2 Timoteo 4:6-8
Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está
cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me
está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí,
sino también a todos los que aman su venida.
. Pablo podía sentir que el día de su ejecución se acercaba.
. Sabía que no iba a volver a ver a Timoteo y a sus otros compañeros de
ministerio.
. Sabía que esa era su última carta.
. Y es por esta razón que en este pasaje contempla su vida bajo tres aspectos:
su pasado, su presente y su futuro.
1. Su pasado (versículo 7)
a) He peleado la buena batalla.
Sabía usted que la vida de todo ser humano es una continua batalla.
Me pregunto: ¿Cuántas batallas tuvo que afrontar el apóstol Pablo?
muchísimas batallas.
. Me imagino que el día que pablo subió al cielo, subió lleno de cicatrices por
todas las batallas que le toco enfrentar en este mundo.
. Pero también pudo contemplar contemplar las victorias que el señor le dio.
. Quiero decirles que, aunque no tengamos puesto un uniforme, usted y yo
también somos soldados como lo fue el apóstol pablo.
b) He terminado la carrera.
Cualquier carrera no terminada es un gran fracaso y pérdida.
c) He guardado la fe.
Lo más importante en esta vida es no perder la fe en DIOS.
2. SU PRESENTE (VERSÍCULO 6). Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo
de mi partida está cercano.
. “Mi partida”, habla como si se tratara de un viaje de placer.
. En verdad, la muerte no es la fase final de nuestra existencia, es nada menos
que el comienzo de una vida mucho más grande.
3. Su futuro (versículo 8). Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual
me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su
venida.
“Me está guardada la corona”, ¡Qué hermosa seguridad! Él se había puesto esa
meta y ahora asegura haberla alcanzado.
. Tenía esa seguridad de recibir una corona, el premio, los honores preparados
por Jesús para sus seguidores.
. Pero lo más precioso es que pablo no se contentaba con ser coronado él solo,
sino que dice: “No sólo a mí, sino a todos los que aman su venida”.
De ahí que, el que ama y cree en Jesús no teme la muerte y quizá no hay
demasiada tristeza cuando se pierde un ser querido que sí puso su fe en Jesús,
porque ahora se encuentra en la presencia de Dios.
Conclusión
Voltaire, un incrédulo famoso, quien escribió aproximadamente 100 libros
defendiendo el ateísmo y por ende atacando el cristianismo.
. En los últimos momentos de su vida se sintió completamente abandonado por
Dios.
. Ningún amigo o pariente estuvo presente, incluso el médico y la enfermera de
cabecera, quienes le estaban asistiendo, quisieron quedarse, así que salieron
de la habitación porque no querían contemplar una muerte tan horrible y
espantosa, tan desesperante y llena de gritos de dolor.
Esto no es lo que sucede con los creyentes.
. Moody, un famoso predicador del siglo pasado, decía a sus alumnos:
. “Algún día leeréis en los periódicos que Moody ha muerto, pero no los creáis,
porque ese día estaré más vivo que nunca”.
. Cuando llego su ultimo día decía: “Dios me está llamando”.
. Sus hijos asustados decían: “No papá, tú estás bien, no pienses eso”.
. Luego siguió susurrando: “¿Es ésta la muerte? No es tan mala ni fea como
muchos dicen, no hay un valle sombrío, es dulce, es la gloria”.
. Su hija preocupada y angustiada le dijo: “No papá, no nos dejes”.
. Procuró despertarlo, pero él dijo: “No hija, Dios me está llamando, hace
tiempo que yo esperaba este momento, no me importunes para que vuelva,
éste es el día de mi coronación, que hace mucho lo anhelaba”. Así fue a la
presencia de Dios.
. el día que Jaime murrel murió colocaron un mensaje en todas las redes.
Jaime murrel se acaba de graduar.
Y usted ¿está preparado para partir con él?