Tutela Mauricio Calderon Olaya
Tutela Mauricio Calderon Olaya
MAURICIO CALDERON OLAYA, mayor de edad, identificada con cédula de ciudadanía No.
93449300, correo electrónico [email protected] , domiciliada en Ibagué-Tolima actuando en
nombre propio acudimos ante usted Señor Juez para instaurar ACCION DE TUTELA contra LA
COMISION NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL -CNSC Representada Legalmente por la
Comisionada Doctora MONICA MARIA MORENO BAREÑO y/o quien haga sus veces, y LA
UNIVERSIDAD DE PAMPLONA Representada Legalmente por el Doctor IVALDO TORRES
CHAVEZ y/o quien haga sus veces, UNIVERSIDAD DE PAMPLONA Representada Legalmente por
IVALDO TORRES CHAVEZ y/o quien haga sus veces y el INSTITUTO COLOMBIANO DE
BIENESTAR FAMILIAR – ICBF Representada Legalmente por LINA MARIA ARBELAEZ y/o
quien haga sus veces, con el objeto de que se protejan nuestros derechosfundamentales Constitucionales
AL DEBIDO PROCESO, A LA IGUALDAD, DERECHO A LA DEFENSA, A LA PROTECCION
ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA, AL TRABAJO EN CONDICIONES DIGNAS, DE
ACCESO A LA PROMOCIÓN DENTRO DE LA CARRERA ADMINISTRATIVA, AL LIBRE
ACCESO A CARGOS PUBLICOS, ASI COMO LOS PRINCIPIOS DEL MERITO, IGUALDAD
EN EL INGRESO, TRANSPARENCIA, IMPARCIALIDAD, CONFIANZA LEGITIMA y
SEGURIDAD JURIDICA, que han sido vulnerados, por los accionados.. El fundamento de las
pretensiones de Acción de Tutela radica en los siguientes:
HECHOS
SEGUNDO: Que la CNSC en acuerdos suscritos con el ICBF, abrieron la Convocatoria o. 2149 de
2021 en la modalidad de ascenso y abierto para proveer los cargos vacantes, siendo el término de
inscripciones del 11 al 24 de octubre de 2021.
TERCERO: Que los cargos ofertados dentro de la Convocatoria ICBF 2021, Mediante acuerdo 2081 de
2021, fueron los siguientes cargos:
CUARTO: Dentro de los términos establecidos en el Acuerdo No. 2081 de 2021 que rige la Convocatoria
No. 2149 de 2021, me inscribí para participar dentro de misma, con el fin de aspirar al cargo de
Profesional Universitario Código 2044 Grado 7– OPEC 166312, pues actualmente ostento el título
académico de PSICOLOGO
QUINTO: Que dentro de la verificación de requisitos mínimos se evidenció por parte de la CNSC que,
como aspirante al cargo arriba señalado, cumplía requisito, por lo tanto, fui admitida y citada para
presentar las pruebas de conocimiento el día 22 de mayo de 2022, según el cronograma señalado en el
Acuerdo No. 2081 de 2021.
SEXTO: Que como el Acuerdo No. 2081 de 2021 estableció que una vez presentadas las pruebas escritas,
el aspirante podía hacer la reclamación dentro de los cinco (5) siguientes a la presentación de la prueba
en la plataforma SIMO, si consideraba que existían irregularidades en la misma, presenté la
correspondiente reclamación dentro de los términos establecidos en la norma contra los resultados de
las pruebas escritas.
SEPTIMO: Que se obtuvo respuesta de la CNSC, donde nos citan para el día 17 de Julio de 2022, con
fin de obtener el acceso a material de pruebas escritas funcionales y comportamentales, del proceso de
selección del instituto Colombia de Bienes Familiar – ICBF 2021, recomendado en la misma leer
previamente la Guía de Orientación al Aspirante para el acceso a pruebas escritas publicado en la
página web de la CNSC, así como cumplir las instrucciones allí estipulado.
OCTAVO: Que dicha GUIA estableció en su numeral segundo lo siguiente: “2. RESERVA Y
CONFIDENCIALIDAD DE LAS PRUEBAS ESCRITAS.
Las Pruebas Escritas aplicadas tienen carácter reservado y son propiedad de la CNSC. El aspirante
podrá utilizarlas para la consulta y trámite de reclamaciones en caso de solicitar el acceso, advirtiendo
que en ningún caso está autorizada su reproducción física y/o digital (fotocopia, fotografía, documento
escaneado u otro similar), con el ánimo de conservar la reserva contenida en el numeral 3 del artículo
31 de la Ley 909 de 2004 o la norma que la modifique o sustituya, situaciones que podrán llevar a la
exclusión del proceso de selección y acciones administrativas acordes con la normatividad vigente.
En caso de que el aspirante incurra en alguna de las conductas descritas, se dará aplicación a la
disposición contenida en el Titulo VIII, Capítulo Único “De los delitos contra los derechos de autor” de
la Ley 599 de 2000, Código Penal Colombiano, en armonía con lo dispuesto en el numeral 4.4 del Anexo
Técnico Acuerdo No. 2081 del 21-09-2021, sin perjuicio de las demás acciones sancionatorias a que
haya lugar.
Con el objeto de garantizar la reserva de las pruebas el aspirante deberá suscribir un acuerdo de
confidencialidad, el cual será una condición indispensable para poder entregar el material de Pruebas
Escritas.
NOTA: Si el aspirante se niega a la firma del acuerdo de confidencialidad, NO podrá acceder al material
de Pruebas Escritas por él aplicadas” (cursiva fuera de texto).
NOVENO: Que a pesar que se solicitó el cuadernillo como prueba esencial para poder controvertir las
preguntas realizadas, este no fue suministrado por el CNSC ni la Universidad de Pamplona, vulnerando
lo establecido en la sentencia del consejo de estado proferidas en la Sección Segunda de fecha 13 y 18
de septiembre de 2021, dentro de los expedientes radicados bajo los números 2012-00233-01 y 2012-
00491-01, se ampararon los derechos de acceso a los documentos públicos y defensa. En consecuencia,
se ordenó que se pusiera en conocimiento de los demandantes las preguntas efectuadas y sus respuestas,
a fin de que pudieran efectuar en debida forma sus reclamaciones.
Igualmente, esta corporación se pronunció frente al mismo tema en la sentencia del 17 de noviembre de
2015, con radicado Número: 11001-03-25-000-2009-00014-00 (0410-09).
“Cabe recordar que la Sección Segunda del Consejo de Estado, respecto a la reserva legal de las pruebas
utilizadas en los procesos de concursos de méritos, al resolver acciones de tutela, ha sostenido que ella
solo resulta procedente frente a los terceros no intervinientes directamente en el asunto, pues la negativa
de hacerlo en relación con el participante en el proceso de selección afecta sus derechos fundamentales
al debido proceso, defensa y contradicción25, así como el derecho de acceder a los documentos públicos,
por lo cual los concursantes tienen acceso a su propia prueba, pero no a la de los demás aspirantes26,
posición constitucional que comparte la Sala, pues garantiza la tutela judicial efectiva de cara a los
derechos al debido proceso y de defensa.” (negrilla y cursiva fuera de texto).
DECIMO: Que, por tanto, mediante inspección realizada el día 17 de Julio de 2022, se encontraron en
las pruebas de conocimiento realizadas según el cronograma el día 22 de mayo de 2022, serias
inconsistencias en el planteamiento de las 120 preguntas realizadas y ante lo cual presentamos
ampliación de la reclamación a los resultados de las pruebas de conocimientos el día 19 de Julio de 2022
siendo esta la fecha límite, así:
No se tuvo en cuenta el título académico que exigía cada empleo reportado para la convocatoria
ya mencionada.
A pesar que existían para el cargo de Profesional Universitario Código 2044 Grado 8 diferentes
aspirantes en niveles académicos como psicólogos, trabajadores sociales, nutricionistas,
antropólogos, la prueba escrita se hizo sin tener en cuenta estos criterios diferenciales, por lo
tanto, de las 120 preguntas muy pocas obedecieron a la especialidad de los cargos requeridos
y a la especialidad del aspirante, reuniendo a todos los aspirantes en un solo grupo.
Que las preguntas no estaban planteadas conforme al Manual de Funciones y Competencia
Laboral, ni a los ejes temáticos reportados por el ICBF
Que muchas de las respuestas establecidas por la Universidad de Pamplona, carecían de
sustento jurídico y por ende erradas, por ello era imposible que mi respuesta coincidiera con
las señaladas en el cuestionario.
Que las irregularidades y errores encontrados el día 17 de Julio de 2022, al cuadernillo de
preguntas fueron plasmadas en el documento que se adjunta a la presente acción de tutela
nominado como Ampliación a la Reclamación, donde se explicitan las preguntas y se
fundamentan las objeciones.
DECIMO PRIMERO:: Que dichas objeciones no fueron resultas por la CNSC, ya que el día 29 de Julio
de 2022 (curiosamente fecha en la que termino el contrato entre la CNSC y la UNIVERSIDAD DE
PAMPLONA), la CNSC entregó respuesta a la reclamación radicada el 19 de Julio de 2022, utilizando
la respuesta conjunta, única y masiva, de conformidad con el Art. 22 del CPACA, sustituido por el
artículo 1 de la Ley 1755 de 2015; sin embargo no dio respuesta de fondo las inquietudes en el escrito
de la ampliación a la reclamación.
DECIMO SEGUNDO: Que como se continúa en la vulneración de mis derechos, radiqué tres (3)
derechos de petición cada uno de ellos dirigido la CNSC, Universidad de Pamplona y el ICBF, a los
siguientes correos respetivamente: [email protected],
[email protected], [email protected] con el fin de obtener
información relacionada con la Convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF.
DECIMO TERCERO: Que la Comisión Nacional del Servicio Civil, contestó el derecho de petición,
dando respuesta a cada uno de los interrogantes planteadas en el petitum; planteando que se estaba
aplicando un nuevo modelo de evaluación de competencias laborales que no tiene en cuenta ni el objeto
misional de la entidad ICBF (Ley de Infancia y Adolescencia) ni sus nomograma de grupos
interdisciplinarios donde cada profesional (psicólogos, trabajadores sociales, nutricionistas, etc) tiene
descrito su rol operacional,, llevando a que esa llamada integralidad de la que pregona la CNSC bajo
su nuevo modelo, implique que en caso de que un Trabajador Social falte al servicio o viceversa, sea
reemplazado por los psicólogos o nutricionistas o viceversa, despreciando la especificidad de los roles y
estudios que se requieren en el manual de funciones de la entidad y establecidos en las normas internas
de los grupos interdisciplinarios del ICBF, además de ser la especificidad del perfil del cargo y de
funciones la que permite realizar la división del trabajo y desempeñar roles específicos, modelo que se
utilizó anteriormente en las convocatorias 01 de 2005 entre otras y que no tuvo ningún inconveniente, no
entendiendo las razones del cambio de modelo por parte de la CNSC en esta convocatoria.
DECIMO CUARTO: Que además de lo anterior los ejes temáticos tal como “ Reglas generales de
manejo de recursos públicos” a pesar que son trabajadores misionales (psicólogos, trabajadores
sociales, nutricionistas, antropólogos), y no administrativos o de apoyo a la gestión, lo que llevaron a
realizar preguntas de contratación que nada tienen que ver con sus funciones pues ellos no son
ordenadores del gasto y estos ejes temáticos Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos,
se realizaron pocas preguntas, Evaluación y abordaje del contexto socio-familiar de NNA (preguntas
generales) , más pareciendo una prueba de pregrado, que propiamente una convocatoria de méritos que
debió ser soportada sobre un manual de funciones atinente al objeto misional de la entidad (Ley de
Infancia y Adolescencia) , sobre las resoluciones internas de grupos de trabajo y también incluir en los
ejes temáticos las otras líneas tales como Intervención, Protección y Adopciones, lo cual no se tuvo en
cuenta, llevando a esa prueba de conocimientos desfasada de la realidad del ICBF y obre la cual en el
hecho 10 de la presente acción indicamos los errores de dichas preguntas.
DECIMO QUINTO: Que soy madre cabeza de familia a cargo de mis dos hijos IAN DAVID
CALDERON VELEZ , LAURA LUCIA CALDERON VELEZ
DECIMO SEXTO: Que los incisos 2 y 3 del Artículo 3 de la Constitución Política de Colombia,
establece que las entidades deben otorgar un trato preferencial como acción afirmativa y adoptar
medidas de protección a favor de grupos vulnerables y personas en condición de debilidad manifiesta,
tales como madres cabeza de familia, personas de la tercera edad y las personas con discapacidad.
DECIMO SEPTIMO: Que el ICBF tiene conocimiento de mi condición especial como madre cabeza de
familia en la historia laboral reposan documentos que evidencian esta situación.
DECIMO OCTAVO: Que la Organización Mundial de la Salud – OMS, declaró el brote de enfermedad
por Coronavirus – COVID-19 como una pandemia, esencial por la velocidad de su propagación y la
escala de transmisión, el 11 de marzo de 2020.
DECIMO NOVENO: Que mediante Resolución No. 385 del 12 de marzo de 2020, el Ministerio de Salud
y Protección Social declaró el estado de emergencia sanitaria a causa del coronavirus COVID-19 en
todo el territorio nacional hasta el 30 de mayo de 2022, adoptando medidas con el objeto de prevenir y
controlar la propagación del COVID – 19 y mitigar sus efectos.
VIGESIMO: Que dicho Acto Administrativo fue modificado por las Resoluciones 407 del 13 d maro de
2020 y 4050 del 17 de marzo de 2020 por el Ministerio de Salud y Protección Social. Así mismo, mediante
Resoluciones No. 844 de 26 de mayo de 2020; 1462 de 25 de agosto de 2020; 2230 del 27 de noviembre
de 2020; 222 de 25 de febrero de 2021; 738 de 26 de mayo de 2021; 1315 de 27 de agosto de 2021; 1913
de 25 de noviembre de 2021; 0304 de 23 de febrero de 2022 y, 0666 de 28 de abril de 2022, fue
prorrogada la emergencia sanitaria, la cual irá, conforme a esta última, hasta el 30 de junio de 2022.
VIGESIMO PRIMERO: Que el Gobierno Nacional expidió el Decreto Legislativo No. 491 de 28 de
marzo de 2020, por el cual se adoptaron medidas de urgencia para garantizar la atención y la prestación
de los servicios por parte de las autoridades y los particulares que cumplan funciones públicas y se toman
medidas para la protección laboral y de los contratistas de prestación de servicios en el marco del estado
de emergencia económica, social y ecológica, disposición que tuvo control de constitucionalidad por
medio de la sentencia C-242 del 9 de julio de 20203 .
VIGESIMO SEGUNDO: Que el artículo 14 del Decreto Legislativo 491 de 2020, estableció que para
garantizar la participación en los concursos, sin discriminación de ninguna índole, evitar el contacto
entre las personas y propiciar el distanciamiento social, hasta tanto permanezca vigente la emergencia
sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Social, se aplazarán en los procesos de
selección las etapas de reclutamiento o de aplicación de pruebas que se estén adelantando para proveer
los empleos de carrera del régimen general, especial y específico, debiéndose reanudar dichos procesos
una vez superada la Emergencia Sanitaria.
VIGESIMO TERCERO: Que mediante la Resolución 666 de del 24 de abril de 2020, el Ministerio de
Salud y Protección Social adoptó el protocolo general de bioseguridad para todas las actividades
económicas, sociales y sectores de la administración pública, el cual está orientado a minimizar los
factores que pueden generar la transmisión de la enfermedad y deberá ser implementado por los
destinatarios de este acto administrativo en el ámbito de sus competencias
VIGESIMO CUARTO: Que mediante la circular externa 09 del 3 de julio de 2020, la Comisión
Nacional del Servicio Civil (CNSC), como autoridad en materia de carrera y órgano competente de
regular la evaluación del desempeño laboral de los sistemas bajo su administración y vigilancia, expidió
instrucciones relativas a la viabilidad de iniciar, evaluar y calificar el periodo de prueba, siempre y
cuando se garantice el desarrollo, seguimiento y verificación de las actividades inherentes al empleo.
VIGESIMO QUINTO: Que atendiendo a las facultades infringidas en el numeral 11 del Art. 189 de la
Constitución Política de Colombia y el Decreto 491 del 28 de Marzo de 2020, el Presidente de la
República expidió el Decreto 1754 del 22 de Diciembre de 2020, “Por el cual se reglamenta el Decreto
Legislativo 491 del 28 de marzo de 2020, en lo relacionado con la reactivación de las etapas de
reclutamiento, aplicación de pruebas y periodo de prueba en los procesos de selección para proveer los
empleos de carrera del régimen general, especial y específico, en el marco de la Emergencia Sanitaria”.
VIGESIMO SEXTO: Que mediante Sentencia 2021-046664-00 del 3 Junio de 2022, radicado No.
11001-03-15-000-2021-04664-00, siendo el Magistrado Ponente JAIME ENRIQUE RODRIGUEZ
NAVAS, DECLARO LA NULIDAD del Decreto 1754 del 22 de Diciembre de 2020, justificando que el
legislador extraordinario dispuso una condición resolutoria respecto del aplazamiento de los concursos
que estaba sujeta al levantamiento de la emergencia sanitaria, e impuso así límite que no admite
margen de interpretación alguno y que no fue considerado al momento de expedirse el Decreto 1754
de 22 de Diciembre de 2020.
VIGESIMO SEPTIMO: Que de la misma forma mediante Auto Interlocutorio la Sala de lo Contencioso
Administrativo Sección Segunda, Subsección A, con radicado No. 110010332500020210022200 (1385),
de fecha 6 de junio de 2022, Decretó la suspensión provisional de los efectos del Decreto 1754 de 2020,
“Por el cual se reglamenta el Decreto Legislativo 491 del 28 de marzo de 2020, en lo relacionado con la
reactivación de las etapas de reclutamiento, aplicación de pruebas y período de prueba en lo relacionado
con la reactivación de las etapas de reclutamiento, aplicación de pruebas y período de prueba en los
procesos de selección para proveer los empleos de carrera del régimen general, especial y específico, en
el marco de la Emergencia Sanitaria”, argumentando en esta sentencia que lo que hizo “el legislador
extraordinario mediante el artículo 14 del Decreto del Decreto Legislativo 491 fue suspender los
concursos en etapa de reclutamiento y aplicación de pruebas, así como el inicio de período de prueba,
mientas estuviera vigente la emergencia sanitaria, pareciera claro que el Gobierno Nacional se
extralimitó al disponer en el Decreto 1754 que reglamentaría dicho artículo para ordenar su reactivación
sin que el Ministerio de Salud y Protección Social hubiera levantando la emergencia sanitaria . De esta
forma se habrían transgredido los límites a los que debe someterse la potestad reglamentaria de la
administración.
VIGESIMO OCTAVO: Que la CNSC encontrándose aún vigente la emergencia sanitaria mediante
Acuerdo No. 2081 el 21 de septiembre de 2021, convocó y estableció las reglas del Proceso de Selección
en las modalidades de ascenso y abierto, para proveer los empleos en vacancia definitiva pertenecientes
al Sistema General de Carrera Administrativa de la planta personal del Instituto Colombiano de Bienes
Familiar Proceso de Selección ICBF-2021
TRIGESIMO: Que así ha continuado todo el proceso de selección y a la fecha se encuentran en la etapa
de valoración de antecedentes, teniendo en cuenta que mediante Sesión del 19 de julio de 20222, la Sala
Plena de Comisión de la CNSC, decidió que esta etapa del proceso de selección No. 2149 del ICBF 2021,
sería adelantada directamente por la Comisión Nacional.
TRIGESIMO PRIMERO: Que solicitamos por ello al Departamento Administrativo de la Función
Publica, la intervención dentro de esta acción de tutela con el objeto que realice una valoración al
manual de funciones y a la metodología de la CNSC para la realización del concurso así como de las
pruebas de conocimientos, en razón a que su función misional corresponde apoyar a todas las entidades
públicas en la realización de sus manuales e funciones, de la realización de perfiles de cargos de las
entidades públicas.
En primer lugar, Los artículos 86 de la Carta Política y 6 del Decreto 2591 de 1991 señalan que la
acción de tutela solo procede cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial, o
cuando se utilice como un mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable. En este sentido, tanto la Corte Constitucional, como el Consejo de Estado y la Corte
Suprema de justicia actuando como jueces constitucionales, han establecido que un medio judicial
únicamente excluye la acción de tutela cuando sirve en efecto y con suficiente aptitud a la
salvaguarda del derecho fundamental invocado.
En este sentido, la Corte Constitucional ha señalado que el juez debe analizar, en cada caso concreto,
si los otros mecanismos judiciales disponibles permiten ejercer la defensa de los derechos
constitucionales fundamentales de los individuos, logrando su protección efecto a e integral.
Ahora bien, en lo que se refiere a las decisiones que se adoptan dentro de un concurso de mérito, la
altas cortes han sostenido que si bien los afectados pueden acudir a las acciones señaladas en la Ley
1437 de 2011 para controvertirlas, en algunos casos las vías ordinarias no resultan idóneas y
eficaces para restaurar los derechos fundamentales conculcados, ya que no suponen un remedio
pronto e integral para los aspirantes y la mayoría de veces debido a la congestión del aparato
jurisdiccional, el agotamiento de las mismas implica la prolongación de la vulneración en el tiempo.
Sobre el particular, en la Sentencia SU-913 de 2009 se determinó que: “en materia de concurso de
méritos para la provisión de cargos de carrera se ha comprado que para excluir a la tutela en estos
casos, el medio judicial debe ser eficaz y conducente, pues se trata nada menos que de la defensa y
realización de derechos fundamentales, ya que no tendría objeto alguno enervar el mecanismo de
tutela para sustituirlo por un instrumento previsto en el ordenamiento legal que no garantice la
supremacía de la Constitución en el caso particular”.
La Corte ha resaltado que la provisión de empleos a través de concurso busca la satisfacción del
Estado y garantiza el derecho fundamental de acceso a la función pública. Por ello, la elección del
concursante que reúne las calidades y el mérito asegura el buen servicio administrativo y requiere
de decisiones rápidas respecto de las controversias que surjan entre los participantes y la entidad.
Así las cosas, las corporaciones han entendido que la acción de tutela es un mecanismo excepcional
de defensa de los derechos fundamentales de las personas que participan en un proceso de selección
de personal público y son víctimas de un presunto desconocimiento de cualquier de sus derechos
fundamentales.
La corte Constitucional en Sentencia T-180/15 Magistrado Ponente JORVE IVAN PALACIO PALACIO,
Se pronunció sobre la protección de la Acción de Tutela en Concurso de Méritos- Procedencia
excepcional cuando a pesar de existir otro medio de defensa judicial, éste no resulta idóneo para evitar
un perjuicio irremediable.
En lo que se refiere a las decisiones que se adoptan dentro de un concurso de méritos, esta Corporación
ha sostenido que si bien los afectados pueden acudir a las acciones señaladas en el Estatuto Procesal
Administrativo para controvertirlas, en algunos casos las vías ordinarias no resultan idóneas y eficaces
para restaurar los derechos fundamentales conculcados, ya que no suponen un remedio pronto e integral
para los aspirantes y la mayoría de veces debido a la congestión del aparato jurisdiccional, el
agotamiento de las mismas implica la prolongación de la vulneración en el tiempo. La acción de tutela
es un mecanismo excepcional de defensa de los derechos fundamentales de las personas participan en un
proceso de selección de personal público y son víctimas de un presunto desconocimiento de cualquiera
de sus derechos fundamentales.
La carrera administrativa cuyo origen constitucional se encuentra en el Art. 125 superior, es un sistema
técnico de administración de personal que tiene por objeto garantizar la eficiencia de la administración
pública y ofrecer estabilidad e igualdad de oportunidades para el acceso y el ascenso al servicio público.
En este sentido, la carrera administrativa funge como un principio y una garantía constitucional. Así
pues, el concurso de méritos está dirigido a garantizar la selección objetiva del aspirante, según la
evaluación y determinación de su capacidad e idoneidad para asumir las funciones a desempeñar, de
manera que se impida la subjetividad o arbitrariedad del nominador o criterios contrarios a los
principios y valores constitucionales.
Así, para establecer la idoneidad y eficacia de los mecanismos judiciales, el juez debe valorar los
supuestos fácticos de los casos en concreto, y examinará aspectos como:
(i) si la utilización del medio de defensa judicial tiene la virtualidad de ofrecer la misma protección que
se lograría a través de la acción de tutela;
(ii) el tiempo que tarda en resolverse la controversia ante el juez natural;
(iii) la vulneración del derecho fundamental durante el trámite;
(iv) las circunstancias que impidieron que el accionante hubiese promovido los mecanismos judiciales
ordinarios;
(v) la condición de sujeto de especial protección constitucional del peticionario, entre otras.
“Aun cuando para este caso hay otro medio de defensa judicial
susceptible de ser ejercido ante la justicia contencioso-administrativa,
lo cierto es que no puede asegurarse que sea eficaz, pues la terminación
del proceso podría darse cuando ya se haya puesto fin al concurso de
méritos, y sea demasiado tarde para reclamar en caso de que el
demandante tuviera razón en sus quejas. Ciertamente, el peticionario
podría reclamar ante el juez contencioso la suspensión provisional del
acto de asignación de puntajes que cuestiona como irregular, pero
incluso si se le concediera esta decisión no tendría la virtualidad de
restablecer de inmediato los derechos del accionante y, en cambio,
podría dejarlo en una situación de indefinición perjudicial en el trámite
de las etapas subsiguientes del concurso”
En igual sentido, en la sentencia SU-913 de 2009 la Sala Plena de la Corte consideró que “en materia
de concursos de méritos para la provisión de cargos de carrera se ha comprobado que no se
encuentra solución efectiva ni oportuna acudiendo a un proceso ordinario o contencioso –
administrativo-, en la medida que su trámite llevaría a extender en el tiempo de manera injustificada
la vulneración de derechos fundamentales que requieren de protección inmediata. Esta Corte ha
expresado, que para excluir a la tutela en estos casos, el medio judicial debe ser eficaz y conducente,
pues se trata nada menos que de la defensa y realización de derechos fundamentales, ya que no tendría
objeto alguno enervar el mecanismo de tutela para sustituirlo por un instrumento previsto en el
ordenamiento legal que no garantice la supremacía de la Constitución en el caso particular”
En efecto, en el presente caso la Comisión Nacional del Servicio Civil - CNSC, recientemente ha venido
avanzando en el proceso, contestando rápidamente las reclamaciones en un formato sin reparar en el
fondo del asunto.
De otra parte, se cumple con el requisito señalado por la Corte Constitucional y el Consejo de Estado,
dado que lo dicho a lo largo de esta solicitud de amparo demuestra la flagrante violación de derechos
fundamentales, por lo que en este caso la acción de tutela resulta procedente ante la carencia de
medios de defensa judicial.
Por lo anterior, en la sentencia C-284 de 2014 el alto tribunal constitucional manifestó que la
Constitución les otorgó a los jueces de tutela una importante facultad para proteger derechos
fundamentales de manera inmediata y a través de medidas que son más amplias que aquellas que
tienen previstas las medidas cautelares, puesto que, en principio, no están sometidas a “reglas
inflexibles” que limiten de alguna forma el estándar de protección que se puede otorgar.
La Corte Constitucional advirtió que los mecanismos previstos en la Ley 1437 de 2011 no significa la
improcedencia automática y absoluta de la acción de tutela como mecanismo de protección
subsidiario de los derechos fundamentales, ya que los jueces constitucionales tienen la obligación de
realizar, de conformidad con el artículo 6 del Decreto 2591 de 1991, un juicio de idoneidad en
abstracto y otro de eficacia en concreto de los medios de defensa alternos y, en ese sentido, están
obligados a considerar: “(i) el contenido de la pretensión y (ii) las condiciones de los sujetos
involucrados”.
Además de lo anterior, se cumple con lo dicho por la jurisprudencia constitucional en relación con los
concursos de méritos para acceder a cargos de carrera, que ha reivindicado la pertinencia de la acción
de tutela pese a la existencia de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho ante la
Jurisdicción de lo Contencioso Administrativa, que no ofrece la suficiente solidez para proteger en
toda su dimensión los derechos a la igualdad, al trabajo, al debido proceso y al acceso a los cargos
públicos.
En el presente caso, NO existen mecanismos en sede administrativa para la protección de los derechos
fundamentales invocados. Esto, ante la negativa de la CNSC en aceptar mis peticiones en
INFORMAR cuáles fueron las razones para que la prueba escrita no se hiciera teniendo en cuenta el
perfil académico de cada uno de los participantes y que las pruebas de conformidad con la
normatividad que rige la convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF se valoraran por otro operador
diferente a la Universidad de Pamplona, con el fin de modificar mi puntuación obtenida en la prueba
escrita, habida cuenta que tengo respuestas correctas que no se me tuvieran en cuenta como válidas y
que además las respuestas que ellos tenían no eran ciertas y por ello inducían al error.
En efecto, como se dijo en el acápite de hechos, al advertir las flagrantes irregularidades que vulneran
los derechos fundamentales acá invocados, se elevó la correspondiente reclamación de manera
oportunidad y las demás peticiones, advirtiendo las irregularidades que conducen a que se acceda a
la misma pero la CNSC en una respuesta supremamente confusa en un juego de palabras técnicas, no
ha querido aceptar que, en efecto, las irregularidades existieron en la prueba.
En desarrollo del proceso de selección referido, el día 22 de mayo de 2022 se aplicaron las pruebas
escritas y posterior a esta jornada ha surgido públicas manifestaciones que atentan contra los
principios de transparencia, imparcialidad y confianza legítima que gobiernan este tipo de procesos.
Pese a tan evidente prueba de las irregularidades, la CNSC se ha dedicado a dar respuesta a las
reclamaciones con argumento totalmente ILEGALES e INCONSTITUCIONALES, en el sentido de
que se ha actuado conforme a la normativa y ha habido la correspondiente auditoría del ICBF
En este sentido, la jurisprudencia del Consejo de Estado y la Corte Constitucional ha dicho que, en el
evento de presentarse, en desarrollo del concurso la flagrante violación de un derecho fundamental,
la acción de tutela para el afectado resulta procedente ante la carencia de medios de defensa judiciales
para lograr la continuidad en el concurso. Así lo aceptó la Sala Plena de lo Contencioso
Administrativo del Consejo de Estado en Sentencia AC-00698 del 28 de agosto de 2007 y lo han
reiterado las Secciones Primera y Cuarta de dicha Corporación.
En segundo lugar: Con todo respeto Señor Juez, debemos analizar el Principio de Inmediatez y
Subsidiaridad como requisito para la procedencia de la acción de tutela.
La acción de tutela fue instituida por la Constitución de 1991, como un mecanismo judicialsubsidiario
para la protección inmediata de los derechos fundamentales, cuando quiera que resultenvulnerados o
amenazados por la acción u omisión de cualquier autoridad pública, o de particulares en ciertas
circunstancias, en cuanto no tengan protección eficaz y oportuna en otra jurisdicción.
La Corte tiene establecido que, si bien puede ejercerse en cualquier tiempo, ello no significa que el
amparo proceda con completa independencia de la demora en la presentación de la petición.
Concretamente, ha sostenido que la tutela resulta improcedente cuando la demanda se interpone
después de transcurrido un lapso irrazonablemente extenso, desde la fecha en que sucedieron los
hechos o viene presentándose el hecho vulnerador que la parte accionante estima afecta sus derechos
fundamentales.
En el caso concreto es evidente la procedencia e inmediatez, ya que, si bien existe otro medio de
defensa judicial, este no es eficaz y además mientras que resultare el fallo de un proceso, se ocasionaun
perjuicio irremediable ya que las restricciones contenidas en la guía de orientación entregada por la
CNSC para revisar el cuadernillo de preguntas vulneran los derechos fundamentales de los
participantes que optaron por la reclamación frente al puntaje obtenido en la prueba escrita.
Con todo respeto Señor Juez, queda así demostrada la inmediatez como requisito para su procedencia,
pues como lo señala la disposición del Art. 86 de la Constitución Política, la Acción deTutela debe
tener por objeto procurar “la protección inmediata de los derechos constitucionales fundamentales,
cuando quiera que éstos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier
autoridad pública o privada. Es decir, que, en vista de la gravedad de la amenaza o vulneración de
los derechos fundamentales de las personas, se ofrece una vía procesal cuya potencialidad es
considerablemente superior a la de otros medios de defensa judicial, vía que la norma constitucional
ha definido de manera sencilla y clara como protección eficaz, que justifica acudir al procedimiento
preferente y sumario.
"(…) [la subordinación] alude a la existencia de una relación jurídica de dependencia, como ocurre,
por ejemplo, con los trabajadores respecto de sus patronos, o con los estudiantes frente a sus
profesores o ante los directivos del establecimiento al que pertenecen, en tanto que la indefensión, si
bien hace referencia a una relación que también implica la dependencia de una persona respecto de
otra, ella no tiene su origen en la obligatoriedad derivada de un orden jurídico o social determinado
sino en situaciones de naturaleza fáctica en cuya virtud la persona afectada en su derecho carece de
defensa, entendida ésta como posibilidad de respuesta efectiva ante la violación o amenaza de que
se trate (…)".
Considero señor juez, que los accionados, irrespetaron los derechos fundamentales de los aspirantes
a obtener un cargo público mediante el concurso de méritos.
Sentencia T-318/17
En primer lugar, el perjuicio debe ser inminente o próximo a suceder. Este exige un
considerable grado de certeza y suficientes elementos fácticos que así lo demuestren, tomando
en cuenta, además, la causa del daño. En segundo lugar, el perjuicio ha de ser grave, es decir,
que suponga un detrimento sobre un bien altamente significativo para la persona (moral o
material), pero que sea susceptible de determinación jurídica. En tercer lugar, deben
requerirse medidas urgentes para superar el daño, entendidas éstas desde una doble
perspectiva: como una respuesta adecuada frente a la inminencia del perjuicio, y como
respuesta que armonice con las particularidades del caso. Por último, las medidas de
protección deben ser impostergables, esto es, que respondan a criterios de oportunidad y
eficiencia a fin de evitar la consumación de un daño antijurídico irreparable”.
Así mismo, este Tribunal, ha destacado que cuando se trata de esta hipótesis, el accionante deberá
acreditar: “(i) una afectación inminente del derecho -elemento temporal respecto al daño-; (ii) la
urgencia de las medidas para remediar o prevenir la afectación; (iii) la gravedad del perjuicio –
irremediable.
Ahora bien, en cuanto al segundo supuesto, que hace referencia a la idoneidad del mecanismo de
defensa judicial al alcance del afectado, se tiene que este “ha de tener una efectividad igual o
superior a la de la acción de tutela para lograr efectiva y concretamente que la protección sea
inmediata. La idoneidad del medio judicial puede determinarse, según la Corte lo ha indicado,
examinando el objeto de la opción judicial alternativa y el resultado previsible de acudir a ese otro
medio de defensa judicial.”. Así, el juez constitucional deberá efectuar un análisis particular del caso
concreto, pues en este podría percatarse que la acción ordinaria no permite resolver la cuestiónen una
dimensión constitucional o adoptar las medidas necesarias para la protección de los derechos
fundamentales afectados.
El artículo 29 de la Constitución Política determina que el debido proceso debe regir todas las
actuaciones adelantadas bien sea en procesos judiciales o en trámites administrativos. En armonía con
ello, este derecho ha sido definido por la Corte Constitucional como el conjunto de garantías que el
ordenamiento jurídico ha dispuesto para proteger a una persona dentro del trámite de un procedimiento
judicial o administrativo. En ese sentido, su propósito es efectivizar los derechos de los asociados, lo que
se logra no solo con el respeto del contenido sustancial o material de aquellos sino también con el
acatamiento de las condiciones formales que posibilitan su ejercicio.
Es preciso recordar que el núcleo esencial de un derecho fundamental alude a aquel ámbito de su
contenido que resulta indispensable para la protección de los intereses jurídicos que busca satisfacer.
Así las cosas, es plausible afirmar que, tratándose del debido proceso, ese contenido básico e irreductible
se refiere al ejercicio del derecho de defensa a fin de que, luego de agotarse una serie de etapas con
sujeción a unas reglas previamente establecidas y con respeto de las oportunidades consagradas en favor
de quienes son parte dentro del respectivo procedimiento, se adopte una decisión definitiva, ya sea en
una instancia judicial o administrativa.
La Corte Constitucional en reiterada jurisprudencia, ha señalado que este sistema es una manifestación
del principio de igualdad de oportunidades contenida en los artículo 13 y 25 de la Carta Política, en
tanto la selección del personal para el servicio público debe estar orientad para: (i) garantizar un
tratamiento igualitario para todos los ciudadanos que deseen aspirar a ocupar un cargo público, sin
distingo alguno por motivos de género, raza, condición social, creencia religiosa o militancia política;
y (ii) contemplar medias positivas frente a grupos sociales vulnerables o históricamente discriminados
en términos de acceso a cargos estatales.
Resulta vulnera torio el principio de igualdad de oportunidades cualquier práctica que discrimine a los
aspirantes a un empleo público en razón de su raza, sexo, convicciones religiosas o políticas. Así mismo,
es contrario al mencionado principio toda conducta que sin justificación alguna rompa el equilibrio entre
los participantes de un concurso. De igual manera, resultan inconstitucionales por desconocer el
principio de igualdad de oportunidades, aquellos concursos públicos que carezcan de medidas efectivas
para garantizar condiciones más favorables a personas pertenecientes a ciertas poblaciones cuyas
posibilidades de acceso al empleo público haya sido tradicionalmente negado.
La Corte Constitucional en Sentencia C-040 de 1995, explicó detalladamente las etapas que, por regla
general, conforman los concursos públicos para proveer los empleos de carrera. En dicha oportunidad
esta Corporación explicó que la escogencia del servidor público de carrera debe estar precedida de las
fases de (i) convocatoria, (ii) reclutamiento, (iii) aplicación de pruebas e instrumentos de selección y (iv)
elaboración de listas de elegibles, enfatizando en que aquellas deben adelantarse con el apego al
principio de la buena fe y los derechos a la igualdad y el debido proceso, característica éste que dentro
de esta convocatoria brilla por su ausencia al realizar una prueba escrita sin cumplir con las reglas de
la convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF, ya que como se ha manifestado en el acápite de hechos, el
cuadernillo de preguntas no tenían relación ni con las funciones, ni con los ejes temáticos reportados
por el ICBF.
En este caso, las tuteladas violan el derecho fundamental al debido proceso al imponer unas restricciones
para la revisión del cuadernillo de preguntas, las cuáles están por fuera de la normativa Colombiana y
vulneran nuestra buena fe y el debido proceso.
La seguridad jurídica es, la certeza del derecho que posee el individuo en la sociedad, la cual está
garantizado por el Estado, a fin de que se aplique la normatividad que se encuentra vigente.
Este principio es como correlativo necesario de los principios de la confianza legítima y de la buena fe
consagrado en el Art. 83 de la Constitución Política de Colombia, busca salvaguardar y no sancionar la
conducta de quien actúa convencido que está amparado en normas y precedentes judiciales ciertos y
vinculantes que regulan su conducta de terminada manera, y que por lo tanto no ofrecen duda o
desconfianza para realizar la actividad que se propone, por ello cuando existen criterios divergentes al
interior de una autoridad administrativa, corporación judicial o en la jurisprudencia aplicable no es
posible encasillarse en uno de ellos y desconocer los otros, para alegar la confianza legítima y la
seguridad jurídica.
La Corte ha dicho que si bien “la seguridad jurídica y la autonomía e independencia judiciales son
principios fundantes de los Estados democráticos”, éstos no pueden “ser empleados para blindar
decisiones exclusivamente basadas en el capricho, en la saliente negligencia o en la arbitrariedad de los
jueces.” (Sentencia T-359 de 2003, ratificada en sentencia T-676, M.P. Jaime Araújo Rentería).
La seguridad jurídica tiene como finalidad promover el orden jurídico, la justicia y la igualdad, en
libertad e incita al ciudadano a confiar en que su caso o pretensión será resulta o merecerá la misma
respuesta que dio en casos anteriores e iguales.
Esa confianza se ve naturalmente disminuida, en este caso por la CNSC, al convocar mediante Acuerdo
No. 2081 del 21 de Septiembre de 2021 el proceso de selección, en las modalidades de Ascenso y Abierto,
para proveer los empleos en vacancia definitiva pertenecientes al Sistema General de Carrera
Administrativa de la Planta de Personal del ICBF, al encontrarse vigente la emergencia sanitaria,
declarada por el Ministerio de la Salud y Protección Social mediante Resolución No. 666 del 24 de abril
de 2020.
Es importante tener en cuenta que dentro de las facultades que le otorga la Constitución Política de
Colombia al Presidente de la República se expidieron una serie de Decretos Legislativos por causa del
coronavirus COVID-19, con el fin de adoptar medidas de urgencia para garantizar la atención y la
prestación de los servicios por parte de las autoridades y los particulares que cumplan funciones
públicas, tomando medidas para la protección laboral y de los contratistas de prestación de servicios en
el marco del estado de emergencia económica, social y ecológica, como fue el Decreto 417 del 17 de
Marzo de 2020.
Como una de las medidas se expidió el Decreto Legislativo No. 491 del 28 de marzo de 2020, el cual en
su Art. 14, dispuso el aplazamiento de los procesos de selección en curso. En su parte resolutiva lo
enunció así:
“(…) Artículo 14. Aplazamiento de los procesos de selección en curso. Hasta tanto permanezca vigente
la Emergencia Sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Social, para garantizar la
participación en los concursos sin discriminación de ninguna índole, evitar el contacto entre las
personas y propiciar el distanciamiento social, se aplazarán los procesos de selección que actualmente
se estén adelantando para proveer empleos de carrera del régimen general, especial constitucional o
específico, que se encuentren en la etapa de reclutamiento o de aplicación de pruebas.
Las autoridades competentes deberán reanudar dichos procesos una vez se supere la Emergencia
Sanitaria. (negrilla y subrayado fuera de texto).
En el evento en que el proceso de selección tenga listas de elegibles en firme se efectuarán los
nombramientos y las posesiones en los términos y condiciones señalados en la normatividad vigente
aplicable a la materia. La notificación del nombramiento y el acto de posesión se podrán realizar
haciendo uso de medios electrónicos. Durante el período que dure la Emergencia Sanitaria estos
servidores públicos estarán en etapa de inducción y el período de prueba iniciará una vez se supere
dicha Emergencia.
Referente a la norma encita, cabe resaltar que la Corte Constitucional en Sentencia C-242 de 2020,
declaró la exequibilidad sin condicionamiento, con el fundamento de considerarlo proporcionar y
razonable, teniendo en cuenta las circunstanciaS excepcionales por las que atravesaba a nivel mundial
y que también afectó económicamente y la salud de los habitantes de nuestro país.
Para ilustrar las razones jurídicas que dicha Corporación tuvo como fundamento para la exequibilidad
del art. 14 del Decreto 491 de 2020, traigo a colación la Sentencia C-242 de 2020 cuyo análisis fue:
“(…) 6.263. Sobre el particular, la Corte evidencia que la suspensión de los procesos de
selección contemplada en el artículo 14 afecta el derecho a ocupar cargos públicos y los
principios de mérito como criterio de acceso al empleo público y de celeridad, establecidos en
los artículos 40.7, 125 y 209 de la Constitución, puesto posterga en el tiempo los concursos al
permitir que éstos no sean adelantados en los plazos establecidos en las convocatorias
respectivas y sean interrumpidos mientras dure vigente la emergencia sanitaria.
6.264. Sin embargo, esta Sala constata que dicha afectación a los referidos principios
superiores es proporcional en función de las circunstancias excepcionales que enfrenta el país
con ocasión de la pandemia, porque la medida de suspensión de los procesos de selección:
(i) Persigue una finalidad legítima, en tanto que busca que las restricciones sanitarias
adoptadas con ocasión de la pandemia no impidan que ciertas personas puedan participar en
los concursos de méritos en desarrollo, así como evitar que se realicen pruebas masivas que
deriven en escenarios de contagio.
(ii) Es adecuada para cumplir dicho objetivo, ya que, por medio del aplazamiento temporal de
los concursos, se permite que las personas que no se encuentran en la posibilidad material de
participar en los procesos de selección por su edad, condiciones de salud, posibilidades de
acceso a medios tecnológicos o atender ciertas medidas sanitarias, no vean afectadas sus
aspiraciones legítimas de ingresar al empleo público.
(iii) Es necesaria, toda vez que la suspensión de los concursos es la única acción razonable
que asegura que, sin importar el impacto de las diversas medidas adoptadas para enfrentar el
riesgo epidemiológico asociado al coronavirus COVID-19 que han implicado, por ejemplo,
para algunas personas la imposibilidad de salir de sus residencias o de regresar del exterior,
se presenten casos de negación de la oportunidad de acceder al empleo público.
(iv) Es proporcional en sentido estricto, en tanto que, si bien se restringe la celeridad de los
trámites de selección y, con ello, el acceso al empleo público, lo cierto es que la suspensión de
los procesos de selección es transitoria y finalizará una vez se supere la emergencia sanitaria.
Además, no afecta a los concursos en los que ya existan listas de elegibles en firme y, por ello,
se hayan consolidado derechos de los aspirantes.
6.265. Sobre este último punto, la Corte advierte que la decisión de dar continuidad a los
procesos en curso que se encuentran en su etapa final no reviste problemas de
constitucionalidad, ya que al haberse adelantado las pruebas respectivas y encontrase pendiente
únicamente el nombramiento y posesión de las personas que ocuparon los primeros lugares en
la convocatoria, se busca la concreción del principio de mérito teniendo en cuenta Control
Inmediato de Legalidad: 2021-04664-00 41 que, al tratarse de actuaciones con individuos
puntuales, es posible proseguir con las mismas sin generar escenarios masivos de contagio.
6.266. En este sentido, se advierten razonables la autorización para que se realicen los
nombramientos y posesiones por medios virtuales y, además, la estipulación de que el período
de prueba sólo iniciará una vez se supere la emergencia sanitaria, pues son directrices que
tienen en cuenta las limitaciones existentes para la prestación normal del servicio y reconocen
que la calificación de un servidor en medio de las restricciones logísticas de la pandemia puede
derivar en escenarios de arbitrariedad.
(i) A pesar de que para algunas personas el posible retiro del cargo que ocupan en
provisionalidad ante su provisión por concurso puede llegar a afectar su estabilidad económica
en medio de la pandemia, lo cierto es que la naturaleza de su vinculación provisional lleva
implícita dicha eventualidad y, por ende, no puede alegarse como una circunstancia imprevisible
que exigiera por parte del legislador un trato preferencial.
(ii) La disposición de no suspender los procesos de selección en los que existan listas en firme,
incluso en el sector salud, no tiene el potencial de afectar la prestación del servicio, porque, en
principio, las personas que superan las distintas etapas de las convocatorias han demostrado su
idoneidad laboral para ocupar los cargos respectivos.
(iii) Si bien, como lo propone la Comisión Nacional del Servicio Civil, podrían organizarse
pruebas o exámenes individuales o virtuales que no impliquen el contacto social, lo cierto es
que con ocasión de la pandemia se han implementado medidas sanitarias locales y nacionales
que pueden, en ciertos casos, impedir que las personas agoten las etapas del proceso de
selección bajo tales condiciones, máxime cuando es un hecho notorio que no todos los
individuos tienen acceso a los medios tecnológicos o pueden utilizarlos con destreza, por lo
que la Corte no estima que, a pesar de que ello pueda ser conveniente, sea inconstitucional la
omisión de otorgarle la facultad a dicha entidad para adelantar algunas fases de las
convocatorias (…)” (Destaca la Sala).
Señor Juez, nótese que la Emergencia Sanitaria, fue prorrogada por el Ministerio de la Salud y
la Protección Social mediante los actos administrativos señalados en hecho No. 22, hasta el 30
de junio de 2022.
Respetuosamente del Señor Juez, es importante detenerme en este punto, para señalar que
resulta claro que a la fecha en que se expidió el Acuerdo 2081 del 21 de Septiembre de 2021 por
la CNSC, en la cual convocó a concurso de méritos los empleos reportados por el ICBF,
continuaba vigente la emergencia sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección
Social, lo que no sólo contraria la finalidad del Decreto 491 de 2020, cual fue adoptar medidas
sanitarias para enfrentar el riesgo epidemiológico asociado al coronavirus COVID-19, así como
disponer de una condición resolutoria respecto del aplazamiento de los concursos que estaba
sujeta al levantamiento de la emergencia sanitaria; sin embargo la misma fue quebrantada por
la CNSC y el ICBF al desarrollar y ejecutar la convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF.
Bien, lo señala el Consejo de Estado en Sentencia de fecha 3 de Junio de 2022, con radicado
2021-04664-0, que el Decreto 1754 de 2020, habilitaba a la CNSC y entidades responsables
adelantar los procesos de selección; sin embargo es de anotar que esta norma tenía una
característica no era obligatoria y dentro de la misma dichas entidades debieron hacer el
análisis y apartarse de su cumplimiento, teniendo con fundamento que la emergencia sanitaria
se encontraba vigente y que además la finalidad de toda la legislación expedida para esa época
era prevenir el riesgo del contagio.
Por otro lado, los ciudadanos quienes participaron se vieron obligados aceptar las reglas de
la convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF o de lo contrario no eran admitidos, a pesar que la
misma fue publicada en el segundo pico de la pandemia donde la tasa de mortalidad crecía
cada vez más según la Organización Mundial de la Salud - OMS, precisamente porque las
medidas dictadas por el Gobierno Nacional no eran respetadas y esto fue lo que hizo la CNSC
al convocar a un concurso de méritos y olvidó la finalidad del Decreto 491 de 2020 y
Resolución 666 de del 24 de abril de 2020 expedida por el Ministerio de Salud y Protección Social.
Las normas en citas, establecieron medidas para prevenir la pandemia del COROVIRUS – COVID
19, por ello las entidades responsables del Concurso reitero antes de publicar la convocatoria del
ICBF, no hicieron un análisis juicioso del Decreto 1754 de 2020, pues si lo hubiera hecho con
fundamento en la Constitución, la Ley y la Jurisprudencia si hubieran apartado de la misma, pues el
Gobierno Nacional al expedir esta norma, desconoció el alcance de lo dispuesto en el Decreto
Legislativo 491 de 2020, norma de rango superior.
“En lo que tiene que ver con la idoneidad de la medida, la Sala considera
que la decisión de reanudar los procesos de selección para proveer los
empleos de carrera del régimen general, especial y específico, así como
de los periodos de prueba en vigencia de la emergencia sanitaria, no es un
medio idóneo para asegurar el principio del mérito en la función pública,
así como salvaguardar el derecho a la salud de los servidores públicos
y/o ciudadanos que se encuentren en alguna de las etapas de estos
procesos.
(…)
Bajo tal perspectiva, la Sala declarará la nulidad del Decreto 1754 del
22 de diciembre de 2020 “Por el cual se reglamenta el Decreto Legislativo
491 del 28 de marzo de 2020, en lo relacionado con la reactivación de las
etapas de reclutamiento, aplicación de pruebas y periodo de prueba en los
procesos de selección para proveer los empleos de carrera del régimen
general, especial y específico, en el marco de la Emergencia Sanitaria”,
proferido por el presidente de la República con la firma del ministro de
Justicia y del Derecho y el Director del Departamento Administrativo de
la Función Pública, tras considerar que no resulta consonante con las
disposiciones del Decreto Legislativo 491 de 2020 y tampoco es idóneo,
necesario y proporcional con las medidas que se pretenden adoptar
La estabilidad laboral reforzada ha sido un tema traído por la jurisprudencia, con el fin de dar
cumplimiento a los fines esenciales de nuestra Constitución Política establecido en su Art. 1, por ello la
Corte Constitucional se ha dedicado en sendas jurisprudencias a reconocer y garantizar ese derecho de
las personas que ocupan en provisionalidad cargos de carrera administrativa y que son sujetos de
especial protección constitucional, como lo son madres y padres cabeza de familia, personas que están
en situación de discapacidad, prepensionados y en debilidad manifiesta por razones de salud.
No estoy en contra del mérito, por ello reconozco que los empleados en provisionalidad y que tenemos
situaciones especiales, no estamos sujetos a quedarnos a perpetuidad en los cargos, pues debemos
concursar para aspirar a un cargo de carrera administrativa; sin embargo, de conformidad con el Art.
2,13, 46 y 47 de la Constitución Política de Colombia, se nos debe propiciar un trato preferencial
como medida de acción afirmativa, antes de efectuar el nombramiento de quienes ocuparon los
primeros puestos en la lista de elegibles del respectivo concurso de mérito, con el fin de garantizar los
derechos fundamentales.
La Corte Constitucional ha señalado algunas medidas que pueden adoptarse para garantizar los
derechos fundamentales y la estabilidad laboral reforzada de que gozan los empleados que ocupan
cargos de carrera en provisionalidad y que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, para ello
me remito a la Sentencia SU-446 de 2011, que al respecto expresó:
“Los servidores en provisionalidad, tal como reiteradamente lo ha expuesto esta Corporación8
, gozan de una estabilidad relativa, en la medida en que sólo pueden ser desvinculados para
proveer el cargo que ocupan con una persona de carrera, tal como ocurrió en el caso en estudio
o por razones objetivas que deben ser claramente expuestas en el acto de desvinculación9 .
En consecuencia, la terminación de una vinculación en provisionalidad porque la plaza
respectiva debe ser provista con una persona que ganó el concurso, no desconoce los
derechos de esta clase de funcionarios, pues precisamente la estabilidad relativa que se le ha
reconocido a quienes están vinculados bajo esta modalidad, cede frente al mejor derecho que
tienen las personas que ganaron un concurso público de méritos.
“[…] Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación, pese a la discrecionalidad de la que gozaba,
sí tenía la obligación de dar un trato preferencial, como una medida de acción afirmativa a: i)
las madres y padres cabeza de familia; ii) las personas que estaban próximas a pensionarse,
entiéndase a quienes para el 24 de noviembre de 2008 –fecha en que se expidió el Acuerdo
007 de 2008– les faltaren tres años o menos para cumplir los requisitos para obtener la
respectiva pensión; y iii) las personas en situación de discapacidad.
“[…] Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación, pese a la discrecionalidad de la que gozaba,
sí tenía la obligación de dar un trato preferencial, como una medida de acción afirmativa a: i)
las madres y padres cabeza de familia; ii) las personas que estaban próximas a pensionarse,
entiéndase a quienes para el 24 de noviembre de 2008 –fecha en que se expidió el Acuerdo
007 de 2008– les faltaren tres años o menos para cumplir los requisitos para obtener la
respectiva pensión; y iii) las personas en situación de discapacidad.
“En estos tres eventos la Fiscalía General de la Nación ha debido prever mecanismos para
garantizar que las personas en las condiciones antedichas, fueran las últimas en ser
desvinculadas, porque si bien una cualquiera de las situaciones descritas no otorga un derecho
indefinido a permanecer en un empleo de carrera, toda vez que prevalecen los derechos de
quienes ganan el concurso público de méritos. Como el ente fiscal no previó dispositivo alguno
para no lesionar los derechos de ese grupo de personas, estando obligado a hacerlo, en los
términos del Artículo 13 de la Constitución, esta Corte le ordenará a la entidad que dichas
personas, de ser posible, sean nuevamente vinculadas en forma provisional en cargos vacantes
de la misma jerarquía de los que venían ocupando” (negrillas originales).
Respecto al retiro de los empleados provisionales que se encuentran en una situación especial
por el nombramiento en periodo de prueba de prueba de quien ha ocupado el primer lugar en
la lista de elegibles, la Sala Plena de la Corte Constitucional en sentencia C-901 de 2008,
señaló:
Esta situación pone sobre el tapete la necesidad de ponderar las circunstancias de tales sujetos
y del respeto que se debe a su dignidad como seres humanos, frente al mérito privilegiado por
la Constitución Política, y defendido por esta Corporación como factor de acceso al servicio
público al declarar la inconstitucionalidad o tutelar los derechos de quienes ven limitados sus
derechos por razones ajenas a la superación de las diferentes pruebas del concurso y
relacionados con circunstancias particulares de los participantes, extrañas al mérito y
vinculadas con fórmulas como, el lugar de origen o de prestación del servicio, la experiencia
antigüedad, conocimiento y eficiencia en el ejercicio cargo para el que se concursa, el ingreso
automático a la carrera o los concursos cerrados para ingreso o ascenso, reconocer a las
pruebas de conocimientos generales o específicas -en este caso a la Prueba Básica general
de preselección- un carácter exclusivamente eliminatorio y no clasificatorio, la estructuración
de la lista de elegibles y el nombramiento respectivo en estricto orden de méritos de
conformidad con los resultados del concurso.
La Ley 082 de 1993 señala en su artículo 2, que la es Mujer Cabeza de Familia quien siendo soltera o
casada, ejerce la jefatura femenina de hogar y tiene bajo su cargo afectiva, económica o socialmente en
forma permanente, hijos menores propios u otras personas incapaces o incapacitadas para trabajar ya
sea por ausencia permanente o incapacidad física, sensorial, síquica o moral del cónyuge o compañero
peramente o deficiencia sustancial de ayuda de los demás miembros del núcleo familiar.
Por lo anterior, la condición de madre o padre cabeza de familia se reconocerá a aquel que asume en
forma exclusiva y sin apoyo alguno la responsabilidad del hogar, aunado a ello la ausencia en asumir la
responsabilidad del otro padre debe obedecer a factores de fuerza mayor que no son predicables a la
mera ausencia de este, como tampoco a un reducido aporte o cumplimiento en los demás deberes que le
atañen en su condición. Esta persona deberá declarar ante un notario expresando las particularidades
de su caso que justifican tal condición.
Igualmente, el Artículo 263 de la Ley 1955 de 2019, ha señalado que los servidores en condiciones
especiales, madres, padres cabeza de familiar entre otros, que deban ser desvinculados como
consecuencia de una lista de elegibles, la administración deberá adelantar acciones afirmativas en lo
posible sean reubicados en otros empleos vacantes o sean los último en ser retirados.
Así mismo, la Corte Constitucional en Sentencia T-186 de 2013, ha reconocido que cuando un empleado
ocupa en provisionalidad un cargo de carrera y es, además, sujeto de especial protección constitucional,
"concurre una relación de dependencia intrínseca entre la permanencia en el empleo público y la
garantía de sus derechos fundamentales, particularmente el mínimo vital y la igualdad de oportunidades.
De allí que se sostenga por la jurisprudencia que la eficacia de esos derechos depende del reconocimiento
de estabilidad laboral en aquellos casos, a través de un ejercicio de ponderación entre tales derechos y
los principios que informan la carrera administrativa".
En este caso, las tuteladas violan el derecho fundamental a la estabilidad laboral reforzada a las madres
cabezas de familia porque a la fecha no ha establecido las acciones afirmativas para la protección de
esta población que goza de un fuero especial.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fundamento las pretensiones de acuerdo a lo dispuesto en el Artículo 86 de la Constitución Política
de Colombia y los Decretos 2591 de 1991, respecto de casos similares, la Honorable Corte
Constitucional ha establecido jurisprudencialmente lo siguiente:
CONSIDERACIONES PARTICULARES
Señor Juez, reconozco que aunque existen otras vías judiciales para ventilar el motivo del
reconocimiento del derecho a ocupar un cargo público a través del concurso de mérito, como lo
constituye la JUSTICIA CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, considero que nuestros derechos
fundamentales se están viendo gravemente VULNERADOS y además ocasionando un PERJUICIO
IRREMEDIABLE con la restricciones que indica la CNSC en la guía de orientación para revisar el
cuadernillo de preguntas entregada en la Convocatoria 2021 ICBF.
Por tanto, acudo a su sabiduría y administración de justicia, como juez constitucional para que por
medio de la presente acción de tutela ampare y garantice los derechos fundamentales señalados en
esta misiva, y en su defecto se decrete la medida cautelar que a continuación se solicita así:
PRETENSIONES
Con fundamento en lo expuesto, se suplica al Juez de tutela AMPARAR mis derechos fundamentales
AL DEBIDO PROCESO, A LA IGUALDAD, DERECHO A LA DEFENSA, A LA PROTECCION
ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA, AL TRABAJO EN CONDICIONES DIGNAS, DE
ACCESO A LA PROMOCIÓN DENTRO DE LA CARRERA ADMINISTRATIVA, AL LIBRE
ACCESO A CARGOS PUBLICOS, ASI COMO LOS PRINCIPIOS DEL MERITO, IGUALDAD
EN EL INGRESO, TRANSPARENCIA, IMPARCIALIDAD, CONFIANZA LEGITIMA y
SEGURIDAD JURIDICA En consecuencia se solicita.
PRIMERO: Que se DECLARE NULO todo lo actuando en la Convocatoria No. 2149 de 2021 ICBF,
el Acuerdo No. 2081 de 2021 “Por el cual se convoca y se establecen las reglas del Proceso de
Selección, en las modalidades de Ascenso y Abierto, para proveer los empleos en vacancia definitiva
perteneciente al Sistema General de Carrera Administrativa de la planta de personal del Instituto
Colombia de Bienestar Familiar – Proceso de Selección ICBF-2021, el Anexo Acuerdo No. CNSC-
20212020020816 de 2021 por el cual se establecen las especificaciones técnicas de las diferentes
etapas del “proceso de selección ICBF 2021” y demás normas que reglamentan la Convocatoria No.
2149 de 2021 ICBF.
A) SUSPENDER la Convocatoria No. 2149 de 2021, por la vulneración al debido proceso, seguridad
jurídica, confianza legítima y buena fé, situaciones fácticas que no se tuvieron en cuenta al convocar
y establecer las reglas del proceso de selección mediante Acuerdo No. 2081 del 21 de Septiembre de
2021, encontrándose aún vigente la emergencia sanitaria declarada mediante Resolución 666 de del
24 de abril de 2020 por el Ministerio de Salud y Protección Social.
B) Que en aras de la protección laboral reforzada a las Madres Cabeza de Familia, se ordene al
ICBF, PREVER mecanismos para garantizar que las personas en condición de protección especial
como madres, padres cabeza de familia, discapacitados, mujeres embarazadas prepensionados,
personas en condición de debilidad manifiesta por razones de salud y con enfoque diferencial fueran
las últimas en ser desvinculadas y si sucede esta situación administrativa, sean vinculadas nuevamente
de forma provisional en cargos vacantes de igual o similar al que estaba ocupando o bajo la modalidad
de Contrato de Prestación de Servicios.
MEDIDA CAUTELAR: Solicitamos como parte de las pretensiones la medida cautelar donde se
ordena la suspensión de la convocatoria 2149 del ICBF, hasta tanto:
Se ordene a la CNSC y a la Universidad de Pamplona para que se permita copia del cuadernillo
de preguntas, del cuadernillo de respuestas para que bajo la esfera del debido proceso debido
proceso y derecho de defensa y contradicción derechos fundamentales para que se nos
permita objetar técnicamente las preguntas realizada en la prueba de conocimientos y
realizar las objeciones precisas y concretas con fundamentos técnicos, teniendo en cuenta
para ello el antecedente jurisprudencial CONSEJO DE ESTADO - SALA DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO - SECCIÓN QUINTA - Consejera ponente: LUCY JEANNETTE BERMÚDEZ
BERMÚDEZ, Bogotá, D.C., trece (13) de febrero de dos mil veinte (2020), Radicación número:
11001-03-15-000-2019-04665-01(AC), Actor: DANIEL HERNÁN FAJARDO RESTREPO -
Demandado: TRIBUNAL ADMINISTRATIVO DE CUNDINAMARCA SECCIÓN PRIMERA
SUBSECCIÓN B, donde el honorable consejo de estado confirió el amparo tutelar al señor
DANIEL HERNÁN FAJARDO RESTREPO en el cual el ICFES tuvo que entregar el cuadernillo de
preguntas, el cuadernillo de respuestas e incluso la metodología utilizadas en el
planteamiento de las preguntas realizadas en las pruebas SABER PRO, las cuales al igual que
lo establece la ley 909 de 2004 tenían su reserva legal sobre los cuadernillos de preguntas,
pues asi lo dispuso el Art 20 de la Ley 1324 de 2009 y la Resolución 135 de 2017 del ICFES, que
establecieron: “ la cual se reglamenta el proceso de inscripción del Examen de Estado de
Calidad de la Educación Superior y se dictan otras disposiciones, se establece lo siguiente:
Artículo 20. Reserva del material empleado en el examen. El material empleado en los
exámenes es de propiedad del Icfes y su contenido tiene carácter reservado. Se exceptúan los
casos de liberación de cuadernillos que haga la entidad.
Al concluir la aplicación, el examinado deberá devolver a las autoridades del Icfes la totalidad
del material utilizado en el examen, so pena de las consecuencias administrativas,
disciplinarias y penales que hubiere lugar.
“Cabe recordar que la Sección Segunda del Consejo de Estado, respecto a la reserva legal de
las pruebas utilizadas en los procesos de concursos de méritos, al resolver acciones de tutela,
ha sostenido que ella solo resulta procedente frente a los terceros no intervinientes
directamente en el asunto, pues la negativa de hacerlo en relación con el participante en el
proceso de selección afecta sus derechos fundamentales al debido proceso, defensa y
contradicción25, así como el derecho de acceder a los documentos públicos, por lo cual los
concursantes tienen acceso a su propia prueba, pero no a la de los demás aspirantes26,
posición constitucional que comparte la Sala, pues garantiza la tutela judicial efectiva de cara
a los derechos al debido proceso y de defensa.
Es por lo anterior, que para esta Sala es posible aplicar, en el caso que nos ocupa, el criterio
jurisprudencial consistente en el levantamiento de la reserva legal para el participante del
concurso de méritos que solicita acceder a su prueba de conocimientos, con el fin de proteger
los derechos fundamentales de los que goza el acto””.
Como lo indica acertadamente el consejo de estado negar la prueba reina (prueba o examen
de conocimientos) que es su propio examen al concursante es atentatorio al debido proceso
derecho de defensa, no permite hacer una reclamación objetiva y sobre todos los puntos a
cuestionar, es una medida draconiana y obsoleta que no se permita dicha prueba ni siquiera
por su propio concursante, ello afecto desde el inicio las etapas de reclamaciones, las cuales
fueron resultas sin tener dicho insumo completo, entonces sobre qué base se reclama?.
Con fundamento en lo expuesto, para el caso objeto de consulta, esta Dirección Jurídica considera
que la persona que tiene la calidad de madre cabeza de familia sin alternativa económica no podrá
ser retirado del servicio en el desarrollo del Programa de Renovación de la Administración Pública.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 2.2.5.3.4. del Decreto 1083 de 2015, la terminación
del nombramiento provisional o el de su prórroga, procede por acto motivado, y sólo es admisible una
motivación donde la insubsistencia invoque argumentos puntuales como la provisión definitiva del
cargo por haberse realizado el concurso de méritos respectivo, la imposición de sanciones
disciplinarias, la calificación insatisfactoria u otra razón específica atinente al servicio que está
prestando y debería prestar el empleado concreto.
En conclusión, los servidores públicos que ocupan en provisionalidad un cargo de carrera gozan de
una estabilidad laboral relativa, lo que implica que únicamente pueden ser removidos por causas
legales que obran como razones objetivas que deben expresarse claramente en el acto de
desvinculación, dentro de las que se encuentra la provisión del cargo que ocupaban, con una persona
de la lista de elegibles conformada previo concurso de méritos. En esta hipótesis, la estabilidad laboral
relativa de las personas vinculadas en provisionalidad cede frente al mejor derecho de quienes
superaron el respectivo concurso.
La Corte Constitucional ha reconocido que dentro de las personas que ocupan en provisionalidad
cargos de carrera, pueden encontrarse sujetos de especial protección constitucional, como las madres
y padres cabeza de familia, quienes están próximos a pensionarse y las personas en situación de
discapacidad, a los que, si bien por esa sola circunstancia no se les otorga un derecho indefinido a
permanecer en ese tipo de vinculación laboral, en virtud del derecho ostentado por las personas que
acceden por concurso de méritos, sí surge una obligación jurídico constitucional (art. 13) de
propiciarse un trato preferencial como medida de acción afirmativa.
Si bien los empleados provisionales que se encuentran en situaciones especiales no tienen un derecho
a permanecer de manera indefinida en el cargo, pues este debe proveerse por medio de un concurso
de méritos, sí debe otorgárseles un trato preferencial como acción afirmativa, antes de efectuar el
nombramiento de quienes ocuparon los primeros puestos en la lista de elegibles del respectivo
concurso de méritos, con el fin de garantizar el goce efectivo de sus derechos fundamentales.
Lo anterior en virtud de los mandatos contenidos en los incisos 2º y 3º del artículo 13 de la Constitución
Política, relativos a la adopción de medidas de protección a favor de grupos vulnerables y personas
en condición de debilidad manifiesta, y en las cláusulas constitucionales que consagran una protección
reforzada para ciertos grupos sociales, tales como las madres cabeza de familia (art. 43 CP), los niños
(art. 44 CP), las personas de la tercera edad (art. 46 CP) y las personas con discapacidad (art. 47
CP).
En relación con la estabilidad laboral relativa de que gozan los empleados que ocupan cargos de
carrera en provisionalidad, la Corte Constitucional ha señalado algunas medidas que pueden
adoptarse para garantizar los derechos fundamentales de quienes ameritan una especial protección
constitucional por estar en condiciones de vulnerabilidad. Por ejemplo, en la sentencia de unificación
SU-446 de 2011, la Corte Constitucional hizo un pronunciamiento en torno a la relación existente
entre la provisión de cargos de carrera mediante concurso de méritos y la protección especial de las
personas que ocupan dichos cargos en provisionalidad y se encuentran en circunstancias especiales
tales como las madres y padres cabeza de familia, prepensionados o personas en situación de
discapacidad. Al respecto expresó:
“Los servidores en provisionalidad, tal como reiteradamente lo ha expuesto esta Corporación, gozan
de una estabilidad relativa, en la medida en que sólo pueden ser desvinculados para proveer el cargo
que ocupan con una persona de carrera, tal como ocurrió en el caso en estudio o por razones objetivas
que deben ser claramente expuestas en el acto de desvinculación. En consecuencia, la terminación de
una vinculación en provisionalidad porque la plaza respectiva debe ser provista con una persona que
ganó el concurso, no desconoce los derechos de esta clase de funcionarios, pues precisamente la
estabilidad relativa que se le ha reconocido a quienes están vinculados bajo esta modalidad, cede
frente al mejor derecho que tienen las personas que ganaron un concurso público de méritos.
“[…] Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación, pese a la discrecionalidad de la que gozaba, sí
tenía la obligación de dar un trato preferencial, como una medida de acción afirmativa a: i) las madres
y padres cabeza de familia; ii) las personas que estaban próximas a pensionarse, entiéndase a quienes
para el 24 de noviembre de 2008 –fecha en que se expidió el Acuerdo 007 de 2008– les faltaren tres
años o menos para cumplir los requisitos para obtener la respectiva pensión; y iii) las personas en
situación de discapacidad.
“En estos tres eventos la Fiscalía General de la Nación ha debido prever mecanismos para garantizar
que las personas en las condiciones antedichas, fueran las últimas en ser desvinculadas, porque si
bien una cualquiera de las situaciones descritas no otorga un derecho indefinido a permanecer en un
empleo de carrera, toda vez que prevalecen los derechos de quienes ganan el concurso público de
méritos. Como el ente fiscal no previó dispositivo alguno para no lesionar los derechos de ese grupo
de personas, estando obligado a hacerlo, en los términos del artículo 13 de la Constitución, esta Corte
le ordenará a la entidad que dichas personas, de ser posible, sean nuevamente vinculadas en forma
provisional en cargos vacantes de la misma jerarquía de los que venían ocupando” (negrillas
originales).
Respecto al retiro de los empleados provisionales que se encuentran en una situación especial por el
nombramiento en periodo de prueba de prueba de quien ha ocupado el primer lugar en la lista de
elegibles, la Sala Plena de la Corte Constitucional en sentencia C-901 de 2008, señaló:
“… respecto de personas que se consideran sujetos de especial protección constitucional, como son
las personas con discapacidad, ni la situación que afrontan las personas discapacitadas, en un
mercado laboral que usualmente les es hostil y donde no es fácil procurar un trabajo, situación suele
agravarse cuando las personas con discapacidad se acercan al momento en que adquieren el derecho
a la pensión, por su misma condición y por la edad, amén de factores de índole económica.
Esta situación pone sobre el tapete la necesidad de ponderar las circunstancias de tales sujetos y del
respeto que se debe a su dignidad como seres humanos, frente al mérito privilegiado por la
Constitución Política, y defendido por esta Corporación como factor de acceso al servicio público al
declarar la inconstitucionalidad o tutelar los derechos de quienes ven limitados sus derechos por
razones ajenas a la superación de las diferentes pruebas del concurso y relacionados con
circunstancias particulares de los participantes, extrañas al mérito y vinculadas con fórmulas como,
el lugar de origen o de prestación del servicio, la experiencia antigüedad, conocimiento y eficiencia
en el ejercicio cargo para el que se concursa, el ingreso automático a la carrera o los concursos
cerrados para ingreso o ascenso, reconocer a las pruebas de conocimientos generales o específicas
-en este caso a la Prueba Básica general de preselección- un carácter exclusivamente eliminatorio y
no clasificatorio, la estructuración de la lista de elegibles y el nombramiento respectivo en estricto
orden de méritos de conformidad con los resultados del concurso.
En el caso de las personas con discapacidad es evidente que nada se opone a que se sometan a un
concurso público y abierto donde pueden en igualdad de condiciones demostrar su capacidad y mérito
al igual que cualquier otro participante aspecto respecto del cual no pueden considerarse diferentes
por su sola condición de discapacidad”. (Negrilla fuera de texto)
De acuerdo con lo anterior, el hecho de que un empleado provisional padezca una condición especial
y no supere las pruebas para proveer el empleo que desempeña, deberá ceder la plaza a quien ocupe
el primer lugar en el concurso de mérito que se adelantó para proveer el empleo que ocupa en
provisionalidad por cuanto, la Corte Constitucional refiere que tal discapacidad no exime al empleado
para demostrar sus capacidades en igualdad de condiciones.
Así mismo, la Corte Constitucional en sentencia SU- 446 de 2011, Magistrado Ponente: Jorge Ignacio
Pretelt Chaljub sobre el retiro de las personas en situación de discapacidad, las madres y padres
cabeza de familia y los pre pensionados por concurso, refirió:
“En razón de la naturaleza global de la planta de personal de la Fiscalía, tal como la definió el
legislador, y el carácter provisional de la vinculación que ostentaban quienes hacen parte de este
grupo de accionantes, la Sala considera que el Fiscal General gozaba de discrecionalidad para
determinar los cargos que serían provistos por quienes superaron el concurso; por tanto, no se podía
afirmar la vulneración de los derechos a la igualdad y al debido proceso de estos servidores, al no
haberse previsto por parte de la entidad, unos criterios para determinar qué cargos serían los que
expresamente se ocuparían con la lista de elegibles.
La única limitación que tenía la Fiscalía General de la Nación era reemplazar a estos provisionales
con una persona que hubiere ganado el concurso y ocupado un lugar que le permitiera acceder a una
de las plazas ofertadas. En este caso, los provisionales no podían alegar vulneración de derecho
alguno al ser desvinculados de la entidad toda vez que lo fueron para ser reemplazados por una
persona que ganó el concurso.
Los servidores en provisionalidad, tal como reiteradamente lo ha expuesto esta Corporación, gozan
de una estabilidad relativa, en la medida en que sólo pueden ser desvinculados para proveer el cargo
que ocupan con una persona de carrera, tal como ocurrió en el caso en estudio o por razones objetivas
que deben ser claramente expuestas en el acto de desvinculación. En consecuencia, la terminación de
una vinculación en provisionalidad porque la plaza respectiva debe ser provista con una persona que
ganó el concurso, no desconoce los derechos de esta clase de funcionarios, pues precisamente la
estabilidad relativa que se le ha reconocido a quienes están vinculados bajo esta modalidad, cede
frente al mejor derecho que tienen las personas que ganaron un concurso público de méritos.
En la sentencia C-588 de 2009, se manifestó sobre este punto, así: “… la situación de quienes ocupan
en provisionalidad cargos de carrera administrativa es objeto de protección constitucional, en el
sentido de que, en igualdad de condiciones, pueden participar en los concursos y gozan de estabilidad
mientras dura el proceso de selección y hasta el momento en que sean reemplazados por la persona
que se haya hecho acreedora a ocupar el cargo en razón de sus méritos previamente evaluados”
Sin embargo, la Fiscalía General de la Nación, pese a la discrecionalidad de la que gozaba, sí tenía
la obligación de dar un trato preferencial, como una medida de acción afirmativa a: i) las madres y
padres cabeza de familia; ii) las personas que estaban próximas a pensionarse, entiéndase a quienes
para el 24 de noviembre de 2008 -fecha en que se expidió el Acuerdo 007 de 2008- les faltaren tres
años o menos para cumplir los requisitos para obtener la respectiva pensión; y iii) las personas en
situación de discapacidad.
En estos tres eventos la Fiscalía General de la Nación ha debido prever mecanismos para garantizar
que las personas en las condiciones antedichas, fueran las últimas en ser desvinculadas, porque si
bien una cualquiera de las situaciones descritas no otorga un derecho indefinido a permanecer en un
empleo de carrera, toda vez que prevalecen los derechos de quienes ganan el concurso público de
méritos. Como el ente fiscal no previó dispositivo alguno para no lesionar los derechos de ese grupo
de personas, estando obligado a hacerlo, en los términos del artículo 13 de la Constitución, esta Corte
le ordenará a la entidad que dichas personas, de ser posible, sean nuevamente vinculadas en forma
provisional en cargos vacantes de la misma jerarquía de los que venían ocupando.
Es claro que los órganos del Estado en sus actuaciones deben cumplir los fines del Estado, uno de
ellos, garantizar la efectividad de los derechos consagrados en la Constitución, entre los cuales la
igualdad juega un papel trascendental, en la medida que obliga a las autoridades en un Estado Social
de Derecho, a prodigar una protección especial a las personas que, por su condición física o mental,
se encuentren en circunstancias de debilidad manifiesta, artículo 13, inciso 3 de la Constitución. Este
mandato fue ignorado por la Fiscalía General cuando hizo la provisión de los empleos de carrera y
dejó de atender las especiales circunstancias descritas para los tres grupos antes reseñados.
[…]
En consecuencia, la entidad deberá prever las especiales situaciones descritas en este apartado, al
momento en que deba ocupar los cargos con el o los concursos que tiene que efectuar en cumplimiento
de esta providencia.” (Negrilla fuera de texto)
Respecto del orden para la provisión de empleos de carrera, el Decreto 1083 de 2015 prevé lo
siguiente:
“ARTÍCULO 2.2.5.3.2. Orden para la provisión definitiva de los empleos de carrera. La provisión
definitiva de los empleos de carrera se efectuará teniendo en cuenta el siguiente orden:
(…)
2. Acreditar la condición de padre o madre cabeza de familia en los términos señalados en las normas
vigentes y la jurisprudencia sobre la materia.
PARÁGRAFO 3. Cuando la lista de elegibles esté conformada por un número igual o superior al
número de empleos a proveer, la administración deberá adelantar acciones afirmativas para que en
lo posible los servidores que se encuentren en las condiciones señaladas en el parágrafo anterior sean
reubicados en otros empleos de carrera o temporales que se encuentren vacantes, y para los cuales
cumplan requisitos, en la respectiva entidad o en entidades que integran el sector administrativo.
PARÁGRAFO 4. La administración antes de ofertar los empleos a la Comisión Nacional del Servicio
Civil, deberá identificar los empleos que están ocupados por personas en condición de prepensionados
para dar aplicación a lo señalado en el parágrafo 2 del artículo 263 de la Ley 1955 de 2019."
De acuerdo con lo previsto en la norma, se tiene que, en el caso que la lista de elegibles elaborada
como resultado de un proceso de selección esté conformada por un número menor o igual al de
aspirantes al de empleos ofertados a proveer, la administración, antes de efectuar los respectivos
nombramientos en período de prueba y retirar del servicio a los provisionales, deberá tener en cuenta,
entre otros, a quienes tienen la condición de padre o madre cabeza de familia, para que en lo posible
estos servidores sean reubicados en otros empleos de carrera o temporales que se encuentren vacantes,
y para los cuales cumplan requisitos, en la respectiva entidad o en entidades que integran el sector
administrativo.
De acuerdo con lo expuesto, y atendiendo puntualmente su consulta, le indico que efectuando una
revisión de las normas y jurisprudencia que regulan la materia, se tiene que el empleado provisional
que sean madres cabeza de familia, deberá ceder la plaza a quien ocupe el primer lugar en el concurso
de méritos que se adelantó para proveer el empleo que ocupa en provisionalidad, ya que su situación
no lo exime de demostrar su capacidad y mérito en igualdad de condiciones y el mérito debe ser el
factor que determine el ingreso o la permanencia en el sector público.
Con todo, en el evento que la lista de elegibles elaborada como resultado de un proceso de selección
esté conformada por un número menor o igual al de aspirantes al de empleos de carrera ofertados a
proveer, la administración, antes de efectuar los respectivos nombramientos en período de prueba y
retirar del servicio a los provisionales, deberá tener en cuenta, entre otros, a quienes tienen la
condición de madres cabeza de familia, para que, en lo posible, estos servidores sean reubicados en
otros empleos de carrera o temporales que se encuentren vacantes, y para los cuales cumplan
requisitos, en la respectiva entidad o en entidades que integran el sector administrativo, dicho análisis
y decisión es propio de la respectiva entidad u organismo público”.
PRUEBAS
Con el fin de establecer la vulneración de los derechos fundamentales solicito sea tenidos en cuenta
las siguientes pruebas y las que su señoría de oficio considere pertinentes.
1. Acuerdo No. 2081 del 21 de septiembre de 2021, proferido por la Comisión Nacional del
Servicio Civil – CNSC
8. Sentencias de fecha 3 de junio de 2022, proferida por el Consejo de Estado con radicado
2021-046664-00, por medio del cual se declara nulo el Decreto 1754 de diciembre 22 de
2020.
COMPETENCIA
Es usted, Señor Juez competente para conocer de este asunto por su naturaleza y el lugar de
ocurrencia de los hechos que motivan la presente acción al haber sido violentados, de acuerdo con
el Artículo 37 del Decreto 2591 de 1991.
JURAMENTO
De conformidad con el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991 Bajo la gravedad de juramento manifiesto
no haber tutelado por los mismos hechos ni las mismaspretensiones ante otra autoridad judicial.
ANEXOS
Copia la presente acción de tutela para los traslados y el archivo del Juzgado, y los documentos
relacionados en el acápite de pruebas.
NOTIFICACIONES
Atentamente,
ORIGINAL FIRMADO