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Actde Ref

Este documento discute el concepto de persona humana desde diferentes perspectivas filosóficas y teológicas. Argumenta que la persona no es equivalente al ser humano y que la dignidad proviene del reconocimiento mutuo entre personas, no de atributos intrínsecos. También sugiere que la identidad se construye a través de las interacciones con los demás pero que cada uno mantiene su integridad fundamental.
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Temas abordados

  • ser humano integral,
  • diferencias individuales,
  • sociología,
  • reconocimiento,
  • construcción social,
  • derecho a la vida,
  • progenie,
  • significado,
  • identidad,
  • valores humanos
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Este documento discute el concepto de persona humana desde diferentes perspectivas filosóficas y teológicas. Argumenta que la persona no es equivalente al ser humano y que la dignidad proviene del reconocimiento mutuo entre personas, no de atributos intrínsecos. También sugiere que la identidad se construye a través de las interacciones con los demás pero que cada uno mantiene su integridad fundamental.
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  • ser humano integral,
  • diferencias individuales,
  • sociología,
  • reconocimiento,
  • construcción social,
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  • progenie,
  • significado,
  • identidad,
  • valores humanos

CLAVE 21DNL0030

CICLO ESCOLAR 2021-2022

LICENCIATURA EN
EDUACION PREESCOLAR.
Persona humana
Persona es un concepto que se viene usando desde la época romana para referirse a
quien es titular de derechos, y es incorporado a la Filosofía como una necesidad de la
teología cristiana para poder explicar el misterio teológico de la Trinidad.
Sociología, Psicología y política y, en general, se aplica a todo ser humano, siguen
habiendo, desde su origen, desde la Filosofía, cuestionamientos a esta identificación
de conceptos. El que no sean conceptos o calificativos equivalentes suele generar
consecuencias respecto de la atribución de derechos a un ser vivo e, incluso, a nivel
de respeto o reconocimiento del valor de esa vida.

Kant, el representante más preclaro de la modernidad, pone al ser humano como el


protagonista único de lo moral y por consiguiente como lo que debe considerarse más
valioso, lo que es el fin de cualquier acto moral. El hombre, su dignidad, es
innegociable, no puede cambiarse por nada. (esto hace referencia que el ser humano
no puede equivocarse también alude a la forma de pensar de hace tiempo atrás)

Ese hombre que se convierte en el pivote sobre el que gira la historia, el


conocimiento, la política y la ética, es el sujeto autoreferido, el dueño de una
conciencia racional que es la medida de la verdad y el error, del bien y del mal.
La modernidad llena de valor negativo a la «animalidad» del ser humano, o la
recupera con el romanticismo como imagen en que la animalidad es lo contrario de la
racionalidad, el animal es un ser irracional, brutal, bestial, y el romanticismo busca
recuperar lo mejor de esas características reivindicando la pasión. (esto suele hacer
relevancia al machismo)

Lo que subyace al personalismo es la creencia de que la deformación existente en la


imagen del ser humano proviene de los rasgos «negativos» de la modernidad como
son la traducción de razón por ciencia positiva, la inmanencia del yo, la concepción
maquinal del cuerpo y sobre todo la negación explícita de la Ontología y la
trascendencia religiosa. Pone especial énfasis en rechazar una imagen del ser humano
como una máquina cuyo centro de operaciones es el cerebro.

La persona es desde la perspectiva personalista, el ser humano integral que no puede


rechazar su corporalidad y que está llamado a cumplir con su destino divino. Al
considerar al hombre como persona, debe hacérselo tanto en su dimensión individual
como social, tomando en cuenta el valor absoluto de su vida como creatura de Dios y
todos los costados en que ésta pueda desarrollarse. (esto también se refiere como que
una persona no puede cambiar su forma de ser no puede adaptarse a los diferentes
cambios)
Esta definición no es ontológica, no se da sin el sujeto humano reconocido como otro
por otro, es decir que recibe de otro su reconocimiento como tal. Reconocer en otro y
reconocerse a sí mismo como ser humano es suficiente para asentar las relaciones
sobre la dignidad, no necesita de un nuevo concepto ambiguo e inespecífico como
puede resultar el de persona.

Ser hijo es un signo de identidad que sólo exige para serlo el reconocimiento de otro
como ser humano que continúa la progenie. Es importante esto en la sociedad actual
sobre todo respecto de la identidad del viejo, del anciano, del abuelo, que se
asocia, así como la condición de hijo, puramente a lo biológico, sin haber reflexionado
en busca de establecer los signos de esa identidad. (esto me llama la atención porque
suele hacer alusión o bueno yo así lo veo que hace ver como a la mujer que solo puede
tener hijos)

La integridad forma parte de la identidad que se construye con el reconocimiento del


otro debido al carácter contingente y dependiente del ser humano. Según Ricoeur
cada ser humano va construyendo al otro mediante un relato. (esto hace alusión que
en ocasiones nos dejamos llevar por las personas y cambiamos nuestra propia identidad)
La identidad de cada uno nace de los diferentes relatos de los otros que van
construyendo su personalidad, su identidad, los caracteres de su integridad. (aunque
cada identidad es diferente, va cambiando por la opinión que nos van dado, por los
problemas que surgen o por el contexto que nos desarrollamos)

Esos relatos son los que conforman su «persona», su «máscara» en el sentido


griego, su rol, su identidad. (esta parte me gusta porque dice mucho cuando dice
mascara porque no cambiamos muestra identidad por completo solo nos adaptamos
con las personas con las que estamos o el lugar donde estemos, pero no dejamos
nuestra verdadera identidad)
El desarrollo de un personalismo que resignifique a la persona, poniendo el acento en
que es una denominación que aplicamos al ser humano que es tal, en tanto se
manifiesta y se conforma en relación con otros seres humanos, en tanto reconoce a
otro y es reconocido por otro mediante la palabra que es relato y valoración, puede
ser muy valioso para comprender el concepto de derecho a la vida como algo más
que el derecho a la supervivencia.
Puede posibilitar pensar la vida del ser humano como algo diferente de lo que plantea
la Biología, reconociendo la identidad, la integridad, la libertad y el buen vivir como
condiciones para proyectarla hacia el futuro o la trascendencia para quien crea en
ella.
No hace falta buscar mucho para encontrar a eticistas reconocidos como Singer que
desde esa distinción caracterizan a la persona como el sujeto racional autoconsciente
y al ser humano como representante de la especie humana.

Esto le permite concluir que el derecho a la vida es un derecho de la persona, no del


ser humano.
Esta valoración implica el reconocimiento de la multiplicidad de aspectos que implica
el ejercicio de la humanidad, entre ellos, el fundamental, que es su relación con el
otro humano y con lo no humano que le permite descubrir todo lo que es y todo lo
que le falta ser.
Cuando se hace hincapié en la persona y en su dignidad se busca subrayar el valor del
hombre como tal.
La persona humana no es otra cosa que un ser humano y la referencia a éste puede
ser enriquecida con significados provenientes del concepto de persona, mientras se
reconozca su igualdad en dignidad.( esto nos dice que podemos ser lo que nosotros
queramos pero si perder como lo dice nuestra dignidad o el respeto hacia nosotros
mismos)

Esposito, la persona termina siendo el pretexto jurídico para tratar a los seres humanos
como objetos o propiedades, configurando un orden simbólico entre formas de vida
más y menos valiosas.

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