MODELOS DE INTERVENCIÓN
EN TRABAJO SOCIAL
Una propuesta metodológica para su construcción
MODELOS DE
INTERVENCIÓN
EN TRABAJO SOCIAL
Una propuesta metodológica para su construcción
Martín Castro Guzmán
Julia Del Carmen Chávez Carapia
Alejandra Vianney Arellano Sierra
Primera edición, febrero de 2019noviembre, 2018
© 2018 Universidad Autónoma de Yucatán ISBN:
978-607-8527-74-8
Academia Nacional de Investigación en Trabajo Social
Universidad Nacional Autónoma de México
Derechos reservados conforme a la ley
Formación: Rosa María García Hernández
Impreso en los talleres de Editorial Shaad
Todos los artículos de este libro fueron sometidos a dictaminarían doble
ciego por pares académicos
Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa o indirecta del
contenido de la presente obra, sin contar previamente con la
autorización expresa y por escrito de los editores, en términos de lo así
previsto por la Ley Federal del Derecho de Autor y, en su caso, por los
tratados internacionales aplicables.
Índice
Introducción 7
Eje temático
Fundamentos teóricos metodológicos en el
diseño de modelos en trabajo social
Los modelos, una contribución científica para la intervención social 17
Martín Castro Guzmán
Julia del Carmen Chávez Carapia
Eje temático
Modelos de Intervención en Trabajo Social
Modelo de empoderamiento para las mujeres; Un análisis de las
jefaturas femeninas en el contexto de la migración internacional 95
Martín Castro Guzmán
Julia del Carmen Chávez Carapia
Claudia Yudith Reyna Tejada
Propuesta de Modelo de Comunicación Asertiva en la Pareja 127
Cecilia Sarahi de la Rosa Vázquez
Rosa Isabel Garza-Sánchez
Blanca Diamantina López Rangel
Griselda de Jesús Granados Udave
Análisis de la violencia laboral en México para la intervención
de Trabajo Social desde la perspectiva de género 151
Gabriela Isabel Vázquez Díaz
Gladys Alejandra Castillo Villegas
Daniel Alejandro Llanes Alpuche
Modelo de intervención en pérdidas con personas privadas de libertad 183
Alejandra Vianney Arellano Sierra,
Silvia Andrea Serrano Padilla
Fátima Estefani Matos Llanes
Modelo de Intervención para el fortalecimiento de procesos de
emprendimiento social en Trabajo Social 213
Ricardo Daniel Chan Trujeque
Jessica Beatriz Betancur Zaldívar
Modelo de intervención de trabajo social para fomentar habilidades
sociales en la convivencia escolar a nivel secundaria 239
Saydi Paloma Santoyo Fuentes
Josué Méndez Cano
María Eugenia Sosa Esparza
Modelo para la adaptación de menores en desamparo 261
Eduardo Humberto Caamal Reyna
Diana Alejandra Euan Cabaña
Rubén Eliseo Méndez Pérez
José Ramiro Tah Escamilla
Elsy Rebeca Viejo Castillo
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario: hacía un
modelo de comunicación y autogestión para el trabajo social 285
José de Jesús Esparza Bautista
Ermila Moo Mezeta
Modelo para el fortalecimiento de la participación laboral en
adultos mayores 303
Russel Carrillo Puc
David Castillo Díaz
Fernanda Pech Piña
Seydi Ruiz Estrella
Angela Tun Lozada
Introducción
“Nunca cambias las cosas peleando por la realidad
existente.
Para cambiar algo, inventa un nuevo modelo que haga que
el modelo existente sea obsoleto” R. Buckminster Fuller.
C
uando se habla de modelos, hay que resaltar que su diseño y
elaboración se gestan a partir de la necesidad de representar
fenómenos, de comprender desde un punto racional como se
presenta nuestro mundo, es decir, es el producto de un trabajo
científico, del saber humano, encaminado al desarrollo de la ciencia, la
tecnología, a través de procesos que permiten generar conocimientos y
técnicas para abordar la realidad y sus problemáticas. En esta dinámica,
la disciplina de trabajo social construye modelos de intervención social basados
en el conocimiento científico, descifrando las diversas dificultades
sociales que acontecen y profundizando en las diversas causas que las
originan, para diseñar propuestas y estrategias que transformen tanto los
entornos como las circunstancias de la realidad. De esta manera, trabajo
social, como disciplina de las ciencias sociales, se fortalece por medio de
la contribución de los saberes humanos relativos a las realidades sociales
y perfecciona su actuar por medio de modelos.
7
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Alejandra V. Arellano
El libro “Modelos de Intervención en Trabajo Social; una propuesta metodológica
para su construcción”, es una obra que busca contribuir al diseño y construcción
de mo delos de intervención social, bajo un enfoque de la innovación y el
desarrollo de técnicas desde una óptica disciplinar; donde el trabajo
científico, es el eje central del estudio, sobre todo de aquellos trabajadores
sociales que tienen como función sustantiva la investigación y la docencia,
además de fomentar el conocimiento a través de la difusión de sus
hallazgos, con el fin de fortalecer los programas de estudios que ofertan
las diversas Instituciones de Educación Superior en Trabajo Social, pero
también, la obra está dirigida tanto a quienes estudian una licenciatura,
como al profesorado y trabajadores/as sociales que se encuentran en
ejercicio profesional.
El libro, invita a introducirse al mundo de las ideas, esquemas,
problemas sociales, marcos teóricos y metodologías de intervención, se
presenta desde el análisis conceptual, hasta el diseño y construcción de
modelos de intervención social; en la perspectiva de que el lector tenga la
posibilidad de identificar de manera clara y precisa los elementos más
importantes para la construcción de modelos de intervención en trabajo social.
Es substancial señalar que los elementos teóricos-metodológicos que
aparecen en cada uno de los apartados, fueron revisados y analizados con
rigor científico, bajo una visión epistémica, donde los modelos, son el
resultado del quehacer científico, y la interrelación entre teoría-práctica,
adquiere una función especial al entrar en correspondencia con las
problemáticas sociales existentes, como la migración, inseguridad,
corrupción, violencia laboral, de pareja y escolar, pérdidas y duelos, situa
ciones de desamparo en menores, desempleo, apatía comunitaria y
exclusión de personas adultas mayores. De manera general, la obra
pretende ser una guía metodológica que proporcione al especialista y
profesional, las herramientas epistemológicas para la construcción de
modelos, donde se planteen intervenciones que se ajusten a la
materialidad existente y atiendan creativamente las problemáticas sociales
desde la visión del trabajo social.
8
Introducción
El libro está organizado en dos Ejes Temáticos: el primero,
denominado “Fundamentos teóricos metodológicos en el diseño de
modelos en trabajo social”, y el segundo, conceptualizado como
“Modelos de intervención en trabajo social”. Ambos ejes de estudio,
fueron esbozados desde la complementariedad en la relación teoría-
práctica.
El primer Eje Temático, corresponde al planteamiento teórico
metodológico, se inicia con el análisis teórico sobre las diferentes
concepciones que existen sobre el concepto de modelo, con el fin de
precisar los elementos, características teóricas y metodológicas, que
faciliten la construcción de modelos de intervención en el plano de lo social. En
esta vertiente subjetiva, trabajo social como profesión, y en el dilema de
definirse como disciplina o ciencia, se ha convertido en una carrera
profesional encargada de la estabilidad social en diferentes contextos y
situaciones sociales. Partiendo de ello, la utilización de lo científico, ha
potenciado su identidad ante el estudio y la intervención de los
fenómenos sociales.
Bajo este análisis ontológico del quehacer profesional y el diseño de
modelos, se observa que el hacer ciencia desde trabajo social, no es una
tarea fortuita o espontánea, sino es el resultado de un entramado de ta
reas que se relacionan con la investigación-intervención, donde el método
científico adquiere un peso fundamental en el caminar diario de
profesionales del trabajo social, sobre todo de aquellos que se dedican al
diseño, ejecución y evaluación de modelos de intervención social, de bido
a que se apropian de cada fase y momento del proceso científico, así
como de las herramientas que este profesional debe dominar en sus
diferentes actuares con la sociedad.
Este apartado teórico, caracteriza a la ciencia más allá de la
comprensión y explicación de fenómenos sociales, definida como un
proceso y resultado del queha cer científico, generadora de
conocimientos y respuestas a los problemas que enfrenta y, en algunos
casos, demanda la sociedad. Conocimientos que son manejados en su
calidad de paradigmas y modelos, que sirven de guía para visualizar
9
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Alejandra V. Arellano
situaciones y aplicar en diversas realidades, en función a lo que se desea
modificar o transformar.
Su importancia se identifica en el fundamento científico, haciendo de
utilidad los elementos teóricos y filosóficos que satisfacen el deseo del
saber en el universo, donde el hombre es el eje central.
En este eje analítico, la teoría es conceptualizada, como el cúmulo de
conocimientos de un área en específica; asimismo, como la búsqueda de
la verdad y la relación entre el que conoce (sujeto), y lo que se conoce
(objeto), en un proceso donde se identifican, describen y se explican
situaciones, pero sobre todo son conocimientos en el marco subjetivo
que fundamentan el diseño y la construcción de modelos de intervención
en un marco filosófico; donde las propuestas teóricas se deben pensar,
reflexionar y demostrar. En este sentido, la filosofía contribuye al de
sarrollo del pensamiento y la solución de problemáticas, dando
oportunidad al quehacer de los trabajadores sociales.
En este abordaje epistemológico, la definición del concepto de
modelo, se analiza desde diversos autores, se plantea la revisión de las
categorías de análisis para posteriormente presentar las particularidades
que conforman un modelo y su interrelación para la interpretación del
fenómeno. En este sentido, el modelo es definido como la explicación de
la realidad, prototipo de actuación, esquema teórico, molde o guía,
interpretación explícita, representación abstracta, principio de acción y
descripción del quehacer profesional. Así, también, es definido, desde la
ideología, como el conjunto de ideas que representan la acción humana
en un contexto de dominación e interrelaciones. Equiparando en algunos
casos el modelo a los paradigmas. No obstante, mientras los paradigmas
permiten a los sujetos tener una visión del mundo, los modelos
contribuyen a solucionar problemas, son una parte operativa que genera
el cambio.
Desde el punto de vista, de su construcción, los modelos son el
resultado del proceso de investigación científica, y su diseño es una
representación que facilita la explicación del problema (objeto de estudio)
en sus múltiples aspectos y dimensiones. Situación que se complejiza aún
10
Introducción
más, cuando se incorporan al esquema, acciones y actividades enfocadas
a generar cambios en las problemáticas investigadas, donde la planeación
adquiere un papel central, pasando con ello, a la conformación de los
modelos intervención social; los cuales son caracterizados como el conjunto
de acciones organizadas que tienen como fin generar bienestar, por
medio de la solución de problemas y la satisfacción de necesidades
objetivas y/o subjetivas.
Los modelos de intervención son aquellos que desde las ciencias básicas y
aplicadas buscan influir en la realidad social de forma directa; estos
modelos son denominados en un marco de la orientación y atención de
los usuarios en las instituciones públicas, privadas y sociales; son una guía
de intervención, para la aplicación de acciones y el desarrollo de la ciencia
misma.
En esta perspectiva del desarrollo científico, trabajo social como disciplina
de las ciencias sociales, fundamenta su quehacer a través del uso de teorías,
métodos, técnicas e instrumentos para realizar su quehacer profesional y
con el propósito de construir o modificar modelos de intervención social. Tarea
ardua, no solo por su diseño, sino también por su implementación, lo que
representa un importante reto profesional, por la escasa construcción de
modelos; ya que aún enseñamos y utilizamos modelos que fueron
construidos a finales siglo pasado, para atender los niveles tradicionales
de intervención: caso, grupo y comunidad. En términos generales, los
modelos de intervención son aquellas representaciones teóricas-
metodológicas que inciden en la realidad y que promueven un cambio.
El segundo Eje Temático “Modelos de intervención en Trabajo Social”,
está conformado por nueve capítulos; todos ellos, son modelos,
elaborados como estrategias metodológicas que están dirigidos a la
atención de una problemática social en particular que enfrenta la
población en este Siglo xxi. Las propuestas que se presentan en este Eje,
son ideas subjetivas de elementos y experiencias sistematizadas que
pueden ser retomadas para su aplicación, dependiendo del problema, el
contexto y las circunstancias institucionales donde se pretenda operar.
Cabe destacar que las problemáticas que se abordan en cada uno de los
11
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Alejandra V. Arellano
modelos, son resultado de complejos procesos sociales, económicos y
políticos en contextos específicos, pero que sin duda son parte del
quehacer del trabajo social contemporáneo.
El primer capítulo, “Modelo de empoderamiento para las mujeres; un
análisis de las jefaturas femeninas en el contexto de la migración
internacional” los autores hacen referencia al fortalecimiento y el ejercicio
de la ciudadanía y el liderazgo femenino, desde la perspectiva de género,
partiendo del análisis de la problemática de la migración masculina
internacional que vive México, en relación a la participación que tienen
las mujeres en sus localidades y familias, ante la ausencia de la figura
masculina. La propuesta se fundamenta desde el plano teórico; y presenta
un diseño metodológico para empoderar las mujeres que enfrentan
dificultades en los espacios privados y públicos, a causa de la migración.
El segundo capítulo, “Propuesta de Modelo de Comunicación
Asertiva en la Pareja”, se centra en el estudio de la violencia en pareja,
planteando la comunicación verbal, como una herramienta central para
la disminución de esta problemática. Asimismo, se abordan los elementos
favorecedores de la comunicación, donde los y las profesionales de
trabajo social adquieren una función sustancial al dirigir y motivar la
participación de la pareja en la solución de sus problemas mediante el uso
de la comunicación asertiva y pacífica.
El tercer capítulo, “Análisis de la violencia laboral en México para la
intervención de Trabajo Social desde la perspectiva de género” las autoras
presentan la problemática del moobing o acoso laboral en México, desde sus
consecuencias en la salud y las legislaciones con injerencia en la violencia
laboral. La propuesta está dirigida a hombres y mujeres con el objetivo
de atender situaciones de violencia, mediante la intervención profesional
multidisciplinaria con enfoque de género.
Para el cuarto capítulo, “Modelo de intervención en pérdidas con
personas privadas de libertad”, la propuesta expone la problemática
relacionada con las pérdidas y los duelos a lo largo del ciclo vital humano.
Con respecto a ello, el modelo de atención individualizada, centra su
atención en la población privada de libertad sentenciada en los Centros de
12
Introducción
Reinserción Social, su finalidad es generar aceptación y participación activa
de la persona al proceso de reintegración a la sociedad. El modelo está
compuesto por cinco fases que parten de la sentencia de la persona, inicia
con la focalización de la pérdida hasta el seguimiento de caso, uno de los
aspectos a resaltar es que esta propuesta se vincula con los nuevos
ordenamientos del funcionamiento penitenciario en México y el coaching
tanatológico.
El quinto capítulo, “Modelo de Intervención para el fortalecimiento
de procesos de emprendimiento social en Trabajo Social”, señala el
fortalecimiento de trabajo social para la atención trascendente de los
problemas sociales y la contribución del bienestar social. Se abordan
diversas problemáticas tales como el desempleo, la carencia de atención
por parte del Estado para atender cuestiones públicas, que tienen como
resultado la oportunidad a este profesional para incursionar en áreas
potenciales y emergentes como el emprendimiento social. Los autores, hacen
un análisis de las características para ejercer el emprendimiento y
proponen un modelo que aborda cinco fases para fortalecer los procesos
de emprendimiento desde la disciplina de trabajo social.
Para el sexto capítulo “Modelo de intervención de trabajo social para
fo mentar habilidades sociales en la convivencia escolar a nivel
secundaria”, los autores exponen las principales causas que influyen en el
bajo rendimiento y deserción escolar, como lo es, la violencia, los
problemas familiares y el desempleo. A partir del análisis de los resultados
de investigación, proponen fortalecer los vínculos escolares, mejorar los
procesos de comunicación asertiva y disminuir la violencia, a partir de
una propuesta metodológica que contempla procesos de intervención a
nivel grupal y familiar.
El séptimo capítulo “Modelo para la adaptación de menores en
desamparo”, hace referencia a una propuesta dirigida al personal
directivo y operativo de los centros de asistencia social para niñas, niños
y adolescentes, sin cuidado parental o familiar. La finalidad de esta
propuesta, es brindar herramientas metodológicas para la adecuada
adaptación del menor a los procesos y dinámicas institucionales. El
13
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Alejandra V. Arellano
modelo, está confor mado por seis fases que van desde el marco teórico
hasta la evaluación y sistematización, donde le plan de intervención es el
eje central del modelo, constituido por diez sesiones en las que se
identifican las funciones y responsabilidades que asume el profesional de
trabajo social.
En el octavo capítulo “Colectivos sociales y acompañamiento
comunitario: hacía un modelo de comunicación y autogestión para el
trabajo social” los autores, señalan que es una propuesta metodológica
que describe el quehacer profesional del trabajador social en el desarrollo
comunitario a partir de incursionar en los proyectos que realizan los
colectivos sociales, donde la comunicación adquiere una función
determinante, y la autogestión se convierte en un eje y en una visión de
futuro a alcanzar con el desarrollo de las estrategias propuestas.
En el noveno capítulo “Modelo para el Fortalecimiento de la
Participación Laboral en Adultos Mayores”, se plantea como
problemática el cambio demográfico sin precedentes y la falta de atención
a este sector poblacional: la falta de oportunidad laboral, de salud, de vida
digna. Frente a esta problemática, se propone un modelo dirigido a
personas adultas mayores que desean incrementar su ingreso económico
y que puede ser aplicado en el ámbito público o privado por trabajadores
sociales. El fortalecimiento del envejecimiento saludable, es la guía de esta
propuesta de modelo.
La obra está compuesta por un total de diez capítulos, todos ellos
evaluados y dictaminados por investigadores de diversas Instituciones de
Educación Superior. La propuesta editorial, es el resultado del trabajo
colaborativo que impulsa el Grupo de Investigación “Política Social y Desarrollo
Humano” del programa académico de Licenciatura en Trabajo Social de la
Universidad Autónoma de Yucatán; esta institución, es la responsable del
financiamiento de la obra, a través del Programa de Fortalecimiento de la
Calidad Educativa (PFCE), de la Secretaría de la Educación Pública.
Los Coordinadores
14
Eje temático
Fundamentos teóricos metodológicos en el
diseño de modelos en trabajo social
Los modelos, una contribución científica
para la intervención social
Martín Castro Guzmán1
Julia del Carmen Chávez Carapia2
“La historia de la ciencia nos demuestra que toda
teoría es perecedera. Con cada verdad que nos es
revelada ganamos un mejor entendimiento de la
naturaleza, y nuestras concepciones y vicisitudes
cambian por completo”. Nikola Tesla
Introducción
Si partimos de la idea de que los modelos de intervención en trabajo social, no
es el resultado de una actividad inmediata de atención al problema; sino
el resultado de una actividad científica, donde la investigación tiene una
función fundamental en su diseño e implementación de propuestas; en
este sentido, la construcción de Modelos, es el resultado del acercamiento
epistemológico de los sujetos en permanente interrelación con su objeto
1 Profesor Investigador de Tiempo Completo de la Universidad Autónoma de
Yucatán y Profesor de Asignatura de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Presidente de la Academia Nacional de Investigación en Trabajo Social, acanits.
Integrante del Sistema Nacional de Investigadores de conacyt. sni ii.
2 Profesora de Carrera de Tiempo Completo y Coordinadora del Centro de
Investigaciones y Estudios de Género, de la Escuela Nacional de Trabajo Social, en
la Universidad Nacional Autónoma de México. Vicepresidenta de la Academia
Nacional de Investigación en Trabajo Social, acanits. Integrante del Sistema Nacional
de Investigadores de conacyt. sni i.
17
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
de estudio, bajo un proceso metodológico. Es también, el resultado del
trabajo sucesivo del desarrollo científico, sobre todo de aquellos
especialistas que observan y aplican nuevos conocimientos y estrategias
de intervención, enriqueciendo con ello, la teoría y la metodología con
una nueva forma de ver y actuar sobre el problema. En otras palabras, es
hablar de ciencia, de un binomio inseparable de dos conceptos esenciales
para el quehacer científico, los paradigmas y los modelos.
Bajo este planteamiento epistemológico del quehacer humano, en la
ciencia se promueve el uso de paradigmas y modelos, como resultado del
quehacer científico, no solamente para explicar los problemas, sino
también para brindar soluciones a los mismos, a través de respuestas
factibles y planificadas, con el uso razonado de recursos disponibles y
metodologías acordes y afines, que facilitan los procesos de coordinación
interinstitucional y la participación de los sujetos sociales, involucrados
en las diversas problemáticas.
Para Kuhn (1971), hablar de ciencia, es hablar de la constelación de
hechos, teorías y métodos, es hablar de esquemas, imágenes, conceptos y
transformaciones; de lo que actualmente se conoce como ciencia, de su
significado, avances, logros y retrocesos, del momento histórico que la
comunidad científica vive, al trazar un bosquejo diferente de los
conceptos que emplea para esclarecer y plantear alternativas posibles a
los problemas. En este proceso de construcción científica, la observación
y la experiencia adquieren una función determinante al percibir e
interiorizar en las múltiples situaciones que caracterizan y determinan los
problemas en los que se desea intervenir.
Bajo este enfoque de la reconceptualización de la ciencia, Kuhn
(1971), en su obra La estructura de las revoluciones científicas, hace una
propuesta axiomática e indiscutible, al plantear los paradigmas, como una
propuesta epistemológica que revoluciona el pensamiento científico y las
ciencias en sus múltiples áreas y disciplinas; este aporte innovador,
además de revolucionar el pensamiento científico, contribuye al
desarrollo de las sociedades al cambiar las viejas formas de ver y hacer las
cosas, a pesar de las múltiples posturas y controversias discursivas, entre
los partidarios de la antigua tradición y de aquellos que trazan nuevos
paradigmas.
18
Los modelos, una contribución científica…
En este engranaje epistemológico, el conocimiento científico
adquiere un papel fundamental en la construcción de paradigmas; y los
modelos, son también el resultado de ese trabajo científico; ambos, son
producto de la ciencia y son la respuesta a los problemas planteados en
sus diversos ámbitos y espacios de intervención.
El objetivo de esta primera parte del libro es analizar la conformación
de los modelos de intervención desde un enfoque interdisciplinario,
como una construcción teórica-metodológica, para los procesos de
intervención social en situaciones que comprendan: modificaciones y
cambios de actitudes, de formas de vida, de maneras de comprender la
vida cotidiana, el poder, orden patriarcal, entre otras y que a su vez son
sociales, colectivas o individuales en un proceso de análisis reflexivo y
crítico.
La ciencia como fundamento de los paradigmas
Para Bunge (2013), la ciencia es útil, no solo porque busca la verdad a los
problemas planteados, sino también, porque son la respuesta y la solución
efectiva a los mismos. Respuesta teórica y práctica que se va puliendo en
la medida en que el investigador planeta nuevos hallazgos a los
problemas, como superación no acabada de los fenómenos naturales y
sociales que enfrentan los individuos en la sociedad. En este sentido, la
ciencia es eficaz en la provisión de conocimientos, métodos y herramientas
para conocer y actuar en la realidad, generando el bien para algunos o el
mal para otros. Así también Bunge (2013), expone que la ciencia es útil a
la sociedad, en la medida en que los conocimientos científicos, son
empleados para la edificación de paradigmas y modelos, como una forma de
visualizar el mundo y plantear acciones de impacto en los problemas que
faciliten una transformación y cambio, en concordancia con la realidad
en sus múltiples dimensiones y facetas.
Para el análisis de la ciencia, Bunge (2013), hace una división de ésta;
exponiendo que hay ciencias formales (ideales) y ciencias fácticas
(materiales); mientras que en la primera el conocimiento científico se
demuestra y se prueba mediante la racionalidad de los sujetos, en la
19
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
segunda el conocimiento se verifica, a través de un proceso para
confirmar o desechar las hipótesis planteadas. En ambos casos; el
conocimiento que se obtiene a partir de las ciencias de la naturaleza y de
la sociedad, es producto de la racionalidad y la objetividad; definiendo
Bunge (2013), el conocimiento racional como el proceso mental, donde
la percepción de la realidad, se imprimen en sensaciones e imágenes y se
traducen en operaciones mentales, construyendo ideas de las
percepciones; por tanto, las ideas, son el punto de partida del
conocimiento, las teorías, los conceptos y los modelos. En el caso del
conocimiento objetivo, se plantea desde la realidad objetiva, es decir, a
partir de interacción sujeto-objeto para alcanzar la verdad fáctica,
verificando o adaptando las ideas a los hechos.
En la ciencia como un proceso metodológico del saber-hacer, el
conocimiento científico es obtenido por la utilización métodos, técnicas
e instrumentos con alto sentido de rigurosidad y que son apropiadas al
objeto de estudio, donde la observación y la experimentación adquieren
un papel fundamental en el desarrollo y la construcción del conocimiento.
Además, se caracteriza por el uso adecuado de teorías científicas que
facilitan la explicación y la descripción de sus principios y causas que
originaron el problema para su conocimiento y estudio. Bajo esta
perspectiva del saber-hacer, se analizan varias definiciones sobre el
concepto de ciencia, con el fin identificar los principales indicadores analíticos
que permitan dilucidar sobre la construcción del conocimiento científico.
De estas definiciones, se puede señalar que la ciencia hace referencia
al conjunto de conocimientos sistematizados, objetivos y verificables que
se aplican a la solución de los problemas de la vida cotidiana, mediante
Cuadro 1.
Análisis de la definición de ciencia
Autor Definición Indicador Analítico
No sólo como un sistema de conceptos, Sistema de conceptos,
proposiciones, teorías e hipótesis, sino proposiciones, teorías e
también, simultáneamente, como una forma hipótesis, actividad
Kröber
específica de la actividad social dirigida a la social, producción,
(1986)
producción, distribución y aplicación de los distribución y
conocimientos acerca de las leyes objetivas aplicación de los
de la naturaleza y la sociedad.
20
Los modelos, una contribución científica…
conocimientos, leyes
objetivas.
Es un saber que parte de lo objetivo y que
se expresa subjetivamente en categorías,
El saber, Objetivo,
leyes y teorías, su alcance no es solo
Chávez Subjetivo. Categorías,
universal y atemporal, sino que posee un
(2005) Leyes, Teorías, Universal,
contenido histórico concreto, en tanto es
Histórico.
un reflejo de un contexto socioeconómico
determinado.
Es la esfera de la actividad investigativa Actividad de
Ruiz dirigida a la adquisición de nuevos investigación,
(2005) conocimientos sobre la naturaleza, la Adquisición de nuevos
sociedad y el pensamiento humano. conocimientos.
Como sistema de conocimientos que
Sistema, nuevos
modifica nuestra visión del mundo real y
conocimientos, modifica
enriquece nuestro imaginario y nuestra
nuestra visión del mundo
Núñez cultura; se le puede comprender como
real, enriquece nuestro
(2005) proceso de investigación que permite
imaginario y nuestra
obtener nuevos conocimientos, los que a su
cultura. Proceso de
vez ofrecen posibilidades nuevas de
investigación.
manipulación de los fenómenos.
Fuente: Elaboración propia, 2018.
las técnicas del saber-hacer; del saber científico; donde la investigación y la
filosofía de la ciencia, son el eje motor de los hallazgos y de un nuevo
conocimiento que dan respuesta a los problemas y enriquecen el
imaginario y la cultura como un todo integral, que da sentido y que
permite a los sujetos, una nueva visión del mundo real en sus diversas
dimensiones.
Teoría del conocimiento
Una definición epistémica de los modelos del conocimiento, según Hessen
(2005), es que la teoría de los valores se divide con arreglo a las distintas
clases de valores: la teoría de los valores éticos, de los valores estéticos y
21
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
de los valores religiosos. Se obtienen así, tres disciplinas llamadas: ética,
estética y filosofía de la religión. En el caso de teoría de la ciencia, Hessen (2005)
la define como la teoría material de la ciencia, o como teoría de los
principios materiales del conocimiento humano. La cual se divide en
formal y material. Llama a la primera lógica, y a la última teoría del conocimiento:
• La lógica, investiga los principios formales del conocimiento, esto
es, las formas y las leyes más generales del pensamiento humano.
La lógica pregunta por la corrección formal del pensamiento, esto
es, su concordancia consigo mismo, por sus propias formas y leyes,
y se le conoce como la teoría del pensamiento correcto.
• La teoría del conocimiento se dirige a los supuestos materiales generales
del conocimiento científico, pregunta por la verdad del
pensamiento, esto es por su concordancia con el objeto, y se le
conoce, como la teoría del pensamiento verdadero.
En este sentido la filosofía, es el cúmulo de reflexiones sobre los principios
del conocimiento, pensamiento y acción humana. Es el conjunto de
principios que se establecen o suponen para explicar cierta clase de
hechos. El termino filosofía deriva del griego y quiere decir amor a la
sabiduría o, lo que es lo mismo, deseo de saber, de conocer. En su caso
la epistemología, es una rama de la filosofía que trata los problemas
filosóficos. Se ocupa de la definición del saber y de los conceptos
relacionados, de las fuentes, los criterios, los tipos de conocimiento
posible, del grado con el que cada uno resulta cierto; así como la relación
entre el que conoce y el objeto conocido.
La teoría del conocimiento, es una teoría que explica e interpreta desde el
punto de vista filosófico el conocimiento humano.
Filosofía de la ciencia, epistemología o teoría del conocimiento, se ocupan de la
definición del saber y de las nociones interrelacionadas, de las fuentes, los
juicios, los tipos de conocimiento posible, y la categoría con que cada uno
resulta cierto. Así como la relación entre el que conoce (sujeto), y lo que
se conoce (objeto), donde los elementos que intervienen en el acto de
conocer son: el sujeto cognoscente y el objeto conocido.
22
Los modelos, una contribución científica…
La actitud del filósofo ante la totalidad de los objetos, según Hessen
(2005), es una actitud intelectual, una actitud del pensamiento. El filósofo
trata de conocer, de saber. Es por esencia un espíritu cognoscente. Al
respecto Moran (2006) rescata las aportaciones de los grandes filósofos,
que dieron origen al nacimiento de la epistemología:
• Sócrates, es el creador de la filosofía occidental, y sus aportaciones
pueden definirse en tres elementos: a) un postulado de la virtud del
conocimiento “la virtud es conocimiento porque es obediencia a la
facultad de razonar…” (Moran, 2006, p.28); b) la invención de la
definición; y, c) la incorporación de la epistemología al campo de la
filosofía social.
• Platón, a través de un enfoque dialéctico establece una relación en
la construcción de conceptos, su estructura, y la conexión entre sí
de forma sintética, asimismo, plantea una diferencia sustancial en el
conocimiento: Mientras que la doxa (opinión), se refiere al
conocimiento parcial, superficial y limitado; episteme, lo concibe
como el conocimiento científico, sistemático y riguroso.
• Aristóteles, su aportación fundamental, en la búsqueda de
conocimiento se centra en la búsqueda generalizaciones a partir de
observaciones particulares, con ello fundamenta los principios
inductivos y experimentales.
En este sentido, la filosofía de Sócrates y Platón, se presenta, como
autorreflexión del espíritu sobre los valores teóricos y prácticos, así como
la belleza y lo verdadero, es decir, está dirigido a los elementos del
espíritu. En cambio, Aristóteles instruye acerca de la esencia de las cosas,
las conexiones y el principio último de la realidad: la filosofía, como la
concepción del universo.
En la época moderna, Descartes, Spinoza y Leibnitz, refiere Hessen
(2005), revelan toda dirección hacia el conocimiento del mundo objetivo.
La filosofía se presenta de un modo expreso como una concepción del
universo. Se plantea la teoría de las ideas innatas: Según ella, nos son
23
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
innatos cierto número de conceptos, los más importantes. No proceden
de la experiencia, sino representan un patrimonio originario de la razón.
Kant toma el carácter de autoconcepción del espíritu, como reflexión
universal del espíritu sobre sí mismo, una reflexión del hombre culto
sobre su total conducta valorativa, la razón se convierte en el eje de ese
pensamiento y de un proceso de autorreflexión humana. En este sentido
la filosofía se presenta en primer término como teoría del conocimiento
o como fundamentación crítica del conocimiento científico, pero no se
limita a la esfera teórica, sino que prosigue hasta llegar a una
fundamentación crítica de las restantes esferas del valor.
Luke combate con toda decisión la teoría de las ideas innatas. Adopta
una posición rigurosamente empirista. Señala que hay una experiencia
externa (sensación) y una experiencia interna (reflexión). David Hume,
divide las ideas (percepciones) de Luke en impresiones e ideas de Luke.
Por impresiones entiende las vivas sensaciones que tenemos cuando
vemos, oímos, tocamos. Son respuestas de la sensación y de la reflexión.
Por ideas entiende las representaciones de la memoria y de la fantasía,
menos vivas que las impresiones que surgen en nosotros sobre la base de
éstas. Todas las ideas proceden de las impresiones y no son nada más que
copias de las impresiones. (Hessen 2005).
En el siglo xix, se revive el tipo aristotélico de la filosofía en los
sistemas del idealismo alemán, principalmente en Schelling y Hegel. Los
neokantianos, plantean la eliminación de todos los elementos materiales
y objetivos, que existen de modo innegable en Kant, tomando así la
filosofía un carácter puramente formal y metodológico. La evolución
total del pensamiento filosófico nos ha conducido a determinar dos
elementos en el concepto esencial de la filosofía: concepción del yo y
concepción del universo (Hessen, 2005).
La historia de la filosofía se presenta finalmente como un movimiento
pendular entre estos dos elementos. Por totalidad de los objetos puede
entenderse tanto el mundo exterior como el mundo interior, tanto el
macrocosmos como microcosmos. La filosofía es autorreflexión del
espíritu sobre la conducta valorativa teórica y práctica, y a la vez una
aspiración al conocimiento de las últimas conexiones entre las cosas, a
una concepción racional del universo.
24
Los modelos, una contribución científica…
En Platón y Kant, existe una relación de medio a fin. La reflexión del
espíritu sobre sí mismo es el medio y el camino para llegar a una imagen
del mundo, a una visión metafísica del universo (Moran, 2006). La filosofía
es un intento del espíritu humano para llegar a una concepción del
universo, mediante las funciones valorativas teóricas y prácticas,
mediados por el proceso de autorreflexión (Hessen 2005).
En relación teoría-práctica se observa una auto-reproducción y
verificación de la teoría, no obstante los procesos para elaborar teoría son
inversos, es decir, la práctica es la fuente de la teoría. Por su parte, la teoría
es el cúmulo de conocimientos de una determinda área, la abstracción es el
proceso de integración de la experiencia con la teoría para elaborar un
razonamiento. La generalización implica la aplicación y verificación de leyes
que se han comprobado con los métodos inductivo y deductivo, la
sistematización implica la construcción de categorías a partir de la teoría y
la experiencia, que culminará en la construcción de nuevas teorías.
Lo concreto pasa al plano de lo abstracto, hacia un proceso de
racionalización, en otras palabras, avanza de la experiencia sensorial al
pensamiento abstracto para elaborar conceptos y razonamientos que a su
vez generen teoría (Netto, 1991). La práctica es el medio de vinculación
entre el hombre y el mundo objetivo, también es através de ella que se
genera un proceso de conocimiento y el descubrimiento de la verdad
objetiva, siempre se parte del método científico, ubicando a la práctica y
a la teoría en un proceso dialéctico.
Bajo esta perspectiva entre el sujeto y el objeto; lo subjetivo y lo
objetivo; la teoría y la práctica, la filosofía de la ciencia, es el conjunto de
reflexiones sobre los principios del conocimiento, pensamiento y acción
humana. Conjunto de principios que se establecen o suponen para
explicar cierta clase de hechos. Filosofar-Reflexionar del espíritu sobre sí
mismo, es pensar, es concebir el mundo en una realidad penetrable por
el pensamiento, en donde todo se debe demostrar, es decir, ser pensado,
ya que pensar es de por si juzgar. Por lo que de antemano debemos
rechazar todo aquello que se declare impenetrable para el pensamiento,
o sea que se diga: que no puede ser pensado o que no necesita prueba. La filosofía
tiene por objeto indagar sobre los problemas.
25
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
La ideología, una herramienta que contribuye al desarrollo de la
Ciencia
En la historia humana, las relaciones sociales más elementales y básicas,
son aquellas que los hombres contraen en la producción de sus medios
de vida y de su vida misma. Estas relaciones generan en las mentes de los
hombres una reproducción o expresión ideal, inmaterial, de aquellas
relaciones sociales materiales, que dan lugar a sus formas de vida; donde
lo normativo, emociones, ideas y creencias, son parte fundamental de las
relaciones entre los sujetos.
Bajo este principio de las relaciones, la ideología adquiere un papel
fundamental en el desarrollo de la sociedad, donde la ciencia está inmersa
en cualquier situación de la vida del ser humano. Entendiendo, la
ideología, como el conjunto de ideas que caracterizan al sujeto, grupo,
colectividad y sociedad en general, en función de las relaciones sociales
con los modos de producción que son compatibles entre sí y que están
especialmente referidos a la conducta social.
El concepto de ideología se constituye como paradigma dominante
en el mundo occidental a partir del pensamiento de Marx y del estudio de
la ideología alemana que prevalecía en esa época. La propuesta de elevar
a la ideología al rango científico procuraba la diferenciación respecto a la
tradición filosófica de matriz escolástica (Ricoeur, 2001). Esta corriente
ve a la ideología como una deformación; exclusiva de la realidad, sino
también de la ciencia. En consecuencia, lo ideológico pasa a ser
considerado como precientífico y hasta anticientífico.
Las distintas interpretaciones del concepto, pueden presentarse como
construcciones intelectuales de teorías rivales o como corrientes
académicas enfrentadas, con un carácter ideologizado; es decir, el término
ideología resulta estar ideologizado. Existe cierta paradoja de la definición
de la ideología que contrapone el esfuerzo intelectual por precisarla y las
posiciones subordinadas en la que nos encontramos al hacerlo.
Para tener una idea más clara de lo que representa la ideología en la
construcción del conocimiento científico; se analizarán diversas
interpretaciones conceptuales del término, con el fin de identificar
26
Los modelos, una contribución científica…
algunos indicadores analíticos que den cuenta de la importancia que
representa la ideología para la ciencia.
Cuadro 2.
Análisis conceptual de Ideología
Autor Definición Indicador Analítico
La ideología es una especie de filosofía Filosofía semántica.
Head semántica. Es una forma nueva de Forma de acercarse al
(1985) acercarse al conocimiento. conocimiento.
Autor Definición Indicador Analítico
La ideología no es más que la ciencia de
las ideas. Ciencia de las Ideas.
En la ideología alemana, la ideología es
Ricœur entendida como una deformación. Es Una deformación. Producir
(2001) producir una imagen invertida, es algo una imagen invertida.
Falsear la realidad.
que falsea la realidad.
Por este concepto, entiende los Proceso intelectual dirigido
Pasquale procesos intelectuales dirigidos por las por la clase dominante.
(2012) clases dominantes con la intención de Crear consenso en una
crear consenso en una sociedad dada. sociedad dada.
Sistema de ideas que denota una Sistema de ideas.
deformación de la realidad, que opera Deformación de la
integrando una estructura social o un realidad, estructura social o
Ricœur imaginario social y que busca legitimar imaginario social. Busca
(2001) una situación de poder dentro de un legitimar una situación de
contexto histórico dado para imponer poder. Imponer un modelo
un modelo social, económico y político social, económico y
hegemónico. político hegemónico.
Estudia la existencia material de la Las prácticas, los rituales y
ideología, es decir, las prácticas, los las instituciones. Aparatos
Žižek, rituales y las instituciones. Los ideológicos del Estado.
2003 denomina aparatos ideológicos del
Estado, en una relación dinámica
entre poder, ideología y Estado.
27
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
El lenguaje, la cultura, las costumbres El lenguaje, la cultura, las
y la religión. Son herramientas costumbres y la religión.
desarrolladas por el capitalismo para Legitimar su orden social.
Portantiero
legitimar su orden social imponiendo Imponer una situación
(1980)
una situación hegemónica, sin la hegemónica, sin la
necesidad de imponerse mediante un necesidad de imponer bajo
acto coercitivo la coerción.
Fuente: Elaboración propia, 2018.
En términos generales la ideología es un: proceso intelectual dirigido por
la clase dominante que busca crear consensos y legitimar una situación de
poder en una sociedad dada, es la ciencia de las ideas, es una filosofía
semántica, que hace referencia al significado de los términos y
proposiciones científicas. Asimismo, es conceptualizada como una forma
de acercarse al conocimiento, mediante un sistema de ideas e imaginarios
invertidos, como producto de la realidad.
Así también, es catalogada; como un proceso de deformación de la
realidad, la estructura social y el imaginario social, con la finalidad de
imponer un modelo social, económico y político creado o en su caso
descomponer un orden dado Nisbet, (2003), y Aron (1976), mediante el
uso de prácticas ideológicas (rituales, instituciones, lenguaje, cultura,
costumbres y la religión); prácticas que en el pensamiento de Antonio
Gramsci, las denomina, como una relación entre la estructura y
superestructura; colando la superestructura como el espacio ideológico que es
clave para el dominio hegemónico.
Las ideologías describen y postulan los modos de actuar de las
colectividades en la realidad, ya sea desde un sistema general, como
sociedad o desde sus propios sistemas específicos: en lo económico,
social, científico-tecnológico, político, cultural, moral, religioso,
ambiental u otros sistemas relacionados al bien común de las
colectividades. En este sentido, según Di Pasquale (2012), cualquier clase
de caracterización conceptual que se haga sobre algún proceso o
situación, es un intento de definición, con fuerte carga ideológica en sí
mismo, debido a que toda interpretación, asume una intencionalidad, una
posición en y desde lo social, y cabría hacerse las siguientes interrogantes:
¿Bajo qué tipo operaciones intelectuales logramos desideologizar el
28
Los modelos, una contribución científica…
concepto mismo de ideología? y ¿Hasta qué punto no falseamos o
modificamos la realidad social?
La clase social dominante, dueña de los medios de producción y
administradora de la riqueza, define las ideas dominantes, que no son otra
cosa que la expresión de las relaciones materiales dominantes concebidas
como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase,
son también las que confieren el papel dominante a sus ideas. Se trata así
de una formación social específica cuya función histórica considera y
hasta ahora justifica y preserva el orden material de las distintas
formaciones económicas sociales, lo que origina las ideas de poder,
control, autoridad y jerarquía.
La oposición de la ciencia a la Ideología dominante, proviene del
papel de la ciencia que es contrario a los intereses materiales basados en
la desigualdad social; que no es otra cosa que poner al descubierto la
verdadera estructura de las relaciones sociales, su carácter histórico y no
natural de la desigualdad social y de las formas de reproducción ideológica
que asumen un papel encubridor y justificador. Bajo esta vertiente
analítica, la ciencia conduce al camino del conocimiento científico y la
verdad relativa, ambos son determinantes de la praxis social, que
comprende el cambio y la transformación propia de los seres humanos
por construir mejores formas de vida y desarrollo.
Los paradigmas y la ciencia
En la literatura, existe una gran cantidad de definiciones sobre el
concepto de paradigma; por ejemplo, Briones (1997) refiere que un
paradigma de investigación es una concepción del objeto de estudio de una
ciencia, de los problemas para estudiar, de la naturaleza de sus métodos
y de la forma de explicar, interpretar o comprender los resultados de la
investigación realizada. En esta definición, Briones acota que todas las
disciplinas, como parte de las ciencias, en especial las ciencias sociales,
requieren de un paradigma de investigación para abordar su objeto de
estudio, el cual les permita no solamente la explicación del problema, sino
también precisar el método y sobre todo analizar los resultados; es decir,
29
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
la investigación social deberá precisar el paradigma el cual utilizará en su
acercamiento con el objeto de estudio, ya sea cualitativo o cuantitativo.
Cuadro 3.
Análisis de la definición de paradigma
Autor Definición Indicador Analítico
Una completa constelación de creencias, Constelación de
Kuhn
valores y técnicas, etc., compartidas de una creencias, valores y
(1971)
determinada comunidad. técnicas.
Es una concepción del objeto de estudio
de una ciencia, de los problemas generales
Objeto de estudio de
a estudiar, de la naturaleza de sus métodos
una ciencia. Interpretar
Briones y técnicas, de la información requerida, y
o comprender.
(1986) finalmente, de la forma de explicar,
Resultados de la
interpretar o comprender —según el
investigación.
caso— los resultados de la investigación
realizada
Es un sistema de creencias y actitudes, Sistema de creencias
compartido por un grupo de científicos, que y actitudes.
Latorre
fundamenta los supuestos epistemológicos y Supuestos
(1996)
metodológicos de la investigación. epistemológicos y
metodológicos.
Toda comunidad científica en común, Comunidad científica,
posee un conjunto de términos, valores, conjunto de términos,
Capra
técnicas, que le permitan definir los valores, técnicas. Definir
(1996)
problemas y diseñar soluciones legítimas a los problemas y diseñar
dichos problemas. soluciones..
Es un sistema de creencias, principios, Sistema de creencias,
valores y premisas que determinan la principios, valores y
visión que una determinada comunidad premisas. Visión de una
Contreras científica tiene de la realidad, el tipo de determinada comunidad
(1996) preguntas y problemas que es legítimo científica. Métodos y
estudiar, así como los métodos y técnicas técnicas válidos para la
válidos para la búsqueda de respuestas y búsqueda de respuestas y
soluciones. soluciones.
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Con base en estas definiciones, se puede decir, que el paradigma científico
constituye un conjunto de ideas que orientan y organizan la investigación
30
Los modelos, una contribución científica…
científica de una disciplina, haciéndola comunicable y modificable al
interior de una comunidad científica que utiliza el mismo lenguaje.
Asimismo, el paradigma, es una estructura conceptual, son ideas,
pensamientos, creencias y valores de razonamiento de un determinado
grupo que comparten problemas y soluciones durante cierto periodo de
tiempo.
Desde una perspectiva científica, Kuhn (1971) en su libro La estructura
de las revoluciones científicas, llama paradigma a la estructura conceptual que
integra perspectivas teóricas y métodos que dan al investigador una visión
del mundo, una forma de ver y hacer las cosas, una nueva forma de leer
la realidad; es decir, una ventana mental que da pauta a la elaboración de
nuevas teorías, como eje articulador de diversos elementos que respaldan
la ciencia y que permite la construcción de un nuevo conocimiento.
El término paradigma se ha utilizado ampliamente en las diversas
disciplinas científicas, en la que establece que los paradigmas designan
una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna
comu nidad científica particular reconoce durante cierto tiempo con
fundamento para su práctica posterior. De acuerdo con estas ideas, en
ciertos momentos, empiezan a producirse algunas anomalías o
discrepancias entre la teoría y la realidad, iniciándose una transición
gradual hacia un nuevo paradigma, del cual puede seguir otra ciencia,
estando con ello en presencia de una revolución científica.
Así mismo, podemos definir al paradigma, como el conjunto de
realizaciones científicas “universalmente” reconocidas, que durante un
tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a una
comunidad científica. Un paradigma no solamente envuelve, sino controla,
define, delimita todo lo que se percibe, lo que se cree que es. Así también,
el paradigma, es definido, como un modelo o patrón sostenido por una
disciplina científica, que supone una forma de pensar. Cuando se habla
de cambio de paradigma, se hace referencia a la evolución de pensamiento
que ocurre en las disciplinas y en las sociedades a través de la historia y
que promueve el surgimiento de un nuevo modelo imperante de
pensamiento.
En este sentido, el paradigma proporciona a los miembros de la
comunidad científica que lo aceptan, una visión global de su campo de
trabajo, de las normas de investigación y de los posibles problemas a
31
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
resolver, como de los patrones y tipos de soluciones posibles, de modo
que el paradigma organiza y define la práctica profesional. A partir de esta
reflexión, los modelos adquieren un papel fundamental, como parte de la
ciencia, al ser definidos, como una construcción simplificada de la
realidad, que surge de la teoría y que, como tal, puede ser constatada
empíricamente en la práctica, en este sentido el modelo ofrece una
explicación de la realidad y guía la práctica (De la Red, 1993).
La investigación, eje rector en la construcción de modelos
¿Cuál es el sentido de la investigación social hoy? Está es una pregunta, a la cual
se le intentará dar respuesta, o por lo menos descubrir algunas pistas que
permitan elaborar una aproximación al problema planteado. Para dicho
fin, se identificarán algunos aspectos que intervienen en el estudio,
visualizando su influencia y el peso relativo que estos aspectos tienen en
los procesos de investigación, así como la importancia que representan
en el diseño y elaboración de modelos de intervención en el marco de las
ciencias sociales.
Para entrar en detalle, es esencial discutir acerca del objeto de estudio,
algunos expertos en metodología parten de la idea: lo que el sujeto quiere
conocer sobre el problema que quiere investigar, idea que se va perfeccionando y
acotando en la medida en que el investigador se acerca a los fundamentos
teóricos, al revisar las teorías y la literatura más actual que le permitan
dialogar sobre el problema, hasta llegar a formular una interrogante
acorde y en consonancia con los datos empíricos, problematizando el
planteamiento de investigación del fenómeno que quiere abordar.
En este proceso de construcción científica; en las ciencias sociales,
han coexistido diferentes posturas teóricas y diversas configuraciones
metodológicas, no solo para entender, comprender y abordar el problema
de investigación, sino también, para dar respuesta al cómo se construye
el objeto de estudio y qué metodología es la más adecuada para dar respuestas
a las interrogantes de investigación.
Según Berger y Luckman (1968) en Cea D’Ancona (2001), son tres
aspectos que determinar el objeto de estudio: la sociedad con su dinámica
32
Los modelos, una contribución científica…
propia; la sociedad como producto del hombre; y el hombre como producto de la
sociedad, y dependiendo de qué aspecto se anteponga, así será la
explicación que resulte de la realidad social: positivismo, funcionalismo,
teoría crítica, fenomenología, etnometodología, interaccionismo
simbólico, teoría de sistema, o materialismo histórico dialéctico. Esta
concepción plural del objeto, conlleva diversas alternativas metodológicas,
en la necesidad de adecuar el método al objeto (Cea D’Ancona, 2001).
Para otros autores, significa aquello o algo que se quiere investigar,
tomando en cuenta su naturaleza y sobre todo sus características. No
obstante, los expertos (metodólogos) coinciden en la importancia que
representa y asume la teoría sobre el problema, no sólo en los
conocimientos sino en la experiencia que el investigador tiene, al elaborar
una explicación lógica, racional y sistematizada del problema; es decir,
cuando se habla de objeto de estudio, se hace una abstracción del problema,
se subjetiviza el problema, se identifican los rasgos básicos, sus atributos
y características, lo que le da sentido a la investigación, como eje central
en la construcción del conocimiento científico.
En esta perspectiva epistémica, el investigador asume un enfoque
teórico e ideológico sobre el problema, debido a que el sujeto en su
posición de investigador, no está libre de sus preconceptos, prejuicios y
preferencias, disyuntiva en la que se tiene que estar consciente, porque la
conciencia es lo que acerca al investigador a la objetividad y a la
dialogización de los problemas y los fenómenos sociales.
Lo que nos llevaría a plantear la siguiente interrogante: ¿Qué es la
teoría?, la teoría, según Tecla (1975) es un conjunto de proposiciones que
tienen como fin explicar, describir y predecir las conductas en un área
determinada de fenómenos”, es el fundamento subjetivo y conceptual a
los problemas y los fenómenos sociales. Asimismo, la teoría es
conceptualizada, como el conjunto de conceptos, categorías, indicadores
analíticos que reflejan, describen y explican objetivamente la realidad; esta
se basa en estructuras complejas del conocimiento que se encuentran
ligadas a la práctica; de esta manera, la teoría explica la realidad y se
orienta hacia el conocimiento y solución de problemas, objeto de estudio del
investigador (Munch, 2002).
Para algunos autores, como Babbie (2000), cuando se habla del objeto
de estudio, se le debe dar importancia a los objetos microsociales a partir del
33
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
análisis de las macroteorías que en muchos de los casos no las incluyen;
y de los objetos microsociales, se deben de abordar sus rasgos y sus
atributos, rescatando sobre todo los elementos subjetivos que resultan de
estos. En algunas situaciones la investigación adquiere un carácter
pragmático, ya que se investiga para intervenir sobre los procesos o para
mostrar caminos conducentes a esa intervención, a través de la propuesta
de métodos; este tipo de investigación se realiza por necesidad, y se le
puede llamar académica, porque está al servicio de quien quiere usarla.
Por otra parte, las macroteorias se ocupa de explicar problemas
macrosociales, como la pobreza y el desarrollo, es decir, conjuntos
grandes de la sociedad, o incluso de sociedades enteras, por ejemplo, la
lucha entre las clases, las relaciones internacionales, el gobierno, la
religión, la familia, la migración, la exclusión, etc., en cambio las
microteorías, tratan de las cuestiones de la vida social en el nivel de los
individuos y los grupos pequeños (Babbie, 2000).
Bajo esta perspectiva de la explicación de los problemas y los
fenómenos sociales; las macro y micro teorías son fundamentales para
abordar y conocer los problemas de investigación; así como para asumir
directrices que guíen los procesos de intervención en la atención de estos
problemas. Bajo este proceso metodológico, generando una relación
entre la teoría y la práctica. Proceso que puede ser entendido, como una
auto-reproducción y verificación de la teoría, donde la práctica adquiere
un sentido epistemológico en la construcción conocimiento, al ser la
fuente de la teoría.
Asimismo, el sujeto inmerso en un proceso de abstracción y
razonamiento de una parte significante de la realidad social, contribuye a
la explicación científica de los problemas que se ha propuesto conocer e
intervenir, mediante el uso sistemático y ordenado del conocimiento, es
decir, en el desarrollo de la teoría, la sistematización adquiere un alto valor
al organizar, analizar y conceptualizar la experiencia. Proceso que implica
la construcción de categorías a partir de la teoría y la experiencia; para
finalmente, culminar en la construcción de nuevas teorías (Castro, 2017).
En algunos casos, se confunde investigación con intervención; en la
primera, son actividades racionales y empíricas que permiten conocer las
causas y las relaciones entre las variables de investigación, y en la segunda,
son respuesta y acciones inmediatas que contribuyen a la solución de un
34
Los modelos, una contribución científica…
problema en la realidad; ambas contribuyen al desarrollo de un proceso
sistemático que transforma la realidad, con el uso adecuado de la teoría
acompañado del rigor teórico-metodológico.
En los procesos de investigación e intervención, existe una
convergencia de objetos, métodos y de técnicas, esta tradición viene de
finales de los años 70, situación que se expresa con mucha nitidez, cuando
el metodólogo determina el problema, las teorías y los métodos a seguir en
el proceso de construcción del conocimiento. En esta lógica, la teoría
brinda los elementos conceptuales para entender el problema, pero a su
vez, el problema define el método para recolectar y analizar el dato,
mediante el uso de las técnicas e instrumentos, que el investigador define,
al diseñar su proyecto de investigación.
Los modelos, un hallazgo en la investigación científica
Desde esta perspectiva ontológica, los modelos son representaciones
formales de los sistemas reales. Es decir, son un esquema formal de
elementos interconectados, donde las palabras y los símbolos adquieren
una función especial en términos lógicos de un sistema ideal, sobre todo
en las disciplinas de las ciencias sociales, como es el caso de trabajo social.
Los modelos surgen y se desarrollan, como parte de un proceso de
investigación, donde la teoría y la metodología, son el eje esencial para
conocer y actuar sobre el problema, y son a su vez, son la fuente del
conocimiento y el origen de la ciencia, donde el investigador tiene la
posibilidad de descubrir las distintas relaciones de las variables que
conforman un hecho o fenómeno, además de ir ascendiendo en el paso
de lo abstracto a lo concreto, constituyéndose de esta forma el paso a la
realidad.
Esquema 1.
La construcción del conocimiento científico
35
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Es una imagen intuitiva y
Es un puente entre 1 2 dinámica de un fenómeno,
la realidad y la teoría Ideología Arquetipo son ideas predeterminadas
cientí fica en la mente
Es la representación 6 REALIDAD 3 Es un símbolo abstracto,
teórica de la realidad construido idealmente y
subjetiva
Modelo SOCIAL Concepto lógicamente coherente
Es una visión de 5 4 Es la más alta y
mundo y una manera Paradigma Teoría completa forma del
de hacer las cosas conocimiento cientí fico
Fuente: Elaboración propia, 2018.
La realidad, la ideología, los arquetipos, los conceptos, las teorías y los
paradigmas son importantes desde el punto de vista de la filosofía de la
ciencia para la construcción de los modelos; y son un hilo conductor que
hay que ir construyendo en forma consecutiva, complementando y
perfeccionando cada una de las etapas, ya que la conclusión de una,
contribuye al inicio y el desarrollo de la otra; es la sustancia para el
desarrollo de cada una de las etapas del proceso científico.
El Modelo es el resultado final del proceso científico; el cual inicia con
la percepción de la realidad, donde la ideología adquiere una función
especial, al ser el puente entre la realidad y la teoría científica; además de
ser, el primer extracto significativo de la realidad; donde las ideas,
posteriormente pasarán a formar parte de los arquetipos, conceptos,
teorías y paradigmas, hasta llegar a conformar el Modelo, con la finalidad
de que tengan una utilidad, no para explicar la realidad social, sino para
intervenir en ella.
Para hacer un análisis de fondo, de lo que implica el concepto de
modelo, es necesario revisar con detalle las categorías e indicadores
analíticos de cada una de las definiciones que existen en el mundo de la
literatura. West (1959), entiende al modelo como un patrón, una especie
de molde que se emplea como guía para el diseñador de la enseñanza.
Dicho molde puede ayudar al diseñador a “ver el bosque desde los
árboles” y al mismo tiempo, permite reparar en los detalles a lo largo del
36
Los modelos, una contribución científica…
proceso, se asemeja al molde o plantilla que se utiliza como guía para
formar una pieza u objeto.
37
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
2.
Definición de Modelo de C. West (1959)
Patrón, especie de Forma Matemática de un
Modelo Molde Sistema-Realidad
Guía, Molde Enseñanza, Pieza,
Diseño, Plantilla Objeto
Fuente: Elaboración propia, 2018.
El modelo es una unidad de medida que permite comparar resultados,
cifras, y hacer diversos cálculos, presentados en forma Plantilla o Molde,
que facilita el diseño de cualquier proceso, ya sea educativo,
administrativo u operacional. Es también, el diseño de un objeto que se
quiere reproducir varias veces de forma estandarizada.
Para Wartofsky (1981), el modelo no constituye una entidad abstracta
en sí misma, sino una ayuda para llegar a conseguir y/o hacer algo en el
futuro. Sirve de ayuda a la imaginación para tratar de comprender lo que
está sucediendo y los modos de acción que se planearon para crear un
determinado futuro, contrario o mejor al que existe hoy en día y que es
claramente insatisfactorio. El modelo, no se queda en ideas abstractas,
sino que hace énfasis en la exploración intelectual que conduce a la
experimentación, destacando como deberían de ser las cosas y lo que se
debería hacer.
Retomando a Hill (1986) y Lutz (1970), Viscarret (2007), expone que
los modelos en Trabajo Social, son elementos simbólicos de un conjunto
de principios de acción relativos a un campo definido de fenómenos o de
experiencia. Asimismo, explica que el modelo se diseña a partir del
estudio de los problemas sociales, donde las acciones están sistematizadas
38
Los modelos, una contribución científica…
Esquema
y son fundamentales en la solución de los problemas, sobre todo, cuando
las acciones, trascienden el plano de las explicaciones como un principio
o mecanismo de intervención, que permite aclarar los principios de
acción e identificar los métodos y técnicas que deben ser utilizadas. El
modelo igualmente precisa las condiciones del medio en el cual se puede
hacer el uso correcto de esos principios.
Esquema 3.
Definición de Modelo de Lutz (1970)
Algo Conjunto de
Modelo Simbólico principios de acción
Métodos y Fenómenos de la
técnicas Experiencia
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Para Campanini y Luppi (1991) un modelo es un sistema abierto,
formado por elementos que son interdependientes y que, a través de
procesos continuos tienen una función explicita e intercambian
información con entradas y salidas perfectamente definidas, en un
ambiente dinámico (contexto) al que el sistema organizativo debe
adaptarse constantemente.
4.
Definición de Modelo de Campanini y Luppi (1991)
39
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Elementos
Modelo Sistema abierto
Interdependientes
Ambiente Intercambio continuo
dinámico de información
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Wilson (1993) conceptualiza al modelo como la interpretación explicita
de lo que uno entiende de una situación, o tan solo de las ideas de uno
acerca de esa situación. Puede expresarse en símbolos o palabras, pero en
esencia es una descripción de entidades, procesos o atributos y las
relaciones entre ellos. Puede ser descriptivo o ilustrativo, pero, sobre
todo, debe ser útil.
Esquema 5.
Definición de Modelo Wilson (1993)
Interpretación Ideas de una
Modelo UTIL
explícita situación
Símbolos o Descripción de
Matemáticas Palabras entidades, procesos
o atributos
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Los modelos están enfocados a la solución de las problemáticas en la
sociedad; es decir, un modelo es la respuesta operativa al problema
planteado; es el resultado del proceso de investigación, lo anterior, indica
40
Los modelos, una contribución científica…
Esquema
que todo modelo debe tener una utilidad, como respuesta a los diversos
problemas, sean estos económicos, culturales, políticos, sociales o
ambientales.
Para Aracil (1993), un modelo constituye una representación
abstracta de un cierto aspecto de la realidad y tiene una estructura que
está formada por los elementos que caracterizan el aspecto de la realidad
modelado, y por las relaciones entre elementos.
Esquema 6.
Definición de Modelo Aracil (1993)
Representación Un cierto aspecto de
Modelo Abstracta la realidad
Relación entre
Estructura
ELEMENTOS
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Ander (1995), señala que el modelo es una expresión abstracta de la
realidad, donde la relación de los elementos adquiere una
correspondencia con esa realidad; asimismo, acota que el modelo, es un
instrumento y recurso interpretativo del pensamiento y las prácticas de
un determinado cuerpo profesional, por lo que, en todas las formas de
intervención profesional, existen modelos.
7.
Definición de Modelo, Ezequiel Ander Egg (1995)
41
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Expresión Correspondencia con
Modelo Abstracta la REALIDAD
Conjunto de Instrumento y
relaciones y Recurso La Práctica Pensamiento
elementos Interpretativo
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Así mismo, Ander (1995), acota que el modelo, es la representación o
construcción simplificada de una clase de fenómenos destinados a
explicar los fenómenos de la realidad o actuar sobre ella. De acuerdo a
esta postura teórica, podemos decir que, en todas las situaciones sociales,
económicas, políticas, culturales y ambientales en las que interacciona el
hombre, como en sus problemáticas, procesos de desarrollo científico y
tecnológico, se construyen modelos, como un recurso, no tan solo para
interpretar la realidad, sino para actuar en ella, mediante la planeación de
acciones y estrategias operativas.
Du Ranquet (1996), señala que el modelo describe lo que hace el
trabajador social, la manera en que recoge los datos, elabora una
hipótesis, elige los objetivos, estrategias y técnicas que convienen a los
problemas en contrados. Según éste, cada modelo privilegia una o varias
teorías, que les proporcionan los conocimientos y las bases sobre las que
pueden apoyarse las hipótesis de trabajo y el desarrollo de tratamiento.
Esquema 8.
Definición de Modelo de Du Ranquet (1996)
42
Los modelos, una contribución científica…
Esquema
Describe el Problemas encontrados
Modelo quehacer de TS en la Realidad
Teorías Elabora hipótesis, elige Conocimientos,
objetivos, estrategias y Hipótesis de
técnicas Trabajo
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Este proceso de planeación del quehacer profesional, lo retoma Karheinz
(1997) al caracterizar al modelo, como un paradigma o prototipo de
actuación en el que objetivos, contenidos, métodos y procedimientos o
estrategias que se encuentran relacionados e interconectados en un todo
significativo. Asimismo, plantea que el sentido o significado de este todo
constituye el referente último para la justificación y la fundamentación
del modelo.
Esquema 9.
Definición de Modelo, Karheinz (1997)
Todo Objetivos, contenidos, métodos,
Modelo
Signi ficativo procedimientos o estrategias
Prototipo de Relacionados e
Paradigma
Actuación interconectado
Fuente: Elaboración propia, 2018.
43
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
De esta definición, se puede señalar que los elementos que forman parte
de un modelo; deben de estar íntegramente relacionados e
interconectados, ya que la suma de las acciones que se desarrollan en cada
uno de sus elementos, permite concretizar todo el proceso significativo,
para el que fue diseñado el modelo.
Para Tamayo (1998), el modelo es una aproximación teórica a lo real,
por medio de la cual los postulados y suposiciones conceptuales pueden
ser aplicados a la realidad. Intento de sistematización y descripción de lo
real, en función del presupuesto teórico. Son estructuras simplificadas o
conocidas que se emplean para investigar la naturaleza de los fenómenos
que los científicos desean explicar.
Esquema 10.
Definición de Modelo, Tamayo (1998)
Aproximación
Modelo Aplicados a la
Teórica a lo Real REALIDAD
Estructura Postulados y Suposiciones
Simpli ficada Conceptuales
Fuente: Elaboración propia, 2018.
De esta definición, se puede reflexionar que la abstracción teórica de un
extracto significativo de la realidad, es elemento importante para
visualizar la posible intervención en un determinado problema de la
realidad, a través de procesos de sistematización que permitan no
solamente describir la información, sino también ordenar, analizar, pero
sobre todo conceptualizar los procesos de actuación de la realidad.
44
Los modelos, una contribución científica…
Para Chávez (2010), el modelo es la representación abstracta de
distintos elementos que se interrelacionan en una situación social y son
parte del objeto de estudio. Asimismo, señala que el modelo es un
instrumento, un recurso interpretativo del pensamiento y de las prácticas
profesionales, que facilitan no sólo la explicación integral de los procesos
sociales, sino resultan ser una guía para la acción profesional. En este
sentido, el modelo permite realizar una lectura crítica del alcance y
limitaciones de la acción. En la actualidad, es cada vez más necesario
contar con un esquema básico en la orientación de la práctica para lograr
un trabajo eficaz y correcto, con rigurosidad metodológica y científica; lo
anterior obliga a los profesionistas a confrontar y explicar situaciones
viejas con nuevos recursos interpretativos, acompañados en la utilización
de los modelos de intervención social.
Esquema 11.
Modelo, Chávez (2010)
Recurso Lectura Crítica e Interpreta la
Modelo Teórico Realidad
Guía metodológica de
intervención Teoría-Práctica
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Los modelos permiten dar un sentido integral a la intervención y llevan
implícito el uso de conceptos y categorías, cuyos supuestos pueden
convertirse en nuevos referentes teóricos, una vez que se lleva a cabo el
análisis crítico entre la teoría y los resultados de la acción (Chávez,
2010).
45
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
De las definiciones anteriores, podemos señalar que el término modelo
no se usa para designar la realidad, sino para hacer una representación o
construcción intelectual simplificada y esquemática de una clase de
fenómenos, contenidos o procesos a los que se pretende comprender y
actuar a pesar de su complejidad.
De acuerdo a esta postura teórica, en todas las situaciones sociales,
económicas, políticas, culturales y ambientales en las que interacciona el
hombre, como en sus problemáticas y procesos de desarrollo científico y
tecnológico, se construyen modelos, como un recurso, no tan solo para
conocer e interpretar la realidad, sino para actuar en ella, mediante la
planeación de acciones y estrategias operativas.
Proceso metodológico para la construcción de modelos
de intervención en trabajo social
Un modelo, es la representación teórica de una realidad objetiva, el
término, proviene de la idea de “moldear”; palabra que sugiere una cierta
idea de acción, de construcción. Un modelo, es la representación o
construcción intelectual simplificada y esquemática de una clase de
fenómenos, hechos, problemas, contenidos o procesos, a los cuales se
pretenden comprender a pesar de su complejidad.
En la construcción de un modelo se seleccionan los elementos
relevantes y sus interrelaciones que se sustituyen con representaciones
isomórficas que facilitan la comprensión e investigación de un aspecto de
la realidad. Para otros, es el arquetipo o punto de referencia para imitarlo
o reproducirlo, es decir, la representación en pequeño de alguna cosa o
proceso.
Para Chávez (2010) en Castro (2010), la construcción de modelos de
intervención en trabajo social, deben comprender al menos tres etapas para su
formulación:
46
Los modelos, una contribución científica…
• En la primera etapa, se debe destacar la importancia de contar con un
marco teórico explicativo de la realidad social y que este pueda
concretarse en la guía de la acción operativa y retroalimentar
nuevamente los postulados teóricos básicos. Este marco teórico
deberá estar compuesto por macro y micro teorías, con el fin de
fortalecer el análisis integral de un fenómeno social; así también,
con otras teorías sociales que fortalezcan la acción de los
profesionales; representa un cuerpo teórico que guía la praxis en
trabajo social.
• Para la segunda etapa, se deben destacar la vinculación entre los
referentes teóricos y los concretos que permiten identificar las
dimensiones, categorías, ejes e indicadores, que en interrelación con
los ámbitos políticos, sociales, económicos y culturales determinan
la expresión de un fenómeno, problema o situación social. De ahí
se desprenden todos los elementos diagnósticos del objeto de
estudio por parte de los profesionales de lo social (Chávez, en
Castro 2010).
• Y en la tercera etapa, se encuentra el proceso metodológico
caracterizado en tres momentos:
✓ Un momento, donde se de finen las categorías de análisis que
orientan la intervención y se definen los métodos y las técnicas
apropiados para trabajar las categorías elegidas y la limitación de
los espacios y sujetos de intervención;
✓ Otro momento que contemple la planeación operativa de las
acciones, la ejecución de la propuesta y la evaluación del proceso
de intervención;
✓ Un tercer momento que remita al análisis crítico de la
congruencia metodológica de las categorías utilizadas y el
proceso propuesto de intervención directa con población
(Chávez, 2010).
47
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Así mismo, Chávez (2010) en Castro (2010) expone que, en la
construcción de modelos, debe existir una retroalimentación entre las
fases del marco teórico, conceptual e interpretativo, con el análisis
concreto de la realidad social para obtener el diagnóstico de la situación
(objeto de estudio) y con ello, la definición de la estrategia metodológica
de intervención, por lo que se presenta la retroalimentación entre la teoría
y la acción social concreta.
En esta lógica de acercamiento conceptual y metodológico, los
modelos permiten dar un sentido integral a la intervención y llevan
implícito el uso de conceptos y categorías, cuyos supuestos pueden
convertirse en nuevos referentes teóricos una vez que son objetivizados
en la realidad social, llevando a cabo el análisis crítico entre la teoría y los
resultados de la acción.
Escartín (1997) en Viscarret (2007), expone que un modelo en Trabajo
Social es una miniteoría, una categoría operacional y un instrumento de
análisis. Se diferencia de la teoría científica en su reducido dominio y en
que no están sujetos a las leyes. Por tanto, dependiendo del objeto al que
van dirigidos, los modelos contienen en sí una teoría y una práctica
diferente; es decir, el modelo lleva implícitos los siguientes elementos:
• Teóricos que le dan sustento.
• De análisis que explican su aplicación a una realidad determinada.
• Metodológicos técnicos.
• Funcionales en la relación a resultados obtenidos.
• Filosóficos, ideológicos y valores implícitos (De la Red, 1993).
Por su parte, Lutz (1970) en Viscarret (2007), al hablar de los elementos
que integran el modelo, señala las siguientes dimensiones:
• Por el tipo de fenómenos a los que el modelo se dirige, ya sea los
aspectos de la experiencia humana concebidos como
problemáticos, dolorosos o indeseables.
48
Los modelos, una contribución científica…
• El contenido conceptual utilizado para dar cuenta de los problemas
para concebirlos, para analizarlos de manera sistemática y para
determinar los objetivos de la intervención del Trabajo Social y
también los principios de ayuda.
• La naturaleza de la intervención del Trabajador Social por medio
del modelo. Es decir, los diferentes objetivos que se asigna o que
puede alcanzar, tanto en términos teóricos como operacionales; y
los principios de acción que caracterizan el modelo y los
procedimientos, los métodos y las técnicas por los que son
aplicados.
• La naturaleza de los medios o marcos institucionales en los cuales
el medio es empleado.
• La sociología de la práctica, contenida en el modelo. Más
específicamente, este punto toca al modo y la intensidad con los
que la práctica y el practicante son considerados o no como
profesionales, tanto por ellos mismos como por otros.
• Los valores y la ética subyacentes en el modelo de prácticas.
• La manera como se concibe en el modelo al individuo que vive el
problema o que lo sufre. Esta variable identifica las diversas
concepciones según las cuales se atribuye la causa de las
dificultades, ya sea a las características propias como ser humano o
como persona, dentro de su identidad individual o las
circunstancias exteriores a la persona, o aun a cualquier interacción
entre los factores internos y externos del individuo. Esta variable
identifica igualmente la naturaleza y la fuerza de las capacidades de
la persona para hacer frente a sus problemas.
• La naturaleza de la relación significativa entre el trabajador social y
la persona a la que ayuda (Lutz, citado en Hill, 1986)
Tomando en cuenta estos elementos, Viscarret (2007), señala que los
modelos, son de uso frecuente en la vida académica y profesional de las
sociedades actuales, siendo indispensable para describir, comprender,
explicar y predecir los acontecimientos, hechos, fenómenos o situaciones
49
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
que suceden en los diferentes ámbitos de lo real. Asimismo, explica que
el modelo, al igual que la teoría, contribuye a tener una imagen o
representación de las diversas partes de la realidad. Es una especie de
descripción o representación de la realidad (hechos, situaciones,
fenómenos, procesos, estructuras y sistemas, entre otros), y que, por lo
general, está en función de unos supuestos teóricos o de una teoría. Dicha
representación es una construcción racional de un campo de estudio
concreto y suele presentarse en diferentes grados de abstracción.
Con base a las diversas definiciones que se han abordado en este
apartado; se puede decir que el Modelo, no se usa para designar a la
realidad, sino más bien, se emplea para hacer una representación o
construcción intelectual simplificada y esquemática de una clase de
fenómenos, problemas, contenidos o procesos a los que se pretende
comprender a pesar de su complejidad. En este sentido, para diseñar y/o
construir un modelo de intervención es importante tomar en cuenta los
siguientes elementos:
• El Esquema Teórico, es un elemento esencial del modelo, debido a
que este no solamente facilita la descripción y explicación de los
problemas; sino que adquiere una función conductora, que guía el
actuar del profesional sobre la problemática misma, a través de una
planeación sistemática, donde la subjetividad adquiere un valor
esencial en el quehacer profesional. Los esquemas son una
abstracción mental que diseña el sujeto social para representar el
problema de forma clara y sintética, con el fin de comprender y
actuar sobre éste.
• La Realidad Social, donde la problemática es una parte significativa de
la realidad; son todas aquellas situaciones por las que pasa o
enfrenta el sujeto social para resolver sus necesidades; representan
un obstáculo para el sujeto social en función de su desarrollo,
bienes tar y calidad de vida. Problemática que tiene diferentes
50
Los modelos, una contribución científica…
dimensio nes, desde las económicas, políticas, sociales, culturales,
ambientales, entre otras.
• Las Teorías Sociales, permiten tener una concepción racional de la
realidad y de los procesos; e intentan dar una visión o explicación
sobre cualquier asunto de la realidad, es una forma de saber lo que
se pretende conocer del mundo; la teoría significa mirar, observar
y especular; es una abstracción que intenta explicar la realidad;
asimismo, es definida, como una sistematización final de los
procesos de investigación e intervención social, que implica la
búsqueda ordenada y sistemática del conocimiento, y que además
de constituir una acción final, representa también un punto de
partida.
• El Actor Social, Sector o Sujeto Social, es la persona, el grupo o la
colectividad, que tiene una necesidad o enfrenta situaciones
problemáticas. Esta entidad es concebida a partir de la noción de
individuo(s), portador de las ideas y acciones que permiten generar
cambios y trasformaciones en la realidad, lo cual conduce
especialmente a la objetivación de las relaciones sociales.
• La metodología, son los métodos, las técnicas y los instrumentos que
se utilizan para conocer e indagar sobre el problema, tanto desde el
estudio documental, y trabajo empírico del problema planteado,
como desde los métodos y las técnicas que se utilizan para actuar
sobre el problema mismo, es decir, los métodos, técnicas e
instrumentos que se utilizan en el diseño, elaboración y ejecución
de programas y proyectos de acción como una respuesta a la
problemática demandada por los sujetos sociales.
• Las Interrelaciones, permiten articular y dinamizar las funciones que
tienen los elementos y que son parte del esquema, sistema o
proceso. Estas interrelaciones, son un factor esencial en el esquema
metodológico, en la construcción de modelos teóricos y de
51
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
intervención social. Esta interrelación de los elementos que
integran un esquema metodológico, es el eje central y el motivo por
el cual el modelo fue construido, como una respuesta al problema y
a la necesidad que demanda una solución.
Con base a estos elementos; es importante precisar, en todo modelo de
intervención social, es importante profundizar en el problema y/o necesidad
del sujeto (individual, grupal y colectivo), a través del uso de las teorías,
debido a que nos permiten no solo describir, sino también explicar en
forma causal la problemática existente; asimismo, estas perspectivas
teóricas son la guía epistemológica para su atención e intervención
profesional desde las propias instituciones.
En términos generales, los modelos de intervención en trabajo social, son un
proceso teórico, conceptual y metodológico, que facilita no sola-
Esquema 12.
Proceso metodológico para construir un Modelo de Intervención
52
Los modelos, una contribución científica…
Problemas sociales macro
Realidad y microsociales
Praxis
Actores sociales Proceso metodológico Investigación
Teoría Diagnóstico Intervención
Planeación y
Evaluación programación social
Teorías
Sociales
Fuente: Elaboración propia, 2018.
mente la explicación de los problemas sociales, sino que además
contribuyen a la solución de los mismos. Los modelos son una
representación teórico-objetiva de la realidad, en las que los diversos
elementos que la integran se interrelación en un proceso que es dinámico
y cambiante.
Es este esquema metodológico la teoría, no solamente es visualidad
como un elemento para fundamentar el problema, sino también para
profundizar en forma causal en el problema; así también para establecer
las estrategias que faciliten su atención y la eliminación de las causas
mismas generadoras de la problemática. En este proceso de construcción
de alternativas, tanto la investigación como la programación son
importantes; al igual que la propia ejecución de los planes, programas y
proyectos; la supervisión de las actividades programadas; los recursos
(materiales, técnicos y financieros); además del papel que juega la
evaluación, como un elemento que permite identificar los errores y los
aciertos a fin de corregir los primeros y dimensionar los segundos.
53
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
En síntesis, la construcción de un Modelo, es un trabajo intelectual y
es el resultado de un proceso de investigación científica, donde la
epistemología y la sistematización adquieren una función esencial en su
diseño.
En esta lógica epistémica, la sistematización adquiere una función
primordial en el análisis de los problemas y la redefinición de conceptos,
pero sobre todo en la construcción de nuevas teorías sociales que
permitan entender esos problemas, las necesidades que se presentan y las
demandan los sujetos sociales como parte de la realidad en la que se
encuentran inmersos. En este proceso de construcción teórica, la
sistematización es fundamental para la construcción de sistemas y
modelos de intervención en trabajo social, ya que no solamente
proporciona la teoría para entender los problemas, sino también
proporciona las herramientas metodológicas para actuar en forma cada
vez más efectiva en el problema mismo (Castro, 2017).
Figura 13.
Diseño y Construcción de Modelos de Intervención
Teorías para
conocer,
actuar y Realidad
profundizar en el ( problema)
Epistemología problema Que se
(Desde donde espera
se aborda el Metodología modi ficar
de
problema )
intervención
Evaluación
(Logros
del modelo )
Modelo
Fuente: Elaboración propia, 2018.
54
Los modelos, una contribución científica…
Los modelos en las diversas disciplinas
De acuerdo a la problemática misma, como a las propias necesidades de
los sujetos sociales e instituciones públicas, privadas y sociales, se
construyen los modelos y estos son un recurso interpretativo del
pensamiento y las prácticas de un determinado cuerpo profesional, por
lo que, en todas las formas de intervención profesional, existen modelos;
los cuales son clasificados según la ciencia o las propias disciplinas que la
integran:
Black (1967), hace una clasificación en cuatro tipos de modelos:
• Los modelos escala: Constituyen simulacros de objetos reales o
imaginarios que conservan proporciones relativas del original.
Representan algunos de los rasgos más relevantes del original
sustituido y se establece una cierta identidad entre el modelo y el
objeto representado; una maqueta sería un ejemplo de este tipo de
Modelo.
• Los modelos analógicos: Al igual que los modelos de escala, guardan
relaciones de identidad con el objeto representado, suponen una
reproducción de la estructura original; pero en este caso guardan
un nivel de mayor abstracción, se sintetizan y codifican propiedades
del objeto real para facilitar la “lectura” o interpretación de las
mismas. Ejemplo: un mapa impreso.
• Los modelos matemáticos. Son representaciones de la realidad en forma
ecuaciones que expresan relaciones, funciones y decisiones entre
variables que describir y analizan el comportamiento del sistema,
buscan interpretar la realidad a través de ciertas fórmulas, cifras y
símbolos matemáticos.
55
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
• Los modelos teóricos: Consisten en introducir un nuevo lenguaje,
sugerido por una teoría conocida pero empleado a un nuevo
dominio de aplicación. Asumen funciones descriptivo —
explicativas y predicativas del fenómeno que representan.
Para Mario Bunge (1980), los modelos son sistemas conceptuales que
intentan representar aspectos interrelacionados de sistemas reales. Este
modelo también forma parte de los modelos teóricos; no obstante,
autores como Achinsters en Galeana (1999), quien caracteriza a los
modelos teóricos a partir de las siguientes características:
• Un modelo teórico es un conjunto de supuestos acerca de algún
objeto o sistema.
• Un modelo teórico, describe un tipo de objeto o sistema
atribuyéndole lo que podría llamarse una estructura interna, una
composición
o un mecanismo que explicará, al tomarlo como referencia, diversas
propiedades de ese objeto o sistema.
• Un modelo teórico se considera como una aproximación útil para
ciertos propósitos. El valor de un modelo determinado puede
juzgarse pues, desde dos puntos de vista diferentes, aunque
relacionados: cuán bien sirve a los fines para los que se emplea, y
cuán completa y exacta es la representación que propone.
• Es frecuente que un modelo teórico se formule, desarrolle y hasta
llegue a denominarse con base en una analogía entre el objeto o
sistema descrito por él y algún otro objeto o sistema diferente. Esto
implica una comparación en la que se observan propiedades y
principios similares en algunos aspectos.
Por su parte Van Dallen y Meyer (1971), definen los modelos de investigación
como estructuras simplificadas o conocidas que se emplean para
investigar la naturaleza de los fenómenos que los científicos desean
explicar; es decir, es el conjunto de pre-supuestos ensamblados
56
Los modelos, una contribución científica…
lógicamente que orientan el pensamiento y la investigación, como lo
señala Bogdan y Bilken (1982).
No obstante, es importante distinguir entre modelos de investigación
y modelos de orientación. Tanto unos como los otros corresponden a la
categoría de modelos teóricos, pero su distinción es necesaria. La
literatura sobre modelos de intervención recoge la definición de modelo
de investigación, sin que se establezca una clara distinción entre estos dos
tipos. En las ciencias básicas y en las ciencias aplicadas, los modelos son
tipificados como modelos de intervención, debido a que los encuadres teóricos
y metodológicos deben de tener una actuación directa en la realidad que
se busca intervenir. Son modelos que representan diseños de
procedimientos o procesos recomendables para las ciencias aplicadas. No
constituyen modelos teóricos por su ausencia de funcionalidad
explicativa y predictiva. Su función consiste en proponer líneas de
actuación práctica en relación con un fenómeno concreto. En este
sentido son prescriptivos y normativos.
Dentro de esta tipología, se encuentran los modelos denominados de
orientación, los cuales son definidos, como una representación simbólica
de la realidad que refleja el diseño, sirven de guía para la acción, su
función consiste en proponer líneas de actuación práctica. Dentro de
estos modelos encontramos: los modelos enfocados a la orientación
psicopedagógica, los modelos clínicos, de servicios, programas, consulta,
tecnológicos e intervención social.
Otros modelos son: el modelo clínico, el cual emplea la entrevista como
el procedimiento característico para afrontar la intervención directa e
individualizada. Se concreta básicamente en la relación personal
orientador-orientado, tutor-alumno, orientador-padres y tutor-padres.
Esta relación de ayuda tiene como objetivo prioritario satisfacer las
necesidades de carácter personal, educativo y socio-profesional del
individuo. Esta relación, si bien es eminentemente terapéutica, puede
también tener una dimensión preventiva y de desarrollo personal.
En el caso del modelo de servicios, corresponde al cliente la iniciativa de
pedir ayuda, en respuesta a su problemática. Este modelo se halla en gran
57
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
medida vinculando a las instituciones predominantemente públicas y con
un carácter social y educativo. Una característica común de los servicios
dependientes de la administración pública mexicana es que muestran una
línea muy jerarquizada con una fuerte dependencia administrativa, pero
sin una clara coordinación y asesoramiento. Para que este modelo pueda
sobrevivir y ser eficaz, ha de adecuarse a la situación actual y saber
convivir con el resto de modelos.
El modelo de servicios, a su vez se apoyó en la construcción de modelo de
programa, como superación y complemento del modelo de servicios. El
modelo de programas se estructura en las siguientes fases: análisis del
contexto para detectar necesidades; formular objetivos; planificar
actividades; realizar actividades; finalmente, evaluación del programa. La
característica de este modelo se centra en que sólo mediante la
intervención por programas es posible asumir los principios de
prevención, desarrollo e intervención social, y con ello proporcionar un
carácter educativo y social a la orientación.
Otro modelo que es importante señalar es el modelo de consulta, el cual
se define como la relación entre dos o más personas del mismo status
que plantean una serie de actividades con el fin de ayudar/asesorar a una
tercera. Los objetivos de las funciones de consulta son: La función de
consulta como actividad profesional de ayuda a los diferentes agentes y a
la propia Institución u Organización; la función de consulta como una
estrategia de intervención y formación. Tres pueden ser los campos de
estudio: el campo de la salud mental; el campo de las organizaciones y el
campo educativo.
En el caso de los modelos tecnológicos, tienen una connotación
esencialmente de intervención a través de la tecnología se encuentra en
una fase de desarrollo inicial. En ese proceso de desarrollo y aplicación
de las nuevas tecnologías a la educación y a la orientación, se podrían
señalar tres fases, en la primera los medios tecnológicos se utilizaban
como ayuda a la medición y evaluación de pruebas psicotécnicas
(potenciación del cálculo); en la segunda estos medios ya no sólo se
utilizaban como medición y evaluación, sino que constituían verdaderas
58
Los modelos, una contribución científica…
bases de datos actualizadas de tipo educativo y ocupacional; y en la tercera
se crean auténticos sistemas para el asesoramiento y la orientación con la
aparición de programas interactivos para ser utilizados a través de
ordenadores personales.
La intervención profesional de trabajo social
Por regla el trabajador social es un funcionario público del Estado
(Faleiros, 1997), debido a que su acción profesional esta determinada por
éste, regido por normas burocráticas, subordinado jerarquicamente según
el sistema de escalafones político-institucional, realizando labores
ejecutivas administrativas de la problemática social (Netto, 1997). No
obstante el trabajador social debe reconocer el área de incertidumbre
(Crozier,1981), la cual le permite actura libremente en la estructura. Por
lo tanto realiza dos actividades: la de coerción y la de consenso
(Iamamoto,1997), debatiendo entre los intereses institucionales y las
necesidades populares, por lo que el Trbajador Social tiene el
compromiso y la obligación de ser consciente de esta tensión, y ubicarse
dentro de ella.
No se puede negar que la empiria y los procesos de la práctica en
trabajo social son primordiales para entender los fenómenos sociales, es
entonces en el uso de métodos y su fundamentación teórica donde se en
cuentra sus debilidades, quiza no el tratamiento de datos, sino en la
comprensión, interpretación y crítica de éstos para transformar la
realidad, para ello es necesario reotomar en primera instancia a los
clásicos, sin olvidar las nuevas aportaciones priviligiando el sentido crítico
para su abordaje, análisis e incorporación en las investigaciónes.
En el practicismo se entiende como verdad teórica la fiel
reproducción ideal, del conocimiento de lo real. Cuando se habla de
práctica como fundamento y finalidad de la teoría se debe entender, que no se
trata de una relación directa e inmediata, ya que una teoría puede surgir
para cubrir necesidades determinadas, por lo que la teoría responde a las
59
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
necesidades prácticas y tiene su fuente en la práctica, es decir, la práctica
precede a la teoría (Sanchez, 1990).
Esta perspectiva, pragmatiza la teoría y la reduce a un conocimiento
instrumental. Pensar la teoría como derivación directa y localizada de la
práctica implica un pragmatismo puro, en un utilitarismo, es decir, pensar
la práctica como objetivo directo de la teoría, elimina cualquier teoría y
toda investigación, que no tenga en la práctica inminente, inmediata, su
intencionalidad directa. Asmismo, pensar la práctica como criterio de
verdad, implicaría la inexistencia de toda teoría que no fuera apenas un
conocimiento instrumental aplicable empíricamente (Montaño, 1997). Si
las teorías sociales estan sujetas a comprobación simplemente no
existirían por que dependen de un contexto y una temporalidad dinámica
y relativa. Asimismo, la práctica se considera una instancia experimental,
como un laboratorio, mientras para Marx la práctica social es un todo,
respecto a la verdad, se plantea sólo en función de la utilidad en la práctica
social. En conclusión, el practicismo considera en la relación prácti ca-
teoría:
• A la práctica social como práctica profesional directa, localizada,
específica y singular.
• A la teoría como mera clasificación, tipologización y
sistematización de datos empíricos obtenidos en esta práctica.
• Al generalizar la teoría y la ley como la previsión y el control de esta
práctica.
• El criterio de verdad como útil y eficaz para tal control y
manipulación de lo real.
Para Ander (1995), la intervención es una expresión que se introduce en el
campo de las prácticas sociales para designar el conjunto de actividades
realizadas más o menos de manera sistemática y organizada para actuar
sobre un aspecto de la realidad social con el propósito de producir un
impacto determinado.
60
Los modelos, una contribución científica…
De esta definición, se puede observar que toda intervención para que
tenga un impacto en la realidad social requiere de elementos de
planeación y es un sinónimo de práctica social; la cual es entendida por
Tze Tung (1968), como el único criterio donde se comprueba la verdad
del conocimiento del mundo exterior. El conocimiento del hombre
queda con firmado sólo cuando éste logra los resultados esperados en el
proceso de la práctica social. Si el hombre quiere obtener éxito en su
trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene que hacer
concordar sus ideas con las leyes del mundo exterior objetivo. Después
de sufrir un fracaso, extrae lecciones de él, modifica sus ideas haciéndolas
concordar con las leyes del mundo exterior y, de esta manera, puede
transformar el fracaso en éxito: he aquí lo que se quiere decir con “el
fracaso es la madre del éxito” y “cada fracaso nos hace más listos”. El
conocimiento del hombre no puede separarse ni en lo más mínimo de la
práctica. Lenin dijo: “La práctica es superior al conocimiento (teórico),
porque posee no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de
la realidad inmediata.” (Tze Tung, 1968).
Bajo este enfoque de la práctica social, la intervención es tomar parte en
cierto asunto, acción o actividad con el objetivo de mejorarlo o provocar
algún cambio (Kapelusz, 1979) También es definido como el conducto
de un organismo cuyo propósito es alterar el ambiente o su relación con
el mismo. Dirección o influencia en las acciones de un individuo
(Diccionario Trillas, 1996).
Desde el punto de vista etimológico, intervenir, proviene del latín
interventio, que significa “venir entre, interponerse”, siendo en uso más
corriente sinónimo de mediación, intercesión, de buenos oficios, de
ayuda, apoyo, cooperación. También puede asociarse a otros sentidos
como los de intromisión, injerencia o intrusión — más o menos
correctiva.
En cuanto a la intromisión política o económicamente fuerte en los
asuntos internos ajenos. La intervención en escala internacional también
se da cuando una tercera nación se entromete en los conflictos surgidos
entre dos países. (Belchem y Price, 2007).
61
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Cuadro 4.
Conceptos de Intervención
Autor Definición Categorías de Análisis
Barlett, Es la acción profesional o Acción profesional o
1970 practicante que va dirigida hacia practicante.
alguna parte del sistema o proceso Dirigida hacia alguna
social con la intención de inducir parte del sistema o
un cambio en ello. proceso social.
Inducir un cambio.
Autor Definición Categorías de Análisis
Diccionario Es la acción o efecto de intervenir, Es la acción o actividad.
Kapelusz de es decir tomar parte en cierto Tomar parte en cierto
la Lengua asunto, acción o actividad con el asunto.
Española. objetivo de mejorarlo o provocar Mejorarlo o provocar
algún cambio. algún cambio.
Franco D. Es un tipo de especialización de la Tipo de especialización
2004 acción social, cuyo objetivo es de la acción social.
prevenir y canalizar; es un Prevenir y canalizar.
conjunto de procedimientos para Conjunto de
hacer el bien. Y sin detallar su procedimientos para hacer
clasificación como actividad social, el bien.
se ha dicho también que es el arte Arte de hacer el bien
de hacer el bien hecho. hecho.
Ander E. 2005 Expresión que se introduce en el Práctica Social.
campo de las prácticas sociales para Conjunto de Actividades.
designar el conjunto de actividades Sistemática y Organizada.
realizadas más o menos de manera Actuar sobre un aspecto
sistemática y organizada para actuar de la realidad social.
sobre un aspecto de la realidad Producir un impacto
social con el propósito de producir determinado.
un impacto determinado.
Fuente: Elaboración propia, 2018
Desde la perspectiva de la especialización de la acción social, Franco (2004)
precisa que la intervención tiene como objetivo el prevenir y canalizar;
además, nos dice que es un conjunto de procedimientos y actividades
62
Los modelos, una contribución científica…
sociales para hacer el bien. Es decir, es la acción profesional o practicante
que va dirigida hacia alguna parte del sistema o proceso social con la
intención de inducir un cambio en ello. (Barlett, 1970)
Desde la postura de Trabajo Social (Eroles, 2005), es realizar las
acciones de clarificar, apoyar, informar, asistir, asesorar, persuadir, influir,
controlar, poner en relación, crear oportunidades, planificar, programar,
evaluar, sistematizar, coordinar, gestionar, interactuar con el entorno del
asistido. Producir cambios intencionados, por lo que se convierte en
instrumento del progreso civilizatorio. Los fundamentos pueden ser de
distinta índole: morales, religiosos, legales, políticos o económicos, así
como promovida por diversos agentes sociales, incluido el propio
Estado, aunque no es exclusiva de éste.
Desde el punto de vista antropológico, (Barfield, 2000), señala que la
intervención es la capacidad de los seres humanos para afectar sus propias
posibilidades de vida, así como las de los otros y de desempeñar un papel
en la formación de las realidades sociales en las cuales participan. El
individuo actuando para alcanzar por medio de su interés nuevas
conjunciones y direcciones de la vida social. Como se puede observar, los
elementos predominantes en estos conceptos son las acciones dirigidas
hacia la atención de la problemática social, y la posibilidad de incidir en
un cambio.
Intervención Social
Hablar de intervención social, es hablar de acción social como un concepto que
le antecede y que sin duda no se podría entrar a un debate teórico sobre
el tema, sin antes hacer una reflexión exhaustiva sobre este concepto
propuesto por Max Weber. Para Weber según Ritzer (1999), la acción
social, es un concepto que tiene una orientación subjetiva y que es
comprensible en la propia conducta de los individuos. Aún, cuando se
habla de colectividades, ya que solo existe desde la lógica de Weber una
conducta o varias personalidades individualidades, donde los procesos
63
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
reflexivos y la acción resultante significativa entre el origen del estímulo
y la conclusión de la respuesta que enmarca la acción. En un modo
diferente, la acción está destinada a ocurrir cuando los individuos
atribuyen significados subjetivos a sus acciones.
En la teoría de la acción social, el análisis de Weber se centra en los
individuos y no en la colectividad, debido a que las formaciones no son
otra cosa que desarrollos y entrelazamientos de acciones específicas de
personas individuales, puesto que sólo éstas pueden ser sujetos de una
acción orientada por su sentido. A la acción le concierne en último
término los individuos, no las colectividades (Ritzer, 1999).
Desde los tipos ideales, Weber (1991) plantea la acción, como una
racionalidad con arreglo a fines o acción que está determinada por las
expectativas, tanto por los objetos del mundo exterior, como de los otros
sujetos. Asimismo, como una racionalidad con arreglo a valores, o acción
estipulada por la creencia consciente en el valor —ético, estético,
religioso o de cualquier otra forma de entender la conducta. Por otro
lado, tipifica la acción, desde un ángulo afectivo que está determinado
por el estado emocional del actor y, por otro lado, la acción tipificada por
aspectos tradicionales en los modos de comportamiento habituales del
actor y por sus costumbres.
Desde un enfoque conceptual, Ander (1995) define intervención, como
el conjunto de actividades realizadas de manera más a menos sistemática
y organizada, que operan sobre un aspecto de la realidad social con el
propósito de producir un impacto determinado; actividades que se
apoyan en referentes teórico-metodológicos y técnicas de acción, cuya
intencionalidad está dada por el marco ideológico, político o filosófico de
quien realiza esas acciones.
Así mismo, Ander (1995) puntualiza, que todo proceso de intervención,
tiene una intención o propósito que influye en las condiciones sociales
que surgen de la no satisfacción de ciertas necesidades básicas y de la
existencia de determinados problemas que afectan a los destinatarios de
estas actividades y que cualquier intervención social debe basarse en una
teoría que le de fundamento, ya sea para conocer los problemas y las
64
Los modelos, una contribución científica…
necesidades de intervención o en su caso, apoyarse de teorías que le
permitan actuar con mayor grado de efectividad a la hora de solucionar
problemas o satisfacer necesidades sociales.
Por otra parte, Hernández (1991), define la intervención, como el
conjunto de acciones y principios metodológicos que dan respuesta a
determinados problemas y necesidades no resueltas en la sociedad, que
presentan y enfrentan las personas, y que sin duda son las condiciones
necesarias para que se dé el cambio, o en su caso, la estabilización del
cambio alcanzado.
Para Galeana (1999), la intervención social es el conjunto de acciones
comunitarias, profesionales e institucionales que dan respuesta a
situaciones sociales reales, que demandan los individuos, grupos y
colectividades para la determinación de caminos viables que contribuyen
a elevar la calidad de vida a partir de potenciar tanto servicios como
recursos sociales existentes en los propios sujetos y en su entorno. Desde
la postura profesional, Lowy (1983) puntualiza que la intervención social,
es una acción profesional calificada sobre un sistema social derivada de
un diagnóstico social a través de medios adecuados y destinada al cambio.
Para una mejor comprensión del tema, en el siguiente cuadro se hace
mención de distintos conceptos de intervención social y sus indicadores
de análisis.
Cuadro 5.
Conceptos de Intervención Social.
Autor Definición Categorías de Análisis
Acción organizada de un conjunto Acción organizada.
de individuos frente a Problemáticas sociales no
Carvalan resueltas.
problemáticas sociales no resueltas
1997 Sociedad.
en la sociedad a partir de la
dinámica de base de la misma. Dinámica.
65
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
Conjunto de acciones que se Conjunto de acciones.
enfrentan a situaciones sociales Situaciones sociales reales.
reales, problemáticas y complejas de Problemáticas complejas de los
los individuos, grupos, comunidades individuos, grupos,
y colectivos sociales que demandan comunidades y colectivos
Galeana
la determinación de caminos viables sociales.
1999
que contribuyen a elevar la calidad Determinación de caminos
de vida a partir de potenciar tanto viables que contribuyen a elevar
servicios como recursos sociales la calidad de vida.
existentes en los propios sujetos y Potenciar tanto servicios como
en su entorno. recursos sociales.
Autor Definición Categorías de Análisis
Hacer dirigido a la atención
Atención de un problema
Galeana de un problema, demanda y/o
demanda y/o requerimiento de
1999 requerimiento de uno o varios
uno o varios sujetos sociales.
sujetos sociales.
Es la búsqueda del cambio
social, la solución de problemas
en las relaciones humanas y el Cambio social.
Fantova
fortalecimiento y liberación de Solución de problemas.
2000
las personas para incrementar el Incrementar el bienestar social
bienestar social a través de
redes.
Cualquier intervención social
debe basarse en una teoría que la
Teoría que la fundamenta.
fundamenta, en unos métodos y
Ander Métodos y en unas técnicas.
en unas técnicas que le permitan
2005 Solucionar problemas.
ser eficiente a la hora de
Satisfacer necesidades sociales.
solucionar problemas o satisfacer
necesidades sociales.
Fuente: Elaboración propia, 2018.
De lo anterior se puede apreciar que existe un común denominador en
los planteamientos de los distintos autores, que destacan indicadores
como metodología, cambio, solución de problemas, calidad de vida, a
través de la intervención de un profesional, en este caso, del trabajador
66
Los modelos, una contribución científica…
social. La cual implica también, la utilización de una técnica, con medios
sociales usados, y planificada adecuadamente. Entre ellos se menciona la
explicación, la información, la interpretación; el dar estructura, el uso de
fuentes sociales, de ayuda o apoyo, etc.
En este sentido, la intervención social requiere de un proceder
metodológico que implica un hacer planificado orientando a algún
objetivo unido a valores. Además de un proceder científico, planificado
y evaluable de acuerdo a criterios o principios técnicos y de una acción
profesional que atienda a través de la programas y proyectos, las
problemáticas sociales, derivadas de un diagnóstico social.
La intervención social y los nuevos escenarios
En la actualidad existe una serie de nuevas y complejas interrogantes
sobre la relación Estado-Sociedad. Su complejidad puede ser estudiada
desde diferentes perspectivas. Una posible vía de acceso es el análisis y el
estudio de la intervención en lo social, la cual se transforma en una
especie de “modalidad de comunicación” entre ambos espacios
(Carballeda, 2002).
En un principio, se podría afirmar superficialmente la existencia de
un fuerte deterioro, tanto en la esfera del Estado como en la Sociedad; en
este aspecto, la intervención se presenta ya sea como una especie de
interlocutor entre ambos espacios o como una fuente hacia dónde dirigir
interrogantes. En otras palabras, la intervención puede revelar lo que
ocurre tanto en el Estado como en la sociedad, para poner en práctica
acciones de beneficio social.
La aparición de nuevas interrogantes, el surgimiento de nuevos
aspectos institucionales, la emergencia de nuevas problemáticas sociales,
y la consecuente aparición de nuevas formas de comprender y explicar
lo social, se transforman en otras y diferentes perspectivas en las ciencias
sociales.
A su vez, todos estos cambios impactan en forma relevante en la
intervención del profesional en trabajo social, ya que la demanda de
nuevas modalidades, formas, instrumentos y métodos traen como
67
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
consecuencia nuevos aspectos teóricos. La aparición de nuevas formas
de análisis de la cuestión social abre panoramas hasta hace poco tiempo,
impensables e inexplotables.
Por otra parte, los efectos de la llamada “globalización” repercuten
en forma sustantiva en la esfera de los Estados-Nación, en la cual surgen
inconvenientes relacionados con lo que se ha llamado “crisis de
legitimidad y representación”. Crisis que, en definitiva, atraviesa a las
instituciones del Estado, a las sociales y por supuesto, a la intervención
desde éstas (Castro, 2010).
A todas estas cuestiones se suma en la actualidad la existencia de una
revisión acerca de los problemas sociales que aborda en forma diferente
los aspectos de la denominada “nueva cuestión social”, especialmente
desde la perspectiva de la “construcción y abordaje de los problemas
sociales” (Carballeda, 2002). Por medio de la praxis que este profesional,
ha llevado a cabo desde los inicios de la humanidad misma.
En un principio, el concepto de praxis se remonta a los pensadores
griegos y latinos. Para ambos, la praxis implica una realización, pero
fundamentalmente acción, y se presenta como opuesto a la teoría. Kant
vinculó práctica y moral, circunscribiendo esa relación al ámbito de la
“razón práctica”: práctico no sería lo conocido, sino lo realizado por la
razón.
Marx hará de la praxis humana un instrumento para la transformación
del mundo. Sin oponer teoría y práctica, considerará que la praxis es la
fuente de todo conocimiento. Desde esta perspectiva, debe entenderse la
praxis como una unidad dialéctica entre la acción humana y el
conocimiento; de ahí surge la concepción marxista de la visión ideológica
del mundo (Carballeda, 2002).
Por su parte Aylwin (1999), plantea que la práctica y la teoría, son dos
actividades diferentes, complementarias y no opuestas, con
interdependencia dialéctica. Asimismo, señala que las funciones de la
práctica en relación a la teoría, permiten una reflexión permanente y con
la posibilidad de que la experiencia sea enriquecida o refutada a través de
la teoría; a su vez, expone que la teoría tiene una función orientadora con
68
Los modelos, una contribución científica…
respecto a la práctica que permite, junto con la ideología, determinar la
dirección de ella en función de la consecución de las metas fijadas. Este
proceso epistemológico entre la teoría y la práctica, aporta elementos para
el conocimiento de la realidad que es su objeto de acción.
En el caso de la praxis, es importante señalar, en las prácticas de las
diversas disciplinas, se vinculan inevitablemente a la intervención. Es
decir, su quehacer profesional, se va construyendo lenta y paulatinamente
entorno a las acciones y actividades cotidianas en respuesta a los
problemas que enfrentan los sujetos en su cotidianidad (Castro, 2010).
En los orígenes de la intervención en lo social existe una permanente
construcción discursiva del “otro”. Ese otro que en distintas etapas de la
historia de la acción social fue constituido como sujeto. De ahí que con
el transcurrir del tiempo se acrecienta el saber sobre aquello que se
pretende encaminar, encauzar o funcionalizar. Es decir, desde las
prácticas de intervención fueron construyéndose dominios de saber cada
vez más tecnologizados que generan la aparición de “diferentes” donde
antes había “iguales”.
Desde esta perspectiva, la intervención en lo social (Carballeda, 2002) será
un instrumento significativo, a veces sutil, otros más desembozados: por
un lado, explicará la necesidad de iluminar y racionalizar a ese otro, y por
otro, aplicará cada vez más nuevas modalidades, instrumentos y métodos
de intervención.
En la actualidad la “caída” del Estado, en tanto constructor y
reparador de lo social, implica una serie de consecuencias. La primera de
ellas se relaciona con la identidad. El Estado se constituyó como un fuerte
constructor de identidades mediante diferentes formas de intervención.
Desde las empresas estatales, por ejemplo, se otorgaba, si se quiere, un
sentido diferente al trabajo, ya que éste asumía como propio el atributo
de sostenimiento del “todo social” (Castro, 2010).
Las medidas del Estado de Bienestar implicaron una enorme
expansión de lo público, generando identidades en diferentes
modalidades institucionales. Desde el Estado se conformaron nuevas
69
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
formas de sociabilidad que implicaron nuevas modalidades de
construcción de la identidad.
A partir de la irrupción del neoliberalismo y el “achicamiento” de los
Estados – nación, muchas de estas formas de construcción de identidad
comienzan a entrar en crisis. Asimismo, la irrupción del mercado en la
vida cotidiana transforma en altamente competitivos los espacios de
trabajo: donde antes había cooperación hoy existe la puja por mejorar o
mantenerse en el puesto de trabajo, fuertemente presionados por la
incertidumbre del afuera (Castro, 2010).
El avance del liberalismo se presentó como una “posibilidad”, en
tanto propuso los modelos regulatorios de la empresa, dejando al Estado
sin posibilidades de mostrarse frente a la sociedad en términos
publicitarios o de marketing, dado que en su “competencia” con la
empresa éste no pudo en su momento, posicionarse en forma diferente
o favorable; contrariamente a lo que se vive hoy en día, pues el Estado
interviene regulando a las empresas privadas al igual que a las sociales y
públicas, que este dirige. Por otra parte, la acción social se “privatiza”.
Las empresas comienzan a intervenir en lo social, ya que estas
intervenciones pueden significar un incremento en las ventas –una
empresa que invierte en la acción social tiene en la actualidad una mejor
presencia en la sociedad (Carballeda, 2002).
Los nuevos debates, en especial dentro de la esfera de las políticas
sociales y el Estado, se orientan en gran parte hacia las nociones de
“exclusión” y de “ciudadanía”, y muestran un plano de análisis que puede
ser interesante para la intervención en lo social. Los cambios ocurridos
en la sociedad nos permiten observar también la emergencia de nuevas
problemáticas, relacionadas con la exclusión, los procesos de
precarización y vulnerabilidad. En pocas palabras, la sociedad se torna
progresivamente más desigual, y estas desigualdades se multiplican en
diferentes esferas y aspectos, y son cada vez más difíciles de captar
mediante las formas clásicas de intervención (Carballeda, 2002).
Esta intervención se debe basar en una teoría que la fundamente, en
unos métodos y unas técnicas que le permitan ser eficiente a la hora de
70
Los modelos, una contribución científica…
solucionar problemas o satisfacer necesidades sociales. Es la búsqueda
del cambio social, la solución de problemas en las relaciones humanas, el
fortalecimiento y liberación de las personas para incrementar el bienestar
social a través de redes.
La intervención social (Política Social) es puesta en marcha por el
Estado, con el objetivo de realizar un tipo de justicia social que sea
concordante con el modelo de desarrollo definido por el mismo Estado.
Una representación social de determinados elementos es una
interpretación de las necesidades humanas, una visión de la acción social
(individual o colectiva) en la resolución de la problemática; una
concepción del receptor de la intervención y una priorización de un
agente en la resolución de la problemática en la que intervine el Estado y
la Sociedad Civil.
Los problemas se relacionan con materias que trascienden del
ambiente local del individuo y del ámbito de su vida interior. Tienen que
ver con la organización de muchos ambientes dentro de las instituciones
de una sociedad histórica en su conjunto, con las maneras en que
diferentes medios se ubican e interpretan para formar la estructura más
amplia de la vida social e histórica. Es una cualidad mental que parece
prometer de la manera más dramática la comprensión de nuestras propias
realidades intimas en relación con las más amplias realidades sociales. La
necesidad sentida de revalorar la ciencia física refleja la necesidad de un
nuevo denominador común. Es el sentido humano y el papel social de la
ciencia, sus consecuencias. Al hablar de intervención y práctica social, se
hace necesario abordar, antes que nada, la parte teórica de los modelos
de intervención social.
Modelos de intervención en Trabajo Social
Indistintamente en los documentos institucionales que elaboran los
trabajadores sociales en los diversos campos y áreas de intervención, se
utiliza en forma reiterativa el concepto de Modelo para plantear objetivos
71
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
y justificaciones de programas y proyectos; en muchos casos sin
conocimiento de causa, de lo que implica teórica y metodológicamente
su definición y construcción, más aún cuando se le anexa en forma
gramatical y funcional, el concepto de intervención.
Asimismo, es utilizado reiteradamente por los colegas de trabajo
social, como un sinónimo de metodología de intervención en trabajo
social. Cabe aclarar que los modelos son procesos más amplios y la
metodología forma parte de estos procesos; ya sea para investigar un
problema social o para actuar sobre ese problema. Es decir, el modelo es
la representación objetiva teórica de una realidad concreta y que a través
de acción se busca incidir en esa realidad, y la metodología son el
conjunto de métodos que se utilizan para lograr determinado fin. Dos
cosas o situaciones, totalmente distintas, la segunda está inmersa dentro
de la primera y para que se concretice la primera (modelo), es prioritario
aplicar la metodología. En síntesis, podemos decir que no puede existir
un modelo sin metodología.
En trabajo social, se emplean modelos, según los niveles tradicionales
de intervención caso, grupo y comunidad los cuales se caracterizan por:
• Los modelos de trabajo social en caso, son representaciones teórico
metodológicas que permiten comprender y actuar sobre algún
problema en particular que demande o manifieste el sujeto social
denominado “cliente”. Por ejemplo, destaca el modelo centrado en
la resolución del problema; modelo diagnóstico social (Du
Ranquet, 1991).
• Los modelos de grupo en trabajo social, son esquemas teórico
metodológicos para conocer y actuar sobre situaciones
problemáticas de los grupos, bajo estrategias operativas y focales.
Destaca el Modelo Familiar integrador, estructural y psicoanalítico
(Du Ranquet, 1991).
72
Los modelos, una contribución científica…
• Modelos de comunidad. Es un sistema teórico y metodológico
complejo que permite indagar y actuar sobre los problemas sociales
de la población enmarcada en una comunidad; dentro de estos
modelos se encuentran los planteados por Ander (1995), Lima
(1963), Gallardo (1973) y Kisnerman (1998).
Ander (1995), propone el “Modelo de organización y desarrollo de comunidad”,
como una forma de intervención que coadyuve a resolver la problemática
de los pueblos subdesarrollados a atrasados de América Latina, se ve
fuertemente influida por la corriente desarrollista que se caracterizó por
los años sesentas. Enfatiza el aspecto del desarrollo, como el concepto
más amplio en el que se circunscriben las acciones de desarrollo
comunitario; asimismo, concibe al desarrollo, como un estado superior,
como un modelo a alcanzar por los países subdesarrollados; sin embargo,
reconoce que el problema del subdesarrollo no es esencialmente
económico, sino un fenómeno integral en el que se incluyen problemas
económicos, sociológicos, políticos, así como técnicos y psicológicos.
El desarrollo de la comunidad, es para Ander (1995), una técnica o
práctica social; no es una filosofía, ni es una ciencia: está en el plano de la
pra xis, de la acción social, entendiéndose por técnica social un conjunto
de reglas prácticas y sistemáticas, cuyos procedimientos al ser aplicados
se traducen en acciones, mediante las cuales se modifica o transforma
algún aspecto de la sociedad. Como técnica social, el modelo se apoya en
el conocimiento científico de los social y en los marcos teóricos-
interpretativos que proporcionan las ciencias sociales (sociología,
antropología, economía, ciencias políticas, pedagogía y Psicología social).
Para aquellos que actúan con una coherencia global, la acción social se
sustenta también en una ideología o filosofía, ya que ésta proporciona los
principios rectores que conciernen a la forma en que debe ser organizada
y debe funcionar la sociedad.
El objetivo del modelo es la promoción del hombre y la movilización
de los recursos humanos e institucionales, mediante la participación
activa y democrática de la población, a través del estudio, planeamiento,
y ejecución de programas a nivel de comunidades de base, destinados a
73
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
mejorar sus niveles de vida y sus modalidades operativas, se centran en la
acción con la comunidad y no sobre la comunidad, donde el esfuerzo,
acción y dirección emanan de la base. Es decir, hay desarrollo de
comunidad cuando las acciones se promueven y ejecutan como un
proceso educativo concientizador que desarrolla las potencialidades
latentes de los individuos, grupos y comunidades, para su auto desarrollo.
El modelo, está configurado por la integración y fusión de cuatro
componentes: el estudio de la realidad, de los problemas, necesidades,
recursos y conflictos; la programación de las actividades; la acción social,
conducida de manera racional; y la evaluación de lo realizado.
Desarrollando, en cada una de estas etapas o momentos de intervención,
la participación de la misma población.
En el proceso metodológico y esquema operativo, el modelo está
conformado por las siguientes fases: Estudio, investigación, diagnóstico;
la programación; la ejecución y la evaluación. Desde luego que estas
etapas no son rígidas, sino flexibles e íntimamente entrelazadas.
Gallardo (1973) diseña el “modelo de aproximaciones sucesivas”, el cual
surge a partir del movimiento de reconceptualización en Chile en los años
sesentas, década en que se dio otro movimiento de gran trascendencia en
este país: el de la Reforma Universitaria en 1968. En este periodo se
agudiza la radicalización política, se da una gran influencia de nuevos
partidos de izquierda, y por ende, un proceso de politización en estrecha
vinculación con Trabajo Social, en sus tareas de organizar. Dicho
movimiento propició las condiciones para redefinir a la profesión de
asistente social, reestructurar su organización, hacer cambios en el Plan
de Estudios y en las formas de enseñanza. Así para Chile, el movimiento
de reconceptualización implica primeramente una revisión técnico-
metodológica, es decir, el análisis de los métodos tradicionales: Caso,
Grupo y Comunidad.
En relación con la metodología, se postula el Método Básico, con una
estructura única, que puede ser aplicada a diferentes realidades u objetos,
asumiendo distintas características. También se implementa el “Taller”,
como una nueva forma pedagógica. Durante este periodo cobra gran
74
Los modelos, una contribución científica…
importancia la figura de Paulo Freire (Exiliado en este País), quien
desarrollo los postulados sobre: concientización, método de
alfabetización e investigación temática, entre otros. Estos planteamientos
son incorporados en el aspecto teórico de la reconceptualización y tienen
repercusión tanto en la educación como en la práctica social.
Dentro de este contexto nacional, se sustenta la metodología de
etapas sucesivas propuesta por Gallardo (1973). La Fundamentación
teórica en la que se apoya, parte del Materialismo Histórico Dialéctico,
del cual hace una breve explicación desde tres enfoques: como teoría,
como método y como filosofía. A partir de dichos elementos teóricos, la
autora explica el Trabajo Social en cuanto a ciencia y tecnología,
sosteniendo que este es praxis social, por estar referido a la acción; acción
que se deriva de la Práctica Social, la que debe ser reflexionada para volver
actuar en ella. Y agrega que, tecnología y praxis se amalgaman en un
momento determinado, una es continuación de la otra. Así como
tecnología es la continuación y complementación de la ciencia.
La práctica es el fundamento del conocimiento humano, que vincula
el pensamiento con la realidad. Por lo tanto, la práctica es la actividad
sensible material de los hombres, en virtud de la cual se transforman los
objetos, fenómenos y procesos de la realidad. Gallardo (1973), como
parte del proceso metodológico, plantea para este modelo de
intervención, su apoyo en dos aspectos teóricos importantes: Uno referente
al método y el otro enfocado a las técnicas.
En cuanto al método, explica que éste se basa en el método científico,
y lo caracteriza como el cuerpo conceptual de categorías y leyes
formuladas, que constituyen elementos directivos para cualquier
disciplina, y trata, a través de él, de encontrar sus propias vías para
abordar los fenómenos: es decir, trata de establecer su método particular.
En cuanto a las técnicas, éstas deben rescatarse o retomarse de las
utilizadas en la investigación y en otras disciplinas sociales.
En síntesis, Gallardo (1973) plantea como los elementos metodológicos
para su modelo:
75
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
• Investigación: preliminar y descriptiva (Primera y segunda
Aproximación).
• Diagnóstico general: mecanismos de jerarquización del problema.
(Tercera aproximación).
• Programación: Planteamiento de objetivos, Revisión de planes,
Determinación de recursos, Planteamiento de alternativas de
acción, Elaboración de códigos, y Capacitación básica. (Cuarta
aproximación).
• Ejecución: Calendarización, Capacitación técnica y Asesoría social.
(Quinta aproximación).
• Evaluación: Verificación. (Sexta aproximación).
Kisnerman (1998), desarrolla el “modelo de intervención diagnóstica e
intervención planificada”. Este modelo se apoya en los postulados del
Trabajo Social Reconceptualizado, entendiéndose éste como un quehacer
humano que tiende a integrar, esencialmente una práctica teórica
revolucionaria, en el sentido de “contribuir auténticamente al cambio de
estructuras”, a partir de la inserción en un contexto temporal-espacial
determinado, e incidir de esta forma, en la transformación de una realidad
dada.
El primer elemento que en el modelo se ubica es el objeto, el cual se le
interpreta como aquello que una disciplina estudia y transforma su acción.
Dentro del trabajo social Tradicional, el objeto fue el hombre, en sí;
mientras que en el trabajo social reconceptualizado, son las situaciones
problemas, generados por carencias y necesidades sociales.
En esta fase el objeto como materia de conocimiento y acción, se nos
da por evidencia, pero para ello sea encarado con rigor científico, necesita
ser abordado por medio de cuatro categorías: conocimiento, reflexión,
decisión y acción. Categorías que se operacionalizan a partir de la
identificación de la situación percibida, como todo aquello que constituye
la realidad del hombre, grupo, institución o comunidad, en tanto realidad
dada.
76
Los modelos, una contribución científica…
El esquema operativo plantea las siguientes etapas: un proceso de
etapa de investigación diagnóstica: exploratoria, descriptiva y explicativa,
pronóstico, diagnóstico estructural y tipología de diagnóstico; asimismo,
un proceso de la etapa de intervención planificada: definición de políticas,
elaboración e implementación de planes, ejecución de planes, control y
evaluación de planes y tipología de intervención.
Lima (1963), elabora el “modelo de intervención en la realidad”; propuesta
elaborada en Venezuela, como una alternativa al quehacer profesional
tradicional. Esta propuesta se enmarca en las elaboraciones que surgieron
a propósito del movimiento de Reconceptualización del Trabajo Social,
a finales de la década de los setentas, implicando un profundo
cuestionamiento a los objetivos y métodos que había recogido el
desarrollo de práctica profesional. La reconceptualización presenta una
opción en el terreno teórico y en la perspectiva política e ideológica de la
profesión, acorde con los nuevos signos que elaboran las clases sociales
subalternas de las sociedades latinoamericanas en esta coyuntura de
agudización de las contradicciones y de álgida movilización política.
Esta redefinición mantiene la especificidad de la profesión —
intervenir en la problemática social—, pero cambia sustancialmente la
perspectiva que orienta la intervención profesional: ya no se utilizará el
saber profesional para mantener las condiciones de vida imperantes, sino
que se practicará un cambio radical en las relaciones sociales inherentes
al sistema capitalista.
La nueva perspectiva del trabajo social convierte los procesos
intrínsecos a la práctica social y a su devenir histórico (concientización y
transformación social) en objetivos específicos de la práctica profesional.
De esta forma, se define el objeto de la intervención, circunscribiéndolo
a la conciencia de las clases subalternas. De tal manera que también se
ofrece un cambio de perspectiva en el vínculo que caracteriza la relación
del profesional con la población: de técnico paternalista y “tratante”, pasa
a ser un “agente propulsor”; sin embargo, el vínculo no se transforma, se
sigue planteando una relación de dominio, aunque encubierta por la
intención de lograr una intervención participativa de la población.
77
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
El modelo de intervención de la realidad propone “integrar”,
armónicamente, el carácter práctico y teórico de la profesión,
estableciendo relación dialéctica entre ambos, que permita conocer la
realidad donde pretende intervenir y, de esta forma, arribe a la
“concreción de los modelos transformadores, productos del resultado
predictivo del conocimiento teórico”.
El procedimiento metodológico es la dimensión de la estrategia que
indica operativamente como se produce el tránsito mencionado. El
procedimiento planteado en el “modelo de intervención en la realidad”
constituye un proceso compuesto por seis fases de intervención a las que
corresponden tres niveles de conocimiento:
• Sensitiva: Captación de la realidad en su totalidad.
• De información: Lograr un conocimiento descriptivo de la comunidad
(Estadísticas diversas).
• Investigación participante: Búsqueda de la estructura esencial de la
realidad, tanto cualitativa, como cuantitativa. Análisis conceptual.
Descubrir las conexiones y contradicciones de lo esencial. Pasar de
lo interno a lo externo, de lo singular y particular a lo general y
abstracto. Ambos desarrollan esta fase conjuntamente. La
participación de la masa es fundamental.
• Determinación: Retornar al punto de partida, pero no al todo caótico
de la inmediatez, sino al concreto del pensamiento, al concepto
ricamente estructurado y comprendido. Reproducir el objeto de
estudio en toda su integralidad dialéctica, disolver el mundo
fetichizado que encumbre y desvirtúa la realidad, obstaculizando la
acción transformadora.
• Elaboración de modelos: Selección de soluciones de carácter inmediato
y mediato, a través de un sistema lógico de mecanismos de acción,
dilucidar cómo proceder a la transformación de la realidad, de
78
Los modelos, una contribución científica…
acuerdo con el conocimiento que tenemos. Proyectar
científicamente la estructura para alcanzar su modificación.
• Ejecución y control: Operacionalización de los modelos. Solución de
los problemas en una acción de “abajo hacia arriba”. Hallar en cada
momento la estrategia y la táctica para orientar, organizar y
movilizar a la comunidad. Orientar en la dirección correcta.
Organizar para que en las masas se den los organismos específicos
para lograr el cambio en condiciones favorables.
Como una parte significativa de la disciplina de trabajo social, es
importante acotar que la disciplina, se ha desarrollado más en el plano de
la práctica que en el plano de lo teórico; más que un defecto de la
profesión, es una oportunidad, debido a que la disciplina ha generado en
torno a su intervención con los diversos sectores sociales, toda una gama
de experiencias que pueden ser sistematizadas para contribuir al
enriquecimiento de la teoría y los procesos mismos de intervención.
Siendo éste último, una veta de actuación para dicho profesional.
Campos emergentes de trabajo social y modelos de intervención
¿Por qué genera conocimiento interdisciplinario en trabajo social? Porque
la variabilidad de muchos fenómenos supera las expectativas de las leyes
universales esto equivale a aseverar que los conocimientos son
renovables. Todo avance en el conocimiento trae inherente nuevos
niveles de ignorancia y error. Si bien se desarrolla la física cuántica y la
nuclear, para lograr metas deseables y lograr la calidad de vida buscada,
también trae aparejado un mal uso potencial de la misma.
Los perjuicios generados a lo largo del desarrollo del conocimiento
son el principal obstáculo para la integración de las ciencias. Otros
impedimentos para la integración interdisciplinar, son el error, el
79
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
pensamiento ciego, y los problemas referentes a la interacción de la
complejidad de los pensamientos.
La interdisciplina, esta es el abordaje de un fenómeno de estudio que
involucra a una o más disciplinas, las cuales trabajan conjuntamente
integrando sus resultados. Se parte de que se proviene de distintos
miradores, desde donde se establecerá un dialogo y se trabajará
conjuntamente en pos de una meta común. En contraste, la
multidisciplina es el abordaje desde diferentes ámbitos, pero en forma
paralela. Y esa manera de trabajar en forma paralela eventualmente puede,
o no, confluir en la solución de los problemas.
La transdisciplina, significa que un hallazgo en una disciplina
responde a interrogantes dados por otras disciplinas. Tenemos el ejemplo
de los hallazgos de la física trasladados a las cuestiones de la biología, por
ejemplo, en la integración de la hélice de la vida, en donde Watson y
Crick, un físico y un biólogo, interaccionan sus esfuerzos y arriban al
modelo de la hélice mencionada. Disciplinas como estudios
internacionales, antropología, ciencia política, conviven aprendiendo de
sus diferencias y reconociendo la riqueza de cada una de ellas.
Los temas en torno a la disciplina y la interdisciplina tienen que
fomentarse en espacios de discusión teórica donde, a su vez, se trate
acerca de las formas institucionales y estratégicas desde las cuales la
Universidad pueda llegar a propiciar lo interdisciplinar. Es decir, es útil la
discusión, pero al mismo tiempo es necesario pensar cómo la Universidad
dispone estructuras, condiciones y espacios para posibilitar el trabajo en
conjunto. Otro ámbito donde se impone la necesidad de lo
interdisciplinario es en la investigación y en la formación, es decir, en el
modo en que podemos articular investigación y docencia.
Según Morin (2005), toda mirada implica una selección y un dejar de
lado otras posibilidades. La selección forma parte de la oferta
institucional de nuestros programas, de las ventajas comparativas, del
nicho que podemos ofrecer ante otras propuestas. Rastrear el nicho, o la
identidad en nuestros programas señala a un proceso muy interesante
donde, por un lado, muestra la necesidad de mirarse con respecto a otros
80
Los modelos, una contribución científica…
programas, ¿qué podemos hacer en forma distinta con relación y, por
otro lado, se manifiesta que partimos de lo que somos. Pues los
programas expresan lo que somos, la historia de los profesores, las
posibilidades y límites. Dentro de nuestras líneas hay algunas que ya
forman un referente de la Universidad, y hay algunas nuevas que han
venido a refrescar lo que hacemos y a construir nuevas formas de
entender la Sociología., la Antropología y hasta la Economía, que son los
grandes puntales de nuestra acción.
Bajo esta perspectiva, Morin (2005) plantea que el desarrollo de las
aptitudes generales del pensamiento permite un desarrollo mejor de las
competencias particulares o especializadas. Asimismo, platea que el
desarrollo de las actitudes generales del pensamiento permite un
desarrollo mejor de las competencias particulares o especializadas, ya que
cuando más poderosa es la inteligencia general, mayor es la facultad para
analizar problemas especiales. Así también, señala las grandes
concentraciones de campos que sufren enormes atrasos en los casos en
los que todavía reina la reducción y la compartimentación. Algunas
disciplinas, permite articular entre sí disciplinas que hasta ahora estaban
desunidas. Hace hincapié en los prodigiosos progresos de la biología
molecular y de la genética, ya que estos permiten concebir el vínculo entre
física, química y biología.
La aptitud para plantear problema, la posibilidad de vincular
conocimientos profesional y social, sino también en la manera de ver e
interpretar el mundo o sea su realidad social, debido a que surgen nuevos
paradigmas en las teorías sociológicas y filosóficas. En esta disyuntiva
mundial y conceptual, los profesionales de las diferentes áreas y campos
del conocimiento, tienen la oportunidad y la responsabilidad de realizar
un pleno despliegue de sus capacidades y potencialidades, realizando
acciones con calidad y eficacia que lo lleven a alcanzar la imagen objetivo
que este se proponga ya que ello propiciará un mejor enfoque teórico
metodológico que guiará su quehacer práctico. Ante dicha situación, la
disciplina de trabajo social, debe asumir un compromiso de cambio, ya
que tiene la oportunidad de incursionar y compartir nuevos espacios de
81
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
intervención profesional, formas de pensamiento y relaciones sociales
emergentes, a través de un proceso de pos reconceptualización de sus
funciones y objetivos.
El objetivo de este documento es hacer un análisis razonado y sobre
todo con cierto ánimo de reflexión sobre los campos emergentes en los
que actualmente incursionan los trabajadores sociales en México y las
dificultades que estos enfrentan debido a su formación teórico
metodológica, como los problemas que se asumen al compartir objetivos
y funciones similares con otras disciplinas sociales que están a la
vanguardia de los cambios mundiales.
Si partimos de la propuesta metodológica que plantea Mendoza
(2002), en el entendido de que el objeto de intervención, es un sujeto
individual, grupal o colectivo que plantea una necesidad y se acerca al
aparato institucional para demandar su satisfacción, a través de la
solicitud de un servicio institucional. Entonces su espacio profesional,
estará ubicado en la tentativa decidida del sujeto por satisfacer sus
necesidades de reproducción humana. En esta perspectiva, las tareas
elementales del trabajador social, es el poder discernir con claridad y
objetividad las necesidades auténticas, dentro de la multitud de
situaciones problemáticas que enfrenta la población objeto de
intervención, ya que ello posibilitara mejores alternativas de solución para
su satisfacción. Así también, asumir cierto grado de conciencia sobre la
responsabilidad del quehacer profesional, ya que, con su intervención
teórica metodológica, puede conducir a situaciones y/o resultados no
esperados, y que pueden afectar en forma directa o indirecta al individuo,
la sociedad, al medio ambiente, como a las propias tecnologías utilizadas
por la población.
En ese sentido, el profesional en trabajo social, estará en constante
reto y expuesto a la crítica, debido a los procesos de cambio de la realidad
social: sociedad, el individuo, la naturaleza y las tecnologías utilizadas. Por
lo cual, tendrá que hacer una nueva lectura acerca de la importancia o no
del trabajo social en la coyuntura internacional de hoy, pues existe la
posibilidad de pensar, decir y hacer, sin olvidar que la imaginación y la
82
Los modelos, una contribución científica…
creatividad son armas de lo posible para realizar el presente y el mañana.
A su vez, este nuevo contexto de enfrentar “la problemática social” exige
de una acción integradora, de ahí que el incursionar en trabajos, equipos
multidisciplinarios es otro espacio y reto que debe abordar.
Por otro lado, la coyuntura actual ofrece al trabajador social nuevos
desafíos, el cual está obligado enfrentar con propuestas y proyectos
alternativos de acción social. Sin embargo, a fin que este profesional,
tenga respuestas acordes a las necesidades y/o problemática social debe
en primera instancia definir su intervención profesional “consciente”.
Pues con los procesos de democratización, modernización y
descentralización, los trabajadores sociales tienen el deber de impulsar
acciones que busquen en la población el conocimiento de los derechos y
obligaciones del ciudadano, generando así procesos de resocialización,
encaminados a una cultura política de la sociedad civil.
Esto a su vez significa el respaldo que debe impulsar a este
profesional para incursionar en la formulación y diseño de políticas
sociales y no sólo, como ejecutor de estas. Por tanto, la intervención
profesional se debe orientar al fortalecimiento de las organizaciones
sociales a fin de aportar a la construcción de una sociedad
verdaderamente democrática.
El profesional en trabajo social tiene una importante tarea para
ayudar a la potencialización de la sociedad civil, el Estado y su Sistema
Político, ya que es el profesional, que se encuentra dentro de las
instituciones públicas, privadas y sociales, siendo el profesional más
cercano a la población, lo que le permite trabajar con información de
primera mano, conduciéndolo a un trabajo fuerte con los individuos, las
organizaciones y la comunidad. Así también es importante, determinar a
los nuevos actores sociales, con los cuales puede trabajar, reflexionando
sobre el compromiso que asuma con ellos, es decir, considerar con qué
tipo de sujetos se está trabajando y comprender su realidad y su práctica
social, ya que cualquier respuesta a la persona humana puede tener un
impacto diferente, pues en la medida en que se resuelven los problemas,
se crean otros. En este sentido, reconocer que hay la necesidad de
83
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
colocarse a la par de los actores sociales, ya que a partir de ellos se pueden
diseñar y elaborar diagnósticos, estudios, programas y proyectos, más
objetivos, los cuales responderán más a las necesidades auténticas que
estos tienen, pues dichas necesidades son producto de sus condiciones
específicas de vida.
Sintetizando trabajo social tiene una enorme responsabilidad para
crear, formular establecer e impulsar acciones sociales, definiendo sus
funciones y tareas, en relación a la “gestión del desarrollo”, ya que no existen
recetas para ello, pero si tiene mucho que aportar, a través de la
potencialización de sus capacidades y con una conciencia política que le
permita conocer y analizar sus ventajas y limitaciones en forma objetiva,
contribuyendo a un desarrollo más equitativo para los habitantes de las
diversas comunidades con las que se interactúa.
Asimismo, si partimos de que cada contexto determina las
necesidades que dan origen al trabajo social, cada país tiene su propia
historia sobre el cómo ha construido esta profesión y su desarrollo a lo
largo del tiempo, puesto que éste lo orienta, aunque no lo determina.
Algunos países como Bolivia, Japón, Brasil y Chile, crean la profesión a
partir de haber enfrentado una guerra, otros por alguna necesidad
prioritaria que marcó el requerimiento de la profesión. De manera que el
trabajo social siempre esta vinculado al contexto, Así podemos afirmar
que no existe un trabajo social absoluto, sino que existen muchos trabajos
sociales, aún dentro de un mismo país.
Cierto es que existe un antes y un despuès con la reconceptualización
en el trabajo social intentando implantar rupturas sobre los enfoques
tradicionales que situan al trabajo social como una acción filantrópica y
con estrecha relación a la Iglesia apareciendo como una forma de ayudar
a cambio de beneficios divinos. No obstante, es innegable que siempre
han existido intereses de por medio para realizar el bienestar social, sean
estos de la Iglesia, de las clases altas, del Estado, etc…, anticipadamente
se vislumbran relaciones de poder en una jerarquía horizontal o vertical.
Bajo esta perpestiva, en un principio, al trabajador social no se le permite
cuestionar el orden social y la estructura económica en la cual se ubica.
84
Los modelos, una contribución científica…
Sin embargo, cada país ha concebido la manera de profesionalizar al
trabajo social creando escuelas, facultades en instituciones de educación
superior para formar profesionistas y logar su inserción en la fuerza de
trabajo participando en un proyecto de nación.
Actualmente los enfoques del trabajo social son abordados por una
postura crítica que analiza su origen y función en la sociedad; y al igual
que otras profesiones, el quehacer de los trabajadores sociales es
cuestionado y debatido al no ser considerado un trabajo científico que
contribuya al desarrllo de la ciencia, con teorías y métodos propios. No
obstante, estos enfoques plantean cuatro categorías que se contraponen
a dichos cuestionamientos:
• El reconocimeinto del trabajo social como disiciplina de las ciencias
sociales y su competencia con otras disciplinas, para el uso de la
teoría y la capacidad de construciión de la misma.
• La evaluación de la curricula que forma al trabajador social a tavés
de licenciaturas y posgrados, es decir, todo lo relacionado con el
ámbito académico.
• El aspecto del reconocimiento social de la profesión y la definicón
clara de sus funciones.
• El desarrollo de los elementos metodológicos que ha aportado y/o
compartido con otras disciplinas.
Ante estas categorías, México se encuetra con cierto avance, respecto al
ambito académico, con reconocimiento social de la profesión, aunque no
como lo amerita, repescto a los elementos metodológicos se ubica en la
aplicación y reproducción de los instrumentos con pocas posibilidades de
creación hacia nuevas propuestas. Sus debilidades se encuentran en el
ambito disciplinar, especificamente sobre la poca y baja calidad de
construcción de la teoría, es decir, de la sistematizasión de la práctica.
Los enfoques contemporáneos de trabajo social permiten diversas
visiones sobre el contexto social, político, económico, es un reflejo del
contexto, en el que se vive, pueden ser en el nivel micro, con el análsis e
85
Martín Castro Guzmán / Julia del Carmen Chávez Carapia
intervención indivual, grupal, hasta el nivel macro que analiza la estructra
y tiene lugar de intervención en las comunidaes y grandes grupos.
Las categorías sobre lo disicplinar, académico, profesional y
metodológico, se encuentran aún en construcción de desarrollo, unas
quiza mas que otras, lo ideal sería que las cuatro se desarrollarán de igual
manera, con lo que la profesiónn del trabajo social gozaría de un
reconocimiento integral que culminará en una intervención en la realidad
para cumplir el objetivo del bienestar social. Actualmente el trabajo social
tiene muchos retos, sin embargo quien lo representa es el profesionista,
de él y de los integrantes del gremio depende que su función en la
sociedad sea la adecuada, con pleno rocomiento sobre las relaciones de
poder en la estructura y una visión abierta y crítica para ser capaz de
intervenir en la realidad desde donde se ubique por convicción.
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Eje temático
Modelos de Intervención en Trabajo Social
Modelo de empoderamiento para las mujeres. Un análisis de
las jefaturas femeninas en el contexto de la migración
internacional
Martín Castro Guzmán3
Julia del Carmen Chávez
Carapia4Claudia Yudith Reyna
Tejada5
“La imaginación es más importante que el conocimiento” y “Todo debe simplificarse lo máximo posible,
pero no más”.
Albert Einstein
Introducción
La migración internacional como un efecto creciente de la reducción de
oportunidades en el empleo, en el ingreso y en la calidad de vida, como
efectos de la globalización, inciden de una manera determinante en las
formas de vida de la familia, lo cual conlleva a que las mujeres jefas de familia
enfrenten situaciones genéricas no tradicionales, como la toma decisiones
y la organización de sus actividades en el ámbito de lo público, sin tener
la experiencia ni los recursos adecuados. Estas situaciones llevan a las
mujeres a una emancipación obligada, que modifica los patrones
3 Profesor Investigador de Tiempo Completo en la Universidad Autónoma de
Yucatán y Profesor de Asignatura en la Universidad Nacional Autónoma de México.
4 Profesora de Carrera de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la Universidad
Nacional Autónoma de México.
5 Profesora de Tiempo Completo de la Facultad de Trabajo Social de la
Universidad Autónoma de Coahuila, Campus Saltillo.
95
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
tradicionales relacionados con el género y con su contexto urbano, rural
o indígena, lo cual incide en su vida cotidiana de manera brusca y en
ocasiones agresiva. Para enfrentar esta crisis hay mujeres que modifican
su identidad de género, pero al llegar nuevamente el hombre retoman su
papel tradicional, otras mujeres mantienen esos cambios lo cual produce
dinámicas familiares diferentes y crisis. En este sentido la participación y
la organización social, como dimensiones del ámbito público, inciden de
manera importante en esos cambios de identidad de género, brindándoles
la oportunidad de visualizar sus problemas de género y sus actitudes ante
la familia, comunidad y sociedad.
En esta dinámica de la problematización de la identidad de género y
de la emancipación obligada (Empoderamiento) de las mujeres jefas de
familia ante el proceso de la migración internacional de la figura
masculina; las mujeres han ocupado un lugar de subordinación que se ha
visibilizado a partir de las diversas luchas que han tenido que sostener las
propias mujeres desde los movimientos feministas, en la academia e
incluso, desde la propia cotidianeidad de las mujeres.
El hombre se le vincula con la esfera de lo público donde los patrones
culturales están relacionados con el poder y la dominación y a la mujer se le
ubica en el mundo privado con patrones culturales relacionados con la
obediencia, el servicio y la sumisión, sus funciones son la reproducción, el man
tenimiento y el bienestar familiar. Evidenciar esta existencia de esferas
significó visibilizar que las mujeres se encontraban dentro de un sistema
donde eran sometidas y dominadas por los hombres.
Desde que se nace, se inculcan a las personas valores, comportamientos y
normas que conforman su identidad de género, la cual se define como el
sentido del yo en relación con el sentido de ser hombre o mujer, lo cual
es, al mismo tiempo: privado y público, que se expresa a través de los
significados sociales y de las relaciones de poder.
La identidad femenina y masculina, determinan lo que se espera de cada
persona y la manera en que perciben y viven la vida. El hombre ve
diferentes condiciones de vida en comparación con la mujer; cada uno le
da un significado diferente a la realidad, a los problemas, a la familia, a la
existencia personal.
La identidad de las mujeres se construye a partir de la combinación
de las áreas que determinan la manera en que se vive, se percibe, se introyecta el
94
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
ser mujer. Así la identidad femenina se basa en la definición social de su ser y de su
cuerpo: un ser-de-otros y un ser-para-otros (Cervantes, 1993). En resumen,
identificarse como mujer significa hacer alusión a la esfera privada donde se
aprender a ser madre, hermana, esposa, a cuidar a los demás y ser para
otros sin importar las individuales de cada persona. La identidad de género
determina las características tanto de hombres como de mujeres dentro del
marco de la dominación masculina, dentro de relaciones de desigualdad social.
En esta perspectiva de análisis, la identidad femenina puede sufrir
algunas modificaciones en ciertos fenómenos sociales, uno de ellos es el
proceso de migración. En el contexto mexicano, los hombres son los que
emigran en mayor número y las mujeres con sus familias se quedan a enfrentar
las condiciones de pobreza existentes en las zonas expulsoras. Dentro de este
contexto, de la migración internacional masculina, las mujeres (que
tradicionalmente ocupan el espacio privado) tienen que salir al mundo
público como una estrategia para poder enfrentar y solventar las
necesidades de su familia, lo cual logran involucrándose en procesos
organizativos y participativos en la comunidad de pertenencia. El salir al
mundo público conlleva ya una modificación de la identidad femenina
tradicional, al participar en la comunidad se van transformando, de
manera consciente o inconsciente, las prácticas de las mujeres y con ello
su condición tradicional de género.
Algunas investigaciones señalan que el hecho de que las mujeres
salgan al espacio público, a causa de la migración internacional
masculina, ha ocasionado ciertos cambios en los patrones familiares; por
ejemplo, el incremento de la marginación, la doble o triple jornada de
trabajo en su calidad de jefas de familia, el empoderamiento y las nuevas
estrategias de supervivencia (Timur, 2000).
Para Bertaux (1989), la actuación de las mujeres ante un contexto de
migración aparece como actores sociales con capacidad de influencia e
incidencia en los integrantes de la familia, lo que a largo plazo acaba por
tener un peso en el espacio colectivo. Asimismo, las mujeres tienen
ciertas posibilidades de modificar su identidad tradicional de género. Cuando
las mujeres se involucran en organizaciones y participan en sus comunidades, se
podría decir, que inician un proceso de cambios en su condición
tradicional de género.
95
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
Migración internacional, identidad de género, participación y
organización social; un panorama para contextualizar el Modelo
de Intervención
La migración internacional no es un proceso nuevo, ha estado presente
en diversos momentos de la historia de México. Actualmente presenta
características que la hace especial; y es que la migración internacional en los
últimos decenios no solo se presenta como un movimiento de población,
sino también como un movimiento de fuerza de trabajo, es decir, la
migración se caracteriza como un movimiento de individuos
económicamente productivos que no cuentan con un empleo en el país
de origen que les permita satisfacer sus necesidades básicas y mantener
su calidad de vida.
En este sentido, como lo señala (Castles, 2000), la migración es el
hecho de atravesar la línea divisoria de una unidad política, durante un
periodo mínimo de tiempo; comprende fundamentalmente dos tipos: la
interna, que hace referencia al desplazamiento desde una zona a otra
dentro de un mismo país, y la externa (internacional), donde se cruza la
frontera que separa a un país de otro.
Para el caso de la migración internacional, es importante considerar
cuatro vertientes analíticas: las relaciones entre los Estados (receptores y
emisores), los procesos de trasnacionalismo inmigrante, el control
fronterizo de inmigración y las consecuencias inesperadas; además los
efectos de interacción en la incorporación de la población migrante. (Por
tes, 2006).
Asimismo; es importante observar el aumento de la complejidad en
los procesos migratorios y los problemas que se generan; por un lado,
admitir o no a los nuevos migrantes y en qué condiciones y por otro como
hacer frente a las necesidades y derechos de los migrantes, quienes en
general se convierten en miembros permanentes en las sociedades
receptoras. (Timur, 2000).
La migración internacional es parte integrante de la mundialización que
puede ser definida como una ampliación, profundización y aceleración
de la interconexión mundial en todos los aspectos de la vida social
contemporánea. Tras la segunda guerra mundial, el volumen y el alcance
96
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
de la migración internacional aumentó. La migración afectaba cada vez a
más países y los países de inmigración recibían a personas procedentes
de un amplio espectro económico, social y cultural. (Castles, 2000).
De acuerdo a las estadísticas del Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía (2006); en América Latina y el Caribe, la gran mayoría de
los países de esta región se han convertido en países emisores de
migrantes, el número de migrantes internacionales de esta región asciende
a cerca de 25 millones, de los cuales alrededor de 18 millones residen en
Estados Unidos.
Es un hecho que la globalización, la integración económica y la
creciente interdependencia entre las naciones están contribuyendo a
intensificar los movimientos migratorios. Asimismo, los modelos de
desarrollo económico adoptados por los países latinoamericanos y
caribeños no han tenido los resultados esperados en cuanto a la
generación de crecimiento económico y empleo, lo cual, aunado a las
grandes asimetrías económicas regionales y a la presión demográfica
heredada de los períodos de elevado crecimiento poblacional, ha
intensificado las presiones generadoras de emigración.
En consecuencia, la migración internacional hacia otras regiones se ha
consolidado como un fenómeno persistente y creciente en la región,
aumentando notablemente desde 1990. En congruencia con este
dinamismo, América Latina y el Caribe aportan el mayor número de
inmigrantes establecidos en España y en Estados Unidos. En este último
país conforman más de la mitad de la población nacida en el extranjero y
presentan una marcada heterogeneidad social y económica, una amplia
diversidad en cuanto a su origen nacional y étnico, su estatus migratorio,
su distribución territorial y sus niveles de organización.
Una manera de tener control sobre el proceso de migración, ha sido
el de definir categorías de agrupación de los migrantes, aunque éstas sólo
representan aproximaciones o fotografías de la situación analizada,
porque los procesos de migración y los contextos en que se encuentran
los sujetos son dinámicos. Entre las principales categorías de migrantes
se encuentran (Castles, 2000): Trabajadores temporales, Profesionistas
altamente cualificados, Indocumentados (ilegales), Refugiados,
Solicitantes de asilo, Migración forzada, Migrantes por reunificación
familiar y Migración de retorno.
97
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
Las cifras sobre el fenómeno migratorio en el ámbito internacional,
proporcionadas por la División de Población del Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales de la onu indican que
(www.unmigration.org, 2006):
• A nivel mundial, los migrantes internacionales alcanzaron los 191
millones en 2005.
• En 2005, Europa albergó al 34% de todos los migrantes; América
del Norte al 23 por ciento y Asia al 28. Sólo el 9 por ciento vivía en
África, el 3 por ciento en América Latina y el Caribe y el otro 3 por
ciento en Oceanía.
• Alrededor de 6 de cada 10 migrantes internacionales (lo que totaliza
112 millones de personas) reside en países designados como de
“ingresos altos”.
• Cerca de la mitad de los migrantes alrededor del mundo son
mujeres. • En 72 países el número de inmigrantes decreció entre
1990 y 2005. Diez y siete naciones dieron cuenta del 75 por ciento
del incremento en el volumen de migrantes de ese periodo. Los
Estados Unidos ganaron 15 millones de migrantes, mientras que
Alemania y España recibieron 4 millones cada uno.
• Para el 2000 los principales países receptores de migrantes fueron
Estados Unidos con 35 millones de migrantes, Rusia con 13
millones y Alemania con 7 millones.
• La división de Población del Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales de la onu, considera que los migrantes
internacionales a nivel mundial desde 1965 al 2000 han tenido un
incremento notable de 100 millones de personas, ya que para 1965
eran 75 millones y en el 2000 son 175 millones.
• Las regiones internacionales que tienen mayor número de
migrantes están en primer lugar el continente asiático con 49, 781
millones de personas en el 2000. En segundo lugar, está
Norteamérica con 27, 597 millones de personas en 1990 y 40,844
millones de personas en el 2000.
• Los países que envían mayor número de remesas por trabajo son
Estados Unidos con 28.4 miles de millones de dólares Arabia
98
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
Saudita con 15.1 y en tercer lugar Alemania con 8.2 miles de
millones de dólares en contraposición los países que reciben mayor
número de estas remesas son la India con 10 de millones de dólares,
en segundo lugar, esta México con 9.9 de millones de dólares y
Filipinas con 6.4 de millones de dólares.
En el caso de México la migración internacional más importante es la
dirigida a los Estados Unidos, y es debido al porcentaje de población
mexicana que se encuentra en ese país, ya que, según la información
proporcionada por el Banco de México, constituye cerca del 60% del total
de la población en los EU y, países de América Central como el Salvador,
Guatemala, Honduras y Nicaragua constituyen otro 13%. Este flujo de
migrantes mexicanos a los EU ha ido en constante crecimiento, como
reflejo de una situación internacional que agudiza las problemáticas
sociales.
El índice de intensidad del fenómeno migratorio deja ver que ya no
se origina exclusivamente en las regiones con tradición migratoria, sino
que se ha extendido, en mayor o menor medida a casi todo el territorio
nacional. El índice registra que hay municipios en el estrato de muy alta
intensidad migratoria en 16 estados de la república, 23 tienen al menos
un municipio en el estrato alto, y en 26 estados hay municipios con
intensidad migratoria media. (conapo, 2015).
La migración internacional en México se caracteriza por una mayor
participación de los hombres que se trasladan de sus estados de origen y
tienen como punto de destino principalmente los Estados Unidos. Este
proceso es un fenómeno que tiene repercusiones en dos niveles, los
ámbitos sociales, políticos, económicos y culturales y el ámbito micro
social relacionado con la familia, la identidad de género y las condiciones
de vida.
Los contextos nacionales de migración se ubican en situaciones
diversas como son las zonas de expulsión históricas, las de reciente
expulsión y las expulsoras después de haber sido receptoras. Estos
aspectos representan contextos de migración diferenciados no sólo en
términos de procesos sino también de contextos como los rurales,
urbanos e indígenas.
99
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
Paralelamente a este proceso migratorio, se presenta una crisis que
incide en la conformación de la identidad femenina y en la dinámica
familiar, ya que son las mujeres quienes se quedan a enfrentar las
condiciones de pobreza existentes en las comunidades expulsoras cuando
los hombres migran, es decir a ser Jefas de Familia. Estas mujeres, que
tradicionalmente ocupan el espacio privado, tienen que salir al mundo
público como una estrategia para enfrentar y solventar las necesidades de
su familia, involucrándose en los procesos productivos y de organización
comunitaria.
En consecuencia, se presentan cambios con la participación de las
mujeres en dichos procesos, al encontrar nuevas estrategias de
supervivencia que inciden en los patrones familiares y en la identidad de
género. Las repercusiones de la migración internacional masculina
inciden en la conformación de nuevas problemáticas particularmente,
relacionadas con la situación de las mujeres. Estos son procesos que aún
no ha sido suficientemente estudiados, ni analizados por lo cual, es
importante abrir este ámbito de estudios ante un problema viejo que
adquiere nuevas dimensiones a nivel internacional y que se manifiestan
como un problema en crecimiento.
La dinámica migratoria internacional incide de manera directa y forzosa
en la situación familiar y en el papel de las mujeres ante el entorno social,
lo cual origina situaciones de crisis y desintegración. En este proceso la
participación y la organización de las mujeres, permite una sensibilización
y visualización de la identidad de género a fin de asumirla o modificarla
de manera consciente, como una respuesta al fenómeno migratorio en las
zonas de origen.
Empoderamiento de las mujeres en el marco de la migración
internacional masculina
Como parte de los hallazgos encontrados durante la Investigación Básica,
sep- conacyt, denominada “El cambio de la identidad de género y la participación
de las mujeres ante los procesos de migración de migración internacional masculina; un
análisis en las zonas urbanas, rurales e indígenas”, durante el 2009, se encontró
100
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
que el Alto Índice de Empoderamiento de las Mujeres, es el resultado de varios
factores:
• El trabajo que las instituciones han realizado en el tema del género.
• Los avances científicos y tecnológicos que han contribuido a que la
mujer se incorpore al mercado del trabajo.
• La incorporación de la mujer a los programas de educación media
superior y superior (licenciatura).
• El resultado del trabajo que las mismas mujeres han adquirido al
incorporarse a los procesos de organización y participación social
en sus localidades.
• Asimismo, la incorporación de la mujer a un mercado laboral de
carácter informal, como formal.
Asimismo; se encontró en estas mis zonas, que el Medio y Bajo Índice de
Empoderamiento de las Mujeres, es consecuencia de varias causas:
• La inequidad de género presente en las familias y localidades, como
resultado de la cultura patriarcal que se práctica en la familia y las
comunidades.
• La limitada cobertura que tienen los programas sociales que aplican
las diversas instituciones públicas, privadas y sociales para atender
la problemática que viven las mujeres.
• La escasa participación de las mujeres en el sistema de educación
básica.
• La limitada participación de la mujer a los procesos productivos.
• La incipiente participación de las mujeres en los procesos de
organización comunitaria presentes en sus localidades.
Entendiendo para este estudio, el empoderamiento, como un proceso de
cambio, donde las mujeres van accediendo al poder y transformando de
esta manera las relaciones de desigualdad entre los géneros. Es decir;
como un proceso en el que las mujeres toman conciencia, individual y
colectiva de cómo las relaciones de poder influyen en su vida; adquieren
101
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
confianza en sí mismas y sacan fuerza para poner en tela de juicio las
desigualdades de género. (Chávez, Granados y Castro, 2009)
En este sentido, el empoderamiento, tal y como se ha definido, permite
propiciar el equilibrio en las relaciones sociales entre hombres y mujeres,
102
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
-
así como lograr conciencia de su identidad, en las nuevas formas de or
ganización que tomen en cuenta lo masculino y lo femenino, pero sobre
todo generar nuevos procedimientos que den la palabra a las mujeres y
que permitan su acceso a la toma de decisiones, de las que generalmente
están excluidas. (François Hainard y Christine Verschuur, 2006)
Cabe señalar que Empoderarse, es un término inglés “to empower”
(François Hainard y Christine Verschuur, 2006), que se emplea en textos
de sociología política, con el sentido de conceder poder a un colectivo
des favorecido socioeconómicamente para que, mediante su autogestión,
mejore sus condiciones de vida. En el caso de la mujer, se refiere a ganar
poder por sí misma, mediante acciones participativas en la vida
económica y política de la sociedad, ya sea de forma individual o
colectiva.
Modelo de empoderamiento de las mujeres Jefas de Familia en el
marco de la migración internacional
En los momentos actuales, donde prevalece la cultura del mercado, el
Estado Neoliberal y los grandes problemas económicos, políticos,
culturales, sociales y ambientales, es cada vez más necesario contar con
alternativas sólidas y sistematizadas que orienten el quehacer disciplinario e
institucional; y en este proceso, los Modelos de Intervención adquieren un
papel fundamental y son la respuesta a los grandes problemas sociales,
como es el cambio de la identidad de género de las mujeres jefas de familia ante
el problema de la migración internacional masculina.
Desde este enfoque metodológico el Modelo es una representación
abs tracta de distintos elementos que se interrelacionan en una situación
social; es decir, como un instrumento y recurso interpretativo del
pensamiento y las prácticas profesionales, que facilitan no sólo la
103
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
explicación integral de los procesos sociales, sino que resultan ser una
guía de intervención ante el problema social manifestado.
Por tanto, el Modelo permite dar un sentido integral a la intervención
y lleva implícita el uso de conceptos y categorías, cuyos supuestos pueden
convertirse en nuevos referentes teóricos, una vez que se lleva a cabo el
análisis crítico entre la teoría y los resultados de la acción.
El “Modelo de empoderamiento de las mujeres Jefas de Familia”, representa
una oportunidad de potencializar los procesos del ejercicio de la
ciudadanía y el liderazgo femenino, los cuales conducirán a una paulatina
cultura de participación que modifique los patrones culturales que han
determinado de qué manera las mujeres ejercen la ciudadanía y el
liderazgo en los diversos espacios comunitarios.
En este sentido, el empoderamiento se considera como la base desde la
cual se generarán visiones alternativas de la mujer; así como el proceso
mediante el cual estas visiones se convertirán en realidades a medida que
cambian las relaciones sociales, donde el poder juega un papel esencial.
El poder (Deere y León: 2002), citando a Jo Rowlands (1997:218-23),
señala que condiciona la experiencia de la mujer y las relaciones de poder
pueden significar dominación, pero también resistencia a fuentes
existentes de poder, o servir como un mecanismo para obtener el control
sobre éstas.
En distintas conferencias de la Organización de las Naciones Unidas,
se ha afirmado que el Empoderamiento de las Mujeres es una cuestión esencial
para el desarrollo sostenible y su objetivo consiste en reforzar el “poder”,
por lo que ha recomendado este organismo internacional que se
intervenga en los múltiples aspectos de la vida cotidiana de las mujeres
para fortalecer su poder, sobre todo en los aspectos: económico, técnico,
cultural, social o político.
En síntesis, el Empoderamiento de las Mujeres, es un proceso de cambio,
de toma de conciencia entre los géneros, donde las mujeres acceden al
poder, con la finalidad de mejorar las relaciones de desigualdad y
condiciones de vida de éstas y los integrantes de la familia.
104
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
-
Ante la problemática que viven las mujeres en las zonas urbanas,
rurales e indígenas de México a consecuencia de la migración
internacional masculina que dificulta el empoderamiento de estas; se
propone el si guiente Modelo de Intervención:
Esquema 1
Modelo para Empoderar a las Mujeres en el contexto de la
Migración Internacional Masculina
Fase I
Metodología de Teoría Metodología de
Investigación Social Intervención
Perspectiva de Empoderamiento Participación
Género de las Mujeres Social
Fase II Fase IV
Fase III
Estudio Explicativo: Identidad de Diagnóstico Programación Social: Empoderar a
Género de la mujer y Migración las Mujeres en zonas urbanas,
Internacional Social
rurales e indígenas
Urbana Rural Indígena Proyecto Proyecto Proyecto
Participación Capacitación Productivo
Fase VI Fase V
Ejecución de Proyectos: Promisión
Supervisión de las y gestión de recursos para la
actividades ejecución y operación
Fase VII Fase VIII
Evaluación del proceso Retroalimentación y
metodológico Construcción Propuestas
Fuente: Elaboración propia, 2018.
El Modelo de Intervención para Empoderar a las Mujeres en las zonas urbanas,
rurales e indígenas de México, contempla el desarrollo integral de nueve
fases, cada una de ellas, con sus respectivos momentos. Desde la
conformación de teorías para el conocimiento del problema, como de su
105
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
intervención; hasta las fases de diseño, ejecución y operación de
proyectos, como las fases de supervisión y evaluación de las propuestas;
todas ellas fundamentales no solamente para empoderar a las mujeres,
sino también para reflexionar sobre las acciones, alances y obstáculos que
se tuvieron durante la aplicación de la propuesta metodológica, como la
construcción de un nuevo Modelo de Intervención, más enriquecido que
el anterior, ello a través de fase de Retroalimentación y Construcción de
nuevas propuestas.
En la Fase I; corresponde al fundamento teórico que tiene el modelo; se
apoya exclusivamente en dos teorías sociales, la primera hace referencia
a la Perspectiva de Género sobre todo para explicar y comprender el
problema de la identidad de género y el empoderamiento de las mujeres
ante el proceso de migración internacional masculina y la segunda teoría
social, que consiste en el Empoderamiento de la Mujeres, se enfoca para
fundamentar los contenidos de las acciones educativas en el proceso
metodológico de intervención a través de los proyectos sociales.
Esquema 2.
Teoría Social
Fase I
Metodología de Teoría Metodología de
Investigación Social Intervención
Perspectiva de Empoderamiento
Género de las Mujeres
Fuente: Elaboración propia, 2016.
Las teorías sociales propuestas se complementan en ambos procesos
metodológicos; tanto para el conocimiento del problema objeto de
106
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
-
investigación, como para la intervención en el mismo problema a través
de programas y proyectos sociales sistematizados; como en todas las fases
y momentos del Modelo. Cabe señalar que en esta primera fase; se en
riquece la teoría social, con otras teorías sociales complementarias, de
acuerdo a las propias necesidades de los especialistas que estén
ejecutando el Modelo; como, por ejemplo, las teorías de la participación
social, la ciudadanía, los derechos humanos y las teorías del desarrollo y
bienestar social.
Perspectiva e identidad de Género
El género es una categoría de análisis que permite analizar el papel que se
asigna a las personas en la sociedad, respecto a si es mujer u hombre. A
través del género se deja al descubierto la manera en que las instituciones
sociales reproducen lo femenino y lo masculino. (Chávez, Granados y
Castro, 2009).
Son varios los autores que han trabajado y desarrollo la categoría del
Género; dentro de estos, Lamas (1996) considera los trabajos realizados
por Joan Scott en 1986, bajo la acepción socio científica; esta autora a
brindado un panorama muy amplio respecto a las diversas concepciones
que se tenían respecto al Género en los años 80s., el cual era utilizado
como un sinónimo de mujeres, además de argumentar que la información
sobre mujeres es necesariamente información sobre los hombres, así
también para designar las relaciones sociales entre los sexos, fue una
categoría social impuesta a un cuerpo sexuado, sobre todo para designar
la práctica sexual de los roles sociales asignados a hombres y mujeres.
(Chávez, Granados y Castro, 2009).
De esta manera, si hacemos un análisis a profundidad podremos
observar la influencia de distintos factores tales como el pensamiento, el
107
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
momento histórico, la necesidad de cambio, los movimientos sociales,
etc., en esta construcción teórica con respecto al género.
Por otra parte, Joan Scott (1986), señala que el género es un elemento
constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias que
distinguen a los sexos. Por su parte Benería (1987) lo define como: “…
como el conjunto de creencias, rasgos personales, actitudes, sentimientos,
valores, conductas y actividades que diferencian a hombres y mujeres a
través de un proceso de construcción social que tiene varias
características. En primer lugar, es un proceso histórico que se desarrolla
a diferentes niveles tales como el estado, el mercado de trabajo, las
escuelas, los medios de comunicación, la ley, la familia y a través de las
relaciones interpersonales. En segundo lugar, este proceso supone la
jerarquización de estos rasgos y actividades, de tal modo que a los que se
definen como masculinos se les atribuye mayor valor.” (Martín Casares,
2006).
El patriarcado es una de las bases, en la cual se muestran claramente
los roles que deben adoptar los hombres y las mujeres, y gracias a esto,
es como se nos ha enseñado a crear nuestra propia identidad, todo esto
queda muy claro en la siguiente aportación teórica. “La sensación del
dominio masculino puede observarse con mayor claridad durante una
discusión, porque es en momentos de conflicto cuando el
reconocimiento emocional de la autoridad masculina se hace más
consiente en el hombre y en la mujer. La mayoría de las veces, cuando el
hombre y la mujer desempeñan roles diferentes, que ellos y su sociedad
definen como roles masculinos y femeninos respectivamente, no hay
conflicto, y la sensación de autoridad no entra en juego. No es más que
en situaciones conflictivas cuando esta sensación se hace evidente para el
varón, que se vale de ella, y para la mujer, que ha de vencerla.
Dicho en otras palabras, la fuerza y la agresividad del varón, y la
dulzura y la abnegación de la mujer, tratadas en nuestras novelas y
películas, reflejan, no solamente el punto de vista de nuestra sociedad, sino
el de todas las sociedades que jamás han existido.
108
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
-
Para el propósito de este Modelo, la actitud subjetiva acerca del
dominio masculino no tiene importancia. Lo que tiene importancia
teórica es por qué ocurre así, por qué no lo invierte ninguna sociedad o por
qué no hay ninguna sociedad en la que no deje de manifestarse el dominio
sexual en absoluto, si es que el dominio masculino no constituye una
adaptación a algún elemento suprasocial o inherente a la misma natura
leza de la sociedad”. (Goldberg, 1976).
De esta manera, a partir del nacimiento de las personas, se va
introyectando un sin fin de elementos que conforman la identidad, la cual
se dirige a lo largo de la vida de los sujetos, en cuanto a pensamientos,
razonamientos, sistemas de valores, costumbres, tradiciones, etc., y esto
permeara por sobre todo el hecho de nacer mujer u hombre.
Es importante entender que es la Identidad, antes de aterrizar la idea
en lo que es Identidad de Género, para esto es primordial, conocer el proceso
que hay que recorrer, sobre la identidad; así como los posibles tipos de
identidad que mencionan algunos autores.
“La identidad de género es aprendida por los individuos, pero a la vez
es asignada, lo que implica un poder. En los elementos asignados en la
identidad de género el cuerpo es central. La identidad asignada, o sea la
identidad social, se construye a través del imaginario social, con base en
los símbolos genéricos de la diferencia biológica. El género femenino se
asocia con el cuerpo que puede embarazarse, parir y amamantar: es un
cuerpo de madre” (Hiroko Asakura, 2004)
Si bien es cierto, Casares (2006) citando a Maqueira, señala que la
identidad de género es “El complejo proceso elaborado a partir de las
definiciones sociales recibidas y las autodefiniciones de los sujetos.
Entran en juego sentimientos, actitudes, modelos de identificación o de
rechazo que se incorporan a través de todo el ciclo vital y que supone un
proceso de afirmación frente a o de distinción en relación a los demás”
(Maqueira, 2001). En consecuencia, la identidad genérica o “generizada”
no es estable y está relacionada con las prácticas sexuales de las personas
y con la evolución en la forma de percibirse a sí mismas. De este modo,
109
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
la identidad de género tiene que ver con la imagen que las personas, de
manera más o menos consciente, proyectan en al ámbito social en
relación con la ideología de género dominante; así como la adecuación,
transgresión o interiorización de los valores hegemónicos en cada
momento de sus vidas.”
Teoría del Empoderamiento
El término “empoderamiento” se ha utilizado de muchas maneras, y no
siempre con un sentido emancipatorio, en sus diferentes usos se halla
implícita la noción de personas que adquieren control sobre sus propias
vidas y definen sus propias agendas; por lo general se asocia con los
intereses de quienes no poseen poder y se presume como una expresión
de cambio. En el proceso de empoderamiento, se busca “lograr la
igualdad entre hombres y mujeres” lo que exige una transformación en el
acceso de la mujer tanto a la propiedad como al poder. (Deere y León,
2002).
El empoderamiento de la mujer cuestiona las relaciones familiares
patriarcales, pues puede conducir al desempoderamiento de los hombres
y sin duda a la pérdida de la posición privilegiada que éstos han tenido en
el patriarcado. Porque el empoderamiento ocurre cuando se da un
cambio en la dominación tradicional de las mujeres por los hombres, ya
sea con respecto al control de sus opciones de vida, sus bienes
económicos, sus opiniones o su sexualidad.
El empoderamiento de la mujer en la familia se manifiesta cuando la
toma de decisiones unilateral con respecto a asuntos que afectan a todos
los miembros de la familia ya no es la norma, en la que solamente se
escucha la voz masculina; la mujer se hace presente en la lucha por este
poder. Con esta responsabilidad que asume la mujer, se libera al hombre
y la mujer se empodera en los diversos campos de actuación, tanto en la
familia, como en otros espacios de la sociedad.
El empoderamiento no es un proceso lineal con un comienzo y un
fin definitivo que es igual para diferentes mujeres o grupos de mujeres.
El empoderamiento es diferente para cada individuo o grupo según sus
110
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
-
vidas, su contexto y su historia, y de acuerdo con la subordinación en los
niveles personal, familiar y comunal, y otros niveles altos de organización
en la sociedad. (Deere y León, 2002).
El análisis del empoderamiento en cada uno los ámbitos de actuación
de los grupos sociales desfavorecidos (doméstico, productivo,
comunitario),
111
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
es importante no solamente para comprender las transformaciones que
se dan en lo particular a partir de lo global; sino como estas dimensiones,
en el plano de lo individual, familiar y colectivo incide también a nivel
global. (Zapata Martelo, 2005).
Con base en este enfoque, (Zapata Martelo, 2005) describe que el
análisis del empoderamiento, se da desde diversos ámbitos de actuación:
• Empoderamiento personal. Entendido como cambios positivos a nivel
espiritual o psíquico de las personas, que se pueden manifestar en:
adquisición de nuevas habilidades y aprendizajes, mayor
participación, incursión e influencia en nuevos espacios, aprender
analizar, expresarse, obtener y controlar recursos e incremento en
la autoestima y autovaloración, entre otros.
• Empoderamiento Familiar. El cambio personal se refleja la mayoría de
las veces en cambios en el ámbito familiar. Dichos cambios se
logran cuando se desarrollan habilidades para la negociación y
comunicación. Se pueden apreciar en los procesos de participación
activa en el grupo; mayor participación familiar en el trabajo
doméstico; exigencia de los derechos como mujeres; y mejor
distribución del tiempo, entre otros.
• Empoderamiento en el ámbito de los negocios. Algunos indicadores que
reflejan el empoderamiento en este nivel, son una mayor habilidad
para negociar con terceros, para tomar decisiones en los negocios,
para administrarlo, para vencer los obstáculos en su
funcionamiento, así como plantear nuevas perspectivas de
desarrollo micro empresarial.
• Empoderamiento en el ámbito colectivo. En este nivel, el
empoderamiento, se entiende como el proceso mediante el cual las
mujeres trabajan de forma integrada con el objetivo de lograr mayor
habilidad
112
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
y capacidad para enfrentar eventos externos, para incrementar su
autoconfianza y luchar por su derecho a la independencia y así
controlar mejor sus recursos, así como lograr el reconocimiento de
otras personas, para incrementar la seguridad y confianza de que
con la organización las cosas se pueden lograr, y mejorar las
relaciones con las mujeres.
• Empoderamiento en el ámbito comunitario. Cuando las mujeres
comprenden la potencialidad de las acciones colectivas, a través de
la organización social logran que las y los demás las escuchen y
tomen en cuenta su posición, facilitando la posibilidad de
posicionarse en una situación de liderazgo.
En los procesos de empoderamiento; el Estado y su sistema político
(instituciones públicas) deberán crear las condiciones y los espacios
(estructura comunitaria) para que las mujeres tengan una formación
apropiada y pueda ayudárseles a comprender mejor el contexto de su vida
y de su trabajo. (François Hainard y Christine Verschuur, 2006).
Por otro lado, desde la mirada de la sociedad civil, se considera
importante que, en los movimientos y organizaciones sociales, las
mujeres reivindiquen y promuevan los cambios referidos a su visión de
la sociedad y que crean la voluntad política para que quienes ejercen el
poder se comprometan seriamente con él. Bajo esta perspectiva, el
empoderamiento es necesario siempre que las desigualdades en el reparto
del saber, del poder y de los recursos impidan a las personas, a los grupos,
a las comunidades en el mejoramiento de su calidad de vida, de manera
autónoma, independiente y bien determinada.
En la Fase II, se aborda como estudio explicativo, el problema del cambio
de la identidad genérica de las mujeres ente los procesos de organización
y participación social en el ámbito de la migración internacional
masculina,
113
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
Esquema 3.
Estudio Explicativo
Perspectiva de
Género
Fase II
Fase III
Estudio Explicativo: Identidad
de Género de la mujer y Diagnóstico
Migración Internacional Social
Urbana Rural Indígena
Fuente: Elaboración propia, 2016.
un análisis en las zonas urbanas, rurales e indígenas; es especial los estados
de la Ciudad de México, Guanajuato e Hidalgo.
En esta fase, se encontraron varios hallazgos, uno de ellos hace
referencia al proceso de Empoderamiento de las Mujeres al participar en los
procesos de organización social, sobre todo cuando estas mujeres asumen
la responsabilidad que tenían los hombres en los procesos de desarrollo
comunitario antes de que estos se fueran como migrantes.
El Estudio Explicativo va más allá de la descripción de conceptos o
fenómenos o del establecimiento de relaciones entre conceptos; está
dirigido a responder las causas de los eventos físicos o sociales. Su interés
se centra en explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones
se da este, o por qué dos o más variables están relacionadas.
El Estudio Explicativo, no solamente permitió conocer a profundidad
la problemática que enfrentan las mujeres en sus lugares de origen, sobre
todo cuando estas mujeres se incorporaron a las dinámicas comunitarias
de su localidad, participando en las asambleas y reuniones de ejidatarios
114
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
o comités para atender los problemas de salud, educación o servicios
públicos.
Asimismo, el Estudio Explicativo proporcionó información para
elaborar el diagnóstico social; enfocando los principales problemas que
enfrentan las mujeres durante el proceso de migración masculina, sobre
todo, cuando estas mujeres asumen funciones y roles a las que no estaban
acostumbradas por su identidad de género, lo cual provoca una
emancipación forzada al asumir una nueva identidad.
Para la Fase III; se hace identifica el problema de los factores que facilitan
y obstaculizan en Empoderamiento de las Mujeres en el proceso de la
migración Internacional Masculina; focalizando la participación de las
mujeres en los procesos de organización comunitaria; además de su
incorporación en los procesos productivos.
Esquema 4.
Diagnóstico Social
Perspectiva de
Género
Fase II Fase IV
Fase III
Estudio Explicativo: Identidad Programación Social: Empoderar
de Género de la mujer y Diagnóstico
a Mujeres en zonas urbanas,
Migración Internacional Social
rurales e indígenas
Urbana Rural Indígena
Fuente: Elaboración propia, 2016.
El Diagnóstico Social; es una forma de evaluar o analizar el problema a
través de los datos, como producto de un estudio; es decir, es el reflejo
de las condiciones y las circunstancias que están presentes en el problema,
115
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
y que se observan a través de indicadores que caracterizan al problema.
Asimismo, el diagnóstico es una forma más instrumental, es un conjunto
de descripciones que permiten construir significados respecto de los
fenómenos sociales (en el caso de las disciplinas de la ciencia social).
El Diagnóstico, hace referencia a un proceso de investigación científica,
cuya finalidad es recabar información documental y empírica que permita
visualizar la dimensión objetiva del problema social, su magnitud y el
impacto en la sociedad; es decir, buscar información y recabar datos que
faciliten el análisis y la interpretación del problema.
En este sentido, el Diagnóstico como resultado del análisis que se
realiza, tiene como fin la programación de acciones que permitan una
intervención organizada en esos escenarios en donde están presentes los
problemas; y su propósito radica en establecer una síntesis descriptiva y
una interpretación y evaluación de la carencia social o de la situación
personal y social (Colomer,1979).
En lo que respecta a la Fase IV; se enfoca al diseño del Programa Social,
y la elaboración de documentos de proyectos, en tres vertientes:
Participación, Capacitación y Proyectos Productivos; en las zonas
urbanas, rurales e indígenas.
En la elaboración del Proyecto Social enfocado a propiciar la Participación
de las mujeres de acuerdo a los diversos elementos que caracterizan dicho
proceso; dimensionando el involucramiento, la cooperación,
colaboración, responsabilidad y la toma de decisiones de las mujeres en
las organizaciones políticas, sociales y económicas de la comunidad; ello
a través de diversas actividades y dinámicas de grupales.
En el segundo proyecto; denominado Capacitación; se busca que las
mujeres tengan las herramientas y los conocimientos teóricos y
conceptuales sobre el proceso de Empoderamiento de las Mujeres; a
través de
Esquema 5. Programación
Social
116
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
Fase IV
Programación Social: Empoderar
a las Mujeres en zonas urbanas,
rurales e indígenas
Proyecto Proyecto Proyecto
Participación Capacitación Productivo
Fase IV
Ejecución de Proyectos: Promisión
y gestión de recursos para la
ejecución y operación
Fuente: Elaboración propia, 2016.
diversas estrategias enfocadas a la construcción de una cultura de la
participación, la ciudadanía y el poder.
En el tercer documento de proyecto; se plantea la elaboración de un
proyecto productivo, ello con la finalidad de que las Mujeres tengan
recursos económicos para resolver situaciones en sus familias, sobre todo
para cubrir sus necesidades básicas. El proyecto puede ser gestionad en
coordinación con las instituciones públicas, privadas y sociales
encargadas de dinamizar y financiar dichas iniciativas productivas.
En la Fase V; denominada Ejecución del Proyecto; se deberán realizar las
diversas acciones que faciliten la puesta en marcha del Proyecto; en dos
momentos; en el primero, cubrir todos aquellos aspectos relacionados a
la obtención de recursos materiales, humanos y técnicos, como el
acondicionamiento de espacios, con la finalidad de brindar un servicio de
calidad en el segundo momento.
117
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
Esquema 6.
Supervisión de las actividades del Proyecto
Fase VI Fase V
Supervisión de las Ejecución de Proyectos: Promisión
actividades y gestión de recursos para la
ejecución y operación
Fuente: Elaboración propia, 2016.
En la Supervisión, como Fase VI de este Modelo, se realizan varias acciones
de seguimiento, sobre todo, de aquellas actividades y recursos que fueron
previamente programados en el documento de proyecto; lo anterior con
el fin de cumplir con lo programa y dar un cierto grado de flexibilidad,
para reprogramas actividades y recursos no considerados, pero que son
de gran utilidad para la vida del proyecto.
En la Fase VII, referente a la Evaluación; en un primer momento se hace un
análisis de las problemáticas que enfrentan las mujeres, a fin de diseñar
estrategias que incidan en la problemática; es decir, durante la elaboración
de programas y proyectos que fortalezcan el empoderamiento de las
mujeres jefas de familia, se debe corroborar la información
proporcionada por los estudios y el diagnóstico, con la información que
se utiliza para el diseño de proyectos sociales. Asimismo, en un segundo
mo mento, durante la fase de ejecución, se analiza y se reflexiona sobre
lo que se está haciendo, lo anterior con la finalidad de corregir el proceso
de inter vención y en tercer momento, hace referencia a medir el impacto
que tienen las actividades, sobre la problemática planteada, observar los
cambios, el impacto que las actividades hicieron en el problema.
118
Modelo de empoderamiento para las mujeres…
En la Fase VIII, retroalimentación y construcción de propuestas; a través de un
proceso de sistematización, se describen y se clasifican cada una de los
momentos más importantes de las fases, se recuperan las actividades, los
métodos y las técnicas más representativas que se utilizaron durante la
aplicación del modelo. Asimismo, se diseña el esquema metodológico
utilizado, con sus fases y momentos, lo que ayuda a los sujetos a
conceptualizar y teoriza con nuevos perspectivas y nuevos enfoques,
donde la retroalimentación adquiere una función sustancia en la
construcción de nuevos conocimientos.
Conclusión
Con la aplicación de este esquema metodológico, se busca que las mujeres
jefas de familia asuman y compartan responsabilidades que antes sólo
competían a los hombres y a liberar a éstos de los estereotipos de género,
y también les abre la posibilidad de adquieran nuevas experiencias. Por
consiguiente, el empoderamiento de las mujeres implica no sólo cambios
en sus experiencias, sino también en las de sus compañeros y su familia,
sobre todo, aquellas mujeres jefas de familia que participan en el mercado
de trabajo, por la ausencia de su pareja que vive una situación de
migración internacional, lo que se considera un reflejo del mayor grado
de necesidad económica y cuando la mujer actúa y asume
responsabilidades como jefa económica de su hogar. (Rosenhouse, 1989).
Por lo anterior, podemos decir, que la migración internacional, no
solo empodera a las mujeres, sino las responsabiliza como Jefas de Familia
en sus hogares, lo que constituyen un grupo homogéneo que comparte
una misma situación social, económica y política; donde estas mujeres
tienen que salir de un mundo privado, para participar en un mundo
público, que, en el mayor de los casos, el hombre tiene mayor precisa y
dominio, no obstante, de que los hogares dependan de factores, como:
los recursos económicos, su composición familiar, el acceso al empleo y
119
Martín Castro / Julia del C. Chávez / Claudia Y. Reyna
los servicios de educación y salud, produciendo una variedad de
situaciones que debe ser reconocida.
En este sentido, se puede decir, al igual que (Rosenhouse, 1989), que
la Jefatura del Hogar, se relaciona a la estructura interna y la dinámica
cotidiana de los hogares, y tiende a asumir que existe en el interior del
hogar y entre sus miembros, una relación jerárquica en la que el “Jefe” o
la “Jefa” es la persona más importante, que está regularmente presente
en el hogar, que posee y ejerce la autoridad sobre los demás miembros
del hogar, que toma las decisiones importantes y que es el proveedor
principal de los recursos para satisfacer las necesidades de los integrantes.
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Propuesta de Modelo de
Comunicación Asertiva en la Pareja
Cecilia Sarahi de la Rosa Vázquez1
Rosa Isabel Garza-Sánchez6
Blanca Diamantina López Rangel7
Griselda de Jesús Granados Udave8
La verdadera sabiduría viene a cada uno de nosotros,
cuando nos damos cuenta de lo poco que entendemos
acerca de la vida, de nosotros mismos y del mundo
que nos rodea.
Sócrates
Introducción
El presente capítulo incorpora una propuesta de modelo de comunicación
asertiva en la pareja, a partir de un modelo de intervención social ya
existente, denominado modelo de comunicación interacción. El cual tiene
su
1Profesora Investigadora de la Universidad Autónoma de Coahuila; Doctora en
Métodos Alternos de Solución de Conflictos de la Universidad Autónoma de Nuevo
6 Profesora Investigadora; Doctora en Ciencias de la Educación de la Universidad
Autónoma de Coahuila, Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (sni) nivel
Candidato.
[email protected] 7 Profesora Investigadora; Doctoranda en Ciencias de la Educación de la
8 Profesora de la Facultad de Trabajo Social, Maestra en Psicología Organizacional,
Especialidad en Desarrollo Humano por ihpg, [email protected]
127
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
León; ex becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México; Maestría en
Administración y Alta Dirección de la Universidad Iberoamericana; Licenciada en
Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila.
[email protected]origen en la década de los 80’s, siendo el resultado del trabajo realizado por
un grupo interdisciplinario, el cual utilizó el enfoque sistémico para su
fundamentación teórica (Betalanfy 1972 como se citó en Acevedo Alemán,
2016).
El planteamiento del problema se encuentra ubicado en un déficit de
comunicación que se refleja en las estadísticas de violencia que prevalece
en las parejas mexicanas, las cuales indican que el 43.9% de las mujeres que
tienen o tuvieron una pareja, sea por matrimonio, convivencia o noviazgo,
han sido agredidas por su pareja en algún momento de su vida, siendo la
violencia de tipo emocional la principal (inegi, 2017). Este tipo violencia
utiliza como vía la comunicación oral, por lo que es pertinente aportar
técnicas de intervención social que habiliten a la pareja con componentes
que favorezcan un tipo de comunicación libre de violencia.
La comunicación se presenta como un proceso natural del ser humano
enfocada en la dinámica que sucede en la pareja. El conflicto como un
proceso también adherido a la naturaleza humana, el cual requiere de un
tratamiento pacifico para no desencadenar violencia. En ese sentido es
preciso que las parejas cuenten con herramientas de comunicación co mo
lo son el lenguaje asertivo y la escucha activa, componentes que colaboran
con la solución de cualquier controversia favoreciendo la paz, siendo el
trabajador social la persona indicada para promoverla mediante técnicas
que se proponen en el modelo, así mismo Trabajo Social como disciplina
social busca el estudio y producción de conocimiento en la intervención
social, centrándose en posicionar a las personas, su evolución,
comportamiento hacia el mejoramiento de su calidad de vida, en este caso
al abordar parejas.
A partir de una reflexión teórica sobre los componentes que favorecen
la comunicación asertiva dentro de la pareja, el objetivo del presente
capitulo es proponer técnicas desde el Trabajo Social al modelo de
comunicación-interacción lo que permitiría establecer estrategias de
comunicación asertiva. El eje central es reflexionar sobre la comunicación
127
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
en pareja, la realidad actual de la comunicación de las parejas mexicanas, y
los componentes que favorecen un dialogo libre de violencia.
La comunicación en pareja
Hablar acerca del tema de comunicación resulta complejo y cuando esta
comunicación se refiere a la pareja, se convierte en un tema de gran interés
principalmente porque es una característica básica para la convivencia
pacífica en donde la violencia evidencia que el ser humano carece de
habilidades adecuadas para hacerlo. La comunicación forma parte del ser
humano desde antes y después del nacimiento, en sus primeros meses
encuentra diversas formas de comunicarse, al principio a través del llanto y
movimientos, conforme pasa el tiempo desarrolla sus habilidades y su
comunicación cambia, desde balbuceos hasta que empieza a conocer que
puede comunicar sus necesidades mediante la palabra, a través del lenguaje.
Las investigaciones revelan que hace treinta mil años la capacidad de
hablar fue bien desarrollada y que los grupos existentes en diferentes partes
del mundo podían hablar entre ellos, contar historias, enseñar a sus hijos y
generalmente comunicarse con el habla tanto como se hace en la actualidad,
para esto utilizaban un vocabulario estandarizado, con reglas de
pronunciación, sintaxis y gramática, lo que sí es desconocido es el tipo de
lenguaje inicial, sólo se conoce que se fue esparciendo y modificando
(Defleur, Kearney, Plax, & DeFleur, 2005).
Según los estudios mencionados, se conoce la existencia del lenguaje
como forma de comunicación de hace miles de años, lo interesante es
conocer si desde entonces había una comunicación oral violenta o no, ¿en
qué momento el hombre en su evolución desencadenó este tipo de
violencia en la pareja? ¿Siempre ha existido desde los antiguos seres
humanos o este problema fue desarrollándose con el paso del tiempo?
En la actualidad el papel de la comunicación en las relaciones íntimas
ha prestado especial atención a los patrones y estilos de comunicación
presentes durante el intercambio simbólico llevado a cabo por las parejas,
diversos autores han planteado tipologías de los patrones/estilos de
comunicación en la pareja, como se observa en la siguiente tabla:
128
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
Autor Estilos de comunicación en la pareja
Miller, Nunnally y
Wackman (1976) Sociable, Demandante, Reflexivo, Consiente.
Dominante, Dramático, Contencioso, Animado,
Norton (1978) Impaciente, Relajado, Atento, Abierto, Amistoso.
Hawkins, Weisberg y
Ray (1980) Convencional, Controlado, Especulativo, Sociable.
Aplacar, Culpar, Supra-razonar, Distraer, Irrelevante,
Satir (1986) Apertura.
Elaboración propia tomada de Sánchez Aragón y Díaz Loving (2003).
El tema que ha generado más literatura en relación con los patrones de
comunicación, es en específico a las diferencias de género. Así, la evidencia
demuestra que las mujeres son más tendentes a expresar el afecto negativo
y las quejas durante una discusión, mientras que los hombres tienden a
retirarse o evitar la discusión (Christensen y Heavey, 1990; Gottman y
Leven-son, 1988; Heavey, Layne y Christensen, 1993 como se citó en
Montes-Berges, 2009). Este tipo de estudios manifiestan que la violencia
no es ejercida solamente por el sexo masculino, debido a que es la mujer la
que inicia con expresiones negativas, transmitiendo mensajes agresivos que
podrían desencadenar una discusión, siendo el hombre el que opta por un
rol de una huida pasiva ante una posible discusión. Se observa un juego de
poderes que no precisamente esta desencadenado por los hombres
indicando un rol diferente que están manifestando las mujeres en una
sociedad contemporánea.
Comunicación violenta en parejas mexicanas
Dentro de la cultura mexicana se encuentran diversos estudios que se han
realizado respecto al tema de la violencia en la pareja. Al respecto un
estudio encontró una medida culturalmente sensible que muestra una
orientación social y de alto contexto, es decir, que se involucra el uso de
mensajes implícitos e indirectos en donde se minimiza el contenido del men
saje verbal y que es sensible a las formas que las personas utilizan para
129
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
mantener la armonía o influenciar a la otra persona, que las personas
utilizan para mantener la armonía o influenciar a la otra persona.
Así mismo (Sanchez Aragon & Diaz Loving, 2003) identificaron los
estilos positivos que usan las parejas mexicanas para comunicarse:
Empático y Social Expresivo; Social Afiliativo; Social Auto-modificado y
Simpático y Social Normativo. Además, los estilos negativos: Estilos como
el Maquiavélico y el Chismoso e Hiriente e Irritante Expresivo.
Los hallazgos empíricos indican que, en la pareja, el deseo y el afecto
son elementos que conducen a las personas a comprometerse en una
relación, observándose que cada vez son más las parejas que cambien los
votos tradicionales del matrimonio: unidos hasta que la muerte nos separe,
por uno alternativo: unidos mientras dure el amor. De esta forma, el
compromiso en la relación es una mezcla de deseos personales con
restricciones internas y externas matizadas por las historias de amor en las
que interviene la pareja (México, 2005).
Las investigaciones sobre los estilos de comunicación y la satisfacción
marital marcan una alta correlación significativa entre estilos de
comunicación positivos y buena calidad de relación (Roca, 2003 como se
citó en (Armenta Huerta & Diaz-Loving, 2008). Por otro lado, cuando en
la pareja mexicana uno de ellos identifica que el otro miembro de la relación
no se comunica de forma destructiva, fría, intolerante, severa, inexpresiva
o distante, ellos tienen un estilo más platicador, oportuno y optimista al
comunicarse y que esto a su vez produce la satisfacción conjunta de la
relación. Este tipo de resultados manifiesta la relevancia de la intervención
social para habilitar a las parejas en estilos de comunicación de tipo
asertivos.
Por su parte el Instituto Nacional de Estadística y Geografía — inegi—
encargado de realizar todas las encuestas y censos referentes al territorio
mexicano encontró que los matrimonios registrados en el país durante el
2016 llego a 543 mil 749, siendo la cifra más baja de la historia, mientras
que el número de divorcios en el mismo año alcanzó los 139 mil 807, quince
mil divorcios más que el año inmediato anterior, es decir que de cada 100
matrimonios hay 22.2 divorcios (inegi, 2018a). Asimismo, de cada 100
personas de 12 años o más el 54.2% están casadas, el 11.3% separado,
divorciado o viudo y el 34.5% son solteros (inegi, 2018b).
130
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
Por otro lado la Encuesta Nacional sobre la Dinámica en las Relaciones
en los Hogares (endireh [inegi, 2017]) permite dimensionar y caracterizar la
dinámica de las relaciones que mantienen las mujeres con las personas que
integran sus hogares, particularmente con su esposo o pareja, con la
finalidad de identificar si han experimentado situaciones adversas como
agresiones de cualquier tipo, amenazas, coerción, intimidación, privación
de su libertad o abusos verbales, físicos, sexuales, económicos o
patrimoniales que les causaron un daño directo o tuvieron la intención de
hacerlo. Dentro del ámbito de la pareja y familiar, la relación donde ocurre
con mayor frecuencia la violencia contra las mujeres es en la pareja y, por
ende, el principal agresor es o ha sido el esposo, pareja o novio.
El 43.9% de las mujeres que tienen o tuvieron una pareja, sea por
matrimonio, convivencia o noviazgo, han sido agredidas por su pareja en
algún momento de su vida marital, de convivencia o noviazgo, Coahuila se
encuentra en noveno lugar tanto para la violencia total a lo largo de su vida,
como para la violencia reciente en los últimos doce meses (inegi, 2017).
Las estadísticas indican un panorama negativo respecto a la
comunicación, ya que se evidencia que existe violencia en la pareja, desde
el noviazgo hasta el matrimonio o conveniencia. Respecto al estado de
Coahuila ubicarse en el noveno lugar señala la existencia de un déficit en
herramientas e intervención social que favorezcan un tipo de comunicación
asertiva dentro de la convivencia.
Uno de los aspectos más complejos de la definición es el de la
intencionalidad (Organizacion Panamericana de la Salud, [ops] 2003), en
este se destacan dos puntos importantes. Primero, aunque la violencia se
distingue de los hechos no intencionales que causan lesiones, la presencia
de la intención de usar la fuerza, no significa necesariamente que haya
habido la intención de causar daño. El segundo punto relacionado con la
intencionalidad radica en la distinción entre la intención de lesionar y la
intención de “usar la violencia”, es decir, que, en algunas culturas, las
personas tienen la intención de dañar a otros, pero, por sus antecedentes
culturales y sus creencias no consideran que sus actos sean violentos. No
obstante, la oms define la violencia teniendo en cuenta su relación con la
salud o el bienestar de las personas.
La definición lleva implícitos otros aspectos de la violencia que no se
enuncian de forma explícita, por ejemplo, incluye implícitamente todos los
131
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
actos de violencia, sean públicos o privados, sean reactivos (en respuesta a
acontecimientos anteriores, por ejemplo, una provocación) o activos (que
son decisivos para lograr resultados más favorables para el agresor o para
anticiparse a ello) y tanto si tiene carácter delictivo como si no lo tiene (ops,
2003).
El conflicto es una parte inevitable de toda asociación humana, sin
embargo, en las relaciones de pareja éste se intensifica debido a la intimidad
y la interdependencia de la relación (Braiker y Kelley 1979), en toda relación
humana existe el potencial de conflicto, y en las relaciones mas cercanas o
íntimas esto parece aumentar por la proximidad y frecuencia de las
interacciones. Es así que las parejas a menudo se encuentran en situaciones
de conflicto y las razones para ellos son multiples: el dinero, las actividades
de la casa, las relaciones con los parientes, las diferencias de valores, las
expectativas sobre la relación, filosofías de vida, el uso del tiempo libre, la
falta de atención, la relación con las amistades, entre otras. Entonces se
puede decir que dentro de una relación de pareja se establecen convenios y
negociaciones en donde una de las partes trata de obtener que la otra parte
acepte sus ideas y resuelva sus necesidades.
Al conflicto se le suma el concepto de poder en la pareja, el poder como
hecho positivo es la capacidad de decidir sobre la propia vida, pero también
es la capacidad de decidir sobre la vida de otros, y se considera que el poder
es un atributo de las interacciones sociales entre las personas y no de un
individuo en particular. Es la conformación de un vínculo en el que se
establecen reglas y fórmulas de poder que adquieren un único y común
acuerdo. El poder como hecho negativo implica sometimiento, castigo,
prohibición, y en las relaciones de pareja en donde existe la violencia hay
un cierto desequilibrio de poder (Vargaz-Nuñez, Pozos Gutiérrez, López
Parra, Diaz-Loving, & Rivera Aragón, 2011).
En este sentido el conflicto no es lo que se pretende eliminar, ya que se
encuentra presente en la naturaleza humana, lo que se requiere es habilitar
a la pareja en la forma en que se aborda para no desencadenar violencia.
Para que realmente exista una transformación del conflicto en la que ambas
partes lleguen a una solución equitativa se deben de apli car los
componentes de comunicación que propicien un espacio de diálogo en paz.
132
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
Componentes que favorecen la comunicación en la pareja
Dentro de la investigación para la paz existe una línea de investigación
denominada constructivista, la cual se enfoca en el estudio de propuestas
que favorezcan el fomento de la paz y la reducción o eliminación de la
violencia en cualquiera de sus representaciones. En este sentido autores
como De la Rosa Vázquez (2017) proponen el lenguaje asertivo y la
escucha activa como componentes de comunicación que favorecen la paz
dentro de la pareja, mismos que se describen en este apartado.
La teoría de déficit señala que, si las personas no pueden tener
convivencias saludables, es porque no saben cómo hacerlo, no es porque
no desean tenerlas (D. Burns, 2009). Por lo que se percibe que las personas
seleccionan estilos de comunicación violenta probablemente porque no
conocen otra forma de comunicarse, así que de la misma forma que
aprendieron un estilo negativo, pueden aprender un estilo libre de violencia.
El lenguaje asertivo. En la convivencia humana existen tres formas de
respuestas para enfrentar las relaciones interpersonales: el estilo asertivo, la
huida ansiosa y la respuesta agresiva (Aguilar Morales & Vargas, 2010). En
este apartado se describen las tres formas, detallando en específico la
característica y el beneficio de utilizar un lenguaje asertivo como una forma
de comunicación equilibrada que fomenta la comunicación en la pareja.
• El primer estilo que se describe es la huida ansiosa, caracterizada por que
la persona se comporta de manera pasiva, permite que violen sus
derechos, que los demás se aprovechen de sus objetivos, se sienten
frustradas, infelices, heridas y ansiosas; se muestran inhibidas y retraídas
y son las otras personas las que toman decisiones por ellas;
• Sobre las respuestas agresivas, las cuales se caracterizan por violar los
derechos de los demás, logrando objetivos a costa de otras personas, son
beligerantes, humillan y desprecian a los demás; son explosivos de
reacción imprevisible, hostiles e iracundos, además de entrometerse en
las decisiones de los demás;
• Finalmente, el estilo de respuesta de comunicación asertiva se encuentra
en medio de la pasividad y la respuesta agresiva, no hay una inactividad,
133
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
pero tampoco se sobrepasan los límites de tal forma que exista violencia
o agresión (Aguilar Morales & Vargas, 2010).
Continuando con el concepto de asertividad según Robredo (1995 como
se citó en Gaeta González & Galvanovskis Kasparane, 2009), el termino
proviene del latín asserere o assertum, que significa afirmar o defender, por su
parte Rodríguez y Serralde (1991 como se citó en Gaeta González et al.,
2009) hacen referencia y definen asertividad como un significado de
afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo, autoestima,
aplomo y comunicación segura y eficiente. Este tipo de respuesta se
caracteriza porque protege sus propios derechos y respeta los de los demás,
logra sus objetivos sin detrimentos de los otros, se sienten bien consigo
mismo y tienen confianza; son personas que se muestran sociables y
emocionalmente expresivos; toman sus propias decisiones (Aguilar
Morales y Vargas, 2010).
En este sentido se percibe dentro de las parejas actuales la carencia de
ese punto medio de respuestas dentro de la convivencia diaria. Los
resultados de las estadísticas se inclinan a respuestas de tipo pasiva y
agresiva por parte de los involucrados. La asertividad en la comunicación
oral es la expresión de un profundo autoconocimiento en el cual la
autoestima tiene un funcionamiento activo, ya que el individuo reconoce
sus fortalezas, conoce sus debilidades, pero trabaja en las mismas para
conservar el punto central del balance emocional que le permite desarrollar
confianza y seguridad. La necesidad de encaminar el habla por medio de la
educación hacia una mayor asertividad es una de las propuestas
manifestadas en la investigación, darle la importancia que merece el
lenguaje como eje rector para creación de relaciones libres de violencia
dentro del matrimonio.
Dentro de las características del modelo de comunicación asertiva,
autores como Aguilar Morales y Vargas Mendoza (2010) señalan una serie
de derechos asertivos que las personas deben conocer para hacerlos valer
y mejorar el tipo de relaciones que establecen con su alrededor. Se señalan
los siguientes:
• Algunas veces usted tiene derecho a ser el primero.
• Usted puede cometer errores.
134
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
• Tiene el derecho de ser el juez de sus sentimientos y aceptarlos como
válidos.
• Puede tener sus propias opiniones.
• Tiene derecho a cambiar de dirección o de parecer.
• Puede protestar sobre algo que le parezca injusto.
• Tiene derecho a interrumpir para pedir una aclaración.
• A intentar un cambio.
• Tiene derecho a pedir ayuda emocional.
• De expresar y sentir dolor.
• Tiene derecho a ignorar a los demás.
• De recibir reconocimiento por un trabajo bien hecho.
• Usted tiene derecho a decir no.
• Tiene derecho a permanecer solo, cuando los demás quieran compañía.
• A no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás.
• De no estar al pendiente de la buena voluntad de los demás.
• Tiene derecho a responder o no hacerlo.
• Continuando con la exploración de los derechos asertivos, la psicóloga
clínica Roca Villanueva (2005) menciona que tenemos derecho a:
• Ser nuestros propios jueces.
• Elegir o no hacerse responsable de los problemas de los demás.
• Decidir si quiere dar explicaciones o no.
• Cambiar de opinión.
• Tener errores.
• Decir no lo sé.
• No necesitar que le aprueben los demás.
• Tomar decisiones sin lógica.
• No entender las expectativas ajenas.
• Tratar de no ser perfectos.
Aguilar Morales y Vargas Mendoza (2010) señalan una serie de derechos
asertivos que se percibe reflejan características de: seguridad, autonomía,
decisión, no dependencia emocional. Lo significativo de la serie de
lineamientos que proponen es la conexión con la esencia humana, la misma
que refleja a un ser humano con la misión de aprendizaje continuo y la
aceptación total de los errores. Reflejan la permisión sobre emociones de
dolor, la reubicación de ideas para cambiar de camino sin la necesidad de
135
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
dar explicaciones, del valor de la libertad en acción y pensamiento para
expresar o no expresar, para convivir o no hacerlo ya que el optar por el
modelo de comunicación asertivo es materia de autoestima y
autoconocimiento.
Otra de las características que menciona la asertividad es el derecho a
decir no. La continua aceptación de las propuestas de las personas aun si
estas van en contra de lo que realmente se piensa o se quiere hacer, puede
incitar al desarrollo del abuso y manipulación, convirtiendo a la persona en
una marioneta humana, perdiendo uno de los valores más importantes del
ser que es la dignidad (Riso, 2002). Para Vilchis Contreras (2015 como se
citó en Vargas, 2015) psicólogo y consultor, las personas que se encuentran
dentro del circulo de la no asertividad, tienen problemas de autoestima ya
que son personas que buscan la aceptación y reconocimiento de quien se
encuentra a su alrededor, el no poder decir no es sinónimo de poca
confianza en uno mismo.
¿Cómo no poder decir no puede repercutir en la paz dentro de la
pareja? Tratando de responder, la importancia radica en el contenido de la
palabra. La expresión “no” trae consigo la capacidad de alta autoestima,
valoración, respeto por pensamientos, necesidades o requerimientos, esta
misma autoconsideración dependiendo si es positiva o negativa hace
permeable el intercambio de mensajes pacíficos o violentos dentro del
matrimonio.
Respecto a la asertividad en la pareja Castanyer Mayer-Spiess (2011) sugiere
las siguientes recomendaciones:
• Hacer una petición en lugar de hacer una demanda.
• Preguntas en vez de acusaciones
• Al criticar a alguien más, hablar de lo que hace, no de lo que es.
• Dejar de acumular emociones negativas, que no permanezcan sin
comunicarlas.
• Discutir los temas uno por uno, no aprovechar y reprochar más cosas
que molestan.
• No hacer generalizaciones, utilizando palabras como siempre o
nunca.
136
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
• Hablar siempre pensando antes de decir algo, asegurándose que las
consecuencias sean positivas.
• La comunicación que se establezca verbalmente debe ser congruente
con la no verbal.
Dentro de las coincidencias que sugieren los autores mencionados, se
aporta la trascendencia que tiene establecer mensajes de forma concreta y
clara sobre la acción y no sobre el sujeto, siempre estableciendo una cone
xión cerebro-boca, para lo cual se requiere de habilidades como el manejo
de las emociones para ejercer el autocontrol. Podría resultar sencillo el
practicar lo que mencionan los autores cuando no existen conflictos
latentes dentro de la relación de pareja, pero las relaciones humanas
resultan complejas, la convivencia cotidiana trae consigo diferentes puntos
de vista y percepciones de realidades en las que la lucha por defender cada
uno su punto de vista, es una vía idónea hacia la violencia en cualquiera de
su tipología, por lo que es preciso comprender que la comunicación que
brinda el estilo asertivo es una práctica constante.
La escucha activa
Anteriormente se desarrolló el tema del lenguaje asertivo, en este punto
otro de los componentes que se proponen dentro del modelo es la escucha
activa. Su definición es simple, se trata de escuchar bien, se refiere a hacerlo
con comprensión y cuidado. El propósito de este tipo de escucha es
empatizar y comprender al emisor. Es uno de los componentes más básicos
de la comunicación humana y de los que menos se manifiesta en las
personas (Hérnando Gómez, Aguaded Gómez, & Pérez Rodríguez, 2011).
Algo relevante que mencionan estos autores es la carencia de la escucha
activa en los seres humanos, un componente esencial de la comunicación
que debería estar presente en cualquier proceso de intercambio de in
formación. Por el contrario, se muestra ausente. Son reglas básicas del
desarrollo del ser humano que no han sido enseñadas en el sistema
tradicional de educación, el mismo que enfoca la atención en materias
escolares que pocas veces se usarán en la vida cotidiana o profesional.
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Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
Hernando Gómez et al., (2011) indican que tener una escucha activa
requiere adoptar una actitud empática y realizar comportamientos de
comunicación no verbal, como modificar el tono de voz más suave,
conservar el contacto visual, gestos agradables y una postura que indique
interés en lo que el emisor transmite para que pueda existir una escucha de
tipo activa.
La escucha activa propicia una serie de posturas dinámicas que el
cuerpo adopta para enviar señales de atención, participación, disposición y
conexión con el emisor. Acciones que generan confianza en el proceso de
comunicación, creando un ambiente armónico, el cual se percibe que
favorece la resolución de conflictos y que en otras circunstancias sería
imposible de abordar.
Dentro de las principales utilidades que la escucha activa proporciona,
Ortiz Crespo (2007) describe las siguientes:
• Creación de un ambiente positivo para una comunicación eficaz.
• Reducir los mal entendidos.
• Captar la información importante del emisor.
• Aprender de la experiencia de los demás.
• Se evidencia el auténtico interés por la otra persona.
• Reducción de conflictos tanto personales como laborales.
• Se obtiene mayor confianza por parte del emisor.
• Fortalecimiento de relaciones personales y laborales.
• Se proyecta el respeto hacia las personas.
Cala (2013) señala que la habilidad de escuchar con atención, sentimiento
y discernimiento crítico, es la base de todas las relaciones de tipo afectiva,
familiar e interpersonal. Ser escuchado es una necesidad de tipo emocional,
si se comprende en su totalidad la relevancia que tiene el ser humano por
ser escuchado, las personas se preocuparían por ser excelentes
comunicadores, debido a la estrecha relación que existe entre escuchar
activamente y el sentimiento del amor (González A., 2015).
Las consecuencias que la escucha genera a nivel emocional son
positivas, productivas y creadoras de conexiones de confianza que
permiten establecer la reciprocidad en las relaciones interpersonales,
138
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
específicamente dentro del matrimonio. Se percibe podría ser una forma
de cuidado comunicacional con efecto cicatrizador que favorece la cultura
de paz. La comunicación forma parte de la naturaleza humana, se encuentra
inmersa en movimientos, gestos, sonidos, expresando un mensaje, sea
consciente o no. Para Muñoz Hernán, Ramos Pérez, y Romera (2012) la
escucha activa no es la excepción, porque implica mostrar apertura hacia la
persona que está expresando. Para eso es necesario adoptar una serie de
actitudes y comportamientos a nivel de comunicación verbal y no verbal.
Dentro de los beneficios que genera la escucha activa, es relevante la
creación del ambiente de armonía que origina aceptar turnos de habla es
tablecidos por el sentido común, este proceso va a ser motivado por el
interés que se tenga en la otra persona. Sin ese ingrediente es complejo que
la comunicación no verbal no se manifieste con cualquiera de sus
indicadores.
Modelo comunicación-interacción
El trabajo social es una disciplina de las ciencias sociales conectada
estrechamente al fomento del bienestar, así como al desarrollo humano y
social. En el devenir histórico de los profesionales del trabajo social su
centro de intervención es el hombre como ser pensante, y actuante de la
transformación de su propia realidad.
Su objeto de intervención de trabajo social es precisamente el área
social, entendido como el espacio de las relaciones, las interacciones, los
vín culos, los lazos que se establecen entre los sujetos sociales, o bien los
procesos sociales, por lo que Tello (2015) retoma tres niveles de actuación:
individuo, grupo y comunidad.
Desde la perspectiva individual la intervención va en función de
establecer contacto con hombres y mujeres, conocer los elementos de
interacción en el sujeto vinculándolo al proceso social, por lo que da
explicación de su esencia, ya que el hombre es producto de dichas
interacciones y va adoptando patrones de conducta de acuerdo a su familia
y el grupo social en que se ha desarrollado, dicho grupo social puede ser el
grupo de pares, grupos en política o grupos propiamente comunitarios.
El trabajador social que interviene desde el aspecto individual debe ser
capaz de tener un adecuado manejo de sus emociones evitando realizar
139
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
transferencias, estando cara a cara debe tener una escucha activa que le
permita dar atención desde todos sus sentidos para ser capaz de detectar el
lenguaje no verbal que emana de la persona que solicita el servicio.
En el ámbito familiar se observa la atención va en función de
proporcionar atención de acuerdo a los cambios significativos de las
familias que va desde el aumento de las familias urbanas, las familias con
jefa de familia, el apoyo de la familia extensa en la crianza de los hijos,
circunstancias que van dando la pauta para que la atención en los grupos
se vaya centrando en la familia como grupo primario de apoyo y grupo que
proporciona contención, hacia el interior y exterior de la misma.
La intervención de Trabajo social se centra en participar en la solución
de conflictos por lo que debe la familia de encontrar calidez, atención,
comprensión, aliento y capacidad persuasiva (Agudelo 2016) evitando
asumir una postura de dar instrucciones a la familia para presentarse como
co-constructor de decisiones para la familia estableciendo un diálogo de
respeto y de entendimiento a la diversidad. Aunado ello es necesario
considerar las modificaciones que ha tenido la familia ya que de todos los
cambios que ocurren en el mundo, ninguno supera en importancia a los
que tienen lugar en nuestra vida privada- en la sexualidad, las relaciones, el
matrimonio y la familia (Giddens, 1999). La intervención del Trabajador
social debe ser globalizadora, dirigida a encauzar todos los aspectos que
están distorsionados y evitar atender solamente alguno de ellos,
parcializándolos (Ramírez 2017) Del mismo modo la intervención irá
dirigida no sólo a solucionar el problema del momento, sino en su conjunto
Para ello parte del establecimiento de modelos que le permitan realizar
intervenciones eficaces con la población a la cual atiende. Es necesario que
señalar que las distintas series de modelos no son entes aislados sí, no
corresponden a mundos distintos, ni a diferentes formas de sentir o pensar
la realidad; simplemente, son formas diferentes de analizar los hechos o
problemas sociales, diferentes formas de observarlos, que condicionan la
forma de intervenir sobre ellos (Viscarret, 2007).
Propuesta de Modelo
140
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
Una de las tareas más significativas que ejerce un trabajador social frente a
su contexto es la ejecución de modelos de intervención encaminados a
propiciar el desarrollo de las personas con las que colabora, por tanto, es
importante resaltar que el trabajador social al proponer, desarrollar y
consolidar un modelo de comunicación asertiva en la pareja, tiene la tarea
de acompañar, facilitar y capacitar a las parejas en los procesos que atañen
a la comunicación libre de violencia, y con ello que cada pareja pueda
ejecutar los cambios en las situaciones que estén obstaculizando su
desarrollo.
El trabajador social al operar un modelo de intervención debe partir de
un enfoque global y plural, donde su intervención tenga fundamentos
éticos y metodológicos de la profesión, así como el entendimiento de la
dinámica propia y unicidad de las parejas con las que trabajara, el respeto a
las interacciones personales y con su medio social.
La concretización del perfil del trabajador social ante los nuevos
escenarios sociales, permite que se consolide un campo de intervención
amplia y sobre todo integral, en donde se logre afianzar el desarrollo de los
sujetos con los que participa activamente.
Modelo de c omunicación asertiva en la pareja
Teoría general de sistemas. Teoría de la
Base percepción interpersonal. Teoría del
aprendizaje social. Teoría de déficit.
Objetivos Modificar las distorsiones psicológicas
en la comunicación de pareja.
Sessiones de pareja en la que se
proporciona información teórica. El
trabajador social elabora un workshop
Técnica de conflictos reales de pareja. Se
realizan grupos de apoyo con parejas
que manifiestan satisfacción en
comunicación.
141
Cecilia de la Rosa / Rosa I. Garza / Blanca D. López / Griselda Granados
Técnicas
1. El trabajador social se convierte en un guía que facilita información
teórica sobre la naturaleza del conflicto y proporciona herramientas para
abordar los conflictos desde un enfoque de comunicación pacífica.
2. Observación sensorial y participante, facilitando que el trabajador social y
los participantes desarrollen la empatía como parte esencial de la
intervención en el modelo de comunicación.
3. Entrevistas, facilitando el contacto y conocimiento mutuo entre
trabajador social y parejas, afianzando el conocimiento sobre la realidad y
el contexto que se abordará.
4. Se realiza un workshop donde se ejemplifiquen situaciones reales que
ocurren dentro de la relación donde se identifique su estrategia de
solución del conflicto. El trabajador social evidencia áreas de oportunidad
a resolver o modificar dentro del proceso de comunicación.
5. Técnicas audiovisuales y de facilitación de grupos dentro del workshop.
6. Grupos de apoyo y construcción de redes de apoyo, en donde
matrimonios que manifiesten satisfacción en la comunicación y ausencia
de conductas violentas compartan con matrimonios con distorsiones de
comunicación técnicas que han favorecido un estilo de comunicación
asertivo en su convivencia diaria.
7. Informes Sociales, técnica documental que permitirá la sistematización de
la experiencia desarrollada por el trabajador social, lo cual permitirá
robustecer el conocimiento y praxis del mismo profesionista.
Conclusiones
El modelo que se propone permite el trabajo con la pareja en donde el
trabajador social realiza un papel de mediador, abordando una condición
individual y de pareja, la utilización de técnicas como la observación
permiten visibilizar al usuario en su dinámica, en dicho modelo la habilidad
en la comunicación y la escucha activa permite una interacción adecuada
para la generación de procesos cuyas intervenciones pretenden la
modificación de aspectos comportamentales a nivel individual y de pareja.
142
Propuesta de Modelo en Comunicación Asertiva en la Pareja
El Trabajo Social es una disciplina profesional que desarrolla
aportaciones solidas desde el conocimiento que arroja la intervención social
de su quehacer, logrando sistematizar la propia experiencia en pro de
buscar alternativas que mejoren la calidad de vida específicamente de las
parejas.
Se propone como técnica que el trabajador social actué como
moderador atenuando agresividades e incitando a un tipo de mensaje ante
el conflicto de forma asertiva, en donde promueva la participación de
ambas partes de la pareja, contribuyendo a la solución de conflictos de
forma pacífica.
El trabajador social puede hacer uso de estas concepciones para
establecer un clima de relaciones humanas orientadas a la facilitación de
técnicas, herramientas en las que la persona y grupos integren sus
experiencias de forma asertiva al fortalecimiento de sus capacidades,
potencialidades, recursos auto gestionables y se apropien conscientemente
de su actuación en las diversas situaciones que viven como pareja.
La participación del trabajador social en este modelo de comunicación
permite al profesional promover respuestas innovadoras y dar la pauta para
la creación de recursos basados en potencializar la dinámica de las parejas,
así como su ambiente más próximo, como lo es la familia, amigos y
fortalecer las redes de apoyo que acompañan a la pareja.
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Análisis de la violencia laboral en México
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“Si se espera que las mujeres hagan el mismo trabajo
que los hombres, debemos enseñarles las mismas
cosas”.
Platón
Introducción
La violencia laboral es un fenómeno que incide en los espacios en donde
el ser humano se desenvuelve de manera cotidiana. Sin embargo, en
ocasiones este tipo de violencia conlleva a otras de ese mismo ámbito;
por tal razón, es preciso establecer acciones de atención y prevención
acerca de dicho fenómeno en los centros de trabajo.
Este tipo de violencia es también conocida como “mobbing”,
término que alude al acoso en los trabajadores y tiene efectos físicos y/o
psíquicos en determinadas situaciones, por lo que afecta en diferentes
ámbitos de la vida del ser humano, en este caso el personal y, por ende,
9 Maestrante en Ciencias con Orientación en Trabajo Social. Profesora de
Tiempo Completo. Universidad Autónoma de Yucatán.
10 Licenciada en Trabajo Social. Profesora de Tiempo Completo. Universidad
Autónoma de Yucatán.
11 Pasante de la Licenciatura en Trabajo Social. Universidad Autónoma de Yucatán.
151
Análisis de la violencia laboral en México…
el labo ral del trabajador (Gasco-García y Cordente, 2011, citado en
Gasco-García y Cordente, 2015).
Desde la disciplina de Trabajo Social se registran modelos
tradicionales para la intervención, entendiéndose a éstos como los más
utilizados para la atención de determinados problemas, como podría ser
la violencia laboral o de cualquier tipo. Asimismo, existen modelos para
intervenir en el problema de violencia de manera específica desde el
Trabajo Social, como por el ejemplo, el Modelo de trabajo social para la
atención de mujeres que viven violencia (Instituto de la Mujer
Oaxaqueña, 2009). No obstante, hay que resaltar que dicho modelo
atiende los diferentes tipos de violencia, incluida la laboral.
El objetivo del presente documento es identificar la situación de la
violencia en el ámbito laboral con la finalidad de realizar una propuesta
de un modelo para la intervención en dicha situación, desde la perspectiva
de género. Lo anterior es con el propósito de incidir en la realidad desde
este enfoque.
Para alcanzar lo mencionado, este trabajo se integra de apartados que
permiten primeramente contextualizar acerca de la situación de la
violencia laboral en México, abordando algunas cifras de la violencia
hacia las mujeres, así como la legislación relacionada en materia de
violencia laboral. Seguidamente, se habla de la perspectiva de género y
trabajo social haciendo hincapié de la importancia de esta herramienta en
la intervención como trabajadores sociales, ya que se refieren los
principales modelos que se utilizan en los diferentes niveles de actuación.
Finalmente, se presenta la propuesta del modelo, el cual se denominó:
“Modelo de intervención en situaciones de violencia laboral con
perspectiva de género” conformado de cuatro fases, cuyo objetivo es la
atención a situaciones de violencia en el ámbito laboral, mediante la
intervención en colaboración con otros profesionales desde la
perspectiva género.
Panorama general acerca de la violencia en el ámbito laboral en
México: Mobbing
En la actualidad existen diferentes tipos de violencia, como, por ejemplo,
la física, la sexual, la económica, la psicológica, entre otras, mismas que
149
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
pueden manifestarse en diferentes ámbitos o contextos de la vida del ser
humano. Dentro de estos espacios la violencia incide, ya sea en el ámbito
de las relaciones interpersonales como puede ser el familiar, de pareja, el
escolar, el comunitario o el laboral. La violencia en este último ámbito
también es denominada como acoso laboral o “Mobbing”, que en la
traducción al español significa acoso.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (oit),
Consejo Internacional de Enfermeras (cie), Organización Mundial de la
Salud (oms), y la Internacional de Servicios Públicos (isp), la violencia
laboral es definida como:
Incidentes en los que el personal sufre abusos, amenazas o ataques en
circunstancias relacionadas con su trabajo —incluidos los viajes de ida y
vuelta a él— que pongan en peligro, implícita o explícitamente, su
seguridad, su bienestar o su salud (oit, cie, oms, isp, 2002, p. 3).
Con base en lo anterior, se puede decir que la violencia laboral se
manifiesta a través de actos que realiza una persona a otra, de manera
indirecta o directa en relación con su trabajo. No obstante, es preciso
señalar que las relaciones pueden suscitarse de jefe/a-trabajador/a o de
trabajador/a-trabajador/a.
Las consecuencias que tiene esta violencia se encuentran asociadas al
estado de salud de las personas a las cuales les afecta, entre estas se hallan
la depresión, cuadros de estrés, trastornos de ansiedad e inclusive hasta
el suicidio (González, 2002, citado en Gasco-García y Cordente, 2015).
Por su parte, (González 2002, citado en Gasco-García y Cordente, 2015)
señala que puede existir una nueva patología como consecuencia de dicha
violencia, la cual denomina como “Síndrome de acoso” “donde el factor
estresante son las relaciones interpersonales negativas con los demás
miembros del grupo laboral, que no son ni siquiera conflictivas, sino peor
aún, decididamente persecutorias” (p.116).
Existe una clasificación acerca de los tipos de violencia laboral
realizado por la California División of Ocupational Healt and Safety
(osha) en tres grupos, contemplando a las personas implicadas y el tipo
de interacción que se genera entre ellas: la violencia tipo I, II y III. El tipo
150
Análisis de la violencia laboral en México…
I, refiere que este grupo son personas que llevan a cabo el acto de
violencia y no existe un trato legítimo con la víctima, como, por ejemplo,
los robos a establecimientos comerciales, bancos y hasta personas
comunes. Ahora bien, el tipo II se identifica porque existe alguna relación
profesional entre el causante del acto violento y la víctima, siendo el
primero quien recibe el servicio (cliente, consumidor, paciente, etc.), por
consiguiente, la víctima es quien ofrece el servicio (conductores de
autobús, personal de hospital, entre otros.) Por último, el tipo III el
causante de la violencia tiene una vinculación laboral directa con algún
trabajador o grupo de trabajadores de una organización (Riquelme, 2006,
citado en Gasco-García y Cordente, 2015).
A continuación, se presentan algunas cifras acerca de la violencia
laboral hacia las mujeres en México, debido a que los datos que se
obtienen están enfocados a esa población; sin embargo, este tipo de
fenómeno lo viven también los hombres (Aguilar, Arriaga, Ortiz y
Reséndiz, 2017).
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones
en los Hogares (endireh) efectuada en el 2016, y dirigida a mujeres de 15
años en adelante de México, se encontró que en el ámbito de la violencia
laboral el 26.6% ha experimentado este tipo de violencia, “principalmente
de tipo sexual y de discriminación por razones de género o por
embarazo” (inegi, 2017, p. 1). Asimismo, dicha encuesta resalta que la
violencia que se presenta en el trabajo es la “discriminación, las agresiones
sexuales y las de tipo emocional como las humillaciones, degradación e
intimidación” (inegi, 2017, p. 1).
Gráfica 1.
Prevalencia de la violencia en el ámbito laboral entre las mujeres de 15 años y
más, a largo de su vida, por grupo de edad, 2016
100
80
60
40 32.1 29.1 28.7 25.1
16.7
20
0
25 a 34 años 35 a 44 años 15 a 24 años 45 a 54 años 55 y mas
151
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Fuente: inegi. Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (2016b).
En la gráfica 1, se visualiza que las mujeres con mayor porcentaje de
violencia laboral en México se encuentran entre los 25 a 34 años (32.2%),
seguido del grupo de 35 a 44 años (29.1%), de 15 a 24 años (28.7%), de
45 a 54 años y finalmente de 55 años y más. Esto indica que el grupo de
mujeres entre 25 a 34 años son vulnerables a este tipo de violencia, ya
que se encuentran en la etapa productiva para el trabajo.
Tabla 1.
Distribución de mujeres de 15 años y más que han trabajado por
condición, tipo, clase y situación de violencia laboral según
periodo de referencia
Periodo de referencia
Condición, tipo, clase y situación de violencia A lo largo En los últimos
laboral de su vida 12 meses
n=33066522 n=20074204
Total de mujeres que han trabajado1 100.0 % 100.0 %
Sin incidentes de violencia 83.5 % 89.8 %
Con incidentes de violencia2 16.5 % 10.2 %
Periodo de referencia
Condición, tipo, clase y situación de violencia A lo largo En los últimos
laboral de su vida 12 meses
n=33066522 n=20074204
Violencia emocional 10.6 % 6.5 %
Degradación 9.5 % 6.0 %
La han ofendido o humillado por el hecho de
ser mujer (la hicieron sentir menos o mal) 5.0 % 2.8 %
La han ignorado o no la han tomado en cuenta,
por ser mujer 3.8 % 2.4 %
Le han hecho comentarios ofensivos acerca de
que las mujeres no deberían trabajar 4.5 % 2.9 %
152
Análisis de la violencia laboral en México…
Han comentado que sus logros o ascensos se
debieron a que usted tuvo relaciones sexuales 2.3 % 1.5 %
con algún superior
Intimidación / acecho 2.3 % 1.2 %
La han vigilado o seguido al salir del trabajo 2.3 % 1.2 %
Violencia física 1.6 % 0.8 %
La han pateado o golpeado con el puño 0.5 % 0.2 %
La han atacado o agredido con un cuchillo,
navaja o arma de fuego 0.5 % 0.2 %
La han pellizcado, jalado el cabello, empujado,
jaloneado, abofeteado o aventado algún objeto 0.9 % 0.5 %
Violencia sexual 11.2 % 6.6 %
Intimidación sexual 9.0 % 5.6 %
Le han enviado mensajes o publicado
comentarios con insinuaciones sexuales,
insultos u ofensas, a través del celular, correo 2.5 % 2.1 %
electrónico o redes sociales (como Facebook,
Twitter, WhatsApp)
Le han dicho piropos groseros u ofensivos de
tipo sexual o sobre su cuerpo 6.6 % 4.1 %
Le han hecho sentir miedo de ser atacada o
abusada sexualmente 3.4 % 1.4 %
Acoso sexual / hostigamiento sexual 4.4 % 1.9 %
Periodo de referencia
Condición, tipo, clase y situación de violencia A lo largo En los últimos
laboral de su vida 12 meses
n=33066522 n=20074204
Le han propuesto o insinuado tener relaciones
sexuales a cambio de mejoras o beneficios en el 4.1 % 1.7 %
trabajo
Tomaron represalias en su contra, la
castigaron, o trataron mal, porque se negó
a tener relaciones sexuales (le limitaron sus
2.0 % 0.9 %
posibilidades de mejora o promociones,
intentaron despedirla o la despidieron, la
congelaron o cambiaron de lugar, etc.)
153
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Abuso sexual 3.5 % 1.7 %
La han obligado a mirar escenas actos sexuales
o pornográficos (fotos, revistas, videos o 0.2 % 0.1 %
películas pornográficas)
Alguna persona le mostró sus partes íntimas o
se las manoseó enfrente de usted 1.0 % 0.5 %
La han manoseado, tocado, besado o se le
han arrimado, recargado o encimado sin su 2.9 % 1.4 %
consentimiento
Violación e intento de violación 1.2 % 0.4 %
Han tratado de obligarla a tener relaciones
sexuales en contra de su voluntad 1.1 % 0.4 %
La han obligado a tener relaciones sexuales en
contra de su voluntad 0.4 % 0.1 %
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2016a). Encuesta Nacional sobre la Dinámica
de las Relaciones en los Hogares (endireh).
1 “La suma de los tipos, clases o situaciones no coincide con el total de mujeres, pues cada mujer
puede haber declarado más de un tipo de violencia. A nivel nacional se incluyen 705 casos”
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2016a).
2 “No incluye discriminación en el trabajo” (Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
2016a).
En la tabla 1 se observa que la violencia en el ámbito laboral en México
tiene mayor incidencia en la violencia sexual (11.2%), específicamente por
intimidación sexual (9.0%), entendiéndose como ofensas a través de
algún medio o red social; seguidamente se encuentra la violencia
emocional (10.6%) por degradación (9.5%), misma que refiere a las
ofensas o humillaciones por el hecho de ser mujer, y finalmente, se ubica
la violencia física (1.6%). Lo dicho anteriormente, alude a la violencia que
se ejerce a lo largo de la vida de las mujeres de 15 años en adelante.
En ese mismo sentido, se halla que en los últimos 12 meses las
mujeres han sido víctimas de la violencia sexual (6.6 %) particularmente
por intimidación sexual (5.6%); esto se puede explicar debido al libre
acceso a las redes sociales y del inadecuado manejo de los medios de
comunicación.
El inegi (2016b) en la endireh obtuvo que la entidad federativa con
mayor prevalencia en la violencia laboral es la Ciudad de México (79.8);
154
Análisis de la violencia laboral en México…
por el contrario, se encuentra Chiapas (52.4), siendo el menor estado con
dicho tipo de violencia. En el caso de Yucatán (66.8) se ubica en el
séptimo lugar de la encuesta. Cabe señalar que estas cifras corresponden
a las mujeres de 15 años en adelante que han sufrido este tipo de violencia
a lo largo de su vida. Por otra parte, en los últimos 12 meses se registró
que el estado con más violencia laboral fue Coahuila (30.0) y el menor
fue Campeche (15.7), quedando Yucatán (19.3) en el vigésimo cuarto
lugar a nivel nacional.
En relación con el agresor (a) que ejerce la violencia emocional, física
y/o sexual, en el ámbito laboral hacia las mujeres se encontró que son los
compañeros(as) de trabajo (36.6% y 29.1% respectivamente) a lo largo de
la vida laboral de las mujeres, de igual manera en los últimos 12 meses
coincide con los mismos agresores anteriormente mencionados con la
prevalencia de 36.5 % en la violencia emocional y 34.0% en la violencia
física y/o sexual.
Tabla 2.
Distribución de mujeres de 15 años y más que experimentaron alguna
situación de violencia laboral a lo largo de su vida, por condición y persona a
la que contó lo ocurrido según tipo de violencia
Tipo de violencia
Condición y persona a la que Total12n= Física y/o
contó lo ocurrido 5463521 Emocional sexual
n=3505063 n=3923913
Estados Unidos Mexicanos 100.0 100.0 100.0
No le contó a nadie 36.5 36.0 34.6
Le contó a alguien13 63.5 64.0 65.4
Esposo, novio o pareja 40.9 42.9 40.1
Algún familiar 63.5 65.5 63.2
Amiga(o) o compañera(o) 46.1 47.5 47.6
12 “La suma de los tipos de violencia no coincide con el total, pues cada mujer pudo haber
declarado más de uno” (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2016a).
13 “La suma de las personas a las que contó lo ocurrido no coincide con el total de las mujeres
que le contaron a alguien pues cada mujer pudo haber contado lo ocurrido a más de una
persona” (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2016a).
155
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Supervisor(a) o gerente de su
trabajo 21.9 22.7 22.2
Otra autoridad del trabajo 12.5 13.2 12.7
Persona de Sindicato 3.2 3.5 3.2
Psicóloga(o) o trabajador(a)
social 3.4 4.0 3.4
Abogado(a) 2.1 2.5 2.4
Sacerdote, religiosa o ministro 1.5 1.7 1.8
Otra persona 2.9 2.7 2.8
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2016a). Encuesta Nacional sobre la Dinámica
de las Relaciones en los Hogares (endireh).
Finalmente, en la Tabla 2 según el inegi (2016a) las mujeres que viven
violencia laboral comparten su situación en su mayoría con alguien de
confianza como el esposo, novio o pareja, algún familiar, amigo/a o
compañero/a, haciendo referencia a la violencia emocional, física y/o
sexual. Así pues, es menor el número de personas que acuden con
profesionales como el psicólogo (o), trabajador(a) social y abogado(a)
para hablar del problema y atender la situación.
Legislación acerca de la violencia laboral en México
Entre los documentos de carácter jurídico que se abordarán en este
capítulo hacen referencia a la violencia laboral, los cuales serán: la Ley
Federal del Trabajo (2014) y la Norma Mexicana NMX-R025-SCFI-2015
en Igualdad Laboral y No Discriminación (2015).
Primeramente, en la ley Federal del Trabajo (2014) se menciona en
su Artículo 3° Bis que para efectos de esta ley se entiende por:
• Hostigamiento, el ejercicio del poder en una relación de
subordinación real de la víctima frente al agresor en el ámbito
laboral, que se expresa en conductas verbales, físicas o ambas; y
• Acoso sexual, una forma de violencia en la que, si bien no existe la
subordinación, hay un ejercicio abusivo del poder que conlleva a un
estado de indefensión y de riesgo para la victima
156
Análisis de la violencia laboral en México…
independientemente de que se realice en uno o varios eventos
(p.18).
Asimismo, en el artículo 47° apartado II de la Ley antes mencionada, se
señala que una de las causas de rescisión de la relación del trabajo sin
responsabilidad para el trabajador es que incurra durante sus labores en
faltas de honradez, acciones de violencia, injurias, entre otros, hacia el
patrón, personal administrativo y directivo de la empresa, así como a
clientes y proveedores. Esta medida no se aplicará si el trabajador(a) es
provocado o si actúa en defensa propia. Por otra parte, en el artículo 51
se señala lo mencionado en el artículo 47°, pero dirigido al patrón,
familiares o cualquiera de sus representantes dentro del servicio.
Por su parte, la Norma Mexicana NMX-R025-SCFI-2015 en
Igualdad Laboral y No Discriminación (2015) “se encuentra sustentada
en la normatividad vigente en materia de igualdad y no discriminación a
nivel internacional y nacional” (p. 6). En dicha norma se establecen
ciertos instrumentos en conformidad a la carta magna y los tratados
internacionales donde México está obligado a respetar y hacer cumplir de
conformidad:
• El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales • La Convención Americana sobre Derechos Humanos.
• Pacto de San José de Costa Rica
• Convención para la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra la Mujer (cedaw, por sus siglas en inglés).
• Declaración y Plataforma de Acción de Beijing.
• Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer, “Convención de Belém do Pará”.
• Convención Internacional sobre la Eliminación de todas la Formas
de Discriminación Racial (cerd, por sus siglas en inglés).
• Convenio 100 de la Organización Internacional del Trabajo (oit).
• Convenio 105 de la oit sobre la Abolición del Trabajo Forzoso.
• Convenio 111 de la oit sobre la Discriminación en el Empleo y la
Ocupación y su Recomendación (núm. 111) sobre la
Discriminación (empleo y ocupación).
157
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
• Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
• Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres (lgimh).
• Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
(lgamvlv).
• Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (lfped).
• Plan Nacional de Desarrollo.
• Programa Sectorial de Trabajo y Previsión Social 2013-2018.
• Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no
Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (proigualdad).
• Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2014-
2018 (pronaind).
Por lo anterior, en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, en los artículos 1°, 4 y 123 se garantiza y reconoce los
Derechos Humanos, principios universales, interdependencia,
indivisibilidad, igual dad del varón y la mujer ante la ley y el salario igual
sin tomar en cuenta el sexo ni nacionalidad (Norma Mexicana NMX-
R025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación, 2015).
Perspectiva de género y Trabajo Social
Actualmente, en la sociedad aún existen diferencias entre mujeres y
hombres; por ejemplo, los usos y las prácticas consideradas femeninas y
masculinas en la vida cotidiana. La mayoría de las personas hace
referencia a dichas prácticas de la cultura, a las tradiciones y costumbres
que desde la niñez se enseña, pero no se percibe que está inmerso en un
modelo denominado androcentrista, que no se hace consciente y si se
hace no se cuestiona.
Guzmán y Bolio (2010) mencionan que:
El androcentrismo (Andro=hombres; centrismo=centrarse en) es una
mirada que se fija en lo masculino, y desde lo masculino, para observar las
realidades. Impregnan el pensamiento científico, filosófico, religioso y
político. Sin embargo, se relaciona no sólo con el hecho de que los
158
Análisis de la violencia laboral en México…
investigadores o pensadores sean hombres, sino que además pone en
evidencia que se trata de hombres y mujeres adiestrados en disciplinas que
explican las realidades bajo modelos masculinos (p. 31).
Por ejemplo, una mirada androcéntrica es el lenguaje empleado
frecuentemente por las personas, ya que se considera el masculino como
genérico dejando a un lado lo femenino, usando un lenguaje sexista. De
igual manera, cuando se trata a los sexos como dos grupos separados en
lugar de considerar que tienen algunas características coincidentes, por lo
cual da por entendido acciones y actitudes propias de un sexo o de una
identidad de género, estereotipando las diferencias de género. En este
sentido, como menciona Guzmán y Bolio (2010) “un sistema
androcéntrico no contribuye a un desarrollo social e individual en
igualdad de derechos y oportunidades” (p. 31).
Por consiguiente, la perspectiva de género es una herramienta de
análisis que permite hacer reflexiones para interpretar el mundo y sus
consecuencias. Es una mirada desde la cual se elaboran los conceptos de
hombre y mujer, sus respectivas vocaciones en la familia, en la sociedad
y la relación entre ambos. De este modo, los conceptos de sexualidad,
matrimonio, vida y familia también se ven radicalmente afectados
(Lamas, 2000). En otras palabras, es un instrumento que permite mirar
de forma distinta al ser humano.
La perspectiva de género efectivamente representa una nueva forma
de ver un fenómeno social, que implica analizar con mayor detalle cómo
se relacionan los hombres y mujeres, adentrarse en los roles
estereotipados asignados a cada género, pensar de forma distinta la
condición de ser hombre o mujer y de las situaciones o problemas que
viven de manera particular (Chávez, 2006, p. 43).
Esta manera de acercarse con una mirada distinta sobre los
fenómenos sociales ya existentes es una posibilidad de construir puentes
para interrelacionar cómo la identidad genérica guarda relación con los
patrones reproducidos desde el nivel micro con la familia, hasta el nivel
macro conformado con las estructuras culturales ya institucionalizadas.
Tal vez con ello sea más sencillo de construir lo femenino, para comenzar
a tener una visión distinta de lo que implicaría ser hombres y mujeres.
159
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Por tanto, Guzmán y Bolio (2010, p. 35) refieren que el Instituto
Nacional de las Mujeres plantea que la perspectiva de género apunta a la
necesidad de solucionar los desequilibrios entre hombres y mujeres
mediante acciones como:
• Redistribuir equitativamente las actividades entre los sexos (en los
ámbitos público y privado).
• Valorar de manera justa los distintos trabajos que realizan hombres
y mujeres.
• Modificar las estructuras sociales, mecanismos, reglas, prácticas y
valores que producen la desigualdad.
• Fortalecer el poder de gestión y decisión de las mujeres.
Por lo anterior, la intervención del Trabajo Social es considerada una
dimensión que proporciona identidad de la disciplina, como lo menciona
Chávez (2014):
La disciplina ha desarrollado estrategias profesionales de intervención
retroalimentando procesos de cambios significativos, a través de
conformar técnicas de concientización que les permiten a los sujetos de
estudio/intervención identificar, visualizar y definir sus problemas para
buscar alternativas de solución, individuales o colectivas (p. 75).
En este sentido el profesional en trabajo social interviene en diferentes
ámbitos utilizando modelos que guían el quehacer profesional. Por
consiguiente, se presentarán los modelos de intervención en Trabajo
Social en el nivel individualizado, de acuerdo con Du Ranquet (2007): el
modelo de diagnóstico o psicosocial, el modelo funcional, el modelo
centrado en la resolución del problema, el modelo de modificación de
conducta, el modelo intervención en situación de crisis y el modelo
centrado en la tarea.
Tabla 3.
Modelo diagnóstico o psicosocial
Objetivo Base teórica Fases
160
Análisis de la violencia laboral en México…
Tiene en cuenta el Se vale de la teoría de 1. Fase inicial
aspecto psicológico y sistemas ya sea para la Comprende el problema del
social que comporta recogida de datos, la cliente.
cada caso, es decir, la formulación del Establece un diagnóstico
persona en su diagnóstico o la psicosocial de las fuerzas y
situación. Da elaboración del plan debilidades del cliente y de su
importancia a un de acción. Se dirige a situación.
diagnósticoevaluación la persona que pide Compromete al cliente en el
que trata al mismo ayuda en su contexto tratamiento estructurando de un
tiempo los problemas percibiéndola en la plan de acción.
y recursos, los puntos relación con las 2. Programa de Trabajo
fuertes y los puntos interacciones y Establece una relación de trabajo
débiles de la persona transacciones de su entre el trabajador social y su
y de la situación. entorno, pudiendo cliente.
convertirse este 3. Técnicas de
entorno en el objetivo tratamientoTratamiento indirecto
de los esfuerzos del o trabajo con el entorno.
trabajador social. Tratamiento directo o trabajo
con el cliente.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
El modelo diagnóstico o psicosocial (ver tabla 3) se apoya de la teoría de
los sistemas, ya que considera a la persona en sus diferentes roles en la
realidad social y se centra en el diagnóstico; en este último se identifican
elementos claves de la persona y su entorno para la intervención, para
posteriormente establecer un plan de acción, ejecutar y evaluar. En este
modelo, es importante destacar que la figura del trabajador social
establece una relación con la persona que permite efectuar el tratamiento.
Cabe señalar que el elemento central de este modelo es el diagnóstico.
Tabla 4.
Modelo Funcional
Objetivo Base Teórica Fases
161
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
En este modelo, Se inspira en la teoría 1. Fase
el trabajador psicológica elaborada por inicialEntrevista.
social actúa a Rank, que pone el acento 2. Fase
partir de una sobre la voluntad en tanto que intermediaProfundización
psicología del fuerza la integración y de de la relación trabajador
crecimiento, del organización de la social-cliente.
desarrollo, de la personalidad. El trabajador 3. Fase
afirmación del sí, social no es responsable ni del terminalEvaluación.
que sitúa el diagnóstico, ni del resultado
factor central del de la relación. Es responsable
cambio en de la facilitación del proceso
manos del en curso por el cual el cliente
cliente y no en es ayudado a considerar las
las del trabajador alternativas que se le ofrecen y
social. a liberar su propio poder de
elección y de desarrollo.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
En la Tabla 4, se presenta el modelo funcional inspirado en la teoría
psicológica, en donde la responsabilidad de la situación problema que
presenta la persona recae en ésta y no en el profesional en trabajo social,
siendo este último un facilitador para considerar las posibles alternativas
de solución del problema. Sin embargo, el papel que desempeña el
individuo es central para elegir la solución a su problema, adquiriendo un
mayor compromiso para el cumplimiento del plan de acción.
Tabla 5.
Modelo Centrado en la Resolución del Problema
Objetivo Base Teórica Fases
162
Análisis de la violencia laboral en México…
El fin específico, La base teórica de este 1. Fase inicial
en cada caso, modelo es La naturaleza del problema.
debe limitarse a esencialmente la El significado del problema.
la obtención o a psicología del yo, en La o las causas del problema. Los
la aproximación particular, la esfuerzos realizados para afrontar
de la solución formulación que de ella la resolución del problema. La
buscada para un ofrecen Erikson y naturaleza de la solución o de los
problema, White. Las nociones de fines demandados a la ayuda
específicamente rol y de sistema psicosocial.
identificado permiten también La naturaleza real de este servicio y
entre el cliente y comprender una gran sus medios con la relación al cliente
el que presta la parte de los problemas y a su problema.
ayuda. presentados por los
clientes.
El funcionamiento 2. Principales técnicas de
social va a depender tratamiento:
de la posición que Preguntas y comentarios.
ocupa una persona y Informaciones y consejos.
del sentido de su Conocimiento de los recursos del
identidad; por su medio y de su utilización.
manera de Nota: el trabajador social utilizará el
desempeñar un rol, conjunto de estas técnicas teniendo
expresará su en cuenta dos importantes factores:
personalidad, la red familiar y social del cliente y
teniendo en cuenta la su propia relación de trabajo.
realidad y utilizando,
pues, las funciones del
yo.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
Otro de los modelos que se utiliza en el trabajo social individualizado es
el centrado en la resolución del problema (ver tabla 5), que se basa en la
psicología del yo con aportaciones del modelo psicosocial, dado que
existe una relación entre la persona que ayuda y la que busca la ayuda.
Esta última, a través dicha relación, estimula y libera fuerzas provocadas
de la experiencia de sí misma; por lo tanto, aumenta la toma de
conciencia, y de esta manera adquiere motivaciones de la personalidad
para su beneficio. Es importante mencionar, que este modelo se
desenvuelve por fases y crisis, debido a que se apoya en las fuerzas
163
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
utilizadas y desarrolladas durante una crisis para resolver la siguiente,
donde el trabajador social funge como guía para lograr el resultado del
tratamiento.
Tabla 6.
Modelo de modificación de conducta
Objetivo Base Teórica Fases
Las actividades del La modificación de la conducta se 1. Fase inicial
trabajador social apoya de la teoría del aprendizaje, Evaluación preliminar.
tienen como entendiéndose aquí como Especificación del
objetivo facilitar el aprendizaje una actividad que problema.
cambio o modifica de forma duradera las Contrato o plan de
establecimiento de posibilidades de un ser humano. La modificación.
una conducta. El teoría del aprendizaje tiene su 2. Fase de registro
trabajador social origen en la corriente behaviorista y de mantenimiento
enseña al cliente de Watson y en las nociones de Identificar los
cómo actuar sobre condicionamiento puestas de refuerzos. Elección de
las variables que relieve por Pavlov y la escuela rusa. un refuerzo. Objetivo
condicionan una En el modelo behaviorista, la final.
determinada palabra conducta se aplica a las 3. Principales
conducta, o toma respuestas observables de la técnicas de tratamiento
como auxiliares a conducta humana, poniendo el Las técnicas de
otras personas acento en los aspectos de ésta que modificación de
cuya acción es son aprendidos. Esta conducta ya conducta tendrán
susceptible de sea considerada como conducta relación con el
influenciar la normal o conducta problema, ha condicionamiento
conducta del sido aprendida mediante un clásico o
cliente. proceso de condicionamiento; es respondiente, o con
susceptible de ser modificada por la el condicionamiento
aplicación de lo que se sabe sobre el instrumental u
aprendizaje y sobre la modificación operante.
de conducta.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
En el modelo de modificación de conducta (ver tabla 6) el trabajador
social es facilitador del cambio de la conducta enseñándole a cambiarla
en un periodo corto, a través de diversas técnicas y reforzamientos que
permitan modificarla y permanezca a largo del tiempo. Por tal motivo,
este modelo se apoya de la teoría del aprendizaje. Asimismo, las personas
significativas como por ejemplo familia, amigos, entre otros; que
164
Análisis de la violencia laboral en México…
constituyen el entorno del individuo se denomina “agente o mediador de
modificación”.
Tabla 7.
Modelo Intervención en Situación de Crisis
Objetivo Base Teórica Fases
Propone utilizar La teoría de la crisis 1. Fase inicial
la situación en se apoya sobre todo Crear una relación.
crisis para en la psicología del Centrarse en la situación.
ayudar a los yo. Percibir la realidad.
clientes a Busca comprender a la Organizar la acción.
resolver los persona apoyándose en 2. Fase intermedia y principales
problemas las teorías desarrolladas técnicas
actuales y a ser por Freud y Rank, pero Apoyarse sobre las capacidades del
más fuertes y recurre a otros trabajos, cliente.
más capaces de en particular a los de Ayudar al cliente a tener una
controlar sus Piaget y Erikson. De percepción realista de su situación.
futuras este último, conserva, Utilizar el apoyo del entorno.
dificultades, sobre todo, la noción 3. Fin de la intervenciónSe
utilizando los de desarrollo por fases resumen los progresos que ha habido
mecanismos más y crisis. Adopta el desde el principio y se retoman los
adaptados postulado fundamental: diferentes temas abordados, las tareas
en ciertos momentos efectuadas, los objetivos alcanzados y
sobrevienen periodos los cambios ocurridos. Los
de conmoción que comentarios del trabajador social
permite una nueva resaltan los éxitos, esfuerzos del
organización, una cliente, estimulando así la esperanza y
reestructuración. la confianza en sí mismo.
Objetivo Base Teórica Fases
165
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
La teoría de la crisis se Se examina los proyectos futuros,
interesa principalmente los objetivos y tareas a fijar. Al
por las funciones de hacer esto, el trabajador social se
síntesis, de adaptación asegura de que la persona está
y de dominio de la capacitada para hacerlo, le ayuda a
realidad, tal como las establecer la relación entre lo que
ponen de manifiesto acaba de conseguir y su capacidad
los trabajos de Redl y para controlar otras situaciones
Wineman en L’enfant difíciles.
agressif.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
En la Tabla 7 se observa el modelo de intervención en situación de crisis
que consiste en apoyar a las personas que presentan dicha situación,
mismas que provocan estados de shock emocional que requieren de
apoyo profesional. Esto se debe a la complejidad de las situaciones o
problemas por las que atraviesan las personas, como por ejemplo muertes
o pérdidas. Lo anterior, hace difícil distinguir entre las dificultades y
problemas: las primeras son complicadas y se pueden resolver sin ayuda;
y las segundas representan una incapacidad para superar problemas sin
ayuda, lo que podría conducir a una o varias crisis.
El modelo centrado en la tarea o también llamado trabajo participativo
por objetivos (ver tabla 8), tiene la finalidad de apoyar a las personas para
alcanzar sus objetivos en un tiempo corto y determinado; dichos
objetivos son propuestos por los mismos individuos. A diferencia del
modelo de modificación de la conducta, éste no busca un cambio de
personalidad, actitudes o conducta, sino de una solución de un problema.
La clave de esta intervención se encuentra en la autoestima del individuo,
ya que permitirá un mejor crecimiento para hacer frente a las dificultades
que se presenten.
166
Análisis de la violencia laboral en México…
.
Tabla 8
Trabajo Participativo por Objetivos o Modelo centrado en la Tarea
Objetivo Base Teórica Fases
Tratar solamente El modelo centrado en la 1. Fase inicial
los problemas tarea descrito por W. Reid y Explorar las dificultades.
percibidos por la L Epstein se sitúa en la Elegir la dificultad diana y
persona interesada, corriente del trabajo fragmentarla.
determinando con participativo por objetivos: Determinar el objetivo
ella el objetivo de pedagogía por objetivos, Planificar las tareas.
alcanzar en una dirección participativa por Definir el tiempo.
fecha determinada. objetivos (dpo), círculos de Establecer el contrato.
calidad, etc. Este método 2. Fase intermedia
propone tratar solamente Puesta en marcha el
los problemas percibidos contrato establecido en la
por la persona interesada, primera o segunda
determinando con ella el entrevista. El trabajador
objetivo de alcanzar en una social se centrará, con el
fecha determinada. La cliente, en el
expresión de trabajo encadenamiento de las
participativo por objetivos tareas que permitan alcanzar
pone de relieve estas el objetivo fijado. 3.
características esenciales. El Técnicas
trabajo participativo se Clarificación.
apoya de elementos Aireación.
teóricos, en la experiencia Información.
profesional y en diversas Consejo.
investigaciones. La teoría
general de sistemas, la teoría Acompañamiento y alianza.
de la comunicación, la teoría Aprendizaje de conducta.
del aprendizaje, la teoría de Estimulación.
los roles, la teoría Intervención con las personas
psicoanalítica y, en u organismos que forman
particular, los estudios parte de la red social del
cliente.
recientes sobre la psicología
4. Fin de la intervención.
del yo proporcionan
Evaluación.
elementos que subyacen al
167
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
modelo de casework
centrado en la tarea.
Fuente: Elaboración propia, a partir Du Ranquet (2007).
En este sentido, los modelos de intervención son una construcción
teórica para la definición objetiva y la construcción de estrategias
necesarias para incidir en la realidad social, como se aprecia en las tablas
anteriores sobre los principales modelos para la intervención en Trabajo
168
Análisis de la violencia laboral en México…
.
Social. No obstante, existen otros modelos que se han creado desde la
disciplina del Trabajo Social para abordar ciertos problemas y/o
necesidades.
Modelo de intervención en situaciones de violencia laboral con
perspectiva de género
A manera de antecedente, en el año 2009 se creó un Protocolo para la
Atención en Trabajo Social de los Casos de Violencia de Género Contra
las Mujeres del Instituto de la Mujer Oaxaqueña que se guía del modelo
denominado: “Modelo de Trabajo Social para la Atención de Mujeres que
viven Violencia”, tomando en consideración el tema de violencia, mismo
que tiene como objetivos:
• Trabajar para que la persona pueda estar en una situación de
seguridad.
• Ayudar en la construcción de procesos de toma de decisión.
• Enlazar los esfuerzos de las demás áreas para ofrecer un servicio
integral y de calidad (Instituto de la Mujer Oaxaqueña, 2007, p. 31).
En la Tabla 9 se observa la comparación de los modelos enfocados en la
atención de situaciones de violencia; la diferencia radica esencialmente en
las fases o etapas que cada uno establece para abordar la situación
problema y la interrelación entre éstas, y además uno de estos modelos
es exclusivo de trabajo social. Asimismo, existen ciertas características
entre ambos modelos que los hacen diferentes:
Tabla 9
Comparación de Modelos en situaciones de Violencia
169
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Modelo 1.
Modelo de Trabajo Social para la Modelo 2.
Atención a Mujeres que Viven Violencia Modelo de intervención en situaciones de
(Instituto de la Mujer Oaxaqueña, 2007) violencia laboral con perspectiva de género
Fases o etapas Fases o etapas
• Consideraciones previas Primer • Exploración
contacto Investigación e indagación a nivel
• Consideraciones generales individual, grupal y/o comunitario a
Posibles obstáculos para la través de técnicas y administración de
atención. instrumentos para un diagnóstico, con el
• Evaluación de los riesgos apoyo de un equipo multidisciplinario.
Valoración de la seguridad • Planeación
• Elaboración del plan de Elaboración del plan de acción de
emergencia. Canalización acuerdo con el tipo de violencia en el
• Apoyo en la búsqueda de ámbito laboral.
opciones productivas. • Ejecución
Implementación y seguimiento de las
actividades establecidas como parte de los
profesionales en las respectivas áreas
• Sistematización
Recuperación y registro de las
experiencias para mejorar la intervención
y crear nuevos modelos.
• La evaluación y los ajustes (Flexible)
Fuente: Elaboración propia, 2018.
• Se identifica que en el Modelo 1 (M1) la atención se enfoca sólo a
mujeres y en el Modelo 2 (M2) se atienden tanto a hombres como
a mujeres, así como también a las personas involucradas en el
problema.
• Con relación en la problemática, el M1 se enfoca en los diferentes
tipos de violencia (familiar, económica, sexual, laboral, psicológica
y física), a diferencia del M2 que se centra en la violencia laboral.
• Con respecto al nivel de atención del problema, el M1 se trabaja a
nivel individualizado, es decir, únicamente con las mujeres que
viven violencia y en el M2 se interviene en los tres niveles
170
Análisis de la violencia laboral en México…
.
(individual, grupal y comunitario), considerando no sólo a las
mujeres, sino también a los hombres que viven o atraviesan
situaciones de violencia laboral.
• En las fases de los modelos, se observa en el M1 la atención es
solamente a corto plazo y en el M2 es a corto, mediano y largo
plazo, de acuerdo con la situación de la violencia laboral que se
presente.
• En cuanto a los profesionales que intervienen en la problemática,
en el M1 se desarrolla desde el Trabajo Social, en cambio en el M2
intervienen de manera multidisciplinaria.
Por otra parte, los modelos antes presentados por Du Ranquet (2007) en
las Tablas anteriores pueden ser un apoyo para la atención del problema
de la violencia, incluyendo la laboral; sin embargo, éstos no están
enfocados para atender únicamente la violencia laboral, ya que se requiere
de una preparación en el tema para realizar una intervención de manera
integral, por la complejidad del problema.
En la página siguiente, en la figura 1 se presenta el esquema de la
propuesta del Modelo para la intervención en situaciones de violencia
laboral desde la perspectiva de género:
El objetivo de este modelo es la atención a situaciones de violencia
en el ámbito laboral, mediante la intervención en colaboración con otros
profesionales desde la perspectiva de género. Las características
principales de este modelo es la flexibilidad, puesto que al momento de
llevarlo a cabo se realiza la evaluación y ajustes correspondientes a cada
fase; y además, se basa en la perspectiva de género como una herramienta
metodológica que apoya la intervención en situaciones de violencia
laboral. Asimismo, se dice que poseen dichas características porque las
fases se encuentran interrelacionadas y en alguna etapa se puede retomar
dependiendo de la
Figura 1
171
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Propuesta del Modelo de intervención en situaciones de violencia laboral
con perspectiva de género
1.
Exploración
PG
Ajustes Ajustes
4. Evaluación 2.
Sistematización
VIOLENCIA Evaluación
Planeación
PG LABORAL PG
Ajustes Ajustes
PG
3. PG- Perspectiva de
Ejecución Género
Fuente: Elaboración propia (2018).
situación que se presente, con respecto al tipo de violencia experimentada
en el contexto laboral y el género.
Cabe señalar que antes de llevar a cabo dicho modelo se tendrá que
capacitar de manera continua en materia de perspectiva de género a las
personas involucradas en la implementación de las fases que lo
constituyen, ya que como menciona Chávez (2014, p. 84):
Abordar cambios y modificaciones en las relaciones de género implica
partir de lo cotidiano en el ámbito microsocial interrelacionándolo con lo
macrosocial y el sistema, para comprender de otra forma las interrelaciones
que se presentan en esta dinámica de género desde la categoría del poder,
172
Análisis de la violencia laboral en México…
.
y definir su influencia multidimensional en el ámbito de la vida pública y
privada, para pasar después a tareas específicas que permitan nuevas
formas de mirar estás relaciones de género en la perspectiva de de-
construir para reconstruir relaciones equitativas entre mujeres y hombres.
Por otro lado, entre otras de las características del modelo se encuentra
el trabajo de manera multidisciplinaria, es decir, el trabajo colaborativo
entre profesionales 14 . Esta propuesta, se compone de cuatro fases: la
exploración, planeación, ejecución y sistematización, llevando el proceso
de la evaluación y ajustes en cada una de éstas como se expone en la figura
1. El contenido de cada fase se resume a continuación:
Fase 1 Exploración. A partir de la manifestación de la violencia laboral, se
establece un primer contacto entre la persona y el profesional en Trabajo
Social iniciando con esta fase, la cual radica en la obtención del
conocimiento de la realidad, es decir, la indagación del problema (causas-
efectos de la violencia en el ámbito laboral) en los diferentes niveles de
intervención individual, grupal y/o comunitario, como, por ejemplo, el
acercamiento a los centros de trabajo con las personas involucradas en el
problema, así como la aplicación de entrevistas y administración de
instrumentos, esto con la participación de un equipo multidisciplinario.
Cada profesional requerido de acuerdo con la dimensión del
problema indagará en lo que le corresponda, esto dará pie a la creación
de las acciones pertinentes en la planeación y ejecución. Hay que tener en
14 Cabe señalar que los asuntos relacionados a la logística y operación del modelo
no se abordan en este capítulo, ya que el objetivo de éste es presentar una propuesta
de intervención en situaciones de violencia laboral.
173
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
cuenta que a partir de la implementación de ésta se evalúa y se realizan los
ajustes para la mejora continua.
Fase 2 Planeación. Posterior a tener identificado el problema y el diagnóstico
pertinente, se continua con la planeación y programación que consiste en
organizar y plantear objetivo y metas en conjunto con el equipo
multidisciplinario para la atención de la violencia laboral. Para esto, se
requiere la creación de un plan de acción que permitan establecer las
actividades y estrategias a realizar, considerando lo siguiente: cómo se
realizarán, en qué periodo de tiempo se harán, quiénes serán los
responsables de su cumplimiento y la forma en la que se evaluarán los
resultados.
Fase 3 Ejecución. La ejecución, se define como “Proceso en el cual se ejecuta
lo establecido en la planificación partiendo de los resultados obtenidos en
la investigación, se pretende alcanzar los objetivos propuestos” (Ander-
Egg, 2003, p.147). En esta etapa se realizan las actividades programadas en
el plan de acción, seguimiento y evaluación de éstas, así como los ajustes
necesarios. Asimismo, en esta fase se considera relevante realizar acciones
preventivas dentro del ámbito laboral, es decir, en el lugar de trabajo donde
ocurrió dicha violencia dirigida a hombres y mujeres que laboran en éste,
con la finalidad de trabajar no solamente con la persona o personas
afectadas, sino con todo el personal para que conozcan y preserven sus
derechos laborales y humanos.
Fase 4 Sistematización. Según Martinic (1984 citado por Ocampo y Berdegue,
2000) define a la sistematización como: “un proceso de reflexión que
pretende ordenar u organizar lo que ha sido la marcha, los procesos, los
resultados de un proyecto, buscando en tal dinámica las dimensiones que
pueden explicar el curso que asumió el trabajo realizado” (p. 10).
Por su parte, Castro (2016) señala que la sistematización permite
recuperar y registrar la experiencia del trabajo y la participación de varios
actores sociales o instituciones, con la finalidad de mejorar la intervención
174
Análisis de la violencia laboral en México…
y crear nuevos modelos. A partir de lo anterior, se retoman ideas y
resultados para luego realizar un esquema y la evaluación con los ajustes
que se requieran. En este caso, para sistematizar la violencia en el ámbito
laboral se requiere la recuperación y registro de las experiencias de la puesta
en marcha del modelo en general, ya que permitirá mejorar la intervención
y el modelo propuesto.
Conclusión
La violencia laboral es un fenómeno que afecta a hombres y mujeres en
México, sin embargo, datos acerca del registro de la violencia hacia los
hombres son escasos, pero esto no quiere decir, que esta población quede
exenta de este fenómeno. A partir de esto, se sugiere realizar
investigaciones tanto de manera cuantitativa o cualitativa con hombres
sobre la percepción de dicha violencia o si han sido afectados por ésta, con
la finalidad de aproximarse al fenómeno en cuestión desde su óptica.
A partir de la revisión de la literatura, se identificó que cuando se habla
de violencia en cualquiera de los ámbitos donde se presente está centrado
hacia a la mujer, lo cual pueden indicar dos aspectos: el primero, que las
mujeres son las más afectadas por la violencia históricamente y el segundo,
que son las que denuncian o comparten su situación vivida. Asimismo, se
puede concluir que las mujeres son vulnerables a este tipo de violencia
laboral entre las edades de 25 a 34 años, esto de acuerdo con los datos
presentados anteriormente. Este dato podría explicarse a partir de que se
encuentran en la etapa productiva para el trabajo o que son las edades en
donde los centros laborales solicitan debido a la etapa en la que se
encuentran.
La intervención de los y las profesionales involucrados (as) en este tipo
de violencia deben estar preparados y conocer los efectos de la misma, así
como contextualizarse con la perspectiva de género para realizar acciones
en beneficio a la igualdad y equidad entre hombres y las mujeres para la
comprensión de la realidad.
175
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Desde el Trabajo Social, existen modelos centrados en atender la
violencia de manera general y dirigidos a mujeres, sin embargo, se considera
importante incidir como profesionales en este tipo de violencia en el
ámbito laboral con perspectiva de género, considerando que todas las
personas pueden estar expuestas a este tipo de violencia.
Finalmente, el modelo propuesto en este documento sirve de
antecedente para futuras investigaciones e intervenciones con esta situación
problema y al mismo tiempo contribuye a la atención de la violencia laboral,
considerando que la intervención para la atención de dicha violencia incluye
a otros profesionales con una constante evaluación y ajustes en todo
momento. Cabe resaltar, que dicho modelo se plantea desde el Trabajo
Social, pero esto no se significa que otros profesionales no puedan llevarlo
a cabo.
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Análisis de la violencia laboral en México…
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177
Gabriela I. Vázquez / Gladys A. Castillo / Daniel A. Llanes
Ranquet, M. (2007). Los modelos en Trabajo Social: Intervención con personas
y familias. Madrid, España: Siglo XXI de España editores, SA.
178
Modelo de intervención en pérdidas con
personas privadas de libertad
Alejandra Vianney Arellano Sierra y
Silvia Andrea Serrano Padilla15
Fátima Estefani Matos Llanes16
Todo cambio implica una pérdida, del mismo modo que
cualquier pérdida es imposible sin el cambio.
Robert A. Neimeyer.
Introducción
El individuo por naturaleza vive transformaciones durante la vida que traen
consigo una serie de cambios, desprendimientos y abandonos, en donde
los objetos, personas o situaciones, se definen en una pérdida. Si bien este
tema y los procesos de duelo se relacionan comúnmente cuando un ser
humano fallece, no obstante, el estudiarlo desde la intervención en
contextos y poblaciones como el penitenciario permite ampliar el
panorama y analizar este proceso para el desarrollo.
A lo largo de este capítulo encontraremos como primer punto la
contextualización de los diferentes modelos de intervención que pueden
ser retomados en la disciplina del Trabajo Social para trabajar de manera
15 Profesores de Tiempo Completo de la Licenciatura en Trabajo Social.
Universidad Autónoma de Yucatán.
16 Pasante de la Licenciatura en Trabajo Social. Universidad Autónoma de Yucatán.
183
Modelo de intervención en personas…
individual, grupal y comunitaria, dependiendo de la naturaleza del problema
y el contexto en el que se desarrolla el mismo.
En el siguiente apartado, se aborda la intervención con personas
privadas de su libertad (ppl) que además se encuentran en calidad de
sentenciadas, considerando las modificaciones normativas que tienen
relación con el área penitenciaria en México, asimismo, el trabajador social
realiza las funciones de gestión, administración, investigación, educación
social, administración, planeación y programación social para intervenir
con esta población.
Por otra parte, se integra un apartado acerca de las pérdidas durante el
ciclo vital del ser humano, tales como la pérdida de objetos externos, la
pérdida de sí mismo, las pérdidas emocionales, las propias al desarrollo
humano y la de la vida, al mismo tiempo en la que se enmarcan las pérdidas
más comunes cuando una persona es privada de su libertad, por ejemplo:
la libertad misma, la familia, el estatus económico, el empleo y la autoridad
que representaba dentro del núcleo familiar.
Finalmente se incluye el Modelo de intervención en pérdidas con
personas privadas de su libertad, los enfoques que utiliza, sus diferentes
fases y las recomendaciones para la aplicación de la misma.
Modelos de intervención abordados desde la disciplina en Trabajo
Social
El Trabajo Social centra su actuar en bases teóricas que le permiten
visualizar un fenómeno de manera organizada, de esta manera utiliza los
modelos de intervención que le serán de utilidad para la comprensión de
esta realidad. Para ello, es necesario la revisión teórica, analizar los
elementos que son relativos del fenómeno, procesar la información y
estructurarlo para finalizar con el actuar.
Un modelo de intervención es un camino que nos permite dirigirnos al
estudio de un fenómeno, un hecho, una materialidad, de manera
Tabla 1.
Definición de modelo de intervención
Autor Definición Categoría de análisis
181
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
Carbajal Especie de descripción o representación de Representación de la
(2002). la realidad (hechos, situaciones, fenómenos, realidad.
procesos, estructuras y sistemas), que por lo En función de una
general, está en función de unos supuestos teoría.
teóricos o una teoría. (p. 9) Hechos.
Fenómenos.
Representación de un hecho o fenómeno Representación de un
propuesta como ideal a seguir. Pretende hecho.
mostrar las características generales de la Ideal a seguir.
Sesento estructura de dicho fenómeno, explicar sus Características del
(2012). elementos, mecanismos y procesos, cómo se fenómeno.
interrelacionan y los aspectos teóricos que le Aspectos teóricos.
dan sustento, para facilitar su comprensión.
(p. 13)
Herramienta fundamental de análisis, Herramienta de análisis.
descripción y predicción de lo que la ciencia Ciencia.
Viscarret dispone para llevar a cabo la sistematización, Realidad física y social.
(2014). control y comprensión de los aspectos más
relevantes de la realidad física y social. (citado
en Fernández, 2014, p. 296)
Conjunto de principios de acción relativos a Principios de acción.
un campo definido de fenómenos o Fenómenos.
experiencia. Conforma un esquema Esquema.
referencial para aplicar a la práctica: supone Teoría
Vélez
una representación simplificada y esquema Práctica.
(2003)
de la realidad, que surge de la teoría, que
puede ser contrastada en la práctica. (citado
en
Fernández, 2008, p. 62)
Fuente: Elaboración propia, a partir de Carbajal, 2002, Sesento, 2012, Viscarret, 2014, citado en
Fernández 2014 y Vélez, 2003, citado en Fernández, 2008.
estructurada y considerando sus particularidades para comprensión del
mismo, resultando en acciones basadas en la teoría.
A partir de lo anterior, se entiende por modelo a la representación y
descripción de la realidad basados en un supuesto teórico y que es un ideal
a seguir ante cualquier proceso. Un modelo puede explicar la realidad de
alguna situación o un hecho. Viscarret (2014), menciona que “el modelo en
Trabajo Social sirve para traducir las situaciones a las que se encuentra el
profesional en un lenguaje que permita comprender, entender y explicar lo
que ocurre” (citado en Fernández, 2014, p. 299). Es por ello que un modelo
182
Modelo de intervención en personas…
en Trabajo Social se aclara la situación en la que el profesional se encuentra
inmerso y para así tener acciones teóricamente fundamentadas de la
intervención profesional.
Asimismo, en el Trabajo Social existen modelos que guían la
intervención profesional, entre los que encontramos: el conductista, el
psicodinámico, cognitivo, sistémico, radical y humanista. A continuación,
se describirán los diferentes modelos de intervención del Trabajo Social:
• Modelo Psicodinámico. El modelo psicodinámico surge como un progreso
de la ciencia de Psicología y Psiquiatría, tuvo influencia en Trabajo Social,
ya que se empezó a tomar como prioridad e importancia al conocimiento
de los problemas psicológicos y emocionales que a los económicos y
sociales.
Este modelo tiene como objetivo los conflictos conscientes e
inconscientes para mejorar el funcionamiento de las personas, por lo
que, en este enfoque, las causas internas son el foco de la intervención
profesional.
Esta teoría propone el desarrollo de la personalidad que se basa en
las fuerzas opuestas y procura conseguir un equilibrio dinámico. Esta
teoría pone su atención a facilitar el desarrollo de la personalidad de
los individuos, que ha podido verse interrumpida por problemas
psíquicos que han afectado a estas personas.
Al mismo tiempo, el modelo psicodinámico se describe por medio de
diferentes teorías como de la personalidad o del desarrollo humano:
Teoría de la personalidad (ello, yo y superyó), y teorías de desarrollo (oral,
anal, fálica, edípica, latencia y pubertad. Por otra parte, el trabajador
social se centra en este modelo psicodinámico con la tarea de “analizar la
historia psicogénica, en la que se incluyen hechos relativos a la vida de la
persona, experiencias traumáticas, defensas y tendencias y proporcionar
ajuste al individuo” (Hamilton, 1984, citado en Fernández, 2008, p. 71).
• Modelo de modificación de conducta. El objetivo del conductismo es interpretar
el comportamiento observable de las personas y deja a un lado el análisis
de la conciencia. El Trabajo Social se ve atraído por esta corriente debido
a que se tiene en cuenta las situaciones que controlan la conducta del
183
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
problema, más que los factores que han contribuido a su desarrollo. Este
modelo plantea dos estrategias de aplicación, la primera de forma aislada
y la segunda de forma conjunta.
Para este enfoque Trabajo Social realiza su intervención en obtener,
suprimir o reforzar alguna conducta. El Trabajador Social es el que guía,
dirige y lidera el proceso de cambio. Este modelo evita depositar la
responsabilidad en el usuario.
• Modelo de Intervención en crisis. Esta teoría es importante para el Trabajador
Social, ya que, en la práctica profesional, este se desenvuelve
permanentemente con personas que se encuentran en estado de crisis.
Este modelo se clasifica en las denominadas terapias breves de
intervención.
Para los Trabajadores que trabajan bajo este modelo es importante
tener conocimientos sólidos sobre los conceptos y procesos de este
enfoque, para que estos puedan hacer frente a los cambios que ocurren
en el proceso de intervención en crisis y evitar resultados negativos.
La intervención en crisis es un método de ayuda para apoyar para una
persona, grupo o familia para que puedan afrontar un suceso traumático
y que los efectos negativos sean mínimos. El objetivo de la intervención
en crisis es que las personas que se encuentran en estado de crisis
experimenten nuevas opciones para hacer frente la problemática en la que
se encuentran y con ello nuevas habilidades de afrontación de las crisis.
• Modelo centrado en la tarea. Este modelo es desarrollado con base a las
teorías y metodologías propias del Trabajo Social. Es un modelo
orientado a proporcionar una respuesta breve, práctica y eficaz en donde
el individuo se centre en la persecución de los objetivos específicos y la
realización de las tareas para poder solucionar los conflictos.
Por otra parte, fue diseñado para ayudar en las dificultades que
experimentan las personas en interacción con sus situaciones sociales en
donde los sentimientos internos son influenciados por acontecimientos
externos. Se encuentra basado entre el trabajo conjunto del Trabajador
Social y el usuario, asimismo, pretende proporcionar a los usuarios una
experiencia en la solución de conflictos para que los clientes puedan ser
184
Modelo de intervención en personas…
capaces de afrontar sus conflictos. Este modelo centra su interés en
identificar los elementos centrales del problema. La intervención se
centra en explorar y diagnosticar los problemas actuales que el usuario
observa en su vida. Los elementos principales de este modelo son: La
delimitación del problema, los objetivos, el límite de tiempo, las tareas a
llevar a cabo y el contrato.
• Modelo de gestión de caso. Aparece en Trabajo Social como un resultado de
la preocupación por ofrecer una intervención más eficiente
y eficaz y al mismo tiempo más económica y este modelo se basa en
teorías de la economía, la empresa y el comercio. La idea de este en
foque es que los Trabajadores Sociales en cualquier momento de su
intervención profesional realizan gestión, ya sea de uno mismo, de
los demás o de recursos.
Para la aplicación de este modelo se encuentran inmersos
diferentes factores, tales como el entorno geopolítico, el tipo de
servicio, de la agencia donde se lleve a cabo la intervención y del
usuario con el que se está interviniendo.
• Modelo Sistémico. El elemento central de su teoría son las interacciones de
los elementos dentro de un sistema, incluyendo sus relaciones, su
interdependencia y su estructura. El Trabajador Social Sistémico define
como principales propósitos mejorar la interacción, la comunicación de
las personas con los sistemas que le rodean, mejorar las capacidades de la
persona y contribuir a que las personas se relacionan con los demás
sistemas que conforman su entorno para mejorar su calidad de vida y la
mejora de las políticas sociales.
El modelo sistémico no considera los problemas como atributos
de las personas, sino que entiende los problemas como resultado de
la interacción y de las comunicaciones deficientes como los demás
sistemas. En este modelo el Trabajador Social puede trabajar con las
per sonas implicadas en una problemática social.
La intervención con personas privadas de la libertad
185
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
En la historia de México, la privación de libertad ha evolucionado a través
de diferentes visiones acerca del castigo y represión física de las personas
que han cometido un delito, y que van hasta el avance del respeto de los
derechos fundamentales de las partes involucradas en el mismo.
Parte de la historia de las personas privadas de libertad presenta aspectos
inhumanos y crueles que dieron parte al repensar de sus condiciones de
vida y la congruencia que la justicia expone de manera constitucional en
México.
En los antecedentes constitucionales se retoman las denominaciones
de la privación de la libertad según finalidad y los medios por los que se
facilitará su reintegración a la sociedad, como la regeneración,
readaptación y, por último y aplicado en la actualidad, la reinserción social.
Cabe mencionar que en los diversos Centros de Reinserción Social
según el Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema
Penitenciario Estatales 2017 se identificaron:
267 establecimientos penitenciarios estatales registrados al cierre de 2016: 92
recintos para hombres, 17 femeniles, 157 mixtos y un centro de alta
seguridad para delitos de alto impacto. Estos establecimientos albergan a 188
mil 262 personas privadas de la libertad, aunque la capacidad instalada es de
170 mil 772 camas útiles. (Instituto Nacional de Estadística y Geografía,
2017, p. 5).
Ante este panorama, es importante reconocer la cantidad de personas
privadas de libertad que se encuentran en los establecimientos de índole
Federal, Estatal o municipal y que representa parte de la sociedad
distribuida en diferentes entidades de la República mexicana.
En este sentido, las personas privadas de libertad, son aquellas personas
recluidas en un establecimiento de orden público, en un Centro de
Reinserción Social, por la posible comisión de un delito penado por la Ley
penal (detenido o vinculado a proceso) o por su responsabilidad en el
mismo (sentenciado).
A diferencia esta definición, una persona privada de libertad
“sentenciada” es aquella persona recluida en un Centro de Reinserción
Social por su responsabilidad en la comisión de un delito y por el que se le
186
Modelo de intervención en personas…
dicta una sentencia que responde una temporalidad, que cubrirá con un
tratamiento individual y social con el fin de cumplir una pena y lograr su
reinserción a la sociedad por medio de lo constitucionalmente establecido
para su tratamiento y con base en los derechos humanos. En esta lógica, la
reforma constitucional que da lugar a las bases para el funcionamiento del
sistema penitenciario y los medios de la reinserción social es el artículo 18
que especifica lo siguiente:
El sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los
derechos humanos, del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación,
la salud y el deporte como medios para lograr la reinserción del sentenciado
a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios
que para él prevé la ley. Las mujeres compurgarán sus penas en lugares
separados de los destinados a los hombres para tal efecto. (Cámara de
Diputados, H. Congreso de la Unión, 2017, p. 17).
Por otro lado, dan lugar a una serie de modificaciones en el sistema que
permiten incluir servicio y atenciones con una visión humana hacia la
población penitenciaria. Asimismo, el trabajo social es una profesión que
va de la mano con la evolución de los derechos humanos de las personas
privadas de libertad, considerando que la profesión se inserta en esta área
desde sus inicios.
Por lo que se refiere al profesional en trabajo social penitenciario, según
Curbelo y Ledesma (2007).
El profesional de la disciplina del Trabajo Social que desarrolla su
intervención profesional en el contexto institucional penitenciario, con
pertenencia institucional orgánica y funcional, cuya finalidad es el desarrollo
humano y social de las personas privadas de libertad, para solucionar,
prevenir y transformar las situaciones de necesidad de éstas, en prosecución
de una efectiva reeducación y reinserción social. (Citado en Martínez, 2014,
p. 14).
En este sentido, el trabajo social penitenciario realiza el quehacer
profesional centrado en lograr la reinserción social de las personas privadas
de libertad, considerando lo enmarcado en las normativas para el respeto
187
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
de sus derechos fundamentales y teniendo esa visión humana para los
diferentes servicios y atenciones haca la misma población.
De esta manera el trabajador social aplica diferentes funciones y
acciones, que a lo largo de las reformas del sistema de justicia penal en
México, que según el artículo 20 Constitucional lo establece como
acusatorio y adversarial, se han modificado para llegar al objetivo del
establecimiento penitenciario.
Entre las funciones del trabajador social, se encuentran las propuestas
por Galeana (2005), investigación, orientación y asesoría, asistencia,
capacitación y readaptación, estas funciones describen el que hacer del
profesional en trabajo social en esta área, no obstante, hay que considerar
que en este entonces no se aplicaba la reforma constitucional del art. 18
que especificas las bases del sistema penitenciario para la reinserción social
y en menor medida al nuevo sistema de justicia penal en México que entra
en vigencia en toda la República en el año 2016.
Por lo que al adentrarnos al que hacer del trabajo social penitenciario,
se adecúa por medio del régimen penitenciario, el nivel de seguridad del
Centro, entre otros aspectos. Las funciones y acciones que se aplican con
la población privada de libertad se enfocan en lo siguiente:
• En la investigación , el profesional se centra en identificar las
necesidades de las personas privadas de libertad de índole personal,
familiar, laboral, educacional, de salud. Realiza un diagnóstico social
para la atención de los mismos.
• Orientación: informa acerca de la dinámica del régimen penitenciario,
canaliza a las personas privadas de libertad a los servicios para la
atención de la necesidad específica, por medio de pláticas
informativas acerca de los derechos y obligaciones de las personas
privadas de libertad, orienta acerca de los servicios que se sujetan a la
atención de su problemática informando de los programas de
atención, requisitos para acceder a ellos, el procedimiento a seguir,
entre otros aspectos.
188
Modelo de intervención en personas…
• Gestión: el trabajador social, realiza acciones para la responder
a las demandas de la población penitenciaria, considerando los
recursos institucionales, materiales, humanos, económicos.
• Educación social: el profesional se encarga de diseñar e implementar
programas de intervención socio-educativa, de acuerdo a la
problemática social, mediante al trabajo multi, inter y
transdisciplinario, con fin de generar cambios consientes de actitudes
y una participación activa y directa en el proceso de su reinserción
social.
• Planeación y programación : Se diseñan programas y proyectos de
intervención en el área de la reinserción social para la atención a los
problemas y necesidades sociales de la población cautiva. Esto en
conjunto con instituciones del tercer sector.
• Administración: realiza acciones para controlar el funcionamiento de
los servicios del trabajador social en el área penitenciaria.
En relación con lo anterior, intervenir con población privada de libertad
trae consigo el comprometerse desde lo social para brindar un trato
humano, solidario, imparcial y con sentido de lo justo. De este modo se
debe considerar que la población, adicionalmente a su problemática
jurídica, puede presentar problemáticas de índole psicológico, emocional,
familiar, de salud, laboral, es decir, en cualquier dimensión en el que
desarrolle un ser humano.
Es por eso que, el trabajador social es el profesional idóneo para
intervenir desde la mirada de lo humano, con el espíritu de servicio, la
disponibilidad de dar atención a cuestiones multifactoriales de las
problemáticas socio-jurídicas. En este proceso, las personas privadas de
libertad sentenciadas presentan pérdidas a lo largo de su proceso de
reinsertarse a la sociedad, estos acompañados de un conjunto de desafíos
que son necesarios identificarlos: desequilibrio económico, depresión,
desintegración familiar, pérdida del espacio y libertad, inestabilidad, mismas
a las que el trabajador social debe prestarle atención.
189
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
Pérdidas de las personas privadas de libertad
El ser humano por naturaleza atraviesa etapas en su vida, en las cuales sufre
diversos cambios, mismos que son para el progreso del individuo, aunque
en ocasiones el identificar el crecimiento que nos permiten ciertas
experiencias o cambios es una tarea ardua. Para conocer los diferentes
cambios que presenta un individuo se retoma lo planteado en el Ciclo Vital
Humano.
Ciclo Vital Humano: En el ciclo vital humano presentado Papalia, Wendkos
y Felman (2010) se visualizan claramente los cambios y pérdidas de cada
etapa de la vida. En la etapa Prenatal (Concepción-Nacimiento), se da la
concepción, se da la dotación genética, se desarrollan los órganos básicos,
ocurre el mayor crecimiento físico, respecto a la dimensión cognitiva se
desarrollan las capacidades del individuo para aprender y en lo psicosocial,
responde a la voz de la madre.
En otra etapa la Lactancia e Infancia (Nacimiento – 3 años), operan los
sentidos y sistemas del cuerpo, desarrollan la habilidad para aprender y
recordar, usan símbolos, resuelven problemas, en esta fase inicia el interés
por los otros, entre ellos, los padres, y se da el cambio de la dependencia-
autonomía. Posteriormente, en la Niñez temprana (3 a 6 años), el crecimiento
es más estable, lento, el pensamiento es hasta cierto punto egocéntrico, ya
que pueden comprender la forma de pensar de las personas, aumenta la
independencia y se desarrolla la identidad del género.
En la Niñez intermedia (de los 6 años a los 11 años), el ritmo del crecimiento
disminuye, se da la madurez reproductiva, disminuye el egocentrismo, el
auto-concepto se vuelve más complejo y los padres asumen una
importancia central. En el caso de la Adolescencia (de los 11 hasta
aproximadamente los 20 años), los cambios físicos son más rápidos, se
desarrolla la capacidad del pensamiento abstracto y el uso del razonamiento
científico y la búsqueda de identidad se convierte en un aspecto esencial.
190
Modelo de intervención en personas…
En la etapa de la Adultez temprana; La salud física alcanza su máximo nivel
y posteriormente empieza a decaer, el pensamiento y los juicios morales
adquieren mayor complejidad, los rasgos y estilos de personalidad se
establecen, aun cuando, ciertos sucesos de la vida generan cambios.
En la Adultez media (De los 40 a 65 a los años) inicia el deterioro de las
capacidades física, así como de la salud, las facultades mentales llegan a su
nivel máximo y continua el desarrollo del sentido de identidad y entre lo
más relevante de esta etapa se da una doble responsabilidad, cuidar a los
hijos y a los padres.
En la Adultez tardía (De los 65 años en adelante), la mayoría de las personas
son sanas y activas, aun cuando la salud y las habilidades físicas decaen,
algunas áreas de la inteligencia y la memoria se deterioran, situación que las
personas buscan compensar de alguna manera, las personas poseen
estrategias más flexibles para enfrentar las pérdidas personales y la
búsqueda del significado de la vida asume una importancia central.
Respecto a lo anterior, en el Ciclo Vital Humano se sufren de cambios
que van desde el desarrollo de los sentidos, la autonomía, la búsqueda de la
identidad, el deterioro de las capacidades físicas, por mencionar algunos, y
que dan lugar a las pérdidas a lo largo de la vida.
Las pérdidas. A lo largo de nuestras vidas sufrimos diferentes pérdidas, desde
el nacimiento con la separación del vientre materno, y la última, el cual se
considera más dolorosa es la de nuestra muerte y de los seres más allegados
a nosotros. Schiaffino (2016) define la pérdida como “la ausencia o carencia
de algo que se tenía anteriormente, y este puede ser material o simbólico”
(p. 12) como, por ejemplo: perder la vida, la libertad, a un ser querido, la
salud, un coche, una casa.
Pangrazzi (1993) enlista los tipos de pérdidas más comunes por las que
pasan las personas durante su ciclo de vida:
• Pérdida de la vida: pérdida total de la vida propia o de un ser querido.
• Pérdida de aspectos de sí mismos: en este tipo de pérdida pueden
aparecer la pérdida de la salud, que se presente algún tipo de
191
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
discapacidad, ya sea visual, motriz, cognitiva y la pérdida de los
valores o de la autoestima.
• Pérdida de objetos externos: se refiere a todas las pérdidas materiales.
• Pérdidas emocionales: perder a una pareja o algún amigo.
• Pérdidas ligadas con el desarrollo: Tienen que ver con el propio ciclo
vital y todo lo que se pierde de cada etapa de la vida. (p. 164- 165,
citado en Cabodevilla, 2007).
En esta lógica, las pérdidas son inevitables durante la vida, sin perder de
vista que generan el desarrollo habilidades y conocimientos para superar y
poder utilizarlos de manera exitosa en sus diferentes etapas, es decir, que la
pérdida puede ser una oportunidad de mejorar aspectos y obtener
aprendizajes de lo vivido.
Ahora bien, durante las pérdidas se puede presentar un duelo que
Posada (2005) lo define como “la respuesta psicológica, sentimiento y
pensamiento que se presenta ante la pérdida de un ser querido” (citado en
Oviedo, Falcón y Marquina, 2009, p. 5). Por lo anterior, podemos
comprender el duelo como un proceso subjetivo y es en función de la
expresión de un sentimiento ya sea de tristeza, dolor, desesperación o entre
otros por la pérdida. Asimismo, se presentan diferentes tipos de duelo:
• Duelo Anticipado: Se inicia antes de que ocurra la pérdida, este tipo de
duelo facilita el proceso final.
• Duelo Normal: Es el que sufre la persona afligida después de la pérdida
en la cual se acepta la realidad y se van dejando gradualmente los
vínculos con la persona desaparecida.
• Duelo Patológica: Es un duelo anormal en cuanto a su intensidad y
duración, presentándose disturbios emocionales, por ejemplo,
conductas asociales, desadaptativas e incluso estancamiento para
continuar con la cotidianidad normal de su vida. (Instituto Mexicano
de Tanatología, 2011, p. 224).
192
Modelo de intervención en personas…
Cabodevilla (2007), basado en diversos autores como Bowly, Parkes, Engel
Y Sanders refiere diferentes etapas del duelo después de una pérdida, los
cuales se describirán a continuación:
• Fase de aturdimiento o estado de shock: En esta etapa la persona se
encuentra incrédula ante la pérdida, en esta parte aparece la pena y
dolor.
• Fase de anhelo y búsqueda: esta fase se marca con la idea de encontrar
de nuevo la pérdida a medida que ésta se va tomando a conciencia.
En esta fase la persona puede encontrarse agresivo, irritable o
presentar pérdida de la autoestima y de la identidad.
• Fase de desorganización y desesperación: esta fase está marcada por
sentimientos depresivos y la persona no puede encontrar ilusiones
por la vida. La persona se siente vacía y con gran soledad.
• Fase de reorganización: la persona se va adaptando a su nueva vida
después de la pérdida. (p. 167).
Asimismo, se menciona las cinco etapas del duelo propuestas por Kubler
Ross, las cuales son: Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación
o rechazo (citado en Castro, 2015 p. 12 y 13). En estas etapas, cada persona
tiene una manera diferente de afrontar las pérdidas, según sus habilidades,
personalidad y experiencias, y aunque se piensa que normalmente las etapas
son dadas en el orden identificado, en muchas ocasiones no todas las
personas pasan por estas etapas. La duración del duelo es impredecible,
pero se considera que el duelo termina cuando la persona que está
atravesando por el proceso deja de sentir dolor por la pérdida.
Por otra parte, haciendo referencia a las pérdidas en las personas
privadas de su libertad, Ibarra (2013) refiere que las primeras pérdidas por
la que atraviesan es claramente la de su libertad, la dignidad, su espacio y
vida privada, su familia, empleo, amigos, entre otros (citado por Orozco,
2013. p. 8).
Un sentimiento y actitud que es probable que se presente en las perso
nas privadas de su libertad es la desesperanza, Castro (2011), nos habla
sobre cinco actitudes que hacen frente a la falta de esperanza (citado por
Orozco, 2013, p. 8-10): la primera la omisión de lo real o lo positivo; la
193
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
segunda, la sensación de víctimas; como tercera actitud es la carencia de la
responsabilidad; la cuarta, la renuncia a la proactividad y la última es la
eliminación de la esperanza.
Las etapas del duelo por las que atraviesan las personas privadas de su
libertad son parecidas o se podría decir que iguales a las que menciona Ross
y descrito con anterioridad, el estudio descriptivo realizado por Orozco
(2013) recupera experiencias y vivencias de una persona privada de su
libertad ante la pérdida de elementos que él consideraba importante para
su vida cuando fue recluido y se considera importante mencionar a
continuación:
La etapa de negación, inicia cuando la persona es detenida para ser
recluida, y los Tanatólogos la denominan como la etapa de impacto. La
persona privada de su libertad piensa que la vida se estancia, se bloquean
las emociones y puede presentar insomnio. En cuanto a ello, los
cuestionamientos que se hacen las personas radican en la pregunta ¿por qué
me está pasando esto? (Orozco, 2013). Un dato interesante, es que la
mayoría de las personas no recuerda cómo fue su detención, ya que su
mecanismo de defensa bloquea esta parte por la sensación de pérdida que
presentan. Seguido de la negación aparece la Ira, en donde Orozco (2013)
plantea que este sentimiento es en contra de la vida, contra Dios, la familia
o el sistema penitenciario.
Asimismo, este autor expone que, en la etapa de la negociación, la
persona privada de su libertad busca justificaciones para el acto que
cometió y posiblemente juren no volver a realizarlo. Otros de los aspectos
en esta etapa es el planteamiento de la persona acerca de diversos
desenlaces de la situación, en donde el discurso puedo contener el “pudo
ser diferente” o “hubiera”.
La cuarta etapa es la de la depresión, Orozco (2013) indica que aparece
cuando la persona ya no puede seguir negando la pérdida, y es un momento
vital, el apoyo de su familia y de la gente que lo rodea. La última etapa es la
aceptación, el autor consultado alude se presenta cuando la persona privada
de su libertad acepta la situación en la que se encuentra y empieza a darse
cuenta que necesita participar y sentirse vivo. En esta etapa, la persona
forma una rutina en el centro en el que se encuentra privada de libertad.
194
Modelo de intervención en personas…
Sin duda perder la libertad trae consigo sentimientos confusos, sin
embargo, durante su estancia en el centro penitenciario la persona empieza
experimentar más pérdidas, como su familia, su estatus social, su empleo,
amigos, su pareja sentimental y la autoridad que representaba dentro de su
núcleo familiar, por lo que es necesario que el trabajador social preste
mayor atención al tratamiento tanatológico para que estos, aun estando
insertos en un centro de reinserción puedan desarrollar sus potenciales.
Modelo de intervención en pérdidas con personas privadas de su
libertad sentenciadas
El Modelo de Intervención en pérdidas con Personas Privadas de su Libertad
Sentenciadas (mipppls), es un modelo que se centra en dos enfoques
principales: el Modelo de Intervención Centrado en la Tarea y el Modelo de Coaching
Tanatológico.
Tabla 2.
Enfoques del mipppls
Modelo Centrado en la Modelo de Coaching Fases del MIPPPLS
Tarea Tanatológico
La delimitación del Focalización Focalización de la
problema pérdida
Los objetivos Crear contexto
El límite de tiempo Establecimiento del quiebre
Las tareas a llevar a cabo. Validación del quiebre
El contrato. Esclarecimiento del quiebre
Exploración e indagación Plan de acción
individualizada
Intervención Proceso de
intervención
Plan de acción
Cierre Evaluación de logros
Seguimiento del caso
individualizado
195
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
Fuente: Elaboración propia a partir de Viscarret, 2014, y Castro, 2011.
Este modelo de intervención, tiene como objetivo: Determinar un
tratamiento de atención de pérdidas de las personas privadas de su libertad
sentenciadas para lograr la aceptación y adaptación a su nuevo estilo de vida
con el fin de participar activamente en su proceso de reinserción social
mediante una intervención individualizada basada en los Modelos Centrado en
la Tarea y el Coaching Tanatológico.
Modelo de Intervención Pérdidas con Personas Privadas de
Libertad Sentenciadas (mipppls)
Seguimiento
de caso
Verificación del
Sentencia y plan de cumplimiento
tratamiento o de contrato.
actividades establecido
Evaluación de
logros
-Verificar la
participación
Proceso de en el proceso de
intervención reinserción.
-Identificación
-Ejecución de de avances y
Plan de acción las sesiones. retrocesos.
individualizada -Cierre de la
intervención
-Asignación de
Focalización facilitador o
consejero.
de la pérdida -Identificación de
-Identificación los recursos.
del tipo pérdida. -Planeación de las
-Identificación tareas.
de la etapa del -Elaboración y
proceso de duelo. firma del contrato.
-Elaboración del -Presentación al
Diagnóstico social Comité Técnico
Interdisciplinario.
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Estos enfoques dan lugar a las fases establecidas en el mipppls, retomando
desde un inicio las fases relacionadas con la investigación, en donde la
identificación, caracterización del problema, las pérdidas y el duelo se hacen
presente. Asimismo, la planeación y organización para llevar a cabo las
actividades propias que se ejecutarán en la intervención. Se finaliza con con
196
Modelo de intervención en personas…
la evaluación y seguimiento considerando el cierre de la intervención del
mismo modelo.
Fases del modelo de intervención
El Modelo de Intervención en Personas Privadas de Libertad Sentenciadas,
se compone de cinco etapas: Focalización de la pérdida, que indaga acerca de
la presencia de las pérdidas y momentos del proceso del duelo, se realiza
un diagnóstico social para el análisis del plan de tratamiento a elaborar.
Seguido de esta etapa, el Plan de Acción Individualizada, se planean las
acciones, tareas, se realiza el primer contacto del profesional asignado con
la persona privada de libertad, se firma el contrato personal y se plantean
las actividades a seguir al Comité Técnico Interdisciplinario. En el Proceso de
intervención, se ejecutan cada una de las tareas determinadas para la persona
privada de libertad, se establece la temporalidad de atención directa en la
intervención y un cierre de la etapa. Se realiza la Evaluación de los logros, este
con el fin de identificar los avances y retrocesos de la persona privada de
libertad en cuanto al proceso de duelo y sus pérdidas y atender las áreas
necesarias. Se finaliza con un Seguimiento de casos, que permite verificar de
manera directa e indirecta el proceso de la persona privada de libertad para
su reinserción social mediante a las tareas logradas y realizadas por la
misma.
Es importante subrayar que para la implementación del Modelo de
intervención es necesario contar con el Plan de tratamiento o de actividades
del establecimiento penitenciario.
Focalización de la pérdida
La etapa, focalización de la pérdida, se inicia en un momento especial del
proceso de la reinserción social, es decir, en la ejecución de la sentencia. De
esta manera, a la persona se le ha dado a conocer el tiempo en el que
cumplirá con su cumplimiento de la pena privativa de la libertad, así como
el plan de actividades propio de la institución que determina el tratamiento
de la persona privada de libertad.
197
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
A partir de este momento, la etapa de la focalización de la pérdida, se
centra en la investigación, misma que abarcará un diagnóstico social, en el
detectar la o las pérdidas y la etapa del duelo que presenta la persona.
• Identificación del tipo de pérdida. Mediante la entrevista individualizada el
facilitador identificará el tipo de pérdida que atraviesa la persona, este
es un aspecto fundamental para determinar el plan de intervención
de manera específica.
• Identificación de la etapa del proceso de duelo: El facilitador primeramente
elige el Modelo Tanatológico según diversos autores, por ejemplo,
Kubler- Ross, Nancy O’Connor, William Worden, Therese Random,
para posteriormente interpretar y ubicar a la persona en la etapa del
proceso en el cual se encuentra.
• Elaboración del diagnóstico social. Este se elabora a través de un
instrumento llamado estudio social que consiste en identificar la
composición familiar primaria y secundaria, las características de su
niñez hasta la edad adulta, la versión del delito, período de reclusión
y planes a futuro, sin embargo, se podía agregar, el pronóstico y
tratamiento, todo se integra para identificar las necesidades, recursos,
habilidades, capacidades y actitudes de la persona para trabajar en su
proceso de reinserción social.
Plan de acción individualizada
En la etapa de Plan de Acción Individualizado (pai), se realizan un conjunto
de actividades encaminadas a la elaboración, planeación, programación de
las tareas que se llevarán a cabo en la etapa de “proceso de intervención”.
En esta etapa es importante la colaboración del Comité Técnico
Interdisciplinario para llevarla a cabo.
• Asignación de facilitador o consejero. En cuanto a las primeras acciones a
realizar para llevar a cabo esta etapa, se encuentra la asignación del
facilitador o consejero. Es importante contar con el profesional en
materia de trabajo social o un profesional especializado en el área de
198
Modelo de intervención en personas…
la tanatología, esto con el fin de aplicar los conocimientos
especializados en lo que respecta al mipppls. En esta misma, se realiza
la presentación del facilitador o consejero a la persona privada de
libertad, este primer acercamiento es con la finalidad de generar un
estado de confianza y un clima de acompañamiento durante el
proceso de intervención.
• Identificación de los recursos. Para la elaboración del pai, es necesario
identificar los recursos:
✓ Materiales: material didáctico, espacios para la realización de las
sesiones, actividades y tareas de la persona privada de libertad.
✓ Humanos: personal institucional y/o familiares.
✓ Institucionales: Asociaciones no gubernamentales.
• Planeación de las tareas. La etapa de planeación de las tareas, se enfoca
a retomar el diagnóstico social, considerando de suma importancia la
etapa de tratamiento o plan de acción del mismo. El facilita dor o
consejero en conjunto con la persona privada de libertad deberá
transformar el plan de acción en tareas, metas u objetivos que
realizará la misma persona privada de libertad para el logro de su
reinserción social.
De esta manera, la concentración y las dimensiones de las tareas
son relativas a la situación en la que se encuentra la persona privada
de libertad. Es decir, si en el Diagnóstico social se especifica en el
apartado de tratamiento o plan de acción trabajar con la familia, una
de las tareas sería: mejorar la comunicación con la pareja. (En este
también puede ser la toma de decisiones, el tiempo de convivencia, la
confianza entre los miembros de la familia, entre otros).
• Elaboración y firma del contrato. En el contrato de la persona privada de
libertad, se establecen los compromisos sobre las actividades que el
usuario y trabajador social llevarán en todo el proceso. Así también
se recaba la firma de la persona privada de libertad.
199
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
• Presentación al Comité Técnico Interdisciplinario. Para finalizar con esta
etapa, se realiza la presentación del Plan de Acción Individualizada,
en donde se dan a conocer las tareas encaminadas al logro de la
aceptación y adaptación al estilo de vida relacionado a la reinserción
social. Esta presentación contribuye a sumar fuerzas entre el Comité
Técnico Interdisciplinario y el facilitador o consejero de la persona
privada de libertad en este modelo.
Proceso de intervención
La intervención según es el trabajo desarrollado por el trabajador social
desde el primer contacto por el usuario y forma parte del Trabajo Social
con casos. La intervención lo conforma las relaciones interpersonales que
se establezcan entre el trabajador social y el usuario, y en él está implícito
funciones de asesoramiento, orientación, evaluación y coordinación
(Fernández, T., Ponce de León, L. 2006. p. 1).
En este sentido, el modelo de intervención en esta etapa se centra a
llevar a cabo lo establecido en el pai, considerando lo establecido desde el
contrato. En esta etapa, un aspecto elemental, es la participación de la
persona privada de libertad en las diferentes actividades:
• Ejecución de las sesiones. En esta etapa del modelo de intervención, el
trabajador social implementará las sesiones establecidas en el plan de
acción individualizado, el proceso de intervención constará de seis
sesiones quincenales, por lo que la temporalidad de esta etapa es de
tres meses. El contenido de las sesiones varía dependiendo a las tareas
establecidas, mismas que tendrán relación con lo descubierto en la
fase de focalización de la pérdida. En las sesiones se puede trabajar:
✓ Conocer los tipos de pérdida y proceso del duelo.
✓ Lecturas guiadas.
✓ Biografías personales.
✓ Establecimiento de metas, atreves de la técnica “ruletas de la
vida”.
200
Modelo de intervención en personas…
• Cierre de la intervención. En cuanto al cierre de la intervención, la
persona privada de libertad identificará los logros que obtuvo durante
el proceso de intervención. Este mismo puede ser en
acompañamiento del consejero o facilitador, integrantes del Comité
Técnico Interdisciplinario y/o familiares.
El trabajador social será el encargado de enmarcar el avance y/o el éxito de
esta etapa, así como los diferentes desafíos que fueron resueltos por las
personas privadas de libertad. Antes de finalizar con la etapa, se especifican
las actividades que son parte de la siguiente etapa, así como los
compromisos.
Evaluación de los logros
A partir de esta etapa se evaluarán los logros obtenidos por el usuario
durante el proceso de intervención, tomando en cuenta las metas y
objetivos que se plantean en el pai, el trabajador social es el encargado de
verificar el cumplimiento del contrato y de las tareas, utilizando las
diferentes técnicas e instrumentos propios del Trabajo Social.
• Verificar la participación en el proceso de reinserción. Por otra parte, el
trabajador social verificará la participación que tiene el usuario en su
plan de actividades otorgado en el Centro de Reinserción, asimismo,
las relaciones interpersonales adquiridas, su adaptación y aceptación
a su nuevo estilo de vida. Se sugiere la realización de entrevistas con
el personal del Centro con el que el usuario tenga una atención
directa, con sus compañeros de módulo y con su familia.
• Identificación de avances y retrocesos. Al mismo tiempo en esta fase estará
inmerso la verificación de avances y retrocesos, aspectos que serán
identificados por el profesional mediante la técnica de la observación
y la escucha activa.
Seguimiento de casos
201
Alejandra V. Arellano / Silvia A. Serrano / Fátima E. Matos
Con relación a la etapa de Evaluación el MIPPPLS, se continúa con un
seguimiento que debe ser organizado en diferentes momentos, con la
finalidad de identificar la normalidad o anormalidad del proceso del duelo.
Verificación del cumplimiento del contrato. Con respecto a la etapa del
seguimiento de casos, se realizarán tres sesiones mensuales y cuatro
sesiones trimestrales (para completar con el año y medio, así también con
las 12 sesiones). También, el Trabajador Social verificará que el usuario esté
cumpliendo con el contrato establecido en la etapa de Plan de Acción
Individualizado. Se propone que para realizar el seguimiento se hagan las
siguientes actividades:
• Entrevista con el usuario.
• Entrevista con la familia.
• Solicitar un informe a los coordinadores de los departamentos tales
como el educativo, médico, psicología, seguridad, deportivo y
criminología.
Recomendaciones para la aplicación del modelo de intervención
En cuestión la persona privada de libertad, es de suma importancia contar
con su plan de actividades establecido por el Centro de Reinserción Social.
De este mismo aspecto, que los planes de actividades emitidos por el
Centro de Reinserción Social, tengan como sugerencia o recomendación la
integración de las personas privadas de libertad a terapias de índole social,
talleres, programas, etc. En el caso de los aplicadores del mipppls, que el
personal del área de trabajo social cuente con capacitaciones de formación
en tanatología.
Conclusión
Las pérdidas son inevitables en la vida del ser humano, independientemente
de la edad, contexto, y condiciones de vida, en este capítulo se abordó las
202
Modelo de intervención en personas…
pérdidas que sufren las personas privadas de su libertad y que además han
sido sentenciadas. En la revisión bibliográfica se pudo identificar los tipos
de pérdidas que atraviesan los seres humanos y cómo afrontan los duelos.
Para ello, se propone un Modelo de Intervención en Pérdidas con Personas Privadas
de su Libertad Sentenciadas, mismas que ameritan ser atendidas a través de un
profesional con conocimientos especializados y que bien puede ser el
trabajador social. Asimismo, se visualiza provechoso que este mismo
profesional sea asignado para trabajar con ellos el proceso de su tratamiento
y rehabilitación para su reinserción en el ámbito social.
En conclusión, se considera pertinente abordar el manejo de las
pérdidas y duelos de las personas privadas de su libertad como parte inicial
y fundamental de su proceso de reinserción social y de igual manera se cree
necesaria la formación del trabajador social en el ámbito de la Tanatología y
el Coaching Tanatológico o entrenamiento de vida.
Por otro lado, este Modelo de Intervención en Pérdidas con Personas Privadas
de su Libertad Sentenciadas es importante debido a que se aborda desde los
enfoques que vinculan al Trabajo Social penitenciario con la Tanatología y el
Coaching Tanatológico, donde el trabajador social es el eje medular en todo el
proceso del Modelo de intervención.
Para finalizar, se destaca que el trabajador social visualiza como actor
principal a la persona privada de su libertad, donde de manera conjunta
trabajan en el manejo de las pérdidas, para que éste se incorpore de manera
satisfactoria en los programas de reinserción social con el efecto de
reinsertarse de manera favorable a su entorno social al momento de su
egreso.
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205
Modelo de Intervención para el fortalecimiento de procesos
de emprendimiento social en Trabajo Social
Ricardo Daniel Chan Trujeque17
Jessica Beatriz Betancur Zaldívar18
“El factor más importante para ser agente de
cambio es darse el permiso de serlo. Romper las
cadenas mentales que nos hacen pequeños porque
todo el mundo nos dice que no podemos”.
Bill Drayton
Introducción
El Trabajo Social se ha transformado a través de las décadas, adquiriendo
mayor carácter científico y dejando de lado aquella concepción de antaño
que catalogaba la profesión como únicamente “ayuda hacia el prójimo”,
cargada de acciones meramente asistenciales. Tras el reconocimiento de
la disciplina como ciencia social, las funciones que desempeñan los
profesionales adquieren relevancia posicionándose en áreas ahora
consideradas como tradicionales como la de justicia, educación o salud,
sin embargo, tras los cambios en la realidad, surgen áreas potenciales o
emergentes escasamente exploradas por los trabajadores sociales que
17 Docente del programa de Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad
Autónoma de Yucatán y emprendedor social con el proyecto “Si a vivir, no a
sobrevivir”.
18 Pasante de la Licenciatura en Trabajo Social y prestadora de servicio social en
la Universidad Autónoma de Yucatán.
213
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
aportan a la generación de bienestar social y contribuyen al cumplimiento
de los derechos humanos de los grupos vulnerables.
Lo anterior nos hace reflexionar, que, si bien la labor del Trabajador
Social en instancias gubernamentales de desarrollo social o salud es
sumamente trascendente, se debe indagar sobre aquellos espacios de
intervención innovadores que permitan generar alternativas de solución
ante las problemáticas sociales contemporáneas y que tomen en
consideración el contexto neoliberal vigente en los tiempos actuales.
A consecuencia de tales procesos neoliberales, se ha ido
disminuyendo la atención del estado ante las problemáticas de índole
social, lo que deja un vacío en la atención de las múltiples carencias que
presenta la población. Es entonces cuando se plantean la tipología de los
diversos sectores, contemplando el público que le corresponde al estado;
el sector privado que se encuentra regulado por el mercado y el tercer
sector que hace referencia a las organizaciones de la sociedad civil, entre
las cuales se encuentran los proyectos de emprendimiento social.
Ante ello, existen críticas en relación a las asociaciones civiles y los
emprendimientos sociales que argumentan el fomento del sistema
capitalista a través de éstos; sin embargo, valdría la pena preguntarse ¿si
el estado no aporta para la solución de las problemáticas sociales nos
deberíamos quedar de brazos cruzados?, ciertamente la respuesta en la
que concordamos los autores del presente escrito es en la necesidad de
generar acciones que aporten a la incidencia en las problemáticas sociales,
que si bien es cierto deberían estar a cargo del estado, pero que al no verse
solventadas por éste requieren de la intervención de los emprendimientos
sociales y más aún si se trata de mejorar la calidad de vida de los
ciudadanos.
Imaginemos que desaparecen las organizaciones del tercer sector
relativas al tratamiento de pacientes con enfermedades crónico
degenerativas como es el caso del cáncer, debido a la sobrecarga del
sistema de seguridad social, lo más probable es que los pacientes deban
acudir al ámbito privado para continuar con su tratamiento, no obstante,
se encontrarían con la limitante de los costos excesivos por lo que las
personas en estado de carencia no podrían permitirse el acceso a este
derecho universal a la salud.
208
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
Es ahí, dónde se vislumbra la importancia del emprendimiento social
como factor clave para incidir inclusive en “un cambio de vida” de los
individuos, debiendo siempre mediante ellos, fomentar una mayor
incidencia del estado ante las necesidades sociales involucrar,
despertando una conciencia sobre la afectación que tienen para los
ciudadanos.
Otra cuestión que se figura relevante en contemplar al
emprendimiento social como una fuente para contrarrestar la fuerte crisis
de empleabilidad que afecta actualmente de manera generalizada a la
nación mexicana y, por consiguiente, a los trabajadores sociales.
En ese sentido Arroyo Et. Al. pertenecientes a la Universidad
Veracruzana en 2012 indican lo siguiente:
Un problema que actualmente se presenta para egresados Universitarios
es el desempleo, el cual crece cada día más. Esta situación se ha convertido
en una problemática para todos los estudiantes que se especializan en una
carrera. Según datos estadísticos, dirigidos por Mónica Beltrán realizada en
el Centro de investigaciones de Estadística Aplicada de la Universidad
Nacional en febrero del 2010, la cual dice que 1 de 5 egresados
universitarios corre el riesgo de no poder insertarse laboralmente (p. 7).
Con lo abordado en el párrafo anterior se hacen visibles problemáticas
cómo la dificultad de inserción de egresados al mundo laboral, la escasa
oferta de grados de Maestría y Doctorado que brinden mayores
oportunidades de crecimiento, el aumento importante de escuelas que
ofrecen la Licenciatura en Trabajo Social, siendo que cada vez la
competencia es mayor para los escasos puestos laborales que existen en
oferta, en discrepancia con el vasto número de profesionales dispuestos
a ser empleados; y si aunado a esto, tomamos en cuenta que algunos
Trabajadores Sociales se encuentran laborando en espacios que no
corresponden a su perfil profesional o cuya remuneración económica es
irracional según el grado de estudios que poseen, como resultado nos
enfrentamos a un contexto que exige al profesional en Trabajo Social
considerar nuevas formas de reinventar su actua profesional mirando a
209
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
las áreas emergentes y potenciales que le permitan el pleno desarrollo de
sus capacidades.
En ese aspecto Cabezas, Armas y Sabater (2014) ejecutan una
investigación en torno a la situación social del Trabajador Social en La
Rioja, España haciendo un comparativo histórico y estadístico sobre la
población de profesionales Trabajadores sociales del que se retoma lo
siguiente:
El dato comparativo más significativo es la presencia de profesionales que
trabajan en otros campos no relacionados con el trabajo social, cuya cifra
sólo es superada por el estudio de Cataluña de 1974. La crisis económica
incide de forma directa en el menor porcentaje total de titulados que ejerce
un trabajo en su ámbito de especialización. (p. 76).
Al analizar éstos aspectos, ha de reconocerse que el emprendimiento
social representa una posibilidad de consolidar nuevas fuentes de empleo,
para sí mismos y para los demás profesionistas, mientras que se
contribuye a la innovación en cuanto a la solución de necesidades
sociales, contribuyendo el bienestar social.
Ahora bien, a causa del carácter novedoso de dicha temática en
Trabajo Social; particularmente como lo es en el caso de México; es
visible la insuficiencia de bibliografía o formación en materia de
emprendimiento desde las universidades. Cuando no se contempla a
profundidad el emprendimiento social como parte de los currículos
académicos o los planes de estudio de las instituciones de Trabajo Social,
no es de asombrarse que a los colegas se enfrenten con la intrincada
interrogante de ¿cómo puedo con mis competencias y aptitudes
profesionales llevar a cabo proyectos de emprendimiento social?
Es por ello que en el presente capítulo se presenta un modelo de
fortalecimiento para los procesos de emprendimiento que funja como
guía metodológica para la creación de proyectos de emprendimiento
social desde y para los Trabajadores sociales; dicho modelo responde a la
necesidad de conocer el emprendimiento social como un área potencial
de intervención y que permite al profesional poner en práctica sus
competencias a fin de desarrollar proyectos innovadores.
210
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
El Emprendimiento Social: Conceptos Fundamentales
Si hablamos que el emprendimiento en específico el social es un área
potencial de intervención para el Trabajador Social, es necesario
identificar los elementos conceptuales que nos permitirán enmarcar esta
práctica, por lo cual primeramente es necesario definir qué es el
emprendimiento social, el cual para Dacin, et al. (2010) consiste en:
Adaptar las estrategias empresariales con el objetivo de contribuir al
bienestar social. De esta forma, se entiende el emprendimiento social
como la creación de nuevos productos, servicios y conductas
empresariales que además de satisfacer las necesidades que demanda la
sociedad supone una transformación social sostenible (p. 6).
Con lo cual, una de las líneas bases de la actividad emprendedora es
desarrollar o contribuir al bienestar de los individuos, través de la
concepción de ideas creativas e innovadoras que respondan a necesidades
reales, por otra parte, Bornstein y Davis (2012) definen al
emprendimiento social como:
Un proceso mediante el cual los ciudadanos construyen o transforman las
instituciones para avanzar en soluciones a problemas sociales como la
pobreza, las enfermedades, el analfabetismo, la destrucción del medio
ambiente, la falta de vivienda y todo el catálogo de la miseria humana (p.
25).
Asimismo, Ashoka (2017) una de las organizaciones mundiales más
reconocidas por impulsar a emprendedores de alto impacto alrededor del
mundo define al emprendimiento como:
El proceso mediante el cual los ciudadanos construyen o transforman
instituciones o sistemas para resolver problemas sociales. Implica la
creación de nuevos equipos y recursos que mejoren la capacidad de la
sociedad para abordar problemas y así, maximizar el impacto social a
través de la sustentabilidad y la sostenibilidad. (párr. 5).
211
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
Las definiciones anteriores dan una pauta sobre el emprendimiento social
y en todas converge la idea de generar un cambio optimizando los
recursos disponibles o creando nuevos recursos a fin de resolver
problemáticas sociales, de igual forma, es necesario conceptualizar a la
innovación social la cual es un proceso intrínseco al emprendimiento e
indispensable para el desarrollo de un proyecto.
Es emprendimiento social, ya que surge como respuesta a los grandes
problemas sociales que existen en nuestro mundo, así mismo abre una
oportunidad a las personas que trabajan para encontrar soluciones a estos
problemas, hasta este punto es necesario aclarar cuál es la diferencia entre
las organizaciones del tercer sector o también conocidas como sin fines
de lucro y el emprendimiento social; las primeras tienen como principal
objetivo solucionar problemas sociales sin importarles recibir una
retribución monetaria a cambio, pero, el emprendimiento social combina
características de las empresas tradicionales como de las organizaciones
de la sociedad civil con el objetivo de generar un impacto social y a su
vez tener sustentabilidad económica que le permita ser escalable (tener
un mayor alcance) y generar utilidades.
Es decir, entre la filantropía y las empresas se encuentra el
emprendimiento social, siendo un hibrido de ambas, estas pueden
proporcionar un producto o un servicio que atiendan una necesidad; en
todo proceso de creación de proyectos interviene la innovación social la
cual:
Trata de aportar “soluciones novedosas a problemas sociales que
sean más efectivas, eficientes o sostenibles que las soluciones existentes
y para las cuales el valor creado se acumule en la sociedad en su conjunto
en lugar de en los particulares” (Phills et al., 2008 citado de Alonso,
González, y Nieto en 2015, p. 3).
Por este motivo, tanto la innovación social como el emprendimiento
social persiguen el mismo objetivo, el bienestar de la sociedad, el cual
debe ser solucionado a partir de la puesta en práctica de ciertas
habilidades en el emprendedor social, las cuales van desde el liderazgo
hasta la proactividad, creatividad, responsabilidad, capacidad de gestión,
entre otras; mismas que delimitarán el perfil de emprendedor social
acorde a las necesidades y posibilidades del profesional en Trabajo Social.
212
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
El Trabajador Social: Emprendedor Social
A partir de las aportaciones anteriores es necesario adoptar al
emprendimiento como un área potencial de intervención, en la cual los
profesionales en Trabajo Social podrán en práctica sus funciones
sustanciales a través de la adopción de nuevos roles que complementan
su actuar profesional, en este sentido, será el emprendimiento social un
área de crecimiento que permitirá el desarrollo de proyectos que persigan
algún fin (económico, político, social, entre otros) y que posean ciertas
características que den respuesta o solución a una problemática
generando impacto social, posicionando de esta forma al trabajador social
como un emprendedor social.
El emprendedor social es definido por Dees (1998) como una especie
dentro del género de emprendedores. Dicha especie tiene una percepción
especifica de la realidad que desea mejorar a partir del desarrollo de su
creatividad e innovación, por lo que es el emprendedor social una persona
que tiene por objetivo realizar un cambio social positivo que lo orillen a
transformar su idea inicial en una realidad, dichos emprendedores
combinan el optimismo, creatividad, ingenio, empatía, comprensión, con
una visión de negocios que le permiten perseguir un cambio social
buscando una utilidad social en lugar de una utilidad financiera.
De igual forma Schwab Foundation (2011) señala que los
emprendedores sociales impulsan la innovación social y la
transformación en varios campos incluyendo educación, sanidad, medio
ambiente y el desarrollo de empresas. Persiguen objetivos de alivio de la
pobreza, con un espíritu empresarial, métodos de negocios y el coraje
para innovar y superar las prácticas tradicionales. Un emprendedor social,
similar a un emprendedor tradicional, se basa en organizaciones fuertes y
sostenibles, que son tanto empresas lucrativas como sin ánimo de lucro.
Con lo anterior y en similitud a lo declarado por la propia disciplina
a través de la definición de su objeto y sujeto de estudio, el emprendedor
social es un rol con posibilidad de ser adoptado por el trabajador social y
es mediante el cual que las ideas o proyectos en desarrollo pueden ser
encaminados hacia la sustentabilidad y sostenibilidad para que de este
modo aporten a la empleabilidad de los propios profesionales, por lo que
213
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
esta alternativa genera autoempleo y expande nuestras posibilidades de
intervención.
Asimismo, es a través de la innovación que se abre la posibilidad del
desarrollo de nuevos servicios e iniciativas que generen impacto social,
teniendo como base la aplicación de metodologías propias de la disciplina
las oportunidades pueden ser más específicas con lo que la calidad debe
ser una de las metas a cumplir a partir de un constante aprendizaje y
renovación de nuestras ideas.
Vinculación del Trabajo Social con el emprendimiento
Los procesos de emprendimiento resultan un medio innovador de
mitigar los estragos de la actual crisis en materia de economía. Según el
Centro de Estudios Técnicos Empresariales “en una situación económica
como la actual, el emprendimiento se destaca como la mejor manera de
conseguir un empleo, y debe fomentarse desde escuelas y universidades”.
(esine, 2013, p. 7).
Es a partir de las dificultades de inserción laboral en la que viven los
profesionales en Trabajo Social y la puesta en práctica de su creatividad e
innovación que surge el emprendimiento social como una herramienta
más para potencializar sus habilidades en pro del desarrollo y bienestar
social.
Si algo caracteriza al Trabajo Social y al emprendimiento es la creatividad
en la búsqueda de respuestas. Por ello, consideramos que es preciso tener
en cuenta diferentes opciones de prestación de servicios como empresa de
Trabajo Social, donde los destinatarios finales del servicio puedan ser
personas, grupos o colectivos en situación de dificultad social y no sólo de
carácter económico, donde el cliente que paga el servicio pueda ser
particulares, empresas, asociaciones no lucrativas, organizaciones
corporativas o la propia Administración. En este ámbito también es
importante la diversificación de clientes y de fuentes de financiación. (Raya
y Caparrós, 2013, p. 340).
214
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
Sin duda alguna, las experiencias en emprendimiento social por parte de
trabajadores sociales aún son escasas, sin embargo, países como España
cuentan con organizaciones dedicadas a la promoción, capacitación y
difusión del emprendimiento social, tal es el caso de la Asociación
Nacional de Trabajadoras y Trabajadores Sociales en el Ejercicio Libre
(atsel) quien enmarcan estas prácticas en el ejercicio libre de la profesión,
definiendo este como una:
Actividad profesional de carácter privado ofertada por Trabajadores y
Trabajadoras Sociales que deciden ejercer su actividad, creando su servicio
particular, desde el Trabajo Social y como un conjunto de acciones y
servicios profesionales para ejercer funciones propias de la Disciplina.
Actúa bajo los principios, técnicas y código deontológico del Trabajo
Social, participa en nuevos ámbitos de intervención social, crea nuevos
campos de acción siendo una oportunidad de ampliar horizontes y
enfoques para avanzar, promoviendo el cambio y desarrollo social (atsel,
2017).
Al respecto, Javier Espinosa, Trabajador Social de Málaga, España crea
la empresa social llamada “jabega social” y en 2017 menciona los
siguientes motivos como prinicpales para realizar una sensibilización en
el Trabajo Social sobre la importancia de generar procesos de
emprendimiento social:
• Escasez de bibliografía especializada
• Desconocimiento generalizado de la profesión sobre el tema
• Creciente interés en esta forma de ejercer
• Desmontar los mitos y prejuicios que se le asocian
• Incidir en las claves para hacerlo
• Mostrarlo como una salida laboral viable
Como consecuencia de esto, se presentan nuevas formas de intervención
a partir de campos poco explorados por los trabajadores sociales, como
lo es la planificación estratégica de servicios de bienestar, el análisis y
desarrollo organizacional, marketing social, la comunicación e imagen en
215
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
relación con temas sociales, la atención a situaciones de catástrofes y/o
de emergencias, defensa de los derechos humanos, cooperación y
solidaridad internacional (proyectos de desarrollo), prevención de riesgos
laborales, mediación familiar, terapia familiar, counselling, mediación
comunitaria, peritaje social, gestión y dirección de servicios y
equipamientos sociales.
Las propuestas anteriores sin duda resultan atractivas para el ejercicio
de la profesión, sin embargo, para ejecutarlas con éxito se deben
contextualizar a los espacios actuales de intervención, es necesario una
capacitación constante que refuerce las competencias del profesional de
tal manera que el emprendimiento pueda integrarse como parte de las
competencias de los trabajadores sociales.
A continuación, se podrá visualizar el esquema del modelo de
intervención para seguidamente bordar de manera más amplia las etapas
mencionadas con sus componentes específicos.
Figura 1.
Esquema del modelo de Intervención para el fortalecimiento de procesos
de emprendimiento social en Trabajo Social
216
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
FASE 4
FASE 1
Proyecto
Perfil
Emprendedor
Emprendedor
¿Ser emprendedor?
Capacitación en Modelo de
Construyendo
emprendimiento negocio social
ideas Problema CANVAS
Instrumento: Impacto o
Mapa de empatía afectación
Posibles soluciones
FASE 5
FASE 2 FASE 3 Seguimiento del
proceso
Identificación de Problema vs emprendedor
necesidades Solución
Evaluación, Propuestas de
Idea emprendedora mejora y Divulgación
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Modelo de Intervención para el fortalecimiento de procesos de
emprendimiento social en Trabajo Social
Desde la identificación de necesidades hasta la consolidación de la
estructura base de un proyecto emprendedor, serán algunas de las fases y
momentos que componen esta propuesta de modelo de intervención y
que tiene por objetivo, brindar una ruta o camino a seguir para aquellos
trabajadores sociales interesados en comenzar un proceso de
emprendimiento.
Cabe señalar, que el modelo propuesto se fundamenta en una
metodología de intervención de carácter mixto, lo que quiere decir que
se retomarán componentes cualitativos como cuantitativos en el
trascurso de las etapas del mismo, de igual modo, se abordará desde un
método de intervención de carácter sistémico en la medida en la que se
establezcan alternativas de solución desde el emprendimiento, tomando
217
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
en cuenta las interrelaciones de los actores involucrados y las
problemáticas que enfrentan, como indica Quintero (1998):
Desde el punto de vista teórico-metodológico, la perspectiva sistémica
capacita al Trabajador social para efectuar una gestión que genere acciones
de cambio, y en la cual las conexiones y relaciones que se establecen en la
interacción son vitales para superar el estancamiento y lograr ensanchar las
posibilidades de la unidad de análisis llámese: individuos, grupos,
organizaciones o comunidades; mostrando alternativas nuevas y distintas
de acción (p. 6).
Dicho modelo, cuenta con cinco etapas para fortalecer los procesos de
emprendimiento en Trabajo Social, siendo que la fase 1 contempla las
características fundamentales que debe poseer un emprendedor social. La
fase 2 representa la determinación de la idea de emprendimiento con la
construcción del mapa de empatía para posteriormente en la fase 3
efectuar un análisis profundo en relación a las problemáticas sociales
detectadas y las posibles soluciones ante éstas. En la fase 4 se genera en
forma el proyecto emprendedor y en la fase 5 se lleva a cabo la evaluación
de la pro puesta emprendedora.
Fase 1: Perfil del Emprendedor Social. ¿Ser Emprendedor? social y
capacitación en emprendimiento Como cualquier nuevo ámbito en el cual
nos vemos incluidos, el emprendimiento no es la excepción, es necesario
contar un “background”; es decir, el conjunto de conocimiento y de
competencias/habilidades que consoliden lo que llamaremos Perfil
Emprendedor, cuyo fundamento será la motivación y determinación por
iniciar una idea innovadora, para lo cual los autores de este modelo
sugerimos las siguientes:
• Ser creativo e innovador: esta será una premisa básica durante todo el
proceso de emprendimiento, será necesario poner en práctica la
creatividad en la búsqueda de soluciones viables y reales a algún
problema del contexto donde nos desarrollamos, como por
218
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
ejemplo, acceso al agua, pobreza, marginalidad social, inseguridad,
igualdad de oportunidades, entre otros.
• Capacidad de aprendizaje: para ser un emprendedor exitoso es
necesario reconocer que el proceso de aprendizaje y fortalecimiento
de nuestras capacidades debe ser constante, para lo cual es
necesario contar con disposición para la búsqueda de nuevas
oportunidades que mejoren nuestra formación.
• Pasión: una forma idealista representada a partir del compromiso
por el proyecto y cuyo resultado se visualiza en la entrega a las
actividades y el cumplimiento de objetivos y metas trazadas.
• Capacidad de afrontar y asumir riesgos: como emprendedor social te
enfrentarás a problemáticas cuyo trasfondo será difícil de
determinar, sin embargo, la toma de decisiones para generar
soluciones eficaces es una de las capacidades más importantes para
el emprendedor.
• Trabajo en equipo: en el mundo del emprendedor es necesario saber
cómo gestionar equipos de trabajo que permitan cumplir con los
objetivos que orillen a la consolidación y puesta en marcha de
nuestro proyecto.
• Visión: al iniciar este proceso se necesita contar con un plan donde
se visualicen los objetivos finales, que nos apoyen a priorizar
acciones inmediatas, a mediano y largo plazo.
• Capitaliza el fracaso: sin duda hay emprendimientos en los cuales el
fracaso es una de las fases por las cuales transitan, sin embargo,
volver a empezar identificando los aprendizajes y experiencias
vividas permitirán alcanzar nuestro máximo potencial
emprendedor para tener éxito.
219
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
De cumplir con lo anterior, el éxito de un emprendimiento no solo se
logra al internar responder a una necesidad, si no que identificar las
habilidades con las que contamos y las que son necesarias fortalecer son
parte de las estrategias a considerar al momento de iniciar un
emprendimiento.
Fase 2. Tengo una Idea: En esta fase, para tener una idea se parte de la
identificación del problema, con la finalidad de generar una idea que
permitan encontrar la solución al problema, a través de un mapa de
empatía, e cual es un instrumento que facilita la construcción de una idea.
Para Iniciar un emprendimiento es necesario partir de un problema que
en la mayoría de los casos se encuentra en nuestro contexto y con el cual
los individuos, grupos o comunidades deben de lidiar, por lo cual para
iniciar esta fase se sugiere utilizar de manera indiferente alguna
metodología diagnóstica que permita identificar dicho problema para
posteriormente cuestionarnos ¿quiénes son los afectados? Y sobre ello,
identificar la experiencia de los involucrados y de qué manera les afecta.
Sobre esta cuestión, los emprendedores sociales buscan resolver
problemáticas sociales que sean tema de interés tanto de los gobiernos,
organismos privados y sociedad civil, para lo cual, se recomienda
consultar la llamada Agenda 2030 por el desarrollo sostenible, establecida
a través de 17 objetivos mundiales, los cuales contemplan macro
problemas como la pobreza, el hambre, la inaccesibilidad a la salud,
desigualdad de género, acceso a la educación, agua y saneamiento,
sostenibilidad, crecimiento económico, infraestructura, consumo
responsable, cambio climático, paz, justicia, entre otros.
Figura 2.
Objetivos del Desarrollo Sostenible
220
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
Fuente: Organización de las Naciones Unidas (onu), 2015.
Dichos objetivos, establecen metas que puedan ser cumplidas a partir de
la solución de estos problemas en contextos específicos, por lo cual,
consultarlos es de relevancia al momento de identificar el problema que
deseas solucionar.
Por lo anterior, Martínez y Sánchez (2016) conceptualizan el mapa de
empatía como “una herramienta que se utiliza para comprender e
interiorizar el punto de vista del cliente acerca de cómo ve un producto
o servicio” (p. 22). Por tanto, un mapa de empatía nos sirve para
humanizar aún más nuestros futuros desarrollos e ideas, permitiendo
reflexionar y entender el contexto de nuestro cliente ya identificado.
Según Mejías (2012), citado de Martínez y Sánchez (2016), el objetivo
del mapa de empatía es transformar segmentos de clientes en personas,
para conseguir una mejor comprensión de: ¿Quiénes son? ¿En qué
invierten el tiempo? ¿Quiénes son sus amigos? ¿Qué propuesta de valor
esperan? ¿Cuánto están dispuestos a pagar por ella? ¿Qué relación están
dispuestos a establecer? ¿Qué es lo que les influencia? ¿Qué dicen que
guía su comportamiento? ¿Qué es lo que realmente guía su
comportamiento? ¿A través de que canales quieren operar?
Figura 3.
Mapa de empatía
221
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
¿Qué piensa y siente sobre el problema?
¿Qué oye a partir de sus ¿Qué ve en su entorno amigos, familia, grupos, etc.?
sobre el problema?
¿Qué dice y hace con respecto
al problema?
¿A qué desafíos, frustraciones yDebilidades Beneficios obstáculos
se enfrenta a causa del ¿De solucionarse el problema, problema?
qué beneficios espera obtener?
Fuente: Elaboración propia, 2018.
A partir de ello, se sugiere realizar un proceso de análisis consensual que
permita al emprendedor identificar las principales causas del problema y
la posible solución del mismo, para lo cual una vez determinadas las dos
fases anteriores, continuaremos con el proceso de construcción de la idea
emprendedor, es decir poner en marcha el desarrollo de la solución al
problema identificado.
Fase 3. Problema Vs. Solución. Las problemáticas o conflictos sociales han
sido consideradas como objeto de estudio e intervención para la
disciplina de Trabajo Social, pues como señala Maya (2008):
El modo de actuación del trabajador social se da en múltiples contextos,
por tanto, se vincula a la familia, los procesos sociales, los individuos, las
instituciones organizaciones, actividad política se refiere a la actuación en
el proceso profesional, en función de dar solución a los problemas
presentes en la sociedad… que generan conflictos de carácter existencial
entre los individuos y el medio (p. 5).
Para el desarrollo de esta Fase, es importante considerar los siguientes
elementos para fundamentar a partir de procesos de investigación
222
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
bibliográfica y/o aplicativa el problema elegido, considerando las
siguientes etapas, que permitan tener una solución al problema planteado.
Figura 4.
Identificación del problema
1 2 3
El problema Impacto y/o Hacia una Posible
Afectación Solución
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Primero, es necesario identificar ¿Cuál es el problema con el que se
pretende trabajar? Esto a través de su delimitación de forma concisa y
precisa, por ejemplo: acabar con la deserción escolar, disminuir las tasas
de muerte materna, disminuir las afectaciones climáticas por el uso de
residuos sólidos urbanos, acabar con la violencia infantil, atacar la
obesidad, entre otros.
Segundo, es necesario fundamentar el problema, a través de una
investigación que responda a las preguntas: ¿a quién afecta? ¿cómo los
afecta? ¿Cuál es el impacto actual? También ¿Qué pasaría si no se resuelve
a corto, mediano y largo plazo? Esto con la finalidad de evidenciar la
importancia de atenderlo con la solución que se propone.
Tercero, con base en lo anterior es momento de explicar de forma
clara la solución que propone a ese problema, por lo que será necesario
llevar a cabo un proceso de análisis que permita discernir entre las causas
y las consecuencias para centrarse en el problema.
Fase 4. Desarrollo de un Proyecto emprendedor. A continuación, se presenta el
Modelo Social Lear Canvas, instrumento de representación básica que
permite al emprendedor generar una composición visual del proyecto que
desea desarrollar, mismo que contempla elementos que van desde
enunciar el problema y solución hasta la delimitación del impacto,
ingresos, costos, actividades clave, entre otros. Para los emprendedores
sociales esta herramienta es ampliamente sugerida, puesto que permite
223
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
conceptualizar la idea que se tiene de manera visual con el objetivo de
comprender y trabajar el modelo de manera integrada.
A partir del siguente esquema se sugiere un orden para su correcto
llenado, así como la descripción de cada apartado:
• Objetivo. Partiendo de la solución propuesta, como primer punto se
requiere delimitar el objetivo que se persigue a fin de centrar dicha
solución a su cumplimiento, para lo cual se recomienda
Figura 5.
Modelo Social Lear Canvas
Objetivo Proyección de Impacto
Propuesta de
Solución y Valor Segmento deClientes y
Actividades Clave
Problema Enuncia la solución y diferente a lo ¿Qué te hace Usuarios¿Quiénes
¿Cuál es el a partir de ella describe propuesta, ¿qué se ya existente? necesitan
colaborar principal necesita hacer para Estructura de en el proyecto?
problema al lograrla? Ingresos y ¿A quiénes que se Costes beneficia de
pretende dar ¿Cómo obtienes manera directa solución con Recursos,
Socios y ingresos para el proyecto? esta Actores Clave lograr el objetivo?
propuesta? ¿Qué alianzas o ¿En qué y cuánto Canales
personas se necesitan cuesta poner en ¿Cómo llegarás a para
lograr marcha el tu población
la solución? proyecto? objetivo?
Fuente: Basado en el modelo de negocio social canvas de Ginés Haro, s.f con modificaciones,
2018.
analizar la factibilidad de su redacción en cuanto al tiempo, espacio
e impacto.
224
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
• Proyección de impacto. Todo emprendimiento social está marcado por el
impacto que genera a raíz de su implementación, por lo cual para su
construcción se recomienda incluir métricas definidas correctamente
que permitan conocer cómo se miden los resultados.
• Problema. Enuncia de manera concreta el problema a resolver.
• Solución y Actividades clave. En un primer momento se sugiere enunciar la
solución propuesta para posteriormente enlistar las actividades clave
que permiten cumplir el objetivo.
• Propuesta de valor. Este apartado describe de manera clara ¿qué es lo que
hace único el proyecto que estas desarrollando? Esto con el objetivo de
encontrar el diferenciador sobre lo ya existente en el mercado con lo
cual se delimita algo que únicamente tu proyecto ofrece y los demás no.
• Recursos, socios y actores clave. Se trata de enumerar los recursos, socios, así
como actores clave que son necesarios para echar andar el proyecto,
con el objetivo de potencializar nuestra propuesta de valor y optimizar
la utilización de los recursos propuestos.
• Segmento clientes/beneficiarios. Para la construcción de este apartado es
necesario delimitar quienes son los clientes del proyecto, es decir
quienes tendrán que pagar y/o dar algo a cambio por la solución que
ofreces, y por otro lado es importante describir quienes son los
beneficiarios, en algunas ocasiones estos pueden ser uno mismo, sin
embargo es importante especificarlo, por ejemplo si estas desarrollando
un proyecto de potabilización del agua y venta a distribuidores locales
para el apoyo de comunidades que no tienen acceso al agua, los clientes
serán esos distribuidores y los beneficiarios la población de las
comunidades que no cuentan con agua.
• Canales. Este apartado trata de describir de manera lógica los canales
por los cuales llegamos a nuestros clientes y usuarios, para lo cual es
importante considerar todos los medios por los cuales el proyecto
225
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
puede ser visibilizado a fin de llegar a más personas y cumplir con el
objetivo.
• Estructura de Ingresos y Costes. Para esta estructura de costos se sugiere
contestar la pregunta: ¿Cuánto costará llevar la solución a los
clientes/beneficiarios) así como describir la manera en la cual se
pretenden obtener ingresos, con el objetivo de cumplir con una de las
premisas de los emprendimientos, la cual señala la sostenibilidad y
sustentabilidad como elementos intrínsecos para el correcto desarrollo
de un proyecto.
Fase 5. Seguimiento del proceso emprendedor. Una vez diseñada la propuesta
emprendedora, lo que continua es la ejecución de la misma, en la cual se
vuelve indispensable la puesta en marcha de mecanismos que aporten al
adecuado cumplimiento del proceso emprendedor, por lo cual surge la
fase de seguimiento emprendedor, misma que responderá a las
interrogantes ¿cómo puedo mejorar mi proyecto emprendedor? ¿ha
tenido la incidencia deseada en la problemática detectada? ¿los recursos
contemplados son los adecuados para hacer sostenible el proyecto? Por
ende, se contemplan cuatro momentos específicos, que se ilustran en la
figura siguiente:
Figura 6.
Seguimiento del proceso emprendedor.
Evaluación de Evaluación del Propuesta de
Divulgación
la Metodología Impacto Mejora
Fuente: Elaboración propia, 2018.
226
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
La evaluación de la metodología se refiere la valoración que se debe efectuar
para detectar si la estructura o los pasos a seguir a lo largo del modelo
son los pertinentes y si se encuentran aterrizados a la realidad social del
emprendedor, de modo que se puedan incluir o restar etapas, acorde a las
necesidades del Trabajador o trabajadora social.
La evaluación de impacto nos hará saber en qué medida, a causa de
nuestro proyecto emprendedor se ha contribuido a la disminución de la
problemática abordada, por lo que es necesario construir una línea base
del problema social, previo al desarrollo del proyecto emprendedor, para
contrastarlo con los resultados del mismo, dicha evaluación puede ser
realizada estableciendo criterios cuantitativos y cualitativos que
evidencien el logro de los objetivos, etc. En ese sentido se propone la
metodología de Picardo (s.f) con adaptaciones para la construcción de
indicadores que aporten a la medición del impacto del proyecto
emprendedor.
Tabla 1.
Construcción de indicadores
Pasos Nombre Ejemplo
Primer Paso Identificar Graduados de Maestría de Evaluación
indicador Social
Segundo Número de graduados de la Maestría de
Cuantificar logro Evaluación Social = 200 graduados
Paso
Número de graduados de la Maestría de
Establecer criterios
Tercer Paso Evaluación Social empleados en posiciones
de calidad claves de evaluación en el sector público.
Número de graduados de la Maestría de
Evaluación Social empleados en posiciones
Cuarto Paso Especificar tiempo
claves que requieren conocimientos de
evaluación para febrero del año 2000.
Fuente: Picardo (s.f) con adaptaciones.
Así mismo, a partir de las evaluaciones efectuadas y habiendo identificado
las fortalezas y áreas de oportunidad, se realizarán las propuestas de mejora
específicas para el crecimiento continuo del proceso emprendedor.
227
Ricardo D. Chan Trujeque / Jessica B. Betancur Zaldívar
En última instancia es recomendable acceder a espacios académicos
para que el proyecto emprendedor pueda obtener críticas constructivas
en espacios de divulgación que le brinden una retroalimentación y un
sustento científico por profesionales expertos, a la vez que pueda aportar
al cuerpo teórico de Trabajo Social.
Conclusiones
A partir del ejercicio libre de la profesión en Trabajo Social el
emprendimiento social surge como una alternativa más de empleabilidad
para los colegas, por tal motivo es necesario poner atención en los
procesos de diseño, especificidad y promoción del emprendimiento a
partir de la formación de los trabadores sociales, por lo cual, las
universidades no pueden ser ajenas a esta realidad, y desde ahora es
momento de incluir en las currículas asignaturas y/o estrategias de
formación que le aporten a los futuros profesionales las competencias
necesarias para emprender sus propios proyectos.
De igual forma, el emprendedor social, rol que debe ser adoptado por
los trabajadores sociales presenta características fundamentales que lo
hacen diferente a cualquier otro emprendedor, dándole importancia a la
creación de valor e impacto social a partir de la captación de necesidades,
lo que le permite crear soluciones innovadoras que a corto, mediano o
largo plazo.
Asimismo, el emprendimiento social no sólo representa una vertiente
para incidir en las crisis económicas y de empleabilidad a las que nos
enfrentamos los profesionales en Trabajo Social, sino que también se
enmarca como una manera innovadora de promover el bienestar social
de los individuos, grupos o comunidades.
De igual modo, al analizar a detalle las características del
emprendedor social y comparándolas con las funciones y actividades
propias del trabajador social, resulta evidente que la disciplina brinda
elementos teórico-prácticos que se encuentran en una sinergia con el
proceso de emprendimiento social, desde la detección de las
228
Modelo de intervención para el fortalecimiento…
problemáticas sociales, hasta la generación de estrategias creativas, la
contemplación de recursos y el proceso de seguimiento.
Todo ello, se establece en el lenguaje cotidiano del trabajador social,
que, aunado a sus competencias disciplinares, como la proactividad,
empatía, manejo de emociones entre otros, lo hace el profesionista ideal
para llevar a cabo éstos procesos de emprendimiento social. Si bien
somos muchos individuos que se aventuran a la creación de sus propios
proyectos de emprendimiento social, algunos de ellos no consiguen
mantener el éxito a largo plazo, por lo que los autores de este capítulo
consideramos es necesario empezar a generar espacios de reflexión sobre
la mejora de dichos proyectos a fin de fortalecernos desde la disciplina.
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230
Modelo de intervención de trabajo social para
fomentar habilidades sociales en la convivencia escolar a
nivel secundaria
Saydi Paloma Santoyo Fuentes19Josué
Méndez Cano1
María Eugenia Sosa Esparza20
“El objetivo principal de la educación en las escuelas
debe ser la creación de hombres y mujeres capaces de
hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras
generaciones han hecho; hombres y mujeres que son
creativos, inventivos y descubridores, que pueden ser
críticos y verificar y no aceptar, todo lo que se les
ofrece.”
Jean Piaget
Introducción
Según la Federación Internacional de Trabajo Social (fits) se concibe el
Trabajo Social como una profesión y disciplina académica, basada en la
práctica, cuyos propósitos se basan en la promoción del cambio y
desarrollo social con base en principios de justicia social, derechos
humanos y responsabilidad colectiva. “Respaldada por las teorías del
trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos
indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para
hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar” (2018).
Desde un punto de vista axiológico, sus principios esenciales son: la
justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva (se
19 Profesores de Carrera de Tiempo Completo de la Facultad de Enfermería de la
Universidad Autónoma de Yucatán.
20 Profesora de Asignatura de la Facultad de Enfermería de la Universidad
Autónoma de Yucatán.
239
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
alcanzan día a día asumiendo la responsabilidad de los demás y el medio
ambiente), la dignidad de los seres humanos y el respeto a la diversidad.
Por lo anterior, Trabajo Social, promueve el cambio, el desarrollo, y la
cohesión social, así como el fortalecimiento y la liberación de las personas.
El enfoque holístico del Trabajo Social es universal, sin embargo,
debido a los factores históricos, socioeconómicos, culturales, geográficos,
políticos y personales los cuáles son diversos en cada sistema, es pertinente
reconocer que éstos pueden servir como barreras o como oportunidades
para hacer frente a los problemas, y con ello, que las personas puedan ser
partícipes de su propio desarrollo y bienestar, por lo que es prioritario,
aplicar y/o modificar las estrategias de acción de acuerdo a lo acontecido
en ese momento histórico.
Figura 1.
Etapas de intervención en trabajo social
Caracterización
de la situación
problema
Evaluación Planeación
Supervisión Programación
Ejecución
Fuente: Elaboración propia a partir de Mendoza, 2012.
Lo anterior hace referencia a la naturaleza de la propuesta de modelo
de intervención grupal, el cual se basa hacer parte del proceso de
construcción/diseño del diagnóstico, jerarquización de necesidades, y
establecimiento de estrategias de intervención social, como se señala en la
figura anterior (1).
232
Modelo de intervención de trabajo social…
Adolescencia en México, un grupo de alta prioridad
En los Estados Unidos Mexicanos se estimó en 2015 una población total
de 11, 228, 232 personas que oscilaban entre 10 y 14 años de edad, dentro
de este mismo grupo se registraron 188, 386 adolescentes que
representaron el 8.9% de la población yucateca (inegi, 2016).
De acuerdo con la encuesta intercensal 2015, uno de cada 10 niños,
niñas y adolescentes con nacionalidad mexicana no asistía a la escuela y los
mayores porcentajes, se registraron en adolescentes de 12 a 17 años, con
una representación del 36%, situación que aumenta su vulnerabilidad a la
marginación para este grupo etario (inegi, 2017).
En cuanto a la educación secundaria orientada a los adolescentes, se
considera el último nivel que conforma la formación básica con carácter
obligatorio en México, donde ciertamente, durante el ciclo escolar 2016-
2017 se alcanzó una cobertura nacional correspondiente al 99.9% de la
población ubicada entre los 12 y 14 años de edad; por lo tanto es relevante
destacar que la matrícula en dicho nivel ascendió a 6, 710, 845 estudiantes,
de los cuales 114, 885 asistieron a las 638 escuelas que ofertaron dichos
estudios en Yucatán (sep, 2018). De acuerdo con la Secretaría de Educación
del Gobierno del Estado de Yucatán, segey, en el caso particular de la
capital de esta entidad federativa, en el municipio de Mérida se contaba con
185 escuelas secundarias urbanas en las que ingresaron en 2016 un total de
52, 286 estudiantes siendo un 29.76% de la matrícula de educación básica.
En el mismo ciclo escolar, en la modalidad escolarizada de la educación
secundaria se encontró que la eficiencia terminal a nivel nacional
incrementó a 87.8%, mientras que en el caso de Yucatán se mantuvo en un
82%. Por otro lado, en relación a la reprobación escolar se marcó un índice
de 4.9% en el país, siendo mayor el resultado obtenido a nivel estatal con
un índice del 6.2%; del mismo modo se registraron porcentajes similares
respecto al fenómeno del abandono escolar en el que se alcanzó un índice
nacional de 4.22% y un 5.9% en el estado (snie, 2017 y sep, 2018).
Respecto a la relación entre la deserción y la violencia escolar se realizó
una encuesta en 2012, dirigida a 1, 398 estudiantes de tercer año de escuelas
secundarias en diez ciudades de la República Mexicana, donde se encontró
que los adolescentes que participan en manifestaciones de violencia en
233
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
entornos sociales son más propensos a pensar en desertar, por considerar
las instituciones educativas lugares inseguros, ya que algunas formas de
violencia social se replican en el interior de las escuelas por estar inmersas
en entornos de conflicto. Asimismo, estas mismas pueden ser consideradas
a menudo instituciones productoras de violencia, por lo que las nociones
de clima escolar, cultura escolar y convivencia pueden ser de utilidad para
tratar de evitar el abordaje de las manifestaciones de las víctimas y agresores
de manera aislada, así como transformar la dinámica de las relaciones (Del
tronco y Madrigal, 2013).
Trabajo Social en el espacio educativo
El profesional de trabajo social en el área educativa, promueve y contribuye
a lograr la educación integral a través de responder a los factores internos
de tipo social que inciden en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
También, generalmente los profesionales se integran en equipos
interdisciplinarios de carácter socio-pedagógico. “Desempeñan funciones-
puente entre el niño, la familia, la escuela y la comunidad dentro de
actividades que interrelacionan estos medios y como apoyo a cada uno en
particular” (Galeana de la O, citada en Sánchez, 2005, p. 149). Para el
desempeño en este ámbito se abordan tres funciones básicas con sus
principales acciones.
Tabla 1.
Funciones de Trabajo Social en el ámbito educativo
Función Acción/Acciones
Identificar y caracterizar los factores económicos, sociales
Investigación y culturales que intervienen en los procesos de
reprobación y deserción escolar.
Diseñar perfiles socioculturales de la población escolar con
Programación, la finalidad que sirvan como base en el proceso
Educación y enseñanzaaprendizaje.
orientación Realizar capacitación social sobre la familia y el entorno
social educativo.
234
Modelo de intervención de trabajo social…
Canalización de educandos con problemas psicosociales que
obstaculizan el proceso enseñanza-aprendizaje.
Asistencia Estudios sociales de menores y adolescentes con problemas
de desintegración familiar, patologías sociales, integración y
de conducta.
Fuente: Galeana de la O. en Sánchez. 2005.
Citando a Jiménez (1990) en el sistema educativo las funciones y tareas
se dividen en tres grandes apartados:
• Actuaciones en el área o nivel familiar. La actuación comienza con la
valoración socio-familiar del infante que, por diferentes motivos,
necesita una valoración interdisciplinar (desde el punto de vista
psicológico, pedagógico y socio-familiar). Posteriormente pasa a
formar parte del análisis y la evolución que proceda, en dónde se
acoge, orienta, apoya, analiza (verifican expectativas de los padres
sobre la educación) y potencializa, ya que en palabras del autor la
intervención familiar: “es un inmejorable marco para la prevención
de posteriores situaciones que conllevan mayores dificultades en su
intervención: retrasos escolares, problemas madurativos de los niños,
fracasos escolares, abandonos, drogas” (p. 151).
• Actuaciones en el área o nivel socio-comunitario. Conlleva realizar estudios
sociales en los cuales se determinen los factores de riesgo, que afecta
a la población escolar, para analizar las acciones alternativas
preventivas. A su vez, se rescata la importancia de crear espacios de
reflexión a los padres para orientar sobre la educación y crianza de
los hijos.
• Actuaciones en el área o nivel institucional o en la institución escolar. Se
subdividen en tres apartados: los profesores, los padres y los alumnos.
Mismos que el trabajador social busca actúen de manera globalizada
y sistematizada. Este profesional se encarga de generar un estudio
social que contenga el análisis de las características del entorno social
del centro, para comprender cómo estas se condicionan.
235
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
Por otro lado, el autor señala la importancia de trabajar de manera
interdisciplinaria y haciendo referencia a aspectos preventivos en la
educación básica para prevenir las dificultades de aprendizaje, identificar la
detección de factores de riesgo, para formular estrategias en conjunto con
la familia, los profesores y los estudiantes.
De acuerdo con Concha (2012), el trabajador social en el ámbito
educativo tiene como objetivo el de contribuir a que el alumno, se
desenvuelva en un entorno equitativo, facilitando que el entorno más
inmediato sea el más motivador y estimulante posible, trabajando
conjuntamente con las familias e implicándolas al máximo en el proceso
educativo; por lo que el trabajador social debe poseer conocimientos en
promoción y educación social, planificación y proyectos sociales, gestión
escolar y trabajo interdisciplinario; así como la habilidad de establecer
relaciones interpersonales, ser resolutivo/a y empleo efectivo de la
comunicación oral y escrita. Del mismo modo un marco actitudinal y
valoral de responsabilidad social y consistencia ética, tolerancia, respeto a
la diversidad cultural y de opinión.
Por lo que se deben reforzar los aspectos psicosociales en los
educandos, capacitarlos en temáticas relevantes para su nivel de desarrollo,
favorecer un adecuado clima de convivencia escolar, entre otros. El
trabajador social ejerce además una función de modelado, desempeñándose
con corresponsabilidad con el demás equipo interdisciplinario del centro,
en la calidad de la convivencia, la preparación de los padres, entre otros
(Hernández, 2007 en Concha, 2012).
La escuela es un lugar privilegiado, donde se reflejan los desajustes
familiares y sociales (malos tratos, deficiencias alimentarias, desajustes
emocionales), detectarlos y prevenir los efectos de los mismos se hace
prioritario, canalizando y derivando para evitar la peregrinación de los
afectados de unos servicios a otros. Jiménez (1990) considera la institución
escolar como uno de los pilares de prevención, ya que en ella se pueden
detectar posibles anomalías antes que, en otras instituciones, de forma
globalizada, y que facilitaría una intervención temprana para modificar, en
la medida de lo posible, la situación que está influyendo negativamente
(Concha, 2012).
La importancia de las funciones de Trabajado Social, en el área
educacional se centra en fortalecer y generar competencias en estudiantes
236
Modelo de intervención de trabajo social…
para desenvolverse de mejor manera en la sociedad, actuando de manera
solidaria, autónoma y crítica en la construcción de la cohesión social,
entendida como el respeto de la dignidad del ser humano y la construcción
de vínculos sociales en nombre de la solidaridad para integrarlo a los demás
(Geremek, 1996), por tanto, estas acciones procuran la formación de
ciudadanos en toda la expresión del concepto.
El proceso de investigación y diagnóstico social
Los datos que se presentan y que fundamentan el modelo de intervención
denominado: “Desarrollo de habilidades sociales para la resolución de conflictos” se
retoman de la elaboración de un diagnóstico social en cinco escuelas
secundarias de la ciudad de Mérida Yucatán.
El enfoque metodológico de esta investigación es de tipo cualitativo,
bajo un método fenomenológico, de corte transversal. Asimismo, se
utilizaron las siguientes técnicas para la recolección de datos: observación
no participante, entrevistas semiestructuradas, así como un grupo de
discusión por cada institución.
Se define esta investigación a partir de un enfoque cualitativo, el cual
proponen comprender los significados (observar, escuchar, comprender),
por tanto, su propósito consiste en definir las relaciones y los significados
que convergen en su objeto de estudio (Quiñones y Acosta, 2017). A partir
de esta argumentación, señalamos, como señala Tarrés (2004), la necesidad
de (re)conocer nuevas realidades sociales que se caracterizan por la
presencia de acuerdos, diversidad y conflictos en los espacios educativos.
El método fenomenológico de acuerdo con Aguirre y Jaramillo (2012)
permite aproximarnos e indagar en las realidades escolares permitiendo
comprender los fenómenos cotidianos que se tornan como urgentes en el
ámbito educativo, por ejemplo, temas de sexualidad, convivencia, violencia
o aquellos que pasan inadvertidos, “de modo que el proceso formativo
tenga en cuenta situaciones que se afincan en el mundo de la vida escolar,
aunque estén por fuera del plan de estudios legislado e institucionalizado”
(Aguirre y Jaramillo, 2012, p. 71).
Para desarrollar este estudio se aplicaron diversas técnicas de
investigación, las cuales se conceptualizan como “un procedimiento típico,
validado por la práctica, orientado generalmente […] a obtener y
237
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
transformar información útil para la solución de problemas de
conocimiento […]” (Rojas, 2011, p. 278). En este sentido se optó por la
utilización de entrevistas cualitativas, debido a su naturaleza que permite una
lectura a mayor profundidad a partir de la reconstrucción del lenguaje,
donde las personas entrevistadas expresan pensamientos, inquietudes,
deseos. Vela (2004) la señala como una técnica invaluable para el
conocimiento de la realidad social.
En este sentido las entrevistas no formales o semiestructuradas otorgan
un grado de libertad para formular preguntas a partir de respuestas, es una
conversación que utiliza un instrumento 21 (guía de preguntas) que no es
rígido, así la entrevista se construye a medida que avanza y se genera mayor
confianza con la persona entrevistada.
En este proceso de investigación se aplicó la técnica: grupo de discusión,
el cual permite a partir del discurso de los participantes generar información
relevante de sus problemas y/o necesidades a través de la interacción. En
este sentido, esta técnica permite generar un espacio de producción de la
realidad (Bonilla, Del Valle y Martínez, 2012), que le permite al investigador
profundizar en su comprensión, a partir de conversaciones semi formales y
del intercambio de puntos de vista sobre temas específicos,
particularmente, de temas socioeducativos.
Como ya se señaló, esta investigación se realizó en cinco escuelas de
educación secundaria en la ciudad de Mérida Yucatán, y participaron 15
estudiantes, cinco profesores seis trabajadoras sociales, cinco integrantes
del personal administrativo, a quienes se aplicaron entrevistas
semiestructuradas, asimismo, se realizó un grupo de discusión por
institución con diez estudiantes en cada uno. La selección de los
participantes se realizó a través de un muestreo no probabilístico, de
carácter intencional, que son producto de una selección de casos según
criterios establecidos por la investigación (Padua, 2016).
El día a día del adolescente, resultados previos
21 Dicho instrumento está constituido por cuatro dimensiones: a) Habilidades
sociales; b) Percepción de los adolescentes; c) Convivencia escolar; d) Relaciones
familiares.
238
Modelo de intervención de trabajo social…
Durante el proceso de investigación se presentaron situaciones a considerar
al menos en tres instituciones, por ejemplo, las interacciones y relaciones
de los estudiantes se caracterizaban por una agresividad constante, faltas
hacia la integridad moral de sus compañeros/as, además de tener conductas
inadecuadas hacia el profesorado, lo que se considera como actitudes
disruptivas, Barri (2010) las describe como aquellas conductas que los
estudiantes manifiestan y afectan a la convivencia entre los miembros de la
comunidad educativa así como a la tarea del profesorado y, por ende, se
refleja en el deterioro de la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.22
Lo anterior, de acuerdo con la perspectiva del profesorado, es un
circulo que genera un aumento de tensión entre los estudiantes y que se
refleja en: bajo rendimiento académico (reprobación de asignaturas);
inasistencia a clases; problemas de convivencia; bullying; nula supervisión
del uso de internet y redes sociales; cutting; asociación a pandillerismo, lo
que provoca rivalidad entre grupos y ante la poca supervisión fuera de las
instalaciones, genera riñas entre los estudiantes; finalmente, la presencia de
estas situaciones aunado a la ausencia de padres de familia (incluidos la
enseñanza valores) desemboca en un problema mayor, la deserción escolar,
la cual no se puede entender sin la institución educativa, la familia y el
estudiantado.
Mediante los grupos de discusión se pudo conocer aquellos factores
que inciden en algunos de estos problemas, en ocasiones, existen grupos a
los que se les etiqueta como problemáticos, estos prejuicios generan
desmotivación en el estudiantado, se rescata que quieren cambiar y reforzar
aquellos valores y conductas positivas para generar una impresión positiva,
para con ello tener aceptación tanto de los docentes como de las
autoridades.
Ya que en algunos casos se les ofende señalando que: “… son unos flojos,
que no sé qué, que necesitamos pastillas” (Estudiante de segundo año). “Cuando
22 Barry (2010) menciona que entre las causas que propician las actitudes
disruptivas, se encuentran: las tendencias a consentir, dentro y fuera de la familia,
actitudes desadaptadas, normalizándolo a pesar de considerarlo no deseable; una
excesiva protección por parte de los padres para con los hijos (evitando la educación
en la cultura del esfuerzo); la disminución del tiempo de convivencia de calidad entre
padres e hijos; así como la disminución de la valoración docente.
239
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
no prestamos atención [el profesor] dice: ¡Ay, necesitan pastillas!, son unos tontos, no
tienen cerebro” (Estudiante de primer año). Se puede advertir, que esos
comentarios poco asertivos influyen y afectan emocionalmente a estos
estudiantes. Si a esto le sumamos que la ausencia de la familia, como señala
esta estudiante (de tercer grado) “Sí, a mí no me preguntan cómo me va, es como
que no importa, porque siempre he visto por mí misma”, se convierten en
estudiantes con un grado mayor de vulnerabilidad y que repercuten en su
rendimiento académico, aunque cabe señalar que existen estudiantes que
manifestaron no tener apoyo de sus padres y tener calificaciones
sobresalientes.
Retomando el tema de la familia, durante el estudio se encontró que
más de la mitad de los estudiantes participantes, se encuentran en una
dinámica familiar compleja 23 como puede ser: divorcios, separaciones,
violencia familiar, ingesta de bebidas alcohólicas, periodos prolongados de
ausencia por motivos laborales, entre otras, las y que pueden culminar en
conductas delictivas o violentas en las aulas.
Concordamos con Martín y Gómez (2017) quienes cuestionan que el
rendimiento académico no esté relacionado con la falta de implicación
parental, más bien está relacionada con la desigualdad de recursos: a)
económicos, entendidos como el capital económico (dinero, propiedades);
b) culturales, conocimientos valorados socialmente, especialmente por la
escuela; c) capital social, redes sociales que aportan información y/o
contactos; d) simbólico, traducido al prestigio, que influye en lo que
podemos obtener de los demás (Martín y Gómez, 2017).
Dado los resultados obtenidos podemos señalar que el problema de la
reprobación y deserción escolar pueden agruparse en dos rubros: a) razones
académicas, que se encuentran vinculadas en la relación profesor-alumnos
y el proceso de enseñanza-aprendizaje; y b) razones no académicas, por
causas familiares, sociales, económicas e individuales, 24 que profesionales
de trabajo social en instituciones educativas nos enfrentamos diariamente.
23 Evitamos utilizar el concepto de familia disfuncional, ya que entendemos que aún
a pesar de las crisis que se tiene en el grupo, éste continua con su funcionamiento.
24 Para profundizar en estos temas se recomienda la revisión de Covarrubias y
Piña (2004), así como de Román (2013).
240
Modelo de intervención de trabajo social…
En torno a la dinámica en la institución, el estudiantado manifestó
cierto descontento debido a que la que la convivencia escolar se ve afectada
por: insultos; falta de respeto de los niños a las niñas, juegan a tocarse las partes
[íntimas o genitales]; no existen límites, así los compañeros molestan a los demás, y
no se reporta por miedo y porque solo ponen reporte en trabajo social. Además de
existir niveles altos de violencia (física y psicológica).
Hay compañeros que empiezan a molestar a sus compañeros, pero no se lo
digo al profesor por miedo a que me molesten a mí y si le digo al profesor
no averiguan y solo envían reporte y si te envían reporte por culpa de alguien
es peor (estudiante de segundo grado).
En la afirmación anterior se visualizan, tanto el problema de violencia
escolar como la falta de asertividad para la resolución de conflictos, ya que
el profesor/a, el área de prefectura o trabajo social al ejercer un castigo
(reporte) en ocasiones en vez de ayudar a erradicar el problema lo
incrementa.
Finalmente, otro aspecto encontrado en este diagnóstico, es la falta de
un plan de vida, que oriente a los estudiantes para persistir y demostrar
intereses en sus clases, o bien para comprender la importancia que tiene la
educación para su desarrollo y su futuro.
Modelo de intervención
Los modelos, de acuerdo con Mendoza (2002), “son representaciones
formales de los sistemas reales” (p. 46), en este sentido, un modelo es una
expresión o representación de un momento determinado por interacciones
sociales, entre personas, instituciones públicas, privadas, en un tiempo y
espacio dado, al cual le denominamos realidad social.
Para la disciplina de trabajo social, un modelo es la representación
objetiva y teórica de una realidad concreta y que a través de la acción
busca incidir en una realidad para modificarla Castro (2010) como se
presenta a continuación.
241
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
Figura 2.
La construcción de modelos de intervención
REALIDAD SOCIAL
Sector Social:
Problema o
Adolescentes Necesidad Conjunto de teorías
De sistemas; comunicación;
motivación
MODELO 1 Problema o Necesidad
Esquema teórico para facilitar
una descripción y explicación del
proceso de intervención.
MODELO 2 Problema o Necesidad
Fuente: Elaboración propia a partir de Castro y Chávez, 2010.
A partir de este esquema podemos situar a la población con la que se va a
desarrollar el modelo (adolescentes en un rango de edad de 12 a 15 años),
que presenta múltiples problemáticas, y que se sugiere un proceso de
acompañamiento para mejorar su situación. Por tanto, este modelo entra
en el nivel de modelo de grupo cuya propuesta teórico-metodológica
permiten conocer y actuar sobre situaciones problemáticas en los grupos
con estrategias operativas y focales.
De acuerdo a la discusión del acápite anterior, que señala las
problemáticas a las que se enfrentan estudiantes de nivel básico
(secundaria), se propone un modelo de intervención social cuyo objetivo
es reforzar los vínculos escolares con el propósito de mejorar los procesos
de comunicación asertiva, así como prevenir y/o disminuir la violencia
escolar. En este sentido el modelo de intervención busca fortalecer tres de
las dimensiones de los estudiantes: individual, escolar y social. En la
dimensión individual, se considera la percepción que tienen de sí mismos, así
como el tema de asertividad.
Asertividad, que de acuerdo con Aguilar (1987), indica tener la habilidad
para transmitir los mensajes de sentimientos, creencias u opiniones propias
o de los demás de una manera honesta, oportuna, profundamente
242
Modelo de intervención de trabajo social…
respetuosa, cuya meta fundamental es lograr una comunicación
satisfactoria hasta donde el proceso de la relación humana lo haga
necesario.
En cuanto a la percepción que tienen las y los adolescentes de sí mismos, es
por lo general, coherente con su comportamiento externo, tal como señala
Limones (2011): “Así, se ha relacionado en adolescentes la agresividad con
sentimientos de percibirse en soledad e insatisfechos con la vida (Moreno,
Ramos, Martínez y Musitu, 2010) y la insatisfacción personal percibida con
la ansiedad e inestabilidad emocional (Molida, Inda y Fernández, 2009)” (p.
235).
La segunda dimensión, ámbito escolar, tomamos en cuenta los
elementos de motivación, y conducta asertiva. Así la motivación puede ser
conceptualizada como “la trama que sostiene el desarrollo de aquellas
actividades que son significativas para la persona […]. En el plano
educativo, la motivación debe ser considerada como la disposición positiva
para aprender y continuar haciéndolo de una forma autónoma” (Ajello,
2003, citado en Naranjo, 2009, p. 153). Mientras que la conducta asertiva:
Implica firmeza para utilizar los derechos, expresar los pensamientos,
sentimientos y creencias de un modo directo, honesto y apropiado sin violar
los de rechos de los demás. Es la expresión directa de los propios
sentimientos, deseos, derechos legítimos y opiniones sin amenazar o castigar
a los demás y sin violar los derechos de esas personas. (Amayuela y Mieles,
2015).
Bajo esta lógica el fomento de este tipo de conductas no presupone la
ausencia de conflictos o malos entendidos entre el estudiantado y/o con el
personal docente, sino por el contrario su propósito es la resolución a
través del diálogo activo “potenciando las consecuencias favorables y la
minimización de las desfavorables”. (Llacuna y Pujol, 2004)
En el ámbito social se plantean tres elementos a considerar, la educación
en valores y los procesos de socialización. La educación en valores se puede
conceptualizar como un proceso ecológico-sistémico que integra no sólo
los conocimientos y habilidades, sino que garantiza el desarrollo de la
personalidad del estudiantado, Cárdenas (2006) le define como: “un
243
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
proceso de descubrimiento y reflexión personal a lo largo del cual […] cada
sujeto irá construyendo e identificando aquellos valores que desea hacer
propios […] alcanzando una convivencia positiva con quienes le rodean
[…]” (p. 117).
Estos argumentos nos llevan a plantear la importancia de la
socialización, tanto en la vida cotidiana como en la vida académica, ya que
como seres humanos necesitamos de los demás, pues a partir de estas
interacciones pensamos, sentimos y actuamos.
Por lo anterior, el proceso de intervención que se propone en este
modelo, se debe basar en la ética de la comprensión, ya que en estos procesos
se plantea el cómo deben ser las cosas y cómo debemos actuar los seres
humanos en un momento concreto, por ello nos exige: comprender de
forma desinteresada; comprender en vez de condenar y prejuzgar;
humanizar las relaciones sociales (Encina, Ávila, Castro, et al., 2011).
A continuación, se presentan las actividades y objetivos para el proceso de
intervención propuesto en escuelas secundarias urbanas en Mérida dirigido
a los estudiantes, en relación con el desarrollo de habilidades sociales de
convivencia para la resolución de conflictos:
• Grupos de discusión. Identificar las causas que provoca una deficiente
convivencia escolar desde la perspectiva de los estudiantes.
• Difusión en diversos medios acerca de los lineamientos generales para el
establecimiento de ambientes de convivencia escolar democrática, inclusiva y
pacífica. Conocer sus derechos y responsabilidades, en pleno respeto
a su dignidad, derechos humanos y observando el principio por
persona para ambientes favorables de convivencia escolar.
• Técnicas de animación y proyección para el análisis de la percepción personal.
• Reconocer características personales internas para la configuración
de una percepción individual en el estudiante con fundamento en la
formación en valores para el desarrollo de la personalidad.
244
Modelo de intervención de trabajo social…
• Taller informativo acerca del protocolo de acoso escolar de la Secretaría de
Educación Pública (sep). Sensibilizar a la comunidad educativa acerca
de la importancia del compromiso personal en la convivencia escolar
para la prevención del acoso escolar y/o violencia entre los
estudiantes.
• Sesiones programadas de técnicas de comunicación asertiva. Identificar las
técnicas de comunicación asertiva para la resolución de conflictos a
través del diálogo para el afrontamiento de prejuicios y estigmas.
• Organización regularizada de actividades recreativas y culturales. Determinar
de manera conjunta las reglas y acuerdos para la participación en
actividades recreativas y culturales en la escuela considerando como
requisito la asistencia regular a clases, no contar con reportes y
cumplir con tareas académicas asignadas.
• Torneos deportivos femeniles y varoniles. Participar en actividades
deportivas de interés de los estudiantes para la generación de una
convivencia sana apoyándose como grupo entre los partidos en cada
torneo.
• Trabajo en equipo ante situaciones o problemáticas planteadas de interés grupal.
Generar conciencia en los estudiantes ante sus problemáticas al
interior de la escuela donde puedan sentirse identificados para
brindar alternativas de solución que impliquen el trabajo en equipo
de manera cooperativa.
• Técnicas de animación e integración para la socialización grupal en la mejora de
los vínculos afectivos. Analizar la situación del desarrollo de vínculos
afectivos entre los estudiantes durante el curso escolar a través de la
socialización para la búsqueda de nuevas alternativas para la mejora.
• Elaboración de plan de vida. Establecer un marco vital que permita a los
estudiantes tomar mejores decisiones informadas y reflexionadas que
propicien la cristalización de sus anhelos y motivaciones, con base en
245
Saydi P. Santoyo / Josué Méndez / M. Eugenia Sosa
los objetivos que guiarán sus metas de índole personal, académica y
laboral para el desarrollo de la independencia y la autonomía.
Conclusión
Como se ha señalado en la diversa literatura, el o la profesional de trabajo
social en el área educativa se enfrenta a un sinfín de situaciones
problemáticas que se generan debido al contexto o a las actitudes
disruptivas de estudiantes, que, si bien no son nuevos, si más complejos.
Entre lo que destacamos: bajo rendimiento académico, así hoy los
adolescentes se cuestionan para qué estudiar, debido a que los estudios no
garantizan tener un empleo; y desemboca en inasistencia a clases; violencia
en todas sus formas, entre las que destacan bullying y cutting; ante el
aumento de divorcios, se observa la ausencia de padres de familia, entre
otros.
Estas reconfiguraciones de la realidad, conllevan a pensar en la
integración de factores en cada una de las intervenciones, tales como:
analizar las características de las familias del estudiantado, enfatizando en
potencializar los factores causales o determinantes y minimizar los
principales factores de riesgo de la o las actitudes disruptivas presentadas.
Re-considerar que los actores de la comunidad escolar, no sólo son los
estudiantes y los profesores, sino las autoridades y los padres de familia,
quienes, en la medida de lo posible deben trabajar en sinergia en acciones
conjuntas, con el propósito de inculcar y/o infundir en temáticas de valores
universales, de inclusión, formas alternas de resolución de conflictos y
técnicas de comunicación asertiva, para lograr procesos formativos
integrales.
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249
Modelo para la adaptación de menores en desamparo Eduardo
Humberto Caamal Reyna
Diana Alejandra Euan Cabaña
Rubén Eliseo Méndez Pérez
José Ramiro Tah Escamilla
Elsy Rebeca Viejo Castillo25
“La educación es el arma más poderosa que
puedes usar para cambiar el mundo.”
Nelson Mandela
Introducción
El presente trabajo es una propuesta de un modelo de intervención que
adopta como referencia la Teoría de Sistemas, esto permite analizar las
diversas problemáticas desde un aspecto científico y sistemático. Antes de
presentar el modelo como tal, es conveniente realizar una
25 Estudiantes de la Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Autónoma de
Yucatán, supervisados por el Dr. Martín Castro Guzmán y mts. Josué Méndez Cano;
producto final presentado en la asignatura de Modelos de Intervención Social, durante
el periodo enero-junio, 2018.
261
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
conceptualización de modelo y modelo de intervención. De acuerdo con
Castro, Chávez y Vázquez (2014), los modelos:
“…son conceptualizados como una representación teórica y objetiva de la
realidad concreta, es decir, cuando se habla de representación, se hace
referencia a planos, a las maquetas, a los esquemas a las relaciones entre
símbolos y elementos, pero también a las teorías en modelos, son teorías que
permiten conocer, entender y actuar sobre el problema”. (p. 20).
Por lo tanto, en base a esta definición, se puede entender que los modelos
son procedimientos con los que se pretende entender la realidad, problema
o fenómeno social que esté latente en una sociedad, basándose de teorías
que serán los lentes que clarifiquen tanto las formas de comunicación como
los significados que los sujetos le dan a su entorno para posteriormente
describirlos.
No obstante, hablar de modelos de intervención tiene otra
connotación, Tamayo (1994) los conceptualiza como: “…una
aproximación teórica que se caracteriza por ser un intento de
sistematización y descripción de lo real. Son estructuras simplificadas o
conocidas que se emplean para investigar la naturaleza de los fenómenos
que los científicos desean explicar” (p. 69). Así, este argumento señala que
un modelo representa una metodología, con sus respectivas fases, con el
propósito de analizar, comprender, y potenciar las capacidades de las
personas para que planteen alternativas de solución a problemáticas o bien
los modifiquen de acuerdo a sus necesidades.
Sin embargo, también se puede entender por modelos de intervención
a la: “representación abstracta de distintos elementos que interrelacionan
para servir como instrumento ante una situación social en la que plantean
estrategias de acción para modificar o transformar contextos en crisis,
relacionados con el objeto/sujeto de estudio/intervención” (Castro,
Chávez y Vásquez, 2014, p.78).
En resumen, el presente documento constituye el establecimiento de
un Modelo para la adaptación de menores en desamparo a casas de acogida, el cual
señalan algunos elementos de la situación que viven los menores en
252
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
desamparo. Asimismo, se proponen seis fases de intervención social con el
menor.
Menores en desamparo, una población de alta prioridad
En relación con la situación de los menores, de acuerdo con fuentes de la
Organización de Naciones Unidas (onu), no existe un número exacto de
menores que viven en instituciones de cuidado, una cifra aproximada
rebasa los 240,000, de los cuales 28,107 pertenecen a México, por otro lado,
la misma fuente señala que “… existe una importante distancia entre la
realidad y los estándares establecidos en la normativa, que vela por el
respeto y ejercicio de los derechos de los niños y las familias.” (unicef,
2013).
De acuerdo con lo establecido por la unicef, existe un vacío de
información estadística en cuanto a los datos de los menores, así como el
incumplimiento de los estándares normativos que se establecen a nivel
nacional e internacional. En este contexto se considera importante la
aplicación y formulación de los modelos de intervención ya que estos
proporcionan al profesional una guía de cómo actuar ante la realidad
adversa o necesidad sentida de las personas, por ello surge el Modelo para la
adaptación de menores en desamparo a casa de acogida el cual está dirigido
principalmente al personal directivo y operativo de todos los centros de
asistencia social para niñas, niños y adolescentes sin cuidado parental o
familiar, sean públicos, privados o asociaciones, con la finalidad de brindar
al menor algún grado de estabilidad posible, proporcionando herramientas
y atención adecuada para su adaptación a la institución.
Modelo para la adaptación de menores en desamparo a casa de
acogida
El modelo de intervención social que se propone, se encuentra
conformado por seis fases, la primera es el Marco Teórico, en ella se realiza
un breve análisis de la teoría que sustenta el modelo, consecutivamente en
la segunda fase designada Marco Normativo- Referencial, se argumentan las
normas y leyes que se adoptan como referencia, para un soporte
253
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
reglamentario, así como el modelo base, del que se toman aspectos
significativos para la realización de la propuesta. En la tercera fase
denominada Conceptualización se desarrolla un desglose de diversos
conceptos para facilitar la interpretación del documento, seguidamente se
encuentra la cuarta fase nombrada Metodología, en la cual se hará mención
del conjunto de métodos sistematizados que implica el desarrollo del
modelo. Para finalizar en la quinta y sexta fase, tituladas Evaluación y
Sistematización respectivamente, se revela los procesos que son necesarios
realizar para una mejora continua.
En la fase del Marco Teórico. Este modelo está orientado por la Teoría General
de Sistemas, la cual, surge de acuerdo al dictum aristotélico: “el todo es más
que la suma de sus partes”; es decir, que el énfasis que se hace es, en las
interacciones, en las transacciones y en las interrelaciones, ya que esto
permite conocer las dinámicas complejas que se producen dentro de los
sistemas (Viscarret, 2007, pp. 262-263). Estos están compuestos por tres
elementos fundamentales el orden asociado con la armonía brindado por
una especie de normas implícitas, la autorregulación que es la capacidad de
regir a sus partes de manera autónoma e independiente y un intercambio
entre sus componentes de valores, conductas, pensamientos, etc. (Almena,
1986, pp. 144-146).
Así mismo, Almena (1986), indica la esta teoría concibe al sujeto como
un sistema abierto, éste es aquel que: “intercambia materia con el medio
circundante que exhibe importación y exportación constitución y
degradación de sus componentes materiales” (p. 146). Lo cual significa, que
las personas toman de su entorno aquello que les sirve para su desarrollo,
es decir, satisfacen alguna necesidad por medio de él, como la alimentación,
pero de igual manera socializan con sus semejantes y van sufriendo
desgastes conforme pasa el tiempo.
Ahora bien, estos elementos teóricos, permiten interpretar la situación
del menor en desamparo, la forma en que se forja su conducta y
personalidad, producto de ese intercambio que se da con el mundo
circundante. Los cuales se generan a través de cuatro elementos, el binomio
estímulo-respuesta, el ambiente (influencias externas), el homeostático que
ayuda liberar tensiones causadas por el entorno, el principio de economía
254
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
que permite mirar desde el aspecto utilitario lo que necesitamos lograr con
un mayor esfuerzo mental-vital y lo que no (Almena, 1986, pp. 195-197).
De igual manera, bajo este enfoque sistémico, conviene analizar el
contexto social o familiar del cual provienen los menores en desamparo,
tomando en cuenta los siguientes componentes y procesos que se
presentan en todo sistema, como lo menciona Viscarret (2007), por
ejemplo, los límites, su estructura, la jerarquía, la forma en que regulan sus
rela ciones interpersonales y los canales de comunicación que se utilizan
(pp. 265-266).
Finalmente, se han retomado algunos aportes del funcionalismo
estructural de Talcott Parsons, como es el esquema de adaptación,
capacidad para alcanzar metas, integración y Latencia (agil), que es
entendido de la siguiente manera:
El organismo biológico es el sistema de acción que cumple la función de
adaptación al ajustarse o transformar el mundo externo. El sistema de la
personalidad realiza la función del logro de metas mediante la definición de
objetivos del sistema y la movilización de los recursos para alcanzarlos. El
sistema social se ocupa de la función de integración, al controlar sus partes
constituyentes. Finalmente, el sistema cultural [latencia], que cumple la
función de proporcionar a los actores las normas y valores que les motivan
para la acción (Ritzer, 2012, p. 117).
Lo anterior, de acuerdo a nuestra postura, permitirá diseñar planes,
programas y proyectos, que estén orientados a la educación y reeducación
de los menores, partiendo de su contexto particular, para subsanar aquellas
necesidades que no fueron cubiertas por el sistema familiar o social del que
fueron extraídos.
Para el Marco Normativo-Referencial. En este apartado del Modelo para a la
adaptación de menores en desamparo a casas de acogida se analiza un modelo
existente que cuenta con una finalidad similar a la que se plantea en este
documento. Tal es el caso del Modelo de intervención con chicos de la calle
propuesto por María Bruno en el año del 2004, en el cual señala que los
chicos de la calle son aquellos que, por alguna circunstancia, se han alejado
255
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
de sus casas o han sido excluidos de esta. Este modelo toma como sujetos
y no como objetos a los menores, por ello la práctica profesio nal está
orientada a hacer al niño, cada vez más persona y respetando siempre sus
derechos.
Se considera como referencia, el Modelo de intervención con chicos de la calle,
ya que tiene presente todos los aspectos del menor, que puedan repercutir
en su bienestar y desarrollo, de esta manera se pretende desarrollar la
propuesta metodológica, en esta la prioridad será el menor y su adaptación
al sistema de forma adecuada.
Ahora bien, existen leyes que regulan o justifican las acciones que se
plantean a lo largo del documento, con la finalidad, de integrar a los
menores, en las casas de acogida de la manera más adecuada. En primer
lugar, se encuentra La Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos (cpeum), que en el Artículo Cuarto de ésta señala que:
Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de
alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo
integral. Este principio deberá guiar el diseño, ejecución, seguimiento y
evaluación de las políticas públicas dirigidas a la niñez. (cpeum, 2011, Art.
4).
Del mismo modo la Ley para la protección de los derechos humanos, de
niñas, niños y adolescentes (lpdnna), de los Estados Unidos Mexicanos
específicamente en el artículo 14 señala que se debe priorizar el
cumplimiento de los derechos de los menores. Más adelante, en el artículo
21, se menciona que es obligación del estado, proteger a los menores contra
actos que puedan afectar su integridad física y mental. (lpdnna. 2000, Art.
14 y 21). Las normas protegerán a los menores, en caso de que los derechos
de estos sean realizados de forma contraria, a lo establecido por la Ley.
(lpdnna. 2000, Art. 44).
Por último, en esta Ley, se menciona que las instituciones que se
encarguen del cuidado y protección de los menores, en territorio mexicano,
deberán contar con el personal capacitado, así como contar con instancias
especializadas procurando los derechos, ya establecidos (lpdnna. 2000, Art.
48).
256
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
Respecto a esto, el Código de Procedimientos Familiares del Estado de
Yucatán, estipula que, durante la separación de menores de edad a sus
padres por alguna disputa legal, es obligación del juez proporcionar la
guarda y custodia de los hijos o hijas menores de edad a fin de salvaguardar
su estabilidad, siendo referidos a instituciones de acogida que se cuentan
en el estado (Código de Procedimientos Familiares del Estado de Yucatán,
2016, Art.135).
México ha firmado, tratados internacionales que protegen a niñas y
niños mexicanos, entre estos se puede mencionar el Fondo Internacional
de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (unicef) en la
Convención sobre los derechos del niño, señala en el artículo dos, que los
estados que sean parte de la organización, tendrán que velar y tomar las
medidas apropiadas para garantizar la protección del menor contra toda
forma de discriminación o maltrato causada por sus padres, tutores o
familiares (unicef, s/f, Art. 2).
Posteriormente en el artículo tres, se especifica que los estados partes,
se comprometen a asegurar la protección y cuidados que sean necesarios
para su bienestar, siempre basándose de los derechos y deberes de los
padres, tutores o cualquier otra persona responsable del menor (unicef, s/f,
Art. 3). Finalmente, en el artículo cuatro se menciona que el Estado deberá
asegurar que las instituciones, organizaciones o establecimientos
encargados del cuidado de los menores, cumplirán con las normas
establecidas, especialmente en materia de salud, seguridad, sanidad, número
y competencias de personal que labore en las instituciones.
A lo largo de este apartado, se logra visualizar que organizaciones a
nivel nacional e internacional, velan por la seguridad y bienestar de los
menores, en caso de que, por alguna situación en específica, se encuentren
en desamparo y se vean en la necesidad de ingresar a casas de acogida. Por
ello, se considera de suma importancia la elaboración de una propuesta
metodológica, en la que se tomen en cuenta los aspectos significativos del
me nor, para lograr una adaptación a un nuevo sistema.
En la fase de Conceptualización. El siguiente apartado permitirá explicar la
manera en que se llevarán a cabo los conceptos clave, además de que
permitirá comprender y utilizar las definiciones de diversos autores
relacionados con la presente propuesta de modelo de intervención. Entre
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Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
los términos a abordar se utilizará el de violencia, el cual Keane (s.f.)
menciona que:
Se entiende como aquella interferencia física que ejerce un individuo o un
grupo en el cuerpo de un tercero, sin su consentimiento, es siempre un acto
relacional en el que su víctima, aun cuando sea involuntario, no recibe el
trato de un sujeto cuya alteridad se reconoce y se respeta, sino el de un simple
objeto potencialmente merecedor de castigo físico e incluso destrucción.
(Citado por Martínez, A. 2016, pág 7-31).
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (2002) menciona que es “el
uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho, o como amenaza,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o
tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños
psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones” (p. 3).
En síntesis, la violencia se define como el acto que atente contra la
integridad de alguien más ya sea psicológica, económica o política que
cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños
psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.
De igual forma, se contextualiza acerca de tipos de violencia tenien do
en consideración acerca de los menores que la sufren, Martínez (2016)
menciona los tipos de violencia como la “económica, que afecta la integri
dad patrimonial de las personas o colectivos; sexual, que afecta la integridad
sexual de las personas, como en el acoso y la violación; psicológica, que
afecta su integridad psicológica produciendo trastornos de
comportamiento y percepción” (p. 24).
La oms (2002) hace énfasis en la violencia interpersonal (violencia
familiar, que incluye menores, pareja y ancianos; así como violencia entre
personas sin parentesco) y la violencia colectiva (social, política y
económica).
Estos distintos tipos de violencia permitirán conocer el contexto en el
cual se presentan los menores dentro de los centros de acogida.
Al hablar de menores en desamparo, Mateos (2016) se refiere:
258
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
Cuando una situación de riesgo para dicho menor no se ha corregido o no
tiene visos de solventar a corto plazo, de manera que la administración
competente entiende que existe una desprotección que hace necesaria la
separación de su familia (p.1).
De esta manera, cuando se presenta una problemática en el que se presente
alguna situación de riesgo, les compete a las autoridades correspondientes
intervenir en pro del menor. Por último, se explica que las casas de acogida
según Sarabia (2004) son:
Lugares para los menores con problemas familiares como padres
incapacitados por alcohol, drogas, falta de dinero, etc. Cambia su entorno
familiar y entra en otro completamente diferente, se siente solo, triste y
desorientado, hasta que con la ayuda de los educadores, educadoras y otros
profesionales, se va encontrando más en su casa, más cómodo y a gusto (p.
35).
En conclusión, los centros de acogida para los menores en desamparo,
tienen como función principal darles un hogar en donde se les permita el
acceso a la educación, proporcionarles alimentos y sustentar una calidad de
vida adecuada.
En el Estado de Yucatán se encuentran diversas asociaciones civiles y
religiosas que brindan servicios de casas de acogida, así como el Centro de
Atención Integral al Menor en Desamparo (caimede), dependencia del dif
Estatal, los cuales brindan apoyo a los niños, niñas y adolescentes que
presenten algún tipo de problema o dificultad con sus familias, dándoles
atención psicológica, apoyo jurídico, consultas médicas y dentales, se les
imparten clases de música, danza, artes plásticas, manualidades y deporte.
En la fase de Metodología, Se inicia con un Diagnóstico (antecedentes-
multidisciplinario): Dentro de esta fase, se expondrá la realización del
diagnóstico de caso a los menores en desamparo a casas de acogida, con el
fin de contextualizar a los profesionales acerca de la situación de los
menores para una intervención factible. Los antecedentes son una pieza
fundamental de cualquier estudio de caso, pensando en la integridad,
259
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
complejidad, y una integración adecuada al nuevo medio en el que se
desarrolla el menor.
A través de las diversas disciplinas integradas en cada institución, se
designarán delimitaciones de roles por medio del instrumento denominado
profesiograma, con la finalidad de establecer los alcances, límites y tareas
de cada uno de los profesionales que intervengan dentro de éste para
elaborar un diagnóstico integral del menor con los conocimientos de cada
profesional.
Como parte del trabajo multidisciplinario en este modelo de atención a
menores en casa de acogida, en primer plano se estipula que el primer
contacto del menor sea con el médico, debido a que al llegar a la institución
no se cuenta con la información necesaria en cuanto a su estado de salud,
siendo esto fundamental para el bienestar de cualquier individuo y, en caso
de ser necesario, se establecerá tratamientos que mejoren el estado de salud
Así mismo, el diagnóstico abordará la historia de vida del individuo, la
razón de su llegada a la institución, los factores que influyeron, así como
una explicación de sus antecedentes familiares. Esto será realizado a través
de una entrevista efectuada por el área de trabajo social o en su caso de
psicología, con el fin de analizar las posibles acciones que se puedan
ejecutar una vez avanzada su estadía en la institución.
Lo indispensable en este diagnóstico es la labor social del trabajo social,
en la cual se delimitarán las redes de apoyo que posee al llegar el menor, así
como, en conjunto con los psicólogos, la delimitación del estado mental y
emocional, clave para la ejecución de acciones que minimicen el impacto
negativo que estos podrían ejecutar al momento de integrarse en su labor
de aceptación al nuevo espacio.
Por último, se establecerá pruebas cognitivas en un trabajo completo
de los profesionales, en la cual se evaluará la capacidad mental del menor,
sus gustos e intereses en acciones lúdicas que apoyen el desarrollo físico y
mental con el fin de canalizar las energías, acciones y afinidad en actividades
productivas que el menor pueda realizar en la institución que resida.
Estrategias (plan de acción): En esta fase de la metodología, con los resultados
obtenidos en el diagnóstico, se establecerán objetivos y un plan de acción
de manera colaborativa con todos los profesionales, en el cual se
260
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
determinen, a partir del tiempo de su estadía, edad y condición de salud
física, emocional y mental, acciones que se cumplirán a partir de un
cronograma establecido.
Dicho cronograma establecerá horarios, acciones e intervenciones
profesionales del equipo multidisciplinario, ya que como se estableció el fin
de este modelo es reinsertar al menor con actividades que favorezcan el
nuevo lugar de acción. Este plan de acción se realizará con un equipo
multidisciplinario, ya que su finalidad es complementar, con la visión de
cada profesional de las diversas disciplinas dentro de la institución, la
intervención con los menores para alcanzar objetivos y metas.
Para la fase de Evaluación. Para este modelo, la evaluación seguirá como
finalidad el recolectar información suficiente, dirigida a determinar el logro
de los objetivos planteados, “la eficiencia en cuanto a la acción social, la
eficacia, el impacto y la viabilidad” (Perea, 2003, p. 11).
De manera simultánea a la implementación del modelo se empleará la
evaluación de procesos, llamada también evaluación continua, simultánea
o formativa, la cual se realiza durante la implementación del proyecto o en
su fase de operación (Cohen y Franco, 1992, p. 112). Este tipo de
evaluación tiene por finalidad “extraer información, reflexiones y
conclusiones sobre el desempeño de la intervención” (Perea, 2003, p. 21),
permitiendo el ajuste del plan de acción en caso de que sea necesario
modificar el número de sesiones para el logro del objetivo.
Como técnicas e instrumentos para la evaluación se realizará a través
de la aplicación de técnicas de observación participativa artificial, la cual es
conceptualizada por Ander-Egg (2003, p.42) como aquella observación que
“consiste en la participación directa e inmediata del observador en cuanto
asume uno o más roles en la vida de una institución con el objetivo de
realizar una investigación”. Esto debido a que el trabajador social utilizará
como medio de obtención de información, las técnicas de animación y
actividades lúdicas, en las cuales participará y desempeñará roles para
fomentar la confianza en el menor.
De igual manera, se emplearán técnicas de entrevista de tipo
semiestructurada, la cual se basa en una guía de preguntas que permite al
entrevistador la libertad de introducir preguntas adicionales “para precisar
conceptos u obtener más información sobre los temas deseados”
(Hernández, Fernández y Baptista, 1998, p. 597). Su ventaja es la
261
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
posibilidad de adaptarse a los sujetos con enormes posibilidades para
motivar al interlocutor, aclarar términos, identificar ambigüedades y reducir
formalismos (Díaz, et al., 2013, pp.162-167).
Así mismo, se utilizará la siguiente metodología para la evaluación
propuesta por Cohen y Franco (1992, p. 154). Esta metodología se
encuentra dirigida a especificar las fases y el orden que debe llevar el
proceso de evaluación que realizará el equipo de trabajo:
• Asignación de recursos para la implementación de los modelos.
• Definición objetivos de la recolección de información.
• Determinación del universo.
• Explicitación de las hipótesis, dimensiones, variables e indicadores.
• Construcción de los instrumentos de recolección de información.
• Selección del diseño muestral y determinación del tamaño de la
muestra.
• Prueba piloto y modificación de los instrumentos.
• Recolección de la información.
• Confección del plan de análisis de los datos recogidos.
• Presentación y uso de la información recogida.
En la fase de Sistematización; se conceptualiza como “la reflexión teórica
sobre el hecho y la vida cotidiana, así como de la intervención profesional,
para enriquecer el saber especializado de la profesión y las estrategias
institucionales” (Galeano, 2004, p. 139). Por lo tanto, la sistematización
como fase de este modelo está dirigido a la teorización de las experiencias
en la implementación del modelo de intervención a la práctica, que
permitan el ajuste de las fases para posteriores actuaciones y para dar pauta
a la creación de nuevos modelos que guíen el actuar profesional.
Para la realización de esta etapa se utilizará como guía las fases
propuestas por Castro (2016) para la sistematización en trabajo social:
Figura 1.
Fases de la sistematización en trabajo social
262
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
Fase I
Descripción
Fase VII Fase II
Teorización Organización
Fase VI
Concep- Fase III
tualización Clasificación
Fase V Fase IV
Síntesis Análisis
Fuente: Castro, (2016).
Fase I. Descripción: Consiste en la realización del relato descriptivo de la
práctica; Fase II. Organización: Recoger y organizar los datos obtenidos;
Fase III. Clasificación: Clasificar los datos; Fase IV. Análisis: Realizar un
análisis de manera crítica de los elementos; Fase V. Síntesis: Consiste en la
separación del todo en partes e integrar los más importantes para su
estudio; Fase VI. Conceptualización: Mediante el proceso metodológico de
la abstracción se construye definiciones propias de los conceptos
empleados durante la experiencia en campo; Fase VII. Teorización:
plasmar los datos obtenidos a través de la experiencia personal, mediante
un acto de reflexión y entendimiento.
Se toma como referencia este modelo propuesto por Castro (2016), ya
que el proceso de sistematización va dirigido al extraer los aprendizajes de
la ejecución del modelo, para tener como resultado la creación de nuevos
conocimientos, teorías y modelos, lo cual, es importante para mantener
actualizada y óptima la intervención del trabajador social.
Figura 2.
263
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
Modelo para la adaptación de menores en desamparo a casas
de acogida
Fase II
Marco
Normativo
Referencial
Fase VI Fase III
Sistematización Concep-
tualización
Fase I
Marco
Teórico
Fase V Diagnóstico
Fase IV
Evaluación Plan Acción
Metodología
Fuente: Elaboración propia, 2018.
Propuesta del Modelo para la Adaptación de Menores en Desamparo a Casas de
Acogida, se plantean el desarrollo de las siguientes actividades, las cuales
están programas en 10 sesiones de trabajo:
• Sesión 1. Primer encuentro. Tiene como objetivo: Incorporar al menor a la
institución a través de recorridos en la institución, con la finalidad de crear
un ambiente de confianza y seguridad al nuevo integrante. Participantes:
Grupo asignado. Principales actividades: Dar al menor un recorrido por
la institución, con el propósito de que identifique los espacios y sus
funciones específicas, así como conocer al personal que labore en dicho
lugar, y que el menor conozca sus derechos y obligaciones, dentro de la
institución, con la finalidad de que estos no sean violados o aplicados de
manera incorrecta. Así mismo, esta actividad ayudará a que el menor
identifique su rol dentro de la institución.
264
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
• Sesión 2: Presentación del menor con los residentes y los cuidadores del centro de
acogida. El objetivo, es incorporar al menor por medio de técnicas de
presentación para la integración al grupo. Participantes: Sujeto de
intervención, grupo asignado, cuidadores del centro de acogida.
Actividades a realizar: Presentar al menor con el grupo que sea asignado,
a través de la técnica de presentación, La pelota preguntona, está se realiza
sentando a los participantes en un círculo y mientras se entona una
canción, pasar la pelota de mano en mano, cuando la canción se detenga,
el participante que se haya quedado con la pelota deberá presentarse,
mencionando nombre, edad y lo que le guste hacer.
• Sesión 3: Todos diferentes, todos iguales. El objetivo es Conocer las
características y gustos del menor a través de técnicas de presentación
con el propósito de asignar al menor a las actividades que sean de su
interés. Participantes: Grupo asignado. Actividades: Realizar la técnica de
presentación y animación Ensalada de frutas, en la cual es necesario
formar un círculo con los participantes y asignar una fruta a cada uno,
(las frutas deben repetirse) posteriormente cuando el facilitador diga
Ensalada de… las frutas mencionadas deberán cambiar de lugar y cuando
se diga coctel de frutas, todos los participantes cambiaran de lugar y el que
se quede sin asiento, tendrá que decir a todos, su deporte favorito, juego
favorito, actividades que más le guste hacer, así mismo mencionar lo que
le disgusta, con la información obtenida los profesionales asignarán al
menor a las actividades que sean de su agrado. Esta actividad beneficia a
que el menor identifique a sus compañeros por sus gustos y se integre
con ellos.
• Sesión 4: Mi grupo, mi equipo. Se tiene como objetivo el fomentar la
integración entre el menor y su nuevo grupo a través de actividades
lúdicas con el propósito de crear mayor confianza. Participantes: Grupo
asignado. Actividades: Realizar la técnica Trenes Ciegos, esta consiste en
crear dos o más filas con los participantes y vendar los ojos de estos,
menos el del maquinista. el maquinista se colocará al final de la fila y
guiará al grupo presionando el hombro izquierdo cuando tengan que
detenerse y el hombro derecho cuando tengan que caminar. Será una
competencia. Se recomienda tomar en cuenta la opinión del menor,
265
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
cuestionarle si desea ser el maquinista o integrarse al tren. El profesional
a cargo, deberá visualizar si el menor se integra a la actividad y sus
acciones durante esta.
• Sesión 5: Valoración del menor. El Objetivo es realizar un trabajo
multidisciplinario para valorar la situación en la que se ha desempeñado
durante su estancia el menor a través de técnicas e instrumentos de cada
disciplina. Participantes: Profesionales dentro de la institución y el menor.
Actividades: Cada profesional dentro de la institución realizará una
valoración del menor a través de técnicas e instrumentos propias de sus
disciplinas.
• Sesión 6: Evaluación de la intervención. El objetivo es evaluar la intervención
profesional para la efectuación de los ajustes necesarios en el
cumplimiento del propósito. Participantes: Trabajador social, sujeto de
intervención. Actividad: Implementar la técnica “Yo soy”, que consiste
en indicar al menor dibujarse a sí mismo en el centro de una hoja y
alrededor de éste plasmar por medio de palabras o ilustraciones lo que
más le ha gustado o disgustado de las sesiones previas, así como qué
cambiaría de la intervención.
• Sesión 7: Integración a las actividades del centro de acogida. El objetivo en esta
sesión, es fomentar la participación del menor mediante actividades
deportivas para la inserción en el centro de acogida. Participantes: Grupo
asignado. Actividad: Realizar actividades deportivas que se adecuen al
número de participantes e instalaciones del centro de acogida, y se sugiere
implementar las técnicas de animación “fútbol” y “atrapa la bandera”
para alentar el trabajo en equipo.
• Sesión 8: Integración a las actividades del centro de acogida. Se tiene como
objetivo: Fomentar la participación del menor mediante actividades
artísticas para la inserción en la institución. Participantes: Grupo
asignado. Actividad: Realizar una demostración de las actividades
artísticas que se ejecute en la casa de acogida, a fin de que el menor
interactúe y participe en el desarrollo de cada una.
266
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
• Sesión 9: Trabajo en equipo y compañerismo. El objetivo, es reforzar la
convivencia sana entre los profesionales y el menor a través de técnicas
de división de equipos y temáticas. Participantes: Profesionales y el
menor. Actividades: Realizar la técnica de división de equipos
“Rompecabezas” en la cual a cada participante se le otorgará una pieza
de rompecabezas para que posteriormente, identifiquen a las personas
que cuentan con las partes complementarias del rompecabezas y formar
equipos. Así también, se realizará la técnica “Liga del saber” en donde
cada equipo responderá preguntas acerca de diversos temas. El equipo
con más respuestas correctas gana.
• Para la Sesión 10: Evaluación de la intervención, se tiene como objetivo evaluar
la intervención profesional mediante técnicas de evaluación para la
finalización o ajuste del modelo. Ya te dejo. Participantes: Sujeto de
intervención, responsables del cuidado del menor. Actividad: Aplicar la
técnica “Antes y después”, en la cual el menor contestará las preguntas:
¿Cómo se sentía antes y después de la intervención? ¿En qué actividades
seguirá participando? ¿cómo es su relación con los otros menores y sus
cuidadores?, ya sea de manera oral a través de una entrevista
semiestructurada o por medio de un dibujo; realizar entrevistas
semiestructuradas a los responsables del cuidado del menor a fin de
evaluar la participación e interacción con el grupo y el trabajador social
de la institución realizará un informe social con la información recaba, y
posteriormente, de manera colaborativa con los demás profesionales que
integren el equipo multidisciplinario, decidieron dar por concluida la
intervención, o en caso necesario, continuarlo hasta el logro de la
adaptación.
Conclusiones
Es importante la creación de modelos de intervención que permitan al
profesional en trabajo social rescatar conocimientos teóricos y prácticos
experimentados en situaciones de la realidad, ya que los modelos sirven de
guía y fundamentación para el actuar del profesional.
267
Eduardo Caamal / Diana Euan / Rubén Méndez / José Tah / Elsy Viejo
Los modelos sirven de herramienta al trabajador social como
metodología a seguir en situaciones específicas de la realidad, ya que
determina las funciones, técnicas e instrumentos, así como las fases o
momentos que el profesional debe aplicar para lograr el objetivo de la
intervención. El modelo presentado se encuentra enfocado en una
perspectiva desde trabajo social, en la cual el profesional aporta las prácticas
y conocimientos propios de la profesión al equipo trabajo
multidisciplinario con la finalidad de lograr una intervención integral.
Consideramos que la importancia de crear un modelo para esta
problemática en los centros de acogida desde el trabajo social reside en que
el profesional es capaz de observar al usuario como un todo, es decir, al
intervenir se encarga de unir la parte de sus necesidades fisiológicas (como
son el tener comida, vestido, etc.), las cuales son abordadas por el equipo
multidisciplinario, con las necesidades sociales del menor, así como el
asignar un rol y funciones dentro del sistema de casas de acogida.
Desde nuestra disciplina de trabajo social conocemos el potencial, roles
y funciones que podemos desempeñar desde nuestro actuar como
profesionales, y en la mayoría de los casos se demerita este quehacer, o en
su caso se desconoce por parte de los demás participantes, el hecho de que
trabajo social sea quien desempeñe estos modelos de intervención,
potenciará el que hacer de todo profesional de esta disciplina.
La problemática es real, ya que se encuentra que en las casas de acogida
no existe recuperación teórica, planes de acción o modelos de intervención
social, con lo cual podemos decir y afirmar que la acción y puesta en marcha
de un modelo como este serviría de herramienta para el acercamiento a esta
población de alta prioridad.
Como se pudo observar en este modelo, es de primordial importancia
tener una perspectiva multidisciplinaria para trabajar con otros
profesionistas; donde el trabajador social pueda aportar metodologías
propias de la disciplina, así como técnicas e instrumentos al trabajo
colaborativo en la intervención en un caso.
Es de interés seguir en la elaboración de estos modelos desde nuestra
profesión, razón por la cual, se brindan espacios para el desarrollo de
propuestas de modelos de intervención desde el forjamiento de los
estudiantes para fomentar la teorización de conocimientos, siendo una
manera de potenciar la realidad de la intervención social.
268
Modelo para la adaptación de menores en desamparo
Como equipo de trabajo, concluimos que el esfuerzo de realizar estos
trabajos en un plano estudiantil, sirve de ejemplo y razón para enfocarnos
en la literatura especializada de nuestra disciplina. Esperamos que esta
dedicación quede de manifiesto para todos los demás estudiantes, y sirva
de ejemplo para realzar y realizar muchos más trabajos en pro de la acción
profesional de los trabajadores sociales.
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270
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario: hacía un
modelo de comunicación y autogestión para el trabajo social
José de Jesús Esparza Bautista1
Ermila Moo Mezeta26
“Crear una nueva cultura no significa hacer sólo
individualmente descubrimientos originales, sino
también, y especialmente, difundir críti camente
verdades ya descubiertas, socializarlas, por así decirlo,
y por lo tanto convertirlas en base de acciones vitales,
elementos de coordinación y de orden intelectual y
social”.
Antonio Gramsci.
Introducción
La crisis del capitalismo en su fase global, así como el debilitamiento de
la capacidad institucional de Estado para atender a las necesidades de su
población, pueden favorecer experiencias de organización colectiva
1 Profesor investigador universitario en programas de licenciatura y posgrado en
diversas instituciones mexicanas de educación superior públicas y privadas, voluntario
en proyectos comunitarios de educación, salud y economía social en Yucatán, México;
apoyador y acompañante en procesos de formación y desarrollo de colectivos sociales
y centros culturales autónomos en los estados de Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Puebla,
México. Promotor de la música tradicional del sur de Veracruz. México. Doctor en
Ciencias de Gobierno y Política por el Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo
26 Profesora de Carrera de Tiempo Completo en la Universidad Autónoma de
Yucatán. Actualmente cursa estudios de posgrado en el Doctora de Trabajo Social
en la Universidad Autónoma de Sinaloa.
285
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
Estratégico (icgde), Universidad Autónoma de Puebla. Correos: esparzajose@yahoo.
com/
[email protected]para atender en forma autónoma y autogestiva una serie de problemas
sociales emergentes de escasa, nula o tardía respuesta por parte de las
estructuras del Estado.
Estas organizaciones denominadas en algunos casos colectivos sociales
presentan formas de organización y acción innovadoras, flexibles e
incluso lúdicas y que en ocasiones han resultado de alta efectividad en el
ámbito local comunitario.
Reflexionar e identificar estas formas de organización, acción y
comunicación desde el enfoque del trabajo social, la promoción cultural
y el activismo comunitario puede aportarnos nuevas estrategias y
herramientas para enfrentar los retos del cambio y desarrollo social en
entornos de crisis sistémicas recurrentes, desmantelamiento de la ayuda
social institucional, inseguridad alimentaria y privatización de los
servicios de salud, educación, retiro y jubilación.
En este texto se abordan dos temas de interés para todas aquellas
personas que, desde el trabajo social, la investigación, la promoción
cultural o el activismo comunitario se ven involucradas en procesos de
acompañamiento y cambio social en el ámbito local. En la primera parte
del texto se resalta la importancia de los saberes comunitarios, la
autogestión y los llamados colectivos sociales, así como su importancia en
procesos de acompañamiento social.
A manera de segunda parte, se hace una propuesta de categorías de
comunicación derivada de los enfoques teóricos de la comunicación
productiva (Nosnik, 2013), Comunicación estratégica (Massoni, 2013) y de la
Ingeniería en Comunicación Social (Galindo, 2012) así como de algunos otros
aspectos comunicacionales identificados en la organización y acción de
los colectivos sociales.
Primera parte: los colectivos sociales como comunidades de
inteligencia y autogestión
La premisa fundamental de este apartado es resaltar la importancia de la
organización y acción de los colectivos sociales como posibles Modelos de
273
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
acción para el acompañamiento comunitario. Las reflexiones
compartidas son producto de la recuperación de conocimiento social
derivado de diversas experiencias colectivas de promoción cultural
comunitaria, revisadas en trabajo de campo y bibliográfico desarrollado
durante el periodo 2013-2018 en cuatro estados de la República
Mexicana: Puebla, Oaxaca, Veracruz y Yucatán y en forma bibliográfica
de experiencias de organización autónoma en Argentina y Brasil
(Esparza, 2016).
A continuación se propone una definición preliminar del término
colectivo social a partir del análisis de la organización y acción de diversas
experiencias exitosas en el ámbito comunitario: Un Colectivo Social es un
grupo de personas que comparten intereses y creencias producto del diálogo constante
para la transformación social; la base de su acción es un sistema de información
dinámico, flexible, horizontal, abierto y lúdico, abundante en espacios y tecnologías
sociales de articulación, interacción, intercambio, colaboración y solidaridad, su
incidencia efectiva se observa mayormente en el ámbito local comunitario.
Estas experiencias en mayor o menor medida están cercanas a la
autogestión y en muchas ocasiones surgen a partir de la incomodidad y
hasta la indignación por la escasa y a veces nula atención por parte del
gobierno a necesidades sociales (Hudson, 2010).
La observación cercana de la organización y acción de los colectivos
sociales (Olson, M., 1985, Puga, C. y Luna, M., 2008) nos ha permitido
identificar al menos las siguientes categorías de estudio:
• Autogestión (Hudson, J. 2010)
• Participación social no institucionalizada (Rodríguez, M. 2011)
• Comunicación (Galindo, J. 2012, 2013, Massoni, 2013, Nosnik, 2013)
A continuación, se exponen brevemente las categorías propuestas
resaltando su influencia en procesos de cambio social, sobre todo,
animando a los especialistas sociales, promotores y activistas a retomar
estos saberes para construir nuevas formas de acompañamiento social.
Autogestión
274
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
Por lo que respecta a la autogestión entendida como: “…la asunción directa
por parte de un conjunto de personas —sin intermediarios ni sectores especializados—
de la elaboración y de la toma de decisiones en un territorio —fábrica, comuna, país,
etc.— dado…” (Hudson, J.2010), esta se identifica a través de los procesos
de diálogo, deliberación y definición de objetivos y acciones sin tener
injerencia en estos procesos de instancias particulares y/o institucionales
ajenas al colectivo.
Desde el punto de vista de los recursos e infraestructura, muchos
colectivos inician trabajando con sus propios medios para después
establecer alianzas horizontales con otros colectivos. Posteriormente y
una vez consolidados, los colectivos sociales pueden articularse con
organizaciones de la sociedad civil institucionalizadas, particulares,
instancias educativas e incluso gobierno.
Lo importante en este sentido es que, para los colectivos sociales, la
obtención de recursos no es el centro de la autogestión, por el contrario,
es sustancial mantener su autonomía en la construcción de un contrarrelato
institucional más amplio y cercano a la comunidad y sus necesidades
reales, en contraste con el relato institucional, lejano, impersonal, en
ocasiones autoritario.
Participación social no institucionalizada
Por lo que respecta a la participación social no institucionalizada, esta se
entiende como la movilización ciudadana para impugnar o demandar
respuesta por parte del gobierno a necesidades sociales (Rodríguez, M.
2011) podemos inferir que la acción autónoma de los ciudadanos encaja
con esta definición, ya que implica en el caso de la experiencia
sudamericana —en Argentina para ser específico— como la auto-
organización y movilización ciudadana para exigir y demandar al
gobierno solución a sus necesidades.
Algunas acciones identificadas a través de la revisión de la literatura
son la demostración de la eficiencia de la acción colectiva (por ejemplo:
la auto-administración exitosa de fábricas y cooperativas por parte de
obreros, campesinos y artesanos) así como la auto-organización en
búsqueda de la solución a los problemas sociales percibidos tales como
275
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
el abastecimiento de agua potable, seguridad pública, reforestación y
mantenimiento de áreas habitables comunes.
En otros casos se identifican como resultado de esta forma de
participación los modelos de corresponsabilidad e incluso la asignación
total del proyecto a los ciudadanos, ejemplos de esto los podemos
encontrar en los Presupuestos Participativos y los llamados Puntos de Cultura
en Brasil, experiencias en las cuales ciudadanos y promotores culturales
se encargan de la gestión de proyectos y recursos en cercanía y
corresponsabilidad con el Estado.
Comunicación
Desde el enfoque de la comunicación, la acción de los colectivos sociales
refleja variables interesantes, por un lado su capacidad de formar
comunidades de inteligencia comunicativa (Nosnik, 2013) concepto que
más adelante se expone a profundidad y por otro lado la configuración
de sistemas de información, articulación y comunicación (Galindo, 2012),
los cuales sustentados y fortalecidos por las tecnologías de información y
la comunicación llegan a multiplicar las posibilidades de articulación y
colaboración en distintos temas, espacios y lugares.
Uno de los aspectos más interesantes del concepto de comunidades de
inteligencia comunicacional (Nosnik, A., 2013) es que, en cada proceso
horizontal de generación de información, en cada colaboración, en cada
proceso de diálogo horizontal, todos los participantes son afectados por
los valores compartidos, así como por el nuevo conocimiento social
generado, abriendo una suerte de proceso permanente de creatividad
colectiva a manera de una espiral de innovación social.
Por otro lado y más cercano a los aspectos instrumentales de los
colectivos sociales, se identifican elementos sustanciales que les permiten
primeramente, contar con una base de conocimientos y valores
compartidos (interés en cambiar la realidad social, indignación ante la
falta de acción del gobierno, repudio ante la injusticia y la corrupción,
crítica al capitalismo, culturas originarias, interés ambientalista, derechos
humanos y género, por citar algunos aspectos), sin embargo esta base de
276
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
conocimientos se enriquece, cambia y por consiguiente modela
constantemente el ser y actuar del colectivo, esta base conceptual o matriz
se conoce con el nombre de Sistema de información (Galindo, 2012).
A partir de esta plataforma informativa el colectivo actúa, desarrolla
su razón de ser y consolida su identidad para después interactuar con
otros colectivos e individuos que comparten en todo o en parte ese sistema
de información. Este interactuar es articulador y transformador, pudiendo
hablar entonces de la existencia de un sistema de comunicación (Galindo,
2012).
Así pues, información, comunicación, articulación y expresión
modelan nuevas posibilidades de construcción creativa de la identidad
individual y colectiva al generar entornos ricos en información
productiva, así como de comunicación horizontal y libertad de expresión.
Así pues, en contraste con la matriz institucional, en un colectivo social
el individuo se siente más libre y en gozosa convivencia (Galindo, 2013).
Hasta aquí se presentaron brevemente las categorías conceptuales
para posteriormente abordar un modelo posible de comunicación para el
trabajo social comunitario, desde el enfoque de los colectivos sociales
como formas o modelos de afrontar los retos y dilemas de la crisis actual
del Estado y su capacidad de respuesta ante las necesidades sociales.
Segunda parte: hacía un modelo de comunicación para proyectos
de acompañamiento social
Modelos autoritarios vs. Participación horizontal
incluyente y deliberativa
El esquema predominante de la comunicación masiva favorece una
comunicación vertical, descendente y en ocasiones autoritaria; es decir, a
partir de la consolidación de un modelo hegemónico de comunicación de
masas, así como de las estructuras institucionales verticales autoritarias
herencia del Estado clásico liberal, el Pacto Social en conjunto con la matriz
conceptual de la democracia representativa, de la autoridad legalmente
instituida, de la narrativa religiosa judeo-cristiana y del Estado de derecho; el
277
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
ejercicio del poder, la autoridad, la vigilancia y el castigo se han
consolidado como elementos claves del relato social predominante en
esta etapa de la modernidad (Foucault, M. 1975).
Para intentar romper esta herencia conceptual autoritaria y
vislumbrar un modelo de comunicación para el trabajo social desde el
enfoque de los colectivos sociales, es necesario previamente trazar un eje
transversal de comunicación participativa, horizontal e incluyente.
Por desgracia la matriz conceptual institucional es casi hegemónica:
un ambiente rico en procesos burocráticos, niveles de autoridad y
sumisión del individuo ante la institución, situación que, al tratarse del
trabajo social en cualquier ámbito, otorga a los especialistas en procesos
sociales un rol de autoridad y de superioridad.
Esta herencia conceptual vertical autoritaria se traduce en roles de
autoridad, lejanía social, status y superioridad intelectual. Se asume
entonces que el especialista social está autorizado para intervenir la
realidad comunitaria de manera instrumental, como si las personas y las
comunidades no tuvieran la capacidad de construir por si mismas su
autonomía.
Habrá entonces que cambiar primeramente el enfoque desde el
equipo social que trabajará en un proyecto social determinado,
cambiando el rol de interventor por el de apoyador, acompañante, facilitador,
voluntario, etc., la denominación no importa tanto como el hacerse parte
del colectivo y tomar como propias, las luchas de los más excluidos
(Monedero, J. 2012, Baronet et al., 2011).
En este sentido la participación horizontal es un acto constante, algo
así como un estilo de vida colectivo en el cual los facilitadores están en
todo tiempo conscientes de que la participación más allá de la consulta,
implica incluir, tener presente, tomar en cuenta, considerar diferencias,
sentimientos y provocar que todos los miembros del equipo de
facilitadores, así como de la comunidad estén conscientes de esto.
Un aprendizaje proveniente de la cultura Maya contemporánea de
Yucatán bien puede ser utilizado para ilustrar el espíritu de la
participación e inclusión horizontal comunitaria, se trata del concepto
Hacer Gente (Zarco, 2016) en el cual antes de tomar alguna decisión, las
278
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
personas conversan e incluyen el sentir de las y los posibles afectados por
su actuar.
Una vez definido este eje transversal en el trabajo de
acompañamiento social, se mencionan los elementos que podrían ser
guías para pensar en un modelo dinámico, el cual a manera de tecnología
social favorezca la configuración de comunidades de inteligencia social y
comunicativa desde la plataforma de los llamados proyectos sociales e
inspirándose en el actuar autónomo de los colectivos sociales.
Definición deliberativa del propósito del proyecto
Massoni (2013), en su libro Metodologías de la Comunicación Estratégica,
afirma que lograr una definición colectiva del proyecto facilitará su
desarrollo en virtud de que sus miembros se asumirán como autores del
mismo y al ver sus ideas plasmadas y llevadas a cabo, el proyecto se
convierte en una construcción colectiva.
En este sentido, la construcción de una definición preliminar del
proyecto, sus objetivos, sus valores, son una construcción colectiva, a la
cual se arriba a través de procesos deliberativos y no impositivos, ni
mucho menos generados y aprobados a modo por la llamada Tiranía de las
mayorías (Tocqueville, A. 2006).
En los procesos deliberativos todas las voces son escuchadas y se
incorporan las necesidades y opiniones de los participantes, debiendo
hacer los ajustes pertinentes e invirtiendo el tiempo necesario.
Habrá que tener presente que estas definiciones son preliminares ante
la naturaleza social cambiante; tomarlas como dogmas de fe equivaldría a
asumir que los individuos, colectivos y comunidades permanecen
estáticos, inertes y sobre todo son incapaces de producir nueva
información transformadora, productiva, propiciadora de espirales de
innovación social.
A diferencia de la teoría clásica organizacional y de la planeación
estratégica, los colectivos sociales revisan su accionar y razón de ser
constantemente, pueden decidir seguir adelante, transformase en una
estructura más sólida o trascender al ver cumplida su misión.
En este sentido el trabajador social deberá tener un rol de observador
respetuoso del proceso y al mismo tiempo una suerte de moderador, de
279
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
compilador de ideas, pero sin perder la vista que el equipo de
acompañamiento social también es parte del proyecto. Ha dejado de ser
alguien externo y se integra a una nueva comunidad con un sentido
específico.
Construcción de un corazón ideológico
Los elementos y procesos en este modelo no son secuenciales, no son
una receta de cocina ni un tutorial, se trata de procesos que no tienen
inicio ni fin, pueden presentarse en forma simultánea, su duración puede
ser larga, exhaustiva o puede ser tan efímera como identificar los
elementos culturales ya existentes.
En este sentido el diseño del Corazón Ideológico del proyecto (Nosnik,
2013) es la suma de todos los elementos culturales, éticos, espirituales,
relacionales, históricos y hasta naturales compartidos por la comunidad
que desarrolla o desarrollará un proceso social que, junto con la Definición
deliberativa del propósito del proyecto, expuesta en el apartado anterior,
consolidan la plataforma conceptual del proyecto.
Este Corazón ideológico sintetiza las creencias compartidas del colectivo,
representando la fuerza que otorga cohesión y motivación al actuar en
colectivo, es la suma de valores, historias, símbolos, rituales y momentos
importantes que dan sentido de pertenencia e identidad al grupo.
Este Corazón Ideológico es uno de los elementos más importantes para
la conformación de colectivo y/o proyectos sociales toda vez que es la
culminación de un proceso de discusiones deliberativas, es un Diálogo de
Saberes que contendrá la suma de conocimiento colectivo enfocado a la
solución de una problemática social.
Profundizar en la riqueza, posibilidades y formas de diseño y
construcción del Corazón Ideológico del proyecto es un tema que merece la
pena discutir en otro texto, por el momento es necesario dejar claro que
el Corazón Ideológico del colectivo o proyecto social puede ser amplio,
diverso, rico y en constante transformación por la incorporación de
nueva información llamada productiva (Nosnik, 2013).
El siguiente paso consiste en llevar a la práctica este conocimiento
colectivo, a través de operacionalizar e identificar las vías de construcción
de una comunidad inteligente y sus acciones. A continuación, se presenta
280
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
la última fase, etapa o dimensión de esta propuesta la cual se denomina
para efectos de comunicación como Mapa de actores, articulación e
interacciones.
Mapa de actores, articulación e interacciones
Este modelo dinámico se basa en la constante observación, por un lado,
de tipo introspectiva hacia el colectivo o comunidad consolidada o en
construcción y por otro lado, hacía los diferentes actores sociales
intervinientes y quienes tienen diferentes roles, ya sea como beneficiarios
directos, ya sea como aliados, otras veces como antagonistas y público en
general.
Es un mapa de 360 grados de comunicación en el cual se trazan líneas
y mensajes, momentos y espacios de interacción en al menos cuatro
rumbos:
• Hacía el interior del equipo: coordinaciones, miembros activos,
miembros eventuales, voluntarios, colaboradores externos.
• Hacía el público beneficiario de nuestra acción: beneficiados directos,
sus familias, su entorno
• Hacia los públicos especiales: medios de comunicación, órdenes de
gobierno, osc, instituciones educativas, posibles aliados, fuentes de
ingresos y patrocinios, así como otros proyectos aliados, etc.
• Hacía el público en general, cualquier persona que pueda enterarse de
nuestras actividades y posteriormente se pudiera sumar como
apoyadora.
De todas las estrategias de articulación posibles, favorecer espacios de
interacción social suelen ser de los más productivos, esto significa acercar la
información a la gente. Sin embargo, el uso de las nuevas tecnologías de
281
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
información y comunicación, favorecen procesos de interacción y
articulación de diferente naturaleza y no siempre en forma presencial.
Esto implica que en muchas ocasiones es posible establecer contacto
virtual para posteriormente pasar a la interacción presencial. Acerca de
las grandes posibilidades que los colectivos sociales tienen para potencial
sus capacidades a través de las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación, será necesario dedicar otro análisis.
Movimiento espiral vs. Proceso lineal
Las tres dimensiones del modelo planteado no tienen necesariamente una
lógica lineal y secuencial, en muchas ocasiones la interacción se da en
primer lugar y después se construye sobre la base de las rutinas sociales.
En otras ocasiones las comunidades y colectivos se dan cita en forma
espontánea movidos por un interés en común, en este caso es posible que
inclusive las tres dimensiones se presenten en forma simultánea.
Independientemente de la forma en que la gente se asocia para hacer
cosas juntos (Galindo, 2013) es necesario recuperar en forma continua el
estado de las dimensiones del modelo de comunicación propuesto.
Es definitivo que la realidad social es dinámica, mutable y a veces
impredecible, por esta situación el equipo de acompañamiento social
deberá estar abierto a hacer los ajustes necesarios e inclusive construir
conceptualmente y en forma deliberativa el enunciado de nuevos
problemas a atender.
Conclusiones
A manera de recapitulación en este apartado se recuperan los detalles las
dos principales ideas propuestas en este texto: la primera de ellas,
recuperar el aprendizaje organizativo de los colectivos sociales como
formas de acción colectiva y autogestiva para atender necesidades sociales
y por otro lado, identificar las principales dimensiones de comunicación
que favorecen la acción de los colectivos sociales para identificar líneas
282
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
que bien podrían integrar un modelo de acompañamiento a procesos
sociales, desde la acción de especialistas en trabajo social o cualquier otra
disciplina que promueva el cambio y la construcción de autonomía
comunitaria (Baronet et al., 2011).
Ante los efectos de la crisis de capitalismo en su fase global, la cual
repercute en un desmantelamiento progresivo da la capacidad de Estado
y sus instituciones para atender a las necesidades sociales (Stiglitz, J. 2012,
Tamez, S. y Valle, R. 2005), grupos de personas se organizan para atender
en forma autogestiva aquellas necesidades sociales parcialmente
atendidas o definitivamente no visualizadas por el Estado y sus
instituciones (Hudson, 2010).
La respuesta cada vez más limitada por parte del Estado genera en
algunos casos angustia e indignación en un sector de los ciudadanos,
mismos que deciden organizarse en forma autónoma para trabajar por su
comunidad. De esta manera encontramos formaciones de colectivos de
diversos perfiles y temas: ambientalistas, de educación autónoma,
agroecología, literatura, ciclismo, arte urbano, música, alimentación,
energías renovables, economía social solidaria, género, salud y derechos
humanos entre otros.
Estos colectivos tienen como sus principales características el respeto
y fomento de la individualidad, pero al mismo tiempo la consolidación
de una fuerte identidad colectiva, favoreciendo su flexibilidad,
horizontalidad, espontaneidad y sobre todo un carácter lúdico que hace
que la vida en colectivo sea una experiencia única y transformadora
(Galindo, 2013).
Por lo tanto, no es fortuita la propuesta de este texto de mirar hacia
la organización y forma de actuar de los colectivos desde el trabajo social,
toda vez que se vislumbran como una forma de acción social local posible
ante escenarios de crisis multifactorial de orden global y de reducida
respuesta del Estado ante las demandas y necesidades sociales.
Recuperar estos saberes y formas de acción colectiva, favorecerlos y
multiplicarlos puede ser una estrategia emergente desde el trabajo social
para atender necesidades sociales pendientes y favorecer la construcción
de un tejido social diferente, pero sobre todo, puede ser una vía
pertinente para responder ante las deficiencias y fallas del Estado ante sus
responsabilidades sociales, toda vez que la crisis que actualmente enfrenta
283
José de Jesús Esparza Bautista / Ermilia Moo Mezata
no parece tener una solución a mediano y/o largo plazo, por el contrario,
la tendencia a privatizar servicios públicos y a vulnerar y desmantelar las
condiciones de salud, empleo, seguridad alimentaria y educación van a la
alza.
Una reflexión preliminar a este tema es que los procesos de
autogestión colectiva están muy relacionados con la consolidación de
comunidades inteligentes (Nosnik, 2013) lo cual significa que sobre la
plataforma de in teligencia colectiva y vínculos de afinidad y solidaridad
será posible construir proyectos más amplios y con mayores recursos, lo
cual contrasta con la lógica institucional que promueve primero el diseño
organizacional, el otorgamiento de recursos, apoyos e infraestructura,
para posteriormente y desde el escritorio, integrar el equipo de trabajo, lo
cual no siempre es afortunado.
Por lo que respecta al segundo tema y que tiene que ver con el modelo
que se propone, primeramente, se discute la pertinencia del término
intervención y qué tan viable es reconsiderarlo como un proceso de
acompañamiento social. Esto tiene sentido ya que el modelo propuesto tiene
una lógica horizontal participativa —tal como se da en los llamados
colectivos sociales de tipo estético (Galindo, 2013)— en donde el
diálogo, la deliberación y la inclusión son la base del trabajo y
convivencia. De esta manera se propone que el equipo especialista de
acompañamiento social se unifique con los usuarios de tal manera que se
llegue a la construcción de una comunidad inteligente.
Lograr lo anterior implica atender en forma constante elementos de
comunicación tales como la construcción de definiciones colectivas de
problemas, objetivos y situaciones (Massoni, S. 2013), la consolidación de
un corazón ideológico (Nosnik, A. 2013) y de un sistema de información, así
como favorecer espacios de articulación y expresividad social (Galindo,
J. 2012).
Finalmente se reafirma la premisa esencial de este texto y que tiene
que ver con la necesidad de las personas que tienen como objetivo de
vida la trasformación social, de observar, identificar y favorecer las
dinámicas sociales contribuyendo con sus saberes la construcción de un
saber mayor, comunitario, horizontal, participativo, incluyente y
orientado a la autogestión.
284
Colectivos sociales y acompañamiento comunitario…
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286
Modelo para el fortalecimiento de la participación
laboral en adultos mayores
Russel Carrillo Puc
David Castillo Díaz
Fernanda Pech Piña
Seydi Ruiz Estrella
Angela Tun Lozada*
“El secreto del cambio es enfocar toda tu energía,
no en luchar contra lo viejo, sino en la
construcción de lo nuevo”.
Sócrates
Introducción
Para intervenir en los nuevos fenómenos sociales, es necesario que el
Trabajador Social fundamente su actuar profesional en nuevos modelos
de intervención social creados a partir del movimiento y los cambios que
surgen de la sociedad, sin olvidar los tradicionales o ya existentes; la
práctica y la teoría generan modelos netamente funcionales, es ahí donde
recae la importancia de la sistematización, investigación y sobre todo la
actualización.
De acuerdo con Sopeña (S.F.) un modelo de intervención “es una
construcción simplificada y esquemática de la realidad, que surge de una
teoría y, como tal, puede ser contrastada empíricamente en la práctica. El
modelo conforma un esquema referencial para guiar la práctica”.
Por otro lado, Chávez (2014) define a un modelo de intervención como:
303
Modelo para el fortalecimiento…
Una representación abstracta de distintos elementos que interrelacionan,
una situación social con las estrategias de acción para modificar o
transformar contextos en crisis, relacionados con el objeto/sujeto de
estudio/ intervención. Como instrumento y recurso interpretativo del
pensamiento facilita no sólo la explicación integral de los procesos
sociales, sino que resulta ser una guía de los procesos de acción
profesional. Al mismo tiempo, el modelo permite realizar una lectura
crítica del alcance y limitaciones de la acción. (p. 78).
Para este documento se entenderá por modelo de intervención a un
conjunto de elementos organizados y fundamentados de una o diversas
teorías que tienden a relacionarse de acuerdo a la realidad, diseñando
estrategias y líneas de acción para intervenir con el sujeto de estudio.
En la actualidad, la sociedad está conformada por distintos grupos
etarios como lo son los niños, adolescentes, adultos, y personas adultas
mayores (pam), para la elaboración del presente modelo pondremos
mayor énfasis en estos últimos, los cuales son definidos por la Ley de los
Derechos de las Personas Adultas Mayores (2002) en su artículo 3°
“como aquellas personas que cuenten con sesenta años o más de edad y
que se encuentren domiciliadas o en tránsito en el territorio nacional”.
Hoy en día, estudios sobre el envejecimiento han mostrado que
nuestro país está experimentando un cambio demográfico sin
precedentes, esto es debido a que la mortalidad y la fecundidad se han
reducido acelerada y notablemente, de este modo se advierte un aumento
en la esperanza de vida, provocando un incremento apresurado de la
población adulta mayor, invirtiendo la pirámide poblacional
drásticamente (Arcia, 2004; Chackiel, 2004; Montes de Oca, 2004; Tuirán,
1998).
En revisiones de la literatura se encontró que la vejez se ha
relacionado con la enfermedad, la dependencia y la jubilación, esto
aunado con los cambios demográficos futuros demuestra una falta de
atención hacia este sector poblacional (Envejecimiento y cambios
demográficos, s/f), la preocupación sobre este tema se refleja en la
actualidad cuando las políticas y los programas vinculados al
envejecimiento están encaminados en ver a las personas adultas mayores
289
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
como sujetos de derechos, con un papel activo en la sociedad y
cambiando paradigmas con respecto a lo que significa ser adulto mayor.
Por otro lado, se encontró en torno a la economía capitalista y a la
sociedad contemporánea, que el trabajo adquiere una significación
particular, en carácter casi sagrado, el hombre se define fundamental por
el trabajo. Este no es sólo un medio para enfrentar las necesidades
básicas, sino un verdadero fin en sí mismo (Millán, 2010). En otras
palabras, una persona trabaja durante casi toda su vida para poder
satisfacer sus necesidades básicas, por lo cual, cuando se llega a la vejez y
hablando en un sentido económico, es difícil comenzar esta nueva etapa
en la que la persona cambia su estilo de vida por motivo de su jubilación
en donde probablemente tengan que seguir trabajando porque quieren
mantenerse ocupados o porque necesiten mejorar su economía, así
mismo, hay una gran cantidad de población que llega a esta etapa
trabajando o buscando trabajo, sin embargo, la cantidad de personas bajo
esta situación, disminuye conforme avanza su edad, ya que no produce lo
mismo que una persona económicamente activa por lo que las personas mayores
a 65 años son considerados como una población sin edad de trabajar.
Las personas al jubilarse o dejar de trabajar por falta de una
oportunidad laboral, se les priva también de una vida, pues los médicos y
psicólogos han descubierto algo que el saber popular ya firmaba: que el
trabajo y sus tensiones ayudan a prolongar la vida; que una vida activa es
más larga que una pasiva, y que nada contribuye tanto al deseo de vivir
como el sentirse útil y necesario (Millán, 2010).
En la cultura vigente no siempre se reconoce a las personas mayores
como sujetos de derechos, sin embargo, la legislación mexicana
formalmente le reconoce al adulto mayor el pleno ejercicio de sus
derechos como persona, se señala que tienen los mismos derechos que el
resto de la sociedad, en el que destaca el derecho a seguir educándose, así
como el derecho al trabajo (aun cuando estén jubilados) o de otras
opciones que les permitan un ingreso propio y desempeñarse en forma
productiva tanto tiempo como lo deseen y tengan salud compatible.
La vejez debe ser entendida como una etapa vital en la que se acepta
la existencia de ciertas limitaciones, pero también se deben resaltar sus
potencialidades, tales como: experiencia, madurez vital y serenidad de
juicio. Es fundamental considerar la influencia del contexto social en el
290
Modelo para el fortalecimiento…
proceso de envejecimiento, el que facilita o no el nivel de bienestar de los
Adultos Mayores, proceso en el que se conjugan variables individuales y
medio ambientales, donde se requiere contar con diversos apoyos
sociales, de salud y familiares para enfrentar de manera óptima un
envejecimiento más activo, que se caracterice por la implementación y
manutención de diversos roles sociales para los Adultos Mayores (Piña,
s.f.).
Por otro lado, el envejecimiento no debe ser tomado en cuenta como
la declinación progresiva de la vida; más bien debe llegar fortalecida de
afecto, comprensión, seguridad económica y social, alimentación
adecuada, buena salud, entre otros. La posibilidad de capacitarse y
educarse en espacios no formales, constituye para los Adultos Mayores
una oportunidad.
El concepto de capacitación involucra dos orientaciones: una, la
funcional, que busca hacer emerger líderes efectivos, y la otra, el
desarrollo personal de los adultos mayores para producir un crecimiento
personal permanente que debiera ser sólo interrumpido por la muerte de
la persona.
Un punto importante, son las habilidades sociales que se desarrollan
y fortalecen mediante la experiencia en el transcurso de nuestra vida y
éstas son la base para relacionarnos con los demás y satisfacer nuestras
necesidades sociales, sin embargo, en los adultos mayores esta necesidad
de interacción se hace aún más patente debido a las disminución
progresiva de sus relaciones sociales durante la vejez; las carencias de
estas habilidades hacen que las personas interactúen con los otros de
manera deficiente lo que a largo plazo conduce a un alejamiento en el
mundo de lo social y también a los conflictos interpersonales recurrentes.
Las habilidades sociales le permiten a la persona dar forma a un
encuentro, a movilizar o ser modelo para otros, a profundizar en las
relaciones íntimas, a persuadir e influir y tranquilizar a los demás. Entre
éstas cabe destacar: sociabilidad, comunicación efectiva, asertividad,
negociación de soluciones y empatía.
Debido a la brecha generacional que existe en el manejo de los
recursos tecnológicos las personas adultas mayores con frecuencia se
oponen al uso de la tecnología, lo cual múltiples factores hacen que la
consideren complicada y a raíz de esto, innecesaria, razón que se potencia
291
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
con la carencia de programas de alfabetización digital, que les permitan
un adecuado acercamiento y de ese modo aprovechar las ventajas que
ésta ofrece.
Con base a lo anterior surge el modelo para el fortalecimiento de la
participación laboral en adultos mayores, el cual busca propiciar
oportunidades laborales en este grupo etario desde una intervención del
Trabajador Social, ya que como se mencionó con anterioridad, la
participación laboral de las personas mayores trae consigo beneficios,
como el fortalecimiento de transferencias formales e informales, el contar
con un papel activo en la sociedad, así como el fortalecimiento y
desarrollo de habilidades sociales y del manejo de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (tic’s), por otro lado, se plantea este
modelo desde la óptica de Trabajo Social, ya que esta profesión promueve
el cambio, el desarrollo social, el fortalecimiento y la liberación de las
personas, y cuya intervención es respaldada por las teorías del trabajo
social, las ciencias sociales, las humanidades, así como involucra a las
personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y
aumentar el bienestar (fits, 2018).
292
Modelo para el fortalecimiento…
El “modelo para el fortalecimiento de la participación laboral”, sugiere
trabajar con aquellas personas adultas mayores que tengan una salud
compatible, y quieran generar un ingreso durante un tiempo deseado, así
293
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
mismo, este modelo puede ser utilizado por un trabajador social que se
desempeñe en una institución pública o privada de cualquier ámbito,
consta de cinco fases, las cuales son:
Fase 1. Investigación Social: la cual realizará una revisión literaria
acerca de teorías y conceptos a fin de fundamentar la
intervención, así como realizar un diagnóstico social a partir
de técnicas e instrumentos como entrevistas, cédulas de datos
sociodemográficos, familiograma, entre otros.
Fase 2. Fortalecimiento de habilidades: en esta fase el trabajador
social, busca identificar y fortalecer habilidades sociales y del
manejo de las tic’s en el adulto mayor;
Fase 3. Canalización: se pretende dirigir a la pam a una institución
del catálogo de Instituciones a fin de ofrecer distintas
oportunidades laborales;
Fase 4. Seguimiento y evaluación: se realizará una encuesta de
satisfacción a la institución y al adulto mayor con relación a
su desempeño y del trato que recibió;
Fase 5. Ajuste: desde el momento de la canalización se considera
como primordial la comodidad del adulto mayor con relación
a la institución en la que se canalice.
Descripción del modelo
En la Fase I, denominada Investigación social, inicia con una revisión de la
literatura, especialmente sobre las teorías que fundamentan la problemática y
los objetivos que se plantean con la implementación del modelo de
intervención social; se destacan las características de la población-
objetivo, siendo las personas adultas mayores de más de sesenta años de
edad, cuenten con una salud estable, interés por laborar, que no se
encuentren laborando, no cuenten con una pensión o apoyo del
gobierno, debido a que dicho modelo permitirá que las pam generen un
294
Modelo para el fortalecimiento…
ingreso económico para su uso personal, dichos usuarios se deberán
acercar al departamento de trabajo social de cualquier institución pública
o privada, con los objetivos de desarrollar y fortalecer su papel activo en
la sociedad, las relaciones interpersonales, habilidades sociales; la
convivencia con personas de su mismos y otros grupos etarios; la
continuidad en su preparación como lo es el manejo de los nuevos
recursos informáticos, así como en la realización de actividades tanto
tradicionales como nuevas. Estas características y fines permiten
intervenir de manera adecuada y eficaz antes, durante y después de poner
en marcha el modelo.
Como parte de la argumentación teórica se presenta el Funcionalismo,
el cual, estudia la sociedad sin tener en cuenta su historia (sincrónica); tal
y como la encuentra, intentando comprender cómo cada elemento de la
sociedad se articula con los demás, formando un todo y ejerciendo una
función dentro de esa sociedad. Durkheim (1930), como principal
exponente, parte del hecho de que la cultura es una totalidad orgánica en
las que sus diversos elementos son inseparables (holístico) y que se hayan
interconectados, teniendo cada uno de ellos una función específica en el
conjunto. La religión, la economía, la producción, los rituales, etc.,
forman un todo interconectado. A partir de esta macroteoría el modelo
toma las siguientes microteorías sobre el envejecimiento actual que
ayudarán para la fundamentación del mismo:
La teoría de la modernización nos menciona que sus postulados son bastante
conocidos y pueden resumirse en la “existencia de factores que
acompañan al proceso de modernización, como el aumento de la
proporción de población anciana sobre el total, el cambio en el tipo de
conocimiento dominante, la extensión de la educación, la sustitución del
modelo de familia extensa por el modelo nuclear en virtud al proceso de
urbanización, etc., producen un efecto combinado cuyo resultado es la
disminución de la valoración social de la vejez …”. Otros autores
describen este proceso, pero es Cowgill quien elaboró un modelo que
enlaza el grado de modernización de una sociedad con la valoración de
los ancianos. La conclusión es que, a medida que aumenta el grado de
modernización de las sociedades, disminuye la valoración social de la
vejez.
295
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
Rescatando la visión dinámica aportada por la teoría de la
modernidad se desarrolla una nueva óptica, El llamado efecto cohorte o efecto
generacional alude a dos ideas básicas. Primero, que personas nacidas en
distintos momentos del tiempo viven y experimentan acontecimientos di
ferentes; en segundo lugar, las vivencias se estructuran en función del
tiempo, de manera que un mismo acontecimiento, experimentado a
diversas edades, traerá también diversos efectos. De esta última idea se
desprende un aporte de gran trascendencia que da sentido al concepto de
generación: “distintos individuos, que en un mismo momento del tiempo
están expuestos a los mismos hechos históricos y sociales, los
experimentan de formas diferentes en función a la edad” (Pérez Ortiz,
1997, p. 37).
La perspectiva de ciclo de vida introduce la noción de que la vejez es
una etapa más en el proceso total del ciclo vital. Es decir, la vejez no
implica necesariamente una ruptura en el tiempo nivel ingreso a una etapa
terminal, sino que es parte de un proceso (y un proceso en sí misma)
donde el individuo continúa “dialogando” con la sociedad, al igual que
como lo hace en etapas anteriores. Así como en otras etapas del ciclo de
vida (niñez, juventud, adultez), la vejez posee, por una parte, su propio
conjunto de normas, roles, expectativas y estatus, y es la sociedad la que
establece una pauta social sobre la edad que corresponde a este ciclo.
La teoría del labeling (etiquetaje) sostiene que el grupo de viejos responde
más a una identidad impuesta por la sociedad que a un proceso de auto
identificación, que sería secundaria e irrelevante. De esta forma, la perso
na etiquetada de senil o vieja condicionará su conducta al significado
social de la etiqueta, es decir, decrepitud, dependencia, enfermedad, y
terminará asumiendo estas características como propias, fundiéndose
realmente con esta identidad.
Según Robert Harvighurst la teoría de la actividad, cuyo fundamento
central se basa en que el envejecimiento normal implica el mantenimiento
de las actitudes y actividades habituales de la persona por el máximo
tiempo posible y que, por lo tanto, un envejecimiento satisfactorio
consiste en permanecer como en la edad adulta (Bazo, 1990, p. 10).
Con respecto al primer punto surge la teoría del vaciado de roles,
Harvighurst plantea que durante la vejez el individuo pierde sus roles más
296
Modelo para el fortalecimiento…
importantes, lo que conlleva simultáneamente a la pérdida de las normas
asociadas a esos roles, es decir pierde la noción acerca de lo correcto o
incorrecto en el ámbito de su conducta social. Esta situación no tiene que
ser necesariamente negativa para los ancianos, ya que puede introducir
una nueva sensación de “libertad” al desligarlos de obligaciones y pautas
establecidas.
Por otro lado, se habla de la teoría de funcionalista del envejecimiento en el
cual la vejes es considerada como una forma de ruptura social y pérdida
progresiva de funciones y la teoría económica política del envejecimiento y
menciona que el factor determinante de la condición de los/as viejos/as
es la situación del trabajo adulto en el momento de la jubilación
(Huenchuan, s/f).
La teoría del envejecimiento exitoso y productivo de Rowe y Kahn (1997)
sintetizaron de la siguiente manera: baja probabilidad de enfermedad y
de incapacidad relacionada con la enfermedad, alta capacidad funcional
física y cognitiva, y compromiso activo con la vida. Estos tres
componentes se potencian mutuamente y coadyuvan en la creación de
una imagen positiva de las personas adultas mayores basada en su
prolongada productividad. Entre sus aciertos, ciertos sectores les
reconocen haber fomentado la erradicación de estereotipos
discriminatorios por razón de edad, además de haber creado
oportunidades para el empoderamiento individual de los adultos
mayores.
Las personas a lo largo de la vida van conformando un entramado
complejo de red resistente con hilos que se vinculan, tejiendo un
entrelazado que sirve de sostén en el tránsito por la vida. La consistencia
y dinámica de este vínculo indispensable que es el apego y de todo el
tejido que va construyendo el individuo con él, determinan la historia de
una persona y, en consonancia, también su influencia en el
envejecimiento humano, por lo cual se inicia el proceso de las fases del
modelo con la elaboración del diagnóstico social
Este modelo propone el uso de un diagnóstico social, el cual
etimológicamente proviene de gnosis: conocer y día; a través, por lo que
entonces significa: conocer a través o conocer por medio de. Sin
297
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
embargo, diversos autores que abordan este tema van más allá de su raíz
etimológica, algunos entendiéndolo como resultado de una investigación,
como una explicación de una situación particular o una descripción de un
proceso, un juicio interpretativo, o bien sólo un listado de problemas con
un orden de prioridades; por lo cual, es necesario pasar a revisar algunas
definiciones al respecto:
Richmond (1917) define el diagnóstico social como:
El intento de hacer una definición, lo más exacta posible, de la situación y
personalidad de un ser humano con alguna necesidad social, de sus
situaciones y su personalidad. Ello es, en relación con otros seres humanos
de los que de alguna manera dependen, o los que de alguna manera
dependen de él, y en relación también con las instituciones sociales de su
comunidad. (p. 357).
Scarón (1985) afirma que:
El diagnóstico es un juicio comparativo de una situación dada con otra
situación dada ya que lo que se busca es llegar a la definición de una
situación actual que se quiere transformar y que se compara
valorativamente con otra situación que sirve de norma o pauta. (p. 26).
A partir de estas definiciones, el diagnóstico social en la implementación
de este modelo de intervención tendrá por objetivo recabar información
del contexto de la vida real de la pam como la situación actual del usuario
con respecto al apoyo institucional que tiene, sus habilidades para
desempeñar alguna actividad laboral, habilidades sociales, salud actual,
datos sociodemográficos, entre otros, lo anterior nos permitirá saber si la
pam es candidata para la aplicación de dicho modelo, Para la realización
de este instrumento se sugiere complementarlo con las siguientes
técnicas:
• Entrevista. La entrevista puede ser utilizada con varios fines, los
cuales dependen del investigador social; estos fines pueden ser:
298
Modelo para el fortalecimiento…
educar, orientar, motivar, informar entre otros. Puede cumplir
diferentes funciones como obtener información de individuos y
grupos, facilitar información, influir sobre ciertos aspectos de la
conducta (opiniones, sentimientos, comportamientos); ejercer un
efecto terapéutico. Esta es una técnica de recopilación de datos va
desde la interrogación estandarizada hasta la conversación libre (en
ambos casos, se recurre a una guía, el cual tiene como objetivo
orientar la conversación).
• Escucha activa. Técnica y estrategia específica de la comunicación
humana. La escucha activa consiste en una forma de comunicación
que demuestra al hablante que el oyente le ha entendido. Se refiere
a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando
directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos
que subyacen a lo que se está diciendo.
• Visita domiciliaria. Ander Egg (2009) los describe como aquella visita
que realiza el trabajador social a un hogar tratando de tomar
contacto directo con la persona y/o su familia, en el lugar donde
vive, con fines de investigación o tratamiento, ayuda o
asesoramiento.
En la Fase II. Fortalecimiento de habilidades; se pretende que a partir del
diagnóstico social, los trabajadores sociales puedan identificar estas que
la pam posea y de esta manera fortalecerlas; entre las principales
habilidades que se pretenden fortalecer en este grupo etario se encuentran
las habilidades las cuales son definidas como “la capacidad y disposición
para una cosa. Cada una de las cosas que una persona ejecuta con gracia
y destreza” (Aristos, 1985, p.45).
Así mismo se encuentran las habilidades sociales; las cuales se definen
como:
Conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto
interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o
derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando
esas conductas en los demás y que generalmente resuelve los problemas
299
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros
problemas (Caballo, 2009, p.101).
Dichas habilidades se pretenden fortalecer debido a que los adultos
mayores tienden a tener una disminución progresiva de sus relaciones
sociales, en las cuales presentan nuevas necesidades sociales quien Ander-
Egg (1984) las define como: las maneras como los seres humanos se
relacionan entre sí, en el nivel familiar, con amigos u otras personas; estas
se pueden satisfacer a través del uso de las habilidades sociales.
De igual manera se fortalecerán las competencias laborales, Ducci
(1997) las define como:
La construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el
desempeño productivo en una situación real de trabajo que se obtiene, no
sólo a través de la instrucción, sino también (…) mediante el aprendizaje
por experiencia en situaciones concretas de trabajo (p. 55).
Sin embargo, Luengo y Vergara (2001) dicen que la competencia laboral
“se refiere a las destrezas, habilidades y atributos que la persona presenta
y que desarrollará en el ámbito laboral, y su identificación y
comprensión”.
Para la Fase III, Canalización. En esta fase se creará un vínculo con
diferentes instituciones que permitan el desarrollo laboral de los adultos
mayores, se tendrá un catálogo de servicio de instituciones de las cuales
el adulto mayor de acuerdo a sus habilidades ya identificadas, podrá elegir
en cual insertarse.
Pasos para realizar la capacitación:
• Analizar junto con el adulto mayor las instituciones en las que
puede desempeñarse de una manera eficiente. En este paso el
adulto mayor elige tres posibles instituciones en las que quisiera
laborar.
300
Modelo para el fortalecimiento…
• Una vez identificada la institución, el Trabajador Social procederá
a establecer un convenio a fin de facilitar la vinculación entre el
Adulto Mayor-Institución.
• Seguidamente, el adulto mayor realiza y lleva su solicitud de empleo
a la institución.
• Establecer con la institución y el adulto mayor, un día y hora para
un recorrido de las instalaciones en las que el adulto mayor laborará.
En la Fase IV. Seguimiento y evaluación. Una vez determinadas las acciones
de la fase anterior, la persona mayor desempeñará la función que le hayan
determinado en el espacio laboral correspondiente, sin embargo, para
analizar dicho desempeño se realizará un seguimiento involucrando la
satisfacción del usuario y de la institución donde éste labore a través de
las siguientes acciones:
Desempeño del adulto mayor en la institución de acuerdo a su
rendimiento laboral;
• Analizar con el adulto mayor si el trato que recibe en dicha
institución es adecuado y digno;
• Aplicar una encuesta de satisfacción tanto al adulto mayor como a
la institución correspondiente.
• Reuniones presenciales con el adulto mayor para posteriormente
realizar un informe social, en el cual se mencione las fortalezas y las
áreas de oportunidad sobre el desempeño laboral del usuario.
De esta manera es importante mencionar que en esta evaluación los
instrumentos a utilizar serán de tipo mixto, las encuestas de satisfacción
serán cuantitativas y entrevistas y pláticas, así como el reporte social serán
de tipo cualitativo. También esta evaluación será ex post, según Crespo
(2011) se realiza tiempo después (meses o años) de concluida la ejecución,
en la cual se evalúa los resultados mediatos y alejados, consolidados en el
tiempo y se centra en los impactos del proyecto.
En la Fase V. Ajustes, en esta etapa se consideran como motivo de ajuste
tres momentos, el primero durante toda la implementación del modelo,
301
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
la segunda cuando la intervención se ha realizado con éxito y la tercera
cuando en la etapa III: canalización se ha encontrado problemas, dichos
momentos se desglosan a continuación:
El primer momento de ajustes se realizará cuando durante la
implementación de todo el modelo se identifiquen áreas de mejora, lo
anterior con una constante evaluación, un ejemplo de un ajuste en el
modelo sería cuando algún instrumento o técnica que se está empleando
no está teniendo los resultados esperados o simplemente no va de acorde
con la naturaleza de la intervención.
El segundo momento, sería cuando la implementación se ha realizado
con éxito, por lo cual a partir del informe social y de las encuestas de
satisfacción del usuario se identifican las áreas de oportunidad, por lo cual
se trabaja en la constante mejora del modelo de intervención social.
Por último, el tercer momento, sería cuando los resultados de la etapa
anterior sean negativos o se note un incumplimiento o bajo desempeño
laboral del adulto mayor se llevarán a cabo los ajustes necesarios para
analizar en qué punto la institución o la persona mayor está teniendo un
área de mejora, viniendo estas de las observaciones realizadas a partir de
la evaluación constante. Es por ello que a partir de esta etapa se
retrocederá a la fase III de canalización para repetir a partir de ahí el
proceso.
Conclusión
La sociedad en la que estamos inmersos cambia día con día, y los
profesionales en trabajo social deben crear nuevas estrategias que
enfrenten las problemáticas que surjan de esta realidad, una de ellas es la
cantidad de adultos mayores que no encuentran una oportunidad laboral
de acuerdo a sus capacidades, o que simplemente no les brindan una
oportunidad de empleo, el modelo para el fortalecimiento de la
participación laboral en adultos mayores pretende propiciar una
alternativa de intervención a este grupo etario brindándoles una
oportunidad laboral y tener así un envejecimiento activo en la sociedad.
Previniendo así lo que las cifras de la Organización de las Naciones
302
Modelo para el fortalecimiento…
Unidas y demás instituciones arrojan sobre que en unos cuantos años
más, la pirámide poblacional quedará invertida siendo la parte más ancha
ocupada por la población adulta mayor.
En este modelo se trató de plasmar una intervención en la que se
incluya y se procure un papel activo en la sociedad al adulto mayor,
situación muy similar como la que ocurre en el Sistema para el Desarrollo
Integral de la Familia (dif) ya que en esta institución se busca la inclusión
laboral de personas con discapacidad, por ejemplo en el dif municipal del
municipio de Mérida, se puede visualizar a personas con discapacidad
motriz, visual, auditiva, que se desempeñan en un área específica de la
institución y reciben una remuneración económica por dichas funciones
que realizan. Otro ejemplo, sería el que se encontró en la página del
Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (inapam), en donde
esta institución busca promover empleos remunerados, así como
actividades voluntarias que generen un ingreso para las personas adultas
mayores, conforme a su oficio, habilidad o profesión.
Lo que hace diferente a este modelo de los ejemplos antes
mencionados, es que son planteados desde el enfoque de Trabajo Social,
y no solamente busca que tengan una remuneración económica, sino que
también fortalezcan sus habilidades sociales y sus transferencias formales
e informales, en síntesis, procurar por su bienestar y calidad de vida, lo
que contribuye a tener un envejecimiento saludable para la mayoría de la
población.
Por el lado del ejercicio en la profesión del Trabajador Social, esta
propuesta de modelo le permitirá desarrollar diferentes funciones y roles
tales como, la investigación social, ya que para poder implementar este
modelo es necesario realizar un diagnóstico social, en el que se indague
acerca del contexto en el que se desenvuelve el usuario, asimismo se
desempeña como orientador y gestor, debido al conocimiento de los
recursos institucionales que posee utilizando el abanico de posibilidades
que se presentan ante una problemática y la canalización de la población
hacia una atención especializada, por otro lado, también participa como
educador social para la generación de conciencia acerca de las
potencialidades, recursos, derechos y obligaciones en la convivencia
social de los usuarios, además del trabajo con un equipo multi y
transdisciplinario; y también, existen otros roles y funciones de los cuales
303
Russel Carrillo / David Castillo / Fernanda Pech / Seydi Ruiz / Angela Tun
el Trabajador Social puede hacer uso para proporcionar una intervención
eficaz.
Por otro lado, el poder elaborar este modelo de intervención trajo
consigo el reto de consultar diferentes fuentes de información y conjuntar
las competencias obtenidas de las diferentes asignaturas cursadas, por
ejemplo, algunas de las asignaturas que nos brindó las bases para el
planteamiento de este trabajo fue: Intervención Social con el Adulto
Mayor, Teoría y Metodología de Trabajo Social I, Salud Mental y Modelos
de Intervención Social. De igual manera, consideramos que los
Trabajadores Sociales, una vez inmersos en el mundo laboral no se deben
de olvidar de sistematizar y plasmar todo lo que hacen por sus usuarios,
ya que esto permitirá un nuevo conocimiento e idear estrategias para
intervenir en los nuevos fenómenos sociales que se presentan en la
sociedad.
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La edición estuvo al cuidado del Comité
Editorial de la Academia Nacional de
Investigación en Trabajo Social (acanits).