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El Perdón

El perdón es la acción de liberar a alguien de una obligación debido a una mala acción, y es un mandato divino que no tiene límites en cuanto a las ofensas. Dios espera que seamos misericordiosos y perdonemos a los demás como Él nos perdona, lo que también conlleva la restauración y restitución de relaciones. La falta de perdón puede llevar a problemas emocionales y espirituales, y es esencial para mantener una comunión adecuada con Dios.

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El Perdón

El perdón es la acción de liberar a alguien de una obligación debido a una mala acción, y es un mandato divino que no tiene límites en cuanto a las ofensas. Dios espera que seamos misericordiosos y perdonemos a los demás como Él nos perdona, lo que también conlleva la restauración y restitución de relaciones. La falta de perdón puede llevar a problemas emocionales y espirituales, y es esencial para mantener una comunión adecuada con Dios.

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Seminario Bíblico Teológico de Guatemala

Cátedra: Vida Devocional II


Catedrático: MA. Claudia de De Paz
II Trimestre Bachillerato, I año.

Tarea: El Perdón.

Elda Marixa Medina de Catú


Carné Número 1-20- 2851
Fecha de entrega 11-07-2020
EL PERDON

Perdón es la "acción de liberar a alguien de una obligación como resultado de una


mala acción que lo perjudicó". Por ejemplo, una deuda es perdonada cuando
alguien libera al deudor de su obligación de pagarle lo que le debe. Por ejemplo:
Los dos deudores.

Mt. 18:23-27 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso
hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado
uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor
venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.
Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia
conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia,
le soltó y le perdonó la deuda.

El perdón es un mandato, “Colosenses 3:13 Dice: Soportándoos unos a otros, y


perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que
Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. En el caso de perdonar, el Señor
no pone límites de culpas para poder perdonar. Únicamente nos dice que tenemos
que perdonar, no importando el agravio, ni cuantas veces suceda.

Lc. 17:3-4 Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele;
y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces
al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

Mt. 18:21-22 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces


perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿hasta siete veces? Jesús le dijo:
No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete”.

La expectativa de Dios

Dios anhela que nosotros seamos misericordiosos, así como él es misericordioso. Si


somos salvos y rescatados por Dios, Él también espera que nosotros podamos
perdonar; así como él nos perdona.

Mt. 18: 28-35 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le
debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me
debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten
paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la
cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se
entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.
Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te
perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu
consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó
a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre
celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su
hermano sus ofensas.
PERDÓN Y RESTAURACIÓN

A toda persona le conviene perdonar, pues es un beneficio para ella. Cuando una
persona ofendida perdona, es restaurada. Nuestro Padre Celestial dice en su
Palabra: “2 Co. 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Si Dios ya nos hizo libres de toda culpa, es necesario el poder perdonar. Pues ser
nueva criatura incluye un borrón y cuenta nueva en nuestras vidas, libres de
pecados y de toda culpa. Si nosotros recibimos ese regalo inmerecido, se nos
facilita el poder perdonar; ya no somos los mismos que éramos antes, mientras
permanecemos en Cristo se nos facilita solucionar las dificultades, estas incluyen el
poder perdonar.

“2 Co. 2:7 así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle,
para que no sea consumido de demasiada tristeza”.

“Salmos 103:3. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus
dolencias”. No nos dejó como estábamos; nos rescató, nos libertó y nos dio una
nueva vida en Cristo Jesús Señor nuestro.

El perdón requiere de una sola persona. Pero en la restauración, requiere de dos.


Esto no significa volver a cometer los mismos agravios; todo lo contrario, pues
restaurar es hacer las cosas tal como se quería que se hiciesen antes de cometer
la falta en contra de la otra.

PERDÓN Y RESTITUCIÓN

La restitución, es una recompensa que trae el perdón, todo aquel que es


perdonado también es restituido hablando bíblicamente. “Mt. 6:14-15 Porque si
perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro
Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro
Padre os perdonará vuestras ofensas”.

Restitución es una obra de amor y justicia que acompaña al perdón. “Mr.11:25-26


Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también
vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os
perdonará vuestras ofensas.

Pablo con toda claridad dice lo que pasará: No os engañéis; Dios no puede ser
burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que
siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el
Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:7, 8.
Mt. 7:12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con
vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los
profetas.

Cometario personal:

El perdón, entonces, comprende tres elementos: una herida, una deuda que
resulta de la herida, y la cancelación o anulación de dicha deuda. Para que haya
perdón estos tres elementos son esenciales. Antes de proseguir adelante,
necesitamos revisar la continuidad de los eventos que causaron la esclavitud
cuando no se encontraban presentes estos tres elementos.

Esto es importante porque creo que la mayoría de las personas que tienen un
espíritu que no perdona, no saben que la falta de perdón es la raíz de su
problema. Lo único que saben es que no pueden soportar estar alrededor de
ciertas personas. Se sienten con el deseo de responder mordazmente a la gente
cuando se discuten ciertos asuntos. No están cómodos alrededor de ciertos tipos
de personalidades, y se irritan por insignificancias. Constantemente luchan con la
culpa por pecados cometidos en el pasado. No pueden salir de la ambivalencia de
odiar a los que ellos saben que deberían amar más.

Tales sentimientos y normas de comportamiento indican a menudo que la gente


no ha enfrentado y solucionado el asunto del perdón de Dios y sus consecuencias.
El perdón, es un proceso que no podemos pasar por alto si queremos ser libres. Si
nos rehusamos a resolver las amarguras y los resentimientos que nos atan, no
podemos tener la comunión con nuestro Padre que debemos tener, y que Él
anhela que tengamos con Él.

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