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Pintores Impresionistas

Este documento proporciona información sobre varios pintores impresionistas franceses como Claude Monet, Edgar Degas, Berthe Morisot, Camille Pissarro y Auguste Renoir. Describe sus vidas, estilos artísticos y obras más importantes, destacando cómo ayudaron a desarrollar el movimiento impresionista a través de su enfoque en capturar los efectos de la luz natural y el color en sus pinturas al aire libre.

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Pintores Impresionistas

Este documento proporciona información sobre varios pintores impresionistas franceses como Claude Monet, Edgar Degas, Berthe Morisot, Camille Pissarro y Auguste Renoir. Describe sus vidas, estilos artísticos y obras más importantes, destacando cómo ayudaron a desarrollar el movimiento impresionista a través de su enfoque en capturar los efectos de la luz natural y el color en sus pinturas al aire libre.

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PINTORES IMPRESIONISTAS

Claude Oscar Monet (1840-1926), pintor impresionista francés que llevó a su máxima expresión el
estudio de los estados transitorios de la luz natural. Monet nació en París el 14 de noviembre de 1840,
aunque pasó la mayor parte de su niñez en El Havre, donde estudió dibujo en su adolescencia y pintó
marinas al aire libre con Eugène Louis Boudin. Hacia 1859 Monet había decidido firmemente
comenzar su carrera de artista para lo que pasaba largas temporadas en París. En la década de 1860 se
le asoció con el pintor pre-impresionista Édouard Manet y con otros pintores franceses que más tarde
formarían la escuela impresionista—Camille Pissarro, Pierre Auguste Renoir y Alfred Sisley.

Monet pintaba, trabajando al aire libre, paisajes y escenas de la sociedad burguesa contemporánea, y así
comenzó a tener cierto éxito en las exposiciones oficiales. Sin embargo, a medida que su estilo
evolucionaba, Monet transgredía con frecuencia los convencionalismos artísticos tradicionales en
beneficio de una expresión artística más directa. Sus experimentos al aire libre se hacían cada vez más
audaces, buscando la reproducción de la luz del día por medio de una aplicación libre de colores
brillantes. De este modo, deliberadamente le dio la espalda a la posibilidad de una carrera exitosa como
pintor convencional en la línea del arte oficial.

En 1874 Monet y sus colegas decidieron apelar directamente al público mediante la organización de sus
propias exposiciones. Se denominaron a sí mismos independientes, aunque la prensa pronto les aplicó
burlonamente la etiqueta de impresionistas a causa del aspecto inacabado de sus obras (como una
primera impresión) y porque una de las pinturas de Monet llevaba el título Impresión: sol naciente
(1872, Museo Marmottan, París). Las composiciones de Monet de este periodo poseen una estructura
bastante libre, aplicando el color con cortas y vigorosas pinceladas. Esta técnica viene determinada por
la espontaneidad e inmediatez que exige la pintura al aire libre a la hora de captar una impresión de la
naturaleza. Durante las décadas de 1870 y 1880 Monet refinó su técnica poco a poco, realizando viajes
a otros escenarios franceses, especialmente a las costas mediterráneas y atlánticas, con el fin de estudiar
los efectos de la luz sobre formas y colores. El deshielo de Vétheuil de 1881 (Museo Thyssen-
Bornemisza de Madrid) es un buen ejemplo de la obra de Monet de esta época.

A mediados de la década de 1880 Monet, considerado el dirigente de la escuela impresionista, había


alcanzado un reconocimiento importante y una buena posición económica. A pesar de la audacia de su
colorido y de la extrema simplicidad de sus composiciones, se le valoró como un maestro de la
observación meticulosa, un artista que no sacrificó ni las complejidades reales de la naturaleza ni la
intensidad de sus propios sentimientos. En 1890 tuvo la posibilidad de adquirir una propiedad en el
pueblo de Giverny, cerca de París, y allí comenzó a construir un nuevo jardín (hoy abierto al público)
—un estanque con nenúfares atravesado por un puente japonés colgante con sauces y matas de bambú
—. En 1906 comienza a pintar las series del estanque con nenúfares que están expuestas en la
Orangerie de París, en el Instituto de Arte de Chicago y en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Durante estos años también trabajó en otras series de pinturas, grupos de obras que representan el
mismo tema —álamos, la catedral de Ruán, la estación de Saint-Lazare, el Sena— representando las
diferentes luces de las horas del día o en las distintas estaciones del año. Monet continuó pintando, a
pesar de que la vista le fallaba, casi hasta el momento de su muerte, ocurrida el 5 de diciembre de 1926
en Giverny.

Edgar Degas (1834-1917), pintor y escultor francés cuyas composiciones innovadoras, sus magistrales
dibujos y su perspicaz análisis del movimiento le convirtieron en uno de los maestros del arte moderno
de finales del siglo XIX.
A Degas se le suele asociar con los impresionistas y, de hecho, expuso con ellos en siete de las ocho
exposiciones que realizaron. Sin embargo, su formación clásica en el dibujo y su rechazo por la pintura
directa al aire libre dio lugar a un estilo que representó una alternativa relacionada con el
impresionismo.

Degas nació el 19 de julio de 1834 en París, en el seno de una acaudalada familia de banqueros. Estudió
en la Escuela de Bellas Artes con un discípulo del pintor neoclásico francés Jean Auguste Dominique
Ingres; allí desarrolló la gran técnica como dibujante que se convertiría en una de las características
más sobresalientes de su arte. A partir de 1865, influido por el movimiento impresionista, entonces en
ciernes, abandonó los temas académicos para dedicarse a una temática contemporánea. Pero, a
diferencia de los impresionistas, prefirió trabajar en su taller y no le interesó el estudio de la luz natural
que tanto fascinó a aquéllos. A Degas le gustaban los temas del teatro, por lo que la mayor parte de su
obra representa teatros, cafés, teatros de variedades o gabinetes y carreras de caballos. Degas fue un
gran observador del ser humano —sobre todo de las mujeres, en las que se centra gran parte de su obra
— y tanto en sus retratos como en sus estudios de bailarinas, sombrereras y lavanderas, cultivó una
objetividad absoluta, intentando atrapar las posturas más naturales y espontáneas de sus modelos como
las que podían registrarse en las fotografías.

Su estudio de los grabados japoneses le llevó a experimentar con ángulos de enfoque inusitados y
composiciones asimétricas. Sus obras suelen presentar los bordes cortados, como en Los bebedores de
absenta (1876, Museo de Orsay, París) o Ensayo de ballet (1876, Museo y Galería de Arte de
Glasgow). En Mujer con crisantemos (1865, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York), la figura
femenina aparece desplazada en un rincón del cuadro por la presencia en el centro de un gran ramo de
flores.

En la década de 1880, cuando comenzó a perder visión, Degas empezó a trabajar con dos medios
nuevos que no requerían gran agudeza visual: la escultura y el pastel. En su escultura, al igual que en su
pintura, intentó atrapar la acción del momento, y sus bailarinas de ballet y desnudos femeninos están
representados en poses que evidencian los esfuerzos físicos de las modelos. Sus pasteles suelen ser
composiciones simples con muy pocas figuras. Se vio forzado a recurrir a los colores brillantes y a los
gestos de gran expresividad, prescindiendo de la línea precisa y el cuidado detalle pero, a pesar de esas
limitaciones, sus últimas obras son de una elocuencia, expresividad y grandiosidad no alcanzadas por
ninguna de sus obras anteriores, como puede verse en la excelente selección de su obra presente en el
Museo de Orsay de París.

Degas no gozó de gran fama en su época y su auténtica dimensión artística no habría de valorarse hasta
después de su muerte, acaecida el 27 de septiembre de 1917 en París.

Berthe Morisot (1841-1895), pintora impresionista francesa. Influida por los artistas Camille Corot y
Édouard Manet, abandonó su primera formación clasicista en busca de un estilo impresionista muy
personal, caracterizado sobre todo por la delicadeza y sutileza que supo imprimir a sus cuadros. Su
técnica, basada en grandes pinceladas aplicadas libremente en todas direcciones, dio a sus obras unas
calidades transparentes, iridiscentes, tornasoladas. Trabajó tanto la pintura al óleo como la acuarela,
realizando principalmente paisajes y escenas de mujeres con niños, como es el caso de Madame
Pontillon sentada en la hierba (1873, Museo de Arte de Cleveland) y escenas de interior en las que
predominan los blancos, como en El espejo de vestir (1876, Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid).
Murió el 2 de marzo de 1896, dejando cerca de setecientas pinturas.

Camille Pissarro (1830-1903), pintor impresionista francés, cuya amistad y apoyo dio ánimo a muchos
pintores jóvenes. Pissarro nació en Santo Tomás, Islas Vírgenes, y se trasladó a París en 1855, donde
estudió con el paisajista francés Camille Corot. Asociado en un principio con la Escuela de Barbizon,
Pissarro se unió más tarde a los impresionistas y tuvo representación en todas sus exposiciones.
Durante la Guerra Franco-prusiana (1870-1871), vivió en Inglaterra y estudió el arte inglés,
interesándose sobre todo por los paisajes de J. M. W. Turner. En la década de 1880, desanimado con su
trabajo, experimentó con el Puntillismo; el nuevo estilo, sin embargo, no cuajó entre los coleccionistas
y galeristas, y tuvo que volver a un estilo impresionista más libre.

Pintor del sol y de destellantes juegos de luz, Pissarro produjo buen número de tranquilas escenas
rurales de ríos y paisajes; también pintó escenas callejeras en París como La calle Saint-Honoré
después del mediodía, efecto de lluvia (1897, Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid), El Havre y
Londres. Era un excelente profesor; entre sus alumnos y colegas se encontraban Paul Gauguin y Paul
Cézanne, su hijo Lucien Pissarro y la pintora impresionista estadounidense Mary Cassatt. Pissarro fue
un artista prolífico; muchas de sus pinturas, acuarelas y gráficos cuelgan de la Galería de Luxemburgo
en París.

Auguste Renoir (1841-1919), pintor impresionista francés, famoso por sus pinturas resplandecientes e
íntimas, en particular las que representan desnudos femeninos. Considerado como uno de los más
grandes artistas independientes de su época, es famoso por la armonía de sus líneas, la brillantez de su
color y el encanto íntimo de sus muy variados temas pictóricos. A diferencia de otros impresionistas, le
interesó más la representación de la figura humana individual o en retratos de grupo que los paisajes;
además, tampoco subordinó la composición y plasticidad de la forma a los intentos de interpretación de
los efectos lumínicos.

Renoir nació en Limoges, el 25 de febrero de 1841. De niño trabajó como decorador en una fábrica de
porcelanas de París, a los 17 años copiaba pinturas sobre abanicos, pantallas de lámparas y persianas.
Tras su ingreso en la Academia de Bellas Artes, en 1862, Renoir se matriculó en la academia del pintor
suizo Charles Gabriel Gleyre, donde conoció a Fridéric Bazille, Claude Monet y Alfred Sisley. Su obra
más temprana estuvo influenciada por dos pintores franceses, Monet en su tratamiento de la luz, y el
pintor romántico Eugène Delacroix en su tratamiento del color.

En 1864 exhibió por primera vez su obra en París, pero no obtuvo cierto reconocimiento hasta 1874, en
la primera exposición de pintores de la nueva escuela impresionista (véase Impresionismo). El baile del
Moulin de la Galette (1876, Museo d'Orsay, París) es una de las obras más famosas del impresionismo:
una escena de un café, al aire libre, en la que queda patente el dominio de Renoir en el tratamiento de
las figuras y en la representación de la luz. Otros ejemplos extraordinarios de su talento como retratista
son: Madame Charpentier y sus niños (1878, Museo Metropolitano de Nueva York) y Jeanne Samary
(1879, Museo del Louvre de París).

Renoir consolidó su reputación con la exposición individual celebrada en la galería Durand-Ruel de


París en 1883. Entre 1884 y 1887 realizó unas series de estudios de grupo de figuras desnudas
conocidas como Las grandes bañistas (Museo de Arte de Filadelfia). Estas obras revelan su
extraordinaria habilidad para mostrar el brillante y nacarado color y textura de la piel y para comunicar
un sentimiento lírico unido a la plasticidad del tema. Su representación de la gracia femenina no ha sido
superada en la historia de la pintura moderna. Muchos de sus últimos cuadros tratan también el mismo
tema pero en un estilo cada vez más acentuado rítmicamente. Durante los últimos 20 años de su vida
padeció de artritis. Aunque le era imposible mover las manos libremente, continuó trabajando con un
pincel atado al brazo. Renoir murió el 3 de diciembre de 1919 en Cagnes, una villa al sur de Francia.

Otras destacadas pinturas de Renoir son: El palco (1874, Galerías del Courtauld Institute de Londres),
Mujer del abanico (1875) y El Columpio (1875), ambas en el Museo d'Orsay de París, El almuerzo de
los remeros (1881, Colección Phillips de Washington), Los paraguas (1883, National Gallery, Londres)
y Jarrón de crisantemos (1895, Museo de Bellas Artes de Ruán, Francia), uno de los numerosos
bodegones de flores y frutas que pintó a lo largo de su vida.

Alfred Sisley (1839-1899), pintor paisajista francés considerado como uno de los fundadores del
impresionismo. Nació en París de padres ingleses y fue discípulo en el estudio del pintor suizo Charles
Gabriel Gleyre, donde conoció a Claude Monet y Pierre Auguste Renoir. Aunque las obras de Sisley
recibieron un escaso reconocimiento durante su vida, su importancia ha ido creciendo con el tiempo.
Sus pinturas, suaves e idílicas escenas de las cercanías de París, revelan la influencia siempre presente
de Camille Corot, sobre todo en sus suaves y armoniosos colores. Sus obras más destacadas son El
Sena en Bougival (c. 1872, Galería de Arte de la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut), La
inundación en Port-Marly (1876, París, Museo del Louvre) y Una calle en Moret (1888, Instituto de
Arte de Chicago).

Jean-Baptiste-Camille Corot (1796-1875), pintor francés, conocido sobre todo por sus paisajes
realistas y románticos. Su obra anuncia el impresionismo.

Nació en París el 16 de julio de 1796. Del pintor de paisajes académicos Victor Bertin aprendió los
principios de composición clásicos, que caracterizan los paisajes sosegados y bien estructurados que
pintó entre 1825 y 1828 en Italia. Ejemplos de esta etapa son Forum (1826) y el Puente de Narni
(1827), ambos en el Museo del Louvre, París.

Desde 1828 hasta su muerte, Corot vivió en París. Durante los meses cálidos del año recorría Europa
haciendo pequeños esbozos al óleo que, como los de la escuela de Barbizon, están entre los primeros
paisajes franceses pintados directamente del natural. Estos apuntes poseen una estructura muy cuidada
y una gran sensibilidad para la luz natural. Durante el invierno trabajaba en su taller, en grandes obras
de salón de tema bíblico o histórico. En 1845, tras haber logrado un gran éxito de crítica, comenzó a
vender su obra. Después, sus paisajes se fueron convirtiendo en creaciones más imaginarias, bañados
por una vaporosa atmósfera romántica conseguida a través de tonalidades plateadas y pinceladas
suaves. Ejemplos de este estilo protoimpresionista, que le haría famoso, son las versiones de la Villa de
Avray, lugar donde vivía, y Recuerdo de Mortefontaine (1864, Museo del Louvre). Aunque tendía a
repetir el estilo con el que había alcanzado el éxito para satisfacer las demandas populares, también
pintó obras tan extraordinarias como El campanario de Douai (1871, Museo del Louvre) en el estilo
clásico de su primera época. No faltan en su obra los retratos y los estudios de figuras humanas. Corot
gozó del favor del público y oficial, y los grandes escritores de la época como Baudelaire o Gautier le
dedicaron artículos elogiosos. Fue un hombre sencillo y generoso con sus amigos y alumnos, tanto en
lo que se refiere al dinero como al tiempo (llegó incluso a firmar cuadros de compañeros poco
afortunados), lo cual le valió el sobrenombre de père Corot (padre Corot). Murió el 22 de febrero de
1875 en París.

Édouard Manet (1832-1883), pintor francés, cuyo trabajo inspiró el estilo impresionista, pero que
rehusó identificar su trabajo con este movimiento. El largo alcance de su influencia en la pintura
francesa y en el desarrollo del arte moderno en general se debió a su forma de retratar la vida cotidiana,
a su utilización de amplias y simples áreas de color y a su técnica de pincelada vívida.

Manet nació en París el 23 de enero de 1832, hijo de un alto funcionario del gobierno. Para no estudiar
derecho, tal y como deseaba su padre, intentó hacer la carrera de marino, aunque no superó las pruebas
de ingreso. Después, estudió en París con el pintor académico francés Thomas Couture y visitó
Alemania, los Países Bajos e Italia para estudiar la pintura de los viejos maestros. La obra de Frans
Hals, Diego Velázquez y Francisco de Goya fueron las principales influencias en su arte.

Manet empezó pintando temas de género, como mendigos, pícaros, personajes de café y escenas
taurinas españolas. Adoptó una atrevida técnica de pincelada directa en su tratamiento de los temas
realistas. En 1863 su famoso La merienda campestre (Musée d'Orsay, París) fue exhibido en el Salón
de los Rechazados, una nueva sala de exposiciones abierta por Napoleon III accediendo a las protestas
de los artistas rechazados en el Salón Oficial. El lienzo de Manet que representaba una mujer
totalmente desnuda acompañada de dos hombres completamente vestidos atrajo inmediatamente la
atención general, pero fue atacado con dureza por los críticos. Aclamado como líder por los pintores
jóvenes, Manet se convirtió en figura central de la disputa entre el arte académico y el arte rebelde de
su tiempo. En 1864 el Salón Oficial aceptó dos obras suyas, y en 1865 expuso su Olimpia (1863,
Musée d'Orsay), desnudo basado en una Venus de Tiziano, que levantó una tormenta de protestas
dentro de los círculos académicos dado su realismo poco ortodoxo.

En 1866 el novelista francés Émile Zola, que defendía el arte de Monet en el periódico Figaro, se hizo
buen amigo del pintor. Pronto se le unió el joven grupo de pintores impresionistas, Edgar Degas,
Claude Monet, Auguste Renoir, Alfred Sisley y Camille Pissarro. Su maestría no fue reconocida hasta
una edad avanzada. En 1882 una de sus mejores obras, El bar del Folies-Bergére (Courtauld Institute
Galleries, Londres), fue expuesta en el Salón, y un viejo amigo, el ministro de bellas artes, consiguió
para el artista la Legión de Honor. También en 1882 pintó La amazona de frente (Museo Thyssen-
Bornemisza de Madrid), lienzo inacabado, que muestra la firmeza de construcción del pintor y su
tendencia o contraponer grandes masas de color claras y oscuras. Manet murió en París el 30 de abril de
1883. Dejó, aparte de muchas acuarelas y pasteles, 420 óleos.

Walter Richard Sickert (1860-1942), pintor inglés de origen alemán que pintó cuadros de género y
escenas de la vida urbana. Fue discípulo de James Abbott McNeill Whistler. Más tarde, influenciado
por la obra de Edgar Degas, pintó escenas realistas de Londres, de sus teatros, pubs y music-halls, así
como interiores. Su entusiasmo por los temas duros y, a veces, sórdidos otorga a sus pinturas gran
vigor.

James Abbott McNeill Whistler (1834-1903), pintor, diseñador y artista gráfico estadounidense que
realizó innovaciones técnicas y defendió el arte moderno, destacando sobre todo por sus aguafuertes.

Whistler nació el 10 de julio de 1834 en Lowell (Massachusetts). En 1855 viajó a París, donde
comenzó como alumno del pintor clasicista suizo Charles Gabriel Gleyre. Pese a estas enseñanzas, la
mayor influencia la recibió de su trato con el pintor realista francés Gustave Courbet y de otros
importantes artistas contemporáneos, así como de sus propios estudios sobre los grandes maestros
antiguos y sobre el arte japonés.

En París logró fama como grabador tras la aparición en 1858 de su primera serie de aguafuertes Doce
aguafuertes del natural (comúnmente denominada Serie francesa). Poco después se trasladó a Londres,
donde sus obras, rechazadas en repetidas ocasiones en las galerías de arte parisienses, encontraron
buena acogida. Al piano se expuso en la Royal Academy en 1860. En 1863 La muchacha blanca
(National Gallery, de la ciudad de Washington) causó gran sensación en el Salón de los Rechazados
(Refusés) de París.

Tres de sus mejores retratos los pintó en torno a 1872: Composición en negro y gris nº 1: retrato de la
madre del artista (Museo d'Orsay, París), Composición en gris y negro nº 1: retrato de Thomas Carlyle
(1872-1874, City Art Gallery and Museum, Glasgow) y Armonía en gris y verde: retrato de Cicely
Alexander (Tate Gallery, Londres). En 1877 expuso varios paisajes al modo japonés; estos cuadros (que
Whistler denominó nocturnos) fueron rechazados por los críticos de arte de la época, muy
conservadores, que no supieron entender la ausencia de detalle narrativo, sus capas de color
atmosférico y su fe en el arte por el arte. El crítico inglés John Ruskin escribió un mordaz artículo al
respecto acusando a Whistler de "arrojar un bote de pintura al rostro del público"; Whistler lo demandó
por difamación. Ganó el juicio, uno de los más célebres del momento, pero el elevado gasto del proceso
le llevó a la ruina. Vendió el contenido de su estudio, abandonó Inglaterra y, entre 1879 y 1880, trabajó
de modo intensivo en Venecia. Retornó después a Inglaterra, reanudando su ataque contra el arte
académico y tradicional.

Durante los últimos años se dedicó por completo a producir aguafuertes, litografías y diseños de
interior. Las series de aguafuertes Támesis (1860), Venecia primera (1880) y Venecia segunda (1881)
le dieron prestigio como grabador, logrando un gran éxito cuando las expuso en Londres entre 1881 y
1883. La Peacock Room, que decoró para una residencia particular londinense (comenzada en 1876 y
trasladada en 1919 a la Freer Gallery of Art, en la ciudad de Washington) es su ejemplo más relevante
de decoración de interiores. Hacia el final de su vida, mientras residía en París, Whistler alcanzó una
gran consideración como artista y está considerado un pionero en el vanguardismo de las primeras
décadas del siglo XX.

Giovanni Segantini (1858-1899), pintor italiano de paisajes alpinos. Nació en Arco di Trento
(entonces perteneciente al Imperio Austro-húngaro), el 15 de enero de 1858, y entre 1874 y 1877
estudió en la Academia de Brera en Milán. En 1880 se instaló en Brianza, donde se concentró en pintar
escenas de la vida campesina en las montañas, incluyendo algunas grandes vistas panorámicas. En 1886
se trasladó a Suiza.

Segantini fue en gran parte un autodidacta y desarrolló su propio método de divisionismo, aplicando los
colores al lienzo en pequeñas áreas de pigmentos no mezclados más que en su paleta. Además, la
pintura fechada en los últimos cinco años de su vida está dedicada en algunos casos al ideal de la
maternidad y al tema de la muerte, mostrando su interés creciente por el simbolismo. Muchos de sus
cuadros se muestran en el Museo Segantini de Saint Moritz. Murió el 28 de septiembre de 1899 en
Maloja.

Joaquín Sorolla (1863-1923), pintor español vinculado al impresionismo, del que hace una
interpretación personal basada en el protagonismo absoluto de la luz y de la plasmación del
movimiento de las figuras.

Nació en Valencia el 28 de febrero de 1863. Inició su aprendizaje artístico en 1877 con el escultor
Cayetano Capuz para después formarse en la Academia de Bellas Artes de San Carlos. Desde su
juventud se interesó también por la pintura al aire libre (en plein air), con la que trataba de captar la
luminosidad mediterránea, tanto en la huerta valenciana como en la playa, al igual que hacían por
entonces los impresionistas franceses. Completó su educación en París y Roma y, tras volver a España
en 1890, se afincó en Madrid, donde empezó una trayectoria profesional jalonada de éxitos, premios e
importantes encargos: Primera Medalla Nacional de Bellas Artes en 1892 y 1895, y el Gran Prix de la
Exposición de París de 1900, entre otros muchos reconocimientos. Por esos años pintó obras de crítica
social como Y aún dicen que el pescado es caro (1894, Museo del Prado), que le otorgaron un cierto
prestigio en Madrid y París. Su popularidad se extendió por toda Europa, realizando exposiciones en
París (1906), Berlín y Colonia (1907) y Londres (1908), para después exhibir sus cuadros en varias
ciudades de Estados Unidos. El éxito en Nueva York le proporcionó un importante encargo: la
decoración de la sala principal de la Hispanic Society of America, presidida por Archer Milton
Huntington, formada por catorce grandes paneles dedicados a representar las gentes y costumbres de
las diversas regiones de España. Elegido académico de Bellas Artes de San Fernando en 1914, cayó
gravemente enfermo en 1920 y murió el 10 de agosto de 1923.
Artista de ingente producción, su pintura reflejó fielmente las circunstancias históricas y las
contradicciones de un fin de siglo en crisis. Sus contactos con el mundo europeo le permitieron superar
pronto valores y temáticas tradicionales para vincularse a los nuevos procesos de creación. La pintura
en plein air de los impresionistas influye en su estilo que, sin el interés científico de los franceses,
puede considerarse como ‘un realismo a plena luz’. Relevante retratista (Aureliano de Beruete, 1902,
Museo del Prado, Casón del Buen Retiro). Entre sus temas preferidos destaca, no obstante, su
dedicación al paisaje levantino, de ambiente costero, siempre con presencia humana, que plasma con un
protagonismo absoluto de la luz que hace vibrar los colores y marca el movimiento de las figuras como
en Niños en la playa (1910, Museo del Prado), Paseo a orillas del mar (1909) y El baño del caballo
(1909, Museo Sorolla, Madrid).

Pierre Bonnard (1867-1947), pintor y artista gráfico francés, fue uno de los líderes del movimiento
impresionista.

Nacido en Fontenay-aux-Roses, cerca de París, comenzó a estudiar derecho para complacer a su padre.
Sin embargo, el arte era más importante para él y acabó por ingresar en la Academia Julien de París.
Allí conoció a Maurice Denis y a Édouard Vuillard entre otros artistas. En 1890 compartió estudio en
Montmartre con Denis y Vuillard. Al principio de su carrera artística obtuvo considerable fama como
escenógrafo, litógrafo e ilustrador de libros, entre los que destaca el libro de poemas Paralelamente de
Paul Verlaine.

Bonnard destacó dentro de la línea del impresionismo, conocida como intimismo, denominada así
porque los artistas que formaban parte de ella pintaban escenas de la intimidad doméstica. Sus cuadros
(en los que predominan los autorretratos, los desnudos, las naturalezas muertas y los interiores
domésticos) están llenos de luz y color. Entre sus obras se cuentan Muchacha con sombrero de paja
(1903, Museo de Arte de Milwaukee), El mantel a cuadros (1910-1911, Colección Hahnloser,
Winterthur), La mesa (1925, Tate Gallery, Londres) y El almuerzo (1927, Museo Metropolitano de
Arte, Nueva York). Bonnard murió el 23 de enero de 1947 en Le Cannet, en el sur de Francia.

(incluido en los nabis, recibió el nombre de “el último de los impresionistas”).

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