EXPEDIENTE : 00026-2022-22-2901-JR-PE-02
ESCRITO N° : CORRELATIVO
ESPECIALISTA:
ABOG. MIRIAM CARHUARICRA COLQUI
SUMILLA :
SE DECLARE FUNDADO EL
SOBRESEIMIENTO POR EL PRESUNTO
DELITO DE “PECULADO POR
APROPIACIÓN”
OFREZCO MEDIOS PROBATORIOS
SE DECLARE IMPROCEDENTE LA
REPARACIÓN CIVIL
SEÑOR JUEZ DEL SEGUNDO JUZGADO DE INVESTIGACION
PREPARATORIA DE PASCO – SEDE CENTRAL
ABOG. EMERSON PALACIOS CÁRDENAS, por mi
patrocinado ANDRÉS AFREDO PALACIOS CASTRO,
quien se identifica con DNI N° 04056392, con domicilio real
sito en: Jr. Revolución N° 320, Urbanización Santa Isabel,
Distrito de Carabayllo, Provincia y Región de Lima, con
número de celular 984526103, con correo electrónico:
[email protected], en la investigación seguida
en mi contra, sobre presunto delito de NEGOCIACION
INCOMPATIBLE, a usted digo:
Que, en el plazo de ley y al amparo de lo previsto en el Artículo 139°, numeral
14) de la Constitución Política del Estado; Artículo IX del Título Preliminar del
Código Procesal Penal, señalando domicilio procesal sito en: Jr. San Martín N°
109-A, Urbanización San Juan, Distrito de Yanacancha, Provincia y Región
de Pasco, ante Usted atentamente digo lo siguiente:
PRIMER OTROSÍ DIGO.- Que, al amparo del Inciso 1), literal b), Artículo 344°
del Código Procesal Penal, SOLICITO se declare el SOBRESEIMIENTO a
favor de mi patrocinado, a mérito de los siguientes fundamentos:
I.- EL HECHO IMPUTADO NO ES TÍPICO. –
DESCRIPCIÓN TÍPICA. -
Artículo 387° del Código Penal:
El funcionario o servidor público que se apropia o utiliza, en cualquier
forma, para sí o para otro, caudales o efectos cuya percepción,
administración o custodia le estén confiados por razón de su cargo, será
reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de
ocho años; inhabilitación a que se refieren los incisos 1, 2 y 8 del artículo
36, de cinco a veinte años, y, con ciento ochenta a trescientos sesenta y
cinco días-multa. La pena será privativa de libertad no menor de ocho ni
mayor de quince años; inhabilitación a que se refieren los incisos 1, 2 y 8
del artículo 36, de naturaleza perpetua, y, con trescientos sesenta y cinco
a setecientos treinta días-multa, cuando ocurra cualquiera de los
siguientes supuestos:
1. El agente actúe como integrante de una organización criminal, como
persona vinculada o actúe por encargo de ella.
2. Los caudales o efectos estuvieran destinados a fines asistenciales o a
programas de apoyo o inclusión social o de desarrollo.
3. El agente se aproveche de una situación de calamidad pública o
emergencia sanitaria, o la comisión del delito comprometa la defensa,
seguridad o soberanía nacional.
4. El valor de lo apropiado o utilizado sobrepase diez unidades impositivas
tributarias. Si el agente, por culpa, da ocasión a que se efectúe por otra
persona la sustracción de caudales o efectos, será reprimido con pena
privativa de libertad no mayor de dos años y con prestación de servicios
comunitarios de veinte a cuarenta jornadas. Constituye circunstancia
agravante si los caudales o efectos estuvieran destinados a fines
asistenciales o a programas de apoyo o inclusión social. En estos casos,
la pena privativa de libertad será no menor de tres ni mayor de cinco años
y con ciento cincuenta a doscientos treinta días-multa.
PRIMERO.- Que, de conformidad con lo regulado en el Tipo Penal anteriormente
descrito respecto a la Tipicidad Objetiva del Tipo Penal, en el presente caso no
concurren los siguientes elementos:
NO SE CONFIGURA EL ELEMENTO “POR RAZÓN DEL CARGO” COMO
PRESUPUESTO OBJETIVO.-
El apoderamiento en el peculado implica dos formas de relaciones jurídicas: la
del funcionario público con la administración pública que forma parte, según la
ley y las disposiciones pertinentes, y la del funcionario público con los bienes que
estos posean por “razón del cargo” (no en “ocasión del cargo”). El peculado no
sanciona a cualquier funcionario público, sino a quien ha confiado la
administración de los caudales o efectos, por eso a nuestro juicio, aquí
radica uno de los presupuestos objetivos del peculado. En el presente caso
dicho requisito no se cumple ya que de acuerdo a los términos de la Acusación
Fiscal se debe tener en cuenta que mi patrocinado no tuvo el cargo de
Administrador, Jefe de Tesorería, Jefe de Presupuesto ni otro similar que por
razón de su cargo se le habrían confiado, sin tener en consideración que además
se trataba de una Comisión de Servicios, donde se realizó la respectiva
rendición de viáticos oportunamente hecho que no fue negado por los
encargados de verificar dicha rendición que en el Sistema SIAF de la UNDAC
figura como: Viático Rendido, en consecuencia, resulta evidente que no existiría
apropiación de caudal alguno del Estado peruano por lo que en dicho extremo la
Acusación deviene en atípica; siendo esto así, corresponde emitir el auto que
declara el Sobreseimiento Fundado.
SEGUNDO.- Que, por otro lado, la Fiscalía utiliza el término “Peculado por
apropiación” al respecto dicho tipo penal no existe propiamente en el Código
Penal, para darle forma a una conducta totalmente atípica por el hecho de haber
presentado boletas de consumo que estarían supuestamente adulteradas, lo que
se pretende corroborar con la declaración de los supuestos propietarios de los
establecimientos King Shawarma Kebab y Corporación Diza EIRL; sin embargo
no existe en autos ningún Peritaje Grafotécnico, Grafológico, Toma de muestras
Grafológicas, etc, que permitan determinar a ciencia cierta que mi patrocinado
haya supuestamente “adulterado” dichas boletas de venta; lo que deviene en
totalmente insubsistente la acusación en dicho extremo, ya que además la
Fiscalía Penal Corporativa de Pasco, no tiene facultades para investigar la
verosimilitud o falsedad de documentos de carácter privado, por ende la Teoría
del Caso que pretende presentar ante el Juzgado carece del caudal probatorio
que respecto a S/ 320.00 Trescientos Veinte Soles se le pretende atribuir
responsabilidad penal, sin tener en cuenta el Principio de Mínima Intervención
del Estado.
TERCERO.- Al respecto El principio de intervención mínima del derecho penal,
también conocido como principio de ultima ratio, es un criterio jurídico básico
que indica que el derecho penal solo debe utilizarse cuando no haya más
remedio, es decir, cuando no exista otro modo de protección menos invasivo.
Además, también implica que las sanciones penales se han de aplicar solo a las
infracciones más graves.
Por lo tanto, los comportamientos que son relevantes solo para la moral o no
afectan a bienes jurídicos especialmente protegidos quedan fuera del ámbito del
derecho penal.
En otras palabras, el principio de intervención mínima tiene un doble
significado:
1. Las sanciones penales se tienen que limitar a la esfera de lo indispensable.
Esto no significa que el resto de conductas queden impunes necesariamente,
sino que se deben aplicar otras sanciones menos gravosas e incluso tolerar las
conductas más leves.
2. El derecho penal solo debe aplicarse como último recurso a falta de otros
medios menos lesivos, ya que se considera que la pena es una solución
imperfecta e irreversible que solo debe imponerse cuando no quede más
remedio.
El principio de intervención mínima y el doble carácter del derecho penal
Según el Tribunal Supremo, el principio de intervención mínima forma parte del
principio de proporcionalidad o de prohibición del exceso y se deriva del
carácter fragmentario y subsidiario del derecho penal.
Carácter fragmentario. El derecho penal solo protege los bienes jurídicos
fundamentales para la convivencia social. Además, la protección se limita a las
conductas que atacan de manera más grave esos bienes jurídicos.
Carácter subsidiario. El derecho penal solo actúa cuando el orden jurídico no
puede ser protegido y restaurado eficazmente a través de otras soluciones
menos drásticas que la sanción penal.
CUARTO.- Que, al respecto en el R.N. N° 3763-2011-HUANCAVELICA en el
Fundamento Sétimo: En la misma línea se encuentra el principio de
lesividad, por el cual “la pena, necesariamente, precisa de la lesión o
puesta en peligro de bienes jurídicos tutelados por ley”, sin embargo, no
cualquier lesión o puesta en peligro tiene aptitud para activar el sistema
penal, sino solo aquellos comportamientos sumamente reprochables y no
pasibles de estabilización mediante otro medio de control social menos
estricto: en ese sentido, para la materialización de un delito se Requiere
que el sujeto activo haya cometido un hecho lo suficientemente grave
como para ser objeto de represión penal y no un simple desliz disciplinario.
Octavo: En un plano estrictamente dogmático, lo acabado de mencionar
tiene su correlato en la teoría de la imputación objetiva, en virtud de cuyos
fundamentos se tiene que la configuración de la tipicidad traviesa un filtro
de valoración por el cual alcanzan el nivel de una conducta típica sólo
aquellos comportamientos que expresen el significado de una relevancia
social, o que produzcan una “perturbación social” en sentido objetivo
(Jakobs, Günther, La imputación objetiva en Derecho penal, traducción de
Manuel Cancio Meliá, Grijley, Lima mil novecientos noventa y ocho, página
veintidós y siguientes), de lo contrario la intervención del Derecho penal
plasmada en la imputación jurídico-penal no reflejaría las expectativas
normativas de la sociedad por una genuino protección penal.
II.- MEDIOS PROBATORIOS.-
II.1.- DE CARÁCTER TESTIMONIAL.
1.- La declaración Testimonial del Señor José Ramos Valencia, Chofer de
la Unidad Movil con la cual se asistió a la SUNEDU, pero por error de tipo
invencible, es decir, no tenía conocimiento de porqué lo habían declarado feriado
la pertinencia, conducencia y utilidad radica que en dicho periodo la Universidad
Nacional Daniel Alcides Carrión se encontraba en período de licenciamiento y se
requería hacer la consulta sobre Docentes que no eran Magísteres, pero que
deberían ocupar cargos jerárquicos y sobre el cuadro de horas que no estaba
distribuido al 100%, por vacío en la ley 30220.
SEGUNDO OTROSÍ DIGO.- Que, advirtiéndose de la lectura de la Carpeta Fiscal
y no habiendo escrito alguno donde la procuraduría pública anticorrupción haya
formulado pedido expreso sobre pago alguno de la reparación civil, en aplicación
de lo regulado en el Artículo 349° inciso g) de Código Procesal Penal y del
Acuerdo Plenario 6/2006/CJ-116, ni se haya cumplido con sustentar de
manera idónea el daño emergente el lucro cesante, respecto al Estado y
teniendo en cuenta que la rendición de cuentas se basa en S/ 320. 00 Soles,
SOLICITO que la pretensión contenida en la demanda de pago de reparación
civil por la suma de S/. 50,000.00 Cincuenta Mil Soles, se declare
IMPROCEDENTE en dicho extremo.
POR TANTO:
A usted Señor Juez, tener en cuenta los fundamentos expuestos y en su debida
oportunidad DECLARAR EL SOBRESEIMIENTO de la Acusación Fiscal, a favor
de mi patrocinada, por ser de ley.
Cerro de Pasco, 04 de Octubre de 2022.