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CULTURA

La cultura se define como un producto humano que se construye y transmite en la vida social, manteniendo la cohesión y la identidad de las comunidades a lo largo del tiempo. Se aborda desde diversas perspectivas teóricas, destacando su complejidad y su papel en la interacción social y el desarrollo humano. La cultura es un proceso dinámico que integra significaciones y prácticas, reflejando las características distintivas de los grupos humanos y su entorno.
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CULTURA

La cultura se define como un producto humano que se construye y transmite en la vida social, manteniendo la cohesión y la identidad de las comunidades a lo largo del tiempo. Se aborda desde diversas perspectivas teóricas, destacando su complejidad y su papel en la interacción social y el desarrollo humano. La cultura es un proceso dinámico que integra significaciones y prácticas, reflejando las características distintivas de los grupos humanos y su entorno.
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CULTURA

La cultura en su origen se puede percibir como producto humano en un primer momento, que se
“construye” en la vida social comunitaria, se produce o genera, se transmite o comunica y preserva
históricamente las manifestaciones culturales como manera de mantener la cohesión social, apoyada en
el sentimiento de pertenencia y ubicada en un espacio particular que es donde se asienta la comunidad,
aunque la misma cambie de geografía, se mantendrán la identidad y esto lo realiza cada generación a
través del  tiempo.

Analizar la cultura como producto del hombre, conduce a percibirla como un proceso de interacción
social entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y sus congéneres y en el hombre mismo como
una construcción cognitiva e histórica por esa razón el campo que abarca la cultura es amplio y brinda la
posibilidad de investigarla desde distintos ángulos y posiciones.

Generalmente  se asume un concepto que es el que aparece en el cuerpo del trabajo, en este caso
se introduce un elemento importante que es el de trabajar algunos autores hasta concluir con el
concepto que se asumirá en todas caracterizará desde lo teórico a esta metodología, estas ideas
apuntan a la crítica bibliográfica que posibilita el establecimiento de una concepción a partir del trabajo
teórico realizado con las ideas de los autores.

Las ideas que sirven de sustento al ejercicio crítico realizado por la autora para establecer los
conceptos que trataremos:

 Se asume a la cultura como el conjunto de elementos y rasgos que distinguen a un grupo


humano, los que adquieren determinados significados como resultado de la actividad humana.
 El trabajo sociocultural se identifica con un  proceso activo, en que los planos social e individual
actúan de manera recíproca, exponiendo un complejo de interacciones socioculturales, en el
que se produce la intervención en la cotidianidad, en la que desarrollan sus acciones los
actores sociales.

La amplia polisemia  del concepto cultura ha quedado al descubierto en las innumerables definiciones
alrededor de su contenido y significado. Su origen es tan antiguo como nuestra especie, sin embargo el
interés por su estudio sistematizado se ubica en los tiempos modernos. Para la presente indagación
científica no se considera pertinente discursar en torno a la evolución científica y desarrollo de la noción
de cultura, pero si se considera  necesario hacer algunas precisiones.
Harto conocida es la raíz latina de la palabra aplicada a ciertas prácticas de la vida, de un lado
refiriéndose al trabajo de la tierra, de ahí su derivación en agri-cultura y por el otro   a la superación
espiritual del hombre. A la historia del concepto el proceso de conquista y colonización de América le
incorpora una arista significativa, puesto que produjo un contacto, bajo condiciones de masacre y
explotación, entre pueblos muy diferentes portadores de costumbres distintas. Con la ilustración el tema
del progreso ocupó el centro de las reflexiones teóricas explicándose la existencia de culturas
diferentes, debido a los niveles y logros desde el punto de vista racional alcanzado por los pueblos.
[Rodríguez Tamayo; 20001:
Las tesis culturales premarxistas destacan la existencia de la cultura en dos formas, una objeto y
resultado terminado, la otra en forma subjetiva; esto es: el hombre como creador sentando las bases de
su propia existencia y al mismo tiempo desarrollando sus capacidades de asimilación. Su principal
limitación conduce al desarrollo de la forma subjetiva-activa.
La visión marxista por su parte, jerarquiza la capacidad creativa y activa del hombre  e insiste que el
propio hombre es también un resultado de la cultura. Marx y Engels hacen el aporte más sobresaliente
de la teoría de la cultura al descubrir los verdaderos nexos del desarrollo. Los antropólogos fueron los
primeros en romper con la concepción eurocéntrica, elitista y restrictiva de la cultura, sustituyéndola por
una concepción total basada en el doble postulado de la relatividad y de la universalidad de la cultura.
Para los antropólogos, todos los pueblos, sin excepción, son portadores de cultura y deben considerarse
como adultos. Según Lévi –Strauss, carece de fundamento la ilusión arcaica que postula en la historia
una infancia de la humanidad. Por otra parte, no existen culturas inferiores y debe reconocerse, al
menos como precaución metodológica, la igualdad en principio de todas las culturas. Desde el punto de
vista antropológico son hechos culturales tanto una sinfonía de Bethoven como una punta de flecha, un
cráneo reducido o una danza ritual.
Estas diferentes perspectivas en el acercamiento conceptual a los problemas de la cultura pueden ser
resumidas de la siguiente manera:

 Cultura entendida como un saber acumulado en determinadas esferas de la vida, lo cual mutila
su alcance.

 Cultura como los rasgos distintivos de determinadas formas de vida, emparentadas con la
acepción antropológica, su aprehensión queda diluida en la gran amplitud de los elementos que
abarca. Sin embargo, asumirla de esta manera supone entender que toda persona o grupo
humano es portador en calidad de productor de su propia cultura, traducida en una forma
concreta de ser, pensar y manifestarse.

 Cultura como expresión de la calidad de determinado sistema social, por cuanto es el resultado
del desarrollo alcanzado, tanto social como individual.

 Los antropólogos fueron los primeros en romper con la concepción eurocéntrica, elitista y
restrictiva de la cultura, sustituyéndola por una “concepción total” basada en  el doble postulado
de la relatividad y la universalidad de la cultura.

Cultura en su acepción más amplia es una forma integral de vida, con una dimensión simbólica
construida social, histórica y selectivamente, que se concretan en las relaciones entre personas, entre
comunidades, y con la naturaleza. La dimensión concreta de la cultura está conformada por hábitos,
prácticas, objetos y relaciones. Existe no como algo estático sino como un proceso de reproducción
permanente de sí misma. La reproducción depende de la adopción e insistencia de estos modelos
práxicos.
La definición de la cultura como totalidad, que piensa tanto el universo de la simbolización, sus
relaciones con lo concreto, y su realización en las relaciones sociales que genera, es muy próxima a la
definición de lo socio-cultural. Siendo la definición específica de la cultura referida a lo simbólico, una
concepción más precisa de lo cultural, como existencia particular y distinta a lo social.
Alfred Nadel plantea con claridad este problema: existe una especificidad de la cultura que la diferencia
de lo social. Sociedad es “...la totalidad de hechos sociales sobre la dimensión de las relaciones y
agrupaciones. Cultura, la misma totalidad en la dimensión de la acción con sentido...”1
Para Clifford Geertz la cultura es un contexto extra somático de inteligibilidad e información que rebasa
los fenómenos biológicos y psicológicos.
El hombre es un animal suspendido de una trama de significaciones que él mismo ha tejido; en
consecuencia entiendo la cultura como esa red... no es un fenómeno psicológico, una característica del
pensamiento, de la personalidad o de la estructura cognoscitiva... la cultura es un contexto, algo dentro
de lo cual todo eso pueda ser inteligiblemente, es decir, ampliamente, descrito”.2
Cultura al ser definida como dispositivos simbólicos para controlar la conducta, como fuente extra-
somática de información, suministra el vínculo entre lo que los hombres n intrínsecamente capaces de
llegar a ser y lo que realmente llega a ser uno por uno”3
La cultura constituye uno de los elementos que influyen significativamente en la integración de los seres
humanos en una sociedad, según se desprende de una comprensión tradicional del concepto de cultura
según Bejar (1994), quien refiere que, cultura es el conjunto de patrones explícitos e implícitos,
manifestados en tal forma de vida, que son aprendidos y transmitidos mediante símbolos, que
constituyen los logros distintivos de los grupos humanos, tanto materiales como espirituales. El medio
esencial de la cultura lo constituyen las ideas (históricamente derivadas y seleccionadas) y
especialmente sus valores adquiridos.

Cultura es el entramado de significaciones con el cual los humanos se representan el mundo social
y natural, dan sentido a sus acciones y relaciones, formula e interpretan sus comunicaciones. Cultura es
lo que integra a los elementos como una totalidad mediante la significación específica de cada uno de
ellos.
Paulo Freire asume la cultura como espacio de libertad para la opción de las personas, y también como
un espacio para el abuso, para la actitud negativa de los dominadores, contemplando al mismo tiempo
la posibilidad de resistencia y emancipación a través de la formación ética. 
La cultura es el conjunto de realizaciones humanas que han trascendido en el tiempo y que le permiten
al hombre; reproducir y crear nuevos conocimientos y valores para la transformación de su medio social
y natural. La Cultura expresa en su proceso dinámico, de creación y difusión, una visión del mundo que
encierra un compromiso socio-histórico y un basamento político-ideológico concreto.

El trabajo sociocultural requiere para su realización que se asuma según el criterio de la


autora a la cultura como:
1.- Un conglomerado de rasgos, elementos que caracterizan a los grupos humanos, a las comunidades
sociales, los que adquieren significado en consonancia con las actividades humanas.

2.- Se encuentra tanto en el hombre como en las cosas, en los objetos como en los procesos. Se le
concibe como lo estable, tradicional o novedoso, se le analiza desde el punto   de vista informativo o
semiótico, se le considera desde la axiología  o la tecnología.
3.- Constituye un fenómeno y al mismo tiempo objeto de estudio de las ciencias sociales, por cuanto
refleja todo el conjunto de acciones de los individuos que han rebasado un tiempo dado, para inscribirse
en lo trascendental.

4.- Abarca un amplísimo y heterogéneo ámbito que incluye expresiones, modos, quehaceres,
sentimientos, creaciones materiales y espirituales; es decir se la encuentra en  todas las esferas de las
relaciones sociales y de la sociedad en general, en fin sus códigos culturales.

5.- La cultura se traduce en la manera en que vive un  pueblo, en la herencia social que le
corresponde a cada  individuo de una determinada colectividad.

6.- Es un concepto muy complejo, porque se expresa en los valores y bienes materiales y
espirituales que tienen su haber en las prácticas sociales, en sus costumbres, hábitos, tradiciones,
normas de convivencia, sistema de creencias, supersticiones y procederes mágico-religiosos.

7.- Su centro esencial es el hombre, implica el desarrollo, es creación individual y grupal, es


producto de la interacción del hombre con sus semejantes y su entorno.

La polisemia de la cultura se ha descubierto en las diferentes valoraciones y significados que le han


otorgado los autores tratados en este apartado. Representa para el trabajo sociocultural uno de los ejes
teóricos más importantes para su desarrollo. 
La cultura considerada como calidad del sistema social, indica que los elementos constitutivos de ella se
forman y se desarrollan a partir del conjunto de las características distintivas de una sociedad,
comunidad, clases,  grupos sociales y familias. Estas características son de orden espiritual, material y
afectivo y ejercen importantes y decisivas influencias en los ritmos de desarrollo de la sociedad.
Cultura en su acepción más amplia es una forma integral de vida, con una dimensión simbólica (planes,
modelos) construidos social, histórica y selectivamente, que se concretan en las relaciones entre
personas, entre comunidades, y con la naturaleza. La dimensión concreta de la cultura está conformada
por hábitos, prácticas, objetos y relaciones. Existe no como algo estático sino como un proceso de
reproducción permanente de sí misma. La reproducción depende de la adopción e insistencia de estos
modelos práxicos (simbólico-prácticos).
La definición de la cultura como totalidad, que piensa tanto el universo de la simbolización, sus
relaciones con lo concreto, y su realización en las relaciones sociales que genera, es muy próxima a la
definición de lo socio-cultural. Siendo la definición específica de la cultura referida a lo simbólico, una
concepción más precisa de lo cultural, como existencia particular y distinta a lo social.

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