Acciones de tutela instauradas por
Mónica Liliana Beltrán Duque, en
calidad de agente oficiosa de John
Edward Montoya Duque en contra de
MEDIMAS EPS (T-8.370.914); y, por
otra parte, Johana Sofía Ricardo Yepes,
en calidad de agente oficiosa de Ana
Yepes de Ricardo en contra de la Unidad
Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad
Policía Nacional (T-8.421.293).
Magistrada Ponente (e):
KARENA CASELLES HERNÁNDEZ
Bogotá D.C., veintinueve (29) de marzo de dos mil veintidós (2022).
La Sala Novena de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por la
Magistrada Diana Fajardo Rivera, el Magistrado Jorge Enrique Ibáñez Najar y
la Magistrada (e) Karena Caselles Hernández, quien la preside, en ejercicio de
sus competencias constitucionales y legales, ha proferido la siguiente
SENTENCIA
En el proceso de revisión de los fallos de tutela de primera instancia
proferidos: el veinte (20) de febrero de dos mil veinte (2020) por el Juzgado
Quinto (5°) Civil Municipal de Villavicencio, Meta, dentro de la acción de
tutela instaurada por Mónica Liliana Beltrán Duque, en calidad de agente
oficiosa de John Edward Montoya Duque, en contra de MEDIMAS EPS
(expediente T-8.370.914); y el fallo del ocho (8) de septiembre de dos mil
veintiuno (2021) por el Juzgado Primero (01) Promiscuo Municipal de
Corozal, Sucre, dentro de la acción de tutela instaurada por Johana Sofía
Ricardo Yepes, en calidad de agente oficiosa de Ana Yepes de Ricardo, en
contra de la Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional
(expediente T-8.421.293).
En virtud de lo anterior, con fundamento en el inciso segundo del artículo 31
del Decreto 2591 de 1991, el Juzgado Quinto (5°) Civil Municipal de
Villavicencio, Meta, y el Juzgado Primero (1°) Promiscuo Municipal de
Corozal, Sucre, remitieron a la Corte Constitucional, respectivamente, los
expedientes T-8.370.914. y T-8.421.293.
La Sala de Selección de Tutelas Número Diez 1 de la Corte Constitucional,
mediante Auto del 15 de octubre de 2021, seleccionó el expediente T-
8.370.914, para efectos de su revisión y, según el respectivo reparto, le
correspondió su conocimiento al Despacho de la Magistrada sustanciadora (e).
Posteriormente, mediante auto del 29 de noviembre de 2021, la Sala de
Selección de tutelas número once2 escogió para revisión el expediente T-
8.421.293, y lo acumuló al expediente T-8.370.914 “por presentar unidad de
materia, para que sean fallados en una sola sentencia”.
I. ANTECEDENTES
Expediente T-8.370.914
1. Hechos relevantes
1. El 6 de febrero de 2020, Mónica Liliana Duque Beltrán instauró
acción de tutela en calidad de agente oficiosa de su hijo, Jhon
Edward Montoya Duque, quien sufre de esquizofrenia paranoide y
se encuentra afiliado a MEDIMAS EPS.3
2. La entidad accionada le ha prestado los servicios médicos a través del
Hospital Departamental de Villavicencio. La médica tratante ha sido la
psiquiatra July Paola Sierra Pineda. Dicha profesional, en consulta del 5 de
diciembre de 2019, ordenó continuar su proceso psiquiátrico con la misma
médica tratante “por dificultades en la conciencia de enfermedad, en la
1Integrada por los Magistrados Paola Andrea Meneses Mosquera y Jorge Enrique Ibáñez Najar.
2 Integrada por los magistrados Alejandro Linares Cantillo y José Fernando Reyes Cuartas.
3Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Escrito de tutela. Pg. 17.
asistencia al seguimiento y la adherencia al tratamiento”4 con cita de control
en dos meses.
3. Mediante orden médica con “Número interno: 213492716”, MEDIMAS
EPS expidió la autorización de servicios.5 Sin embargo, dispuso que la IPS
que prestaría el servicio no sería el Hospital Departamental de Villavicencio,
en donde labora la médica tratante, sino la IPS MEDICOOP LTDA.
4. El 6 de diciembre de 2019, la agente oficiosa solicitó a la accionada el
cambio de la autorización de servicios para que el tratamiento continuara en el
hospital antes mencionado, sin que a la fecha de la presentación de la acción
de tutela hubiera obtenido respuesta alguna.
5. Según la agente oficiosa su hijo Jhon Edward fue diagnosticado
con esquizofrenia paranoide6, enfermedad que no tiene cura, sin
embargo, el tratamiento solicitado puede reducir los síntomas de su
enfermedad. No obstante, para un paciente de las características de
su hijo no es conveniente cambiar constantemente el profesional
tratante, dado que “resulta negativa la adherencia al tratamiento
en pacientes con estas patologías”.7
6. Con base en los anteriores hechos, solicitó que se tutelara el derecho
fundamental a la salud de Jhon Edward para que:
“se ordene a la accionada cumplir lo recetado por su médico tratante en
cuanto a que el seguimiento de psiquiatría sea realizado por su médico
tratante por las circunstancias expuestas, es decir, que la autorización de
servicios sea remitida al Hospital Departamental de Villavicencio, para su
cita de control del 10 de febrero 2020 y demás citas que se lleguen a
originar”.
4Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Historia clínica. Pg. 15.
5Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Orden médica. Págs. 7 y 8.
6Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Historia clínica. Pg. 4.
7Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Escrito de tutela. Pg. 17.
2. Pruebas que fundamentan la solicitud de tutela
La agente oficiosa acompañó a la demanda de tutela los siguientes
documentos8: i) cédula de ciudadanía y registro civil de nacimiento de Jhon
Edwar Montoya, ii) historia clínica de Jhon Edwar Montoya, así como
constancia de afiliación a la EPS MEDIMAS, iii) indicación médica
solicitando control en dos meses, autorización de servicios y cita médica
programada en MEDICOOP IPS LTDA y, iv) derecho de petición, de fecha 06
de diciembre de 2019, dirigido a MEDIMAS EPS en el que solicitaba que la
autorización de servicios de control de psiquiatría fuera remitida al Hospital
Departamental del Meta.
3. Actuación procesal y contestaciones
1. El 10 de febrero del 2020, el Juzgado Quinto Civil Municipal de
Villavicencio, Meta, admitió la acción de tutela, decidió vincular al Hospital
Departamental del Meta y corrió los respectivos traslados a los accionados y
vinculados para que ejercieran su derecho de defensa9.
2. En su contestación, MEDIMAS EPS señaló que autorizó los servicios
requeridos por el afiliado. En particular, la consulta de psiquiatría fue remitida
a la IPS MEDICOOP LTDA quien actualmente está contratada por
MEDIMAS EPS para la valoración por esa especialidad. Por ello, considera
que no se ha negado atención alguna.
3. Agregó que desde el 2018 el afiliado ha sido valorado por psiquiatría en dos
instituciones, por lo tanto, no se han realizado cambios mensuales como lo
indica la accionante, ni se ha perdido la continuidad del tratamiento. También
alegó que la acción de tutela era improcedente y que no se encontraban en
riesgo los derechos fundamentales del paciente porque el servicio se
encontraba autorizado y programado.
4. El Hospital Departamental del Meta manifestó, de una parte, que ha
prestado el servicio de manera adecuada cumpliendo hasta la fecha con su
8Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Anexos. Págs. 2 a 16.
9Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Auto que admitió la tutela.
Pg. 29.
obligación y, de otra, que toda prestación del servicio debe estar autorizada
por la EPS. Por lo tanto, solicitó ser desvinculada del proceso.
4. Sentencia de la única instancia tramitada en el proceso
El Juez Quinto Civil Municipal de Villavicencio negó el amparo solicitado.
Consideró que MEDIMAS EPS remitió a su afiliado a otra IPS (MEDICOOP
LTDA) de su red prestadora de servicios, lo que no conllevaría la violación de
derechos fundamentales, dado que la consulta solicitada no ha sido denegada.
Agregó que la consulta había sido programada con la prestadora de salud con
la cual MEDIMAS EPS ha contratado para que le brinde los servicios de
psiquiatría a sus afiliados. Por lo tanto, no se podría afirmar que el tratamiento
ha sido interrumpido o desmejorado.
Expediente T-8.421.293
1. Hechos relevantes
1. Johana Sofía Ricardo Yepes, en calidad de agente oficiosa de su
señora madre, Ana Yepes de Ricardo, manifestó que ésta última
tiene 80 años y se encuentra afiliada a los servicios médicos de la
Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional.
2. Indicó que la señora Ana Yepes de Ricardo sufre de diabetes,
hipertensión, alzheimer, parkinson, neuropatía, pérdida de la
movilidad y tiene una Gastro (Gastrostomía).10 A causa de esas
dolencias, los médicos tratantes ordenaron que se le prestaran
diferentes servicios y el suministro de tecnologías de salud.11
3. El 18 de julio de 2021 presentó petición 12 ante la Unidad
Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional, en la que
10Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Historia clínica. Pg. 9.
11Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 2. En
particular, le prescribieron: “asistencia en casa por fisioterapeuta, enfermería, fonoaudiología, el suministro
de pañales desechables, nutrifilo bolsas con equipo para alimentación entera y una serie de medicamentos y
materiales médicos de uso para la condición en la que se encuentra (Quetiapina de 50 mg tabletas, guantes,
gasa, glytrol apto para diabéticos)”.
12Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 11 y 12.
solicitó asistencia médica integral para la señora Ana Yepes de
Ricardo. Concretamente, solicitó:
“1. Nutrifilo bolsa vacía con equipo para alimentación enteral. 2.
Quetiapina de 50 MG tableta. 3. Paños desechables. 4. Pañitos
húmedos. 5. Crema antipañalitis adulto. 6. Crema antiescaras. 7.
Kit para curar heridas. (procedimiento: Gastrostomía), 8.
Ensure adecuado para paciente con procedimiento de
gastrostomía y diabetes. 9. Asistencia médica en casa de forma
permanente por profesionales en la salud (enfermera) y otros que
amerite la situación de salud de la paciente. 10. citas oportunas
con especialistas en medicina interna, y 11. Citas oportunas con
especialista en neurología”.
4. La accionada, mediante contestación de fecha 2 de agosto de
2021, negó las solicitudes 4, 5, 6, 7 y 8 porque:
“no se aportó historia clínica u orden de médico tratante donde
se haya formulado el uso de pañitos húmedos, crema
antipañalitis adulto, crema antiescaras, kit para curar heridas
(procedimiento: gastrostomía) y Ensure adecuado para paciente
con procedimiento de gastrostomía y diabetes”.13
13Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Contestación a
derecho de petición. Pg. 14.
5. De cara al suministro de “[n]utrifilo bolsa vacía con equipo
para alimentación enteral”, la accionada manifestó que se
encontraban a la espera de nuevo suministro. Por otro lado,
manifestó que el suministro de pañales desechables no estaba
cubierto por el POS (actualmente PBS), al ser insumos de cuidado
personal, por tanto, debía solicitarlo a través del comité técnico
científico y, el médico tratante debía diligenciar el formato
establecido para medicamentos, insumos y servicios de salud no
POS (actualmente PBS).14
6. En cuanto a las pretensiones 10 y 11, la accionada manifestó que
la cita por medicina interna se encontraba programada, 15 y respecto
a la consulta por la especialidad de neuróloga generó una
autorización de servicios en salud de fecha 27 de julio de 2021 16.
En cuanto a la pretensión segunda “Quetiapina de 50 MG tableta”,
manifestó haber hecho entrega de tales medicamentos al señor Jairo
Carrillo.17
7. Respecto de la “solicitud de atención domiciliaria de enfermería
y fisioterapeuta”, enviada a través de correo electrónico a la
accionada18, señaló que fue contestada por el mismo medio, en
donde se le indicó que “en el momento [no cuentan] con
presupuesto para la especialidad solicitada”.19
8. En virtud de lo anterior, la agente oficiosa solicitó que se
tutelaran los derechos fundamentales a la salud, la vida e integridad
personal y a la seguridad social de la agenciada y, en consecuencia,
14Ibidem. Para lo cual debería radicarlo ante la oficina de referencia, acompañado de historia clínica, copia
de carnet y cedula de ciudadanía.
15Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Autorización de servicios. Pg. 16.
16Ibid.
17Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Contestación a derecho de petición.
Anexó pantallazos. En el que soporta la entrega de medicamentos. Pg. 15.
18Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 18
“[email protected]”.
19Ibidem. En esta respuesta se suscribe la “oficina de referencia y contra referencia de la unidad prestadora
de salud sucre”.
se le brindara una prestación continua, integral, permanente y
eficiente de los servicios de salud que requiere para su condición.
2. Pruebas que fundamentan la solicitud de tutela
La agente oficiosa acompañó la solicitud de amparo de los
siguientes documentos: i) copia de registro civil de nacimiento,
con lo que se demuestra el parentesco con la señora Ana Yepes de
Ricardo, ii) copia de cédula de ciudadanía de la agente oficiosa, iii)
copia de la cédula de ciudadanía de la señora Ana Yepes de
Ricardo, iv) copia de la historia clínica y Epicrisis de la señora Ana
Yepes de Ricardo, v) copia de la solicitud de servicios médicos y
suministros y, vi) copia de las respuestas de la EPS accionada a las
peticiones realizadas.
3. Actuación procesal y contestación
1. Mediante auto del 31 de agosto de 2021, el Juzgado Primero
Promiscuo Municipal de Corozal admitió la acción de tutela y
ofició a la accionada para que rindiera informe sobre los hechos
que dieron origen a la solicitud de amparo constitucional.
2. La accionada, Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad
Policía Nacional, mediante respuesta de fecha 2 de septiembre de
2021, argumentó que a la paciente Ana Yepes de Ricardo se le
habían ordenado y brindado, dentro de los últimos 4 meses, las
atenciones médicas que ha requerido20.
3. Señaló que le ha brindado los servicios en salud que ha requerido
de forma oportuna y eficiente. Afirmó que no existe procedimiento
médico pendiente por realizarse, toda vez que el último trámite
solicitado por parte de los familiares de la paciente fue una consulta
por primera vez de fonoaudiología, la que fue aprobada y
notificada a los solicitantes el día 27 de agosto 2021.21 Y según la
accionada:
20Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Contestación de la tutela.
21Ibidem.
“a pesar de que el médico tratante hace mención en la historia
clínica que se autoriza atención de enfermería en casa y pañales
desechables, la accionante no aportada (sic) dentro del acervo
probatorio de la presente acción judicial, ORDEN MEDICA
firmada por el médico tratante autorizando a la señora Ana Yepes
de Ricardo lo mencionado en la historia clínica, ahora bien, en la
ORDEN MEDICA deberá especificarse por cuanto tiempo debe
requerir la paciente la enfermera en casa y el horario de las
misma[s], cual es la talla de pañales desechables que se
requieren, la cantidad por mes y por cuanto tiempo se los
ordena”.
4. Sentencia de la única instancia tramitada en el proceso
1. Mediante fallo de ocho (8) de septiembre de dos mil veintiuno
(2021), el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Corozal
(Sucre) negó el amparo de los derechos fundamentales invocados
por la accionante. Argumentó que no obraba en el expediente copia
alguna de la orden médica en la que el médico tratante prescribió
los servicios que solicitó a la EPS.
2. Sostuvo que no se había demostrado la incapacidad económica
de la accionante. Razón por la que el suministro de ciertos
elementos, como los suministros de aseo personal deberían ser
asumidos, en virtud del principio de solidaridad, por sus familiares,
así como los suplementos alimenticios.
3. En consecuencia, negó por improcedente la acción de tutela en
razón a que la situación fáctica que generó la supuesta transgresión
o amenaza del derecho fundamental no subsistía.
5. Actuación procesal surtida en sede de revisión
1. El primero de marzo de 2022, la agente oficiosa, Jhoana Ricardo,
a través de correo electrónico allegó al despacho de la magistrada
sustanciadora (e), órdenes médicas e historia clínica de la
agenciada.22
2. Concretamente allegó: i) historia clínica de fonoaudiología 23, en
tres folios; ii) historia clínica de gastroenterología, en dos folios;
iii) historia clínica de especialidad en neurocirugía 24, en un folio;
iv) órdenes médicas para servicio domiciliario de enfermería y
fisioterapia25, en dos folios y; v) una orden médica de terapias
fonoaudiológicas del habla26, en un folio.
II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS DE LA
DECISIÓN
1. Competencia
1. La Sala Novena de Revisión de la Corte Constitucional es
competente para revisar los fallos de tutela adoptados en los
procesos de la referencia, según los artículos 86, inciso 3 y 241
numeral 9 de la Constitución Política, en concordancia con los
artículos 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
2. Delimitación del caso, problema jurídico y esquema de
resolución
22 Concretamente día 24 de febrero de 2022 3:04 p. m. En el cuerpo del correo especificaba “…Señores:
Corte Constitucional / Mediante el presente comparto ordenes medicas de mi Madre Ana Yepes de
Ricardo…”
23 Pruebas allegadas el primero de marzo de 2022. Fecha del 02 de septiembre de 2021.
24La última nota medica en la historia clínica es del 30 de julio de 2021.
25Las ordenes medicas tienen fecha del 04 de agosto de 2021.
26La fecha de esta orden medica data del 15 de septiembre de 2021.
2. En el expediente T-8.370.914, la agente oficiosa presentó acción de tutela
en contra de MEDIMAS EPS para la protección de los derechos
fundamentales, a la salud y a la vida de su hijo Jhon Edward Montoya Duque.
Solicitó que se le ordenara a la accionada cumplir lo formulado por su médico
tratante, esto es, continuar con el tratamiento psiquiátrico con la misma
médica -tratante-.
3. En cuanto al expediente T-8.421.293, la agente oficiosa presentó acción de
tutela en representación de la señora Ana Yepes de Ricardo en contra de la
Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional, para que se
le amparara “el derecho a la salud en conexidad con los derechos
fundamentales a la vida e integridad personal, la seguridad social”, debido a
que la entidad accionada le negó diferentes servicios y tratamientos médicos.27
4. Con base en los anteriores hechos, la Sala encuentra que se deben resolver
los siguientes problemas jurídicos:
¿Se vulneran los derechos fundamentales a la salud y a la vida digna de
Jhon Edward Montoya Duque, por parte de MEDIMAS EPS, al no
responder y, por tanto, negar lo prescrito en la orden médica de su médica
tratante, que establecía la necesidad de continuar su tratamiento
psiquiátrico con la misma profesional y en la misma IPS en que se le venía
prestando el servicio?
¿Se vulneran los derechos fundamentales a la salud de la señora Ana
Yepes de Ricardo, persona mayor (80 años), quien sufre graves quebrantos
de salud,28 por parte de la Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad
Policía Nacional, al negar los servicios de atención domiciliaria por
fisioterapeuta y enfermería, citas por fonoaudiología, el suministro de
pañales desechables, nutrifilo bolsas con equipo para alimentación enteral
27En particular, solicitó que se le ordenara a la accionada el suministro de: “Nutrifilo bolsa con equipo para
alimentación, quetiapina de 50 MG tableta, [pañales] desechables, pañitos húmedos, crema antipañalitis
adulto, crema antiescaras, kit para curar heridas, (procedimiento: Gastrostomía), ensure adecuado para
paciente con procedimiento de gastrostomía y diabetes, asistencia médica en casa de forma permanente por
profesionales en la salud (enfermera/o) y otros que amerite la situación de salud de la paciente, citas
oportunas con especialistas en medicina interna, cita oportunas con especialista en neurología”.
28Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Sufre de Diabetes,
Hipertensión, Alzheimer, Parkinson, Neuropatía, Pérdida de la Movilidad y tiene una Gastro (Gastrostomía).
y demás medicamentos y suministros médicos ordenados por su médico
tratante?
1. 5. Ahora bien, estos problemas jurídicos han sido estudiados en el pasado
por esta Corporación. Por tal razón, la Sala reiterará los aspectos pertinentes
de la jurisprudencia de esta Corte relativa al derecho fundamental a la salud,
para luego resolver cada uno de estos problemas jurídicos concretos.
6. Para resolver el caso, la Sala abordará el análisis en dos secciones. En la
primera se referirá a los asuntos de procedencia formal de las tutelas objeto de
revisión, esto es: (i) la acreditación de la agencia oficiosa en la acción de
tutela y, (ii) la procedencia del amparo respecto al derecho a la salud.
7. Sólo una vez superado el anterior análisis la Sala se referirá en la segunda
sección al análisis de fondo de la acción, momento en el cual, de ser el caso,
procederá al correspondiente análisis de los casos en concreto.
Primera parte:
Procedencia formal de la acción de tutela
3. La acreditación de la agencia oficiosa
8. La agencia oficiosa fue consagrada en el artículo 1029 del Decreto
Estatutario 2591 de 1991. A través de ella se brinda la oportunidad de solicitar
la protección de derechos en favor de otras personas, cuando el titular de los
derechos invocados no esté en condiciones de adelantar su propia defensa.
9. Para que se configure la agencia oficiosa, la Corte Constitucional ha
establecido unas reglas30 las cuales se reiteran en esta ocasión:
“(i) que el titular de los derechos no esté en condiciones de defenderlos y,
(ii) que en la tutela se manifieste esa circunstancia. En cuanto a esta
última exigencia, su cumplimiento sólo se puede verificar en presencia de
personas en estado de vulnerabilidad extrema, en circunstancias de
debilidad manifiesta o de especial sujeción constitucional. La agencia
29“También se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no esté en condiciones de
promover su propia defensa. Cuando tal circunstancia ocurra, deberá manifestarse en la solicitud.”
30Cfr. Sentencias: T-528 de 2019, T-353 de 2018; T-430 de 2017 y SU-055 de 2015.
oficiosa en tutela se ha admitido entonces en casos en los cuales los
titulares de los derechos son menores de edad; personas de la tercera
edad; personas amenazadas ilegítimamente en su vida o integridad
personal; individuos en condiciones relevantes de discapacidad física,
psíquica o sensorial; personas pertenecientes a determinadas minorías
étnicas y culturales”.
Además, la Corte Constitucional ha sostenido que debe existir una
incapacidad por parte del agenciado para interponer una acción de tutela para
agenciar sus propios derechos, por ello, la agencia oficiosa se debe interpretar
a la luz de la autonomía de la persona en condición de discapacidad.31
En este punto, la Sala advierte que el juez debe tener en cuenta los principios
de prevalencia del derecho sustancial32 y tutela judicial efectiva33 con el fin de
examinar de manera integral la acción de tutela con el designio de hacer un
estudio de procedibilidad acucioso.34
12. La Sala encuentra que dentro de los expedientes de la referencia se
encuentran cumplidos los requisitos de la mencionada figura, de la siguiente
manera.
(i) En el expediente T-8.370.914, la señora Mónica Liliana Beltrán Duque,
madre de John Edward Montoya Duque, actúa en calidad de agente oficiosa
31Cfr. Sentencia T-264 de 2021.
32Cfr. Sentencias T-204 de 1997, T-872de 2002, T-114 de 2010, reiterado en la sentencia T-430 de 2017. Al
especto, esta Corte ha indicado que “En este contexto, los principios de prevalencia del derecho sustancial
sobre el derecho procesal y el de instrumentalidad de las formas implican que las normas procesales deben
interpretarse teleológicamente al servicio del fin sustantivo, sin que ello implique que sean irrelevantes o que
deban ser ignoradas, pues como ya fue analizado, ellas constituyen garantía del derecho al debido proceso
de las partes, de modo que norma y contenido son inseparables para efectos de hacer efectivo este
derecho.//Lo anterior lleva a concluir que de estos principios se desprende la regla según la cual si en el
transcurso de un proceso judicial se ha omitido una formalidad, siempre que el fin sustantivo del
procedimiento se haya cumplido y no se haya vulnerado el derecho de defensa de las partes que resulten
afectadas con la decisión, debe entenderse que la irregularidad ha sido convalidada”.
33Cfr. Sentencia C-426 de 2002, reiterada en la reciente sentencia C-086 de 2016 y T-430 de 2017.Este
Tribunal dijo que la tutela judicial efectiva “se traduce en la posibilidad, reconocida a todas las personas
residentes en Colombia de poder acudir en condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia,
para propugnar por la integridad del orden jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus
derechos e intereses legítimos, con estricta sujeción a los procedimientos previamente establecidos y con
plena observancia de las garantías sustanciales y procedimentales previstas en las leyes”.
34Cfr. Sentencia C-426 de 2002 y C-086 2016. Reiteradas en la sentencia T430 de 2017. En esta Corte dijo
que la tutela judicial efectiva “se traduce en la posibilidad, reconocida a todas las personas residentes en
Colombia de poder acudir en condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia, para
propugnar por la integridad del orden jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus
derechos e intereses legítimos, con estricta sujeción a los procedimientos previamente establecidos y con
plena observancia de las garantías sustanciales y procedimentales previstas en las leyes”. La anterior
posición fue reiterada en la reciente sentencia.
teniendo en cuenta la imposibilidad que tiene el agenciado de acudir en
nombre propio al trámite tutelar, por tratarse de una persona que sufre
esquizofrenia paranoide.35 Prima facie podría pensarse que John Edward
Montoya Duque, al ser mayor de edad es una persona legalmente capaz para
agenciar sus derechos fundamentales de manera directa. Sin embargo, en el
expediente obra material probatorio relacionado con su diagnóstico médico, el
cual resulta relevante para evaluar la capacidad de agenciar de manera directa
sus derechos fundamentales,36 pues podrían tomarse como un indicio de
inconciencia mental para interponer la acción de tutela.
Tal como se desprende del escrito de tutela y la historia clínica, se destaca que
el agenciado debe estar medicado y asistiendo a controles de manera
indefinida, así mismo, la médica especialista tratante da a entender que el
señor Montoya tiene dificultades en la conciencia de la enfermedad y la
adherencia al tratamiento. Ello ha incidido en su capacidad para agenciar sus
propios derechos y acudir a la tutela, luego, se hace necesario el apoyo dado
por su agente oficiosa al momento de tomar la decisión de incoar la acción de
tutela, la cual tiene como fin proteger su derecho a la continuidad en los
servicios de salud. En este sentido, la Sala considera que se cumplen las
condiciones de la agencia oficiosa y, en consecuencia, se satisface el requisito
de legitimidad por activa.
(ii) En cuanto al expediente T-8.421.293, la señora Johana Sofía Ricardo
Yepes, hija de Ana Yepes de Ricardo, actúa en calidad de agente oficiosa
teniendo en cuenta la imposibilidad que tiene la agenciada de acudir en
nombre propio al trámite tutelar por tratarse de una persona mayor (80 años),
quien se encuentra postrada en una cama37 y tiene múltiples patologías como
diabetes, hipertensión, alzheimer, parkinson, neuropatía, pérdida de la
movilidad y una gastrostomía.38
35Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Historia clínica. Pg. 4.
36Cfr. Sentencia T-072 de 2019, reiterada en sentencia T-264 de 2021. En dicha providencia se consideró que
“A partir del principio de igual reconocimiento ante la ley, resulta imperativo que el juez constitucional
interprete la figura de la agencia oficiosa buscando favorecer la capacidad jurídica de las personas mayores
de edad en condición de discapacidad, a efectos de preservar su autonomía y voluntad. Para tal efecto, en lo
que respecta al requisito de la imposibilidad de interponer el recurso de amparo, se deberá entrar a analizar
las circunstancias del caso concreto y las barreras de participación efectiva en la sociedad que se derivan
para el titular de los derechos, sin que el solo diagnóstico de una enfermedad cognitiva o psicosocial, sea un
indicio suficiente para derivar el impedimento en una actuación directa. En otras palabras, el juez
constitucional debe velar porque existan escenarios en los que las personas con discapacidad, en virtud de su
capacidad jurídica, se apropien de sus derechos y de la facultad para proceder a su ejercicio, con miras a
fortalecer su independencia e inclusión en la vida social”.
37Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “ORDEN FISIOTERAPIA DOMICILIARIA”. Orden
médica número 2108016357.
38Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 9.
11. En ambos casos, las agentes manifiestan actuar en calidad de agentes
oficiosas con el objetivo de reclamar el amparo de los derechos fundamentales
de sus agenciados (primer requisito).
12. Y, además, las agentes justifican la imposibilidad del titular del derecho
fundamental para promover su propia defensa debido a que: en el primer caso,
se trata de un joven quien padece una grave enfermedad mental (esquizofrenia
paranoide), es decir, se encuentra dentro de una especial relación de sujeción
por su tratamiento médico; y, en el segundo caso, se trata de una persona
mayor (80 años), quien es por este hecho un sujeto de especial protección
constitucional ante una circunstancias de debilidad manifiesta.
13. Así pues, la Sala encuentra cumplidos los requisitos que acreditan la
agencia oficiosa en los procesos de tutela bajo revisión.
4. Análisis de los requisitos de procedencia de las acciones de
tutela
14. Esta Corte, en reiterados pronunciamientos, ha sostenido que
para que proceda el recurso de amparo se requiere: acreditar la
legitimación en la causa por activa39 y pasiva40, la inmediatez41 y la
subsidiariedad.42 Razón por la que procede a verificarlos.
15. Legitimación en la causa por activa y pasiva. En lo que
concierne a los dos primeros requisitos, la Sala advierte que se
satisfacen de manera notoria dado que:
(i) En el expediente T-8.370.914, Mónica Duque Beltrán, actuando
como agente oficiosa43 de su hijo Jhon Edward Montoya Duque,
39 Cfr. Sentencia T-531 de 2002. Esta Corte ha admitido que la legitimación en la causa por activa se acredita, siguiendo el artículo 10° del Decreto 2591 de 1991, cuando la acción de
tutela se ejerce (i) de manera directa, (ii) por medio de representantes legales (caso de los menores de edad, los incapaces absolutos, los interdictos y las personas jurídicas), (iii) a través de
apoderado judicial (caso en el cual el apoderado debe ostentar la condición de abogado titulado y al escrito de acción se debe anexar el poder especial para el caso o en su defecto el poder
general respectivo), y (iv) por medio de agente oficioso.
40 Sentencias T-1015 de 2006, T-118 de 2015, T-1077 de 2012, T-015 de 2015, T-029 de 2016, T-626 de 2016, T-678 de 2016 y T-430 de 2017. La Corte ha señalado que la acción procede
contra acciones u omisiones de autoridades que tengan la aptitud legal para responder jurídicamente por la vulneración. También procede contra particulares cuando estos presten servicios
públicos, o, respecto de los cuales el accionante se encuentre
en situación de indefensión.
41fr. Sentencias SU-961 de 1999, T-281 de 2016 y T-639 de 2017 y T-039 de 2017, entre otras.
42fr. Sentencia T-892 de 2013.
instauró la acción procurando amparar los intereses de este 44. De
manera que está legítimamente vinculada por activa al proceso. Y
la acción fue dirigida en contra de MEDIMAS EPS, a la que se
encuentra afiliado Jhon Edward, quien es la parte pasiva al ser la
entidad que presuntamente vulneró los derechos de la parte actora,
al cambiar la IPS en la que se prestaban los servicios de psiquiatría,
y negar que se continuaran en el Hospital Departamental del
Meta45.
(ii) En el expediente T-8.421.293, Johana Sofía Ricardo Yepes,
actuando como agente oficiosa46 de su madre Ana Yepes de
Ricardo, instauró acción para el amparo de los intereses de ésta 47.
La parte actora se encuentra legitimada por activa, pues acude
mediante agencia a favor de la solicitante del amparo, quien es la
afectada por la presunta vulneración de derechos. Y la acción fue
dirigida en contra de la Unidad Prestadora de Salud de Sucre -
Sanidad Policía Nacional, quien está legitimada por pasiva debido
a que es la entidad a la que se encuentra afiliada la demandante y
que, presuntamente negó el tratamiento con los medicamentos y
servicios que la actora requiere.
43 En el sub judice se cumplió con los dos requisitos establecidos en la sentencia T-218 de 2017 para aceptar
la acción de tutela a través de un agente oficio16so, pues: i) se manifestó en el escrito de tutela que actuaba en
esa calidad, y (ii) se acreditó a través de historia clínica que la persona cuyos derechos se agencian no se
encuentre en condiciones de promover su defensa.
44 Según el artículo 86 de la Constitución Política, la acción de tutela faculta a toda persona para exigir la
protección de sus derechos fundamentales “por sí misma o por quien actúe a su nombre”. Con base en esta
disposición, el artículo 10 del Decreto 2591 de 1991, que reglamenta la acción de tutela, prevé que “se pueden
agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no esté en condiciones de promover su propia
defensa”. Estas normas han llevado a que la Corte Constitucional reconozca que los agentes oficiosos están
legitimados para interponer la acción de tutela en favor de quienes no pueden hacerlo directamente.
45Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”.
46 En el sub judice se cumplió con los dos requisitos establecidos en la sentencia T-218 de 2017 para aceptar
la acción de tutela a través de un agente oficioso, pues: i) se manifestó en el escrito de tutela que actuaba en
esa calidad, y (ii) se acreditó a través de historia clínica que la persona cuyos derechos se agencian no se
encuentre en condiciones de promover su defensa.
47 Según el artículo 86 de la Constitución Política, la acción de tutela faculta a toda persona para exigir la
protección de sus derechos fundamentales “por sí misma o por quien actúe a su nombre”. Con base en esta
disposición, el artículo 10 del Decreto 2591 de 1991, que reglamenta la acción de tutela, prevé que “se pueden
agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos no esté en condiciones de promover su propia
defensa”. Estas normas han llevado a que la Corte Constitucional reconozca que los agentes oficiosos están
legitimados para interponer la acción de tutela en favor de quienes no pueden hacerlo directamente.
16. Inmediatez. En cuanto a este requisito, la Sala también
evidencia que se encuentra acreditado. La tutela es un mecanismo
que busca garantizar la protección inmediata de los derechos
conculcados o amenazados, por lo que quien acude a ella debe
hacerlo en un plazo razonable, contado desde la ocurrencia del
hecho, acto u omisión que se estima causante de la vulneración. Un
ejercicio tardío e injustificado del amparo no sólo desvirtuaría la
urgencia de protección del derecho, sino que desconocería derechos
de terceros y el principio de seguridad jurídica48.
(i) Ahora bien, en el expediente T-8.370.914, transcurrió cerca de
dos meses desde el momento al que a la agenciada le fue negada la
petición (esto es, vencido el término para que la accionada
contestara el derecho de petición, al que no dio respuesta) para que
se le autorizara y remitiera el servicio al Hospital Departamental de
Villavicencio,49 y el momento en que instauró la acción de tutela (6
de febrero de 2020). Dicho lapso de tiempo es razonable y muestra
la urgencia de la protección del derecho.
(ii) Así mismo, en el expediente T-8.421.293 transcurrió menos de
un mes desde que la a agente oficiosa le fue negada 50 la petición51
para que la Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía
Nacional le suministrara los servicios médicos solicitados, esto es,
el 2 de agosto de 2021, y la presentación de la acción de tutela, el
31 de agosto de 2021.52 Tal término es más que razonable para
instaurar la acción teniendo en cuenta los lineamientos establecidos
por esta Corporación.53
48 Cfr. Sentencia SU-961 de 1999.
49Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado. “03RecepciónMemoriales”.
50Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”. Contestación a derecho de petición.
Pg. 14.
51Cfr. Derecho de petición de fecha 18 de julio de 2021. Solicitó: “Nutrifilo bolsa con equipo para
alimentación, quetiapina de 50 MG tableta, paños desechables, pañitos húmedos, crema antipañalitis adulto,
crema antiescaras, (sic) kit para curar heridas, (procedimiento: Gastrostomía), ensure adecuado para
paciente con procedimiento de gastrostomía y diabetes, asistencia médica en casa de forma permanente por
profesionales en la salud (enfermera/o) y otros que amerite la situación de salud de la paciente, citas
oportunas con especialistas en medicina interna, cita oportunas con especialista en neurología”; sin
embargo, la accionada habría negado estos servicios”.
52Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “Acta individual de reparto”.
17. Subsidiaridad. El artículo 86 de la Constitución Política de
Colombia consagra que la acción de tutela procede cuando no se
dispone de otro medio de defensa judicial, a menos que el amparo
se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio
irremediable. Si se utilizara existiendo otros mecanismo idóneos y
eficaces, estos últimos perderían su contenido y finalidad.54
Adicionalmente, la jurisprudencia constitucional ha señalado que, a
pesar de existir otro mecanismo de defensa, el juez constitucional
debe valorar:
“a) si está ante un perjuicio irremediable, caso en el cual la
tutela procede excepcionalmente;
b) que si bien existe otro medio de defensa judicial, sea
idóneo o eficaz; y
c) si se trata de una persona que requiere de especial
protección constitucional, como niños, mujeres cabeza de
familia, personas en situación de discapacidad, población
desplazada, personas de tercera edad, entre otros”.55
18. En particular, en materia de subsidiariedad en asuntos relativos
al derecho a la salud, esta Corte ha señalado que, si bien podría
considerarse que existe un mecanismo ordinario principal en virtud
del procedimiento jurisdiccional existente ante la Superintendencia
Nacional de Salud (art. 41, L. 1122 de 2007), éste último no
desvirtúa necesariamente la procedencia de la acción de tutela.
53Cfr. Sentencia T-217 de 2021.
54Cfr. Sentencia T-594 de 2016 y SU-598 de 2020.
55Cfr. Sentencia SU-508 de 2020.
19. Según ha establecido en sede de unificación la jurisprudencia
de esta Corte (SU-508 de 2020), en cada caso particular es
necesario verificar que:
“a) exista riesgo la vida, la salud o la integridad de las
personas;
b) los peticionarios o afectados se encuentren en situación
de vulnerabilidad, debilidad manifiesta o sean sujetos de
especial protección constitucional;
c) se configure una situación de urgencia que haga
indispensable la intervención del juez constitucional, o;
d) se trata de personas que no pueden acceder a las sedes de
la Superintendencia de Salud ni adelantar el procedimiento
a través de internet”.56
20. Además, se ha indicado que “el recurso judicial ante la
Superintendencia Nacional de Salud sólo procede ante la negativa
por parte de las EPS, mas no en aquellos casos en los cuales existe
una omisión o un silencio”.57
21. Y, finalmente, este Tribunal Constitucional ha reconocido que
el mecanismo jurisdiccional ante la Superintendencia presenta
mayores exigencias frente a la acción de tutela, especialmente
cuando la acción se ejerce a través de un agente oficioso.58
56 Ibid.
57Ibid.
58Cfr. Sentencia SU-508 de 2020: “la agencia oficiosa en tutela solo se exige la manifestación expresa de
quien la ejerce y que el agenciado no esté en condiciones de promover su propia defensa (f.j. 28 a 31);
mientras que, ante la Superintendencia, el agente debe prestar caución y la ratificación, so pena de dar por
terminada la actuación, conforme al artículo 57 del Código General del Proceso”
22. Con base en las anteriores sub-reglas, el juez constitucional
debe valorar las circunstancias al momento de establecer la eficacia
e idoneidad del trámite ante dicha autoridad para determinar si
procede o no la acción de tutela en cada circunstancia concreta.
23. Al analizar los elementos probatorios en los procesos objeto de
revisión la Sala evidencia lo siguiente:
(i) En el expediente T-8.370.914, John Edward Montoya Duque, a
través de su agente oficiosa, haciendo uso del derecho de petición,
elevó solicitud formal a MEDIMAS EPS el 6 de diciembre de
2019. En ella, requería que la autorización de servicios que en
principio ya había sido autorizada en la IPS MEDICOOP LTDA
para que se brindara la atención por el servicio de psiquiatría, se
modificara para ser remitido al Hospital Departamental de
Villavicencio. Lo anterior debido a que es allí donde su médica
tratante le venía prestando el servicio.
Ahora bien, respecto a esta solicitud no existe pronunciamiento
alguno por parte de la accionada59. Así entonces, al no estar este
supuesto de hecho (omisión o silencio) mencionado en el artículo
41 de la Ley 1122 de 200760 (función jurisdiccional de la
Superintendencia Nacional de Salud), y tratándose de una persona
en situación de vulnerabilidad y debilidad manifiesta por su
enfermedad (esquizofrenia paranoide), para esta Sala de Revisión
es claro que se encuentra superado el requisito de subsidiariedad.
(ii) En el expediente T-8.421.293, la agente oficiosa, en nombre de
su madre, la señora Ana Yepes de Ricardo, haciendo uso del
derecho de petición, solicitó a la EPS, la Unidad Prestadora de
Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional, que se brindara el
tratamiento integral en salud a la agenciada.
24. En este caso, a pesar de que la entidad accionada respondió a la
solicitud de la accionante, para esta Sala de Revisión se encuentra
59Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Pg. 18.
60Modificado por el artículo 6º de la Ley 1949 de 2019.
superado el requisito de subsidiariedad, debido a la vulnerabilidad
de la agenciada, pues es una persona adulta mayor61 (80 años) y,
por ende, es sujeto de especial protección constitucional 62. Exigirle
que acuda a los procedimientos jurisdiccionales ante la
Superintendencia Nacional de Salud, en un proceso que puede
prolongarse excesivamente respecto de la necesidad de atención de
sus graves dolencias, constituye un requerimiento irrazonable.
25. Con base en el anterior análisis, la Sala encuentra que, en los
procesos analizados, las acciones de tutela cumplen con los
requisitos de procedencia formal de la acción de tutela para la
protección de los derechos fundamentales invocados. En
consecuencia, proseguirá con el análisis de fondo del amparo.
Segunda parte:
Análisis de fondo de la tutela
26. Para analizar el fondo en los procesos objeto de revisión, la
Corte reiterará brevemente las sub-reglas decisiones en materia del
derecho fundamental a la salud, con especial énfasis en: (i)
continuidad e integralidad de la prestación del servicio de salud;
(ii) su aplicación en materia de salud mental; (iii) el derecho y la
facultad de escogencia de la IPS por parte del usuario y el
prestador; y (iv) las reglas de exclusiones del Plan de Beneficios en
Salud (PBS). Luego de lo anterior, realizará el estudio de los casos
en concreto.
5. Consideraciones en matera del derecho fundamental a la
salud. Reiteración de jurisprudencia
El derecho a la salud y su carácter fundamental
61Cfr. Sentencia C-395 de 2021. Aquí se da la definición de lo que se entiende por “persona mayor”:
Aquella de 60 años o más, salvo que la ley interna determine una edad base menor o mayor, siempre que esta
no sea superior a los 65 años. Este concepto incluye, entre otros, el de persona adulta mayor”.
62Cfr. Sentencia SU-508 de 2020, T-015 de 2019, T-598, T-339 y T-598 de 2017, C-177 de 2016, entre otras.
27. La jurisprudencia de esta Corte63 ha señalado que la salud
(artículos 48 y 49 de la Constitución Política 64), como todo derecho
fundamental, tiene necesariamente una faceta prestacional. El
derecho a la salud, por ejemplo, se materializa con la prestación
integral de los servicios y tecnologías que se requieran para
garantizar la vida y la integridad física, psíquica y emocional de los
ciudadanos.65
28. Ahora bien, en desarrollo de los artículos 48 y 49 de la
Constitución Política, se creó el sistema de seguridad social
integral a través de la Ley 100 de 1993.66 Según la organización del
sistema, las Entidades Promotoras de Salud -EPS- deben garantizar
el Plan de Salud Obligatorio67 (actualmente Plan de Beneficios en
Salud, PBS) a sus afiliados, directamente o a través de terceros
(IPS), con la finalidad de ofrecer los servicios, tratamientos y
medicamentos a que tienen derecho.68
29. A través de la Ley Estatutaria 1751 de 2015 el legislador reguló
varios de los contenidos esenciales del derecho a la salud. Dicha
63Cfr. Sentencia T-760 de 2008.
64 De acuerdo con las normas constitucionales, el Estado es responsable de la dirección, coordinación y
control de este derecho.
65 En ese sentido, esta Corporación ha indicado que “la sola negación o prestación incompleta de los
servicios de salud es una violación del derecho fundamental, por tanto, se trata de una prestación claramente
exigible y justiciable mediante acción de tutela”. Cfr. Sentencias T-171 de 2018 y T-017 de 2021.
66 Cfr. Artículos 153 y 156.
67Cfr. Artículo 162 y ss. “Las Entidades Promotoras de Salud tendrán a cargo la afiliación de los usuarios y
la administración de la prestación de los servicios de las Instituciones Prestadoras. Ellas están en la
obligación de suministrar, dentro de los límites establecidos en el numeral 5 del artículo 180, a cualquier
persona que desee afiliarse y pague la cotización o tenga el subsidio correspondiente, el Plan Obligatorio de
Salud, en los términos que reglamente el gobierno”
68 Cfr. Ley 100 de 1993 artículo 153 numeral 4.
ley reiteró, normativamente, la obligación del Estado de adoptar
todas las medidas necesarias para brindar a las personas un acceso
integral69 al servicio de salud.
30. En particular, los artículos 1° y 2° de esta ley establecieron la
naturaleza y el contenido del derecho a la salud y reconocieron,
explícitamente, su doble connotación: primero (i) como derecho
fundamental autónomo e irrenunciable, que comprende el acceso a
los servicios de salud de manera oportuna, eficaz y con calidad
para la preservación y la promoción de la salud; y, segundo, (ii)
como servicio público esencial obligatorio cuya prestación
eficiente, universal y solidaria se ejecuta bajo la indelegable
responsabilidad del Estado70.
31. Adicionalmente, el artículo 6°, enlista algunos elementos
esenciales del derecho fundamental a la salud, los cuales están
interrelacionados, a saber: a) disponibilidad, b) aceptabilidad, c)
accesibilidad y, d) calidad e idoneidad profesional. Y el mismo
artículo referido reconoce los principios de: a) universalidad, b) pro
homine (personae), c) equidad, d) continuidad, e) oportunidad, f)
prevalencia de derechos, g) progresividad del derecho, h) libre
elección, i) sostenibilidad, j) solidaridad, k) eficiencia, l)
interculturalidad, m) protección a los pueblos indígenas y, n)
protección pueblos y comunidades indígenas, ROM y negras,
afrocolombianas, raizales y palenqueras.
32. Tanto los elementos y principios mencionados constituyen los
aspectos definitorios y esenciales del derecho a la salud, unos y
otros guían el sistema de salud y dan sentido a la prestación del
servicio.
Breve énfasis en los principios de continuidad e integralidad
33. En cuanto al principio de continuidad la jurisprudencia de esta
Corte ha indicado que, tal como señala el artículo 6º de la Ley 1751
69Cfr. Artículos 6, 10, 11, 15, 20 y 23 de la Ley 1751 de 2015.
70Cfr. Artículo 49 de la Constitución Política.
de 2015, las personas tienen derecho a recibir los servicios de salud
de manera continua. De forma que, una vez iniciada la prestación
de un servicio médico este no puede ser interrumpido por razones
administrativas o económicas.71 En este sentido, ha indicado que:
“(i) las prestaciones en salud, como servicio público
esencial, deben ofrecerse de manera eficaz, regular, continua
y de calidad, (ii) las entidades que tienen a su cargo la
prestación de este servicio deben abstenerse de realizar
actuaciones y de omitir las obligaciones que supongan la
interrupción injustificada de los tratamientos, (iii) los
conflictos contractuales o administrativos que se susciten
con otras entidades o al interior de la empresa, no
constituyen justa causa para impedir el acceso de sus
afiliados a la continuidad y finalización óptima de los
procedimientos ya iniciados”72
34. Por tanto, las entidades encargadas de la prestación del servicio
de salud están en la obligación de brindar la prestación del servicio
de salud, respetando los lineamientos del principio de continuidad.
Esto es, deben evitar limitaciones injustificadas del servicio que
impliquen la suspensión o interrupción de los tratamientos tales
como “conflictos contractuales o administrativos internos o con las
IPS contratadas, que impidan la finalización óptima de los
tratamientos iniciados a los pacientes”.73
71Cfr. Sentencia T-017 de 2021.
72Cfr. Sentencias T-1198 de 2003, T-164 de 2009, T-479 de 2012, T-505 de 2012, T-124 de 2016, SU-124 de
2018 y T-017 de 2021.
73Cfr. T-1198 de 2013, T-124 de 2016 y T-017 de 2021.
35. En relación con el principio de integralidad la jurisprudencia74
ha indicado que el contenido del artículo 8° de la Ley 1751 de 2015
implica que “en caso de duda sobre el alcance de un servicio o
tecnología de aquellos cubiertos por el Estado, esta se decanta a
favor del derecho”. Por esta razón, cualquier incertidumbre se debe
resolver en favor de quien lo solicita. Así, se logra que la persona
no solo pueda superar las afectaciones que perturban sus
condiciones físicas y mentales, sino, también, que pueda
sobrellevar la enfermedad manteniendo su integridad y dignidad
personal.75
36. En la misma línea, este Tribunal Constitucional ha establecido 76
que “[e]l principio de integralidad (…) envuelve la obligación del
Estado y de las entidades encargadas de la prestación del servicio
de garantizar la autorización completa de los tratamientos,
medicamentos, intervenciones, procedimientos, exámenes,
controles, seguimientos y demás servicios que el paciente requiera
para el cuidado de su patología, así como para sobrellevar su
enfermedad”.
37. En consecuencia, existe una estrecha relación entre las facetas
esenciales del derecho a la salud, como la continuidad, pues la
atención integrada77 hace referencia a la conjunción de los distintos
niveles de complejidad, complementariedad y continuidad en la
prestación del servicio -según las necesidades de las personas-, que
se debe corresponder con la garantía de la prestación integral78 en
su inicio, desarrollo y conclusión.79
74Cfr. Sentencia C-313 de 2014, por medio de la cual se realizó el control de constitucionalidad a la Ley
Estatutaria 1751 de 2015.
75Cfr. Sentencia T-171 de 2018.
76Ibid.
77Cfr. Numeral 3 del artículo 5de la ley 1616 de 2013. “Atención integral e integrada en salud mental. La
atención integral en salud mental es la concurrencia del talento humano y los recursos suficientes y
pertinentes en salud para responder a las necesidades de salud mental de la población, incluyendo la
promoción, prevención secundaria y terciaria, diagnóstico precoz, tratamiento, rehabilitación en salud e
inclusión social.//La atención integrada hace referencia a la conjunción de los distintos niveles de
complejidad, complementariedad y continuidad en la atención en salud mental, según las necesidades de
salud de las personas”.
78Ibid.
Aspectos que preservan la continuidad e integralidad en
materia de salud. Énfasis en materia de salud mental
38. La jurisprudencia constitucional ha indicado que las personas
que sufren enfermedades mentales tienen derecho a acceder a los
servicios “que les permitan gozar del mejor estado posible de salud
mental y que propendan por su rehabilitación y recuperación
funcional, correspondiéndole a las EPS, bien sea dentro del
régimen contributivo o del subsidiado, asumir el costo de los
mismos, cuando sea necesario”.80
39. Y el legislador a través de la Ley 1616 de 201381 ha dispuesto
(artículos 5º y 6°) que las personas con afectaciones en su salud
mental tienen derecho a recibir una atención integral e integrada 82,
lo que incluye la “continuidad en la atención en salud mental,
según las necesidades de salud de las personas.” Razón por la que
la Corte ha indicado que los servicios prestados por parte de las
EPS a las personas con enfermedades mentales deben respetar los
lineamientos del principio de integralidad y continuidad.83
40. Según la jurisprudencia constitucional, la integralidad 84 en la
salud mental implica “la concurrencia del talento humano y los
recursos suficientes y pertinentes en salud para responder a las
79Cfr. Sentencia T-291 de 2021.
80Cfr. Sentencia T-050 de 2019.
81Por medio de la cual se expide la ley de salud mental y se dictan otras disposiciones.
82Cfr. Numeral 3 del artículo 5 de la ley 1616 de 2013.
83Cfr. Sentencias T-050 de 2019 y 291 de 2021.
84Cfr. Artículo 18 de la ley 1616 de 2013.
necesidades de salud mental de la población, incluyendo la
promoción, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento,
rehabilitación en salud e inclusión social.”85 En tanto que la
continuidad, que está directamente relacionada con la atención
integral, implica que la atención en salud no puede ser suspendida
ni retardada por razones de carácter administrativo, pues su
finalidad es la recuperación y estabilización del paciente.86
41. En suma, la prestación del servicio en materia de salud mental,
está guiado, de manera especial, por los principios de integralidad y
continuidad. Su finalidad es lograr la rehabilitación del paciente, y
evitar las limitaciones administrativas injustificadas que afecten su
proceso de recuperación.
La facultad de las EPS de contratar con determinadas
instituciones prestadoras de salud y el derecho a la escogencia
de IPS por parte del usuario.87
42. De acuerdo con la jurisprudencia de este Tribunal Constitucional, en
materia de prestación del servicio de salud, la libre escogencia tiene una doble
connotación a favor del usuario: de una parte, está la libertad que tienen los
usuarios de escoger las Empresas Promotoras de Salud -EPS- a las que se
afiliarán para la prestación del servicio de salud; y, de otra parte, tienen la
libertad para escoger las IPS en la que se suministrarán los mencionados
servicios”.
85Cfr. Sentencia T-291 de 2021.
86Ibid.
87“En lo que tiene que ver con el principio de la libre escogencia en la sentencia C-313 de 2014 se
analizaron los asientos constitucionales de la libertad de escogencia; y se resaltó su relación con el artículo
16 superior, lo cual es la expresión de la autonomía de los usuarios; además su relación directa con la
dignidad, principalmente con el acceso la calidad del servicio”.
43. Al mismo tiempo, las EPS tienen la potestad de elegir las Instituciones
Prestadoras de Servicios de Salud -IPS- con las que quiere contratar o celebrar
convenios y el tipo de servicios que se prestarán a través de cada una de
ellas,88 siempre que se brinde un servicio integral y de calidad89.
44. La jurisprudencia también ha dicho que ese derecho a la libre escogencia
no es absoluto, pues la Institución Prestadora de Servicios de Salud -IPS- que
pretende escoger el usuario, debe pertenecer a la red de servicios adscrita a la
EPS a la cual está afiliado90, salvo que se presente alguna de las siguientes
excepciones, a saber:
“i) Que sea por los servicios de urgencias;
ii) cuándo exista autorización expresa de la EPS;
iii) o bajo el presupuesto de que la EPS esté en incapacidad técnica de
cubrir las necesidades en salud de sus afiliados y que la IPS receptora
no garantice la prestación integral, de buena calidad y no existan
afectaciones en las condiciones de salud de los usuarios”.91
45. Y la facultad de escogencia de la IPS por parte de la EPS tampoco es
absoluta, pues como se señaló, el asegurador del sistema de salud -al escoger
la IPS- debe guiarse por los principios que ordenan brindar un servicio
integral y de calidad.
Reglas relativas a las exclusiones del Plan de Beneficios en
Salud
46. El acceso a los servicios de salud debe ser completo e integral,
sin embargo, la Ley estatutaria de salud 1751 de 2015 92, estableció
ciertas exclusiones que limitan determinados servicios y
88Cfr. Sentencia T-171 de 2015. Reiterada en la T-069 de 2018 y T062 de 2020.
89Cfr. Sentencia T-745 de 2013, reiterada en la sentencia T-069 de 2018.
90Cfr. Sentencia T-069 de 2018.
91Cfr. Sentencias T-745 de 2013, T-171 de 2015 y T-069 de 2018 reiteradas en la sentencia T-062 de 2020
tecnologías financiados con recursos públicos. Específicamente, el
artículo 15 de la referida ley estatutaria define algunos criterios
para que el Ministerio de Salud establezca periódicamente qué
servicios y tratamientos serán excluidos del derecho a la atención
en salud.93
47. Con base en el anterior mandato, el Ministerio de Salud expidió
la Resolución 2273 del 22 de diciembre de 2021 que establece el
nuevo listado de servicios y tecnologías en salud que se encuentran
excluidos de la financiación con recursos públicos asignados a la
salud. Tal resolución contiene el correspondiente anexo técnico que
hace parte integral de dicha resolución.
48. Por su parte, este Tribunal Constitucional ha señalado las
reglas94 jurisprudenciales que deben seguir los jueces de tutela en
casos excepcionales para inaplicar las normas que regulan las
mencionadas exclusiones a la prestación del servicio de salud. Así,
en las sentencias C-313 de 2014 y SU-508 de 2020 la Corte fijó
unos criterios con base en los cuales es posible ordenar el
suministro de cierto servicio, procedimiento o fármaco
correspondiente.95 En particular, en dichos pronunciamientos, la
Corte señaló que es posible inaplicar el sistema de exclusiones
cuando se evidencie:
“a) Que la ausencia del servicio o tecnología en salud
excluido lleve a la amenaza o vulneración de los derechos a
92Cfr. Artículo 15 de la Ley 1751 de 2015.
93Cfr. Sentencia T-171 de 2018. En particular, se excluye aquellos servicios o tratamientos que se consideren
“cosméticos o suntuarios”, que esté en fase de “experimentación”, que se preste en el exterior o no esté
aceptado por “autoridad sanitaria” y que no demuestre “evidencia científico-técnica” sobre su “seguridad y
eficacia clínica” y sobre su “efectividad clínica”.
94 Las mencionadas reglas son: que se requieran con necesidad y que se esté ante una clara y grave
afectación del derecho a la salud.
95 Cfr. Sentencia 171 de 2018. “Desde la sentencia SU-480 de 1997 se fueron decantando tales criterios,
particularmente sintetizados en la sentencia T-237 de 2003”.
la vida o la integridad física del paciente, bien sea porque se
pone en riesgo su existencia o se ocasione un deterioro del
estado de salud vigente, claro y grave que impida que ésta se
desarrolle en condiciones dignas.
b) Que no exista dentro del plan de beneficios otro servicio o
tecnología en salud que supla al excluido con el mismo nivel
de efectividad para garantizar el mínimo vital del afiliado o
beneficiario.
c) Que el paciente carezca de los recursos económicos
suficientes para sufragar el costo del servicio o tecnología
en salud y carezca de posibilidad alguna de lograr su
suministro a través de planes complementarios de salud,
medicina prepagada o programas de atención suministrados
por algunos empleadores.
d) Que el servicio o tecnología en salud excluido del plan de
beneficios haya sido ordenado por el médico tratante del
afiliado o beneficiario, profesional que debe estar adscrito a
la entidad prestadora de salud a la que se solicita el
suministro. (i) se evidencie una amenaza o vulneración de
los derechos a la vida o la integridad física del paciente 96;
(ii) no se pueda suplir el medicamento97; (iii) exista una
incapacidad económica del paciente98; y (iv) en los casos en
los que exista orden del médico tratante”.99
96 Que la ausencia del fármaco o procedimiento médico lleve a la amenaza o vulneración de los derechos a la
vida o la integridad física del paciente, bien sea porque se pone en riesgo su existencia o se ocasione un
deterioro del estado de salud que impida que ésta se desarrolle en condiciones dignas.
97Es decir, que no exista dentro del plan obligatorio de salud otro medicamento o tratamiento que supla al
excluido con el mismo nivel de efectividad para garantizar el mínimo vital del afiliado o beneficiario.
98 Que el paciente carezca de los recursos económicos suficientes para sufragar el costo del fármaco o
procedimiento y carezca de posibilidad alguna de lograr su suministro a través de planes complementarios de
salud, medicina prepagada o programas de atención suministrados por algunos empleadores.
99 Que el medicamento o tratamiento excluido del plan obligatorio haya sido ordenado por el médico tratante
del afiliado o beneficiario, profesional que debe estar adscrito a la entidad prestadora de salud a la que se
solicita el suministro.
49. En el caso particular de adultos mayores, quienes en ocasiones
sufren de pérdida de la movilidad por diferentes causas y solicitan a
sus EPS la prestación de un servicio integral en salud, la Corte ha
dicho que es deber de la respectiva EPS prestar todos aquellos
servicios, encauzándolos no solo en garantizar la recuperación del
paciente, sino también para asegurar su dignidad 100. Las personas
con este tipo de limitaciones en muchas ocasiones se ven
imposibilitadas para realizar sus necesidades fisiológicas en
contextos habituales, impulsados por su condición a pasar por
situaciones degradantes o humillantes que atentan contra la
dignidad humana. Por ello, la Corte, en reiterada jurisprudencia, se
ha pronunciado con respecto al suministro de servicios a pacientes
que atraviesan enfermedades que limitan su movilidad o que
impiden el control de esfínteres101.
50. De forma que, aun cuando el acceso a ciertos servicios y
tecnologías complementarios102 estén expresamente excluidos del
Plan de Beneficios en Salud, su aplicabilidad o no, debe ser
examinada en cada caso por el juez constitucional de acuerdo con
los parámetros ya citados. Como regla general, en principio, los
elementos de aseo no están incluidos dentro del Plan de Beneficios
en Salud103 y no pueden ser financiados con recursos públicos. Sin
embargo, cuando en el caso concreto se evidencie de manera
notoria su necesidad para garantizar los derechos a la salud y vida
digna de las personas, el suministro de estos elementos es
procedente por vía de tutela.
Análisis de los casos en concreto
100Cfr. Sentencia T-178 de 2017. “Cuando dada las particularidades del caso concreto, la Sala verifique que
se trata de situaciones que reúnen los requisitos establecidos por la jurisprudencia para excepcionar lo
dispuesto por el legislador y se afecte la dignidad humana de quien presenta el padecimiento, es procedente
la acción de tutela a fin de inaplicar el inciso 2 del artículo 15 de la Ley Estatutaria 1751 de 2015, que
excluye del acceso a servicios y tecnologías con recursos destinados a la salud”.
101Cfr. Sentencias T-680 de 2013, T-025 de 2014, T-152 de 2014, T-216 de 2014, T-401 de 2014, T-171 de
2018 y SU-508 de 2020.
102 El Ministerio de Salud y Protección Social estableció en la Resolución 3951 del 31 de agosto 2016 la
siguiente definición: “Artículo 3. Definiciones // 8. Servicios o tecnologías complementarias: Corresponde a
un servicio que, si bien no pertenece al ámbito de la salud, su uso incide en el goce efectivo del derecho a la
salud, a promover su mejoramiento o a prevenir la enfermedad”.
103Cfr. Resolución 2273 del 22 de diciembre de 2021. Pg. 13. (anexo).
51. Para efecto metodológicos, en esta etapa la Sala abordará el estudio de
cada uno de los procesos de manera separada.
-Expediente T-8.370.914-
El cambio injustificado de la IPS en la que el paciente recibe su tratamiento
siquiátrico vulnera los principios de integralidad y continuidad de su
derecho a la salud mental
52. Mónica Liliana Duque Beltrán, en calidad de agente oficiosa de su hijo,
Jhon Edward Montoya Duque (27 años), quien sufre de esquizofrenia
paranoide y se encuentra afiliado a MEDIMAS EPS, solicita la protección
constitucional de su derecho a la salud. Lo anterior debido a que la EPS se
negó a cambiar una autorización de servicios en la que cambió la IPS en la
que ha venido siendo tratando su hijo. Esto implica que también cambió el
profesional que le venía prestando el tratamiento psiquiátrico, vulnerando así,
en su criterio, su derecho fundamental a la salud.
53. La EPS accionada, por su parte, alegó que ha autorizado los servicios
requeridos por el afiliado. La consulta de psiquiatría fue remitida a la IPS
MEDICOOP LTDA quien actualmente está contratada por la accionada -
MEDIMAS EPS- para que le prestara los servicios de valoración por
psiquiatría, no habiendo negado atención alguna. Además, argumentó que
desde el 2018 el afiliado ha sido valorado por psiquiatría en dos instituciones,
por lo tanto, no se han realizado cambios mensuales como lo indica la
accionante, ni se ha perdido la continuidad del tratamiento.
54. En consecuencia, la Sala debe determinar si se vulneraron los derechos
fundamentales a la salud y a la vida digna de Jhon Edward Montoya Duque,
por parte de MEDIMAS EPS, al no responder y, por tanto, negar lo prescrito
en la orden médica de su médica tratante, que establecía la necesidad de
continuar su tratamiento psiquiátrico con la misma profesional y en la misma
IPS en que se le venía prestando el servicio.
55. Al analizar los elementos fácticos y el material probatorio allegado al
proceso, la Sala advierte que, en el caso bajo examen, en efecto, el cambio de
la IPS y del médico tratante que atendía el cuadro médico del accionante
constituye una afectación a los principios de integralidad y continuidad de su
derecho a la salud, particularmente referida a su salud mental.
56. Si bien en principio MEDIMAS EPS ha adoptado las medidas necesarias
para garantizar la prestación del servicio de salud que requiere el accionante,
al autorizar los controles de psiquiatría en la IPS MEDICOOP LTDA 104, por sí
sola esta medida no garantiza los principios de continuidad e integralidad del
servicio de salud.
57. La Sala reitera el criterio jurisprudencial según el cual, en principio, es
potestad de las EPS elegir la IPS en la que puede ser atendido un paciente,
según las necesidades del servicio. Sin embargo, dicha facultad no es absoluta,
pues debe observar los principios que guían la prestación del servicio para
garantizar adecuadamente el derecho fundamental a la salud.
58. La prestación del servicio en condiciones de continuidad e integridad
implica evitar las suspensiones o retardos, así como las interrupciones
injustificadas de los tratamientos. Esto implica, además, generar los menores
traumatismos posibles en el desarrollo de los tratamientos de los pacientes.
59. Además, la jurisprudencia ha reconocido que es una excepción a la
facultad de escoger la IPS por parte de la EPS, el hecho de que “la EPS esté
en incapacidad técnica de cubrir las necesidades en salud de sus afiliados y
que la IPS receptora no garantice la prestación integral, de buena calidad y
no existan afectaciones en las condiciones de salud de los usuarios”105.
60. En el caso bajo examen, el cambio del tratamiento a la IPS MEDICOOP
EPS, en principio no implica una completa interrupción o ausencia de la
prestación del servicio de salud al actor. Sin embargo, constituye una medida
administrativa que afecta la atención que venía siendo prestada al accionante,
y que desatiende el criterio formulado en el concepto técnico de su médica
tratante.
61. En este sentido, al examinar las pruebas obrantes en el expediente, la Sala
encuentra que según orden médica de la profesional July Paola Sierra Pineda,
se prescribe continuar el tratamiento psiquiátrico con la misma médico
tratante, debido a las “dificultades en la conciencia de enfermedad, en la
asistencia al seguimiento y la adherencia al tratamiento”106.
62. De manera que, para la Sala, es claro que al cambiar la IPS en la que el
paciente recibe su tratamiento siquiátrico, se le vulnera los principios de
integralidad y continuidad de su derecho a la salud, en este caso a la salud
104Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Pg. 8.
105 Cfr. Sentencias T-745 de 2013, T-171 de 2015 y T-069 de 2018, reiteradas en la sentencia T-062 de 2020
106Cfr. Expediente digital T-8379814. Archivo titulado: “03RecepciónMemoriales”. Pg. 15.
mental, cuando no existe una justificación médica que desvirtúe el concepto
de la médica tratante. Dicho concepto ordenaba expresamente continuar con el
tratamiento con la misma especialista para evitar la afectación en el desarrollo
del procedimiento médico. Razón por la que, al inobservar dicho criterio, la
EPS vulneró injustificadamente los derechos fundamentales del demandante,
pues no puede oponer conflictos contractuales o administrativos internos o
con las IPS contratadas, que impidan la finalización óptima de los
tratamientos iniciados a los pacientes.107
Ahora bien, la Sala considera que tratándose de enfermedades mentales la
continuidad del tratamiento con el mismo profesional es indispensable. Con
todo, ello no implica una obligación de resultado, puesto que no se le puede
imponer a la EPS un imposible jurídico, dado que, los usuarios del Sistema
General de Seguridad Social en Salud tienen la total libertad de escoger, 108
dentro del universo de Empresas Promotoras de Salud -EPS-, a cuál quiere
afiliarse. Sin embargo, no sucede lo mismo frente a la elección de la
Institución Prestadora de Servicios de Salud -IPS-, pues la elección de esta se
encuentra supeditada a las que se estén dentro de la red de IPS´s con que haya
contratado o celebrado convenio la EPS del afiliado para la prestación de los
servicios de salud, en sus diferentes especialidades. De esa manera, si el
usuario pretende recibir los servicios de salud en una IPS que no se encuentra
dentro de la red de prestadores de la respectiva EPS, y no se configura una de
las excepciones establecidas en la jurisprudencia109, no se le podrá imponer a
la EPS la garantía de dicha continuidad. Por ejemplo: que el profesional que
ha venido tratando al paciente (médico tratante) se haya desvinculado de la
IPS o que ya no exista contrato o convenio entre la EPS y IPS en la que se
pretende dar continuidad al tratamiento.
63. Con base en las anteriores consideraciones, la Sala amparará el derecho a
la salud de Jhon Ewdar Montoya Duque y ordenará a MEDIMAS EPS que
autorice las citas médicas prescritas por la médica tratante para que continúe
con el tratamiento inicialmente programado.
64. No obstante lo anterior, teniendo en cuenta que ha transcurrido un tiempo
considerable entre el momento inicial en que se ordenó el tratamiento y la
107Cfr. T-124 de 2016 y T-017 de 2021.
108Cfr. Sentencia T-171 de 2015. Reiterada en la T-069 de 2018 y T062 de 2020.
109Cfr. T-069 de 2018 y sentencia T-745 de 2013, T-171 de 2015 reiterada en la sentencia T-062 de 2020.
Que sea por: i) los servicios de urgencias, ii) cuándo exista autorización expresa de la EPS y, iii) o bajo el
presupuesto de que la EPS esté en incapacidad técnica de cubrir las necesidades en salud de sus afiliados y
que la IPS receptora garantice la prestación integral, de buena calidad y no existan afectaciones en las
condiciones de salud de los usuarios.
presente decisión, es posible que en la actualidad se encuentre en curso un
tratamiento con un nuevo especialista. Por esta razón, la Sala ordenará a la
EPS que, previo a autorizar nuevamente el tratamiento y las citas médicas,
consulte el criterio de la parte actora para determinar si accede al servicio con
la especialista con la que inicialmente le fue prescrito el tratamiento
(psiquiatra July Paola Sierra Pineda) o si, en caso de contar con un nuevo
tratamiento en curso, opta por continuar con este último.
-Expediente T-8.421.293-
El no suministro de medicamentos previstos en el PBS o prescritos mediante
orden del médico tratante (vulnera la faceta esencial) quebranta el principio
integralidad y vulnera el derecho fundamental a la salud de una persona
mayor que se encuentra en estado de vulnerabilidad
65. Jhoana Ricardo, en calidad de agente oficiosa de Ana Yepes de Ricardo,
quien tiene 80 años, instauró acción de tutela en contra de la Unidad
Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional. Lo anterior con el
fin de que se tutelaran los derechos fundamentales a la salud, a la vida e
integridad personal y a la seguridad social de la agenciada.
66. Argumenta que la señora Ana Yepes de Ricardo sufre de diabetes,
hipertensión, alzheimer, parkinson, neuropatía, pérdida de la movilidad, se
encuentra postrada en una cama,110 y tiene una gastrostomía111. Alega que los
médicos tratantes le ordenaron asistencia en casa por fisioterapeuta112,
enfermería113, fonoaudiología114, el suministro de pañales desechables115,
nutrifilo bolsas con equipo para alimentación enteral y una serie de
medicamentos y materiales médicos de uso para la condición en la que se
encuentra [la agenciada] (Quetiapina de 50 mg tabletas, guantes, gasa,
glytrol apto para diabéticos)”.116
110Cfr. Expediente digital. Expediente T-8370914. Archivo titulado: “ORDEN FISIOTERAPIA
DOMICILIARIA”. Orden médica número 2108016357.
111Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Historia clínica.
Págs. 8 y 9.
112Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “ORDEN FISIOTERAPIA DOMICILIARIA”. Orden
medica de fecha 04 de agosto de 2021. (orden número 2108016533).
113Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “ORDEN FISIOTERAPIA DOMICILIARIA”. Orden
medica de fecha 04 de agosto de 2021. (orden número 2108016357).
114Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “Terapias Fonoaudiológicas del habla”. Orden
medica de fecha 15 de septiembre de 2021. (orden número 2109006253).
115Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “HISTORIA NEUROLOGO”. Última valoración el
30 de julio de 2021.
116Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Escrito de tutela.
67. Por su parte, la entidad accionada sostiene que ha autorizado y
brindado, dentro de los últimos 4 meses, las atenciones médicas
que la accionante ha requerido.117 Afirma que no existe
procedimiento118 médico pendiente por realizarse toda vez que el
último trámite solicitado por parte de los familiares de la paciente
fue una consulta de primera vez de fonoaudiología, la que fue
aprobada y notificada a los solicitantes el día 27 de agosto 2021.119
68. Con base en los anteriores elementos de juicio jurídicos y
fácticos, la Sala encuentra que debe resolver si la entidad
demandada vulneró los derechos fundamentales a la salud de la
señora Ana Yepes de Ricardo, persona mayor (80 años), quien sufre
graves quebrantos de salud, al negar los servicios de atención
domiciliaria por fisioterapeuta y enfermería, citas por
fonoaudiología, el suministro de pañales desechables, nutrifilo
bolsas con equipo para alimentación enteral y demás medicamentos
y suministros médicos ordenados por su médico tratante.
69. Al analizar el material probatorio obrante en el proceso, la Sala
observa que la accionante solicitó: “1. Nutrifilo bolsa vacía con
equipo para alimentación enteral. 2. Quetiapina de 50 MG tableta.
3. Paños desechables. 4. Pañitos húmedos. 5. Crema antipañalitis
adulto. 6. Crema antiescaras. 7. Kit para curar heridas.
(procedimiento: Gastrostomía), 8. Ensure adecuado para paciente
con procedimiento de gastrostomía y diabetes. 9. Asistencia médica
en casa de forma permanente por profesionales en la salud
(enfermera) y otros que amerite la situación de salud de la
paciente. 10. citas oportunas con especialistas en medicina
interna, y 11. Citas oportunas con especialista en neurología”.
117Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Contestación de la demanda.
118En particular alega que “(…) la accionante no aportada (sic) dentro del acervo probatorio de la presente
acción judicial, ORDEN MEDICA firmada por el médico tratante autorizando a la señora Ana Yepes de
Ricardo lo mencionado en la historia clínica, ahora bien, en la ORDEN MEDICA deberá especificarse por
cuanto tiempo debe requerir la paciente la enfermera en casa y el horario de la misma, cual es la talla de
pañales desechables que se requieren, la cantidad por mes y por cuanto tiempo se los ordena”.
119Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”.
70. No obstante, la accionada negó las solicitudes 4, 5, 6, 7 y 8,
porque “no se aportó historia clínica u orden de médico tratante
donde se haya formulado el uso de pañitos húmedos, crema
antipañalitis adulto, crema antiescaras, kit para curar heridas
(procedimiento: gastrostomía) y Ensure adecuado para paciente
con procedimiento de gastrostomía y diabetes”120.
71. Respecto al suministro de “[n]utrifilo bolsa vacía con equipo
para alimentación enteral” manifestó que se encontraban a la
espera del nuevo suministro. Y en relación con el suministro de
pañales desechables adujo que no está en el POS, pues se trata de
insumos de cuidado personal. Por tanto, debían ser solicitados a
través del comité técnico-científico, para lo que el médico tratante
debería diligenciar el formato establecido para medicamentos,
insumos y servicios de salud no POS.121
72. En cuanto a las pretensiones 10 y 11 la accionada manifestó
que la cita por medicina interna se encontraba programada 122, y con
respecto a la consulta por la especialidad de neuróloga se generó
una autorización de servicios en salud123. Respecto a la pretensión
2ª “Quetiapina de 50 MG tableta”, manifestó haber hecho entrega
de tales medicamentos al señor Jairo Carrillo124. Y respecto de la
“solicitud de atención domiciliaria de enfermería y fisioterapeuta”,
manifestó que “en el momento [no cuentan] con presupuesto para
la especialidad solicitada”125.
120Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado: “01DEMANDA”. Contestación a derecho de
petición. Pg. 14.
121 Para lo cual debería radicarlo ante la oficina de referencia, acompañado de historia clínica, copia de
carnet y cedula de ciudadanía
122Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 16.
Contestación a derecho de petición. Autorización de servicios.
123Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Pg. 16.
Contestación a derecho de petición. Autorización número1053333 de fecha 27 de julio de 2021.
124 Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”. Contestación a derecho de petición.
Anexó pantallazos. En el que soporta la entrega de medicamentos.
125 En esta respuesta se suscribe la “oficina de referencia y contra referencia de la unidad prestadora de
salud sucre”
73. Con base en los anteriores elementos de juicio, la Sala
encuentra que la accionada vulneró el derecho a la salud de la
agenciada Ana Yepes de Ricardo, al negar los servicios y
tecnologías en salud requeridos. Lo anterior por las siguientes
razones.
74. En primer lugar, la atención domiciliaria, la cual comprende los (i)
cuidados de enfermería y (ii) terapias para recuperar la movilidad, son
servicios que hacen parte del PBS y se encuentran financiados con recursos de
la UPC según el artículo 25 de la Resolución 2292 de 2021.126
75. Igualmente, en el expediente obra prueba de la orden médica número
2108016357, con fecha de 4 de agosto del 2021, que autoriza el servicio de
atención [visita] domiciliaria por enfermera durante 12 horas al día por un
periodo de tres meses, dada su condición de paciente postrada en cama. Y
respecto de la atención domiciliaria por fisioterapia, mediante orden médica
número 2107016533, con fecha de 4 de agosto del 2021, se ordenan tres citas
por semana durante tres meses. Aunado a ello, hace parte del expediente la
solicitud para que se autorice la prestación efectiva de esos servicios, en los
folios 18 y 19 del expediente, con la respuesta negativa por parte de la
accionada.
76. Por lo anterior, la Sala ordenará que se suministren los servicios de
enfermería y fisioterapia los cuales se prestarán en casa de conformidad con lo
expuesto.
77. Por otra parte, en lo que respecta al servicio de fonoaudiología (terapia
fonoaudiológica del habla), obra en el expediente orden médica número
2109006253 del 15 de septiembre de 2021 en la que se ordena la prestación
del servicio por esta especialidad. Además, se trata de un servicio que hace
parte del PBS y se encuentran financiados con recursos de la UPC según la
Resolución 2292 de 2021127.
126 “Artículo 25. Atención Domiciliaria. La atención en la modalidad extramural domiciliaria como
alternativa a la atención hospitalaria institucional está financiada con recursos de la UPC, en los casos que
sea considerada pertinente por el profesional tratante, bajo las normas vigentes. Esta financiación está dada
sólo para el ámbito de la salud. //Parágrafo. En sustitución de la hospitalización institucional, conforme con
la recomendación médica, las EPS y demás Entidades Obligadas a Compensar -EOC, a través de las IPS,
serán responsables de garantizar las condiciones en el domicilio para esta modalidad de atención, según lo
dispuesto en las normas vigentes”.
78. De esa manera, aunque no obra en el expediente comprobante de que se
haya solicitado la autorización y programación del mencionado servicio, sí
hay prueba en la que consta la orden médica como se dejó claro en el párrafo
que antecede. En consecuencia, la Sala ordenará que se suministren los
servicios de fonoaudiología (terapia fonoaudiológica del habla) de acuerdo
con la orden médica número 2109006253 que obra en el expediente.
79. - Respecto al suministro de pañales desechables, si bien no obra orden
médica en el expediente, sí se observa en la historia clínica de la agenciada
que el médico tratante “autoriza” pañales desechables128. Y al observar la
historia clínica de la accionante, se encuentra que la misma está postrada en
cama debido a sus patologías. De manera que la falta de acceso a pañales
desechables afecta la vida en condiciones dignas y la integridad personal de la
agenciada.
80. De esta manera, siguiendo los lineamientos de las sentencias C-313 de
2014 y SU-508 de 2020, la Sala recuerda que el suministro de pañales no se
encuentra expresamente excluido del PBS. Por tanto, debe indicarse que los
pañales son tecnologías en salud incluidas implícitamente en dicho plan. Y al
existir prescripción médica, la solicitud de suministro por vía de tutela se
puede ordenar directamente, pues se constatan los presupuestos
jurisprudenciales en la materia, dada las graves condiciones de salud de la
accionante, y se condicionará a un diagnóstico posterior que ratifique tal
determinación.
81. En consecuencia, esta Sala de Revisión, ordenará a la accionada, Unidad
Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad Policía Nacional que, en los términos
establecido en la resolutiva de esta providencia, sin dilaciones ni demoras
injustificadas, suministre los pañales a la agenciada. Y deberá seguir el criterio
del médico tratante de la señora Yepes, para posteriormente establecer la
cantidad y el tiempo por el cual se le debe suministrar adicionalmente dichos
pañales.
82. En relación con el uso de pañitos húmedos, de acuerdo con las subreglas
establecidas en la sentencia SU-508 de 2020, están expresamente excluidos
del PBS. Sin embargo, excepcionalmente pueden suministrarse por vía de
tutela, si se acreditan los requisitos jurisprudenciales (sentencia C-313 de
2014).
127Cfr. Anexo número 2 el cual hace parte de la Resolución.
128Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Historia clínica.
Pg. 8.
83. En el caso bajo estudio, dado el cuadro clínico de la paciente, la cual está
postrada en cama,129 con cuidados paliativos,130 en principio, el no
suministrarle los pañitos húmedos y la crema antiescaras podría afectar su
dignidad humana, ya que padece especiales condiciones de salud. Debido a las
graves dificultades de locomoción y al hecho de depender de un tercero, no
puede realizar sus necesidades fisiológicas en condiciones regulares, de
manera que podría verse afectada en sus condiciones de higiene, a diferencia
de las condiciones que normalmente atraviesa una persona sana, haciéndose
imperiosa la necesidad de acceder a la petición.
Además, respecto a la crema antiescaras la Corte en su jurisprudencia 131
decidió “resolver, a semejanza de los pañales, si es posible subsumir la crema
anti-escara en las emulsiones corporales o en las lociones hidratantes”. De
esa manera, concluyó que la crema antiescaras no se encuentra excluida del
plan de beneficios en salud. Sobre este punto, la Corte insistió en que debe
garantizarse su entrega a los usuarios atendiendo a su condición de tecnología
en salud incluida en el plan de beneficios. Sostuvo que “en todo caso esta
determinación deberá condicionarse a la posterior ratificación de la
necesidad por parte del médico tratante, dada la importancia del criterio
especializado del profesional de la salud”.
A la misma conclusión arriba esta Sala, ya que, en el listado de exclusiones
vigente, Resolución 2292 de 2021, no se consagra expresamente las cremas
antiescaras. Ahora bien, dado que esa ratificación es posterior, la orden de la
Sala será la de dar aplicación inmediata, mientras se emite el concepto del
médico tratante, dado que se evidencia un hecho notorio, comprobable a
través de la historia clínica y las demás pruebas allegadas al proceso las cuales
permiten inferir la necesidad de este insumo, tal como se planteó
anteriormente (Párr. 83).
84. Ahora bien, ya que no se cuenta con orden médica, adicionalmente se
ordenará un diagnóstico por parte de su médico tratante, con el fin ratificar la
necesidad de estos insumos a futuro.
85. En lo que tiene que ver con la crema antipañalitis adulto, kit para curar
heridas (procedimiento de gastrostomía), guantes, gasa, y glytrol apto para
129Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado. “ORDEN FISIOTERAPIA DOMICILIARIA”. Orden
médica número 2108016357.
130Ibid. Escrito de tutela. Orden médica número 2108016533.
131Cfr. Sentencia SU-508 de 2021.
diabéticos. La Sala encuentra que los mencionados servicios o tecnologías en
salud no están expresamente excluidos en la resolución 2273 del 22 de
diciembre de 2021.
86. Al respecto, la Sala encuentra que si bien no obra prueba en el expediente
de la orden médica que prescribe estos servicios, la situación de la señora Ana
Yepes de Ricardo sugiere que la crema antipañalitis adulto, kit para curar
heridas (procedimiento: gastrostomía), guantes, gasa, y glytrol apto para
diabéticos podrían ser un factor relevante para procurarle una vida en
condiciones dignas. Esto se puede inferir del hecho de que la señora Yepes
tiene diferentes patologías que la obligan a permanecer postrada en cama con
cuidados paliativos.
87. En consecuencia, la Sala concederá el amparo del derecho a la salud en su
faceta de diagnóstico, al existir un indicio razonable de la afectación de salud.
Y ordenará a la accionada que autorice y programe una valoración médica del
estado de salud de la señora Yepes de Ricardo, a fin de determinar, a futuro, si
requiere el uso de crema antipañalitis adulto, kit para curar heridas
(procedimiento: gastrostomía), guantes, gasa, y glytrol apto para diabéticos,
para que, en caso afirmativo, le sean suministrados según el criterio médico
correspondiente.
88. En relación con la quetiapina de 50 mg tabletas, esta Sala de Revisión
encuentra que la entrega de dicho medicamento se realizó al señor Jairo
Carrillo132 el día 28 de julio de 2021, tal como figura en la contestación 133 al
derecho de petición elevado por la agente oficiosa. 134 Con relación al
“[n]utrifilo bolsa vacía con equipo para alimentación enteral”, la accionada
en un principio manifestó que se encontraban a la espera del insumo, por lo
que una vez tuviera disponibilidad de este, le notificaría a la señora Yepes para
su recepción. De esa manera, con el objetivo de comprobar si efectivamente la
señora Yepes recibió el precitado insumo, se realizó una llamada telefónica a
la agente oficiosa, quien manifestó que el insumo fue efectivamente entregado
a la señora Yepes y que la misma ya no requería de su uso. Por lo anterior, esta
Sala se abstendrá de pronunciarse con respecto a la quetiapina de 50 mg
tabletas y el “[n]utrifilo bolsa vacía con equipo para alimentación enteral”.
132En este punto la Sala deja claro que mediante llamada telefónica la agente oficiosa informó que el señor
Carrillo es el esposo de una de las hijas de la señora Yepes.
133Se resalta que la contestación al derecho de petición es de fecha 02 de agosto de 2021.
134Cfr. Expediente digital T-8421293. Archivo titulado “01DEMANDA”. Escrito de tutela. Derecho de
petición elevado el 10 de julio de 2021.
III. DECISIÓN
90. En mérito de lo expuesto, la Sala Novena de Revisión de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del Pueblo y por mandato de
la Constitución,
RESUELVE:
PRIMERO. Con relación al expediente T-8.370.914, REVOCAR la
sentencia de la única instancia tramitada, proferida por el Juzgado Quinto (5º)
Civil Municipal de Villavicencio, Meta, dentro de la acción de tutela
promovida por Mónica Liliana Duque Beltrán, en calidad de agente oficiosa
de Jhon Edwar Montoya Duque, en contra de MEDIMAS E.P.S. En su lugar,
se dispone CONCEDER EL AMPARO, por las razones expuestas en la parte
motiva de esta providencia.
SEGUNDO. ORDENAR a MEDIMAS EPS que dentro de los cinco (5) días
hábiles siguientes a la notificación de este fallo, y de seguir vinculada,
autorice las citas médicas de la especialidad de psiquiatría de Jhon Ewdar
Montoya Duque, de acuerdo con el concepto de su médica tratante (psiquiatra
July Paola Sierra Pineda). En caso de contar con un nuevo tratamiento
psiquiátrico en curso, la EPS accionada deberá consultar previamente con el
accionante si accede al servicio con la especialista que le fue inicialmente
prescrita (psiquiatra July Paola Sierra Pineda) o si continúa con el o la
especialista que adelanta actualmente su tratamiento. Con base en lo anterior,
la prestación de los servicios de psiquiatría del actor deberá efectuarse en el
Hospital Departamental de Villavicencio o en la IPS en la que labore el
siquiatra que adelantará el tratamiento.
TERCERO. Con relación al expediente T-8.421.293 REVOCAR la sentencia
de la única instancia tramitada, proferida por el Juzgado Primero (1º)
Promiscuo Municipal de Corozal, Sucre, dentro de la acción de tutela
promovida por Johana Sofía Ricardo Yepes, en calidad de agente oficiosa de
Ana Yepes de Ricardo, en contra de la Unidad Prestadora de Salud de Sucre -
Sanidad Policía Nacional. En su lugar, se dispone CONCEDER EL
AMPARO, por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia.
CUARTO. ORDENAR a la Unidad Prestadora de Salud de Sucre - Sanidad
Policía Nacional:
1. Que dentro de un plazo no mayor a cinco (5) días hábiles desde la
notificación de esta providencia suministre a Ana Yepes de Ricardo los
servicios de enfermería domiciliaria por enfermera durante 12 horas al día por
un periodo de tres meses, los cuales se prestarán siguiendo los lineamientos de
la orden médica número 2108016357 que obra en el expediente.
2. Que dentro de un plazo no mayor a cinco (5) días hábiles desde la
notificación de esta providencia suministre a Ana Yepes de Ricardo los
servicios de fonoaudiología (terapia fonoaudiológica del habla), para que se
realicen cuatro (4) secciones por semana durante tres (3) meses los cuales se
prestarán siguiendo los lineamientos de la orden médica número 2109006253
que obra en el expediente.
3. Mediante el médico tratante adscrito a la EPS, sin dilaciones ni demoras
injustificadas y en un plazo no mayor a cinco (5) días hábiles desde la
notificación de esta providencia, autorice y programe una valoración médica
para determinar la cantidad y el tiempo por el cual se le debe suministrar
pañales. La EPS deberá autorizar su suministro inmediatamente y en todo caso
en un plazo no mayor a los dos (2) días hábiles desde la fecha de la nueva
prescripción médica.
4. Mediante el médico tratante adscrito a la EPS, sin dilaciones ni demoras
injustificadas y en un plazo no mayor a cinco (5) días hábiles desde la
notificación de esta providencia, autorice y programe una valoración médica
del estado de salud de la señora Ana Yepes de Ricardo, a fin de determinar si
requiere paños húmedos para que, en caso afirmativo, le sean suministrados de
inmediato. Por tanto, en caso de que el médico tratante decida formular los
paños húmedos solicitados, la EPS deberá autorizar su suministro
inmediatamente y en todo caso en un plazo no mayor a dos (2) días hábiles
desde la fecha de la nueva prescripción médica.
5. La EPS deberá autorizar el suministro de la crema antiescaras a Ana Yepes
de Ricardo inmediatamente y en todo caso en un plazo no mayor a dos (2) días
hábiles desde la notificación de esta providencia. Mediante el médico tratante
adscrito a la EPS, sin dilaciones ni demoras injustificadas y en un plazo no
mayor a cinco (5) días hábiles desde la notificación de esta providencia se
ratificará o no las futuras entregas de este insumo a Ana Yepes de Ricardo.
6. Mediante el médico tratante adscrito a la EPS, sin dilaciones ni demoras
injustificadas y en un plazo no mayor a cinco (5) días hábiles desde la
notificación de esta providencia, autorice y programe una valoración médica
del estado de salud de la señora Ana Yepes de Ricardo, a fin de determinar si
requiere el uso de crema antipañalitis adulto, kit para curar heridas
(procedimiento: gastrostomía), guantes, gasa, y glytrol apto para diabéticos,
solicitados. La EPS deberá autorizar su suministro inmediatamente y en todo
caso en un plazo no mayor a dos (2) días hábiles desde la fecha de la nueva
prescripción médica.
QUINTO. Por Secretaría General líbrese las comunicaciones de que trata el
artículo 36 del Decreto 2591 de 1991, para los efectos allí contemplados.
Notifíquese, comuníquese y cúmplase.
KARENA CASELLES HERNÁNDEZ
Magistrada (E)
DIANA FAJARDO RIVERA
Magistrada
JORGE ENRIQUE IBÁÑEZ NAJAR
Magistrado
MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ
Secretaria General