delito; esta precisión jurídica se realiza en virtud que la Constitución
Política prescribe "en caso de flagrante delito", no necesariamente in
fragante, es decir, en el momento mismo de la producción del evento. Lo
contrario significaría que aún existiendo notorias evidencias del hecho
punible, después de la perpetración, el presunto responsable goce aún de
libertad; y, además, desde luego, para la detención debe existir nexo de
causalidad entre el delito y la conducta del supuesto infractor quien
jurídicamente es inocente hasta que se pronuncie sentencia sobre su
responsabilidad. (…) (lo subrayado es nuestro).
Posteriormente, y en ese mismo año de 1998, es el propio Tribunal
Constitucional, quien señala en la sentencia 818-98-HC/TC, un primer
concepto de flagrancia, la cual recojo literalmente: “Se está ante un caso de
(flagrante delito) cuando se interviene u observa (a una persona) en el
mismo momento de (la) perpetración (del delito) o cuando posteriormente a
ella, antes del vencimiento del plazo de prescripción, existen hechos o
pruebas evidentes, sustentados en la técnica o la ciencia, que demuestren
la producción del delito. Aspecto diferente es pronunciarse por la
culpabilidad del detenido, que solamente se expresa mediante sentencia
judicial” (lo subrayado es nuestro). (Primera interpretación).
En el año 2001, el Tribunal Constitucional restringe el concepto de flagrante
delito, en su sentencia 125-2001-HC/TC, al señalar que "la flagrancia
supone la aprehensión del autor del hecho delictivo en el preciso momento
de la comisión del mismo". (Segunda interpretación).
En el año 2003 se expide la Ley N.º 27934, Ley que regula la Intervención de
la Policía y el Ministerio Público en la Investigación Preliminar del Delito, en
su artículo 4 y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional recaída en el Exp.
9724-2005-PHC/TC, señalan que para configurar la flagrancia, se requiere
de inmediatez temporal, que implica que el delito se esté cometiendo o que
se haya cometido instantes antes; de inmediatez personal, que importa que
el presunto delincuente se encuentre en dicho momento en el lugar de los
hechos y con los instrumentos del delito, y que ello suponga una prueba
evidente de su participación en el hecho delictivo; 6. Un año después, se
expide la Ley Nº 29372, que modifica los artículos 259º y 260º del Código
Procesal Penal2 , aprobado por el Decreto Legislativo Nº 957, donde se
precisa que la detención policial y arresto ciudadano en el flagrante delito
procede:
1. º Sin mandato judicial, a quien sorprenda en flagrante delito.
º Existe flagrancia cuando la realización de un hecho punible es actual y en esa
circunstancia, el autor es descubierto o