Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales
Ezequiel Zamora “UNELLEZ”
Vicerrectorado de Infraestructura y Procesos Industriales
Programa de Ciencias Jurídicas y Políticas
Sub Programa Derecho
Sub Proyecto Derecho Mercantil
4to Año de Derecho
Módulo III
Sección I
Formador: Abg. Rubén Rumbos
Trabajo Monográfico Con
Referencia al Atraso
y la Quiebra
Bachiller:
Francisco Silva
27.953.772
INDICE
Portada
Índice
Introducción
El Registro Mercantil…………………………………………………………………....4-5
Concepto e Importancia…………………...…………...…...………………………...…5-8
Publicidad Formal y Material…………………………………………...…….........…..8-9
Contabilidad Mercantil………………………………………………………….…......9-11
Importancia de los Libros Obligatorios……………………………….……………..11-13
Firma Mercantil…………………………………………………….………………....13-15
Conclusión
Referencias Consultadas
INTRODUCCION
Dado que las normas que regulan los procedimientos concursales, emergen del
Derecho Mercantil, y determinan las consecuencias jurídicas de las sociedades mercantiles
cuyo patrimonio es insuficiente y por tal razón no puede satisfacer sus deudas. En este
sentido, se observa que la quiebra es una institución jurídica que verifica el déficit e
incumplimiento de las obligaciones de las sociedades mercantiles. Por lo tanto, la quiebra
representa un desequilibrio entre los estados de valores realizables y los créditos por pagar.
Bajo este concepto, se comprende que la figura jurídica de la quiebra supone un
procedimiento judicial de ejecución colectiva que descansa sobre el principio de comunidad
de pérdidas.
Desde este punto de vista indica un procedimiento de ejecución forzosa de los créditos
sobre un patrimonio insuficiente que se liquida por la colectividad de los acreedores. En
efecto, la quiebra constituye un procedimiento jurisdiccional, que obviamente, requiere la
presencia del juez para dirigir y decidir su proceder. De aquí el carácter procesal
predominante de la institución. Ahora bien, este procedimiento judicial debe intentarse por
ante el juez competente que conforme al artículo 925 del Código de Comercio, viene dado por
el lugar donde la sociedad mercantil tiene su sede conforme a su acta constitutiva o en su
defecto, será el del lugar donde se encuentre ubicado su establecimiento principal. Así se
observa, que de esta normativa legal se desprende sin mayores complicaciones que la
competencia del juez mercantil para conocer y declarar la quiebra se verifica por el lugar
donde nace toda la gestión de la sociedad mercantil, es decir, donde se localiza su sede
principal. Pero si existen otras sedes dentro del territorio nacional y fuera de éste.
EL ATRASO
Es una figura jurídica típicamente mercantil mediante el cual el Legislador concede un
privilegio o beneficio de retardar sus pagos al comerciante y por razones exentables no hayan
podido cumplir con sus compromisos mercantiles inmediatos, para que se conceda el atraso la
compañía debe tener los activos superiores a los pasivos, y el comerciante podrá pedir al
tribunal de comercio competente para proceder a la liquidación amigable de sus negocios. Se
basa en el Artículo 898 del el Código de Comercio que establece las condiciones para que el
comerciante sea declarado es estado de atraso. Sin embargo, no se puede considerar el atraso
como derecho:
Según el Artículo 898 del Código de Comercio, las condiciones deben existir para que
el comerciante pueda solicitar el atraso primero de hecho y luego de derecho.
Para que el tribunal declare el estado de atraso necesita la opinión favorable de varios
acreedores.
Porque el juez puede negar la solicitud de atraso si el comerciante no cumple con las
condiciones establecidas en el Artículo 898 del Código de Comercio.
Una vez otorgado por circunstancias determinadas en el Código de Comercio, el juez
puede revocar el atraso.
El estado de atraso es una petición autónoma cuando es hecho por el deudor antes de
que cualquiera haya solicitado su declaración de quiebra. Como defensa ante una demanda de
quiebra que le haya sido impuesta por algunos de sus acreedores. El objeto principal del
estado de atraso es la liquidación de los bienes de la empresa, ya sea en parte o en su
totalidad, para cancelar las deudas, o al menos las dos terceras partes de ésta.
Solicitud de atraso
El comerciante cuyo activo exceda positivamente su pasivo y que por falta de
numerario, debido a sucesos imprevistos o causa de cualquiera otra manera excusable, se vea
en la necesidad de retardar o aplazar sus pagos, será considerado en estado de atraso y podrá
pedir al tribunal de comercio competente que le autorice para proceder a al liquidación
amigable de sus negocios, dentro un plazo suficiente que no exceda de doce meses,
obligándose a no hacer mientras se resuelve a su solicitud, ninguna operación. Pueden
solicitar el estado de atraso:
El comerciante retirado.
Heredero comerciante fallecido.
Los acreedores del comerciante.
Rechazo del atraso
La solicitud no será admitida si con ella no presenta el peticionario sus libros de
comercio regularmente llevados; su balance comercial; su inventario, practicado treinta días
antes con estimaciones prudenciales de su lista de deudores, un estado nominativo de sus
acreedores con la indicación de su domicilio
Quienes pueden ser admitidos
El Tribunal después de haber verificado la presentación de todos los documentos,
dictara las medidas de vigilancia necesarias, nombrara un síndico y una comisión de tres de
los principales acreedores residentes, de los que figuren en el balance del peticionario y
convocara a una reunión por la prensa que se verifica al octavo día a la hora que se fije.
Consecuencias de la declaración del estado atraso
De acuerdo al Artículo 898 del Código de Comercio, la consecuencia de la declaración
del estado de atraso es la liquidación amigable de los negocios del comerciante, ello está
limitado por dos circunstancias:
Plazo establecido por el comerciante (que no exceda de 12 meses).
Que el comerciante de obliga a no realizar ninguna operación que no sea la del simple
detal. Ello con la finalidad de que la deuda no quede ilusoria.
Condiciones para que proceda la solicitud de atraso
Que el activo exceda positivamente el pasivo. Comerciante solvente pero sin liquidez.
Que exista un retardo o aplazamiento del pago de las deudas en la fecha en que se
deban efectuar por falta de liquidez.
Que el diferimiento sea por causa excusable, es decir, por causas ajenas a la voluntad
y a los intereses del comerciante.
Que la solicitud sea hecha por un comerciante. Son comerciantes los que teniendo
capacidad para contratar hacen del comercio su profesión habitual, y las sociedades
mercantiles (Artículo 10 del Código de Comercio).
Requisitos para solicitar el atraso
Libros de comercio regularmente llevados (notoriedad mercantil).
Balance comercial donde se exprese con claridad el activo y el pasivo del solicitante.
Inventario practicado 30 días antes de la solicitud con la finalidad de que tanto los
acreedores como el juez conozcan con claridad la o verdadera situación del
comerciante (bienes) (uso conforme otorgado por catastro).
Una lista de las deudas o pasivos.
Una nómina de acreedores.
Patente de industria y comercio, si la hubiere.
Opinión favorable de por lo menos 3 acreedores principales, sino se acompañan estos
requisitos a la solicitud, la misma debe ser negada.
La Quiebra
Es aquella situación en que se coloca un comerciante, que no estando en estado de
atraso, cesa en el pago de sus obligaciones mercantiles Art. 914 C.C. Situación que conlleva
a un comerciante, en virtud de que su pasivo es superior a su activo, a cesar en el pago de sus
obligaciones mercantiles y a la imposibilidad de continuar sus negocios. El estudio sobre la
quiebra abarca un sinfín de condiciones y situaciones capaces de transformar un
procedimiento jurisdiccional simple en uno complejo. En este sentido, la quiebra en Derecho
Mercantil ha sido definida como una institución jurídica por medio de la cual se regulan las
implicaciones legales de la situación en que se encuentra un patrimonio de una empresa cuyo
activo es desequilibrado con respecto a su pasivo. De tal modo, se entiende que la quiebra se
encarga de regular las consecuencias jurídicas del hecho económico producido en una
sociedad mercantil. Desde luego, se observa que de acuerdo a lo antes planteado se acierta el
estudio de la institución jurídica de la quiebra dentro de la disciplina del Derecho Mercantil,
puesto que esta rama es esencialmente un derecho de comerciantes, reforzando con ello, el
comentario planteado por el autor García Máynez al señalar que el Derecho Mercantil estudia
los preceptos que regulan el comercio y las actividades relacionadas a él, así como las
relaciones jurídicas que se generan de dichas normas. En otras palabras, la quiebra es una
institución jurídica de Derecho Mercantil, que se origina mediante un proceso concursal
realizado ante un órgano jurisdiccional que realiza una función judicial.
En consideración, se tiene que el estudio de la quiebra comprende necesariamente la
intervención de un juez que dictamine su procedencia conforme al procedimiento
jurisdiccional previamente desarrollado al respecto. Sin embargo, es igualmente necesario
para que se lleve a cabo el procedimiento judicial de la quiebra, que las sociedades de
comercio cesen en el pago de sus obligaciones mercantiles sin poder accionar el estado de
atraso. Dentro de este contexto, la quiebra impide que el comerciante continúe con la
ejecución de sus negocios debido a la cesantía de los pagos. Ante esta condición, el
comerciante se debe dirigir al poder judicial a los fines de poner de manifiesto la situación de
quiebra en que se encuentra su empresa y obtener la correspondiente sentencia declaratoria.
Requisitos que determinan el estado de quiebra
CUALIDAD DE COMERCIANTE DEL DEUDOR: Art. 914 Código de
Comercio se deduce que la institución de la quiebra solamente se aplica al
comerciante y para el deudor civil sólo existe la sesión de bienes. Ahora bien, todos
"los que teniendo capacidad para contratar hacen del comercio su profesión habitual y
las sociedades mercantiles según éste artículo pueden ser declaradas en quiebra las
personas físicas y jurídicas". Según el Art. 10 del C.Co., toda persona física mayor de
edad que haya hecho del comercio su profesión habitual puede ser declarada en
quiebra. El corredor en materia mercantil (Art. 2 ordinal 15 y Art. 66 del C.Co.) y el
comisionista (Art. 2 ordinal 4 y Art. 375 del C.Co.) pueden ser igualmente declarados
en quiebra. El comerciante retirado del comercio puede ser declarado en quiebra; pero
sólo dentro de los 5 años posteriores al retiro, con tal que la cesación de pagos haya
tenido lugar durante el tiempo que ejerció el comercio. De la misma manera procede
la quiebra de un comerciante fallecido; siempre que hubiere muerto en un estado de
cesación de pagos, pero no puede ser solicitada ni pronunciada de oficio sino dentro
de los 3 meses siguientes a su muerte. El Código de Comercio equipara la quiebra de
las Sociedades Mercantiles (comerciante social) a los comerciantes individuales. Sólo
en determinadas ocasiones establece normas particulares para éstas quiebras.
QUE NO HAYA ESTADO DE ATRASO: significa que no haya obtenido el
beneficio de atraso y claro, la liquidación amigable.
QUE HAYA CESACIÓN DE PAGOS: consiste en dejar de pagar las deudas de
naturaleza comercial vencida y exigible. Entre nosotros se requiere hacer una
distinción con la suspensión de pagos o sea el retardo o aplazamiento en los pagos de
que habla el código de comercio, al definir el estado de atraso; en cambio la cesación
de pagos se debe a un estado de impotencia patrimonial en que se encuentra el deudor
comerciante para hacer frente a los compromisos adquiridos. Para evitar las
confusiones recordamos que la suspensión o el retardo de los pagos es un malestar
económico momentáneo o accidental. Cuando un comerciante se encuentra en éste
estado, le es aplicable el procedimiento de atraso; pero cuando la cesación de los
pagos se debe a insolvencia, la situación patrimonial deficitaria y por consiguiente el
desbalance da lugar a la cesación de pagos permanente o definitiva.
Tipos de quiebra:
El Art. 915 del C.Co. Clasifica la quiebra en Fortuita, Culpable y Fraudulenta.
Quiebra Fortuita: es aquella originada por causas impredecibles e imprevisibles, de
fuerza mayor, que lleven al comerciante a la imposibilidad de cumplir con sus
obligaciones y a la finalización de sus operaciones. En estos casos la ley prevee una
serie de protecciones al comerciante, para facilitarle su recuperación, hasta que sea
posible evitarle el desastre de la quiebra.
Quiebra Culpable: es aquella originada por la falta de prudencia o negligencia de los
administradores del negocio.
Quiebra Fraudulenta: es aquella Originada por actos dolosos del comerciante, en perjuicio
de sus acreedores.
Declaratoria de quiebra a petición del deudor
Establece el Art. 925 del C.C. que, "todo comerciante que se halle en estado de
quiebra debe hacer por escrito la manifestación de ella ante el Juez de Comercio de su
domicilio mercantil, dentro de los tres días siguientes a la cesación de pagos.
Contenido de la Solicitud del Deudor
En esa manifestación que debe ser por escrito, el deudor debe indicar las razones de la
cesación de pagos y solicitara que se le declare en estado de quiebra. A ésta manifestación el
deudor acompañara los siguientes recaudos, de conformidad con el Art. 926 del C.Co.:
Establece el Art. 925 del C.Co. que "todo comerciante que se halle en estado de quiebra debe
hacer por escrito la manifestación de ella ante el Juez de Comercio de su domicilio mercantil,
dentro de los tres días siguientes a la cesación de pagos".
1. El Balance General o una exposición de las causas que impiden al fallido presentarlo.
2. Una memoria razonada de las causas de la quiebra.
El Escrito, el Balance y la Memoria deben ser fechados y firmados por el solicitante bajo
el juramento de que son verdaderos. Según el Art. 927 del C.co., el Balance deberá contener
la relación y valores de todos los bienes, muebles e inmuebles, y estados demostrativos por la
debida separación de todos los débitos y créditos, de los gastos y de las ganancias y pérdidas.
Estos estados de gastos y de ganancias y Pérdidas contendrán los de los diez años anteriores a
la quiebra.
Cuando el comerciante es una Sociedad en Nombre Colectivo o en Comandita la
manifestación debe contener el nombre y domicilio de cada uno de los socios solidarios y de
los comanditarios que no hayan entregado todo su capital. Si la quiebra es de una Sociedad
Anónima o de una Sociedad de Responsabilidad Limitada, la manifestación debe ser hecha
por sus administradores, los cuales quedan obligados a comparecer ante el tribunal y ante el
Síndico siempre que sean requeridos.
La quiebra de un comerciante fallecido
Durante el curso del proceso concursal de quiebra puede morir el deudor, ésta
circunstancia no obsta para que el procedimiento continúe, puesto que ésta quedará
representada por sus herederos.
La quiebra de un comerciante retirado
Establece el Art. 930 del C.Co. "La quiebra de un comerciante retirado del comercio
puede ser declarada; pero sólo dentro de los cinco años posteriores al retiro, con tal que la
cesación de pagos haya tenido lugar durante el tiempo en que ejerció el comercio, o bien
durante el año siguiente, a causas de deudas relativas al mismo ejercicio. Pero también ser
declarada después de la muerte del comerciante retirado; pero sólo dentro del año siguiente a
la muerte".
Así pues, el comerciante retirado del comercio; puede, después del cierre o de la venta
de su fondo de comercio, ser declarado en quiebra bajo dos condiciones:
1. Que la cesación de pagos haya tenido lugar durante el tiempo que ejercía el comercio
o dentro del año siguiente al retiro, siempre que sea por deudas relativas al mismo
comercio.
2. Que sea solicitada dentro de los cinco años posteriores al retiro.
CONCLUSION
ATRASO
Hay un retardo o aplazamiento en los pagos.
El patrimonio del comerciante es potencialmente solvente y puede recuperarse
Existe solvencia pero se ve paralizada en la práctica
QUIEBRA
Hay una imposibilidad de pagar
El patrimonio del comerciante es insolvente e irrecuperable
No existe solvencia
BLIBLIOGRAFIA
Contabilidad III, Gómez Rondon.
Código de Comercio de Venezuela (1996) Editorial PANAPO