¿Qué es el mindfulness?
El mindfulness (o Concentración plena o Atención plena) es una sencilla forma de ayuda para
aliviar ese sufrimiento. Podríamos definirlo como el arte de hacer consciente sensaciones de
nuestro cuerpo que normalmente nos pasan desapercibidas; ya que pese a que poseemos esta
habilidad, raramente la usamos de forma consciente y casi nunca por más de unos segundos
de tiempo. El mindfulness no es algo nuevo y nos remonta a la tradición budista de la
meditación con más de 2500 años de antigüedad.
¿Quién puede beneficiarse de la práctica del Mindfulness?
Cualquiera puede obtener beneficios de practicar mindfulness. Es conocido que los
profesionales asistenciales son de los que más sufren los efectos del estrés laboral continuado.
Los profesionales sociosanitarios no son una excepción, y debido a la naturaleza de su trabajo
a menudo ven atrapados en este tipo de situaciones de estrés crónico, sufriendo tanto por los
efectos del estrés diario como a largo plazo con todas las consecuencias nocivas sobre la salud
que esto conlleva.
Desafortunadamente no todos los profesionales disponen de estrategias de afrontamiento del
estrés adecuadas y efectivas. El Mindfulness es una de las estrategias que se ha mostrado una
mayor eficacia a la hora de paliar y prevenir los efectos del estrés continuado. Es una habilidad
que se puede desarrollar con el entrenamiento adecuado. Esta técnica hunde sus raíces en las
tradiciones milenarias, y actúa eliminando los efectos de los agentes estresantes permitiendo
enfrentarnos a ellos de forma diferente.
En este artículo te vamos a mostrar sus principales beneficios sobre la salud mental y física.
1. El mindfulness ayuda a mejorar la inteligencia emocional
Diversos estudios muestran que la práctica del mindfulness al mejorar la autoconsciencia,
ayuda a mejorar el autoconocimiento. Estos nos lleva a un mejor reconocimiento de las
emociones, tanto propias como ajenas, lo cual deriva en una mejor gestión de las relaciones
interpersonales.
2. El mindfulness potencia la creatividad en la personas que lo practican
Al llevar a la mente a un estado de calma, el mindfullness ayuda a que las nuevas ideas tengan
más espacio en la actividad mental desplazando así a las emociones negativas, como las
preocupaciones. Al estar centrado en el momento actual, hace que al persona se sienta más
libre y creativa.
3. La práctica del mindfulness mejora la capacidad de concentración
Uno de los principales beneficios de la concentración plena es que favorece la concentración
en una sola cosa. Esta capacidad se generaliza a todo aquello que la persona pueda hacer, ya
sean tareas complicadas o sencillas. El mindfulness nos enseña a mantener las distracciones a
raya proporcionando mayor nivel de concentración en lo que estamos haciendo en ese
momento preciso.
4. El mindfulness combate el insomnio
Como hemos indicado la práctica continuada de mindfulness lleva al organismo a un estado de
relajación y ayuda a alejar las preocupaciones. Esto se ve reflejado en un menor nivel de
activación cortical que lleva a un estado favorable para incitar al sueño y mejorar la calidad de
este.
5. Practicar mindfulness fulmina el estrés y la ansiedad
Este es quizás el efecto más estudiado y por el que el mindfulness es más conocido. Como ya
sabemos el estrés puede causar hipertensión, problemas cardiacos, enfermedades coronarias,
trastornos del estado de ánimo, ansiedad, etc. El mindfulness ayuda a combatir el estrés y la
ansiedad porque nos lleva a un estado de calma, serenidad y claridad mental, reduciendo los
niveles de cortisol (la hormona que se libera en situaciones de estrés) y ayudando a detectar
las respuestas de estrés y ansiedad en sus primeras fases.
2. ¿Cuándo practicarlo?
Idealmente, el Mindfulness debería practicarse durante media hora al día, aunque se
recomienda comenzar con sesiones más cortas, de no más de diez minutos, para ir
aclimatando la mente a las nuevas sensaciones e ir construyendo poco a poco estados
mentales de meditación. Si nos propasamos con el tiempo al principio, es fácil que
terminemos frustrados al dedicar mucho rato seguido a algo que aún no sabemos hacer
bien, y terminemos cansándonos y abandonando esta rutina.
3. ¿Dónde realizar Mindfulness?
Hay que tratar de buscar un sitio libre de ruidos, con una temperatura entre 18 y 25º y en la
que nos sintamos confortables. No hay que olvidarse de desactivar teléfonos, alarmas,
aparatos electrónicos y todo tipo de ruidos y ondas que nos puedan molestar o interferir en
la meditación. En caso de que pongamos música de fondo, es importante que ésta sea
relajante y con ciclos repetitivos para impedir que acapare nuestra percepción.
Algunas personas prefieren realizar la meditación en entornos abiertos, en su jardín o en un
parque público. No es una mala decisión, pero es importante escoger un sitio que no sea
muy concurrido y esté libre de ruidos y elementos distractores. El uso de ropa
cómoda siempre será un elemento positivo de cara a la meditación, y se recomienda
quitarse el calzado y todos los complementos que puedan oprimir el cuerpo.