Historia y Autonomía de Andalucía
Temas abordados
Historia y Autonomía de Andalucía
Temas abordados
Andalucía, a lo largo de su historia, ha forjado una robusta y sólida identidad que le confiere un carácter
singular como pueblo, asentado desde épocas milenarias en un ámbito geográfico diferenciado, espacio de
encuentro y de diálogo entre civilizaciones diversas. Nuestro valioso patrimonio social y cultural es parte
esencial de España, en la que andaluces y andaluzas nos reconocemos, compartiendo un mismo proyecto
basado en los valores de justicia, libertad y seguridad, consagrados en la Constitución de 1978, baluarte de
los derechos y libertades de todos los pueblos de España.
Andalucía ha compilado un rico acervo cultural por la confluencia de una multiplicidad de pueblos y de
civilizaciones, dando sobrado ejemplo de mestizaje humano a través de los siglos.
La interculturalidad de prácticas, hábitos y modos de vida se ha expresado a lo largo del tiempo sobre una
unidad de fondo que acrisola una pluralidad histórica, y se manifiesta en un patrimonio cultural tangible e
intangible, dinámico y cambiante, popular y culto, único entre las culturas del mundo.
Esta síntesis perfila una personalidad andaluza construida sobre valores universales, nunca excluyentes. Y
es que Andalucía, asentada en el sur de la península ibérica, es un territorio de gran diversidad paisajística,
con importantes cadenas montañosas y con gran parte de su territorio articulado en torno y a lo largo del
río Guadalquivir, que abierta al Mediterráneo y al Atlántico por una dilatada fachada marítima, constituye
un nexo de unión entre Europa y el continente africano. Un espacio de frontera que ha facilitado contactos
y diálogos entre norte y sur, entre los arcos mediterráneo y atlántico, y donde se ha configurado como hecho
diferencial un sistema urbano medido en clave humana.
Estos rasgos, entre otros, no son sólo sedimentos de la tradición, sino que constituyen una vía de expansión
de la cultura andaluza en España y el mundo y una aportación contemporánea a las culturas globales. El
pueblo andaluz es heredero, por tanto, de un vasto cimiento de civilización que Andalucía puede y debe
aportar a la sociedad contemporánea, sobre la base de los principios irrenunciables de igualdad, democracia
y convivencia pacífica y justa.
Durante la II República el movimiento autonomista cobra un nuevo impulso. En 1933 las Juntas Liberalistas
de Andalucía aprueban el himno andaluz, se forma en Sevilla la Pro‐Junta Regional Andaluza y se proyecta
un Estatuto. Tres años más tarde, la Guerra Civil rompe el camino de la autonomía al imposibilitar la tramita‐
ción parlamentaria de un Estatuto ya en ciernes.
Esta vocación de las Juntas Liberalistas lideradas por Blas Infante por la consecución del autogobierno, por
alcanzar una Andalucía libre y solidaria en el marco de la unidad de los pueblos de España, por reivindicar
el derecho a la autonomía y la posibilidad de decidir su futuro, emergió años más tarde con más fuerza y
respaldo popular.
Andalucía ha sido la única Comunidad que ha tenido una fuente de legitimidad específica en su vía de acceso
a la autonomía, expresada en las urnas mediante referéndum, lo que le otorga una identidad propia y una
posición incontestable en la configuración territorial del Estado.
El Manifiesto andalucista de Córdoba describió a Andalucía como realidad nacional en 1919, cuyo espíritu
los andaluces encauzaron plenamente a través del proceso de autogobierno recogido en nuestra Carta
Magna. En 1978 los andaluces dieron un amplio respaldo al consenso constitucional. Hoy, la Constitución,
en su artículo 2, reconoce a Andalucía como una nacionalidad en el marco de la unidad indisoluble de la
nación española.
La Junta preautonómica de Andalucía se constituyó en abril de 1978. Una vez aprobada la Constitución
surgieron fuertes discrepancias entre el Gobierno de UCD y la Junta a la hora de decidir la vía para la autono‐
mía definitiva. Finalmente Andalucía accedió por la vía del art. 151, aunque el Gobierno de UCD pretendió
que lo hiciera a través del art. 143, en contra de los líderes políticos, diputaciones y municipios regionales.
El 4 de diciembre de 1977 fue una fecha emblemática en el proceso autonómico: un millón y medio de
andaluces se echaron a la calle para pedir, de forma pacífica, la autonomía.
Aunque el acceso por la vía rápida del art. 151 estaba pensado para Cataluña, el País Vasco y Galicia, cual‐
quier región podía acceder por esta vía rápida si la iniciativa era aprobada en referéndum por la mayoría
absoluta del censo electoral de todas las provincias de dicha región. Este fue el objetivo del referéndum
andaluz del 28 de febrero de 1980.
Tras las elecciones municipales de abril de 1978 fue tomando cuerpo la iniciativa autonómica. Por fin se
convocó el referéndum para el 28 de febrero de 1980 en que los andaluces debían decidir si preferían la vía
rápida del art. 151 o la del art. 143. En todas las provincias se votó mayoritariamente la vía del 151, excepto
Almería donde no se alcanzó la mayoría absoluta, debido al alto abstencionismo,
El índice de participación fue superior al del resto de los comicios de las nacionalidades históricas, pero el
resultado negativo de Almería obligó a una negociación con el Gobierno de UCD que al fin aceptó la voluntad
mayoritaria de los andaluces y permitió el acceso por la vía del 151, incorporando a Almería al proceso
autonómico.
Posteriormente, el 20 de octubre de 1981 se sometió a referéndum el texto definitivo del Estatuto de Autono‐
mía de Andalucía que fue aprobado mayoritariamente por los andaluces. El 89,3% de los votantes lo hicieron
a favor del proyecto (aunque la abstención fue alta, del 46%).
El Estatuto de Autonomía para Andalucía se aprobó mediante Ley Orgánica 6/1981, de 30 de diciembre,
vigente hasta su modificación y nueva redacción otorgada mediante Ley Orgánica 2/2007, de 19 de marzo,
de reforma del Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Hoy, los argumentos que construyen la convivencia de los andaluces y andaluzas y los anhelos de éstos nacen
de un nuevo proyecto histórico que debe permitirnos afrontar con garantías los retos de un tiempo nuevo,
definido por los profundos cambios geopolíticos, económicos, culturales y tecnológicos ocurridos en el
mundo y por la posición de España en el contexto internacional. Si durante el último cuarto de siglo se han
producido transformaciones intensas en el mundo, estos cambios han sido particularmente acentuados en
Andalucía, donde en ese periodo hemos pasado del subdesarrollo económico y cultural a un panorama
similar al de las sociedades más avanzadas, como ejemplifica la inversión de nuestros flujos migratorios.
Después de casi tres décadas de ejemplar funcionamiento, resulta evidente que el Estado de las Autonomías
implantado por la Constitución de 1978 ha producido en estos años un rápido y eficaz proceso de descentra‐
lización. Ahora bien, transcurrida esta fructífera etapa de experiencia autonómica se hacen necesarias
reformas que modernicen el modelo territorial.
Reformas para profundizar el autogobierno, extrayendo todas las posibilidades descentralizadoras que
ofrece la Constitución para aproximar la Administración a la ciudadanía. Reformas que al mismo tiempo
desarrollen y perfeccionen los mecanismos de cohesión territorial, solidaridad y cooperación institucional.
Se trata, pues, de un proceso de modernización del Estado de las Autonomías que sólo es posible desde una
visión global y plural de España que Andalucía siempre ha tenido.
Hoy, como ayer, partimos de un principio básico, el que planteó Andalucía hace 25 años y que mantiene
plenamente su vigencia: Igualdad no significa uniformidad. En España existen singularidades y hechos
El grado de desarrollo económico, social y cultural de Andalucía ha sido posible gracias al Estatuto de
Autonomía. Un texto que ha favorecido la convivencia armónica, el desarrollo político, social y económico
de esta tierra y la recuperación de la autoestima de un pueblo que hoy tiene voz propia en el Estado de las
Autonomías, tal y como establece la Constitución Española de 1978.
Se trata, en definitiva, de conseguir un Estatuto para el siglo XXI, un instrumento jurídico que impulse el
bienestar, la igualdad y la justicia social, dentro del marco de cohesión y solidaridad que establece la Consti‐
tución.
Y este Estatuto para el siglo XXI se plasmó en la Ley Orgánica 2/2007, de 19 de marzo, de reforma del
Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Preámbulo
• TÍTULO PRELIMINAR
• TÍTULO I. Derechos sociales, deberes y políticas públicas
CAPÍTULO I. Economía
CAPÍTULO II. Empleo y relaciones laborales
CAPÍTULO III. Hacienda de la Comunidad Autónoma
El contenido básico del Estatuto de Estatuto de Autonomía para Andalucía se contiene en su Título Prelimi‐
nar, donde se expresan sus principios generales.
Andalucía.‐ Andalucía, como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que recono‐
ce la Constitución, se constituye en Comunidad Autónoma en el marco de la unidad de la nación española
y conforme al artículo 2 de la Constitución.
La Unión Europea es ámbito de referencia de la Comunidad Autónoma, que asume sus valores y vela por
el cumplimiento de sus objetivos y por el respeto de los derechos de los ciudadanos europeos.
Territorio.‐ El territorio de Andalucía comprende el de los municipios de las provincias de Almería, Cádiz,
Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla.
Símbolos.‐ La bandera de Andalucía es la tradicional formada por tres franjas horizontales ‐verde, blanca y
verde‐ de igual anchura, tal como fue aprobada en la Asamblea de Ronda de 1918.
Andalucía tiene escudo propio, aprobado por ley de su Parlamento, en el que figura la leyenda «Andalucía
por sí, para España y la Humanidad», teniendo en cuenta el acuerdo adoptado por la Asamblea de Ronda
de 1918.
Andalucía tiene himno propio, aprobado por ley de su Parlamento, de acuerdo con lo publicado por la
Junta Liberalista de Andalucía en 1933.
La protección que corresponde a los símbolos de Andalucía será la misma que corresponda a los demás
símbolos del Estado.
Capitalidad y sedes.‐ La capital de Andalucía es la ciudad de Sevilla, sede del Parlamento, de la Presidencia
de la Junta y del Consejo de Gobierno, sin perjuicio de que estas instituciones puedan celebrar sesiones
en otros lugares de Andalucía de acuerdo con lo que establezcan, respectivamente, el Reglamento del
Parlamento y la ley.
La sede del Tribunal Superior de Justicia es la ciudad de Granada, sin perjuicio de que algunas Salas
puedan ubicarse en otras ciudades de la Comunidad Autónoma.
Por ley del Parlamento andaluz se podrán establecer sedes de organismos o instituciones de la Comuni‐
dad Autónoma en distintas ciudades de Andalucía, salvo aquellas sedes establecidas en este Estatuto.
Condición de andaluz o andaluza.‐ A los efectos del presente Estatuto, gozan de la condición política de
andaluces o andaluzas los ciudadanos españoles que, de acuerdo con las leyes generales del Estado,
tengan vecindad administrativa en cualquiera de los municipios de Andalucía.
Como andaluces y andaluzas, gozan de los derechos políticos definidos en este Estatuto los ciudadanos
españoles residentes en el extranjero que hayan tenido la última vecindad administrativa en Andalucía
y acrediten esta condición en el correspondiente Consulado de España. Gozarán también de estos
derechos sus descendientes inscritos como españoles, si así lo solicitan, en la forma que determine la ley
del Estado.
Andaluces y andaluzas en el exterior.‐ Los andaluces y andaluzas en el exterior y las comunidades andaluzas
asentadas fuera de Andalucía, como tales, tendrán derecho a participar en la vida del pueblo andaluz y
a compartirla, en los términos que, en cada caso, establezcan las leyes. Asimismo, las citadas comunida‐
des podrán solicitar el reconocimiento de la identidad andaluza, con los efectos que dispongan las leyes.
A efectos de fomentar y fortalecer los vínculos con los andaluces y andaluzas, así como con las comunida‐
des andaluzas en el exterior, prestarles la asistencia y garantizarles el ejercicio y defensa de sus derechos
e intereses, la Comunidad Autónoma podrá, según corresponda, formalizar acuerdos con las instituciones
públicas y privadas de los territorios y países donde se encuentren, o instar del Estado la suscripción de
tratados internacionales sobre estas materias.
Eficacia territorial de las normas autonómicas.‐ Las leyes y normas emanadas de las instituciones de autogo‐
bierno de Andalucía tendrán eficacia en su territorio. Podrán tener eficacia extraterritorial cuando así
se deduzca de su naturaleza y en el marco del ordenamiento constitucional.
Derecho propio de Andalucía.‐ El derecho propio de Andalucía está constituido por las leyes y normas
reguladoras de las materias sobre las que la Comunidad Autónoma ostenta competencias.
Derechos.‐ Todas las personas en Andalucía gozan como mínimo de los derechos reconocidos en la Declara‐
ción Universal de Derechos Humanos y demás instrumentos europeos e internacionales de protección
de los mismos ratificados por España, en particular en los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y
Políticos y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; en el Convenio Europeo para la Protección de
los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y en la Carta Social Europea.
La Comunidad Autónoma garantiza el pleno respeto a las minorías que residan en su territorio.
La Comunidad Autónoma propiciará la efectiva igualdad del hombre y de la mujer andaluces, promovien‐
do la democracia paritaria y la plena incorporación de aquélla en la vida social, superando cualquier
discriminación laboral, cultural, económica, política o social.
Para todo ello, la Comunidad Autónoma, en defensa del interés general, ejercerá sus poderes con los
siguientes objetivos básicos:
1º) La consecución del pleno empleo estable y de calidad en todos los sectores de la producción, con
singular incidencia en la salvaguarda de la seguridad y salud laboral, la conciliación de la vida familiar
y laboral y la especial garantía de puestos de trabajo para las mujeres y las jóvenes generaciones de
andaluces.
4º) La defensa, promoción, estudio y prestigio de la modalidad lingüística andaluza en todas sus
variedades.
6º) La creación de las condiciones indispensables para hacer posible el retorno de los andaluces en
el exterior que lo deseen y para que contribuyan con su trabajo al bienestar colectivo del pueblo
andaluz.
7º) La mejora de la calidad de vida de los andaluces y andaluzas, mediante la protección de la natura‐
leza y del medio ambiente, la adecuada gestión del agua y la solidaridad interterritorial en su uso y
distribución, junto con el desarrollo de los equipamientos sociales, educativos, culturales y sanitarios,
así como la dotación de infraestructuras modernas.
9º) La convergencia con el resto del Estado y de la Unión Europea, promoviendo y manteniendo las
necesarias relaciones de colaboración con el Estado y las demás Comunidades y Ciudades Autónomas,
y propiciando la defensa de los intereses andaluces ante la Unión Europea.
10º) La realización de un eficaz sistema de comunicaciones que potencie los intercambios humanos,
culturales y económicos, en especial mediante un sistema de vías de alta capacidad y a través de una
red ferroviaria de alta velocidad.
13º) La modernización, la planificación y el desarrollo integral del medio rural en el marco de una
política de reforma agraria, favorecedora del crecimiento, el pleno empleo, el desarrollo de las
estructuras agrarias y la corrección de los desequilibrios territoriales, en el marco de la política
agraria comunitaria y que impulse la competitividad de nuestra agricultura en el ámbito europeo e
internacional.
18º) La expresión del pluralismo político, social y cultural de Andalucía a través de todos los medios
de comunicación.
20º) El diálogo y la concertación social, reconociendo la función relevante que para ello cumplen las
organizaciones sindicales y empresariales más representativas de Andalucía.
21º) La promoción de las condiciones necesarias para la plena integración de las minorías y, en
especial, de la comunidad gitana para su plena incorporación social.
23º) La cooperación internacional con el objetivo de contribuir al desarrollo solidario de los pueblos.
24º) Los poderes públicos velarán por la salvaguarda, conocimiento y difusión de la historia de la
lucha del pueblo andaluz por sus derechos y libertades.
Los poderes públicos de la Comunidad Autónoma de Andalucía adoptarán las medidas adecuadas para
alcanzar los objetivos señalados, especialmente mediante el impulso de la legislación pertinente, la
garantía de una financiación suficiente y la eficacia y eficiencia de las actuaciones administrativas.
Promoción de los valores democráticos y ciudadanos.‐ Los poderes públicos de Andalucía promoverán el
desarrollo de una conciencia ciudadana y democrática plena, fundamentada en los valores constituciona‐
les y en los principios y objetivos establecidos en este Estatuto como señas de identidad propias de la
Comunidad Autónoma. Con esta finalidad se adoptarán las medidas precisas para la enseñanza y el
conocimiento de la Constitución y el Estatuto de Autonomía.
3) Competencias ejecutivas, que comprenden la función ejecutiva que incluye la potestad de organi‐
zación de su propia administración y, en general, aquellas funciones y actividades que el ordenamien‐
to atribuye a la Administración Pública y, cuando proceda, la aprobación de disposiciones reglamenta‐
rias para la ejecución de la normativa del Estado.
4) Competencias en relación con la aplicación del derecho comunitario, que comprenden el desarrollo
y la ejecución de la normativa de la Unión Europea cuando afecte al ámbito de las competencias de
la Comunidad Autónoma.
La Comunidad Autónoma, cuando así se acuerde con el Estado, podrá ejercer actividades de inspección
y sanción respecto a materias de competencia estatal, en los términos que se establezcan mediante
convenio o acuerdo.
Alcance territorial y efectos de las competencias.‐ El ejercicio de las competencias autonómicas desplegará
su eficacia en el territorio de Andalucía, excepto los supuestos a que hacen referencia expresamente el
presente Estatuto y otras disposiciones legales del Estado que establecen la eficacia jurídica extraterrito‐
rial de las disposiciones y los actos de la Junta de Andalucía.
La Comunidad Autónoma, en los casos en que el objeto de sus competencias tiene un alcance territorial
superior al del territorio de Andalucía, ejerce sus competencias sobre la parte de este objeto situada en
su territorio, sin perjuicio de los instrumentos de colaboración que se establezcan con otros entes
territoriales o, subsidiariamente, de la coordinación por el Estado de las Comunidades Autónomas
afectadas.
En el caso de las competencias exclusivas, la Comunidad Autónoma especificará los objetivos a los que
se destinen las subvenciones territorializables de la Administración central y las de la Unión Europea,
así como la regulación de las condiciones de otorgamiento y la gestión de su tramitación y concesión. En
las competencias compartidas, la Comunidad Autónoma precisará los objetivos de las subvenciones
territorializables de la Administración central y de la Unión Europea, completando las condiciones de
otorgamiento, y asumiendo toda la gestión incluyendo la tramitación y la concesión. En las competencias
ejecutivas, corresponderá a la Comunidad Autónoma la gestión de las subvenciones territorializables,
que incluye su tramitación y concesión.
La Comunidad Autónoma participa, en los términos que fije el Estado, en la determinación del carácter
no territorializable de las subvenciones estatales y comunitarias y en su gestión y tramitación.
• Instituciones de autogobierno.
• Energía y minas.
• Agua.
• Educación.
• Universidades.
• Actividad económica.
• Organización territorial.
• Régimen local.
• Inmigración.
• Transportes y comunicaciones.
• Policía autonómica.
• Cultura y patrimonio.
• Publicidad.
• Turismo.
• Políticas de género.
• Políticas de juventud
• Consultas populares.
• Administración de Justicia.
• Juego.
Las competencias anteriores están reguladas en el Estatuto de Autonomía en los términos siguientes.
2ª) Normas y procedimientos electorales para su constitución, en el marco del régimen electoral
general.
2ª) Los bienes de dominio público y patrimoniales cuya titularidad corresponde a la Comunidad
Autónoma, así como las servidumbres públicas en materia de su competencia, en el marco del régi‐
men general del dominio público.
3ª) Las potestades de control, inspección y sanción en los ámbitos materiales de competencia de la
Comunidad Autónoma, en lo no afectado por el artículo 149.1.18ª) de la Constitución.
b) Establecer criterios de valoración de los bienes expropiados según la naturaleza y la función social
que tengan que cumplir, de acuerdo con la legislación estatal.
c) Crear y regular un órgano propio para la determinación del justiprecio y fijar su procedimiento.
La Comunidad Autónoma ostenta facultades para incorporar a su legislación aquellas figuras jurídi‐
co‐privadas que fueran necesarias para el ejercicio de sus competencias, sin perjuicio de lo dispuesto en
el artículo 149.1.6ª) y 8ª) de la Constitución.
Corresponde a la Comunidad Autónoma la competencia exclusiva de acuerdo con las bases y la ordena‐
ción de la actuación económica general, y en los términos de lo dispuesto en los artículos 38, 131 y
149.1.11ª),13ª), 16ª), 20ª) y 23ª) de la Constitución, sobre las siguientes materias:
b) Ordenación del sector pesquero andaluz, en particular en lo relativo a las condiciones profesiona‐
les para el ejercicio de la pesca, construcción, seguridad y registro de barcos, lonjas de contratación,
y la formación, promoción y protección social de los pescadores y trabajadores de la pesca. Investiga‐
ción, innovación, desarrollo y transferencia tecnológica y formación pesquera.
Corresponde a Andalucía la gestión de las tierras públicas de titularidad estatal, en los supuestos que fije
el Estado y de acuerdo con los protocolos que se establezcan.
La Junta de Andalucía participa en la regulación y planificación de ámbito estatal del sector de la energía
que afecte al territorio de Andalucía a través de los órganos y procedimientos multilaterales de colabo‐
ración.
Agua.‐ En materia de aguas que transcurran íntegramente por Andalucía le corresponde a la Comunidad
Autónoma de Andalucía la competencia exclusiva sobre:
a) Recursos y aprovechamientos hidráulicos, canales y regadíos, cuando las aguas transcurran por
Andalucía. Aguas subterráneas cuando su aprovechamiento no afecte a otro territorio.
c) La participación de los usuarios, la garantía del suministro, la regulación parcelaria y las obras de
transformación, modernización y consolidación de regadíos y para el ahorro y uso eficiente del agua.
h) El régimen retributivo del personal docente e investigador contratado de las universidades públi‐
cas y el establecimiento de las retribuciones adicionales del personal docente funcionario.
c) La adscripción de centros docentes públicos o privados para impartir títulos universitarios oficiales
y la creación, la modificación y la supresión de centros universitarios en universidades públicas, así
como el reconocimiento de estos centros en universidades privadas y la implantación y la supresión
de enseñanzas.
c) La regulación y gestión de las becas y de las ayudas convocadas y financiadas por la Junta de
Andalucía.
Los criterios de colaboración entre el Estado y la Junta de Andalucía en materia de política de investiga‐
ción, desarrollo e innovación se fijarán en el marco de lo establecido en el Título IX. Igualmente la Junta
de Andalucía participará en la fijación de la voluntad del Estado respecto de las políticas que afecten a
esta materia en el ámbito de la Unión Europea y en otros organismos e instituciones internacionales.
Salud, sanidad y farmacia.‐ Corresponde a la Comunidad Autónoma la competencia exclusiva sobre organi‐
zación, funcionamiento interno, evaluación, inspección y control de centros, servicios y establecimientos
sanitarios, así como en el marco del artículo 149.1.16ª) de la Constitución la ordenación farmacéutica.
Igualmente le corresponde la investigación con fines terapéuticos, sin perjuicio de la coordinación
general del Estado sobre esta materia.
Asimismo, corresponde a la Comunidad Autónoma la competencia sobre las condiciones de los edificios
para la instalación de infraestructuras comunes de telecomunicaciones, radiodifusión, telefonía básica
y otros servicios por cable, respetando la legislación del Estado en materia de telecomunicaciones.
La calificación de interés general del Estado respecto de obras públicas titularidad de la Comunidad
Autónoma requerirá informe previo de la misma y se ejecutarán, en todo caso, mediante convenio de
colaboración.
b) Vías pecuarias.
g) Prevención ambiental.
1º) La ordenación administrativa de la actividad comercial, incluidos las ferias y mercados interiores;
la regulación de los calendarios y horarios comerciales, respetando en su ejercicio el principio consti‐
tucional de unidad de mercado y la ordenación general de la economía; el desarrollo de las condicio‐
nes y la especificación de los requisitos administrativos necesarios para ejercer la actividad comer‐
cial; la regulación administrativa de todas las modalidades de venta y formas de prestación de la
actividad comercial; la clasificación y la planificación territorial de los equipamientos comerciales,
incluido el establecimiento y la autorización de grandes superficies comerciales; el establecimiento
y la ejecución de las normas y los estándares de calidad relacionados con la actividad comercial; la
adopción de medidas de policía administrativa con relación a la disciplina de mercado, y la ordena‐
ción administrativa del comercio interior, por cualquier medio, incluido el electrónico, sin perjuicio
en este último caso de lo previsto en la legislación del Estado.
2º) Régimen de las nuevas tecnologías relacionadas con la sociedad de la información y del conoci‐
miento, en el marco de la legislación del Estado.
5º) Promoción de la competencia en los mercados respecto de las actividades económicas que se
realizan principalmente en Andalucía y el establecimiento y regulación de un órgano independiente
de defensa de la competencia.
La Comunidad Autónoma de Andalucía asume competencias exclusivas de acuerdo con las bases y la
ordenación de la actuación económica general, y en los términos de lo dispuesto en los artículos 38, 131
y 149.1.11ª) y 13ª) de la Constitución, sobre las siguientes materias:
2º) Sector público económico de la Comunidad Autónoma, en cuanto no está contemplado por otras
normas de este Estatuto.
3º) Industria, salvo las competencias del Estado por razones de seguridad, sanitarias o de interés de
la Defensa.
4º) Defensa de los derechos de los consumidores, la regulación de los procedimientos de mediación,
información y educación en el consumo y la aplicación de reclamaciones.
c) La gestión de los planes, incluyendo los fondos y los recursos de origen estatal destinados al
fomento de la actividad económica, en los términos que se acuerden con el Estado mediante convenio.
1º) Reserva al sector público de recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolios,
e intervención de empresas cuando lo exija el interés general.
5º) Defensa de la competencia en el desarrollo de las actividades económicas que alteren o puedan
alterar la libre competencia del mercado en un ámbito que no supere el territorio de Andalucía, incluidas
la inspección y la ejecución del régimen sancionador.
b) La creación, la supresión y la alteración de los términos de los entes locales y las comarcas que
puedan constituirse, así como denominación y símbolos.
a) Las relaciones entre las instituciones de la Junta de Andalucía y los entes locales, así como las
técnicas de organización y de relación para la cooperación y la colaboración entre los entes locales
y entre éstos y la Administración de la Comunidad Autónoma, incluyendo las distintas formas asocia‐
tivas mancomunales, convencionales y consorciales.
b) La determinación de las competencias y de las potestades propias de los municipios y de los demás
entes locales, en los ámbitos especificados en el Título III.
d) La determinación de los órganos de gobierno de los entes locales creados por la Junta de Andalucía,
el funcionamiento y el régimen de adopción de acuerdos de todos estos órganos y de las relaciones
entre ellos.
f) La regulación del régimen electoral de los entes locales creados por la Junta de Andalucía, con la
excepción de los constitucionalmente garantizados.
a) La regulación, ordenación y gestión de servicios sociales, las prestaciones técnicas y las prestacio‐
nes económicas con finalidad asistencial o complementarias de otros sistemas de protección pública.
1º) Las políticas activas de empleo, que comprenderán la formación de los demandantes de empleo
y de los trabajadores en activo, así como la gestión de las subvenciones correspondientes; la interme‐
diación laboral y el fomento del empleo.
7º) La potestad sancionadora de las infracciones del orden social en el ámbito de sus competencias.
8º) El control de legalidad y, si procede, el registro posterior de los convenios colectivos de trabajo
en el ámbito territorial de Andalucía.
Corresponde a la Junta de Andalucía la competencia ejecutiva sobre la función pública inspectora en todo
lo previsto en el apartado anterior. A tal efecto, los funcionarios de los cuerpos que realicen dicha función
dependerán orgánica y funcionalmente de la Junta de Andalucía. A través de los mecanismos de coopera‐
ción previstos en el presente Estatuto se establecerán las fórmulas de garantía del ejercicio eficaz de la
función inspectora en el ámbito social, ejerciéndose las competencias del Estado y de la Junta de Andalu‐
cía de forma coordinada, conforme a los Planes de actuación que se determinen a través de los indicados
mecanismos.
1ª) Red viaria de Andalucía, integrada por ferrocarriles, carreteras y caminos, y cualquier otra vía
cuyo itinerario se desarrolle íntegramente en territorio andaluz.
3ª) Transportes terrestres de personas y mercancías por carretera, ferrocarril, cable o cualquier otro
medio cuyo itinerario se desarrolle íntegramente en territorio andaluz, con independencia de la
titularidad de la infraestructura sobre la que se desarrolle.
4ª) Centros de transporte, logística y distribución localizados en Andalucía, así como sobre los
operadores de las actividades vinculadas a la organización del transporte, la logística y la distribución
localizadas en Andalucía.
5ª) Puertos de refugio, puertos y aeropuertos deportivos y, en general, puertos, aeropuertos y heli‐
puertos y demás infraestructuras de transporte en el territorio de Andalucía que no tengan la califi‐
cación legal de interés general del Estado.
1ª) Puertos y aeropuertos con calificación de interés general, cuando el Estado no se reserve su
gestión directa.
2ª) Ordenación del transporte de mercancías y personas que tengan su origen y destino dentro del
territorio de la Comunidad Autónoma, cualquiera que sea el titular de la infraestructura.
La Comunidad Autónoma participa en los organismos de ámbito suprautonómico que ejercen funciones
sobre las infraestructuras de transporte situadas en Andalucía que son de titularidad estatal, en los
términos previstos en la legislación del Estado.
La Comunidad Autónoma emitirá informe previo sobre la calificación de interés general de un puerto,
aeropuerto u otra infraestructura de transporte situada en Andalucía en cuya gestión podrá participar,
o asumirla, de acuerdo con lo previsto en las leyes. En el caso de que se trate de una infraestructura de
titularidad de la Comunidad Autónoma, se requerirá informe previo de ésta, y se ejecutará mediante
convenio de colaboración.
La integración de líneas o servicios de transporte que transcurran íntegramente por Andalucía en líneas
o servicios de ámbito superior requiere el informe previo de la Junta de Andalucía.
Se creará la Junta de Seguridad que, con representación paritaria del Gobierno y de la Junta de Andalucía,
coordinará las políticas de seguridad y la actuación de la Policía autónoma con los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado.
La Comunidad Autónoma participa en la ejecución en materia de seguridad nuclear en los términos que
establezcan las leyes y en los convenios que al respecto se suscriban.
La Comunidad Autónoma asume competencias ejecutivas sobre los museos, bibliotecas, archivos y otras
colecciones de naturaleza análoga de titularidad estatal situados en su territorio cuya gestión no se
reserve el Estado, lo que comprende, en todo caso, la regulación del funcionamiento, la organización y
el régimen de su personal.
1º) Protección del patrimonio histórico, artístico, monumental, arqueológico y científico, sin perjuicio
de lo que dispone el artículo 149.1.28ª) de la Constitución.
2º) Archivos, museos, bibliotecas y demás colecciones de naturaleza análoga que no sean de titulari‐
dad estatal. Conservatorios de música y danza y centros dramáticos y de bellas artes de interés para
la Comunidad Autónoma.
La Junta de Andalucía colaborará con el Estado a través de los cauces que se establezcan de mutuo
acuerdo para la gestión eficaz de los fondos del Archivo de Indias y de la Real Chancillería.
Las actuaciones estatales relacionadas con la proyección internacional de la cultura andaluza se desarro‐
llarán en el marco de los instrumentos de colaboración y cooperación.
La Comunidad Autónoma de Andalucía podrá crear y mantener todos los medios de comunicación social
necesarios para el cumplimiento de sus fines.
b) La planificación y ejecución de normas y planes en materia de políticas para la mujer, así como el
establecimiento de acciones positivas para erradicar la discriminación por razón de sexo.
Cajas de ahorro, entidades de crédito, bancos, seguros y mutualidades no integradas en el sistema de Seguri‐
dad Social.‐ Corresponde a la Comunidad Autónoma en materia de cajas de ahorro con domicilio en
Andalucía, cajas rurales y entidades cooperativas de crédito, la competencia exclusiva sobre la regulación
de su organización, sin perjuicio de lo establecido en los artículos 149.1.11ª) y 149.1.13ª) de la Constitu‐
ción. Esta competencia incluye, en todo caso:
a) La determinación de sus órganos rectores y de la forma en que los distintos intereses sociales
deben estar representados.
d) El ejercicio de las potestades administrativas con relación a las fundaciones que se creen.
e) La regulación de las agrupaciones de cajas de ahorro con sede social en Andalucía y de las restantes
entidades a las que se refiere este apartado.
Corresponde a la Comunidad Autónoma, en materia de cajas de ahorro con domicilio en Andalucía, cajas
rurales y entidades cooperativas de crédito, la competencia compartida sobre la actividad financiera, de
acuerdo con los principios, reglas y estándares mínimos que establezcan las bases estatales, que incluye,
en todo caso, la regulación de la distribución de los excedentes y de la obra social de las cajas. Asimismo,
la Comunidad Autónoma de Andalucía efectuará el seguimiento del proceso de emisión y distribución
de cuotas participativas, exceptuando los aspectos relativos al régimen de ofertas públicas de ventas o
suscripción de valores y admisión a negociación, a la estabilidad financiera y a la solvencia.
Corresponde a la Comunidad Autónoma, en materia de cajas de ahorro con domicilio en Andalucía, cajas
rurales y entidades cooperativas de crédito, la competencia compartida sobre disciplina, inspección y
sanción. Esta competencia incluye, en todo caso, el establecimiento de infracciones y sanciones adiciona‐
les en materias de su competencia.
La Comunidad Autónoma, de acuerdo con lo establecido en la legislación estatal, colabora en las activida‐
des de inspección y sanción que el Ministerio de Economía y Hacienda y el Banco de España ejercen
sobre las cajas de ahorro con domicilio en Andalucía, cajas rurales y entidades cooperativas de crédito.
b) La competencia compartida sobre el régimen estatutario del personal al servicio de las Administra‐
ciones andaluzas.
Organización de servicios básicos.‐ La Comunidad Autónoma podrá organizar y administrar todos los
servicios relacionados con educación, sanidad y servicios sociales y ejercerá la tutela de las instituciones
y entidades en estas materias, sin perjuicio de la alta inspección del Estado, conducente al cumplimiento
de las funciones y competencias contenidas en este artículo.
La Comunidad Autónoma de Andalucía ajustará el ejercicio de las competencias que asuma en las
materias expresadas en el apartado anterior a criterios de participación democrática de todos los
interesados, así como de los sindicatos de trabajadores y asociaciones empresariales en los términos que
la ley establezca.
El ejercicio de las funciones y servicios inherentes a las competencias recogidas en el presente Título se
entenderá conforme a lo establecido en el Título VIII de la Constitución.
1º) El Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la Comisión del Mercado de las
Telecomunicaciones, y los organismos que eventualmente les sustituyan, y los demás organismos
estatales que ejerzan funciones de autoridad reguladora sobre materias de relevancia económica y
social relacionadas con las competencias de la Comunidad Autónoma.
2º) Organismos económicos y energéticos, las instituciones financieras y las empresas públicas del
Estado cuya competencia se extienda al territorio de Andalucía y que no sean objeto de traspaso.
3º) El Tribunal de Cuentas, el Consejo Económico y Social, la Agencia Tributaria, la Comisión Nacional
de Energía, la Agencia Española de Protección de Datos, el Consejo de Radio y Televisión, los organis‐
mos que eventualmente les sustituyan y los que se creen en estos ámbitos.
La Junta de Andalucía, si la naturaleza del ente lo requiere y su sede principal no está en Andalucía, podrá
solicitar al Estado la creación de delegaciones territoriales de los organismos a que se refiere el apartado
1º).
Coordinación con el Estado.‐ La coordinación de la Junta de Andalucía con el Estado se llevará a cabo a través
de los mecanismos multilaterales y bilaterales de colaboración.
b) La propuesta de reforma requerirá, en todo caso, la aprobación del Parlamento de Andalucía por
mayoría de dos tercios, la aprobación de las Cortes Generales mediante ley orgánica y, finalmente,
el referéndum positivo de los electores andaluces y andaluzas.
Si la propuesta de reforma no es aprobada por el Parlamento o por las Cortes Generales, o no es confir‐
mada mediante referéndum del cuerpo electoral, no podrá ser sometida nuevamente a debate y votación
del Parlamento hasta que haya transcurrido un año.
La Junta de Andalucía someterá a referéndum la reforma en el plazo máximo de seis meses, una vez sea
ratificada mediante ley orgánica por las Cortes Generales que llevará implícita la autorización de la
consulta.
En cualquiera de los dos procedimientos regulados en los artículos anteriores, el Parlamento de Andalu‐
cía, por mayoría de tres quintos, podrá retirar la propuesta de reforma en tramitación ante cualquiera
de las Cámaras de las Cortes Generales antes de que haya recaído votación final sobre la misma. En tal
caso, no será de aplicación la limitación temporal prevista en el artículo 248.2.
Andalucía's identity and aspirations for autonomy are deeply rooted in its historical and cultural background, characterized by a rich blend of civilizations and cultures. This cultural synthesis has forged a unique Andalusian identity based on universal values of equality, democracy, and peaceful coexistence. Throughout history, Andalucía has been a place of intercultural exchange, facilitating dialogues between Europe and Africa. This identity was further solidified with the recognition of Blas Infante as the Father of the Andalusian Homeland and the movement for regional autonomy during pivotal moments such as the 4th of December 1977 demonstrations and the 1980 referendum .
The main competences of the Autonomous Community of Andalucía include exclusive authority over services such as social welfare, voluntary work, and protection of minors, as well as in managing gender policies and juvenile policies. Importantly, Andalucía holds competency in regulating cultural and educational elements specific to its region. Additionally, it controls areas like employment policies, tourism promotion, and local financial oversight, while maintaining a significant say in immigration policies pertinent to the region .
La historia cultural e histórica de Andalucía ha forjado una identidad robusta, caracterizada por ser un crisol de civilizaciones desde épocas milenarias. Su geografía, como espacio de encuentro y diálogo entre diversas culturas, ha permitido un mestizaje humano y cultural único. Estas interacciones han consolidado una personalidad andaluza sustentada en valores universales como la justicia, la libertad y la seguridad. Además, el reconocimiento de Blas Infante como Padre de la Patria Andaluza y el desarrollo de símbolos como su bandera, escudo e himno, son ejemplos de cómo su legado histórico-cultural ha influido en su identidad autónoma y aspiraciones de autogobierno .
La autonomía de Andalucía se expresa mediante su Estatuto de Autonomía, que garantiza competencias exclusivas en diversas áreas como servicios sociales, educación y políticas de género. Reformas recientes, como la Ley Orgánica 2/2007, han modernizado el Estatuto para el siglo XXI, ampliando competencias y fortaleciendo la cohesión territorial y solidaridad. Estas reformas buscan profundizar el autogobierno y aproximar la administración a la ciudadanía, todo ello en el marco de la Constitución Española que reconoce esta autonomía .
Desde la Constitución de 1978, Andalucía ha experimentado un proceso intensivo de desarrollo autonómico que ha transformado su panorama económico y social, acercándola al de las sociedades más avanzadas. La Constitución y el Estatuto de Autonomía han promovido una descentralización fructífera, que ha proporcionado a Andalucía un marco para la gestión de sus competencias y el fomento de la igualdad. Este proceso ha no solo empoderado políticamente a la comunidad, sino que también ha reforzado la cohesión y solidaridad interna, convirtiendo a Andalucía en un ejemplo dentro del Estado de las Autonomías .
Los principios rectores en el Estatuto de Autonomía para Andalucía incluyen igualdad, justicia social, libertad, y cohesión territorial. Estos principios son fundamentales para el autogobierno, ya que aseguran que las políticas públicas no solo refuercen la identidad y estabilidad interna, sino también respeten la diversidad mientras se combaten las desigualdades. Reflejan un compromiso con un gobierno que prioriza el bienestar de sus ciudadanos conforme a los derechos consagrados en la Constitución .
El Estatuto de Autonomía facilita la integración cultural y económica de Andalucía mediante competencias en materia de inmigración, cultura, y economía que impulsan la participación social y cultural de los inmigrantes, así como la promoción de su patrimonio cultural único. La posición geográfica de Andalucía como nexo entre Europa y África, junto con políticas activas de empleo y relaciones laborales, permite a la comunidad acceder a un diálogo intercultural constante, potenciando su rol en el contexto global e ibérico .
Andalucía’s Statute of Autonomy is structured to reflect its self-governance aspirations through detailed provisions that include a preamble, preliminary titles outlining social rights, duties, and public policies. Titles further delineate the Community's competencies, territorial organization, and institutional structure. These components embody aspirations like localized governance and societal well-being, while fostering economic, social, and cultural growth. This statutory framework underscores Andalucía's commitment to equality, justice, and regional identity within the broader Spanish constitutional order .
Andalucía's cultural and historical legacy profoundly influences its modern societal principles, highlighting a commitment to universal values like justice, freedom, and security, which are enshrined in the Spanish Constitution. The legacy of diverse civilizations has cultivated a robust intercultural dialogue and humanistic traditions that underpin contemporary Andalusian society. These historical threads are evident in modern policies advocating equality, democratic governance, and social cohesion, further driving its role within both the national and global cultural landscapes .
Andalucía achieved its current level of autonomy through a series of historical efforts and political actions, prominently marked by the public's strong support for self-government. Notably, the referendums of 1977 and 1980 showcased the collective will for autonomy at par with other Spanish regions that adhered to Article 151. Andalucía's distinction lies in its unique legitimization through public mandate via referendum, which provided a particular identity and standing in the territorial arrangement of the Spanish state, positioning it on equal footing with historical nationalities .