Los que querían seguir a Jesús
18
Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado. 19 Y vino un
escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. 20 Jesús le dijo: Las
zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene
dónde recostar su cabeza. 21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que
vaya primero y entierre a mi padre. 22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos
entierren a sus muertos.
Mateo 13: 20-21
“El que oye la palabra es la semilla sembrada entre las piedras, que en ese momento la recibe con
gozo, pero su gozo dura poco por tener poca raíz; al venir la aflicción o la persecución por causa de
la palabra, se malogra”
Esto es muy similar a muchas personas que llegan con entusiasmo a escuchar una presentación
superficial del evangelio en donde se les promete que “siempre serán vencedores”, que Cristo va a
solucionar todos sus problemas en la tierra o que Dios es simplemente amor. Entonces cuando
llegan las aflicciones, los problemas o las dificultades terminan abandonando el cristianismo
porque ellos nunca pensaron que esto era así. Es por eso que Jesucristo siempre fue claro en lo
que significa seguirlo. La respuesta de Jesús al entusiasta escriba se da en el verso 20.
“Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo tienen nidos, pero el Hijo del hombre
no tiene donde recostar la cabeza”
2 Timoteo 3:2; Hebreos 11:37-40´
“También todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”
Es por eso que algunos de sus discípulos dejaron de seguirlo. Juan 6:66
“A partir de entonces muchos de sus discípulos dejaron de seguirlo, y ya no andaban con el”
“Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos”
Jesús no está diciendo con esto que no debemos honrar a los padres pues la Escritura lo enseña
claramente (Ex 20: 12; Efe 6: 2-3) sino que está enseñando de la lealtad y devoción total debe
estar sobre Jesús antes que cualquier cosa. La preocupación por los padres es legítima y bíblica
pero no hasta el punto en que esto se convierta como una limitante para seguir a Jesús. Más bien
esas preocupaciones deben tenerlas las personas que están muertas espiritualmente y no quienes
estamos vivos espiritualmente. La lealtad y devoción total a los padres en el medio oriente se
transformaba en idolatría
Lucas 9:61-62 El que quería seguir a Jesús mirando atrás.
El tercer candidato solamente se encuentra en el evangelio de Lucas y se presenta como alguien
entusiasmado con la idea de seguir a Jesús tal como el primero lo manifestó. Al igual que el
segundo candidato él le pone una condición para seguir a Jesús y es que le permita despedirse de
los que están su casa. La petición parece bastante razonable si recordamos además que Elías
permitió que Eliseo se despidiera de su familia antes de seguirlo. 1 Reyes 19: 20´
“Entonces Eliseo dejo la yunta y corrió tras Elías, pero le dijo: Permíteme despedirme de mi padre
y de mi madre y besarlos; después de eso te seguiré. Y Elías le respondió: Puedes ir. Yo no te lo voy
a impedir”
Pero Jesús parece no mostrar esta misma actitud que Elías en estos versos sino que es mucho más
radical en su respuesta ¿Por qué? Porque lo que este hombre está pidiendo a Jesús es que le
permita ir a despedirse en el sentido de ir a pedir permiso para poder emprender esta misión a su
padre el cual era la autoridad absoluta en su vida[7]. Hasta el día de hoy cuando un hombre va a
viajar a otra ciudad o hacer uno negocio fuera del país o ciudad va donde el padre a pedir la
bendición (permiso) para poder realizarlo. Para nuestra cultura que promueve la autonomía y la
individualidad de las personas esto nos parece muy extraño pero es aún muy común en el medio
oriente. Jesús responde a esta petición de este hombre con una ilustración en el verso 62
“Jesús le dijo: Nadie que mire hacia atrás, después de poner la mano en el arado, es apto para el
reino de Dios”