LAS MEDIDAS
PREJUDICIALES
CONCEPTO:
Las medidas prejudiciales son los actos jurídicos procesales
anteriores al juicio, que tienen por objeto preparar la entrada a
éste, asegurar la realización de algunas pruebas que puedan
desaparecer; y asegurar el resultado mismo de la pretensión
que se hará valer con posterioridad dentro del proceso.
Características:
a) Se deben solicitar por una futura parte del proceso, normalmente
la parte demandante, y decretarse por el tribunal antes de la
existencia del juicio.
b) Son de aplicación general a toda clase de juicio.
c) Quien las solicite debe expresar la acción que propone deducir y
sus fundamentos de acuerdo al artículo 287 del C.P.C.
Clasificación
1. Medidas prejudiciales preparatorias o propiamente tales.
2. Medidas prejudiciales probatorias.
3. Medidas prejudiciales precautorias.
MEDIDAS PREJUDICIALES
PREPARATORIAS O PROPIAMENTE TALES:
Son los actos jurídicos procesales anteriores al juicio que tienen por
objeto preparar la entrada a éste.
El sujeto facultado por la ley para los efectos de solicitar las medidas
prejudiciales preparatorias, por regla general, es el futuro
demandante.
Artículo 273 del C.P.C.: “El juicio ordinario podrá prepararse,
exigiendo el que pretende demandar de aquel contra quien se
propone dirigir la demanda”.
Se señalan en dicho artículo las medidas, que se analizaran
posteriormente.
Requisitos:
1. Requisito general o común para el otorgamiento de toda
medida prejudicial: El futuro demandante debe al solicitar una
medida prejudicial, sea esta preparatoria, probatoria o
precautoria, señalar la acción que se propone deducir y
someramente sus fundamentos.
Art. 287 del C.P.C.: “Para decretar las medidas de que trata este
Título, deberá el que las solicite expresar la acción que se
propone deducir y someramente sus fundamentos”.
2. Requisito especifico para el otorgamiento de una medida
prejudicial preparatoria: El requisito especifico es que el
solicitante debe demostrar la necesidad que se decreten esas
medidas para que pueda entrar al juicio.
En efecto, el inciso final del artículo 273 del C.P.C. señala: “La
diligencia expresada en el número 5° se decretará en todo caso; las
de los otros cuatro sólo cuando, a juicio del tribunal, sean
necesarias para que el demandante pueda entrar en el juicio”.
1) Declaración jurada acerca de algún hecho relativo a su
capacidad para parecer en juicio, o a su personería o al nombre y
domicilio de sus representantes:
Esta medida tiene por objeto permitir al demandante indagar
acerca de diversos antecedentes que puede desconocer respecto
del futuro demandado, cuyo conocimiento le permitirá al
demandante emplazarlo válidamente y poder dar correcto
cumplimiento en su demanda a los requisitos que se contemplan
en relación con la individualización del demandado.
La medida prejudicial consiste en obtener una declaración
jurada del futuro demandado acerca de los siguientes 3 aspectos:
a) La capacidad del futuro demandado, esto es, acerca de la
habilidad de parecer en juicio por sí mismo.
b) La personería de quienes pueden comparecer en representación
legal o convencional del futuro demandado.
c) El nombre y domicilio de los representantes del futuro
demandado.
2) La exhibición de la cosa que haya de ser objeto de la
acción que se trata de entablar:
El futuro demandado debe comparecer y dar cumplimiento a la orden de
exhibir la cosa que haya de ser objeto de la acción que se trata de entablar.
Hay que distinguir:
a) Si la cosa ordenada a exhibir se encuentra en poder del futuro
demandado, cumple mostrando el objeto que deba exhibirse o
autorizando al interesado para que lo reconozca y dándole facilidades
para ello.
b) Si la cosa ordenada exhibir se encuentra en poder de un tercero, el futuro
demandado cumple con la orden de exhibición expresando al Tribunal el
nombre y residencia de dicho tercero o el lugar donde el objeto se
encuentra.
3) La exhibición de sentencias, testamentos, inventarios, tasaciones, títulos de propiedad
u otros instrumentos públicos o privados que por su naturaleza puedan interesar a
diversas personas y 4) Exhibición de los libros de contabilidad relativos a negocios en
que tenga parte el solicitante, sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 42 y 43 del
Código de Comercio.
El C.P.C. regula conjuntamente el procedimiento para llevar a cabo
estas dos medidas prejudiciales preparatorias.
Para efectos de llevar a cabo estas diligencias, el futuro demandante
deberá presentar un escrito requiriendo la realización de esta diligencia
solicitando se deje en el proceso una copia de las piezas que se
presenten. La exhibición de documentos sólo debe ser decretada
respecto de documentos que tenga en su poder el futuro demandado y
no los terceros, a diferencia de la anterior.
5) El reconocimiento jurado de firma, puesta en
instrumento privado:
Esta medida prejudicial tiene por objeto permitir tanto al demandante como al
demandado indagar acerca de la autenticidad de un documento privado,
permitiendo obtener el reconocimiento de la firma estampada en él por la
contraparte.
El futuro demandado o demandante citado debe comparecer a la audiencia y
responder categóricamente ante el tribunal acerca de si la firma estampada en el
documento privado es suya o no, de lo cual se dejará constancia en un acta.
Si el futuro demandante o demandado citado no comparece o si compareciendo no
responde o da respuestas evasivas acerca de los hechos de los cuales se pide su
deposición, el solicitante de la diligencia puede solicitarle al Tribunal que tenga por
reconocida la firma estampada en el documento de acuerdo al artículo 278 del
C.P.C.
MEDIDAS PREJUDICIALES PROBATORIAS
Son los actos jurídicos procesales anteriores al juicio, que tienen
por objeto obtener la rendición de los medios de prueba
establecidos por el legislador, que pudieren ser con
posterioridad, durante el curso del juicio, de difícil realización o
recayeren sobre hechos que puedan fácilmente desaparecer.
MEDIDAS PREJUDICIALES PRECAUTORIAS
Son las providencias pronunciadas por el Tribunal, antes de la existencia del
juicio, a petición de quien será el sujeto activo en el proceso, que tienen por
finalidad asegurar el resultado de la pretensión que se hará valer
posteriormente en el proceso, cuando se ha demostrado la apariencia de la
existencia del derecho cuya satisfacción se pretende y existe el peligro de que
ella puede ser burlado, rindiéndose caución por el solicitante para garantizar
los perjuicios que pudieran causarse con su infundado otorgamiento.
Requisitos:
Debe existir una solicitud del futuro demandante, en la cual se dé cumplimiento a
los requisitos comunes a todo escrito y los requisitos contemplados en la ley
18.120.
El solicitante debe señalar la acción que se propone deducir y someramente sus
fundamentos. (artículo 287 del C.P.C.)
El solicitante debe acompañar los comprobantes que constituyan a lo menos
presunción grave del derecho que se reclama. (artículo 298 del C.P.C.)
La existencia de motivos graves y calificados.
Deben determinarse el monto de los bienes sobre que deben recaer.
Debe rendirse fianza u otra garantía suficiente, a juicio del tribunal, para
responder de los perjuicios que se origen y multas que se impongan.
Las medidas precautorias contempladas
específicamente en el C.P.C.
Art. 290 del C.P.C.: Para asegurar el resultado de la acción, puede el
demandante en cualquier estado del juicio, aun cuando no esté
contestada la demanda, pedir una o más de las siguientes medidas:
1. El secuestro de la cosa que es objeto de la demanda;
2. El nombramiento de uno o más interventores;
3. La retención de bienes determinados; y
4. La prohibición de celebrar actos o contratos sobre bienes
determinados.
1. El secuestro de la cosa que es objeto de la
demanda:
Consiste en el depósito de una cosa corporal en manos de un
tercero, quien se obliga a guardarla para evitar su pérdida o
deterioro y a restituirla a la terminación del litigio a la
persona que se determine por el juez.
La función principal es la de proteger y garantizar la
integridad material de la cosa que es objeto de la futura
demanda.
2. El nombramiento de uno o más interventores:
Nuestra jurisprudencia ha entendido por interventor a la persona
designada por el Tribunal, con la función de velar por la legalidad de
la administración de los bienes materia del pleito, para lo cual lleva
cuenta de las entradas y gastos de los objetos intervenidos y dar noticia
de toda malversación o abuso que note en los actos del demandado.
Coloquialmente se le conoce como “el mirón y acusete”.
El futuro demandado conserva la administración de los bienes, pero
sometido a la vigilancia del interventor para los efectos de impedir que
se burlen los derechos del futuro demandante como consecuencia de
una administración abusiva.
3. La retención de bienes determinados:
La retención es definida como la medida cautelar que tiene
por objeto asegurar el cumplimiento efectivo de la sentencia
mediante el incautamiento de bienes muebles determinados
del demandado, impidiéndose su enajenación.
Su principal efecto consiste en limitar la disposición jurídica
del deudor en relación con los bienes retenidos.
4. La prohibición de celebrar actos o contratos
sobre bienes determinados:
Es aquella medida cautelar que tiene por objeto impedir que el
demandado celebre válidamente cualquier acto jurídico, sea
unilateral o bilateral, gratuito u oneroso, nominado o innominado,
en relación con uno o más bienes muebles o inmuebles de su
propiedad.
Nuestra jurisprudencia ha dicho que en la expresión “cosa
embargada” empleada en el artículo 1464 Nº 3 del Código Civil, se
comprende también, por su sentido amplio, las medidas
precautorias expedidas por el juez en conformidad al artículo 296
del C.P.C.
Carga del futuro demandante:
Las prejudiciales precautorias son siempre temporales y no
provisionales. Duran breve tiempo.
Art. 280 del C.P.C. “Aceptada la solicitud a que se refiere el artículo
anterior, deberá el solicitante presentar su demanda en el término de
diez días y pedir que se mantengan las medidas decretadas. Este plazo
podrá ampliarse hasta treinta días por motivos fundados. Si no se
deduce demanda oportunamente, o no se pide en ella que continúen en
vigor las medidas precautorias decretadas, o al resolver sobre esta
petición el tribunal no mantiene dichas medidas, por este solo hecho
quedará responsable el que las haya solicitado de los perjuicios
causados, considerándose doloso su procedimiento”.
El precepto anterior, nos merece los siguientes
comentarios:
Establece un plazo fatal de 10 días para presentar la demanda, el
que se cuenta desde la fecha de la resolución que otorgó la
medida prejudicial precautoria. Plazo puede ampliarse a 30 días.
Para dar cumplimiento a lo expresado en el artículo 280 del
C.P.C. basta con presentar la demanda y no es necesario
notificarla.
En el mismo escrito que interpone la demanda, debe pedir el
actor explícitamente que se mantenga la prejudicial en el carácter
simple de precautoria.