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Autorregistros

Este documento describe cómo elaborar un autorregistro de una conducta para realizar un análisis funcional. Explica que el autorregistro permite obtener datos precisos sobre la conducta en el momento en que ocurre y evita sesgos de memoria. A continuación, detalla los pasos para diseñar un autorregistro efectivo, incluyendo seleccionar una conducta, definirla claramente, establecer parámetros a medir, crear un formato de registro e instrucciones para el participante. Finalmente, proporciona un ejemplo de autorregistro para fumar cigarrillos.

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Temas abordados

  • frecuencia de conducta,
  • registro de comportamiento,
  • técnicas de evaluación,
  • observación por otros,
  • conductas diarias,
  • análisis de datos,
  • análisis de problemas,
  • modelo de registro,
  • conductas a evaluar,
  • dificultades
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Autorregistros

Este documento describe cómo elaborar un autorregistro de una conducta para realizar un análisis funcional. Explica que el autorregistro permite obtener datos precisos sobre la conducta en el momento en que ocurre y evita sesgos de memoria. A continuación, detalla los pasos para diseñar un autorregistro efectivo, incluyendo seleccionar una conducta, definirla claramente, establecer parámetros a medir, crear un formato de registro e instrucciones para el participante. Finalmente, proporciona un ejemplo de autorregistro para fumar cigarrillos.

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  • registro de comportamiento,
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  • conductas diarias,
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  • análisis de problemas,
  • modelo de registro,
  • conductas a evaluar,
  • dificultades

ELABORACIÓN DEL AUTORREGISTRO DE UNA CONDUCTA

Introducción
La autoobservación y su autorregistro es una de las técnicas por
excelencia a la hora de realizar un análisis funcional. Ello es así porque, a
diferencia de la entrevista, permite un registro de la conducta y demás
eventos que son objeto de evaluación en el momento en el que ocurren.
Asimismo, contra la dificultad de establecer frecuencias y tasas concretas
que se da en la entrevista, una técnica observacional, como es el caso,
permite obtener información precisa sobre tal objeto de evaluación.
Imagínese la dificultad que tiene para la entrevista llegar a determinar con
exactitud las veces que han aparecido dolores de cabeza en el último mes y
cuáles de ellas han venido precedidas de discusiones con algún miembro de
la familia o con niveles elevados de activación. En otras palabras, el dato
que proporciona el autorregistro no tiene por qué estar sesgado por el
recuerdo y la reconstrucción del pasado que se hiciese en el momento en el
que se formula la pregunta.

Para informaciones que requieren un elevado grado de precisión,


como puede ser la tasa de una conducta (cuantos cigarrillos se fuma al día,
cuántas veces se arranca pelos de la cabeza), la observación de tales
eventos resulta imprescindible. Ahora bien, la observación por otros es una
técnica muy costosa, en tiempo y esfuerzo, además de estar sujeta a
limitaciones que tienen que ver con las posibilidades de producir cambios
en la conducta de quienes estamos observando (lo que se conoce como
reactividad de la observación). ¿Se mordería las uñas lo mismo una
persona que se sabe observada en relación a esa conducta? ¿Podríamos
observarla mientras está, pongamos, acostada en su habitación para irse a
dormir? Una alternativa a la observación por otros que incrementa
notablemente la eficiencia y reduce la reactividad que pueden provocar
esos otros sobre la conducta del observado es la autoobservación y su
autorregistro.

La autoobservación y su autorregistro permiten obtener información


sobre una conducta cuando ésta acontece y puede ser recogida aunque
remita a conductas íntimas o contextos privados. No obstante, la
autoobservación y su autorregistro no están exentos de dificultades que
deben ser tenidas en cuenta cuando se diseña su aplicación. Por una parte,
como ocurría con la observación por otros, la conducta a observar también
es susceptible de reactividad. En este caso la reactividad viene provocada
por el mismo individuo quien puede, pongamos, fumar menos de lo que
fumaría por el hecho de que se está registrando el número de cigarrillos que
consume. En ocasiones, la reactividad producida es en el sentido deseado
(como correspondería con el ejemplo anterior). En otros, por el contrario, la
reactividad puede inducir un incremento (o decremento) de la conducta en
el sentido contrario al deseado, como puede pasar en un caso de rascado
compulsivo.

Por otra parte, para aprovechar la ventaja que la técnica proporciona,


es conveniente que el registro de la conducta o conductas se realice en el
momento de acontecer1. Ello, sin embargo, requiere que el diseño del
registro no interfiera con la propia ejecución de la conducta o que se
convierta en un engorro resultando en un inadecuado registro o, incluso, en
su abandono.

Objetivo
Aprender a diseñar un autorregistro de forma que se maximice la
información de cara al análisis funcional y se minimicen las dificultades
que puedan darse.

Tareas
Diseñar el autorregistro de una conducta que facilite la realización del
análisis funcional, así como su aplicación para determinar las dificultades
del mismo.

Desarrollo
1. Escójase una conducta. Debe ser una conducta que figure en el
repertorio del compañero que forma parte la pareja y cuya frecuencia
sea superior a una vez al día. Ejemplos posibles son algunos de los
mencionados (fumar cigarrillos, morderse las uñas, rascarse, arrancarse
pelos), si bien caben todo tipo de alternativas (interrupciones en el
tiempo dedicado al estudio, discusiones con familiares, amigos o pareja,
posturas corporales inadecuadas, etc.).
2. Defínase bien la conducta que se quiere registrar. Téngase en cuenta que
hay conductas que quedan bien definidas con sólo su formulación
(fumar, p.e., aunque incluso ésa podría dar pie a establecer diferencias
dependiendo de si se fuma el cigarrillo completo o sólo parte de él). Por
el contrario, otras exigen su operativización (en el caso del estudio, p.e.,
¿debe ser registrado el tiempo o las veces que uno se pone a estudiar?,
¿debe distinguirse entre estar sentado delante de los libros y estar
realmente estudiando?; en el caso de las interrupciones, ¿hay que
1
Se pueden hacer registros de huella en los que la emisión de la conducta y el momento de su registro no
coinciden en el tiempo. Por ejemplo, se pueden contar las colillas que aparecen en el cenicero después de
acabar la reunión de trabajo o se pueden guardar trocitos de papel en un bolsillo cada vez que se enciende
un cigarrillo para posteriormente contarlos y registrarlos. Estas alternativas pueden ser útiles en los casos
en los que el registro en el momento no sea posible, si bien no deja de ser una forma de perder
información con respecto a la que proporcionaría la técnica registrando en el momento (¿qué pasa antes?,
¿qué pasa después?, ¿cuánto llego a fumar del cigarrillo?
computar el número o la duración?; ¿se debe registrar la asignatura
concreta o el tiempo total de estudio?).
3. Establézcase que parámetro o parámetros de esa conducta se quiere
registrar (Número de veces, duración, intensidad...), así como otras
unidades de información que quieran ser registradas (¿qué pasó antes?,
¿cómo de bien le supo?...).
4. Confecciónese un modelo de registro. Éste debe tener un formato
sencillo, que facilite el registro, a la par que exhaustivo, permitiendo
obtener la máxima información de las conductas y demás eventos.
5. Establézcanse las instrucciones. En ellas deben hacerse constar aspectos
tales como cuál es la conducta a registrar, qué otras unidades de
información, cuál es el intervalo temporal, cómo se debe proceder para
registrar y cómo debe hacerse disponible el registro.
6. Aplíquese. Suminístrese el autorregistro al compañero para que lo lleve
a cabo durante una semana.
7. Analícense los problemas que hayan surgido en cualquiera de los
aspectos contemplados hasta el momento (definición de las conductas,
procedimiento de registro, formato del mismo, etc.).
8. Rehágase el registro atendiendo a estas consideraciones.
9. Entréguese el registro cumplimentado, el modificado y una hoja en la
que se hagan constar observaciones y dificultades surgidas, en su caso

Registro
Acorde con la conducta a evaluar. Deberá constar, en cualquier caso, de lo
siguiente:
 Definición de la conducta a registrar
 Parámetros de la conducta a registrar
 Otras unidades de información funcionalmente relacionadas con la
conducta a registrar
 Modelo de registro
 Instrucciones

Ejemplo

Conducta seleccionada: fumar cigarrillos


Unidades de observación: ocurrencia del consumo de cigarrillos, momento,
deseo de fumar (0-10), situación, pensamientos asociados
Registro:
Fecha:
Hora Deseo Situación Pensamientos

Instrucciones: Cada vez que te enciendas un cigarrillo, deberás anotar la


hora del día, las ganas que tienes de fumártelo en una escala de 0 a 10 (0:
ningunas; 10: muchísimas), la situación en la que te encuentras
(estudiando, esperando el autobús,...) y lo que pienses en ese momento.
Para que no se te olvide, guarda el registro en la funda del paquete de
tabaco. Utiliza un registro para cada día de la semana.

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