Muchos tóxicos exógenos interfieren en el metabolismo de los hepatocitos por inhibición de
los sistemas enzimáticos o pueden lesionar e incluso destruir las células parenquimatosas, con
los que obstaculizan la excreción de bilirrubina conjugada y provocan ictericia.
Hígado, conductos biliares o vesicular biliar: con producción de diversas enfermedades como
hepatitis química, cirrosis y cáncer hepático.
Riñones: grandes volúmenes de sangre pasan por los riñones donde se filtran los tóxicos que
pueden acumularse y dañarlos.
Sistema nervioso: los efectos pueden darse a nivel de sistema nervioso central (ej. Metales
tóxicos como el plomo y el mercurio) o en los nervios periféricos (ej. N-hexano).
Sistema reproductivo: en él se incluyen diversos efectos como la pérdida de libido, impotencia,
infertilidad, aborto, anormalidades fetales, cáncer infantil.
Sistema respiratorio: que incluye las fosas nasales, laringe, faringe, tráquea y pulmones, puede
verse afectado en todas estas estructuras. Los principales efectos son la irritación de las vías
superiores y de los bronquios, asma, enfisema, pneumoconiosis, fibrosis pulmonar, alveolitis
alérgica y cáncer.
¿Cómo afectan las drogas?
Las drogas pueden modificar el pensamiento, la conducta y a la larga, la forma de ser de la
persona. El cerebro es una de las partes más complejas y delicadas del cuerpo y de él
dependen los sentimientos, la forma de pensar y la capacidad de cómo relacionarnos con otras
personas.
Las drogas son sustancias que actúan sobre nuestro sistema nervioso central. A nivel cerebral,
las drogas actúan sobre los neurotransmisores alterando y perturbando el correcto
funcionamiento afectando a la conducta, estado de ánimo o percepción. Además, son
susceptibles de crear dependencia física y/o psicológica.
Afectación de la salud en general: El consumo de drogas no sólo afecta a las funciones del
cerebro sino que puede alterar y provocar patologías a todo el organismo.
El alcohol por ejemplo puede afectar al hígado, al estómago, a los pulmones,…o el tabaco
puede dar problemas cardiovasculares, pulmonares, de piel, puede provocar cáncer en
diferentes partes del cuerpo,… o el cánnabis con posibles repercusiones en el sistema
inmunológico, en el reproductor, a nivel pulmonar,…
En cuanto a las drogas emergentes o nuevas drogas psicoactivas, la falta de conocimiento e
información clara sobre estas sustancias no permiten saber los parámetros de seguridad hacia
los consumidores. No se tienen conocimientos sobre sus efectos.
Las drogas se suelen clasificar en tres grandes grupos:
Drogas depresoras del sistema nervioso central
Como por ejemplo el alcohol, la heroína, el opio, la morfina…
Son aquellas que inhiben o atenúan los mecanismos cerebrales que sirven para mantener el
estado de vigilia y pueden producir diferentes grados de efectos desde la relajación,
somnolencia, sedación hasta la anestesia o el coma.
Drogas estimulantes del sistema nervioso central
Como la cocaína, las anfetaminas, la nicotina (tabaco)…
Son sustancias que producen euforia, aumentan el estado de alerta y la actividad motriz, y
hacen que disminuya la sensación subjetiva de fatiga y el hambre.
Drogas perturbadoras del sistema nervioso central
Como el cánnabis, LSD, mescalina…
Son aquellas que se encuentran en plantas, hongos o son productos de síntesis. Distorsionan
aspectos relacionados con la percepción, los estados emocionales y la organización del
pensamiento.
PROBLEMAS ASOCIADOS:
Situaciones de riesgo: el consumo de drogas puede llevar a provocar o a padecer experiencias
personales negativas. El poco o nulo control de las cosas que están pasando a su alrededor, la
percepción equivocada de los acontecimientos, la inconsciencia de un entorno de peligro…son
situaciones en las que se puede encontrar la persona que ha realizado un abuso en el consumo
de drogas. Una persona sin control de sus actos ni control de las situaciones.
La dependencia física es cuando el cuerpo se acostumbra al consumo de la droga. Estado de
adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos, como el conocido
síndrome de abstinencia, que aparece cuando se interrumpe la administración de la droga.
La dependencia psicológica es la sensación o sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico
que exige el consumo regular o continuo de la droga para producir placer o evitar malestar.