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Los Mandamientos 1 de Secudnaria

Este documento resume los 10 mandamientos de la ley de Dios. Los primeros tres mandamientos se refieren al amor y honor a Dios, mientras que los otros siete se refieren al trato con el prójimo. Cada mandamiento describe brevemente el significado y la importancia de obedecerlos para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.
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Los Mandamientos 1 de Secudnaria

Este documento resume los 10 mandamientos de la ley de Dios. Los primeros tres mandamientos se refieren al amor y honor a Dios, mientras que los otros siete se refieren al trato con el prójimo. Cada mandamiento describe brevemente el significado y la importancia de obedecerlos para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.
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1° DE SECUNDARIA - RELIGIÓN

EL DECÁLOGO DE LA
LEY DE DIOS
ALGARROBOS
AGE QUOD AGIS
¿CUÁLES SON LOS 10 MANDAMIENTOS?
INTRODUCCIÓN

Los Diez Mandamientos o Decálogo son las «diez palabras» que


recogen la Ley dada por Dios al pueblo de Israel durante la
Alianza hecha por medio de Moisés (Ex 34, 28). El Decálogo, al
presentar los mandamientos del amor a Dios (los tres primeros) y
al prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para
cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la
esclavitud del pecado.
• Nuestro Señor Jesucristo ha enseñado que para salvarse es necesario
cumplir los mandamientos. Cuando un joven le pregunta: «Maestro,
¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?» (Mt 19,16), Él
responde «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»
(Mt 19,17).
1. AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS

El primer mandamiento es doble: el amor a Dios y el amor


al prójimo por amor a Dios. «Maestro, ¿cuál es el
mandamiento principal de la Ley? Él le respondió: Amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y
con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer
mandamiento. El segundo es como éste: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos
dependen toda la Ley y los Profetas» (Mt 22,36-40).
• Este amor se llama caridad. Con el mismo término se designa
también la virtud teologal cuyo acto es el amor a Dios y a los
demás por Dios. La caridad es un don que infunde el Espíritu
Santo a quienes son hechos hijos adoptivos de Dios.
• La caridad tiene un orden: Dios, los demás (por amor a Dios)
y uno mismo (por amor a Dios).
Amar a dios como hijos suyos comporta:

a) Elegirle como fin último de todo lo que hacemos.

• Actuar en todo por amor a Él y para su gloria.


• Ningún amor se puede poner por encima del amor a Dios: «Quien ama a
su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y quien ama a
su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí» (Mt 10,37). «¡No hay
más amor que el Amor!»: no puede existir un verdadero amor que
excluya o postergue el amor a Dios.
b) Cumplir la Voluntad de Dios con obras:
• «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los
Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los
cielos» (Mt 7,21).
• La Voluntad de Dios es que seamos santos (cfr. 1 Ts 4,3), que
sigamos a Cristo (cfr. Mt 17,5).
c) Corresponder a su amor por nosotros.

• El pecado es rechazar el amor de Dios (cfr. Catecismo , 2094), pero Él


perdona siempre, se nos entrega siempre. «En esto consiste el amor:
no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y
envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados»
2. NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO

• Este mandamiento «prescribe respetar el nombre del Señor»


(Catecismo, 2142) y manda honrar el nombre de Dios. No se ha de
pronunciar «sino para bendecirlo, alabarlo y glorificarlo» (Catecismo,
2143).
• «El nombre de una persona expresa la esencia, su identidad y el
sentido de su vida.
• El respeto al nombre de Dios reclama también respeto al nombre de la
Santísima Virgen María, de los Santos y de las realidades santas
en las que Dios está presente de un modo u otro, ante todo la
Santísima Eucaristía, verdadera Presencia de Jesucristo, Segunda
Persona de la Santísima Trinidad, entre los hombres.
3. SANTIFICARÁS LAS FIESTAS

• El día más grande del año es el domingo de la Resurrección del Señor. Todos los
domingos son una conmemoración de este gran día de Pascua.
• En los Hechos de los Apóstoles se nos cuenta que los cristianos se reunían los
domingos para celebrar la Eucaristía.
• Están obligados a oír Misa entera los días de precepto todos los bautizados que han
cumplido los siete años y tienen uso de razón.
• El precepto de oír Misa consiste en asistencia personal a la iglesia.
4. HONRAR PADRE Y MADRE

• El cuarto mandamiento se dirige expresamente a los hijos en sus


relaciones con sus padres. Pero, se refiere también a otras relaciones
de parentesco, educativas, laborales, etc.
Deberes de los hijos con los padres:
• Los hijos han de respetar y honrar a sus padres, procurar darles
alegrías, rezar por ellos y corresponder lealmente a su sacrificio.
• La paternidad divina es la fuente de la paternidad humana (cfr. Ef 3,14)
• «El respeto a los padres está hecho de gratitud para quienes, mediante
el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo.
• El respeto filial se manifiesta en la docilidad y obediencia. «Hijos,
obedeced en todo a vuestros padres, pues esto es agradable al Señor»
(Col 3,20).
5. NO MATARÁS

• «La vida humana es sagrada, porque desde su inicio es fruto de la acción


creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el
Creador, su único.
• El hombre es alguien singular: la única criatura de este mundo a la que Dios
ama por sí misma. Está destinado a conocer y amar eternamente a Dios, y
su vida es sagrada.
• Ha sido creado a imagen y semejanza de Dios (cfr. Gn 1, 26-27), y éste es
el fundamento último de la dignidad humana y del mandamiento no
matarás.
• El libro del Génesis presenta el abuso contra la vida humana como
consecuencia del pecado original. Yahvé se manifiesta siempre como
protector de la vida: incluso de la de Caín, después de haber matado a su
hermano Abel (Gn 4, 13-15).
6. NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS

• La llamada de Dios al hombre y a la mujer a «crecer y multiplicarse», ha de


leerse siempre desde la perspectiva de la creación «a imagen y semejanza»
de la Trinidad (cfr. Gn 1).
• Esto hace que la generación humana, dentro del contexto más amplio de la
sexualidad, no sea algo «puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo
de la persona humana en cuanto tal» (Catecismo, 2361).
• El pecado original rompió la armonía del hombre consigo mismo y con los
demás.
7. NO ROBARÁS

• «El séptimo mandamiento prohíbe tomar o retener el bien del prójimo


injustamente y perjudicar de cualquier manera al prójimo en sus
bienes.
• Prescribe la justicia y la caridad en la gestión de los bienes terrenos y
de los frutos del trabajo de los hombres.
• Con miras al bien común exige el respeto del destino universal de los
bienes y del derecho de propiedad privada. (Catecismo, 2401).
8. NO DARÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS.

• «El octavo mandamiento prohíbe falsear la verdad en las relaciones con


el prójimo.
• Las ofensas a la verdad, mediante palabras o acciones, expresan un
rechazo a comprometerse con la rectitud moral» (Catecismo , 2464).
• «Todos los hombres, conforme a su dignidad, por ser personas... se
ven impulsados, por su misma naturaleza, a buscar la verdad, y tienen
la obligación moral de hacerlo.
• La inclinación del hombre a conocer la verdad y a manifestarla de
palabra y obra se ha torcido por el pecado, que ha herido la naturaleza
con la ignorancia del intelecto y con la malicia de la voluntad.
9. NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS
IMPUROS.

• Estos dos mandamientos se refieren a los actos internos


correspondientes a los pecados contra el sexto y el séptimo
mandamientos, que la tradición moral clasifica dentro de los llamados
pecados internos.
• De modo positivo ordenan vivir la pureza (el noveno) y el
desprendimiento de los bienes materiales (el décimo) en los
pensamientos y deseos, según las palabras del Señor:
«Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» y
«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino
de los Cielos» ( Mt 5, 3.8).
10. NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS

• «No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo,


ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni ninguna
cosa que sea de tu prójimo» (Dt 5, 21).
• «El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en
su corazón» (Mt 5, 28).
• Estos dos mandamientos se refieren a los actos internos
correspondientes a los pecados contra el sexto y el séptimo
mandamientos, que la tradición moral clasifica dentro de los llamados
pecados internos.
Bibliografía básica
Catecismo de la Iglesia Católica, 2064-2132.
Lecturas recomendadas
BENEDICTO XVI, Enc. Deus caritas est, 25-XII-2005, 1-18.
BENEDICTO XVI, Enc. Spe salvi, 30-XI-2007.
SAN JOSEMARÍA, Homilías Vida de fe, La esperanza del cristiano,
Con la fuerza del amor, en Amigos de Dios, 190-237.
Prof. Jesús Enrique Vilchez Valverde
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