Novena a San José 2022, Día I. yugo se habían sacudido diez de las tribus.
Al
Santo Josafat; al rey Acaz, a quien el profeta
JOSÉ DE NAZARET.
Elías le había profetizado el alumbramiento de
“Fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una virgen; a Ezequías, rescatado
una ciudad de Galilea llamada Nazaret” (Lc 1,26).
milagrosamente de las fauces de la muerte; a
Jeconías, el último de los reyes de Judá; a
Zorobabel, que había conducido al pueblo de
vuelta de la cautividad.
Con tal admirable historia, José, hijo de
esta descendencia, decidió optar por algo
mejor: su humilde situación de artesano de
pueblo. Así, en lugar de grades tierras como
los de su tribu, consideró habitar en Nazaret,
“humilde villorrio sin pretensiones, poblado
por agricultores y pastores y de tan mediocre
reputación” (ibíd.); este lugar donde
Natanael le dice a Felipe: ¿De Nazaret puede
José, el hombre del silencio, conoce salir algo Bueno? (Jn 1,46).
también de sus orígenes. Es ilógico pensar que
Allí, en ese lugar, fue donde el casto José
Él se ha desinteresado de la tradición de sus
se comprometió con María; Quizá fue el lugar
antepasados. “Las promesas hechas a David y
de su nacimiento, y si no fue allí, pudo ser en
a su descendencia ocupaban un lugar
Belén, lugar donde fue rechazado él y su
importante en las Escrituras para que él se
esposa al buscar una posada para el niño. Si
creyera con derecho a desdeñarlas” Gasnier
esto último es verdadero, parece lógico
(2009). Él sintió la necesidad de ser solidario
considerar la idea de que “al volver allí con su
con los de su estirpe, y es a través de ellos,
esposa, no encontrara ningún pariente o
donde el Mesías se hará presente. Para José –
amigo que les abriera la puerta de su casa y
existia un deuda muy grande- al saberse parte
se vieran obligados a buscar hospedaje en la
de ellos, pues “sabía que llevaba en las venas,
posada”.
sangre de Abraham, cuya fe viva y obediencia
total, le habían valido para ser bendecido en Otro elemento interesantísimo a destacar es
su posteridad. Sangre de Jessé, del que Isaías que, José, siguiendo las ideas de su cultura,
había dicho: Un vástago surgirá de ese decidió también formarse –como buen
tronco” (ibíd.). Israelita- en el estudio de la Ley. Estas
costumbres sagradas le exigían escoger un
La serie de generaciones que le ligaban al
oficio. El trabajo manual era un medio
rey profeta: tenía por antepasados a Salomón,
bendecido por Dios. “Todo Judío, incluso si
el más glorioso de los monarcas, cuya
era Rabino o un hombre rico, debía aprender
reputación de sabiduría había sido universal, y
un oficio y saber trabajar con sus manos”. Su
además, se le había dirigido la construcción del
oficio, el de carpintero, se trata de un oficio
famoso Templo de Jerusalén. A Roboam, cuyo
modesto, y sin duda, uno de los más humildes
del pueblo, y que lejos de avergonzarse de él,
José tendría como timbre de honor su título de
carpintero (Gasnier, 2009).
Además, como ejemplo de paternidad en la
Sagrada Familia, José se entregaba a su
humilde tarea, preocupado, ante todo, de
agradar a Dios observando la Ley; su rostro
refleja su dignidad y, más todavía, su
santidad. Bajo sus hábitos artesanos, había
unas cualidades que llamaban la atención que
no solían encontrarse entre los que ejercían su
oficio. Su actitud y compostura imponía
respeto; en su rostro, un aire de dulzura y de
bondad, y en sus ojos, un mirar limpio y
profundo. Todos, en la comarca, sabían que
pertenecía a la casa de David, pues era
sencillo, humilde y jamás hacía valer sus
títulos. La modestia de su oficio desdecía de su
nobleza de origen. En José, Dios mismo ha
demostrado lo que consiste la verdadera
grandeza (Gasnier, 2009).
……
Referencia Bibliográfica.
Gasnier, M (2009). Los silencios de José.
Ediciones Palabra, S.A: Madrid-España.
“Tomé por mi abogado y señor al
glorioso San José y me encomendé
sinceramente a él; y descubrí que este mi
padre y señor me libró tanto de este
problema como de otros problemas
mayores relacionados con mi honor y la
pérdida de mi alma, y que me dio
mayores bendiciones de las que podía
pedirle”. Santa Teresa de Ávila