Cardiotónicos
Los cardiotónicos son fármacos que producen mejoría del tratamiento
cardiaco con menor consumo de oxígeno y el mismo gasto de energía,
haciendo que el corazón insuficiente recupere la fuerza de contracción, o
inotropismo positivo, y la eficiencia mecánica. La mayoría de las drogas
cardiotónicas son glucósidos provenientes del reino vegetal tales como la
digital, el estrofanto.
Clasificación de los cardiotónicos
Los medicamentos cardiotónicos se clasifican en tres grupos:
Digitálicos, Inotropos Adrenérgicos, e Inhibidores de la Fosfodiesterasa.
Digitálicos:
Son preparados obtenidos de la digital (Digitalis purpúrea, D. Lanata)
que se prescriben también para tratar arritmias auriculares, ya que
enlentecen la transmisión de los impulsos bio-eléctricos generados en la
aurícula. Es especialmente útil si la arritmia está causando insuficiencia
cardíaca, ya que hace latir mejor el corazón.
Todos los digitálicos tienen el mismo mecanismo de acción, así como
las mismas indicaciones: arritmias auriculares e insuficiencia cardíaca
congestiva. Las diferencias entre los preparados que se comercializan tienen
que ver con la duración y rapidez de su acción.
Inotropos adrenérgicos:
Aumentan la fuerza de contracción del miocardio por estímulo de
ciertos receptores nerviosos (beta1 adrenérgicos). Se utilizan en su forma
inyectable en situaciones de emergencia o cuando la terapia oral es
insuficiente.
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Inhibidores de la fosfodiesterasa:
Combinan la acción inotropa positiva (aumentan la fuerza de
contracción del músculo cardíaco) con la vasodilatadora. No se ha podido
demostrar su utilidad a largo plazo en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca congestiva, por lo que su uso se circunscribe a cuadros agudos de
insuficiencia cardíaca congestiva, o que no respondan a otros tratamientos.
Efectos adversos:
Los cardiotónicos suelen ser rápidamente metabolizados por el
organismos, y ello puede causar nauseas, mareos, vómitos, arritmias,
hipertensión, cefalea, fatiga, confusión, visión borrosa,
Efectos adversos cardiacos:
Disminuyen o bloquean la conducción nodal , taquicardia paroxistica
supraventricular , la conversión del flutter atrial a fibrilación auricular ,
despolarización ventricular prematura , fibrilación ventricular y finalmente
bloqueo cardiaco completo .
Agentes Antiarritmicos:
Los agentes antiarrítmicos son un grupo de medicamentos que se
usan para suprimir o prevenir las alteraciones del ritmo cardíaco, tales como
la fibrilación auricular, el aleteo auricular, la taquicardia ventricular y la
fibrilación ventricular, a concentraciones en la que no ejercen efectos
adversos sobre la propagación normal del latido cardíaco.
Los antiarrítmicos son el tratamiento de elección para los pacientes
con trastornos del ritmo cardíaco, aunque pueden ser reemplazados en
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algunas ocasiones específicas por desfibriladores, marcapasos, técnicas de
ablación y quirúrgicas.
Clasificación de los agentes antiarritmicos:
Los fármacos antiarrítmicos se clasifican, según su mecanismo de actuación
en:
Fármacos antiarrítmicos de clase I:
Son bloqueantes de canales de sodio. Los más utilizados son la
flecainida y la propafenona. Pueden ser muy peligrosos en pacientes con
cardiopatía estructural, especialmente si tienen un infarto de miocardio previo
o depresión de la función contráctil cardiaca.
Fármacos antiarrítmicos de clase II:
Son betabloqueantes. Los más utilizados son el atenolol, propranolol,
metoprolol y bisoprolol. Como antiarrítmicos son débiles. Destacan sus
propiedades bradicardizantes sobre el nodo sinusal y auriculoventricular.
Pueden utilizarse en pacientes con y sin cardiopatía estructural.
Fármacos antiarrítmicos de clase III:
Son bloqueantes de canales de potasio. Los más utilizados son la
amiodarona y el sotalol. La amiodarona es relativamente segura en pacientes
con cardiopatía estructural, pero destaca por sus frecuentes y/o graves
efectos secundarios a nivel extracardiaco, como la toxicidad tiroidea y
pulmonar.
Fármacos antiarrítmicos de clase IV:
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Son bloqueantes de canales de calcio. Los más utilizados son el
verapamil y el diltiazem. Como antiarrítmicos son débiles. Destacan sus
propiedades bradicardizantes sobre el nodo sinusal y auriculoventricular.
Pueden ser peligrosos en pacientes con depresión de la función contráctil
cardiaca.
Hoy en día, el desarrollo de la ablación con catéter y sus buenos
resultados en la mayoría de las taquiarritmias ha relegado al tratamiento
farmacológico a un segundo plano.
Mecanismos de acción:
Los principales agentes antiarrítmicos bloquean los canales de sodio,
bloquean los efectos del sistema autonómico sobre el corazón, la
prolongación de un período refractario efectivo y el bloqueo de los canales de
calcio. El resultado es:
Una disminución de la aparición de marcapasos ectópicos al nodo
sinusal.
La reducción de la conducción y excitabilidad cardíaca aumentando el
período refractario (este efecto es el resultado del bloqueo de los
canales de sodio o de calcio en las células despolarizadas)
El bloqueo de la actividad eléctrica en casos de taquicardia o cuando
hay pérdida del potencial de reposo celular.
Reacciones adversas:
Los efectos secundarios de los antiarrítmicos dependen de la clase
que esté tomando. Consulte a su médico, enfermero o farmacéutico sobre
los posibles efectos adversos del medicamento que se le ha recetado.
La mayoría de las personas que toman antagonistas del calcio no
experimentan efectos secundarios o tan solo cefaleas y sofocos leves, que
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suelen desaparecer en unos días. Es frecuente la hinchazón de los tobillos
con algunos de estos medicamentos.
La amiodarona aumenta la sensibilidad de la piel a la luz solar, lo que
propicia las quemaduras. No debe tomar el sol ni rayos UVA, o tiene que
usar un filtro solar de factor de protección alto. La amiodarona también puede
afectar a la visión, lo que es especialmente.
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Conclusión
El tratamiento de la fibrilación auricular basado en el control de la
frecuencia cardíaca y en su restablecimiento, así como en el mantenimiento
del ritmo sinusal, resulta insuficiente en cuanto a conseguir un descenso en
la mortalidad de estos pacientes con patologías cardiacas.
Hasta la fecha no existen estudios clínicos en morbimortalidad con
medicamentos que controlan la frecuencia o el ritmo cardiaco ya que en
algunos casos el tratamiento farmacológico no siendo suficiente, finalmente
se termina optando por las intervenciones quirúrgicas.
Además, los metanálisis sobre los antiarrítmicos y los cardiotónicos
disponibles demuestran que su administración también puede provocar un
nivel elevado de mortalidad durante el tratamiento.
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Bibliografía
Fuentes WEB:
Cardiotonicosglucosidos.blogspot.com
Www.scribd.com/doc/21717041/farmacos-cardiotonicos
Www.scartd.org/arxius/quesada.pdf
www.slideshare.net/kichomaker/farmacos-antiarritmicos
Www.secardiologia.es › libros y multimedia
www.ehu.es/biomoleculas/hc/sugar
Www.elsevierciencia.com › inicio › farmacia profesional
Www.uam.es/departamentos/medicina/farmacologia
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