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Amparo en Revisión 338/2012: Sentencia SCJN

Este documento presenta un resumen de un amparo en revisión relacionado con la detención y procesamiento penal de una persona identificada como el quejoso. Describe los antecedentes del caso, incluyendo la detención del quejoso, el auto de formal prisión en su contra por varios delitos, la apelación de esa resolución, el juicio de amparo indirecto promovido por el quejoso, y el recurso de revisión presentado contra la resolución en el juicio de amparo. El documento proporciona detalles sobre las autoridades y act

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Amparo en Revisión 338/2012: Sentencia SCJN

Este documento presenta un resumen de un amparo en revisión relacionado con la detención y procesamiento penal de una persona identificada como el quejoso. Describe los antecedentes del caso, incluyendo la detención del quejoso, el auto de formal prisión en su contra por varios delitos, la apelación de esa resolución, el juicio de amparo indirecto promovido por el quejoso, y el recurso de revisión presentado contra la resolución en el juicio de amparo. El documento proporciona detalles sobre las autoridades y act

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AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

QUEJOSO: **********
VISTO BUENO
SR. MINISTRO

PONENTE: MINISTRO ALFREDO GUTIÉRREZ ORTIZ MENA


COTEJÓ
SECRETARIA: KARLA I. QUINTANA OSUNA

México, Distrito Federal. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, en sesión correspondiente al veintiocho de enero de dos mil
quince, emite la siguiente:

SENTENCIA

Mediante la cual se resuelve el amparo en revisión 338/2012, promovido


contra el fallo dictado el seis de enero de dos mil once por el Cuarto
Tribunal Unitario de Circuito del Centro Auxiliar de la Tercera Región en el
cuaderno auxiliar 142/2010, en apoyo del Quinto Tribunal Unitario del
Segundo Circuito en el juicio de amparo indirecto 12/2010 de su índice.

El problema jurídico a resolver por esta Primera Sala de la Suprema Corte


de Justicia de la Nación consiste en analizar, en caso de que se cumplan
los requisitos procesales correspondientes, si en el análisis sobre la
detención, averiguación previa y durante la pre-instrucción se cumplieron
con los estándares constitucionales en la materia.

I. ANTECEDENTES

1. El 7 de marzo de 2009, el agente del Ministerio Público de la Federación,


adscrito a la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra la
Salud, de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en
Delincuencia Organizada, consignó la averiguación previa ********** con la
cual ejerció acción penal, entre otros, contra ********** (en adelante “el
quejoso”)1.

1
Hoja 8 a 16 del tomo V, causa penal 16/2009.
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

2. El 8 de marzo del mismo año, el Juzgado Quinto de Distrito en Materia de


Procesos Penales Federales en el Estado de México libró orden de
aprehensión contra el ahora quejoso por los delitos de delincuencia
organizada, contra la salud (en la modalidad de colaborar de cualquier
manera al fomento), operaciones con recursos de procedencia ilícita,
posesión de cartuchos para armas de fuego de uso exclusivo del ejército,
armada y fuerza aérea, portación de armas de fuego de uso exclusivo del
ejército, armada y fuerza aérea y portación de arma de fuego sin licencia2.

3. El 12 de marzo de 2009, elementos de la antes Agencia Federal de


Investigación cumplieron la orden de captura, dejando al quejoso interno en
el Centro Federal de Readaptación Social Número Cuarto “Noroeste”,
ubicado en Tepic, Nayarit3. El juez de la causa libró exhorto al homólogo
adscrito en aquel lugar para que resolviera la situación jurídica del
inculpado, que correspondió conocer al Juzgado Segundo de Distrito de
Procesos Penales Federales en el Estado de Nayarit, con sede en el
Rincón, Municipio de Tepic, en los autos del exhorto 77/2009 que derivó de
la causa penal 16/2009-II4.

4. El 22 de marzo de 2009, el juzgado antes mencionado dictó auto de formal


prisión contra el quejoso por su probable responsabilidad en la comisión de
los delitos de delincuencia organizada, con la finalidad de cometer delitos
contra la salud, previsto y sancionado en los artículos 2°, fracción I, y 4,
fracción I, inciso a), de la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada,
contra la salud, en la modalidad de colaborar de cualquier manera al
fomento, previsto y sancionado por los artículos 193, 194, fracción III, y
196, fracción I, del Código Penal Federal, operaciones con recursos de
procedencia ilícita, en las modalidades de custodiar y transportar recursos
dentro del territorio nacional, previsto y sancionado por el artículo 400 bis
del Código Penal Federal, posesión de cartuchos de uso exclusivo del
ejército, armada y fuerza aérea, previsto y sancionado en el artículo 83
Quat, fracción II, en relación con el artículo 11, inciso f), de la Ley Federal
de Armas de Fuego y Explosivos, portación de arma de fuego de uso
2
Ibídem, hojas 26 a 404.
3
Ibídem, hoja 408.
4
Ibídem, hojas 548 a 1260.

2
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

exclusivo del ejército, armada y fuerza aéreas, previsto y sancionado por


los artículos 8, 11, inciso b), 83, fracción III y 84 Ter de la Ley Federal de
Armas de Fuego y Explosivos, y portación de arma de fuego sin licencia,
previsto y sancionado por los artículos 9°, fracción I y II, y 81, párrafo
segundo, de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos5.

5. Contra la anterior determinación, el quejoso promovió recurso de apelación,


del cual conoció el Segundo Tribunal Unitario del Segundo Circuito, el cual
lo registró el número de toca penal 96/2009. Seguidos los trámites legales,
el 2 de septiembre de 2009, se emitió sentencia que modificó el auto de
formal prisión, y en su lugar, dictó uno nuevo, contra el quejoso y otros por
su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de delincuencia
organizada, en la hipótesis de cuando más de tres personas se organicen
para realizar, en forma permanente, conductas que por sí tienen como fin o
resultado cometer el delito de operaciones con recursos de procedencia
ilícita, portación de arma de fuego de uso exclusivo del ejército, portación
de armas de fuego sin licencia y posesión de cartuchos de uso exclusivo
del ejército, armada y fuerza aérea. Además, dictó auto de libertad por falta
de elementos para procesar con reservas de ley en favor del quejoso en
relación con el delito contra la salud6.

II. TRÁMITE DEL JUICIO DE AMPARO

6. Juicio de amparo indirecto. El 30 de marzo de 2010, el quejoso


promovió juicio de amparo indirecto contra las autoridades y por los actos
que a continuación se precisan7:

Autoridades responsables y actos reclamados:

 La resolución de dos de septiembre de dos mil nueve, dictada en el


toca penal 96/2009, por el Segundo Tribunal Unitario del Segundo
Circuito, mediante la cual se modifica el auto de formal prisión dictado
en contra del quejoso ********** por el Juez Segundo de Distrito en el
5
Hoja 131 del cuaderno de amparo en revisión 338/2012, en que se actúa.
6
Hoja 834 a 1043 del toca penal 96/2009.
7
Hoja 2 a 130 del cuaderno de amparo 12/2010.

3
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

Estado de Nayarit, en los autos del exhorto 77/2009, derivado de la


causa penal 16/2009-II, del índice del Juzgado Quinto de Distrito en
Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México.

 La resolución de 14 de abril de 2009, dictada en el toca penal


327/2007, por el Cuarto Tribunal Unitario del Segundo Circuito,
mediante la cual se resolvió la situación jurídica, entre otros de
**********, en la causa penal 1/2006-IV, del índice del Juzgado Cuarto
de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de México.

7. En la demanda, el quejoso señaló como derechos violados en su perjuicio


los reconocidos en los artículos 14, 16 y 19 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos. Asimismo, precisó los antecedentes del
caso y formuló los conceptos de violación.

8. El 30 de marzo de 2010, el asunto fue radicado por el Quinto Tribunal


Unitario del Segundo Circuito, el cual lo registró bajo el número 12/2010. El
19 de mayo de 2010, ordenó remitir los autos a la Oficina de
Correspondencia Común del Centro Auxiliar de la Tercera Región, en
Guanajuato, para su turno al Cuarto Tribunal Unitario de Circuito del citado
Centro Auxiliar, para que en su apoyo emitiera sentencia8.

9. El 6 de enero de 2011, el Magistrado del Cuarto Tribunal Unitario de


Circuito en el cuaderno auxiliar 142/2010 emitió una resolución en la que,
por un lado, sobreseyó en el juicio respecto del acto atribuido al Magistrado
del Cuarto Tribunal Unitario del Segundo Circuito, y por otro, concedió el
amparo al quejoso para el efecto que la Magistrada del Segundo Tribunal
Unitario del Segundo Circuito dejara insubsistente la resolución de 2 de
septiembre de 2009, y en su lugar dictara otra, en la que:

a) reiterara los aspectos relativos al acreditamiento del cuerpo de los


delitos de delincuencia organizada, operaciones con recursos de
procedencia ilícita, portación de arma de fuego de uso exclusivo del
ejército, armada y fuerza aérea, portación de armas de fuego sin

8
Ibídem, hoja 165.

4
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

licencia y posesión de cartuchos para armas de fuego de uso


reservado para las instituciones castrenses del país;

b) reiterara la probable responsabilidad del solicitante de amparo en su


comisión, y

c) en relación con los tres ilícitos mencionados en último término


estableciera que su participación delictiva se acreditó en términos de
la fracción II, del artículo 13, del Código Penal Federal9.

10. Recurso de revisión. Inconforme con la resolución anterior, el 25 de enero


de 2011 el defensor del quejoso interpuso recurso de revisión, que
correspondió conocer al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal del
Segundo Circuito, el cual lo registró mediante acuerdo de 31 de enero de
2011 bajo el número de amparo en revisión 16/2011 10. El 27 de octubre de
2011, dicho tribunal determinó consultar sobre el ejercicio de la facultad de
atracción del asunto a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación11.

11. Trámite del ejercicio de la facultad de atracción. El 14 de noviembre de


2011, el Subsecretario General de Acuerdos de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación envió a esta Primera Sala los autos para que se
acordara lo conducente. El 23 de noviembre de 2011, el Presidente de la
Primera Sala ordenó formar y registrar el expediente como Solicitud de
Ejercicio de la Facultad de Atracción 259/2011. El 18 de abril de 2012, la
Primera Sala ejerció la facultad de atracción para conocer del amparo en
revisión referido12.

12. Trámite del amparo en revisión ante esta Suprema Corte de Justicia de
la Nación. El Presidente de esta Suprema Corte, por acuerdo de 17 de
mayo de 2012, dio trámite al recurso de revisión, ordenó registrarlo con el
número 338/2012 y lo turnó al Ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia,

9
Ibídem, hojas 177 a 263.
10
Hoja 92 y 93 del cuaderno de amparo en revisión 16/2011.
11
Ibídem, hojas 1212 a 1227.
12
Ibídem, hojas 3 a 18.

5
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

integrante de esta Primera Sala, para la elaboración del proyecto de


resolución13.

13. El 22 de mayo siguiente, el Presidente en funciones de la Primera Sala tuvo


por recibido el expediente, señaló que la Sala se avocaba al conocimiento
del asunto y que, en su oportunidad, se enviarían los autos al Ministro
Ponente14.

14. El 4 de diciembre de 2012, el Presidente de la Primera Sala returnó el


asunto al Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena para su resolución15.

III. COMPETENCIA

15. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es


competente para conocer del presente recurso de revisión, en términos de
lo dispuesto por el artículo 107, fracción VIII, inciso a), párrafo segundo, de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

16. En cuanto al fundamento legal, el artículo Tercero Transitorio de la Ley de


Amparo, publicado en el Diario Oficial de la Federación el dos de abril de
dos mil trece, dispone en relación con su entrada en vigor que los juicios de
amparo iniciados con anterioridad al tres de abril de esa anualidad, seguirán
tramitándose hasta su resolución final conforme a las disposiciones
aplicables vigentes a su inicio. Por tanto, ya que la demanda de amparo fue
presentada en el 2009, el presente amparo en revisión será resuelto de
acuerdo con las disposiciones contenidas en la Ley de Amparo vigente
hasta el 2 de abril de 2013.

17. Sobre esa base, esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación es legalmente competente para conocer de este asunto en términos
de los artículos 84, fracción III, de la Ley de Amparo; 21, fracción II, inciso
b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; 47, en relación
con los artículos 14 a 17, todos del Reglamento Interior de la Suprema

13
Ibídem, hojas 97 a 99.
14
Ibídem, hoja 117.
15
Ibídem, hoja 123.

6
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

Corte de Justicia de la Nación publicado en el Diario Oficial de la Federación


el 1º de abril de 2008; y, puntos primero y tercero del Acuerdo General
Plenario 5/2013, emitido el 13 de mayo de 2013, publicado en el Diario
Oficial de la Federación, el veintiuno del mismo mes y año.

IV. OPORTUNIDAD Y LEGITIMACIÓN DEL RECURSO

18. Dado que el tribunal colegiado del conocimiento determinó en la resolución


de 27 de octubre de 2011 que fue oportuna la presentación del recurso de
revisión y que se contaba con legitimación, resulta innecesario
pronunciarse sobre esos aspectos.

V. PROCEDENCIA

19. Es procedente el estudio del recurso de revisión, ya que fue interpuesto


contra una sentencia dictada en un juicio de amparo indirecto, respecto del
cual se resolvió decretar la facultad de atracción. De este modo, se surten
los extremos del Punto Cuarto, en relación con los puntos primero y tercero
del Acuerdo General Plenario 5/2013, emitido el trece de mayo de dos mil
trece y publicado en el Diario Oficial de la Federación el veintiuno del
mismo mes y año.

VI. ELEMENTOS DE ESTUDIO

20. Para dar respuesta a la materia del presente recurso de revisión es


imprescindible hacer referencia a los conceptos de violación, a las
consideraciones de la sentencia recurrida y a los agravios hechos valer en
el recurso de revisión.

21. Conceptos de violación. El quejoso planteó, en síntesis, lo siguientes:

a) La resolución reclamada a la Magistrada del Segundo Tribunal Unitario


(en adelante “la Magistrada”), dictada en el toca penal 96/2009, vulnera
sus garantías de libertad, seguridad jurídica, legalidad y debido proceso

7
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

consagradas en los artículos 14, 16 y 19 constitucionales. Dicha


magistrada omitió advertir que el juez de distrito vulneró los principios
reguladores de la valoración de la prueba, al darles eficacia
demostrativa a las declaraciones rendidas por los testigos colaboradores
con nombres clave **********, ********** y **********, por haberse
desahogado sin las formalidades esenciales que garantizan su validez
(vg. recabarlas con la debida protesta de decir verdad e informándoles
las penas en que incurrían si no lo hacían así), ya que únicamente
fueron exhortados a ello.

Además, la declaración de los testigos colaboradores se basó en el


reconocimiento e identificación del quejoso en una serie fotográfica
obtenida de manera ilegal, que fue realizada sin tener una orden escrita
para ello por parte de la autoridad investigadora y sin el consentimiento
del recurrente, lo cual constituye un acto de molestia violatorio de
derechos. Agrega que no se le permitió estar presente en el desahogo
de dicha prueba durante la averiguación previa, y en la sentencia
reclamada se le volvió a conceder valor probatorio.

b) La resolución reclamada le causa perjuicios, ya que otorgó valor


probatorio a las primeras declaraciones de los policías, las cuales no
fueron desahogadas con la totalidad de formalidades que exige la ley;
por tanto, se traducen en pruebas irregulares e ilícitas. Agregó que las
primeras declaraciones de los policías no fueron sostenidas al momento
de desahogar los careos con los detenidos, por lo que no fueron
rendidas sin dudas ni reticencias. Añadió que dichas declaraciones
fueron redactadas en términos exactos, y contrario a lo que sostuvo la
autoridad responsable, no deben ser redactadas por el funcionario que
las recaba, sino debe asentarse lo que el testigo señaló con sus propios
términos y palabras. En ese sentido, alegó que los aprehensores no
vertieron las declaraciones, sino que éstas fueron confeccionadas por el
Ministerio Público y los testigos sólo se limitaron a firmarlas. Por ende,
dichas declaraciones son ilícitas, carecen de validez y son insuficientes
para acreditar la detención del quejoso.

8
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

c) La Magistrada valoró indebidamente las declaraciones de los policías,


en las que dijeron que aprehendieron al quejoso en compañía de sus co-
detenidos, tripulando dos vehículos, portando armas de fuego, en
posesión de cartuchos y dinero en dólares americanos. El quejoso
consideró que, de acuerdo con el principio de contradicción, dichas
declaraciones debieron ser consideradas de manera conjunta con los
careos constitucionales, ya que en las primeras no estuvo presente el
inculpado, ni su defensa y en las segundas sí. Agregó que la cuestión de
temporalidad no es la que objetivamente determina la versión más
fiable. Agregó que el tribunal de apelación lo deja en estado de
indefensión al indicar que es necesario que se ofrezcan más pruebas
para corroborar la retractación de los policías. Sin embargo, corresponde
al Ministerio Público, en su carácter de investigador, demostrar los
hechos que se le imputan.

d) La resolución reclamada trasgrede sus garantías de legalidad y


seguridad jurídica consagradas en el artículo 19 constitucional, al
modificar el auto de formal prisión emitido por la jueza natural por
considerarlo probable responsable en la comisión del delito de
delincuencia organizada, con el fin de cometer el delito de operaciones
con recursos de procedencia ilícita. Consideró el quejoso que ello es
ilegal pues se pasó por alto que el ilícito no está plenamente
demostrado. En ese sentido, agregó que no existe dato alguno que
demuestre que el quejoso realizara conductas delictivas de manera
reiterada de dirección o administración, y consideró que no se le debe
atribuir la conducta de trasportar y custodiar dinero. En suma, consideró
que la autoridad responsable no valoró de forma correcta las pruebas
que obran en el expediente.

e) La Magistrada vulneró las reglas de valoración de las pruebas referentes


a partes informativos, análisis técnicos, red de vínculos y registros, en
relación con los celulares supuestamente asegurados al quejoso y sus
co-detenidos, ya que todos esos datos fueron extraídos de los mismos,
con la particularidad de haberse vulnerado para ello derechos
fundamentales de sus propietarios. Ello es así, pues no existió un

9
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

mandamiento escrito de autoridad competente que autorizara extraer


esa información, pues la misma proviene de comunicaciones privadas
escritas, protegidas constitucionalmente y tratados internacionales. Por
tanto, las pruebas se obtuvieron de forma ilícita.

f) La sentencia contraría los derechos consagrados en el artículo 19


constitucional, ya que se dictó sin estar comprobada la probable
responsabilidad del mismo en la comisión de los delitos de delincuencia
organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, posesión
de cartuchos de uso exclusivo del ejército, armada y fuerza aérea,
portación de armas de fuego de uso exclusivo del ejército, armada y
fuerza aérea y portación de arma de fuego sin licencia, en términos del
artículo 168 del Código Federal de Procedimientos Penales.

g) La resolución combatida le causa agravio, ya que el tribunal de


apelación señaló que la conducta fue consumada de manera conjunta
con sus coinculpados, porque de acuerdo con la figura de la coautoría
se requiere el dominio funcional del hecho, es decir, debe existir un
pacto previo y común para delinquir con una división de trabajo, lo cual
no se actualiza.

h) La Magistrada debió aplicar a favor del quejoso el principio de


presunción de inocencia reconocido en los artículos constitucionales 14,
párrafo segundo, 16, párrafo primero, 19, párrafo primero, 21, párrafo
primero y 102 apartado A, párrafo segundo. Dicho principio implica que
el acusado no está obligado a probar la licitud de su conducta cuando se
le imputa la comisión de un delito, sino corresponde al fiscal acreditar la
existencia de los elementos constitutivos y la culpabilidad del imputado.

22. Sentencia de amparo. Las principales razones que consideró el Tribunal


de amparo para concederlo fueron, entre otras, las que siguen:

a) El examen efectuado por la autoridad responsable al cuerpo de los


delitos y la probable responsabilidad del quejoso se encuentra ajustado

10
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

a derecho, sin que se advierta violación a las garantías individuales. Por


tanto, estimó infundados los conceptos de violación hechos valer.

b) La resolución combatida se encuentra fundada y motivada, por lo que no


trasgrede las garantías de legalidad y seguridad, ya que la autoridad
responsable expuso las razones por las cuales se encuentran
acreditados los elementos de los delitos y la probable responsabilidad
del quejoso. Agregó que las pruebas fueron valoradas de manera
correcta.

c) No puede negarse valor probatorio a las declaraciones de los testigos


colaboradores por el solo hecho de tener esa calidad, ya que dicha
figura procesal se encuentra legalmente aceptada y reconocida en el
sistema jurídico en los artículos 14 y 35 de la Ley Federal Contra la
Delincuencia Organizada, y deben tener valor probatorio en términos de
los artículos 40 y 41 de dicha ley. Por consiguiente, dicha figura resulta
lícita al ser autorizada por la ley.

d) Es fundado pero inoperante el concepto de violación en el que se


sostiene que no se le reveló la identidad de los testigos colaboradores
por lo que se le dejó en estado de indefensión. Ello es así, puesto que
independientemente de la identidad de los testigos, las imputaciones
constan contra el solicitante del amparo, y sus términos y circunstancias,
han sido hechas de su conocimiento. Además, las pruebas de cargo que
constan en el sumario resultaron aptas para establecer la existencia de
una empresa criminal en las circunstancias de modo, tiempo y lugar que
quedaron detalladas, así como la probable adhesión del procesado.

e) Carece de razón jurídica el argumento vertido por el quejoso sobre que


a los testigos colaboradores sólo se les exhortó al momento de recabar
su testimonio y no se les protestó para conducirse con verdad, pues ello
no implica necesariamente que exista falsedad en sus aseveraciones.
En todo caso, tendría que acreditarse la apuntada falacia señalada por
el quejoso.

11
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

f) Asimismo, en relación con los argumentos sobre que es contrario a


derecho investir con la calidad de testigo a un “delincuente en potencia”
como los testigos colaboradores, toda persona física que manifieste ante
los funcionarios de la justicia lo que les consta, por haberlo percibido a
través de sus sentidos, en relación con el hecho investigado –como en
el caso dentro de la delincuencia organizada– es indudable que sus
narrativas constituyen verdaderos testimonios de cargo.

g) En otro aspecto, no le asiste la razón al quejoso en cuanto a que los


testigos colaboradores no demuestran su permanencia dentro de la
organización, ya que solo hacen una vaga referencia de su persona.
Dichas pruebas, concatenadas con las demás, cristalizan la prueba
circunstancial. Además, el hecho que hayan reconocido al quejoso a
través de fotografías no genera incertidumbre en sus declaraciones,
pues los mismos fueron emitidos con los requisitos previstos en el
Código Federal de Procedimientos Penales, sin que se advierta indicio
que reste credibilidad a sus manifestaciones.

h) La toma de fotografías del quejoso durante la etapa de averiguación


previa no constituye un acto de molestia que menoscabe o restrinja sus
derechos, dado que fue puesto en compañía de los demás involucrados
a disposición del Ministerio Público en calidad de detenido, por lo que
dicha autoridad, con sus facultades constitucionales, se encontraba
obligada a allegarse de todos los medios de prueba que estimara
pertinentes.

i) La anterior consideración también responde a las inconformidades


expuestas por el quejoso, relativas a la valoración de las pruebas de
análisis técnico de las agendas y red de vínculos de los teléfonos
celulares asegurados a los detenidos, pues dichos aparatos fueron
puestos a disposición de la autoridad ministerial como objetos del delito.

j) Es infundado que el auto de formal prisión dictado contra el hermano del


quejoso no resulta idóneo para acreditar el delito en análisis, puesto que
el quejoso probablemente formaba parte del Cártel de **********, y habría

12
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

sido quien después de la detención de **********, tomó el control y se


encargaba de bajar cargamentos de cocaína y distribuirla, además de
ser uno de los lugartenientes de **********.

k) Ante el cúmulo probatorio que permite tener por acreditado el cuerpo del
delito en análisis y hacer probable la responsabilidad penal del quejoso
en su comisión, no se está en el caso de presumir su inocencia. Por
consiguiente, la Magistrada no infringió en su perjuicio las garantías
consagradas en los artículos 14, 16 y 19 constitucionales.

l) Los elementos de prueba son aptos y suficientes para demostrar el


delito de operación con recursos de procedencia ilícita, pues no deben
valorarse aisladamente, sino adminiculados unos con otros para llegar al
descubrimiento de la verdad histórica de los hechos, como en el caso
aconteció.

m) Resulta infundado el argumento relativo a que el Ministerio Público no


demostró que el dinero asegurado proviene o representa ganancias
derivadas de la comisión de algún delito, pues para ello basta que no se
demuestre la legal procedencia de los recursos y que existan indicios
fundados de la dudosa procedencia de los mismos.

n) Se demostró –preponderantemente con la declaración de los policías– el


elemento objetivo relativo a las conductas atinentes a las armas de
fuego y cartuchos, consistente en que el sujeto activo haya portado
dichos artefactos de guerra. En ese sentido, no es cierto el argumento
planteado por el quejoso cuando alega que las declaraciones de los
aprehensores son improcedentes y carecen de valor al tener idéntica
redacción. La similitud pudo obedecer al estilo de redacción del
funcionario que las tomó, ya que los declarantes conocieron en forma
conjunta los hechos narrados. De ahí que sus testimonios revistan valor
probatorio, más aun tomando en cuenta que se robustecen con otros
elementos de prueba.

13
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

o) En relación con la circunstancia de que los policías, durante los careos


constitucionales con los detenidos, no hayan sostenido sus versiones
iniciales respecto de las circunstancias de modo y lugar en que relataron
ante la autoridad ministerial ocurrió la detención, así como el hallazgo de
armas y dinero extranjero, hasta la etapa procesal en que se dictó la
resolución reclamada no se aportó al proceso ningún dato de prueba
que justificara plenamente dichas retractaciones. Así pues, no existe
probanza que avale las manifestaciones que en dichas diligencias de
careo vertieron, ya que “pudieron ser múltiples” las razones que los
obligaron a conducirse como lo hicieron, atendiendo a la naturaleza de
los delitos que se reprochan, por lo que deben probarse
fehacientemente. De lo contrario resultaría que cualquiera que imputara
un hecho delictuoso a determinada persona, en su momento dado se
pusiera de acuerdo para retractarse de la acusación al momento de
verificarse los careos, lo que sin duda iría contra la buena administración
de justicia, así como de la interpretación lógica y jurídica de los medios
de prueba allegados al procedimiento penal, más aún que al declarar
ministerialmente, los policías fueron protestados para que se condujeran
con verdad en la diligencia en que iban a intervenir.

p) La sentencia agregó que las primeras declaraciones de todo testigo


deben prevalecer sobre las posteriores, atendiendo a su corroboración
con el resto del material de prueba.

q) Finalmente, destacó que no se demostró de manera plena que la


detención haya acontecido en las circunstancias de modo y lugar
aseveradas por el solicitante de amparo.

23. Agravios hechos valer en el recurso de revisión. El recurrente sostuvo


los razonamientos que se sintetizan a continuación:

a) El tribunal de amparo no analizó las siguientes impugnaciones que


hizo valer el quejoso:

14
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

i. la exclusión de los testimonios de los colaboradores **********,


********** y **********, debido a que son pruebas ilícitas, por
haberse desahogado sin haber rendido protesta de decir
verdad y sin haberlos enterado de las penas en que incurrían si
declaraban con falsedad, por derivar su testimonio de un acto
ilegal –como el reconocimiento a través de fotografías
previamente tomadas en la averiguación previa violando
derechos fundamentales, como el debido proceso, el derecho a
la intimidad y el derecho a la protección de datos personales;

ii. la exclusión de los testimonios de cargo integrados por las


primeras declaraciones de los aprehensores, dado que fueron
confeccionadas por el agente del Ministerio Público, pues “son
idénticas con todo y errores ortográficos”. Además, los policías
se retractaron de su dicho ante la autoridad judicial; y

iii. la exclusión de pruebas ilícitas relativas a partes informativos,


análisis técnicos, red de vínculos y registros, con relación a los
aparatos de telefonía móvil asegurados en la detención, ya que
fueron obtenidos sin que existiera un mandamiento escrito por
autoridad competente.

b) Contrario a lo sostenido en la sentencia de amparo, la autoridad


responsable omitió aplicar a favor del quejoso el principio de presunción
de inocencia que se encuentra implícito en los artículos 14, párrafo
segundo, 16, párrafo primero, 19 párrafo primero, 21 párrafo primero y
102 apartado A, párrafo segundo, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos. Dicho principio implica que el acusado no
está obligado a probar la licitud de su conducta cuando se le imputa un
delito, sino que incumbe al Ministerio Público acreditar los elementos
constitutivos del delito y la culpabilidad del inculpado, lo que no
aconteció en el caso.

VII. ESTUDIO DE FONDO

15
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

24. De la lectura de los agravios del quejoso, y en suplencia de la queja


deficiente16, se desprende que lo que argumenta esencialmente se relaciona
con lo siguiente: a) el estándar sobre valoración de las declaraciones
ministeriales, preparatorias y durante los careos; b) el estándar
constitucional sobre los requisitos para la detención; c) el estándar
constitucional de la prueba ilícita d) el estándar constitucional sobre la forma
en que debe llevarse a cabo una investigación de red de celulares; e) el
estándar constitucional sobre la toma y muestra de fotografías durante un
proceso penal; f) el estándar constitucional sobre las declaraciones de
testigos protegidos. Tales argumentos se consideran parcialmente fundados
y suficientes para modificar la sentencia recurrida, en atención a las
siguientes consideraciones.

a) Estándar sobre valoración de las declaraciones


ministeriales, preparatorias y durante los careos

25. De los alegatos del quejoso se desprende que considera que su detención
no se llevó a cabo en la hipótesis de flagrancia ni con orden judicial, lo que
hace su detención ilegal. Para llegar a dicha conclusión, el quejoso sostiene
que el tribunal unitario sólo tomó en consideración las primeras
declaraciones de los policías y no la totalidad del acervo probatorio. Lo
anterior, como se verá, impactaría en la forma en que se tiene por probada
la detención en flagrancia.

26. Esta Primera Sala considera importante resaltar, con base en la obligación
de fundamentación y motivación que deben tener las resoluciones
judiciales, que la sola transcripción de tesis es insuficiente para cumplir con
la exigencia constitucional de fundamentación, por lo que el juzgador debe
asentar las razones que demuestren, al menos, su aplicabilidad al caso
concreto. Al respecto, cabe destacar la tesis de rubro: JURISPRUDENCIA.
SU TRANSCRIPCIÓN POR LOS ÓRGANOS JURISDICCIONALES EN
16
Ley de Amparo vigente hasta dos de abril de dos mil trece:
Artículo 76 Bis. Las autoridades que conozcan del juicio de amparo deberán suplir la deficiencia de
los conceptos de violación de la demanda, así como la de los agravios formulados en los recursos
que esta ley establece, conforme a lo siguiente:
(…)
II. En materia penal, la suplencia operará aun ante la ausencia de conceptos de violación o de
agravios del reo.
(…)

16
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

SUS RESOLUCIONES, PUEDE SER APTA PARA FUNDARLAS Y


MOTIVARLAS, A CONDICIÓN DE QUE SE DEMUESTRE SU
APLICACIÓN AL CASO, que establece lo siguiente:

Las tesis jurisprudenciales emitidas por la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, funcionando en Pleno o en Salas, y las que dictan los Tribunales
Colegiados de Circuito, dentro de sus respectivas competencias, son el
resultado de la interpretación de las normas de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, así como de los tratados internacionales,
leyes federales, locales y disposiciones reglamentarias y, al mismo tiempo
constituyen normas de carácter positivo obligatorias para los tribunales
judiciales o jurisdiccionales, en términos de lo dispuesto en los artículos 192
y 193 de la Ley de Amparo, y 177 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de
la Federación. Sin embargo, como el artículo 16 constitucional obliga a toda
autoridad a fundar y motivar sus resoluciones, debe estimarse que la sola
transcripción de las tesis jurisprudenciales no es suficiente para cumplir con
la exigencia constitucional, sino que es necesario que el órgano
jurisdiccional asiente las consideraciones lógicas que demuestren, cuando
menos, su aplicabilidad al caso concreto independientemente de que, de
ser necesario, el juzgador complemente la aplicación de los criterios
jurisprudenciales en que se apoye, con razonamientos adicionales que
aseguren el cumplimiento de la referida garantía constitucional 17.

27. Esta Primera Sala observa que no se desprende del expediente que el
tribunal unitario haya justificado –más allá de citar un par de tesis, cuyo
contenido se podría contraponer18– su conclusión relativa a que las
declaraciones ministeriales de los policías eran las válidas, más aún si se
toma en consideración que existían diversos datos en el expediente que
aportaban elementos que contrariaban dichas declaraciones, y los cuales
debieron haber sido tomados en consideración.

28. Así pues, para llegar a la convicción de la forma de la detención es


necesario atender a las reglas de la sana crítica 19 y a los datos de
convicción que obran en el expediente que permitan, en un ejercicio de
ponderación entre todo el acervo probatorio, llegar a una conclusión

17
Tesis P./J.88/2000 de la Novena Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
correspondiente a septiembre de 2000, Tomo XII, Página: 8
18
La sentencia recurrida consideró que las primeras declaraciones eran las que serían válidas, con
base en las tesis de rubros: “PRUEBA TESTIMONIAL EN MATERIA PENAL. UNA DECLARACIÓN
POSTERIOR A LA INICIAL SÓLO PUEDE ENTENDERSE DESTINADA A SERVIR COMO
DENUNCIA DE LA ‘NO VERACIDAD’ DEL TESTIMONIO PRECEDENTE, PERO NO INVALIDA NI
AFECTA LOS EFECTOS DE AQUÉLLA AUTOMÁTICAMENTE, SINO QUE ESTÁ
CONDICIONADA A SU JUSTIFICACIÓN Y ACREDITACIÓN” y “CAREO. RETRACTACIÓN QUE
DEBE CONSIDERARSE PROCEDENTE”.
19
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en jurisprudencia pacífica, ha destacado que la
valoración probatoria debe apegarse a la sana crítica y la experiencia.

17
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

fundada. En ese sentido, es necesario realizar un ejercicio de ponderación


sobre los elementos probatorios que sean opuestos.

29. Esta Primera Sala, al resolver la contradicción de tesis 133/2005 y el


amparo directo 8/200820, estableció que los medios probatorios tienen una
importancia esencial dado que su función es formar el convencimiento del
juzgador sobre la verdad de los hechos objeto del proceso, los cuales se
rigen de acuerdo con los principios de pertinencia y de utilidad. El primero
de ellos implica que la prueba debe ser idónea para llegar al conocimiento
de la verdad, mientras que el segundo significa que su empleo se justifica
en la medida que conduzca a lograr lo que se pretende.

30. De una revisión del expediente, esta Primera Sala destaca que, para
determinar la forma en que fue detenido el quejoso –lo que es el origen
mismo del proceso en cuestión– es necesario tomar en consideración los
diferentes grupos de declaraciones, así como una pericial.

31. En primer lugar, las primeras declaraciones rendidas ante el Ministerio


Público por parte de los policías el 23 de diciembre de 2008, se observan
dos grupos correspondientes a los elementos policiales que circulaban en
dos diferentes patrullas. Dichas declaraciones destacan, en lo principal, que
aproximadamente a las cero horas con diez minutos del 23 de diciembre de
2008, cuando se encontraban en dos patrullas, los policías en cuestión
recibieron un reporte de que unas personas estaban realizando disparos de
armas de fuego por lo que acudieron al lugar reportado, y después de una
persecución de dos vehículos, lograron detenerlos 21. Los elementos de las
dos patrullas revisaron ambos automóviles. En el primer vehículo viajaban
cinco personas –incluido el quejoso– y se encontraron armas, cartuchos y
dinero22; en el segundo vehículo viajaban tres personas y se encontraron
armas y cartuchos23.

20
Contradicción de Tesis 133/2005, resuelta en sesión de dieciocho de octubre de dos mil ocho,
bajo la ponencia del Ministro Sergio A. Valls Hernández y Amparo Directo 8/2008 resuelto en
sesión de doce de agosto de dos mil nueve, bajo la ponencia de la Ministra Olga Sánchez Cordero
de García Villegas.
21
Declaración correspondiente a los elementos **********, ********** y ********** Trejo. (Fojas 19 a
27, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II) y Declaración correspondiente a los elementos **********,
**********, ********** y **********, (Hojas 28 a 35, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).
22
Declaración correspondiente a los elementos **********, ********** y **********. (Fojas 19 a 27,
Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).

18
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

32. Los dos grupos de declaraciones ministeriales rendidos por los policías son
idénticos entre sí en su contenido –incluyendo faltas de ortografía 24 y
redacción25– e, incluso, no se hacen modificaciones que diferencien las
diversas funciones o papeles de los policías durante la alegada persecución
y posterior detención26.

33. En relación con la similitud en contenido y redacción de las declaraciones


ministeriales de los policías, esta Primera Sala considera que es necesario
tener en consideración el siguiente estándar, analizado siempre de manera
integral con la totalidad del acervo probatorio.

34. Cuando existen dos o más declarantes que emplean términos similares o
idénticos se puede llegar a una conclusión plausible, basada en una
máxima de experiencia, que los declarantes pudieron haber sido
aleccionados, haciendo surgir una sospecha respecto de la credibilidad de
los mismos, pero también es cierto que su aplicación puede ser refutada o
confirmada con base en el estudio del acervo probatorio y de las
circunstancias específicas del caso27.

35. En ese sentido, el hecho que ciertas declaraciones sean prácticamente


idénticas no significa, por sí mismo, que éstas hayan sido inducidas. Una de
las hipótesis alternativas a la del aleccionamiento –la del estilo del
23
Declaración correspondiente a los elementos **********, **********, ********** y **********, (Hojas
28 a 35, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).
24
Entre otros, se encuentran los siguientes errores ortográficos idénticos en las declaraciones:
“Matricula”, “de color Pavon”, “numero”, “se aprecio que dicho rifle”, “telescopica”, “cañon”,
“milimetros”, “wesson”, “Dolares”, “sansung”, “nos informo”. Declaración correspondiente a los
elementos **********, ********** y **********. (Fojas 19 a 27, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II). B) “la
cual esta a cargo”, “nos informo”, “con boy”. Declaración correspondiente a los elementos **********,
**********, ********** y **********, (Hojas 28 a 35, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).
25
Entre otros, se encuentran los siguientes errores de redacción idénticos en las declaraciones: A)
“los nombre”, “se localizo entre otro sillon se localizo”, “vehículos antes mencionado”. Declaración
correspondiente a los elementos **********, ********** y **********. (Fojas 19 a 27, Tomo I, Causa
Penal 16/2009-II). B) “Que el de la voz yo laboro”, “y como nos encontrarnos cerca del lugar,
acudimos a ese lugar, y al llegar nos vimos que efectivamente”, “siguiendo por esta calle ultima
mencionada”, “una revisión de rutina en su economía corporal”, “mis compañero”, “las siguientes
objetos”, “URIAS, ,”. Declaración correspondiente a los elementos **********, **********, ********** y
**********, (Hojas 28 a 35, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).
26
“(…) siguiendo por esa calle y antes de llegar a la calle José María Gil, fue que ambos
automotores detuvieron la marcha, lo cual aprovechamos para que la unidad EA-162 que me
seguía, me rebasara y se detuviera delante del vehículo MARCA GENERAL MOTORS, TIPO
CHEVY PICK UP, COLOR AZUL, MODELO RECIENTE, PLACAS DE CIRCULACIÓN **********,
DEL ESTADO DE JALISCO, el cual era el vehículo que iba a la punta y la unidad que mantengo a
mi mando la detuve”. El subrayado destaca que dichas frases se repiten indistintamente en las
declaraciones de quien manejaba la patrulla y las demás personas. Declaración correspondiente a
los elementos **********, ********** y **********. (Fojas 19 a 27, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II).
27
Contradicción de Tesis 559/2012, resuelta en sesión de veintiuno de agosto de dos mil trece,
bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

19
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

funcionario que toma las declaraciones o que realiza el parte– para sostener
que la similitud en los términos empleados en las declaraciones no
necesariamente se debe al aleccionamiento de los testigos 28. Por tanto,
como ya se destacó, lo que corresponde es analizar esas declaraciones vis
a vis los demás elementos probatorios.

36. En segundo lugar, las declaraciones brindadas por los ocho detenidos –
incluido el quejoso– el 24 de diciembre de 2008, así como las declaraciones
preparatorias de los mismos rendidas el 17 y 19 de marzo de 2009 son
consistentes en declarar que no fueron detenidos en las circunstancias
descritas de persecución, alcance y detención en el modo descrito por los
policías en su declaración ministerial, sino que la detención se llevó a cabo
dentro29 o llegando30 a un inmueble por parte de personal militar y/o vestidos
28
Contradicción de Tesis 559/2012, resuelta en sesión de veintiuno de agosto de dos mil trece,
bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
29
“[…] fui aprehendido el día 23 veintitrés de diciembre del presente año, en la ciudad de Zapopan,
Jalisco, por elementos al parecer militares o federales […]”.Declaración ministerial de
**********, de veinticuatro de diciembre de dos mil ocho (Foja 81, Tomo I). “[…] me asomé por
la ventana y estábamos rodeados por militares, policías como a los tres segundos patearon y la
abrieron […]”.Declaración ministerial de **********, de veinticuatro de diciembre de dos mil
ocho (Foja 116, Tomo I). “[…] fue cuando vi que entraron unos agentes federales vestidos de negro
y militares […]”.Declaración ministerial de **********, de veinticuatro de diciembre de dos mil
ocho (Foja 151, Tomo I). “[…] en eso estábamos, cuando de pronto se escuchó el ruido de varios
vehículos y llegaron los militares y se metieron a la casa […]”. Declaración preparatoria de
**********, de diecisiete de marzo de dos mil nueve (Foja 573, Tomo V). “[…] me referí por
coacción de los Agentes Federales de Investigación que me detuvieron […] también quiero decir
que es totalmente falso lo que dicen los policías de seguridad pública que declararon ante el
Ministerio Público de Guadalajara, pues ellos no nos detuvieron, y nuestra detención no fue en la
forma que ellos dicen […] sino vimos que los militares al momento que nos detienen, encontraron
dichos objetos […]”.Declaración preparatoria de ********** de diecisiete de marzo de dos mil
nueve (Foja 566, Tomo V). “[…] en eso llegaron los militares, se metieron al domicilio, nos sacaron
a golpes, nos detuvieron y revisaron el vehículo tipo camper […]”.Declaración preparatoria de
**********, de diecisiete de marzo de dos mil nueve (Foja 579, Tomo V). “[…] cuando de
repente llegaron los militares, patearon la puerta y se metieron a la casa, nos empezaron a golpear
y a buscar cosas en la casa […]”. Declaración preparatoria de **********, de diecisiete de
marzo de dos mil nueve (Foja 585, Tomo V). “[…] de pronto se escuchó el ruido de vehículos y
llegaron los militares y patearon la puerta de la casa y se metieron, nos detuvieron y nos
empezaron a golpearnos y a buscar cosas […]”. Declaración preparatoria de **********, de
diecisiete de marzo de dos mil nueve (Foja 595, Tomo V). “También quiero decir que es totalmente
falso lo que dicen los policías de seguridad pública que declararon ante el Ministerio Público de
Guadalajara, pues ellos no nos detuvieron, y nuestra detención no fue en la forma en que ellos
dicen, pues la verdad es que yo y ********** nos encontrábamos en el interior de la casa, en
compañía de **********, **********, ********** y **********, pero en eso llegaron
los militares, patearon la puerta, esculcaron toda la casa […]”.Declaración preparatoria de
**********, de diecinueve de marzo de dos mil nueve (Foja 623, Tomo V).
30
“[…] al llegar a las afueras del domicilio en el vehículo que traía, me lleve la sorpresa que había
unas patrullas rodeando el domicilio, y muchos militares. Los del ejercito, estaban dentro y fuera
del domicilio, por lo que uno de ellos me hizo el alto para una revisión […]”.Declaración
preparatoria de ********** (Foja 609, Tomo V). “[…] cuando al ir por la calle nos percatamos
de que había patrullas de policías y militares y sin tener temor alguno seguimos avanzando cuando
nos hacen la parada una persona vestida de verde, al parecer militar y nos pide que bajemos del
carro […]”.Testimonial **********, de veinte de marzo de dos mil nueve (Foja 886, Tomo V).

20
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

de negro31, y que los elementos de la policía estatal no fueron sus


aprehensores32. Todas las declaraciones son consistentes en declarar que
la policía llegó una vez que las ocho personas estaban detenidas.

37. En tercer lugar, el 20 de marzo de 2009, en los careos procesales


realizados ante un juez federal en el Centro Federal de Readaptación Social
Número Cuatro “Noroeste” entre los procesados –incluido el quejoso– y los
siete policías aprehensores quienes habían realizado la puesta a
disposición el 23 de diciembre de 2008, éstos últimos se retractaron de su
declaración rendida ante el agente del Ministerio Público en esa fecha, y
aclararon que la detención de los inculpados fue realizada por elementos
militares, que ellos únicamente llegaron a brindar apoyo consistente en
seguridad perimetral del lugar donde los elementos castrenses ingresaron, y
que la detención fue realizada en el interior de un domicilio. Agregaron que
ellos presentaron a los detenidos al Ministerio Público porque los militares
no quisieron hacerse cargo e incluso destacaron que el referido fiscal indicó
a los policías que iban a “acomodar” el parte para que ellos únicamente
firmaran33.

38. En cuarto lugar, el dictamen químico realizado por el Ministerio Público,


destinado a determinar si el quejoso –y los demás detenidos– habían

31
“[…] el día lunes como a las 10 diez de la noche llegó gente vestida de negro y nos llevo un lugar
que creo es la procuraduría de Jalisco […]”. Declaración de **********, de veinticuatro de
diciembre de dos mil ocho (Foja 169, Tomo I). “[…] fue cuando vi que entraron unos agentes
federales vestidos de negro y militares […]”.Declaración ministerial de **********, de
veinticuatro de diciembre de dos mil ocho (Foja 151, Tomo I).
32
Ver las declaraciones ministeriales Fojas 80 a 205, Tomo I y preparatorias 562 a 616 y 6121 a
623, Tomo V, Causa penal 16/2009-II.
33
“(…Él) fue en apoyo a personal militar (y) el Ministerio Público le indicó que por ser un servicio de
relevancia, él se iba a encargar de acomodar todo, y le dijo que firmara la declaración que el mismo
Ministerio Público redactó en apoyo al servicio.” Careo entre el quejoso y el policía **********, folio
872. “(…) los militares no quisieron firmar la declaración y el Ministerio Público le dijo al declarante
que se trataba de un servicio de relevancia y que ellos iban a acomodar el parte.” Careo entre el
quejoso y el policía **********, folio 874. “(…) los militares no quisieron hacerse cargo del servicio y
ya en la procuraduría del Estado de Jalisco, el Ministerio Público les dio al declarante y sus
compañeros a firmar la declaración”. Careo entre el quejoso y el policía **********, folio 876. “(…) el
Ministerio Público, al ver que los militares se habían retirado, les dijo que firmaran el documento”.
Careo entre el quejoso y el policía **********, folio 877. “(…) que fue en apoyo al Ejército, el cual
después se retiró y el agente del Ministerio Público les dijo que se iban a hacer cargo del servicio”.
Careo entre el quejoso y el policía **********, folio 880. “(…) que cuando llegaron a la Procuraduría
del Estado de Jalisco, el declarante desconoce por qué los elementos militares se retiraron sin
haber hecho la remisión, a lo cual el Ministerio Público le dio seguimiento a la remisión y como el
declarante y sus compañeros estuvieron en apoyo, tuvieron que firmar la hoja de remisión que hizo
el Ministerio Público”. Careo entre el quejoso y el policía **********, folio 882. “(…) los militares no
hicieron parte informativo, y los (sic) Ministerio Público (dijeron) que ellos se iban a hacer cargo de
la remisión y al declarante le dijeron que firmara, pero no se dio cuenta de lo que firmó”. Careo
entre el quejoso y el policía **********, folio 884.

21
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

disparado –como se advirtió que fue el hecho que habría dado pie a la
denuncia anónima y posterior persecución que terminó con la alegada
flagrancia de posesión de armas y dinero34– destaca que no existían restos
de deflagración alguna35; es decir, con base en dicho dictamen, ninguna de
las personas detenidas –incluido el quejoso– disparó un arma.

39. Por otro lado, esta Primera Sala observa que no existe motivación en la
sentencia recurrida sobre el hecho que las razones para el cambio de
posición de los policías en los careos “pudieron ser múltiples”, en virtud de
la “naturaleza de los delitos que se reprochan”. Tampoco se observa que el
juez de la causa, durante los careos, hubiera hecho preguntas tendientes a
desentrañar el porqué del cambio de declaraciones y, en consecuencia, la
verdad de lo sucedido el día de la detención.

40. En conclusión, esta Primera Sala observa que, de conformidad con los
estándares previamente establecidos, así como con base en las reglas de la
sana crítica y con el acervo probatorio que obra en el expediente, se deberá
realizar el pertinente análisis para determinar las circunstancias en las que
se llevó a cabo la detención y, en su caso, para establecer si se cumplieron
o no los estándares relativos a la detención en relación con el quejoso.

b) Estándar constitucional sobre detención

41. Tal como se manifestó anteriormente, de los agravios del quejoso se


desprende que considera que la detención no se llevó a cabo en flagrancia
ni con mandamiento expreso de la autoridad competente. De conformidad
con la sentencia recurrida, el quejoso no habría demostrado “de manera

34
Las declaraciones ministeriales de los policías manifiestan que se dio una persecución de dos
carros respecto de los cuales había una denuncia anónima en el sentido que sus tripulantes se
encontraban realizando unos disparos de armas de fuego, razón por la cual las patrullas policiales
se dirigieron al lugar denunciado y, una vez ubicados los vehículos, éstos se dieron a la fuga, por lo
que las patrullas los siguieron. De conformidad con dichas declaraciones, la denuncia proporcionó
datos sobre las especificaciones de ambos carros (marca, color, placa) dejando claro que las
personas que iban en los vehículos habían realizado disparos, lo cual fue la razón para la denuncia
misma y para que las patrullas policiales fueran al lugar de los hechos. Dichas declaraciones
destacan que cuando las patrullas llegaron al lugar citado, los carros se dieron a la fuga, por lo que
se dio la persecución y, posteriormente, la detención. Cfr. Declaración correspondiente a los
elementos **********, ********** y**********, fojas 19 A 27, Tomo I. Declaración correspondiente a los
elementos **********, **********, ********** y **********, fojas 28 a 35, Tomo I.
35
Dictamen químico de rodizanato de sodio realizado el 25 de diciembre de 2008. Hojas 136 y 137,
Tomo II, Causa Penal 16/2009-II.

22
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

plena” que la detención hubiera acontecido en las circunstancias de modo y


lugar aseveradas por él; es decir, el tribunal consideró que la detención del
quejoso se dio en las circunstancias sostenidas por los policías en sus
declaraciones ministeriales.

42. Al respecto, esta Primera Sala considera que, con base en la conclusión
que se llegue en cuanto al análisis realizado en el anterior acápite, será
necesario que se revise si la detención del quejoso se llevó a cabo de
conformidad con los estándares constitucionales y de conformidad con los
precedentes de esta Suprema Corte de Justicia36.

43. En ese sentido, es importante recordar que toda persona tiene no sólo la
legítima expectativa, sino el derecho a no ser molestada por la autoridad,
salvo por causas justificadas. Lo anterior tiene la finalidad de evitar abusos.
Por tanto, el estándar en la limitación al derecho humano de libertad
personal es de carácter excepcionalísimo y del más estricto rigor. Por ello,
corresponderá probar a la autoridad que tenía elementos objetivos y
razonables para justificar válidamente la afectación a la libertad y seguridad
personal37.

44. El artículo 16 constitucional, en la parte que interesa, establece:

Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles


o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad
competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.
(…)

No podrá librarse orden de aprehensión sino por la autoridad judicial y


sin que preceda denuncia o querella de un hecho que la ley señale
como delito, sancionado con pena privativa de libertad y obren datos
que establezcan que se ha cometido ese hecho y que exista la
probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su comisión.
(…)
36
Contradicción de tesis 105/2006-PS, resuelta en sesión de Primera Sala correspondiente al
quince de noviembre de dos mil seis, bajo la ponencia del Ministro José Ramón Cossío Díaz.
Amparo en revisión 135/2011, resuelto en sesión de Primera Sala correspondiente al seis de
febrero de dos mil trece, bajo la ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Amparo
directo en revisión 2470/2011, resuelto en sesión de Primera Sala correspondiente al seis de
febrero de dos mil trece, bajo la ponencia del Ministro José Ramón Cossío Díaz. Amparo directo en
revisión 3463/2012, Ministro Ponente José Ramón Cossío. Secretario Julio Veredín Serna. Amparo
directo 14/2011. Juicio de Amparo Directo 14/2011, bajo la ponencia del Ministro José Ramón
Cossío Díaz. Resuelto en sesión de nueve de noviembre de dos mil once por Unanimidad de
Votos. Así como el diverso Amparo Directo en Revisión 2480/2012, bajo la Ponencia del Ministro
Jorge Mario Pardo Rebolledo. Resuelto igualmente por Unanimidad de Votos.
37
Amparo en revisión 703/2013, **********. Ministro Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
Secretario: José Alberto Mosqueda. (Pendiente de engrose).

23
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que


esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo
cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad más
cercana y ésta con la misma prontitud, a la del Ministerio Público.
Existirá un registro inmediato de la detención. (…)

45. De conformidad con los precedentes citados, el escrutinio de la autoridad


judicial debía ser la condición rectora y preferente en el régimen de
detenciones; es decir, en principio, toda detención debe estar precedida por
una autorización emitida por un juez tras analizar si la solicitud de la
autoridad ministerial para privar de la libertad a un individuo, cumplía o no
con las formalidades requeridas por la Constitución. Mientras que el
Ministerio Público tiene el deber de perseguir el delito y, por tanto, tiene
interés en que las detenciones se ejecuten, la autoridad judicial tiene el
llamado institucional de fungir como contrapeso, esto es, como tercero
imparcial, capaz de invalidar las detenciones contrarias a los derechos
reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales.

46. Ahora bien, una de las formas constitucionalmente previstas para la


privación de la libertad personal es la flagrancia, respecto la cual esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha realizado diversos
pronunciamientos38. Para que la detención en flagrancia sea válida, tiene
que darse alguno de los siguientes supuestos:

a) La autoridad puede aprehender al aparente autor del delito si


observa directamente que la acción se está cometiendo en ese
preciso instante, esto es, en el iter criminis.

b) La autoridad puede iniciar la persecución del aparente autor del


delito para aprehenderlo si, mediante elementos objetivos, es
posible identificarlo y corroborar que, apenas en el momento
inmediato anterior, se encontraba cometiendo el delito denunciado.

38
Sobre el particular, esta Primera Sala resolvió el Juicio de Amparo Directo 14/2011, bajo la
ponencia del Ministro José Ramón Cossío Díaz. Resuelto en sesión de nueve de noviembre de dos
mil once por Unanimidad de Votos. Así como el diverso Amparo Directo en Revisión 2480/2012,
bajo la Ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Resuelto igualmente por Unanimidad
de Votos.

24
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

47. La Primera Sala ha destacado que una “actitud sospechosa”, nerviosa o a


cualquier otro motivo relacionado con la apariencia de una persona, no es
una causa válida para impulsar una detención amparada bajo el concepto
flagrancia, ya que éste siempre tenía implícito un elemento sorpresa tanto
para los particulares que son testigos, como para la autoridad aprehensora.
En contraste, cuando no hay ese elemento sorpresa –porque ya se ha
iniciado una investigación que arroja datos sobre la probable
responsabilidad de una persona– la detención requerirá estar precedida por
el dictado de una orden de aprehensión.

48. Además, la Primera Sala ha dado lineamientos generales sobre lo que tiene
que hacer una autoridad policial cuando tiene conocimiento, mediante una
denuncia informal39, del hecho que en un lugar se esté cometiendo o se
acabe de cometer un delito en flagrancia. Los lineamientos referidos son los
siguientes:

a) Cuando la policía recibe información que en un lugar público se está


cometiendo o se acaba de cometer un delito, debe -inmediatamente y
de ser posible- informar a la autoridad ministerial para que ésta, con
los elementos de información que tenga disponibles, solicite a la
autoridad judicial que libre una orden de aprehensión contra quienes
sean señalados como probables responsables. El agotamiento de
esta acción siempre debe ser favorecido, con base en el principio de
excepcionalidad de las detenciones no autorizadas judicialmente.

b) Ahora bien, por la urgencia que caracteriza a las circunstancias


descritas y con fundamento en el quinto párrafo del artículo 16
constitucional40, no es necesario que la policía espere la autorización
judicial para desplegarse hasta el lugar de los hechos para detener la
comisión del delito y aprehender al sujeto activo.

39
Se refiere a aquellas denuncias que no se rinden ante el Ministerio Público en las condiciones de
regularidad formal que deben operar ordinariamente. Como ejemplos de denuncias informales
tenemos: llamadas a la policía (anónimas o no) de particulares que son víctimas o testigos del
delito; o aquellas denuncias de testigos o víctimas que se realizan directa y presencialmente ante
la policía y que también versan sobre hechos delictivos recién cometidos o que se están
cometiendo.
40
Esto no torna irrelevante el deber de informar, cuando sea posible, al Ministerio Público de los
datos denunciados, pues a partir de ese momento éste puede iniciar una investigación, relacionar
datos y empezar a investigar de modo eficiente y veloz.

25
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

49. Posteriormente, en el amparo directo en revisión 3463/2012, la Primera Sala


analizó las condiciones que podrían justificar un acto de molestia para el
individuo –lo que llamó control preventivo provisional– y que, con base en
dicho acto, se dé una detención en flagrancia. Si tras un control provisional
preventivo legítimo los agentes policiales advierten la comisión flagrante de
algún delito, la detención del sujeto controlado será lícita y, en
consecuencia, lo serán las pruebas descubiertas en la revisión que, a su
vez, tendrán pleno valor jurídico para ser ofrecidas en juicio.

50. En el amparo directo en revisión 1596/2014, la Primera Sala continuó


desarrollando el anterior estándar. Al respecto destacó que el derecho a la
libertad personal no es absoluto41. Consecuentemente, aunque este control
preventivo provisional no tiene un sustento expreso en el texto
constitucional, deriva de las facultades que tienen los elementos de
seguridad pública en la prevención, investigación y persecución de posibles
conductas que afecten los derechos de los demás y, por ende, prohibidas
por el ordenamiento jurídico, de conformidad con el artículo 21 de la
Constitución Federal42.

51. Así pues, para efectos del control preventivo provisional y siguiendo la línea
argumentativa del amparo directo en revisión 3463/2012, se pueden
distinguir tres niveles de contacto entre una autoridad que ejerce facultades
de seguridad pública y una tercera persona: a) simple inmediación entre el
agente de seguridad y el individuo, para efectos de investigación,
identificación o de prevención del delito; b) restricción temporal del ejercicio
de un derecho, como puede ser la libertad personal, propiedad, libre
circulación o intimidad, y c) detención en estricto sentido.

41
Los párrafos 50-51 corresponden a las consideraciones del amparo directo en revisión
1596/2014. Primera Sala. Ministro Ponente: Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario: Miguel
Antonio Núñez, decidido el tres de septiembre de dos mil catorce.
42
En el Caso Cabrera y Montiel vs. México, la Corte Interamericana estableció que: “(…) si bien el
Estado tiene el derecho y la obligación de garantizar su seguridad y mantener el orden público, su
poder no es ilimitado, pues tiene el deber, en todo momento, de aplicar procedimientos conformes
a Derecho y respetuosos de los derechos fundamentales, a todo individuo que se encuentre bajo
su jurisdicción”. Cfr., Corte IDH. Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs. México. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2010. Serie C No.
220, párr. 87. Ver también Caso Bámaca Velásquez vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 25 de
noviembre de 2000. Serie C No. 70, párr. 174; Caso Juan Humberto Sánchez vs. Honduras.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de junio de 2003. Serie C
No. 99, párr. 111, y Caso Servellón García y otros vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152, párr. 86.

26
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

52. Ahora bien, corresponde recordar los estándares constitucionales que


deben seguirse una vez que se ha dado una detención en flagrancia. Al
respecto, esta Primera Sala ha determinado que el control judicial posterior
a la privación de la libertad en flagrancia debe ser especialmente cuidadoso
y que el juez debe ponderar si la autoridad aprehensora contaba con datos
suficientes que le permitieran identificar con certeza a la persona acusada.
Además, se debe evaluar el margen de error que pudo haberse producido
tomando como base la exactitud y precisión de los datos aportados por la
denuncia. El principio de presunción de inocencia se proyecta desde la
propia detención.

53. Así, quien afirma la legalidad y constitucionalidad de la detención debe


poder defenderla ante el juez. Por tanto, quien afirma que la persona
capturada fue sorprendida en flagrancia tiene la carga de la prueba. El
escrutinio posterior a la detención es de suma importancia, ya que el
descubrimiento de que se actualizó una situación de privación ilegal de la
libertad, necesariamente debía desencadenar el reproche y la exigencia de
responsabilidad que jurídicamente correspondan.

54. Finalmente, esta Primera Sala observa, como tema de apreciación


constitucional, que el análisis sobre los requisitos de la flagrancia debe
realizarse con un escrutinio estricto y tomando en consideración la totalidad
de los elementos conducentes. En todo caso, esta Primera Sala recuerda
que corresponde a la autoridad ministerial acreditar el hecho delictivo
imputado bajo cualquier supuesto, lo que tiene estrecha relación, además,
con el principio de presunción de inocencia.

55. Tal como se ha destacado, en el presente caso se deberá determinar, con


base en los estándares sobre la valoración de la integralidad de la prueba
que obra en el expediente si, en el presente caso, se cumple con el
estándar constitucional de que quien afirma la legalidad y constitucionalidad
de la detención la ha probado y defendido ante la autoridad judicial
correspondiente. Como consecuencia de dicho análisis, se deberá analizar
si, en el presente caso, se llevó a cabo una detención con base en los
estándares constitucionales citados.

27
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

c) Estándar constitucional sobre la ilicitud de la prueba

56. Si luego del anterior análisis se llegara a la conclusión que las autoridades
pertinentes no han probado la legalidad y constitucionalidad de la detención,
lo que tendría como consecuencia que ésta no se habría dado de la manera
relatada por los policías en sus declaraciones ministeriales, correspondería
determinar las consecuencias de ello en relación con el estándar sobre la
prueba obtenida durante la misma.

57. Del expediente se desprende que existe la evidencia física –fotográfica– del
armamento y del dinero alegadamente encontrado durante la detención. Por
otro lado, la declaración ministerial de los policías establece que dicho
material fue encontrado en los automóviles. Asimismo, existe evidencia
física de la existencia de celulares, algunos de los cuales fueron
reconocidos por los detenidos y otros no.

58. Esta Primera Sala recuerda que la nulidad o invalidez de una prueba se
encuentra relacionada con el cumplimiento de las reglas que rigen la
materia probatoria –validez formal o legal–, o con su respeto a los derechos
fundamentales –validez material o no arbitrariedad– 43. Así, respecto del
cumplimiento de las reglas de la materia probatoria, una prueba sólo será
considerada válida formalmente cuando su ofrecimiento, admisión y
eventual desahogo se realicen en cumplimiento con el marco jurídico
aplicable.

59. Por otro lado, una prueba será considerada válida materialmente cuando,
siendo legal, se obtenga en forma compatible con los derechos
fundamentales de las personas involucradas en el proceso o litigio en
cuestión44. El incumplimiento de este segundo requisito ha dado lugar a lo
que se conoce como regla de exclusión de la prueba ilícita –directa o
indirecta.

43
Contradicción de Tesis 559/2012. Ministro Zaldívar, resuelta en sesión de veintiuno de agosto de
dos mil trece, bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
44
Ídem.

28
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

60. Además, esta Primera Sala recuerda que, con base en los estándares
constitucionales establecidos por esta Suprema Corte de Justicia, que la
exclusión de la prueba ilícita aplica tanto a la prueba obtenida como
resultado directo de una violación constitucional, como a la prueba
indirectamente derivada de dicha violación.45 En sentido similar, la Corte
Interamericana de Derechos Humanos ha considerado que las pruebas
obtenidas en violación a los derechos humanos de las personas deben
considerarse inadmisibles46.

61. En el amparo directo 9/2008, esta Primera Sala sentó criterios relacionados
con la exclusión de la prueba obtenida de forma ilícita. Al respecto, cabe
destacar lo siguiente:

(…) el derecho a un debido proceso, enmarcado en la garantía de


legalidad que se encuentra protegida por nuestro artículo 14
constitucional, mismo que, a juicio de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación, también comprende el derecho consistente
en no ser juzgado a partir de las pruebas cuya obtención se
encuentra al margen de las exigencias constitucionales y legales.

Así, el artículo 14 constitucional establece que las personas


no pueden ser privadas de sus propiedades, posesiones o
derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales en
el que se cumplan las formalidades esenciales del
procedimiento.47Lo anterior significa que sólo si el debido proceso
45
PRUEBA ILÍCITA. LAS PRUEBAS OBTENIDAS, DIRECTA O INDIRECTAMENTE, VIOLANDO
DERECHOS FUNDAMENTALES, NO SURTEN EFECTO ALGUNO. La fuerza normativa de la
Constitución y el carácter inviolable de los derechos fundamentales se proyectan sobre todos los
integrantes de la colectividad, de tal modo que todos los sujetos del ordenamiento, sin
excepciones, están obligados a respetar los derechos fundamentales de la persona en todas sus
actuaciones, incluyendo la de búsqueda y ofrecimiento de pruebas, es decir, de aquellos elementos
o datos de la realidad con los cuales poder defender posteriormente sus pretensiones ante los
órganos jurisdiccionales. Así, a juicio de esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, las pruebas obtenidas, directa o indirectamente violando derechos fundamentales, no
surtirán efecto alguno. Esta afirmación afecta tanto a las pruebas obtenidas por los poderes
públicos, como a aquellas obtenidas, por su cuenta y riesgo, por un particular. Asimismo, la
ineficacia de la prueba no sólo afecta a las pruebas obtenidas directamente en el acto constitutivo
de la violación de un derecho fundamental, sino también a las adquiridas a partir o a resultas de
aquéllas, aunque en su consecución se hayan cumplido todos los requisitos constitucionales. Tanto
unas como otras han sido conseguidas gracias a la violación de un derecho fundamental -las
primeras de forma directa y las segundas de modo indirecto-, por lo que, en pura lógica, de
acuerdo con la regla de exclusión, no pueden ser utilizadas en un proceso judicial.
Amparo directo en revisión 1621/2010. 15 de junio de 2011. Cinco votos. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretario Javier Mijangos y González.
Ver también Bloom, Robert y Brodin Mark, Criminal Procedure, ASPEN Publishers, pág. 204.
46
Cfr. Corte IDH. Caso Lori Berenson Mejía vs. Perú. Sentencia de 25 de noviembre de
2004. Serie C.
47
En este sentido se ha pronunciado el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación en la jurisprudencia P./J. 45/95, de cuyo contenido establece: “FORMALIDADES
ESENCIALES DEL PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE GARANTIZAN UNA ADECUADA Y
OPORTUNA DEFENSA PREVIA AL ACTO PRIVATIVO. La garantía de audiencia establecida por
el artículo 14 constitucional consiste en otorgar al gobernado la oportunidad de defensa
previamente al acto probativo de la vida, libertad, propiedad, posesiones o derechos, y su debido

29
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

ha sido respetado procede imponer a una persona, la sanción


legalmente establecida.

La nulidad de la prueba ilícita es un derecho sustantivo que le


asiste al inculpado durante todo el proceso y cuya protección
puede hacer valer frente a los tribunales alegando como
fundamento: i) el artículo 14 constitucional, al establecer como
condición de validez de una sentencia penal, el respeto a las
formalidades esenciales del procedimiento, ii) el derecho de que
los jueces se conduzcan con imparcialidad, en términos del artículo
17 constitucional y iii) el derecho a una defensa adecuada que
asiste a todo inculpado de acuerdo con el artículo 20, fracción IX
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En efecto, si se pretende el respeto al derecho de ser juzgado por


tribunales imparciales y el derecho a una defensa adecuada, es
claro que una prueba cuya obtención ha sido irregular (ya sea por
contravenir el orden constitucional o el legal), no puede sino ser
considerada inválida. De otra forma, es claro que el inculpado
estaría en condición de desventaja para hacer valer su defensa.

62. Como consecuencia de lo anterior se emitió la siguiente tesis aislada:


“PRUEBA ILÍCITA. EL DERECHO A UN DEBIDO PROCESO
COMPRENDE EL DERECHO A NO SER JUZGADO A PARTIR DE
PRUEBAS OBTENIDAS AL MARGEN DE LAS EXIGENCIAS
CONSTITUCIONALES Y LEGALES.”48

respeto impone a las autoridades, entre otras obligaciones, la de que en el juicio se siga “se
cumplan las formalidades esenciales del procedimiento”. Estas son las que resultan necesarias
para garantizar la defensa adecuada antes del acto de privación y que, de manera genérica, se
traducen en los siguientes requisitos: 1) la notificación del inicio del procedimiento y sus
consecuencias; 2) La oportunidad de ofrecer y desahogar las pruebas en que se finque la defensa;
3) La oportunidad de alegar; y 4) El dictado de una resolución que dirima las cuestiones debatidas.
De no respetarse estos requisitos, se dejaría de cumplir con el fin de la garantía de audiencia, que
es evitar la indefensión del afectado”. Los datos de identificación son los siguientes: Novena
Época, Instancia: Pleno, Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Tomo II,
Diciembre de 1995, Página: 133.
48
Tesis 1a./J. 139/2011 de la Décima Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Libro III, correspondiente a diciembre de 2011, Tomo III, Página: 2057, cuyo texto es el siguiente:
“Exigir la nulidad de la prueba ilícita es una garantía que le asiste al inculpado durante todo el
proceso y cuya protección puede hacer valer frente a los tribunales alegando como fundamento: (i)
el artículo 14 constitucional, al establecer como condición de validez de una sentencia penal, el
respeto a las formalidades esenciales del procedimiento, (ii) el derecho de que los jueces se
conduzcan con imparcialidad, en términos del artículo 17 constitucional y (iii) el derecho a una
defensa adecuada que asiste a todo inculpado de acuerdo con el artículo 20, fracción IX de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. En este sentido, si se pretende el respeto
al derecho de ser juzgado por tribunales imparciales y el derecho a una defensa adecuada, es
claro que una prueba cuya obtención ha sido irregular (ya sea por contravenir el orden
constitucional o el legal), no puede sino ser considerada inválida. De otra forma, es claro que el
inculpado estaría en condición de desventaja para hacer valer su defensa. Por ello, la regla de
exclusión de la prueba ilícita se encuentra implícitamente prevista en nuestro orden constitucional.
Asimismo, el artículo 206 del Código Federal de Procedimientos Penales establece, a contrario
sensu, que ninguna prueba que vaya contra el derecho debe ser admitida. Esto deriva de la
posición preferente de los derechos fundamentales en el ordenamiento y de su afirmada condición
de inviolables.”

30
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

63. De conformidad con dicho precedente, en el orden constitucional mexicano


no existe justificación para que la responsabilidad penal de una persona,
sobre todo de manera plena, se encuentre sustentada en pruebas
adquiridas de manera contraria a derecho, puesto que, de esa forma, se
vulneran los derechos humanos al debido proceso, la legalidad, la
presunción de inocencia y la debida defensa que tiene todo inculpado en un
procedimiento de ese tipo49.

64. En ese sentido, no sólo se ha sujetado la ilicitud de una prueba a que


cumpla con los estándares legales para su formación, sino que dicha noción
se extiende a todos los casos en donde el medio de convicción se obtiene
eludiendo normas constitucionales, dado que, en esa medida, se torna
irremediable la ilegalidad de las pruebas que se obtienen directa o
indirectamente por la comisión de violaciones a derechos fundamentales. Al
respecto, cabe destacar la siguiente tesis de jurisprudencia: “PRUEBAS EN
EL PROCEDIMIENTO PENAL. SUPUESTOS EN QUE DEBE
NULIFICARSE SU EFICACIA”.50

65. Con base en el anterior estándar, si se determina que no se cumplieron con


los estándares constitucionales sobre detención (supra), se deberá resolver
respecto de la validez de las pruebas recabadas durante la misma
(armamento, dinero y celulares). En consistencia con los estándares
constitucionales destacados en el presente acápite, de considerar que
aquéllas constituyen una prueba ilícita, no deberán ser tomadas en
consideración.

49
Amparo directo 4/2012, resuelto en sesión de diecisiete de octubre de dos mil doce, bajo la
ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo.
50
Tesis 1a./J. 140/2011 de la Décima Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro III, correspondiente a diciembre de 2011, Tomo 3, Página: 2058, cuyo texto es el siguiente:
“La eficacia de las pruebas en el procedimiento penal debe nulificarse en los casos en que la
norma transgredida establezca: (i) garantías procesales, (ii) la forma en que se practica la
diligencia, o bien, (iii) derechos sustantivos en favor de la persona. Por su parte, las pruebas
derivadas (aunque lícitas en sí mismas) deben anularse cuando aquellas de las que son fruto
resultan inconstitucionales. Así, los medios de prueba que deriven de la vulneración de derechos
fundamentales no deben tener eficacia probatoria, pues de lo contrario se trastocaría la garantía de
presunción de inocencia, la cual implica que nadie puede ser condenado si no se comprueba
plenamente el delito que se le imputa y la responsabilidad penal en su comisión, circunstancia que
necesariamente implica que las pruebas con las cuales se acreditan tales extremos, deben haber
sido obtenidas lícitamente.”

31
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

d) Estándar constitucional sobre la obtención de información


de celulares

66. Tal como se manifestó anteriormente, si se considera que los celulares


fueron obtenidos durante una detención que no cumpla con los estándares
constitucionales destacados, se les deberá aplicar el estándar citado en el
acápite anterior sobre prueba ilícita.

67. No obstante, el quejoso resaltó, además, en relación con los celulares, que
debían excluirse las pruebas ilícitas relativas a los análisis técnicos y red de
vínculos y registros de los mismos, ya que fueron obtenidas sin que
existiera un mandamiento escrito por autoridad competente. La sentencia
impugnada consideró que ordenar el desahogo de dichas probanzas por
parte del Ministerio Público no constituyó un acto de molestia, ya que esos
aparatos fueron puestos a disposición de dicha autoridad como objetos del
delito, y con sus facultades constitucionales, se encontraba obligado a
allegarse de todos los medios de prueba que estimara pertinentes.

68. Al respecto, esta Primera Sala destaca que aún si se considerara válida la
prueba –la existencia misma de los celulares– habría que determinarse si,
en el presente caso, se cumplieron los requisitos mínimos establecidos por
esta Suprema Corte de Justicia para realizar el análisis del contenido de los
mismos, lo que, de no haberse hecho, por sí solo invalidaría la prueba.

69. En el amparo directo en revisión 1621/2010, la Primera Sala destacó los


estándares constitucionales relacionados con la inviolabilidad de las
comunicaciones privadas:

a) En cuanto a su objeto, el derecho a la inviolabilidad de las


comunicaciones se configura como una garantía formal, esto es,
las comunicaciones resultan protegidas con independencia de su
contenido.

b) Lo que se encuentra prohibido por el párrafo decimosegundo del


artículo 16 constitucional es la intercepción o el conocimiento
antijurídico de una comunicación ajena. La violación de este
derecho se consuma en el momento en que se escucha, se graba,
se almacena, se lee o se registra –sin el consentimiento de los
interlocutores-, una comunicación ajena, con independencia de

32
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

que, con posterioridad, se difunda el contenido de la conversación


interceptada.

c) El objeto de protección constitucional no hace referencia


únicamente al proceso de comunicación, sino también a aquellos
datos que identifican la comunicación.

d) El registro de los números marcados por un usuario de la red


telefónica, la identidad de los comunicantes o la duración de la
llamada telefónica, llevado a cabo sin las garantías necesarias
para la restricción del derecho fundamental al secreto de las
comunicaciones, puede provocar su vulneración.

e) La inviolabilidad de las comunicaciones se extiende también con


posterioridad al momento en el que se produce la comunicación.
Esto resulta de especial importancia en aquellos casos en los que
el mensaje se materializa en un objeto una vez finalizado el
proceso comunicativo, ya que existen muchos medios de
comunicación que, por su naturaleza, conservan el contenido de
las conversaciones.

f) El párrafo decimosegundo del artículo 16 constitucional no sólo


proscribe aquellas interceptaciones de comunicaciones en tiempo
real –es decir, durante el tiempo en que efectivamente se entabla
la conversación-, sino también aquellas injerencias que se
realizan con posterioridad en los soportes materiales que
almacenan la comunicación.

g) La Constitución no limita los medios a través de los cuales se


puede producir la comunicación objeto de protección del derecho
fundamental en estudio. Esto resulta acorde con la finalidad de la
norma que no es otra que la libertad de las comunicaciones,
siendo que ésta puede ser conculcada por cualquier medio o
artificio técnico desarrollado a la luz de las nuevas tecnologías.

h) Las posibilidades de intercambio de datos, informaciones y


mensajes se han multiplicado por tantos programas y sistemas
como la tecnología es capaz de ofrecer y, por lo tanto, también las
maneras en que dichos contenidos pueden ser interceptados y
conocidos por aquéllos a quienes no se ha autorizado
expresamente para ello.

i) Las pruebas obtenidas, directa o indirectamente violando


derechos fundamentales, no surtirán efecto alguno. Esta
afirmación afecta tanto a las pruebas obtenidas por los poderes
públicos, como a aquéllas obtenidas, por su cuenta y riesgo, por
un particular.

j) La ineficacia de la prueba no sólo afecta a las pruebas obtenidas


directamente en el acto constitutivo de la violación de un derecho
fundamental, sino también a las adquiridas a partir o a resultas de

33
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

aquéllas, aunque en su consecución se hayan cumplido todos los


requisitos constitucionales.

k) Todo elemento probatorio que pretenda deducirse de la violación


de derechos fundamentales es de imposible valoración en nuestro
ordenamiento51.

70. Conforme al criterio de esta Primera Sala en el amparo citado, así como en
la Contradicción de Tesis 194/201252, en términos del artículo 16
constitucional, para intervenir una comunicación privada se requiere
autorización exclusiva por parte de la autoridad judicial federal, a petición
de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público,
por lo que todas las formas existentes de comunicación –como el celular– y
aquéllas que sean fruto de la evolución tecnológica, así como los datos
almacenados en los diferentes dispositivos, están protegidas por el derecho
fundamental a su inviolabilidad. Por tanto, no existe razón para restringir
ese derecho a cualquier persona por su sola calidad de haber sido detenida
y estar sujeta a investigación por la posible comisión de un delito –incluido
un posible delito de delincuencia organizada.

71. Así, si la autoridad encargada de la investigación, al detenerla, advierte que


traía consigo un teléfono celular, está facultada para decretar el
aseguramiento de ese objeto y solicitar a la autoridad judicial la intervención
de las comunicaciones privadas. Al respecto, cabe resaltar la siguiente tesis
con carácter de jurisprudencia:

DERECHO A LA INVIOLABILIDAD DE LAS COMUNICACIONES


PRIVADAS. SU ÁMBITO DE PROTECCIÓN SE EXTIENDE A LOS
DATOS ALMACENADOS EN EL TELÉFONO MÓVIL ASEGURADO
A UNA PERSONA DETENIDA Y SUJETA A INVESTIGACIÓN POR
LA POSIBLE COMISIÓN DE UN DELITO. En términos del artículo
16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para
intervenir una comunicación privada se requiere autorización
exclusiva de la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad
federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público de la
entidad federativa correspondiente, por lo que todas las formas
existentes de comunicación y las que son fruto de la evolución
tecnológica deben protegerse por el derecho fundamental a su
inviolabilidad, como sucede con el teléfono móvil en el que se guarda

51
Amparo Directo en Revisión 1621/2010, resuelto en sesión de quince de junio de dos mil once,
bajo la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y Contradicción de Tesis 194/2012,
resuelta en sesión de diez de octubre de dos mil doce, bajo la ponencia del Ministro Guillermo I.
Ortiz Mayagoitia.
52
Contradicción de Tesis 194/2012, resuelta en sesión de diez de octubre de dos mil doce, bajo la
ponencia del Ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia.

34
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

información clasificada como privada por la Primera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación; de ahí que el ámbito de
protección del derecho a la inviolabilidad de las comunicaciones
privadas se extiende a los datos almacenados en tal dispositivo, ya
sea en forma de texto, audio, imagen o video. Por lo anterior, no
existe razón para restringir ese derecho a cualquier persona por la
sola circunstancia de haber sido detenida y estar sujeta a
investigación por la posible comisión de un delito, de manera que si
la autoridad encargada de la investigación, al detenerla, advierte que
trae consigo un teléfono móvil, está facultada para decretar su
aseguramiento y solicitar a la autoridad judicial la intervención de las
comunicaciones privadas conforme al citado artículo 16
constitucional; sin embargo, si se realiza esa actividad sin
autorización judicial, cualquier prueba que se extraiga, o bien, la que
derive de ésta, será considerada como ilícita y no tendrá valor
jurídico alguno53.

72. Así pues, si la intervención de las comunicaciones privadas se realiza sin


que exista una autorización judicial, cualquier prueba que se extraiga, o
bien, la que derive de ésta, será considerada como ilícita y no tendrá valor
jurídico alguno. Esta Primera Sala no encuentra razón suficiente para que –
de ser el caso– aún en una investigación sobre alegada delincuencia
organizada, no se cumpla con el requisito de que solo con orden judicial se
pueda analizar la información de los medios de comunicación.

73. En el presente caso, la presentación de los celulares ante el Ministerio


Público fue el veintitrés de diciembre de dos mil ocho, y el día siguiente –
veinticuatro de diciembre54– dicho representante social solicitó por separado
tanto la investigación interna de las redes de los celulares como la orden
judicial de arraigo. El veintiséis de diciembre de dos mil ocho, así como el
trece y veintinueve de enero de dos mil nueve, tres diferentes oficios

53
Ver asimismo, las tesis de rubro: DERECHO A LA INVIOLABILIDAD DE LAS
COMUNICACIONES PRIVADAS. SU ÁMBITO TEMPORAL DE PROTECCIÓN. DERECHO A LA
INVIOLABILIDAD DE LAS COMUNICACIONES PRIVADAS. MEDIOS A TRAVÉS DE LOS
CUALES SE REALIZA LA COMUNICACIÓN OBJETO DE PROTECCIÓN y DERECHO A LA
INVIOLABILIDAD DE LAS COMUNICACIONES PRIVADAS. SU OBJETO DE PROTECCIÓN
INCLUYE LOS DATOS QUE IDENTIFICAN LA COMUNICACIÓN. Amparo directo en revisión
1621/2010. 15 de junio de 2011. Cinco votos. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretario:
Javier Mijangos y González. Tales tesis fueron publicadas en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, en el mes de Agosto de 2011, es decir, con posterioridad a que los
Tribunales Colegiados contendientes resolvieran sus respectivos juicios de amparo directo que
originaron la contradicción de criterios que ahora se resuelve.
54
De las declaraciones de los detenidos se desprende que ********** refirió que el día de la
detención llevaba tres celulares y de los que fueron asegurados y se le pusieron a la vista, sólo
reconoció dos, ********** reconoció como suyo un teléfono celular de los que le fueron mostrados,
********** reconoció dos, el quejoso tres, ********** mencionó que llevaba uno pero no era ninguno
de los presentados por los militares, y ********** solo señaló que llevaba un celular el día de su
detención. Hojas 206 a 210, Tomo I, Causa Penal 16/2009-II.

35
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

firmados por elementos de la Policía Federal 55 destacaron la extracción de


información de los celulares56, remitieron la información relacionada con
éstos57 y presentaron la red de vínculos de diversos equipos celulares
relacionados con la investigación58. No existe en el expediente prueba de
que se hubiera solicitado una orden judicial para hacer el respectivo análisis
de los celulares.

74. En virtud de lo anterior, si es que no consideró inválida la prueba de los


celulares vinculados con la detención, se deberá aplicar el estándar
constitucional descrito en el presente acápite.

e) Estándar constitucional sobre la toma y muestra de


fotografías durante un proceso penal

75. El quejoso manifiesta que las fotografías tomadas en la averiguación previa


constituyen un acto ilegal que viola sus derechos fundamentales al debido
proceso, al derecho a la intimidad y al derecho a la protección de datos
personales. Por su parte, el Tribunal Unitario consideró que la toma de
fotografías no constituye un acto de molestia que menoscabe o restrinja sus
derechos, dado que fue puesto a disposición del Ministerio Público en
calidad de detenido, por lo que dicha autoridad, con sus facultades
constitucionales, se encontraba obligada a allegarse de todos los medios de
prueba que estimara pertinentes.

76. Esta Primera Sala considera que de los agravios presentados por el quejoso
se advierten dos temas constitucionales en relación con las fotografías: a) si
la toma de éstas contraviene los derechos humanos a la intimidad y
protección de datos personales; y b) si el mostrar dichas fotografías a los
testigos constituye una violación a dichos derechos, así como al debido
proceso.

55
oficio PFP/EM/SII/2290/08, PFP/EM/SIII/320/2009 y PFP/JEM/SIII/DG/0009/2009, de fechas
veintiséis de diciembre de dos mil ocho, trece y veintinueve de enero de dos mil nueve,
respectivamente.
56
Hojas 291 a 391, tomo II, Causa Penal 16/2009-II.
57
Hojas 144 a 179, Tomo III, Causa Penal 16/2009-II.
58
Hojas 443 a 456, Tomo III, Causa penal 16/2009-II.

36
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

77. En primer lugar, esta Primera Sala considera importante recordar que los
individuos tienen derecho a la preservación de un grado de privacidad frente
a las acciones de autoridades. Existe, en la Constitución Federal, una
preocupación de proteger la privacidad que se manifiesta en distintos
preceptos constitucionales59. En dichos casos, la intimidad como derecho
humano tiene distintos niveles de protección, dependiendo si el Estado se
constituye como garante o protector del mismo frente a la sociedad o si, por
el contrario, debe ser garante frente a su propia actividad, resultando
relevante qué tipo de actividad se trata.

78. Resulta relevante el artículo 16 constitucional que establece que “(n)adie


puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o
posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad
competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”. Además,
mediante el mandato de incorporación del artículo 1° constitucional, como lo
ha sostenido esta Corte, es necesario destacar las normas convencionales
relevantes, pues integran un mismo parámetro de regularidad
constitucional60. En ese sentido, el artículo 11.2 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos establece que “(n)adie puede ser
objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su
familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su
honra o reputación.”

79. Esta Primera Sala ha destacado que los requisitos constitucionales que
deben cumplirse para la toma de fotografías durante una investigación son
los establecidos en el artículo 16 constitucional, párrafo primero, a saber: a)
que se expresen por escrito; b) que provengan de autoridad competente, y
c) que en dicho documento se funde y motive la causa legal del
procedimiento. Cumplir con dicho estándar tiene la finalidad de evitar
abusos por parte de la autoridad.

80. Esta Primera Sala ha destacado que la toma de impresiones fotográficas de


personas involucradas en una investigación que se realice por la policía
59
Como, por ejemplo, la inviolabilidad del domicilio del artículo 16, el derecho de asociación del
artículo 9, el de la protección del goce de los bienes, posesiones y libertades mediante el debido
proceso en el artículo 14, etc.
60
Contradicción de Tesis 293/2011, resuelta en sesión de tres de septiembre de dos mil trece, bajo
la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

37
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

ministerial no resultaría contraria, per se, a los derechos fundamentales de


la persona detenida, siempre que se respete el estándar del artículo 16
constitucional61 y, se agrega, que no existan violaciones graves previas que
afecten dicha toma.

81. De la información que consta en el expediente, el Ministerio Público pudo


tomar las fotografías de las personas detenidas –incluido el quejoso–
porque estaban a su disposición luego de una detención. Si se llegara a la
conclusión que las autoridades pertinentes no han podido defender y probar
la legalidad y constitucionalidad de la detención (supra), habría que
determinar si existe en el expediente alguna otra razón para que el quejoso
estuviera físicamente ante el Ministerio Público y se pudieran tomar las
fotos.

82. La Primera Sala destacó en el acápite c) los estándares constitucionales


relativos a la prueba ilícita, para aplicarlos, en dicha sección, a los
elementos probatorios recabados durante la detención (armamento, dinero y
celulares). Tal como se manifestó, corresponderá definir si, en el presente
caso, se cumplieron o no los referidos estándares respecto de dicha prueba.

83. Ahora bien, los estándares referidos no se limitan a la etapa de detención.


Como ya se manifestó, la exclusión de la prueba ilícita aplica tanto a la
prueba obtenida como resultado directo de una violación constitucional,
como a la prueba indirectamente derivada de dicha violación (supra). Así
pues, corresponde resaltar el estándar de hasta dónde podría permear la
ilicitud de una detención.

84. Al respecto, esta Primera Sala destaca que existen límites sobre hasta
cuándo se sigue la ilicitud de las pruebas de conformidad con la cadena de
eventos de la violación inicial que harían posible que no se excluyera la
prueba. Dichos supuestos serían, en principio, y de manera enunciativa y no
limitativa, los siguientes: a) si la contaminación de la prueba se atenúa; b) si

61
Amparo directo 4/2012, resuelto en sesión de diecisiete de octubre de dos mil doce, bajo la
ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo.

38
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

hay una fuente independiente para la prueba, y c) si la prueba hubiera sido


descubierta inevitablemente62.

85. Sobre el primer supuesto, a saber, la atenuación de la contaminación de la


prueba, se podrían tomar, entre otros, los siguientes factores para
determinar si el vicio surgido de una violación constitucional ha sido
difuminada:

a) Cuanto más deliberada y flagrante sea la violación constitucional,


mayor razón para que el juzgador suprima toda evidencia que pueda
ser vinculada con la ilegalidad. Así, si la violación es no intencionada
y menor, la necesidad de disuadir futuras faltas es menos irresistible;

b) Entre más vínculos (o peculiaridades) existan en la cadena entre la


ilegalidad inicial y la prueba secundaria, más atenuada la conexión, y

c) Entre más distancia temporal exista entre la ilegalidad inicial y la


adquisición de una prueba secundaria, es decir, que entre más tiempo
pase, es más probable la atenuación de la prueba63.

86. Con base en el anterior estándar y en aplicación al caso concreto, habría de


considerar en relación con este primer supuesto, si efectivamente existió
una violación constitucional inicial sobre la detención de tal entidad que
impida dar validez no sólo a la prueba recabada durante la misma, sino a
toda aquella surgida con base en la misma.

87. Respecto del segundo supuesto, a saber, si hay una fuente independiente
para la prueba, habría que determinar si las fotografías tuvieron una fuente
distinta y separada de la detención.

62
Cfr. Bloom, Robert y Brodin Mark, Criminal Procedure, ASPEN Publishers, pág. 206 y 207. Ver
también, entre otros, los casos United States v. Ceccolini, 435 US 268 (1978), Wong Sun v. United
States, 371 US 471 (1963), Murray v. United States, 487 US 533 (1988), Nix v. Williams, 467 US
431 (1984).
63
Cfr. Bloom, Robert y Brodin Mark, Criminal Procedure, ASPEN Publishers, pág. 206 y 207. Ver
también, entre otros, los casos United States v. Ceccolini, 435 US 268 (1978), Wong Sun v. United
States, 371 US 471 (1963), Murray v. United States, 487 US 533 (1988), Nix v. Williams, 467 US
431 (1984).

39
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

88. El tercer punto para no excluir la prueba consistiría en determinar si ésta


hubiera sido descubierta inevitablemente en el proceso. Dicho supuesto se
refiere, en general, a elementos que constituyan prueba del delito (vg. un
arma o un cuerpo) que hubieran sido encontrados independientemente de la
violación inicial. Habrá que determinar, en el presente caso, si dicho
estándar se adecua a la toma de fotografías.

89. Así pues, con base en el estándar constitucional anteriormente descrito, se


deberá realizar un análisis de las fotografías y determinar si aquéllas se
encuentran o no íntimamente relacionadas con la detención.

90. De ser que se considere que las fotografías no son válidas, sería
innecesario el estudio sobre la alegada identificación por parte de testigos
protegidos de dichas fotografías.

91. Ahora bien, si se considerara que las fotografías son prueba lícita, habría
que determinar, con base en los estándares que se describen en el párrafo
siguiente, si existe una violación al debido proceso y a la presunción de
inocencia del quejoso por el hecho de mostrar a ciertos testigos la foto de
aquél junto con las fotos de las demás personas detenidas.

92. En relación con lo anterior, esta Primera Sala recuerda que existen
estándares constitucionales sobre la muestra a testigos de fotografías de
personas que podrían estar involucradas en hechos delictivos 64. Por tanto,
dicha muestra será constitucional, siempre que, como ha sido establecido
por este tribunal –y no existe razón para llegar a diferente conclusión
tratándose de testigos protegidos–, la toma de fotografías cumpla con las
formalidades dentro de la averiguación previa por el Ministerio Público y no
se induzca de forma alguna a las terceras personas a reconocer a alguien.
Dicha inducción puede darse si la muestra de una fotografía se hace de
manera aislada, es decir, si únicamente se muestra una fotografía y no se
hace junto con un grupo de otras fotografías.

64
Amparo directo 4/2012, resuelto en sesión de diecisiete de octubre de dos mil doce, bajo la
ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Amparo Directo 8/2008, resuelto en sesión de
doce de agosto de dos mil nueve, bajo la ponencia de la Ministra Olga Sánchez Cordero de García
Villegas.

40
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

f) Estándar constitucional sobre las declaraciones de


testigos protegidos.

93. Esta Primera Sala considera importante destacar, de manera previa en este
acápite, que la declaración de los testigos protegidos es una prueba que, en
el presente caso, no fue obtenida de manera directa e inmediata por la
figura del arraigo –cuya convencionalidad no fue impugnada, ni está siendo
analizada en el presente asunto–; es decir, dichas declaraciones pudieron
haber sido obtenidas independientemente de la existencia de una orden de
arraigo contra el quejoso. En virtud de lo anterior y de conformidad con el
amparo 546/201265, dicha prueba, al ser independiente del arraigo, deberá
ser analizada, en el presente caso, en el conjunto del acervo probatorio.

94. El quejoso, en sus agravios, destacó que debían excluirse las declaraciones
de los testigos protegidos por dos razones principalmente: a) porque su
declaración proviene de un acto ilegal, como el reconocimiento a través de
fotografías previamente tomadas en la averiguación previa violando
derechos fundamentales, y b) por haberse desahogado sin haber rendido
protesta de decir verdad y sin haberlos enterado de las penas en que
incurrían si declaraban con falsedad. De lo anterior se desprende que no se
está cuestionando la constitucionalidad de la figura del testigo protegido,
sino algunas formalidades en su deposición.

95. En relación con la prueba testimonial, esta Primera Sala considera


importante recordar que la misma está contemplada dentro de los medios
probatorios establecidos en la ley y consiste en una relación de hechos
conocidos por quien declara, a través de la cual se ayuda al esclarecimiento
de cuestiones relacionadas con el objeto de la controversia. Debido a su
naturaleza jurídica, la prueba testimonial no persigue como finalidad allegar
al juicio datos técnicos o especializados sobre la cuestión a debate, sino
que su objetivo es que las personas que de alguna manera conocieron, a
través de sus sentidos, un hecho que resulta de interés en el juicio, lo
expongan ante la autoridad judicial para que ésta valore su dicho al emitir el

Amparo en revisión 546/2012, Ministro Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretarios: Raúl M.
65

Mejía Garza y Rosalba Rodríguez Mireles. Resuelto por el Tribunal Pleno el seis de marzo de dos
mil catorce.

41
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

fallo sobre la controversia suscitada entre las partes. Así, el testigo es la


persona que se encontraba presente en el momento en que el hecho tuvo
lugar, teniendo el carácter de un tercero que informa al juzgador o juzgadora
respecto de un acontecimiento percibido sensorialmente por aquél66.

96. En cuanto a la valoración de las declaraciones de los testigos protegidos,


esta Primera Sala recuerda que de conformidad con el amparo en revisión
374/2013, no puede dárseles, apriorísticamente, un valor preponderante, ya
que las mismas están condicionadas a la constatación de
efectividad/utilidad por parte de la autoridad jurisdiccional. Así, dichas
declaraciones constituyen meros indicios susceptibles de ser adminiculados
con otros medios de prueba67.

97. Respecto de la relación de las declaraciones de los testigos lato sensu con
pruebas ilícitas, esta Primera Sala ha establecido que las declaraciones en
que se actualizan vicios de ilicitud deberán considerarse como ilícitamente
obtenidas en la parte en que esté relacionada con la prueba ilícita y tendrán
valor probatorio en aquella parte en que no esté directamente relacionada
con la misma68.

98. En relación con el derecho que tiene todo imputado de interrogar a los
testigos, esta Primera Sala destaca, de acuerdo con el parámetro de
regularidad constitucional69, que la Corte Interamericana de Derechos
Humanos ha establecido que de conformidad con el artículo 8.2 f) de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos los imputados o su
defensa tienen el derecho “de interrogar a los testigos presentes en el
tribunal”. Al respecto, dicho tribunal ha destacado que el derecho referido se
vulnera cuando una legislación imposibilita el derecho de interrogar a
testigos que fundamentan la acusación contra las personas imputadas70.
66
Amparo Directo 8/2008, resuelto en sesión de doce de agosto de dos mil nueve, bajo la ponencia
de la Ministra Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
67
Amparo en revisión 374/2013, resuelto en sesión de veintinueve de enero de dos mil catorce,
bajo la ponencia del Ministro Pardo Rebolledo.
68
Amparo Directo 8/2008, resuelto en sesión de doce de agosto de dos mil nueve, bajo la ponencia
de la Ministra Olga Sánchez Cordero de García Villegas.
69
Contradicción de Tesis 293/2011, resuelta en sesión de tres de septiembre de dos mil trece, bajo
la ponencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y Contradicción de Tesis 21/2011, resuelta
en sesión de nueve de septiembre de dos mil trece, bajo la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena.
70
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y otros vs. Perú, Serie C, mim. 52. Sentencia de 30
de mayo de 1999.

42
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

99. No obstante lo anterior, la Corte IDH ha destacado que si bien, por un lado,
la reserva de identidad del testigo limita el ejercicio del derecho de defensa,
por otro lado, el deber de las autoridades de garantizar los derechos a la
vida y la integridad de los testigos sin rostro “puede justificar la adopción de
medidas de protección” de aquéllos71. En ese sentido, ha destacado que, en
dichos supuestos se debe analizar si las reservas de identidad “se
adoptaron sujetas a control judicial, fundándose en los principios de
necesidad y proporcionalidad, tomando en cuenta que se trata de una
medida excepcional y verificando la existencia de una situación de riesgo
para el testigo.”72

100. La afectación al derecho de defensa debe estar contrarrestado por


medidas de contrapeso, tales como: (i) que la autoridad judicial conozca la
identidad del testigo y que tenga la posibilidad de observar su
comportamiento durante el interrogatorio para que pueda formar su
impresión sobre la confiabilidad del testigo y su declaración, y (ii) que la
defensa tenga una amplia oportunidad de interrogar directamente al testigo
en alguna de las etapas del proceso. Es importante destacar que aun
cuando se hayan adoptado medidas de contrapeso que parecerían
suficientes, la condena no puede estar fundada solamente o en grado
decisivo en declaraciones realizadas por testigos de identidad reservada73.

101. Esta Primera Sala observa, en relación con las disposiciones


procesales relativas a las declaraciones testimoniales, que durante el
proceso penal se puede contrainterrogar a cualquier testigo –incluyendo a
los testigos protegidos– desde la etapa de pre-instrucción a través del
ofrecimiento de pruebas de ampliación de declaración de aquéllos para
interrogarlos ante el juez que resolvió su situación jurídica dentro del
término constitucional que tiene el juez para resolver.

71
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena
Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C
No. 279, párrs. 242 y 243.
72
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena
Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C
No. 279, párr. 245.
73
Corte IDH. Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena
Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de 2014. Serie C
No. 279, párrs. 246 y 247.

43
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

102. Por otro lado, en relación con la necesidad de que los testigos rindan
protesta de decir verdad y de informarles de las penas en que incurrirían si
declaran con falsedad, esta Primera Sala observa que si bien es un
requisito de forma importante, la falta de dicha diligencia no invalida per se
la declaración de testigos –protegidos o no–, sino que su contenido debe
adminicularse con el resto del material probatorio –sin vicio de ilicitud– que
obre en el expediente.

103. Esta Primera Sala destaca que los testigos protegidos en el presente
caso manifestaron, respecto del quejoso, lo siguiente:

[…] en este acto es mi deseo señalar que tengo conocimiento que después
de la detención de ********** supe que su hermano ********** había
tomado el control y se encargaba de bajar cargamentos de cocaína y
distribuirla, además de ser uno de los lugartenientes de ********** y, a
partir de mayo del año dos mil ocho recibí órdenes directas de las personas
de ********** del ********** y el ********** que le pusiéramos
seguimiento a esta persona **********, ya que teníamos la indicación de
ejecutarlo porque forma parte del bando contrario esto es del de
**********, ********** y los ********** ya que estos se aliaron para
combatir contra nosotros el Cartel de Sinaloa. Acto continuo esta
Representación Social pone a la vista del testigo colaborador con nombre
clave ********** nueve fotografías de ocho personas del sexo masculino y
una persona del sexo femenino marcadas con los número del (1) Uno al (9)
Nueve de las cuales la fotografía marcada con el número ocho siendo una
persona del sexo masculino lo reconoce como ********** hermano de
**********, lugarteniente de **********. Siendo todo lo que por el
momento tiene que declarar. […]74

[…] al día siguiente de esto hubo otra reunión en un salón en donde estuvo
el ********** y el **********, el Ingeniero, del cártel del ********** que
ahora se hace llamar la ********** gente de los ********** y entre estos
el hermano del ********** a quién nada mas lo conocí como **********
donde él y otras personas iban representando a los ********** es decir del
**********. Acto continuo esta Representación Social de la Federación pone
a la vista del testigo colaborador con nombre clave ********** ocho
impresiones fotográficas de personas del sexo masculino y la marcada con
el número cuatro lo reconozco como ********** hermano del **********, y se
que ahora llama ********** y al ponerme la fotografía a la vista lo reconozco
plenamente y sin temor a equivocarme como una de las personas que
estuvieron el día de la junta que se tuvo con toda la gente de la
organización del cartel del golfo y los representantes de otras
organizaciones aliadas al cartel del ********** donde él y otras personas iban
representando a los ********** es decir Cartel de ********** […] 75

74
Declaración ministerial del testigo colaborador con nombre clave **********, de nueve de enero
de dos mil nueve (Fojas 118 a 120, tomo III).
75
Declaración ministerial del testigo colaborador con nombre clave **********, de cinco de febrero
de dos mil nueve (Fojas 491 a 493, tomo III).

44
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

[…] Acto seguido esta Representación Social pone a la vista del testigo
colaborador con nombre clave ********** una serie de impresiones
fotográficas enumeradas del 01/07, y una vez que las observa
detenidamente manifiesta que reconoce plenamente y sin temor a
equivocarse a la persona que se muestra en la fotografía 01/07, como
integrante del Cartel de **********, que sabe se apellida **********, que esto
lo sabe porque en una ocasión a principios del mes de diciembre de dos mil
siete hubo una reunión en la que yo estuve presente, así como también
estaba el **********, alias, también estaba presente el **********, que esta
reunión se llevó a cabo en un restaurante de mariscos ubicado en la
avenida Ortiz Mena y Américas, en Chihuahua y que en esta reunión estaba
presente esta persona que reconozco y que ahora se que se llama
**********, quien observé que estaba platicando con el comandante
**********, por un espacio de media hora, ********** iba acompañado de dos
personas del sexo masculino, y que fue el propio ********** quien de viva voz
me comentó, una vez que se habían retirado las personas que reconozco
en este momento, que el tal ********** y las personas que lo acompañaban
trabajaban para EL CARTEL DE **********. […]” 76

104. Con base en los estándares expuestos en párrafos anteriores, en


caso de haberse considerado que las fotografías tomadas al quejoso
constituyen prueba ilícita, las declaraciones de los testigos protegidos deben
ser consideradas hasta antes del reconocimiento por parte de aquéllos de
las fotos y en atención a los señalamientos que hagan directamente del
mismo. En caso contrario, deberán valorarse las declaraciones en su
integridad. Asimismo, se deberá considerar si el quejoso hizo valer su
derecho de contrainterrogar a los testigos referidos. Finalmente, las
declaraciones de los testigos protegidos se deberán valorar de manera
integral con el material probatorio que no tenga vicios de ilicitud.

VIII. DECISIÓN

105. De acuerdo con lo anterior, debe modificarse la sentencia recurrida


para que cumpla con los estándares constitucionales desarrollados en la
presente resolución.

106. Una vez resueltos los temas por los cuales se atrajo el presente
asunto, queda pendiente el estudio de los argumentos hechos valer por el
quejoso sobre cuestiones de legalidad, pues el estudio de las mismas
corresponde a la competencia originaria de los tribunales colegiados de
circuito. En ese sentido, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 92
76
Declaración ministerial del testigo colaborador con nombre clave **********, de cuatro de marzo
de dos mil nueve (Fojas 575 a 579, tomo III).

45
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

de la Ley de Amparo aplicable77, esta Primera Sala reserva jurisdicción al


Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito que
previno en el conocimiento del presente asunto, para que se haga cargo de
las cuestiones de legalidad aludidas, conforme a los estándares destacados
en la presente resolución.

Por todo lo expuesto y fundado, se resuelve:

PRIMERO. En la materia de la revisión competencia de esta Primera Sala


de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se modifica la sentencia
sujeta a revisión.

SEGUNDO. Se reserva jurisdicción al Cuarto Tribunal Colegiado en Materia


Penal del Segundo Circuito, en términos de lo dispuesto en la presente
resolución.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución, vuelvan los autos al lugar


de origen y, en su oportunidad, archívese el toca.

Así lo resolvió, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, por unanimidad de votos de los señores Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo,
Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Presidente y Ponente Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena. Los Ministros José Ramón Cossío Díaz y Jorge Mario
Pardo Rebolledo se reservaron el derecho de formular voto concurrente.

Firman el Presidente de la Sala y Ponente, con el Secretario de


Acuerdos, que autoriza y da fe.

PRESIDENTE DE LA PRIMERA SALA Y PONENTE:

77
Artículo 92 de la Ley de Amparo.- Cuando en la revisión subsistan y concurran materias que
sean de la competencia de la Suprema Corte de Justicia y de un Tribunal Colegiado de Circuito, se
remitirá el asunto a aquélla.
La Suprema Corte resolverá la revisión exclusivamente en el aspecto que corresponda a su
competencia, dejando a salvo la del Tribunal Colegiado de Circuito.

46
AMPARO EN REVISIÓN 338/2012

MINISTRO ALFREDO GUTIÉRREZ ORTIZ MENA

SECRETARIO DE ACUERDOS:

LIC. HERIBERTO PÉREZ REYES

ESTA HOJA CORRESPONDE AL AMPARO EN REVISIÓN 338/2012,


PROMOVIDO POR **********. FALLADO POR LA PRIMERA SALA DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN EN SESIÓN DE
VEINTIOCHO DE ENERO DE DOS MIL QUINCE, EN EL SIGUIENTE
SENTIDO: PRIMERO. EN LA MATERIA DE LA REVISIÓN COMPETENCIA
DE ESTA PRIMERA SALA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA
NACIÓN, SE MODIFICA LA SENTENCIA SUJETA A REVISIÓN.
SEGUNDO. SE RESERVA JURISDICCIÓN AL CUARTO TRIBUNAL
COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEGUNDO CIRCUITO, EN
TÉRMINOS DE LO DISPUESTO EN LA PRESENTE RESOLUCIÓN.
CONSTE.-

En términos de lo previsto en los artículos 3º, fracción II, 13, 14 y 18, de la Ley Federal de
Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión pública se
suprime la información considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en
esos supuestos normativos.

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