MINISTERIO DE EDUCACIÓN
TERCER NIVEL DE ENSEÑANZA
INSTITUTO SUPERIOR NUEVA VISIÓN
TÉCNICO SUPERIOR EN ENFERMERÍA
MATERIA:
SALUD INTEGRAL DE LA MUJER Y EL NIÑO I
TEMA:
ENSAYO: LOS ANTECEDENTES DEL PARTO
ELABORADO POR:
JEFFREY *******
DOCENTE:
LIC. ISABEL OTERO
PANAMÁ, CHIRIQUÍ, 13 DE MARZO DEL 2022.
Introducción
El parto se define como la expulsión de uno o más fetos maduros y la placenta
desde el interior de la cavidad uterina al exterior.
Veremos los antecedentes históricos del parto, como empezó este arte de ayuda
del nacimiento de un feto, hasta lo que hoy conocemos en día, con los avances de
la ciencia y las nuevas técnicas creadas.
Vamos a darle seguimiento al trabajo de las comadronas las cuales fueron las
primeras en recibir en feto y también asistir en un parto, y la llegada de los
médicos a la hora del parto.
Los antecedentes del parto
Al comienzo de la humanidad, probablemente 40.000 a.C., el parto era atendido
por el esposo; sin embargo, ya en el año 6000 a.C., algunas mujeres adquieren
mayor experiencia que otras en el arte de la ayuda al nacimiento, por lo que son
llamadas con más frecuencia durante el trabajo de parto en lo que se cree fue el
inicio de unos de los oficios más antiguos de la humanidad, el de la comadrona.
Es cierto que la ayuda a la mujer en su trabajo de parto es una de las actuaciones
médicas más antiguas, probablemente generalizada entre las tribus de Cromañón,
donde encontraríamos los ancestros de las actuales comadronas. Entre ellas se
transmitirían las actuaciones que empíricamente daban buenos resultados en los
casos de partos dificultosos, y así se creó una “proto-obstetricia” Ése unos de los
oficios más antiguos de la humanidad, el de comadrona, partera o, en griego,
"obstetrix" (palabra de la que deriva obstetricia y obstetra).
La primera descripción de un parto normal fue hecha por Hipócrates (460-377
a.C.), en su libro Naturaleza del Niño. Él tenía la teoría que el feto se acomodaba
con más frecuencia con la cabeza hacia abajo, debido a que el peso de la parte
superior del cuerpo, desde el ombligo a la cabeza, era mayor que el peso de la
parte inferior, desde el ombligo a los pies.
También aseguraba que la bolsa de las aguas se rompía porque el feto hacía
movimientos de sus manos o pies para romperlas.
Más tarde Soranos (138-98 a.C.), célebre médico griego, describe que el parto
debe ser atendido por una comadrona y sus ayudantes, que el trabajo de parto se
debía realizar en una cama y que durante el período expulsivo se pasara a la silla
de parto.
La comadrona se colocaba delante de los muslos de la embarazada y un ayudante
se colocaba cerca de la cabeza para disminuir la ansiedad, otra ejercía presión a
nivel del fondo del útero y una tercera protegía el ano para evitar que se lesionara.
Las comadronas seguían siendo las únicas verdaderas especialistas que sabían
atender correctamente a las mujeres en el parto, además de aliviarles el dolor,
aconsejar en su vida sexual o incluso llevar a cabo técnicas abortivas, sus
conocimientos y experiencias los enseñaban de generación en generación.
Mientras tanto los médicos consideraban que la sangre, heridas y partos no eran
trabajos dignos de sus conocimientos; además la mujer en general estaba
considerada un ser inferior y las comadronas, por sus conocimientos en hierbas,
eran sospechosas habituales de brujería.
Verdaderamente fue a partir del Renacimiento, con los avances en la anatomía,
cuando apareció el médico partero, y se idearon técnicas para aplicar ante las
llamadas distocias.
En el siglo XVII aparece la gran figura de François Mauriceau, quien es uno del
creador del arte de partear. La mayoría de sus maniobras y consejos a seguir,
tanto en los partos normales como en los distócicos, continúan teniendo vigencia.
La Obstetricia continuó avanzando, pero sobre todo en la atención al embarazo,
tratando de evitar, entre otras patologías, la temible eclampsia.
Fue en el siglo XVIII cuando los primeros médicos se interesaron por la obstetricia
y comenzaron a pasar a la sala donde la mujer paría. Se comenzó a estudiar el
parto como una ciencia y pronto se desarrollaron instrumentos como el fórceps y
se impuso la posición horizontal de la parturienta. Los nuevos avances, además
de los nuevos conocimientos de la anestesia y la asepsia en el siglo XIX, hicieron
que disminuyera el riesgo de muerte en el parto del bebé y de la madre.
El gran hito en la asistencia al parto se lo debemos a Fleming, el padre no
reconocido de la obstetricia actual. Gracias a los antibióticos, la cesárea pasó a
ser una intervención más dentro de la Tocurgia y no una arriesgada alternativa a la
muerte. A partir de ahí empezó a valorarse la vida del feto, que pasó a ser un
paciente junto a la madre.
Durante el siglo XX, el control de la natalidad, el seguimiento médico durante el
embarazo, el registro tocográfico durante el embarazo y técnicas quirúrgicas como
la cesárea han hecho que la gran mayoría de los partos se desarrollen felizmente.
Sin embargo, al mismo tiempo que se han producido estos avances, el momento
del parto ha sufrido un proceso de deshumanización en el que la madre y la familia
se han visto privadas de su derecho de intimidad y elección. Fue en esa época
cuando diversos doctores (Lamaze, Bradley, Leboyer, etc.) comenzaron a
desarrollar métodos que favorecían un desarrollo natural del parto centrándose en
la mujer y el bebé, evitando medicamentos e intervenciones médicas innecesarias.
En la actualidad
El parto natural es aquel que se desarrolla con normalidad a través de la vagina y
que no requiere más asistencia médica que control y medicamentos suaves como
pueden ser, por ejemplo, los analgésicos.
Sin embargo, las nuevas corrientes naturalistas han tendido a diferenciar entre un
parto medicalizado, es decir, partos que se desarrollan bajo supervisión y control
médico para intervenir si es necesario (dentro podemos incluir el parto
instrumentalizado, parto por cesárea, etc.), y un parto natural, como aquel parto en
el que prima la fisiología y la naturalidad del proceso por encima de la técnica
médica.
En el ambiente hospitalario, y desde finales del siglo XX también la Organización
Mundial de la Salud (OMS) lo apoya, se ha abandonado la antigua idea de que
"todo parto es complicado hasta que se demuestre lo contrario" y se apuesta por
un parto humanizado, como un parto en el que, sin dejar de lado la vigilancia
médica y su intervención si es pertinente, se mantiene a la parturienta y a su
acompañante en un ambiente relajado y respetando el derecho ético de
autonomía.
Conclusión
Pude descubrir los hechos historias del comienzo de un embarazo y la importancia
que tiene, por los avances que fueron creando durante el tiempo, como las
mujeres eran la que se encargaban de dicho acto del parto, pero sin dejar atrás el
hombre, ya que era de la primera persona que asistía al parto cuando no había las
comadronas.
Luego con investigaciones medicas se vinieron generando que la mujer no tuviera
tanto dolor con el parto, llamada los analgésicos.
También vimos la llegada de los instrumentos quirúrgicos al parto, todo esto es
importante conocer por lo que tenemos hoy en día, las diferentes maniobras que
se usaban en un tiempo ahora han sido modificadas.