Salud Publica y Sistema de
Atención en Salud
Paraplejia
Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas
Vespertino 1º A
Lunes 19 de Octubre del 2020.
Paraplejia
Definición
Para saber qué es la paraplejia hay que saber dónde está la lesión medular, cuando el daño se
encuentra en la vértebra dorsal o en zonas inferiores, entonces la parálisis es una paraplejia. La
característica más importante de una paraplejia es que afecta solamente a los miembros inferiores,
es decir, piernas y pies.
Grados de paraplejia
Parálisis total y sin sensibilidad. La persona no puede hacer el más mínimo movimiento y
no tiene sensación cutánea. En estos casos se presentan problemas como: control de
esfínteres, disfuncionalidad intestinal, impotencia, etcétera.
Algunos movimientos y alguna sensibilidad. Algunos pacientes pueden mover los
miembros, pero sin mucha fuerza, además tienen sensibilidad total o en algunas partes de la
zona paralizada.
Capacidad limitada para caminar. En algunos casos el paciente puede caminar con ayuda de
elementos ortopédicos, andadores, muletas o bastones.
Capacidad de caminar. En algunas ocasiones, el paciente logra la fuerza y equilibrio
suficiente para caminar sin elemento externos, aunque con movimientos limitados y
dificultades.
La capacidad para controlar las extremidades después de una lesión de la médula espinal depende
de dos factores: el lugar de la lesión a lo largo de la médula espinal y la gravedad de la lesión en la
médula espinal.
La parte normal más baja de la médula espinal se conoce como el nivel neurológico de la lesión. La
gravedad de la lesión suele llamarse "integridad" y se clasifica de algunas de las siguientes formas:
Completa. Si toda la sensación (función sensorial) y toda la capacidad para controlar el
movimiento (función motora) se pierden por debajo de la lesión de la médula espinal.
Incompleta. Si tienes cierta actividad motora o sensorial debajo de la zona afectada. Hay
varios grados de lesión incompleta.
No debemos confundir la paraplejia y la tetraplejia:
Tetraplejia. También conocida como cuadriplejia, esto significa que los brazos, las manos, el
tronco, las piernas y los órganos pélvicos están afectados por la lesión de la médula espinal.
Paraplejia. Esta parálisis afecta la totalidad o parte del tronco, las piernas y los órganos
pélvicos.
Causas
El sistema nervioso central consiste en el cerebro y la médula espinal. La médula espinal, hecha de
tejido blando y rodeada de huesos (vértebras), se extiende hacia abajo desde la base del cerebro y
está compuesta de células nerviosas y grupos de nervios llamados tractos.
Los conductos en la médula espinal transportan mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo. Las
vías motoras transportan señales desde el cerebro para controlar el movimiento muscular. Los
tractos sensoriales transportan señales de las partes del cuerpo al cerebro relacionadas con el calor,
el frío, la presión, el dolor y la posición de las extremidades.
Sin importar la causa de la lesión que se haya producido en esta zona, las fibras nerviosas siempre
se verán afectadas
Las lesiones de la médula espinal pueden ser el resultado de daños en:
Vértebras
ligamentos
discos de la columna vertebral
médula espinal misma.
Generalmente, se producen daños adicionales después de días o semanas debido al sangrado, la
hinchazón, la inflamación y la acumulación de líquido en la médula espinal y a su alrededor.
Causas frecuentes de las lesiones de médula espinal
Estas son las causas más comunes de lesiones de la médula espinal
Accidentes automovilísticos. Los accidentes automovilísticos y de motocicleta son la
causa principal de las lesiones de la médula espinal y representan casi la mitad de las
nuevas lesiones de la médula espinal al año.
Caídas. Las caídas son la causa principal de las lesiones de la médula espinal después de
los 65 años. En general, las caídas causan alrededor del 31 % de las lesiones de la médula
espinal.
Actos de violencia. Más del 13 % de las lesiones de la médula espinal son el resultado de
encuentros violentos, generalmente con heridas de bala. Las heridas de cuchillo también
son comunes.
Lesiones deportivas y recreativas. Las actividades atléticas, como los deportes de impacto
y el buceo en aguas poco profundas, causan alrededor del 10 % de las lesiones de la médula
espinal.
Alcohol. El consumo de alcohol es un factor en aproximadamente 1 de cada 4 lesiones de la
médula espinal.
Enfermedades. El cáncer, la artritis, la osteoporosis y la inflamación de la médula espinal
también pueden causar lesiones en la médula espinal.
Síntomas
Las lesiones de la médula espinal de cualquier tipo pueden provocar uno o más de los siguientes
signos y síntomas:
Pérdida de movimiento
Pérdida o alteración de la sensibilidad, incluida la capacidad de sentir calor, frío y tacto
Pérdida del control de los intestinos o de la vejiga
Actividades de reflejos exagerados o espasmos
Cambios en la función sexual, sensibilidad sexual y fertilidad
Dolor o una sensación intensa de escozor causada por el daño a las fibras nerviosas de la
médula espinal
Dificultad para respirar, toser o eliminar las secreciones de los pulmones
Signos y síntomas de urgencia
Algunos de los signos y síntomas de urgencia de una lesión de la médula espinal después de un
accidente pueden comprender:
Dolor de espalda intenso o presión en el cuello, la cabeza o la espalda
Debilidad, descoordinación o parálisis en cualquier parte del cuerpo
Entumecimiento, hormigueo o pérdida de sensibilidad en las manos, los dedos, los pies o los
dedos de los pies
Pérdida del control de la vejiga o de los intestinos
Dificultad para mantener el equilibrio y caminar
Insuficiencia respiratoria luego de la lesión
Posición extraña o torcida del cuello o la espalda
Complicaciones
Al principio, los cambios en la forma en que funciona el cuerpo pueden ser arrolladores. Sin
embargo, tu equipo de rehabilitación te ayudará a desarrollar las herramientas que necesitas para
abordar los cambios causados por la lesión de la médula espinal, además de recomendar equipos y
recursos para promover la calidad de vida y la independencia. Estas son algunas de las áreas que
suelen verse afectadas:
Control de la vejiga. La vejiga continuará almacenando la orina de los riñones. Sin embargo,
el cerebro podría no ser capaz de controlar la vejiga porque se ha lesionado el portador del
mensaje (la médula espinal).
Los cambios en el control de la vejiga aumentan el riesgo de contraer infecciones de las vías
urinarias. Los cambios también pueden causar infecciones renales y cálculos renales o
vesicales. Durante la rehabilitación, aprenderá nuevas técnicas para ayudar a vaciar la vejiga.
Control intestinal. Aunque el estómago y los intestinos funcionan de manera muy similar a
como lo hacían antes de la lesión, se suele ver afectada la evacuación. Una dieta rica en fibra
puede ayudar a regular los intestinos, y aprenderás técnicas para optimizar la función
intestinal durante la rehabilitación.
Sensación en la piel. Por debajo del nivel neurológico de la lesión, es posible que hayas
perdido, total o parcialmente, las sensaciones en la piel. Por lo tanto, la piel no podrá enviarle
un mensaje al cerebro cuando esté lesionado por ciertas razones como la presión prolongada,
el calor o el frío.
Esto puede tornarte más propenso a las úlceras por presión, pero cambiar de posición con
frecuencia (con ayuda, si es necesario) te ayudará a prevenir estas úlceras. Aprenderás el
cuidado adecuado de la piel durante la rehabilitación, lo que podrá ayudarte a evitar estos
problemas.
Control circulatorio. Una lesión de la médula espinal puede causar problemas circulatorios
que van desde presión arterial baja al levantarte (hipotensión ortostática) hasta hinchazón de
las extremidades. Estos cambios en la circulación también pueden aumentar el riesgo de que
se formen coágulos sanguíneos, como trombosis venosa profunda o un émbolo pulmonar.
Otro problema con el control circulatorio es un aumento de la presión arterial que puede
poner en riesgo la vida (hiperreflexia autonómica). Tu equipo de rehabilitación te enseñará
cómo tratar estos problemas si te afectan.
Sistema respiratorio. Una lesión puede dificultarte la respiración y la tos si tus músculos
abdominales y torácicos están afectados. Estos incluyen el diafragma y los músculos de la
pared torácica y el abdomen.
El nivel neurológico de la lesión determinará qué tipo de problemas respiratorios puedes
tener. Si has sufrido una lesión de la médula espinal cervical y torácica, puedes tener un
mayor riesgo de pulmonía u otros problemas pulmonares. Los medicamentos y la terapia
pueden ayudar a prevenir y tratar estos problemas.
Tono muscular. Algunas personas con lesiones de la médula espinal experimentan uno de
dos tipos de problemas con el tono muscular: tensión o movimiento incontrolados en los
músculos (espasticidad) o músculos blandos y débiles que carecen de tono muscular
(flacidez).
Acondicionamiento físico y bienestar. La pérdida de peso y la atrofia muscular son
comunes poco después de una lesión de la médula espinal. La movilidad limitada puede tener
como resultado un estilo de vida más sedentario, lo que te pone en riesgo de tener obesidad,
enfermedades cardiovasculares y diabetes.
Un dietista podrá ayudarte a llevar una dieta nutritiva para mantener un peso adecuado. Los
fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales pueden ayudarte a desarrollar un programa de
ejercicios y acondicionamiento físico.
Salud sexual. La sexualidad, la fertilidad y la función sexual pueden verse afectadas por una
lesión de la médula espinal. Los hombres pueden notar cambios en la erección y la
eyaculación; las mujeres pueden notar cambios en la lubricación. Los médicos especializados
en urología o fertilidad pueden ofrecer opciones para el funcionamiento sexual y la fertilidad.
Dolor. Algunas personas experimentan dolor, como dolor muscular o articular, por el uso
excesivo de determinados grupos musculares. La neuralgia puede ocurrir después de una
lesión de la médula espinal, especialmente en una persona con una lesión incompleta.
Depresión. Lidiar con todos los cambios que conlleva una lesión de la médula espinal y vivir
con dolor hace que algunas personas experimenten depresión.
Factores de riesgo
Aunque generalmente las lesiones de la médula espinal se deben a accidentes y pueden ocurrirle a
cualquiera, existen ciertos factores predisponentes, entre ellos:
Ser hombre.
Tener entre 16 y 30 años de edad.
Tener más de 65 años.
Tener conductas de riesgo.
Tener un trastorno óseo o articular.
Prevención
Si sigues estos consejos, puedes reducir el riesgo de una lesión en la médula espinal:
Conduce de manera segura.
Comprueba la profundidad del agua antes de zambullirte.
Evita las caídas.
Toma precauciones cuando practiques deportes.
Si vas a conducir, no bebas.
Tratamiento
Terapias y cuidados médicos
Las terapias y cuidados médicos las decidirá el equipo de profesionales de la salud, de acuerdo a
cada caso de paraplejia, el tipo, grado de la lesión y condición del paciente.
Por lo general, al paciente se le hacen evaluaciones para determinar cómo puede alcanzar la
autonomía física. Es muy importante que el paciente sepa qué es la paraplejia y esté informado de
su condición particular.
Ortopedia
El médico ortopedista es el encargado de evaluar al paciente con miras a un elemento de ortopedia
que le ayude a mantener la postura o a caminar. En los casos de paraplejia espástica es de gran
ayuda.
Esta especialidad es muy importante para elevar el nivel de vida del paciente y es una herramienta
determinante para lograr la autonomía de un paciente parapléjico.
Fisioterapia
El fisioterapeuta es el profesional de la salud que, mediante masajes, ejercicios, terapias de láser,
electricidad y muchas otras, busca recuperar o mejorar la función muscular.
Es muy importante para un paciente parapléjico recuperar o mantener el tono muscular, aún si no
hay movimiento, de esta manera se evita la atrofia de los músculos y todos los problemas que esto
conlleva.