Comentario de texto
Poema de Luis Cernuda
Te quiero
Te quiero.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Luis Cernuda, de Los placeres prohibidos (1931)
1. Introducción / Contexto histórico
El emisor del texto es Luis Cernuda, autor del siglo XX, perteneciente a la Generación
del 27, en la que también se incluyen poetas como: Federico García Lorca, Rafael
Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, Pedro Salinas, etc. Todos
formaban un grupo de poetas -probablemente el más brillante del siglo XX- compacto y
variado al mismo tiempo, al que la guerra civil separó y que jamás volvería a
encontrarse. Esta generación estuvo influida por las vanguardias de los autores del 14,
pero también de la literatura clásica y romántica.
Este poema pertenece a “Los placeres prohibidos”, obra de Luis Cernuda, publicada en
1931. Lo englobamos por tanto en su etapa de juventud, caracterizada por el
surrealismo, la rebeldía contra el orden establecido y su abierta reivindicación de la
homosexualidad.
2. Tema
El tema principal de este poema es la declaración de amor por parte del poeta hacia su
amada.
3. Resumen
La voz poética declara su amor hacia una segunda persona, a través de diferentes
símbolos como la naturaleza o los sentimientos. Al final del poema va más allá, y le
declara su amor eterno, hasta la muerte y el olvido.
4. Estructura externa e interna
El poema está formado por 7 estrofas, la primera la compone el primer verso, después
encontramos 4 estrofas de tres versos cada una, y las dos últimas de cinco. Tiene una
métrica irregular, versos de arte menor y mayor, y rima libre.
Teniendo en cuenta el contenido, es decir, su estructura interna, podemos distinguir tres
partes:
Introducción: que sería el primer verso “Te quiero”. En el que deja claro el tema.
Desarrollo: que engloba las cinco estrofas siguientes, en las que describe su
declaración de amor:
- Desde la segunda estrofa hasta el segundo verso de la quinta, declara su
amor por medio de símbolos de la naturaleza.
- En los tres siguientes versos de la quinta estrofa, declara su amor a través de
diversos sentimientos.
Conclusión: en la última estrofa, la voz poética, va más allá, y termina
declarando su amor hasta la muerte y el olvido.
5. Recursos literarios
Estamos ante un texto literario de carácter poético en el que predominan las funciones
poética y expresiva. La primera se refleja en la presencia de figuras retóricas:
El primer recurso que vemos, debido a su reiteración a lo largo de todo el poema es: el
paralelismo y la anáfora. Cinco de las siete estrofas, comienzan con la misma estructura:
“Te lo he dicho con + determinante y sustantivo”.
Además de esto encontramos varias personificaciones, en la tercera estrofa habla de un
sol que dora y sonríe, comparaciones, en la quinta hace una comparación entre las
plantas y leves criaturas que se cubren, y metáforas, como por ejemplo en la cuarta
estrofa: “frentes melancólicas que sostienen el cielo”.
Y también destaca el abuso de la adjetivación: tristezas fugitivas, criaturas
transparentes, vida luminosa,…
6. Conclusión / comentario crítico
De este poema, concluimos que la intención de la voz poética es expresar sentimientos
de amor, y para ello el autor utiliza una gran cantidad de recursos que refuerzan este
mensaje.
Pero el texto que comentamos presenta un interés añadido, si consideramos la estrofa
final, donde el poeta identifica su amor hacia la otra persona con la muerte y el olvido.
La respuesta puede estar, aunque no se manifieste en el poema, en su homosexualidad,
pues ésta le impide realizarse plenamente en el terreno amoroso, al estar mal vista por la
sociedad. El poeta sevillano vive el amor como un conflicto entre el deseo y la realidad
-tema principal de su producción poética-, un conflicto permanente del que sólo la
muerte podrá liberarle. De ahí la estrofa final del poema en la que el poeta quiere
expresar su amor con la muerte y con el olvido. Esta es su intencionalidad última que
sólo podemos entender si consideramos su condición de homosexual y, por
consiguiente, de ser humano discriminado por la sociedad de su época. Además, hemos
de tener en cuenta que Cernuda, a diferencia de Lorca y otros escritores homosexuales
de su generación, manifiesta abiertamente su inclinación sexual, tanto en su vida como
en su poesía, lo cual agrava el conflicto al que nos referimos.
Incluso hoy día en que se ha producido un cambio de mentalidad social sobre este tema,
pues empezamos a admitir que cada persona tiene derecho a vivir libremente su
sexualidad, los homosexuales siguen estando mal vistos por los sectores más
conservadores de la sociedad.
¿Cómo no explicarnos entonces el conflicto permanente entre la realidad y el deseo que
experimenta Cernuda y la expresión dramática de su sentimiento amoroso a través de la
muerte y el olvido?
Se aprecia, además, en el texto, si consideramos la organización de las ideas, una
gradación ascendente en cuanto a la manifestación de este amor: desde lo físico (versos
2-15), pasando por lo espiritual (versos 16-18), hasta el tono dramático, no exento de
dolor, de identificar el sentimiento amoroso con la muerte y con el olvido, quizá como
una forma de librarse de él, como se ha comentado, o de perpetuarlo (versos 19-23).
Este dramatismo se anuncia en versos con connotaciones negativas como: “Frentes
melancólicas que sostienen el cielo”/ “tristezas fugitivas” (...) “vida luminosa que vela
un fondo de sombra” (...) “Te lo he dicho con el miedo” (…) “con las terribles
palabras”. Y se ve reforzado por la inmediatez y actualidad del tiempo presente con el
que comienza ("Te quiero") y finaliza el poema ("basta", "quiero decírtelo").