Yerba Mate
Nombre Científico: Ilex paraguariensis A. Saint Hilaire.
Familia: Aquifoliaceae.
Nombres Populares:
Español: yerba mate, yerba del Paraguay, mate, té de los Jesuitas
Portugués: mate, erva-mate, congonha.
Inglés: Jesuit's tea, mate.
Otros: maté, thé du Paraguay (Francés), matè (Italiano), Mate, Yerbabaum, Paraguaytee (Alemán),
ka'a (Guaraní)
Resumen
Ilex paraguariensis (Aquifoliáceas) es una especie de origen sudamericano, fundamentalmente de la
parte septentrional de la Cuenca del Plata. Fundamental en la preparación de la infusión conocida en
toda la región con el nombre de mate, la yerba mate constituye uno de los principales cultivos, junto
al té, café, cola, cacao y guaraná, por los cuales el hombre se provee de materias primas (cafeína y
pseudoalcaloides metilxantínicos) para la elaboración industrial de bebidas estimulantes. La
combinación de todos sus principios activos le confieren la acción tónica, eupéptica y ligeramente
diurética, mientras que los taninos y en parte las saponinas le brindan el sabor amargo. Existen
evidencias farmacológicas que indican que la yerba mate posee, además, efectos estimulantes,
adelgazantes, digestivos y antioxidantes.
Summary
Ilex paraguariensis (Aquifoliaceae) is a South American plant originally native from the northern
areas of the Plate River Basin. Known by the common name of yerba mate, the leaves of this shrub
are the major component of the well known infusion called mate. Together with other important
crops such as tea, coffee, cocoa, and guaraná, yerba mate is of great importance in the preparation
of stimulating beverages, mostly due to the presence of caffeine and other alkaloids. In
combination, the active principles present in the plant are responsible for the eupeptic, tonic, and
diuretic activities claimed for I. paraguariensis, while tannins and saponins provide it with a mildly
bitter taste. Pharmacological evidence suggests that yerba mate is a stimulating, weight loosing,
digestive and antioxidant agent.
Descripción Botánica
Árbol o arbusto dioico, que puede medir entre 3 y 8 metros de alto (algunas especies pueden
alcanzar los 20 metros), aunque se lo suele podar varias veces al año en los cultivos para facilitar su
recolección. Las ramas son glabras, las hojas perennes, alternas, de color verde brillante,
ligeramente aserradas, con una longitud entre 4 y 10 centímetros; pecíolos de hasta 15 mm de largo;
flores unisexuales, blanquecinas, con 4 pétalos que nacen en las axilas de las hojas, haciendo su
aparición en la primavera. Los frutos (tipo drupa) son redondos y morado-rojizos al madurar, con 4-
5 semillas en su interior (Gupta, 1995).
Distribución Geográfica – Ecología
Es una especie de origen sudamericano, fundamentalmente en la región oriental del Paraguay, y en
pequeñas zonas de Uruguay, sur de Brasil, litoral mesopotámico argentino y sur de Bolivia. La
yerba mate suele crecer en territorios ligeramente bajos, húmedos, formando parte del estrato medio
de algunos bosques.
Agrotecnología del Cultivo
Argentina es el principal productor de yerba mate a nivel mundial, con una producción (en la provincia de
Misiones) de 280 millones de kilos anuales, de los cuales se comercializan 220 millones (Martos, 1996). Se
exporta principalmente hacia el Líbano y Siria, y en menor medida a Israel, Libia, Arabia, Egipto, Kuwait,
China, Chile, Estados Unidos y Europa. Los países de la comunidad árabe importan aproximadamente el 43%
de la producción, mientras que los países miembros del Mercosur importan el 41%, Chile un 4% y América
del Norte y Europa poco más de 200 toneladas anuales cada uno. Cabe señalar también dentro del contexto
social-laboral de Argentina, la existencia de 12.000 trabajadores "golondrina" que cosechan con sus manos las
aproximadamente 180.000 hectáreas de yerba mate que se cultivan en Corrientes y Misiones (principalmente
en la localidad de Apóstoles, ubicada a unos 70 km de Posadas) (Giberti, 1997).
Debido a la importancia económica del cultivo de la yerba mate en nuestro país y en otras áreas del
continente, los aspectos tecnológicos de su cultivo se encuentran ampliamente desarrollados en varios textos,
y no es el objetivo de este documento desarrollarlos en detalle. La vida promedio es de unos 70 años, siendo
apenas 30 la vida productiva. La primera cosecha ocurre en los primeros 3 ó 4 años, alcanzando su máximo
rendimiento hacia los 10-15 años. La recolección se realiza cuando maduran las semillas (entre diciembre y
agosto).
Si bien abunda en forma silvestre, se han realizado desde 1974 distintos ensayos agronómicos en Argentina
para obtener variedades mejoradas a través de mecanismos de propagación clonal y de sus progenies. Los
procesos de cultivo, producción y envasado son orgánicos, lo cual le confiere cierta prioridad en los mercados
consumidores de materias primas estimulantes. La temperatura promedio correspondiente al área de
crecimiento de Ilex paraguariensis es de alrededor de 21ºC, pudiendo tolerar temperaturas mínimas de 6ºC.
En tanto el régimen de lluvias no debe ser inferior a 1.200 mm. anuales.
La forma en que se obtiene el producto que se vende en los comercios es la siguiente: el material (hojas y
ramas del grosor de un lápiz) obtenido de la cosecha es pasado en forma rápida por el fuego (lo que se conoce
como "sapecado") a efectos de descontaminar el producto de sustancias resinosas u oleaginosas e inactivar
enzimas (una oxidasa que ennegrece el producto por liberación de ácido gálico) que pudieran descomponer el
material. Este proceso se realiza a través de cilindros que giran en torno a las llamas. A continuación se
procede a tostar o secar el producto para eliminar vestigios de humedad. Finalmente se colocan las ramas
sobre una superficie plana denominada "cancha" y se procede a una primera trituración. El material resultante
se pasa a unos molinos donde se realiza una trituración más fina y se zarandea la mezcla a efectos de eliminar
el polvo y restos de pecíolos y ramitas que no se consumen (Bertoni et al., 1988).
Parte Utilizada
La droga está constituida por la hoja, comercializándose como yerba "con o sin palo". Se denomina
palo a los cabos de la hoja. En estado silvestre la hoja puede alcanzar hasta 20 cm de longitud, en
cambio la hoja cultivada es cosechada cuando apenas alcanza los 5 cm.
Adulterantes
Lamentablemente y al igual que ocurre con otras especies, su adulteración es moneda corriente,
especialmente con otras Ilex provenientes de las regiones del Alto Paraná y Alto Uruguay, de ahí
que se esté trabajando en preservar el germoplasma de la especie de cultivo y sus sucedáneos. Si
bien este género cuenta con más de 220 representantes en Sudamérica, en la región donde la yerba
mate es nativa (la Napaea de C. von Martius) existen no más de una docena de especies silvestres,
cinco de las cuales viven en Argentina y están seriamente en peligro de extinción.
En Argentina crecen Ilex argentina Lillo; I. breviscuspis Reisseck (cauna, caona, mico); I. dumosa
Reisseck (también en Uruguay) e I. theezans C. Martius (crece también en Brasil donde es conocida
como congonha). En general se tratan de especies sustitutas de I. paraguariensis, en regiones donde
las mismas crecen espontáneamente (Giberti, 1989; 1993). En el sur de Brasil se contabilizan
especies que también se utilizan como sustitutas: Ilex pseudobuxus Reiss., I. integerrima Reiss., I.
microdonta e I. taubertiana Loes. Entre todas existen diferencias en cuanto a la morfología de sus
hojas y la constitución fitoquímica. En este sentido, no todas contienen metilxantinas (ej. I.
brevicuspis) siendo I. paraguariensis la que demostró poseer mayor cantidad de flavonoides y
cafeoil-derivados (Filip et al., 2001).
El problema de las adulteraciones y sustituciones no es nuevo, ya que en el caso de I.
paraguariensis se remontan a épocas coloniales. Esto acarrea que la yerba mate en ocasiones no
reúna las condiciones de control de calidad establecido por el Código Alimentario Nacional,
debiéndose en tal caso realizar estudios micrográficos cuali-cuantitativos y perfiles cromatográficos
adecuados que permitan identificar correctamente la especie. Sólo una de ellas ha sido aceptada en
algunos casos como sustituto: I. brevicuspis R.
Historia
Aparentemente, el uso de la yerba mate no era conocido por la comunidad indígena en tiempos
precolombinos. Se menciona el hallazgo de restos arqueológicos de esta planta en las tumbas de Ancón, sobre
la costa peruana, en el siglo pasado. Sin embargo, los mismos pudieron haber sido introducidos por ladrones
de huacas o, en todo caso, tratarse de una especie de Ilex nativa de la región. En los siglos XVI y XVII su
empleo se limitó al uso como emético por las comunidades indígenas. Posteriormente fue utilizado como
estimulante, lo cual fue observado y practicado por los españoles, aunque destacaban los efectos perniciosos
de la “yerva de Maracayú” como solían describirla en los antiguos escritos. Habida cuenta del comprobado
uso estimulante conferido por los indígenas, fueron los Jesuitas quienes lograron posteriormente cultivarla
adecuadamente en la región, desde 1670 hasta su expulsión acaecida en 1767, quedando desde entonces
abandonadas estas primeras plantaciones.
Según el historiador Ruíz de Montoya: "... Los indios guaraníes ponderaban las excelencias de la yerba mate,
asegurando que alienta el trabajo, sirve de sustento, purga de flemas el estómago y despierta los sentidos.
Los españoles lo tenían como probado remedio del mal de orina". Asimismo se menciona su empleo por los
soldados paraguayos en la Guerra contra la Triple Alianza, lo que les permitía pasar días enteros en medio de
la fatiga, trabajando marchas forzadas, casi sin alimentos o cabalgando durante horas en medio de un clima
bélico que les era totalmente adverso. La yerba mate fue descripta como especie nueva para la Botánica, en
1822, por el francés Auguste C. de Saint Hilaire. La primera mención sobre su contenido en alcaloides se
realiza en 1836 gracias a los estudios de Trommdorff. En 1843, Stenhouse relaciona esos alcaloides con los
encontrados en el té.
Finalmente, en la segunda mitad del siglo XIX, se inician las nuevas plantaciones creándose en Argentina los
primeros cultivos autóctonos desde 1897. Su empleo fue haciéndose cada vez más extensivo, hasta que a
mediados del siglo XX llega a investigarse científicamente en Europa. A propósito de la yerba mate,
comentaba el Dr. M. Thevenard del Instituto de París: "...El mate eleva la moral, sostiene el sistema
muscular, aumenta las fuerzas, permite soportar las privaciones; en una palabra, es un coadyuvante precioso
destinado a ser la bebida preferida de los trabajadores". Mientras tanto el Dr. H. Davis de la Real
Academia de París completaba: "... El mate, en lugar de constipar como otras infusiones, facilita y excita las
secreciones y la orina". Por último, el gran escritor argentino Jorge Luis Borges se refería al hábito de pasar
largas tertulias compartiendo esta infusión: " El mate compartido mide las horas vanas".
Usos Etnomedicinales
Alonso (2004) y Gupta (1995) presentan una buena descripción de los usos etnomedicinales de I.
paraguariensis. En las zonas rurales del Paraguay se utiliza la decocción o infusión de sus hojas
como adelgazante. Cuando es consumido en maceración de agua fría, constituye lo que los
paraguayos denominan tereré, utilizado como bebida tónica y refrescante. En cambio cuando se
consume en maceración caliente, se denomina mate. Sin embargo, la infusión es la forma de empleo
por excelencia, ya que sirve muchas veces de vehículo para el consumo de otras plantas
medicinales, lo que en la jerga popular se conoce como mate con yuyos.
El “hábito del mate” se realiza a través de un mecanismo de infusión particular, en la cual las hojas
y palos desecados y desmenuzados se colocan en un recipiente de boca angosta, popularmente
conocido como mate o porongo, al cual se agrega agua caliente. El contenido es en ocasiones
mezclado con una cucharadita de azúcar (mate dulce) y tomado a través de una bombilla o tacuapí
(Guaraní). En la época de la colonia se empleaban cañas huecas derivadas de una especie autóctona
de junco. Posteriormente se utilizaron los denominados kokkos (quechua) que eran una especie de
filtro trenzado elaborado a partir de juncos
Es costumbre convidar a las amistades o visitas, lo cual permite realizar extensas tertulias en forma
ritual. Para muchos constituye el desayuno y la merienda obligados. El consumo de la yerba mate se
extiende principalmente por los territorios de la Cuenca del Plata, los cuales están comprendidos
por Paraguay, sur de Brasil, Uruguay y Argentina. Sin embargo, no pudo traspasar estas fronteras,
salvo contadas excepciones (algunas zonas de Chile, Europa y Asia, como alternativa al te chino ó
hindú). Las poblaciones inmigrantes locales han adoptado esta costumbre en su gran mayoría. Se
calcula que un argentino medio consume casi 2 k de café por 8 k de mate anuales. En cambio un
brasileño medio consume casi 7 k. de café por 0,5 k de mate.
Otros Usos
Científicos japoneses identificaron y aislaron de la yerba mate una serie de compuestos con
propiedades conservantes de alimentos, desodorantes para la industria cosmética y esterilizantes
para la fabricación de alimentos, los que se encuentran actualmente en fase de investigación
(Azarkevich, 1996).
Composición Química
La mayoría de los estudios fitoquímicos se realizaron en las hojas (Ahihara, 1993; Clifford y
Ramírez Martínez, 1990; Grosmann et al., 1995; Kraemer et al., 1996; Moreau, 1973; Paroul et al.,
2002; Ricco et al., 1996; Schenkel et al., 1996; Vera García et al, 1997), y en los mismos se
identificaron las siguientes familias de compuestos:
Metilxantinas: cafeína (antiguamente mateína) hasta un 2,2% en hojas jóvenes y alrededor de
0,5% en hojas maduras (dos años de edad). En las ramas o palo, el contenido oscila también en un
0,5%. Un descenso en su concentración en productos terminados suele obedecer al incremento en la
incorporación de ramas en las mezclas (no debe sobrepasar el 30%) o a largos períodos de desecado
durante el procesamiento. El contenido en teobromina en material proveniente de plantas frescas es
superior a la del té y diez veces menor al de cafeína. En algunos ejemplares se han encontrado
trazas de teofilina, aunque esto es discutido. Existe un trabajo que demostró la presencia de teofilina
como metabolito de la cafeina en pacientes que habían tomado yerba mate en infusión durante siete
días, alcanzando un tenor de 1.1 μg/ml en sangre (Pausse et al., 1991).
Compuestos polifenólicos: ácido clorogénico (10-16%), ácido neoclorogénico, ácido
isoclorogénico, derivados del ácido cafeolquínico (ácidos 3,4 y 3,5 dicafeolquínicos, ácido 4,5-
cafeolquínico), ácido cafeico, taninos catéquicos (7-14%).
Compuestos aromáticos: compuestos alifáticos (alcoholes e hidrocarburos), terpenoides, cetonas y
aldehídos responsables del aroma (componentes de la esencia), los cuales sufren transformaciones
durante el proceso de manufactura industrial.
Compuestos flavonoides: quercetina, quercetin-3-0-glucósido, kaempferol, rutina.
Saponinas: Alrededor de 10 matesaponinas triterpeno-pentacíclicas no hemolíticas. La espuma
producida al cebar es debida a ellas.
Otros: ácido ursólico, trigonelina, alfa-amirina, colina, 1,2 benzopirenos, esteroles, alrededor de
15 aminoácidos, azúcares (sucrosa, rafinosa, glucosa y levulosa), alcaloides pirrolizidínicos
(trazas, posiblemente en adulterantes), pequeñas cantidades de vitaminas (en especial ácido
ascórbico, B1, B2, ácido nicotínico y beta-caroteno) y minerales: hierro (0,05%), magnesio (0,33-
0,39%), manganeso (0,14-1,3%), calcio (0,66-0,68%), cobre (0,001-0,14%), potasio (0,069-
0,12%), zinc y sodio. Los frutos contienen antocianidinas tales como la cianidin-3-xilosilglucósido
y cianidin-3-glucosido. Las semillas contienen los ácidos grasos láurico, palmítico, arachídico,
esteárico, palmitoleico, oleico y linoleico.
Existen diferencias en la composición de algunas sustancias de la hoja de yerba mate, según se trate del
material fresco, desecado o procesado. Por ejemplo, el ácido ascórbico en las hojas frescas se encuentra en
una concentración de 104 mg/100 g, reduciéndose en el material procesado a sólo 4 mg/100 g. De igual modo
sucede con los componentes volátiles. Respecto a la cafeína, la cual está en su mayor parte combinada con
ácidos orgánicos, durante el desecado sufre modificaciones que hacen que se libere en la infusión una
cantidad no siempre idéntica desde el punto de vista cuantitativo (Kawakami y Kobayashi, 1991; Vásquez y
Moyna, 1986). Por ejemplo durante una ronda de mate, el contenido de cafeína va disminuyendo. Por otra
parte, una infusión de mate cocido contiene unos 70 mg de cafeína, cifra esta superior a las observadas en una
infusión de té (55 mg) o de café (35 mg) (Wilson et al., 1981).
Farmacodinamia – Acciones Farmacológicas
La yerba mate constituye uno de los principales cultivos, junto al té, café, cola, cacao y guaraná,
por los cuales el hombre se provee de materias primas (cafeína y pseudoalcaloides metilxantínicos)
para la elaboración industrial de bebidas estimulantes. La combinación de todos sus principios
activos le confieren la acción tónica, eupéptica y ligeramente diurética. Los taninos y en parte las
saponinas le brindan el sabor amargo, mientras que los glicósidos son responsables de la espuma
observada al cebar.
Actividad tónico-estimulante: La misma está dada por la cafeína (mateína) confiriéndole un efecto
bastante prolongado (entre 8 y 12 horas) comparado al del café. Esta actividad estimulante ya fue
puesta en evidencia con pacientes en 1912 por Hollingworth y en 1934 por Horst. Un estudio
realizado en tomadores de mate en Uruguay determinó que una persona que normalmente adquiere
este hábito, ingiere al cabo de 1-3 horas, entre 80 y 120 mg. de cafeína (Vázquez y Moyna, 1986).
Actividad termogénica - antiobesidad: A la evidencia del rol que juega el Sistema Nervioso
Simpático y su neurotrasmisor norepinefrina en el control de la termogénesis y la oxidación de
grasas, se suma el papel inhibidor demostrado in vitro por los compuestos polifenólicos y
flavonoides presentes en la yerba mate sobre la enzima de degradación de norepinefrina (COMT :
catecol-oxi-metil-transferasa). A ello habría que agregar la actividad inhibitoria de la cafeína sobre
la fosfodiesterasa, prolongando así la vida media del cAMP en la célula e incrementando la
presencia de norepinefrina (Borchardt, 1975).
En cuanto a la absorción de grasas en intestino delgado, se comprobó que las saponinas presentes en
la yerba mate tienen la capacidad de formar complejos micelares con las sales biliares y colesterol
en tracto gastrointestinal, dificultando así su absorción (Ferreira et al., 1997; Oakenfull, 1986).
Un estudio clínico preliminar y a doble ciego no confirmó la acción adelgazante conferida por
algunas comunidades paraguayas a esta especie, arrojando resultados poco significativos con
respecto al placebo (Geissler et al., 1986). Sin embargo, existirían algunas evidencias en ratas sobre
un efecto termogénico a partir de la combinación de metilxantinas y polifenoles tanto en el té verde
como en la yerba mate. Los primeros estudios realizados a principios de la década del '80 revelaron
que la administración de 4-8 mg/k de cafeína a sujetos normales y obesos producía un incremento
en la concentración de ácidos grasos libres en plasma con aumento del metabolismo basal (Acheson
et al., 1980).
Investigaciones posteriores revelaron que efectivamente la cafeína estaría involucrada en un
incremento en la energía corporal y en la lipólisis (Bracco y Schutz, 1995). La presencia de
saponinas podrían jugar un papel importante en el efecto antiobesidad según se desprende de lo
observado con saponinas similares presentes en el té verde (Camelia sinensis), aunque su
mecanismo de acción no sería conocido (Martinet et al., 1999; Sagesaka y Sugiura, 1996).
En un estudio a doble ciego versus placebo realizado en 40 mujeres y 57 hombres no obesos, la
administración de un extracto liofilizado (21,4%) en agua caliente de yerba mate totalizando 1,5 g
de extracto seco junto a una dieta rica en carbohidratos, demostró al cabo de tres horas, un efecto
termogénico significativo, cuantificable a través de parámetros pre-establecidos (ritmo cardíaco,
cociente respiratorio y presión arterial). El resultado, comparado frente al placebo y a 12 productos
herbales comercializados en el mercado europeo con virtuales propiedades adelgazantes, determinó
que únicamente el extracto de I. paraguariensis cuenta con un potencial de actividad antiobesidad
(Martinet et al., 1999). En dicho estudio, se observó un descenso discreto del ritmo cardíaco
respecto a drogas termogénicas que lo aumentan como la efedrina. El cociente respiratorio mostró
un descenso significativo, lo cual es índice de un aumento en la proporción de oxidación lipídica
(no observado en otra especie con cafeína como Paullinia cupana = guaraná). La presión arterial
sistólica y diastólica no observaron cambios.
En la actualidad se han popularizado algunos productos adelgazantes que combinan varias hierbas,
entre ellas la yerba mate, aunque pocos son los estudios clínicos llevados a cabo con las mismas. En
ese sentido, se ensayó en un estudio (doble ciego, controlado con placebo, efectuado en 47
pacientes obesos a lo largo de 45 días), una formulación en forma de cápsulas orales (3 diarias,
antes de las comidas principales) que combina hojas de yerba mate, semillas de Paullinia cupana
(guaraná) y hojas de Turnera diffusa var. aphrodisiaca (damiana). Dicha fórmula demostró
disminuir el peso de manera significativa respecto al grupo placebo (5-5,5 k en promedio en 45
días), observado a través de una disminución en la velocidad de vaciado gástrico (medido por
técnicas de ultrasonido), lo cual genera una sensación de plenitud estomacal, controlando de este
modo el apetito (Anderson y Fogh, 2001).
Acción hipocolesterolémica: En ratas alimentadas con una dieta rica en grasas y a las cuales se les
suministró posteriormente el extracto acuoso de hojas de yerba mate, se observó una menor tasa de
absorción del colesterol en el tracto gastrointestinal. Ello se debería a la conocida acción de las
saponinas (matesaponinas), las cuales interactúan con el colesterol y los ácidos biliares,
conformando micelas mixtas que dificultan la posterior absorción a ese nivel, lo que abre las puertas
a un eventual estudio en humanos acerca de un posible efecto hipocolesterolemiante (Ferreira et al.,
1997).
Sistema digestivo: El extracto acuoso de hojas de I. paraguariensis demostró un efecto relajante en
lecho arterial mesentérico de ratas pretratadas con metoxamina, una sustancia con probado efecto
constrictor (Muccillo Baisch et al., 1998). La decocción de las hojas de yerba mate ejercen un
efecto colerético y acelerador de los movimientos propulsivos intestinales, los cuales se atenúan o
desaparecen cuando se emplean hojas de Ilex sustitutos o adulterantes (Gorzalczany et al., 2001).
En un estudio realizado mediante inyección endovenosa de extractos de I. brevicupsis (especie
sustituta comúnmente aceptada por su gran semejanza), en dosis de 250 mg/kg en ratas con fístula
biliar, se demostró que la misma provoca un aumento significativo del flujo biliar dentro de los 30
minutos de administrado el producto, lo cual certifica su actividad colerética (Filip et al., 1996).
Actividad antioxidante: Diversos estudios determinaron que la yerba mate contiene flavonoides y
polifenoles capaces de neutralizar la producción de radicales superóxido in vitro (Actis Goretta et
al., 2002; Desmarchelier y Ciccia, 1998; Haaf et al., 2002; Van der Jagt et al., 2002). En ese sentido
el extracto acuoso de yerba mate inhibió la oxidación de lipoproteínas de baja densidad bajo
inducción por cobre (Gugliucci, 1996), como así también la peroxidación lipídica enzimática y no
enzimática en ratas, bajo inducción de sulfato ferroso y ascorbato con una IC50 de 18 μg/ml y 28
μg/ml, respectivamente (Schinella et al., 2000). En ratas sometidas a isquemia cardíaca
experimental, el suministro de extractos acuosos de yerba mate redujo los daños oxidativos a través
de mecanismos que involucran la participación del óxido nítrico (Schinella et al., 2005).
Otras acciones de interés: El alto contenido en calcio y hierro la hacen apropiada en casos de
anemia y osteoporosis, respectivamente. Con referencia al ácido ursólico, se han realizado algunos
trabajos in vitro relacionados con actividad antitumoral. De acuerdo con ensayos de laboratorio, el
extracto acuoso no demostró actividad antiviral contra los virus de la influenza A2, polio II y herpes
tipo II (May et. al., 1978). En tanto, el aceite esencial de la hoja mostró una actividad
antimicrobiana leve a moderada en el fraccionamiento de cada uno de sus componentes, frente a la
bacteria cariogénica Streptococcus mutans (Hamada y Slade, 1980). Frente a Staphylococcus
epidermidis y Klebsiella penumoniae, el extracto metanólico de las hojas demostró una significativa
actividad inhibitoria in vitro (Silva et al., 2004). A nivel de oncología experimental, los polifenoles
de las hojas de yerba mate demostraron efectos citotóxicos en cultivos de carcinoma hepático Hep-
G2 involucrando en su mecanismo de acción una inactivación de la enzima topoisomerasa-II
(Ramírez Mares et al., 2004). De igual modo, un reciente estudio dio cuenta que los polifenoles
presentes en las hojas de la yerba mate ejercen un efecto antiproliferativo en cultivos de células
carcinomatosas humanas de cavidad oral, por medio también de una inactivación de la
topoisomerasa II (González de Mejía et al., 2005).
Toxicología - Efectos Adversos
A dosis normales por lo general no presenta toxicidad o efectos adversos. Las altas dosis (observado
en los tomadores habituales de yerba mate) pueden arrojar dificultades para conciliar el sueño,
colitis, excitación nerviosa, gastritis y náuseas. Se estima la dosis letal en humanos para la cafeína
en 10 g.
Un estudio multitudinario efectuado en Uruguay arrojó 226 casos de cáncer de esófago a los cuales
se los vincula con un alto consumo en yerba mate. Si bien no existen elementos suficientes aún para
confirmar categóricamente dicha relación (se especula con la alta cantidad de taninos presentes,
entre un 7-14%, la presencia de benzopirenos y/o la alta temperatura del agua utilizada),
corresponde alertar sobre un relativo riesgo en esta patología (mayor en la mujer), sobretodo si el
paciente consume también alcohol y tabaco (De Stefani et al., 1988; Pintos et al., 1994; Vassallo et
al., 1985). Por ejemplo en Paraguay, donde la yerba mate se consume fría, las incidencias de
tumores esofágicos es mucho más baja que en Uruguay. A su vez, la ingesta de altas cantidades de
yerba mate parece tener relación con un mayor índice de carcinomas de riñón, vejiga y pulmón (De
Stefani et al., 1996; 1998). Asimismo, algunos estudios indican que el extracto acuoso de yerba
mate resulta genotóxico en cultivos de Escherichia coli, mutagénico sobre Salmonella typhimurium
y generador de aberraciones cromosómicas en linfocitos humanos (Leitao y Braga, 1994). De todo
ello se desprende que el alto consumo de yerba mate puede ser un factor carcinogenético en tejidos
de orofaringe y esófago (Fonseca et al., 2000).
Respecto a la presencia de alcaloides pirrolizidínicos (los cuales están comprobados como
hepatotóxicos), los mismos no alcanzan el suficiente tenor como para provocar lesiones en el
hígado. Sin embargo, hace poco se ha reportado un caso de hepatitis tóxica atribuible a la toma
frecuente de yerba mate. Con referencia a siete casos documentados por intoxicación de tipo
anticolinérgico ocurridos dos horas después de haber consumido una infusión denominada "Té de
Paraguay", los estudios de las muestras arrojaron que dicho producto no contenía I. paraguariensis,
a pesar que figuraba en el rótulo, sino una hierba sustituta contaminada con alcaloides como la
belladona (Hsu et al., 1995).
Contraindicaciones
El consumo excesivo de yerba mate debe ser evitado durante la etapa gestacional. En 1980, la FDA
norteamericana luego de analizar múltiples estudios, no halló ninguna relación entre el consumo de
cafeína o productos que la contengan por parte de madres embarazadas y niños con bajo peso al
nacer, acortamiento del período de gestación o malformaciones (Linn et al., 1982). Sin embargo,
esto se contradice con estudios epidemiológicos realizados en Uruguay con mujeres embarazadas,
donde se encontró una elevada frecuencia de abortos espontáneos, bajo peso del recién nacido,
muerte fetal y nacimientos prematuros en altas consumidoras de yerba mate (Pronczuk et al., 1987).
El pasaje a leche materna de la cafeína es mínimo, no alcanzando a provocar alteraciones en el
lactante. Se recomienda no administrar yerba mate en pacientes con acidez gástrica ya que los
aceites esenciales y la cafeína generarían trastornos gástricos. No obstante, el tenor de los aceites
esenciales en la yerba mate es 40 veces menor al observado en el café y 500 veces menores a los del
té.
Interacciones Medicamentosas
La mayoría relacionadas con la presencia de cafeína en las infusiones de yerba mate. Los efectos de
clozapina pueden alterarse cuando se administra esta droga durante los primeros 40 minutos de
haber ingerido yerba mate o productos que contengan cafeína. Asimismo, los efectos sedativos de
las benzodiacepinas pueden disminuir con la toma de yerba mate. En administración conjunta con
fenilpropanolamina puede generar incrementos de la presión arterial; de igual modo que su
suministro con β-bloqueantes (propanolol, metoprolol) puede disminuir la actividad de estas drogas
(Brinker, 1998).
En cuanto a los niveles de litio, los mismos pueden descender, mientras que la absorción y
biodisponibilidad de la aspirina se incrementa en presencia de cafeína. Finalmente la
administración de anticonceptivos orales, cimetidina, verapamilo, disulfiram, fluconazol, metoxalen
y algunos antibióticos (enoxacina, norfloxacina, ácido pipemídico) inhiben el metabolismo y/o el
clearance de cafeína, lo cual resulta en un incremento de los efectos estimulantes de la misma
(Stockley, 1996).
Status legal
La yerba mate se encuentra inscripta en la Farmacopea Nacional Argentina, desde su primera
Edición, en la British Herbal Pharmacopeia (1983-1996), Martindale (30 th Ed.), Consejo Europeo
(lista II), en el listado de hierbas aprobadas para uso humano por la Comisión "E" de Monografías
de Alemania (indicado en fatiga psicofísica), en la Farmacopea Ayurvédica y en el listado de
hierbas aprobadas como suplemento dietario por la FDA norteamericana. En Francia, los
preparados en base a las hojas de yerba mate son aceptados como coadyuvantes de tratamientos de
obesidad, para combatir la astenia y como diurético (Blumenthal et al., 2000). El Ministerio de
Sanidad de España contempla el uso medicinal de la yerba mate de acuerdo con el apartado A) del
número 2 de la Orden Ministerial del 3 de octubre de 1973 (García González, 2000).
Formas Galénicas y Dosis Sugeridas
Infusión: 2 g en 150 ml de agua.
Extracto Fluido: Relación 1: 1 en 25% de alcohol. Se administran 2-4 ml, 3 veces al día.
Tintura: Relación 1:10, a razón de 30 gotas 1-3 veces al día.
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