Control Social
Karem Dayana Cachique Advincula
Facultad de Derecho y ciencias Políticas, Universidad de Huánuco
332105022 Derecho Penal
Mtra. Yenni Edita Alvarado Cabrera
23 de septiembre de 2022
Introducción
. El control social es una de las expresiones de gobierno de un Estado y a su vez
se ramifica en diversas formas para cumplimentar el poder público político que debe
caracterizar el gobierno del Estado dado.
En ese sentido, el presente trabajo tiene como fin reconocer a partir de una serie
de análisis y descripciones, el Control Social, sus tipos, y su relación con el Derecho
penal. Así mismo, el indagar acerca del Control Social, analizar teóricamente sobre el
Control Social, dada su complejidad e importancia dentro del Derecho Penal, nos
evidencia que ha sido parte de distintos momentos en la historia de las sociedades.
Este análisis generará una aproximación a un debate crítico que habilite a plantear
nuevas hipótesis de trabajo que probablemente podrán ser desarrolladas en un futuro.
Contenido
Introducción ........................................................................................................ 2
I. Control Social ............................................................................................... 4
1.1. Definición del control Social ............................................................. 4
1.2. Perspectiva Histórica ........................................................................ 6
1.2.1. Edad Media..................................................................................... 7
1.2.2. Edad Moderna ................................................................................ 9
1.2.3. Edad Contemporánea .................................................................. 11
1.3. Clases de Control Social ................................................................. 13
1.3.1. Control Social Formal ................................................................. 13
1.3.2. Control Social Informal ............................................................... 17
II. Conclusiones ............................................................................................ 22
III. Bibliografía .............................................................................................. 23
I. Control Social
1.1. Definición del control Social
Para definir el concepto del control social, es necesario tener en cuenta que
este es de carácter complejo, debido a la existencia de diferentes posiciones
teóricas y doctrinales, en ese sentido se recogen algunas definiciones del control
social.
En el "Diccionario de Ciencias Sociales" se define el Control Social como la
"Noción compleja diferente de la coacción de Durkeim. Los americanos la
tomaron de A.Comte; su idea inicial de vigilancia fue transformada por los
sociólogos americanos en poder, autoridad, sanciones o recompensas que
aseguran la conformidad entre las conductas y las normas prescritas" (Grawitz,
1990, pág. 74)
Por su parte, el Diccionario de Sociología lo define como la "Suma total de los
procedimientos por medio de los cuales la sociedad u otro grupo dentro de ella
consigue que la conducta de sus unidades componentes, individuos o grupos se
conforme a lo que de ellos mismos se espera”. (Pratt Fairchild, 1987, pág. 68)
Así mismo, en el Diccionario de Trabajo Social el Control Social es el "Conjunto
de medios y procedimientos por medio de los cuales la sociedad o grupos dentro
de ella, encamina a los individuos y grupos para adoptar comportamientos,
normas, reglas de conducta, valores, ideas, ideales, que la sociedad o el grupo
considera socialmente buenas”. (Ander Egg, 1974, pág. 64)
Como se evidencia, el control social es definido de distintas formas según
el espacio en el que es motivo de estudio. Sin embargo, se considera esclarecedora
la definición del control social “como una condición básica de la vida social. Con
él se asegurarán el cumplimiento de las expectativas de conducta y los intereses
contenidos en las normas que rigen la convivencia, confirmándolas y
estabilizándolas contrafácticamente, en caso de su frustración o incumplimiento,
con la respectiva sanción impuesta en una determinada forma o procedimiento. El
control social determina, pues, los límites de la libertad humana en la sociedad,
constituyendo, al mismo tiempo, un instrumento de socialización de sus
miembros” (Muñoz Conde, 1985, pág. 36). Con la premisa de que el control social
es un factor constante a lo largo del desarrollo de la historia se desarrolla mas
adelante su influencia en cada una las etapas.
Todas las sociedades con el objetivo de organizarse o llevar a sus
miembros al acatamiento forzoso de sus normas, vienen haciendo control social
desde hace mucho tiempo. Por lo que definiremos el control social como los
mecanismos que desarrolla la sociedad a través de diferentes agentes o
instrumentos que garanticen la aceptación por los miembros de la sociedad de sus
normas, valores, intereses y pautas de conducta ya sea de manera voluntaria o
forzada y las formas de sancionar (a través de la Ley o de sanciones puramente
morales a los transgresores de éstas.
En todos los criterios y conceptos de control social que se han formulado
por diversos autores encontramos palabras claves que son las que precisamente
van a definir la finalidad o funciones del control social: “acatamiento”,
“aceptación”, “sometimiento” (que puede ser voluntario o forzoso, consciente o
inconsciente) de las normas y “preservación” y “mantenimiento” del status quo
vigente en un contexto histórico social determinado.
La vida en sociedad hace necesario que se desarrollen mecanismos que
garanticen que los miembros del grupo van a comportarse según los valores del
mismo. El proceso de organización social hace que esos instrumentos vayan
siendo más complejos, en la definición de control social vamos a encontrar ciertos
elementos como la esencia del control social, que está constituida por la presión
que el grupo ejerce sobre sus componentes. A la vez, esta relación del control
social involucra al sujeto activo y pasivo. El Sujeto Activo viene a ser la sociedad
o grupo dentro de ella que ejerce la presión o el control; denominados órganos de
control social y se definen como sociedades, grupos o vínculos sociales capaces
de producir y aplicar las diversas clases de control social. El Sujeto Pasivo, por su
parte es el individuo o grupo que recibe la presión para que adapte su conducta
según los valores sociales. Aquí podemos mencionar la distinción clara entre el
control social y en autocontrol. En el autocontrol es el propio individuo en que
intenta regular su conducta de acuerdo con los valores o normas que se ha
propuesto cumplir; no hay presencia de un sujeto activo colectivo. En cambio, en
una relación en la que se manifiesta el control social, el individuo es sujeto pasivo
que recibe la influencia del grupo, la presión social para que se adapte a sus
valores o normas. Finalmente, el objetivo del control social es lograr que los
miembros que integran la sociedad amolden su conducta según los lineamientos
del grupo social.
1.2. Perspectiva Histórica
Para realizar el análisis sobre el Control Social en la historia, tomando en
cuenta que la historia transcurre de forma continua y progresivamente,
clasificaremos la historia en tres etapas, en las que se expondrán elementos del
control social como sus formas y características para comprender mejor su origen,
desarrollo y evolución.
1.2.1. Edad Media
La edad media inicia con el nacimiento del feudalismo, en el contexto en
el que se iba apagando la edad antigua, esto evidenciado por la caída del Imperio
Romano. Del cual nace una sociedad dividida entre los Señores Feudales que eran
los propietarios de las tierras; y los Siervos que eran los que trabajaban la tierra.
Se presencia en ese entonces que la vida urbana tiene una caída a causa del
replegamiento y preferencia de la vida en el campo. Los Señores Feudales
ocupaban todos los cargos administrativos de autoridad y justicia. Evidenciando
una nueva forma de relación llamada vasallaje, que era caracterizada por la
subordinación de un individuo a otro, mediante una especie contrato bilateral
distinta a la que surge cuando se desarrolla el Estado, donde derechos y deberes
se instauran independiente-mente de quien personifique la soberanía. Asistimos
pues a una estructura social, política y económica de relaciones personales entre
sus miembros en tanto que sujetos sociales, dadas mediante lazos personales de
vasallaje. Un régimen de relaciones inquebrantables que regulan la convivencia,
fijando modelos de conducta que muestran cómo deben ser las relaciones entre
los seres humanos, unos como señores otros como vasallos.
Se trató de una estructura donde se podía ser Señor, pero paralelamente
vasallo de otro señor al que procuraba servicio doméstico, militar o económico,
pero del que a la vez tomó protección que-dando bajo obediencia. Una red de
señoríos y vasallajes que permitía un tipo de control social fijado por roles y
deberes que se debían desempeñar y cumplir, estableciéndose lo que estaba
permitido y no permitido Las normas se constituían dentro del contexto y
dominios de cada señor y en relación con sus vasallos, regulándose por el con-
trato que se establecía en cada caso. Este control social era diferente y
particionado en cada feudo, el cual era señal de poderío ya para mantenerlo se
necesitaba una fuerza basada en armas, la misma que transmitía dominación,
amenaza y control; siendo los conflictos algo común entre Señores Feudales que
muchas veces se recurría a los procesos judiciales en el que el concepto de prueba
se traducía a una lucha entre dos partes, víctima y victimario, donde cada una de
ellas ponía en juego todos sus recursos. La justicia resolvía de manera retributiva
los conflictos basada en a la reparación del daño, mediante un acuerdo,
negociación o arbitrio entre las partes. Diferenciado de la actual realidad en el que
la prueba tiene la finalidad de esclarecer los hechos buscando incriminar y
sancionar al culpable.
En esta época, la iglesia tiene un papel protagónico debido al Edicto de
Teodosio del 391 en el que se establece el cristianismo como religión oficial del
Imperio Romano. Produciéndose la transformación de una religión perseguida a
una religión oficial; lo que era una reacción frente al imperio, ahora defiende un
nuevo orden. Como medida de control se enfrenta a la discrepancia catalogándola
como herejía merecedora de persecución. Lo que en los inicios formaba parte de
una práctica de un ritual iniciador religioso se pasó a reglas de conducta social de
observancia obligatoria para todo.
En la Edad Media era considerado pecado o incluso como delito todas las
conductas, ideas o pensamientos opuestos a los que se establecía en los dogmas
de Fé. Para lo cual existían formas de control, mediante la persecución de las
discrepancias y el desarrollo de diversos tipos de castigos y penas a impartir de
los propios tribunales eclesiásticos, creado con ese fin; como lo es la santa
Inquisición en el S. XIII.
En este sentido, la fuente de control formal establecía al derecho canónico
como sustituto total del derecho civil y penal, rechazando de esta manera el
derecho romano y germánico.
Existieron en la edad Media también tribunales ordinarios en el que se
resolvían cuestiones como el robo, saqueos, violaciones, lesiones, homicidios y
asesinatos. Era una justicia restauradora que se llevaba a cabo con el objeto de
lograr acuerdos entre víctimas y victimarios que permitan reparar los daños
ocasionados. La prisión no es característica de la Edad Media al menos con el
carácter penal o punitivo principal que tendrá en épocas posteriores. El sistema de
resarcimiento donde se daba prioridad a la víctima, irá declinando en favor de un
sistema de justicia basado en la condena y el castigo, centrado en el infractor,
producto del nacimiento de la edad moderna.
1.2.2. Edad Moderna
En la Edad media el vasallaje no tenía espacio puesto que, el perfil del
hombre en esta etapa no está sujeto ni bajo la sombra de otro, el hombre es un ser
independiente con esta nueva forma de vida que se desarrolla a casusa del auge y
surgimiento del comercio. Al ser nuevas conductas, metas, ideales, logros; la
convivencia entre seres humanos necesita una nueva forma de control social. En
la modernidad prevalece el carácter público sobre el individuo. El perjuicio
ocasionado por la transgresión de las normas afecta ahora a toda la sociedad en
general como parte de un orden al cual todos pertenecen.
Los estados en los que la monarquía es la figura predominante, exclusiva
y dueña del control social absoluto; desplaza al feudalismo trayendo de vuelta la
esencia romana del orden público, oposición a lo privado y negociable. De alguna
manera el poderoso andamiaje organizador del sistema público del antiguo
Imperio Romano, quebrantado y dividido en un organismo multicelular que
supuso la creación de feudos individuales e independientes resurge con fuerza con
la modernidad y el propio Estado.
Esta nueva sociedad que se caracteriza por un sinfín de adelantos técnicos
y el contacto con otras culturas como África, América o el Lejano Oriente, así
como la expansión del comercio y la centralización de poderes en la monarquía.
Esto último resulta importante ya que la monarquía impone su autoridad absoluta
mediante la ley penal como instrumento fundamental, que a la vez cumple el papel
proteccionista del orden social establecido.
Todos estos cambios traen consigo consecuencias favorables para el
hombre, sin embargo, también se acarrean nuevos infortunios, conductas
desviadas y formas criminógenas. Se hacen notables problemas de orden social
debido a la falta de recursos y su injusta distribución, la explotación, el
crecimiento demográfico, lo que genera el desarrollo de la actividad delincuencial
y más en concreto de la de carácter patrimonial.
Otro de los cambios del control social fue la individualización de las penas,
de la administración de justicia. De forma genérica, salvo delitos muy concretos
como el regicidio que afectó a toda la familia y propiedades del autor o aquellos
relacionados con sacrilegio o brujería que pudieran afectar a toda una comunidad,
en el resto de delitos se va a perderla idea de responsabilidad colectiva,
característica de la época feudal. Surgen las ciudades amuralladas y con ellas
personas provenientes de los alrededores en busca de un espacio en lo urbano,
cumpliendo roles como trabajadores, mendigos y delincuentes, junto al desarrollo
de nuevas instituciones que requerirán nuevas formas de control social.
Los tiempos nuevos muestran a un hombre que se basa en la libertad de
movimientos, económicos y laborales, considerándolo el bien más preciado. Su
pérdida se convierte en un castigo, que es representado por la pena de cárcel como
pena principal de la modernidad. La cárcel evolucionará hasta nuestros días y se
insertará en los sistemas institucionales de control, siendo una muestra de la
incapacidad de las políticas criminales de desarrollar otros sistemas de control
social. Las estructuras de poder y formas de producción medievales han dado
paso a la sociedad de la Edad Moderna con un enclave, la ciudad. Basado en el
desarrollo de dos pilares que la fundamentan, el Estado y la expansión del
comercio. Un pilar refleja el poder político y el otro poder económico, ambos
comparten y dirimen el control social mediante el orden jurídico y administrativo
que regularán los ámbitos civiles, mercantiles y penales del hombre moderno.
Nos encontramos frente a un Derecho penal moderno que no gira alrededor
de la moral, religiosidad o costumbres, sino entorno al daño que se puede causar
como conjunto social. El delito es un daño, pero un daño que afecta a todo el tejido
social, que se rige por unas normas denominadas “Derecho” en el caso del delito
Derecho penal y quien las trasgrede no daña solo a un individuo en particular sino
al propio Derecho en general. Son los frutos de la de la Ilustración, la Constitución
norteamericana de 1776 y de la Declaración Francesa de los Derechos del Hombre
y del Ciudadano del 6 de agosto de 1789.
1.2.3. Edad Contemporánea
Las transformaciones en los modelos de control social son inevitables, la
globalización, el fracaso del modelo penitenciario, la saturación del derecho
penal, las nuevas posturas en la ciencia criminológica, el avance de las tecnologías
de la información y las comunicaciones; son la causa principal de estas
transformaciones. La etapa contemporánea se ve marcada por el control social que
tiene como máximo sancionador a la privación de libertad, y alrededor de ella
surge la posición retributiva, preventiva y correctora, de las cuales ningún ha
tenido un resultado eficaz hasta el momento.
La época que vivimos es llamada postmodernidad, en la que todo intento de
atenuar la sanción del infractor es rechazada, debido al miedo que genera la
criminalidad y la necesidad que esta a su vez genera de endurecer y aumentar la
intensidad sancionatoria con la propuesta incluso de una regresión ahacia la pena
capital. En la historia reciente de control social, en concreto del sistema penal,
pueden apreciarse tres perspectivas teóricas más destacadas en cuanto a la
aplicación de sanciones, medidas y penas. Una posición con marcado carácter
punitivo, donde quien transgrede las normas de convivencia ha de ser sancionado
como consecuencia. Una segunda posición que aboga por la rehabilitación del
delincuente medianamente la educación y reinserción social. En estos dos
primeros esquemas se da preponderancia al infractor olvidándonos de la figura de
la víctima, un componente importante del hecho delictivo. Por ultimo una
posición que defiende la justicia reparadora, donde la víctima cobra un papel
protagonista, con un claro objetivo, la restauración o reparación del daño causado.
Son interesantes las reflexiones de HIRSCH respecto a la retribución y la
prevención como elementos de justificación de la pena.
Actualmente contamos con un sistema penal donde se aísla, mediante la prisión
del infractor en un establecimiento penitenciario y con una política que busca su
reinserción sobre el papel, poco efectiva atendiendo a los datos reales, donde en
raras ocasiones se presta atención a las víctimas. Como hemos podido constatar,
son evidentes las dificultades a la hora de realizar un análisis del concepto de
control social cuando se recala en los estudios históricos. La mayoría de estos
estudios se han centrado en una modalidad de controles sociales, los punitivos.
Destacando en ellos tres sistemas, el policial, el judicial y el penitenciario.
(Castillo Moro, 2016)
La situación en la actualidad se ha tornado muy diferente. La violencia
constituye una de las preocupaciones principales en la agenda de todos los
partidos políticos, de las ciencias sociales y de los ciudadanos comunes. Las
investigaciones de opinión publica realizadas periódicamente en países de todas
las regiones del mundo indican que el sentimiento colectivo de miedo e
inseguridad aumenta sin diferencias de clivaje social. (Castillo Moro, 2016)
1.3. Clases de Control Social
Parsons en su obra plantea que ... "Los aspectos preventivos o limitadores del Control
Social consisten, en cierto sentido, en procesos que enseñan al actor a no aventurarse a
procesos de desviación, consisten en enseñarle lo que no hay que hacer más bien que lo
que hay que hacer, en el sentido positivo de la socialización" (Parsons, 1994, pág. 91) O
sea que recién cuando el individuo conoce que cosas no le están permitidas o dónde están
los límites para su accionar, podrá optar y realizar su vida de una manera "controlada"
socialmente hablando. Además si se asume que el individuo conoce que cosas no debe
hacer, también se sobrentiende que la violación a ese "deber ser" merecerá un castigo
pues se conocía la existencia del límite.
1.3.1. Control Social Formal
El control social formal se ejerce por las instituciones que integran el sistema
penal, Policía, Fiscalía y Tribunales y los centros penitenciarios (control punitivo) está
muy vinculado al Derecho por cuanto se dirige a las personas que han vulnerado las
normas sociales e incurrido en conductas que han sido tipificadas por la ley como
delictivas. Sus agentes actúan de modo coercitivo e imponen sanciones estigmatizantes
que atribuyen al individuo el singular status de desviado, delincuente. Este comienza a
funcionar entonces cuando ya la instancia informal ha fallado. Sus estrategias
fundamentales son la prevención y la represión.
Autores como García Méndez se cuestionan el criterio de “institucionalización”
en cuanto al control social formal y control social informal, pues plantean que en
determinados contextos un mecanismo que está catalogado como no formal, como la
religión por ejemplo, pueden alcanzar un nivel de organización mayor que uno formal
como los tribunales, criterio con el que coincidimos, teniendo en cuenta la influencia que
éstos pueden ejercer sobre sus miembros. Se puede citar en este caso también a la escuela,
ubicada dentro del control social informal que sin embargo es una institución estatal (en
el caso de Cuba), regida por la política e intereses del Estado, la que trabaja muy
directamente en la socialización de los individuos en las diferentes edades,
organizándolos y aplicándoles sanciones (en caso de que estos violen de alguna forma sus
reglamentaciones y preceptos) que pueden llegar a ser muy fuertes y tener una incidencia
trascendental en el fututo de estos.
Son los medios utilizados por el Estado para inducir a determinado grupo o a la
sociedad en su totalidad a actuar de acuerdo a las normas y leyes previamente
establecidas, con el fin de lograr mantener el orden y la seguridad ciudadana.
1.3.1.1. Instancia Judicial
Las actividades se basan en las líneas impuestas por el Estado y en cierto
margen de independencia que les corresponde por la autonomía en cuanto a sus
decisiones. Particularmente los jueces ejercen control social a través de sus
decisiones (a través de sus sentencias) debido a que por medio de la aplicación del
derecho seleccionan a los sujetos que creen que violentan las leyes y representan
una amenaza para la sociedad. Las decisiones judiciales se legitiman cuando son
difundidas a la sociedad a través de los medios de comunicación, cuando la
sociedad aprueba las penas tribuidas a los delincuentes; pero también sirven como
mecanismo de control, ya que la población tiene presente que ante el
quebrantamiento de una norma de carácter penal deviene la respectiva sanción.
También los abogados contribuyen a ejercer el control social, ya que condicionan
las actividades de los Tribunales, específicamente en cuanto influyen en las
decisiones judiciales, todo con el objeto de la aplicación efectiva del derecho.
Tanto las actividades de los jueces como de los abogados contribuyen a mantener
el orden de la sociedad, ya que no cumplen solo con funciones de prevención sino
también de represión de conductas delictivas
1.3.1.2. La Policia
El Control formalizado depende de ciertas instituciones para volverse efectivo, en
ese sentido, la Policía como órgano auxiliar del Estado lleva a cabo determinadas
funciones de control. Por lo que decimos que la Policía es un ente cuya función principal
es el mantenimiento del orden que busca lograr la seguridad ciudadana; generalmente la
Policía hace uso de mecanismos violentos en muchas ocasiones para someter a las
personas y lograr sus fines todo en virtud de que el mismo Estado le ha facultado para
ello. En otras palabras y como se dijo al inicio dicho ente es un Órgano auxiliar que hace
cumplir la ley penal, siendo necesario también que la Policía y la sociedad civil tengan
una relación que se complemente y así se coadyuven en las labores de control.
El papel que desempeña la Policía aparece vinculado a las Leyes y a la
Constitución de la República, puesto que ésta forma parte del sistema de Control Social
Formal. Además este papel es sumamente importante ya que es una pieza fundamental de
la intervención del Estado sobre los ciudadanos en relación con un efectivo control;
constituyendo la policía “el órgano inmediato de aplicación del Control Penal y uno de
los mas importantes del Control en general”.
1.3.1.3.La Cárcel
Una vez el individuo quebranta la Ley Penal, entra en contacto con un nuevo ente
de control social, el cual se denomina como Cárcel, que constituye aquella instancia que
se encuentra destinada a velar por el cumplimiento de la pena privativa de libertad, como
lo es el internamiento, por lo tanto es la última de las instancias de control social formal,
debido a que su función se ejecuta como se dijo antes, una vez que la ley penal ha sido
violentada y que la policía y los Tribunales de Justicia han cumplido con sus respectivas
funciones. Es cuestionable el hecho de que la cárcel, o los centros de internamiento
reeducativos en el caso de los menores, sea un mecanismo efectivo de control social,
debido a que si bien es cierto, una parte de la población reclusa luego de cumplir su pena
logra rehabilitarse y ser un individuo útil, la gran mayoría de ellos aprende en dicho lugar
nuevas formas de delinquir.
1.3.1.4. La Legislación Penal
Los fines de ejercer formalmente el control a través de las leyes es castigar
la comisión de delitos y en la medida de lo posible evitar que se cometan otros,
dictando las consecuencias jurídicas de carácter punitivo al menor o persona que
los quebrante, por ello entre las formas de control social, en general, que se han
enunciado, el único control que se encarga estrictamente a la aplicación del
Derecho Penal, es el denominado CONTROL JURÍDICO PENAL.
El Derecho Penal, estipula un sistema normativo lógicamente construido
y fuertemente formalizado. Para que se cumplan, apliquen y vigilen los preceptos
jurídicos, el Estado delega diversas funciones a otros entes o personas como los
Tribunales (Jueces, Abogados), la policía y el personal de vigilancia de
cumplimiento de la pena impuesta.
1.3.2. Control Social Informal
Los agentes del Control Social Informal son los que intervienen en la
socialización de los individuos, la que comienza en edades tempranas y se va
reforzando y perfeccionando en la medida que éstos van madurando e
integrándose a la sociedad. Constituyen verdaderos instrumentos de los cuales se
vale la sociedad y la clase que está en el poder para ejercer su dominación sobre
el resto de la sociedad, imponiendo sus normas de conducta, valores morales y
éticos y su ideología, de acuerdo a las funciones que realicen cada uno de ellos.
“Tratan de condicionar al individuo, a adaptarlo a las normas sociales, de
disciplinarlo a través de un largo y sutil proceso que comienza en sus primeros
núcleos (familia), pasa por la escuela, la profesión, las instancias laborales y
culmina con la obtención de su actitud conformista, interiorizando el individuo
las pautas y modelos de conducta transmitidos y aprendidos” , en esto radica,
precisamente, su eficacia.
Éstos no tienen carácter estatal u oficial, de ahí su carácter informal. Ellos
son la familia, la escuela, la religión, las organizaciones de masas y sociales, los
centros de trabajo y los medios de comunicación masiva entre otros.
1.3.2.1. Estructuras Familiares
Los agentes del Control Social Informal son los que intervienen en la
socialización de los individuos, la que comienza en edades tempranas y se va
reforzando y perfeccionando en la medida que éstos van madurando e
integrándose a la sociedad. Constituyen verdaderos instrumentos de los cuales se
vale la sociedad y la clase que está en el poder para ejercer su dominación sobre
el resto de la sociedad, imponiendo sus normas de conducta, valores morales y
éticos y su ideología, de acuerdo a las funciones que realicen cada uno de ellos.
“Tratan de condicionar al individuo, a adaptarlo a las normas sociales, de
disciplinarlo a través de un largo y sutil proceso que comienza en sus primeros
núcleos (familia), pasa por la escuela, la profesión, las instancias laborales y
culmina con la obtención de su actitud conformista, interiorizando el individuo
las pautas y modelos de conducta transmitidos y aprendidos” , en esto radica,
precisamente, su eficacia.
Éstos no tienen carácter estatal u oficial, de ahí su carácter informal. Ellos
son la familia, la escuela, la religión, las organizaciones de masas y sociales, los
centros de trabajo y los medios de comunicación masiva entre otros.
1.3.2.2.Religiones
Esta siempre se caracterizó por ser un instrumento de dominación muy
fuerte, tan es así que cuenta con un Estado propio (El Vaticano). En países como
el antiguo Egipto, por ejemplo, los sacerdotes influían de tal manera en la sociedad
que incluso los gobernantes se sometían a ellos y eran los que prácticamente
determinaban las políticas del Estado.
La religión, en algunas regiones o países tiene un fuerte arraigo dentro la
sociedad a tal punto que la orientación religiosa de los Estados se hace constar en
las leyes constitucionales y cuenta con centros de enseñanza importantes a los que
los miembros de la sociedad aspiran al objeto de obtener una formación
profesional de consideración.
En Cuba, a diferencia de otros países de América Latina, no ha tenido una
influencia determinante sobre los individuos, se trata entonces de una
“religiosidad” popular. Antes del triunfo de la Revolución en 1959, las ideas
religiosas se divulgaban y propagaban a través de los centros escolares conque
contaban las diferentes órdenes y orientaciones de este tipo, a las que asistía la
minoría de la población . Después del triunfo, salvadas las diferencias que hubo
entre el Estado y la Iglesia (católica) las distintas orientaciones religiosas han
adoptado una posición militante en el proceso del desarrollo social cubano.
En relación al tratamiento del tema religioso en nuestra televisión, la
Política de Programación del Instituto Cubano de Radio y Televisión establece
que éste deberá estar en correspondencia con los principios expresados en nuestra
Constitución, la que declara el carácter laico de nuestro Estado, y que la temática
será abordada de forma en que no se constituya en una labor prosélita ni se
ridiculice una determinada orientación religiosa haciéndola prevalecer sobre
otras.
1.3.2.3.Escuela
Se le atribuye un papel fundamental al igual que a la familia. A ella se integra el
individuo en edades tempranas, cuando ya está preparado para salir del seno familiar y
adquirir otros tipos de conocimientos a través de la enseñanza y el contacto con personas
ajenas que son portadoras de otros valores. “El colegio se convierte en un campo para el
ejercicio de la socialización”. En esta etapa comienza a manifestarse ya la influencia del
grupo, cuyas pautas debe aceptar el individuo con el objetivo de formar parte de él, o por
el contrario, no aceptarlas, por no corresponderse estas con sus patrones de conducta y
normas.
Comenta Göppinger que en numerosas investigaciones pedagógicas y
sociológicas, que se han realizado sobre la relación entre la escuela y el comportamiento
social de los individuos, se han constatado conexiones del fracaso escolar con la
irregularidad social.
Nuestro país le otorga una atención especial en la formación comunista de las
nuevas generaciones, lo que se expresa en nuestra Constitución, por cuanto se considera
que tanto ella como el Círculo infantil, en los años pre-escolares, contribuye al
reforzamiento de los valores que transmite la familia y forma otros nuevos que le son
necesarios al individuo para alcanzar un nivel de desarrollo que le permite vivir en la
nueva sociedad así como contribuir a su desarrollo y avance ulterior.
La escuela en Cuba trabaja actualmente en el perfeccionamiento de la enseñanza
a todos los niveles a través de diversos métodos y programas de educación y en la
profundización de la labor sistemática de formación, desarrollo y fortalecimiento de
valores.
Con el objetivo de llevar a cabo el proyecto social que en materia de educación se
ha propuesto nuestro gobierno, se creó el Canal Educativo, que como su nombre lo indica,
se dedica exclusivamente a elevar el nivel educacional, artístico y cultural de toda la
población, gozando de preferencia entre los ciudadanos por la calidad de los materiales
que ofrece.
Existen además en el resto de los canales otros programas en los que se transmiten
contenidos educativos en coordinación directa con el Ministerio de Educación, sobre todo
para las nuevas generaciones.
Todo esto también tiene un efecto preventivo contra las conductas delictivas y
antisociales pues sabido es que mientras más educada es una sociedad, cuenta con más
valores positivos y tiene menos tendencia a la conducta criminal.
1.3.2.4.Relaciones en el Trabajo
Es lógico y normal pensar que la mayoría de seres humanos a lo largo de nuestra
vida entramos en contacto con esta instancia y en ella quien posee los medios de
producción, es quien tiene un alto grado de poder sobre quienes no lo tienen, y por lo
tanto puede ejercer cierto control ante estos. En esta instancia donde toda la fuerza de la
autoridad – poder y la falta de ella se hacen mucho más visibles, puesto que se refiere a
las diferencias de toda “lucha social”.
1.3.2.5.Medios de Comunicación Social
Aunque puede resultar difícil concebir la idea de que los medios de
comunicación de masas influyen en el comportamiento del menor de edad, la
verdad es que éstos tienen una enorme responsabilidad frente a la formación de
ideas, imágenes, símbolos y significados de los hechos, así distinguiremos dos
componentes básicos que cualquier comunicador debe saber: la forma y el
contenido; desde su forma, los acontecimientos constituyen el elemento técnico
que vincula a los medios con la sociedad civil, desde su contenido, las imágenes
y palabras que refieran un hecho social, constituyen el elemento de esencia que
llega a las masas, aunque en realidad depende del nivel educativo de una sociedad,
la posibilidad de saber interpretar los hechos sociales con criterio propio. Los
medios de comunicación abarcan a todos aquellos medios, tanto televisivos,
radiales o escritos, que colaboran con el Estado y la sociedad misma a ejercer un
monopolio de carácter psicológico sobre las personas a efecto de hacerles saber
que pueden y deben comportarse de 63 determinada manera, imponiendo de esta
forma una ideología tal que penetre y sea procesado en el cerebro del sujeto con
el objeto de persuadirlo de delinquir o de cuestionar al sistema imperante
existente. De tal forma que dichos medios son utilizados como meros
instrumentos de manipulación a la sociedad, y son efectivos por su amplia
difusión, lo cual quiere decir que estos sirven para reafirmar las normas en las
mentes de las personas y así evitar desviaciones que pudieran derivar en delitos,
determinando las acciones correctas y las consideradas incorrectas, formando así
una conciencia social de lo que podría ser una actuación ilícita.
II. Conclusiones
Cuando se habla de control social, se hace referencia al grupo de normas
y regulaciones de diferente tipo que son establecidas explícita o
implícitamente por una sociedad para mantener el orden de los individuos
y permitir el desarrollo de un nivel de vida organizado y controlado.
El control social puede hacerse presente de diferentes maneras, tanto a
través de prácticas formales como prácticas informales, a través de
regulaciones socialmente aceptadas y también a través de coacción del
mismo individuo sobre sí mismo.
El control social tiene como objetivo mantener a grupos sociales dentro de
un orden formalmente aceptado de modo tal que se respeten un número de
normativas básicas que contribuyan a generar estilos de vida organizados
y no conflictivos.
Se ejerce control social a partir de métodos informales que no necesitan
ser explicitados y que a veces tienen mucha más fuerza que los métodos
formales.
El control social también se ejerce desde el mismo individuo y es aquí
donde instituciones como la familia y la religión tienen especial peso.
III. Bibliografía
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