Costas Procesales en el Proceso Civil
Costas Procesales en el Proceso Civil
de Derecho
Grado en Derecho
Presentado por:
1. INTRODUCCIÓN ………………………………………………………….... 7.
4
RESUMEN
Este trabajo es un estudio sobre las costas en el proceso civil, dividido en tres grandes
grupos. El primero hace referencia al concepto de costa procesal y a su diferenciación del de
gasto procesal. Respecto al segundo al bloque, expongo la condena en costas y los criterios
empleados en cada proceso del orden civil para su imposición. Para concluir, enuncio la
tasación de costas, su procedimiento, práctica e impugnación, así como la exacción. Además
de formular los criterios empleados a nivel europeo por el TJUE en cuanto a la imposición
de costas y cómo han afectado estos en la jurisprudencia del TS.
PALABRAS CLAVE
Costas procesales, gastos procesales, condena en costas, tasación, exacción, honorarios del
abogado.
5
ABSTRACT
This work is a study about costs in the civil process, divided into three large groups.
The first refers to the concept of procedural costs and their differentiation from that of
procedural expenses. Regarding the second to the block, I expose the sentence in cost and
the criteria used in each civil process for its imposition. To conclude, I enunciate the
assessment of costs, its procedure, practice and challenge, as well as the exaction. In addition
to formulating the criteria used at European level by the CJEU in terms of the imposition of
costs and how they have affected these in the jurisprudence of the TS.
KEY WORDS
Procedural costs, procedural expenses, conviction on costs, coast appraisal, coast exaction,
attorney`s fees.
6
1. INTRODUCCIÓN
Es importante, dentro de los procesos declarativos, discernir entre los sistemas que
se emplean para la condena en costas: sistema objetivo y sistema subjetivo o de la mala fe.
El primero se basa en el vencimiento y el segundo en los factores de temeridad o mala fe
procesal, para la determinación de la condena.
Por otro lado, la LEC no regula los criterios de condena en costas en los procesos
especiales, por lo que se utiliza el artículo 394 LEC sobre la condena en costas de la primera
instancia, como regla general en estos procesos especiales. Sin embargo, se debería haber
aplicado un régimen distinto para la condena en costas debido al interés público que en ellos
se manifiesta.
7
el condenado ha de pagar a la parte contraria. La exacción, por otra parte, sólo tiene lugar
cuando el condenado no ha satisfecho dichas costas voluntariamente.
8
2. CONCEPTO Y REGULACIÓN DE LAS COSTAS PROCESALES
A esto hay que añadir que en estos preceptos no se agota el desarrollo y la regulación
de las costas en el proceso civil ya que la jurisdicción española sigue a su vez los preceptos
137 a 146 del Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia, aplicado por el TJUE.
Las normas sobre costas procesales se destinan a establecer una serie de criterios
específicos que han de informar sobre el pronunciamiento, la imposición y el pago de las
mismas en consonancia con el pronunciamiento final.
El artículo 241 LEC va a tratar una serie de aspectos respecto de los cuales la
legislación anterior guardaba silencio, como son el concepto legal de costas y gastos
procesales: quién será el obligado a pagar los gastos y costas a medida que se vayan
produciendo, y las actuaciones procesales de que dispone el titular para reclamar.
Antes de seguir con la diferenciación entre costas y gastos procesales, hay que
destacar que el precepto no es regulador de la tasación de costas, la cual va a exigir como
presupuesto una condena en costas. Es decir, la obligación de pago de las costas procesales
va a preceder cronológicamente tanto a la tasación como al pronunciamiento sobre estas1.
1HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes y las costas en el proceso
9
2.2.1. Gastos procesales
Esta diferenciación es poco acertada ya que, por una parte, la definición de gastos
como desembolsos con origen directo e inmediato en el proceso es defectuosa, debido a que
existen gastos que son previos al proceso (preparación, y obtención de documentación,
investigación de fuentes de prueba) y otros que no son imputables a un solo proceso (poderes
y representaciones).
Por otra parte, se omite la diferencia esencial entre gastos y costas procesales y es que
sólo las costas pueden ser repercutidas en caso de condena2.
Por otra parte, se toma al proceso como causa y no como ámbito de producción, por
lo tanto, los gastos procesales no se generan ni antes ni después del procedimiento, ni dentro
ni fuera de él, si no que se generan a causa del litigio3.
El artículo 241 LEC dispone las siguientes pautas como costas en el proceso civil:
2 MORENO CATENA, Víctor y CORTÉS DOMINGUEZ, Valentín. Derecho procesal civil parte general.
3 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 131.
10
- Honorarios de la defensa y de la representación técnica cuando estas sean
preceptivas: figuras como el abogado y el procurador.
Como excepción, en el artículo 32.5 LEC, encontramos que, cuando la
intervención de abogado y procurador no sea preceptiva los honorarios y
derechos devengados se reputarán como costas si el domicilio de la parte
representada y defendida está en lugar distinto de donde se desarrolla el juicio.
También se dará esta excepción si el tribunal apreciase temeridad en la conducta
del condenado en costas.
- Derechos de peritos y demás abonos que tengan que realizarse a personas que
hayan intervenido en el proceso. La práctica del peritaje puede llegar a ser muy
costosa por lo que hay que detallar que parte de esos honorarios se introducen
dentro de las costas y cuáles no, para lo cual habrá que examinar detalles como la
pertinencia, la utilidad y la necesidad4.
El artículo 241 LEC nombra una serie de conceptos que han de ser incluidos en el
ámbito de las costas como los de las copias, certificaciones, notas o testimonios (por ejemplo,
las expedidas por la Administración Pública), los derechos arancelarios (actuaciones
notariales y registrales) y, para finalizar, la tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional.
4 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 139.
11
A los efectos de concretar si un gasto es subsumible en alguno de los apartados
mencionados anteriormente se sigue el criterio de la causalidad entre un acto procesal
concreto y el gasto ocasionado, de modo que los gastos previos al proceso o simultáneos a
este, pero realizados fuera del mismo, no forman parte de este concepto5.
Por un lado, los que opinan que los gastos judiciales y los extraprocesales carecen de
aptitud para merecer el calificativo de costas, y, por otro lado, los que sostienen que no tiene
relevancia que los gastos se hayan producido dentro o fuera del proceso, o antes o después
de su comienzo, y que lo importante es que se hayan originado a consecuencia de una
actuación a instancia de parte, y encaminada a satisfacer su pretensión o resistencia en el
proceso ya incoado6.
El artículo 241.1 LEC preceptúa que cada parte pagará los gastos y costas del proceso
causados a su instancia a medida que se vayan produciendo. De esta forma, los titulares de
créditos derivados de actuaciones procesales podrán reclamarlos de la parte o partes que
deban satisfacerlos sin esperar a que el proceso finalice (artículo 241.2 LEC)7.
Los obligados al pago de estos gastos son las partes procesales, sin perjuicio de la que
goce del derecho de asistencia jurídica gratuita que se satisfacen con cargo al mismo (artículo
37 a 39 LAJG).
El procurador está obligado, según el artículo 26.7 LEC, “a pagar todos los gastos que se
causen a su instancia excepto los honorarios de los abogados, sin perjuicio de su posterior reclamación a su
poderdante”.
5 ORTELLS RAMOS, Manuel. Derecho procesal civil. Navarra, 2018, p. 512.
6 LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
dos años de vigencia. Madrid, 2004, p. 370.
12
Esto provoca que el litigante deba sufragar gastos como la representación o la defensa
técnica, y, una vez concluido el caso, el juez, en caso de que no estimase sus pretensiones,
como regla general, le condenará al pago de las costas procesales surgidas de los servicios
empleados para su defensa8.
En caso de que se le declare vencedor del litigio tendrá que abonar una dirección
letrada y una representación procesal, además de los gastos procesales que le han sido
ocasionados para reclamar justicia y derechos.
En primer lugar, es una decisión que sólo puede ser llevada a cabo por un Juez o
Magistrado en la sentencia.
En segundo lugar, para que proceda la imposición de costas es necesaria que la parte
vencedora haya pedido en su suplico la imposición de costas a la parte contraria.
Para poder exponer cuales son los antecedentes históricos y legislativos, así como la
evolución de la imposición de costas, es necesario retrotraerse a la Ley de Enjuiciamiento
Civil del año 188111 en la cual solo se encontraba regulada la condena en costas en
8 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 195.
9 Real Decreto 658/2001, de 22 de junio, por el que se aprueba el Estatuto General de la Abogacía
Española. Boletín Oficial del Estado.
10 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 196.
11
Real Decreto de 3 de febrero de 1881, de promulgación de la ley de Enjuiciamiento Civil. (Vigente
hasta el 23 de julio de 2015). Boletín Oficial del Estado.
13
determinados supuestos como: la recusación, el juicio ejecutivo y recurso de responsabilidad
civil de Jueces y Magistrados.
Sin embargo, no nos encontramos con una regulación específica para la condena en
costas en los procesos declarativos o especiales.
12CALVET BOTELLA, Julio. “Imposición de costas en el proceso civil: criterios”. Boletín del
13
Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Boletín Oficial del Estado.
14 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil, sección 1). Sentencia núm. 3116/2008 de 7 de mayo.
ECLI:ES:APTF:2012:2908
14
gastos procesales, pertenece a cada parte hasta que haya una resolución en la que se condene
al pago de las costas a una de las partes (artículo 242 LEC), por lo que recae sobre la parte
condenada la obligación de reembolsar las costas15.
En los procesos declarativos, ya sea juicio ordinario (artículo 249 LEC) o verbal
(artículo 250 LEC)17, las costas de la primera instancia se impondrán a la parte que haya visto
totalmente rechazadas sus pretensiones.
Sin embargo, cabe la excepción de que el Tribunal aprecie que el caso presentaba
grandes dudas de hecho o de derecho (artículo 394.1 LEC), y en estas ocasiones, para
determinar estos casos se tendrá en cuenta la jurisprudencia18.
15 GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio. “Las costas en los procesos declarativos”. La Ley de Enjuiciamiento
16 GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio. “Las costas en los procesos declarativos”. La Ley de Enjuiciamiento
Civil tras dos años de vigencia. op. cit., p. 375.
17 GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio. “Las costas en los procesos declarativos”. La Ley de Enjuiciamiento
Civil tras dos años de vigencia. op. cit., p. 375.
18 GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio. “Las costas en los procesos declarativos”. La Ley de Enjuiciamiento
Civil tras dos años de vigencia. op. cit., p. 373.
15
Referente a las costas comunes, estas serán satisfechas a la mitad, a no ser que hubiese
circunstancias apreciadas por el tribunal, como la temeridad, provocando que fuesen
impuestas a una de las partes litigantes (artículo 394.2 LEC)19.
La condena en costas se impondrá a la parte que haya visto rechazadas todas sus
pretensiones, siendo obligada a pagar los honorarios de los abogados, siempre que esa
cantidad a desembolsar no exceda del tercio de la cuantía del proceso. Esto está regulado en
el artículo 394.3. LEC.
Las costas nunca podrán ser impuestas al Ministerio Fiscal en aquellos casos en los
que éste intervenga como parte, artículo 394.4 LEC.
19 GARCÍA MARTÍNEZ, Antonio. “Las costas en los procesos declarativos”. La Ley de Enjuiciamiento
20
CALVET BOTELLA, Julio. “Imposición de costas en el proceso civil: criterios”. Boletín del
Ministerio de Justicia. op. cit., p. 4096.
21 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil). Sentencia núm. 5992/2007 de 14 de septiembre.
ECLI:ES:TS:2008:4587
16
Por último, el litigante condenado que opta al beneficio de asistencia jurídica gratuita
está exento del pago de las costas siempre que en el plazo de tres años desde el
pronunciamiento de la condena no haya experimentado una mejora de fortuna. Siguiendo
los artículos 394.3 LEC y 36.2 de la ley 1/1996, de 10 de Enero, de Asistencia Jurídica
Gratuita22.
El vencimiento sustituye esa fórmula de victoria procesal del artículo 523 de la ley
anterior y el legislador opta por locuciones que, con mayor frecuencia, han servido a la
jurisprudencia para excepcionar las consecuencias de la victoria procesal la cual generaba
complejidad, ambigüedad y diversidad en los criterios judiciales, llegando a casos que daban
pie a invertir el criterio general del vencimiento al estimar que la buena fe del vencido bastaba
para no imponerle el pago de las costas correspondientes25.
22
CALVET BOTELLA, Julio. “Imposición de costas en el proceso civil: criterios”. Boletín del
Ministerio de Justicia. op. cit., p. 4094.
23 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 149.
25 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 150.
17
En ocasiones va a ser difícil diferenciar si un vencimiento ha sido total o parcial, la
regla general sería que siempre que no se produzca una absoluta correspondencia entre lo
solicitado y lo concedido no cabría considerar un vencimiento total.
A primera vista parece un reparto razonable, pero va a traer una serie de dificultades
ya que va a ser costoso diferenciar una amplia e irrazonable solicitud de pretensiones del
concepto de temeridad.
Para salvar esta dificultad se propugna que, en los casos en los que haya un objeto
procesal único, el actor presente postulaciones subsidiarias en vez de una acumulación de
acciones.
Para finalizar, hay que mencionar qué ocurre en aquellos casos en los que las costas
de la demanda y las costas que provienen de la reconvención sean desproporcionadas y haya
una confusión de sujetos obligados o exonerados de la obligación de pago y abono de esas
costas.
26 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 156.
18
3.2.1.2. Sistema subjetivo o de temeridad o mala fe
El criterio subjetivo justifica, por tanto, la condena en costas para la parte que
muestra temeridad o mala fe, a modo de indemnización por los daños y perjuicios
ocasionados al vencedor.
Siguiendo la postura heredada del artículo 1902 del Código Civil, se define a la mala
fe procesal y a la temeridad como la acción u omisión que causa daño a otro, mediando culpa
o negligencia, obligando al actor a reparar el daño causado.
En la ley actual la temeridad está mencionada en el artículo 394.3 LEC. Sin embargo,
presenta problemas ya que va a ser difícil determinar en qué supuestos nos encontramos con
esta temeridad, con una conducta temeraria del litigante vencido permitiendo el
correspondiente resarcimiento al completo del vencedor, y en cuáles no.
28 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil). Sentencia núm. 3272/2008 de 18 de junio. ECLI:TS:2008:3272
19
Se va a exigir una gran motivación y solo el artículo 395.1 LEC alude a la
determinación de esa temeridad en el contexto de la condena en costas en caso de
allanamiento29.
La temeridad, por tanto, es aquella conducta de quien sabe o debería saber que no
tiene razón para litigar y aun así lo hace, la conciencia de no tener razón es lo que condiciona
la temeridad y se sanciona esa conducta independientemente de que cause daño o no a la
parte actora31.
29 LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
31 LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
dos años de vigencia. op. cit., p. 3784
20
contradictorias de los litigantes (los cuales han incoado la iniciación de este), hay que tener
en cuenta la vigencia del principio dispositivo del proceso civil.
3.2.2.1. Renuncia
Esto se encuentra reguladoen el artículo 20.1 LEC que refiere que: “cuando el actor
manifieste su renuncia a la acción ejercitada o al derecho en que funde su pretensión, el tribunal dictará
sentencia absolviendo al demandado, salvo que la renuncia fuese legalmente inadmisible. En este caso, se
dictará auto mandando seguir el proceso adelante”.
En cuanto a la imposición de costas para este caso la ley no se pronuncia, ya que las
pretensiones se retiran por desestimación de la demanda, el actor deberá correr con las costas
33 TÉLLEZ LAPEIRA, Antonio. “El régimen de imposición de costas procesales; especialmente en
los supuestos de terminación anormal del proceso civil”. La Ley: revista jurídica española de doctrina,
jurisprudencia y bibliografía, núm.2, 1995, p. 1011.
21
por su condición de vencido o de causante del proceso, siendo observada esta posibilidad
desde el criterio de la causalidad35.
3.2.2.2. Allanamiento
35 TÉLLEZ LAPEIRA, Antonio. “El régimen de imposición de costas procesales; especialmente en
los supuestos de terminación anormal del proceso civil”. La Ley: revista jurídica española de doctrina,
jurisprudencia y bibliografía, op. cit., p. 1014.
36 LÓPEZ YAGÜES, Verónica. “Allanamiento parcial y costas”. Práctica de tribunales: revista de derecho
procesal civil y mercantil, núm. 27, 2006, p. 19.
37 LÓPEZ YAGÜES, Verónica. “Allanamiento parcial y costas”. Práctica de tribunales: revista de derecho
procesal civil y mercantil. op. cit., p. 19.
22
Volviendo al allanamiento parcial y la imposición de costas, comparto la opinión de
LÓPEZ YAGUES frente a la posibilidad de individualizar las costas generadas en las que se
ha verificado el allanamiento.
Si hubiere acuerdo entre las partes se dictaría auto, poniendo fin al proceso, con los
efectos de una sentencia absolutoria firme sin que proceda condena en costas, estando esto
preceptuado por el artículo 22.1 LEC.
Sin embargo, siguiendo el artículo 22.2. LEC, si alguna de las partes mostrase interés
legítimo negando la satisfacción extraprocesal, el tribunal, por medio de auto, convocaría
dentro de los diez días siguientes una comparecencia ante él sobre ese único objeto. Y,
terminada esa comparecencia el tribunal, por auto, dentro de los diez siguientes, se procedería
o no a la continuación del proceso.
38 Audiencia Provincial de Madrid. Sentencia núm. 12959/2017 de 6 de octubre.
ECLI:ES:APM:2017:12959
39 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 177.
23
3.2.2.4. Transacción
A falta de dicho acuerdo, lo lógico será que cada parte abone las costas causadas a su
instancia y las comunes por mitad.
3.2.2.5. Desistimiento
Una vez el demandado haya sido emplazado se le dará traslado del escrito del
desistimiento del demandante por plazo de diez días. Si el demandado prestase su
conformidad con el escrito, el juez dictará auto de sobreseimiento, sin perjuicio de que el
actor pueda promover de nuevo juicio sobre el mismo objeto.
40LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
41 MASCARELL NAVARRO, María José. “Las costas en el desistimiento”. Revista general de Derecho
Procesal, núm. 9, 2006, p. 3.
24
Para desarrollar como se da la imposición de costas en esta forma de terminación
anormal del proceso (artículo 396 LEC, condena en costas cuando el proceso termine por
desistimiento) es necesario abordar dos puntos, los cuales explicaré a continuación.
El desistimiento, siguiendo los artículos 19.1 y 20.2 LEC, es un acto del demandante por
el cual abandona el proceso. El artículo 396 LEC es el precepto general sobre costas en caso
de terminación anormal del procedimiento por desistimiento:
“1. Si el proceso terminara por desistimiento del actor, que no haya de ser consentido por el demandado,
aquél será condenado a todas las costas.
2. Si el desistimiento que pusiere fin al proceso fuere consentido por el demandado o demandados, no se
condenará en costas a ninguno de los litigantes.”
Por un lado, del apartado primero del artículo se deduce que, si el desistimiento no
ha de ser consentido por el demandado, el demandante será condenado en costas.
Por lo que, en la actualidad, esa expresión del artículo 396.1 LEC carece de
significado debiendo emplearse la regla general establecida en el artículo 391.1 LEC, es decir,
el demandante será condenado a todas las costas cuando el proceso termina por
desistimiento.
Por otro lado, como excepción a la regla general del 391.1 LEC, si el demandado o
demandados, deben ser oídos sobre el desistimiento y lo consienten, ya sea de forma expresa
o tácita, cada parte abonará sus costas, siguiendo el artículo 396.2 LEC.
42
MASCARELL NAVARRO, María José. “Las costas en el desistimiento”. Revista general de Derecho
Procesal. op. cit., p. 9.
25
a) Desistimiento de la instancia
Siguiendo el precepto anteriormente citado (20.2 y 20.3 LEC), hay que diferenciar si
el desistimiento ha sido unilateral o bilateral.
Es lógico, siguiendo el artículo 396.1 LEC, que la imposición de costas sea para el
actor, para el demandante, ya que normalmente no se habrán producido costas por parte del
demandado debido a que no ha sido emplazado en el juicio, o que, en algunos casos, se
encuentre en rebeldía.
La ley solo va a pronunciarse sobre la condena en costas en los supuestos en los que:
por no haberse presentado en plazo el escrito de interposición se declara desierto el recurso
de apelación, artículo 458.2 LEC, el recurso extraordinario por infracción procesal, artículo
471 LEC, y el recurso de casación, artículo 481.4 LEC44. Dando una misma solución, la
imposición de costas al recurrente.
1. “Todo recurrente podrá desistir del recurso antes de que sobre él recaiga resolución”.
43 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 174.
44 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 175.
26
2. “En caso de ser varios los recurrentes, y sólo alguno o algunos desistieran, la resolución recurrida
no será firme en virtud de desistimiento, pero se tendrán por abandonadas las pretensiones de
impugnación que fueren exclusivas de quienes hubieren desistido”.
45 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 175.
46 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 174.
27
3.2.3. Imposicion de costas en el proceso ejecutivo
Como introducción, es necesario abordar cuáles son las pautas para definir qué es un
proceso ejecutivo.
Por otra parte, nos vamos a encontrar con un plazo de 5 años desde la firmeza de la
sentencia, a partir del cual habrá caducado/prescrito la posibilidad de solicitar esa ejecución.
Una vez iniciado el proceso y siguiendo el artículo 539 LEC, las costas del
procedimiento de ejecución, como los honorarios del abogado o los derechos del
procurador, serán a cargo del ejecutado sin que sea necesaria su expresa imposición en la
sentencia, siempre y cuando el ejecutante se haya visto obligado a interponer esa demanda
de ejecución.
47 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 198.
28
costas de la primera instancia48. Sin embargo, se debería haber aplicado un régimen distinto
para la condena en costas debido al interés público que en ellos se manifiesta.
A continuación, voy a tratar los diferentes procesos especiales y su regla general para
la imposición de costas.
En los procesos matrimoniales nos podemos encontrar con dos tipos de procesos,
los contradictorios y los no contradictorios. En los procesos no contradictorios, siguiendo el
precepto 777 LEC, la no imposición de costas es lo habitual, ya que normalmente en el
Convenio Regulador (artículo 90 CC) habrá una cláusula donde se especificará el
procedimiento a seguir para el abono de las costas50.
48 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 198.
49 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 183.
50 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 185.
29
Un ejemplo de jurisprudencia donde no se produce la imposición en costas, siguiendo
la regla general del artículo 777 LEC, es la sentencia de la Audiencia Provincial de Palencia
número 330/2011 de 13 de abril de 201151.
En los procesos contradictorios será aplicable el artículo 394 LEC, el cual desarrolla
el principio rector para los procesos declarativos en cuanto al pago e imposición de las costas
procesales.
Lo normal sería la aplicación del vencimiento objetivo52, aunque, por otra parte, en
las sentencias desestimatorias, no se debería dejar de aplicar la victoria procesal y la sentencia
tendría, además, una naturaleza meramente declarativa.
Este precepto hace referencia a que, si no hay oposición por parte del deudor o si
este ha cumplido con el requerimiento al pago, no habrá condena en costas, ya que el
demandante, en este caso el acreedor, al no ser necesario abogado ni procurador, no habrá
hecho gasto alguno.
51 Audiencia Provincial de Palencia. Sentencia núm. 330/2011 de 13 de abril. ECLI:ES:APP:2011:330.
52 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p.184.
53 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 188
30
el domicilio de la parte representada/defendida esté en lugar distinto a aquel en que se haya
tramitado el juicio.
En el ámbito de la división del caudal hereditario, las costas se satisfarán de ese caudal
relicto. La oposición a esta división por parte de los acreedores hará que se sigan las reglas
del juicio verbal con la condena en costas correspondiente, siguiendo los criterios generales54.
El artículo 822 LEC define el juicio cambiario y establece que las costas serán a cargo
del deudor cuando éste atienda al requerimiento de pago. Ese deudor cambiario es conocedor
de la obligación que tiene que cumplir y su incumplimiento ha propiciado la incoación del
proceso.
54 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 187.
31
3.2.5. El pronunciamiento sobre costas en los recursos
55 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil, Sección 1). Sentencia núm. 6225/2012 de 1 de octubre.
ECLI:ES:TS:2012:6225.
57HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 181.
32
3.2.6. Las costas en las medidas cautelares
El legislador establece que, si se adopta una medida cautelar sin audiencia del
demandado y sin oposición del mismo no sería adecuado imponerle a este las costas, ya que
no sería correcto aplicar el criterio del vencimiento. Si en el plazo de 20 días, previsto en el
artículo 730.2 LEC, el demandado se opone a esas medidas, y posteriormente su oposición
fuese desestimada, sí que se le impondrán las costas causadas.
En caso de que el condenado o perdedor del litigio fuese la parte sobre la que se
hubiesen instaurado las medidas cautelares deberá desembolsar el montante final de costas,
donde estarían incluidas las inmersas en las medidas cautelares ejecutadas.
58 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 203.
59 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 204.
60 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 205.
33
3.2.7. Las costas en la enervación del desahucio
El inquilino, para poder enervar el desahucio, deberá pagar todas las cantidades que
adeuda, en otras palabras, tiene que ponerse al corriente de pago. Esta cantidad deberá ser
pagada al arrendador y, si esto no fuese posible, se procederá por consignación.
El plazo para la enervación del desahucio está desarrollado en el artículo 440.3 LEC.
Este precepto remarca qué pasaría si el demandado no atendiese el requerimiento de pago,
61
CABREJAS GUIJARRO, Mª del Mar. “Juicio de desahucio: enervación.” CEFLegal: revista práctica
de derecho. Comentarios y casos prácticos, núm. 74, 2007, p. 47
62 CABREJAS GUIJARRO, Mª del Mar. “Juicio de desahucio: enervación.” CEFLegal: revista práctica
de derecho. Comentarios y casos prácticos. op. cit., p. 48.
34
en este caso, el Letrado de la Administración de Justicia dictará decreto terminando el juicio
y se procederá al lanzamiento en la fecha fijada63.
Las cuestiones incidentales, siguiendo la redacción del artículo 387 LEC, son aquellas
que tienen una relación inmediata con las cuestiones que constituyen el objeto principal del
pleito.
El Capítulo VII “De las cuestiones incidentales” (artículos 387 a 393 LEC), no regula
acerca de la imposición de costas en dichas cuestiones incidentales. Sin embargo,
encontramos numerosas normas que sí lo regulan, tanto dentro de la descripción de los
procesos declarativos como de los ejecutivos.
Se puede considerar con carácter general que, en aquellos casos en los que la cuestión
se resuelva por medio de auto que acuerde el poner fin al proceso, se aplicarán las reglas para
los supuestos de sobreseimiento65.
Aunque las normas que regulan la imposición de costas en los casos de cuestiones
incidentales se encuentran dispersas, en la Ley se puede observar una generalidad, la cual
63 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil). Sentencia núm. 2475/2014 de 23 de junio.
ECLI:ES:TS:2014:2475
64CABREJAS GUIJARRO, Mª del Mar. “Juicio de desahucio: enervación.” CEFLegal: revista práctica
de derecho. Comentarios y casos prácticos. op. cit., p. 50.
65 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 179.
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consiste en la imposición de las costas al que promovió el incidente, siempre y cuando este
hubiese sido desestimado, como por ejemplo el artículo 22.2 LEC.
Por otro lado, cuando el incidente es estimado, la Ley mantiene silencio acerca de la
regulación correspondiente para la imposición de costas.
HERRERO PEREZAGUA considera que: “Ante estos casos, se debería aplicar esa regla
general a la inversa, es decir, debería ser condenado el contrario, si este además formuló oposición”66.
La obligación de reembolsar las costas va a recaer sobre el litigante que haya sido
condenado al pago de estas, por lo que, en los casos de sustitución, el obligado al pago es el
sustituto y no el sustituido y, en los casos de representación, el obligado al pago es el
representado y no el representante.
Solo hay un caso en el que las costas se imponen al abogado: cuando se estima, total
o parcialmente, la impugnación de la tasación por considerar sus honorarios excesivos.
66 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 180.
67 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 165.
68
HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., ídem.
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Siguiendo a HERRERO PEREZAGUA69 parece resucitarse la máxima acuñada en
el derecho común “fiscus gratis litigat”, el cual partía de la consideración de la condena en
costas como la pena litigante temeraria.
Sin embargo, no hay inconveniente en que las costas procesales sean impuestas sobre
el litigante que presente rebeldía, rebeldía entendida como mera inactividad que en nuestro
sistema procesal civil se traduce en oposición a la demanda.
Los supuestos en los que aparece una pluralidad de partes no presentan una norma
específica de imposición de costas que atienda a las particularidades. Estas se aprecian con
intensidad cuando confluyen absoluciones y condenas de distintos litisconsortes.
Por lo demás, en los demás casos, los problemas siempre tienen una solución más
fácil. Si el adversario de los litigantes es condenado, cada uno de ellos tendrá derecho a
reembolsarse las costas devengadas por dicho adversario.
Si todos los litisconsortes, por el contrario, son condenados a pagar las costas
procesales, se distinguen dos partes: si la actuación de cualquiera de ellos ha originado unas
costas específicas o especiales, el rembolso corresponde a dicha persona en singular.
69 HERRERO PEREZAGUA, Juan Francisco. La representación y defensa de las partes. op. cit., p. 165.
37
Bajo la vigencia de la Ley anterior, el litigante, con recelo, en numerosas ocasiones ha
demandado a quien no debía para evitar una sentencia que imprejuzgase la acción de
litisconsorcio pasivo necesario.
A la hora de determinar quién debe de abonar los gastos originados por un proceso
se pueden emplear diversas opciones legislativas, por un lado, estaría la posibilidad de atender
al criterio de la responsabilidad extracontractual de daño que produce obligar a otro a litigar,
o bien, quien se vea favorecido por la sentencia, con independencia de cualquier criterio
subjetivo como el anterior, se vea resarcido directamente71.
71 GONZÁLEZ GARCÍA, Saúl. “La proposición de modificación del art. 394 LEC del vencimiento
objetivo a la temeridad”. Práctica de tribunales: Revista de derecho procesal civil y mercantil, núm. 134, 2006,
p. 3.
72 Ley 34/1984, de 6 de agosto, de reforma urgente de la Ley de Enjuiciamiento Civil. “BOE” núm.
188, de 7 de agosto de 1984, p. 22917 a 22934.
38
“Se considera aconsejable introducir más elementos para determinar que no basta el vencimiento,
sino que a él debe añadirse la necesidad de que la parte vencida haya actuado de manera dolosa o culposa es
decir con mala fe o temeridad principio que haría que la materia guardara una mayor relación con las
previsiones del articulo 1902 del Código Civil y así ́ el que por acción u omisión temeraria o dolosa ocasiona
el litigio, si es vencido debe abonar las costas tanto si la postura es de derecho material, como de uso del derecho
procesal, dejando claro que en ningún caso puede existir temeridad o mala fe cuando la discordancia se refiere
a diferente interpretación por la existencia de dudas de hecho o de derecho, que el Tribunal sentenciador debe
apreciar, tanto este extremo como la concurrencia de mala fe o temeridad.”
“En los procesos declarativos, las costas de la primera instancia se impondrán a la parte que haya
visto rechazadas todas sus pretensiones, siempre que el tribunal aprecie y así lo razone que se ha litigado con
temeridad.
En ningún caso se impondrán las costas cuando el tribunal aprecie, y así lo razone, que el caso
presentaba serias dudas de hecho o de derecho”.
73 Proposición de ley de reforma de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciemiento Civil, y de la
39
El Grupo Parlamentario Popular critica la redacción propuesta señalando que el
criterio de temeridad es subjetivo y restrictivo. Además, el Grupo Popular entiende que,
quien goce de potencial económico podrá permitirse el lujo de litigar, aprovechando las
ventajas de dilatar el procedimiento y pudiendo verse favorecido por la posibilidad de que al
final no se aprecie temeridad por ser un criterio subjetivo.
“1. Los Estados miembros velarán por que la parte perdedora soporte las costas procesales, que
incluirán, a título de ejemplo, los gastos resultantes del hecho de que la otra parte haya sido representada por
un abogado o por otro profesional del Derecho, o cualquier gasto resultante de la notificación y traducción de
documentos, que sean proporcionados al valor de la demanda o que se haya necesariamente incurrido.”
“2. Cuando solo se estimen parcialmente las pretensiones de una parte o en circunstancias
excepcionales, el órgano jurisdiccional podrá decidir que las costas se repartan equitativamente o que cada
parte soporte sus propias costas.”
74 Resolución del Parlamento Europeo, de 4 de julio de 2017, con recomendaciones destinadas a la
Comisión sobre normas minimas comunes del proceso civil en la Unión Europea (2015/2084). EUR-
Lex.
75 GONZÁLEZ GARCÍA, Saúl. “La proposición de modificación del art. 394 LEC del vencimiento
objetivo a la temeridad”. Práctica de tribunales: Revista de derecho procesal civil y mercantil. op. cit., p. 4.
40
Semejante al artículo 394.2 LEC: “Si fuere parcial la estimación o desestimación de las
pretensiones, cada parte abonará las costas causadas a su instancia y las comunes por mitad,a no ser que
hubiere méritos para imponerlas a una de ellas por haber litigado con temeridad”.
“3. Cada parte correrá con los gastos innecesarios que haya ocasionado al órgano jurisdiccional o a
la otra parte al plantear cuestiones innecesarias o mostrar una pugnacidad irrazonable.”
Este último apartado establece un criterio de temeridad o mala fe, pero no tiene
carácter general, se refiere sólo a aquellas cuestiones concretas que se hayan planteado de
forma innecesaria o irracional.
En sentido amplio se pueden considerar intervinientes todas las personas que van a
participar en la sesión de juicio para el cual han sido citadas. Dentro de esta figura entran,
tanto las partes procesales, demandantes y demandados, como testigos o peritos.
En los casos en que hay una intervención procesal no pueden aplicarse las reglas
generales que regulan la imposición de costas ya que la ley obvia cualquier mención sobre el
particular76.
76 ACHÓN BRUÑEN, María José: “La imposición de costas en el proceso civil: defectos y lagunas
legales”. La Ley: Revista jurídica española de doctrina, jurisprudencia y bibliografía, núm. 4, 2007, p. 1479.
77
ACHÓN BRUÑEN, María José: “La imposición de costas en el proceso civil: defectos y lagunas
legales”. La Ley: Revista jurídica española de doctrina, jurisprudencia y bibliografía. op. cit., ídem.
41
En caso de que la pretensión que defienda este interviniente voluntario fuese
estimada, habría que estudiar las circunstancias del pleito para ver si es factible imponer las
costas a la parte vencida, no solo las de la otra parte inicial sino también las costas del
interviniente voluntario.
La interpretación de esta laguna legal es más complicada en aquellos casos en los que
el interviniente no es voluntario, sino que ha sido llamado por unas de las partes.
Para clarificar la solución en estos casos hay que remarcar que si el interviniente ha
sido llamado por el actor (artículo 14.1 LEC) se considera que, dicho interviniente no ostenta
condición de parte por expresa prescripción legal y tampoco tiene posición de tercero, por
lo que nos encontramos ante un tertium genus (a mitad de camino entre dos cosas)78. Por ello,
el interviniente no puede ser condenado en costas, pues si el demandante le hubiese querido
otorgar la condición de demandado tendría que haber dirigido su pretensión directamente
contra él.
Por último, en los casos en los que la intervención es solicitada por la parte
demandada hay que tener en cuenta para qué ha sido llamado ese tercero al proceso, ya que
la solución a esa cuestión va a dar respuesta al criterio a seguir en el momento de la
imposición de costas.
4.1. LA TASACIÓN
78 ACHÓN BRUÑEN, María José: “La imposición de costas en el proceso civil: defectos y lagunas
legales”. La Ley: Revista jurídica española de doctrina, jurisprudencia y bibliografía. op. cit., p. 1480.
42
operación contable previa a la exacción de costas, solo tiene lugar cuando el condenado no
las hubiera satisfecho voluntariamente79.
Habrá mayor dificultad cuando se trate de identificar si un gasto ha sido útil o no,
siendo considerado útil lo razonablemente conveniente para la mejor y eficaz defensa de los
derechos81.
Por último, va a ser considerado como útil no solo aquello que se sabe que lo es, sino
también aquel gasto del que no se conoce con certeza su posible utilidad.
79MORENO CATENA, Víctor y CORTÉS DOMINGUEZ, Valentín. Derecho procesal civil parte
80 LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
dos años de vigencia. op. cit., p. 370.
81 LÓPEZ LÓPEZ, Enrique y ALEGRET BURGUÉS, María Eugenia. La ley de enjuiciamiento civil tras
dos años de vigencia. op. cit., p. 371.
43
La función tasadora consiste, principalmente, en la comprobación de la adecuación
de las minutas de honorarios a baremos y aranceles, y en caso de impugnación, también el
acogimiento del preceptivo informe del correspondiente Colegio Profesional83.
El procedimiento de tasación de costas estará formado por una serie de trámites que
van desde la solicitud de la tasación (artículo 241 LEC) hasta la decisión de una posible
impugnación de la condena en costas (artículo 245 LEC)84.
El primer paso para la tasación es la solicitud de ésta. La parte que pide la tasación
de costas presentará, con la solicitud, los justificantes donde demuestre haber satisfecho los
gastos de aquellos actos procesales, y cuyo reembolso reclame85.
83MARTÍNEZ GARCÍA, Alejandro, CREMADES LÓPEZ DE TERUEL, Fernando Javier,
ROMERO PÉREZ, María del Milagro, CASTILLO MARTÍNEZ, Carolina del Carmen. La tasación
de costas “a la sombra” de los criterios de la Sala Primera del Tribunal Supremo. Valencia, 2014. p. 198.
84MONTERO AROCA, Juan, GÓMEZ COLOMER, Juan Luis, BARONA VILAR, Silvia y
CALDERÓN CUADRADO, María Pía. Derecho Jurisdiccional II. Proceso civil. Valencia, 2017. p. 213.
44
Una vez acordado el traslado no se admitirá la inclusión o adición de partida alguna,
exceptuando al interesado, ya que se reservará su derecho para reclamar a quién y cómo
corresponde la tasación realizada.
86 MARTÍNEZ GARCÍA, Alejandro, CREMADES LÓPEZ DE TERUEL, Fernando Javier,
ROMERO PÉREZ, María del Milagro, CASTILLO MARTÍNEZ, Carolina del Carmen. La tasación
de costas “a la sombra” de los criterios de la Sala Primera del Tribunal Supremo. op. cit., ídem.
45
Por otro lado, es necesario remarcar la posibilidad, de la parte favorecida por la
imposición de costas, de impugnar la tasación en una serie de supuestos:
El Tribunal Supremo ha fijado unos patrones para poder llegar a un modelo asentado
en lo meramente valorativo que deje de lado la casualidad o la aleatoriedad, el gran referente
de ese esbozo es el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
46
El TJUE sigue el Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia, de 25 de
septiembre de 2012, el cual viene a regular las costas procesales en sus artículos 137 a 14688.
Y, a modo de excepción del principio de gratuidad, distingue entre gastos del proceso y costas
recuperables.
Por otra parte, los criterios para calificar las costas recuperables (artículo 144 RPTJ)
son: las cantidades que deban pagarse a los testigos y peritos y los gastos realizados por las
partes que hayan sido indispensables, destacando el desplazamiento y la estancia.
Siguiendo el marco jurisprudencial del TJUE hay que mencionar una premisa
reiterada por este en autos como89:
88 MARTÍNEZ GARCÍA, Alejandro, CREMADES LÓPEZ DE TERUEL, Fernando Javier,
ROMERO PÉREZ, María del Milagro, CASTILLO MARTÍNEZ, Carolina del Carmen. La tasación
de costas “a la sombra” de los criterios de la Sala Primera del Tribunal Supremo. op. cit., p. 83.
90 Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Auto de 29 de octubre de 2010, Celia SA contra Leche
Celta SL, C-300/8 P-DEP, EU:C:2010:655.
91 Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Auto de 10 de enero de 2002, Starway SA contra Consejo
de la Unión Europea, T-80/97 DEP, EU:T:2002:1.
47
su importancia desde el punto de vista del derecho de la Unión, así como sus dificultades y el volumen de
trabajo que el procedimiento contencioso haya podido exigir a los agentes o abogados que intervinieron”.
Vemos pues, que el TJUE en sus resoluciones se fija en dos aspectos clave que van
a ser utilizados como criterios para fijar una valoración, por un lado, la importancia para el
Derecho Comunitario y su dificultad, y, por otro lado, los intereses económicos en juego y
la carga de trabajo para su resolución.
Sin embargo, a partir del ATS de 3 de mayo de 201192, en relación con el ATS de 17
de noviembre de 201193, se puede observar la aplicación de unos criterios semejantes, ya que
se tienen en cuenta dos aspectos heredados de las normas europeas: la perspectiva del
esfuerzo intelectual exigible y el trabajo desplegado, y el análisis de la complejidad del
asunto94.
Para esta tasación también habrá que tener en cuenta criterios como el contenido del
posible escrito de impugnación, la intervención de otros profesionales y las minutas
presentadas por estos. La relación de estos criterios fijará una media razonable, la cual debe
incluirse en la tasación. Por lo que, como se menciona anteriormente, pasamos de una
tasación subordinada a los aranceles, baremos e informes, a una actividad cuyo criterio
principal es la valoración estrictamente tasadora.
92 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil, Sección 1ª). Sentencia núm. 4537/2011 de 3 de mayo.
ECLI:ES:TS:2012:4109A
93 Tribunal Supremo (Sala de lo Civil, Sección 1ª). Sentencia núm. 17769/2011 de 17 de noviembre.
ECLI:ES:TSJAND:2011:17769
48
Actualmente se observa un nuevo sistema de tasación en el que se deja al Letrado de
la Administración de Justicia un amplio margen de discrecionalidad en materia referida a
conceptos indeterminados que atienden al orden de complejidad, dedicación y estudio y
circunstancias concurrentes. En definitiva, la labor del letrado pierde su grado objetivo95.
Por lo que concluyo el análisis comparando los criterios del TJUE sobre los intereses
económicos, el objeto y naturaleza del litigio, la importancia para el derecho de la Unión y
las dificultades del trabajo empleado con los criterios desplegados en el Auto de 3 de mayo
de 2011 del Tribunal Supremo, donde tiene relevancia el valor económico de las
pretensiones, el grado de dificultad del asunto, y el esfuerzo y dedicación empleados para la
resolución de las controversias.
La única forma de subsanar la falta de unos baremos fijos, pasando por la minuta de
los honorarios de los abogados y de la tasación por parte del Letrado de la Administración
de Justicia, es utilizar al principio de razonabilidad empleado por los tribunales
comunitarios96.
95MARTÍNEZ GARCÍA, Alejandro, CREMADES LÓPEZ DE TERUEL, Fernando Javier,
ROMERO PÉREZ, María del Milagro, CASTILLO MARTÍNEZ, Carolina del Carmen. La tasación
de costas “a la sombra” de los criterios de la Sala Primera del Tribunal Supremo. op. cit., p. 199.
96 Auto TS de 3 de mayo de 2011, Sala de lo Civil; se practicaron cuatro tasaciones de costas en las
que se incluyen los honorarios a percibir de los cuatro Letrados, según las minutas presentadas cada
una de ellas era de 16.394,84€, la parte condenada al pago impugnó las tasaciones ya que considera
excesivos dichos honorarios, reduciéndoles a la suma de 365,83€, por otra parte, el Ilustre Colegio de
Abogados de Madrid estimó que resultaba más acorde a los criterios de dicho Colegio reducir a esa
cantidad 3.500€ a cada minuta.
La rebaja a 12.894,84 fue seguida de otra, promovida por el LAJ, que, en informe de 4 de marzo de
2011, informa de que deben modificarse las tasaciones en el sentido de reducir los honorarios de los
cuatro Letrados impugnados a 246,30€ más IVA.
El TS dijo que este trámite no gira alrededor de determinar los honorarios de la parte favorecida para
la posterior condena en costas, sino que la carga que debe soportar el condenado en costas respecto
de los honorarios del letrado minutante debe ser razonable dentro de los parámetros de la profesión.
Además, debe adecuarse a las circunstancias concurrentes en el pleito, la complejidad del asunto y la
fase del proceso en la que nos encontremos. Atendiendo a estos criterios, el TS fija cada una de las
cuatro minutas en 365,83€ más IVA.
49
4.1.3. Los honorarios de los abogados. Evolución normativa.
En 2001 se estableció, por Real Decreto, que los honorarios serán fijados entre
abogado y cliente, respetando siempre las leyes sobre competencia desleal, hasta llegar a la
directiva 2006/123/ del Parlamento Europeo y del Consejo que establece límites máximos y
mínimos de la tarifa y de la tasación, siguiendo los criterios de necesidad y proporcionalidad.
97 Decreto de 28 de junio de 1946 por el que se aprueba el Estatuto General de la Abogacía.
50
Por último, es necesario destacar que las Juntas de Gobierno de los diferentes
Colegios de Abogados han ido remitiendo, a los colegiados, circulares donde se recoge el
criterio meramente informativo de los baremos respecto a las costas y jura de cuentas.
5) No se incuirán tampoco las costas de actuaciones sobre las que exista una condena
específica a la parte favorecida por la condena general (artículo 243.3. LEC)99.
99
MONTERO AROCA, Juan, GÓMEZ COLOMER, Juan Luis, BARONA VILAR, Silvia
y CALDERÓN CUADRADO, María Pía. Derecho Jurisdiccional II. Proceso civil. op. cit., p. 213.
51
4.1.5. Límites en la condena en costas procesales
- Las partidas de las minutas que no hayan sido expresadas detalladamente o que
se refieran a los honorarios que o se hayan devengado en el pleito (artículo 243.2
LEC).
- Tampoco se incluirán los gastos por testigos que excedan de tres por cada hecho
debatido/discutido (artículo 363 LEC).
El artículo 394.3 LEC preceptúa un límite en las costas procesales100: “El litigante
vencido sólo estará obligado a pagar, de la parte que corresponda a los abogados y demás profesionales que no
estén sujetos a tarifa o arancel, una cantidad total que no exceda de la tercera parte de la cuantía del proceso.
No se aplicará lo dispuesto anteriormente cuando el tribunal declare la temeridad del litigante condenado en
costas”.
4.2. La exacción
100MORENO CATENA, Víctor y CORTÉS DOMINGUEZ, Valentín. Derecho procesal civil parte
52
En otro caso, se procede al cobro de la exacción de las costas por el procedimiento
de apremio. Esto es debido a que la condena en costas, una vez tasada por el LAJ, genera
un titulo ejecutivo líquido que se ejecuta como cualquier otra obligación dineraria.
Puede ocurrir que el condenado en costas sea titular del derecho de asistencia jurídica
gratuita, en cuyo caso y siguiendo el artículo 394. 3 LEC101: “Éste únicamente estará obligado a
pagar las costas causadas en defensa de la parte contraria en los casos expresamente señalados en la Ley de
Asistencia Jurídica Gratuita”.
101ORTELLS RAMOS, Manuel. Derecho procesal civil. op. cit., p. 518
53
5. CONCLUSIONES
II. La delimitación entre gastos y costas procesales que se describe en el artículo 241
LEC es poco acertada. Los gastos se definen como desembolsos con origen directo e
inmediato en el proceso, pero existen gastos previos al proceso y otros gastos que no son
imputables en un solo proceso. Además, como he mencionado en el trabajo, se omite la
diferencia fundamental entre gastos y costas procesales que es que sólo estas últimas pueden
ser repercutidas en caso de condena.
Es por ello por lo que mantengo que una regulación más consistente haría que el
empleo de ese criterio no estuviese guiado por criterios de causalidad o aletoriedad.
54
V. En cuanto a la inexistente regulación sobre condena en costas en los procesos
especiales pienso que debería aplicarse un régimen distinto al de la regla general del 394 LEC
debido al gran interés público de este tipo de procesos.
VI. Para finalizar, no comparto la proposición de modificación del artículo 394 LEC
presentada por el Grupo Socialista, que pretende sustituir el criterio objetivo de vencimiento,
como regla general para la imposición de costas, por el criterio de temeridad o mala fe.
A mi modo de ver, que cada parte corra con sus propios gastos es un error ya que
esos desembolsos han sido empleados con la intención de defender el derecho o derechos
que entienden vulnerados. Por lo que veo necesario que la parte que resulta vencedora
recupere lo invertido.
55
6. BIBLIOGRAFÍA
56
MORENO CATENA, Víctor y CORTÉS DOMINGUEZ, Valentín. Derecho procesal
civil parte general. Valencia, Tirant lo Blanch, 2013.
57
7. JURISPRUDENCIA
Tribunal Supremo
Audiencias Provinciales
58
- Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid 6790/2011 de 15 de abril.
59
8. LEGISLACIÓN
Legislación Comunitaria
Legislación Estatal
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