DIMF 1 FAMILIAS CONSTRUYENDO
FUTURO
TALLER DE FORMACION A FAMILIAS
OBJETIVO
Brindar estrategias para fortalecer los vínculos afectivos en el hogar, que
contribuya a la unión familiar y al afrontamiento asertivo de situaciones
difíciles.
BESOTERAPIA Y ABRAZOTERAPIA FAMILIAR
Al dar un beso o un abrazo se expresa amor, protección, seguridad y confianza, por
esto es un contacto físico apropiado en cualquier hora y lugar.
Comparte con tu familia un espacio lleno de besos y abrazos, captura estos bellos
momentos con fotografías y comenta a tu orientador como se sintieron.
¿Consideras que tener adecuados vínculos afectivos en el hogar ayuda a las
personas a ser más fuertes frente a las adversidades?
El afecto se construye a partir de los vínculos afectivos que se establecen antes del
nacimiento, el niño o la niña viene a ocupar un lugar en la familia, donde surgen deseos,
expectativas y sentimientos. Desde el primer momento las interacciones de cuidado fluyen,
por parte del adulto se brindan las expresiones afectivas; palabras, caricias, miradas y todas
las formas de contacto que van involucrando rápidamente al bebé en el mundo de la
afectividad. El niño o niña lee las señales de afecto y aprende a responder ante ellas, a
provocarlas en los otros y a expresarlas.
La resiliencia es la capacidad que tiene las personas de afrontar, sobreponerse y adaptarse a
las diversas situaciones o problemas que se enfrentan día a día, como acontecimientos
desestabilizadores, eventos traumáticos o de pérdida. Esto implica transformar positivamente
las experiencias y aprender de ellas, lo cual les permitirá a los niños y niñas mantener su
desarrollo esperado y proyectarse con confianza hacia su
futuro.
La resiliencia resulta de la interacción de los individuos con su entorno. De esta manera, la figura
de un adulto empático que se vincula con el niño acogiéndolo, cuidándolo y protegiéndolo, es
fundamental para sentar las bases de esta capacidad.
Una relación en la que el niño se siente seguro, aceptado y en confianza, le permite construir una
imagen saludable de sí mismo, así como generar un sentimiento de pertenencia y el desarrollo de
sus capacidades para dar y recibir con la finalidad de construir una red social y afectiva en la cual
muestre interés por explorar su entorno y vivir situaciones novedosas. Así, el vínculo afectivo
promueve la adquisición de recursos internos que fomentan la construcción de la resiliencia.
Algunas de las actitudes y comportamientos de los adultos que se relacionan con el desarrollo de la
resiliencia en los niños son:
1. Muestran aceptación hacia su persona y le hacen saber que es importante para ellos.
2. Mantienen una relación cálida y de colaboración al acompañarlo en el desarrollo de sus
habilidades físicas, cognitivas y emocionales.
3. Son empáticos, tienen la capacidad de percibir las vivencias internas del niño y sus
necesidades a través de observar sus diferentes expresiones emocionales.
4. Desarrollan buenos tratos en su cuidado y participan activamente en su educación.
5. Se comunican de manera clara y afectuosa.
6. Son solidarios y lo apoyan en las dificultades que se le presenten en la realización de sus
actividades recreativas y de aprendizaje.
7. Ante situaciones adversas o de emergencia, funcionan como una figura clave y cercana que
les hace sentir que “todo pasará” para superar el evento.
¿COMO IDENTIFICO LAS NECESIDADES DE MI HIJO PARA APORTAR AL
FORTELECIMIENTO DE VINCULOS?
Construye o dibuja un símbolo que represente para la familia el
amor y la fuerza interior, que es la resiliencia, la cual
fomentará el buen desarrollo de los niños y niñas.
REFLEXION
El desarrollo de la resiliencia es de
gran importancia para el bienestar
del niño y la familia; ya que promueve
el desarrollo de habilidades
socioafectivas y habilidades de vida,
dinamizado el desarrollo desde la
primera infancia.