Dios nos da lo que necesitamos, no
lo que le pedimos en la oración
Fr. Paschal Mary, EWT N
Santo es aquella persona que
está enamorada de Dios
P. Pablo Straub
01/06/2020 2
Santa Teresa de
Jesús
A sus hijos espirituales:
Crecerá siempre esta Orden de Descalzos si sus Frailes
guardan estas 4 normas:
Que las cabezas estén conformes.
Que aunque tuviesen muchas casas, haya en cada una
muy pocos Frailes.
Que traten poco con seglares, y ésto para bien de sus
almas.
Y en fin, que enseñen más con las obras que con las
palabras.
4
Santa Ángela de
Foligno
Franciscana
Se santificó dentro del espíritu franciscano.
San Francisco de Asís se le apareció para decirle:
“Tú eres la única que ha nacido de mí”
“Y que nadie se excuse con que no tiene ni puede hallar la
divina gracia, pues Dios, que es liberalísimo, con mano
igualmente pródiga la da a todos cuantos la buscan y
desean sinceramente”.
6
Santa Faustina
Kowalska
Secretaria de La Divina Misericordia
“Cuando me siento angustiada, pido perdón al Señor y la
angustia desaparece. ¡Oh Dios, fortaleza mía, TÚ ME
BASTAS!”.
“Ni gracias, ni revelaciones, ni éxtasis, ni ningún otro don
concedido al alma la hace perfecta, sino la comunión
interior del alma con Dios. Estos dones son solamente un
adorno del alma, pero no constituyen ni la sustancia ni la
perfección”.
“No busco la felicidad fuera de mi interior, donde mora
Dios. Gozo de Dios en mi interior, aquí vivo continuamente
con Él”.
8
Santa Isabel de La Trinidad
“¡Oh Verbo Eterno!, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida
escuchándote, quiero hacerme toda docilidad para aprender
todo de Vos. Luego, a través de todas las noches, todos los
vacíos, todas las impotencias, quiero estar siempre pendiente
de Vos y permanecer bajo vuestra gran Luz”.
[Elevación a La Santísima Trinidad, 21 noviembre 1904]
9
Santa Edith Stein
Santa Teresa Benedicta de La Cruz
10
Dios es la verdad. Quien busca
la verdad, busca a Dios,
conscientemente o no.
11
La oración prolongada es la madre
de la oración elevada
San Pedro de Alcántara
Santa Teresa de Lisieux
Dios no puede inspirar deseos irrealizables.
13
“El alma que en vida haya honrado las Santas Llagas de
Nuestro Señor Jesucristo y las haya ofrecido al Padre
Eterno por las almas del Purgatorio, estará acompañada
en el momento de su muerte por La Santísima Virgen
María y los Ángeles; y Nuestro Señor, en la Cruz, en
Su esplendente gloria, la recibirá y coronará”.
Sor María Marta Chambón
14
Santa Teresa de Calcuta
Si eres humilde, nada te toca, ni los elogios ni la
vergüenza, porque sabes lo que eres. Si te
llaman “santo”, que no te pongan en un pedestal.
15
Salmo 83
¡ Qué deseables son Tus
moradas, Señor del universo !
¡Mi alma se consume y
anhela los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.
¡Hasta el gorrión ha encontrado
una casa; la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
Tus altares, Señor del universo,
Rey mío y Dios mío.
Dichosos los que viven en Tu
casa, alabándote siempre.
Fíjate, oh Dios, escudo nuestro,
mira el rostro de Tu Ungido.
Vale más un día en Tus atrios
que mil en mi casa, y prefiero el
umbral de la Casa de Dios a
vivir con los malvados.
“Sea vuestro lenguaje: ´Sí, sí, no, no´; que
lo que pasa de aquí viene del Maligno”
Mateo 5,37
21
Santa Faustina Kowalska
Apóstol y Secretaria de La Divina Misericordia
22
Dios no se da a un alma parlanchina [...] el alma
hablantina está vacía en su interior, no hay en ella
ni virtudes fundamentales ni intimidad con Dios; ni
hablar de una vida más profunda, ni de una paz
dulce, ni del silencio en el que mora Dios
23
El alma que no gusta la dulzura del silencio interior,
es un espíritu inquieto y perturba este silencio en
los demás
24
El Espíritu Santo no habla a un alma distraída y
charlatana, sino que por medio de Sus silenciosas
inspiraciones, habla a un alma recogida, a un alma
silenciosa
25
Soy arcilla en Tus manos,
Divino Alfarero
26
Santa Teresa de
los Andes
Declarada Beata y Santa por San Juan Pablo II
Las contemplativas somos encargadas de rezar por el
mundo
Quiero que mis acciones, deseos, pensamientos lleven
este sello: SOY DE JESÚS
La historia de mi alma se resume en dos palabras:
sufrir y amar
Quiero ser indiferente a todo, menos a Dios y a mi alma
Jesús me alimenta cotidianamente con Su carne
adorable
Es Jesús mi consolador, es Él mi capitán
28
Sólo Dios ocupa mis pensamientos; todo lo demás,
fuera de Él, es sombra, aflicción y vanidad
29
Jesús, eres mi amigo y como tal me proporcionas
compañía, amistad y consuelo
30
Si imitamos a Cristo, tendremos paz
31
Sin la humildad, las demás virtudes son hipocresías
32
Lo mejor es amar la voluntad de Dios, allí encontramos la Cruz
mejor que en ninguna parte, allí crece este árbol bendito
rectamente, sin impedimento, pues es sin la elección nuestra,
sin satisfacción alguna
Él dijo que nadie ama tanto a su amigo como aquel que da su
vida por él; démosle, pues, nuestra vida, haciendo morir al
hombre viejo que es nuestra naturaleza, según San Pablo;
renunciando a buscarnos a nosotros mismos; obrando, no por
lo que nos gusta sino por aquello que es la voluntad de Dios
33
La verdadera amistad es aquella que comprende que la
verdadera amistad consiste en perfeccionarse mutuamente y
en acercarse más a Dios
Es preciso morir a sí misma para vivir escondida en Cristo
Todo lo que hago se lo ofrezco por amor, pues éste es la fuerza
que ayuda a obrar aún aquellas cosas por las cuales se siente
más repugnancia
El que ama siempre piensa en el amado
Cuando se ama, todo es alegría, la Cruz no pesa, el martirio no
se siente, se vive más en el Cielo que en la Tierra
Conoceremos su intensidad por el amor que tengamos al
prójimo
34
Obra por amor a Él. No busques el agrado de las criaturas, ¡se
equivocan tanto en sus juicios!, mientras que Dios te penetra
en cada instante cual si fueras la única criatura existente
Amémosle, ya que Él nos amó primero y dio Su vida por
amarnos. Démosle nosotros la nuestra, muriendo a nosotras
mismas por el renunciamiento de nuestra voluntad y gustos.
Me esmeraré en labrar la felicidad de los demás
Me gustan las Carmelitas porque son sencillas y alegres, y
Jesús debió ser así
35
Así pasamos la vida las Carmelitas: orando, trabajando y riendo.
Ojalá todas tuvieran la dicha algún día de encontrarse con este
cielito anticipado, donde los rumores y la agitación del mar del
mundo no llegan. Dios es amor y alegría, y Él nos la comunica.
36
Para una Carmelita existe el Cielo en la Tierra,
posee a Dios, y con el Todo, le basta
37
Tratar de servir a aquellas personas que nos
sean antipáticas o a aquellas que notemos son
poco cariñosas con nosotras, para así humillarnos…
El amor a nuestros semejantes, a todos nuestros
semejantes, es la medida del amor de Dios.
38
No miremos lo que hacemos, sino lo mucho que
nos falta para corresponder a Su amor
39
El Cielo es la posesión total de Dios. En el Cielo a
Dios se le contempla y se le adora, se le ama y
se le posee. Mas, para llegar al Cielo es preciso
desprenderse completamente de la Tierra.
40
Entonces, traiga en su alma a Nuestro Señor y represéntelo
-ya como niño, ya como crucificado o resucitado. Le aconsejo,
sin embargo, lo traiga en su alma, pues nuestra misma Santa
Madre dice que el alma gana mucho en el recogimiento; y la
razón es porque uno se siente más unido a Él, como si
estuviera en Él o con Él, y esa mirada del alma a su Esposo
la inflama en amor. A todas horas puede mirarlo, esa vista de
Jesús la pacificará si está turbada o exaltada, la fortalecerá
si está abatida o cansada, la recogerá si está disipada.
41
Soy tan feliz como ya es posible imaginar. Es una
paz, una alegría tan íntima la que experimento, que
me digo que si vieran esta felicidad los del mundo,
todos correrían a encerrarse en los conventos.
42
Sé muy fiel en hacer aquello que el Señor te inspira;
más aún si son pequeñeces, pues la vida religiosa es
una serie de cosas pequeñas, las cuales, obradas con
perfección, engrandecen el alma.
43
Quisiera hacer comprender a las almas que
LA EUCARISTÍA ES UN CIELO, puesto que el
Cielo no es sino un Sagrario sin puertas, una
Eucaristía sin velos, una comunión sin término.
44
¿QUIÉN PUEDE HACERME MÁS FELIZ QUE DIOS?
EN ÉL, TODO LO ENCUENT RO.
45
Jesús mío, ahora he visto que todo lo del mundo es vanidad. Que sólo
una cosa es necesaria: amarte y servirte con fidelidad, parecerme y
asemejarme en todo a Ti, en eso consistirá toda mi ambición. Quiero
pasar contigo por todas las afrentas con alegría. Y si por mi flaqueza
caigo, Jesús querido, te miraré en Tu subida al Calvario, y ayudada por
Ti me levantaré. No permitas que yo te ofenda ni aun levemente,
prefiero mil muertes antes que darte la más ligera pena.
46
El día del juicio, cuando todo se manifieste, veremos la parte
que hemos tomado en el suplicio del Hijo de Dios por los
pecados que no cesamos de cometer, y que son un
consentimiento y una complicidad en los malos tratos que los
miserables verdugos dieron a Jesús en Su Pasión
Beata Ana Catalina Emmerich
47
¡ Gracias, Señor, por no haber
escuchado aquella oración !
Ana Catalina
Emmerich
Una vez mi Padre Celestial me dijo:
“Todo está en los hijos de la Iglesia que creen,
que esperan y que aman”
50
Cristo nos pidió cuidar el mundo,
no gobernarlo
De la película “Pablo, Apóstol de Cristo”
51
[Salmo 102]
El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a Su Santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides Sus beneficios.
Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades;
Él rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados,
ni nos paga según nuestras culpas.
Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles.
52
Santa Bernardita
de Soubirous
Jesús da todo al que lo entrega todo
54
“No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras
perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con
sus patas, y después, volviéndose, os despedacen”
Mateo 7,6
55
“Ya que no podemos vivir sin Ti,
haz que seamos fieles y dignos
discípulos Tuyos, oh Señor”
-Oración colecta Santa Misa Tiempo de Cuaresma-
Señor, no abandones la obra
de Tus manos
Salmo 138
57
“Pidan… busquen… toquen la puerta”
Mateo 7,7-11
58
“Por eso os digo que se os quitará a vosotros el
Reino de Dios y se dará a un pueblo que
produzca sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los
fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que
hablaba de ellos”
(Mt 21,33-34,45-46)
Bendice, alma mía al Señor,
bendice, alma mía, del fondo de mi ser,
Su Santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
no olvides sus muchos beneficios.
Él, que todas tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa,
te corona de amor y de ternura.
Salmo 103
01/06/2020 60
“Refugio de mi vida es el Salmo
Señor,27
¿a quién he de temer?”
Si el hombre supiera cómo es la
eternidad, haría todo para cambiar
su vida
Santa Jacinta Marto,
vidente de Fátima
01/06/2020 62
Pon, Yahvé, en mi boca un centinela,
un vigía a la puerta de mis labios.
Salmo 141, 3 (140)
-Contra la seducción del mal-