27/10/21
Sistema de comunicación y enlaces
Profesor: Tarifa Miguel
Tema: Antenas
Curso: 4to 2da C.S T.V
Año: 2021 E.E.T 3138
ANTENAS:
DESARROLLO
La Antena es aquel dispositivo que permite la recepción y el envío de ondas electromagnéticas hacia un
espacio libre. Por ejemplo una antena transmisora lo que hace es transformar voltajes en ondas
electromagnéticas y la receptora realiza un proceso similar pero al revés.
Existen una variada cantidad de antenas que estarán determinadas por el uso que se les de. Aquellas que
deben expandir lo máximo que puedan la potencia radiada, tal es el caso de las centrales de los teléfonos
móviles o de una emisora de radio general o aquellas que canalizan la potencia para no interferir otros
servicios.
Las antenas se caracterizan eléctricamente por observar algunas condiciones generales como ser
el diagrama de radiación, el ancho de banda, la directividad, la ganancia, la polarización y la anchura de
haz, entre las más importantes.
FUNCIONAMIENTO DE LAS ANTENAS
Las antenas se basan en el principio de la radiación producida al circular una corriente eléctrica por un
conductor. Esta corriente produce un campo magnético alrededor del conductor, cuyas líneas de fuerza
están en ángulo recto con respecto al conductor y su dirección está determinada por la dirección del
conductor. El campo magnético es variable y sigue las mismas ondulaciones de la corriente eléctrica de alta
frecuencia que se le entrega a la antena.
En los sistemas electrónicos de comunicaciones en ocasiones es nada práctico o imposible interconectar
dos equipos con una instalación física, como un hilo o cable metálico. Esto es válido cuando los equipos
están separados por grandes distancias, o cuando los receptores son móviles. En consecuencia, se usan las
ondas como medio de transmisión.
La propagación de las ondas electromagnéticas por el espacio libre se suele llamar propagación de
radiofrecuencia (RF). Las ondas de radiofrecuencia se propagan en el espacio libre en línea recta. La
energía que se utiliza para propagar las ondas se debe capturar en el lado de la recepción. La radiación y la
captura de energía son funciones de las antenas.
PARAMETROS DE LAS ANTENAS
Con el paso del tiempo y el desarrollo de nuevas tecnologías, nos vemos obligados a cambios constantes,
esto pasa no sólo en el día a día, sino también en nuestros enlaces.
Conforme vamos creciendo en infraestructura y capacidad, nos vemos en la necesidad de llegar más lejos,
ser más estables y manejar un mayor ancho de banda, a lo cual nos lleva a las siguientes preguntas: ¿Qué
debo saber acerca de una antena?, ¿Cuál es la mejor antena para mi enlace? y ¿Realmente la antena que
estoy usando me puede funcionar?
Para este tipo de preguntas y muchas más, les comparto los 6 parámetros principales a saber de una
antena, de las cuales podemos sacar información necesaria para saber e identificar la funcionalidad y
capacidad de cada una:
Patrón de radiación.
Directividad, apertura de haz.
Ganancia.
Eficiencia.
Frecuencia.
Polarización.
Patrón de radiación: Es la representación grafica de las características de radiación en función de la
potencia, ya sea en antenas direccionales, sectoriales u omnidireccionales, podemos ver en coordenadas
polares su forma de transmisión tanto en su plano horizontal como vertical.
Directiva y apertura de haz: Esto nos va a determinar que tan grande o pequeño es nuestro ángulo de
apertura o haz en una antena. Este punto puede variar entre antenas direccionales ya que puede ir desde
los 9 a los 2.5º de apertura, entre más pequeño sea el haz de mi antena, significa que puede llegar
distancias más lejanas por lo cual es una antena 100% directiva e ideal para enlaces Backhaul.
En cuanto a las antenas sectoriales, su haz de apertura puede variar de entre los 30 hasta 120º, por lo cual
su distancia o directiva se ve reducido, ya que su función es que varios usuarios se conecten a una sola
antena.
Ganancia: La ganancia es un término empleado para expresar cuánto de las señales interceptadas por el
plato son concentradas en el alimentador, y depende de tres factores:
El tamaño del plato, la frecuencia de las señales a recibir y la exactitud geométrica de la superficie
reflectora.
Eficiencia: La eficiencia de una antena depende de 3 factores principales: front to back, VSWR y pérdida en
retorno
Front to back: este parámetro se encuentra en todas las antenas y se indica en unidades de “dB”,
este parámetro nos ayuda a determinar que tanta pérdida tenemos detrás de nuestra antena, en
pocas palabras determina la calidad direccional de nuestra antena, al igual que los lóbulos traseros
que pueda tener ésta, entre mayor sea mi F/B es más directiva y menos pérdida hacia atrás voy a
tener en mi enlace. Nota: el rango mínimo en F/B es de 25 dB.
VSWR: En una conexión de radio, cable y antena, cuentan con impedancias totalemente diferentes,
por lo cual una parte de la señal se ve reflejada hacia el radio, por lo tanto la señal reflejada se
suma a la señal de alimentación y es lo que resulta como onda estacionaria. Un VSWR ideal sería de
1:1; dando a entender que la impedancia del cable y el de la antena son exactamente iguales. Si
éste varía en 2.1, podemos tener una refraccion del 11%, si es de 3:1 tenemos una refracción del
25% y así sucesivamente.
Retorno de energía: Es la pérdida que parte de la energía reflejada desde el puerto de entrada a
falta de una coincidencia, esto sucede comúnmente cuando a un radio no le conectamos un
júmper, o un júmper no está funcionando de manera adecuada, tenemos un retorno de pérdida en
nuestro enlace, lo cual nos da valores inestables dentro de la comunicación del radio hacia la
antena.
Frecuencia: Este parámetro nos va determinar en qué parte del espectro nos podemos posicionar en
nuestra antena. Este punto nos puede ayudar a trabajar mejor en un rango de frecuencia amplio de 4.9 a
6.4 GHz, o normal de
5.1 a 5.8º GHz.
Polarización: Es la onda radiada por una antena en una dirección dada, ésta pude darse en una
configuración de 90 o 45o, por lo cual determinará el tipo de onda y comunicación con el otro extremo.
Como dato adicional podríamos ver ciertos diferenciadores en todas las gamas de antenas, tales como el
plato hondo para evitar interferencias, antenas con galvanizado en caliente para ambientes salinos, tipo
corneta para mitigar interferencias dentro de una torre, o con radomo incluido para evitar las fuertes
ráfagas de viento dentro de un enlace.
TIPOS DE ANTENAS
ANTENAS SATELITALES/PARABOLICAS
La antena satelital o parabólica es un dispositivo encargado principalmente de recibir o transmitir ondas
electromagnéticas de alta frecuencia, desde la Tierra hacia los satélites que orbitan en el espacio libre, y de
adaptar estas frecuencias para que se puedan distribuir por redes de cable coaxial.
Los satélites comerciales trabajan en bandas de frecuencias catalogadas como microondas, banda L,
C, Ku y Ka . Sin embargo, estas frecuencias son tan altas, que es imposible distribuirlas por cable coaxial y
se tienen que transformar a frecuencias más bajas.
En el caso de las señales de televisión comercial por satélite, la banda utilizada para su distribución por
cable coaxial es la Banda FI (frecuencia intermedia). También es habitual utilizar las antenas parabólicas en
enlaces terrestres punto a punto de microondas.
¿Cómo funciona?
La forma de las antenas satelitales parabólicas no alude ni a una cuestión estética ni a un capricho de algún
fabricante, sino que, por el contrario, responde a una cuestión meramente matemática que usa de forma
muy inteligente una propiedad de las parábolas, conocida desde hace casi 2.000 años.
Pero, ¿qué son las parábolas? Una parábola es una cónica (curva que surge al hacer un cierto corte a un
cono) que se define como el conjunto de puntos que están a la misma distancia de un punto concreto,
llamado foco, y una cierta recta, llamada directriz. En la siguiente imagen, podemos ver una parábola (en
rojo), su foco y su directriz, así como la igualdad de distancias desde varios puntos hasta esos dos objetos:
A partir de esta definición, es fácil construir un objeto en 3D girando la parábola respecto de un eje vertical
que pasa por su foco. Al hacer esto, obtenemos una superficie tridimensional, denominada paraboloide.
¡Exacto! Acabamos de crear una antena satelital parabólica, cuyo foco es el mismo que el de la parábola
que hemos girado. Un punto del interior de la parábola que se mueva por una recta paralela al eje
“rebotará” en la parábola y será enviado hacia el foco.
Esto significa que, si mandamos señales hacia la parábola, que sean paralelas al eje, serán reflejadas por
esta hacia el foco, independientemente de la recta que usemos. Esto es muy útil ya que, con un
paraboloide que tenga un receptor de señal colocado en el foco, podemos conseguir que todas las señales
que reboten en él sean enviadas hacia dicho receptor, sin necesidad de tener que apuntar directamente al
mismo. Es decir, con un pequeño receptor obtenemos una gran recepción de señal, utilizando toda la
superficie del paraboloide de la forma descrita.
Por otra parte, esta propiedad también se puede usar de manera inversa. Colocamos en el foco del
paraboloide un emisor de señal orientado hacia el paraboloide y emitimos la señal hacia la mayor parte
posible de su superficie. Todas las señales “rebotarán” y se reflejarán hacia afuera de forma paralela a su
eje, consiguiendo así una mayor emisión de señal que la que obtendríamos emitiendo solamente desde un
punto. Por ejemplo, esto se puede usar en faros de vehículos (colocando una bombilla en el foco para
emitir mayor cantidad de luz) o en micrófonos parabólicos (con un micrófono en el foco para emitir sonido
a una mayor superficie).
El foco del paraboloide está sujeto a una barra recta que se apoya en su superficie (hay que sujetarlo de
alguna forma). Esto genera el problema de que algunas señales pueden rebotar en esta barra, tanto al
emitir como al recibir, y, por lo tanto, perderse. Para evitar esto, lo que se hace en algunas ocasiones es
tomar para la antena satelital una parte del paraboloide que no esté “debajo” del foco, sino “a un lado”.
Así evitamos esos rebotes en las sujeciones y conseguimos una antena más eficiente.
¿Cómo está compuesta una antena parabólica?
Los componentes principales de una antena satelital son:
Un reflector pasivo, con forma de paraboloide de revolución
La forma del reflector le aporta a la antena diferentes propiedades, como su alta direccionalidad o su
idoneidad para trabajar con frecuencias extremadamente altas. Sin embargo, su principal característica es
que todas las ondas electromagnéticas que chocan en él se reflejan y se concentran en un único punto
llamado foco, generando en este una elevada ganancia.
El tamaño del reflector de la antena satelital es un factor decisivo para el correcto funcionamiento de las
comunicaciones, ya que está directamente ligado con la longitud de onda de las frecuencias que
utilicemos, así como con la fuerza (PIRE) con la que nos llegan dichas frecuencias. Por esto, para trabajar
con frecuencias de la Banda C, es necesario utilizar reflectores de mayor diámetro, ya que, al utilizar un
rango de frecuencias más bajo, la longitud de onda es mayor. Así, el diámetro mínimo de una antena
parabólica que trabaje en Banda C sería de 120 cm, mientras que para Banda Ku sería de 40 cm.
Igualmente, el material en el que esté fabricado el reflector también afecta al rendimiento de las antenas,
y no solo en aspectos como su durabilidad o resistencia. Los reflectores de malla o de rejilla pueden
funcionar con frecuencias de Banda C, pero no son aptos para frecuencias más altas, como la Banda Ku.
Un elemento activo (LNB o BUC)
El elemento activo es el encargado de adaptar las frecuencias para que se puedan distribuir, tanto por aire
como por cable. Además, es capaz de polarizar las ondas electromagnéticas en diferentes ejes (vertical,
horizontal, circular, etc.), para optimizar el espectro y poder utilizar frecuencias muy próximas entre sí, sin
interferirse entre ellas.
El LNB (del inglés Low Noise Block) es el encargado de captar la señal de alta frecuencia procedente del
satélite y de convertirla en una señal de menor frecuencia, permitiendo su distribución a través del
cableado coaxial. Por su parte, el BUC (del inglés Block Up-Converter) realiza la función inversa, amplifica y
convierte las frecuencias que vienen del cable coaxial en otras más altas, para lanzarlas al satélite. Tanto el
LNB como el BUC necesitan de una bocina de alimentación o feed, que se encarga de canalizar las ondas
entre el reflector y el elemento activo.
De este modo, dependiendo del elemento activo que se instale, las antenas parabólicas pueden ser:
Transmisoras (Uplink): cuando se generan ondas electromagnéticas con un BUC.
Receptoras (Downlink): cuando realiza la función inversa mediante un LNB.
Fulldúplex: cuando realizan la función de transmisión y recepción simultáneamente. En este caso, el LNB y
el BUC suelen estar unidos con un OMT (ortoacoplador o duplexor de polarización), que se encarga de
combinar o separar los dos tipos de ondas.
Un sistema de anclaje que permita la orientación y posterior fijación de la antena
A parte de estos componentes principales, también pueden llevar una serie de accesorios para mejorar sus
prestaciones, como, por ejemplo, un motor (para orientar automáticamente la antena satelital a diferentes
satélites), mantas calefactoras (para evitar la acumulación de hielo o nieve en el reflector), radomos
(recubrimiento de la antena que la protege de los agentes meteorológicos y de la fauna, sin afectar a sus
propiedades electromagnéticas), etc.
ANTENAS DIRECCIONALES
Las antenas del router son necesarias para una buena cobertura
No todos los routers son iguales y no todos tienen antenas externas. Sin embargo todos ellos tienen, ya sea
que estén ocultas o sean visibles por fuera. Es importante saber que son necesarias para tener una buena
cobertura y poder conectarnos sin que haya tantos problemas cuando nos alejamos del aparato.
En ocasiones resulta interesante cambiar la que trae el aparato y poner otra mejor. Esto nos permite alcanzar
una mayor distancia o reducir los problemas de cortes y estabilidad que pueden aparecer. Para ello debemos
conocer ciertas características de la antena y elegir la que mejor se adapte a lo que buscamos.
Un valor que debemos tener en cuenta al adquirir una nueva antena son los dBi que tiene. Mientras mayor
sea la cifra, más capacidad tendrá y podremos conectarnos desde más lejos y con mayor estabilidad. Pero
también hay que fijarnos en si es o no onmidireccional, aunque lo normal es que sí lo sea.
Pero más allá del router, también va a importar las antenas que haya en los dispositivos que van a recibir esa
señal. Estos equipos también van a tener que contar con una antena, ya sea direccional u omnidireccional.
Según las circunstancias, como veremos, será mejor una u otra alternativa para poder recibir la señal en las
mejores condiciones posibles.
Cómo son las antenas direccionales
En primer lugar tenemos lo que se conoce como antena direccional. Básicamente, como su nombre indica, se
trata de una antena que va a apuntar a una dirección determinada. Es imprescindible que el emisor y receptor
estén orientados de tal forma que puedan transmitir y recibir la señal en una dirección.
Este tipo de antenas va a concentrar la energía de una manera localizada. Esto le permite aumentar la
potencia que va a recibir el receptor y no va a importar tanto la distancia. Eso sí, lógicamente los equipos
deben estar orientados de tal forma que la señal pueda emitirse en esa dirección correctamente.
El ángulo de la cobertura es limitado. Va a estar orientado a la dirección donde apunte la antena y donde
estará el receptor para poder recibir la señal que emite. De ahí que sea muy importante colocarlo
correctamente.
Usos de las antenas direccionales
¿Qué usos tienen las antenas direccionales? Principalmente sirven para poder conectar dispositivos a una
distancia mayor. Una antena Wi-Fi direccional obtiene la señal de una red que esté más lejos y concentrar la
mayor parte de la energía en una zona localizada.
Normalmente suelen usarse en exteriores. Por ejemplo para poder captar la señal de una red Wi-Fi que se
encuentre en un punto lejano en un determinado espacio como puede ser un complejo de edificios de una
empresa. Hay que tener en cuenta que las más potentes pueden funcionar incluso a varios kilómetros de
distancia. Pero también pueden usarse en interiores de edificios, siempre para apuntar a un lugar concreto
como puede ser conectar de una planta a otra.
ANTENA OMNIDIRECCIONAL
En qué consiste una antena omnidireccional
Por otra parte están las antenas omnidireccionales, que son las más frecuentes en las redes Wi-Fi domésticas
y en nuestros routers. Si pensáramos en un punto concreto, como por ejemplo una habitación donde tenemos
un dispositivo con una antena omnidireccional, la señal se repartiría por todas partes por igual.
Básicamente podemos decir que la señal se emite en 360 grados. Si conectamos un aparato al router en
cualquier zona y nos movemos en círculos o subimos una planta en un edificio, la señal la seguiríamos
recibiendo ya que se envía por todas partes y no solo en una dirección determinada.
Este tipo de antenas se utilizan cuando necesitamos que la señal se transmita en todas las direcciones. Por
ejemplo es así en las antenas de radio FM o las antenas de móviles. Respecto al Wi-Fi, en la mayoría de casos
nos vamos a encontrar con antenas omnidireccionales.
Podemos pensar por ejemplo en un router. Podemos conectar cualquier dispositivo en una red inalámbrica y
movernos por la casa y vamos a seguir teniendo conexión y no va a importar la orientación del aparato.
Usos de las antenas omnidireccionales
Después de explicar qué es una antena omnidireccional podemos hacernos una idea de cuáles son sus usos
principales. Lo más importante es poder emitir señal a los dispositivos sin importar exactamente dónde se
encuentren, siempre que estén lógicamente dentro del rango de cobertura.
Son muy usadas en comunicaciones, en ejemplos como teléfonos móviles o radios. Pero también en redes
Wi-Fi, en repetidores inalámbricos, sistemas Mesh o cualquier dispositivo que conectemos al router. Son las
antenas más usadas a nivel doméstico.