LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD >
PROCEDENCIA - Para que opere la estabilidad reforzada de personas
en situación de discapacidad, no es necesario que el trabajador esté
reconocido en dicha condición o que se le identifique de esa manera
en un carné, como el que regula el artículo 5 de la Ley 361 de 1997,
lo importante es que padezca una situación de discapacidad en un
grado significativo, debidamente conocida por el empleador
PROCEDIMIENTO LABORAL > PRUEBAS > DICTAMEN DE LA
JUNTA DE CALIFICACIÓN DE INVALIDEZ - El dictamen de la junta
de calificación de invalidez no es prueba solemne de modo que puede
ser controvertido ante los jueces del trabajo
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD >
ANÁLISIS DE PRUEBAS - Se encuentra acreditado que el actor es
sujeto de la protección a la estabilidad reforzada, pues a pesar de no
obrar en el plenario un dictamen con el que se establezca algún
porcentaje de pérdida de capacidad laboral, quedó demostrado que el
banco demandado, por medio de las incapacidades otorgadas, tenía
conocimiento del estado de salud del demandante desde principios del
mes de julio de 2014, y por tanto, de su condición de trabajador en
situación de especial protección al momento de finalizar el contrato
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TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD >
PROCEDENCIA - El despido de un trabajador en situación de
discapacidad se presume discriminatorio, a menos que el empleador
SCLAJPT-10 V.00
Radicación n.° 82459
demuestre en el juicio la ocurrencia real de la causa alegada
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TRABAJADORES OFICIALES > TERMINACIÓN DEL CONTRATO >
ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA DE PERSONAS EN
SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD > FINALIDAD
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TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD -
El vencimiento del plazo presuntivo previsto en el artículo 43 del
Decreto 2127 de 1945 no es una causa objetiva que faculta al
empleador para poner fin a la relación de trabajo de un trabajador
oficial en estado de discapacidad
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TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD -
El artículo 26 de la Ley 361 de 1997 no define garantías exclusivas
para los trabajadores particulares vinculados a través de un contrato
a término indefinido, de ahí que las consecuencias allí previstas se
aplican a todas las modalidades productivas, o lo que es lo mismo, la
estabilidad no está sometida a la denominación del vínculo
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > CONTRATO DE TRABAJO >
TERMINACIÓN DEL CONTRATO > ESTABILIDAD LABORAL
REFORZADA DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD >
ANÁLISIS DE PRUEBAS - Se encuentra acreditada la ineficacia del
despido al ser el actor sujeto de la protección por estabilidad laboral
reforzada del artículo 26 de la Ley 361 de 1997, toda vez que el
empleador fundó el despido en el vencimiento del plazo presuntivo,
aspecto que no está consagrado como una causa objetiva, por ende,
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
se ordena a la accionada a reinstalar al accionante al cargo de
subgerente regional
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > INDEMNIZACIONES >
INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO SIN JUSTA CAUSA >
PROCEDENCIA - Quienes fueren despedidos o su contrato terminado
por razón de su limitación sin el cumplimiento autorización de la
oficina de Trabajo, tendrán derecho a una indemnización equivalente
a ciento ochenta días del salario, sin perjuicio de las demás
prestaciones e indemnizaciones a que hubiere lugar, al tenor de lo
dispuesto en el artículo 26 de la Ley 361 de 1997
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > INDEMNIZACIONES >
INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO SIN JUSTA CAUSA >
LIQUIDACIÓN
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > INDEMNIZACIONES >
INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO SIN JUSTA CAUSA > INDEXACIÓN
> PROCEDENCIA - Es procedente la imposición de la indexación de la
indemnización por despido sin justa causa en forma oficiosa, sin que
ello represente una condena adicional ni vulnere la congruencia entre
la demanda y la sentencia judicial, pues lo que se busca garantizar es
el pago completo e íntegro de la indemnización cuando el transcurso
del tiempo la devalúa
LABORAL INDIVIDUAL DE SERVIDORES PÚBLICOS >
TRABAJADORES OFICIALES > INDEMNIZACIONES >
INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO SIN JUSTA CAUSA > INDEXACIÓN
> FÓRMULA
PROCEDIMIENTO LABORAL > EXCEPCIONES > EXCEPCIÓN DE
PRESCRIPCIÓN > ANÁLISIS DE PRUEBAS - Se declara no probada
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
la excepción de prescripción, pues la finalización del contrato de
trabajo ocurrió el 31 de julio de 2014 y la demanda se presentó
dentro de los tres años siguientes, el 24 de junio de 2015
RECURSO DE CASACIÓN > REQUISITOS DE LA DEMANDA -
Flexibilización de los requisitos de la demanda de casación
RECURSO DE CASACIÓN > REQUISITOS DE LA DEMANDA >
ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN - Interpretación del querer del
recurrente en el recurso de casación -flexibilización-
FUENTE FORMAL: Ley 361 de 1997 art. 26
JIMENA ISABEL GODOY FAJARDO
Magistrada ponente
SL3280-2022
Radicación n.° 82459
Acta 34
Bogotá, D. C., veintiuno (21) de septiembre de dos mil
veintidós (2022).
La Sala decide el recurso de casación interpuesto por
HERNANDO ALZATE HURTADO, contra la sentencia
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Bogotá, DC, el 7 de febrero de 2018, en
el proceso que adelantó contra el BANCO AGRARIO DE
COLOMBIA SA.
I. ANTECEDENTES
Hernando Alzate Hurtado, llamó a juicio al Banco
Agrario de Colombia SA, para que se declarara que entre
ellos existió un contrato de trabajo a término indefinido,
que terminó sin justa causa, cuando se encontraba en
estado de incapacidad.
Consecuentemente, solicitó se declarara la ineficacia
del despido y, se ordenara su reintegro o reinstalación en
un trabajo igual o superior al que venía ocupando, el pago
de la sanción establecida en el artículo 26 de la Ley 361 de
1997, todos los salarios y prestaciones dejados de percibir,
así como los aportes a seguridad social desde la
desvinculación hasta el reintegro, lo que se probara ultra y
extra petita, y las costas.
Como fundamento de sus pretensiones, informó que:
se vinculó a la demandada mediante contrato de trabajo a
término indefinido desde el 1 de noviembre de 2001, que en
la ejecución del vínculo contractual siempre hubo
continuidad y no tuvo llamados de atención.
Afirmó que: el 1 de julio de 2014 fue hospitalizado y se
le diagnosticó «monoparesia en miembro superior izquierdo
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
por hernia discal C4 C5», a raíz de múltiples exámenes le
encontraron alteraciones neurológicas debido a
«calcificaciones en el parénquima encefálico de tipo residual
por evento inflamatorio antiguo y un leve engrosamiento
miointimal carotideo bilateral y ateromatosis coritidea
derecha», como consecuencia de las cuales fue incapacitado
entre el 1 y el 15 de julio de 2014.
Agregó que, a partir del 29 del citado mes y año, fue
nuevamente incapacitado hasta el 13 de septiembre de
2014, y, el 3 de marzo de 2015, la junta médica estableció
la necesidad de intervención quirúrgica con el diagnóstico
«HERNIA DE DISCO CERVICAL C4, C5, DISCTOMÍA Cód105,
injerto óseo en columna vertebral, vía anterior astrodesis
modular código ISS810202», que por información médica se
trata de una enfermedad progresiva y degenerativa.
Expuso que, el 30 de julio de 2014, recibió por correo
en la portería de su conjunto residencial, cartas de
terminación del contrato en forma unilateral, la primera de
fecha 24 de junio de 2014 y la segunda de 29 de julio de la
misma anualidad, en dichas comunicaciones el Banco
argumentó la aplicación de la cláusula presuntiva, no
obstante que en 2005 fue ascendido, por sus resultados
profesionales había sido encargado de la Gerencia Regional
Cafetera y, recibió mención de honor en el primer trimestre
de 2014 por los buenos resultados.
Manifestó que su despido fue coincidente con su
enfermedad e incapacidades, que no se suprimió el cargo,
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
tampoco presentó malos resultados, faltas o llamados de
atención y no se tuvo en cuenta que se encontraba a menos
de 3 años de alcanzar la edad de pensión y, que no se agotó
el trámite establecido en la Ley 361 de 1997, pues, no se
solicitó permiso al inspector de trabajo para terminar su
contrato.
Aseveró que interpuso una acción de tutela que fue
decidida, inicialmente a su favor ordenando el reintegro, sin
embargo, el Tribunal Superior mediante fallo del 9 de
febrero de 2015 revocó el amparo, ante lo cual fue
nuevamente retirado, sin tener en cuenta la condición
médica que se describió y la proximidad a pensionarse, que
no lo han podido intervenir quirúrgicamente por estar sin
empleo y seguro, tampoco ha sido posible la calificación de
pérdida de capacidad laboral ( f.° 105 a 116 y 120 a 122
cuaderno de las instancias).
El Banco Agrario de Colombia SA se opuso a las
pretensiones. De los hechos, aceptó: la vinculación laboral,
sus extremos temporales, la terminación por vencimiento
del plazo presuntivo y, que tramitó una acción de tutela que
negó el reintegro.
Formuló la excepción previa de falta de presupuesto de
procedibilidad denominado reclamación administrativa y de
mérito, las que llamó: inexistencia de las obligaciones
demandadas, buena fe, cobro de lo no debido,
compensación y pago.
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
En su defensa expuso, que: la terminación del
contrato de trabajo se realizó en los términos dispuestos en
el literal a) del artículo 47 del Decreto 2127 de 1945, y el
literal b) del artículo 53 del Reglamento Interno de Trabajo,
que consagran la expiración del plazo presuntivo, causa que
no exige formalidad especial, sin embargo el Banco por
política notifica por escrito antes de su vencimiento, lo que
en el caso del actor ocurrió el 24 de junio de 2014, esto fue,
con anterioridad a la primera incapacidad que tuvo lugar
del 1 al 10 de julio de ese año.
Dijo que luego de estar incapacitado, volvió a sus
labores sin ninguna novedad, que el 29 de julio de 2014 se
le volvió a informar por escrito de la expiración del plazo
presuntivo el 31 del citado mes y año, pero se negó a firmar
y abandonó la oficina, que para la fecha en la que se le
recordó que el contrato no sería prorrogado, Alzate
únicamente había presentado una incapacidad del 1 al 10
de julio de 2014, que como transcurrieron 3 semanas desde
que se reincorporó, el 29 de julio de dicho mes, cuando se le
informó la no renovación, no se podía determinar que había
una estabilidad laboral reforzada.
Aseguró que, solo tuvo conocimiento de las
incapacidades, con posterioridad a la decisión de no
renovar el contrato, pero no se conoció con precisión que la
dolencia que sufrió el actor se erigiera como una
disminución física que implicara estabilidad laboral
reforzada, no se demostró un perjuicio irremediable y, no
hubo relación de causalidad entre la terminación del
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Radicación n.° 82459
contrato y la enfermedad del trabajador ( f.° 129 a 148
cuaderno de las instancias).
II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA
El Juzgado Veintidós Laboral del Circuito de Bogotá
DC, concluyó el trámite y emitió fallo el 17 de julio de 2017,
en el que declaró la existencia del contrato de trabajo a
término indefinido, con plazo presuntivo desde el 1 de
agosto de 2001 hasta el 31 de julio de 2014, probada la
excepción de cobro de lo no debido, absolvió a la
demandada e impuso costas al actor (CD a folio 211 cuaderno
de las instancias).
Disconforme el promotor del juicio apeló.
III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA
Para resolver el recurso la Sala Laboral del Tribunal
Superior del Distrito Judicial de Bogotá DC, profirió fallo el
7 de febrero de 2018, en el que confirmó el de primer grado
e impuso costas al impugnante (CD a f.°219 cuaderno de las
instancias).
En lo que estrictamente interesa al recurso
extraordinario, el ad quem advirtió, que no eran objeto de
controversia: la existencia del contrato de trabajo entre las
partes, inicialmente a término fijo a partir del 1 de
noviembre 2001, modificado de común acuerdo a término
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Radicación n.° 82459
indefinido, con plazo presuntivo desde el 1 agosto del 2011
y finalizado el 31 de julio 2014.
Aseguró que para resolver la controversia, era
necesario recordar, que conforme al artículo 26 de la Ley
361 de 1997, cuando un trabajador es despedido en estado
de discapacidad, el empleador sería sancionado con el pago
de una indemnización equivalente a 180 días de salario, sin
perjuicio de las demás prestaciones e indemnizaciones a
que hubiere lugar de acuerdo con el CST y demás normas
que modifiquen, adicionen, complementen o aclaren.
Expuso que conforme la sentencia CC C-531-2000 la
Corte Constitucional declaró exequible el inciso referido al
pago de la indemnización, bajo el supuesto de que carecía
de todo efecto jurídico el despido y la terminación del
contrato de una persona por razón de su limitación sin que
hubiera existido autorización del Ministerio de Trabajo, lo
que significaba que abrió la posibilidad de la declaración de
la ineficacia del despido y la terminación del contrato de un
trabajador limitado, que para lograr la ineficacia del despido
o la condena al pago de la indemnización, en el curso del
proceso la parte actora debía demostrar su limitación y que
ella haya sido la razón de la terminación del contrato, a su
vez, a la demandada le correspondía acreditar la
autorización del Ministerio del Trabajo en los términos ya
citados.
Sobre la procedencia de la aplicación de la Ley 361 de
1997, recordó la sentencia de esta Sala CSJ SL11411-2017,
SCLAJPT-10 V.00
10
Radicación n.° 82459
conforme a la cual dijo, no bastaba que el trabajador
padeciera una diminución física, sino que, se requería que
la fuera moderada, severa o profunda, es decir, que
correspondiera a una pérdida de capacidad del 15% como
mínimo, que hubiera sido puesta en conocimiento del
empleador durante la vigencia del contrato.
En ese orden, procedió a verificar si se encontraban
acreditados los presupuestos señalados para dar aplicación
a la referida protección y, al analizar el acervo probatorio
aportado, con la aclaración de que el vínculo laboral
terminó el 31 julio 2014 por expiración del plazo presuntivo
(f.° 20 y 184), causa notificada al trabajador el 29 julio de
2014 (f.° 185), en la que si bien se consignó que se rehusó a
firmar, no había duda de su conocimiento toda vez que, en
el interrogatorio de parte manifestó que fue comunicado de
la decisión y que ese fue el último día en el que prestó
servicios.
Se remitió a la copia de la Historia Clínica de Alzate
Hurtado, en particular de las consultas médicas en las que
corroboró que estaba presentando padecimientos de salud
que derivaron en la hospitalización del 3 al 8 de julio de
2014 (f. 47 y 48), generando una incapacidad laboral hasta
el 10 de julio siguiente, que con posterioridad, esto es, el 29
de julio del referido año acudió a recibir servicio médico a
las 7:53 p.m. quedando nuevamente hospitalizado (f.° 21,
23, 57 y 62), con egreso y diagnóstico «hernia discal que
compromete C4, C5» (f.° 27), que con fecha posterior a la
finalización del contrato, se expidió incapacidad por 30
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Radicación n.° 82459
días, del 12 agosto 2014 al 13 de septiembre de la misma
anualidad (f. 36).
De lo analizado, concluyó que a la fecha de
terminación del vínculo (31 julio 2014), Alzate Hurtado no
se encontraba cobijado por la protección de estabilidad
laboral reforzada, pues no acreditó que se encontrara con
una calificación de pérdida de capacidad laboral moderada,
igual o superior al 15%, por el contrario, al absolver el
interrogatorio afirmó que a esa fecha no había adelantado
trámite para su calificación de pérdida de capacidad
laboral.
Agregó que, en la documental aportada no se advertían
padecimientos de salud continuos o graves que dieran lugar
a enmarcar la situación en un estado de debilidad
manifiesta, pese a la ausencia de calificación de pérdida de
capacidad laboral, con la claridad de que, no obstante el
actor fue hospitalizado el 29 de julio de 2014, no se podía
desconocer que confesó que en dicha calenda le fue
notificada la decisión de no prorrogar su contrato, aunado a
que obraba prueba anterior que informaba de la
terminación del vínculo, sin que pudiera entenderse que
aquella hubiera derivado de su estado de salud,
circunstancias que hacían inviable la aplicación de la
mencionada Ley 361 de 1997.
Agregó que tampoco obraba prueba de que el
accionante hubiera puesto en conocimiento del empleador
su estado de salud o los padecimientos con los cuales
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
aducía encontrarse en debilidad manifiesta, con la claridad
de que la entrega de una incapacidad laboral no genera la
notificación del estado de su salud, sobre todo cuando el
certificado no describe un diagnóstico que permita concluir
un padecimiento grave o por lo menos que sea meritorio el
seguimiento médico continuo.
Así las cosas y ante la orfandad probatoria, dijo que
era clara la improcedencia del amparo consagrado en el
artículo 26 de la Ley 361 de 1997, sumado a que en este
asunto tampoco se acreditaba que la finalización del vínculo
se originara en el estado de salud del actor o en una
eventual pérdida de capacidad laboral, pues el demandante
ejecutaba su labor de subgerente comercial, la cual finalizó
el 31 de julio de 2014 por razón no diferente a la expiración
del plazo presuntivo, por lo cual, ante la carencia de
demostración de pérdida de capacidad laboral de por lo
menos el 15%, que la misma fuera informada al empleador
y esa haya sido la causa de la terminación del vínculo
laboral, resultaba claro que para el momento en que la
empleadora tomó la decisión de terminar el vínculo laboral
no tenía la obligación de solicitar autorización al Ministerio
de Trabajo y por tal razón no estaban llamadas a prosperar
las pretensiones.
En punto a la inconformidad por la condena en costas,
recordó que son una erogación económica a cargo de la
parte vencida, quién debía pagar lo que determinara el juez
de instancia, de acuerdo con las previstas en el artículo 365
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
del CGP, razón por la cual, también se confirmó la decisión
del a quo en tal sentido.
IV. RECURSO DE CASACIÓN
Interpuesto por el demandante, concedido por el
Tribunal, admitido por la Corte y sustentado en tiempo, se
procede a resolver.
V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN
Solicita a la Corte casar la sentencia del Tribunal, en
sede de instancia reemplazarla por una decisión en los
términos reclamados en las pretensiones, incluida la
condena en costas.
Con tal propósito formula dos cargos, por la causal
primera, que fueron objeto de réplica, y se resuelven a
continuación.
VI. CARGO PRIMERO
Por la vía directa, acusa interpretación errónea de «los
artículos 11, 12, 13, 14, 15, 16, 21, 64 y 65 del CST, artículo
26 de la Ley 361 de 1997, los artículos 13, 25, 42, 43, 44,
48, 53 de la Constitución Política de Colombia conforme las
interpretaciones dadas por la Corte Construccional (sic) en la
sentencia de unificación SU049 de 2017, proferida por la
misma Corte Constitucional».
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
Afirma que la decisión cuestionada se aparta de la
interpretación establecida en la sentencia CC SU049-2017
en lo referente al tratamiento de la estabilidad laboral
reforzada, la que debió aplicar en todo su contexto en
atención a que la regla es que las autoridades judiciales
deben someterse al precedente de la Corte Constitucional
establecido, so pena de trasgredir derechos fundamentales
e incurrir en vía de hecho.
Asegura que de la sentencia referida se deriva que la
Corte Constitucional ha sostenido que el derecho a la
estabilidad ocupacional reforzada no proviene únicamente
de la Ley 361 de 1997, ni es exclusivo de quienes han sido
calificados con pérdida de capacidad laboral moderada,
severa o profunda, de antaño la citada Corte ha indicado
que tal estabilidad tiene fundamento constitucional y es
predicable de todas las personas que tengan una afectación
en su salud «que les impida o dificulte sustancialmente el
desempeño de sus labores en las condiciones regulares», por
cuanto esa situación particular genera debilidad manifiesta
y por tal razón se ampara el derecho de quienes han sido
desvinculados sin autorización de la oficina del trabajo a
pesar de no contar con pérdida de capacidad laboral.
Luego de aludir a diversas decisiones de tutela, de la
referida Corporación, afirma que la sentencia de unificación
clarificó que existen diferencias en la jurisprudencia
nacional en relación a la postura de la Corte Suprema de
Justicia y de esa Corte, señalando ésta última, que la
estabilidad ocupacional reforzada es un derecho
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
constitucional razón por la que como órgano de cierre en la
materia, tiene competencia para unificar la interpretación
correspondiente cuando haya criterios disímiles, así que
reiteró su postura y concluyó que «el derecho a la
estabilidad ocupacional reforzado no tiene un rango
puramente legal».
Agrega que el colegiado calificó de precario el sustento
probatorio con el cual se demostró la violación del derecho
al esperar una calificación de pérdida de capacidad laboral
que no existía y, la razón de su inexistencia no era otra que
la situación en la que quedó por encontrarse a menos de 3
años de alcanzar la edad de pensión y las obligaciones
financieras que lo llevaron prácticamente a quedar en la
quiebra, razón por la que no pudo seguir tratamiento
alguno, no obstante, dice que sí está probado que a la
finalización del contrato presentaba una «artrosis erosiva,
escoliosis no especificada».
Aunado a lo anterior, refiere que también se probó que
luego de practicados los demás exámenes se trataba de
«una patología de monoparesia en miembro superior
izquierdo por hernia discal C4 – C5», que también le fueron
diagnosticadas alteraciones neurológicas debido a
«calcificaciones en el parénquima encefálico de tipo residual
por evento inflamatorio antiguo y un leve engrosamiento
miointimal carotideo bilateral y ateromatosis corotidea
derecho», lo que determinó por la junta de médica una
incapacidad de 30 días y la orden de intervenirlo
quirúrgicamente programando una cirugía que no se realizó
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Radicación n.° 82459
por la situación psicológica y económica.
Considera que el alcance dado a la cláusula
presuntiva, desbordó cualquier aplicación en un Estado
Social de Derecho y que se convirtió en justa causa para
terminar el contrato sin razón, pues no habían llamados de
atención, no se acreditó bajo desempeño, tampoco ausencia
en el cumplimiento de las obligaciones o que se hubiera
suprimido el cargo, se trató de una determinación en
perjuicio de una persona que estaba a menos de 3 años
para adquirir su derecho pensional y que presentaba claras
patologías que lo alejaban de los resultados de la
demandada, lo que desconoce principios constitucionales
como el in dubio pro operario y favorabilidad.
Concluye que la decisión cuestionada no solo vulnera
la estabilidad laboral reforzada que se predica en la
Constitución Nacional, sino también, los diversos tratados
internacionales suscritos por Colombia, en los que
prevalece la realidad sobre las formas, así que, dice, en este
asunto es claro que la terminación del contrato obedeció a
su estado de salud y edad, no existían méritos para inferir
que la finalización del vínculo lo fue por una causa
diferente, sobre todo cuando de la Historia Clínica aportada
se desprende que padece una enfermedad que lo califica
como sujeto de especial protección.
VII. RÉPLICA
Asegura que la conclusión del colegiado es acertada,
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
pues en este asunto no se cumplen los requisitos previstos
en el artículo 26 de la Ley 361 de 1997 en la medida que
debe acreditarse una limitación física del trabajador
moderada, severa o profunda, que corresponda a la pérdida
de capacidad laboral como mínimo del 15% y sea conocida
por el empleador a la terminación del contrato, lo que no
ocurrió en este evento. Agrega que en el proceso no se
demostró que Alzate Hurtado hubiera puesto en
conocimiento del Banco su estado de salud que condijera a
una supuesta debilidad manifiesta.
VIII. CONSIDERACIONES
Debe precisar la Sala que si bien, el escrito con el que se
sustenta el recurso extraordinario presenta deficiencias, son
superables, pues esta Corporación ha morigerado su rigor
formal con el fin de garantizar el derecho sustancial, en
perspectiva de contribuir con el logro del principal objetivo
de la casación; además, del desarrollo de las acusaciones,
se infiere que lo reclamado es la protección del trabajador
en atención a las patologías clínicas e incapacidades que
tenía, con anterioridad a la terminación del contrato con
sustento en el vencimiento del plazo presuntivo.
Así las cosas, como quedó visto en los antecedentes,
no son materia de discusión los siguientes soportes fácticos
del fallo: (i) el promotor del juicio laboró para el Banco
demandado en ejecución de contrato de trabajo,
inicialmente a término fijo a partir del 1 de noviembre 2001,
modificado a término indefinido desde el 1 agosto del 2011,
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
(ii) que el vínculo contractual finalizó el 31 de julio de 2014,
con sustento en la expiración del plazo presuntivo.
Para comenzar, en lo que hace al conocimiento que se
dice, tuvo la accionada de la condición de salud del
demandante, advierte la Sala que, el colegiado fue preciso
en afirmar que, no se advertía padecimiento de salud del
trabajador, ni que hubiera sido puesto en conocimiento de
su empleador, para así poder descubrir un presunto estado
de debilidad manifiesta, también, que extrañó prueba de la
calificación de la pérdida de capacidad laboral del
demandante en porcentaje igual o superior al 15%.
Resulta oportuno recordar que para que opere la
estabilidad laboral reforzada de personas en situación de
discapacidad, no es necesario contar con calificación formal
al momento de la terminación del contrato, o el
conocimiento preciso del porcentaje de la pérdida. Es
suficiente que el empleador esté enterado de la enfermedad
que padece su trabajador, gravedad y complejidad, como lo
expuso la Sala en la sentencia CSJ SL2797-2020, reiterada
en la CSJ SL2586-2020, así:
[…] admitir la tesis de que se requiriera incondicionalmente un
dictamen, un registro, una calificación o valoración oficial que
determine el porcentaje exacto de pérdida de capacidad laboral
a la fecha de terminación del contrato, pone sin duda alguna en
estado de indefensión y expósita a la persona con discapacidad
que se encuentra tramitando la dicha calificación o en proceso
de rehabilitación frente a la decisión unilateral e inconsulta del
empleador de dar por terminado el contrato de trabajo.
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Radicación n.° 82459
La acreditación de la discapacidad para ser sujeto de
la acción afirmativa dispuesta en el artículo 26 de la Ley
361 de 1997, se reitera, no depende de una formalidad (CSJ
SL11411-2017), como lo sugiere el Tribunal en su decisión,
toda vez que, ‹‹lo importante es que padezca una situación de
discapacidad en un grado significativo, debidamente
conocida por el empleador, para que se activen las garantías
que resguardan su estabilidad laboral›› (CSJ SL711-2021),
sin que para determinar aquel estado sea requisito sine qua
non, la calificación previa, pues a aquel se puede arribar en
virtud de otras pruebas, todo dentro del marco del principio
de la libre valoración a que alude el artículo 61 del CPTSS.
Sobre el particular, en la sentencia antes memorada,
se adoctrinó:
Y, en tratándose del dictamen que emiten las juntas de
calificación de invalidez, que por lo general es el concepto que
probatoriamente más se discute en este tipo de asuntos, ha
indicado, que ese documento no está instituido como prueba
solemne de la condición de discapacidad del trabajador o de la
pérdida de su capacidad laboral, de manera que, en estos casos,
el juez del trabajo tiene libertad probatoria. En la sentencia
SL10538-2016, se mencionó:
‘En lo que atañe al dictamen emanado de las Juntas de
Calificación de Invalidez como una prueba ad substantiam actus
o también denominada ad solemnitatem o solemne, la
Corporación en sentencia CSJ SL del 18 de mar. 2009, rad.
31062, recordó:
‘Sala ha tenido la oportunidad de estudiarlo y definirlo, y por
mayoría ha adoctrinado desde la sentencia del 29 de junio de
2005 radicado 24392, reiterada en casación del 30 de agosto de
igual año radicación 25505, que esta clase de pericia no tiene
SCLAJPT-10 V.00
20
Radicación n.° 82459
esa connotación, y en la última de las decisiones mencionadas
se puntualizó:
(…)
‘De suerte que, no es del caso calificar como prueba solemne el
dictamen pericial con el que se busca establecer la pérdida de
capacidad laboral, así provenga de la Junta de Calificación de
Invalidez. (…)
‘En consecuencia, al no estar en presencia de un medio
probatorio solemne, en el sub lite al Juzgador de alzada le era
permitido, conforme a la potestad de apreciar libremente la
prueba, acoger aquellos elementos de convicción que le den
mayor credibilidad o lo persuada mejor sobre cuál es la verdad
real y no simplemente formal que resulte del proceso, en atención
a lo previsto en el artículo 61 del Código Procesal del Trabajo y
de la Seguridad Social y sobre todo en casos tan especiales como
lo es la protección de un derecho fundamental como ocurre en el
asunto de marras.
De los criterios anteriores se extrae: i) tanto el carné de que trata
el artículo 5 de la Ley 361, como el dictamen pericial de las JCI,
son algunos de los medios de prueba, no solemnes, con los
cuales se puede acreditar el grado de la limitación física,
psíquica y sensorial; ii) habrá casos, según la patología, en los
que el Juez sólo podrá verificar tal supuesto de hecho con los
dictámenes de las JCI y iii) en otros eventos, el Juzgador tiene
libertad probatoria.
Así mismo, la providencia en cita, reiteró que ‹‹los
destinatarios de la garantía especial a la estabilidad laboral
reforzada son aquellos trabajadores que tienen una
condición de discapacidad con una limitación igual o superior
al 15%››, sin embargo, como se mencionó, el juzgador puede
arribar a esa conclusión a través de los diversos medios de
prueba, sin estar atado a la indispensable existencia de la
calificación, como si se tratara de prueba solemne, lo que
contraría el ad quem en el presente asunto.
SCLAJPT-10 V.00
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Radicación n.° 82459
Así, la conclusión del colegiado, referida a que no
obraba acreditación de que, para la época de la terminación
del contrato el actor tuviera una calificación de pérdida de
capacidad laboral moderada, igual o superior al 15%,
resulta equivocada, pues como se dijo, a ello no se
supeditan los alcances protectores del artículo 26 de la Ley
361 de 1997. En lo concerniente, esta Sala ha explicado:
[…] lo importante para que opere la estabilidad reforzada en
favor de dichos trabajadores, es que se pueda demostrar esa
situación de discapacidad en un grado significativo,
debidamente conocido por el empleador, lo cual puede darse
con los diferentes medios de prueba habilitados por el
legislador, incluso, con el dictamen de las Juntas de
Calificación, realizado con posterioridad a la terminación del
vínculo, que confirme la situación de limitación, que era
evidente desde entonces.
(CSJ SL5181-2019).
De lo que viene de decirse y sin que sean necesarias
consideraciones adicionales, quedan demostrados los yerros
jurídicos en que incurrió el fallador de alzada y, por ende, la
sentencia será casada, lo que releva a la Sala del estudio del
cargo segundo.
Sin costas en el trámite extraordinario, dada la
prosperidad del recurso.
IX. SENTENCIA DE INSTANCIA
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22
Radicación n.° 82459
Una vez verificó el material probatorio allegado, el
fallador de primer grado expuso que conforme a decisiones
de esta Sala procedía el reintegro de personas
discapacitadas que padecieran una limitación moderada,
severa o profunda, que la misma no fuera inferior al 15% y
que el empleador conociera de tal situación, «radicados
35606, 36115, 37235, 39207 y 53083», que tales decisiones
se refirieron a las personas que tuvieran una pérdida de
capacidad laboral y no a quienes tan sólo estuvieran
afectadas en su salud como el caso del actor.
Agregó que en este asunto no se había demostrado
pérdida de capacidad alguna del demandante o que hubiera
solicitado su calificación, que si bien se demostraba que el
actor sufría una hernia discal C4 - C5, como se evidenciaba
de la historia clínica, también que era cierto que el
empleador conoció del diagnóstico con posterioridad a la
terminación del contrato, con lo que quedaba claro que
obedeció a un modo legal por expiración del plazo
presuntivo y por tal razón no procedía la protección
reclamada.
SCLAJPT-10 V.00
23
Radicación n.° 82459
De lo analizado en sede extraordinaria y revisado el
acervo probatorio adosado, se colige que el Banco
demandado sí tenía conocimiento, desde principios del mes
de julio de 2014 de la condición de salud del demandante,
la incapacidad otorgada y por tanto, su condición de
trabajador en situación de especial protección al momento
de finalizar el contrato, pues como se advierte de la historia
Clínica proveniente del Centro Médico de Especialistas SA
Clínica Santillana Manizales-Caldas (f.° 47 y 48), en ella se
da cuenta que por los quebrantos de salud que padecía,
Alzate Hurtado fue hospitalizado del 3 al 8 de julio de 2014,
con la precisión que «TIENE INCAPACIDAD MEDICA DADA
PREVIAMENTE HASTA EL 15 DE JULIO DE 2014 PERO PUEDE
INCORPORARSE A SU ACTIVIDAD LABORAL A PARTIR DEL 10 DE
JULIO DE 2014» (f°48).
Adicionalmente, en aquel documento, se conceptúa
que el paciente presenta «CUADRO DE DOLOR DORSAL
INTERESCAPULAR INTENSO SECUNDARIO A SX MIOFACIAL, SE
DESCARTÓ PATOLOGÍA INTRACARDIACA Y AORTICA, HALLAZGOS
COMPATIBLES CON LA ESPONDILOATROSIS, SOSPECHA DE SX DE
CANAL CERVICAL ESTRECHO TIENE PENDIENTE REPORTE RNM DE
COLUMNA CERVICAL, EMG Y NC DE MSI NORMAL CON ADECUADA
EVOLUCIÓN POR LO ANTERIOR SE DECIDE DAR DE ALTA CON
CONTROL AMBULATORIO POR FISIATRIA ORDEN DE FISIATRÍA».
Luego de lo anterior, el demandante volvió a requerir
de atención médica, lo que ocurrió el 29 julio 2014 a las
7:53 p.m., siendo nuevamente hospitalizado conforme se
constata en la documental de folios 21, 23, 57 y 62.
SCLAJPT-10 V.00
24
Radicación n.° 82459
En efecto, con tales elementos de juicio se demuestra
que el Hospital de Caldas – Servicios Especiales de Salud
con fecha 31 de julio de 2014 (f.° 21), hizo constar que
«HERNANDO ALZATE HURTADO identificado con cédula de
ciudadanía número 4.336.023, se encuentra Hospitalizado
en nuestra Institución desde el día veintinueve (29) de Junio
del año dos mil catorce (2014)».
El citado establecimiento médico, emitió historia
clínica (f.° 23), que da cuenta del ingreso de Alzate Hurtado
a esa institución el día 29 de julio de 2014 a la hora de las
7:53 p.m., con especialidad de «NEUROCIRUGÍA» con
diagnóstico «MONONEUROPATIA DEL MIEMBRO SUPERIOR
SIN OTRA ESPECIFICACIÓN» registrando motivo «HERNIA
DISCAL QUE COMPROMETE C4 – C5». Así mismo, aparece
de la continuación de la historia clínica (f.° 57), que registra
como fecha de ingreso la anteriormente dicha y de egreso el
4 de agosto de dicha anualidad a la hora de las 7:56 p.m.
La Historia Clínica del Hospital Clínica de Caldas –
Servicios Especiales de Salud (fls. 62 y ss), describe día a
día la evolución y sintomatología del demandante a partir
del 29 de julio de 2014 cuando fue ingresado y hasta el 4 de
agosto del citado año, cuando recibió el alta y concluye:
[…] PACIENTE CON HERNIA DISCAL QUE COMPROMETE C4-
C5, EN MANEJO POR NEUROCIRUGÍA CON ANALGESIA, CON
ADECUADO CONTROL DEL DOLOR, CON PERSISTENCIA DE
PARESIA E HIPOESTESIA LEVE EN MIEMBRO SUPERIOR
IZQUIERDO (MANO) VALORADO CASO EN JUNTA
NEUROQUIRÚRGICA EN DONDE SE DEFINIO DAR EGRESO Y
CONTINUAR MANEJO ANALGESICO ORAL AMBULATORIO,
INMOVILIZACIÓN CERVICAL CON CUELLO DE FILADELFIA;
SCLAJPT-10 V.00
25
Radicación n.° 82459
CONTROL EL PRÓXIMO MARTES POR LA CONSULTA
EXTERNA DEL DR. MUÑOZ Y NUEVO CONTROL EN 3
SEMANAS POR CONSULTA EXTERNA DE NEUROCIRUGÍA. SE
INDICA NO REALIZAR TERAPIA FÍSICA. SE EXPLICA
CONCEPTO MÉDICO Y PLAN MANEJO POR PARTE DEL
MÉDICO TRATANTE, SIENDO ENTENDIDO Y ACEPTADO POR
EL PACIENTE Y SUS FAMILIARES POR LO CUAL SE DA
EGRESO DE LA INSTITUCIÓN.
Luego del egreso del paciente de la institución médica
y con posterioridad a la fecha de finalización del contrato
laboral (31 de julio de 2014), se observa que el mismo
establecimiento de salud expidió incapacidad por 30 días,
que corrieron del 13 de agosto al 13 de septiembre de 2014,
por las patologías que venía padeciendo Alzate Hurtado (f.
36).
Conforme lo anterior, es contundente que el
demandante, por lo menos desde inicios del mes de julio de
2014, venía presentando un cuadro clínico complejo, con
motivo de una hernia discal que compromete C4 – C5, la
cual era manejada por neurocirugía con analgesia para
controlar el dolor, con persistencia de «PARESIA E
HIPOESTESIA» leve en miembro superior izquierdo, que
estaba siendo valorado en junta neuroquirúrgica, lo que sin
lugar a duda requirió tratamiento hospitalario y
medicación, desde antes de la finalización del contrato e
incluso el día en que terminaba, cuando Alzate Hurtado se
encontraba internado en el Hospital Cínica de Caldas –
Servicios Especiales de Salud.
Así, resulta claro que la entidad demandada no era
ajena a la delicada condición de salud del accionante, de la
SCLAJPT-10 V.00
26
Radicación n.° 82459
que tuvo conocimiento cuando fue notificada de la primera
incapacidad que le expidieran al trabajador del 1 al 10 de
julio de 2014 y que acepta, desde el mismo escrito de
contestación a la demanda haberla recibido, no obstante,
procedió a hacer entrega de la misiva de terminación del
contrato de trabajo por expiración del plazo presuntivo.
Así las cosas, la conclusión de la Sala es que el
fallador de primer grado dejó de lado que la estabilidad
laboral reforzada está concebida para dotar de efectividad
los derechos otorgados a esa población y, en general, a
cualquier trabajador con una disminución física, sensorial o
psíquica. Además, en forma equivocada concluyó que como
el demandante no padecía una limitación moderada, severa
o profunda, no inferior al 15%, que fuera conocida por el
empleador, no procedía el amparo solicitado
Y es que, a pesar de no obrar en la actuación dictamen
con el que se establezca algún porcentaje de pérdida de
capacidad laboral, lo que sí es claro, es que por lo menos
durante el mes anterior a la terminación del contrato de
trabajo del demandante, por vencimiento del plazo
presuntivo e incluso desde días antes de la expiración y
hasta después, esto fue, entre el 29 de julio y el 8 de agosto
de 2014, Alzate se encontraba hospitalizado y luego a partir
del 13 de agosto de ese año fue incapacitado por 30 días, lo
que reafirma que para tal época padecía de afecciones de
salud limitantes y era cuestión de tiempo determinar en qué
proporción.
SCLAJPT-10 V.00
27
Radicación n.° 82459
Ante el panorama descrito de la presencia
sobreviniente del quebranto de salud del actor, por hernia
discal que compromete C4–C5 y manejo por neurocirugía,
enfermedad que requiere de constante medicación para
controlar el dolor y así subsistir en el entorno familiar,
laboral y social, al igual que lo reflejado en los diagnósticos
descritos, no queda duda, por ser evidente, que el
trabajador no estaba en uso de plenas facultades para el
despliegue normal de su labor, es decir, en vigencia del
vínculo y a la fecha de su terminación por vencimiento del
plazo presuntivo laboral, sí tenía una discapacidad que, se
percibe, era de una envergadura suficiente para activar la
protección peticionada, tan es así que la misma se prorrogó
con una incapacidad prolongada de 30 días posteriores,
entre el 13 de agosto y el 13 de septiembre de 2014.
Se concluye que según la doctrina actual de la Sala
(CSJ SL1360-2018), acreditado en juicio el conocimiento
que tenía el empleador de los quebrantos de salud que
aquejaban al demandante para la época del despido, por lo
que se activa en su favor la presunción que contempla el
artículo 26 de la Ley 361 de 1997. En ese contexto, compete
al empleador la demostración de la justa causa en la que
basó la decisión de desvinculación.
Así las cosas y no obstante que la causa invocada para
la finalización del contrato de trabajo del demandante fue la
expiración del plazo presuntivo, debe dilucidar la Sala si tal
vencimiento (art. 43 Decreto 2127 de 1945), es una causa
objetiva que faculta al empleador para poner fin a la
SCLAJPT-10 V.00
28
Radicación n.° 82459
relación de trabajo de un trabajador oficial en estado de
discapacidad.
La Corte tiene definido que la garantía prevista en el
artículo 26 de la Ley 361 de 1997, pretende impedir los
despidos de los trabajadores discapacitados, en la medida
en que comprometen la vigencia del derecho a la igualdad.
Ha dicho que una medida adoptada en ese contexto es
discriminatoria, en tanto se presume fundada en el
prejuicio que se suscita a partir de la condición que padece
quien presta los servicios. Por ende, si no obstante esa
situación, el empleador demuestra la presencia de una
razón objetiva que obstruye la continuidad del vínculo, su
terminación es legítima (CSJ SL2586-2020).
SCLAJPT-10 V.00
29
Radicación n.° 82459
En ese contexto, corresponde precisar si la expiración
del plazo presuntivo de los contratos a término indefinido
de los trabajadores oficiales constituye un principio de
razón suficiente para poner fin al vínculo de esa naturaleza.
Esta Sala en fallo CSJ SL, 21 feb. 2005, rad. 23957,
expuso:
El plazo presuntivo es el imperio de la ley en favor del Estado
cuando funge como empleador y por ende de la sociedad sobre
la voluntad de las partes. La ley presume que en todo contrato
laboral concertado por aquél, la ausencia de una estipulación
sobre la duración del contrato implica, aunque parezca
contradictorio, la fijación de un plazo de vigencia del contrato
de seis meses según el Decreto 2127 de 1945. (…)
De acuerdo con lo anterior, cuando una parte se acoge al plazo
presuntivo semestral o cuando lo hace valer, no hay despido y
por lo mismo no hay lugar a indemnización alguna.
No obstante, resulta indispensable precisar que la
causa objetiva debe coincidir plenamente con la realidad
fáctica de cada situación, porque no necesariamente el
motivo legal que se aduce para finiquitar la relación de
trabajo, coincide con el contorno fáctico que rodeó la
finalización del contrato, toda vez que si bien, en los
contratos a término indefinido de los trabajadores oficiales
como ya se dijo, la expiración del plazo presuntivo es un
modo legal de terminación del vínculo laboral, por sí solo no
constituye una razón propiamente objetiva para adoptar esa
decisión en situaciones como la presente, cuando se
encuentra de por medio un trabajador con especial
protección, cuya vinculación data de tiempo atrás, se
SCLAJPT-10 V.00
30
Radicación n.° 82459
renovó en múltiples ocasiones y, curiosamente, se acude al
plazo presuntivo para terminarlo justo cuando se encuentra
en situación delicada de salud, conocida por su empleador,
lo que conduce a que se active la presunción de terminación
contractual discriminatoria por razón de sus
discapacidades evidentes.
Tal tesis, no se distancia de soluciones impartidas en
casos similares resueltos por la Sala; por ejemplo, de cara a
los contratos por obra o labor contratada o a término fijo,
en los que se definió:
En los contratos a término fijo, si bien la expiración del plazo es
un modo legal de terminación del vínculo laboral (lit. c, art. 61
CST), esto no significa que por ello sea objetivo. Y no lo es,
porque es eminentemente subjetivo cuando quiera que las
partes tienen la facultad de terminarlo o prorrogarlo; dicho de
otro modo, la terminación del contrato está permeada por la
voluntad unilateral del empresario o del trabajador de no
prorrogarlo. Tan es así que, de no existir el preaviso o la
decisión unilateral de no seguir con el vínculo, el contrato a
término fijo se prorroga indefinidamente. Es decir, la
terminación del contrato por vencimiento del plazo no es un
suceso natural que ocurra por sí solo; antes, media la expresa
voluntad de alguna o de ambas partes, en caso contrario,
continua en vigencia el vínculo laboral. (…)
Por lo anterior, es deber del intérprete judicial buscar una
solución respetuosa de los derechos de los trabajadores en el
contexto de los contratos a término fijo, pues esta modalidad no
es una coraza compacta y hermética que impida la vigencia de
los derechos fundamentales en su interior. Tampoco dota al
empleador de un poder omnímodo en la empresa ni una licencia
para inobservar los derechos fundamentales en el trabajo (CSJ
SL2586-2020) (subrayas fuera de texto).
Así que, no puede pasarse por alto que el artículo 26
SCLAJPT-10 V.00
31
Radicación n.° 82459
de la Ley 361 de 1997, no establece garantías exclusivas
para los trabajadores particulares vinculados a través de un
contrato a término indefinido, pues la norma claramente
preceptúa que ninguna persona «podrá ser despedida o su
contrato terminado por razón de su discapacidad», por
manera que las consecuencias se aplican a todas las
modalidades productivas (CSJ STL13024-2017, CC T-1210-
2008, CC T-988-2012, CC T-144-2014, CC T-040-2016).
Entre otras razones, porque la estabilidad no está sometida
a la denominación del vínculo (CC SU-049-2017).
Siendo así, claramente es necesario que la facultad
que tiene el empleador de no permitir la permanencia del
trabajador oficial discapacitado en su empleo contenga una
«dosis mínima de racionalidad o de objetividad, precedida de
motivos creíbles y objetivos, que descarten sesgos
discriminatorios» (CSJ SL2586-2020). Por ello, igual que
sucede con el asalariado particular, se requiere que el
empleador oficial pruebe la objetividad de la decisión de
poner fin al vínculo de trabajo, es decir la imposibilidad de
que el servidor continúe prestando el servicio por el
advenimiento de un motivo insuperable. Desde luego, tal
probanza es «(…) aquella que acredite que la necesidad
empresarial para la que fue contratado el trabajador
desapareció, pues no de otra forma podría justificarse la no
renovación del contrato (…)». En este pronunciamiento, la
Sala consideró:
SCLAJPT-10 V.00
32
Radicación n.° 82459
Por otro lado, al ser el empresario la parte que alega la
terminación del contrato por una causa neutra, tiene, de
acuerdo con el artículo 177 del Código de Procedimiento Civil,
hoy 167 del Código General del Proceso, que probar esa
objetividad, más allá del simple vencimiento del plazo.
(…) En consecuencia, la Corte adoctrina que, en el caso de los
trabajadores con discapacidad contratados a término fijo, es
necesario que la decisión de no prórroga proveniente del
empleador esté fundamentada en la desaparición efectiva de las
actividades y procesos contratados si el trabajador promueve
juicio laboral, el empleador tiene la carga probatoria de
demostrar, de manera suficiente y creíble, que en realidad la
terminación del contrato fue consecuencia de la extinción de la
necesidad empresarial; solo así quedará acreditado que su
decisión de no renovar el contrato de trabajo estuvo desprovista
de una conducta discriminadora. (Ibídem)
En consecuencia, se itera, es claro para la Sala
conforme a la comunicación que dispuso finalizar el
contrato laboral al actor, que no se adujo causa objetiva
para terminarlo, luego de que el trabajador laborara a su
servicio por cerca de 13 años, por lo que se presume que la
desvinculación fue discriminatoria, con la precisión que la
acreditación de la limitación no depende de una prueba en
particular, sino que lo relevante para que opere la
estabilidad laboral reforzada, es que se demuestre la
discapacidad en un grado significativo debidamente
conocido por el empleador, aunado a que no es obstáculo
para ordenar el reintegro que antes de la terminación del
contrato no exista la calificación médica, pues sólo basta
verificar el estado de limitación del trabajador a la
culminación del vínculo.
SCLAJPT-10 V.00
33
Radicación n.° 82459
Así las cosas, se revocará la sentencia apelada; en su
lugar, se accederá a las súplicas de la demanda, se
declarará la ineficacia de la terminación del contrato, con la
precisión de que el derecho a la reinstalación implica, de un
lado, «el restablecimiento de las condiciones de empleo, bajo
la ficción de que el trabajador nunca fue separado del cargo»
(CSJ SL13242-2014), y de otro, el «pago de todos los
salarios y prestaciones sociales dejados de percibir por el
trabajador durante el lapso en que estuvo cesante» (ibídem).
SCLAJPT-10 V.00
34
Radicación n.° 82459
Igualmente, se ha explicado que la ineficacia de la
desvinculación conlleva que las cosas vuelvan al estado en
que se encontraban antes de la finalización del contrato
(CSJ SL636-2020); ello incluye, el estatus de afiliado al
sistema de seguridad social en pensiones, en calidad de
trabajador dependiente de la llamada a juicio, y el pago de
los aportes dejados de sufragar desde el despido ineficaz,
hasta el reintegro, según el cálculo que efectúe la entidad
administradora a la que se encuentre afiliado o se afilie.
Por tanto, se declarará ineficaz la terminación del
contrato informada el 31 de julio de 2014 y se condenará al
Banco Agrario de Colombia SA a reinstalar al trabajador, al
cargo de Subgerente Regional – Regional Cafetera -, y a
pagarle: salarios, prestaciones sociales y demás acreencias
dejadas de sufragar desde aquella fecha, hasta cuando se
produzca efectivamente el reintegro, con base en
$9.430.000 mensuales iniciales, al que aplicará los
incrementos anuales, legales correspondientes al cargo.
También procede el pago de la indemnización por
terminación del contrato en estado de especial protección,
como lo ha dispuesto esta Sala, por ejemplo, en sentencia
CSJ SL6850-2016:
Por último, en torno a la procedencia del reintegro y la
indemnización de 180 días de salario, dicha consecuencia
responde a la constitucionalidad condicionada del artículo 26
de la Ley 361 de 2007, que dispuso la Corte Constitucional en
la sentencia C 531 de 2000, según la cual la referida
disposición es exequible «…bajo el entendido de que el despido
SCLAJPT-10 V.00
35
Radicación n.° 82459
del trabajador de su empleo o terminación del contrato de
trabajo por razón de su limitación, sin la autorización de la
oficina de Trabajo, no produce efectos jurídicos y sólo es eficaz
en la medida en que se obtenga la respectiva autorización. En
caso de que el empleador contravenga esa disposición, deberá
asumir además de la ineficacia jurídica de la actuación, el pago
de la respectiva indemnización sancionatoria.»
En ese sentido, por los 180 días de salario, la
convocada al juicio pagará $56.580.000.
Las condenas aquí impartidas deberán indexarse a la
fecha de pago efectivo, dada la pérdida de poder adquisitivo
del peso colombiano y, el derecho del actor a recibir el valor
real debido. Si bien es cierto que la actualización del valor
del dinero no fue solicitada en la demanda, «también lo es
que, pese a ello, su imposición oficiosa es perfectamente
viable porque la indexación no comporta una condena
adicional a la solicitada», sino que más bien «garantiza el
pago completo e íntegro de la obligación» (CSJ SL359-2021).
Tal indexación deberá calcularse desde la fecha de
exigibilidad de cada derecho hasta la fecha efectiva de pago
de las condenas salariales, prestacionales e indemnizatorias
aquí impartidas conforme a la siguiente fórmula:
VA = VH x IPC Final
IPC Inicial
De donde:
VA = IBL o valor actualizado
VH = Valor histórico que corresponde a cada una de las sumas
a indexar
IPC Final = Índice de Precios al Consumidor de la última
anualidad en la fecha de pago.
SCLAJPT-10 V.00
36
Radicación n.° 82459
IPC Inicial = Índice de Precios al Consumidor de la última
anualidad en la fecha de causación de cada derecho a indexar.
De la suma que pague la demandada con ocasión del
reintegro y la indemnización especial de 180 días, procede
autorizar el descuento de los valores pagados en la
liquidación definitiva realizada al actor que perdieron su
causa, conforme al folio 186 del proceso, que se concretan
a, lo sufragado por auxilio de cesantía y sus intereses (CSJ
SL, 6 jul. 2011, rad. 40310).
La excepción de prescripción está llamada al fracaso
pues la demanda se presentó el 24 de junio de 2015 (f.°
117), dentro de los tres años siguientes a la finalización del
contrato de trabajo, que ocurrió el 31 de julio de 2014 (f.°
185).
Consecuente con lo que viene de analizarse, se
declararán no probadas las excepciones propuestas.
Costas en ambas instancias a cargo de la demandada.
X. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de
Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia,
en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA
la sentencia proferida el 7 de febrero de 2018, por la Sala
Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Bogotá DC, en el proceso que promovió HERNANDO
SCLAJPT-10 V.00
37
Radicación n.° 82459
ALZATE HURTADO contra BANCO AGRARIO DE
COLOMBIA SA en cuanto confirmó la absolución de primer
grado.
En sede de instancia, RESUELVE: REVOCAR la
sentencia proferida el 17 de julio de 2017, por el Juzgado
Veintidós Laboral del Circuito de Bogotá DC, para en su
lugar:
PRIMERO: Declarar ineficaz la terminación del
contrato por expiración del plazo presuntivo comunicada
por el Banco Agrario de Colombia SA, al trabajador el 29 de
julio de 2014.
SCLAJPT-10 V.00
38
Radicación n.° 82459
SEGUNDO: Condenar al Banco Agrario de Colombia
SA a reinstalar a Hernando Alzate Hurtado al cargo de
Subgerente Regional – Regional Cafetera -, que ocupaba al
momento del retiro.
TERCERO: Condenar al Banco Agrario de Colombia
SA a sufragar, a Hernando Alzate Hurtado, debidamente
indexadas a la fecha de su pago, con la fórmula indicada en
la parte considerativa, las siguientes acreencias:
a) Salarios dejados de percibir en cuantía mensual
inicial de $9.430.000, al que aplicará los
incrementos anuales, legales correspondientes al
cargo.
b) Las prestaciones sociales y demás acreencias
legales dejadas de percibir, desde fecha del retiro
declarado ineficaz, hasta cuando se produzca
efectivamente su reinstalación, calculadas con base
en un salario inicial de $9.430.000, al que aplicará
los incrementos anuales legales correspondientes al
cargo.
c) $56.580.000, a título de indemnización especial por
despido en estado de discapacidad.
CUARTO: Autorizar a la demandada para descontar de
la suma que debe pagar por acreencias laborales y por la
indemnización especial de 180 días, los valores sufragados
SCLAJPT-10 V.00
39
Radicación n.° 82459
en la liquidación definitiva por concepto de auxilio de
cesantía y sus intereses.
QUINTO: Condenar al Banco Agrario de Colombia SA
a pagar a la administradora de fondos de pensiones, a la
que esté o estuvo afiliado el actor, los aportes dejados de
sufragar desde su desvinculación ineficaz, hasta que sea
efectivamente reintegrado, de conformidad con el cálculo
que efectúe la entidad Administradora correspondiente.
SEXTO: Se declaran no probadas las excepciones
propuestas por la demandada.
Costas como se dijo.
Cópiese, notifíquese, publíquese, cúmplase y
devuélvase el expediente al Tribunal de origen.
No firma por ausencia justificada
DONALD JOSÉ DIX PONNEFZ
JIMENA ISABEL GODOY FAJARDO
SCLAJPT-10 V.00
40
Radicación n.° 82459
JORGE PRADA SÁNCHEZ
SCLAJPT-10 V.00
41