UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
TEMA
LA CLAUSURA PROVISIONAL Y SUS CONSECUENCIAS JURÍDICAS A
PARTIR DEL DECRETO 18-2010 DEL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE
GUATEMALA.
TRABAJO DE GRADUACIÓN PRESENTADO POR
DELIA MARITZA LÓPEZ ALVARADO
Previo a optar al Grado Académico de LICENCIADA EN CIENCIAS
JURÍDICAS Y SOCIALES y los títulos Profesionales de ABOGADA Y NOTARIA
Guatemala, Mayo 2,014.
AUTORIDADES DE LA FACULTAD, ASESOR Y REVISOR DE TRABAJO DE
GRADUACIÓN
Decano de la Facultad: Lic. Luis Antonio Ruano Castillo
Secretario de la Facultad: Lic. Omar Abel Morales Lurssen
Asesora: Licda. Sandra Elizabeth Abarca Contreras
Revisora: Lic. Mario Augusto Bran Recinos
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iv
v
vi
REGLAMENTO DE TESIS
Artículo 8º. RESPONSABILIDAD
Solamente el autor es responsable de los conceptos expresados en el trabajo de tesis.
Su aprobación en manera alguna implica responsabilidad para la universidad.
vii
ÍNDICE
Pág.
Introducción…………………………………………………………………..…………. 01
CAPÍTULO I. EL PROCESO PENAL
I.I Origen del proceso penal…………………………………………………………………. 4
[Link] Etapas del proceso penal…………………………………………………………………. 4
[Link].I Procedimiento preparatorio……………………...……………………………... 5
[Link] Procedimiento Intermedio……………………………………….................….. 6
[Link] Etapa del juicio…………………………………………………………………. 7
[Link] Principios……………………………………………………………………….………….. 12
[Link]. Principios que rigen el Sistema Acusatorio……………………………….…………. 26
[Link] El Principio de Oficialidad………………………………………………………..….. 27
[Link] El principio de la verdad real………………………………………………………... 31
[Link].V El principio de Inviolabilidad de la defensa……………………………………….. 39
I.V Objeto y fines……………………………………………………………………..……….. 46
I.V.I Objeto…………………………………………………………………..… 46
[Link] Fines……………………………………………………………………... 47
[Link] Naturaleza Jurídica…………………………………………………………………...….. 49
[Link] Sujetos que intervienen en el proceso penal………………….………………… 50
[Link].I El Querellante……………………………….……………………………….… 51
[Link] El actor civil……………………………………………….…………………… 52
[Link] El imputado…………………………………………..…………………..…… 53
[Link] El tercero civilmente demandando……………………....……………...… 54
[Link].V Defensa Pública Penal………………………………….………………..… 55
CAPÍTULO II. LAS FORMAS DE CONCLUIR LA ETAPA PREPARATORIA
II.I Formas de concluir la etapa preparatoria………….………………………………….. 58
[Link] La Acusación…………………………………………………………………………..… 58
[Link] Sobreseimiento………………………………………………………………………… 59
[Link] El archivo del procedimiento………………………………………………………….. 60
II.V La Clausura Provisional y su procedimiento……………………………….……….. 61
II.V.I Presupuesto de la Clausura Provisional…………………………............. 62
viii
[Link] Efectos…………………………………………………………………… 62
[Link] Diferencias entre la clausura provisional y el sobreseimiento…… 63
IV.V IV Semejanzas de la clausura provisional con el sobreseimiento….. 64
CAPÍTULO III. LA CLAUSURA PROVISIONAL Y SUS CONSECUENCIAS
JURÍDICAS A PARTIR DEL DECRETO 18-2010 DEL CONGRESO DE LA
REPUBLICA DE GUATEMALA
III.I La Clausura Provisional ………………………………...…………………….… 65
[Link] La búsqueda de la verdad y el rol del juez………………………………….….. 67
[Link] La razón del procedimiento intermedio……………………………………….… 68
[Link] Las consecuencias de la clausura provisional……………………………….. 68
III.V Derecho comparado……………………………………………………………….. 71
[Link] Sobreseimiento Provisional en la República de El Salvador………………… 72
a) Entrevista dirigida a la Jueces de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y
Delitos Contra el Ambiente de la República de Guatemala………..………... 75
b) Entrevista dirigida al Fiscales del Ministerio Público, de la República de
Guatemala……………………………………………...…………………………. 76
c) Entrevista dirigida a Abogados Defensores de la República de
Guatemala………………………………………………………………………... 77
d) Conclusiones…………………………………………………………………….... 78
e) Recomendaciones ……………………………………………………………..… 80
f) ANEXOS…………………………………………………………………………... 81
g) Grafica No. 1……………………………………………………………….……… 82
h) Gráfica No.2 ………………………………………………………………………. 83
i) Gráfica No. 3 ……………………………………………………………………… 84
j) Proyecto de Reforma……………………………………………………………... 85
k) Bibliografía………………………………………………………………………..… 87
ix
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo de graduación trata fundamentalmente de la
institución de la clausura provisional y las consecuencias jurídicas surgidas
a partir de la reforma realizada al Código Procesal Penal, específicamente
las contenidas en el Decreto 18-2010 del Congreso de la República de
Guatemala, puesto que dentro de las mismas se derogó el artículo 345
Quáter, que establecía que al darse la clausura provisional y de no
reabrirse el proceso durante el plazo de cinco años, se decretaría el
sobreseimiento, pero al derogarse dicho artículo el legislador no contempló
plazo alguno para la institución de la Clausura Provisional, la cual queda sin
un plazo cierto y determinado, para la incorporación al proceso de los
elementos de prueba.
La clausura provisional, es uno de los actos conclusivos requeridos por el
Ministerio Público, cuando no se ha llegado a realizar una investigación
eficiente por una u otra causa, puesto que con este acto conclusivo la
institución encargada de la investigación tiene más tiempo para recabar
aquellos elementos de prueba que no fueron incorporados al proceso en su
momento procesal oportuno. Como una forma conclusiva de terminación de
la etapa preparatoria, es para quien obtiene ese beneficio, un alivio, una
satisfacción ya que aparentemente la situación jurídica para los procesados
está resuelta, pues cesan en su favor todas las medidas de coerción que
hubieran sido decretadas en su contra, quedando la persona en libertad, al
haber solventado provisionalmente su situación jurídica, pero con
incertidumbre a la espera del nuevo requerimiento por parte del Ministerio
Público.
Durante muchos años el Ministerio Público como ente investigador, tenía
cinco años para poder incorporar los elementos de prueba pendientes de
recabar en aquellos procesos que se encontraban clausurados
provisionalmente, plazo que era exagerado, y en muchas ocasiones los
procesos quedaban en el olvido y la situación jurídica de muchos
procesados nunca se solventaba. En la actualidad con las reformas
efectuadas al Código Procesal Penal no existe un plazo especifico señalado
en el mismo, por lo que a través del presente trabajo de tesis se pretende
que se fije un plazo no menor ni mayor de tres meses, para que el
Ministerio Público incorpore al proceso aquellos elementos de prueba que
1
2
no pudieron incorporarse durante la etapa preparatoria y que fueron
mencionados concretamente en su oportunidad. Estimándose que el plazo
sugerido es prudente y se considera que con ello se evita que el Ministerio
Público trate de solicitar un plazo mayor del propuesto, ya que existió un
tiempo para la investigación en el cual tuvieron tiempo para recabar si no
todos la mayor parte de elementos de convicción, por lo que con dicho
plazo se trata de minimizar las consecuencias que conlleva el no estar
establecido en el Código Procesal Penal, un plazo determinado para llevar
a cabo e incorporar los elementos de prueba que fueron mencionados al
momento de solicitar la Clausura Provisional.
Es por eso que la propuesta en este trabajo de graduación es
encaminada a que exista un plazo razonable para que el Ministerio Público
incorpore al proceso penal aquellos elementos de prueba que le fueron
imposibles recabar durante la etapa preparatoria, debido a que al haberse
reformado el Código Procesal Penal, no se contempló plazo alguno para
ello. Ya que con el tiempo va a suceder lo que pasa en los juicios que
tienen señalado fecha de debate, que pasan años para que se lleve a cabo
puesto que no hay un plazo para llevarla a cabo.
A no haberse fijado un plazo prudente en aquellos casos clausurados
provisionalmente se vulneran el debido proceso y al consultar con algunos
Abogados litigantes, opinaron que es indispensable que exista un plazo
razonable para que se incorporen aquellos medios de investigación que no
pudieron ser recabados durante la etapa preparatoria, toda vez que bajo
este beneficio la situación jurídica de los procesados, no ha sido
solventada, el problema se da cuando estas personas solicitan un empleo y
en las instituciones públicas, requieren antecedes penales y policíacos, y
esto hace imposible que se les conceda un empleo digno, con lo cual se
vulneran los derechos y garantías de las que goza toda persona humana.
Por lo que este trabajo de tesis, está encaminado a que se reforme el
artículo 340 del Código Procesal Penal, a efecto que se fije un plazo que no
exceda de tres meses, para que el Ministerio Público logre incorporar al
proceso aquellos medios de investigación que le fueron imposibles recabar
durante la etapa preparatoria.
3
El desarrollo de este trabajo de graduación, está estructurado en tres
capítulos, Capítulo I. El Proceso Penal, que comprende fines, naturaleza
jurídica, principios, sujetos que intervienen y las etapas del Proceso Penal.
Capítulo II. Las formas de concluir la etapa preparatoria, en ella
encontramos la acusación, el sobreseimiento y la Clausura Provisional, sus
presupuestos, procedimientos y efectos. Capítulo III. La Clausura
provisional y sus consecuencias jurídicas a partir del Decreto 18-2010 del
Congreso de la República de Guatemala. Asimismo se hacen conclusiones
y recomendaciones relacionadas con el tema objeto de investigación y en
los anexos se encuentran tres gráficas. A lo largo de este estudio se explica
el por qué la clausura provisional es una institución legal de la cual debe
existir un plazo para resolver la situación jurídica de los sindicados y de
esta manera se respete el Derecho de los individuos, a una justicia pronta y
cumplida de conformidad a los convenios y tratados internacionales que
Guatemala ha ratificado, así como el Derecho a la víctima o a sus familiares
a saber la verdad.
Se formuló la siguiente hipótesis.
La necesidad de reformar el artículo 340 cuarto párrafo del Código
Procesal Penal, basado en las estadísticas las partes que intervienen en el
Proceso Penal, estiman que para que el Ministerio Público, recabe los
elementos de prueba que no pudieron ser incorporados en la etapa
preparatoria, es necesario que este normado un plazo legal, ya que según
la ley queda a criterio del que juzga, quien podría fijarlo violentando el
derecho de una justicia pronta y cumplida, la cual es obligación del estado.
4
CAPÍTULO I
EL PROCESO PENAL
I.I El Origen del Proceso Penal
El proceso penal sólo es un capítulo del Derecho Procesal Penal, que es la
disciplina jurídica que lo estudia.
De acuerdo con Pallares citado por José Mynor Par Usen, la palabra proceso
proviene de “procedo”, que significa avanzar; y según González Blanco y
Rosenberg, deriva de “procesos”. Para Eduardo B. Carlos deriva de “procederé”,
que significa avanzar, caminar, recorrer; y según Couture, del griego “procekxo”,
venir de atrás e ir hacia delante.
Alberto Binder citado por Benito Maza, indica que proceso penal es: “Conjunto de
actos realizado por determinados sujetos (jueces, fiscales, defensores, imputados,
etc.), con el fin de comprobar la existencia de los presupuestos que habilitan la
imposición de una pena y, en el caso de que tal existencia se compruebe,
establecer la cantidad, calidad y modalidades de la sanción”1
Otra definición de proceso penal la brinda Jorge Moras Mom, citado por Benito
Maza: “Es el modelo legalmente regulado de realización de la administración de
justicia, que se compone de actos que se caracterizan por su tendencia hacia la
sentencia y a su ejecución definitiva, como concreción de la finalidad perseguida
que es la de realizar el Derecho Penal material” 2
Constituye el proceso penal todas las etapas que se llevan a cabo dentro de un
juicio, con el objeto de establecer la culpabilidad o inocencia de una persona
sindicada de un delito, con el fin de determinar mediante una investigación, la
posible participación de la persona que es sindicada dentro del mismo.
[Link] Etapas Del Proceso Penal:
El proceso penal para su desarrollo se divide en tres etapas y son aquellas
fases del proceso en las cuales mediante una investigación previa, durante la
tramitación de las diligencias, se comprobará si la persona sujeta a proceso penal
deberá ser llevada a juicio o por el contrario se dicta una medida
desjudicializadora.
1
Maza, Benito. Curso de Derecho Procesal Penal Guatemalteco., 1ª. Edición, Serviprensa. S. A.
Guatemala, 2005. Pág.15
2
Ob. cit. Pág.16
4
5
La primera etapa es la denominada fase preparatoria, le sigue la fase intermedia y
finaliza con la etapa del juicio oral.
[Link].I Procedimiento preparatorio:
El procedimiento preparatorio es la fase inicial del proceso penal. Cuando los
fiscales o la policía tienen noticia de un hecho delictivo, generalmente reciben una
información muy limitada. Obviamente, aún cuando hubiese un imputado conocido
y presente, no sería posible juzgarlo por faltar elementos que lo sustenten. Por ello
y por la exigencia de averiguar la verdad como uno de los fines del procedimiento,
se hace necesaria una investigación.
En un sistema de tendencia acusatoria como el que se establece en el Código
Procesal Penal guatemalteco, la etapa o procedimiento preparatorio tiene como
objetivo primordial el esclarecimiento de un hecho tipificado como delito a través
de una investigación que conduzca a individualizar al posible responsable y a
recabar los medios de investigación suficientes para fundamentar una petición de
acusación formal y declarar la apertura del juicio.
Para el efecto, la ley otorga un rol a cada sujeto procesal el cual debe ejercer a
cabalidad para que se cumpla con el debido proceso.3
Alberto Binder, citado por Benito Maza, señala que la etapa preparatoria:
“Consiste en un conjunto de actos fundamentales de investigación- orientados a
determinar si existen razones para someter a una persona a juicio. El pedido del
fiscal, consiste en que se inicie juicio respecto de una persona determinada y por
un hecho determinado, a esto se denomina acusación”4
El autor Enrique Jiménez de Asenjo, citado por Benito Maza, indica que: “La
fase preparatoria del juicio, en sentido material es, como la comprobación real y
constatación auténtica del hecho o de los hechos objeto del proceso”5
Consecuentemente podemos indicar, que la etapa inicial del juicio, tiene como
finalidad reunir todos los elementos de convicción para someter a aquella persona
responsable de la comisión de un delito, a juicio oral y público o absolver a aquella
persona cuando sea manifiesto que el hecho no es punible, o cuando no se pueda
3
Manual del Juez. Pág. 40
4
Maza Benito, Curso de Derecho Procesal Penal Guatemalteco. Pág.133
5
Ob. cit. Pág.134
6
proceder. De conformidad con el artículo 309 del Código Procesal Penal. “En la
investigación de la verdad el Ministerio Público deberá practicar todas las
diligencias pertinentes y útiles para determinar la existencia del hecho, con todas
las circunstancias de importancia para la ley penal”. Esta importancia para la ley
se refleja en reunir todos los elementos de convicción necesarios para materializar
el ius puniendi estatal.
El Ministerio Público puede impedir que una persona perturbe el cumplimiento de
un acto determinado e, incluso, mantenerla bajo custodia hasta su finalización.
En el acta respectiva constará la medida y los motivos que la determinaron, con
indicación de la fecha y hora de su comienzo y cesación.
[Link] Procedimiento Intermedio:
En un proceso penal democrático, la etapa principal es el debate o juicio,
donde todas las partes discuten la imputación en un único acto, continuo y público.
Ahora bien, el mismo hecho del debate provoca un perjuicio para el acusado:
Además de que posiblemente haya pagado un abogado para que lo represente, la
exposición al público ya implica un deterioro en su posición o reconocimiento
social de su comunidad.
El procedimiento intermedio, se encuentra ubicado en el tiempo entre la etapa
preparatoria y el juicio, como su nombre lo ilustra. Su razón es la de que el juez
controle el fundamento del requerimiento del Ministerio Público con objeto de no
permitir la realización de juicios defectuosos y fijar en forma definitiva el objeto del
juicio (el hecho y la persona imputados), o en su caso evitar el sobreseimiento o la
clausura provisional.
Para el jurista Cesar Barrientos Pellecer citado por Benito Maza: “La etapa
intermedia es de naturaleza crítica; su función es la de evaluar y decidir
judicialmente sobre las conclusiones planteadas por el Ministerio Público con
motivo de la investigación preparatoria. No hay pase automático del procedimiento
preparatorio al debate, ya que para evitar abusos o la salida indebida de casos del
sistema penal se establece este procedimiento filtro”6
De conformidad con el Código Procesal Penal, es la etapa en la que el
Ministerio Público formula acusación, pues ya tiene elementos suficientes para
6
Ob. cit. Pág.299
7
proceder y determinar la participación o no de la persona procesada por un hecho
delictivo, en consecuencia es factible en su caso el sobreseimiento, la clausura
provisional o el archivo.
[Link] Etapa del juicio
Es la tercera etapa procesal. Aquí es donde se establece primordialmente el
principio acusatorio del proceso.
Para el autor Jorge Moras Mom, citado por Benito Maza: “Es la etapa del
proceso en la que se maneja por los sujetos del mismo el material probatorio
(tanto del hecho, como del imputado) colectado durante la etapa introductoria que
le precedió y con la posibilidad de ampliarlo, complementarlo y discutirlo con la
finalidad de arribar a una resolución final y definitiva y que concrete la actuación
7
del Derecho penal material y, también, en su caso la del civil”
En esta etapa el Estado garantiza el cumplimiento de los principios
constitucionales, principalmente por tener carácter público.
Para el jurista César Barrientos Pellecer citado por Benito Maza: “Es la etapa
plena y principal del proceso porque en ella se produce el encuentro personal de
los sujetos procesales y de los órganos de prueba; se comprueban y valoran los
8
hechos y se resuelve, como resultado del contradictorio, el conflicto penal”
Para Carlos Creus, citado por Benito Maza: “Es la etapa del proceso en la que
las partes exponen sus pretensiones “de fondo”. Apoyándose en las pruebas que
se han reunido en la instrucción o las que ellas han propuesto y se han producido
en la etapa y el juez o tribunal dicta sentencia”9
Es en esta etapa procesal, en la que el tribunal de Sentencia, recibe los medios
de prueba y los valora, según la imputación formulada por el Ministerio Público. Es
aquí donde se determinará con los medios de prueba aportados y valorados
previamente, la culpabilidad o inocencia del acusado.
Las etapas del juicio son aquellas que se llevan a cabo dentro de la tramitación o
diligenciamiento de un proceso penal, con el objeto de que se cumplan con las
garantías y derechos fundamentales de toda persona sujeta a un procedimiento,
7
Obra citada. pág. 311
8
Idem.
9
Idem.
8
para que exista un debido proceso, a efecto de que se recaben por parte del
Ministerio Público, todos los medios de prueba existentes, ya sea a favor o en
contra del procesado, con el fin de que se lleve a cabo un juicio oral y público
justo, sólo en aquellos procesos en los cuales se ha establecido que
efectivamente el procesado realizó el ilícito penal que se le atribuye o se
compruebe su participó en el mismo.
La voz proceso es un término jurídico, relativamente moderno, de origen canónico.
Sustituyó a la palabra romana “iudicium”, con la que se designaba a la institución
pública encaminada a la definición, aseguramiento y ejecución del derecho
material. De ahí que, antiguamente, la primera definición que recibió el término
proceso, fue equivalente a juicio, eso obedece que en la doctrina se utiliza a veces
dichos conceptos procesales indistintamente.
El orden jurídico del Estado, se complementa e integra unitariamente en función
de un haz normativo que atañe a su constitución y a su realización. Nos referimos
a dos manifestaciones de un mismo fenómeno cultural circunscrito en el tiempo
(vigencia) y en el espacio (territorialidad), consistente en la regulación externa de
las conductas cumplidas entre los integrantes del grupo social.
Como dice, Fix Zamudio, citado por José Mynor Par Usen, “El proceso no es
simple procedimiento regulado por códigos y leyes ordinarias, sino el instrumento
para realizar uno de los derechos esenciales del ser humano, que no se concreta
a un simple acceso a la prestación jurisdiccional, sino que se traduce en el
derecho fundamental a la justicia…El procedimiento es en verdad el espejo fiel de
todas las mayores exigencias, problemas y afanes de nuestra época, el inmenso
desafío de nuestra época”10
En efecto, el proceso penal es un instituto indispensable en todo régimen de
Derecho. Mediante él, el Estado cumple el deber de proveer justicia a la población
en general, a través de un mecanismo jurídico preestablecido que garantiza a las
partes el respeto a sus elementales derechos y garantías procesales. Esto implica,
indiscutiblemente, que el proceso, tenga su origen en la propia Constitución,
norma fundamental que le da vida a todas las instituciones que conforman la
estructura del sistema jurídico guatemalteco.
10
José Mynor Par Usen, El Juicio Oral, en el Proceso Penal Guatemalteco. Tercera Edición. 2005.
Pág. 139
9
Desde el año de 1851, Carl Mittermair planteaba la necesidad de fundar un
sistema de procedimiento criminal que garantizara los intereses de la libertad
individual, de modo que generara seguridad en todos los buenos ciudadanos, al
mismo tiempo que inspirara “un terror saludable a todos los enemigos del orden
público”. Lógico es comprender, entonces, que la existencia del proceso penal
obedece a un orden legal establecido que tiene como fin evitar que la sociedad se
haga justicia por sus propias manos (justicia privada) evitando con ello el desorden
en la sociedad. Con el proceso penal se logra la seguridad del orden jurídico, se
protege los valores y bienes cuyo objeto tutela las leyes penales y que les son
inherentes a todos los ciudadanos. 11
Entendemos como Derecho procesal penal al conjunto de normas que regulan
cualquier proceso de carácter penal desde su inicio hasta su fin: la actividad de los
12
jueces y la ley de fondo en la sentencia. Con la anterior definición tenemos una
idea clara del proceso penal en general y refiriéndonos al proceso penal
guatemalteco puede decirse que es un proceso garantista de los derechos que la
Constitución de la República establece para la administración de la justicia penal.
13
El proceso penal se considera como el "sismógrafo de la constitución” y esto
con mucha razón: Toda reglamentación de esta materia tiene su base y su marco
en la Constitución. "Es lógico el enmarcamiento del procedimiento penal a los
principios sancionados por la Constitución Política de Guatemala, especialmente
en lo que se refiere a:
1. Cumplimiento de garantías procesales.
2. El establecimiento de procedimientos técnicos, capaces de proteger a los
individuos contra los abusos y excesos del Poder, así como reforzar los
derechos del imputado.
3. Permitir una investigación penal objetiva y eficiente y el ejercicio oportuno
del derecho del Estado a perseguir y sancionar delincuentes, para colaborar
así con la seguridad jurídica y el orden y la paz social.
4. Agilizar la justicia.
11
José Mynor Par Usen, El Juicio Oral, en el Proceso Penal Guatemalteco. Tercera Edición. 2005.
Pág. 140
12
[Link] procesal penal, 06/06/10- 10:00 A:M.
13
Wolfgan Shone, Líneas Generales del Proceso Penal Alemán, Comisiones Rogatorias, Pág. 46,
Manual de Apoyo del Primer Congreso Iberoamericano de Derecho Penal, Guatemala 1,995.
10
5. Darle efectividad a la independencia del Organismo Judicial. 14
"El derecho penal sustantivo no se realiza por sí mismo, sino que tiene que ser
realizado. Esta conversión de una disposición abstracta en una reacción penal
concreta no se produce automáticamente y a la vez se requieren varios pasos: “un
procedimiento”, el cual si pretende ser eficaz debe ser ordenado: Entra el derecho
procesal penal, cuya función obliga a establecer (y determina el contenido de éste)
las reglas para la obtención de una decisión sobre la sanción penal y en caso de
una decisión positiva, de su ejecución.
La meta del proceso no es el castigo del culpable (ésta es la pretensión del
derecho penal sustantivo), sino la decisión sobre una sospecha, la sospecha sobre
un comportamiento punible; inherente a toda sospecha se encuentra la posibilidad
de desestimarla15, en este sentido el derecho procesal penal guatemalteco
consagra el principio de indubio pro reo, contenido en el artículo 14 del Código
Procesal Penal, el cual no hace más que desarrollar la garantía constitucional de
presunción de inocencia contenida en el artículo 14 de la Constitución Política de
la República.
El proceso penal debe tener como objetivo principal el descubrimiento de la
verdad objetiva, es decir, debe establecer cómo y en qué circunstancias tuvo lugar
un hecho punible, así como el establecimiento de la posible participación del
sindicado.
Desde un punto de vista institucional el proceso penal constituye un instrumento
jurídico indispensable; una construcción esencial predispuesta para administrar
justicia en cuanto surja la sospecha de que se ha infringido la ley penal; una
estructura instrumental creada por el legislador para descubrir la verdad sobre el
supuesto hecho delictivo y para actuar en concreto la ley penal (fines próximo y
mediato); una entidad o institución jurídica abstracta y estática, con el destino fatal
de hacerse concreta y dinámica. Bajo este aspecto el proceso penal aparece
como una garantía de justicia, tanto simultáneamente tutela los intereses de la
colectividad y de los individuos.
14
Barrientos Pellecer, César, Derecho Procesal Penal Guatemalteco, Pág.64, Magna Tierra
Editores, Guatemala, 1,995.
15
Wolfgan Shone. Op. Pág. 47.
11
Desde el punto de vista objetivo, externo y estático, el proceso penal está
constituido por una serie gradual, progresiva y concatenada de actos, vale decir,
por un conjunto que está dividido en grados o fases con fines específicos, los que
avanzan en línea ascendente para alcanzar los fines genéricos o comunes que el
derecho procesal determina, y que los actos fundamentales de la serie están
enlazados unos con otros, hasta el punto de que los primeros son el presupuesto
formal de los siguientes. Toda esta serie de actos no quedan al arbitrio del
Tribunal o de los otros sujetos procesales, sino que están disciplinados singular y
colectivamente por el derecho procesal; éste prescribe las formas que se deben
observar en la ejecución de cada uno de ellos, y el orden de proceder, o sea, una
especie de programa o método de actuación.
A través del paso del tiempo el proceso penal ha ido variando de muchas formas,
desde concebirse como un proceso eminentemente privado (como todavía en
algunos países se concibe) o público (como es el caso de Guatemala), hasta
contemplar inclusive distintos sistemas procesales para dilucidarlo como lo son el
Sistema Inquisitivo y el Acusatorio, lo cual se debe a las distintas concepciones
que la sociedad, en un determinado momento, ha tenido de la persona, así como
del Estado y su función (antropomórficamente hablando), es decir, que la visión
que ha tenido la sociedad de éstos, es lo que en última instancia ha determinado
qué sistema procesal debe implementarse, conducta que puede apreciarse con un
simple examen a la historia del proceso penal.
Por ejemplo: El Derecho Penal surgió debido a la necesidad de brindar protección
al delincuente, toda vez que en la antigüedad no existía una lógica relación entre
la falta, el delito y la pena, es decir, que por una falta o delito leve podría
implementarse a un delincuente menor una pena o castigo muy grande, incluso la
pena de muerte, por lo que la sociedad consideró importante brindar protección a
la persona (delincuente menor) y que ésta sufriera un castigo que tuviera relación
con el delito o falta cometido, o sea que en este periodo de génesis del Derecho
Penal, la Sociedad apreció que valía más la vida de una persona (delincuente)
que una falta o delito leve, por lo que se encomendó al Estado que velara por la
vida de estas personas y que se les aplicara un castigo justo. Como se puede
observar en el anterior ejemplo, fue la concepción que en un momento
determinado tenía la sociedad de la persona y del Estado, lo que señaló cómo
debía procederse, que es justamente lo que al principio de este párrafo se
asevera.
12
[Link] Principios
Los principios del proceso penal, son todas aquellas herramientas de las que
se valen los juzgadores para resolver los conflictos sometidos a su conocimiento,
el motivo de ser de estos principios es el de asegurar el proceso, pero
fundamentalmente los derechos del procesado, para que de esta manera se
garantice el adecuado funcionamiento de los órganos jurisdiccionales, de tal
manera que el procesado por un delito no deberá ser tratado como culpable
mientras que mediante un juicio previo no se haya dictado una sentencia que se
encuentre firme.
A continuación se listan los principios que según la doctrina informan al
proceso penal.
No hay pena sin ley
El principio Nullum Poena Sine Lege desarrolla en el ámbito penal el principio
constitucional de libertad de acción que se consagra en el artículo 5 de la
Constitución Política de la República de Guatemala; es decir, que para imponer
una sanción, el ordenamiento jurídico tiene que haberla establecido de antemano
en correspondencia a una conducta que el legislador ha definido como lesionadora
de algún bien jurídico.
Juicio previo
La garantía constitucional del debido proceso es relativa al principio de juicio
previo. Debe entenderse que “el juez natural no puede imponer una pena sin
haber realizado un proceso que culmine con una declaración fundada de
culpabilidad, lo que requiere un programa legal que sea general e inalterable con
16
el cual se investiguen y juzguen los delitos. Al respecto el artículo 17 de la
Constitución Política de la República de Guatemala indica que no son punibles las
acciones u omisiones que no estén calificadas como delito o falta y penadas por
ley anterior a su perpetración.
Esta garantía permite seguridad jurídica a aquellas personas que son
sindicadas por la comisión de un delito, ya que deberá seguirse con el
procedimiento regulado en la ley y una investigación previa, donde se presente al
juez elementos suficientes para determinar la participación del sindicado en el
16
Tranoff, Diana. Garantías constitucionales del proceso penal. Consulta electrónica
[Link]
13
ilícito penal que se le atribuye, en donde un tribunal previamente establecido,
emita su fallo, ya sea condenatorio o absolutorio según el caso.
El Doctor Diego Germán Calvo Suárez señala: “Esta garantía está relacionada
directamente con el principio de legalidad, por el cual toda persona tiene derecho
a que se le juzgue conforme, no sólo a una ley que establezca previamente el
delito y la pena, sino también a una ley que señale el procedimiento a seguir. Lo
expresado representa la aplicación del principio “nullum crimen, nulla poena sine
lege”, el cual implica que nadie puede ser condenado sin ley que cree el tipo
delictivo y que adjudique la pena consiguiente. No obstante, el cumplimiento del
17
principio de legalidad implica que la ley debe ser “previa” al proceso.”
El Código Penal en el artículo 1 consagra este principio al establecer: Nadie
podrá ser penado por hechos que no estén expresamente calificados, como
delitos o faltas, por ley anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que
no sean previamente establecidas en la ley.
Es incuestionable que el derecho Procesal Penal se preocupe por desarrollar
las garantías constitucionales; al respecto el artículo 12, primer párrafo, de la
Constitución Política de la República de Guatemala, consagra: “La defensa de la
persona y sus derechos son inviolables. Nadie podrá ser condenado, ni privado de
sus derechos, sin haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez o
tribunal competente y preestablecido”
Presunción de inocencia:
Establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo
11, numeral I, lo siguiente: “Toda persona acusada de delito tiene derecho a que
se presuma su inocencia mientras no se compruebe su culpabilidad”
Condición indispensable en toda legislación que respete los derechos humanos,
es el reconocimiento del estado de inocencia de todo imputado o procesado, en
tanto no hay pronunciamiento judicial en contrario, en el entendido de que se
observarán las formalidades esenciales del trámite, relativos a la acusación, la
ineludible defensa, la sustanciación de pruebas y la decisión final de juez.
17
Calvo Suárez, Diego Germán. Presunción de [Link]
14
El artículo 14 constitucional reconoce este derecho, aparte de la publicidad
otorgada al Ministerio Público, los abogados y las partes, principio que también
informa al Código en el Artículo 14, a la Declaración Universal de Derechos
Humanos en el Artículo 11.1, y a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos en el Artículo 8.2.18
In dubio pro reo:
El último párrafo del artículo 14 del Código Procesal Penal desarrolla la
garantía constitucional de que “la duda favorece al reo”. Ésta garantía tiene un
destinatario específico: el órgano jurisdiccional. Éste debe absolver si no está
convencido de la responsabilidad del acusado, haciendo efectiva la máxima
jurídica, Ferrajoli señala: “no es la verdad necesaria, sino la suficiente la que se
requiere para condenar”19
In dubio pro reo:
La locución latina, cuya traducción es ante la duda, a favor del reo, no obstante
su dosis de pietismo, es un eventual beneficio procesal que, frente a la
incertidumbre judicial, nadie puede ser incriminado, enjuiciado o condenado, ya
que el aforismo está sustentado en el estado de inocencia que protege a todo
imputado.
En un solo renglón, el Artículo 14, in fine, resume la importancia de esta
obligación de los jueces, al indicar: La duda favorece al imputado.20
Derecho de defensa:
Es un derecho primordial que asiste a toda persona sindicada de un delito y a
su Abogado defensor a comparecer ante un órgano previamente establecido
durante la tramitación del proceso penal, a fin de desvanecer aquella imputación
que le hubiera sido hecha, en igualdad de condiciones que le permitan interponer
cualquier medio de defensa a su favor y a ser tratado como inocente hasta que en
una sentencia firme se declare lo contrario.
Con el derecho de defensa concurren también otras garantías y derechos como la
audiencia del procesado, la contradicción procesal, el derecho a la asistencia
18
O., Wilfredo Valenzuela, El Nuevo Proceso Penal. Pág. 59
19
Ferrajoli, Luigi. Derecho y Razón. Editorial Trotta. Italia. Pág. 46
20
O., Wilfredo Valenzuela, El Nuevo Proceso Penal. Pág. 69
15
técnica del abogado. El uso de medio de prueba, el derecho a no declarar contra
sí mismo o declararse culpable.
La Declaración Universal de Derechos Humanos, junto al derecho a la presunción
de inocencia, le concede a toda persona acusada de delito el derecho a que se
lleve a cabo un juicio oral y público, en donde concurran todas las garantías
establecidas para su defensa.
En Guatemala, la legislación recoge esta máxima cuando establece en el artículo
20 del Código Procesal Penal que: La defensa de la persona o de sus derechos es
inviolable en el proceso penal. Nadie podrá ser condenado sin haber sido citado,
oído y vencido en procedimiento preestablecido y ante tribunal competente, en el
que se hayan observado las formalidades y garantías de ley.
Artículo 11 de la Declaración Universal sobre Derechos Humanos establece que:
Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia
mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el
que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
La autodefensa o defensa material está permitida en la legislación cuando se
establece: Que toda persona sindicada de un delito, tiene derecho a hallarse
presente en el proceso y a defenderse personalmente siempre y cuando este
tuviera los conocimientos necesarios para hacerlo, o ser asistido por un defensor
de su elección; a ser informada, si no tuviera defensor, del derecho que le asiste a
tenerlo a que se le nombre defensor de oficio, gratuitamente, si careciera de
medios suficientes para pagarlo
Esta garantía implica:
a) El derecho al conocimiento de la imputación o intimación:
Es obvio que nadie puede defenderse de algo que no conoce. Tiene que ponerse
en su conocimiento la imputación correctamente deducida. Es lo que se conoce
técnicamente bajo el nombre de intimación.
El derecho a ser oído
La base esencial del derecho a defenderse reposa en la posibilidad de expresarse,
agregando libremente sobre cada uno de los extremos de la imputación, incluso
todas las circunstancias de interés para evitar o aminorar las consecuencias
jurídicas posibles, o inhibir la persecución penal.
16
b) La incoercibilidad del imputado como órgano de prueba.
También se vincula al derecho de defensa la prohibición de obligar a declarar
contra sí mismo. Y responder interrogatorios cuando no ha declarado.
c) El derecho a no declarar, se le advertirá al imputado que tiene derecho de
abstenerse de declarar y que esa decisión no podrá ser utilizada en su perjuicio.
Asimismo, se le instruirá que tiene derecho a la presencia de un Abogado
defensor, y que si no puede nombrarlo se le designará un defensor de oficio. Si el
Abogado recién se incorpora a la diligencia y, en su caso, a pedir la postergación
de la misma, con el objeto de preparar su defensa.
La defensa técnica.
Constituye una actividad esencial del proceso penal y admite que la defensa
técnica está confiada a un abogado que asiste y asesora jurídicamente al
imputado y lo representa en todos los actos procesales no personales.
Es indudable que la defensa técnica es un presupuesto necesario para la correcta
viabilidad del proceso. Aun cuando el imputado puede hacer uso de la
autodefensa, resulta imprescindible la presencia y asistencia del abogado
defensor en el curso del procedimiento.
El Pacto Internacional sobre Derechos Políticos señala en su artículo 14 inciso 7º.,
que ” Nadie podrá ser juzgado ni sancionado por un delito por el cual haya sido ya
condenado o absuelto por una sentencia firme de acuerdo con la ley y el
procedimiento penal de cada país.
La Convención Americana Sobre Derechos Humanos en su artículo 8 inciso 4
indica: El inculpado absuelto por una sentencia firme no podrá ser sometido a
nuevo juicio por los mismos hechos.
El principio del non bis in idem no impide, sin embargo, que el proceso se pueda
reabrir en aquellos casos en los que procede la revisión. Al efecto, recordar que la
revisión sólo opera a favor del reo (Arts. 453 a 463 del Código Procesal Penal).
Non bis in idem:
17
Este principio está reconocido por el numeral 3º. del artículo 8º. de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos cuando establece “El inculpado
absuelto por una sentencia firme no podrá ser sometido a nuevo juicio por los
mismos hechos” .
Juez Natural
Este principio prohíbe la creación de tribunales, comisiones o jueces
extraordinarios o especiales para juzgar un hecho en particular o persona
detenida.
Inmediación.
Este principio también es llamado de inmediatividad o de originalidad, es de
mucha importancia en el juicio oral, ya que es la esencia de la oralidad, se basa en
el hecho de que todo el material probatorio que puede servir de base en la
sentencia sea percibido por el tribunal de juicio. Este principio no debe de
confundirse con la oralidad porque ésta es una forma de entendimiento y la
inmediatividad una forma de percepción, este principio es el contacto directo del
juez con los sujetos procesales y con los elementos probatorios.
Por lo tanto, para que se realice una buena investigación se hace necesario que el
juez se aproxime a los elementos probatorios, discusión y argumentos legales, los
cuales son fundamentales en la sentencia. La inmediación se manifiesta en dos
formas en nuestro procedimiento penal: La concentración y la identidad física del
juzgador. Según lo establece el artículo 47 del Decreto 51-92, los jueces de
Primera Instancia tendrán a su cargo el control jurisdiccional de la investigación e
instruirán las diligencias que específicamente le están señaladas.
Con lo anterior se evita que el juez, se aleje de los elementos probatorios al no
actuar personalmente. El artículo 354, del mismo cuerpo legal, también regula la
inmediación, ya que este estipula: “El debate se realizará con la presencia
ininterrumpida de los jueces llamados a dictar la sentencia, del Ministerio Público,
del acusado, de su defensor y de las demás partes o sus mandatarios…”
La inmediación es la presencia física de las partes y del tribunal en los actos
procesales. La inmediación posibilita el efectivo ejercicio de la contradicción y por
tanto del derecho de defensa. El imputado, a través de su abogado, puede
refutar, en el momento en el que se produce, la prueba que le incrimina.
18
Legalidad.
No es sino la aplicación que, contenida en los artículos 11.2 de la Declaración de
Derechos Humanos, 9 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y
del Código, se refiere al principio latino, de larga tradición, pero de escasa
preferencia en regímenes de fuerza, enunciado como nullum crimen, nulla poena
sine praevia lege, cuyo significado es que no puede deducirse que un hecho sea
delictivo y, por tanto sancionable, si como tal no estuviere contemplado en ley
anterior a su perpetración, o sea lo contrario del ex post facto, tan usual en
gobiernos militares producto de un golpe de estado.
Este principio es, por excelencia, una garantía que requiere la tipificación del acto
a juzgar, lo que también garantiza un proceso en el que el acto sea calificado
como ilícito, en aplicación de otro principio conocido como la inexistencia de
proceso, si no hay regulación legal que lo reconozca, o sea la expresión, también
latina, de nullum proceso sine lege, que se expone en el artículo 2 del Código
Procesal Penal21
Oralidad.
Fundamentalmente es un medio de comunicación: La utilización de la palabra
hablada, no escrita, como medio de comunicación entre las partes y el juez, como
medio de expresión de los diferentes órganos de la prueba”. Este principio se basa
en la decisión judicial mediante la cual se resuelve afirmativamente o
negativamente, acerca de la pretensión punitiva, en el material o elemento
probatorio proferidos oralmente en el debate.
La oralidad hace que el debate, que es la fase más importante del proceso penal,
sea más rápido. La escritura permite el estudio del proceso para otra oportunidad,
en cambio con la oralidad, el juez está obligado a fundar su decisión sobre el
material de hecho expuesto oralmente en el proceso de manera que no puede
servirse de ningún elemento percibido en forma escrita.
No obstante la escritura sigue siendo imprescindible, ya que no se puede
renunciar a la escritura ni a su conservación. Por lo anterior se deduce que no hay
21
O. Wilfredo Valenzuela. El Nuevo Proceso Penal. Pág. 56
19
sistema oral o escrito que sea absolutamente puro, por lo que existe únicamente
predominancia en algunas ocasiones. El principio de oralidad se refiere al debate y
la experiencia, demuestra a lo largo del tiempo que los jueces se han dedicado a
juzgar papeles, actuaciones escritas y no a las personas, con lo que está fuera de
la realidad actual.
La preparación del profesional del derecho debe de mejorar, pues como juez o
como Abogado debe de argumentar, analizar, exponer y sintetizar en el momento
del debate. Las declaraciones de las partes y de los terceros deben de hacerse en
el momento del juicio y como lo afirma el profesor Licenciado José Francisco de
Mata Vela, en una de sus cátedras, que la oralidad para el Abogado, es como el
bisturí para el cirujano; con esta frase “ad hoc“se encierra el alcance de la
importancia de este principio. Este Principio de Oralidad, es la excepción que más
responde a la forma democrática de gobierno y garantiza el principio de igualdad
de las partes mediante el debate público. En el artículo 362 del Decreto 51-92,
Código Procesal Penal, encontramos la regla general de oralidad que dice: “El
debate será oral”. En esa forma se producirán las declaraciones del acusado, de
los órganos de prueba y las intervenciones de todas las personas que participen
en él. Las resoluciones del tribunal se dictan verbalmente, quedando todos
notificados por su emisión, pero constarán en el acta del debate. Las excepciones
correspondientes están reguladas en los artículos 208 y 216 del Decreto citado,
que habla de los funcionarios que no están obligados a comparecer en forma
personal pero sí deben de rendir informe o testimonio bajo protesta. Además,
cuando no fuere imprescindible la comparecencia personal, se podrá disponer su
declaración por exhorto o despacho a la autoridad de su domicilio.
Oralidad y Derecho de ser oído en juicio
La oralidad se constituye como una metodología de trabajo, por medio de la cual
se obtiene información para la toma de decisiones, lo que repercute en las
decisiones de calidad; es así como la “cultura del expediente” es excluida de las
prácticas judiciales, y dejan de ser rituales en donde la forma vence a la esencia y
los papeles al sujeto de procedimiento; es la lucha ganada entre la legalidad del
expediente y la protección de los derechos fundamentales de los sujetos
vinculados al proceso. En ese sentido, el modelo judicial implementado responde
enérgicamente a la oralidad como medio y no como fin, lo que implica su razón de
ser, su alcance y límite; de esa cuenta, el modelo establece la gestión por
20
audiencias, exigencia inmediata de la oralidad, por ser el único espacio o acto
procesal en el cual se pueda desarrollar.
Si bien es cierto, todos sostienen que en Guatemala se observa este principio,
también cierto resulta que la oralidad se ha subordinado a la escritura, a la
confección del expediente, resguardo y secuencia cronológica del mismo; y en ese
sentido es común ver a abogados presentar los llamados “escritos o memoriales”,
que en ocasiones no entienden pues solo llenan los formatos pre insertos en las
computadoras. De igual cuenta, los juzgados se dedican a responder por escrito,
burocrática y ritualmente esas solicitudes de abogados, lo que progresivamente va
conformando un legajo de papeles que es necesario custodiar, ya que es al que se
debe el proceso, al extremo de considerar que no hay juicio si no hay expediente.
Esa mediatización de la oralidad, es más notoria en las audiencias ilusoriamente
llamadas “orales”, en donde el fiscal y defensor se concretan a “dictar” al oficial de
trámite sus razones sobre el caso, e inclusive en ocasiones se constituye en una
lectura de escrito previamente elaborado, claro, por el abogado que desconfía de
su capacidad intelectiva. Por el contrario, el modelo implementa la efectiva
oralidad y subordina el resguardo de la discusión jurídica, por no ser trascendente
para la toma de decisiones; y en ese sentido, los abogados le hablan al juez, el
sindicado es escuchado por todos, el juez le habla al sindicado y a los presentes
en las audiencias, razón por la cual todos quedan informados de lo realizado en la
audiencia, así como la decisión tomada, por lo que simplemente el resguardo
constituye una constancia del acto realizado, que es entregado a los sujetos
intervinientes en un disco compacto, que contiene la grabación magnetofónica de
todo lo que sucedió en la audiencia.
Los documentos que se presenten para evidencias o justificar los argumentos de
cada uno de los sujetos procesales, son devueltos a quien los presentó, después
de haber sido considerados para la decisión respectiva; de tal manera que no
existen hojas que deban resguardarse, y, consecuentemente, no hay expediente
que coser y cuidar. Si es el caso, se entrega un acta sucinta con no más de diez
reglones, a efecto que los defensores públicos justifiquen su actuar en las
audiencias, según su evaluación interna; de cada proceso se conforma una
carpeta judicial, en un computador del juzgado, en donde se archivan los registros
magnetofónicos de cada audiencia. Para viabilizar el modelo y consecuente
21
exclusión de papeles, toda decisión es comunicada en audiencia, por lo que no
existen cédulas de notificación que deban coleccionarse cronológicamente;
además, no hay decisiones “de trámite”, pues lo único que existe es el
requerimiento y aviso de audiencia, que constituye un acto administrativo que es
realizado personalmente o vía telefónica, y calendarizado digitalmente. En ese
contexto, lo importante es lo que suceda en la audiencia, y nada más, así que no
hay necesidad de sendos escritos justificando lo requerido, que no son leídos
porque están excluidas las decisiones sin audiencia. 22
Publicidad
La publicidad debe de enfocarse desde dos puntos de vista, uno que mira la
publicidad o reserva en sentido amplio, como sinónimo de publicidad popular y el
otro que enfoca el problema con relación a la intervención de las partes en los
actos procesales. Los Códigos estructurados de acuerdo con el sistema de
oralidad, la publicidad, se identifican con el sistema de publicidad popular, en tanto
que para las leyes de enjuiciamiento penal que siguen el sistema de la escritura, el
concepto de publicidad, se encuentra limitado a la intervención de las partes en los
actos del proceso.
Por lo anterior debemos de referirnos al concepto de publicidad en sentido amplio,
porque es el concepto que técnicamente corresponde a este principio. El artículo
14 segundo párrafo de la Constitución Política de la República de Guatemala,
establece: …”El detenido, el ofendido, el Ministerio Público y los Abogados que
hayan sido designados por los interesados en forma verbal o escrita, tienen
derecho de conocer personalmente, todas las actuaciones, documentos y
diligencias penales, sin reserva alguna y en forma inmediata.” El artículo 12 del
Decreto 51-92, regula que la función de los tribunales es pública y que en los
casos de diligencias o actuaciones reservadas la ley las señalará en forma
expresa. El artículo 536 del mismo cuerpo legal, establece qué el debate será
público, aunque limita el principio de publicidad invocando a la moral y a la
seguridad pública, debiendo guardar reserva sobre los hechos aún de oficio.
Concentración-Continuidad.
22
Juarez, Erick. Las Judicaturas Gerenciales una perspectiva de los Derechos Humanos. Págs. 2 y
3.
22
Concentrar es reunir en un solo acto. Este principio también se denomina de
continuidad, y es básico en el juicio oral en cuanto él impone se realice sin
solución de continuidad, desde la apertura del debate, hasta que se notifique la
sentencia mediante la lectura pública de ella. Evita el fraccionamiento de los actos
del debate y que este deforme con la introducción de elementos extraños, además
asegura que los recuerdos perduran en la memoria de los jueces al momento de la
deliberación y la decisión. El artículo 19 del Código Procesal Penal, establece
“Continuidad. No puede suspenderse, interrumpirse ni hacerse cesar un proceso,
en cualquiera de sus trámites, sino en los casos expresamente determinados en la
ley”. El debate se conoce de manera continua y secuencial, como un solo acto y
para salvaguardar su unidad debe de prolongarse, si fuera el caso, durante todas
las sesiones consecutivas que sean necesarias hasta su terminación y se podrá
suspender por un plazo máximo de diez días, en los casos señalados en los
incisos 1 al 4, del artículo 360 del Código Procesal Penal además, señala
excepcionalmente que el tribunal podrá disponer de la suspensión del debate por
resolución fundada, cuando alguna catástrofe o algún hecho extraordinario impida
su continuación.
En consecuencia, de acuerdo a este principio el debate no puede interrumpirse,
salvo casos excepcionales y, si éste, al llegar a suspenderse no se reanuda a más
tardar el undécimo día, se considerará interrumpido y deberá ser realizado de
nuevo desde su iniciación.
Contradicción
Este principio se refiere a cuál de los sujetos del proceso le corresponde darle
curso al proceso hasta ponerlo en estado de proferir sentencia. Difiere del
inquisitivo y el dispositivo porque estos miran a la iniciación del proceso, mientras
que el impulso se refiere a la actuación posterior, el impulso procesal, en general,
esto es, sin consideración al sistema que rija, reside en el juez, con la
colaboración del secretario, ya que a éste le corresponde velar por el control de
los términos. Sin embargo, hay procesos regidos por el dispositivo en los cuales la
actuación no puede surtirse de oficio y, por ello, es necesario que medie la
correspondiente solicitud de la parte interesada, como ocurre, por ejemplo, en el
juicio ejecutivo con el avalúo de los bienes o en la sucesión con la partición.
Celeridad
23
Proceso estructurado en plazos breves, con momentos procesales
sensiblemente recortados y hasta suprimidos. Indicación al Juez de otorgar eficaz
y prontamente el servicio público de Justicia.
Congruencia procesal
Este principio conlleva que la intimación que hace el Ministerio Público sirve de
base para el auto de procesamiento, éste va orientar la investigación y servirá
para formular la acusación.
Además en la sentencia se tendrán por acreditados solo los hechos señalados
en la acusación. En la ejecución de la sentencia, este principio vela porque sea la
pena impuesta la que se ejecute, sin variación o alteración.
Mediante la historia han existido tres sistemas procesales penales, siendo éstos
los siguientes: Inquisitivo, Acusatorio y Mixto, "Mientras los dos primeros son
diametralmente opuestos, el último es una reunión de ambos”.23 Haciendo un
sumario estudio comparativo de éstos lo anterior significa que: el Inquisitivo centra
la jurisdicción penal, entendiéndose en ella todo lo relacionado con la acción
penal, en el “Poder Judicial” (tribunales del ramo penal), mientras que el
acusatorio centra en este poder la facultad de juzgar y de contralor de la
investigación que el órgano acusador debe realizar, así como la de atender los
requerimientos de éste, toda vez que es el Poder Judicial quien detenta la
Jurisdicción Penal.
Como se puede apreciar las citadas características de estos sistemas procesales
dejan abierta la puerta para realizar entre ellos un análisis comparativo, el cual se
desarrollará a continuación, se considera que tal estudio brindará una base para
poder llegar a determinar si existe una violación al derecho de defensa y al
principio de imparcialidad judicial por la existencia de la secuela inquisitiva de
ordenar prueba de oficio dentro del Sistema Procesal Acusatorio.
[Link] El Juicio Penal en los Sistemas Acusatorio e Inquisitivo
[Link].I El Juicio Penal en el Sistema Acusatorio
23
Velez Mariconde, Alfredo, Derecho Procesal Penal; Marcos Lemer Editora Córdova, 1981,
Córdoba, Argentina, pág. 19, Tomo II.
24
En el sistema acusatorio el juez no procede, por regla general, por cuenta o
iniciativa propia. Tampoco pone en marcha el procedimiento o investiga los
hechos. Se distingue la función acusadora del Ministerio Público de la juzgadora
del juez, cuyo papel consiste en controlar y examinar los actos que los sujetos
procesales realizan, siendo estos últimos los que impulsan el proceso. Lo que
produce esta división de funciones es la llamada "racionalización" de la
administración de justicia.
Implementación
La implementación de este sistema procesal, en distintos países del mundo ha
sido fruto de la evolución que ha tenido el Derecho Procesal Penal, lo cual ha
sucedido sin que haya sido impulsado por alguien o por algún organismo
internacional. "La implementación del mismo se encuentra ampliamente ligada a
varios factores, apuntando casi todos éstos al mismo fin: el de una mejor
armonización de los Derechos Humanos con las exigencias de una justicia penal
eficaz24, derechos que casi siempre se encuentran plasmados en las
Constituciones de los Estados, teniendo únicamente que ser trasladados a la
legislación ordinaria, tal y como ocurrió en el país, ya que durante el período de
1986 (año en que entró en vigencia la actual Constitución de la República) a 1994
(año en que entro en Vigencia el Decreto 51-92 del Congreso de la República,
actual Código Procesal Penal), estuvo vigente la garantía constitucional de la
Presunción de Inocencia, (como veremos más adelante, pilar básico del sistema
acusatorio), no obstante que la legislación adjetiva penal vigente en aquella época
se inspiraba en el Sistema Inquisitivo (el cual como veremos más adelante entra
en riña con esta garantía constitucional, toda vez que al imputado desde el inicio
del proceso se le considera culpable), por lo que al entrar en Vigencia el actual
Código Procesal Penal, inspirado en el Sistema Acusatorio, lo que se hizo en
cuanto a esta garantía Constitucional fue únicamente trasladarla a la ley ordinaria.
La general implementación de este sistema procesal en muchos países del mundo
se debe tanto a lo anteriormente expresado, así como a la actual y creciente
necesidad de combatir nuevas clases y formas de criminalidad, como lo son el
terrorismo, crimen organizado y el narcotráfico, que son sin lugar a dudas los
focos de criminalidad en los que el Estado necesariamente debe centrar sus
mayores esfuerzos (hablando de seguridad); necesidad la cual se considera el
24
Tledemann, Klaus, Friburgo de Brigosvia, Relacion General, Pág. 59, s/e, s/a.
25
Sistema Acusatorio resulta más competente para satisfacer, toda vez que las
características de este sistema posibilitan y aseguran de mejor manera el
cumplimiento de los objetivos y fines del proceso penal, además de permitir que
los crímenes de menor importancia o impacto social sean resueltos por
mecanismos o procedimientos alternos como lo es el Criterio de Oportunidad,
pudiendo el Estado dedicar la mayor cantidad de recursos a los casos de mayor
trascendencia social, colaborando de esta manera en la impartición de una justicia
rápida y eficiente; asimismo, el sistema acusatorio es el más acorde con la
moderna y creciente corriente del respeto a los Derechos Humanos.
Características
En el proceso acusatorio el individuo ocupa el primer plano, el legislador piensa
ante todo en la libertad y dignidad del hombre, en los que más tarde se llamaron
sus derechos subjetivos, mejor conocidos como las garantías individuales. El
papel del Estado es secundario, puesto al servicio de los individuos, aquél tiene la
misión de resolver los conflictos que se producen entre éstos; el Juez actúa como
un árbitro que se mueve a impulso de las partes, no hay actividad procesal
anterior a una acusación particular (del damnificado o de cualquiera del pueblo) y
la prisión preventiva es la excepción, siendo la presunción de inocencia y, por
tanto, la libertad del sindicado la regla. Es un proceso de tipo individualista,
posteriormente vulnerado por ideas socialistas, como lo es el concepto de que el
delito afecta en muchos casos a la colectividad, como lo son los llamados delitos
de impacto social, que son perseguidos de oficio.
El proceso penal acusatorio, siguiendo al profesor Alfredo Vélez Mariconde25 en su
obra Derecho Procesal Penal, se caracteriza por:
a) La jurisdicción es ejercida en única instancia, por una asamblea o un jurado
popular. La única o doble instancia se encuentra vinculada a la composición de
los tribunales; la doble instancia tiene razón de ser, cuando el juzgado de Primera
Instancia es unilateral por lo que si éste fuera colegiado la doble instancia no
tendría razón de ser. La doble instancia surgió durante el imperio. Como
argumento contra la doble instancia se ha dicho que ésta debilita los procesos y
25
Velez Mariconde, Alfredo, Derecho Procesal Penal; Marcos Lemer Editora Córdoba, 1981,
Córdoba Argentina, Pág. 21, Tomo II.
26
los complica inútilmente; y como argumento en favor de ésta se sostiene que
refuerza el acierto de los fallos judiciales.
b) La acción penal emergente de un delito público, lesivo de la colectividad, es un
derecho de cualquier ciudadano (acción popular), mientras que pertenece al
damnificado cuando se trata de un delito privado; y la acusación es la base
indispensable del proceso, que no se concibe sino ad instantiam partis, de suerte
que el juzgador no puede actuar de oficio, característica esta última que resulta
ser el punto medular de este estudio.
c) Las partes (acusador y acusado) se encuentran en paridad jurídica, armadas de
iguales derechos, mientras el juzgador aparece como un árbitro del combate o
litigio que se lleva a cabo entre aquéllas, es decir, carece de iniciativa propia en la
investigación.
d) El acusado goza generalmente de libertad; su prisión preventiva es una
excepción.
e) Los elementos de prueba son introducidos por obra exclusiva de las partes de
modo que el juzgador carece de poderes autónomos para investigar la verdad de
los hechos, debiendo limitarse a examinar las pruebas acerca de las cuales había
versado la discusión de aquellas, y en la valuación de esos elementos impera el
régimen de la intima convicción, sistema de valoración de la prueba, que se tratará
más adelante en este estudio.
f) El procedimiento es oral, público, contradictorio y continuo.
g) La sentencia hace cosa juzgada, y no son admitidos, o son muy raros, los
indultos o las gracias.
[Link] Principios que rigen el Sistema Acusatorio
Los principios que rigen el proceso penal se encuentran ampliamente ligados con
la finalidad que éste persigue, teniendo en cuenta ésta idea, podemos clasificarlos
de la siguiente manera: 1) Principio de Oficialidad, que deviene del carácter oficial
que tiene el proceso penal y consecuentemente, la indisponibilidad (lato sensu),
de su contenido material; 2) Principio de la Verdad Real, que proviene de la
finalidad del proceso penal de descubrir la verdad; 3) Principio de Inviolabilidad de
la Defensa, que se refiere a los poderes que las partes deben tener para defender
27
sus intereses. De estos principios básicos o primarios surgen corolarios o reglas
procesales que no son más que consecuencias prácticas de aquéllos, los cuales
se desarrollaran a continuación.
[Link] El Principio de Oficialidad
Desde que el delito implica un ataque a bienes sociales, privados o públicos, la
represión del delincuente constituye una necesidad vital, un fin esencial y una
función exclusiva del Estado26, de acuerdo con la Constitución Política de la
República “es deber del Estado la protección de la persona, así como el garantizar
a los habitantes de la República la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz
y el desarrollo integral de la persona, deberes en virtud de los cuales detenta la
potestad (poder de ejercicio obligatorio o poder-deber), de reprimir al transgresor
de la norma penal y no titular de un mero derecho subjetivo de punir”.
Para ejercitar esa potestad y cumplir su actividad represiva el Estado instituye
diversos órganos, pues la inobservancia del derecho penal (público), le impone
una actitud activa, distinta de la pasiva que observa ante la presunta
inobservancia del derecho civil (privado), ello debido a que tiene un interés directo
e inmediato en que se actúe realmente la ley penal, es decir, en que se administre
justicia.
Como medio para hacer efectivas las normas del Derecho Público, al que
pertenece el Derecho Penal, el Proceso Penal asume un carácter totalmente
oficial, es decir, concerniente al Estado. De este principio surgen consecuencias
que ponen de manifiesto el deber de proceder conforme a la ley, lo cual incumbe
tanto a los funcionarios públicos como a los poderes jurídicos que corresponden a
los sujetos de la relación procesal.
Del Principio de Oficialidad derivan subprincipios o reglas, los cuales se refieren a
los órganos públicos que intervienen en el proceso penal, estatalidad; a los
caracteres de la acción penal, oficiosidad y legalidad; a la jurisdicción,
indeclinabilidad e improrrogabilidad; y a la naturaleza de los poderes que tienen
las partes, indisponibilidad27.
26
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 177.
27
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 178.
28
Estatalidad
Bajo el aspecto institucional (el cual debe considerarse en primer término), el
proceso penal es obra de los órganos estatales, ello debido a que el Estado no
puede dejar librado a los particulares la actuación de la ley represiva (pues, como
se indicó éste corresponde al Estado), incluso cuando la ley concede al ofendido
el derecho de ejercer la acción penal, su actuación es meramente formal, pues el
particular carece de todo el poder dispositivo sobre el contenido material de la
28
relación procesal . La estatalidad supone que el ejercicio de la función penal es
un poder del ejercicio obligatorio del Estado.
La pena y su aplicación también competen exclusivamente al Estado, el cual para
poder cumplir con esta función instituye distintos organismos:
La Policía Nacional Civil; quien por iniciativa propia en virtud de denuncia o por
orden del Ministerio Público, debe: investigar los hechos punibles perseguibles de
oficio, impedir que éstos sean llevados a consecuencias ulteriores, individualizar a
los sindicados, reunir los elementos de investigación útiles para dar base a la
acusación o determinar el sobreseimiento y demás funciones que le señala la ley.
El Ministerio Público; el ejercicio de la acción penal corresponde al Ministerio
Público como órgano auxiliar de la administración de justicia conforme a las
disposiciones del Código Procesal Penal.
Tendrá a su cargo el procedimiento preparatorio y la dirección de la Policía
Nacional Civil en su función investigativa dentro del proceso penal.
Los Tribunales de Justicia del Ramo Penal; Jueces de Paz, Jueces de Primera
Instancia Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, los Tribunales de
Sentencia, las Salas de la Corte de Apelaciones, la Corte Suprema de Justicia y
los Jueces de Ejecución, los cuales dentro de su competencia respectiva ejercen
jurisdicción hasta ejecutar la sentencia.
Oficiosidad
Ante la presunta violación de una norma jurídico penal, el Estado debe reaccionar
inmediata y espontáneamente para reintegrar el orden jurídico, instando la
iniciativa de la investigación o el origen del proceso penal a cargo del Ministerio
28
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 178.
29
Público o de la Policía Nacional Civil. En otros términos el Juez de Instrucción
sólo puede proceder en virtud de una instancia o comunicación de aquéllos y
nunca de oficio 29, es decir, que para que el Juez pueda actuar es necesario que el
Ministerio Público lo requiera o bien que sea llevado a su presencia al presunto
delincuente, para lo cual de todas maneras deberá requerir la presencia del
Ministerio Público. Por otra parte, esa iniciativa no depende ni está supeditada,
generalmente, a la voluntad de los particulares o de otros funcionarios públicos,
como es el caso de los delitos de acción pública.
Esta regla procesal tiene doble valor: disciplina el inicio de la acción penal pública
y el ejercicio de la jurisdicción, mientras que al mismo tiempo, impide toda
influencia extraña. En el primer aspecto, se consagra -si así puede decirse- el
sistema acusatorio. La regla significa, pues:
a) Que la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público tienen el deber de proceder
de oficio, por iniciativa propia, a promover la acción penal pública en las formas
establecidas por la ley, sin necesidad de ninguna excitación extraña (oficial o
particular), excepto los casos de acciones dependientes de instancia privada o de
acción privada.
b) Que salvo tales excepciones, que en realidad enervan la pretensión represiva,
la voluntad de los particulares (aunque sean damnificados por el delito), o de otros
funcionarios públicos (por eminente que sea su situación jerárquica), carece de
eficacia para enervar o evitar la promoción de la acción pública (inevitabilidad).
Legalidad
Bajo otro aspecto el Principio de Oficialidad se traduce en la regla de la legalidad o
indiscrecionalidad (opuesto al principio de oportunidad, siendo éste una excepción
a esta regla), que se refiere, en nuestro caso, también a la Policía Nacional Civil
(en cuanto a la promoción), y al Ministerio Público. Según esta regla ambos
órganos del Estado tienen el deber de ejercer la acción pública por medio de los
órganos predispuestos y de acuerdo en todo caso con la ley penal sustantiva
como contenido de la pretensión represiva, siempre que aparezca cometido un
hecho delictivo, sin que puedan inspirarse en criterios políticos de conveniencia o
de utilidad social. Estos órganos predispuestos (Policía Nacional Civil y Ministerio
Público), son esclavos de la ley, su discrecionalidad para abstenerse de actuar
29
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 179.
30
(acción penal pública), es por lo general, nula, salvo en nuestro medio la facultad
discrecional del Ministerio Público de solicitar la aplicación de un criterio de
oportunidad o el procedimiento abreviado.
Esta regla impera en el momento de la promoción y durante la prosecución de la
acción penal:
a) Necesidad de la promoción, en el momento inicial, cuando la Policía Nacional
Civil o el Ministerio Público llegan a conocer la existencia de un delito de acción
pública y en tal virtud promovible de oficio, tienen el deber de promover la acción
penal pública en la forma establecida por la ley, sin detenerse por ningún motivo 30.
Por otra parte, si la Policía Nacional Civil o el Ministerio Público reciben una
denuncia y consideran que el hecho referido en ella no encuadra en una figura
penal, no tienen facultad para rechazarla o archivarla. La primera debe remitirla
en todo caso al Juez de Primera Instancia o al Ministerio Público, mientras que el
segundo debe requerir una decisión jurisdiccional conforme a su criterio, estas
reglas las encontramos contenidas en los artículos 304 y 310 del Código Procesal
Penal.
b) Irretractabilidad. Una vez promovida la acción penal, su ejercicio no puede
suspenderse, interrumpirse ni hacerse cesar lo que importa su mantenimiento
hasta el dictado de una sentencia definitiva y agotamiento de la ejecución penal31,
En consecuencia el Ministerio Público no puede transar o negociar con el
imputado, ni renunciar a la acción penal, ni desistir de la instancia como puede
hacerlo el actor civil, tanto en el proceso penal como en el civil, salvo desde luego
el Plea bargain del sistema penal americano. El órgano estatal ejerce un poder
puramente formal (el de excitar la jurisdicción, solicitando la actuación de la ley
penal), que no incide sobre el contenido sustancial de la relación procesal, de
modo que no puede evitar el pronunciamiento del Juez; no puede desapoderarlo
del conocimiento del ilícito penal.
30
Cafferata Nores, José I, Legalidad y Oportunidad, Pág. 1, Conferencias y Material de Apoyo del
Primer Congreso Iberoamericano de Derecho Penal, Guatemala, 1995.
31
Cafferata Nores, José I, Op. cit, Pág. 1.
31
Indeclinabilidad e improrrogabilidad
“Según la primera regla, una vez que el juez ha sido investido del conocimiento de
lo ilícito penal, no puede sustraerse al ejercicio de su función”; tiene el deber de
pronunciarse de acuerdo con la ley, cuyo mandato le resulta inexcusable; carece
del poder de indultar o perdonar. Una vez iniciado el proceso penal, éste sólo
puede terminar válidamente por una decisión jurisdiccional definitiva. La función
jurisdiccional es irrenunciable32.
En cuanto a la segunda regla, ésta se refiere a que “las normas legales sobre
jurisdicción y competencia penal son absolutamente improrrogables; es decir, no
pueden ser modificadas por la voluntad del Juez ni de los otros sujetos
procesales33”
[Link] El principio de la verdad real
En la ciencia del Derecho Procesal se intenta conocer el hecho acontecido, deben
recogerse los rastros que el hecho criminoso ha dejado y reconstruirlo hasta llegar
a conocerlo en sus mínimos detalles lo cual implica una tarea nada fácil, toda vez
que lo que se intenta establecer es, si el hecho delictivo a sucedido en realidad,
así como si el imputado es el autor del mismo. El juzgador conoce mediante su
conocimiento intelectual y de su experiencia, no obstante ello, éste se encuentra
en un estado de ausencia de todo conocimiento en el momento de la comisión del
hecho delictivo, ya que no es sino después de una serie de pasos que éste llega a
conocimiento del juzgador, momento en el cual se inicia el camino hacia el
conocimiento del hecho criminoso en sus particulares circunstancias.
Tanto el proceso penal como el proceso civil tienden a la averiguación de la
verdad sustancial de los hechos; pero mientras el Juez civil debe limitarse a
verificar las proposiciones de las partes y ha de quedar satisfecho con la verdad
aparente, formal o convencional que surja de esas manifestaciones (la indagación
se circunscribe a los hechos controvertidos y está sometida a la voluntad de las
partes), el Ministerio Público y el Juez penal tienen en cambio, el deber de
investigar la verdad real, objetiva, sustancial de los hechos sometidos a
enjuiciamiento, para dar base cierta a la justicia, no obstante la confesión del
32
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 182.
33
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 183.
32
imputado34. "Nadie duda que la verdad no es más que una identidad, adecuación
o conformidad entre la realidad ontológica y la noción ideológica; pero la distinción
entre la verdad real y formal es mantenida en doctrina con el fin de atrapar las
diversas situaciones que en el texto se recuerdan. La llamada "verdad formal" no
es más que una apariencia de verdad35”. La prueba tiene como objetivo
demostrar la verdad real y es ésta la que causará la certeza del juzgador, pues no
puede haber certeza sin estar referida al resultado de la prueba, es decir, la
verdad. No existe cosa tal como una certeza no basada en una realidad concreta,
la certeza siempre se basa en una conclusión de hecho que se encuentra en el
mundo de la realidad, por ello es que en el proceso penal no se busca la certeza
solamente, siempre se busca la verdad real.
La naturaleza pública del interés represivo (interés el Estado en una justa
actuación de la ley), excluye límites artificiales que se basen en actos u omisiones
de las partes. La fuerza incontrastable de ese interés consagra la necesidad de
un sistema que asegure el imperio de la verdad, incluso contra la voluntad de los
particulares interesados.
El principio de Verdad Real tiene múltiples repercusiones sobre los poderes
jurídicos de los sujetos procesales, en orden a la introducción y valuación de los
medios de prueba, consagrando diversas reglas que merecen especial
consideración: unas se refieren a las condiciones de recepción de la prueba,
siendo éstas las siguientes: inmediación, oralidad, concentración, identidad física
del juzgador y publicidad del debate, las cuales imponen los medios prácticos más
convenientes o aptos para descubrir la verdad; otras reglas atañen a los poderes
autónomos de impulsión y de investigación que el juez debe tener como custodio
último de los elementos de prueba. Finalmente las reglas sobre la libertad,
comunidad de la prueba y libre convicción, que se refieren a distintos aspectos de
los elementos probatorios.
Inmediación
Establece que para conseguir o arribar a la verdad es necesario que los sujetos
procesales reciban inmediata, directa y simultáneamente los medios de prueba
que han de dar fundamento a la discusión y a la sentencia. La inmediación
implica:
34
Ibidem, Pág. 185.
35
Carnevale, Diritto Criminelle, citado por Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 185.
33
a) Contacto directo del juez con los elementos probatorios en que ha de basar su
juicio-decisión;
b) El contacto directo de todos los sujetos procesales entre sí en el momento de
recibir esas pruebas. De este principio deriva la necesidad de que el Juez de
Instrucción actúe inmediata y personalmente en la investigación, y que el Tribunal
de Sentencia se base al dictar sentencia, en los actos del debate. También se
exige que en el momento de asumir la prueba, el Juez se encuentre en directa
comunicación con los demás sujetos del proceso, no sólo para que la discusión y
la sentencia tengan una misma base sino también para que el órgano
jurisdiccional pueda captar los argumentos que los otros sujetos hagan en favor o
en contra de las pretensiones deducidas.
Oralidad:
Para que el principio de inmediación se pueda hacer efectivo con respecto al Juez
que debe dictar la sentencia es preciso ante todo que el juicio definitivo se realice
oralmente (debate). La oralidad asegura el contacto directo entre los elementos
de prueba y el Juez de sentencia, además de que la oralidad es la forma natural
de esclarecer la verdad, de reproducir el hecho delictuoso y de apreciar la
condición de las personas que suministran tales elementos.
El Código procesal penal guatemalteco establece el principio de que el debate
debe ser oral, de modo que el Tribunal de Sentencia está obligado a fundar su
decisión en las pruebas examinadas oralmente durante el debate, sin que pueda
basarse en otros medios probatorios, salvo las excepciones establecidas en ley.
Por lo que la sentencia no puede basarse en pruebas que consten por escrito,
salvo las excepciones referidas, como lo podría ser entre otros la lectura del acta
en la que se hace constar el diligenciamiento de una prueba anticipada.
Concentración o Continuidad:
Los beneficios del principio de Inmediación se aseguran mediante la regla de que
el debate debe realizarse durante todas las audiencias consecutivas que sean
necesarias hasta su terminación36. Es decir, que para que el principio de
inmediación pueda cumplirse plenamente es necesario que las distintas
audiencias del debate se realicen una en pos de otra sin que haya ningún tipo de
interrupción, pues de lo contrario se contravendría este principio. Si lo vemos
36
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 191.
34
desde un punto de vista más sencillo y llevándolo un poco más lejos, lo anterior es
sumamente lógico, pues hay que recordar que al fin y al cabo los tribunales están
conformados por seres humanos y como tales pueden cometer errores, por lo que
una interrupción podría llevarlos a confusiones, olvidos o a interpretaciones
erróneas de los actos o hechos ocurridos en el debate (como lo son las
situaciones que simplemente no es posible plasmar en el acta de debate y que
sólo son palpables gracias a la inmediación), que podrían tener alguna injerencia
en el fallo.
También la concentración de los actos o hechos producidos en el debate aseguran
que la sentencia sea dictada inmediatamente después de producidos éstos, por lo
que la sentencia .al ser pronunciada necesariamente debe fundarse y hacer
referencia a estos actos.
En este punto deviene procedente señalar que los términos de interrupción del
debate, suspensión del debate y aplazamiento del debate no son sinónimos, sino
por el contrario estas tres situaciones conllevan consecuencias jurídicas distintas.
Por un lado el aplazamiento se refiere a breves espacios de tiempo que deben
tomar los sujetos procesales y los jueces para recobrar energías, pues muchas
audiencias de debate según su importancia pueden llegar a prolongarse por
periodos de tiempo muy largos, por lo que un breve descanso es una forma de
evitar que los interesados pierdan su concentración en el debate; como ejemplo
típico de un aplazamiento podría citar la hora o dos que el presidente del Tribunal
de Sentencia señala para poder salir de la Sala de vistas a ingerir los alimentos o
los aplazamientos diarios. Nuestra legislación trata el aplazamiento como una
necesaria, lógica y breve suspensión del debate, la cual debe darse a efecto de
que el mismo continúe al día siguiente, debido a que el debate no puede
prolongarse más allá de la jornada de trabajo.
Afirma el profesor Alfredo Vélez Mariconde que la interrupción del debate no es
más que “La breve paralización de la actividad procesal37”, lo cual encajaría en lo
que nuestra legislación reconoce como un aplazamiento, toda vez que de acuerdo
con el Código Procesal Penal, la interrupción del debate es la consecuencia de
una suspensión que se ha prolongado por más de diez días, por lo que el debate
se considera interrumpido y deberá ser realizado de nuevo desde su iniciación.
Por otro lado la suspensión del debate se refiere a la paralización del mismo por
37
Ibidem, Pág. 192.
35
un período que no puede prolongarse por más de diez días, pues de lo contrario
constituiría una interrupción teniendo que procederse como ya se indicó. La
suspensión del debate en este sentido sólo puede ordenarse en los casos
señalados en los artículos 103, 360 y 373 del Código Procesal Penal.
Como se puede observar, es la anterior característica la que permite claramente
establecer que la facultad que actualmente posee el Tribunal de Sentencia de
ordenar nueva prueba aun de oficio lo que constituye una secuela inquisitiva, y en
consecuencia una clara contravención a lo que la doctrina y jurisprudencia
señalan respecto a las funciones del juez dentro de un sistema acusatorio, toda
vez que de acuerdo con los pilares del sistema acusatorio el juzgador (sea
personal o colegiado), carece de la referida facultad, limitándose únicamente a
fiscalizar la labor investigativa que debe realizar el acusador, en el caso de
nuestro país el Ministerio Público.
Identidad Física del Juzgador:
Esta regla establece que para que se cumpla con la inmediación es necesario que
la sentencia sea dictada por los jueces que conocieron el debate, mejor dicho que
el Tribunal de Sentencia que presenció y dirigió el debate es el que debe dictar la
sentencia. Esta regla es absoluta sin excepción, por lo que si un magistrado
quedara impedido por más de diez días, para proseguir interviniendo en un debate
comenzado o antes de dictar sentencia, seria forzoso que el debate se efectuara
nuevamente desde el primer acto38.
Publicidad del debate:
Mediante la publicidad del debate se garantiza al sindicado o procesado que los
jueces al juzgarlo no podrán condenarlo arbitrariamente debido a que la labor de
éstos se encuentra directamente fiscalizada por los representantes de la sociedad
que se encuentren presentes en la sala de debates. La responsabilidad de los
jueces sólo puede hacerse efectiva cuando sus actos son públicos, es decir,
cuando los ciudadanos pueden asistir al debate y a la lectura de la sentencia39.
38
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Págs. 194 y 195.
39
Ibidem, Pág. 195.
36
Es decir, que la publicidad se traduce en una mayor garantía para todos los
ciudadanos, sin perjuicio de que obliga a los jueces, lo mismo que a los
profesionales, a superarse en la labor diaria, estimulados por la opinión pública
acrecentándose así también su responsabilidad, que de tal manera podrá hacer
efectiva más fácilmente. Por otro lado la garantía de la publicidad también opera
contra los denunciantes, pues los obliga a actuar con mayor cautela, toda vez que
si llegara a existir una denuncia o querella falsa o infundada ésta podría llegar a
ser desmentida frente a los representantes de la sociedad sentados en la sala de
debates.
No obstante lo anteriormente expresado, la publicidad tiene sus límites, los cuales
son impuestos por la ley. En la etapa preparatoria podemos decir que en principio
las actuaciones son reservadas para los extraños, regla de la cual podemos
concluir que las actuaciones son públicas para las partes y sus defensores. El
principio de publicidad puede observarse en toda su expresión y con mayor
claridad en la etapa de juicio específicamente en el debate. No obstante lo
anteriormente dicho en la fase de debate la publicidad también se encuentra
limitada por la ley, límites que por lo general se encuentran fundamentados o
justificados en la protección de intereses o derechos que se consideran
superiores, ante los cuales necesariamente la publicidad debe ceder. En nuestro
proceso penal encontramos estas limitaciones cuando el Tribunal de Sentencia
fundamentado y en estricta observancia de lo que al efecto establece el artículo
356 del Código Procesal Penal dispone que el debate se celebre a puertas
cerradas.
Otro límite al principio de publicidad contemplado por nuestra legislación es la
restricción del acceso a la sala de debate a personas menores de dieciséis años
que no se encuentren acompañados de un adulto. En esta misma línea de ideas
podría decirse que un límite a la publicidad del debate no directamente impuesto
por la ley lo constituye la restricción del ingreso del público en general al debate
por razones de espacio en sala, lo cual constituye una limitación lógica, pues el
ingreso del público al debate debe permitirse según las condiciones, capacidad o
posibilidades de la sala donde vaya a celebrarse.
Por último cabe mencionar que nuestro Código Procesal Penal establece que en
la etapa preparatoria y siempre que la publicidad entorpezca el descubrimiento de
la verdad y no exista auto de procesamiento el Ministerio Público puede disponer
para determinada diligencia la reserva total o parcial de las actuaciones por un
plazo no mayor de diez días.
37
Impulsión e Investigación judicial autónoma
Estos poderes son conferidos al juez con respecto al desarrollo de la relación
procesal y a la actividad probatoria. El primero de estos poderes se refiere a la
impulsión procesal de oficio del juez. Esta potestad la podemos ver en nuestra
legislación cuando el juez de instrucción observa que el plazo para el desarrollo de
la etapa preparatoria ha vencido (3 ó 6 meses), y el fiscal aún no ha presentado su
requerimiento, por lo que juez le fija un plazo de 3 días para que formule su
solicitud.
La presencia de esta secuela del sistema inquisitivo en el sistema acusatorio se
encuentra justificada en “la necesidad de esclarecer la verdad y actuar la ley
penal, la que no puede encontrar obstáculo40”.
El segundo poder, se refiere a la potestad autónoma que en materia probatoria
detenta el juez, es decir, a la prueba de oficio que éste puede recabar por sí solo.
En nuestra legislación esta facultad la encontramos excepcionalmente en el
Tribunal de Sentencia que puede recabar prueba de oficio siempre y cuando ésta
no haya sido ofrecida en su oportunidad por las partes, sea útil y lleve al
esclarecimiento de la verdad. Es ésta facultad inquisitiva la que motiva el presente
estudio, por medio del cual se pretende verificar si la referida secuela inquisitiva
violenta los principios de defensa e imparcialidad judicial en el proceso penal
guatemalteco, garantías constitucionales que deben ser respetadas en la
realización del debido proceso.
De acuerdo con el sistema procesal penal que se encuentra vigente en nuestro
país (acusatorio), corresponde exclusivamente al ente acusador, es decir, al
Ministerio Público la persecución penal pública en forma autónoma e
independiente tal y como lo establece la Constitución Política de la República, el
Código Procesal Penal y la ley Orgánica del Ministerio Público. Debemos tener en
cuenta que el ejercicio de la acción penal pública no se circunscribe únicamente a
acusar y asistir al debate, la acción penal pública implica la realización por parte
del Ministerio Público de toda una serie de actos de investigación y averiguación,
incluyendo dentro de éstos la recabación de la prueba, la cual debe entenderse
como una circunstancia o parte integrante de la acción penal y no como una
facultad aislada e independiente de ésta, que pueda ser ejercida por órganos o
40
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 197.
38
entidades ajenos al Ministerio Público, salvo la prueba de descargo que se
introduce al proceso por vía de la defensa técnica (impulso de la investigación
autónoma).
El hecho que el Poder Judicial conserve estas facultades inquisitivas puede
atentar contra la autonomía e independencia del Ministerio Público, pues el
Tribunal de Sentencia al ejercer estas facultades se encuentra realizando
funciones que por disposición Constitucional y legal competen exclusivamente al
Ministerio Público, a la vez violenta el derecho de defensa y el principio de
imparcialidad judicial.
Libertad de prueba:
Regla que establece que en el proceso penal todo se puede probar y por cualquier
medio, salvo las limitaciones que establece la ley, relativas al estado civil de las
personas.
Comunidad de la prueba:
Regla que se asemeja al principio de integración procesal que rige en el proceso
civil, establece que los medios de prueba introducidos en forma legal al proceso
por los sujetos procesales son comunes a todos ellos. Por lo que una vez el medio
probatorio ha sido introducido al proceso no puede evitarse su asunción o
valoración mediante su renuncia, ésta actitud únicamente respondería a intereses
particulares y, por lo tanto, no estaría dirigida al esclarecimiento de los hechos, es
decir, a la obtención de la verdad real que a fin de cuentas es el objeto del proceso
penal.
Libre convicción:
También conocida dentro del proceso penal como sana crítica; la libre convicción
o sana crítica racional se da cuando el juez o tribunal valoran los medios de
prueba para fundamentar en ellos su decisión.
Necesidad de Certeza:
El juzgador una vez llegado al momento de deliberar no puede seguir una serie de
pasos y dictar un fallo como si fuera una receta; éste tampoco es un robot o una
computadora que debe seguir sistemáticamente la voluntad del programador, el
juzgador es humano y, por lo tanto, sus conocimientos no son absolutos, al
contrario son relativos, por lo que para emitir su fallo debe valerse de estados
39
subjetivos y no objetivos al momento de dictar la sentencia, como lo son la
certeza, duda o probabilidad.
La certeza se da cuando el juez cree firmemente que está en posesión de la
verdad, habiendo excluido, por considerar que no son dignos de ser tenidos en
cuenta, los elementos negativos que existiesen; la duda existe cuando concurren
con igual fuerza motivos afirmativos y negativos para creer que está en lo cierto; y
la probabilidad, cuando existiendo ambas clases de motivos, los primeros son
superiores a los segundos41.
En los primeros pasos de la actividad procesal puede caber la duda, caso en el
cual correspondería declarar la falta de mérito; pero en el momento final del juicio
y para dictar un pronunciamiento condenatorio, es necesario que el juez tenga la
certeza de esa culpabilidad. De lo contrario, si no existe esa certeza positiva,
porque no se ha destruido la presunción de inocencia o existe duda razonable de
la participación del procesado en el hecho que se le acusa necesariamente el
juez debe absolver, aunque no tenga, desde luego, la convicción que el acusado
es inocente, ni de su culpabilidad aplicando y haciendo valer de esta manera el
principio de in dubio pro reo.
Fuente Legítima de Convicción:
Si concebimos a la verdad como una relación entre la noción ideológica y la
realidad ontológica, y al juzgador le exigimos que fundamente su sentencia, es
indudable que la única fuente legítima de convicción judicial debe provenir del
mundo externo. La prueba por sí sola no basta, también es preciso que se trate
de hechos examinados durante el juicio. Esto significa que la convicción judicial
ha de emanar necesariamente de medios de prueba recibidos en el debate, de
conformidad a las disposiciones legales pertinentes. Las pruebas no incorporadas
al debate no merecen ningún valor, aunque éstas hayan sido recabadas en la
etapa preparatoria, pues ésta únicamente sirve de base a la acusación, mientras
aquéllas incorporadas al debate dan el fundamento de la sentencia; por lo que es
inadmisible la postura que asevera que el régimen de libre convicción autoriza a
resolver con base en pruebas que están fuera del proceso.
[Link].V El principio de inviolabilidad de la defensa
41
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 200.
40
Mejor conocido en nuestro medio como el Derecho de Defensa. El principio de
inviolabilidad de la defensa, es una derivación del principio del Debido Proceso;
por así decirlo éste es el continente mientras que el otro es el contenido. En
nuestro medio el derecho de defensa se encuentra reglamentado como una
garantía constitucional (articulo 12 Constitución Política de la República "La
defensa de la persona y sus derechos son inviolables”), la cual como presupuesto
necesario de justicia debe ser respetada en todo tipo y clase de proceso. En el
proceso penal este principio le debe ser garantizado a todos los sujetos y partes
procesales, es decir, no sólo se debe velar por el respeto de este derecho en
cuanto al imputado sino también en relación con el actor civil, tercero civilmente
demandado y al querellante adhesivo. Para que en un proceso legal éste principio
sea cumplido a cabalidad es necesario que todas las partes involucradas hayan
tenido la oportunidad de pronunciarse y defenderse.
Esta garantía o principio constitucional debe ser necesariamente desarrollada por
la ley adjetiva penal, la cual debe brindar a las partes los mecanismos necesarios
para proteger sus derechos en la forma y tiempo que ésta establezca, además,
debe ser observada y respetada en todas las etapas del proceso penal
(preparatoria, intermedia, debate y ejecución), inclusive desde su inicio.
Intervención
Las partes involucradas en un proceso tienen el derecho de intervenir en éste
para hacer valer sus derechos y señalar las observaciones que estimen
convenientes. En el proceso penal la intervención de las partes tiene una
connotación distinta, hay que entender que la presencia del imputado es
necesaria para que el proceso sea llevado y ventilado en todas sus etapas, pues
de lo contrario el proceso no avanzará y se quedará estancado (lo cual ocurre por
lo general en la etapa preparatoria), situación que tendrá como lógica
consecuencia el archivo del mismo. “La intervención del imputado es necesaria
porque la justicia no se puede discernir sin su presencia, no hay juicio en
rebeldía...42” La única etapa del proceso penal donde es concebible la no
intervención del imputado es en la etapa preparatoria, lo cual es sumamente
lógico, pues la naturaleza de ésta nos indica que es una etapa de preparación del
42
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 212.
41
proceso, que es una etapa eminentemente investigativa en la que se debe, entre
otras cosas, individualizar al posible imputado.
La no existencia en el proceso penal del juicio en rebeldía tiene su fundamento en
el principio de Debido Proceso, pues al tenor de éste nadie puede ser condenado
si antes no ha sido citado, oído y vencido, en este sentido resulta oportuno
recordar las palabras del Emperador Trajano quien decía: “El acusado no debe
ser condenado durante su ausencia, estimando que era preferible dejar un crimen
impune que condenar al inocente43”.
Contradicción
También conocido como bilateralidad o controversia, ésta regla igual que la
anterior concibe su génesis en la garantía constitucional del Derecho de Defensa,
responde a la exigencia constitucional dirigida a asegurar la inviolabilidad de
defensa de las personas y de sus derechos. Exige que las partes sean oídas
antes de que el juez dicte alguna resolución, se caracteriza por el derecho que
tienen las partes de reputar lo expresado o lo que pretenda probar su contraparte
ofreciendo para ello los medios de prueba que estimen convenientes. En el
proceso penal ésta regla puede observarse en su máximo esplendor en la etapa
de juicio propiamente dicho, tanto en los actos preliminares como en el debate,
teniendo como único límite las medidas tendentes a evitar el abuso del derecho de
defensa. En contraste a ello en la etapa preparatoria ocurre precisamente lo
opuesto, pues la presencia de esta regla es mínima debido al carácter secreto que
muchas veces tienen las actuaciones, ésta regla por lo general puede observarse
en esta etapa en los actos irreproductibles (pruebas anticipadas), en los cuales las
partes gozan de las mismas facultades y prerrogativas con que cuentan en el
debate.
Imputación
Esta regla impone como requisito previo a la actuación jurisdiccional la existencia
de la función requirente que corresponde al Ministerio Público o al Querellante
Exclusivo, según se trate de una acción penal pública o privada. La etapa
preparatoria presupone una imputación, la cual según nuestro ordenamiento
43
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 213.
42
adjetivo penal puede ser a través de una denuncia, una querella o por medio de
una prevención policial.
En la etapa de juicio toma primordial valor el dogma que reza que “no hay juicio
sin acusación”, pues éste sólo puede existir cuando el órgano encargado de la
persecución penal (Ministerio Público) formula acusación contra una persona
determinada, cumpliendo, además, con los demás requisitos que señala la ley. En
ésta etapa la acusación toma la misma relevancia que una demanda en un
proceso civil (demandado no se puede defender si no existe previamente una
demanda), pues el imputado no se podría defender si el juicio penal no se basara
en una acusación formal en la que se describan las circunstancias en que se
cometió el hecho delictivo que se le atribuye.
Intimación originaria
Para que la defensa de un imputado sea efectiva y pueda éste negar, afirmar o
reputar los hechos por las cuales se le hace la imputación es "necesario que esta
sea intimada, es decir, puesta en conocimiento de la persona contra la cual se
dirige44. La intimación es tratada por muchos juristas como la notificación de la
acusación, expresión que por su sentido técnico no resulta la más adecuada para
comprender todo el alcance de la intimación. La intimación le da vida jurídica a la
imputación y tiene como finalidad poner al imputado como a su defensor en
conocimiento del objeto de la imputación para que de esta manera puedan ejercer
una adecuada defensa. Esta puede hacerse directamente al imputado en forma
oral o por escrito a través de su defensor.
Ampliación de la acusación
La acusación no puede ser inmutable, su inmutabilidad debe ser relativa, pues de
ser ésta inmutable y fuera necesaria darle otra tipificación al hecho delictivo
imputado sería necesario dar marcha atrás en el proceso, incluso hasta la etapa
preparatoria, lo cual se haría tanto en perjuicio del imputado como de la sociedad,
ya que a ambos les interesa la pronta terminación del proceso. “En consecuencia,
la posibilidad de ampliar la acusación originaria sólo podrá ser admitida como
excepción tendiente a evitar que el proceso vuelva al periodo introductorio sin una
efectiva necesidad, en los casos taxativamente indicados por la ley y siempre que
la ampliación no dificulte la investigación de la verdad ni perjudique la defensa del
44
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 221.
43
imputado45. Por lo que la ampliación de la acusación debe ser permitida siempre
y cuando se respete el principio constitucional de derecho de defensa. En esta
misma línea de ideas cabe mencionar dos aspectos importantes que trata nuestra
legislación adjetiva penal respecto a este punto:
1) la posibilidad que tiene el Ministerio Público de presentar junto con la acusación
y solicitud de apertura a juicio una acusación alternativa.
2) La facultad que detenta el Tribunal de sentencia para dar una calificación
jurídica distinta a la descrita en la acusación y del auto de apertura a juicio.
El momento procesal en que puede darse esta ampliación es en el transcurso del
debate y solamente cuando proceda en virtud de un nuevo hecho o circunstancia
no establecida en el auto de apertura a juicio o en la acusación.
Intimación complementaria
Esta regla es la lógica consecuencia de la anterior, recordando que intimación es
poner en conocimiento del imputado el hecho que se le atribuye. Una vez
acordada la ampliación de la acusación el Tribunal de Sentencia debe proceder
como lo establece el artículo 368 del Código Procesal Penal en lo que se refiere al
imputado, así como a informarle del derecho que tiene de solicitar la suspensión
del debate, todo ello a efecto de salvaguardar el principio constitucional de
derecho de defensa del imputado.
Si se diera el caso que el imputado se encontrara en una sala próxima a la sala de
debates y estuviera representado en esta únicamente por su defensor sería
necesario hacerlo comparecer a efecto de que la intimación se le hiciere
personalmente (intimación complementaria), toda vez que la representación del
imputado a través de su defensor de la cual habla la ley (artículo 354 del Código
Procesal Penal), es única y exclusivamente para la acusación originaria, o sea por
la que se le abrió el proceso a la etapa de juicio y la cual ya es de su conocimiento
(intimación originaria) y no para la ampliación de la acusación la cual no es de su
conocimiento.
45
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Págs. 227 y 228.
44
Correlación entre acusación y sentencia
Entre la acusación intimada (originaria o ampliada), y la sentencia debe mediar
una correlación esencial sobre el hecho, la que impide condenar por uno diverso
del que fuera objeto de la imputación formulada46. A priori la anterior regla podría
dar lugar a confusión en relación con lo ya aseverado en este trabajo, cuando se
trató lo relativo a la facultad que tiene el Tribunal de sentencia de poder darle al
hecho imputado una calificación jurídica distinta a la solicitada por el Ministerio
Público en su requerimiento.
Para no entrar en esa confusión debemos tener presente que la imputación de un
hecho no es igual o no es lo mismo que la calificación jurídica que de esa
imputación se puede hacer, una cosa es que el Fiscal por medio de su acusación
atribuya al imputado la comisión de cierto hecho y otra cosa distinta es la
valoración y calificación que de ese hecho puede hacer el derecho penal
sustantivo. “El tribunal no juzga sobre la corrección del juicio jurídico penal del
acusador, sino sobre el hecho que el mismo atribuye al imputado47”.
Para que el fallo de un tribunal cumpla con esta regla, debe existir una
concordancia entre éste y el hecho que el Ministerio Público atribuyó al sindicado
en su acusación como a lo largo del debate, encontrándose el ente jurisdiccional
en la libertad de elegir la norma sustantiva que considera aplicable al caso, pues si
el tribunal estuviera vinculado a la calificación jurídica del Ministerio Público y
tuviera que limitarse a aceptar o rechazar la pretensión del acusador, la función
jurisdiccional sucumbiría ante el derecho de defensa, lo cual significaría exagerar
el interés individual en desmedro del interés público.
La defensa de cualquier sindicado debe siempre velar o poner principal interés en
que la sentencia del tribunal recaiga sobre el mismo hecho que motivó la
acusación dejando en un segundo plano a la calificación jurídica que de éste hizo
el tribunal. En este orden de ideas cabría señalar, que la calificación que realiza el
tribunal puede beneficiar (tipifica delito con pena más leve), o perjudicar (tipifica
delito con pena más grave) al imputado.
Por otro lado cabe mencionar que el tribunal no puede utilizar en la sentencia
elementos de cargo que no estén contenidos en la acusación (lógicamente
46
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 233.
47
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Pág. 236.
45
ignorados por la defensa), es decir, que el tribunal no puede condenar a un
sindicado por hechos que no obren o no consten en la imputación, pues una
sentencia no puede hacer merito a hechos o circunstancias que no fueron
debidamente intimados, pues éstos no estaban contenidos en la acusación.
Base de la sentencia
La convicción del juzgador debe emanar necesariamente de los actos del debate,
siendo una de éstas las pruebas aportadas y reproducidas en el mismo. Estas
pruebas mediante el transcurso del debate deben estar al alcance de las partes
para que puedan apreciarlas y discutirlas.
La sentencia únicamente podrá basarse en los medios de prueba que hayan sido
oportunamente aportados en el debate, por lo que aunque existan pruebas
recabadas e introducidas legalmente al proceso durante la etapa preparatoria
éstas no podrán ser valoradas si no son incorporadas a la etapa de juicio y
reproducidas en el debate, donde en virtud del principio de la contradicción o
contradictorio podrán ser discutidas.
La reparación del daño
La reparación a que tiene derecho la víctima, comprende la restauración del
derecho afectado por el hecho delictivo que inicia desde reconocer a la víctima
como persona, con todas sus circunstancias como sujeto de derechos, contra
quien recayó la acción delictiva, hasta las alternativas disponibles para su
reincorporación social a fin de disfrutar o hacer uso lo más pronto posible, del
derecho afectado, en la medida que tal reparación sea humanamente posible y, en
su caso, la indemnización de los daños y perjuicios derivados de la comisión del
delito.
La ley procesal debe necesariamente reglamentar las condiciones de tiempo y
forma en que una prueba recabada en la etapa preparatoria pueda ingresar al
debate. "Ningún elemento probatorio tiene eficacia sino ingresó, en el juicio,
porque esto permite la discusión plena de las partes y se conforma al principio
constitucional que examinamos (principio de inviolabilidad de la defensa). Lo que
no está en el debate no está en el mundo que el tribunal pueda considerar
legítimamente48.
48
Vélez Mariconde, Alfredo, Op. cit, Págs. 244 y 245.
46
Con base en lo expresado en las anteriores líneas se puede deducir que el único
conocimiento que puede usar el Tribunal de Sentencia para basar su sentencia es
el obtenido durante el transcurso del debate, teniendo que omitir en consecuencia
el conocimiento que haya obtenido fuera del proceso, extremo que de no
observarse dejaría abierta las puertas a los litigantes para impugnar la sentencia.
Con base en lo establecido a lo largo de este trabajo, se puede decir que lo que
nos ayuda a distinguir las dos formas fundamentales de procesos (acusatorio e
inquisitivo) es la diversidad en la distribución de las funciones procesales
esenciales de un proceso penal, siendo éstas: acusación, defensa y decisión, por
lo que cuando estas tres funciones sean confiadas a órganos separados y
distintos para que las ejerzan o realicen nos encontramos ante un sistema
acusatorio; y al contrario cuando éstas tres funciones sean confiadas a un mismo
órgano (Juez) nos encontraremos ante un sistema inquisitivo. Con base en ello
podemos darnos cuenta que en el sistema acusatorio la función probatoria, es
decir, recabar la prueba e introducirla legalmente al proceso, es una función que
compete exclusivamente al ente acusador (en nuestro caso Ministerio Público),
correspondiéndole al ente decisorio (Juez de instrucción ó tribunal), únicamente
acceder o no a la introducción de la prueba en el proceso que controla o dirige, así
como juzgar.
I.V Objeto y fines
I.V.I Objeto
Generalmente, los tratadistas del derecho procesal, principalmente del penal, han
diferenciado el objeto y los fines del proceso, pues estudian en forma separada
ambos, a pesar de la unidad capitular con que los exponen y de la mayor o menor
extensión con que traten el tema.
Gramaticalmente, objeto y fin son sinónimos y su acepción, por lo tanto, idénticos.
Jurídicamente así se ha llegado a entender, como podemos deducir de la opinión
que recoge Cabanellas, cuando expone que fin es objeto, objetivo, propósito o
finalidad, agregando que, en ese sentido, el fin del proceso se ha de tomar en el
orden cronológico (final del proceso, conclusión, término) y como finalidad, lo que
implica la actividad de las partes y el juez. En lo penal, como fin del proceso –dice-
aparecen la amnistía, el indulto y el perdón del ofendido, de manera que la
finalidad es, según expresa este autor, la sanción de las conductas tipificadas
como punibles y reducir a inocuidad a los sujetos peligrosos, con la consecuente
ejemplaridad o espontánea enmienda que para la generalidad pretende derivarse
47
de tales fines, al servicio de afirmar progresivamente la convivencia entre los
hombres y el imperio de la ley.
Objeto es, pues, para él: asunto, material, fin, propósito, finalidad, objetivo.
El doctor Herrarte González, citado por Wilfredo Valenzuela, indica que, el objeto
del proceso es la materia sobre la que recae la actividad de las partes y del órgano
jurisdiccional, utilizando, así, la palabra materia, sinónimo de asunto, fin o
propósito, aunque más adelante afirma que, no ha habido un acuerdo sobre lo que
debe estimarse como objeto del proceso, que algunas veces se ha confundido con
el fin del proceso.49
Para Fenech citado por Benito Maza, el objeto del proceso “son los hechos y las
pruebas, en una palabra, los datos que sirven para la determinación del hecho, la
afirmación o negación de cuya existencia es fundamento de la subsiguiente
afirmación de coincidencia positiva o negativa con el supuesto de hecho de la
norma cuya observancia se pretende garantizar”.50
El tratadista Vélez Mariconde, citado por José Mynor Par Usen, define el proceso
penal como el conjunto o una serie gradual y progresiva de actos disciplinados en
abstracto por el derecho procesal, y cumplidos por órganos públicos
predispuestos, o por particulares obligados o autorizados a intervenir, mediante él
se procura el esclarecimiento de la verdad para aplicar en concreto la ley penal.51
[Link] Fines
El verdadero fin del proceso, dice Alsina, citado José Mynor Par Usen, puede
inducirse considerando la actuación del juez y de las partes en el mismo,
indudablemente el juez desarrolla una función pública y está procura el
restablecimiento del orden jurídico mediante la actuación de la ley; así como
declarar si una voluntad abstracta de la ley ampara una situación concreta y, en su
caso, hacer efectiva su realización por todos los medios posibles, incluso la fuerza
pública.
Por su parte, Jaime Guasp, citado José Mynor Par Usen, estima que el proceso es
una institución jurídica, entendiendo por tal, “ni simplemente el resultado de una
49
Valenzuela Wilfredo, El nuevo Proceso Penal. Páginas 44 y 45
50
Ob. cit. Pág. 16
51
Par Usen, José Maynor. El Juicio Oral en el Proceso Penal Guatemalteco. 3ª. Edición.2005.
Pág. 143
48
combinación de actos tendientes a un fin, sino un complejo de actividades
relacionadas entre sí por el vínculo de una idea común objetiva, a la que figuran
adheridas, sea ésa o no su finalidad específicas, las diversas voluntades
particulares de los sujetos de quienes procede a aquellas actividades”
En forma más específica podemos decir que la finalidad del proceso penal es
lograr la realización del valor justicia a través de la búsqueda de la verdad formal e
histórica del hecho y como consecuencia la aplicación de la ley penal, cuyos fines
son su objetivo.52
Para Manzini, citado José Mynor Par Usen, la finalidad específica del proceso
penal “es la de obtener, mediante la intervención del juez, la declaración de
certeza, positiva o negativa, del fundamento de la pretensión punitiva derivada de
un delito, que hace valer por el Estado el Ministerio Público”53
La justicia es la concepción que cada civilización tiene acerca de la equidad y
de la búsqueda del bien común. Se tiene a la justicia como fin del proceso.
La autora Alba Leticia Alvizuris Torres, citando a Charles Fried, justicia es la
virtud de las prácticas en que se supone que hay intereses en conflicto y que las
personas van hacer valer sus derechos sobre los demás.54
Según el Licenciado José Mynor Par Usen “las normas procesales tutelan
principalmente el interés social de reprimir la delincuencia y también el de
garantizar la libertad individual, mediante la investigación de la verdad material”
señala además que el fin principal es “lograr la realización del valor justicia como
deber del Estado, a través de la aplicación de la ley penal y la búsqueda de la
verdad histórica del hecho delictivo, así como de la participación del imputado,
para luego obtener, una sentencia justa mediante la intervención del juez, la
declaración de certeza positiva o negativa, del fundamento de la pretensión
punitiva derivada de un delito, que hace valer el Estado por medio del Ministerio
Público para lograr la restauración del orden jurídico violado.” 55 El Código
Procesal Penal, en el artículo 5 establece que el objeto del proceso penal es la
52
Ob. cit. Pág. 145
53
Ob. cit. Pág. 146
54
Sensibilidad de Género. Revista del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala.
Serviprensa. Guatemala 2006. Pág.23
55
Par Usen, José Mynor. El Juicio Oral en el Proceso Penal Guatemalteco. 2ª. Edición.1999
Pág.30.
49
averiguación de un hecho señalado como delito o falta, las circunstancias en las
que pudo ser cometido, el establecimiento de la posible participación del
sindicado, el pronunciamiento de la sentencia respectiva y la ejecución de la
misma .
Como se pudo establecer, el fin del proceso penal es establecer la verdad
histórica de los hechos y la participación de la persona sindicada de un delito,
asimismo que se cumpla con todas las formalidades legales que conlleva un juicio,
cumpliendo con las derechos y garantías de las cuales se goza, tratando de que la
justicia llegue de una forma pronta y cumplida.
Fines
Con lo dicho tenemos que señalar que al fijar la res iudicata como fin del proceso,
y como objeto material a la res iudicanda, habremos de concluir con que el objeto
tendría carácter coetáneo, mientras que el fin es de proyección teleológica, cuyo
influjo decide las afirmaciones de “justicia penal” y de “pretensión privada” que
dice Clariá quien añade que entre fin y objeto sólo podría advertirse un distingo de
grado, distinción que, sin embargo, no precisa, pues admite una unitaria
vinculación, ya que se actúa –de acuerdo a sus palabras- sobre el proceso para
conseguir los fines.
El fin específico de alcanzar la verdad sobre la materialidad del acontecimiento
propuesto –agrega Clariá- permitirá aplicar con justicia la ley sustantiva que a su
vez integra el objeto principal en su aspecto jurídico, pues las consecuencias del
hecho conceptualizado se advierten como jurídicamente eficaces para que aquél
pueda tener vigencia procesal. O sea: un fin de aplicación de la ley o inmediato
que, no es, sino el mismo fin perseguido por todas las normas realizadoras del
derecho penal, como apunta Clariá, de manera que esos fines generalmente
hacen derivar la categoría de fines específicos.56
[Link] Naturaleza jurídica:
Hay dos teorías que tratan de explicar la naturaleza jurídica del proceso penal,
el Licenciado José Mynor Par Usen, indica:
a) Teoría de la Relación Jurídica: Es propuesta por Hegel y “parte del principio de
que la ley es la fuente de las obligaciones y considera que los derechos y los
deberes que existen en el proceso integran una relación jurídica que se establece
56
Ob cit. Págs. 48 y 49
50
entre los tres sujetos que en él actúan.” Indica que las partes son acusado,
acusador y Juez y que “se persigue que el proceso penal sea una relación jurídica
que tenga como objeto principal obtener una sentencia justa, con autoridad de
cosa juzgada, y asegurar su ejecución en el caso de que ésta sea condenatoria”
57
b) Teoría de la Situación Jurídica:
Indica que esta teoría es promulgada por James Goldschmidt, modernizada por
Eberhard Schmedt, indica que “la sentencia tiene eficacia de negocio jurídico
material a los actos procesales cabría atribuirles la calidad de negocios jurídicos y
no de relación jurídica.” 58
Según Podetti, citado por Wilfredo Valenzuela, la naturaleza jurídica como medio
de justificación del proceso en algunos casos, en el afán de asimilarlo a
instituciones del derecho civil, o de fundamentar su unidad ideológica, han nacido
diversidad de conceptos sobre su naturaleza jurídica que, en algunos casos,
constituye o sirve de base a una teoría general de dicho instituto. Sin embargo, no
parece ineludible para el estudio científico del proceso asimilarlo a otras
instituciones jurídicas, a la inversa, atribuirle una naturaleza jurídica distinta a la de
los demás fenómenos del mundo jurídico.59
[Link] Sujetos que intervienen en el proceso penal:
Partes o sujetos procesales
En la doctrina, se usa indistintamente como sinónimo los conceptos, partes y
sujetos procesales. Esto obedece, quizá, al sistema instituido en cada legislación;
ya que al hablar del sistema inquisitivo, el imputado era un objeto de la
investigación, y no un sujeto principal con derechos y garantías procesales. En
tanto que en el proceso civil, el concepto de parte procesal, es la denominación
más acorde que se les da a los personajes que integran la relación jurídica
procesal. Por consiguiente, ser parte en el proceso penal; es tener las facultades
amplias dentro del proceso, además de poner en movimiento al órgano
jurisdiccional. Es pedir la aplicación de la ley penal y defenderse de la imputación,
57
Ob. cit. Págs. 140, 141
58
Idem. Pág. 142
59
O. Valenzuela, Wilfredo. El Nuevo Proceso Penal. Pág. 32
51
haciendo valer todos los derechos y garantías procesales, para que al final el
Juez, en una sentencia, concrete la pretensión que corresponda.
José Mynor Par Usen, estima que el concepto más apropiado que se debe utilizar
en el proceso penal, es el de parte procesal; así lo reconoce también, Guillermo
Cabanellas, quien indica que es en el proceso criminal donde este concepto
adquiere mayor trascendencia para lo jurídico. Verbigracia: “acción privada y
acción pública, y habla del acusado, Ministerio Fiscal, querellante”. Sin embargo,
en la doctrina se acepta la terminología de sujetos procesales, de tal manera que
es admisible el uso de tales conceptos jurídicos. Ahora bien, se puede decir que
son partes procesales los sujetos que participan en el proceso penal; y que actúan
como acusador oficial, acusador particular, acusador privado, imputado, y las
partes civiles. Esto significa, que todos como partes procesales son sujetos; por el
simple hecho de ser personas. Pero no todos, como sujetos son partes en una
relación jurídica determinada; por cuanto que, un testigo, un perito sin son sujetos,
pero no son parte en el proceso penal, por consiguiente al parecer del autos es
más admisible hablar de parte procesal que de sujeto.60
[Link].I El Querellante
Para intervenir en el proceso penal, el querellante, la víctima o el ofendido, pueden
hacerlo, incluso ayudando al fiscal en la investigación y en la formulación de la
acusación.
Jorge Moras Mom, citado por el autor Benito Maza, señala que querellante: “Es
un sujeto privado acusador que, asumiendo voluntariamente el ejercicio de la
acción penal emergente de un delito cometido en su contra en forma directa,
impulsa el proceso, proporciona elementos de convicción, argumenta sobre ellos y
recurre de las resoluciones en la medida que le concede la ley”.61
El autor Benito Maza, citando a Miguel Fenech, indica que querellante es:
“Aquella parte acusadora contingente que pide en el proceso penal la actuación de
la pretensión punitiva, bien como persona ofendida del delito, o bien en virtud de la
facultad concedida por la ley”62
60
Par Usen, José Mynor. El Juicio Oral en el Proceso Penal Guatemalteco. Tercera edición, tomo I.
Pág.165
61
Maza, Benito, Curso de Derecho Procesal Penal, pág. 84
62
Ob. cit. Pág.90
52
Dos figuras de querellante señala la legislación guatemalteca, el Querellante
Adhesivo y el Querellante Exclusivo.
El querellante adhesivo, es el agraviado con capacidad civil o su representante o
guardador en caso de incapacidad, puede provocar la persecución penal
(querellante) o adherirse a la ya iniciada por el Ministerio Público en los delitos de
acción pública (querellante adhesivo); igualmente tiene este mismo derecho
cualquier ciudadano cuando se trate de casos de violación de derechos humanos
cometidos por funcionarios o empleados públicos o bien cuando se trate de delitos
cometidos por fucionarios que abusen de sus cargos.63
En los delitos de acción pública el código le da esta denominación
En tanto que el querellante exclusivo es, el titular del ejercicio de la acción penal
en los casos en que la persecución penal es de carácter privado. Se rige por las
reglas relativas a los juicios por delitos de acción privada. Al respecto, el artículo
122 del Código Procesal Penal establece: “Querellante Exclusivo. Cuando,
conforme a la ley; la perseución fuese privada, acuará como querellante la
64
persona que sea titular del ejercio de la acción”.
El querellante adhesivo, es la persona agraviada dentro de un proceso penal y
el único deseo de este es que se haga justicia, pero para ello debe haber sido
aceptado como tal y de esta manera estar más de cerca en la investigación
efectuada por el Ministerio Público y opinar en relación a la forma como la están
llevando a cabo y solicitar a dicha institución que se diligencia aquella prueba que
estime es útil para el proceso. Dicha solicitud deberá de ser formula ante el Juez
de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente, por
escrito antes de que el Ministerio Público formule acusación o el sobreseimiento.
[Link] El actor civil.
Para el autor Miguel Fenech, citado por Benito Maza, actor civil: “Es aquella
parte acusadora contingente que ejercita en el proceso penal la pretensión de
resarcimiento en reclamación de la restitución de la cosa, reparación del daño o
indemnización del perjuicio producido por el acto”. 65
63
Ob. cit. Pág. 85
64
[Link]. Pág. 86
65
[Link]. pág.90
53
El autor Jorge Moras Mom, citado por Benito Maza indica que el actor civil: Es
un sujeto procesal que dentro del proceso penal juega su rol accionario
relacionado con el objeto de éste, como causa de obligación, pero limitado al
campo civil reparatorio e indemnizatorio”. 66
Citado por Benito Maza, Ricardo C. Nuñez, indica que: “El actor civil en el
proceso penal es la persona física o jurídica que demanda en él, la reparación del
daño causado por el hecho que se le imputa a un tercero como delictivo”. 67
El actor civil dentro del juicio, tiene una participación relevante, al plantearse la
acción reparadora en el proceso penal, pues el agraviado puede solicitar la
reparación del daño causado por el hecho delictivo ocasionado.
[Link] El imputado
Terminología:
El imputado es la persona, señalada de haber cometido un hecho punible, contra
la que el Estado ejerce la persecución penal. El Código Procesal Penal, en su
artículo 70 enumera, sin precisar, las distintas denominaciones que usa para
designarlo. Generalmente el Código reserva el término imputado o sindicado para
el procedimiento preparatorio, procesado a la persona que se le ha dictado auto
de procesamiento y acusado a la persona contra la que se ha planteado escrito de
acusación. Finalmente, denomina condenado a aquel sobre quien haya recaído
una sentencia condenatoria firme.
Una persona se convierte en sindicado o imputado desde el primer acto del
procedimiento dirigido en su contra, momento en el cual nace el derecho de
defensa. 68
Es un sujeto procesal esencial. Su declaración es fundamental porque
constituye un medio de defensa.- El Licenciado José Mynor Par Usen, señala que
es “la parte pasiva necesaria del proceso penal. El que ve amenazado su derecho
a la libertad, a la honorabilidad y a la dignidad, al imputársele la comisión de
66
Ob. cita, pág. 98
67
Idem
68
Manual del Fiscal. Pág. 63
54
hechos delictivos, por la posible imposición de una sanción penal en el momento
de la sentencia”. 69
Para el autor Carlos Creus, citado por Benito Maza: “El imputado es toda persona
de existencia física que es sindicada, en un acto del proceso, como partícipe en el
hecho que se investiga o se va a investigar nominándola o individualizándola de
otro modo (por ejemplo, proporcionando datos individualizadores aunque no se
conozca su nombre) en los actos iniciales (denuncia, querella) o disponiendo
contra ella medida de coerción (por ejemplo, detención, citación)”70
Para Alfredo Vélez Mariconde, citado por Benito Maza: “Aquella persona contra
quien se dirige la pretensión penal” 71
José Cafferata Nores, expone que el imputado: “Es aquella persona que ha
sido sindicada como autor o partícipe de un hecho delictuoso en cualquier acto
inicial del procedimiento dirigido en su contra”72
[Link] El tercero civilmente demandando:
El autor Miguel Fenech, citado por Benito Maza, relaciona que tercero
civilmente demandado es “Aquella parte contingente frente a la que se pide en el
proceso penal la actuación de las pretensiones civiles de resarcimiento, cuando se
73
trate de persona distinta del imputado.
Para Carlos Creus, citado por Benito Maza: “El actor civil dirige su acción
contra el imputado pero puede convocar a la causa a quien, según las leyes, tiene
que responder por aquel a raíz del daño causado por el delito, y ese responsable
puede comparecer espontáneamente al proceso, al cual podría ser convocado
74
para que se lo tenga en tal carácter y se le dé la intervención que corresponde.”
Entendiendo, entonces que el actor civil es aquella persona quien sin haber
causado un daño es llamado a juicio para que respondan de los daños provocados
69
Par Usen, José Mynor. El Juicio Oral en el Proceso Penal Guatemalteco. 2ª. Edición.1999 Ob.
cit. Pág. 168
70
Maza, Benito. Curso de Derecho Procesal Guatemalteco. Pág.98
71
Ob. cit. Pág.98
72
Idem.
73
Maza, Benito. Curso de Derecho Procesal Guatemalteco. Pág. 118
74
Ob. cit. Pág. 119
55
por la comisión de un delito. (Como por ejemplo aquella persona que conduce un
autobús que por imprudencia o caso fortuito para arrollado a una persona que va
en una moto, ya sea que únicamente le ocasione lesiones o que la misma fallezca
a consecuencia de dicho delito, en este caso es llamado como tercero, el
propietario de dicho bus.)
[Link].V Defensa Pública Penal
El instituto de la defensa Pública Penal (IDPP) es el organismo administrativo del
servicio público de defensa penal, para asistir gratuitamente a personas de
escasos recursos económicos. También tendrán a su cargo las funciones de
gestión, administración y control de los abogados en ejercicio profesional privado
cuando realicen funciones de defensa pública. Asimismo el Instituto de la Defensa
Pública Penal, gozará de autonomía funcional y total independencia técnica para
el cumplimiento de su función, todo de acuerdo al Artículo 1 de la Ley de Servicio
Público de Defensa Penal.75
Por medio del Acuerdo de Paz, sobre el Fortalecimiento del poder civil y función
del ejército en una sociedad democrática, se crea el Instituto de la Defensa
Pública Penal, organismo administrador del servicio público de defensa penal.
Defensor público
Es el profesional del derecho encargado de una función pública que consiste en
ejercer por mandato legal, la defensa de los derechos constitucionales de toda
persona que está siendo sindicada de un ilícito penal. Este funcionario es
costeado por el Estado.
Funciones:
La Ley de Servicio Público de Defensa Penal, establece que el Instituto de la
Defensa Pública Penal tiene competencia para:
1. Intervenir en la representación de las personas de escasos recursos
económicos sometidas a proceso penal, a partir de cualquier sindicación que las
56
señale como posibles autores de un hecho punible o de participar en él, incluso
ante las autoridades de la persecución penal.
2. Asistir a cualquier persona de escasos recursos que soliciten asesoría cuando
ésta considere que pudiera estar sindicada en un procedimiento penal
3. Intervenir, a través de los defensores de oficio, cuando la persona no tuviere o,
no nombrare defensor de confianza, en las formas que establece la ley.
Clases de Defensores
a) De Planta: son los funcionarios incorporados con carácter exclusivo y
permanente en el Instituto de la Defensa Pública Penal.
b) De oficio: Los defensores de Oficio son los abogados en ejercicio profesional
privados asignados por el Instituto de la Defensa Pública Penal para brindar el
servicio de asistencia jurídica gratuita. Todos los abogados colegiados del país
forman parte del Servicio Público de Defensa Penal.
c) Del padrón del Colegio de Abogados: Son todos aquellos Abogados colegiados
y que se encuentran inscritos dentro del padrón que lleva el Colegio con el objeto
de llevar un control.
Papel del defensor en el proceso penal:
El defensor actúa dentro del proceso penal desde que inicia la etapa del juicio y en
la etapa preparatoria puede al igual que el Ministerio Público, solicitar la clausura
provisional cuando estima que aun existen elementos de prueba que no han sido
recabados por el ente encargado de la investigación y solicitar al Juez, un plazo
razonable, cuando estima que el Ministerio Público está pidiendo un plazo
exagerado para recabar dichos medios de prueba y actúa en todas las etapas del
juicio. Es como un garante a efecto de que se cumpla con todas las garantías
establecidas en la Constitución Política de la República para que no se violen los
derechos de los sindicados.
Nombramiento de los Defensores de Oficio
a) Por orden de Juez competente.
b) Por designación de superior jerárquico
57
c) Por el Principio de autonomía.
Todos los nombramientos efectuados a los Abogados defensores de oficio se
realizan en aquellos casos en los cuales los sindicados de un delito no tienen
las posibilidades económicas suficientes para poder pagar a un Abogado que
lo asista en todas las diligencias que se llevarán a cabo dentro de un proceso.
Por lo que en el momento de iniciar la audiencia de declaración indagatoria, el
juez tiene la obligación de constatar si la persona presente en el Juzgado, a
quien se le tomara su respectiva declaración, se encuentra acompañado de un
Abogado, en caso contrario, deberá preguntarle al sindicado si va a proponer a
un Abogado de su confianza, para que este presente en la audiencia o desea
que se le nombre a uno de oficio.
Ese es el momento en el cual se realiza el nombramiento por parte del Juez,
cuando el sindicado le indica que no va a proponer un defensor y en aquellos
casos en los cuales es la propia defensa pública o sea el encargado de la
institución en el lugar en donde se llevó a cabo el ilícito penal quien designa a
un defensor en un caso especifico, y por el principio de autonomía es la misma
persona quien indica a quien va a proponer.
58
CAPÍTULO II
II.I FORMAS DE CONCLUIR LA ETAPA PREPARATORIA:
La etapa preparatoria se extiende desde que el órgano judicial recibe la noticia de
la existencia de un hecho que puede ser constitutivo de delito, hasta el momento
en que se realice toda la investigación posible. En esta fase, no se determina la
culpabilidad o inocencia del imputado, sino que su razón de ser, es permitir la
acumulación de información destinada a ejercer la pretensión del Ministerio
Público, por lo que concluye con la presentación de la solicitud que corresponda
vencido el plazo que señale el Juez.
Así como el procedimiento preparatorio tiene actos iniciales definidos, también
tiene actos conclusivos, siendo éstos los siguientes: acusación, sobreseimiento,
clausura provisional y archivo.
La terminación de la fase preparatoria, se dan en diversas formas, sin embargo,
para efectos de estudio, se analizarán desde dos perspectivas jurídicas distintas:
1) En cuanto al plazo de substanciación de la fase de instrucción o preparación; y,
2) En cuanto a la forma procesal en que puede concluir esta fase preliminar, que a
su vez se clasifica en:
2.1) Acto conclusivo normal y
2.2) Actos Conclusivos anormales:
2.1.) Desistimiento
2.2) Sobreseimiento
2.3) Clausura Provisional
[Link] La Acusación:
Es la concreción del ejercicio de la acción penal pública, realizada por el fiscal.
La acusación está contenida en la imputación que presenta el fiscal al Juez,
cuando finalizó la etapa preparatoria, mediante la cual formula los cargos a una
persona determinada por la comisión de un hecho punible, con base en el material
probatorio reunido durante la investigación. La acusación supone el
convencimiento firme por parte del Ministerio Público de que el imputado es autor
de un hecho delictivo. Es allí donde se acredita con precisión el delito por el cual
se acusa al imputado en términos claros, precisos con indicación de las
58
59
circunstancias de modo, tiempo y lugar del hecho antijurídico. (Al respecto, el
Código Penal lo señala en los artículos 10,19 y 20)
La acusación como manifestación del principio acusatorio
Rige para el proceso penal guatemalteco el principio acusatorio, a través del
cual se tiende a preservar la imparcialidad del juez que resolverá el caso.
Conforme a este principio, no puede haber juicio sin acusación (nemo iudex sine
actore). Los efectos de la vigencia del principio acusatorio son:
1º La existencia de una imputación debidamente formulada.
2º La fijación del objeto del juicio que determinará los límites del fallo del
tribunal de sentencia (principio de congruencia entre la acusación y la sentencia).
3º La obligación de que el juez que ha participado en el control de la
investigación no pueda integrar el tribunal de juicio.
De los tres efectos señalados, los dos primeros están directamente vinculados a la
formulación de la acusación. En primer lugar es necesario que exista una
acusación, formulada por el fiscal para que pueda haber un juicio. En segundo
lugar, el hecho imputado se determina con todas las circunstancias que señala el
artículo 332 bis inciso 2º. del Código Procesal Penal. Para superar con éxito el
control sobre los fundamentos de la imputación, el hecho imputado debe tener
sustento, es decir, debe exponer claramente los resultados de los actos de
investigación realizados. Para ello en el inciso 3º. del artículo 332 bis de la ley
citada, se obliga a presentar, cómo el fiscal, ha arribado a esa conclusión,
revelando cuáles son las pruebas en que se fundamenta con todas sus
circunstancias.
[Link] Sobreseimiento:
Es la forma de clausurar anormalmente la etapa preparatoria.
Es la declaración anticipada a la sentencia, de que no hay materia válida para
juzgar, porque los elementos que se deben considerar en la sentencia final, se
presentaron en forma negativa y plena. Siendo sus causas aquellos
acontecimientos que han dejado sin sentido la investigación o el juicio, pues se
frustró la posibilidad de aplicar el derecho material, porque se esfumó la sospecha
que condujo a la persona a ser introducida en el proceso.76
76
Barrichton, Luis, Como es el nuevo proceso penal. Editorial Abeledo Perrot. Buenos Aires.
1992.Pág.73
60
Es un instituto procesal penal que produce la suspensión del curso regular del
proceso de modo tal que en forma definitiva no se le puede continuar,
produciéndose su clausura. Donde el proceso ha existido, pero su contenido ha
resultado definitivamente inocuo para fundar la realización del derecho material. 77
Se define además como la suspensión del procedimiento por insuficiencia o falta
de pruebas contra un acusado o por no aparecer cometido el delito supuesto; lo
cual determina la liberación del detenido y el levantamiento de todas las
restricciones existentes contra los encausados.78
Se estima como una absolución anticipada, una decisión, fundada en la certeza de
que el supuesto hecho punible no existió o, si existió como hecho no se trató de un
hecho punible; o bien que el imputado no tuvo participación. Todos estos
supuestos implican un grado de certeza equiparable al de una sentencia
absolutoria y sus efectos también pueden ser equiparados ya que el
sobreseimiento firme cierra irrevocablemente el proceso.
Podemos decir, que el sobreseimiento es el pedido del fiscal del Ministerio Público
de dar por concluida la fase preparatoria con base en la certeza de la inocencia
del imputado, o que el hecho no existió o si existió no es punible, o bien que no se
encontraron elementos de convicción suficientes para requerir la apertura del
juicio.
[Link] El archivo del procedimiento
Se da el archivo del proceso cuando la investigación produzca datos sobre la
comisión de un delito pero no se puede individualizar al imputado. Esta
paralización del proceso penal, procederá hasta que pueda concretarse la
acusación contra una persona determinada. También se ordena el archivo por
rebeldía del procesado. Nuestra legislación en el artículo 327 del Código Procesal
Penal establece en su parte conducente: “Cuando no se haya individualizado al
77
Moras Mom, Jorge, Manual de Derecho Procesal Penal. Editorial Abeledo Perrot. Buenos Aires
1993. Pág. 295
78
Cabanellas, Guillermo. Diccionario de Derecho usual. Tomo III. Editorial De Palma. Buenos Aires
1954. Pág.573
61
imputado o cuando se haya declarado su rebeldía, el Ministerio Público dispondrá,
por escrito, el archivo de las actuaciones, sin perjuicio de la prosecución del
procedimiento para los demás imputados”
El archivo es totalmente diferente a estos procedimientos ya que en éste, el
Ministerio Público no tiene un plazo determinado, para poder investigar, el archivo
se da cuando existen elementos, en los cuales se puede establecer que existe la
comisión de un delito, pero no se puede individualizar al imputado y se paraliza en
tanto se determine o se recaben aquellos elementos de prueba para poder definir
una acusación contra una persona determinada, en este procedimiento no existe
persona detenida.
II.V La Clausura Provisional y su procedimiento
Terminada la investigación, de acuerdo con el artículo 331 del Código Procesal
Penal, si el Ministerio Público estima que no existe fundamento para promover el
juicio público del imputado porque no corresponde sobreseer y los elementos de
prueba resultan insuficientes para requerir la apertura del juicio, solicitará la
clausura provisional al Juzgado de Primera Instancia.
Quien juzga decretará la clausura provisional del proceso si los elementos de
investigación resultaren insuficientes para fundamentar la acusación, pero fuere
probable que pudieren llegar a ser incorporados nuevos elementos de convicción.
Ordenará la clausura provisional por auto fundado, el cual deberá mencionar
concretamente, los elementos de prueba que se esperan poder incorporar.
Es en este momento cuando al fiscal se le da la facultad de recabar aquellos
elementos de pruebas relevantes y pertinentes, que no obstante la diligencia del
fiscal y por circunstancias ajenas a él, no pudieron ser recabados dentro del plazo
señalado en la audiencia respectiva. Cuando esos elementos de prueba tornen
viable la reanudación del proceso, y fundamenten la solicitud de apertura a juicio o
del sobreseimiento, se hará del conocimiento judicial, una vez obtenidos éstos, el
fiscal podrá concluir en la viabilidad de la reanudación de la persecución penal a
través de la acusación o en la necesidad de sobreseer o archivar el proceso.
La clausura provisional del proceso, se solicita cuando hay incertidumbre
superable y existe una esperanza de que ésta podrá ser superada. Se designa
62
así, el que, por deficiencia de prueba termina con la causa, que sólo podrá
reabrirse mediante el aporte de nuevas pruebas.79
Se da cuando no se ha llegado al grado de certeza que requiere el
sobreseimiento, pero tampoco existen razones suficientes como para fundar una
acusación, o sea, no hay convicción de culpabilidad ni tampoco certeza de lo
contrario y la investigación se haya agotado.
La clausura provisional es una forma de concluir la etapa preparatoria o
instructoria. Es un requerimiento emitido por el fiscal del Ministerio Público.
La clausura provisional debe estar limitada a aquellos casos en que exista la
posibilidad real y concreta de que la investigación puede ser reanudada o de que
pueda aparecer algún elemento de prueba nuevo.
II.V.I Presupuesto de la Clausura Provisional:
Para llegar a la conclusión de requerir la clausura provisional, la
investigación debió tener como resultado la incertidumbre o duda. El fiscal tuvo
que fundarse en las pruebas obtenidas y percatarse que no correspondía
sobreseer ni solicitar la apertura del juicio, llegando así, a la conclusión de requerir
la clausura provisional del procedimiento hasta obtener nuevos elementos de
prueba que tornen viable la reanudación de la persecución penal para arribar a la
apertura del juicio o el sobreseimiento.
[Link] Efectos:
En el caso de que se haya decretado la clausura provisional, el efecto
inmediato es el de dejar abierto el proceso en cuanto a la obtención de nuevos
elementos de investigación que arrojen presupuestos suficientes para la apertura
del juicio o al sobreseimiento. Otro efecto es que cesa toda medida cautelar y de
coerción para el imputado, de tal manera que si se encuentra sujeto a medidas
que en Guatemala es generalizado para garantizar su presencia en el proceso, la
misma se levantará consecuentemente recobra su libertad, pero el imputado
queda con la incertidumbre sobre su situación procesal ya que permanece ligado
al proceso penal. Un efecto más es que el procesado continúa sujeto a
79
Garrone, Jose Alberto. Diccionario Jurídico. Abeledo Perrot. Tomo III. Editorial Abeledo Perrot.
63
investigación, porque las sospechas respecto a su posible participación en el
hecho delictivo continúan vigentes. La situación de expectativa en la aparición de
nuevos elementos de convicción, hacen que la investigación y su período sean
más extensos ya que después de haber concluido la etapa preparatoria, el juez le
otorgara un plazo para recabar los medios de investigación y esto conlleva que el
derecho a ser tratado como inocente se vea vulnerado, pues le provoca perjuicio
al investigarse su culpabilidad, situación que se ha ido desvirtuando y que no tiene
suficiente fundamento.
Como se describió anteriormente, al haberse agotado la investigación vencido el
plazo concedido al ente encargado de la investigación, el fiscal deberá formular la
acusación y pedir la apertura del juicio, o cualquier formula conclusiva de
terminación del proceso, contenida en la ley, entre ellas el sobreseimiento o la
clausura provisional, las cuales tienen similitudes, con el sobreseimiento se cierra
irrevocable el proceso penal, sin posibilidades de reabrir la investigación por el
mismo hecho, cesando toda medida de coerción a favor del imputado, la clausura
provisional, al igual que el sobreseimiento, cesan todas las medidas de coerción
decretadas dentro del proceso, pero a diferencia del mismo no termina con el
proceso, sino que en ella se fija un plazo para que se recaben aquellos medios de
investigación que el Ministerio Público, no recabó durante la etapa intermedia, a
efecto de que se decrete dentro del juicio penal un sobreseimiento o se envié a
juicio oral y público al procesado.
[Link] Diferencias entre la clausura provisional y el sobreseimiento:
El sobreseimiento es una forma de dar por terminado el proceso
definitivamente a favor del imputado, porque a través de la valoración de los
elementos de prueba se establece que no existió un hecho punible, o bien si el
hecho existió, el imputado no tuvo participación en él. Aquí el principio de
identidad procesal se hace evidente.
El sobreseimiento exige un estado de certeza sobre la extinción de la
pretensión penal y de la falta de responsabilidad del imputado. En ese sentido es
preciso tener en cuenta la máxima que antes se indicó de Luigi Ferragioli “no es la
verdad necesaria sino la suficiente que se requiera para condenar”.80 En
consecuencia, no existe fundamento para promover que el procesado sea
80
Ferrajoli, Luigi. Ob. cit. Pág. 46
64
sometido a juicio oral y público. Constituye protección contra la arbitrariedad e
ilegalidad procesal de una acusación infundada.
El sobreseimiento no sólo cierra la etapa preparatoria sino también cierra
definitivamente el proceso contra el imputado y ya no puede reabrirse, mientras
que la clausura provisional da por terminada la etapa preparatoria, pero el proceso
continúa en la espera de la aparición de nuevos elementos de prueba y es hasta
que ha pasado cierto tiempo sin que la duda se disipe que la clausura se convierte
en definitiva.
Se evidencia la necesidad de incorporación de la conclusión de una diligencia
de investigación para solicitar la apertura a juicio o cerrar en definitiva el mismo.
En el sobreseimiento debe existir la certeza de que el hecho no es punible o que el
imputado no es responsable del mismo, mientras que en la clausura provisional lo
que existe es la duda y por eso se está en la espera de nuevos elementos de
convicción que resuelvan la incertidumbre.
[Link] Semejanzas de la clausura provisional con el sobreseimiento
Las dos actuaciones son resoluciones jurisdiccionales. Esta primera semejanza
hace que se analice que ambas instituciones cierran la etapa preparatoria o
instructoria de un proceso. Tanto la clausura provisional como el sobreseimiento
pueden ser totales o parciales.
La emisión de cualquiera de las dos resoluciones hace cesar las medidas de
coerción contra el imputado.
65
CAPÍTULO III
LA CLAUSURA PROVISIONAL Y SUS CONSECUENCIAS
JURÍDICAS A PARTIR DEL DECRETO 18-2010 DEL
CONGRESO DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA
III.I La Clausura Provisional
El Código Procesal Penal en el artículo 331 preceptúa: “Si no correspondiere
sobreseer y los elementos de prueba resultaren insuficientes para requerir la
apertura a juicio, se ordenará la clausura provisional (…)”.
Esta institución permite que el ente fiscal, después de concluida la fase de
investigación, solicite que el proceso iniciado no sea cerrado irrevocablemente,
sino que se mantenga abierto en contra de la o las personas contra quienes se
abrió, por no tener información suficiente para poder sostener una acusación ante
el órgano juzgador y contralor de primera instancia penal ni llevar a debate el
proceso, debido a que los elementos con los que cuenta, auque aportan
información sobre el hecho ilícito sucedido o el daño causado son insuficientes
para demostrar el hecho o la determinación de culpabilidad del presunto autor o
autores del delito.
Este acto de finalización provisional del procedimiento provoca el cierre provisional
del procedimiento y no puede considerarse como cosa juzgada, ya que permite
que el ente fiscal incorpore elementos de prueba que queda autorizado recabar.
Es decir, que existen dos variantes, la primera que una vez recabados los medios
de prueba autorizados, se plantearía la acusación a fin de abrir a juicio penal; y la
segunda que el fiscal considere que pueden aparecer nuevos elementos de
prueba que tornen viable la apertura de la investigación.
El fiscal del Ministerio Público también podría solicitar el sobreseimiento definitivo
del proceso, si al recabar las pruebas pendientes, considera que no es posible
abrir a juicio penal en contra del sindicado.81
81
Poroj Subuyuj, Oscar Alfredo. El Proceso Penal Guatemalteco. Generalidades, Etapa
Preparatoria, Etapa Intermedia y la Vía Recursiva. Primera Edición. 2007. Diseño y edición Magna
Terra Editores. Pág. 331
65
66
Como se puede apreciar, con anterioridad la ley otorgaba al Ministerio Publico,
cinco años, en aquellos procesos que se encontraban clausurados
provisionalmente, para que fueran incorporados aquellos medios de investigación
y era en demasía, y a consecuencia de ello, estos juicios eran olvidados pues a
pesar que no estaban sobreseídos por el tiempo exagerado el ente encargado de
la investigación ya no solicitaban nada y el gran problema surgía cuando estas
personas querían solicitar sus antecedentes penales y policíacos, con el objeto de
solicitar algún trabajo o para cualquier otra diligencia, y cuando se les extendida
los mismos se percataban que aparecían consignado el delito por el cual habían
estado procesados y el cual creían que ya habían solucionado, lo que implicaba
que su situación jurídica aún no había sido resuelta a su favor y tenían la tarea de
investigar que había sucedido con el proceso penal, muchas veces ya olvidado y
en algunas ocasiones se daban cuentan que por el proceso que ellos creían ya
había terminado, el Ministerio Público, tenia que realizar algún tipo de solicitud, ya
fuera apertura a juicio y formulación de acusación o el sobreseimiento. Que en el
primer caso, afectaba en gran manera a la persona, puesto que después de cinco
largos años o más, tenia que volver a sufrir por la realización de un juicio en su
contra. Y en el segundo caso por el tiempo excesivo no realizaban la investigación
debida y la persona siendo responsable de un ilícito penal quedaba libre.
Se pudo observar que la mayoría de los casos clausurados provisionalmente
antes de la vigencia del Decreto 18-2010, no eran sobreseídos ni abiertos a juicio
ya que como al procesado se le revocaban las medidas de coerción, el Ministerio
Público los dejaban en el olvido y les daban más prioridad a los casos en los que
existía prisión preventiva, pero el imputado aún como en la actualidad se
encuentran ligado al proceso hasta que nuevos elementos tornen viable la
reanudación del juicio, ya sea para solicitar la apertura del juicio y formulación de
la acusación o el sobreseimiento.
En virtud de que los jueces que dirigían el Juzgado de Primera Instancia Penal,
Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del departamento de Jalapa,
clausuraban los procesos por cinco años, dependiendo del delito en la mayoría de
los casos en un 80% el imputado estaba sujeto a prisión preventiva y en un 20% a
medidas sustitutivas, haciéndose efectiva la norma legal que establecía que
cesarán todas las medidas de coerción contra el imputado al momento de dictarse
la clausura provisional del proceso.
67
Con la propuesta realizada, se espera que sea más ágil y rápida la tramitación
de los procesos que se encuentran bajo la institución de la Clausura provisional,
ya que en nuestro medio existe tanta pobreza y estando la persona sujeta a este
beneficio no puede optar a un empleo, pues en la mayoría de las entidades
privadas y públicas exigen que en toda solicitud que se presente, se acompañen
antecedentes penales y policíacos recientes, existiendo el problema que mientras
no se solucione la situación jurídica de los mismo, aparecerá el delito por el que
fueron procesados.
[Link]. La búsqueda de la verdad y el rol del juez
El papel que el juez toma en el sistema acusatorio no es pasivo; se involucra
en el procedimiento no solo para juzgar sino como garante de los derechos
fundamentales del procesado. En consecuencia, exigirá al fiscal que los elementos
de prueba para atender la solicitud que le formulen sean para determinar la
probabilidad o no de la participación del procesado en un hecho delictivo.
Mediante el principio denominado de la acusación: “solo cuando el procedimiento
preliminar haya confirmado la sospecha, que ha determinado su apertura, el
proceso penal puede proseguir…”.82 La tramitación de un juicio no puede
continuar si no existen suficientes elementos que acrediten que el procesado pudo
haber participado en el ilícito penal, en tal caso el Juez no podrá acceder a la
solicitud fiscal por no existir un juicio de probabilidad. En consecuencia hay una
actividad prioritaria por parte del Juez de fijar la extensión y límite de los derechos
en el proceso penal.
El Juez como garante de los derechos humanos debe evitar aceptar
acusaciones superficiales debe ser contralor de la valides, forma, seriedad
material y la procedencia de la petición del fiscal, busca la racionalización de la
administración de justicia. En esta etapa se asegura la posibilidad de oposición
que en el sistema adversarial prevalece. Además fija el hecho y determina el
sujeto que será sometido a proceso. La acusación por ende, se sustenta en
elementos probatorios que arrojan probabilidades de la imputación que se plantea.
De existir la posibilidad de condena, por la probabilidad de participación de una
persona en un ilícito penal, pero aún no se han recabado todos los elementos
82
idem. Pág.72
68
probatorios en el plazo fijado, procede emitir la clausura provisional fijando un
plazo para que esos elementos sean presentados y determinar la procedencia o
no del auto de apertura a juicio
[Link] La razón del procedimiento intermedio.
Los fines del proceso penal ya se analizaron en el apartado respectivo y
conllevan: la averiguación de un hecho señalado como delito o falta y la posible
participación de la persona sindicada por el ilícito penal. Sin embargo, por el
principio de razón suficiente no se puede exponer al procesado a ser sometido a
juicio oral por una posibilidad en lugar de una probabilidad, cuando previamente
no se ha verificado la sospecha surgida en su contra. Por ello el procedimiento en
la fase intermedia no debe entenderse como una preparación y recopilación de
pruebas para el debate.83
[Link] Las consecuencias de la clausura provisional.
La clausura provisional se decreta cuando la acumulación de información
destinada a ejercer la pretensión del Ministerio Público no es suficiente para
plantear acusación no sobreseimiento.
Para el acusado, una consecuencia que trae estar sometido a proceso clausurado
provisionalmente es la pena de banquillo. Esta es una consecuencia negativa para
el acusado. Es aquella en la cual una persona es llevada ante un Juez, sin tener
las pruebas necesarias. Estar sometido a un proceso en los tribunales trae
sufrimiento moral y afecta su reputación ante la sociedad. Desde ese momento es
tachado por la misma. En muchas ocasiones al realizar una investigación
determinan que éste no es responsable.
En el caso de que esta persona sea inocente, ya sufrió perjuicio, causado por el
solo hecho de estar imputado, acusado y ser juzgado de un delito que no ha
cometido.
El Juez debe cumplir su tarea atendiendo a las normas constitucionales. El Doctor
César Barrientos Pellecer señala que “Su papel es el de ser operador
constitucional y por lo tanto debe ponderar en forma razonable y coherente los
83
Artículo 362 del Código Procesal Penal: la prueba se produce en el juicio oral y público.
69
intereses sociales en juego en el proceso penal y los derechos humanos
contenidos en la Constitución.”84
Además se produce un desprestigio ante la sociedad por estar sometido a proceso
aún cuando el propio ente acusador no tiene elementos suficientes para acreditar
su posible participación en el hecho constitutivo de delito
Incluso hay costos pecuniarios porque se le hace incurrir en gastos para solventar
su situación jurídica que van desde pago de honorarios hasta gastos personales
para atender las citaciones jurídicas desde su lugar de residencia. El procesado se
ve afectado también en sus labores diarias, al tener antecedentes penales y/o
policíacos, que aunque la Constitución Política de la República, brinda protección
al respecto, ello no es acorde a la realidad porque se les estigmatiza.
Con frecuencia, la víctima está individualizada y también hay consecuencias para
ella. Bajo todas sus formas, ya sea en un mudo papel de víctima o cuando asume
su papel de acusador particular, la participación de la víctima empuja al sistema
hacia sus formas adversariales, cambia la dinámica de trabajo de los fiscales. El
Ministerio Público es el contacto de los fiscales con las víctimas y ellos deben
asumir claramente un rol de defensa de sus intereses. Cuando más estrecha es la
relación víctima-fiscales, más se puede contrarrestar las tenencias inquisitoriales
de la persecución penal y disminuir la afectación en sus intereses manifestados en
el proceso. A partir de las reformas al Código Procesal Penal, contenida en el
Decreto 18-2010, la víctima tiene mayor participación en el proceso penal, son tres
las consecuencias que se advierten:
1º. Derecho de la víctima a participar activamente en el proceso.
2º. Eficacia del juicio.
3º. La víctima tiene intervención en el proceso penal, no hay supuestos de
exclusión de la víctima en los juicios en las audiencias, pero en el caso de que el
juicio fuera enviado a juicio y para que esta pueda participar en el mismo tiene que
constituirse como tal, antes de que el Ministerio Público formule acusación o
sobreseimiento.
La víctima tiene derecho de opinión. No es vinculante pero deben escucharla
sobre la pretensión fiscal.
84
Barrientos Pellecer, César. Exposición de motivos, Código Procesal Penal, Concordado y
Anotado con la Jurisprudencia Constitucional. Pág. XXXIX
70
La víctima tiene derecho de reparación si está constituida como actor civil.
Los jueces están obligados a decretar medidas cautelares de protección hacia la
víctima
Consecuencias jurídicas de la clausura provisional:
El artículo 340 del Código Procesal Penal establece que cuando se solicita la
Clausura Provisional, el juez indicará los medios de investigación pendientes de
realizar y fija día y hora en que debe realizarse la futura audiencia intermedia.
Si el Ministerio Público, no tiene fundamento para plantear acusación, una vez
finalizado el plazo señalado por el juez, procederá la solicitud de sobreseimiento.
Porque el juez como garante de los principios constitucionales no provocará la
apertura a juicio de un proceso que no tiene base de determinación de
procedencia. Por ello exige que si no hay fundamento suficiente, y por el contrario
hay indicios de inocencia proceda el sobreseimiento. Por ello, es preciso regular al
respecto y el presente trabajo tiene como objetivo analizado los conceptos
respectivos, proponer la reforma del artículo 340 del Código Procesal Penal en el
sentido de que se indique un plazo legal para la presentación de los elementos
que sirvan como medios de prueba para plantear la acusación, pero en un plazo
que se estima adecuado y razonable, que se propone no sea mayor de tres
meses.
Esta propuesta, conlleva el planteamiento y la presentación que el plazo debe ser
razonable. Las partes en el menor tiempo posible, tiene derecho a conocer con
certeza sobre la resolución judicial.
Si bien es cierto que en el sistema acusatorio hay intereses contrapuestos (el
acusado y el acusador) también es cierto que cada proceso debe ser atendido en
su justa dimensión y por ende no podrá someterse a la probabilidad de ser llevado
a juicio oral y público a una persona cuando no hay certeza de su probable
participación en un hecho delictivo.
La presunción de inocencia, contenida en Nuestra Carta Magna, es un estamento
que debe prevalecer en todo el procedimiento de tal cuenta que si se le presume
inocente, la incertidumbre de su situación jurídica procesal por un plazo judicial se
ve quebrantado porque el ente fiscal inquiere en todos los ámbitos para obtener
71
información, así será sometido a investigaciones, sujeto de un proceso del que no
se tiene la suficiente información como para acusarle de un ilícito penal.
La reflexión y valoración de las actuaciones fiscales pasando por el filtro de un
análisis de legalidad hacen que se formule la acusación en contra de un
procesado. La investigación que realiza el Ministerio Público debe ser con
elementos tales que hagan factible al fiscal formular una imputación sustentada en
medios probatorios y razones útiles y suficientes para la formación de juicios como
premisa indispensable del juzgador.
Éste, verifica el fundamento de sospecha del fiscal como base de la acusación. No
podría por lo tanto, tenerse como válidas, si no hay pruebas, si no existen
razonamientos que brinden ha quien juzga, un juicio de probabilidad.
Por consiguiente, si la acusación es “la afirmación no de la existencia sino de la
probabilidad del delito…es el contenido de una decisión no solo en sentido lógico,
en cuanto se resuelve en una elección, sino también en sentido jurídico, en cuanto
concluye el procedimiento preliminar del mismo modo en que la condena concluye
el procedimiento definitivo”.85 La clausura provisional se decreta cuando existen
elementos de prueba que el Ministerio Público no ha podido recabar para formular
acusación. Esta circunstancia se deberá consignar en la resolución respectiva, e
indicar qué elementos de prueba se esperan incorporar al juicio, para continuar
con el trámite del proceso.
Como se pudo apreciar el juez es quien al final decide el plazo que otorgará al
Ministerio público para que incorpore los medios de investigación pendientes de
recabar, lo que no es prudente, pues existen muchos casos, los cuales cuando no
hay regulado un plazo se dan muchas arbitrariedades, no existe control, y más
cuando la persona esta sujeta a prisión preventiva, como existe en los debates
que señalan las audiencia tres o cuatro años, después de ser recibidos lo juicios
en el Tribunal.
III.V Derecho comparado
Definición:
El derecho comparado es una disciplina o método de estudio del Derecho que se
basa en la comparación de las distintas soluciones que ofrecen los diversos
85
Carnelutti, Francesco. Derecho Procesal Penal. Editorial Harla. México. Pág. 70
72
ordenamientos jurídicos para los mismos casos planteados. No es propiamente
una rama del derecho.86
[Link] Sobreseimiento Provisional en la República de El Salvador.
Al realizar un estudio detenido en el Código Procesal Penal de la República de El
Salvador, se establece que dicha figura está contenida en el artículo 309 de la
referida ley, pero con la diferencia que en este país a esta institución jurídica se le
nomina como Sobreseimiento Provisional, por lo que a continuación se detallan los
artículos que se refieren a dicha institución:
Sobreseimiento provisional
Artículo 309.- El Sobreseimiento se entenderá provisional cuando los elementos
de convicción obtenidos hasta ese momento sean insuficientes para fundar la
acusación, pero exista la probabilidad de que puedan incorporarse otros
elementos de convicción. La resolución mencionará concretamente los elementos
de convicción sobre la participación del imputado que la fiscalía General de la
República ofrece incorporar.
El sobreseimiento provisional ejecutoriado, hará cesar toda medida cautelar.
Efectos del Sobreseimiento provisional
Artículo 310.- Cuando dentro del año contado a partir de la fecha en que se
pronuncie la resolución del sobreseimiento provisional surjan nuevos elementos de
prueba sobre la participación que tornen viable la reapertura de la institución; el
juez, a petición de la Fiscalía General de la República, la decretará y si es
necesario la aplicación de nuevas medidas cautelares.
Forma y contenido
Artículo 311.- El sobreseimiento, tanto definitivo como provisional, contendrá:
1) Identificación del imputado;
2) Descripción del hecho que se le atribuye;
3) Fundamentación, con un detallado análisis de la prueba;
4) Pronunciamiento sobre la responsabilidad civil; y,
86
[Link]/derechocomparado.
73
5) La cita de las disposiciones legales aplicables.
Recursos
Artículo 312.- El sobreseimiento definitivo o el provisional durante la
instrucción, será apelable.
Si el delito mereciere por su naturaleza pena de prisión superior a tres años y se
interpusiere apelación del auto de sobreseimiento provisional, el juez deberá
sustituir la detención provisional u otra medida cautelar, por una o varias de las
medidas cautelares sustitutivas establecidas en el artículo 283 de este Código. En
todo caso las medidas sustitutivas, no podrán exceder de un año, contado a partir
del momento de la fecha en que se pronunció la referida resolución.
Si el delito mereciere pena de prisión cuyo máximo sea de tres años o menos o
pena de multa, se levantará inmediatamente cualquier medida cautelar que se
haya impuesto, aun cuando se hubiere apelado del sobreseimiento provisional.
Como se puede apreciar el sobreseimiento provisional decretado en la República
de El Salvador, se refiere a la misma institución de la Clausura Provisional, puesto
que cesan todas aquellas medidas de coerción que hubieran sido decretadas, a
diferencia que si dentro del año en que se hubiera pronunciado la resolución del
sobreseimiento provisional, surgieran nuevos elementos de prueba sobre la
participación del procesado que tornaran viable la reapertura de la institución; el
juez, la decretará a petición de la Fiscalía General de la República, y si lo
estimare necesario podrá aplicar nuevas medidas cautelares. Todo lo contrario a
lo que sucede aquí en Guatemala, toda vez que aquí no existe un plazo legal
establecido, ni tampoco se ha oído que se impongan medidas cautelares.
La Clausura Provisional y las consecuencias jurídicas
Al realizar el trabajo de campo y el estudio de expedientes en el Juzgado de
Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente, del
departamento de Jalapa, donde se ha decretado la Clausura Provisional, existen
diferentes plazos que dejan a la persona sujeta a proceso en un impase en
relación a solventar su situación jurídicas, por lo que se considera que como un
derecho que le asiste a toda personas sujeta a proceso de que se resuelva su
situación jurídica en un plazo razonable, considera que debe darse una reforma al
artículo 340 del Código Procesal Penal, y establece en forma precisa un plazo
durante el cual se clausure provisionalmente los procesos atendiendo la
complejidad de cada proceso y que dicho plazo no exceda de tres meses, esto
74
con la finalidad de que en dicho plazo el Ministerio Publico recabe los medios de
investigación suficientes para fundamentar la Acusación o en caso contrario de no
tener los medios de investigación, que el juez contralor ordena recabar durante el
plazo de la Clausura solicitada fundadamente el sobreseimiento del sindicado.
75
ENTREVISTA DIRIGIDA A JUECES DE PRIMERA INSTANCIA PENAL,
NARCOACTIVIDAD Y DELITOS CONTRA EL AMBIENTE DE LA REPUBLICA DE
GUATEMALA.
1.- Considera usted, que al no estar regulado en ley, un plazo determinado en los procesos
Clausurados Provisionalmente, se está desnaturalizando el debido proceso?
2.-Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, para la
Clausura Provisional, un plazo determinado?.
3) Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, Que el
plazo para la duración de la Clausura Provisional sea de tres meses?
76
ENTREVISTA DIRIGIDA A FISCALES DEL MINISTERIO PÚBLICO DE LA REPUBLICA
DE GUATEMALA.
1.- Considera usted, que al no estar regulado en ley, un plazo determinado en los procesos
Clausurados Provisionalmente, se está desnaturalizando el debido proceso?
2.-Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, para la
Clausura Provisional, un plazo determinado?.
3) Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, Que el
plazo para la duración de la Clausura Provisional sea de tres meses?
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ENTREVISTA DIRIGIDA A ABOGADOS DEFENSORES DE LA REPUBLICA DE
GUATEMALA.
1.- ¿Considera usted, que al no estar regulado en ley, un plazo determinado en los
procesos Clausurados Provisionalmente, se está desnaturalizando el debido proceso?
2.- ¿Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, para
los procesos Clausurados Provisionalmente, un plazo determinado?
3) ¿Estima prudente que se regule en Nuestro Ordenamiento Jurídico Procesal Penal, que
el plazo para la duración de la Clausura Provisional sea de tres meses?
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CONCLUSIONES:
1. La clausura provisional, es una de las formas conclusivas de terminación
de la etapa preparatoria, es en esta etapa donde el juez evalúa, si los medios
de investigación son suficientes para llevar al procesado a un debate oral y
público, además evalúa, que no es procedente sobreseer porque existe la
posibilidad de incorporar nuevos elementos de convicción para aperturar el
proceso.
2. Los principios constitucionales penales que se violan a través de la
clausura provisional del proceso son la presunción de inocencia y el indubio
pro reo, porque la persona se encuentra ligada al proceso a la espera de la
aparición de nuevos elementos de investigación que pueden no llegar a
incorporarse, pero mientras tanto, el procesado tiene que esperar el plazo
fijado por el juez. Por lo que, con el plazo que se está sugiriendo, se estima
que se está evitando arbitrariedades por parte de los órganos
jurisdiccionales, al estar establecido un plazo legal y prudencial, pues no
sería a ser a criterio del juzgador fijarlo a su antojo sino tiene que regirse a lo
establecido en la ley, ya que el juez conoce el derecho
3. El principio de Indubio pro reo, como consecuencia del principio de
inocencia, no se puede condenar al imputado sin que exista la prueba plena
de su culpabilidad y toda duda al respecto tiene que ser resuelta a favor de
éste. Este principio se viola ya que al encontrarse el juez en una situación de
duda, en un estado de incertidumbre, por no haber sido suficientes los
medios de investigación, para fundamentar fehacientemente en forma seria la
acusación, presumiéndose la inocencia del sindicado..
4. La seguridad jurídica es una valor básico del derecho, el cual debe
proporcionar a cada persona la posibilidad de realizar su vida en el mundo
jurídico, de acuerdo con la valoración que el ordenamiento jurídico vigente
otorgue a su situación jurídica, personal, patrimonial, actual y futura. Al
reformar el artículo se está favoreciendo a todas aquellas personas que están
sujetas a procesos penales, en los que se ha otorgado la clausura provisional,
facilitando a la mismas reivindicarse y solventar su situación jurídica, en un
plazo razonable, toda persona con antecedentes policíacos, son personas que
ante la sociedad son estigmatizadas, perjudicando su relación laboral actual o
78
79
futura ya que durante el proceso de la clausura provisional, la persona no ha
solventado en realidad la misma, no está libre a pesar de haberse revocado a
su favor las medidas de coerción.
5. La clausura provisional atenta contra la seguridad jurídica del imputado,
ya que la ley no establece en qué plazo deben incorporarse los medios de
investigación y aunque al sindicado se le presuma inocente, sigue
manteniendo el status de procesado, porque las sospechas respecto a su
posible participación en el crimen continúan vigentes, estando en una situación
de incertidumbre sobre su situación procesal con las consiguientes secuelas.
Por lo anterior se estima prudente reformar el artículo 340 del Código Procesal
Penal, en el sentido relacionado, y así evitar arbitrariedades a los derechos y
garantías que la misma Constitución de la República establece y no hacer
esperar por mucho tiempo a una persona que quiere solventar su situación
jurídica y que en mucha ocasiones es inocente de los hechos que le imputan.
80
RECOMENDACIONES:
1. El procesado tiene derecho como ser humano a que se le respeten sus
garantías constitucionales y principios procesales, por lo que debe de
solventársele su situación jurídica definitiva en un plazo que no exceda de
tres meses, cuando se ha decretado la Clausura Provisional, y no permitir
que ese plazo sea arbitrariamente fijado por el juez, por lo que como se
indicó anteriormente se estima necesario y urgente establecer la normativa
que fije al Ministerio Público un plazo de tres meses para que este
incorpore los medios de investigación pendiente.
2. El derecho a la libertad y justicia es un derecho sagrado; por lo que el juez
contralor, debe fijar prudencialmente el plazo para la incorporación de los
medios investigación, pendientes, dicho plazo debe ser regulado en nuestro
ordenamiento procesal penal, garantizando de esa forma el debido proceso.
3. Con el plazo que se está sugiriendo, se estima que se está evitando
arbitrariedades por parte de los órganos jurisdiccionales, al estar
establecido un plazo legal y prudencial, ya que no va a ser a criterio del
juzgador fijarlo antojadizamente, sino tiene que regirse a lo establecido en
la ley, pues que el juez conoce el derecho y debe de aplicarlo.
4. Corresponderá al Ministerio Público realizar una investigación eficiente, en
la etapa preparatoria a efecto que si por alguna razón, falto recabar un
medio de investigación, está la puede llevar a cabo sin ningún problema en
el plazo que se está sugiriendo en el presente trabajo de tesis, puesto que
de ello depende que una persona solvente su situación jurídica o sea
sometida a un juicio oral y público.
5. Si bien cierto el Ministerio Público es el encargado de realizar una
investigación efectiva y objetiva, también lo es que el juez contralor debe
ser garantista del respeto al debido proceso y debe procurar por impartir la
justicia en forma pronta y cumplida, garantizando la aplicación de la ley,
brindando una verdadera tutela jurídica.
80
81
ANEXOS
81
81
82
GRAFICA No. 1
¿CONSIDERA USTED, QUE AL NO ESTAR REGULADO EN LEY, UN
PLAZO DETERMINADO EN LOS PROCESOS CLAUSURADOS
PROVISIONALMENTE, SE ESTÁ DESNATURALIZANDO EL DEBIDO
PROCESO?
100
85
90 80
80 70
70
60
50
40 30
30 15
20
20
10
JU E C E S A B O G A D O S F IS C A L E S
L IT IG A N T E S
S I N O
ANÁLISIS:
La mayoría de personas que fueron entrevistas, concluyeron que
efectivamente afecta en gran manera que no este regulado en el Código
Procesal Penal, un plazo determinado en los procesos clausurados
provisionalmente, toda vez que no se aplica el enunciado de una justicia
pronta y cumplida.
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GRAFICA No. 2
¿ESTIMA PRUDENTE QUE SE REGULE EN NUESTRO ORDENAMIENTO JURÍDICO
PROCESAL PENAL, UN PLAZO DETERMINADO PARA LOS PROCESOS QUE SE
ENCUENTRAN CLAUSURADOS PROVISIONALMENTE?
100
85
90 80
70
80
70
60
50
30
40
30 20
15
20
10
JU E C E S A B O G A D O S F IS C A L E S
L IT IG A N T E S
S I N O
ANÁLISIS:
Los entrevistados son de la idea que sería más conveniente que se
encuentre específicamente regulado en nuestro Ordenamiento Procesal
Penal un plazo para que el Ministerio Público incorpore todos aquellos
elementos que fueron mencionados en su oportunidad , ya que de otra
forma tarde o temprano se desnaturalizada el debido proceso.
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GRAFICA No. 3
¿ESTIMA PRUDENTE QUE SE REGULE EN NUESTRO ORDENAMIENTO PROCESAL
PENAL, QUE EL PLAZO PARA LA DURACIÓN DE LA
CLAUSURA PROVISIONAL SEA DE TRES MESES?
100
90 80 75
80 70
70
60
50
40 25
30
30 20
20
10
JU E C E S A B O G A D O S F IS C A L E S
L IT IG A N T E S
S I N O
ANÁLISIS:
Al final todos los entrevistados concluyeron que es prudente que exista plazo
para incorporar los elementos de prueba mencionados, toda vez que de lo
contrario pasarían en muchos casos un mayor tiempo del solicitado y con ello
afectaría no solo al sindicado de un delito por la incertidumbre de su situación
jurídica, sino también la familia de los ofendidos.
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PROYECTO DE REFORMA
PROYECTO LEGISLATIVO PARA REFORMAR EL ARTÍCULO 340 DEL CÓDIGO
PROCESAL PENAL.
ORGANISMO LEGISLATIVO
Congreso de la República de Guatemala
Decreto Número
CONSIDERANDO:
Que es deber del Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad, la
justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.
CONSIDERANDO:
Que la Institución de la Clausura Provisional, es una figura esencial en el estado de
derecho, que garantiza y promueve una pronta y efectiva justicia penal, para asegurar la
paz, tranquilidad y seguridad ciudadana sin discriminación alguna; por lo que se debe
señalar un plazo de tres meses, para que el sindicado obtenga certeza jurídica sobre su
situación legal dentro del sistema procesal penal guatemalteco y, sea protegido con las
garantías procesales, derechos y principios que están determinados en nuestra Carta
Magna.
CONSIDERANDO:
Con el propósito de agilizar los procesos de instrucción y hacer uso del principio de
celeridad para sobreseer el proceso como lo establece la ley, para dotar a los procesados
de certeza jurídica al momento de aplicar la figura procesal de la clausura provisional del
proceso penal y erradicar la impunidad y el acceso a la justicia en su contra.
POR TANTO:
En ejercicio a las atribuciones que le confiere el artículo 171 literal “a” de la Constitución
Política de la República de Guatemala.
DECRETA:
La siguiente reforma al artículo 340 cuarto párrafo del Código Procesal Penal, el cual queda
así:
Artículo 1. Artículo 340 Audiencia:..En caso de solicitarse la Clausura Provisional,
fundadamente el juez indicará los medios de investigación pendientes de realizar y en el
plazo de tres meses deberá llevarse a cabo el acto conclusivo, para la futura audiencia
intermedia en la cual el Ministerio Público deberá comparecer con los medios de
investigación que se les ordenó recabar en el plazo indicado.
86
PASE AL ORGANISMO EJECUTIVO PARA SU SANCIÓN, PROMULGACIÓN Y
PUBLICACIÓN.
DADO EN EL PALACIO DEL ORGANISMO LEGISLATIVO, EN LA CIUDAD DE
GUATEMALA, A LOS ONCE DÍAS DEL MES DE OCTUBRE DEL DOS MIL ONCE.
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BIBLIOGRAFÍA:
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Penal. Concordado y Anotado con la Jurisprudencia Constitucional.
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Heliasta. Argentina. 2002.
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Argentina. Edictoria Heliasta. S.R.L.
Legislación
1. Constitución Política de la Republica de Guatemala.
3. Código Penal.
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5. Convención Americana Sobre Derechos Humanos- Pacto de San José.
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7. Ley Orgánica del Ministerio Público
Consultas electrónicas
1. Tranoff Diana. Garantías Constitucionales del Proceso Penal.
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la verdad en la ley de procedimiento nacional,
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3. Revista derecho /Valdivia/ v.15 n.2 Valdivia Dic.2003 Investigación judicial y
producción de prueba por las partes. Michele Taruffo.
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