100%(2)100% encontró este documento útil (2 votos) 5K vistas103 páginasActua Como Dama Pero Piensa Como Hombre
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BESTSELLER #1 DEL NEW YORK TIMES
ACTUA COMO
Dana
pero
PIENSA COMO
HOMBRE
| Lo que los hombres piensan realmente
acerca del amor, la intimidad, las relaciones
y el compromiso¥
INTRODUCCION
TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LOS
HOMBRES Y LAS RELACIONES, ESTA AQUI
urante mds de veinte afios me he ganado la vida ha-
D ciendo reir a la gente: hago que se rian de si mismos,
de los deméds, de la familia y los amigos, y sobre todo, del
amor, del sexo y las relaciones. Mi humor tiene raices en la
verdad y en la sabiduria —el tipo de sabiduria que genera
vivir, observar, aprender y saber. Muchos me dicen que
mis chistes llegan a la gente porque es facil identificarse
con ellos, especialmente los que exploran la dindmica en-
tre hombres y mujeres. No deja de asombrarme lo mucho
que la gente habla de las relaciones, piensa sobre ellas,
lee, pregunta —y hasta se mete en ellas sin tener ni la
menor idea de cémo hacerle para que resulten. Si algo he
aprendido en mi viaje por este mundo de Dios es: a) dema-
siadas mujeres ignoran todo acerca de los hombres; b) los
hombres se salen con la suya en muchas cosas dentro deI
‘Steve Harvey | Adria COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
la relacién porque las mujeres nunca han entendido como
piensan; y c) tengo informacién de primera mano para que
esto cambie.
lo descubri cuando mi carrera se expandié al radio
con el programa matutino El show de Steve Harvey; hace
tiempo, cuando vivia en Los Angeles, haba un segmento
llamado “Pregintale a Steve”, en él, las mujeres llamaban
y preguntaban cualquier cosa acerca de las relaciones.
Cualquier cosa. Pensé que por lo menos, “Pregintale a Ste-
ve" me daria material para algunos chistes, y al principio
eso era para mi, materia prima, pero no tardé mucho en
descubrir que mis radioescuchas, mujeres en su mayoria,
pasaban situaciones nada cémicas; tenian docenas de ne-
cesidades y preocupaciones en sus vidas, problemas por
resolver: salir con hombres, falta de compromiso por parte
de ellos, dificultades familiares, suefios para el futuro, es-
piritualidad, complicaciones con los suegros, autoimagen,
envejecimiento, amigos, balancear la casa y el trabajo,
educacién... Me preguntaban sobre todos los temas imagi-
nables. Y encabezando la lista de los asuntos sobre los que
querian saber estaban —ya lo adivinaste— los hombres.
Mis oyentes mujeres querian respuestas —respuestas
que las ayudaran a obtener de las relaciones, por lo menos
lo mismo que ellas estaban ofreciendo. En esos segmentos
de “Pregintale a Steve”, y ahora en las “Cartas fresas”, es-
pacio dedicado a este fin en la nueva versién de El Show de
Steve Harvey, las mujeres han dejado en claro que buscan
un intercambio equitativo con los hombres; quieren que su
amor sea reciproco, que sea devuelto en la medida que lo
12
E'S!’ :~S~—CO hE
i fH) TODO LO QUE NECESITAS SABER SOBRE LOS HOMBRES...
ofrecen; quieren que su vida romantica sea tan satisfactoria
para ellas como para ellos; que las emociones que ponen a
todo volumen, obtengan respuesta con la misma intensidad;
que la releyancia que otorgan al compromiso sea mae
algo valorado y respetado. El problema comin a mete
radioescuchas es que no se sienten correspondidas, por lo
que terminan decepcionadas, disminuidas y desencantadas
con sus relociones fallidas.
Ff Cuando se acababan los chistes, cerrabamos el mi-
crofono y Gpagdbamos las luces del estudio, y yo pensa-
ba en aquello que las mujeres me preguntaban dia con
dia, me quedaba increiblemente perplejo Porque aunque
se pubes que mis oyentes mujeres tenian algun tipo de
experiencia con los hombres —ya fueran amigos, novios,
See ©Sbosos, maridos, padres, hermanos y colegas—,
genuinamente deseaban saber cémo obtener el amor que
necesitaban, querian y merecian. Conclut que las verdades
que buscan nunca les parecen tan obvias como nos pare-
cen a los hombres. Aunque traten, las mujeres no saben
qué hacer con nosotros,
Con ésto en la cabeza, dejé de hacer chistes y me
Puse a escuchar de verdad a mi publico. Con mis Tespuestas
Sens O davelar cierta sabidurfa sobre los hombres —sa-
biduria obterida a través de trabajar durante més de medio
siglo tras un solo objetivo: ser un hombre. También me he
pasado muchisimas horas conversando con mis amigos, to-
dos hombres. Son atletas, estrellas del cine y la television
vendedores de seguros y banqueros, hombres que rashid
camiones, enirenadores de equipos de basquet, ministros y
13SS
Steve Harvey | | AGTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
pastores, instructores de boy scouts, gerentes de tiendas, ex
convictos, presos, y si, hasta vividores. Hay una verdad muy
obvia acerca de cada uno de nosotros: somos gente simple
que piensa de forma parecida.
A\ filtrar mis respuestas a través del lente por el que
los hombres perciben las relaciones, las mujeres de mi publi-
co comenzaron a entender por qué las complejidades y los
matices que traen a sus relaciones con el sexo opuesto, no
las ayudan en nada. Les he ensefiado que esperar quetsy
hombre responda como lo haria una mujer nunca funciona-
ra, Han comprendido que si se acercan a los hombres con
una visién clara de cémo relacionarse en los mismos térmi-
nos, en el terreno masculine, conseguirdn lo que quieren.
De hecho, mis consejos para la gente que me lla-
maba al show adquirieron tal popularidad que mis fans
—hombres y mujeres—comenzaron a preguntarme cudndo
escribiria un libro sobre relaciones, algo que ayudara a las
mujeres que quisieran una relacién sdlida y comprometida,
a conseguirla, y ayudar a los hombres a prepararse para
ser reconocidos por lo que estan dispuestos a dar en una
relacién asi. Tengo que admitirlo: al principio no veia la
utilidad de escribir un libro de relaciones, después de todo,
atenia algo importante que afiadir a lo que ya decia 2D las
conversaciones que sostenia con mi ptblico, un publico a
millones de oyentes? Y mds importante, gquién me tomaria
en serio? Caray, ni siquiera soy escritor.
Pero me puse a pensar en las relaciones que he teni-
do en la vida, hablé con mis amigos hombres y algunas de
mis colegas mujeres y armamos algunos grupos de trabajo
14
ch TODO 10 QUE NECESITAS SABER SOBRE LOS HOMBRES...
informal. Consideré el impacto que las relaciones han tenido
sobre cada uno de nosotros Y, especialmente, en mi. gMi pa-
dre® Estuvo casado con mi madre sesenta y cuatro afios. Mi
madre fue invaluable para él. Y ella fue invaluable para mi,
la persona que mas me ha marcado en la vida. Igualmente
valiosas son para mf mi esposa y mis hijas. De hecho, mis ni-
flas y mi preocupacién por su futuro me inspiran a hacer esto.
Ellas crecerdn con los mismos suefios que tienen la mayoria
de las mujeres: el esposo, los nifios, la casa, la vida feliz, el
amor verdadero, y deseo desesperadamente que se ahorren
ser confundidas y engafiadas por los juegos que los hom-
bres han inventado Para perpetuar su avaricia y egoismo,
la avaricia y egoismo que le mostramos al mundo antes de
convertirnos en los hombres que Dios quiere que seamos. Yo
sé —por mi madre, por mi esposa, por mis hijas y los millones
de mujeres que me escuchan por la radio cada mafiana—,
que ellas necesitan una voz, alguien que las ayude a lidiar
con todo tipo de trucos y engajios para obtener aquello que
realmente anhelan. Conclut que podria ser el tipo que desde
el otro lado de la cerca diga: “Les voy a contar los secretos,
la verdad acerca de los hombres, las cosas que deseariamos
que ustedes supieran de nosotros, pero que no podemos reve-
larles, © perdemos...”
En suma, Actia como dama, pero piensa como hom-
bre es como una especie de instructivo para jugar. No sé si
recuerden que hace algunos afios los Patriotas de Nueva In-
glaterra fueron protagonistas de uno de los escdndalos mas
sonados de Ia historia de la NFL, y es que los investigadores
de la wrt descubrieron que habian grabado videos de las
1eAGTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
[sans | |
practicas y aprendido a leer los labios para pronosticar las
estrategias de sus adversarios, accién que les dio una gran
ventaja ante sus rivales. Estas trampas sucias del equipo,
equivalian a leer las instrucciones de los rivales. Con esta
ventaja ganaron muchos juegos.
Es por algo asi que deseo que muchas mujeres lean
Actéa como dama, pero piensa como hombre, quiero que
todas las mujeres que quieren una relacién sdlida y no
saben cémo lograrla, y aquellas que ya estan en una re-
lacién pero que ignoran cémo mejorarla, se olviden de
todo lo que han aprendido acerca de los hombres: que
borren los mitos, las herejias, lo que mama dijo, lo que
las amigas opinan, los consejos de revistas y television,
para que conozcan aqui, en estas paginas, cémo son los
hombres. Los hombres cuentan con que las mujeres sigan
aceptando los consejos de otras mujeres, que desconocen
nuestras tacticas y la forma en que pensamos. Acta como
dama, pero piensa como hombre lo cambiard; si sales con
alguien y quieres que la relacién progrese y se consolide,
este libro es para ti. Si estas en una relacién comprome-
tida y seria, y quieres el anillo de compromiso, este libro
es para ti. Si estas casada y quieres recuperar el control
y reforzar los lazos, o si estas cansada de que jueguen
contigo, usa este libro como herramienta, toma cada uno
de los principios, reglas y consejos incluidos en esta guia
—practica y pragmatica— y Usalos para anticiparte a los
planes de los hombres, y responder con una ofensiva y
una defensiva imparables. Porque créanme: el instructivo
con el que cuentan esta pasado de moda y los juegos son
1A
ra} TODO 10 GUE NECESITAS SABER SOBRE LOS HOMBRES...
obsoletos; de hecho, la mejor arma de su arsenal, esa que
las hace pensar que pueden entrar en la vida del hombre
y “cambiarlo”, es la menos util, apor qué? Porque no im-
porta lo que otras mujeres griten desde las portadas de
las revistas, o lo que se digan unas a otras cuando se van
de viaje, o lo que se escribe en los blogs de aqui a Tom-
buctd: hay cosas bdsicas de los hombres que nunca van
a cambiar. No importa qué tan buena seas para él o qué
tanto le convengas, hasta que logres comprender cémo le
funciona la mente, qué lo empuja, qué lo motiva y como
ama, serds vulnerable a sus engafios y a los juegos que
los hombres juegan. Este libro te permitira saber cémo le
funciona la cabeza, y podrds adaptar su manera de jugar
a tus planes, tus suefios, tus aspiraciones; lo mejor es que
serds capaz de deducir si planea quedarse contigo o si
sdlo te estd usando.
Asi que, actéa como una dama, jpero piensa como un
hombre!C=
QUE IMPULSA A LOS HOMBRES
N¢ hay frase més verdadera que: los hombres son sim-
ples. Si es lo primero que te grabas, lo que vayas apren-
diendo sobre nosotros en este libro caeré en su lugar. Una
vez entendido, tendrés que comprender algunas verdades
esenciales: a los hombres los impulsa lo que son, lo que
hacen y cuanto ganan. No importa si es un director de com-
paiiia o un exconvicto, 0 las dos cosas, todo lo que él haga
serd filtrado a través de su titulo (quién es), cémo le hace
para mantener ese titulo (su quehacer en Ia vida) y la grati-
ficacién que obtiene por ese esfuerzo (cuanto gana). Estas
tres cosas forman al ADN bdsico de la masculinidad, son tres
rubros que deberd satisfacer para sentir que ha colmado su
destino de hombre. Y hasta que haya logrado sus metas en
esas tres Greas, el hombre con quien sales, con quien estds
comprometida o casada, estar demasiado ocupado para
prestarte atencion.Steve Harvey | | Acris como DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
ey]
Piénsalo: desde el momento en el que nace un nifio,
los primeros sonidos que escuchard serdn las voces de la
gente que lo rodea diciéndole qué debe hacer para conver-
tirse en un hombre de verdad. Se le ensefia a ser aguanta-
dor —a luchar, trepar, levantarse del suelo sin llorar, a no
dejarse de nadie. Se le ensefia a trabajar duro —a hacer
cosas en la casa, sacar las bolsas del siper del coche, sacar
la basura, limpiar la nieve, cortar el pasto y-en-cuanto llegue
a la edad correcta, a conseguirse un trabajo. Se le ensefia.a
proteger —a cuidar a su madre, vigilar a sus hermanos me-
nores, la casa, las propiedades de la familia. Especialmente
se le alienta para que ponga en alto el apellido, que haga
algo con su vida para que, en cuanto entre en una habita-
cién, todo el mundo tenga claro quién es él, qué es lo que
hace y cudnto gana. Cada uno de estos elementos es una
constante de la preparacién para convertirse en una sola
cosa: un hombre.
la bésqueda de la hombria no termina cuando el
nifio crece. De hecho, se magnifica. Su objetivo sera el mis-
mo que antes y seguird igual: quién es, qué hace y ele
gana, hasta que sienta que ya cumplid con su misién. Y
si no ha logrado todavia estos objetivos, las mujeres ten-
drén un lugar muy limitado en el dmbito de su vida. No va
@ pensar en casarse, sentar cabeza o comprar una casa
hasta que no tenga estos asuntos resueltos. No digo cae
ya la “haya hecho”, pero al menos debe sentir que esta en
camino de lograrlo.
Esta es, de verdad, la forma en que funcioné para mi.
No olvidaré jamés lo decepcionado, frustrado y triste que me
QUE IMPULSA A LOS HOMBRES
senti cuando, a mis veinte afios, me despidieron de la Ford
Motor Company. De por si ya me habfa salido de la universi-
dad, y sin trabajo apenas tenia dinero suficiente para ver por
mi, no digamos por una familia. Esto me dejé muy indeciso
acerca del futuro, aqué haria®, gcudnto ganaria?, acudl seria
mi titulo? Ya no podia ser ni “graduado en la universidad”,
ni “inspector en la Ford’; como no tenia trabajo, la probabili-
dad de llevar una buena quincena a la casa era minima y no
tenia la menor idea de cémo hacer dinero. Me tardé un rato
en ponerme de pie. Trabajé en varias cosas: tuve un negocio
de limpieza de alfombras; vendi alfom| bras; vendi productos
Amway y una dieta que se llamaba la Dieta bahamiana de
Dick Gregory, y también trabajé como vendedor para la ase-
guradoras atw y Commonwealth. Poner mi vida de nuevo en
orden me estaba costando mucho. Encontrar a una mujer se-
ria, con la cual sentar cabeza, era lo Ultimo que me pasaba
por la mente.
Hasta que una noche, una mujer para la que escribia
chistes me animé para que fuera a un club local de comedia y
me inscribiera en la noche de los aficionados. la verdad es que
sabia que era chistoso y habia hecho algin dinero —poquitos
délares— escribiendo material Para cémicos locales que em-
pezaban a buscar su lugar en la industria. Pero como fuera, la
mujer vio algo en mi, y me animé a subirme al escenario.
Asi que lo hice y me fue perfecto. Gané cincuenta dé-
lares, puede parecer poco dinero, pero yo estaba en quie-
bra y sent que eran 5000. iY por hacer chistes! Y me garan-
tizaron otros cincuenta délares si, como ganador, abria en
la préxima noche de aficionados. Al dia siguiente fui a una
EES sr‘Steve Harvey | | ACTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
imprenta y me gasté quince délares de mis Sac ae on ey
cer unas tarjetas de presentacién que aa de mi ev
de teléfono decian: Steve Harvey. Comediante. El pape a
delgado y no tenian el menor relieve) pero esas fia ir
cian que yo soy Steve Harvey (quién soy), y as: Hise i
talento especial para hacer reir (lo que hago). ee jo i :
hacer, bueno, eso estaba por verse, pero ya tenia resuelto
“quié "yy “qué hago”. "
ae Ree perseguimos nuestros ideales: i
soy, qué hago y cuanto dinero gano, estamos perdidos. a
tos. Pero en el momento en el que acomodamos las plezas
rompecabezas, y sentimos cémo nuestros suefios se es
zan a concretar, una nueva vida nos anima. Nos hace vil -
nos entusiasma. Desde que me converti en comediante, subi
al escenario listo para ser el mejor entre los mejores:
Aun hoy, no importa lo cansado que este; olo sng
me pase en la vida, nunca llego tarde a trabajar, ee _
faltado a una fecha. gPor qué? Porque cuando me despier
en las mafianas, mi suefo esta hecho realidad y lo vivo a
todo color, ya sea en el show del radio, oen by oe
Proyectos que tengo en televisién, en vivo, en ane
rio, cuando hago mi show en teatro. Estoy seguro ae
soy: Steve Harvey. Estoy seguro de lo que hago: oo ii)
cuanto dinero hago con eso esté exactamente ot la linea
lo que yo queria tener para mi familia o para mi. ae 4
Ahora puedo atender las necesidades de mi 7“ ia.
Toda la pintura de mi casa, los techos de rool los si ee
de piel, los perros en el jardin, los coos od ae i
colegiaturas, todo esta pagado, todo estd listo. Puedo p
ie fH] QUE IMPUISA A Los HOMBRES
veer como siempre quise, protegerlos como me ensefiaron
desde chico que debia hacerlo Y; Por eso, ante los ojos de
mi familia soy, sin lugar a dudas, un hombre. Por eso cuan-
do me voy a dormir, lo hago con la mente despejada,
Este-es el impulso que empuja a todo hombre, ya
sea el mejor jugador de la NBA o el mejor entrenador de
ligas infantiles en algén suburbio de Minnesota; ya sea el
director de una de las compatiias mds poderosas del mun-
do, o el supervisor de la Panaderia local; ya sea el jefe de
una banda de delincuentes, o el jefe de la pandilla de la
esquina. En el aon del género masculino estd grabado que
debemos ser los proveedores Y protectores de la familia,
y todo lo que hacemos en la vida estd encaminado a que
suceda. Si un hombre puede sufragar un lugar dénde vivir,
Puede proteger a su familia de los elementos; si puede
costear un par de tenis para su hijo, puede sentirse segu-
ro de que lo enviaré a la escuela y que el nifio se sentiré
animoso y contento; si puede Pagar la carne en la tienda
0 el mercado, entonces tendré la tranquilidad de que pue-
de alimentar a la familia. Esto es todo lo que un hombre
quiere. Si no tiene esto, si le fall en cualquier detalle, no
Se sentir completo en su hombria,
Ademds de todo queremos ser el n&émero uno. Quere-
MOS ser EL MEJOR en algo. Estar a cargo, Sabemos que no va-
Mos a ser el capitan en todas las situaciones, pero en algin
lugar de nuestra vida debemos ser a quien todos respetan,
®§ muy importante para nosotros. Queremos el derecho a
presumir. El derecho a decir: “Soy el némero uno”, dere-
cho que a las mujeres parece no importarles, aunque para[sen Harvey |
| ‘Aeris como DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
nosotros lo es todo. Y una vez que lo hemos conseguido,
es esencial alardear acerca de lo que implica ser el mejor.
Tenemos que lucirnos, y las mujeres deben verlo, si no, gqué
caso tiene ser el ndmero uno?
Es importante que lo consideres, debes saber
cual es el mayor impulso en un hombre. Es por eso que no
pasa tanto como debiera en la casa y si en el trabajo; por lo
que esta tan pendiente de su dinero; él, en su mundo siem-
pre sera juzgado y valorado por los otros hombres en virtud
de quién es, qué hace y cuanto dinero gana. Eso afecta su
estado de dnimo, si él no esta donde quisiera estar, o no
encuentra el camino para llegar alli, sus cambios de dnimo
en la casa tendran mds sentido para ti, su incapacidad para
sentarse a platicar contigo, tendré mds légica y podrds com-
prenderlo. Su mentalidad de “estar en la lucha” te parecera
mds clara. Porque de verdad, todo esté relacionado con sus
tres impulsos.
Si él adn no tiene claro quién es, qué hace y cudnto
dinero lograré de la forma que cree justa, no hay manera
de que sea para ti lo que todavia no es. Lo que significa que
no podrds tener al hombre que necesitas. No puede andar
platicando contigo o sofiar con casarse y tener una familia
si lo agobia la falta de dinero y no sabe cémo tener mds,
cémo conseguir una mejor posicién social, cémo ser el tipo
de hombre que requieres.
En mi experiencia, este tipo de informacién no le cae
muy bien a la mayorfa de las mujeres. Muchas consideran
que si un hombre las ama de verdad, los dos deberian ir
juntos tras sus suefios. La estabilidad es importante para us-
anol
ee LLL
cl +1] Qué meuisa a tos HOMBRES
tedes, pero preferirian construir los cimientos de sus vidas
juntos, sin importarles cudl es la situacion social del hombre.
Esto es muy honorable, pero asi no funciona la mente mas-
culina. El siempre tendré la mirada puesta en la meta, y esa
meta puedes no ser ti si atin no llega adonde pretende: es
imposible para nosotros concentrarnos en ambos meee
tos, lo siento, pero no somos tan inteligentes.
No quiero decir que el hombre debe tener un montén
de dinero ya; sino que mientras vea que sus suefios van
por buen camino —sabe qué serd, sus decisiones lo llevan
hacia donde quiere estar y tiene la certeza de que el dinero
llegara—, entonces podra relajarse un poco, pues se sabré
cerca de lo que anhela. La forma en que puedes ayudarlo es
alentando su propésito, imaginando el futuro y realizando
el proyecto. Si te puedes ver en ese plan —tendrds una idea
mas clara de esto cuando leas el apartado “Las cinco pre-
guntas que toda mujer debe hacerse antes de involucrarse
emocionalmente”—, entonces Unete a él. Porque cuando al-
cance la situacién de éxito que ambiciona, seré un hombre
mejor y mds feliz, y td serds feliz también.NUESTRO AMOR NO ES COMO EL AMOR
DE USTEDES
o hay cosa en este planeta que se pueda comparar con
Né amor de una mujer —es tierno y compasivo, paciente
y nutricio, generoso, dulce e incondicional. Puro. Si eres su
hombre, ella caminard sobre agua o atravesard montafias por
ti, no importa de qué tamajio haya sido el error, la locura que
hayas cometido, el tiempo que necesites 0 cudnto la necesites.
Si eres su hombre, ella hablaré contigo hasta que ya no que-
den mds palabras, te animara cuando estés en el fondo del
abismo y creas que no hay salida, te tomard en sus brazos
cuando estés enfermo y reird contigo cuando estés bien. Y si
eres su hombre y esa mujer te ama —y quiero decir, de verdad
te ama— te hard brillar cuando estés cubierto de polvo, subir
cuando estés abajo, te defenderé aunque no esté segura de
que tienes la raz6n y escuchard cada una de tus palabras,Steve Harvey | | ACTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
aunque no digas nada que valga la pena ser escuchado. Y
no importa lo que hagas, cudntas veces sus amigas le digan
que no le convienes, cudntas veces le cierres la puerta a la
relacién, ella te ofrecerd lo mejor y hasta mds, y seguir tratan-
do de ganarse tu corazén, aunque acties como si lo que ella
hace para demostrar que eres el bueno no fuera suficiente.
Eso es el amor de mujer, y resiste a las pruebas que
le imponen el tiempo, la ldgica y todas las circunstancias.
Y es, exactamente de esta manera, como ustedes es-
peran que nosotros los hombres las amemos. Preguntale a
cualquier mujer, cudl es el amor que desea de un hombre
y te dird algo que sonard asi, mas o menos: quiero que él
sea modesto e inteligente, chistoso y romdntico, sensible y
gentil, y sobre todo, solidario. Quiero que me mire a los ojos
y me diga que soy hermosa y que lo completo. Quiero a un
hombre que sea lo suficientemente vulnerable como para
llorar cuando esté sufriendo, que cuando me presente a su
madre sonria con orgullo, que ame a los nifios y a los anima-
les, dispuesto a cambiar pajiales y lavar los platos y hacer
todo eso sin que yo se lo tenga que pedir. Si ademds tiene
buen cuerpo y dinero, y usa zapatos caros y bien lustrados
seria genial. Amén.
Bueno, pues estoy aqui para decirte que esperar ese
tipo de amor, esa perfeccién, no es realista. Si, lo dije, no va
a suceder, no va a pasar, no hay modo, ni manera. Porque
el amor de los hombres no es como el amor de las mujeres.
No te confundas, no estoy diciendo que los hombres
son incapaces de amar. Digo que el amor de un hombre es
diferente, mucho mas simple y directo y un poco mas dificil
mr
CE EEESDE'’: = rrr
c fb] NUESTRO AMOR NO ES COMO EL AMOR DE USTEDES
de “conseguir, Te diré nada mds esto: un hombre aunque
esté enamorado de ti, no es muy probable que te ila cada
media hora y te diga qué tanto te quiere a las 5:30 pm si ya
te llamé para decirtelo a las 5:00 Pm; no va a sentarse -:
lado a acariciarte el cabello y mojarte la frente con compre-
sas frias, mientras tomas una taza de té y te mejoras i
Pero su amor es amor, igual. ‘
Sélo que es diferente al amor que las mujeres brin-
dan, y en muchos casos, requieren.
Creo y mantengo que si simplemente reconoces cémo
aman los hombres, puede que comprendas que el hombre
que estd frente a ti te ama con toda el alma y hasta un poco
mas. gCémo saber entonces si un hombre te ama? Simple-
mente: hard cada una de las tres cosas que eaten ;
DECLARARLO. a
Si te ama, est dispuesto a decirlo siempre a los cuatro vien-
i, “Mira, te presento a mi mujer”, “la madre de mis hijos”
mi novia". En otras palabras, tendrés un titulo —un ftulo
que va mds alla del “te presento a mi amiga”, 0 “te presento
: . ” (pon tu nombre en la linea). Esto es porque un
Scalise
Igo real por ti, te dard un
litulo. Ese titulo es su forma de enterar a quienes estan cerc.
de él de que esta orgulloso de salir contigo y de que es
planes para ti, Se ve a sf mismo en una relacién a largo
plazo, comprometido, y se lo declara a todo el que cliedPate
[se Harvey | | Acnia COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
oirlo porque va en serio. Puede ser el Principio de algo es-
pecial.
El hombre que declara lo que siente por ti también esta
diciendo, aunque no con palabras, que eres suya. Ahora,
se puede decir, que ya alerté a los demas. Cualquier hom-
bre que escuche a otro decir, “esta es mi mujer”, sabe que
cualquiera de los trucos/juegos/planes/trampas que tenia en
mente para la sexy y linda mujer que tiene enfrente tendrén
que ser archivados hasta que otra mujer soltera entre en el
cuarto, porque ya otro hombre declaré en voz alta “esta mu-
jer es mia y no esta disponible para nada de lo que proyec-
tas y planeas”. Es una sefial especial que todos los hombres
reconocemos y respetamos, y significa: “No puedes pasar.”
Si te presenta como su “amiga” o por tu nombre, no
tengas dud: eso es lo que eres para él y nada mas. No pien-
sa en ti mds que como eso: la amiga. Y en lo mas profundo
de sus corazones, sefioritas, ustedes bien que lo saben. De
hecho, cuando se lo expliqué a una amiga mia se rid y rid
Porque podia identificarse con la situacién, lo vio de cerca
en las cenas de Navidad que hace su familia con algunos
amigos cercanos, desde hace doce afios. Un tipo, me dijo,
se presentaba cada afio con una chava nueva, cada una
més bonita que la anterior, y nuevas anécdotas acerca de
su trabajo, sus vacaciones o lo que fuera. Las historias y las
mujeres cambiaban afio con afio, lo unico constante era esto:
ninguna de esas mujeres recibié el titulo de su mujer o su no-
via. Siempre fueron presentadas, sin dudarlo un segundo, por
su nombre. Punto. Y después de presentarlas, generalmente
61 se pasaba la noche con un trago en la mano y poniéndose
en
[ | NUESTRO AMOR NO ES COMO EL AMOR DE USTEDES
al dia con viejos amigos y colegas, dejandola en la mesa,
sentada solita, fuera de lugar y uN poco ridicula con su ves-
tido de noche, tratando de encajar en el ambiente. Todos en
la mesa sabjan, casi con certeza, que en el momento en que
esa pareja llegara a la puerta, cada uno se irfa por su lado y
nadie los volveria a ver juntos.
Hasta que llegé a una fiesta con una nueva mujer,
iban tomados de la mano, con los dedos entrelazados y
sonriendo como gatos que se comieron al ratén. La presenté
como “su mujer” y desde ese momento todos supieron qué
pasaba. Pero no era sdlo por el titulo que le asign6, también
por las acciones que lo acompafaron. Le tomaba la mano
y la miraba directamente a los ojos mientras le hablaba; se
la presents a todo el mundo, desde sus colegas de trabajo
hasta sus mejores amigos; la incluyd en las conversaciones,
fue al bar por sus bebidas y bailé como si no quisiera que la
noche terminara jamds. Quienes estuvieron con él supieron
que la verfan nuevamente, Y que tendria los dedos entrela-
zados con los del antes soltero empedernido y playboy, un
hombre que cambiaba de Pareja como Diana Ross cambia-
ba de ropa en los conciertos.
Y, asabes qué?, cuando la vieron el aio siguiente en
la cena anual, ya tenia otro titulo: mi prometida. Que ella
era parte de sus planes fue evidente.
Asi que si has salido con un hombre por mds de no-
venta dias y no te ha presentado a su madre, no van por
ejemplo, a misa juntos; no conoces ni a su familia ni a sus
amigos, 0 te llevé a una reunion de amigos o de trabajo y
te presenté por tu nombre: no estas en sus planes, ni formasAGTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
parte de su visién del futuro. Pero en el minuto en el que te
asigne un titulo, el momento en el que proclame que eres
suya frente a las personas que significan algo en su vida,
ya sea su amigo, su hermana o su jefe, entonces sabrds que
esté haciendo una declaracién. Esté proclamando cudles
son sus intenciones respecto a ti con quien debe saberlo,
con quien necesita conocer esta informacién. Una declara-
cién de este tipo es fundamental —sabrds que ese hombre
va en serio cuando te reclame para si.
PROVEER
Una vez que hemos hecho una declaracién de propiedad, y
que la mujer nos ha hecho el honor de aceptarnos, comen-
zaremos a proveer en la casa. Lo explicaré simplemente: un
hombre, si te quiere, te llevaré el dinero necesario a casa, el
suficiente para que tanto ti como los nifios estén bien. Este
es nuestro papel y nuestra finalidad. La sociedad nos ha en-
sefiado desde hace milenios que nuestra funcién primordial
es proveer y asegurar a nuestras familias —estemos vivos o
muertos—, asegurar que no les faltaré nada a nuestros seres
queridos. Este es el auténtico centro de la hombria, ser el
proveedor. De eso se trata todo; bueno, no todo, hay otras
cosas, como qué tanto estas dispuesto a dar, y no me refiero
a lo econémico, y qué tan bien puedes proveer, y ahora si
me refiero a lo econémico. Si cuestionas a un hombre sobre
su capacidad de proveer econédmicamente y en otras dreas,
le estas dando un golpe a su ego capaz de mandar su or-
pL] Nuestro AMOR NO ES COMO EL AMOR DE USTEDES
gullo a la tumba. Mientras més seguridad econémica pueda
ofrecer, se sentira mds vivo, mas grande. Suena simplista,
pero es la verdad.
Como proveedor el hombre paga lo que haya que
pagar: la renta, las facturas de la luz y el gas, las letras del
coche, la comida; pagaré las colegiaturas y todos los gas-
tos que se presenten. No se gastaré el dinero en tonterias y
llegaré con lo que le sobre, y no sera egofsta y te dard un
poquito mientras se queda con la mayor parte. Y un hombre
que de verdad te ama nuca esperard a que le pidas lo que
te hace falta, se asegurara de que no necesites nada, pues
cada palmada en la espalda que obtenga a cambio de traer
el dinero a la casa, cada beso que le des por el dinero que
te da para los uniformes de la escuela y los juguetes de los
nifios, cada pizca de aprobacién que reciba por pagar la
luzy el cable, aumenta su identidad, su poder y virilidad. Por
eso, si es un hombre verdadero, siempre te pondrd antes y
colocaré sus necesidades muy por debajo de las de su fami-
lia. Su deseo de tener otro juego de palos de golf o zapatos
cares 0 un coche deportivo, o cualquiera de esas cosas que
los hombres adoran comprar, palideceré en la comparacién
de lo que siente cuando provee a sus seres queridos, pues
esos palos de golf no lo hardn sentirse tan erguido y orgullo-
so como ser valorado por la mujer que ama.
En consecuencia, todo lo que haga seré para sentir
que ella tiene todo lo que necesita.
Ahora, sé que decirle a una mujer que espere que un
hombre provea para ella sin preguntar, en esta época en la
que las mujeres han sido educadas para ser independientespe Harvey | | AcTUa COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
econdémicamente, te dard qué pensar: si toda tu vida has tra-
tado de pagar cada quien su parte, de sacar tu propia che-
quera a la hora de enfrentarte a las facturas, si se te ha dicho
repetidamente que no puedes depender de un hombre para
hacer las cosas por ti, por lo tanto es légico que no puedas
Gjustar tus ideas con naturalidad al respecto de esta simple
caracteristica. Pero recuerda qué es lo que impulsa a los hom-
bres: los hombres de verdad hardn lo que sea para que aque-
llos a quienes aman estén cuidados, vestidos, alimentados y
razonablemente satisfechos, y si no pueden lograrlo, no son
hombres de verdad —y bueno, podriamos decir, no es un
hombre de verdad para ti, porque algun dia se encargaré de
satisfacer las necesidades de otra mujer y no serds tu.
Por supuesto, hay muchos hombres que le temen a
esta responsabilidad, ya sea por egoismo, por estupidez,
por la pura incapacidad de hacerlo o una combinacién de
las tres. Algunos carecen de la educacién o las habilidades
para sacar ese dinero. Y si un hombre no provee, no se
siente un hombre, y escapa de esos horribles sentimientos
de incompetencia escabulléndose. © tratard de enterrar esas
sensaciones debajo del alcohol o las drogas. De hecho, se
pueden rastrear un montén de patologias en los més frivolos
ejemplares masculinos en su ineptitud para proveer. Algunos
se dedican al crimen para compensar —y por supuesto las
prisiones nos demuestran que no es la forma de hacerlo—;
otros consumen drogas —y nuestras calles nos demuestran
que tampoco es la forma—; y otros sélo se echan a correr
—las miles de mujeres que estan obligadas por la falta de sus
hombres a criar a los hijos no pueden salir de la pobreza—;
a _
f Fy] Nuestro AMOR No ES COMO EL AMOR DE USTEDES
esto nos demuestra que huir no es, en absoluto, la respuesta.
Pero pregintenle a cualquiera de los hombres a quienes les
va mal, qué es lo que més lamentan, apuesto que todos dirdn
lo mismo: desearian haber tenido la capacidad de ofrecer
seguridad a su familia,
Claro que hay hombres que simplemente se niegan
a compartir el dinero de sus bolsillos con su mujer. Como
dicen las canciones de rap y las revistas de hip hop, estos
hombres sienten que las mujeres en sus vidas los usan si les
ofrecen algo con valor econémico. Es mds, algunos le po-
nen una etiqueta a cualquier mujer que espere que su hom-
bre provea, con el feo y muy comodo mote de “trepadora”’.
Cuando se trata de mujeres, esa frase esta més manoseada
que la masa en una pizzeria neoyorkina. De hecho, los hom-
bres han triunfado en una cosa: cualquier mujer que espere
que le paguen su cena, o una copa en el bar, 0 que tenga
requerimientos financieros, puede ser tildada asf,
Pues yo estoy aqui para decirles, seftoras, que la pa-
labra “trepadora” es una de las trampas que los hombres les
hemos puesto para que no sepan dénde esta nuestro dinero,
Hemos creado ese término para ustedes de forma que conser:
vemos los recursos y obtengamos de ustedes lo que pidamos
sin que puedan exigir la responsabilidad bdsica e instintiva
que todos los hombres en todo el mundo han sido obliga-
dos a adjudicarse y asumir. Es un término que quiere decirle
“cdlmate” a las mujeres, y que puede tener alguna premisa
legitima —porque si que hay mujeres que salen y se casan
con hombres por puro dinero contante y sonante—, pero que
le ha sido aplicado injustamente a cualquier mujer que haya{sen Haaver |
| ACTA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
dejado bien claro que espera que su hombre cumpla con
sus obligaciones. Entérense: tienen derecho a esperar que su
hombre pague la cena, el boleto del cine, la membresia del
club o lo que tenga que pagar a cambio de su tiempo. Ya
parenle a las tonteras de: “Pago mi parte para que él sepa
que no lo necesito.” Como sefialo en el siguiente apartado
“Las tres cosas que todo hombre necesita: apoyo, lealtad y el
bizcochito”, el hombre, o el hombre de verdad, por lo menos,
quiere sentirse necesitado. Y la forma mas sencilla de hacerle
sentir necesitado es dejdndole pagar. Esto es apenas justo.
2Y si de verdad te ama? Ah, entonces traera cada cen-
tavo ala casa. No va a venir después de apostarlo todo dicien-
do: “Aqui estan cien pesos, es todo lo que tengo esta semana.”
No, vendré derechito del trabajo con el cheque, y si sobra
algo después de que se encargue de todas y cada una de tus
necesidades, entonces se sentard a jugar. Este es un asunto de
hombres, nena. Es lo que hacemos.
Bueno, y hay otras maneras de proveer, ademas del
dinero. Tu hombre puede estar quebrado, pero hard hasta
lo imposible para compensar la situacién consiguiendo lo
que necesitas; por ejemplo, si no tienes comida, él no podré
darte dinero para que la compres, pero compartiria contigo
lo que tiene en el refrigerador o en la alacena hasta que
consiga dinero. En otras palabras, no te dejaré con hambre.
Si tu coche est descompuesto, a lo mejor no puede pagarle
al mecdnico, pero llamara a sus cuates para moverlo, y con-
seguir que te den aventones hasta que se le ocurra como
pagar la compostura. Si necesitas que alguien cuelgue tus
cuadros, o que te destapen el fregadero, o que le pongan
i 4] NUESTRO AMOR NO ES COMO EL AMOR DE USTEDES
una puerta nueva a la cochera, el hombre que realmente
te ama sera capaz de subirse a una escalera a seis metros
de altura con tal de colocar ese cuadro; pondré una cubeta
debajo del fregadero y recogeré el agua que se tira hasta
que consiga la pieza que necesita para la reparacién; tam-
bién leer una y otra vez el instructivo de las puertas de la
cochera hasta que descubra cémo colocarla.
Proveer para sus seres queridos, para quienes le pre-
ocupan es parte del apn de los hombres, ya sea con dinero
© con trabajo; si en realidad te quiere y le importas, provee-
rd todas estas cosas, sin poner limites.
PROTEGER
Cuando un hombre te ama, cualquiera que diga, haga, su-
giera o tan siquiera piense en hacerte algo ofensivo, corre
el riesgo de ser borrado de la faz de la tierra. Tu hombre
desiruiré a quien sea y a lo que sea en el camino para es-
tar seguro de que quien te falte al respeto pague por ello.
Esto es natural. Si escoges a un macho de cualquier especie
del planeta, verds que sucede igual: nadie le va a faltar al
respeto a su familia sin pagar el precio —o por lo menos
meterse en un problema serio. Esto es innato y reconocible
a partir de la primera relacién importante que establece en
los varones con su madre. El nifio puede que no sepa lo que
significan las palabras amor incondicional, pero nunca: a)
admitiré que su madre es capaz de cometer errores y b} per-
mitira que alguien diga o haga algo malo acerca o contra| se Harvey | | AGTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
tl
ella. Esto lo aprende practicamente desde el vientre materno
—trata bien a tu madre, protege a tu madre, no dejes que
nadie diga nada de ella, y si alguien le falta al respeto, en-
fonces hay que salir a la calle y arreglarlo como hombres.
Esta, por supuesto, fue la forma en la que fui educado en
mi casa. Recuerdo con exactitud una escena de mi nifiez,
tenia ocho afios mas o menos, esperaba a que mi madre
terminara de abotonarse el abrigo, tomariamos el autobis
al centro de la ciudad. Mi padre eniré a la habitacién y dijo:
“Tu madre y té van a ir al centro. Cuidala mucho.” Esa era
la regla principal: no regreses a esta casa sin tu madre o
tus hermanas. Es mds, si quieres suicidate o toma un camién
con destino desconocido, pero no regreses a esta casa sin
tu madre y las nifias. Bueno, y yo sabia perfectamente en
el fondo de mi alma que si alguien le levantaba un dedo a
mi madre, yo no podria hacer nada al respecto. La verdad
es que ella era quien me cuidaba a mi en ese camidn. Pero
amigo, yo iba en el camién y por la tienda con el pecho
salido, y juraba que hacia algo para proteger a mi familia.
Porque eso es lo que debia hacer.
De hecho, es lo que todo hombre debe hacer y esta
dispuesto a hacer por quienes ama y a quienes provee de
lo necesario. Una vez que declara que le importas, te con-
viertes en su posesién mds preciada, y hard lo que sea para
proteger su propiedad. Si te oye discutir con un cobrador
preguntard: “gCon quién hablas? Paésame el teléfono.” Si tu
ex te llama y llama y hace drama, tu hombre hablar con él.
Si ve que los nifios se estén pasando de la raya contigo y no
obedecen limites, platicard con ellos; en sintesis: te ofrecerd
f £_] Nuestro Amor No ES COMO EL AMOR DE USTEDES
amparo y direccién, a ti y a la familia, porque sabe que un
hombre verdadero es un protector. No hay un hombre en el
mundo que no proteja lo suyo. Asi es como exigen respeto.
Yo afirmaria que esta es una condicién que las muje-
res esperan de sus hombres, se les ha ensefiado a esperar
que pueden contar con los hombres mds importantes de su
vida, para que vayan a pelear por ellas cuando haga falta
y las mantengan a salvo y sin dafio, no importa que tan
alto sea el costo. Es mds, creo que lo intuyen de forma tan
profunda, que se toman el trabajo de hacer saber a su hom-
bre cudndo sienten que alguien es una amenaza o peligro
latente. Sabes que el hombre de tu vida, ya sea tu padre,
tu hermano, tu tio, tu esposo o tu novio, hard lo que deba
por defender tu honor. Aunque a veces implique lastimar a
alguien, sin importar las consecuencias. Por ejemplo, a ve-
ces no querrds compartir la situacién de tu trabajo, porque
quizd salga corriendo a hablar de hombre a hombre con tu
jefe. Y sabemos que no es una buena idea.
Recuerdo que una vez que estaba en casa, llegé un
vendedor de seguros a cobrar una pdliza. Mi madre no tenia
el dinero en ese momento y mi padre estaba en el trabajo, asi
que no vio cémo el cobrador se paré en la puerta y le dijo a
maméd: “La préxima vez que venga, sefiora, mds le vale tener
el dinero 0 vamos a ver cémo le va.” Mi papa se enterd de
cémo estuvo todo por una de mis hermanas y cuando le pre-
gunté a mi madre, le exigié que le repitiera palabra por pa-
labra los hechos. Ella se fue por las ramas, evadié hasta que
ya no pudo mds, entonces reprodujo el didlogo. No queria
decirle exactamente lo que habia pasado porque sabia queSteve Harvey | | Apia COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
mi padre se enojaria muchisimo. Cuando finalmente mi padre
tuvo la informacién necesaria, vino y me preguntd a qué hora
venia el cobrador de la compaiia de seguros, le respond.
Para su siguiente visita mi padre estaba alli, esperdndolo.
Nunca se me olvidaré la imagen: el hombre no tuvo tiempo
ni de pasar junto a su coche. Nos asomamos por la ventana
y vimos que mi papd tenia las manos alrededor del cuello
del tipo quien estaba sobre el cofre del auto. “Si le vuelves a
decir algo irrespetuoso a mi esposa, te mato.” Sé que suena
extremo, pero es lo que los hombres auténticos hacen para
salvaguardar a sus seres queridos.
la proteccion, no obstante, es mucho mas que usar la
fuerza bruta contra alguien. Un hombre que sinceramente se
Preocupa por ti o te ama te protegerd de muchas formas, con
consejos, o cumpliendo tareas que juzgue riesgosas. Si estd
oscuro o es muy tarde, él sacard el coche o paseard al perro,
aunque venga de un turno doble, para que te quedes adentro,
donde estés segura y a salvo. Si van por la calle y pasan junto
a alguien que parezca amenazante, el hombre de tu vida se
interpondrd entre el obstaculo y td, asi, si el sujeto amenazan-
te intenta ponerte un dedo encima, deberé pasar sobre él.
Mi esposa, Marjorie, todavia se ataca de risa cuan-
do se acuerda de cémo la “protegi” en un viaje que hicimos
hace poco a Maui para pescar y bucear. Debo confesar
que mi esposa tiene licencia de buzo certificado y yo no.
Cuando salimos a las aguas rewueltas del océano Pacifico
no pude evitar pensar que algo podria pasarle a mi esposa
en esas profundidades y que no podria hacer nada para
salvarla. Como sea, ella se puso el equipo y comenzé el
pol NUESTRO AMOR NO ES COMO EL AMOR DE USTEDES
descenso. Yo estaba ansioso, encendi un puro y comencé a
caminar por la cubierta advirtiendo a los instructores: que
“mas vale que esa mujer regrese sana y salva”. En cuanto
se sumergid, le pedi a mi guardaespaldas, quien no sabe
bucear, que se pusiera un snorkel y la vigilara desde el mar;
ademas, les dije a los tripulantes, desde mi agente hasta el
capitan, que si no regresaba en treinta y cinco minutos, ba-
jariamos en traje de buzo por ella. El lider de la excursién
me dijo lo mds tranquilo que pudo: “Sefior, no podemos
bajar todos por una persona”, sus palabras me inquietaron
mas. “Te estoy diciendo”, le expliqué cada vez mds nervioso
mientras hablaba: “O bajamos todos si algo sucede, o los
mato. Este bote no ird a ninguna parte sin ella a bordo o
aqui quedamos todos.”
Mi esposa debié presentir algo porque, de pronto,
salié del agua. Sabia que estaba como loco, prefirié re-
gresar al barco y dejar el buceo para después, sabfa que
me angustiaba la idea de que ella estuviera en el fondo del
mar donde yo no podia protegerla. Asi que decidié salir,
y evadir, por esa vez, la buceada. Ella comprende esa ne-
cesidad primordial que tengo de protegerla y asegurarme
de que nada malo le pase. Marjorie es una mujer bastante
temeraria —buceaba y volaba parapentes y cosas por el
estilo— pero ha tenido que dejar un poco de lado los depor-
tes de aventura para que yo esté tranquilo, y es que por fin
encuentro a la mujer de mis suefios y no quiero que mientras
se divierte lanzéndose en paracaidas, se trabe un alambre
0 el paracaidas no abra y se estrelle con una pared, es
posible. gY si est buceando y el tanque se descompone?_
‘Steve Harvey | | Attia COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
aSu vida en peligro y yo sin poder hacer nada? No sefior,
no, de ninguna manera. Mi filosofia acerca de la diversion
es que puedas regresar entero a casa y lo compartas con
tu familia; ella no se hace muchas bolas con esto, sélo me
dice: “Gracias por preocuparte, amor.”
Y yo si que me preocupo, asi que mi ADN me ordena
resguardarla, y dotarla de lo necesario, y proclamar mi amor
por ella de todas las formas posibles. Y por cierto, esto mismo
hicieron nuestros padres, y los padres de ellos, con todo lo
que tenian y la ayuda de Dios, hasta en momentos en que
proteger, proveer y proclamar ese amor era dificil, y en el
caso de los hombres negros, prohibido. Lo perdimos de vista
en algin punto, y las mujeres han dejado de exigirselo a
los hombres. Tal vez porque muchas proveen y cuidan de la
familia, 0 porque no hay suficientes hombres que se tomen
el trabajo de ensefar a los jévenes que ésta es la forma de
convertirse en hombres auténticos.
Creo firmemente que una mujer de verdad puede sa-
car lo mejor de un hombre; a veces sdlo necesitamos conocer
a una mujer auténtica —que no sea nuestra madre— para
que salgan a relucir nuestras mejores cualidades. Eso, como
sea, precisa de un esfuerzo por parte de la mujer: tiene que
exigirle al hombre que se porte como tal y que cumpla. En
el programa de radio y en mis intercambios cotidianos con
mujeres, ellas expresan, con frecuencia, que ya no hay hom-
bres buenos, y se quejan de todas las cosas que los hombres
no quieren hacer. Yo les explico que los hombres no hacen
las cosas que los hombres auténticos hacen porque nadie
—especialmente las mujeres— les exige hacerlo, para mas
EL] Nuesteo anor no &s CoM Et amon OE Uses
informacién lee el apartado “Los hombres respetan las re-
glas, prepara las tuyas”.
En resumen, mujeres, deben dejar de crear definiciones acer.
ca del amor sobre las de los hombres, y reconocer que ama-
mos de forma diferente. El amor de un hombre se gjusta en
tres simples categorias que he llamado “Las tres P del amor:
Proclama, Profesa y Provee.” Un hombre de verdad tal vez no
quiera ir contigo de compras para buscar el vestido perfecto
para la fiesta de la oficina, pero te acompafiardé a dicha fies-
ta, te sostendré la mano, y con mucho orgullo te presentara
con todos los invitados como su mujer (proclamard): o no se
pondra a mimarte y acariciarte la mano cuando estés enfer-
ma, pero compraré las medicinas de la receta, te calentaré
una lata de sopa y se aseguraré de que todos estan listos
para cualquier emergencia hasta que te mejores (proveerd);
© no pondré buena cara a tareas como cambiarle los pafiales
al bebé, lavar los trastes o darte masajes en los pies después
de un bajo caliente, pero si te ama remontaré una montaiia
© caminard sobre agua antes de permitir que alguien te mal-
trate o dafie (protegerd). Esto créelo porque es verdad.
Si tienes a tu lado a un hombre que estd dispuesto a
demostrar todo esto, hazme caso, esté comprometido hasta
las orejas.B
LAS TRES COSAS QUE TODO HOMBRE
NECESITA: APOYO, LEALTAD Y EL BIZCOCHITO
as mujeres son seres complicados, necesitan muchas co
L sas. Muchas. Y esperan que un hombre se las dé aunque
no le hayan dicho cudles son, y aunque eso que necesitan
y desean ahora, sea diferente de aquello que necesitaban y
deseaban hace cinco minutos. De hecho, he dicho de bro-
ma, miles de veces, que la Unica forma de tener a una mujer
satisfecha es consiguiéndose cuatro hombres diferentes: uno
viejo, une feo, un semental y un gay. Si los combinamos,
estaran cubiertas todas las necesidades. El viejo se quedara
en la casa contigo, se gastard su pensién en ti, te abrazaré
y dard consuelo y no esperaré sexo, porque... bueno, no
podrd, también te dard estabilidad econémica, aEl feo? El
feo se volard todas las bardas para ayudarte: llevaré a los
niflos a sus clases después de recogerlos en la escuela, te[sa Hn Harvey |_| Agta como DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
acompafaré a la tienda por el mandado, lavaré el coche
los fines de semana, le hard de nana con el gato, lo que sea,
porque estard feliz de que alguien tan bella como td ame a
alguien tan feo como él, te dara tiempo “para ti”, estards li-
bre para usar las horas como mejor te parezca. El semental,
bueno, ti sabes para qué lo quieres. Es grande, no es muy
inteligente, no le interesa platicar, tiene mUsculos por todas
partes, desde las cejas hasta los pies y cuando lo ves sabes
que va a dislocarte la espalda. Eso es todo lo que quieres, y
es todo lo que puede dar. Sexo, sexo tan bueno que te fria el
cerebro. Luego tenemos al hombre gay, es con quien puedes
ir de compras, no quiere nada de ti que no sea chisme sa-
broso y detalles acerca de lo que el viejo te compré, a dén-
de mandaste al feo, y cémo el semental te estuvo obligando
a hacer maromas toda la semana. Como puedes ver, el gay
es para platicar las horas que quieras. Sonrie.
Cuatro tipos solventando tus necesidades, deberian
tenerte feliz. Pero digo deberian, porque el hecho de que
las necesidades estén satisfechas no es garantia, con las mu-
jeres, de felicidad. Los hombres reconocemos plenamente
que las mujeres tienen derecho a cambiar cuando se les dé
la gana los perimetros, condicionamientos y especificidades
de lo que las hace felices, mientras que nosotros nos tratare-
mos de adaptar, y casi siempre fracasaremos.
Los hombres, en cambio, somos criaturas muy sim-
ples. No necesitamos mucho para ser felices, de verdad.
De hecho hay sélo tres cosas fundamentales para estar
bien: apoyo, lealtad y el bizcochito. Tres cosas. Eso es
todo. Y yo estoy aqui para confirmar que es asl de senci-
f i LAS TRES COSAS QUE TODO HOMBRE NECESIT
Ilo. Lo que necesitamos nunca disminuye ni cambia —es
rara la vez que nos ponemos mds demandantes o dificiles
de complacer. De hecho estoy dispuesto a demostrar que
es mds facil para las mujeres darle a sus hombres apoyo,
lealtad y sexo, porque estan predispuestas genéticamente:
el apoyo y la lealtad son cosas que las mujeres dan libre y
generosamente. Ustedes lo llaman de otra manera: educa-
cién, crianza, apoyo. Y si aman a un hombre lo suficiente
como para educarlo, estoy seguro de que aceptarian pa-
sar a términos mds intimos con él. Asi que las tres cosas les
salen de manera natural. Y eso es todo lo que sus hombres
requieren. Lo explicaré por partes:
INECESIDAD NUMERO UNO:} APOYO
A los hombres nos gusta la idea de que alguien nos cuide
la espalda —como si fuéramos reyes, aunque no lo seamos.
Tienen que entender que en cuanto ponemos un pie fuera de
casa, el mundo entero esté dispuesto a apachurrarnos: ne-
gros, blancos, amarillos 0 rayados, todos los hombres salen
listos para entrar en la batalla. A lo mejor tu hombre tiene
un trabajo donde, en cualquier momento, puede pasar su
jefe pidiéndole su renuncia, para cambiar su vida con un
parpadeo. El tipo en el puesto justo debajo del suyo puede
ser la clase de hombre dispuesto a hablar mal de quien sea
con tal de tener un sueldo mejor y no le importa si algo de
lo que diga o haga pone en peligro el puesto de tu marido.
© quiz4 va manejando, ocupado en sus cosas y alguien le[sw Harvey | | ACTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
obliga a orillarse, entonces la situacién se sale de control
porque, por ejemplo, intentan asaltarlo. En otras palabras,
el hombre esté constantemente a la defensiva, midiéndose
con el de junto por si éste quiere arrebatarle sus ganancias.
El las defenderd (y eso te incluye a ti).
Asi que cuando volvemos a casa, anhelamos bajar la
guardia. La verdad es que lo nico que queremos escuchar
es: “Amor, aqué tal te fue? Gracias por darnos todo esto.
Esta familia te necesita y somos felices porque te tenemos.”
Necesitamos sentirnos como reyes aunque no fengamos san-
gre azul; es cierto, mientras mas nos hagan sentir especia-
les, més daremos a cambio. Le echaremos mds ganas. Asi
de simple. Mi madre, por ejemplo, hacia lo siguiente: todos
los domingos en la mafiana mi papa me cortaba el cabello
para ir a misa. Cuando me levantaba de la silla, me ponia
locién, mi traje y mis zapatos y entraba en la sala donde mi
madre me estaba esperando, ella me miraba y decia: “jMira
qué corte de pelo el de este nifio! jRechinas de limpio!” o
“iMira cémo te ves de guapo cuando vas a misa!”, interiori-
cé el mensaje, si me cortaba el pelo y me vestia bien, mama
me haria un cumplido y saldria de casa derechito, con los
hombros atrds y la cabeza en alto, porque ella dijo que me
veia bien, eso me animaba a estar presentable. Y mi padre
estaba igual de orgulloso que yo, porque cada domingo ella
le recordaba que gracias a él todo era posible, y lo besaba
y agradecia. Cada domingo.
Un hombre precisa que su mujer le dé eso. Necesita
que ella le diga: “Corazén, no sabes como te agradezco
todo lo que haces por los nifios y por mi.” Esas simples
ch LAS TRES COSAS QUE TODO HOMBRE NECESITA.
palabras nos darén la fuerza para seguir haciendo todo
para darle lo mejor a la familia. Desde trabajar con mas
impety, llevar la quincena al hogar, hasta poner la carne en
el asador, 0 ayudarte a doblar la ropa limpia. Lo haremos
con frecuencia si obtenemos una recompensa que no cuesta
ni un centavo partido por la mitad. Viene, sencillamente, del
coraz6n: “Gracias amor, te lo agradezco.”
No creo que sepas lo importante que es esto para tu
hombre: ese pequefio gesto de aliento lo motiva, y lo impul-
saa hacer mds. Ti has de creer que porque somos duros y
No queremos mimarte no necesitamos que nos des dnimos,
pero lo requerimos. Y la mujer que llega y nos dice: “Eres
fuerte y grande y eres todo lo que necesito”, nos hace pen-
sar: “jQuiero mas!”
NECESIDAD NUMERO DOS:/ LEALTAD
les recuerdo: su amor es diferente al amor de los hombres.
El amor de las mujeres es emotivo, nutricio, sentido, dulce,
tierno y lo abarca todo. Es tan sdlido que casi lo puedes cor.
tar con cuchillo. Y si una mujer esta enamorada de un hom-
bre, le serd leal —ni se imagina a si misma con otro porque
para ella sdlo existe él. Ese es el amor de las mujeres.
Pero para los hombres el amor es lealtad, Queremos
que nos demuestres tu amor con lealtad. Eso significa que
estards junto a nosotros pase lo que pase. Que si nos despi-
den estards alli aunque ya no tengamos quincena que llevar
a la casa, Que cuando estés con tus amigas digas con entu-Steve Harvey | | ACTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
siasmo: “Ese es mi hombre, y le soy fiel.” Que cualquier ac-
tor o cantante entre a la habitacién en donde estamos, cho-
tredndole dinero de los bolsillos, caminando sobre nubes y
brillando y, gsabes qué?, ti nos apretards la mano coy mas
fuerza y nos dirds desde el fondo del corazén: “No quiero a
ninguno de esos, por guapos o ricos 0 espléndidos, para mi
sdlo tb importas.” Bueno, por lo menos es lo que deseamos
que digas.
Esa es la lealtad. Nuestra forma de amor favorita.
Para los hombres Ia lealtad y el amor son una sola cosa.
La forma de amor que las mujeres requieren es sublime, la
nuestra es distinta aunque no por ello deja de ser amor. Y el
amor de un hombre es algo muy poderoso. Es asombroso.
Si tu fidelidad es real e imbatible, ese hombre jamds iré a
ninguna parte.
NECESIDAD NUMERO TRES:| EL BIZCOCHITO
Es obvio, los hombres quieren sexo. Adoramos el sexo. No
hay nada en el planeta como el sexo, no hay nada que nos
guste tanto y de forma tan constante, no hay otra cosa sil
la que no podamos vivir. Quitanos la casa, el trabajo, el Im-
pala modelo 69, el Ultimo par de zapatos pero, por favor,
por favor, no nos niegues el bizcochito. No nos ope
otra cosa en la vida, queremos el bizcochito. Requerimos
estar fisicamente enlazados con la mujer que amamos, con
la que nos es leal y nos apoya, la mejor forma de estar
cerca es haciendo el amor. Las expresiones emocionales
iE 4H] LAS TRES COSAS QUE TODO HOMBRE NECESITA...
como los mimos, la charla, tomarse las manos 0 acercar-
se, es asunto de ustedes. Lo hacemos porque les parece
importante. Pero, nosotros nos vinculamos por medio del
sexo. Punto. Esa es la manera en la que cargamos energia,
reconectamos la comunicacién, nos unimos. No conozco a
un hombre que no lo necesite; preguntale a cualquiera si
el sexo no es importante en su relacién, si responde “no”,
miente. Yo no he conocido a ningdn hombre asi. El dia que
lo conozca, lo llevo al Museo de Historia Natural, porque
asi de raro y especial serd. Pero, gel resto? Necesitamos
sexo tanto como el aire que respiramos.
lo mds que aguantamos sin sexo es un mes, mds o
menos. Y luego, él trataré de conseguirlo en otras partes, ex-
cepto si estas embarazada de él. Se los digo: las pandillas
se construyen con apoyo y lealtad; los hombres salen y for-
man pandillas porque estan basadas en ambas cosas, para
nosotros importantisimas; lo Unico que falta en esos grupos
eS sexo, y para eso existen las chavas banda. Sucede lo mis-
mo con los motociclistas, los clubes, los masones, las frater-
nidades —el mundo entero de los hombres esta construido
en esos cimientos. No hay un solo dia de la semana que no
nos despertemos en busca de esas tres cosas. Digamos que
no eres un miembro de la fraternidad Alfa Pi Kappa Alfa
Psi, 0 que eres un miembro todopoderoso de la Omega Psi
Pi, y que hay alguien que usa los colores y no se ha jurado
ni ha prometido ser leal a la fraternidad, aunque haya per-
manecido seis semanas, no esta seguro de comprometerse,
imagina cémo reaccionarian los miembros si se enteraran
de la confusién, seguramente pensardn que han jugado con| Harvey | | ACTUA COMO DAMA, PERO PIENSA COMO HOMBRE
su lealtad y sus colores, ese elemento no permaneceria un
dia mds. Si un Crip va a casa de un Blood, la que le espera.
Lo mismo uno que trata de entrar en un club al que no perte-
nece. Lealtad y apoyo, la materia prima de los hombres.
Y ni uno solo de esos hombres puede sobrevivir sin
sexo. Si, por supuesto, le echard ganas si no puedes una se-
mana, se esforzaré por seguirte el paso —si te ama, claro.
Pero si no le importara, no trataria de conseguir el bizco-
chito, ni lo esperaria. Simplemente se irfa a buscarlo a otra
parte. Pero si esta contigo y se lo racionas, no estas siendo
como fuiste cuando empezaron a salir, entonces él se sentird
con derecho a buscar lo que necesita en otra parte. Es cierto
cuando digo que puede decirle a todo el mundo que “eres
su mujer”, pero también es capaz de esperar el bizcochito
de alguien que esté dispuesto a darselo.
No me malinterpreten, no somos animales. Sabe-
mos que las cosas cambian: cuando nace el bebé el doctor
nos dice que tenemos que esperar seis semanas, o si estan
en ese momento del mes, o si sus hormonas se alocan y
no tienen humor, aunque no pueden poner excusas todo el
tiempo. Si quieres puedes tratar de darle poco sexo pero,
sin importar cudnto te ame, qué tanto valore su casa y
familia, su papel como jefe del hogar, o que sea él quien
aporte el dinero para la cuenta bancaria familiar y que
hasta ponga un extra en tu chequera, si le das sélo migajas
del bizcocho, tendras problemas.
Hablaré de mi experiencia: acabo de cumplir cincuenta
afios y no quiero reticencia en esa drea. A mi edad, aguanto
un poco mas porque estoy muy ocupado, dirijo una compaiifa
LAS TRES COSAS QUE TODO HOMBRE NECESITA..
y tengo una agenda que cumplir. Voy de gira, me presento
en vivo, escribo, voy al programa de radio, actio, d
asociacién filantrépica y colaboro, ademas, con otra gente.
Estoy ocupado y de prisa siempre. A mi edad no puedo darme
el lujo de equivocarme —mental, espiritual o emocionalmente.
El infierno no es alternativa. Si me voy de picos pardos y me
da un infarto, se me cierra la puerta del cielo. Pero también es
verdad que quiero llegar a mi casa y sacar el estrés, si no hay
forma de hacerlo, tenemos un problema. Si he hablado con
Dios, si te he tratado de convencer y motivarte para que com-
partas el bizcochito y sigues inventando excusas para no estar
conmigo, algo tendré que cambiar.
Podria jurar que las cosas en tu casa andan por el
estilo. Quizd pasaste las noches de la semana al lado de
un nifio enfermo, te levantabas temprano para mandar a su
hermanito a la escuela y te ibas a trabajar lo mas pronto po-
sible para evitarte el trafico, y en la oficina, a luchar contra
todo y todos por ocho horas con un breve descanso para
comer un sandwich, luego, regresar al trafico de la hora
pico al volver a casa y continuar con tu otro trabajo: alimen-
tar y cuidar a los hijos. Hay que cocinar la cena, revisar la
tarea, lavar la ropa y demds quehaceres, de modo que para
cuando tu hombre llega, lo Ultimo que te pasa por la mente
es responder con entusiasmo a eso que una amiga llama “el
toquecito en el hombro”. “Ya sabes a qué me refiero”, me
dijo, "sucede cuando por fin caes en la cama y no quieres
olra cosa que no sea ver tele y relajarte. Cuando tu progra-
ma favorito va por la mitad, él llega y te toca el hombro
pidiendo sexo. Es una monserga”.










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