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Socioantropología: definición, características y alcance
Por
Alberto Cajal
La socioatropología es la rama antropológica que estudia al
ser humano, desde el individuo en sí hasta sus formas de
relaciones interpersonales y sociales. Estudiar al hombre, su
cultura y la interacción con otros, ha sido una cuestión de las
ciencias sociales que se viene analizando desde finales del XIX y
comienzos del XX.
Por ello, surgieron disciplinas tales como la psicología,
antropología, arqueología y sociología, que diagnostican el
comportamiento individual y social de las personas con datos
empíricos, ideologías, geografía, contexto socioeconómico, entre
otros factores.
Índice del artículo [Mostrar]
Socioantropología vs sociología
La sociología, fundada por el filósofo positivista Aguste Comte,
pone más énfasis en las características estadísticas de la
sociedad humana, como la cantidad de población, de votantes,
de inmigrantes o el producto interior bruto de un país.
En cambio, la socioantropología otorga preponderancia al
aspecto cultural (religión, arte, moral, etc.) de las sociedades
humanas.
La también llamada antropología social estudia al hombre
observándolo en su tejido social. Es decir, cómo se ordena y
construye instituciones que dan respuesta a sus necesidades
sociales.
Los precursores de esta disciplina fueron Edward Burnett Tylor y
James George Frazer con sus trabajos a finales del siglo XIX.
Estos investigadores experimentaron cambios en su
metodología y teoría durante el periodo comprendido entre 1890
y 1920.
Estos autores se interesaron por el trabajo de campo y los
estudios holísticos, durante varios años, del comportamiento
social en espacios, sobre todo, naturales.
La ciencia social más joven
La socioantropología es la más novel de las ciencias sociales de
acuerdo con el antropólogo británico Godfrey Lienhardt, autor
del libro Antropología Social.
Su colega y compatriota, E.E. Evans-Pritchard, define al
antropólogo social como el que “estudia directamente los
pueblos primitivos viviendo entre ellos durante meses o años,
mientras que la investigación sociológica se efectúa
generalmente sobre la base de documentos, en especial
estadísticas”.
El interés de la antropología ha sido el estudio de culturas que
crecieron sin tener una tradición de escritura o tecnología. Es
decir, lo que para historiadores y sociólogos es un problema,
dado que se basan en el material tangible para trabajar.
Ante tal dificultad, los antropólogos sociales tratan de resolver el
asunto, estudiando sociedades más complejas, aunque para E.E.
Evans-Pritchard lo mejor es comenzar con aquellas más simples
para ganar experiencia.
La importancia del pueblo y el ambiente para
la socioantropología
A la socioantropología le interesa conocer al hombre desde
diferentes magnitudes. Existen muchos pueblos con condiciones
ambientales únicas que requieren un análisis especial para
entender su tipo de organización, religión, cultura, etc. Es ahí
donde esta disciplina cobra fuerza.
Lienhardt plantea que por muy fácil que resulte describir una
sociedad, si deja de lado su ambiente natural e ubicación
geográfica, el resultado será un análisis incompleto que deja
fuera un aspecto de la realidad.
De acuerdo con esta perspectiva, muchos antropólogos sociales
estudian materias topográficas y geográficas de un pueblo
específico para obtener una mayor precisión en sus
investigaciones.
Algunos pueblos más bien primitivos pueden verse afectados
por cambios o catástrofes naturales al no contar con tecnologías
que las contrarresten. Algunas tribus amazónicas de la selva,
africanas o asiáticas, caben dentro de esta categoría.
Para ilustrar esto, Lienhardt da un ejemplo: “Un año de lluvias
tardías, arruinando las cosechas y causando hambre, puede
significar la dispersión de una comunidad entera obligando a sus
integrantes a vivir esparcidos entre vecinos y parientes más
afortunados, o a ponerse a merced de extranjeros” (Lienhardt,
1994: 62).
Ecología humana
A esta disciplina también le interesa conocer la conexión del
hombre con su ecosistema. De ahí surge la llamada ecología
humana.
Lienhardt saca a colación, en su libro Antropología social, al
pueblo de los beduinos árabes, que viven en el desierto,
dependen de los camellos e interactúan con otras tribus de la
zona. El ambiente, en este caso, establece límites para los
modos de vida por la política que aplican.
En definitiva, el ideal del antropólogo social es comprender la
adaptación de un pueblo a su naturaleza circundante y cómo
evoluciona en este relación a lo largo del tiempo, como
resultado de su propia interacción social. Godfrey Lienhardt
expone el siguiente ejemplo con el razonamiento de un
esquimal:
“Los osos no han venido porque no hay hielo, no hay hielo
porque no hay viento y no hay viento porque hemos ofendido a
los poderes”. Esta frase ejemplifica claramente cómo una
comunidad entiende por qué ocurren los fenómenos naturales.
Realidad política
Para esta corriente, saber cómo se organiza políticamente un
pueblo es de suma importancia, puesto que define el ámbito
ideológico en el cual se desenvuelve.
“Los hombres no tienen placer, sino por el contrario, una gran
cantidad de pesares, al mantenerse en compañía, cuando no
hay un poder capaz de intimidarlos a todos ellos” (Lienhardt,
1994: 87).
El autor alude a la necesidad que tiene un pueblo de organizarse
políticamente. Los antropólogos sociales se han inmiscuido en
los tipos de mezclas políticas existentes y han tratado de
entender sus relaciones internas y externas.
Muchas tribus cazadoras y recolectoras son grupos pequeños
que están unidos por parentesco, matrimonio o rituales
específicos que ellos practican. Algunas de ellas subsisten en
África.
“En la mayoría de los escritos antropológicos actuales, el
término “tribu” es usado para mencionar una división política y
territorial mayor, de un grupo étnico más grande.” (Lienhardt,
1994: 97).
Vínculos socioeconómicos
Por otro lado, la socioantropología también analiza la realidad
social y económica de los pueblos que investiga.
Lienhardt sostiene que en el momento del cambio de la
economía de subsistencia a la monetaria, surgió la necesidad de
conocer el concepto de “poder adquisitivo” individual y colectivo
de los pueblos para entenderlos antropológicamente.
El autor menciona a un pueblo para ejemplificar lo anterior. Dice
que fue hallado entre los indios de las costas de Columbia
Británica, un grupo de personas que poseían una forma de
economía basada en grandes celebraciones, competencias y
fiestas.
El esparcimiento colectivo tenía como objetivo asegurar una
especie de estabilidad social y reconocer los atributos para tener
más prestigio en alguna reunión, que el autor denomina
“Plotatch” (o ceremonia del dar).
Las personas se daban regalos mutuamente y se veían
obligados a aceptarlos para no sufrir desprestigio social.
“Helen Codere ha demostrado que el “Plotatch”, desde el punto
de vista europeo es una forma de locura, pero fue la base de
una compleja organización social, la cual no podría haberse
mantenido sin él” (Lienhardt, 1994: 134).
Parentesco familiar
Para la socioantropología, el núcleo de la sociedad sigue siendo
la familia. En ella, el parentesco juega un rol fundamental
expresado en nepotismos, típicos de pueblos antiguos de o
tribus que no comparten los cánones de sociedades
occidentales.
Lienhardt cree que el parentesco es uno de los pilares de una
buena organización social. Es la base para el estudio de todas
las formas de actividad social, según él.
Al respecto, el antropólogo señala: “El aparearse es un hecho de
orden biológico, el matrimonio es únicamente una creación de la
sociedad humana. De manera similar, la familia y más
ampliamente la parentela, son concepciones sociales no
biológicas” (Lienhardt, 1994:153).
En Inglaterra, por ejemplo, el núcleo familiar básico se compone
de padre, madre e hijos, lo que antropológicamente vendría
siendo el símil animal de macho, hembra y prole.
Los antropólogos también han visto las sociedades patriarcales,
donde el hombre es un ser social y responsable de los hijos y
esposa, a quienes mantiene y da sustento.
Por último, tenemos los valores y sistemas de creencias de los
pueblos, con sus rituales, ideologías, vestimentas, artes, lengua,
etc. Aspectos que, sumados a los anteriores, conforman el tejido
social que pretende explicar la socioantropología como ciencia
social moderna basada la comprensión completa de los pueblos.
Características de la socioantropología
A continuación puedes encontrar algunos de los rasgos que
sobresalen en esta ciencia social:
-Esta disciplina otorga una visión holística que entiende al
hombre individualmente y socialmente, además de enmarcarlo
en su contexto cultural y político de la realidad compleja.
-Se obtiene una mirada más integral del cuerpo humano, dado
que se estudia en su contexto sociocultural, las patologías que
le afectan y sus modas.
-La ecología se entiende más a fondo y apunta al grado y modo
de adaptación de una sistema social o pueblo, a su medio
ambiente.
-La estructura social se comprende como organización del
hombre en comunidad, dado que los sistemas socioculturales
precisan de cierto ordenamiento institucional para garantizar
que funcione de manera estable.
-Se centra en la ideología que alberga una comunidad, que se
refiere a las costumbres, creencias, y rasgos mentales que
tienen los grupos.
-Contiene herramientas conceptuales que contribuyen a
entender la diversidad, la complejidad de los seres humanos y
su interacción con la naturaleza.
-Sirve para entender comportamientos agresivos colectivos,
determinando causas y consecuencias como el terrorismo.
-Analiza la realidad haciendo una lectura metodológica de cómo
actúa la sociedad, lo que le permite predecir futuras tendencias
sociales de comportamiento o preferencias.
-Comprende conceptos como el diagnóstico rápido y
las historias de vida de las personas.
-Es una disciplina que pasa a ser interlocutora entre el
conocimiento científico de la salud y el saber local de un pueblo
o comunidad particular.
Referencias
1. “La antropología sociocultural y sus métodos”(2003). Gómez,
Eloy. Departamento de Antropología. Universidad de Cantabria,
Santander, España.
2. “Aporte de los estudios de género a las ciencias
sociales” (2014). Revista Antropológica del Sur, Nª1. Rebolledo,
Loreto, Temuco, Chile.
3. “Introducción a la antropología social y cultural”(2010).
Barañano Acensión Cid. Departamento de Antropología Social.
Universidad Complutense de Madrid, España.
4. “La democracia providencial”(2004). Schneider, David M.
Ensayo sobre la igualdad contemporánea. Buenos Aires,
Argentina.
5. “Atropología social” (1994). Godfrey Lienhardt, Editorial Fondo
de Cultura Económica, México.
6. “Historia del Pensamiento Antropológico” (1987). Evans-
Pritchard, Edward, Editorial Cátedra Teorema, México.
7. Lienhardt, 1994. monografí[Link].
APA
Cajal Flores, Alberto. (15 de mayo de 2019). Socioantropología:
definición, características y alcance. Lifeder. Recuperado
de [Link] cita
Alberto Cajal
Licenciado en Magisterio. Maestro de Instituto. Me encanta leer, la ciencia y escribir sobre lo
que conozco y sobre cosas nuevas que aprender.
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