ALCOHOLISMO.
MITOS Y VERDADES
¿Qué son las drogas legales y qué tipos existen?
Llamamos droga a toda aquella sustancia, sea de origen natural o sintético, con
capacidad para generar una alteración o modificación en el sistema nervioso.
Reciben el nombre de drogas legales aquellas sustancias con efectos psicoactivos que
son permitidas, no siendo su uso penado por ley a pesar de conocerse sus posibles
efectos. Este estatus legal puede referirse a su uso a nivel recreativo o bien a estar
pensados para otros usos, que no incluyen su consumo para lograr alterar la psique, y por
los cuales se considera algo permitido.
(que sean legales no quieren decir que no sean peligrosas, el mal uso y/o el abuso de
ellas son muy peligrosas y dañinas para la salud , pudiendo llegar a generar
enfermedades graves o incluso provocar la muerte.)
Entre las llamadas drogas legales, algunas de las más conocidas son las siguientes.
1. Alcohol
2. Nicotina
3. El grupo de las xantinas: cafeína, teobromina, teofilina
4. Sustancias volátiles: Se trata de sustancias como el pegamento, la gasolina,
anestésicos o cetonas, que algunas personas usan con el fin de notar efectos
psicoactivos, generalmente
5. Psicofármacos y otros fármacos de tipo depresor : En principio el uso de estos
fármacos es medicinal, motivo por el que son legales. Sin embargo muchas llegan a
adquirir dependencia e incluso en algunos casos se usan bien para intentar potenciar las
propias habilidades o de manera recreativa.
Alcohol
Probablemente,es la droga más utilizada y aceptada socialmente hasta el punto de formar
parte de una gran variedad de culturas. El alcohol o etanol es una sustancia de tipo
depresor, que disminuye la activación del sistema nervioso y que es consumida por todo
tipo de personas, generalmente a partir de la adolescencia.
Inicialmente tiene un efecto euforizante y relajante, así como en algunas personas cierta
desinhibición, pero posteriormente el tono general disminuye y aparecen síntomas como
visión borrosa y debilidad muscular o problemas para focalizar la atención o inhibir
conductas emocionales extremas. Un consumo excesivo y abusivo puede llevar a
hipoglucemias, mareos, vómitos, coma o incluso la muerte.
El principal componente de las bebidas alcohólicas es el etanol o alcohol etílico, que tiene
diferente concentración dependiendo de su proceso de elaboración. Las bebidas
alcohólicas pueden ser:
Fermentadas: son aquellas bebidas naturales elaboradas exclusivamente a partir de la
fermentación de alimentos como la uva, los cereales, los frutos carnosos o las bayas. Son
características de este grupo el vino, la cerveza y la sidra, oscilando su graduación
alcohólica entre 1,2º y 14º
Bebidas alcohólicas espirituosas o destiladas: son todas aquellas bebidas obtenidas por
destilación de productos fermentados, por maceración en alcohol etílico o por adición de
aromas, azúcares u otros productos edulcorantes al alcohol etílico o destilados, o las
mezclas de las mismas entre sí o con otras bebidas, para obtener mayores
concentraciones de alcohol, superando los 15º. Entre ellas el vodka, el whisky, el ron o la
ginebra.
¿Por qué NO tomar alcohol antes de los 18 años?
LEY NACIONAL DE LUCHA CONTRA EL ALCOHOLISMO
Ley 24.788-Queda prohibido en todo el territorio nacional, el expendio de todo tipo
de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años de edad.
La razón más conocida de la ley detrás de la edad legal para beber -a diferencia de otros
tipos de bebidas, como las gaseosas que no tienen edad legal o restricción- es el efecto
sobre el cerebro en los adolescentes. Dado que el cerebro aún está madurando, el
alcohol puede tener un efecto negativo en la memoria y el pensamiento a largo plazo.
Además de eso, puede causar insuficiencia hepática y crear un desequilibrio hormonal en
los adolescentes debido a los cambios constantes y la maduración de las hormonas
durante la pubertad. Los jóvenes también tienen un mayor riesgo de lesiones cuando
beben alcohol.
La presencia de alcohol en un cerebro en desarrollo es capaz de alterar los procesos
neuromadurativos normales de la adolescencia.
A menor edad de consumo, mayor es el riesgo de desarrollar alcoholismo.
El consumo de alcohol antes de los 18 años puede alterar la concentración, memoria y
aprendizaje, disminuyendo el rendimiento escolar.
En la adolescencia, el control de las emociones y la conducta aún se encuentran en
desarrollo, por lo que existe un mayor riesgo de descontrol frente al consumo de alcohol.
¿Qué es el alcoholismo?
«El alcoholismo es una enfermedad primaria, crónica, con factores genéticos,
psicosociales y ambientales que influyen en su desarrollo y sus manifestaciones. La
enfermedad es a menudo progresiva y fatal. Se caracteriza por una capacidad reducida
para controlar la bebida, una preocupación obsesiva por el alcohol, el uso del alcohol a
pesar de sus adversas consecuencias, y una deformación de la forma de pensar, siendo
la mas notable la negación. Cada uno de estos síntomas puede ser continuo o periódico».
El alcoholismo se define, según la OMS, "como cualquier deterioro en el funcionamiento
físico, mental o social de una persona, cuya naturaleza permita inferir razonablemente
que el alcohol es una parte del nexo causal que provoca dicho trastorno".
Asimismo, el consumo de bebidas alcohólicas causa daños que van más allá de
la salud física y psíquica del bebedor. Una persona en estado de embriaguez
puede lastimar a otros o ponerlos en peligro de sufrir lesiones y el consumo de
alcohol puede ocasionar daños transgeneracionales por exposición prenatal
y a terceros.
MITOS Y REALIDADES SOBRE EL ALCOHOL
El consumo excesivo de alcohol tiene muchos efectos en el cuerpo, tanto a corto como a
largo plazo. El daño que provoca el alcohol depende del llamado patrón de consumo, es
decir, de la cantidad (a mayor cantidad, mayor daño) y de la intensidad (la misma cantidad
concentrada en menos tiempo es más dañina). También existe el riesgo de convertirse en
un hábito, hasta el punto de no saber divertirse si no se bebe. El consumo abusivo de
alcohol hace perder el control sobre las emociones y sentimientos. Tras una breve
sensación de bienestar, si se está triste o deprimido, esta situación se agudiza. Asimismo,
se produce una mayor fatiga física y más sueño; también se pierde fuerza y coordinación.
¿Cómo afecta el consumo de alcohol a la salud ?
Históricamente, los hombres han sido los principales consumidores de alcohol y los que
han sufrido más consecuencias inducidas por el alcohol. Sin embargo, las mujeres beben
cada vez más y con mayor frecuencia, alcanzando en muchos países el mismo nivel de
consumo que los hombres.
El aumento del consumo de alcohol entre las mujeres es preocupante ya que las mujeres
tienden a padecer más problemas con un consumo igual o incluso inferior al de los
hombres.
¿Sabías que la Argentina tiene la mayor tasa de mortalidad atribuible al consumo de
alcohol en mujeres? (Organización Mundial de la Salud, 2015). Además, en América se
registra la mayor tasa de trastornos por consumo de alcohol en mujeres.
En la Argentina, en un mes promedio, casi un 50% de la población se excede en el
consumo de alcohol. De este total, casi un 40% corresponde a mujeres.
Principales riesgos para la salud
El consumo de alcohol aumenta el riesgo en la mujer de padecer varios problemas de
salud:
Cáncer de mama.
Enfermedades cardíacas.
Enfermedad cerebro vascular.
Depresión.
Cirrosis hepática.
Dependencia al alcohol.
Lesiones por traumatismos derivadas de la violencia interpersonal y de los accidentes
automovilísticos.
Si bien la mayoría de estas enfermedades causadas por el consumo de alcohol afectan
tanto a varones como mujeres, para dosis de consumo similares, las mujeres son más
susceptibles a padecerlas.
El consumo de alcohol durante los fines de semana, sobre todo entre los jóvenes, se ha
convertido en un problema de salud pública. Las investigaciones desarrolladas en los
últimos treinta años, han demostrado que el consumo excesivo de alcohol puede provocar
graves trastornos físicos, psicológicos y del comportamiento. El riesgo de padecer estos
trastornos a lo largo de la vida es mayor cuando este consumo se inicia en la
adolescencia.
Si bien la familia cobra un rol importante tanto en la prevención primaria como secundaria
de las adicciones, se ha observado que en familias desestructuradas o disfuncionales es
más frecuente la implantación de la adicción en algunos de sus miembros . Y, de la misma
manera, los síntomas de ansiedad o depresión son más frecuentes en familias donde
existe un adicto .