Oración a Jesús para que los enemigos encuentren
luz y no hagan daño
¡Detente enemigo, que bajo la protección de Jesús soy invencible! ¡No me dañes,
pues lo que hagas será en vano, nada ni nadie puede dañarme pues Jesús me
protege!
Cambia tu camino, voltea a otro lado pues no soy yo la razón de tus pesares.
Encuentra iluminación para que tu alma vea el lado bueno de las cosas y tu ceguera
se quite.
Te pido, divino Jesús, que alejes al enemigo declarado y al enemigo oculto y con
oraciones ayudes a encuentren el camino a ti. No guardo rencor Jesús, pero si temo,
temo por el daño que puedan hacerme.
Dios justo, dios de hombres que sufren y hombres felices a los cuales has dado vida.
Ayúdame, y ayúdalos a encontrar el sendero. Aleja a mis enemigos para que las
espinas no me claven la piel, para que sus palabras no dañen mi reputación ni sus
malos deseos deterioren mi fe.
Ayúdame divino Jesús, aleja a mis enemigos, aléjalos, llévalos lejos de mí, que temo
por los míos. Gracias por escuchar mi ruego, gracias, gracias, gracias. Amén.
Ritual católico y oraciones para alejar a los enemigos
Dios es un juez justo. Para complementar la oración anterior es necesario rezar por
un mes de la siguiente manera:
Realizar un altar o acudir a una capilla donde se encuentre el sagrado corazón de
Jesús. Para iniciar el ritual católico es necesario persignarse. Posteriormente, rezar el
padre nuestro 3 veces, avemaría y gloria.
Comenzar con la oración anterior, para alejar a los enemigos. Al finalizar, terminar con
el Credo y unas palabras propias. Al final decir amén y meditar al menos 5 minutos en
el altar. Esto por un mes, verás que tu vida mejor y los enemigos se alejan, lo sentirás
porque la energía densa cambiará.
Siéntate en una posición confortable con tu columna recta. Mantente
calmado y despeja tu mente de cualquier pensamiento. Inspira
profundamente e imagina un rayo blanco de luz entrando por la parte
superior de tu cabeza.
Exhala lentamente.
Imagina esta luz blanca rodeando ahora todo tu cuerpo y un segundo
rayo de luz blanca que surge de la región de tu corazón. Este segundo
rayo de luz se una con la primera luz y rodean completamente tu
cuerpo y la habitación en la cual te encuentras.
Acepta la presencia de esta luz protectora. Intenta no pensar sobre
ella, simplemente concéntrate en tu respiración y en la presencia de
esta luz.
ESTOY COMPLETAMENTE PROTEGIDO Y EQUILIBRADO CON ESTA
LUZ BLANCA. SÓLO MIS MAESTROS, GUIAS, MENSAJERO Y LAS
ENTIDADES QUERIDASQUE DESEAN MI BIEN SON CAPACES DE
INFLUENCIARME AHORA.
Mientras inspira, di:
LA LUZ Y LA POSITIVIDAD DEL UNIVERSO
SE VUELVEN PARTE DE MI
CONCIENCIA Y ME PROTEGEN.
Mientras exhalas, di: ME ESTOY FUNDIENDOCON LA DIVINIDAD Y LA
ENERGÍA DE MI ALMAESTÁ PROTEGIDA.
Amén.
ORACION A JESUS, EL JUSTO JUEZ:
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, Dios de vivos y muertos, Eterno Sol de Justicia,
encarnado en el casto vientre de la Virgen María, por la salud del linaje
humano, Justo Juez, Creador del Cielo y de la Tierra, y muerto en la Cruz
por mi amor. Tu que fuiste envuelto en un sudario y puesto en un sepulcro
del que al tercer día Resucitaste vencedor de la muerte y del Infierno. Justo
y Divino Juez, oye mis súplicas, atiende a mis ruegos, escucha mis
peticiones y dales favorable despacho.
Tu voz imperiosa serenaba a las tempestades, sanaba a los enfermos y
resucitaba a los muertos como a Lázaro y al hijo de la viuda de Nahím. El
imperio de tu voz ponía en fuga a todos los demonios, haciéndolos salir de
los cuerpos poseídos, y dio vista a los ciegos, habla a los mudos, oído a los
sordos y perdón a los pecadores, como a la Magdalena y al paralítico de la
piscina. Tu te hiciste invisible a tus enemigos, a tu voz retrocedieron
cayendo por tierra en el huerto, los que fueron a aprisionarte, y cuando
expirabas en la Cruz, a tu poderoso acento se estremecieron los orbes.
Tú abriste las cárceles a Pedro y lo sacaste de ellas sin ser visto por la
guardia de Herodes; tú salvaste a Dimas y perdonaste a la adúltera. Te
suplico, Justo Juez, me liberes de todos mis enemigos, visibles e invisibles.
La sábana santa en que fuiste envuelto me cubra; tu sagrada sombra me
esconda, el velo que cubrió tus ojos ciegue a los que me persiguen, y los
que me deseen mal ojos tengan y no me vean, manos tengan y no me
tienten, oídos tengan y no me oigan, lengua tengan y no me acusen, y sus
labios enmudezcan en los tribunales cuando intenten perjudicarme.
Oh Jesucristo, Justo y Divino Juez, favoréceme en toda clase de angustias
y aflicciones, lances y compromisos, y has que al invocarte y aclamar al
imperio de tu poderosa y Santa voz llamándote en mi auxilio, las prisiones
se abran, las cadenas y los lazos se rompan, los grillos y las rejas se
quiebren, los cuchillos se doblen y toda arma que sea en mi contra se
inutilice; ni los caballos me alcancen, ni los espías me miren ni me
encuentren.
Tu Sangre me bañe, tu manto me cubra, tu mano me bendiga, tu Poder
me oculte, tu Cruz me defienda, y sea mi escudo en la vida y en la hora de
mi muerte.
Ho Justo Juez, Hijo del Eterno Padre, que con El y con el Espíritu Santo
eres un solo Dios verdadero; oh Verbo Divino hecho hombre, yo te suplico
me cubras con el manto de la Santísima Trinidad, para que libre de todos
los peligros y me glorifique tu Santo Nombre. Amén.
Divino y Justo Juez, acompáñame en mi vida, oh Verbo divino hecho
hombre, yo te suplico me cubras con el manto de la Santísima Trinidad
para que me libres de todos los peligros y me glorifique tu Santo Nombre.
Amén.
Divino y Justo Juez, acompáñame en mi vida, líbrame de todo peligro y
accidente; defiéndeme de mis enemigos y socórreme en mis necesidades.
Amén.
ORACION A SAN BENITO ABAD:
Glorioso Padre Benito, ayúdanos en la lucha contra el demonio, el mundo
y la carne. Aleja de nosotros cualquier influencia maligna, las tentaciones,
el poder del Mal, los peligros para nuestro espíritu y para nuestro cuerpo.
Ayúdanos a confiar en el Amor de Dios nuestro Padre, en la Fuerza de
Cristo nuestro Salvador, y en la Presencia del Espíritu Santo nuestro
Defensor. Amén.
ORACION DE PROTECCION CORAZA DE SAN PATRICIO:
Me envuelvo hoy día y ato a mi una Fuerza Poderosa, la invocación de la
Trinidad, la fe en las Tres Personas, la confesión de la Unidad del Creador
del Universo.
Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza de Cristo, con su bautismo, la
fuerza de su Crucifixión y entierro, la fuerza de su Resurrección y
Ascensión, la fuerza de su vuelta para el Juicio de la Eternidad.
Me envuelvo y ato a mí la fuerza proveniente de los méritos de todos
aquellos que ya están unidos a Dios para siempre en la eternidad,
especialmente la fuerza de los méritos de María Santísima, San José, San
Juan Bautista y mis Santos Patronos.
Me envuelvo hoy día y ato a mí la fuerza del Espíritu Santo que
fortaleció a los Apóstoles en Pentecostés, la fuerza del amor de los
Querubines, la obediencia de los Ángeles, el servicio de los Arcángeles, la
esperanza de la resurrección para el premio, las Oraciones de los Patriarcas,
las predicciones de los Profetas, las predicaciones de los Apóstoles, la fe de
los Mártires, las buenas obras de los Confesores.
Me envuelvo hoy día y ato a mí el Poder del Cielo, la luz del sol, el brillo
de la luna, el resplandor del fuego, la velocidad del rayo, la rapidez del
viento, la profundidad del mar, la firmeza de la tierra, la solidez de la roca.
Me envuelvo hoy día y ato a mí la Fuerza de Dios para orientarme, el
Poder de Dios para sostenerme, la Sabiduría de Dios para guiarme, el ojo
de Dios para prevenirme, el oído de Dios para escucharme, la Palabra de
Dios para apoyarme, la mano de Dios para defenderme, el camino de Dios
para recibir mis pasos, el escudo de Dios para protegerme, los Ejércitos de
Dios para darme seguridad contra las trampas de los demonios, contra las
tentaciones de los vicios, contra las malas inclinaciones de la naturaleza,
contra todos los que desean el mal, de palabra, obra y pensamiento, de lejos
y de cerca, estando yo solo o en la multitud.
Convoco hoy día a todas las Fuerzas Poderosas, que están entre mí y esos
males, para oponerlas contra los encantamientos de los falsos profetas,
contra las leyes negras del paganismo, contra las leyes falsas de los herejes,
contra la astucia de la idolatría, contra los conjuros de las brujas, brujos y
magos, contra todos los que me envidian y planifican cómo destruirme,
contra la curiosidad que daña el cuerpo y el alma del hombre.
Invoco a Cristo para que me proteja hoy contra el veneno, el incendio, el
ahogo, las heridas, para que pueda yo alcanzar abundancia de premio.
Cristo conmigo, Cristo delante de mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí,
Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo debajo
de mí, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura.
Invoco a Cristo para que este en el corazón de todo hombre que piensa en
mí, Cristo en la boca de todos los que hablan de mí, Cristo en todo ojo que
me ve, Cristo en todo oído que me escucha.
Me envuelvo hoy día y ato a mí una Fuerza Poderosa; la invocación de la
Trinidad, la fe en las Tres Divinas Personas, la confesión de la Unidad del
Creador del Universo.
Del Señor es la Salvación, el Señor es la fuerza de la Salvación, Cristo es
la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los
que nos odian para servirle con santidad y justicia, en su presencia todos
nuestros días. Amén.
ORACION A SAN MIGUEL ARCANGEL:
Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios
nuestro. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Gloriosísimo Príncipe de los Ejércitos Celestiales, San Miguel Arcángel,
defiéndenos en el combate contra las principados y potestades, contra los
gobernadores de estas tinieblas, contra los espíritus de maldad en los aires
¡ven en auxilio de los hombres que Dios ha hecho a su Imagen y
semejanza, y rescatado a tan alto precio de la tiranía del demonio!
Eres tú a quien venera la Santa Iglesia como su Guardián y su Protector;
a ti ha confiado el Señor las almas, redimidas para introducirlas en la
felicidad del Cielo. Ruega al Dios de Paz que aplaste a Satanás bajo tus
pies, a fin de despojarle de todo poder de retener cautivos a los hombres y
de perjudicar a la Iglesia.
Dígnate presentar al Altísimo nuestras Oraciones para que prontamente
desciendan sobre nosotros las Misericordias del Señor, y vence a la antigua
serpiente que es el diablo o Satanás, para precipitarlo encadenado a los
abismos, de manera que no pueda ya jamás seducir a las Naciones. Amén.
EXORCISMO DEL PAPA LEON XIII: (Oración de su Santidad
León XIII contra Satanás)
En el Nombre de Jesucristo nuestro Dios y Señor, con la Intercesión de la
Inmaculada Virgen María Madre de Dios, de San Miguel Arcángel, de los
Santos Apóstoles San Pedro y Pablo, y de todos los Santos (apoyados en la
Autoridad Sagrada de nuestro Ministerio -Los que no son Sacerdotes
supriman esta frase entre paréntesis-), nos proponemos con confianza
rechazar los ataques y las acechanzas del demonio.
Levántese Dios y sean disipados sus enemigos, y huyan de su Presencia
los que le aborrecen. Desvanézcanse como el humo, como la cera se derrite
al fuego, así perezcan los pecadores a la vista de Dios.
He aquí la Cruz del Señor + ¡huyan potestades enemigas! León de la
tribu de Judá, el vástago de David ha vencido.
Tu Misericordia Señor, esté con nosotros conforme a la esperanza que en
ti tenemos.
Te exorcizamos espíritu inmundo quienquiera que seas, potencia
satánica, invasión del enemigo infernal, legión, reunión o secta diabólica.
En el Nombre y por la virtud de Jesucristo (+ hacemos la Señal de la
Cruz)
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el Nombre y
por la virtud de Jesucristo nuestro Señor (+ hacemos la Señal de la Cruz),
Arrancado y arrojado seas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a
imagen de Dios, y rescatadas por la Preciosa Sangre del Divino Cordero (+
hacemos la Señal de la Cruz).
No te atreverás en adelante pérfida serpiente, a engañar al género humano
ni a perseguir a la Iglesia de Dios, ni a sacudir y cribar como al trigo a los
elegidos de Dios (+hacemos la Señal de la Cruz), Te lo manda el Dios
Altísimo (+hacemos la Señal de la Cruz), a Quien en tu grande orgullo
pretendes hacerte semejante.
El, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento
de la Verdad.
Te lo manda Dios Padre (+hacemos la Señal de la Cruz),
Te lo manda Dios Hijo (+hacemos la Señal de la Cruz),
Te lo manda Dios Espíritu Santo (+hacemos la Señal de la Cruz),
Te lo manda Cristo el Verbo Eterno de Dios que se hizo carne (+hacemos
la Señal de la Cruz), El cual, para la salvación de nuestra raza perdida por
tu envidia, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte.
Ha establecido su Iglesia sobre la piedra sólida, y ha prometido que las
puertas del Infierno, no prevalecerán jamás contra ella, queriendo
permanecer con ella todos los días hasta la consumación de los siglos.
Te lo manda la Señal de la Santa Cruz, te lo manda la Poderosa Madre de
Dios la Virgen María(+hacemos la Señal de la Cruz),la cual desde el primer
instante su Inmaculada Concepción aplastó con su humildad tu orgullosa
cabeza.
Te lo manda la fe de los Apóstoles San Pedro y San Pablo y de los demás
Apóstoles (+Se hace la Señal de la Cruz),
Te lo manda la sangre de los Mártires y la piadosa intercesión de todos
los Santos y Santas(+hacemos la Señal de la Cruz),
Por el Dios Verdadero, (+hacemos la Señal de la Cruz),
Por el Dios Santo (+hacemos la Señal de la Cruz),
Por el Dios que ha amado tanto al mundo que le ha dado su único Hijo, a
fin de los que crean en El no perezcan, sino que tengan la Vida Eterna.
Cesa de engañar a la creaturas humanas y de derramar en ellas el veneno
de la eterna condenación, cesa de hacer daño a la Iglesia y de poner
obstáculos a la libertad ¡vete Satanás!, inventor y maestro de todo engaño,
Enemigo de la Salvación de los hombres ¡cede su lugar a Cristo!, en quien
no has hallado ninguna de tus obras.
Cede su lugar a la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica, que nuestro
Señor Jesucristo adquirió a costa de su Sangre ¡humíllate bajo la Poderosa
mano de Dios! Tiembla y huye a la invocación hecha por nosotros del
Santo y Terrible Nombre de Jesús que hace temblar a los Infiernos, al cual
obedecen las Potestades y las Dominaciones, y que los Querubines y
Serafines alaban sin cesar en sus conciertos diciendo ¡Santo, Santo, Santo
es el Señor Dios de los Ejércitos!
Señor, escucha mi Oración, (todos)... “y llegue a ti nuestro clamor”.
El Señor esté con ustedes, ... “y con tu espíritu”
ORACION:
Dios del Cielo, Dios de la Tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los
Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los
Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las
Vírgenes. Dios que puedes dar la vida después de la muerte, el descanso
después del trabajo, porque no hay otro Dios sino tú, Creador de todas las
cosas visibles e invisibles, cuyo reino no tendrá fin. Con humildad nos
dirigimos a tu Soberana Majestad rogándote te dignes librarnos. Amén.
De las acechanzas del Demonio, ...líbranos Señor.
Que te dignes Señor conceder a tu Iglesia la seguridad y la libertad para
servirte,... te rogamos Señor nos escuches.
Que te dignes humillar a los enemigos de la Santa Iglesia, ... te rogamos
Señor nos escuches.
Amén (se rocía con agua bendita el lugar en que se ha rezado esta
Oración).
ORACION DE PURIFICACION: (Necesaria siempre que se Ora
por los demás)
Cristo Jesús, Señor mío, te doy las gracias por todo lo que hiciste por mis
hermanos, que fueron atendidos en tu Nombre.
Te pido que laves y purifiques con tu Sangre Preciosa todo mi ser:
cuerpo, alma y espíritu. Que tu Sangre Preciosa Purifique mi interior, mi
cerebro, mis células, mi mente, mi pensamiento, mi imaginación, mi
memoria, mi entendimiento y mi voluntad.
Nadie tiene derecho a tocar mi interior; que tu Sangre Señor Jesucristo
purifique todo mi exterior, mi cuerpo de cabeza a pies, que me laves de
cualquier impureza, infestación, daño o mal, causado en este Ministerio que
acabo de desempeñar.
Te entrego toda esclavitud y venganza que el Enemigo quisiera ejercer
contra, mí como consecuencia de la liberación que haces de tus ovejas; y
todo espíritu maligno que quisiera acechar estos lugares, hacerme daño, o
dañar a cualquier persona, por el Poder de tu Preciosa Sangre quede atado y
amordazado, y lo mandamos cautivo a tus pies. Y tú Cristo Jesús, lo envíes
al sitio donde deba estar.
Que esta purificación llegue a toda mi familia dondequiera que se
encuentre; en tu Nombre Señor Jesucristo, pido que no quede nada de
gloria en mí, vanidad u orgullo. Yo siervo inútil, sólo hice lo que tenía que
hacer, pues tu has sido quien ha realizado esta obra en mis hermanos,
porque tuyo es el Poder y la Gloria por siempre Señor. Que a mi casa y a
todos los lugares donde yo vaya, solo lleve alegría, paz, salud y amor; que
yo sea recibido de igual forma.
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ritual de limpieza con sal y agua “Sólo luz divina, amor, paz y fortuna entran en
este hogar y permanecen en él, guardándonos y protegiéndonos a cada momento.”