El cantar de Roldán
Rodrigo Raúl Ramírez Zambrano
El cantar de Roldan es un cantar de gesta del siglo XI protagonizado por Roldán,
sobrino de Carlomagno. El poema narra su heróico deceso en la batalla de
Roncesvalles. Se trata de la obra más antigua de la literatura francesa, y de los
cantares de gesta en general.
La obra cuenta el conflicto entre los francos y los musulmanes de Zaragoza, a
quienes el rey Marsilio apoya en secreto, habiéndose convertido a la fé de Mahoma.
Carlomagno y sus tropas, según la historia, llevan siete años en territorio hispano,
cuando de pronto reciben sospechosas propuestas de paz por parte de los moros.
Para comprobar la autenticidad de estos mensajes, Roldán se ofrece a ir, pero ante
la negativa del emperador de ponerlo en riesgo, ofrece que su padrastro Ganelón
sea el emisario en la riesgosa empresa. Ganelón toma esto con gran rencor y
planea conspirar junto a los moros contra Roldán, así, lleva la confirmación de las
falsas noticias de paz hasta Carlomagno, quien se retira a Francia dejando en la
retaguardia a Roldán y a Oliveros.
Mientras Carlomagno se encuentra cruzando los montes pirineos, el ejército
musulmán ataca a las tropas dirigidas por Roldán. Oliveros lo motiva a que haga
sonar su olifante para llamar al auxilio del resto de las tropas francas, pero Roldán
se niega orgullosa e imprudentemente. Él y su gente resisten cuanto pueden contra
los embates de los infieles, pero en vano: terminan por ser superados por la armada
musulmana. En sus últimos esfuerzos, Roldán hace sonar su cuerno y llama a su tío
el emperador, quien apresa a Ganelón por traidor y acude a la ayuda de su sobrino.
En sus últimos esfuerzos, Roldán trata de destruir su espada -llena de diversas
reliquias religiosas de la fe cristiana- contra una roca, pero termina partiéndola.
Los moros que habían salido victoriosos de su enfrentamiento con Roldán serían
masacrados cerca del Ebro. Tras esto, Carlomagno procede a enfrentarse contra
Baligante, un almirante babilonio, a quien daría muerte, tomando con esto a
Zaragoza en el proceso. Tras enterrar a Roldán y a Oliveros, el emperador se retira
a Aquisgrán.
Al final se realiza un juicio contra Ganelón por traidor, en el cuál trata de defenderse
argumentando que se trataba de una venganza legítima. la deliberación de los
jueces resulta, a pesar de esto, en el desmembramiento de Ganelón con la fuerza
de cuatro caballos.
Me parece muy interesante cómo el poema recoge la forma en la que las pasiones
personales desmesuradas traen dolor y tragedia a los personajes que las dejan ir
muy lejos. La historia trae a colación a caso el tema central cristiano de la
prudencia. A pesar de esto, Roldán muere casi como un mártir, pues a pesar de sus
defectos y del placer que encuentra en la batalla, pertenece al bando del Sacro
Imperio, y se enfrenta a los enemigos de la cristiandad, a los musulmanes. Este
arquetipo quizás estaría pensado para ligar la voluble dicotomía de los caballeros de
aquellos tiempos y su búsqueda de propósito.
En cuanto a la forma, el poema hace un muy logrado uso de repeticiones, antítesis y
paralelismos. Además, no se ahonda tanto en los pensamientos y sentimientos de
los personajes, como sí en una narración más bien directa de las acciones que
llevan a cabo. Las motivaciones y sentimientos detrás de estas se mantiene
mayormente en el misterio.