Más allá del amor, más allá de la nostalgia
«Ghost El Musical», adaptación escénica del film de 1990, se estrena en Sevilla por
todo lo alto. David Bustamante y Ricky Merino se turnan en el papel de Sam
Wheat, el ejecutivo de banca a quien diese vida Patrick Swayze, y Cristina
Llorente da vida Molly Jensen, rol que catapultó a Demi Moore. Hasta el domingo
13 de marzo en el auditorio FIBES
Pese a las dudas surgidas entre los productores, intérpretes y empresarios acerca de la
mezcla de géneros que proponía, Ghost se convirtió en la película más taquillera del año
1990, recaudando un total de 505,7 millones de dólares y obteniendo dos premios
Oscar. Y por si fuera poco, sus actores protagonistas, Patrick Swayze y Demi Moore,
se transformaron en iconos cinematográficos, su argumento reavivó el interés por el
más allá, y su banda sonora se aupó a las listas de las más vendidas de la historia. Por
ello, a pocos sorprendió que Bruce Joel Rubin, guionista del film de Paramount
Pictures, dirigido por Jerry Zucker, aceptase el reto de adaptar la historia para
convertirla en musical junto al compositor Dave Stewart y el letrista Glen Ballard; un
montaje que comenzó a rodar en la Opera House de Manchester en la primavera de
2011 y se estrenó en el West End londinense ese mismo verano. Al año, siguiente,
Ghost The Musical recibió cinco nominaciones a los Premios Olivier y se preparó
para dar el salto a los Estados Unidos, viendo la luz en el Lunt-Fontanne Theatre de
Broadway, el 23 de abril de 2012.
Tiempo después de conquistar al público de Corea del Sur, Hungría, Filipinas o
Alemania, en 2015 tuvo lugar su primera adaptación al castellano, en una producción
dirigida por Marcelo Rosa para el Teatro Metropolitan de Buenos Aires, que sería el
antecedente más directo de la versión española. Esta arrancó en el verano de 2019,
durante la Semana Grande de Bilbao, llegando al Teatro Gran Vía de Madrid ese
mismo otoño, y prolongando sus funciones hasta marzo de 2020, cuando tuvo que echar
el telón a consecuencia de la pandemia. Dicha versión, producida por LetsGo
Company, contó con la dirección escénica de Federico Bellone, coreografía de Chiara
Vecchi, vestuario de Felype de Lima, iluminación de Valerio Tiberi, sonido de Javier
Isequilla, efectos de ilusionismo de Pablo Carta, dirección musical de Julio Awad y
adaptación al castellano de Silvia Montesinos. En cuanto al elenco, en su primera
temporada, el personaje de Sam Wheat —el ejecutivo de banca interpretado en la
pantalla por Patrick Swayze— fue encarnado por Roger Berruezo, mientras que el de
Molly Jensen —la escultora de cerámica que convirtió en estrella a Demi Moore—
corrió a cargo de Cristina Llorente. A ambos se unieron Christian Sánchez como Carl
Bruner, Ela Ruiz como Oda Mae Brown, y Joan Mas como Willie López.
Una intensa gira por España
Una vez recuperada la actividad teatral, Ghost El Musical volvió a interpretarse en la
capital de España entre el 29 de septiembre de 2021 y el 20 de febrero de 2022,
iniciando a partir de entonces una gira nacional cuya primera parada tuvo lugar en La
Coruña. En esta ocasión, Sam Wheat es interpretado por los cantantes David
Bustamante y Ricky Merino, mientras que Molly vuelve a ser encarnada por Cristina
Llorente. El resto de personajes conservan los rostros del montaje de 2019, ajustándose
aquellas piezas que resultan imprescindibles para realizar la tourné.
Entre los logros del musical hay que destacar, por encima de todo, la fidelidad a la
historia narrada en el cine, la cual se articula en torno a 16 canciones, más la obertura
y el final, de las cuales sobresalen Unchained Melody —el tema de los Righteous
Brothers que Jerry Zucker desempolvó en 1990 y convirtió en éxito mundial— y otras
piezas emocionales como Sin ti, Otro día llega igual o Un milagro. Todas fueron
interpretadas de manera brillante por David Bustamante —no es necesario hacer
hincapié en los registros vocales que posee este cantante— , Cristina Llorente —dulzura
y veracidad en cada fraseo—, y el resto de actores y cuerpo de baile que intervinieron
en la puesta de largo en Sevilla, dando como resultado una notable función a la que
no le faltó de nada —el musical contiene acción, drama, brillo y unas grandes dosis de
comedia—, y con la que el numerosísimo público de FIBES disfrutó desde el primer
minuto. Ello fue posible gracias a la dinámica puesta en escena, la cuidada iluminación
y la atinada dramaturgia, sobresaliendo un factor que se torna decisivo en toda
traslación de una película a las tablas: la nostalgia.
Una propuesta mágica
En cuanto a las sorpresas del espectáculo, hemos de ponderar el trabajo de Esteban
Oliver como el fantasma del hospital —su versatilidad es asombrosa— y el de Óscar
Albert como el fantasma del metro —los efectos que tratan de recrear la magia
cinematográfica son de lo mejor de la propuesta—, así como la revisión del personaje
de Carl Bruner, mucho más completo que el del film —su punto álgido se halla en la
canción Más—. Igualmente, es justo reconocerle el mérito a Ela Ruiz a la hora de
interpretar a la pitonisa Oda Mae Brown, probablemente el personaje más jugoso de
Ghost, a quien diese vida en la pantalla la genial Whoopi Goldberg. Nada hay más
ingrato que emular un trabajo elogiado por crítica y público, y ella lo hace con
ejemplaridad y oficio, sobresaliendo el número de music-hall que se marca en el
segundo acto. En suma, Ghost El Musical, cuyo acabado se halla a la altura de las
mejores producciones de LetsGo —desde Dirty Dancing a El guardaespaldas—
contiene todos los ingredientes para enganchar al público; esto es un reparto
comprometido, una gran factura técnica y un libreto acertado, arrojando como resultado
un producto 100% disfrutable.