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Amparo Directo 179/2016: Sentencia Penal

Este documento presenta un resumen de un amparo directo 179/2016. El quejoso es ********* ****** ***** *****, quien solicita amparo contra la sentencia definitiva del 16 de enero de 2014 que confirmó su condena por robo con homicidio. El Tribunal Colegiado analizará si se violaron los derechos del quejoso y determinará si concede o niega el amparo solicitado.

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Amparo Directo 179/2016: Sentencia Penal

Este documento presenta un resumen de un amparo directo 179/2016. El quejoso es ********* ****** ***** *****, quien solicita amparo contra la sentencia definitiva del 16 de enero de 2014 que confirmó su condena por robo con homicidio. El Tribunal Colegiado analizará si se violaron los derechos del quejoso y determinará si concede o niega el amparo solicitado.

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AMPARO DIRECTO: 179/2016.

QUEJOSO: ********* ****** ***** *****.


(DETENIDO).

PJF - Versión Pública


PONENTE: MAGISTRADO ÓSCAR ESPINOSA DURÁN.

Cotejó:
EPRP/fvsr/gphs.

Toluca, Estado de México. Acuerdo del Segundo

Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito,

correspondiente a la sesión de uno de febrero de dos mil

diecisiete.

V I S T O S, para resolver los autos del juicio de

amparo directo 179/2016; y,

R E S U L T A N D O:

PRIMERO.- Mediante escrito presentado el

veintitrés de septiembre de dos mil dieciséis, ante el Primer

Tribunal de Alzada en Materia Penal de Ecatepec, Estado de

México, ********* ****** ***** ***** , por propio derecho,

solicitó el amparo y protección de la Justicia Federal, contra

los actos y autoridades siguientes:

“… III. AUTORIDADES RESPONSABLES: CON


EL CARÁCTER DE ORDENADORA.- H. MAGISTRADOS
DE LA TERCERA SALA COLEGIADA PENAL DE
TLALNEPANTLA, CON RESIDENCIA EN ECATEPEC DE
MORELOS, EN EL ESTADO DE MÉXICO. En el TOCA:
218/2013.- Con domicilio conocido y con CON
RESIDENCIA EN ECATEPEC DE MORELOS, Estado de
México.- EJECUTORA.- H. TRIBUNAL DE JUICIO ORAL
DEL DISTRITO JUDICIAL EN ECATEPEC DE MORELOS,
2 A.D. 179/2016

Estado de México., en la causa 15/2013. Con domicilio


conocido en esta ciudad anexo al CERESO número
uno…”.

PJF - Versión Pública


“… IV. EL ACTO RECLAMADO.- Sentencia DE
FECHA DIECISÉIS DE ENERO DEL DOS MIL CATORCE,
QUE CONFIRMA la Sala, la sentencia condenatoria de
fecha VEINTINUEVE DE OCTUBRE DEL DOS MIL TRECE,
por el delito de ROBO CON MODIFICATIVA AGRAVANTE
DE HABER CAUSADO LA MUERTE en agravio de ******
***** *****…”.

Lo que consideró violatorio en su perjuicio de los

artículos 1°, 14, 16 y 20 de la Constitución Política de los

Estados Unidos Mexicanos.

La resolución de primera instancia de fecha

veintinueve de octubre de dos mil trece, en la pieza escritural,

culminó con los siguientes puntos resolutivos:

"…PRIMERO.- ********* ****** *****


****** de generales conocidas es penalmente
responsable en la comisión del delito de ROBO CON
MODIFICATIVA AGRAVANTE DE CAUSAR LA MUERTE,
en agravio de ****** ***** ***** ilicito previsto y
sancionado por los artículos 287, 289 fracción III, 290
fracción IV en relación con el 6, 7, 8 fracciones I y III y 11
fracción I, inciso d) todos del Código Penal vigente en la
época de los hechos.- SEGUNDO.- Por la comisión de
este ilícito se estima justo y legal imponer al sentenciado
una punición de CUARENTA Y DOS AÑOS DE PRISIÓN Y
MULTA de CUARENTA Y SEIS MIL SETECIENTOS
CUARENTA Y SIETE PESOS CON CINCUENTA
CENTAVOS.- La pena privativa de libertad la deberá
compurgar el sentenciado en el lugar que determine el
Ejecutivo del Estado, debiendo descontar el tiempo que
ha estado privado de su libertad que fue desde el día
diecisiete de julio del dos mil doce, fecha en que fue
ejecutada la orden de aprehensión girada en su contra,
toda vez que dicho sentenciado se encuentra privado de
su libertad personal.- La sanción pecuniaria debe
exhibirse ante el juez de ejecución, en la inteligencia de
que cada día multa en caso de insolvencia económica
debidamente demostrada será sustituida por
SETECIENTAS CINCUENTA JORNADAS DE TRABAJO A
FAVOR DE LA COMUNIDAD y no remuneradas a favor de
la comunidad. Para el caso de la Insolvencia Económica
3 A.D. 179/2016

e Incapacidad física demostrada por el encausado, la


multa impuesta podrá sustituirse por SETECIENTOS
CINCUENTA DÍAS DE CONFINAMIENTO saldándose un

PJF - Versión Pública


día multa por cada día de confinamiento obligados los
sentenciados a residir en el lugar que en su caso designe
el órgano jurisdiccional, en cuyo caso se conciliarán las
necesidades de tranquilidad pública y las de los
sentenciados, de acuerdo a la diversas pruebas que
aporte para tal efecto las cuales podrán ser de las
recabadas por el Órgano Ejecutor de Penas.- TERCERO.-
Se suspenden los derechos políticos y civiles (de tutela,
curatela, apoderado, defensor, albacea, perito,
interventor de quiebra, árbitro y representante de
ausentes), del sentenciado por un tiempo igual al de la
pena de prisión impuesta, suspensión que comenzará a
contar a partir de que el sentenciado comience a
compurgar la punición de prisión y concluirá cuando se
tenga por compurgada o extinguida la pena privativa por
cualquier medio, sin necesidad de declaratoria judicial.-
CUARTO.- SE CONDENA AL SENTENCIADO A LA
AMONESTACIÓN PÚBLICA en términos de lo que
dispone el artículo 55 del Código Penal en vigor en el
Estado de México.- QUINTO.- Se condena al sentenciado
al pago de la reparación del daño por la cantidad de
NOVENTA Y OCHO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y
UN PESOS CON CUARENTA CENTAVOS $98,481.40/100
que deberá erogar a favor de la ofendida **********
***** ******* madre de la víctima, por lo que hace al
resultado material típico de homicidio y por la cantidad
de OCHO MIL QUINIENTOS PESOS también a favor de
********** ***** ******* por lo que hace al valor
intrínseco de lo robado.- SEXTO.- NO HA LUGAR A
CONCEDER SUSTITUTIVOS PENALES NI ALGÚN OTRO
BENEFICIO, EN VIRTUD DE QUE EL HECHO
DELICTUOSOS POR EL CUAL RESULTAN
RESPONSABLES NO LES PERMITE ACCEDER A ELLOS.-
SÉPTIMO.- Por lo tanto se ordena girar el oficio de estilo
al DIRECTOR DEL CENTRO PREVENTIVO Y DE
READAPTACIÓN SOCIAL DE ECATEPEC DE MORELOS,
ESTADO DE MÉXICO, para su conocimiento y efectos
legales procedentes, debiendo agregar una transcripción
de esta resolución.- Con fundamento en los artículos 59 y
71 de la Ley que Crea el Instituto de Servicios periciales,
se ordena girar el oficio al Director del Instituto de
Servicios Periciales del Estado de México y al Instituto
Federal Electoral, oficios a los cuales se les deberá
agregar una transcripción de la presente resolución.-
OCTAVO.- De igual manera, realícense los registros
correspondientes en el sistema propio de este juzgado
con fundamento en las fracciones IX, X, XV y XVI del
numeral 196 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del
4 A.D. 179/2016

Estado de México.- NOVENO.- Háganse saber a las partes


que al tenor de los artículos 406, 407, 408, 409 y 411 del
Código de Procedimientos Penales vigente en el Estado

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de México, las partes cuentan con diez días hábiles
contados a partir del día de mañana para interponer
recurso de apelación en caso de inconformarse con la
presente resolución.- DÉCIMO.- Se tienen por notificadas
a las partes incluyendo a la ofendida con la explicación
de la presente SENTENCIA, en términos del artículo 101
del Código Procesal Penal, respecto al plazo con cuentan
para informarse de la presente, así como de de
oportunidad que tienen para solicitar la aclaración de
aspectos obscuros, ambiguos, contradictorios o errores
de forma que no trasciendan al fondo de la resolución…”.

La sentencia de segunda instancia de dieciséis de

enero de dos mil catorce, en la versión escrita, concluyó:

"… PRIMERO. Son infundados los agravios


expuestos por la Defensa Pública del sentenciado, y al no
existir alguno que suplir en su deficiencia, se CONFIRMA
la sentencia de condena sometida a revisión.- SEGUNDO.
Con copia de la video grabación de esta audiencia,
devuélvase el original de la causa penal 15/2013, los
duplicados de las videograbaciones de las audiencias
aludidas y de la resolución impugnada, al Juzgado de
Juicio Oral de Ecatepec de Morelos, Estado de México,
solicitando a la A quo que en un plazo breve, informe a
esta alzada la manera como quedó cumplimentada la
resolución y en su oportunidad, archívese el toca como
concluido…”.

SEGUNDO.- La demanda de amparo se admitió

por acuerdo de Presidencia de dieciocho de octubre de dos

mil dieciséis; se reconoció el carácter de terceros interesados

a ********** ***** ******** madre de la víctima ******

***** *****, así como al agente del Ministerio Público que

intervino en el procedimiento del que deriva el acto

reclamado, dándose vista a la representante social federal

adscrita a este órgano, quien presentó el escrito de alegatos


5 A.D. 179/2016

309/2016, solicitando se niegue el amparo, lo que será

materia de análisis en la presente ejecutoria.

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TERCERO.- El dos de diciembre siguiente, se

turnaron los autos al Magistrado Óscar Espinosa Durán, para

la elaboración del proyecto respectivo; y,

C O N S I D E R A N D O:

PRIMERO.- Este Segundo Tribunal Colegiado en

Materia Penal del Segundo Circuito es legalmente

competente para conocer y resolver el asunto de que se trata,

de conformidad con lo dispuesto por los artículos 107,

fracciones V, inciso a), y VI de la Constitución Política de los

Estados Unidos Mexicanos; 34, 170 de la Ley de Amparo; y

37, fracción I, inciso a) de la Ley Orgánica del Poder Judicial

de la Federación, en virtud que se reclama la sentencia

definitiva pronunciada por una autoridad judicial en materia

penal, con domicilio dentro del ámbito territorial en que este

órgano colegiado ejerce jurisdicción.

SEGUNDO.- La existencia del acto reclamado

quedó plenamente acreditada con el informe justificado

rendido por la autoridad ordenadora responsable, con el cual

remitió los autos de la carpeta administrativa 456/2012, causa

de juicio oral 15/2013, toca de apelación 218/2013 y

veinticinco discos versátiles digitales; documentales que

adquieren eficacia demostrativa, con fundamento en los

artículos 129, 197 y 202 del Código Federal de

Procedimientos Civiles de aplicación supletoria a la ley de la


6 A.D. 179/2016

materia, al haber sido expedidas por un servidor público en

ejercicio de sus funciones, incluyendo los discos versátiles

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digitales, ya que éstos también contienen la certificación

respectiva, de conformidad con lo dispuesto por el numeral

40 del Código de Procedimientos Penales para el Estado de

México, y en términos de la jurisprudencia 43/2013 de la

Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,

consultable en la página setecientos tres, Libro XXIII, agosto

de dos mil trece, Tomo uno, del Semanario Judicial de la

Federación y su Gaceta, Décima Época, de rubro y texto:

“VIDEOGRABACIONES DE AUDIENCIAS
CELEBRADAS EN PROCEDIMIENTOS PENALES DE
CORTE ACUSATORIO Y ORAL CONTENIDAS EN
ARCHIVOS INFORMÁTICOS ALMACENADOS EN UN
DISCO VERSÁTIL DIGITAL (DVD). SI LA AUTORIDAD
RESPONSABLE LAS REMITE COMO ANEXO O
SUSTENTO DE SU INFORME JUSTIFICADO ADQUIEREN
LA NATURALEZA JURÍDICA DE PRUEBA DOCUMENTAL
PÚBLICA, Y DEBEN TENERSE POR DESAHOGADAS SIN
NECESIDAD DE UNA AUDIENCIA ESPECIAL. En
acatamiento a los principios de oralidad y publicidad
consagrados en el artículo 20, párrafo primero, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial
de la Federación el 18 de junio de 2008, en los procesos
penales de corte acusatorio es requisito que las
audiencias orales se registren en formatos de audio y
video, para lo cual los órganos jurisdiccionales
implementaron la figura del “expediente electrónico”,
como dispositivo de almacenamiento de dicha
información en soportes digitales para preservar las
constancias que los integran, cuya naturaleza jurídica
procesal es la de una prueba instrumental pública de
actuaciones al tratarse de la simple fijación o registro,
por medios digitales o electrónicos, de los actos o
diligencias propios de la tramitación de una causa penal
de corte acusatorio, máxime que, en el momento
procesal oportuno, los juzgadores deberán acudir a las
7 A.D. 179/2016

constancias o autos integradores de dichas causas


penales almacenados en formato digital para efectos de
dictar sus respectivas sentencias. Ahora bien, cuando la

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autoridad judicial penal señalada como responsable, en
términos del artículo 149 de la Ley de Amparo, remite
como anexo o sustento de su informe justificado la
videograbación de una audiencia oral y pública contenida
en un disco versátil digital (DVD), dicha probanza para
efectos del juicio de amparo adquiere el carácter de una
prueba documental pública lato sensu, tendente a
acreditar la existencia del acto de autoridad reclamado y
su constitucionalidad; por ende, debe tenerse por
desahogada por su propia y especial naturaleza sin
necesidad de celebrar una audiencia especial de
reproducción de su contenido. Sin embargo, para brindar
certeza jurídica a las partes en relación con lo
manifestado por la autoridad responsable, el juez de
amparo debe darles vista con el contenido del informe
justificado que contenga dicha videograbación, a fin de
que, si lo estiman necesario, puedan consultar la
información contenida en formato digital y manifestar lo
que a su derecho convenga.”.

Certeza que se extiende a los actos de ejecución

atribuidos a la Juez de Juicio Oral del Distrito Judicial de

Ecatepec de Morelos, Estado de México, señalado como

ejecutora, ya que conforme a sus atribuciones le corresponde

dar cumplimiento a la resolución reclamada.

TERCERO.- No se transcribirá la determinación

reclamada ni los conceptos de violación que se hicieron valer,

en virtud de que no existe precepto en la legislación

reglamentaria que así lo exija; además, este Tribunal

Colegiado debe observar los principios de congruencia y

exhaustividad en las resoluciones que dicta, los cuales

obligan a precisar los aspectos sujetos a estudio, así como

las inconformidades planteadas y la respuesta correlativa, sin


8 A.D. 179/2016

introducir cuestiones ajenas a la litis, como se realizará en

esta ejecutoria.

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Corrobora lo expuesto la jurisprudencia número

58/2010 de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia

de la Nación, consultable en la página ochocientos treinta,

Tomo XXXI, mayo de dos mil diez, del Semanario Judicial de

la Federación y su Gaceta, Novena Época, que dispone:

“CONCEPTOS DE VIOLACIÓN O AGRAVIOS.


PARA CUMPLIR CON LOS PRINCIPIOS DE
CONGRUENCIA Y EXHAUSTIVIDAD EN LAS
SENTENCIAS DE AMPARO ES INNECESARIA SU
TRANSCRIPCIÓN. De los preceptos integrantes del
capítulo X “De las sentencias”, del título primero “Reglas
generales”, del libro primero “Del amparo en general” de
la Ley de Amparo, no se advierte como obligación para el
juzgador que transcriba los conceptos de violación o, en
su caso, los agravios, para cumplir con los principios de
congruencia y exhaustividad en las sentencias, pues
tales principios se satisfacen cuando precisa los puntos
sujetos a debate, derivados de la demanda de amparo o
del escrito de expresión de agravios, los estudia y les da
respuesta, la cual debe estar vinculada y corresponder a
los planteamientos de legalidad o constitucionalidad
efectivamente planteados en el pliego correspondiente,
sin introducir aspectos distintos a los que conforman la
litis. Sin embargo, no existe prohibición para hacer tal
transcripción, quedando al prudente arbitrio del juzgador
realizarla o no, atendiendo a las características
especiales del caso, sin demérito de que para satisfacer
los principios de exhaustividad y congruencia se
estudien los planteamientos de legalidad o
inconstitucionalidad que efectivamente se hayan hecho
valer.”.

En el mismo orden, se precisa que aun cuando no

se transcribe la determinación que dictó el Tribunal responsable

de forma oral en la audiencia celebrada el dieciséis de enero

de dos mil catorce, los Magistrados integrantes del Segundo

Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito, se

impusieron personalmente de su contenido, al observar la


9 A.D. 179/2016

videograbación del disco identificado como: “AUDIENCIA

PARA RESOLVER RECURSO DE APELACIÓN

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INTERPUESTO POR EL DEFENSOR PÚBLICO DEL

SENTENCIADO EN CONTRA DE LA SENTENCIA

DEFINITIVA CONDENATORIA DICATADA EN FECHA

29/OCTUBRE/2013”.

CUARTO.- Son infundados, por una parte y

fundados por otra, los conceptos de violación que formula

********* ****** ***** *****, aunque concluir de esa manera,

sea necesario suplir la queja deficiente con fundamento en el

numeral 79, fracción III, inciso a) de la Ley de Amparo.

En la demanda se invocó como precepto violado el

artículo 1° de la Carta Magna, por lo que con la finalidad de

otorgar seguridad jurídica, se analizará si existió alguna

infracción al numeral invocado.

El quejoso señaló que no se le consideró igual

ante la ley, lo cual deviene infundado, en atención a que el

texto conducente del aludido dispositivo, impone a todas las

autoridades del país el deber de aplicar el principio pro

persona como un criterio de interpretación de las normas

relativas a derechos humanos, el cual busca maximizar su

vigencia y respeto, para optar por la aplicación o

interpretación de la norma que en mayor medida favorezca al

gobernado, o bien, que implique menores restricciones a su

ejercicio.

Sin embargo, esa prerrogativa fundamental no


10 A.D. 179/2016

significa que las autoridades jurisdiccionales dejen de

realizar sus funciones de impartición de justicia, con el

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propósito de aportar un beneficio a toda costa a favor del

justiciable o que se hagan interpretaciones sesgadas para

resolver los asuntos de manera favorable a las pretensiones

por él planteadas, porque la observancia de esta regla de

derecho no comporta que se hagan interpretaciones

apartadas de los fines de la legislación para propiciarle una

mejor situación jurídica al quejoso, sino que, como parte del

sistema jurídico mexicano, obliga a todos los entes públicos

del Estado a que respeten los valores, principios y derechos

consagrados tanto en la propia Constitución, como en los

Tratados Internacionales que tutelan la esfera de derechos

humanos de las partes intervinientes, a saber, víctima u

ofendido e imputado, con el fin de no generar impunidad en

perjuicio de los primeros, pero tampoco un ejercicio abusivo

del poder en contra del último en cita.

Adquiere vigencia al caso, la jurisprudencia

104/2013, de la Primera Sala de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación, consultable en la página novecientos

seis, Libro XXV, octubre de dos mil trece, Tomo dos, del

Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, que

señala:

“PRINCIPIO PRO PERSONA. DE ÉSTE NO


DERIVA NECESARIAMENTE QUE LOS ARGUMENTOS
PLANTEADOS POR LOS GOBERNADOS DEBAN
11 A.D. 179/2016

RESOLVERSE CONFORME A SUS PRETENSIONES. Esta


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, en la jurisprudencia 1a./J. 107/2012 (10a.),

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publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Décima Época, Libro XIII, Tomo 2, octubre de
2012, página 799, con el rubro: "PRINCIPIO PRO
PERSONA. CRITERIO DE SELECCIÓN DE LA NORMA DE
DERECHO FUNDAMENTAL APLICABLE.", reconoció de
que por virtud del texto vigente del artículo 1o.
constitucional, modificado por el decreto de reforma
constitucional en materia de derechos fundamentales,
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 10 de
junio de 2011, el ordenamiento jurídico mexicano, en su
plano superior, debe entenderse integrado por dos
fuentes medulares: a) los derechos fundamentales
reconocidos en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos; y, b) todos aquellos derechos
humanos establecidos en tratados internacionales de los
que el Estado Mexicano sea parte. También deriva de la
aludida tesis, que los valores, principios y derechos que
materializan las normas provenientes de esas dos
fuentes, al ser supremas del ordenamiento jurídico
mexicano, deben permear en todo el orden jurídico, y
obligar a todas las autoridades a su aplicación y, en
aquellos casos en que sea procedente, a su
interpretación. Sin embargo, del principio pro homine o
pro persona no deriva necesariamente que las
cuestiones planteadas por los gobernados deban ser
resueltas de manera favorable a sus pretensiones, ni
siquiera so pretexto de establecer la interpretación más
amplia o extensiva que se aduzca, ya que en modo
alguno ese principio puede ser constitutivo de
"derechos" alegados o dar cabida a las interpretaciones
más favorables que sean aducidas, cuando tales
interpretaciones no encuentran sustento en las reglas de
derecho aplicables, ni pueden derivarse de éstas,
porque, al final, es conforme a las últimas que deben ser
resueltas las controversias correspondientes.”.

De manera que en el caso particular, no se

advierte que la autoridad responsable haya hecho una

interpretación restrictiva o limitada de algún derecho

fundamental o que ante la redacción confusa de algún

precepto legal, deba hacerse una deducción legislativa

mayormente tuteladora de algún derecho sustancial del


12 A.D. 179/2016

justiciable, porque no se reúnen los extremos para ello; de

ahí que no puede estimarse que se haya trastocado el

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numeral 1° de la Ley Fundamental como lo señala el

promovente del amparo.

En relación con ello, se destaca que el proceso

penal seguido en contra de ********* ****** ***** *****,

fue llevado a cabo por un Juez y Tribunal competentes,

previamente establecidos por la ley, independientes e

imparciales, tal como lo ordenan los dispositivos 14 y 16 de

la Constitución Federal; 8° de la Convención Americana

sobre Derechos Humanos; 2°, Apartado 3, inciso b) y 14 del

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, puesto

que tanto el Juzgado de Juicio Oral del Distrito Judicial de

Ecatepec de Morelos, así como la Tercera Sala Colegiada

Penal de Tlalnepantla, en su denominación actual, Primer

Tribunal de Alzada en Materia Penal de Ecatepec, ambos del

Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, son

autoridades que fueron constituidas antes de la perpetración

del hecho delictuoso, esto es, que no se trata de tribunales

especiales que sólo hayan sido creados para juzgar al

impetrante de garantías; que su competencia tiene

fundamento en los parágrafos 43, 44, fracción II, 65 y 66 de

la Ley Orgánica del Poder Judicial de esta entidad federativa,

destacando que su función debe ser desempeñada con

probidad, eficacia y profesionalismo; aunado a que no existe

indicio alguno dentro del expediente que haga suponer que


13 A.D. 179/2016

actuaron con parcialidad hacia alguno de los intervinientes.

Tampoco se observa violación al contenido del

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derecho fundamental previsto en los preceptos 14 de la

Constitución General de la República, 7° y 8° de la

Convención Americana sobre Derechos Humanos; 9° y 14

del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que

consagran las formalidades esenciales del procedimiento

previo a la emisión de un acto restrictivo de la libertad, como

lo es una sentencia de condena; aunado a que debe tenerse

en cuenta que conforme al último párrafo del numeral 174 de

la legislación reglamentaria del juicio constitucional, éste es

el momento oportuno para que el interesado las haga valer o

para que el Tribunal Colegiado las advierta de oficio, ya que

no podrán ser materia de concepto de violación ni de estudio

oficioso en un nuevo juicio de amparo directo, que

eventualmente pudiera resultar procedente respecto de

diversas cuestiones.

Así, al analizar las actuaciones que integran el

Toca de Apelación 218/2013, causa de juicio oral 15/2013, y

carpeta administrativa 456/2012, no se advierte infracción

alguna en lo referente a las formalidades esenciales del

procedimiento, las cuales, en términos del criterio que sobre

el particular ha sustentado el Pleno de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 47/95, consultable

en la página ciento treinta y tres, Tomo II, diciembre de mil

novecientos noventa y cinco, del Semanario Judicial de la


14 A.D. 179/2016

Federación y su Gaceta, que por rubro lleva:

“FORMALIDADES DEL PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE

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GARANTIZAN UNA ADECUADA Y OPORTUNA DEFENSA

PREVIA AL ACTO PRIVATIVO.”, así como en la tesis

aislada LXXVI/2005, pronunciada por la Primera Sala del

Máximo Tribunal del País, publicada en la página doscientos

noventa y nueve, Tomo XXII, agosto de dos mil cinco, que en

su rubro dice: “PRINCIPIO DE IMPUGNACIÓN DE LAS

SENTENCIAS. CONSTITUYE UNA DE LAS

FORMALIDADES ESENCIALES DEL PROCEDIMIENTO.”,

se traducen en lo siguiente:

1.- Que se le notifique el inicio del procedimiento

y sus consecuencias;

2.- Que se le dé la oportunidad de ofrecer y

desahogar las pruebas en que finque su defensa;

3.- Que tenga la oportunidad de alegar;

4.- Que se dicte una resolución que dirima las

cuestiones debatidas; y,

5.- Que ésta sea impugnable por los medios

ordinarios que la ley prevea.

Estas exigencias fueron atendidas y respetadas

por las autoridades de instancia, pues del análisis de los

documentos que integran los autos se observa que por

cuanto hace a la notificación de inicio del procedimiento y

sus consecuencias, se hizo saber al ahora quejoso durante

la audiencia para formular imputación por cumplimiento de


15 A.D. 179/2016

orden de aprehensión, celebrada el diecisiete de julio de dos

mil doce, la naturaleza y causa de la imputación que existía

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en su contra, como quien probablemente intervino en la

comisión del hecho delictuoso de robo con la modificativa

agravante de haberse causado la muerte; diligencia en la

cual se le hicieron de su conocimiento las prerrogativas

contenidas artículo 153 del Código de Procedimientos

Penales para el Estado de México, y 20, Apartado A de la

Constitución Federal.

En la diligencia de mérito, el acusado nombró,

para que lo representara al defensor público Joel Sánchez

Cleto; enseguida, el fiscal formuló imputación en contra del

promovente por el mencionado ilícito y fue su deseo declarar,

así como solicitó que se resolviera su situación jurídica

dentro el término de ciento cuarenta y cuatro horas, lo

anterior, con la finalidad de incorporar datos de prueba a la

carpeta de investigación.

En audiencia de veinte de julio de dos mil doce,

se le tuvo por nombrado como su defensor privado al

licenciado ****** ***** ****** ******* , y por ofertados los

datos de prueba que agregó.

El veintiuno siguiente, la Juez de Control del

Distrito Judicial de Ecatepec de Morelos dictó auto de

vinculación a proceso en contra del justiciable al considerar

que probablemente intervino en la comisión del hecho

delictuoso de robo con modificativa agravante de haberse


16 A.D. 179/2016

causado la muerte, cometido en agravio de ****** *****

*****, previsto y sancionado por los artículos 287, 289

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fracción III, 290 fracción IV, en relación con los diversos 6, 7,

8 fracciones I, al considerar que:

El veintiocho de junio de dos mil doce,

aproximadamente a las dieciséis horas con treinta minutos,

el hoy occiso ****** ***** ***** , salió de su casa en

compañía de ****** ****** *******, a bordo de una

motocicleta de su propiedad, tipo motoneta, de la marca

Italika, modelo dos mil once, azul, con número de placas

*****, número de serie *****************, número de

motor ****************, de ciento cincuenta cilindros

CC, para dos pasajeros, dirigiéndose a Banco Azteca,

ubicado en avenida *******, cuando al ir circulando frente al

Tecnológico “CEBETIS”, situado en avenida *** ******,

colonia Boulevares de Ecatepec, se percatan que delante de

ellos circulaba otra motocicleta de la misma marca y color, la

cual era conducida por ********* ****** ***** ***** , quien

venía con otro sujeto del sexo masculino de identidad

desconocida; que en ese momento el imputado da la vuelta

con dirección al centro de San Cristóbal, maniobra que

también realiza el pasivo, mientras el activo disminuía su

velocidad, por lo que la víctima le da alcance y al pasar junto

a la motocicleta, el sentenciado se les acerca del lado

derecho cerrándoles el paso para evitar que continuaran su

marcha, momento en el que ********* le dice a ****** “suelta


17 A.D. 179/2016

la moto cabrón, párate y bájense o van a valer madres aquí”,

enseguida el sujeto del sexo masculino de identidad

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desconocida, saca un arma de fuego, con la cual le apunta a

****** ***** ***** y a ******, lo que los obliga a detenerse,

es cuando ****** al descender, le dice a la víctima que

entregue la motocicleta y mientras el hoy occiso se bajaba de

la misma, el sujeto de identidad desconocida que portaba el

artefacto bélico, se dirigió al pasivo apuntándole con el arma

de fuego, al tiempo que el quejoso le indicó “Ya rápido,

chingatelo y vámonos”, instante en que el sujeto accionó el

arma de fuego una vez, disparando en dirección al hoy

occiso, causándole una herida en brazo derecho que penetró

a cavidad torácica, cayendo al suelo, e inmediatamente se

dieron a la fuga los dos sujetos activos a bordo de las dos

motocicletas; siendo esta la forma en la que se apoderaron

de la motocicleta, propiedad de ******; posteriormente el

oficial Oscar Juan Pérez Mendoza le brindó auxilio a ******

****** *******, percatándose que en el lugar de los hechos

****** ***** ***** ya había fallecido.

Posteriormente, a pesar de que el juez de Control

ya había decretado el cierre de investigación, autorizó, en la

audiencia intermedia de doce de marzo de dos mil trece, la

petición de la defensa pública del imputado, relativa a la

reapertura de la investigación, por un término de quince días,

debido a que argumentó que después del cierre de la

misma, el acusado contaba con un abogado privado y luego


18 A.D. 179/2016

cambio a uno público, motivo por el cual estaba pendiente

aportar datos de prueba para demostrar que el quejoso no

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participó en el hecho delictuoso que se le adjudicaba, pues el

día de los hechos se encontraba en el Centro Integral de

Desintoxicación para la Adicciones y Problemas

Emocionales.

Entonces, el uno de abril de ese mismo año, el A

quo tuvo por cerrada la investigación, por el hecho delictuoso

de robo con modificativa agravante de haber causado la

muerte, al no existir datos de prueba que tuvieran que

incorporar las partes y el once de abril siguiente, esto es,

dentro del plazo de diez días hábiles que prevé el artículo

301 del Código de Procedimientos Penales para el Estado de

México, la fiscalía presentó por escrito las acusaciones

correspondientes, en las que se estableció: 1). La

individualización del imputado y de su defensor; 2). La

especificación de la víctima u ofendido; 3). El relato

circunstanciado de los hechos atribuidos; su clasificación

legal, robo con la modificativa agravante de haber

causado la muerte, previsto y sancionado por los artículos

287, 289, fracción III y 290, fracción IV, en relación con los

diversos 6, 7, 8, fracciones I y III, todos del Código Penal

vigente el día de los hechos en el Estado de México; 4). La

forma de intervención atribuida al imputado, como coautor,

de conformidad con el precepto 11, fracción I, inciso d) del

mismo ordenamiento legal; 5). La expresión de los preceptos


19 A.D. 179/2016

legales aplicables; 6). El ofrecimiento de los medios de

prueba que el Ministerio Público propuso desahogar en el

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juicio; 7). Las penas, pidiendo se le impusieran las máximas

de prisión y multa, y las medidas de seguridad propuestas; y,

8). Los daños que consideró causados a la víctima u

ofendido.

Como puede apreciarse, contrario a lo aducido

por el peticionario de amparo, la secuencia procesal

expuesta no revela violación procedimental, porque acorde a

lo establecido en el Código de Procedimientos Penales para

el Estado de México, la acusación ministerial, misma que

sirvió de base para el juicio oral, sólo se refirió a hechos y

personas incluidos en el auto de vinculación a proceso, se

formuló por escrito, se presentó dentro de los diez días

siguientes de haberse decretado el cierre de la investigación

y reunió los requisitos que prevé el dispositivo 307 del

ordenamiento legal invocado, mediante la cual, la fiscalía

expuso al juzgador su teoría del caso, en cuanto a la idea

central o el conjunto de hechos sobre los que versaría su

participación procesal, ya que estableció la hipótesis que

pretendía demostrar.

Durante la continuación de la audiencia

intermedia, el representante social formuló acusación verbal

en contra del imputado, por el mencionado ilícito, precisando

el hecho delictuoso, la clasificación jurídica del mismo, la

forma de intervención de ********* ****** ***** ***** , así


20 A.D. 179/2016

como las penas y medidas de seguridad que debían

imponerse (Disco: “Audiencia: intermedia”, de veintiuno de

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mayo de dos mil trece, a partir del minuto 5:51); en ese

momento se le otorgó la oportunidad de contestarla en forma

oral, sin embargo, la defensora pública solicitó se

suspendiera la diligencia para que el imputado pudiera

reflexionar sobre la posibilidad de optar por el procedimiento

abreviado, por lo que, el cuatro de junio de ese mismo año,

(Disco: “Audiencia intermedia”, a partir del minuto 9:48),

comunicó al Juez que era deseo del quejoso acudir al juicio

oral, expresó su teoría del caso, así como las pruebas que

pretendía incorporar, además destacó los vicios formales que

advirtió, en específico que, debido al cambio de defensa, el

nombre de la defensora era incorrecto y que el imputado

contaba con veinticuatro años de edad, no con veinticinco

(minuto 21:48).

El juez de control señaló también que existía

confusión en cuanto al estado civil, ocupación e identificación

del imputado; asimismo en relación con el fundamento legal

para solicitar la pena máxima del delito de robo con la

modificativa agravante de haber causado la muerte, además

los antecedentes de los dictámenes que se pretendían

desahogar en el juicio oral.

En audiencia de siete de junio de dos mil trece, la

fiscalía subsanó los errores formales de la acusación;

suspendiéndose la misma para que en diligencia de catorce


21 A.D. 179/2016

del mismo mes y año, se continuara con el ofrecimiento y

depuración de los órganos de prueba que serían motivo del

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juicio oral, y en esa actuación la defensa excluyó las

testimoniales de ****** ***** ****** ******* , así como de

****** ******* ********* para reducir el número de

testigos (minuto 10:41), manifestó los acuerdos probatorios a

que llegó con la fiscalía; asimismo solicitó que no se

admitiera el acta pormenorizada de reconocimiento de

persona de doce de julio de dos mil doce, practicada por el

agente del Ministerio Público de la Fiscalía Especializada de

Homicidios, en la que la testigo ****** ****** ******* ,

identificó al imputado, pues carecía de los requisitos legales

señalados por la Constitución y por el código adjetivo en los

artículos 270 a 278, a lo que el juzgador señaló que se

pronunciaría al respecto, en la diligencia donde dictaría auto

de apertura a juicio oral.

En esas condiciones, al haber otorgado la

autoridad jurisdiccional oportunidad a la defensora de

desistirse de medios de prueba, debatir los acuerdos

probatorios y oponerse a los medios de convicción ofrecidos

por el Ministerio Público, se considera que con ello se le dio

oportunidad de alegar en caso de considerar que esas

probanzas pudieran resultar en perjuicio de los intereses del

imputado, observando así los principios del sistema

acusatorio penal y adversarial, principalmente el relativo a la

contradicción.
22 A.D. 179/2016

Continuando con el análisis de las

videograbaciones, el dieciocho de junio de dos mil trece, el

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juez de Control señaló que los argumentos vertidos por la

defensa no eran suficientes para estimar de ilegal el acta de

reconocimiento de persona objetada, no obstante, quedaban

a salvo los derechos para ser controvertida en el juicio.

Posteriormente, emitió el auto de apertura a juicio

oral, en el que se ordenó remitir las constancias respectivas

al Tribunal competente, conforme a lo establecido en el

artículo 331 del Código de Procedimientos Penales para el

Estado de México, vigente al momento de los hechos;

consecuentemente, correspondió conocer del asunto al

Juzgado de Juicio Oral del Distrito Judicial de Ecatepec de

Morelos, Estado de México, el que mediante proveído de

diecinueve de junio de dos mil trece, lo radicó con el número

de juicio 15/2013.

En la primera audiencia de once de julio

siguiente, una vez que la A quo señaló de manera sucinta los

hechos motivo de la acusación, refirió los acuerdos

probatorios a los que habían llegado, destacando entre

éstos:

 Que se tiene por cierto que **********

***** *******, es madre del occiso ****** ***** ***** y por

ende tiene la calidad de ofendida.

 Que se tiene por cierto que el objeto

material lo es la motocicleta marca Itálika, modelo *****,


23 A.D. 179/2016

azul, serie *************, placas de circulación *****,

modelo dos mil once.

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 Que ****** ***** ***** era el propietario del

citado objeto material.

 Que ********* ****** ***** ***** no

cuenta con antecedentes penales y que ha gozado de buena

conducta.

 Por ciertas las conclusiones del dictamen de

necropsia, de veintiocho de junio de dos mil doce, en donde

se le apreció al occiso una herida por proyectil de arma de

fuego con orificio de entrada en cara externa de brazo

derecho en su tercio medio que midió cinco a cuatro

milímetros con escara inferior de tres milímetros a catorce

centímetros por debajo del hombro, correspondiente a diez

centímetros de la línea media del eje penetrante y que ******

***** ***** falleció aproximadamente a las dieciséis horas

con treinta y cinco minutos del veintiocho de junio de dos mil

doce.

 Por ciertas las conclusiones de la pericial en

materia de balística forense a cargo del perito Raúl

Hernández Rodríguez, adscrito al Grupo de Servicios

Periciales, de dos de julio de ese mismo año, en el

expediente PAL/329/2012, respecto de un casquillo percutido

calibre .22 LR que fue recolectado en el lugar de los hechos,

el cual forma parte de un cartucho organizado de percusión


24 A.D. 179/2016

periférica o anular que en condiciones normales es utilizado

en pistola tipo revolver, escuadra, subametralladora y rifle de

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igual calibre.

 Que de acuerdo al acta pormenorizada de

inspección ministerial en el Centro Integral de

Desintoxicación para las Adicciones y Problemas

Emocionales, asociación civil, de quince de marzo de dos mil

trece, se tiene por cierto la existencia de éste y que se ubica

en la calle *******, número ****** ******* * *****, colonia

******* ********, municipio de Ecatepec de Morelos, Estado

de México.

 Que de acuerdo con el acta antes citada, se

tiene por cierto que en el libro de pacientes en la foja ciento

diez vuelta, con folio dos mil ciento veintitrés, se encuentra

registrado como paciente ********* ****** ***** ***** ,

siendo el único registro en el que se aprecia con firma de

salida y las siglas “ingreso cien por ciento pag” (pagado),

ubicadas en la parte superior derecha.

 De igual manera, de conformidad con la

documental referida, existen diez recibos de dinero,

engrapados a la foja ciento diez vuelta, de fechas y

cantidades siguientes: quince de abril, por la cantidad de

trescientos pesos; veintiocho de abril, por trescientos pesos;

siete de junio, por trescientos pesos; dieciséis de junio por

seiscientos pesos; diecisiete de mayo, por trescientos pesos;


25 A.D. 179/2016

cinco de abril, por trescientos pesos; cuatro de mayo, por

seiscientos pesos; treinta y uno de mayo, por seiscientos

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pesos; veintisiete de abril, por trescientos pesos; y cinco de

julio por seiscientos pesos; todos de dos mil doce y

expedidos en favor del quejoso.

Posteriormente, en esa misma diligencia, con

fundamento en lo establecido en el artículo 381 del Código

de Procedimientos Penales para el Estado de México, la

representación social expuso alegatos de apertura;

enseguida, se dio oportunidad a la defensa pública de emitir

en forma verbal lo que a su derecho correspondiera.

En las subsecuentes audiencias, se desahogaron

las pruebas ofertadas por las partes y admitidas en el auto

de apertura a juicio oral, inicialmente las de la fiscalía y

después las de la defensa; advirtiendo que fueron

desahogadas en su totalidad.

El veintinueve de octubre de dos mil trece, se

emitió oralmente, la determinación que dirimió las cuestiones

debatidas; la que fue combatida por el quejoso, mediante el

recurso de apelación, lo que motivó la creación del Toca

218/2013, que correspondió conocer al Primer Tribunal de

Alzada en Materia Penal de Ecatepec, del Tribunal Superior

de Justicia del Estado de México, entonces Tercera Sala

Colegiada Penal de Tlalnepantla, quien en audiencia de

dieciséis de enero de dos mil catorce, emitió resolución en la

que confirmó la sentencia de primera instancia; siendo ésta


26 A.D. 179/2016

la que constituye el acto reclamado en este juicio de amparo,

lo que evidencia que se impugnó a través del recurso

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ordinario previsto por la ley del acto; demostrando con ello

que se respetó el derecho humano a que el fallo

condenatorio sea sometido a un tribunal superior (recurso

judicial), en los términos que prevén los numerales 25 de la

Convención Americana sobre Derechos Humanos; 2°,

Apartado 3, incisos a) y b), así como el 14, Apartado 5 del

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Además, se constata que la condena impuesta en

dicha decisión de segunda instancia se funda en la ley

exactamente aplicable al caso, pues el Tribunal responsable

acudió para ello, entre otros, a los preceptos 287, 289,

fracción III y 290 fracción IV, en relación con el diverso 11,

fracción I, inciso d), todos del Código Penal del Estado de

México; tampoco se aplicó la ley retroactiva en su perjuicio,

debido a que la punición del hecho antisocial fue conforme a

la legislación sustantiva vigente en la época de la comisión

del ilícito en comento, con fundamento en los arábigos 14 de

la Carta Magna; 9° de la Convención sobre Derechos

Humanos; y 15 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y

Políticos.

En virtud de lo expuesto, se reitera que en el

asunto de origen no se transgredieron las formalidades

esenciales del procedimiento, porque el acusado tuvo

conocimiento de los hechos que se le atribuyeron (garantía


27 A.D. 179/2016

de audiencia), la oportunidad de probar y de alegar en su

defensa, antes de que se pronunciara el acto privativo, e

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impugnó la resolución de primera instancia a través del

recurso ordinario previsto por la ley que rige al acto

reclamado.

También, se observa respeto a los principios

rectores del proceso penal de corte acusatorio, porque del

análisis de los discos versátiles digitales, se advierte que en

cuanto al de publicidad, todas las audiencias fueron públicas;

respecto al de contradicción, se constata que la juez de

Juicio Oral, no limitó la posibilidad de que las partes pudieran

debatir los hechos, argumentos jurídicos y medios de prueba

de la contraparte; y por lo que hace a los de continuidad e

inmediación, en todo momento estuvo presente la titular en el

desahogo de los órganos de prueba, sin que delegara tal

función en persona distinta; y se intentó, en la medida de lo

posible, que se llevaran a cabo las diligencias sin

interrupción.

Es aplicable la jurisprudencia 11/2014, aprobada

por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la

Nación, consultable en la página trescientos noventa y seis,

Libro tres, febrero de dos mil catorce, Tomo I, de la Gaceta

del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época,

registro 2005716, que dice:


28 A.D. 179/2016

“DERECHO AL DEBIDO PROCESO. SU


CONTENIDO. Dentro de las garantías del debido proceso
existe un "núcleo duro", que debe observarse

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inexcusablemente en todo procedimiento jurisdiccional, y
otro de garantías que son aplicables en los procesos que
impliquen un ejercicio de la potestad punitiva del Estado.
Así, en cuanto al "núcleo duro", las garantías del debido
proceso que aplican a cualquier procedimiento de
naturaleza jurisdiccional son las que esta Suprema Corte
de Justicia de la Nación ha identificado como formalidades
esenciales del procedimiento, cuyo conjunto integra la
"garantía de audiencia", las cuales permiten que los
gobernados ejerzan sus defensas antes de que las
autoridades modifiquen su esfera jurídica definitivamente.
Al respecto, el Tribunal en Pleno de esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en la jurisprudencia P./J. 47/95,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo II, diciembre de 1995, página
133, de rubro: "FORMALIDADES ESENCIALES DEL
PROCEDIMIENTO. SON LAS QUE GARANTIZAN UNA
ADECUADA Y OPORTUNA DEFENSA PREVIA AL ACTO
PRIVATIVO.", sostuvo que las formalidades esenciales del
procedimiento son: (i) la notificación del inicio del
procedimiento; (ii) la oportunidad de ofrecer y desahogar
las pruebas en que se finque la defensa; (iii) la oportunidad
de alegar; y, (iv) una resolución que dirima las cuestiones
debatidas y cuya impugnación ha sido considerada por
esta Primera Sala como parte de esta formalidad. Ahora
bien, el otro núcleo es identificado comúnmente con el
elenco de garantías mínimo que debe tener toda persona
cuya esfera jurídica pretenda modificarse mediante la
actividad punitiva del Estado, como ocurre, por ejemplo,
con el derecho penal, migratorio, fiscal o administrativo, en
donde se exigirá que se hagan compatibles las garantías
con la materia específica del asunto. Por tanto, dentro de
esta categoría de garantías del debido proceso, se
identifican dos especies: la primera, que corresponde a
todas las personas independientemente de su condición,
nacionalidad, género, edad, etcétera, dentro de las que
están, por ejemplo, el derecho a contar con un abogado, a
no declarar contra sí mismo o a conocer la causa del
procedimiento sancionatorio; y la segunda, que es la
combinación del elenco mínimo de garantías con el
derecho de igualdad ante la ley, y que protege a aquellas
personas que pueden encontrarse en una situación de
desventaja frente al ordenamiento jurídico, por pertenecer
a algún grupo vulnerable, por ejemplo, el derecho a la
notificación y asistencia consular, el derecho a contar con
un traductor o intérprete, el derecho de las niñas y los
niños a que su detención sea notificada a quienes ejerzan
29 A.D. 179/2016

su patria potestad y tutela, entre otras de igual


naturaleza.”.

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En relación con lo expuesto, es infundado el

concepto de violación en el que se sostiene que existió una

detención prolongada e ilegal del inculpado, lo que

supuestamente se demuestra con los autos de la carpeta

administrativa, ya que el quejoso señala que fue privado de su

libertad, por el hecho delictuoso de referencia, del ocho hasta

el quince de julio de dos mil doce, fecha en que fue presentado

ante el Ministerio Público.

Ello es así, pues se advierte que durante el

procedimiento, ni el solicitante de amparo, ni su defensa

hicieron algún alegato al respecto, además que tampoco

aportaron elementos de prueba que permitieran determinar esa

violación al debido proceso, con el fin de ser incorporados en

juicio oral, por lo que era imposible que la juzgadora de origen

se hubiera pronunciado sobre el tema, ya que el artículo 63 del

Código de Procedimientos Penales, vigente al momento de los

hechos, dispone que el juez de Control no puede revisar la

carpeta de investigación antes de dictar sus resoluciones, salvo

que exista una controversia entre los intervinientes respecto al

contenido de la misma, que en el presente caso no aconteció.

Con entera independencia de lo anterior, en lo

referente al delito de mérito, la juez de Control dictó orden de

búsqueda, localización y aprehensión en contra del quejoso, el

quince de julio de dos mil doce, ese mismo día ingresó al


30 A.D. 179/2016

Centro Preventivo y de Readaptación Social de Ecatepec, a las

diecinueve treinta horas, donde quedó a disposición del

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juzgador, de acuerdo con el oficio suscrito por el Director de

ese reclusorio y la audiencia de formulación de imputación se

llevó a cabo al día siguiente, por lo que es inconcuso que no

hubo tal violación.

Tampoco se soslaya que el agente investigador

de la Fiscalía de Homicidios, José Alfredo López Amaya,

manifestó que tuvo conocimiento que el once de julio de dos

mil doce, la Fiscalía Especializada Contra el Delito de

Transporte detuvo a cinco personas, los cuales fueron

puestos a disposición así como una pistola calibre .22,

investigación que realizó con motivo de la averiguación previa

que dio origen a la carpeta administrativa 456/2012,

actuación que está prevista en el artículo 142 del Código de

Procedimientos Penales para el Estado de México, que

establece la obligación de recabar la información necesaria

de los hechos que pudieran ser configurativos de delito de

que tengan conocimiento; de la que no se aprecia que de esa

diligencia, hubiere emergido la ilicitud de alguna otra.

Además, se advierte que esos hechos por los que

estuvo detenido no son parte del acto reclamado que aquí se

revisa, por lo que no se observa que en el asunto que nos

ocupa haya existido una detención prolongada, máxime que,

no existe en autos prueba alguna a través de la cual pudiera

objetivamente concluirse ese hecho.


31 A.D. 179/2016

De esta manera, una vez analizadas las

constancias del expediente, en especial, los discos versátiles

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digitales que contienen las audiencias desahogadas en el

procedimiento, se concluye que no se cometió violación a los

arábigos 14 y 20 de la Constitución General de la República

que hubiera afectado la defensa del peticionario, previo a la

emisión del acto restrictivo de la libertad.

Lo anterior se afirma, a partir de la reproducción de

los discos de audio y video que envió la autoridad responsable,

pues permiten constatar que en el procedimiento del que deriva

la sentencia combatida se verificó: 1) La notificación del inicio

del proceso y sus consecuencias; 2) La oportunidad de ofrecer

y desahogar las pruebas en que se finque la defensa; 3) La de

alegar; y 4) El dictado de una resolución que dirimió las

cuestiones debatidas, así como la de impugnar dicha

determinación; requisitos que fueron respetados durante el

procedimiento.

En relación con el concepto de violación en el que

********* ****** ***** ***** señala que tuvo una defensa

inadecuada, porque desde su detención no le hicieron saber

los hechos que se le imputaban y los derechos que le asistían,

no le asiste la razón, puesto que como quedó asentado, en la

audiencia de diecisiete de julio de dos mil doce, en la que la

juez de Control decretó la detención judicial, le hizo saber sus

derechos y el fiscal le explicó los hechos que se le imputaban.


32 A.D. 179/2016

De igual manera, argumentó que estuvo

incomunicado, por lo cual se le atribuyó nombrar un defensor

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público, siendo que había contratado uno particular.

Lo cual deviene infundado, pues la garantía de

defensa adecuada se encuentra comprendida principalmente

en el artículo 20, Apartado A de la Constitución Política de los

Estados Unidos Mexicanos, consiste en la facultad para ofrecer

pruebas que demuestren su inocencia, obtener los datos que

constan en el expediente, ser informado de los derechos que a

su favor consigna la Carta Magna, ser asistido por un defensor

y ser juzgado en audiencia pública, entre otros.

Esto significa que esa prerrogativa comprende

derechos específicos en los que el imputado puede

manifestarse activamente para probar su inocencia y lo relativo

a las obligaciones que tiene la autoridad de proveer la

información necesaria para una defensa adecuada y para

desahogar los medios de convicción que ofrezca; asimismo, el

Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se ha

pronunciado en el sentido de que dentro del proceso penal, ello

se garantiza cuando la proporciona una persona con

conocimientos técnicos en derecho (defensor público o privado

que cuente con cédula profesional); destacando que la defensa

que el Estado debe garantizar será lo más adecuada y efectiva

posible, lo que implica un elemento formal, consistente en que

el defensor demuestre ser perito en derecho, y uno material,


33 A.D. 179/2016

relativo a que, además de dicha acreditación, actúe

diligentemente con el fin de proteger las garantías procesales

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del acusado, evitando que sus derechos se vean lesionados.

Lo anterior, sin que se llegue al extremo de imponer

al juzgador la carga de evaluar los métodos que el defensor

emplea para lograr su cometido de representación, toda vez

que escapa a la función jurisdiccional el examen sobre si éste

efectivamente llevará a cabo la estrategia más afín a los

intereses del inculpado, máxime que los órganos de justicia no

pueden constituirse en juez y parte para revisar la actividad o

inactividad del defensor e instar el procedimiento, y más aún,

para declarar la nulidad de lo actuado sin el debido impulso de

la defensa.

Sirve de apoyo a lo anterior, la tesis XII/2014, del

Pleno del Máximo Tribunal del País, consultable en la página

cuatrocientos trece, Libro 5, abril de dos mil catorce, Tomo I, de

la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima

Época, que es del tenor siguiente:

“DEFENSA ADECUADA DEL INCULPADO EN UN


PROCESO PENAL. SE GARANTIZA CUANDO LA
PROPORCIONA UNA PERSONA CON CONOCIMIENTOS
TÉCNICOS EN DERECHO, SUFICIENTES PARA ACTUAR
DILIGENTEMENTE CON EL FIN DE PROTEGER LAS
GARANTÍAS PROCESALES DEL ACUSADO Y EVITAR QUE
SUS DERECHOS SE VEAN LESIONADOS. De la
interpretación armónica y pro persona del artículo 20,
apartado A, fracción IX, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, en su texto anterior a la
reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18
de junio de 2008, en relación con los diversos 8, numeral 2,
incisos d) y e), de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y 14, numeral 3, inciso d), del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, se concluye
34 A.D. 179/2016

que la defensa adecuada dentro de un proceso penal se


garantiza cuando la proporciona una persona con
conocimientos técnicos en derecho, máxime que de la

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normativa internacional citada no deriva la posibilidad de
que sea efectuada por un tercero que no sea perito en
dicha materia y, por el contrario, permite inferir que la
defensa que el Estado deba garantizar será lo más
adecuada y efectiva posible, lo cual implica un elemento
formal, consistente en que el defensor acredite ser perito
en derecho, y uno material, relativo a que, además de dicha
acreditación, actúe diligentemente con el fin de proteger
las garantías procesales del acusado y evitar que sus
derechos se vean lesionados, lo que significa, inclusive,
que la defensa proporcionada por persona de confianza
debe cumplir con estas especificaciones para garantizar
que el procesado pueda defenderse adecuadamente. Lo
anterior, sin que se llegue al extremo de imponer al
juzgador la carga de evaluar los métodos que el defensor
emplea para lograr su cometido de representación, toda
vez que escapa a la función jurisdiccional el examen sobre
si éste efectivamente llevará a cabo la estrategia más afín a
los intereses del inculpado, máxime que los órganos
jurisdiccionales no pueden constituirse en Juez y parte
para revisar la actividad o inactividad del defensor e
impulsar el procedimiento, y más aún, para declarar la
nulidad de lo actuado sin el debido impulso del defensor.”.

Lo antes expuesto se robustece con el criterio que

emitió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la

Nación, en la ejecutoria que dio origen a la jurisprudencia

12/2012, pues sostuvo que el juez del proceso garantiza el

derecho de tener una defensa adecuada cuando permite que

se den las condiciones necesarias a efecto de que los

procesados sean debidamente asistidos (tanto formal como

materialmente); que no sólo respeta esa garantía al no obstruir

su materialización (como puede ser, cuando se le niega el

derecho a una entrevista previa en privado, o interfiriendo y

obstaculizando la participación efectiva del abogado), sino que

incluso debe asegurarse ―con todos los medios legales a su


35 A.D. 179/2016

alcance―, de que las condiciones que facilitan esa prerrogativa

sean satisfechas.

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Por tanto, sostuvo la Primera Sala, que el juez no

está en condiciones de responder por la falta de diligencia con

la que se conduce el defensor de oficio a la hora de realizar su

labor, y que revisar la manera en que éste efectivamente logra

su cometido, excede de las facultades que tiene a su cargo el

juzgador para vigilar que en el proceso se garantice una

defensa adecuada, pues el control de la correcta o incorrecta

actitud procesal del profesionista, del debido ejercicio de las

cargas procesales, así como de su pericia jurídica, sólo podrían

ser materia de responsabilidad profesional, en términos de las

leyes administrativas o penales, y según se trate de un

defensor de oficio o particular.

Sirve de apoyo a estas consideraciones, la

jurisprudencia 12/2012, de la Primera Sala de la Suprema

Corte de Justicia de la Nación, visible en la página

cuatrocientos treinta y tres, Libro 10, Tomo 1, julio de dos mil

doce, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,

Décima Época, que es del tenor siguiente:

“DEFENSA ADECUADA. FORMA EN QUE EL


JUEZ DE LA CAUSA GARANTIZA SU VIGENCIA.- La
garantía individual de defensa adecuada contenida en el
artículo 20, apartado A, fracción V, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos (en su texto
anterior a la reforma publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 18 de junio de 2008) entraña una prohibición
para el Estado consistente en no entorpecer el ejercicio del
derecho de defensa del gobernado y un deber de actuar, en
el sentido de informarle el nombre de su acusador, los
datos que obren en la causa, brindarle la oportunidad de
36 A.D. 179/2016

nombrar un defensor, no impedirle que se entreviste de


manera previa y en privado con él y, en general, no impedir
u obstaculizar el ejercicio de las cargas procesales que le

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corresponden dentro del proceso penal para desvirtuar la
acusación del Ministerio Público. Así, para proteger la
citada garantía es necesario que la labor de quien funja
como defensor sea eficaz, pues aquélla no puede
concebirse como un mero requisito formal, sino que debe
permitir una instrumentación real para tener oportunidades
de descargo que, básicamente, permitan al imputado una
efectiva participación en el proceso. Ahora bien, el juez de
la causa garantiza la posibilidad de defensa al permitir que
se den todas las condiciones necesarias para que el
inculpado sea debidamente asistido, tanto formal como
materialmente, de manera que si en los hechos no puede
calificar su adecuada defensa -en razón de la forma en que
se conduce el defensor respectivo-, ello no significa que el
juez de la causa viole la garantía en cuestión, pues el
control de la correcta o incorrecta actitud procesal del
defensor, del debido ejercicio de las cargas procesales, así
como de su pericia jurídica, sólo podrían ser materia de
responsabilidad profesional, en términos de las leyes
administrativas o penales, y según se trate de un defensor
de oficio o particular. Esto es, el juez respeta la garantía de
defensa adecuada: (i) al no obstruir en su materialización
(como ocurre cuando niega el derecho a una entrevista
previa y en privado o interfiere y obstaculiza la
participación efectiva del asesor) y (ii) al tener que
asegurarse, con todos los medios legales a su alcance,
que se satisfacen las condiciones que posibilitan la
defensa adecuada, sin que ello signifique que esté en
condiciones de revisar la forma en que los defensores
efectivamente logran su cometido, pues ello excedería las
facultades que tiene a su cargo para vigilar que en el
proceso se garantice una defensa adecuada.”.

Entonces, si de las videograbaciones se observa

que en todas las audiencias el quejoso estuvo asistido por un

profesional del derecho, incluso que en audiencia de prórroga

constitucional de veinte de julio de dos mil doce, nombró al

defensor privado, licenciado ****** ***** ****** ******* y

posteriormente, una vez cerrada la investigación, mediante

escrito presentado el veintitrés de noviembre de dos mil doce,

revocó esa designación y se la otorgó al defensor público,


37 A.D. 179/2016

adscrito al juzgado de Control; es inconcuso, que fue su

voluntad cambiar de defensa.

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Además, se advierte que los datos de prueba

ofrecidos por el ministerio público, admitidos por el juez de

Control en el auto de apertura a juicio oral y debidamente

desahogados, estando presentes el ahora quejoso y su

defensor público, evidencia que se observó el principio de

contradicción, dado que tuvo la oportunidad de refutar esos

actos procesales.

De igual manera, la defensora pública de *********

****** ***** ***** ofreció los elementos de convicción que

consideró idóneos para la defensa de éste, en cuyo desahogo

estuvo en aptitud de exponer lo que a su derecho conviniera;

asimismo, en las audiencias en las que intervino la

profesionista, participó activamente en los contrainterrogatorios

de las pruebas de cargo; de manera que, el hecho de que

éstos no hayan sido aptos para desvirtuar los testimonios de

que se trata y opiniones periciales, no significa que existió

violación a su derecho a una defensa adecuada; lo cual

únicamente pudiera ser materia de responsabilidad profesional,

en términos de las leyes administrativas o penales; empero,

ello no significa que el juez de la causa haya vulnerado esa

prerrogativa, y que por ende, diera lugar a una reposición del

procedimiento, ya que la autoridad judicial respetó ese

derecho, al no obstruir la participación efectiva del asesor, y al

asegurarse que se cumplieron las condiciones que posibilitaron


38 A.D. 179/2016

la defensa adecuada, incluso cerciorándose de que tenía el

carácter de ser un profesional en derecho.

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En consecuencia, este Tribunal Colegiado estima

que no existió infracción alguna a la garantía de defensa

adecuada y que las formalidades esenciales del procedimiento

se cumplieron a cabalidad, de manera que, no se advierte

motivo alguno que amerite la reposición de éste, de

conformidad con el artículo 174 de la Ley de Amparo, pues

este Órgano Colegiado no aprecia de oficio la actualización de

alguna violación procesal y las hechas valer por el sentenciado

han sido infundadas.

Por otra parte, en razón de la naturaleza del acto

reclamado que se analiza, es importante hacer la precisión que

en la tramitación de los asuntos regidos bajo el nuevo sistema

de justicia penal, la “oralidad” constituye el instrumento más

importante que permite que se materialicen a lo largo del

desarrollo del procedimiento, los principios de publicidad,

contradicción, concentración, continuidad e inmediación; de tal

manera que, los juzgadores se encuentran constreñidos a

dirimir en forma verbal los conflictos que les sean planteados

por los intervinientes, exponiendo de manera fundada y

motivada el sentido de las determinaciones, en cumplimiento a

lo postulado en el dispositivo 16 de la Ley Suprema invocado,

con el único propósito de que las partes, en un mismo acto

procesal, conozcan las consideraciones y los fundamentos

jurídicos que rigen el sentido de las decisiones adoptadas; por


39 A.D. 179/2016

tal motivo, este Tribunal Colegiado estima que la resolución

que debe ser analizada es la emitida de forma “oral” en la

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diligencia que resolvió el recurso de apelación.

No se soslaya que el artículo 2°, inciso c) del

Código de Procedimientos Penales para el Estado de México,

establece que la sentencia deberá asentarse por escrito; sin

embargo, esa circunstancia no exime a la autoridad

responsable de dictar en la audiencia, una decisión de manera

fundada y motivada, pues así lo establece el numeral 415 en

relación con el diverso 66 del ordenamiento legal en cita, en

virtud de que la característica de “oralidad” considerada como

el instrumento que permite actualizar y dar eficacia a los

principios del debido proceso, debe ser observada en la

diligencia de apelación, y es en ésta en donde deben

contenerse todos los argumentos que la sustenten; de tal

manera que no es factible que la determinación escrita

“complemente” a la oral, esto es, que lo que no se diga

verbalmente en la audiencia que resuelva el recurso de

apelación, sea subsanado con la pieza escritural, pues en el

dictamen de reforma al arábigo 20 Constitucional, se sostuvo

que un proceso no es público, cuando sus diligencias se

desarrollan por escrito; y por ende, no se cumplirían las

características del sistema penal acusatorio.

Sin que esta afirmación signifique que existan dos

actos que puedan impugnarse por la vía de amparo directo,

sino que esas actuaciones (la decisión oral y la escrita),


40 A.D. 179/2016

constituyen un solo acto de autoridad, y no puede sostenerse

que una complemente a la otra, ya que la escrita tiene su

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origen en la audiencia que resuelve el recurso de apelación y

en la que los Magistrados emiten la decisión de manera verbal,

debiendo contener todos los argumentos que la rijan, en tanto

que la escrita sólo constituye un registro de las consideraciones

que se expresaron de forma verbal en la audiencia y no pudiera

ir más allá de lo resuelto en ésta.

Ahora, en el particular se considera que la

sentencia emitida por el Primer Tribunal de Alzada en Materia

Penal de Ecatepec, del Tribunal Superior de Justicia del Estado

de México, en la audiencia de dieciséis de enero de dos mil

catorce, de manera oral, se encuentra esencialmente fundada y

motivada, únicamente en cuanto a la demostración de los

elementos del delito, así como la responsabilidad del quejoso

en su comisión; ello, porque del análisis de la totalidad de ésta

se observa que el Magistrado relator precisó el hecho

delictuoso, especificó la conducta atribuida, así como los

acuerdos probatorios que consideró para arribar a la decisión

que tomó; enunció los medios de convicción que tuvo en

consideración para dictar la resolución de condena; asimismo,

al dar contestación a los agravios formulados por el recurrente,

explicó las pruebas que tuvo en cuenta para acreditar la

responsabilidad penal de ********* ****** ***** *****;

señalando las razones por las que estimó que las de cargo

resultaban idóneas, pertinentes y suficientes para la


41 A.D. 179/2016

demostración del hecho delictuoso; por los anteriores motivos,

los argumentos expresados por esa autoridad, se estiman

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suficientes, por ende, se considera que, en lo general, no

existió vulneración al numeral 16 de la Constitución Política de

los Estados Unidos Mexicanos.

Apoya lo anterior, la jurisprudencia 260, de la

Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,

impresa en la página ciento setenta y cinco, Primera Parte,

Tomo VI, Materia Común, del Apéndice al Semanario Judicial

de la Federación, 1917-1995, Séptima Época, que dice:

“FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN. De
acuerdo con el artículo 16 de la Constitución Federal todo
acto de autoridad debe estar adecuada y suficientemente
fundado y motivado, entendiéndose por lo primero que ha
de expresarse con precisión el precepto legal aplicable al
caso y, por lo segundo, que deben señalarse, con
precisión, las circunstancias especiales, razones
particulares o causas inmediatas que se hayan tenido en
consideración para la emisión del acto; siendo necesario,
además, que exista adecuación entre los motivos aducidos
y las normas aplicables, es decir, que en el caso concreto
se configuren las hipótesis normativas.”.

Resulta pertinente puntualizar que de la imposición

íntegra del acto que se combate por esta vía, se constata que

no se vulneraron derechos fundamentales en detrimento del

quejoso, al ser condenado por el ilícito de robo, con la

excepción que se analizará más adelante respecto a la

agravante de haberse causado la muerte, por ello, también

resulta infundado el argumento en el sentido de que la

responsable valoró medios de prueba que fueron recabados

desde la carpeta de investigación de manera ilegal y fuera del


42 A.D. 179/2016

debido proceso, con los que se tuvo por acreditado el delito

que se le imputa, así como la plena responsabilidad penal de

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aquél en su comisión, pues como acertadamente concluyó la

responsable, los medios probatorios de cargo aportados

durante el juicio oral, valorados conforme a lo dispuesto en los

preceptos 22 y 343 del Código de Procedimientos Penales para

el Estado de México, son suficientes para tener por

corroborado el mencionado hecho delictivo y la responsabilidad

penal del aquí quejoso en la comisión del mismo.

Además, es importante destacar que el juez o tribunal

debe formar su convicción sobre la base de la prueba

producida en esa etapa, esto es, que la ha percibido por sí

mismo, originaria e inmediatamente, no así en el contenido de

datos probatorios no introducidos legalmente al debate o en

antecedentes conocidos fuera de las audiencias del juicio.

Al respecto, el numeral 383 del Código de

Procedimientos Penales para esta entidad federativa, establece

los requisitos que deben colmarse para emitir una sentencia

condenatoria, al señalar:

“Artículo 383.- Sólo se condenará al acusado


cuando se acredite plenamente el hecho delictuoso y su
responsabilidad penal. En caso de duda debe absolverse.”

Por su parte, el diverso 185 del mismo

ordenamiento legal, establece:

“Artículo 185. El hecho delictuoso es la


circunstaciación fáctica de la descripción típica conforme a
sus elementos objetivos, subjetivos o normativos…”.
43 A.D. 179/2016

De los parágrafos transcritos, se aprecia que para el

dictado de una resolución que condene a un procesado,

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tendrán que acreditarse los siguientes extremos:

a). Que se compruebe la existencia del hecho

delictuoso, lo cual se verificará cuando se justifique la

acreditación de los elementos objetivos del tipo; los normativos

y los subjetivos cuando aparezcan descritos en éste;

b). Que se demuestre la responsabilidad del

imputado; y,

c). Que de los medios de convicción existentes en

el sumario, se pruebe la participación dolosa o culposa del

sentenciado y, que no exista acreditada en su favor alguna

causa de exclusión del delito.

El ilícito de robo por el que se condenó al ahora

quejoso en el acto reclamado, se encuentra previsto y

sancionado en los arábigos 287 y 289, fracción III del código

punitivo estatal vigente al momento de los hechos, del tenor

siguiente:

“Artículo 287.- Comete el delito de robo, el que


se apodera de un bien ajeno mueble, sin derecho y sin
consentimiento de la persona que pueda disponer de él,
conforme a la ley.- El robo estará consumado desde el
momento en que el ladrón tiene en su poder el bien, aun
cuando después lo abandone o lo desapoderen de él.- Para
estimar la cuantía del robo, se atenderá únicamente al
valor intrínseco del objeto de apoderamiento.- Para efectos
de este capítulo, se entiende, por salario mínimo diario, el
que se encuentre vigente en la zona económica, al
momento de cometerse el delito.”.

“Artículo 289.- El delito de robo se sancionará


en los siguientes términos:…III. Cuando el valor de lo
robado exceda de noventa pero no de cuatrocientas veces
44 A.D. 179/2016

el salario mínimo, se impondrán de dos a cuatro años de


prisión y de cincuenta a cien días multa…”.

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De la redacción de los dispositivos legales

transcritos, se obtiene que los elementos de la descripción

típica, con la agravante del caso, son los siguientes:

a) Una conducta de apoderamiento;

b) El objeto material del delito que se describe

como un bien mueble; y,

c) La característica de que dicho objeto sea ajeno

al sujeto activo.

En consecuencia, de las consideraciones

anteriormente expuestas, este Órgano Colegiado estima que el

Tribunal responsable, al hacer suyos los razonamientos de la

juez de Juicio Oral y exponer los propios, tuvo por

correctamente acreditado el hecho delictuoso de robo, así

como la plena responsabilidad penal del sentenciado en su

comisión, con las probanzas siguientes:

Testimonial de ****** ****** *******, quien en

audiencia de juicio oral, de treinta y uno de julio de dos mil

trece, en lo que interesa señaló que: El día veintiocho de

junio de dos mil doce, aproximadamente a las cuatro de la

tarde, la deponente y su concubino ****** ***** *****, se

dirigieron a la tienda *******, a bordo de una motocicleta

marca Itálika, modelo dos mil once, azul, propiedad de la

víctima, para retirar un depósito de ciento cincuenta pesos,

que ********** ***** *******, madre del hoy occiso le


45 A.D. 179/2016

había hecho para que comprara hielo y después lo vendiera;

que adelante iba la víctima y atrás ******, que al ir

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circulando por la Avenida *** ****** vio una moto

sospechosa, del mismo modelo que la de su pareja, pero más

vieja, conducida por dos sujetos de sexo masculino, quienes

dieron vuelta en Avenida ******* y la calle ********** **

*** *********, que ellos también hicieron lo mismo, entonces

a la altura de la agencia **********, colonia Tierra Blanca,

el conductor ********* ***** *****, se les emparejó; que la

deponente le dijo a ****** que corriera la moto, pero al darse

cuenta el sentenciado, le dijo a ****** con palabras

altisonantes que soltara la moto, por lo que detuvo la marcha

y mientras la declarante se bajaba de la motocicleta, el sujeto

que iba en la parte trasera de la otra moto sacó un arma de

fuego y le disparó al hoy occiso; que posteriormente el

cómplice, refiriéndose al aquí quejoso avanzó y el individuo

que accionó el artefacto bélico se llevó la moto de su

concubino; que inmediatamente después de lo sucedido pidió

apoyo y llegó una patrulla, pero ****** ya estaba muerto; que

había visto a ********* en tres ocasiones, la primera,

aproximadamente quince días antes de que mataran a ******,

porque unas personas que venden mariscos se lo enseñaron

rápidamente, al tiempo que le dijeron que se dedicaba a

atracar en la colonia, la segunda, el día de los hechos, cuando

lo vio de perfil, y la tercera cuando lo reconoció en las oficinas del

Ministerio Público de Ecatepec, Estado de México; que en la


46 A.D. 179/2016

diligencia que lo identificó fue a través de un vidrio, donde

estaba con cuatro individuos más, los cuales eran de

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características físicas y edades distintas, la cual duró

alrededor de quince minutos, sin recordar exactamente el

tiempo, en la que estuvieron presentes el licenciado defensor

del imputado, un policía y otra persona; que la media filiación

que proporcionó a la representación social del quejoso fue

que era robusto, ojos cafés, tez morena, de

aproximadamente un metro con setenta de estatura, boca

regular, cejas regulares, un mechón de rubio en el cabello y

el pelo parado; que está segura de que el acusado era la

persona que el día en que falleció su concubino, iba

conduciendo la motocicleta.

Elemento de prueba que, como dispuso el

Tribunal de Alzada responsable, resulta idóneo y pertinente

para conferirle valor convictivo, porque se advierte que reúne

los requisitos previstos en los artículos 344, 354, 371 y 373

del Código de Procedimientos Penales para el Estado de

México vigente al momento de los hechos, ya que dicho

ateste estableció de manera lógica el lugar, tiempo, forma y

las circunstancias en que se verificaron los hechos, aunado a

que fue vertido por persona que se evidencia cuenta con

capacidad e instrucción para expresar una declaración

respecto de un evento que vivió, el cual conoció por sí

misma, a través de sus sentidos y no por inducciones ni

referencias de otros, asimismo, su declaración fue clara y


47 A.D. 179/2016

precisa, sin dudas ni reticencias sobre la sustancia de los

hechos o sus circunstancias esenciales, sin existir prueba

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alguna de la que se desprenda que hubiera sido obligada a

declarar por fuerza o miedo, ni impulsada por engaño, error o

soborno o que se apreciara animadversión con el aquí

quejoso.

Por ende, lo narrado por la testigo presencial de

los hechos adquiere eficacia probatoria, en virtud de que los

señalamientos que emitió se recabaron con las formalidades

de ley, de conformidad con lo establecido por los numerales

344 y 354 del ordenamiento legal en cita, es decir, concurrió

al llamamiento judicial, para declarar en relación con los

hechos, dado que vivió de manera directa las circunstancias

del evento, pues fue quien acompañaba al hoy occiso el día

en que fue despojado de su motocicleta y baleado; aunado a

lo anterior, previo a que rindiera su testimonio se le protestó

para que se condujera con verdad con los términos que

determina la legislación adjetiva de la materia.

Razones por las que, contrario a lo que manifiesta el

quejoso, este Tribunal estima correcto que se concediera valor

jurídico a dicho deposado, pues constituye una prueba lícita y

legal, ya que de lo relatado se acredita la conducta que nos

ocupa.

Por lo anterior, debe desestimarse lo expuesto por el

quejoso quien pretende denostar el valor probatorio otorgado al

deposado de ****** ****** *******, concubina de la víctima;


48 A.D. 179/2016

para ello, es necesario atender de manera integral al contenido

de lo manifestado por aquélla, pues se advierte que si bien, por

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la forma en que actuaron los diversos sujetos activos,

efectivamente pudo observar el rostro de ********* ******

***** ***** y de manera desatacada manifiesta que lo había

visto en tres ocasiones, aproximadamente quince días antes de

los hechos, en la calle; en la fecha en que sucedió el robo y se

le causó la muerte a su pareja; y cuando lo identificó en cámara

de reconocimiento, además de durante la diligencia en la etapa

de juicio oral.

De igual manera, es infundado el concepto de

violación en el que medularmente señala que ****** ******

******* es testigo único y por ello, su dicho carece de

veracidad, porque no hay certeza de que ella haya estado en el

lugar de los hechos y ningún otro medio de prueba lo

corrobora su versión.

Así, resulta necesario distinguir la diferencia

entre un testigo único y uno singular, que incide

esencialmente en cuanto al número de personas que

presenciaron el hecho relevante para el derecho penal y

sobre el cual declararon; mientras el singular surge a la vida

jurídica cuando existe pluralidad de sujetos que percibieron la

realización del evento antijurídico, pero éste se pretende

probar dentro del proceso solo con la declaración de uno de

ellos; el testigo único se presenta cuando el hecho que atañe

al proceso se soporta en la versión narrativa de la única


49 A.D. 179/2016

persona que lo vivenció (pudiendo existir otras que no

aparecen como presenciales en autos) y quien además

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resulta ser quien se percató en forma directa la transgresión

al bien jurídico tutelado por la norma.

Criterio que sostuvo este Tribunal Colegiado de

Circuito, en la tesis 262, publicada en la página dos mil

doscientos sesenta y siete, Tomo XXXIV, julio de dos mil

once, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,

Novena Época, con el rubro y texto:

“TESTIGOS ÚNICO Y SINGULAR EN EL


PROCEDIMIENTO PENAL. LA DIFERENCIA ESENCIAL
ENTRE SUS TESTIMONIOS ESTRIBA, ADEMÁS DEL
ASPECTO CUANTITATIVO DEL DECLARANTE, EN QUE
EL DEL PRIMERO PUEDE VERSE CORROBORADO CON
OTROS MEDIOS DE PRUEBA, MIENTRAS QUE EL DEL
SEGUNDO SE ENCUENTRA AISLADO. En el
procedimiento penal se reconoce como medio de prueba
la testimonial, y cuando se desahoga la declaración
respectiva, pueden encontrarse las figuras de los
testigos único y singular, las cuales difieren entre sí en
cuanto a su significado, vinculado no sólo con el número
de deponentes o personas que declaran, sino también
con el hecho de estar o no corroborada la testimonial con
otro tipo de medio probatorio, pues mientras que la
figura del testigo "único" se presenta cuando el hecho
que se pretende probar se soporta con el dicho de la
única persona que lo presenció o deponente individual
habido desde el punto de vista cuantitativo, no obstante,
su dicho, sí puede estar corroborado con otros medios
de prueba (documentos, periciales, indicios, etcétera), en
cambio, en el caso del testigo "singular",
independientemente de que el hecho se pretende probar
dentro del procedimiento sólo con la declaración de una
persona, esa prueba, la testimonial, no se encuentra
apoyada por algún otro medio, por eso su valor
convictivo se reduce no sólo por el aspecto cuantitativo
del declarante individual, sino también por la deficiencia
cualitativa al no apoyarse con otra clase de pruebas; así,
la diferencia esencial de los testimonios consiste,
además del citado aspecto cuantitativo, en que mientras
el testimonio único puede verse apoyado o corroborado
con medios convictivos de otra índole, como periciales o
50 A.D. 179/2016

indicios en general, el de carácter "singular" se


encuentra aislado y no cuenta con otro tipo de soporte;
de ahí la "singularidad" y reducido valor convictivo

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potencial.”.

Entonces, contrario a lo expuesto por el peticionario

de amparo, no debe desestimarse el deposado de ******,

sobre la base de que la efectiva constatación del momento en

que se consumó el delito de que se trata se soportó en el dicho

de la única persona, diversa al sujeto activo, que lo presenció y

que puede dar cuenta de lo sucedido, debido a que la otra, que

era su pareja, está muerta; ello permite concluir que percibió de

manera directa el hecho delictivo; por ende, su deposado

efectivamente tiene el carácter de testigo único pero además

dicho ateste ofrece garantía de conocimiento y veracidad, en

razón de haber conocido los hechos, atendiendo a la forma en

que se desarrollaron, a las circunstancias de su realización, a

las particularidades que reviste tanto la testigo como su

declaración y que lo manifestado por ésta se encuentra

adminiculado con el resto de pruebas que acreditan la

participación del sentenciado en su comisión.

En efecto, no se trata de una prueba aislada, sino

que con acierto el Tribunal responsable la concatenó con la

testimonial emitida en audiencia de juicio oral de treinta y uno

de julio de dos mil trece por José Alfredo López Amaya, agente

investigador de la Fiscalía de Homicidios, quien medularmente

manifestó que: El día veintiocho de junio de dos mil doce, tuvo

conocimiento de un homicidio donde perdió la vida un sujeto


51 A.D. 179/2016

del sexo masculino, al ser despojado de una motocicleta de su

propiedad; que el hoy occiso ese día iba circulando a bordo de

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su moto en la Avenida ******* a la altura de la agencia

automotriz ********** de esa avenida, en compañía de su

esposa ****** ****** ******* , cuando dos individuos les

cerraron el paso en otra motoneta, obligándolos a entregarles

la moto, situación que el pasivo trata de evadir, por lo que uno

de los sujetos le disparó con un arma de fuego cayendo

lesionado al piso y posteriormente fallece; que sabe los hechos

porque entrevistó a ****** el día en que sucedió el evento

delictivo; que al recabar información se enteró que el once de

julio de ese mismo año, la Fiscalía Especializada Contra el

Delito de Transporte detuvo a cinco personas, sin recordar

todos los nombres, únicamente ********* y *********, los

cuales fueron puestos a disposición, de igual manera, dos

vehículos, un contour y un jetta, una pistola calibre 22, de la

marca ponish, sin recordar exactamente la marca, un cargador

con cinco cartuchos del mismo calibre y un cartucho en la

recámara; que con esa averiguación buscó en los expedientes

en donde había personas que hubieran perdido la vida con ese

tipo de armas y que estuvieran relacionadas con los robos de

vehículos en cualquiera de sus modalidades, por lo que se dio

cuenta de que en el homicidio referido participaron dos sujetos

y uno de ellos portaba un arma, motivo por el cual, volvió a

entrevistar a la señora ****** y le pidió que hiciera un

reconocimiento en la cámara de confrontación, en el que ésta


52 A.D. 179/2016

identificó a ********* ****** ***** ***** como uno de los

sujetos que participara el día que perdiera la vida el pasivo; que

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posteriormente, el declarante participó en la entrevista que le

hicieron al activo afuera del centro penitenciario de

Chiconautla, Estado de México, ya que sabía que iba a salir de

ese lugar, para hacerle saber sobre la orden de presentación

que existía en su contra, invitándolo a acudir ante el agente de

Ministerio Público de la Fiscalía de Homicidios, pero como el

imputado intentó correr, le dieron alcance y lo pusieron a

disposición de esa representación social; que no sabe el motivo

por el cual había salido del penal, sólo iban a cumplimentar el

mandato de presentación.

Para corroborar lo anterior, se hace patente que

también obra en autos el dicho del Jefe de Servicios del Primer

Agrupamiento de Ecatepec, dependiente de la Secretaría de

Seguridad Ciudadana, Oscar Juan Pérez Mendoza, quien ante

la juez de Juicio Oral, manifestó que el veintiocho de junio de

dos mil doce, iba circulando sobre avenida ******* a la altura

de la agencia automotriz **********, cuando una mujer de la

que no recuerda el nombre, le hizo señas para solicitarle auxilio,

entonces al acercarse encontró un sujeto masculino tirado en el

suelo, con un impacto de bala; que la mujer le comentó que era

debido a que les habían robado una motoneta azul, motivo por

el cual llamó al Ministerio Público; que posteriormente llegaron

los peritos y enseguida se dirigieron a la representación social

para hacer una declaración de lo sucedido.


53 A.D. 179/2016

Asimismo, correctamente el Tribunal responsable

adminiculó las anteriores probanzas con el acta

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pormenorizada de reconocimiento de persona, desahogada

debidamente mediante lectura, en la audiencia de

continuación de juicio oral, de veintidós de agosto de dos mil

trece, documental que tenía fecha de doce de julio de dos mil

doce, y fue llevada a cabo en las oficinas de Ecatepec de

Morelos, Estado de México, en la que consta que estuvieron

presentes el licenciado ****** ***** ****** *******,

abogado particular del imputado, la testigo presencial de los

hechos ****** ****** ******* y el agente del Ministerio

Público Rafael Flores Guzmán; que el activo en presencia de

su defensor eligió el lugar que quería ocupar en la fila de

personas que se someterán a la diligencia; que se hizo

acompañar de cuatro personas más vestidas con ropas

semejantes y con las mismas características, así como de

aspecto físico semejante que las del confrontado; que ******

persistía en su entrevista de veintiocho de junio de dos mil

doce; que conocía a la persona a la que atribuía el delito con

anterioridad únicamente de vista, porque le habían dicho que

asaltaba; que después del acontecimiento de los hechos no

había vuelto a ver al imputado; que se le permitió a la testigo

ver detenidamente a los cinco sujetos que estaban frente a

ella, detrás de la cámara de confrontación, quienes portaban

cada uno un cartel con los números del uno al cinco; que

cuando se le solicitó que señalara a quien le atribuía el


54 A.D. 179/2016

hecho, contestó que el individuo que portaba el número uno

(********* ****** ***** ***** ); que señaló que cuando

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ocurrió el delito, el aquí quejoso no tenía barba; a preguntas

de la defensa la testigo manifestó que fue una vecina quien le

dijo que se dedicaba a robar en una moto, sin poder dar el

nombre porque era una banda organizada; que los hechos

sucedieron el veintiocho de junio pasado.

De igual forma, con la pericial en materia de

criminalística a cargo del perito Gabriel López Salazar, quien

en la audiencia de continuación de juicio oral de treinta y uno

de julio de dos mil trece, en síntesis manifestó que: El

veintiocho de junio de dos mil doce rindió un dictamen pericial

por el fallecimiento de un individuo, en el que señaló que ese

día, aproximadamente a las dieciséis con cuarenta minutos,

acudió al ********* de Ecatepec, esquina con *** ******,

colonia ********** de Ecatepec, municipio de Ecatepec de

Morelos, Estado de México, a hacer un levantamiento del

cadáver de un sujeto del sexo masculino que presentaba una

herida por proyectil de arma de fuego en el brazo derecho,

asimismo hizo la localización, recolección y el embalaje de

los indicios que encontró en el lugar, que eran un casquillos

calibre 22, de la marca águila, encontrado junto al cuerpo del

occiso, hacia el lado derecho, concretamente al lado sur; que

el casquillo estaba a un metro con cincuenta centímetros en

relación al cadáver, como punto de referencia, en relación al

arroyo donde se localizó el cuerpo, se encontraba a dos


55 A.D. 179/2016

punto cincuenta metros de la guarnición norte; que una vez

que efectuó el levantamiento del cadáver en conjunto con el

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Ministerio Público de homicidios y con el médico forense, lo

trasladaron al interior del anfiteatro de Ecatepec, se le

despojó de la ropa y establecieron que presentaba una herida

producida por un proyectil de arma de fuego penetrante de

tórax, la cual se ubicaba en el antebrazo derecho.

Las conclusiones a las que arribó el perito fueron

que: Verificó que se trató del lugar donde ocurrieron los

hechos, la posición y orientación en la que fue localizado que

correspondían a la original y final de su fallecimiento; que el

cadáver no presentaba otra alteración, además de la

mencionada, en el cuerpo ni en la ropa que indicaran

maniobras de lucha, defensa o forcejeo; que el lapso

transcurrido entre la muerte del individuo a partir de su

intervención, no era mayor de dos horas; que la lesión que

observó en el brazo derecho a nivel del tercio medio, era

concluyente de una lesión producida por disparo de arma de

fuego por proyectil único; que la incidencia que siguió el

proyectil en el cuerpo del occiso era de derecha a izquierda,

de arriba hacia abajo, de adelante hacia atrás; que una vez

que observó los datos de prueba que contenía la

investigación, podía establecer que la posición víctima-

victimario, se efectúa al momento en que el pasivo viajaba a

bordo de una motoneta, de la marca Itálika, azul, en

compañía de su concubina sobre el arroyo sur del *********


56 A.D. 179/2016

de Ecatepec, a la altura de *** ******, este manejaba dicha

moto, cuando en ese momento fueron interceptados por dos

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personas que venían en otra motocicleta, que el sujeto que

venía atrás, descendió, mientras el occiso estaba sentado y

al momento en que le marcan el paso, efectúo el disparo con

arma de fuego produciéndose dicha lesión y la muerte; que la

posición del cadáver al encontrarlo fue en decúbito ventral

sobre cinta asfáltica, la cabeza dirigida hacia el oriente y los

pies hacia el poniente, los miembros torácicos o superiores

se encontraban flexionados y los miembros inferiores en

extensión; que decúbito ventral, quiere decir que se

encontraba boca abajo; que el indicio que encontró junto al

cadáver era un casquillo de la marca águila calibre .22, el

cual presentaba una huella de percusión, mismo que fue

localizado, fijado, embalado y entregado al Ministerio Público

bajo cadena de custodia; que aunque cuenta con

conocimientos de balística, no puede determinar el arma por

la cual fue percutido dicho proyectil.

Que lo anterior, correctamente, tenía sustento

también en los quince acuerdos probatorios a que llegaron

las partes, los cuales ya fueron reseñados, pero en específico

que se tiene por cierto que el objeto material del delito es la

motocicleta marca Itálika, modelo ***** , azul, serie

*************, placas de circulación *****, modelo dos

mil once; que el occiso era el propietario de la misma; y los

derivados de las periciales en materias de balística forense y


57 A.D. 179/2016

de necropsia que establecen que el casquillo percutido,

recolectado en el lugar de los hechos era calibre .22, así

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como la causa de la muerte de ****** ***** ***** , a

consecuencia de la herida producida con proyectil de arma

de fuego penetrante en tórax.

En las constancias también obra el deposado de

********** ***** *******, en audiencia de continuación de

juicio oral de treinta y uno de julio de dos mil trece, en la que

básicamente mencionó que: El día de los hechos, su hijo

****** ***** *****, le habló, aproximadamente a las dos

treinta de la tarde, para pedirle que le depositara ciento

cincuenta pesos para que comprara hielo, lo que hizo en

*******; que posteriormente le llamó por teléfono para

avisarle que ya estaba hecho el depósito, pero que no le

contestó; que al llegar a su casa fue cuando se enteró de que

le habían dado un balazo a su hijo.

Elementos de convicción que confirmaron en lo

medular lo declarado por ****** ****** *******, respecto de

lo que sucedió el día que desapoderaron a ****** ***** *****

de la motocicleta descrita, ya que de los mismos se

desprenden circunstancias de tiempo, lugar y modo de

ejecución, a los que el Tribunal responsable les confirió valor

probatorio, lo que se estima apegado a derecho, pues fueron

desahogados en audiencia de juicio oral y cumplieron con los

requisitos de los preceptos 39, 341, 343, 344, 347, 354 y 373

del código adjetivo de la materia para este sistema de


58 A.D. 179/2016

enjuiciamiento; es decir, los atestes ocurrieron al llamamiento

judicial para declarar lo que sabían en relación con los

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hechos y en razón de haber sido rendidas por personas que

relataron tales hechos en la forma en que se enteraron de los

mismos y sus vivencias del desarrollo de los hechos.

Si bien, a los deponentes no les constan los hechos

que se le atribuyen al quejoso, es decir, el momento exacto en

el que realiza el desapoderamiento, lo cierto es que sus

deposados tienen eficacia jurídica probatoria para efecto de

acreditar que efectivamente: El veintiocho de junio de dos mil

doce, aproximadamente a las dieciséis horas con treinta

minutos, ****** ***** *****, conducía una motocicleta de su

propiedad, tipo motoneta, de la marca Italika, modelo dos mil

once, azul, con número de placas *****, número de serie

*****************, número de motor

****************, de ciento cincuenta cilindros CC, para

dos pasajeros, en compañía de su concubina ****** ******

*******, cuando al llegar a la esquina con *** ******, colonia

******** ** ******** en el Municipio de Ecatepec de Morelos,

Estado de México, fueron interceptados por ********* ******

***** *****, quien venía a bordo de otra motocicleta, con otro

sujeto del sexo masculino de identidad desconocida, momento

en que el imputado le dijo a ****** con palabras altisonantes

que suelte la moto, instante en que el otro individuo sacó un

arma de fuego, con la cual le disparó a ****** ***** *****, para

desapoderarlo de la motocicleta, motivo por el cual falleció a


59 A.D. 179/2016

consecuencia de la herida producida por el proyectil de arma

de fuego.

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No se soslaya que no fue recuperado el objeto

material del robo consistente en la motoneta, cuyo

apoderamiento ilícito se atribuyó al quejoso, sin embargo, ello

no es obstáculo para que se acredite éste, pues el delito de

robo se integra con la reunión de los elementos descritos en el

tipo penal, entre los que no se encuentra la posesión material

de la cosa objeto del apoderamiento, ya que pudo haber sido

abandonada, destruida o consumada por el activo, sin que por

ello su conducta deje de ajustarse a la hipótesis normativa.

Como ha quedado evidenciado, los elementos de

convicción antes referidos fueron obtenidos de manera legal y

con apego al debido proceso, por lo que no le asiste la razón al

quejoso al tildarlos de pruebas ilícitas.

Por lo antes expuesto, no le asiste la razón al

quejoso al argumentar que el reconocimiento de persona que

se le hizo fue ilegal, por lo que no debería tomarse en cuenta,

debido a que el acta no se señaló a qué hora fue y que para

ser identificado por ****** ****** *******, lo colocaron con

personas de distintas características y complexión, lo cual

deviene infundado, pues de la documental de doce de julio de

dos mil doce, que se desahogó debidamente en audiencia de

juicio oral, a través de la lectura, se advierte que en ella se hizo

constar que inició a las trece horas y terminó a las veinte horas

con quince minutos, que el imputado estuvo asistido por el


60 A.D. 179/2016

abogado particular, licenciado ****** ***** ****** ******* , y

fue debidamente firmada por la testigo presencial de los

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hechos ****** ****** ******* y el agente del Ministerio Público

Rafael Flores Guzmán; que el activo en presencia de su

defensor eligió el lugar que quería ocupar en la fila de personas

que se someterán a la diligencia; que se tuvo el cuidado de que

la persona objeto de la diligencia no estuviera disfrazada, ni

desfigurada; que se hizo acompañar de cuatro personas más

vestidas con ropas semejantes y con las mismas

características, así como de aspecto físico semejante que las

del confrontado; que ****** persistió en su entrevista de

veintiocho de junio de dos mil doce; que se le permitió a la

testigo ver detenidamente a los cinco sujetos que estaban

frente a ella, detrás de la cámara de confrontación.

Por lo cual, se aprecia que dicha diligencia de

reconocimiento cumplió con los requisitos establecidos en los

artículos 270 al 273 del Código de Procedimientos Penales

para el Estado de México, además de que fue llevada a cabo

por una autoridad en ejercicio de sus atribuciones, como fue el

Ministerio Público, que es una institución de buena fe que goza

de fe pública.

Por otro lado, debe decirse que la ley no señala un

término de duración de las actuaciones, por ello, no es inválido

el reconocimiento del activo que llevó a cabo la ofendida, en el

que insistió y sostuvo durante el juicio oral.


61 A.D. 179/2016

La referida prueba se desahogó debidamente

mediante lectura, en audiencia de continuación de juicio oral,

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de veintidós de agosto de dos mil trece, por lo que se advierte

que la autoridad emisora del acto reclamado con acierto

determinó que son concordantes con las circunstancias

expresadas por ****** ****** *******, y que corroboran la

existencia del objeto material del robo, que en términos de lo

dispuesto por el artículo 5.6 del Código Civil del Estado de

México, es un bien mueble, en virtud de que puede ser

trasladado de un lugar a otro sin perder su sustancia

compositiva y que con motivo de esta acción de apoderamiento

se ocasionó un resultado material al haberse afectado el bien

jurídico tutelado por la norma penal y que en el caso lo es el

patrimonio, como anteriormente se dijo, el caso de la agravante

de haberse causado la muerte, se estudiará más adelante, por

lo que se advierte la existencia de un nexo de causalidad

directo e inmediato entre la conducta desplegada por el activo y

la afectación al patrimonio de la parte ofendida.

En cuanto al elemento normativo de la ajenidad, se

advierte que la motocicleta, objeto del robo, no pertenecía al

sentenciado, porque en autos consta el acuerdo probatorio

relativo a que dicho inmueble era propiedad de ****** *****

***** y cuando se llevó a cabo el desapoderamiento del

mismo, en ningún momento otorgó su consentimiento para ello,

tan es así que, para quitarle la motoneta, recibió un disparo que

le ocasiono la muerte.
62 A.D. 179/2016

Debe precisarse que en el sistema penal acusatorio

se ofrece y desahoga la prueba testimonial en la etapa del

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juicio oral, concebida en sentido amplio, toda vez que incluye a

los peritos y al propio imputado; no existen peritajes absolutos,

en virtud de la libre valoración de la prueba del juez y la

posibilidad de las partes de interrogar y contrainterrogar a todo

testigo.

En tanto que los peritos concurren a explicar su

informe, es decir, no se limitan a leer o a ratificar lo que en la

audiencia se dice; la manera de incorporar al debate la

información de un testigo o perito es, en principio, presentarlo a

que declare en el juicio, salvo las reglas de prueba anticipada,

los acuerdos probatorios y la lectura para refrescar memoria o

hacer manifiestas las contradicciones del testigo; de esa

manera el Juez puede ponderar el dictamen jurídicamente, al

resultar auténticamente ilustrativo y constituir un auxilio para

dicho órgano, con lo cual no se ve trastocada la adecuada

defensa del quejoso; circunstancia que en la especie ocurrió,

ya que el desahogo de los peritajes se llevó a cabo con las

formalidades debidas en la audiencia de treinta y uno de

agosto de dos mil quince, e incluso se observa que hubo

contrainterrogatorio por parte de la defensora privada del aquí

quejoso.

En ese contexto, es inconcuso que las pruebas no

fueron obtenidas directa o indirectamente violando derechos


63 A.D. 179/2016

fundamentales, por lo que no es aplicable el criterio invocado

por el quejoso, de rubro: “EFECTO CORRUPTOR DEL

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PROCESO PENAL, SUS DIFERENCIAS CON LAS REGLA

DE EXCLUSIÓN DE LA PRUEBA ILICITAMENTE

OBTENIDA.”.

En ese sentido, los medios de convicción destacados

constituyen elementos que, en su conjunto de una manera

lógica y natural, permitieron a la responsable otorgar plena

credibilidad al dicho de la testigo presencial de los hechos,

sobre la participación que tuvo ********* ****** ***** *****,

en la comisión del delito de robo.

Se debe considerar que en base al hecho cierto y

circunstanciado, se encuentran acreditados los elementos,

objetivos, este caso, el desapoderamiento, que se trata de una

conducta de acción de consumación instantánea, en términos

de lo que establecen los artículos 7 y 8 fracción III del código

penal vigente en la entidad, es decir, se desplegó por parte del

aquí quejoso un comportamiento positivo, consistente en

desapoderar a ****** ***** ***** de una motocicleta, de

acuerdo a los hechos que ya quedaron asentados.

Además, fue acertado que el Ad quem no otorgara

valor probatorio a las pruebas ofrecidas por la defensa del

quejoso, lo anterior es así, en virtud de que no las consideró

aptas para desvirtuar la acusación que obraba en su contra, las

cuales consisten en los testimonios desahogados en la


64 A.D. 179/2016

audiencia de juicio oral de tres de septiembre de dos mil trece,

de las siguientes personas:

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Declaración de *** ***** ***** ****, madre del

quejoso, asegura que ella lo internó en una clínica de

integración, de desintoxicación de adictos y problemas

emocionales, del cinco de abril al cinco de julio de dos mil doce;

que pagó las cuotas para su internamiento y lo visitaba cada

domingo y entre semana se encargaba de ir a recoger la ropa

sucia de su hijo y llevarla limpia; que el día de los hechos,

veintiocho de junio de dos mil doce, aproximadamente a las

tres de la tarde, fue a llevar ropa y cosas personales a su hijo y

se retiró a las cinco o cinco y media; que ese día no lo vio

porque estaba en una sesión de duelo, de varias horas de

duración, según le informó el encargado de la clínica, que no

podía verlo; que el activo no podía salir, pues se los tenían

prohibido; que el centro se ubica en la calle ********, número

****** ******* * *****, ******* ******** en Ecatepec, Estado de

México.

La manifestación de ***** ******* ******

*******, quien dijo ser esposa del inculpado, señala que:

********* ****** estuvo interno en una clínica, de la cual no

sabe el nombre, del cinco de abril al cinco de julio, sin

recordar el año; que en ese lugar le daban ayuda psicológica;

que no podía salir de ahí, únicamente si se portaba bien,

podían verlo a los quince días, si no al mes; que después iba

a verlo cada domingo; que los pagos los hacía su suegra y


65 A.D. 179/2016

ella iba los miércoles por su ropa para lavarla; que no vigilaba

el lugar para ver que no saliera nadie.

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El deposado de ****** **** ******* *********

quien es coincidente en señalar que le consta que el acusado

estuvo interno en el referido centro de desintoxicación del

cinco de abril al cinco de julio de dos mil doce; que iba

enojado porque iba a ingresar de nuevo en el lugar; que en el

paquete que tomó el acusado, duraba tres meses y no podía

salir, lo cual se estipuló en un convenio firmado por la familia

con el centro; que la vigilancia consiste en que los mismos

pacientes que ya terminaron su proceso, se les da la

oportunidad de seguir quedándose en el centro y les ayudan

en la noche; que en cuestión de salidas solo él y *******

******* ********* toman la decisión; que tampoco puede

asegurar que sea completamente seguro el lugar, pero si

algún paciente se escapa, informan de manera inmediata a

los familiares, lo que no sucedió en el caso del activo; que si

tiene cuotas de recuperación por semana y otorgan un

comprobante; que ********* ****** ya había sido internado

en ese centro con anterioridad, como medio año antes, sin

recordar la fecha exacta.

Al ponérsele a la vista los recibos de pago señaló

que sí se expidieron en el centro por el sello, que los firmó

una persona de nombre **** ** *****, quien trabaja en

control de administración, pero no sabe porque no tienen su

nombre.
66 A.D. 179/2016

A su vez, ***** ** ******* y ******* *******

*********, la psicóloga y director del centro de

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desintoxicación, respectivamente, son contestes en

manifestar que el activo se encontraba interno en dicho lugar

del cinco de abril al cinco de julio de dos mil doce; que el

veintiocho de junio de dos mil doce, aproximadamente de las

cuatro a las seis de la tarde, éste estaba en terapia y que en

todo momento lo tuvieron a la vista, además refieren cuál fue

la mecánica que realizaron, de qué forma intervinieron, y la

reacción del imputado; sin embargo, la profesionista hace

mención que el día veintiocho señalado fue martes o jueves y

el director recuerda que era viernes.

Además, ******* también refiere que existió un

convenio firmado por la familia del promovente y él; que era

necesario el pago de los gastos del paciente y por ello se

otorga un recibo; que llevaban un cuaderno donde registran a

todos los pacientes, por trece semanas donde registran por

semana dichas retribuciones; que cuando terminan el

tratamiento se les otorgaba un documento únicamente si lo

solicitan; que el acusado nunca salió del centro durante los tres

meses que estuvo interno; se puso a la vista del declarante la

documental privada consistente en una constancia de

internamiento a nombre de ********* ****** ***** ***** en el

centro integral de desintoxicación para las adicciones y

problemas emocionales, asociación civil, de fecha dieciséis de


67 A.D. 179/2016

julio de dos mil doce, misma que fue ratificada en la presencia

judicial.

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Así como la propia declaración del quejoso, en

audiencia de juicio oral de dieciocho de septiembre de dos mil

trece, en la que en relación con los hechos que se le imputan

manifestó que: El veintiocho de junio de dos mil doce, estaba

en una clínica de rehabilitación, que había ingresado el tres de

abril e ingresado el cinco de julio de ese mismo año, por lo que

no había sido él quien cometió el delito de “homicidio”.

Fue apegado a la legalidad que la autoridad

responsable señalara que dichos atestes no resultaron

suficientes para evitar el juicio de reproche que se le fincó,

pues estimó que aun y cuando estos testimonios también

fueron recabados en los términos que establece la ley adjetiva

en la materia, se desprende que a los deponentes no les

constan los hechos, únicamente fueron idóneos para

establecer que conocen a ********* ***** *****, intentando

sostener un argumento defensista de que el día en que sucedió

el ilícito, el solicitante de amparo estaba internado en un centro

de desintoxicación.

Si bien, no se comparte el criterio de la autoridad

responsable, referente a que los dichos de la madre y de la

pareja del imputado, estuvieran afectados de parcialidad por el

hecho de tener un parentesco con ********* ******, lo cierto es

que, externó otros argumentos para restarles eficacia

probatoria, consistentes en que no se advertía que ninguna lo


68 A.D. 179/2016

hubiera tenido a la vista el día de los hechos, así como que

causaba suspicacia que ***** ******* ****** ******* no

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recordara el lugar donde se encontraba el centro en el que

estuvo interno el sentenciado, ni la fecha.

Sirve de apoyo a lo anterior, la jurisprudencia

615, sustentada por la Primera Sala de la Suprema Corte de

Justicia de la Nación, consultable en la página quinientos

sesenta y cuatro, Tomo III, Penal Primera Parte, del

Apéndice al Semanario Judicial de la Federación, de dos mil

once, Sexta Época, de rubro:

“TESTIGOS, TACHAS DE, EN MATERIA


PENAL. En materia penal no existen tachas de testigos y
corresponde a la autoridad judicial aceptar o rechazar
sus declaraciones según el grado de confianza que les
merezcan, tomando en cuenta todas las circunstancias
concretas que en cada caso puedan afectar la probidad
del deponente, provocar suspicacias sobre su dicho o
determinar la parcialidad de su testimonio.”.
De igual manera, las declaraciones de ****** ****

******* *********, ***** *** ******* ***** ****** y *******

******* *********, no resultan idóneas, pues no acreditaron

la calidad con la que dijeron haber comparecido a juicio,

además señalan circunstancias que el quejoso no mencionó en

su declaración, pretendiendo justificar al ahora sentenciado,

como el dicho de la psicóloga, de que el día y hora de los

hechos estuvo en terapia de duelo con el inculpado, situación

que no quedó comprobada en autos.

También fue correcto que el Tribunal de Alzada no

le otorgara eficacia jurídica a las documentales que incorporó la

defensa del promovente, a través de lectura consistentes en


69 A.D. 179/2016

diez recibos y el registro de libros de ingreso del centro de

desintoxicación señalado, en la que se hace constar el ingreso

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del sentenciado y que fueron parte de acuerdos probatorios,

pues la persona que suscribió tales recibos no compareció a

juicio a ratificarlos y en lo referente al libro de registro, en él no

se establecen las fechas de ingreso o de salida, ni quien hace

las anotaciones, quien lleva el control de ese libro, para que se

pudiera corroborar las fechas en que el sentenciado estuvo

interno en dicho centro.

Asimismo, los acuerdos probatorios que obran en

autos, relativos a que existe el Centro Integral de

Desintoxicación para las Adicciones y Problemas Emocionales,

asociación civil, de quince de marzo de dos mil trece y que se

ubica en la calle *******, número ****** ******* * *****, colonia

******* ********, municipio de Ecatepec de Morelos, Estado de

México; que el sentenciado no tiene antecedentes penales; y

que cuenta con buena conducta, contrario a lo que aduce el

promovente, resultan insuficientes para demostrar su inocencia

y deben prevalecer los elementos de convicción de cargo,

porque como se ha expuesto en esta ejecutoria, la versión de

la única testigo presencial de los hechos adquirió veracidad

debido a todos los indicios circunstanciales que la

corroboraron.

Por lo anteriormente expuesto, devienen infundados

los conceptos de violación en los que se señala que **********

***** ******* no acreditó ser la madre de la víctima; que no


70 A.D. 179/2016

se acreditó un acta de defunción, por lo que no se demostró la

existencia de un difunto; que la necropsia no especificó cual fue

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la causa de la muerte; que no se acreditó que el hoy occiso era

dueño de la motocicleta, objeto del robo; pues esas

circunstancias se dieron por ciertas en los acuerdos probatorios

que ya se reseñaron y ya no estaban sujetas a discusión en el

juicio oral.

Asimismo, no le asiste la razón al quejoso, en

cuanto a que en autos no se acredito lo siguiente: Que ******

****** ******* no demostró parentesco con el hoy occiso de

concubina o esposa; que se haya realizado un depósito de

ciento cincuenta pesos en ******** con un ticket; la existencia

de aparatos telefónicos ni los números de teléfono para

demostrar que el hoy occiso hizo una llamada telefónica a su

mamá para pedirle dinero; que no hubo cadena de custodia de

puesta a disposición de ningún celular del occiso ni de alguna

pertenencia; que no se acreditó el dicho de la testigo presencial

sobre que la víctima trabajaba en una fábrica de aluminio y la

hora en que había llegado a su domicilio el día de los hechos; y

que no existió investigación en lugar de los hechos para

corroborar la existencia de un negocio de mariscos.

Ello es así, en atención a que la demostración de

esas cuestiones, no son necesarias para corroborar los

elementos del delito de robo que es el que aquí se analiza, por

ende, no era indispensable que se acreditaran.


71 A.D. 179/2016

En relación con el señalamiento del sentenciado en

el que aduce que la autoridad responsable al expresar que

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merecía la pena máxima y no la mínima como le impuso la juez

de Control, lo está discriminando por su condición de preso,

debe decirse que dicha manifestación no es violatoria de

ningún derecho fundamental, pues fue una aseveración en

relación de lo que apreció el Magistrado relator en relación con

los hechos, lo cual es producto de la función jurisdiccional, al

señalar el código sustantivo que existe un rango de penas,

para sancionar los hechos delictuosos, máxime que confirmó la

pena mínima impuesta por la A quo.

Por cuanto hace a la forma de participación, este

Tribunal Colegiado estima que acertadamente el Tribunal

responsable tuvo por acreditada la intervención del quejoso en

el hecho delictuoso de robo, contrario a lo que establece el

promovente, como coautor material por condominio del hecho

en términos del artículo 11, fracción I, inciso d) del código penal

vigente al momento de los hechos, al haber sido quien en

forma conjunta desplegó esta conducta ilícita, como se advierte

de las pruebas reseñadas con anterioridad.

En consecuencia, podemos advertir la intervención

de ********* ***** *****, quien ejecutó esa conducta material

de apoderamiento, mediante la existencia de un acuerdo

previo, además que existió reparto de funciones, ya que el

quejoso y el sujeto de identidad desconocida tuvieron dominio

pleno del hecho, ambos pudiendo haberlo hecho cesar, sin


72 A.D. 179/2016

embargo, lo impulsan hasta sus últimas consecuencias en

cuanto se logra la aprehensión del bien motivo del latrocinio.

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Así, fue correcto que la autoridad responsable

tuviera por demostrado que la conducta que desplegó el

peticionario de amparo fue a título doloso, ya que a pesar de

saber las circunstancias en las cuales estaba ejecutando el

hecho delictivo, decidió continuar con su actuar; lo que revela

los aspectos cognitivo y volitivo. De igual forma, dicha autoridad

no observó que tuviera incapacidad psicológica que le

impidiera comprender lo antijurídico o lo prohibido de su

conducta, o bien que dadas las circunstancias en que ocurrió el

evento haya obrado bajo un error que le impidiera comprender

los elementos de los delitos o que no pudiera haber optado por

un actuar diverso al que desplegó.

De acuerdo con las consideraciones expuestas,

debe desestimarse lo que se aduce en los conceptos de

violación respecto a que la autoridad responsable violó el

principio de presunción de inocencia del quejoso.

En relación con este principio, es necesario precisar

que la carga probatoria en la persecución de los delitos,

conforme a los numerales 21 y 102 de la Constitución Política

de los Estados Unidos Mexicanos corresponde al agente del

Ministerio Público, quien se constituye en el órgano que ostenta

el monopolio de la acción penal que busca castigar las

conductas sancionadas como delitos en los distintos

ordenamientos penales.
73 A.D. 179/2016

Si bien con apoyo en la fracción I, apartado B, del

artículo 20 Constitucional, el imputado goza del derecho

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humano a que se presuma su inocencia, lo cierto es que esa

garantía fundamental subsiste durante todo el procedimiento,

hasta que con el dictado de la sentencia y durante el juicio se

demuestre lo contrario, por lo que una vez que se acredita la

comisión de un delito, así como la plena responsabilidad en su

ejecución, desaparece la presunción de referencia, que

permitía darle al indiciado un tratamiento de inocente.

Una vez que el representante social ha acreditado

la intervención del activo en la consumación de algún ilícito, es

cuando la carga de la prueba se revierte al inculpado, y

entonces sí le corresponde probar el supuesto fáctico en el que

apoya esa inocencia; de ahí que la carga probatoria que en un

origen corresponde a la fiscalía investigadora, con la aportación

de medios de prueba que acrediten la comisión de algún delito,

se revierte al inculpado cuando se ha desvanecido dicha

presunción que le favorecía en un origen y es en ese momento

cuando le corresponde probar la circunstancia en la que hace

descansar la figura excluyente de responsabilidad, pero ello no

aconteció en la especie.

Así, el sentenciado necesariamente se encontraba

obligado a probar los hechos positivos en que basó la postura

excluyente que mantuvo durante el juicio, dado que es

insuficiente que sostenga un relato no corroborado con

elementos de convicción eficaces, para estimar como


74 A.D. 179/2016

violentado en su contra el principio de que trata. En esa

tesitura, al dejar de aportar pruebas aptas en que sustentara su

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versión defensista, permite concluir que no se violentó el

principio de mérito.

Apoya lo anterior, las jurisprudencias 25/2014 y

26/2014 (10a.), sustentadas por la Primera Sala de la Suprema

Corte de Justicia de la Nación, visibles en las páginas

cuatrocientos setenta y seis y cuatrocientos setenta y ocho,

respectivamente, Libro 5, abril de dos mil catorce, Tomo I, de la

Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima

Época, que se trascriben a continuación:

“PRESUNCIÓN DE INOCENCIA COMO


ESTÁNDAR DE PRUEBA. La presunción de inocencia es un
derecho que puede calificarse de "poliédrico", en el
sentido de que tiene múltiples manifestaciones o vertientes
relacionadas con garantías encaminadas a regular
distintos aspectos del proceso penal. Una de esas
vertientes se manifiesta como "estándar de prueba" o
"regla de juicio", en la medida en que este derecho
establece una norma que ordena a los jueces la absolución
de los inculpados cuando durante el proceso no se hayan
aportado pruebas de cargo suficientes para acreditar la
existencia del delito y la responsabilidad de la persona;
mandato que es aplicable al momento de la valoración de
la prueba. Dicho de forma más precisa, la presunción de
inocencia como estándar de prueba o regla de juicio
comporta dos normas: la que establece las condiciones
que tiene que satisfacer la prueba de cargo para considerar
que es suficiente para condenar; y una regla de carga de la
prueba, entendida como la norma que establece a cuál de
las partes perjudica el hecho de que no se satisfaga el
estándar de prueba, conforme a la cual se ordena absolver
al imputado cuando no se satisfaga dicho estándar para
condenar.”.

“PRESUNCIÓN DE INOCENCIA COMO REGLA


PROBATORIA. La presunción de inocencia es un derecho
que puede calificarse de "poliédrico", en el sentido de que
tiene múltiples manifestaciones o vertientes relacionadas
con garantías encaminadas a regular distintos aspectos
75 A.D. 179/2016

del proceso penal. Una de esas vertientes se manifiesta


como "regla probatoria", en la medida en que este derecho
establece las características que deben reunir los medios

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de prueba y quién debe aportarlos para poder considerar
que existe prueba de cargo válida y destruir así el estatus
de inocente que tiene todo procesado.”.

Motivo por el cual, la última tesis mencionada que

invocó la parte quejosa no tienen la aplicación pretendida.

Ahora bien, en relación con la modificativa

agravante relativa a haberse causado la muerte, en términos

del dispositivo 290, fracción IV del código punitivo local, que en

lo conducente señala:

“Artículo 290.- Son circunstancias que agravan


la penalidad en el delito de robo y se sancionarán
además de las penas señaladas en el artículo anterior
con las siguientes:… IV. Cuando por motivo del delito de
robo se causare la muerte, se impondrán de cuarenta a
setenta años de prisión y de setecientos a cinco mil días
multa…”.

Este órgano colegiado estima que el Tribunal

responsable violó el contenido de los numerales 16 y 20

antes comentados, porque fue omiso en analizar a través de

la “oralidad”, tal modificativa, ya que de la reproducción del

disco que contiene la audiencia de dieciséis de enero de dos

mil catorce, se advierte que el Magistrado relator, en lo que

interesa, únicamente señaló que se tenía por acreditada la

modificativa agravante de haberse causado la muerte, sin

embargo, no realizó un análisis de las pruebas con las que la

tuvo por demostrada, en términos del numeral 13 del Código

Penal del Estado de México, que a la letra dice:


76 A.D. 179/2016

“Artículo 13.- Las circunstancias modificativas o


calificativas del delito aprovechan o perjudican a todos
los inculpados que tuvieren conocimiento de ellas en el

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momento de su intervención, o debieran preverlas
racionalmente.- Las circunstancias personales de alguno
o algunos de los inculpados que sean modificativas o
calificativas del delito, o constituyan un elemento de
éste, aprovecharán o perjudicarán únicamente a aquellos
en quienes concurran.”.

Dicho dispositivo, esencialmente recoge el llamado

principio de “comunicabilidad”, que condiciona la

reprochabilidad de las circunstancias de agravación

precisamente respecto de quienes participan de ellas.

Lo anterior, adquiere relevancia si se toma en

consideración que del hecho determinado expuesto por la

responsable se evidencia que, el día de los hechos, no fue el

quejoso el que accionó el arma de fuego en contra del hoy

occiso, lo cual causó su muerte, sino su acompañante, sujeto

de identidad desconocida.

Ahora bien, con independencia de que la

responsable se ocupó genéricamente de abordar la forma de

participación, se considera que, dada la mecánica de los

hechos atribuidos, se hace necesario abundar sobre si se

acredita o no la agravante respecto de la forma de

intervención concreta del promovente, lo anterior se insiste,

resulta indispensable en el presente caso por la propia

naturaleza del hecho atribuido.

Por otra parte, la Sala responsable omitió también

exponer lo relativo a la reparación del daño, pues únicamente


77 A.D. 179/2016

señala que el valor intrínseco de la motoneta fue de ocho mil

quinientos pesos y que se acredita con el dictamen pericial en

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materia de valuación a cargo de la perito Rubí Arlette Castillo

Gómez y vía contestación de agravios, argumenta que dicha

prueba debe ser tomada en cuenta, porque fue emitida en

términos del artículo 268 del Código de Procedimientos

Penales y aunque no se tuvo a la vista el objeto material,

porque no fue recuperado, la perito tomó en cuenta otras

circunstancias para poder emitir su opinión, además de que

dicho dictamen no fue impugnado o contradicho con otro

medio de convicción, pero nada dijo sobre la condena al pago

de la reparación de daño.

Por ello, el Tribunal responsable debe pronunciarse

en relación a ese tópico, realizando un estudio en el que

señale si el dictamen mencionado tiene eficacia para incidir

en la reparación del daño.

En esa tesitura, ante lo fundado de uno de los

conceptos de violación suplidos en su deficiencia, conforme a

lo previsto en la fracción III, inciso a) del ordinal 79 de la Ley

de Amparo, procede declarar la inconstitucionalidad de la

resolución emitida en la audiencia verificada el dieciséis de

enero de dos mil catorce, dentro del toca 218/2013, por

resultar violatoria de las garantías de seguridad jurídica y

legalidad consagradas en los artículos 16 y 20, párrafo

primero de la Constitución Federal, ante la deficiente


78 A.D. 179/2016

fundamentación y motivación, así como de la transgresión de

la “oralidad” en cuanto a los capítulos inherentes a la

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modificativa agravante de haberse causado la muerte, así

como lo relativo a la reparación del daño, por ende, lo

procedente es conceder la protección de la Justicia Federal a

********* ***** *****, para que el Primer Tribunal de Alzada

en Materia Penal de Ecatepec, dependiente del Tribunal

Superior de Justicia del Estado de México realice lo siguiente:

1.- Deje insubsistente la sentencia que dictó en la

audiencia de dieciséis de enero de dos mil catorce, así como el

registro que efectuó por escrito, en el Toca de Apelación

218/2013;

2.- Señale nueva fecha y hora para que tenga

verificativo la audiencia para resolver el recurso de apelación

interpuesto en contra de la resolución dictada en primera

instancia, la que deberá llevarse a cabo siguiendo los

lineamientos previstos en el numeral 415 del Código de

Procedimientos Penales para esta Entidad Federativa; por lo

que citará a las partes que intervendrán en la misma.

En esta diligencia se emitirá la sentencia de

segunda instancia, de manera verbal, reiterando lo relativo a la

acreditación del tipo penal de robo previsto y sancionado por

los artículos 287 y 289, fracción III del Código Penal para el

Estado de México, y la plena responsabilidad del quejoso en su

comisión;
79 A.D. 179/2016

3.- En lo relativo a la agravante de haberse causado

la muerte, con libertad de jurisdicción, deberá establecer el

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contenido de las pruebas con las que sustenta su

demostración confrontándolas con las de descargo, así como

el juicio valorativo de ellas, y los motivos por los que

considera acreditada la calificativa mencionada, respecto de

lo cual no hubo un pronunciamiento fundado y motivado, en

forma “oral”, como lo exigen los artículos 16 y 20, párrafo

primero de la Constitución Federal.

Para el análisis de la calificativa, deberá exponer de

manera razonada y suficiente si respecto del quejoso se

acredita la agravante a que se refiere la fracción IV del

artículo 290 del Código Penal para el Estado de México, para

lo cual es indispensable que tome en cuenta el contenido del

artículo 13 del referido ordenamiento legal;

4.- Subsane lo referente a la condena al pago de la

reparación del daño, en los términos señalados.

5.- Una vez hecho lo anterior, se pronuncie respecto

de la individualización de la pena, además, detallará el tiempo

en que el peticionario de amparo estuvo restringido de su

libertad durante prisión preventiva, conforme lo dispone el

artículo 20, apartado B, fracción IX, último párrafo de la

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, esto

significa, que se debe establecer de manera precisa los

días que el quejoso permaneció privado de la libertad en


80 A.D. 179/2016

prisión preventiva, a fin de que la autoridad administrativa

encargada de la ejecución de las penas, en el ámbito de su

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competencia, aplique el descuento respectivo de esos días a

la pena total impuesta.

Ello conforme a la jurisprudencia por contradicción

número 91/2009, emitida por la Primera Sala del más Alto

Tribunal del país, consultable en la página trescientos

veinticinco, Tomo XXX, noviembre de dos mil nueve, del

Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena

Época, cuyo rubro y texto son:

“PRISIÓN PREVENTIVA. CORRESPONDE AL


JUZGADOR, AL DICTAR LA SENTENCIA, COMPUTAR EL
TIEMPO DE AQUÉLLA PARA QUE SE DESCUENTE DE LA
PENA IMPUESTA. Conforme al artículo 20, apartado A,
fracción X, tercer párrafo, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos (en su texto anterior a la
reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18
de junio de 2008), el inculpado tiene la garantía de que en
toda pena de prisión impuesta en una sentencia deberá
computarse el tiempo de la detención, esto es, de la prisión
preventiva. En este sentido, y tomando en cuenta que el
artículo 21 constitucional dispone que la imposición de las
penas es facultad exclusiva de los órganos
jurisdiccionales, se concluye que corresponde al juzgador,
al dictar la sentencia, computar el tiempo que el reo estuvo
sujeto a prisión preventiva para que se le descuente de la
pena de prisión impuesta. Esto es, la autoridad
jurisdiccional deberá señalar en la sentencia el lapso que
aquél estuvo recluido en prisión preventiva, es decir,
desde que se le dictó auto de formal prisión o que fue
aprehendido, hasta el día del dictado de la sentencia, a fin
de que la autoridad administrativa, en el ámbito de su
competencia, aplique el descuento respectivo.”.

Todo lo anterior, sin que pueda agravar las penas

inicialmente decretadas, puesto que la tramitación del juicio

constitucional y menos aún la concesión del mismo, en ningún


81 A.D. 179/2016

momento pueden tener un efecto contrario al pretendido por el

promovente con la promoción del mismo, todo ello siguiendo

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los lineamientos reguladores del principio de derecho criminal

intitulado non reformatio in peius.

Concesión de amparo, que se hace extensiva a los

actos de ejecución atribuidos a la Juez Juicio Oral del Distrito

Judicial de Ecatepec de Morelos, Estado de México, al no

reclamarse por vicios propios, sino como consecuencia.

Sustenta lo expuesto, la jurisprudencia número 88,

de la anterior Tercera Sala de la Suprema Corte de Justicia

de la Nación, publicada en la página setenta, Tomo VI,

Materia Común del Apéndice al Semanario Judicial de la

Federación 1917-2000, que dice:

“AUTORIDADES EJECUTORAS, ACTOS DE, NO


RECLAMADOS POR VICIOS PROPIOS.-Si la sentencia de
amparo considera violatoria de garantías la resolución
que ejecutan, igual declaración debe hacerse respecto de
los actos de ejecución, si no se reclaman, especialmente,
vicios de ésta.”.

Por último, con el objeto de dotar de certeza a esta

decisión, por cuanto a la aplicabilidad de los diversos criterios

jurisprudenciales citados, con fundamento en el artículo Sexto

transitorio del Decreto de reformas publicado en el Diario Oficial

de la Federación el dos de abril de dos mil trece, al estar

integradas conforme a la ley anterior y no oponerse a la Ley de

Amparo en vigor, las tesis invocadas en esta ejecutoria tienen

eficacia jurídica.
82 A.D. 179/2016

Por lo expuesto y fundado, se;

RESUELVE:

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ÚNICO.- Para los efectos precisados en la última

parte del considerando cuarto de esta ejecutoria, la Justicia de

la Unión ampara y protege a ********* ****** ***** *****,

contra las autoridades responsables y por los actos precisados

en el resultando primero de esta resolución, de conformidad

con las razones expuestas en el mencionado considerando.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución, y

dado el sentido de la misma, con fundamento en lo dispuesto

por el artículo 192, párrafo cuarto de la Ley de Amparo,

requiérase a las autoridades responsables para que dentro del

plazo de diez días cumplan con esta sentencia; lo anterior, con

la finalidad de no causar un retraso en la restitución de los

derechos fundamentales de la parte quejosa.

Así lo resolvió el Segundo Tribunal Colegiado en

Materia Penal del Segundo Circuito, por unanimidad de votos

de los Magistrados: Presidente Óscar Espinosa Durán,

Andrés Pérez Lozano y José Nieves Luna Castro, siendo

relator el primero de los nombrados.

Firman los Magistrados, con el Secretario de

Acuerdos que autoriza y da fe.

FIRMADOS.- EL MAGISTRADO PRESIDENTE.-


ÓSCAR ESPINOSA DURÁN.- MAGISTRADO.- ANDRÉS
PÉREZ LOZANO.- MAGISTRADO.- JOSÉ NIEVES LUNA
CASTRO.- Y EL SECRETARIO DE ACUERDOS.- IVÁN
CARCAÑO MORTERA. RÚBRICAS.
PJF - Versión Pública
El licenciado(a) Marco Antonio BeltrÃn Moreno, hago constar y certifico que
en términos de lo previsto en los artículos 8, 13, 14, 18 y demás conducentes
en lo relativo de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información
Pública Gubernamental, en esta versión pública se suprime la información
considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en el
ordenamiento mencionado. Conste.

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