0% encontró este documento útil (0 votos)
228 vistas19 páginas

Ecografia Ocular

La ecografía ocular es una prueba diagnóstica que utiliza ultrasonidos de alta frecuencia para obtener imágenes del interior del ojo. Se usa para examinar el globo ocular, la órbita y los tejidos oculares. La ecografía puede detectar cataratas, desprendimientos de retina y otras afecciones. El procedimiento es sencillo, indoloro y de corta duración.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
228 vistas19 páginas

Ecografia Ocular

La ecografía ocular es una prueba diagnóstica que utiliza ultrasonidos de alta frecuencia para obtener imágenes del interior del ojo. Se usa para examinar el globo ocular, la órbita y los tejidos oculares. La ecografía puede detectar cataratas, desprendimientos de retina y otras afecciones. El procedimiento es sencillo, indoloro y de corta duración.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1- ECOGRAFIA OCULAR

La ecografía ocular es una prueba que se realiza para observar de forma detallada el interior
del globo ocular y examinar la órbita y los tejidos que componen el mismo.
El procedimiento es sencillo y dura muy pocos minutos. Es un examen diagnóstico que se
suele realizar a personas con cataratas o desprendimiento de retina.
La ecografía ocular es una prueba de diagnóstico que se realiza con ultrasonidos de alta
frecuencia.
Mediante la ecografía ocular el oftalmólogo puede obtener imágenes del interior del ojo,
incluso en un ojo con estructuras opacificadas.
A través de una ecografía del ojo se pueden visualizar los parámetros de las estructuras y los
tejidos que se encuentran alrededor de todo el globo ocular.
Las partes del ojo que se pueden examinar a través de una ecografía solo se pueden analizar
en pruebas de imagen, tales como el TAC o la resonancia magnética.
La ecografía orbitaria es una prueba bastante sencilla, indolora y no invasiva.
Para realizar el examen, el oftalmólogo aplica un gel conductor sobre la sonda del ecógrafo
ocular y, luego, procede a frotarla sobre los ojos cerrados del paciente.
Mientras el doctor examina con el ultrasonido, puede pedir al paciente que mire a distintas
partes manteniendo los ojos cerrados.
Las imágenes de las estructuras exploradas se aprecian con nitidez en un monitor que está
conectado a la sonda del ultrasonido.
Por lo tanto, los resultados de la prueba son inmediatos.
Existen dos tipos de ecografías: unidimensional y bidimensional.
Para la ecografía unidimensional:
 Normalmente se sienta en una silla, coloca la barbilla sobre un apoyamentón y mira
directamente hacia adelante.
 Se coloca una pequeña sonda contra la parte frontal del ojo.
 El examen también se puede hacer estando usted recostado. Con este método, se
coloca una copa llena de líquido contra el ojo para hacer el examen.
Para una ecografía bidimensional:
 Se estará sentado y le pueden solicitar que mire en muchas direcciones. Este examen
normalmente se hace con los ojos cerrados.
 Se coloca un gel sobre la piel de los párpados. La sonda de la ecografía bidimensional
se coloca suavemente contra los párpados para hacer el examen.
2- MICROSCOPIA ESPECULAR O ENDOTELIAR
Para estudiar el endotelio y las células endoteliales, el oftalmólogo debe realizar una
microscopía especular, una prueba diagnóstica no invasiva e indolora.
El endotelio es la capa más interna de la córnea que tiene como función regular el paso de
agua a través de las células endoteliales, para evitar exceso de líquido en el estroma corneal.
Esta capa previene la formación de un edema corneal, una de las afecciones más peligrosas
que puede afectar a la córnea.  
La microscopía especular es una prueba diagnóstica que permite al oftalmólogo examinar el
endotelio y las células endoteliales. La prueba busca evaluar si el endotelio corneal presenta
algún daño causado por enfermedad, lesión o cirugía ocular.
La distribución celular suele ser uniforme, propiedad que dificulta identificar cambios
celulares de forma sencilla.
A través de una microscopía especular, un oftalmólogo puede llegar a conocer el tamaño, el
número y la forma de la población de células endoteliales.
Al practicar esta prueba, el oftalmólogo puede tener una imagen de la interfaz que existe
entre el endotelio y el humor acuoso. Con esta prueba también se pueden observar imágenes
del epitelio, del cristalino y del estroma corneal.
En una microscopía especular de un paciente en edad joven el endotelio normal muestra un
patrón regular de células hexagonales. Con patrón regular nos referimos a que la mayoría de
las células posee el mismo diámetro.
Esta información puede variar por causa del paso de los años, lesiones oculares,
enfermedades y cirugías.

El recuento de células endoteliales, es necesario cuando:


 Se requiere evaluar el estado de salud de la córnea.
 La presencia de distrofias a nivel corneal
 Sospecha de distrofia corneal
 Pacientes trasplantados de córnea
 Traumatismo corneal
 Queratopatia bullosa
 Erosiones epiteliales recurrentes
 Implante de lente intraocular secundario
 Pacientes a quienes se les realizará un implante de lente intraocular fáquico
 Pacientes que tienen un procedimiento intraocular previo y se les realizará cirugía de
catarata.

Antes de cualquier intervención quirúrgica que involucre trabajar dentro del ojo o en la
córnea es necesario evaluar la capacidad de esta para mantener su transparencia posterior al
procedimiento. Esta transparencia es esencial para la buena visión con el ojo intervenido y
depende directamente de la población celular de la parte posterior corneal (endotelio).
Cuanto mejor sea el endotelio, más rápida será la recuperación del paciente posterior a la
cirugía, y menor el riesgo de tener que realizar en el corto o mediano plazo un trasplante de
córnea secundario a alguna complicación.
El microscopio especular se utiliza para evaluar la densidad y celularidad de la capa más
interna de la córnea. Se basa en la reflexión de un haz de luz para obtener imágenes en una
interfase óptica.
Permite evaluar la hexagonalidad, tamaño y densidad celular de manera no invasiva.
La capa interna de la córnea o endotelio corneal está formada por una monocapa de células
hexagonales que no se reproducen, y cuya función es mantener la transparencia corneal a
través de la extracción de agua y regulación del paso de nutrimentos del humor acuoso hacia
el estroma.
 Es útil en evaluaciones de Distrofia Endotelial de Fuchs, trauma de cirugías intraoculares,
usuarios de lentes de contacto, exámenes de cirugía refractiva, evolución de queratitis
disciforme, manejo de trasplantes, queratocono, degeneración marginal pelucida, cicatrices
corneales, pre y postquirúrgico de cataratas, entre otros.
Patología relacionada: Distrofia Cornial

3- PAQUIMETRIA CORNEAL
La córnea es el tejido transparente que recubre el iris y el cristalino y permite el paso de la luz
hasta el interior del ojo.
Para garantizar su función, debe ser transparente y tener una curvatura y grosor adecuado.
La paquimetría corneal es la prueba que se utiliza en oftalmología para medir el grosor de la
córnea y estudiar afecciones como el glaucoma o el edema corneal.
La paquimetría corneal es un instrumento de diagnóstico que permite al oftalmólogo
conocer con una exactitud de micras el grosor que tiene la córnea.
Medir el grosor de la córnea es necesario antes de realizar una cirugía refractiva para corregir
determinados defectos como la miopía. 
La paquimetría permite medir el grosor de la córnea en distintos puntos de la superficie del
tejido. La prueba es indispensable para conocer el grado de hidratación de la córnea en el
diagnóstico de un edema corneal. 
La paquimetría corneal se mide con la ayuda de un paquímetro.
Este instrumento ofrece al oftalmólogo una visión en tres dimensiones de la córnea y permite
al oftalmólogo realizar un análisis completo del estado del tejido. 
El paquímetro es una sonda que se coloca en la parte frontal del ojo y mide inmediatamente
el grosor de la córnea. La medición de ambos ojos suele durar un minuto. 
La paquimetría ultrasónica se realiza con una sonda y requiere contacto directo del
instrumento con la córnea.
También se puede realizar una paquimetría mediante biometrías ópticas basada en la
interferometría del OCT que es mucho más precisa que la ultrasónica. Ésta permite medir
múltiples puntos en la superficie corneal, a través de un haz de luz, que mide la distancia
entre los reflejos provocados en la zona posterior y anterior de la córnea para crear un mapa
de la estructura corneal. El resultado es disponer del mapa de grosores de toda la córnea.
La prueba es totalmente indolora, no requiere preparación previa y no sugiere ningún tipo de
recuperación. 
El ojo humano tiene normalmente entre 500 y 600 micras de grosor corneal en la superficie
central del tejido, y entre 600 y 800 micras de espesor en la zona periférica de la córnea.
Estos valores sirven de referencia para comparar los resultados de la paquimetría corneal.
La paquimetría corneal se realiza para diagnosticar distintas afecciones como el glaucoma,
edema corneal, queratocono o córnea guttata.
En casos de glaucoma, conocer el espesor corneal es vital para calcular la presión ocular. Una
córnea gruesa es más resistente que una delgada.  
Los pacientes que deseen someterse a una cirugía refractiva para corregir defectos de la
visión como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, también deben realizarse una
paquimetría corneal. 
Para realizar la cirugía, el médico necesita conocer el grosor de la córnea ya que el láser
excímer modificará la córnea para la corregir la visión.
Una persona con una córnea muy delgada no puede someterse a una cirugía refractiva. 
Para realizar la paquimetría corneal es necesario el uso de un paquímetro, que puede estar
integrado dentro de equipos como el topógrafo o el tomógrafo.
La paquimetría realizada con el tomógrafo u OCT es, en la actualidad, el método más
moderno para obtener una imagen en 3D de la córnea y poder analizar cualquier irregularidad
en el tejido.

4- TOPOGRAFIA CORNEAL
La córnea puede funcionar como un lente, o como un espejo. Cuando se evalúa la superficie
corneal, en esencia se está́ reflejando un objeto de tamaño conocido, obteniéndose así́ una
imagen que después es posible analizar. En su forma más rudimentaria, Scheiner en 1619
utilizó esferas de metal de diferentes tamaños para determinar la curvatura de la córnea. En el
siglo 19, von Helmoltz desarrolló el queratómetro de Bausch & Lomb con un objeto fijo, el
queratómetro de Javal-Schiotz utilizó un objeto ajustable y Plácido proyectó anillos sobre la
córnea con el fin de analizarla cualitativamente. Los dos queratómetros proporcionan
información no sólo cualitativa sino también cuantitativa de la cara anterior de la córnea. Los
anillos de Plácido continúan siendo una parte integral de los topógrafos modernos.
Ningún queratómetro mide el poder de la córnea directamente, sino el tamaño del objeto
reflejado. En los sistemas de Plácido, se proyectan una serie de puntos de distribución
conocida, en conformación de anillos concéntricos sobre la córnea. Registrando el ángulo y
distancia de cada punto, esta información se traduce a radio de curvatura, el cual a su vez se
convierte a dioptrías de poder basado en el índice de refracción de la córnea. Por convención,
se definen colores “fríos” para las queratometrías más planas, y colores “calientes” para las
más curvas. Así́ se obtienen los reportes a color en las topografías.
La topografía corneal es una técnica diagnóstica que permite analizar completamente la
córnea. De esta forma es posible detectar alteraciones corneales, así como ajustar las lentes de
contacto específicas. Además, se trata de una técnica esencial para las cirugías refractivas.
La córnea es la capa más externa del ojo, la que está más expuesta y la responsable de dos
terceras partes de la capacidad refractiva u óptica del ojo. Al ser una estructura totalmente
transparente, es muy complicado detectar alteraciones o irregularidades sin la ayuda de este
estudio.
Diagnóstico de patologías corneales:
A través de la topografía corneal es posible diagnosticar, de forma eficaz y rápida, algunas de
las alteraciones más comunes de la córnea. Los astigmatismos irregulares, así como el
queratocono forman parte de estas patologías. Además, permite al profesional contar con un
seguimiento específico de este tipo de alteraciones. Hoy en día, y gracias al avance
tecnológico que se producido en los topógrafos corneales, estas patologías pueden ser
diagnosticadas de forma precoz, lo que suele mejorar su pronóstico de cara a una posible
pérdida de calidad o cantidad de visión.
Por otra parte, la topografía corneal es esencial en los trasplantes de córnea o queratoplastias.
Esta técnica se utiliza de forma previa y posterior a la intervención quirúrgica. Después
servirá para realizar seguimientos en los pacientes.
El procedimiento para la realización de la topografía corneal es indoloro, muy breve y no hay
contacto directo con el ojo. El paciente se sienta delante del topógrafo corneal con la frente
apoyada en el equipo y el técnico pone en marcha el proceso, que es totalmente automático.
Para realizar esta prueba el paciente no debe tomar ninguna medida especial, aunque sí es
necesaria una buena hidratación de la superficie ocular. Además, aquellos pacientes que sean
portadores habituales de lentillas o lentes de contacto, tanto blandas como rígidas o
semirrígidas, deben dejar de usarlas unos días antes de la prueba, según los criterios del
oftalmólogo, para que no produzca una alteración de los valores obtenidos.
Los resultados se obtienen de forma inmediata para que puedan ser revisados por el
oftalmólogo.
5- CAMPIMETRIA O PERIMETRIA
El campo visual o campimetría es una prueba no invasiva de exploración funcional de la
sensibilidad de su campo visual. Es fundamental en el glaucoma, dado que la pérdida
progresiva de fibras nerviosas del nervio óptico tiene como consecuencia la pérdida de ciertas
áreas del campo visual. También es de uso imprescindible en muchas
enfermedades neurooftalmológicas.
La función de la exploración del campo visual es descubrir estas áreas ¨ciegas¨, localizarlas y
medir su extensión. En glaucoma, la afectación del campo visual suele empezar por el campo
periférico nasal y en la mayoría los casos de glaucoma incipiente o moderado, es
prácticamente imposible que el paciente se dé cuenta de la aparición del área ciega sin
realizar la campimetría computarizada.
La campimetría o perimetría computarizada es una técnica exploratoria en la que el paciente
debe sentarse frente a una pantalla y fijar la vista en un punto central. Un programa
computarizado hace titilar pequeñas luces en diferentes lugares de la pantalla y el paciente
debe presionar un botón para indicar que detectó las pequeñas luces en su visión periférica.
Las respuestas del paciente se comparan con grupos de control de edades equivalentes para
determinar la presencia de defectos en el campo visual.
l estudio del campo visual nos permite diagnosticar una reducción en el área del campo de
visión o la pérdida de una parte del mismo. Detectar estas alteraciones nos sirve para el
diagnóstico y seguimiento del Glaucoma, así como para diagnosticar otras dolencias que
pueden afectar la visión periférica como son algunas Enfermedades Neurológicas (tumores
intracraneales e inflamaciones del nervio óptico), Enfermedades Vasculares de la
Retina (trombosis venosas o retinianas) y procesos degenerativos específicos de la retina
como es la Retinitis pigmentaria. En el glaucoma, la evolución de la lesión del campo visual
es fundamental para el control y tratamiento del paciente, de forma que la realización
periódica de campimetrías es imprescindible.
La lesión glaucomatosa del nervio óptico que tiene lugar en el glaucoma produce una pérdida
de visión. La visión periférica es más sensible a la lesión glaucomatosa, de manera que el
paciente muestra cambios notables en el campo periférico de visión antes de que perciba
alguna disminución en la agudeza visual central.
Tipos de campimetría
Existen diferentes formas de estudio del campo visual, en función del tipo de técnica o de
campímetro utilizado y de la información que se obtenga a partir de ellos la campimetría se
puede clasificar en.
Campimetría cualitativa
Entre ellas, la más utilizada es la campimetría de confrontación: técnica básica y sencilla
realizada por el propio profesional sin necesidad del uso de un aparato específico
(campímetro) para su realización y que únicamente nos aporta información somera sobre si
existe o no un defecto en el campo visual. Se utiliza como prueba de screening.
Campimetría cuantitativa
Se trata de técnicas más complejas que requieren del empleo de un aparato específico
(campímetro) para su realización, entre ellas, las más utilizadas son la campimetría de
Goldman o dinámica (en la que el campímetro emite estímulos lumínicos en movimiento
todos de igual intensidad) y la campimetría computerizada o estática (en la que el campímetro
emite estímulos lumínicos estáticos de diferentes intensidades y localizaciones); en función
del número y la localización de los estímulos lumínicos reconocidos o no por el paciente se
dibujan mapas de visión que permiten identificar áreas de no visión (escotomas) y conocer
con exactitud el tamaño, localización y profundidad del área de escotoma.
¿Cómo se realiza el estudio de campimetría?
Campimetría por confrontación
En la campimetría por confrontación el paciente permanece sentado frente al examinador. Se
examinarán los dos ojos de forma independiente para lo cual el paciente deberá cerrar uno de
sus ojos y mirar fijamente al ojo contrario de su examinador mientras se le pide que indique
cuando ve y/o cuando deja de ver un objeto (bolígrafo, dedo del examinador.) que se irá
desplazando a lo largo del campo visual del ojo examinado. Posteriormente se repetirá la
misma maniobra con el ojo contralateral.
Campimetría de Goldman
En la campimetría de Goldman el paciente permanece sentado situado frente al campímetro.
Se examinarán los dos ojos de forma independiente para lo cual el paciente deberá cerrar uno
de sus ojos mientras que el examinador le pedirá que le indique cuándo ve y cuándo deja de
ver un haz luminoso que se irá desplazando a lo largo del campo visual del ojo estudiado.
Posteriormente se repetirá la misma maniobra con el ojo contralateral.
Campimetría computerizada
En la campimetría computerizada el paciente permanece sentado frente al campímetro Se
examinarán los dos ojos de forma independiente para lo cual el paciente deberá cerrar uno de
sus ojos mientras que el examinador le pedirá que le indique cuándo ve un haz luminoso
intermitente y de distintas intensidades que irá apareciendo en distintas zonas del campo
visual del ojo estudiado. Posteriormente se repetirá la misma maniobra con el ojo
contralateral.
Preparación y riesgos
No se requiere preparación previa para el examen por parte del paciente. El estudio del
campo visual es indoloro y no existen riesgos ni contraindicaciones en este tipo de estudio.
El estudio del campo visual es una técnica sencilla que puede aportar información muy
valiosa al médico no sólo sobre enfermedades que pueden afectar únicamente al globo ocular
como el glaucoma, enfermedades de la retina o del nervio óptico; sino también
sobre enfermedades locales o sistémicas que pueden manifestarse como un defecto del campo
visual como enfermedades degenerativas o tumorales cerebrales, hipertensión arterial,
diabetes y dislipemias, entre otras, cuyo estudio diagnóstico deberá completarse
posteriormente con técnicas específicas.

6- TOMOGRAFIA DE COHERENCIA OPTICA


Es en la actualidad una herramienta indispensable en la práctica oftalmológica. Basándose en
el principio de interferometría, proporciona cortes bio-tridimensionales de tejidos oculares,
midiendo el retraso en la transmisión de los ecos y la cantidad de luz absorbida o reflectada.
Con ello se consigue una biopsia óptica en tiempo real.
Es una técnica inocua para el paciente, rápida y de gran fiabilidad y reproducibilidad.
El procedimiento es sencillo: el paciente fija la mirada en un punto luminoso dentro de la
pantalla del tomógrafo. Mediante la proyección de un láser de baja potencia se toman
imágenes de diferentes planos sobre el fondo de ojo. El rayo se refleja y es capturado
nuevamente, y analizado por una computadora que procesa el recorrido de la luz. El análisis
de esta información le permite al oftalmólogo lograr un diagnóstico preciso.
La nueva generación de equipos de dominio espectral o fourier tiene la ventaja de poder
medir ecos luminosos con diferentes retrasos de modo simultáneo, lo que aumenta la
velocidad de adquisición y proporciona imágenes de mayor resolución, más reproducibles, y
con la posibilidad de realizar una reconstrucción en 3d.
Ofrece información anatómica de la retina, macula, nervio óptico.
La tomografía de coherencia óptica (TCO) es un estudio de diagnóstico por imágenes que
utiliza haces de luz de baja coherencia (1280-1300 nm) para analizar diferentes partes del
cuerpo humano y obtener exploraciones tisulares multinivel particularmente precisas y
fiables.
Actualmente la metodología se utiliza principalmente en oftalmología para el estudio de
la córnea y la retina, y en cardiología para controlar el estado de los vasos sanguíneos en los
que se sospecha que existen obstrucciones que podrían provocar enfermedades más graves.
La TCO actúa de manera similar a la ecografía, con la diferencia de que se utilizan ondas de
luz en lugar de ondas acústicas. En oftalmología el procedimiento no se considera
mínimamente invasivo y utiliza la reflexión de rayos láser infrarrojos para analizar la retina y
la córnea en sus diferentes secciones de tejido, obteniendo imágenes precisas y de alta
resolución de cada capa. Gracias a la posibilidad de analizar cada parte de tejido (sagital,
frontal, tridimensional) la prueba es capaz de detectar múltiples enfermedades, especialmente
aquellas que comprometen la zona macular y la papila óptica.
La obtención de imágenes no dura más que unos pocos minutos, durante los cuales el
especialista utiliza puntos de referencia especiales en la papila óptica que reciben y
almacenan las reflexiones del láser.
El resultado es una especie de biopsia de imágenes de todas las capas de la retina, con la cual
se pueden detectar múltiples lesiones. Una vez obtenidas las imágenes, será posible proceder
al análisis para identificar las diferentes patologías.
En cardiología, el proceso es más invasivo porque el impulso debe enviarse a través de
un catéter al área que va a analizarse. Esto significa que el catéter debe colocarse en el vaso
mediante una incisión. Una vez que la señal enviada por el diodo choca con el coágulo, se
producidas las oscilaciones con fotones y se envían de vuelta a su origen y son interceptadas
por un interferómetro, lo que dará una indicación de la gravedad del problema.
La TCO se utiliza en oftalmología para diagnosticar y evaluar el desarrollo de patologías
retinianas como maculopatías y glaucoma, distrofias hereditarias de la retina, enfermedades
de la zona vítreorretiniana, coriorretinopatía serosa central y edemas maculares de
procedencia diversa.
También suele utilizarse esta prueba como el método preferido antes de usar
la fluorangiografía, mucho más invasiva.
En cardiología la exploración resulta útil para evaluar la presencia de trombos, placas,
depósitos de calcio o la posición incorrecta de un stent en los vasos sanguíneos,
especialmente en la prevención del arterioesclerosis.
¿Qué tipo de patologías ayuda a detectar?
A nivel del segmento anterior del ojo, la OCT puede valorar patologías corneales,
diferenciar tipos diferentes de glaucoma y ayudar la preparación de un paciente para
una cirugía refractiva.
En la descripción de patologías del nervio óptico, tanto si hablamos de un glaucoma o de otro
tipo de opticopatía, la OCT es de las pruebas más importantes. Puede valorar si la estructura
del nervio óptico es normal o patológica y documentarla con máxima precisión para poder
hacer un seguimiento exacto y, de este modo, garantizar el éxito del tratamiento. Así, por
ejemplo, en el caso de glaucoma se puede saber si la presión conseguida con los colirios es
adecuada, o debería reducirse todavía más.

7- GONIOSCOPIA OCULAR
La gonioscopia es una prueba de diagnóstico que se realiza para determinar si el ángulo
donde se une el iris con la córnea es amplio y abierto o estrecho y cerrado.
El objetivo principal de esta prueba es detectar anomalías angulares, por esta razón es una de
las mejores técnicas para que el oftalmólogo sepa si un glaucoma es de ángulo abierto o de
ángulo cerrado.
La gonioscopia forma parte de la lista de exploraciones oftalmológicas que debe realizarse a
los pacientes con glaucoma para llevar un control del progreso de la enfermedad.
La gonioscopia, también conocida como Gonioscopia Neovascular, es una exploración
médica que se realiza para estudiar la amplitud del ángulo que se halla en la cámara anterior
de la estructura ocular.
Esta prueba diagnóstica permite examinar a profundidad el ángulo donde se une el iris y la
córnea para determinar si el ángulo es abierto o cerrado.
Al realizar esta prueba, el oftalmólogo, además de identificar anomalías, podrá diferenciar
entre un glaucoma de ángulo abierto y un glaucoma de ángulo cerrado.
Un paciente diagnosticado de glaucoma con ángulo estrecho debe ser tratado inmediatamente
para prevenir una posible subida de presión intraocular por glaucoma con cierre angular.
Para realizar una gonioscopia, el médico oftalmólogo debe anestesiar previamente el ojo del
paciente con el uso de gotas oculares anestésicas.
Una vez que el ojo del paciente ha sido anestesiado, el oftalmólogo coloca sobre el ojo a
examinar una lente para gonioscopia. Esta lente suele tiener tres espejos en su interior para
poder realizar la exploración, aunque únicamente se usa uno.
A través de esta lente, el especialista en glaucoma podrá examinar la estructura angular para
comprobar si el ángulo entre el iris y la córnea se cierra y se bloquea o se amplía y se abre.
Un ángulo estrecho es indicio de glaucoma agudo y un ángulo abierto es indicio de glaucoma
crónico.
El examen dura unos pocos minutos y no representa ningún riesgo ni dolor para el paciente.
Sin embargo, es recomendable que la persona que se va a realizar la gonioscopia vaya
acompañada, ya que el efecto de la anestesia puede durar hasta 2 horas después de haberse
realizado el examen.
El glaucoma es una enfermedad que afecta la salud de la estructura ocular y puede causar
ceguera en su etapa más avanzada.
Las personas diagnosticadas de glaucoma, deben llevar un seguimiento exhaustivo de su
condición para prevenir el avance precoz de la enfermedad y la pérdida temprana de visión ya
que ésta no presenta sintomatología.
El glaucoma neovascular es un tipo de glaucoma secundario que se caracteriza por la
formación de nuevos vasos sanguíneos en el iris y en el ángulo iridocorneal.
Dichos capilares bloquean la circulación del humor acuoso y aumentan de forma importante
la presión intraocular o PIO.
8- TOMOGRAFIA HRT
El HRT es una prueba donde se escanea el fondo de ojo, formando imágenes paralelas que se
combinan para crear una reproducción tridimensional de la retina y de la cabeza del óptico. 
En Área Oftalmológica Avanzada te hablamos del HRT, una prueba fundamental para
detectar daños relacionados con el glaucoma en las zonas del ojo analizadas. 
El HRT (Tomografía Retina Heidelberges) consiste en un sistema de escaneo láser confocal
que sirve para visualizar los segmentos del ojo, tanto los anteriores como los posteriores. 
Este instrumento hace una serie de barridos de la papila o la retina de manera sucesiva en
planos superpuestos. De esta forma, consigue la información necesaria para reproducir la
imagen a nivel tridimensional. 
La tecnología empleada en el HRT es rápida y no provoca dolor alguno alguno al paciente.
Además, no necesita dilatación papilar. Por ello, es una técnica especialmente ventajosa a la
hora de detectar el glaucoma. 
A través de este programa se calculan y estudian diversos parámetros morfométricos
del nervio óptico: área de anillo, área de disco, espesor de la capa de fibras nerviosas de la
retina y volumen de excavación. 
Además, el HRT incluye un análisis del anillo neuroretiniano, (moorfields regression
analysis) mediante el cual se comparan los valores del área de forma global y por sectores de
un paciente evaluado con parámetros normales (corregidos según la edad y el tamaño
papilar). 
Esto permite clasificar las papilas analizadas, según los valores de anillo neuroretiniano del
sujeto, como:
 Normales, cuando están dentro del intervalo de confianza del 95%.
 Patológicas, si se encuentran fuera del intervalo del 99,9%.
 Sospechosas, en los casos en que están entre los dos intervalos de confianza de la
distribución normal.
El HRT se aplica en oftalmología para detectar dañosos glaucomatosos en la cabeza del
nervio óptico y realizar un seguimiento del progreso de la enfermedad. 
Este instrumento permite obtener una descripción cuantitativa de la topografía de la cabeza
del nervio óptico y los cambios que tienen lugar en la misma con el tiempo. 
Para ello, se utiliza un láser de diodo con una frecuencia de 670 manómetros, que representa
una imagen de la cabeza del nervio óptico en tres dimensiones. Todo ello, a partir de 147.456
imágenes independientes que se toman en unos segundos. 
Analizar los parámetros del disco óptico del HRT da la posibilidad de detectar daños
glaucomatosos a tiempo, para así evitar que se altere la visión del paciente y su campo visual.
De este modo, se puede apreciar su deterioro de forma bastante más eficaz. 
Mediante el HMT se pueden identificar los discos ópticos normales y los glaucomatosos con
un gran nivel de precisión. Además, esta técnica permite detectar cambios sustanciales en un
disco óptico con el paso del tiempo.

9- ANGIOGRAFIA CON FLUORESCEINA


La angiografía ocular es un examen médico que se utiliza en oftalmología para medir el flujo
sanguíneo en la retina y en la coroides.
La prueba se realiza para diagnosticar problemas en dichas partes del ojo o para evaluar el
éxito de ciertos tratamientos oculares.
La angiografía ocular es una prueba diagnóstica que ayuda a estudiar el sistema vascular de la
retina y la coroides.
El sistema vascular del ojo no se puede observar a simple vista y, para ello, es necesario
realizar una angiografía ocular con un angiófrafo.
Existen distintos métodos para realizar esta prueba. Es común llevar a cabo una angiografía
ocular con fluoresceína, una sustancia colorante y fluorescente que se inyecta en el brazo y
permite que el angiógrafo realice una imagen mejor del sistema vascular del ojo.
En algunos casos, la angiografía se realiza con el contraste verde de indocianina. Esta
sustancia sustituye a la fluoresceína y permite observar los vasos sanguíneos de la coroides.
Actualmente también se pueden realizar angiografías con OCT, que no requiere inyectar
ningún contraste en el ojo para observar el sistema vascular y ofrece diversas ventajas, como
la rapidez de su procedimiento y la alusión de molestias.
Para realizar una angiografía ocular es necesario dilatar la pupila del paciente antes de la
prueba. Por este motivo es necesario que la persona acuda acompañada al examen.
Cuando se dilatan las pupilas, la persona puede tener visión borrosa durante 6 horas, por lo
que no debe conducir y es necesario que utilice gafas de sol.
El procedimiento para llevar a cabo la angiografía con fluoresceína es el siguiente:
 Se dilata la pupila y se realizan fotografías de la parte interna del globo ocular.
 Se inyecta la fluoresceína en el brazo del paciente y se esperan 15 minutos para que la
sustancia alcance la retina.
 Pasado este tiempo, el oftalmólogo, con la ayuda de un angiógrafo, realiza tomas
fotográficas del sistema vascular a medida que los vasos sanguíneos del ojo se van
llenando de fluoresceína.
El angiógrafo ocular es una especie de cámara que permite registrar imágenes y vídeos, con
flash y sin flash, del paso de la fluoresceína por el sistema vascular.
Durante la administración del contraste, es posible que el paciente sienta náuseas o calor.
Después de la prueba, la orina puede presentar un color amarillo fuerte debido a la
fluoresceína. El contraste también puede alterar los resultados de exámenes de sangre y orina
durante los siguientes 4 días.

La angiografía ocular es una prueba diagnóstica que se utiliza para detectar diversas
enfermedades del globo ocular, pero sobre todo aquellas que están asociadas a la retina y la
coroides.  
Observar la zona posterior del ojo es una tarea difícil para el oftalmólogo.
Se suele realizar al paciente una angiografía ocular cuando el médico sospecha que existe
alguna anomalía en las estructuras posteriores del ojo.
La angiografía del ojo es una de las mejores pruebas para:
 Detectar degeneración macular asociada a la edad, principal causa de pérdida de
visión en personas mayores de 50 años.
 Diagnosticar retinopatía diabética y tratar a tiempo dicha afección para evitar pérdida
de la visión.
 Descartar una enfermedad venosa oclusiva, inflamaciones, tumores retinianos
y lesiones en la mácula.

10- BIOMETRIA OCULAR


La biometría ocular es una técnica de diagnóstico que permite al oftalmólogo conocer
parámetros y dimensiones de determinadas partes del globo ocular.
Esta prueba es indispensable para saber si un paciente es candidato para realizarse
una operación de cataratas o una cirugía refractiva con implante de lente intraocular.
La biometría ocular es un procedimiento sencillo que dura pocos minutos y no requiere
ningún tipo de preparación.
La biometría ocular es un examen que se realiza para conocer distintos parámetros oculares,
tales como la longitud del globo ocular, la medida de la curvatura corneal y la profundidad de
la cámara anterior, la estructura que se encuentra entre la córnea y el iris.
La biometría ocular es una prueba sencilla que no causa ningún tipo de dolor y calcula las
medidas del ojo según el comportamiento de la luz o de ultrasonidos que atraviesan la
estructura del globo ocular.
La biometría ocular es una prueba que mide las dimensiones del globo ocular: la longitud
axial (distancia entre la parte anterior y posterior del ojo), y la profundidad de la cámara
anterior (parte comprendida entre la córnea, y el iris y cristalino). También se utiliza para
medir el espesor, la curvatura y el diámetro de la córnea.
Esta prueba permite determinar las dimensiones exactas del ojo en el que va a  mplantarse
una lente intraocular artificial. Estas lentes reemplazan bien al cristalino envejecido (en el
caso de operaciones de cataratas), como pueden implantarse en su parte delantera o posterior
(en personas con elevados defectos de refracción como miopía, hipermetropía o
astigmatismo).
Es una prueba que debe realizarse con gran precisión, ya que servirá para determinar la
medida exacta de la lente intraocular que deberá ser implantada en el ojo.
Es una prueba necesaria para:
• la cirugía de cataratas y presbicia (lentes que sustituyen al cristalino envejecido).
• en cirugías que corrigen defectos refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo…) con
lentes fáquicas (aquellas que no reemplazan al cristalino).
En base a sus resultados se calcula la potencia de la lente a implantar
Patologías:
 Astigmatismo
 Cataratas
 Hipermetropía
 Miopía
 Presbicia o vista cansada

También podría gustarte