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CARBON

El carbón se formó hace millones de años a partir de la vegetación existente. Los restos de plantas se depositaron en capas bajo la tierra y, mediante procesos anaeróbicos a temperatura moderada y alta presión, se transformaron en carbón rico en carbono. Existen diferentes tipos de carbón que varían en su contenido de carbono y poder calorífico, como la turba, el lignito, la antracita y el carbón bituminoso. Cada tipo tiene usos específicos como combustible para generar energía o en procesos industri

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CARBON

El carbón se formó hace millones de años a partir de la vegetación existente. Los restos de plantas se depositaron en capas bajo la tierra y, mediante procesos anaeróbicos a temperatura moderada y alta presión, se transformaron en carbón rico en carbono. Existen diferentes tipos de carbón que varían en su contenido de carbono y poder calorífico, como la turba, el lignito, la antracita y el carbón bituminoso. Cada tipo tiene usos específicos como combustible para generar energía o en procesos industri

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Origen del carbón

El carbón es una roca sedimentaria utilizada como combustible fósil, de color negro y como su
nombre lo indica, muy rico en carbono. Suele localizarse bajo una capa de pizarra y sobre otra de
arena y arcilla.

Se empezó a formar hace millones de años, a partir de la vegetación existente.

Los helechos y los gigantescos árboles existentes en aquellas épocas, a medida que morían, se
depositaban formando capas y se fueron transformando por la acción de hongos y bacterias en
carbón. Mediante un proceso anaeróbico (pobre de oxígeno) a temperatura moderada (250 ºC) y
altas presiones se fue formado la materia orgánica en carbón, proceso conocido como
carbonificación.

El carbono (principalmente), el hidrógeno y el oxígeno son los componentes mayoritarios del


carbón, aunque también tiene azufre, nitrógeno, y otros elementos. Debido a su composición, el
carbón es combustible (es decir, se combina con el oxígeno desprendiendo calor).

Dependiendo de su antigüedad, de las condiciones de formación y de su contenido en carbono y


materias volátiles, existen distintos tipos de carbón, con texturas y poder calorífico diferente. Para
su venta se suele medir la calidad del carbón por el porcentaje de carbono fijo, materia volátil,
humedad, azufre, hidrógeno, y por el poder calorífico (que viene condicionado por los anteriores
parámetros). Se dice que cuanto más contenido en carbono tenga, y más edad, el carbón es de
mayor rango y, generalmente, más capacidad para proporcionar calor en la combustión.

Tipos de carbon

Turba: es el tipo de carbón que se forma en la primera etapa de la transformación de materia


vegetal en zonas pantanosas en un ambiente pobre de oxígeno. Es el carbón con menor contenido
en carbono y menor poder calorífico en la combustión.

Lignito: es un tipo de carbón muy abundante que posee mayor poder calorífico que la turba, un
color negro o pardo (de menor rango que el negro) y una estructura leñosa o fibrosa. Tiene una
elevada humedad y materia volátil y al lignito negro se le denomina también “carbón
subbituminoso”. Es de formación más reciente que la hulla y la antracita y su poder calorífico en la
venta no suele pasar de las 4.000 Kcal/Kg.
Antracita: se trata de un carbón duro, muy evolucionado, que tiene el mayor contenido en
carbono fijo (hasta un 95%), el mayor poder calorífico y el menor contenido en materias volátiles
de los cuatro tipos citados. Debido a su bajo contenido en materia volátil, presenta una ignición
dificultosa. Arde dando una llama azul corta y sin apenas humos. Tiene una estructura cristalina y
un color negro brillante.

Carbón Bituminoso: es un carbón relativamente duro que contiene betún, de mejor calidad que el
lignito pero peor que la antracita. Suele ser de color negro, a veces marrón oscuro, presentando a
menudo una bandas bien definidas de material brillante y mate. Las vetas de carbón bituminoso se
identifican estratográficamente por la distintiva secuencia de bandas brillantes y oscuras. Contiene
entre un 60 y un 80% de carbono, siendo el resto agua, aire, hidrógeno y azufre que no ha sido
repelido de los macerales. Su contenido calorífico oscila entre los 21 a 30 millones Btu/t (24 a 35
MJ/Kg). De carbones bituminosos hay de varios tipos según su concentración en volátiles, siendo la
hulla uno de ellos. La hulla tiene un contenido en carbono alto (entre el 75% y el 90%), bastantes
volátiles y un poder calorífico muy superior al del lignito (casi el doble). Puede utilizarse en la
combustión y en la industria siderúrgica. Este tipo de carbón dio origen a la carboquímica.

Carbón vegetal: se utilizó mucho como combustible, pues tiene más poder calorífico que la
madera. A partir del carbón vegetal también se puede obtener, por calentamiento en ambiente
reductor y saturado de vapor de agua, o por deshidratación química, el carbón activo, que es un
carbón de elevada pureza y textura extraordinariamente porosa. Dado que la relación
superficie/volumen es muy alta tiene gran capacidad de absorción y puede ser utilizado en forma
granular o en polvo como elemento filtrador de aguas u otras sustancias y gases. Es evidente que a
escala humana puede considerarse que el carbón es un recurso no renovable, pues necesita
millones de años para que las plantas se transformen en carbón. Es decir, no se reemplaza al ritmo
que se consume, aunque hay muchas reservas.

Usos del carbón

Turba: Debido a su gran capacidad de retención de agua, se usa en jardinería para mejorar los
suelos. Pero una vez seca, también puede usarse como combustible. En Escocia, lo usan para el
secado de los ingredientes del whiskey, qué, según ellos, le da un aroma único.

Lignito: Como puede crear energía calórica, a su vez, puede generar electricidad, por lo que es
importante y es usado en las industrias del petróleo y en centrales hidroeléctricas como fuente de
energía. También tiene usos domésticos calefactorios o culinarios.
Antracita: Tenía usos similares a su hermano Lignito, pero la Antracita, poseía la ventaja de que
dejar poco polvo, emitir poco humo, y quemarse lento. Debido a su alto costo, fue lentamente
reemplazado por el gas natural y la electricidad.

Carbón bituminoso: Este es el tipo más útil para el sector metalúrgico. Se combina con hierro y
esta mezcla se calienta en hornos industriales a una temperatura de 1.000 °C. Este proceso reduce
los óxidos del hierro y produce acero.

Carbón vegetal: Su uso es meramente de combustible. Aunque también se crea en la creación de


pólvora, ya que su composición es 13% carbón vegetal.

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