Cafés y Cultura en Bogotá
Cafés y Cultura en Bogotá
BOGOTÁ EN UN CAFÉ
HOJAS DE CAFÉ PUBLICACIÓN GRATUITA DEL INSTITUTO DISTRITAL DE PATRIMONIO CULTURAL WWW.PATRIMONIOCULTURAL.GOV.CO
PROGRAMA DE REVITALIZACIÓN DE CAFÉS
DEL CENTRO TRADICIONAL DE BOGOTÁ h ENTIDAD ADSCRITA A LA SECRETARÍA DE CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE
DE LA ALCALDÍA MAYOR DE BOGOTÁ. g CALLE 12 B NO 2-58
3550800
Editorial
BOGOTÁ EN UN CAFÉ
Por MAría Eugenia Martínez Delgado. Directora Instituto Distrital de Patrimonio Cultural
Instituto Distrital de
Patrimonio Cultural
Sede: Calle 12 B No. 02 - 58
Horario de atención:
Lunes a viernes
8:00 a.m. a 5:00 p.m.
PBX: 3550800
BOGOTÁ, COLOMBIA. SEPTIEMBRE - OCTUBRE DE 2013 PÁGINA 3
Cafés históricos y
tradicionales de
Bogotá*
* En el mapa se ilustran los lugares en donde se localizaron algunos de los cafés que surgieron en
la ciudad durante la primera mitad del siglo XX especialmente en la carrera 7, la avenida Jiménez
y la calle 16. De los que aquí se presentan permanecen el café San Moritz y el café Pasaje.
BOGOTÁ, COLOMBIA. SEPTIEMBRE - OCTUBRE DE 2013 PÁGINA 5
1. La Botella de Oro
(Cra. 7a. No. 10-38) 6. Victoria
(Cra. 7a. No. 13-19) 11. El Gato Negro
(Cra. 7a. No. 14-27) 16. San Moritz
(Calle 16 No. 7-91)
2. Café Europa
(Cra. 7a No. 11-28) 7. Centro Social
(Cra. 7a. No. 13-78) 12. Colombia
(Cra. 7a No. 14-38) 17. Ritz
(Cra. 7a. No. 16-97)
3. Café París
(Cra. 7a. No. 11-88) 8. De la Bolsa
(Cra. 8a. No. 13-97) 13. Asturias
(Calle 14 No. 6-92) 18. Martignon
(Cra. 7a. No. 17-54)
4. Felixerre
(Cra. 8a No. 11-74/76) 9. La Cigarra
(Calle 14 No. 7-19) 14. Pasaje
(Cra. 6a. No. 14-25) 19. El Cisne
(Cra. 7a. con calle 26)
5. Windsor
(Calle 13 No. 7-24/14) 10. El Molino
(Cra. 7a. No. 14-46) 15. El Automático
(Av. Jiménez No. 5-28) 20. Florián
(Cra. 8a. con calle 14)
PÁGINA 6 BOGOTÁ, COLOMBIA. SEPTIEMBRE - OCTUBRE DE 2013
Café Embajador. Cra 7 con Calle 17, 1950. Colección MdB - IDPC.
del resto de los mortales. Llegó Castro en el libro Omar Rayo – hasta entonces su audiencia
para quedarse en el café de los (1990). cautiva- con una exposición de
poetas, como Pedro en su casa” A comienzos de los años cin- los veinte personajes más cono-
(Gabriel García Márquez : Yo no cuenta era muy fácil codearse cidos del lugar, cuyos rostros pa- El Gato Café. Carrera 7a con calle 14. Colección MdB-IDPC
vengo a decir un discurso. Bogotá, con las más célebres figuras de recían estar formados con trozos
Mondadori, 2010, pgs. 69-70). las letras colombianas. Bastaba de madera. Tal era el realismo pintura colombiana. (Creo que sen sucumbido con ese antiguo
Subrayaremos en este tramo dos con asomarse al mediodía al café y la textura que se percibía en aquellos cuadros no lograron y último refugio de la bohemia
nombres: Eduardo Carranza y “El Automático” de la Avenida aquellos cuadros, los cuales ha- venderse. Debieron quedar para bogotana).”
Gabriel García Márquez. Jiménez de Quesada. Allí coin- bía que mirar muy de cerca para cancelar viejas deudas de aguar- Del café Windsor, de la ca-
Otro provinciano, en este cidían casi diariamente León de descubrir que no se trataba de diente, pues los recuerdo per- lle 13 No. 7- 14, propiedad de
caso pintor, dibujante y graba- Greiff, Juan Lozano y Lozano, madera, sino de un dibujo. Había manentemente colgados en las los hermanos Luis Eduardo y
dor, Omar Rayo, nacido en Rol- Jorge Zalamea, Eduardo Carran- nacido el ‘maderismo’, la prime- paredes del ‘Automático’, como Agustín Nieto Caballero, al café
danillo, Valle, en 1928, también za, Jorge Rojas, Aurelio Arturo, ra tendencia con nombre propio parte de su decoración. Y nada “El Automático” de la Avenida
arribó a Bogotá, para conquistar Eduardo Caballero Calderón, Jai- que se recuerda en la moderna de raro tiene que también hubie- Jiménez de Quesada No. 5 – 28,
la gloria con sus dibujos bajo el me Tello, Guillermo Payán, Ar- han pasado varias décadas, des-
brazo. Así lo cuenta José Font turo Camacho Ramírez y Darío filado diversas figuras, y discu-
Samper, entre los más habituales. tido asuntos que abarcan desde
Y al lado de esa pléyade de poe- James Joyce y T.S. Eliot promo-
tas y escritores los caricaturistas vidos y traducidos por Jaime
de moda – Merino, Chapete, Tello hasta temas de marxismo y
Rincón- y de vez en cuando uno revolución planteados por Luis
que otro pintor, pues no había Vidales. Fue así el café bogotano
muchos. La sesión se reanudaba el club de los que no tenían club
hacia las seis de la tarde, después o la universidad de los que le
de que el maestro de Greiff, que aburrían las clases y prefirieron
era quien la presidía, timbraba la el billar y la poesía, como siem-
tarjeta de salida en la Contraloría pre lo ha reivindicado Álvaro
General de la República, donde Mutis. Las verdaderas cátedras
trabajaba de contable: de billar y poesía eran las que se
“Un día Rayo sorprendió impartían en los cafés.
a los habitués del ‘Automático’
CUADERNÍCOLAS Y
EXTRANJEROS
Café Centro Social, sobre la Carrera 7a. 1952. En este mismo sector quedaba el Café Gato Negro,
lugar donde mataron a Gaitán. Fotografía de Sady González. Colección Archivo de Bogotá.
Interior de un café. Diciembre de 1948. Fotografía de Sady González. Colección Archivo de Bogotá. Café la Cigarra. 1940. Colección MdB-IDPC.
hojas de banano, hoteles y bur- León de Greiff, comprendemos bién los cafés podían impartir 1908- Bogotá, 1983), asiduo lugar donde asesinarían a Jorge
deles de tierra caliente, entierros que esos húsares también sur- clases de historia. siempre de los cafés del centro, Eliécer Gaitán y donde Colom-
en medio de cierta feracidad gieron en los cafés, cuando los A esto debemos añadir los donde corregía las galeras de la bia jamás volvería a ser la mis-
voraz, hangares y aeródromos dos rememoraban las hazañas viajeros extranjeros, temporales revista ECO cuando era su direc- ma, desde ese 9 de abril de 1948.
abandonados y la presencia in- napoleónicas y trataban de su- o permanentes, que se sentaban tor y quien nos dejó varias pági- No sorprende entonces que en
sólita de húsares napoleónicos perarse en el número de batallas en dichos cafés. A Casimiro Ei- nas muy agudas sobre las obras 2013, algunos de los cafés so-
en medio de tal escenario. Lue- recordadas del general corso ger, el polaco, y Gilberto Owen, de Álvaro Mutis quien le dedica- brevivientes conserven detrás
go, por reminiscencias de Mu- que admiraban con fervor. Tam- el mexicano, debemos añadir el ría su primera novela La nieve del de sus barras, grecas y cajas re-
tis y los poemas que le dedica a guatemalteco, también asilado almirante (1986) , Gabriel García gistradoras, fotos y afiches de la
como Mutis luego en México Márquez y José Antonio Osorio figura de Jorge Eliécer Gaitán, el
-Mutis arribaría a México en Lizarazo. También asentó esta puño en alto, convocando en sus
octubre de 1956 y no volvería síntesis reveladora sobre el pa- ya históricos discursos políticos
nunca a vivir en Colombia- Luis pel de los cafés bogotanos: a sus aún fieles seguidores
Cardoza y Aragón, a quien Mu- “Aquellos (los escritores co-
tis dedicará en 1947 su poema lombianos) desperdiciaban [du-
“Tres imágenes”. Y el alemán rante ‘tardes de café’] material
Ernesto Volkening (Amberes, suficiente para que un escritor
europeo viviera un año.”
Sólo que el café, cono el caso
del Gato Negro, sería también el
Edición de cuatro páginas Bogotá, Colombia. Número 2. 2014 página 1
E
topográfico de Bogotá de 1849
l Café San Moritz se en-
donde se observa que en este
cuentra en una de las
solar se encontraba la huerta de
cuadras típicas de la antigua
los franciscanos y un gran árbol
Santafé, cuyo nombre popular
ciprés que adornaba y caracteri-
“Calle del arco” se ha perdido
zaba al lugar2. Sobre esta huerta
para siempre, como se perdió
se construyó la casa en donde
ese elemento arquitectónico de
posteriormente se fundó el San
origen colonial único en toda la
Moritz. Aun no se sabe cuando
existencia de la ciudad que unía
fue construida la casona de dos
a la iglesia de la Orden Tercera
pisos. Sin embargo, el plano de
con el convento de San Francis-
Bogotá que levantó Carlos Cla-
co. Tan único fue el arco como
vijo para 1894 indica que para
lo es hoy el callejón que antes
ese año, en ese lugar ya existía
adornaba, y que se conoce como
una construcción en la cual fun-
“Callejón de los Libreros”. Este,
cionaba una extinta institución
desde su ingreso por la Carrera
educativa llamada Universidad
Séptima a partir de esa entrada
Republicana3.
que forman la iglesia de la Vera-
La tradición indica que el
cruz y la de la Tercera, conduce a
Café fue fundado hacia 1937,
varias casas antiguas repletas de
un año antes de que Bogotá ce-
libros de techo a suelo, en donde
lebrara su cumpleaños numero
se pueden encontrar los mejores Callejón de los Libreros y casa Wills. Fotografía Julieth Rodríguez 2014. Entrada del Café San Moritz. Fotografía Julieth Rodríguez 2014.
400, por Guillermo Wills Olaya,
libros nuevos y de segunda de la
en asocio con su hermano Ar- inmateriales. La referencia más el Monterrey y el Café El Polo como nos cuenta David Vás-
ciudad. Tan único es el callejón
turo, bisnietos del ciudadano antigua hasta ahora encontra- localizado este último en la mis- quez, uno de los actuales pro-
como único es el San Moritz.
inglés William Wills que llegó da se encuentra en el directorio ma casona del San Moritz, pero pietarios del lugar, quien nos
La manzana donde se en-
al país en 1825 confundido por telefónico del año 1956 donde sobre la carrera octava frente a la dice que Guillermo Wills era
cuentra el Café pertenecía en
la tradición oral y las páginas aparece como Café San Moritz sastrería de lujo Casa Peraza4. afín a esta tendencia política.
tiempos coloniales al barrio
de internet como ciudadano Ltda cl 16 7-91 con los teléfonos La casa del San Moritz como La luz tenue que le da ese
occidental de las Nieves y hoy
alemán. La casona pertenecía a 424030 y 426166. Para esta épo- todo su entorno quedó en medio ambiente bohemio al Café, es
bajo la definición de los límites
su esposa, Helena Gutiérrez de ca los números en Bogotá no te- de la revolución sin líder que se producto de cuatro claraboyas
modernos, se encuentra en el
Wills quien era prima del presi- nían siete dígitos y ahora nunca gestó el 9 de abril de 1948. La que dejan entrar la luz del sol
barrio de la Veracruz. Se trataba
dente Eduardo Santos Montejo y llegarán a los ocho. octava fue escenario de batalla, filtrada por ellas, por lo menos
de una manzana irregular, mu-
quien la recibió como herencia El San Moritz está inserto la casa del costado oriental del desde 1943. La ubicación del
cho más larga que las demás del
de sus padres y ellos a su vez de en medio de un espacio urba- Café fue incendiada totalmente techo del San Moritz es estra-
sector porque se extendía sobre
su abuelo, pero nunca fue su re- no semi-caótico, dominado y detrás de ella, la Gobernación tégica. Es evidente que no fue
la actual carrera octava, que en
sidencia. Curiosamente el Café por el comercio informal y las de Cundinamarca fue presa del construido exclusivamente para
los siglos XVIII y XIX se encon-
no aparece indicado en las guías ventas callejeras de libros y dis- odio liberal. Milagrosamente la proteger a los clientes de la llu-
traba dominada por la presencia
que para conmemorar el IV cos piratas que contrastan con casona se salvó de ser destruida via y el extremo sol que caye-
del antiguo Convento de la Pu-
Centenario de Bogotá se publi- la elegancia de un callejón que por las llamas. Quizás porque el ra sobre el Café. ¿Por qué no se
rificación de Nuestra Señora de
caron. Posiblemente era un Café mantiene casi intacta su arqui- Café tenía una tendencia liberal, techó el segundo piso también?
los franciscanos.1
muy joven y no gozaba del pres- tectura colonial y republicana. Posiblemente Guillermo Wills,
El convento fue demolido
tigio que tenían Cafés ya viejos Hubo una época en que la calle quería ganar un mayor espacio
en 1918. Adyacente al costa- 4 Instituto Distrital de Patrimonio Cultural. Atlas
para su época como el Windsor, 16 era una calle y no un callejón Histórico de Bogotá 1911-1948. pág. 362 y comercial y sobretodo que el
do oriental de la iglesia de San 376-77.
el Gato Negro o la Fortaleza, los con el aspecto recóndito y mis- véase página 2
1 Cuellar, Marcela. Gaston Lelarge: itinerario de su cuales años después desapare- terioso que hoy tiene. Por ella
obra en Colombia, pág. 86.
cieron. Ahora el San Moritz es transitaban los carros que iban
mayor y se le nota, pues la ca- hacia los elegantes vecinos del
sona necesita ser intervenida Café como el Gun Club -del cual
conservando sus valores cul- Guillermo Wills al igual que su
turales tanto materiales como padre Ernesto fueron socios- el
2 Moisés de la Rosa. Calles de Santafé y Bogotá.
Anglo American Club y el Club
pág. 231 Médico de Bogotá y caminaban
3 Instituto de Patrimonio Cultural. Atlas
Cartográfico de Bogotá 1791-2007. pág. 49 los clientes de otros Cafés como
página 2 Bogotá, Colombia. Número 2. 2014
/viene de la página 1
bogotá en
oficinas que funcionaban en el
segundo piso de la casona, como
las del Expreso Colombiano Ri-
bón que estaban en la casa des-
un café
de 1906, o las de su propio des-
pacho, que como abogado pudo
haber tenido, a las cuales se ac-
cedía por la amplia escalera que
se encuentra al costado derecho
En el marco del Plan de Revi- El conjunto de cafés tradicio- de la entrada del café.
talización del Centro Tradicional nales del centro de Bogotá debe Hubo una época en la que
de Bogotá del Instituto Distrital ser entendido como patrimonio en el San Moritz se fumaba, y Salón principal del Café San Moritz. Fotografía Julieth Rodríguez 2014
de Patrimonio Cultural, el pro- cultural significativo por los va- se fumaba mucho. Cuando en
grama Bogotá en un Café, busca lores que en ellos se represen- 2012 se comenzaron las prohi-
la puesta en valor de los Cafés del tan. Valores que están asocia- biciones contra el consumo de
Centro Tradicional como lugares dos a la memoria y testimonio cigarrillo dentro de los estable-
de encuentro y elementos de de la primera mitad del siglo cimientos, los clientes acostum-
revitalización de la vida urbana. XX; el proceso de moderniza- brados a tomarse un café, una
Entre los objetivos específicos ción de la ciudad, y las prácticas cerveza o a jugarse un “chico” de
están: la recuperación y difu- culturales, políticas, literarias, billar y a fumar se disgustaron.
sión de la memoria asociada a artísticas y sociales de gran im- El Café actualmente no cuenta
los Cafés, la integración de estos portancia para el país. Los cafés con una zona de fumadores y es
con sus territorios y con los sig- tradicionales actualmente son curioso porque parece que no la
nificados culturales y artísticos referentes dentro del centro de necesitara. Y como las leyes son
relacionados con el centro de la la ciudad, se encuentran locali- las leyes, también una de estas
ciudad, la valoración y el reco- zados en inmuebles con valores prohibió los billares, uno de los
nocimiento del patrimonio cul- patrimoniales, y constituyen deportes más característicos de
tural de estos lugares, y la con- centros de reunión y de identi- los Cafés desde principios de
formación de la Red de los Cafés dad de diferentes grupos socia- siglo, representado en pinturas
del Centro Tradicional. les. El espacio interior, los obje- e ilustraciones y que se convir-
Máquina de espresso Faema. Fotografía Julieth Rodríguez 2014
Bogotá en un Café empezó en tos que contienen y las variadas tió en una importante activi-
Octubre de 2013 desarrollando tradiciones gastronómicas y de dad para los visitantes de estos
hasta la fecha las líneas de acción servicios forman parte de los lugares. Hasta una actriz como medio de un numeroso grupo teriza: boleros, rancheras, tangos
que lo estructuran: la investiga- valores patrimoniales de los ca- Isabela Santo Domingo se tomó de hombres vestidos de corbata, y baladas. Luego viene la sensa-
ción, la valoración arquitectóni- fés tradicionales. Algunos Cafés una foto en una mesa de billar camisa, saco negro y sombrero. ción más típica del visitante no-
ca y patrimonial, la gestión con están actualmente en riesgo, por del Café, lo cual se convirtió en Más adelante vuelve a aparecer vato, el de invadir o transgredir
cafés del Centro Tradicional y lo que su reconocimiento como orgullo para sus dueños. la misma copera, gritando una un espacio masculino. Y es que
con posibles alianzas externas patrimonio cultural de la ciudad El San Moritz es el retrato de las frases más inmortales que la mayoría de los clientes del San
y la realización con éxito, de 10 es el primer paso para evitar que más fiel y vívido de una ciudad sobre un mortal colombiano se Moritz son hombres mayores.
actividades de reactivación cul- desaparezcan, y se produzca una perdida. Por eso directores de hayan dicho: ¡Mataron a Gaitán!. Son muy pocas las mujeres que
tural en 6 cafés, con un total de gran pérdida para la ciudad y sus cine y de series de televisión, Luego en 2013 Andy Baiz reto- se encuentran allí a parte de la
710 asistentes. habitantes. lo han utilizado como locación ma al San Moritz para mostrar a señora Hilda, una de las propie-
para recrear en especial la ciu- un solitario y obsesivo Roa Sie- tarias y de las señoras encarga-
RAFAEL PARDO RUEDA PROGRAMA BOGOTÁ EN UN CAFÉ dad de los años cuarenta. En rra en una de las mesas del Café das de preparar el café y de lavar
Alcalde Mayor de Bogotá D.C. (e) Coordinadora: Laura Pinzón la serie de Revivamos Nuestra mientras escucha una conver- la loza. En este aspecto radica lo
CLARISA RUIZ CORREAL Alfredo Barón, Nubia Lasso
Historia: el Bogotazo de 1987, sación ajena o mientras departe que lo hace especial: en un claro
Secretaria de Cultura, Recreación y y Julieth Rodríguez
Jorge Alí Triana y Yolanda Na- sin querer con un desconocido contraste del lugar respecto a los
Deporte Asesora: Olga Pizano
Pasantes: Estefanía Almonacid, Alejandro ranjo utilizan al San Moritz para alias “el flaco” quien le vendería cambios que la modernidad de-
MARÍA EUGENIA MARTÍNEZ DELGADO Cano y Violeta Sánchez. recrear un café de la época. En la el revólver que mataría a Gai- manda. Los Cafés siempre fueron
Directora Instituto Distrital de
escena se presenta a un frustra- tán. Entre tanto en la historia bastiones masculinos, permea-
Patrimonio Cultural Coordinación de publicaciones:
do Juan Roa Sierra, interpretado del Baúl Rosado, la directora Li- dos ocasionalmente por mujeres,
ALEJANDRO BURGOS BERNAL Ximena Bernal
Subdirector de Divulgación de los Diseño gráfico: Yessica Acosta por Jairo Camargo, en una mesa bia Stella Gómez transforma al porque su presencia en otra épo-
Valores del Patrimonio Cultural impresión: buenos y creativos s.a. del San Moritz, a quien se le San Moritz en un elegante Café ca en estos establecimientos esta-
acerca una coqueta copera, per- donde transcurren los encuen- ba mal vista. Se decía que solo allí
sonaje muy común de los cafés tros entre el periodista Hipólito iban las “coperas”, como se les
de la época y le pregunta: Mosquera y el corrupto detective decía a las mujeres que atendían
- qué quieres mi amor, Rosas. La escena de este Café tie- las mesas en los Cafés. Por eso el
- ¿cuánto es? ne como protagonista el mesón San Moritz nunca tuvo meseras,
- Tinto y empanada, son diez con su máquina espresso que lo cual tuvieron por política sus
centavos. ¿vas a tomar algo más? definitivamente es el elemento primeros propietarios y los ac-
- Ya le dije que no. más importante del San Moritz, tuales. Siempre fueron meseros,
- Hay pero no se enoje, lo noto mientras todo transcurre inserto los cuales no daban tanto de qué
nervioso qué pasa. dentro del claroscuro ambiente hablar. Una fotografía del Café
Ya le dije que no es nada maldita que caracteriza al Café. Pasaje lo muestra asistido solo
sea. El San Moritz está compuesto por hombres, pero hoy sería raro
En la escena se pueden apre- por dos patios cubiertos y un es- no ver mujeres allí. Los tiempos
ciar los objetos originales del pacio intermedio entre ellos que cambian, pero la clandestinidad
Café como las mesas, sillas y en conforman la estructura de tres del San Moritz alimentada por
especial la máquina expreso Fae- salones del Café. Nadie percibe el callejón, lo ha mantenido un
ma traída desde Italia por su due- que su salón principal es un pa- poco alejado de los cambios. Por
ño y una rockola muy similar a la tio cubierto. A este se ingresa lue- eso allí el tiempo parece deteni-
del actual Café Mercantil. Al fon- go de cruzar el zaguán de la vieja do en un lugar de encuentro to-
do se escucha la canción Mano casa y lo primero que se percibe davía muy vigente.
a Mano de Gardel que suena en es el tipo de música que lo carac-
Bogotá, Colombia. Número 2. 2014 página 3
Guillermo Wills. (Segundo de izquierda a derecha en la fila de atrás). Fotografía archivo Fernando Wills
con bata de drill color kaki - y se ra también se ha unido al Café sidad. Son bastante mayores y pués de 1948 ya nada fue igual. ¿Por qué han querido ustedes
dividen la mitad del salón para la siguiente generación de la fa- ya varios de nuestros clientes Los cafés cambiaron por com- conservar el San Moritz y mantener
atender a los clientes. En la má- milia y una sobrina trabaja con han fallecido. También vienen pleto. Gaitán era un líder y de eso sus características originales?
quina expreso hay dos señoras y nosotros. turistas, oficinistas, políticos y da cuenta la foto que tenemos El Café hace parte del patri-
una señora más que lava los pla- Anteriormente la música aspirantes a políticos, profeso- aquí de la Marcha del Silencio. monio de la familia y también es
tos y los pocillos. En total somos era la de los acetatos de la co- res y estudiantes de las universi- el negocio que nos da el sustento
siete y hay dos turnos: uno en la lección que tiene el Café. Hoy dades del centro, emboladores y Se han filmado varias películas familiar. Nos gustaría que vol-
mañana y otro en la tarde. Aho- en día también se ponen cds vendedores ambulantes. Ahora y novelas en el café San Moritz. vieran al San Moritz las mesas de
de rancheras, boleros, tangos y entran algunas mujeres pero la Si. También fue rodada la pe- billar que fueron una parte fun-
demás música popular, pero no clientela sigue siendo en su ma- lícula el Baúl rosado con Edgardo damental del Café. La gente que
de música clásica como la que le yoría masculina. Cuando hay Román, que era el mejor actor llega es gente sana que solo quie-
gustaba a mi padre. A las seis y marchas en el centro aquí llegan para representar a Gaitán por la re pasar un rato de esparcimien-
media de la tarde se cierra la ca- después los manifestantes secos manera de peinar su cabello y su to. En una ocasión un español se
fetería y en adelante solamente de tanto gritar, a tomar cerveza. rostro aindiado. A Gaitán le de- interesó mucho por el negocio.
se sirve cerveza, trago y gaseosa. cían El Negro y era un gran ora- Le encantaba el San Moritz y nos
¿Qué pasó en el Café San Mo- dor. Aquí también han grabado ofreció una buena suma de dine-
¿Quienes frecuentan hoy ritz en el Bogotazo? capítulos de novelas con Am- ro. Le dijimos que este Café no
el Café? Dicen que llegaron perso- paro Grisales y Carlos Muñoz. estaba, ni está en venta
La clientela es variada. Aquí nas a gritar que habían matado - David enseña con orgullo una
vienen muchos pensionados en a Gaitán y en segundos la gente foto de Isabella Santo Domin-
los primeros días del mes pues a salió corriendo. Se armaron dis- go jugando en la mesa de billar
ellos les pagan en un banco que putas y hubo algunos brotes de del San Moritz -. Fanny Mickey
queda en el vecindario. Algunos violencia. El Café San Moritz se también hizo aquí un comer-
recuerdan que frecuentaban el tuvo que cerrar. Lo clausuraron cial promocionando el Festi-
Café cuando eran estudiantes el 9 de abril y solamente lo vol- val Iberoamericano de Teatro.
con sus compañeros de univer- vieron a abrir a los 15 días. Des-
Edición de cuatro páginas Bogotá, Colombia. Número 3. 2014 página 1
Memorias del
Patrimonio
gastronómico
Bogotano
Texto: Ximena Bernal
y papayas. Así, proliferaron los Vale la pena mencionar que chocolate exigía dejar hervir el
dulces de casquito de guayaba, si bien en nuestro territorio el agua, para echarle dos bolitas
la corteza de limón, de cidra, maíz había sido empleado para de chocolate por taza. Luego se
de mora, de fresa o de breva. la elaboración de arepas y bo- debía dejar hervir dos veces más
Aunque muchas veces olvida- llos, con la Conquista llegó la se- para usar el molinillo y obte-
dos, algunas de las casas de la milla de trigo a América lo que ner la espuma característica del
ciudad aún conservan viejos dio paso a la elaboración del pan mismo. Las fiestas o refrescos de
árboles de brevas y papayuelos, y permitió a la iglesia católica la época, se hacían alrededor del
frutas que un siglo atrás fueron elaborar las hostias localmente. chocolate. Un refresco memora-
cotidianamente utilizadas para La tradición que alcanzó el ofi- ble al que fue invitado Antonio
la elaboración de postres bogo- cio de hacer pan en la Colonia, Nariño en 1813 por parte de
tanos. se complementó en el siglo XIX Doña Tadea Lozano, narra cómo
En las huertas también se con la llegada de europeos que el chocolate que se sirvió esa
encontraban sembradas hier- introdujeron el arte de la paste- noche fue traído de Cúcuta para
bas aromáticas como mejorana, lería y la bizcochería a nuestra ser guardado en un arcón de
yerbabuena, albahaca, manza- ciudad. madera de cedro durante ocho
nilla y limonaria. Hoy en día es- La palabra ponqué por años antes de ser tomado en la
tas hierbas se consiguen en los ejemplo, proviene de una adap- celebración (Vergara y Vergara
puestos de las plazas de merca- tación sonora hecha al “pound José María 1831–1872 . Las tres
do, así como empacadas para la cake” inglés (ponqué de libra) tazas).
venta de forma industrializada. que llegó a Bogotá a través de la El patrimonio gastronómi-
En la casa, como espacio ín- influencia pastelera inglesa en el co en Bogotá tiene de trasfondo
timo de las familias bogotanas, siglo XIX. Poco a poco, el pan, las una historia, unas prácticas y
se preparaban las recetas de pla- colaciones, hojaldres y en gene- unas formas de apropiación de
tos fuertes y postres que según ral la pastelería, se tornaron en los alimentos y las recetas que
el momento, seguían en mayor alimentos de consumo diario han ido pasando y modificán-
o menor grado la influencia de para acompañar las onces de los dose de una generación a otra.
la gastronomía europea. Varias bogotanos. Se trata por lo tanto, de un cú-
Recetario manuscrito. Finales de siglo XIX– inicios de siglo XX. Propiedad de Germán Pardo Rojas.
Colección MdB–IDPC. de las recetas encontradas en El término “onces”, proviene mulo de imágenes, prácticas en
tratados de repostería, manua- de un relato popular que cuen- espacios definidos de la ciudad,
En 1864, se inauguró el pri- nombre de Bavaria. Algunas de les de cocina y recetarios de ta que en Santafé, cuando los recetas y alimentos que a pesar
mer mercado cubierto en el las cervezas de la época fueron finales de siglo XIX hacen refe- hombres querían irse a tomar de las modificaciones propias
huerto de la Iglesia de la Con- “No más chicha”, “Higiénica”, rencia a platos que hacían parte aguardiente sin que las mujeres del paso del tiempo, constitu-
cepción, unas cuadras abajo de y posteriormente en 1911, para de la cotidianidad capitalina: El lo notaran, reemplazaban la pa- yen una experiencia única res-
la Plaza de Bolívar (carrera 10 conmemorar el primer cente- capitán bogotano, por ejemplo, labra aguardiente por el número pecto a la comida y sus formas
entre calles 10 y 11), el cual años nario de la Independencia: “La fue el pez emblemático bogota- de letras que contiene la misma de expresión, que se debaten
después, en 1925, se conver- Pola” en alusión a Policarpa Sa- no que se pescaba en el río Bo- palabra: once. De esta manera, entre el cambio, la permanen-
tiría en la nueva Plaza Central lavarrieta. Por este motivo, aún gotá. Desafortunadamente, la los hombres decían: “camine cia, el olvido y el recuerdo
de Mercado. Otras plazas que hoy en día se usa el término “to- contaminación del río durante a tomarnos un once”. Con el
hacen parte de la historia de la mémonos una pola”. el siglo XX produjo la extinción transcurrir del tiempo, el tér-
ciudad son las de Las Nieves y Respecto a los lugares donde de este animal y por lo tanto de mino se amplió para el acto de
la de La Concordia, o la de Las podían comprarse los dulces en su presencia en la dieta de los tomar chocolate, queso, tamal,
Cruces, famosa por la moda de Bogotá, se encontraban las boti- capitalinos. mantecadas, pan de yuca, al-
ir a “chicharroniar” a principios llerías. Una de las más famosas Por su parte, las empanadas mojábanas y colaciones. Actual-
del siglo XX. a finales de siglo XIX, tal y como hacen parte de las recetas here- mente, cuando en alguno de los Café Pasaje
Por su parte, las chicherías la nombra Angel Cuervo en La dadas hasta nuestros días. “Las lugares que ofrecen chocolate, Carrera 6 #12c-25
y la aparición de la cerveza en Dulzada –obra escrita en copla Margaritas”, el restaurante más una persona pide un chocolate Lunes a sábado 9:00am a 3:00am
Bogotá, se encuentran estrecha- y de forma jocosa sobre la lucha antiguo de la capital (se encuen- completo, en realidad degusta
Café San Moritz
mente relacionadas. La chicha, de los dulces de Santafé a finales tra abierto desde 1902), se inau- el resultado de una tradición Calle 16 N° 7–91
bebida indígena ritual propia del siglo XIX respecto a los pro- guró con la venta de empanadas venida desde la Colonia. El cho- Lunes a sábado 8:00am a 3:00am
del altiplano, logró mantenerse venientes de Francia e Inglate- por parte de Doña Margarita colate no sólo llegó a ser parte
y popularizarse entre grupos so- rra–, fue la “Torre de Londres”, Arenas y sus hijas a la salida de constitutiva de las onces, sino Salón La Fontana
ciales diferentes al muisca luego ubicada en la actual calle 9a con la misa de la Iglesia de Lourdes también de festejos, desayunos, Calle 12c N° 5–98
de la llegada de los españoles. carrera 7a. Dentro de la gama de a finales del siglo XIX. Se pre- almuerzos y comidas de los san- Lunes a viernes 7:00am – 9:30pm
Sábados 8:00am – 1:30pm
Desde la Colonia la chicha confites que se podían adqui- paraban en soportes de madera tafereños.
había sido mal vista por ciertos rir allí y que aún hoy pueden donde el maíz era pilado, para Para prepararlo, debía mo- Pastelería BELALCÁZAR
sectores sociales. Sin embargo, comprarse en algunos sitios de luego ser hidratado en agua. Se lerse el cacao y luego ponerse a Carrera 8 N° 20–25
solamente hasta inicios de siglo comida en la ciudad, se encuen- colaba para volverlo a amasar y secar al sol. Después se calen- Lunes a sábado 7:00am – 7:00 pm
XX fue definitivamente conde- tran las panuchas, los cotudos, luego se tamizaba. El relleno se taba y se mezclaba con clavos,
nada como foco de infección y las panelitas de leche, las obleas hacía con carne molida, arvejas, canela y azúcar humedecido en Pastelería La Florida
tachada como fuente de impe- (en aquel entonces preparadas arroz y achiote para finalmente vino y se amasaba formando Carrera 7 N° 21– 46
Salón Florida Lunes a domingo
dimento para el progreso mate- con jalea de guayaba), el “ari- ser freídas en aceite y ser vendi- bolas que se guardaban en baú-
6:00am – 10:00pm
rial, familiar y moral del país. De quipe” (como solía llamársele das con gran fervor a la salida de les o arcones de madera durante Salón Republicano Lunes a Sábado
esta forma, las chicherías fueron en Bogotá) y los diabolines que la misa en Chapinero. varios años. La preparación del 12:00pm – 8:00pm
restringidas a ciertas zonas de eran pequeñas pastillas azucara-
la ciudad y surgieron bebidas das con menta. Café Restaurante La Romana
sustitutivas como la gaseosa y la Avenida Jimenez #6-65
cerveza, que en la época se pro- En Casa Lunes a Sábado 7:00am-8:30pm
Domingos 10:00am-7:00 pm
mocionaron como bebidas “sa- Los “postres de platico” o
nas e higiénicas”. dulces en almíbar tradicionales
La primera cerveza elabo- en la ciudad, guardan una im-
rada en Bogotá se hizo en 1842 portante relación con las huer-
para posteriormente dar paso tas junto a las casas de indios
a cervezas como la Cuervo, la y mestizos de inicios de siglo
cerveza de maíz “Maizola” y a la XIX y de varias de las grandes
cerveza “Rosa Blanca”. En 1896 residencias bogotanas del mis-
Leo Koop compró la cervecería mo siglo e inicios del XX, en Visite la página de Bogotá
Armario y lámpara de cocina. En Manual de cocina y repostería conforme a los usos y a las
inglesa y fundó la Tivoli Kopp´s, donde se cultivaban manza- costumbres de nuestro país y del extranjero, 1874 en un Café a través de este
que posteriormente adoptaría el nas, duraznos, curubas, fresas código!
Edición de cuatro páginas Bogotá, Colombia. Número 4. 2014 página 1
Editorial LA MÚSICA
Luís Vidales
bogotá en un café
Suenan Timbres
1922
En el rincón
oscuro del café
ALEJANDRO BURGOS BERNAL. la orquesta
Subdirector de Divulgación. Instituto Distrital de Patrimonio Cultural es un extraño surtidor.
La música se riega
Escribe Juan Manuel Roca en su supondría la desaparición de una lírica de la palabra en versos, más allá sobre las cabelleras.
poema Entre ruinas y estatuas, a propósito perspectiva ciudadana desde el corazón de la superficial excentricidad de las Pasa largamente
de esas particulares formas simbólicas mismo del enigma ciudad, ya que mirar costumbres del moderno artesano de por la nuca
que son las estatuas: (…) un arte que quisiera desde un Café es ejercicio y disciplina las palabras. Una forma simbólica para de los borrachos dormidos.
romper el encanto / Para salir de la hibridez y cualitativamente distinta que mirar desde la ciudad que “quiera romper el encanto Recorre las aristas de los cuadros
la quietud. / Como siempre lo logran mejor los lo alto de un balcón. para salir de la hibridez y la quietud”; ambula por las patas
niños / Que juegan en el parque a las estatuas: La antología que conforma el presente romper el encanto cronológico de de los asientos
/ Cambian a su antojo de ritmos y de formas número de Hojas de café pretende entonces nuestras percepciones, romper el encanto y de las mesas
/ Y esculpen sus gestos en los talleres del aire. establecer unas coordenadas para algo así de la identidad heredada, el encanto de y gesticulante
En este nuevo número de Hojas de como una poética del Café de Bogotá y los modelos de sentido. La poesía, como y quebrada
Café, queremos reflexionar sobre el esto en un sentido muy preciso, hoy tal el escultor de monumentos que trabaja va pasando a rachas
vínculo entre la poesía y los Cafés de la vez indispensable para quienes pensamos “entre ruinas y estatuas”, busca gestos por el aire turbio.
ciudad. Y queremos hacerlo más allá de el patrimonio de la ciudad. Se trata de una de transformación primero elaborados, En mi plato
la constatación histórica de la fecundidad apuesta a favor de un momento histórico, probados, afinados en su taller. Queremos sube por el pastel desamparado
de ese vínculo, más allá de la constatación la modernidad, considerada como así entender los Cafés de la ciudad como y lo recorre
de que la literatura moderna ha hecho proceso abierto, inacabado, sustanciador talleres de la modernidad, un espacio de como lo recorrería
del café uno de sus temas canónicos. de diferencias y transformaciones. juego donde “cambiar a nuestro antojo una mosca.
La histórica fecundidad del asunto, en Para esta modernidad, la configuración ritmos y formas y esculpir gestos”. Como Intensamente
muchos casos, no ha hecho más que crítica de un concepto de patrimonio quiso Walter Benjamin, en los Cafés “se da vueltas en un botón
parafrasear la celebérrima intuición que que no prescinda de la complejidad levanta por cien veces, topográficamente, de mi d’orsey.
George Steiner dejó consignada en las del asunto pasa por el reconocimiento la ciudad desde sus pasajes y sus puertas, Luego -desbordada-
páginas de “La idea de Europa”: “Europa de una función crucial de la literatura cementerios, burdeles, estaciones, se expande en el ambiente.
está hecha de Cafés. Dibujad un mapa de ligada al Café. Como lo supo Charles mercados…. Tal como antes se hizo desde Entonces todo es más amplio
los Cafés y tendréis uno de los indicadores Baudelaire (el poeta por antonomasia sus iglesias y palacios”. y como sin orillas...
esenciales de lo que es Europa. La idea de de la modernidad y allí de la ciudad), el En esta cuarta edición de la gaceta Por fin
Europa tendrá contenido mientras haya Café ha de ser el elemento estable donde Hojas de Café del Instituto Distrital desciende la marea
Cafés”. adviene el cambio, un espacio complejo de Patrimonio Cultural, proponemos y quedan
Quisiéramos, más bien, intentar la como la misma ciudad que reconoce entonces una breve antología poética cada vez más lejanas
reflexión bajo la premisa que ha movido como propias diversas facetas, incluso que tiene como motivo al Café como más lejanas
nuestro renovado interés por los Cafés contradictorias, de la modernidad. En la taller del aire, espacio de juego de formas unas islas de temblor
tradicionales de la ciudad de Bogotá: la articulación poesía Café, mejor dicho, se simbólicas que cambian a su antojo de en el aire.
vida, la especificidad y la forma de los evidencia la profunda y muy significativa ritmos y formas, espacio de juego de
Cafés se hace determinante en la manera implicación ética de la relación memoria- formas para una ciudad “más cambiante
de pensar el fenómeno urbano, la ciudad ciudad: se trata de la concreta capacidad que el corazón del hombre”.
en su acepción moderna. de un cierto pasado de vivir más allá Aparecen así en nuestra antología La
Aquí nuestra reflexión asumiría de su propia época y de entrar a hacer música de Luis Vidales, Retorno al cafetín
algunas derivaciones interesantes de este parte de un momento histórico ulterior; de León de Greiff, Julio Vives Guerra con
asunto central. Asumimos y verificamos la concreta y real contemporaneidad del La Botella de Oro (Café que estuvo situado
que el Café es espacio de encuentro y pasado para con una época futura. en la Plaza de Bolívar), Rogelio Echavarría
también de ensimismamiento, de acción De esta manera, el fragmento poético con En la mesa de los jubilados, En el Café de
política y subversiva mas también de con el que inició está editorial prefigura Armando Orozco, de Juan Manuel Roca
contemplación, lugar de observación en esa poética. La relación que aquí En el café del mundo y, para finalizar, un
medio de la vida y también al margen explicitamos entre la poesía y los Cafés poema singular titulado El Viejo Café San
de ella, frágil y crítico margen entre lo de la ciudad establece -o por lo menos Moritz colgado en un pequeño cuadro en
público y lo privado. En suma, teatro de busca- una forma simbólica más allá de una de las viejas paredes de este Café y
la palabra y también arena de la mirada. la anécdota histórica o la crónica artística, escrito por Fabio Giraldo López.
El Café es un lugar cuya desnaturalización más allá de la banalización estética y
Luis Vidales. Fotografía Cecilia Posada. s.f. Colección Casa de Poesía Silva.
IV
¿Las voces son que oía en el cuartucho Otra vez al rincón de la taberna!
donde grave ocurría, o jocoserio, mi inagotable juventud, en vano
el ágape ritual, do ministerio va dejando en los surcos rojo grano
Baco ejercía –en bebezones ducho? de amor y fé, de lucha sempiterna.
Dónde estará el cortejo atrabiliario? Limpien, limpien las palabras regadas en De un mestizaje de sueño y pesadumbre
-Cofradía en ilógica aventura, el mantel En torno de la mesa.
por cuya selva, hermética y oscura Aún están las sillas con las patas arriba
O esparcidas como cigarros apagados
discurre el peregrino trecenario? EN EL CAFÉ DEL MUNDO En los rincones. Sólo son pavesas de voces, Como carrileras o pirámides o torres
Juan Manuel Roca De una Babel silenciosa
Los más vagan dispersos por los burgos, Cenizas del verbo, frutas disecadas.
Café con amor Y las meseras se aprestan
y han hecho en su caletre asaz expurgos… 2001
Las meseras espantan a las moscas con un a barrer un otoño de
¡Oh vida rutinaria!, cómo dómas… diario: /voces.
Por la mañana, Las palabras Palabras que fueron mordidas con pasión
Ya muy pocos quedamos… ¡ ilusorio Cuando un sol de páramo merodea la no son hadas caídas de labios del O arrojadas por la espalda,
grupo desorbitado dando bromas ciudad, /fabulador, Palabras titubeantes en labios del herido
por aqueste “tinglado transitorio”! Las meseras del café Ni cadáveres en fuga hacia el vacío, O untadas de una tenaz melancolía,
Limpian las sobras de una conversación Pero las moscas se frotan las patas Mariposas derribadas en su vuelo.
III
Y las manchas que dejan en el piso Las meseras ignoran
Grupo desorbitado! … Burla al cinto Frente a sus melancólicos residuos.
Las voces nocturnas. que limpian y barren las
ya el primero lanzándose a los espacios Tal vez al borde del vaso con restos de
A alguien debió caérsele en el baño /palabras,
y recorre los míticos palacios
La palabra amor,
cerveza
paradisiales, que forjó el Distinto… La palabra país se haga recuerdo
Pues no se soporta el olor a flor marchita
Que invade sus muros. Pues hay algo de tela de araña, de ruina de
tiempo, / véase página 4
página 4 Bogotá, Colombia. Número 4. 2014
encontraba, fue declarado como no.14-25 junto con el nombre Una actividad muy especial rio valía 100 pesos de la época y
Texto: Alfredo Barón “bien de utilidad pública” por de uno de sus dueños: el señor que tuvo el Café y tal vez la me- debía estar debidamente sellado.
Investigación: Alfredo el Distrito en 1968 con el obje- Octavio Vargas Montaña. Una nos recordada es la de las apues- El concursante tenía la oportuni-
Barón, Nubia Lasso, Olga tivo de demolerlo para mejorar nota de prensa de 1992 indica tas de carreras de caballos. Al dad de apostar libremente por
Pizano y Julieth Rodriguez el aspecto del centro histórico. que un señor llamado Elías Toro Pasaje iban los aficionados a la equipos, en este caso unos iban
La demolición se hizo efectiva fue su primer dueño duran- hípica a tomar café, a tertuliar, a por los del Frente de Transfor-
En el primer piso de un bello en 1970 y de allí surgió como te diez años y que fue él quien ver las carreras en uno de los po- mación Nacional, otros por los
y viejo inmueble del año 1930 un conejo del sombrero de un mandó traer de Estados Uni- cos televisores que tenía Bogotá Ospinistas, otros por los del “Ge-
construido por la firma Casa- mago, la Plazoleta del Rosario. dos las mesas redondas de pata y a apostarle a los jockeys bogo- neral que todos sabemos”, como
nova y Manheim, ubicado a lo Los edificios que estaban ubica- ancha que hoy se encuentran tanos que corrían con sus pura se referían a Rojas Pinilla y, otros,
largo del costado occidental de dos en esta manzana eran jóve- en el Café.1 Según sus actuales sangre criollos como “apocalip- los más arriesgados como en las
la Plazoleta del Rosario y cono- nes pues no tenían más de cua- propietarios Álvaro y Mauricio sis”, “capuchino”, “rocinante”, “el carreras de caballos, apostaban
cido como edificio Santafé, se renta años y paradójicamente Vásquez, el Café Pasaje fue fun- diablísimo”, “sacachispas”, en un por los “palos” que llegaran por
encuentra el Café Pasaje. Este es dieron espacio a una plaza que dado hacia 1936. Su padre Jorge negocio que funcionaba a la en- sorpresa a la meta. Fue entonces
uno de los Cafés más tradiciona- la percepción ciudadana consi- Vásquez Vélez (1926–1996) lo trada del Café conocido como el que el Pasaje se puso al rojo vivo
les e importantes de la ciudad y dera como una plaza antigua de adquirió posteriormente. Ellos 5 y 6 y que organizaba Jorge Vás- y se convirtió en el mentidero
uno de los que tiene mayor re- Bogotá. cuentan que don Jorge tenía un quez. Era tanto el éxito y la fama más poderoso de la Capital, en
conocimiento gracias a su afor- El pasaje en un principio Café similar en el edificio del que tenía el 5 y 6, que en una donde las cábalas y pronósticos
tunada ubicación. Poco a poco y la plazuela posteriormente, frente llamado Tía Juana pero ocasión para las elecciones de abundaron como “papagayos en
el Café ha logrado convertirse en se llenaron de Cafés. Algunos que atraído por un mejor local Congreso de marzo de 1966 don Buga”.2
un referente capitalino, en algo memorables pero frágiles no en el edificio Santafé decidió Jorge tuvo la genial idea de orga-
así como un lugar de obligada resistieron el paso del tiempo trasladarse a este. nizar una “polla electoral”, que Esta era la época en que al
visita en la ciudad. y diversas circunstancias los Aunque su origen se pierde funcionaría igualmente que las Café Pasaje se accedía por dos
Al igual que el Café San Mo- llevaron a desaparecer como el como la mayoría de los Cafés en apuestas de caballos pero apos- entradas laterales y contaba con
ritz, el Café Pasaje formaba parte Tía Juana, el Rhin, el Granada, el la oscuridad de la bebida y de tando por otro tipo de bestias:
de un callejón un poco recón- Sorrento y el Tequendama. Otros los años, -tan propicia para pro- los políticos aspirantes al Sena- 2 “Los palos en la polla electoral”. El Espacio. 18
dito. Su nombre proviene de un aún permanecen y se resisten a crear historias y rumores-, lo do. Como en el 5 y 6, en la “polla de marzo de 1966.
desaparecido pasaje peatonal desaparecer, como el Salón Fon- cierto es que el Café se convirtió electoral” cada puesto o formula- /véase página 2
que iba de la Avenida Jiménez tana (1955), La Romana (1964) y en uno de los más importantes
a la calle 14, el cual separaba a La Plazuela (1974). puntos de encuentro de Bogotá
los dos módulos gemelos que El Café Pasaje, es uno de los y desde entonces por sus mesas
conformaban al edificio San- resistentes de la Plazoleta del empezaron a pasar curiosos he-
tafé y que se encontraban uno Rosario. Aparece indicado por chos e importantes personajes.
frente al otro. El módulo orien- primera vez en un directorio
tal junto con los demás edificios telefónico de Bogotá en el año
de toda la manzana en la que se 1961 en la dirección carrera 6A 1 “Café Pasaje: el mismo aroma”. El Tiempo 10
de agosto de 1992.
página 2 Bogotá, Colombia. Número 5. 2014
bogotá en un café
adosada a la pared sur del Café,
apareció. La hípica que desde justamente debajo del reloj que
principios del siglo XX era una dice: “Independiente Santafé a
de las atracciones deportivas Café Pasaje. En reconocimiento por
En el marco del Plan de Revi- de 2013 desarrollando hasta la cas, literarias, artísticas y socia- más importantes en Bogotá su aporte en 62 años de historia
talización del Centro Tradicional fecha las líneas de acción que lo les de gran importancia para el perdió adeptos hacia los años Cardenal”. La versión oficial de
de Bogotá del Instituto Distrital estructuran como son: la inves- país. Los cafés tradicionales ac- setenta y ochenta, hasta conver- la historia dice que el 28 de fe-
de Patrimonio Cultural - IDPC, tigación, la valoración arquitec- tualmente son referentes dentro tirse en una actividad extinta en brero de 1941 en una de las me-
el programa Bogotá en un Café tónica y patrimonial, la gestión del centro de la ciudad, se en- la ciudad. Con este decaimiento sas del desaparecido Café Rhín,
busca la puesta en valor de los con Cafés del centro tradicional cuentran localizados en inmue- el Café Pasaje y su famoso 5 y 6 ubicado al frente del Café Pa-
Cafés del Centro Tradicional y con posibles alianzas externas, bles con valores patrimoniales, perdieron la apuesta frente a los saje, fue fundado el Santafé por
como lugares de encuentro y y la realización con éxito de 12 y constituyen centros de reu- cambiantes gustos de los ludó- Gonzalo Rueda Caro y Ernesto
elementos de revitalización de la actividades de reactivación cul- nión y de identidad de grupos patas bogotanos. Posteriormen- Gamboa Álvarez, estudiantes de
vida urbana. Entre los objetivos tural en 6 Cafés, con un total de sociales. El espacio interior, los te el puesto del 5 y 6 ubicado en Derecho del Rosario, que se re-
específicos están la recuperación 860 asistentes. objetos que contienen y las va- la fachada del Café Pasaje en el unían allí para hablar de política
y difusión de la memoria asocia- El conjunto de Cafés tradi- riadas tradiciones gastronómi- espacio que corresponde a la ac- y de fundar un equipo de fútbol
da a estos Cafés, la integración cionales del centro de Bogotá cas y de servicios forman parte tual entrada central del Café, fue compuesto por ex-alumnos del
de estos con sus territorios y con debe ser entendido como pa- de los valores patrimoniales de reemplazado en los años noven- Gimnasio Moderno.3 Como el
los significados culturales y ar- trimonio cultural significativo los cafés tradicionales. Algunos ta por el de un puesto de chance. Café Rhín desapareció con la de-
tísticos asociados al centro de la por los valores que en ellos se están riesgo, por lo que su reco- En los actuales televisores
ciudad, la valoración y el reco- representan. Valores que están nocimiento como patrimonio molición del edificio Santafé, la
del Café ya no se sintonizan ca- memoria bogotana desorienta-
nocimiento del patrimonio cul- asociados a la memoria y testi- cultural de la ciudad es el pri- rreras de caballos sino partidos
tural de estos lugares, y la con- monio de la primera mitad del mer paso para evitar que des- da relacionó inmediatamente al
de fútbol de canales internacio- Café Pasaje con la fundación del
formación de la Red de los Cafés siglo, el Bogotazo, el proceso de aparezcan, y se produzca una nales, imitando un poco a los
del Centro Tradicional. Bogotá modernización de la ciudad, y gran perdida, una gran pérdida famoso equipo de fútbol. Este
pub londinenses. Varias notas curioso hecho viene a reforzar-
en un Café empezó en Octubre las prácticas culturales, políti- para la ciudad y sus habitantes. de prensa muestran cómo el se desde hace unos años cada 28
Café es uno de los lugares favo- de febrero con un rito de apro-
GUSTAVO PETRO URREGO PROGRAMA BOGOTÁ EN UN CAFÉ ritos por la afición para ver fút- piación y celebración que hacen
Alcalde Mayor de Bogotá D.C. Coordinadora: Laura Pinzón bol. Así lo atestiguan las bande- las barras bravas del Santafé al
CLARISA RUIZ CORREAL Alfredo Barón, Nubia Lasso
ras de equipos españoles como festejar el nacimiento de su club
Secretaria de Cultura, Recreación y y Julieth Rodríguez
Deporte Asesora: Olga Pizano el Real Madrid y el Barcelona frente el Café Pasaje y a la vera
Pasantes: Estefanía Almonacid, Alejandro que se suspenden en el techo. de la estatua del fundador de la
MARÍA EUGENIA MARTÍNEZ DELGADO Cano y Violeta Sánchez. No se ven banderas de equipos ciudad de Santafé de Bogotá y
Directora Instituto Distrital de Editor del numero: Alfredo Baron
Patrimonio Cultural
colombianos, lo cual resulta iró-
Coordinación de publicaciones: nico, ya que la muy incierta y 3 “La gran historia del fútbol profesional
colombiano”. Guillermo Ruiz Bonilla. Bogotá:
ALEJANDRO BURGOS BERNAL Ximena Bernal confusa memoria bogotana re- Ediciones Dayscript, 2008.
Subdirector de Divulgación de los Fotografías: margarita mejía
Valores del Patrimonio Cultural Diseño gráfico: Yessica Acosta
laciona al Café con la fundación
impresión: buenos y creativos s.a. de uno de los equipos de fútbol /véase página 3
Bogotá, Colombia. Número 5. 2014 página 3
fue redentora de Jorge Eliecer para esta época la Universidad “memorabilia gráfica” en la que
Gaitán pues según afirma, fue del Rosario empezó a comprar se convirtieron las paredes y co-
a darle un vaso de agua al mal- varios locales comerciales alre- lumnas del Café. Se ven en ex-
herido político el 9 de abril de dedor de la plaza incluyendo a traña mezcla afiches alusivos a
1948. todo el edificio Cabal al costado Café de Colombia y al atentado
Así fueron entonces los oriental de la plaza.7 Una noticia de las Torres Gemelas. Un viejo
tiempos dorados o clásicos del de los años noventa titulada “el reloj inmenso hexagonal de ma-
Café Pasaje, cuando según el fo- Café Pasaje, toda una tradición que dera marca la hora y contrasta
tógrafo Manuel H. este lugar era desaparece”, registra la actividad con un aviso electrónico digital
centro de conspiración contra del Café Pasaje desde las 10 de la que les recuerda a los visitantes
Rojas Pinilla5 y en los que hubo mañana hasta entrada la noche que el Café Pasaje es patrimonio
momentos -cuando el intenso y los nombres de unos pocos cultural. Se observa un radio tan
verano de la ciudad lo permi- personajes sin fama alguna, tra- grande como un escritorio, una
tía- en los que ocasionalmente bajadores comunes y corrientes cantina de leche y varias bote-
las mesas y sillas del Café eran que visitaban al Café y a los que llas de cerveza extranjeras, tres
sacadas al frente al Café para llama los “últimos personajes grecas gigantes fuera de uso per-
disfrutar el sol. Sin embargo, bogotanos” como un tal “Care- tenecientes al desaparecido Café
llegó una época desde finales de tigre” que cordialmente le men- Luis XV y obtenidas por el Pasa-
los años ochenta y durante los taba la madre a todo el mundo, je para saldar una deuda según
noventa que el espacio público otro llamado Alberto Cuadros don Luís Rodríguez el lotero y
bogotano entró en decadencia. reconocido por ser uno de los embellecedor de calzado que
Fue cuando arreció la guerra del grandes linotipistas del perio- está en el Café desde 1963. Final-
centavo en las calles bogotanas dismo local, a un macilento José mente su fachada fue remodela-
/viene de la página 2 y apareció la desastrosa troncal Pulido extorero reconocido an- da. Los dos pequeños letreros
de la Caracas durante la alcaldía teriormente por ser el primero ubicados en el borde de los dos
de Andrés Pastrana y, cuando la en hacer una corrida en la Plaza ventanales fueron eliminados y
Avenida Jiménez era un nido de de las Ventas de Madrid, a un tal en su lugar, sobre la fachada del
ladrones en gavilla y los ande- Manuel Rodríguez que manejó edificio Santafé se puso un gran
nes de la ciudad estaban colma- la primera rotativa de Colombia letrero negro con luz verde con
dos de casetas amarillas y rojas y da cuenta de una serie de po- el nombre del Café y en el lu-
en honor a la bandera de Bogo- líticos en receso, toreros en uso gar donde funcionaba el 5 y 6 y
tá. Cuando las salas de cine de de buen retiro, poetas sin editor el chance se abrió una entrada
2014. Margarita Mejía-IDPC. la carrera séptima empezaron a y críticos taurinos que estaban a central única. Las dos entradas
desaparecer y cuando los viejos punto de quedarse sin su lugar laterales se cerraron para dar es-
/viene de la página 2 Si nos referimos a personajes
cafés, los pocos que quedaban, de encuentro preferido donde pacio a más mesas.
“primer esmeraldero del país”: de la vida pública nacional que
amenazaban con ser cerrados se tomaban invariablemente su El Café evolucionó conser-
Gonzalo Jiménez de Quesada. trataban de arreglar al país entre
para siempre. tinto a partir de las 10 de la ma- vando el encanto del pasado
Para aclarar un poco este sorbo y sorbo el Café Pasaje ha
En 1984 el Café Pasaje así ñana. con la comodidad del presente.
entuerto histórico citamos un tenido sentados en sus sillas a
como el Café Tequendama estu- Con el tiempo el Café Pasaje Desde temprano se escuchan
comentario del libro Santafé 60 varios de ellos. Doña Mary Soto
vieron a punto de ser cerrados logró renovarse hasta convertir- los fuertes sonidos de la cafete-
años: “Al principio no entrenába- Vásquez y doña Bertha Morales
por primera vez debido a dis- se en un icono del Centro His- ra Gaggia al servir un tinto, los
mos, o lo hacíamos de una forma fueron meseras del Café Pasaje,
posiciones de Planeación Dis- tórico de Bogotá. De la época en choques de las botellas de cer-
muy original. La verdad es que no la primera por más de veinte
trital, pues consideraban por que las mujeres no podían en- veza llegan al entrar la tarde y
teníamos donde jugar. El Gim- años y la segunda por más de
error que se trataba de un lugar trar allí no queda rastro, ahora las conversaciones de cientos de
nasio quedaba lejos y todos estu- cuarenta. Ambas afirman que le
de “dudosa reputación”. El se- es absolutamente normal ver- voces se mezclan con la música
diábamos en el centro. La única sirvieron tinto a políticos como
ñor Vásquez logró demostrar las en medio de compañeros de vallenata y la salsa: el Café está
forma de prepararnos era dando Alfonso Palacio Rudas, Eduar-
que el establecimiento no era clase, de oficina y de los típicos lleno de vida. Y todo esto sucede
la vuelta a la manzana. Se inicia- do Santos, Belisario Betancourt,
cualquier lugar y que lleva- señores. Este es el Café tradi- mientras poco a poco la oscuri-
ba en la puerta del Café Rhin (que Antanas Mockus, un joven estu-
ba allí más de cincuenta años.6 cional donde mejor se mezcla dad le arrebata el brillo al día y
estaba situado en un callejón lla- diante Andrés Pastrana y hasta
Por su parte el Tequendama re- lo antiguo con lo moderno. Allí los lúmens de una luz roja neón
mado Santa Fe, de donde tomamos el desafortunado Alberto San-
sistió abierto hasta 1998, pues tres televisores plasma llaman de un letrero luminoso con el
el nombre del equipo), frente al tofimio. Cuando estaban cer-
la atención en medio de una nombre de Café Pasaje empieza
Café Pasaje. Tomábamos la recta canas las sedes del Espectador 5 Reportaje “El Café y la cultura”. Camilo Matiz
et al. Ministerio de Cultura. 1991. Fundación a inundar su espacio
del Broadway para doblar por la y del Tiempo atendían a todos Patrimonio Fílmico Colombiano. 7 “Un sector en el que se pierde el aroma del
6 “Seguirá el tinto en el Pasaje”. El Espectador Café”. El Espectador. Diario Económico 5 de
carrera séptima por la esquina del los periodistas que en estos pe- 25 de septiembre de 1984. noviembre 1997.
Tiempo, pasar frente a los table- riódicos trabajaban y a sus jefes 2014. Margarita Mejía-IDPC.
ros del Espectador, en los altos del como Guillermo Cano y Her-
Café Molino, doblar nuevamente nando Santos Castillo. También
hacia la calle 14, para entrar en la dan referencia de otros perso-
recta final frente al Colegio Mayor najes para su época considera-
del Rosario. Lo hacíamos con pan- dos importantes como el torero
talones remangados y en camisa. Pepe Cáceres amigo de doña
La cosa tenía sus riesgos como por Bertha. Esta última, fue por mu-
ejemplo exponernos a ser atrope- cho tiempo la única mujer que
llados por los carros de Eduardo podía entrar al Café y además
Santos, Calibán, Gabriel Cano,
Roberto Urdaneta, Tomás Rue-
da Vargas, Roberto Marulanda y
otros conocidos políticos, perio-
distas y escritores que transitaban
por allí”4 Según Mauricio Vas-
quez en el Café Pasaje para el
año de 1951 también se ideó la
vuelta a Colombia en bicicleta.
Salón La Fontana
cio en la calle 16, donde entro riodista. El papá de Frailejón era
a “peinarme”. Entonces el em- Federico Rivas Fraile, él si fue de
bolador cuando me ve me dice: la Gruta Simbólica. Frailejón ya
¿va a peinarse? Y le digo sí, por fue de El Automático. En La Gru-
eso vengo de afán. A veces tomo ta Simbólica, había unos tipos
“Hay que compartir mesa con quien sea” perico. Ahora voy todos los días muy ingeniosos, como Clímaco
a La Fontana. Me tomo un peri- Soto Borda. Una vez un señor
G uillermo Villarraga es
contador y tiene su ofi-
cina en el edificio Henry Faux en
Torres, el creador de La Fontana.
El día en que don Carlos tomó el
local vino Carlos Durán, pues él
con un cachaco bogotano muy
querido que se llamaba Gonzalo
Pardo Bejarano y conmigo a El
co con pan cuando me bajo del
Trasmilenio antes de entrar a la
oficina. Mi papá, José Antonio
que iba a las barras de la Gruta
Simbólica, vio a Clímaco en Las
Cruces molestando a una mu-
la avenida Jiménez con carrera también lo quería. Pero cuando Cisne. Ahí hizo un poema que Villaraga, tomaba tinto en el Café chacha. El señor era muy serio,
Séptima. Tiene 85 años, viste tra- llegamos, se le había adelantado se llama La Rosa que en 1944 San Marino que era por detrás llevaba una capa y la muchacha
je oscuro, camisa blanca y cor- como por media hora don Carlos se ganó un premio en las pági- del Palacio de Justicia. Mi papá se asustó. Darío era el viejo de la
bata. Todos los días sale a hacer Torres. Desde ese día conozco yo nas literarias de El Tiempo. Ese era amigo de Frailejón, el pe-
/véase página 2
vueltas de trabajo y a tomar la eso. Yo iba muy de vez en cuan- poema lo hizo en El Cisne, en
merienda en el Salón La Fonta- do, ahora voy todos los días a to- presencia de Gonzalito Pardo y
na. Un sábado a mediodía acce- marme un café. mía tomando tinto. Fui a otros
dió a hablar con Hojas de Café. como el Luis XV. Un amigo iba al
¿En su juventud frecuentaba otros Windsor y él y mi padre debie-
¿Cómo conoció el salón La Fontana? Cafés? ron conocer la Botella de Oro.
Casualmente, fue por un Yo tenía un poeta amigo que Después al Pasaje y al San Mo-
amigo, Carlos Duran Bazurto, que era José Vicente Cristancho que ritz, a donde voy a veces cuando
era amigo íntimo de don Carlos cuando estaba inspirado iba subo de la Cámara de Comer-
página 2 Bogotá, Colombia. Número 6. 2014
encuentro de los amigos para mos a almorzar nos hicimos en cadenaba con otro tema, cuando
Editorial hablar de varios temas. Los jó- unas mesas que solo eran para nos dábamos cuenta había ama-
venes de hoy en día no hacen tinto. Nos tocó sobre la venta- necido. A Gaitán no lo trancaba
Pastelería Belalcázar
vestigación histórica de los Cafés ron los diálogos que sostuvimos
tradicionales, su valoración ar- con el propietario del Café San
quitectónica y patrimonial y ha Moritz y con el embellecedor
realizado actividades para su re- de calzado y vendedor de lote-
activación cultural. ría del Café Pasaje. En esta oca- El pastelero que quería ser aviador
El conjunto de los Cafés sión, Hojas de Café los invita a
tradicionales debe ser enten- hacer parte de las historias de
dido como patrimonio cultural algunos clientes de la Pastelería
porque los valores que repre- La Florida, el Salón La Fontana
sentan están asociados a la me- y el Café Restaurante La Ro-
moria y son testimonio de la mana, así como del pastelero
primera mitad del siglo XX, del de la Pastelería Belalcázar que
Bogotazo, del proceso de mo- son desconocidas para muchos,
dernización de la ciudad y las pero que aportan al imaginario
prácticas culturales, literarias, colectivo de los Cafés tradicio-
artísticas y sociales de Bogotá nales del centro de Bogotá.
/viene de la página 1
GUSTAVO PETRO URREGO
Alcalde Mayor de Bogotá D.C. capa. Después en la barras de La
CLARISA RUIZ CORREAL Gruta Simbólica entró Clímaco
Secretaria de Cultura, Recreación y
Deporte
Soto Borda, pidió la palabra y
dijo: Su capa por imprudente, rom-
MARÍA EUGENIA MARTÍNEZ DELGADO pieron a Don Darío, y no he visto
Directora Instituto Distrital de
francamente viejo que más se ca-
Patrimonio Cultural
liente cuando empieza a sentir frío.
ALEJANDRO BURGOS BERNAL Juan Lozano Lozano iba a El Au-
Subdirector de Divulgación de los tomático a donde también iban
Valores del Patrimonio Cultural
unos profesores míos. A León de
PROGRAMA BOGOTÁ EN UN CAFÉ
Coordinadora: Laura Pinzón Greiff lo conocí.
Alfredo Barón, Nubia Lasso Mailo Ortiz y Estefanía Almonacid. Fotografía Archivo Bogotá en un Café - IDPC, 2014
y Julieth Rodríguez ¿Por qué le gusta venir a La Fontana?
Asesora: Olga Pizano
Pasantes: Estefanía Almonacid,
Alejandra Jiménez
Porque el ambiente es muy
tranquilo, aunque como es pe-
queño el local, hay que compar-
M ailo Ortiz es el paste-
lero de la Belalcázar
desde hace 41 años. Ahora tie-
tres años y debíamos regresar
de nuevo al SENA a seguir con
otras.
en los dos primeros pisos estaba
la Pastelería.
Coordinación de publicaciones: tir mesa con quien sea. Y tam- ne 60, pero parece más joven. ¿Qué otros dueños ha tenido la Be-
Ximena Bernal
bién porque son muy famosos Su voz suave y el movimiento ¿Antes de empezar a hacer las prác- lalcázar?
Fotografías: Estefania Almonacid,
margarita mejía el kumis y los pandeyucas, pero mesurado de sus manos le dan ticas conocía la Belalcázar? A los pocos años que llegué
Diseño gráfico: Yessica Acosta no me explico por qué el pan- la apariencia de ser un hombre No, la conocí cuando me murió Don Bill, entonces que-
impresión: buenos y creativos s.a. deyuca solo lo venden después tranquilo. Tiene dos horarios mandaron del Sena. Me en- daron don Otto y su cuñada que
del medio día. Por el momento de trabajo y los domingos sale trevistaron don Otto Berg y su era la secretaria. Era ella la que
vengo solo y me gusta hacerme a montar en bicicleta y a hacer hermano. El papá de ellos, no llevaba la batuta. El señor Otto
en la parte de atrás, pero si está deporte. Un viernes al atarde- recuerdo el nombre, fue quien administraba el almacén y poco
lleno toca en cualquier parte. cer, antes de terminar su turno creó la Belalcázar. Cuando lle- se metía en la cocina. En cambio
No ha cambiado casi nada desde aceptó hablar con Hojas de Café. gué él ya había muerto. Tenían Bill en la mañana trabajaba en la
que empezó. una sucursal en la Avenida Jimé- chocolatería, a medio día pasaba
¿Cuándo empezó a trabajar en la nez, pero el 9 de abril la acaba- a la cocina y ya por la tarde pasa-
¿Qué importancia tienen para us- Belalcázar? ron, entonces se pasaron a don- ba a ayudarle a Otto en el alma-
Visite la página de
Bogotá en un Café ted los Café? Fue en 1972, cuando hacía de hoy es el almacén Only. Ese cén. Como eran alemanes, eran
a través de este código! En la época cuando yo esta- mis prácticas del SENA en la Be- edificio era de ellos. En la parte gente muy rígida pero bien, yo
ba más joven eran los sitios de lalcázar. Nos mandaban durante de arriba había apartamentos y /véase página 3
Bogotá, Colombia. Número 6. 2014 página 3
/viene de la página 2 díos y a raíz de la persecución Venían viejitos a desayunar, les ¿Desde entonces se ha encargado de que no me querían patrocinar.
me acostumbré a esa disciplina. Nazi se vinieron para acá. Co- gustaba mucho el bizcocho de la pastelería? Me dijeron que presentara el exa-
Con el tiempo él se envejeció, la menzaron con una cafetería y queso que comían con café, té Sí. Había un compañero que men para otra cosa, pensé en fun-
cuñada se fue y con secretaria surgieron poco a poco. Cuando o chocolate santafereño. El hijo hace 8 años salió pensionado. Él dición, cocina, mesa, bar y pas-
nueva no era lo mismo. Como don Isidoro Páez adquirió el ne- de don Bill se dedicaba a la cho- se encargaba de hacer las masas telería. Elegí pastelería y aquí me
el negocio empezó a flaquear, gocio hizo un cambio total. Esto colatería: tenía una maquinaria y yo me encargaba de la decora- tiene, hasta le enseñé a mi esposa
buscó como socio a Delfín Par- era como más colonial, más ele- muy buena. Había un jefe hún- ción de ponqués que era traba- que trabaja en la casa. Yo le com-
do que era el dueño de una pas- gante, el piso era rojo y alfom- garo que era un maestro para las jo de pastillaje, figurita. Lo más pré el horno, la batidora, todo el
telería e hicieron sociedad. Ellos brado, tenía cortinas rojas, pero obras manuales, cogía un pastel delicado me tocaba a mí. Ya voy equipo y empezamos a aprender,
duraron con este negocio 15 con la llegada del nuevo dueño y eso le hacía unos paisajes di- a salir pensionado pero a mi me ella ahora hasta me enseña. Las
años y comenzó a surgir nueva- que es boyacense, se mandó a vinos; cogía el chocolate y hacía da nostalgia pues son 41 años. ventas sirven para los servicios y
mente. Había más apoyo y a raíz cambiar todo. Cambió cortinas, relojes de péndulo con pájaros. Prácticamente dejo toda mi vida la universidad de los muchachos.
de eso el hombre hizo su capital puso vitrales, quitó la alfombra Quedaban una belleza. Pero no acá. La patrona me dijo que ella
y no quiso seguir más. Entonces y mandó a poner piso y las vi- tuve la oportunidad de apren- me firmaba otro contrato para ¿La Belalcázar conserva sus caracte-
llamó a don Otto y le dijo que trinas. Fue un cambio bastante derle porque al poco tiempo se que siguiera, pero yo ya estoy rísticas originales?
iba a vender esto y así fue, lo pu- drástico. Los cuadros los trajo pensionó. El pastelero que le si- cansado. Mi plan es descansar. La mayoría de clientes anti-
sieron en venta y lo vendieron a el nuevo dueño para recordar a guió era un poco egoísta, cuan- guos dicen que venían cuando
don Isidoro Páez. la Bogotá de hace años. Era muy do iba a realizar una receta, me ¿Cuál es su especialidad en la pas- eran pequeños a tomar onces y
acogedor, ahora también, pero a acercaba a aprender pero él no telería? que cambió bastante. El produc-
¿Cómo era la Belalcázar en sus ini- comparación de años atrás esto dejaba. Ellos se fueron y cuando La verdad es que a mí no me to es igual, pero algunos ya no se
cios? cambió mucho. terminé mi etapa de aprendiza- gusta la pastelería (risas), yo que- venden porque la gente ahora
Don Otto y su hermano te- je, don Otto me dijo: “usted ha ría ser aviador. Pero el destino quiere todo dietético. Se sacaba
nían unos álbumes familiares ¿Qué productos se ofrecían inicial- sido buen aprendiz”, entonces no me dio la posibilidad porque mucho la torta de fruta. Eran casi
que traté de guardar pero no me mente en la Belalcázar? me renovó el contrato y al año mi mamá no tenía para pagarme 10 tortas diarias, ahora ni las pre-
dejaron, les dije que los conser- La Belalcázar era frecuentada que vio que tenía aptitudes, el estudio. Escogí mecánica en guntan. También hay que cam-
varan como historia de la Belal- por alemanes que venían para me encargó una mesa porque el SENA y pasé el examen pero biar el decorado pero si se cambia,
cázar, pues estaba todo desde hablar con el dueño, pues se sa- el pastelero se iba. Entonces le exigían un patrocinio. Empecé a viene gente y dice que por qué se
que empezaron. Ellos no eran caba mucha comida de su país. llené sus expectativas y me au- mirar en talleres y ninguno me lo cambió el decorado tradicional.
exactamente alemanes sino ju- Ahora la comida es más criolla. mentó el sueldo y así fue. dio, entonces fui al SENA y les dije
Pasteleria La Florida
/viene de la página 3
acompañada. Tengo una amiga
que es viuda de un fotógrafo,
nos encontramos y vamos a to-
Costado oriental de la Plaza De Bolívar durante una procesión religiosa. Aparecen la Iglesia del
Sagrario y la Casa de los Portales donde funcionaba el Café La Botella de Oro. Daniel Rodriguez. Ca.
1949 Colección MdB-IDPC.
Editorial
“Cafés históricos, llenos de resonancias del pasado. Históricos por haber
Café Windsor
adquirido con el tiempo tal categoría. También históricos por haber desapare-
cido en su casi, por no decir completa , totalidad.”
Antonio Bonet Correa, Los Cafés Históricos
Pastelería La Florida
Carrera 7 N° 21- 46
Salón Florida Lunes a domingo
6:00am - 10:00pm
Salón Republicano Lunes a Sábado
12:00pm - 8:00pm
Café La Cigarra
Este Café aparece por pri- una filiación política gaitanista
mera vez registrado en un di- y sus paredes a veces se empa-
rectorio telefónico de Bogotá pelaban con recortes de prensa
en el año de 1941, pero fue es- liberal. El escritor bogotano To-
tablecido el 14 de julio de 1920. más Rueda Vargas venía desde
Su propietario fue un ex capitán su finca en Santa Ana a tertuliar
del ejército llamado Santiago en La Cigarra y eran tantas sus
Páez Rueda quién gracias a la visitas que Páez llegó a guardar
generosidad de Pacho Samper diez ruanas y sobretodos de don
Madrid, quien era el dueño del Tomás. También se dice que allí
local, pudo conseguir trabajo tuvo origen la candidatura de
fuera de las huestes militares. El Alfonso López Pumarejo.
local estaba en una vieja caso- El Café logró sobrevivir hasta
na esquinera de la calle catorce 1949, cuando la casona fue de-
con carrera séptima que alguna molida y en su lugar se constru-
vez fue mansión residencial de yó un edificio de diez pisos que
la familia Pardo, pero que con el fue la primera obra arquitectó-
tiempo sucumbió al uso comer- nica moderna sobre la Séptima
cial del sector. Así en este lugar que dio inicio a la renovación
se empezaron a ofrecer cigarros, urbana luego del Bogotazo
cigarrillos y licores bajo el nom-
bre de “La Gran Cigarrería”.
El Café La Cigarra estaba ubi-
cado muy cerca a las sedes de los
principales diarios de la ciudad,
por lo cual era muy frecuenta-
do por políticos y periodistas.
En este Café había una pizarra
grande donde se escribían con
tiza las últimas noticias, porque
encima del mismo, se hallaban
las salas de redacción del diario
El Espectador y los redactores,
que bajaban todos los días para
tomar su tinto proveían con sus
noticias más frescas a los vi-
El Café la Cigarra localizado en la casa esquinera de la calle 14 con carrera séptima. Tenía dos entradas señaladas por dos letreros que anuncian al sitantes del Café. El Café tenía
Café, uno en voladizo sobre la calle 14 y otro en la pared sobre la carrera séptima. Fotografía Daniel Rodríguez. 1933. Colección MdB-IDPC.
/véase página 4
página 4 Bogotá, Colombia. Número 7. 2014
El Cisne
/viene de la página 3 Hacia mediados de los años de Greiff llamaba “el arrugado”.
suplían esta carencia. Cuando se cincuenta el pintor aficionado El Automático pasó finalmente
hacía una exposición en El Auto- Enrique Sánchez compró El Au- a la calle 18 arriba de la séptima
mático, había un presentador, se tomático y trató de reanimar frente a la librería La Gran Co-
entregaba un catálogo y luego se las tertulias. Esta segunda etapa lombia donde finalmente desa-
hacía un brindis. Entre los pinto- perduró hasta 1958 cuando lo pareció. Ahora el lugar se llama
res que expusieron estaban: Luis mataron. En 1968 trasladaron El Gran Café y conserva algunos
Ocre, Omar Rayo, Josefina Torres, Automático a un edificio a espal- recuerdos del viejo El Automáti-
Marco Ospina, Augusto Rivera, das del Banco de la República, al co como poemas e ilustraciones
Ignacio Gómez y Alipio Jaramillo. lado del Jockey Club, que León sobre León de Greiff
El Chorro de Quevedo:
un Café y un lienzo
Textos: Alfredo Barón. Investigación: Alfredo Barón Y Nubia Lasso.
Café Casa Galería. Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015 Café Color Café. Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015
No hace muchos años, en lo los famosos Gato Gris, el Rosita con la gigantesca arcada que le espacio público, lo que resulta XX pero con matices coloniales,
más alto de la famosa arcada del Café Restaurante, el Café Merlín pusieron en frente en 1986, para en un pequeño detalle que le da sobre una dama que acariciaba
Chorro de Quevedo se colgó por y el recién llegado a la plazue- ocultar su otrora fealdad y deba- dignidad al Chorro de Quevedo todas las mañanas a un gato gris
un tiempo una ingeniosa pan- la La Puerta Real. Por último, se jo de los vanos del arco, ubicar y permite confirmar que sí es y que un día desapareció con un
carta que decía: ¡el Chorro no es suman los Café-bar como Ático, dos mesas redondas con man- posible lograr una armonía en- viajero contador de cuentos (an-
para el chorro! Esta lacónica fra- Eragon Café, Café Shop y Café del teles de cuadros rojos con blan- tre lo público y lo privado para tecedente remoto de los cuente-
se expuso muy bien las disputas Chorro; estos sin contar los varios co. Sobre estas se puede tomar utilizar mejor un espacio co- ros de hoy en el lugar), dejando a
que se gestaron entre el uso y el que han desaparecido. La suma con toda comodidad un café, mún. su esposo apesadumbrado y a un
abuso del espacio público de la y resta de las particularidades y una copa de vino o disfrutar las Los otros Cafés de la plazuela melancólico gato solitario en el
plazuela, que en menos de dos diferencias de estos Cafés hacen especialidades de su comida co- aprovechan a su manera, su loca- balcón. El Café Merlín no cuenta
décadas acogió a una especie de quizá, que este sea el espacio pú- lombiana y mediterránea. El la- lización para hacerse partícipes con un amplio andén donde po-
“neobohemia bogotana” bajo la luz blico con más concentración de beríntico Café Color Café, repleto del lugar. El Café Gato Gris por ner mesas y sillas pero por me-
y sombra de los diez Cafés que Cafés en el Centro Tradicional. en sus paredes de fotografías, ejemplo, cuenta con un balcón dio de dos antorchas encendidas
hoy se encuentran en el Chorro Al encontrarse todos en un pe- pinturas y maquetas alusivas al sobre el Callejón de las Brujas. a lado y lado de la entrada invita
de Quevedo y sus callejones del queño espacio tan rico en his- Chorro y el romántico La Peque- En este lugar se gestó una curio- a ingresar al establecimiento para
Embudo y de las Brujas. toria, cultura y sociabilidad, la ña Santafé, hacen lo propio y po- sa leyenda de mediados del siglo disfrutar de una buena oferta
El Chorro de Quevedo es un oportunidad para promover el nen dos mesas de madera rústica /véase página 2
lugar particularmente especial al buen uso del espacio público es contra la pared a ambos lados de
reunir varios tipos de Cafés alre- casi única. la puerta de entrada a cada uno.
dedor de la plazuela y sus viejos La iniciativa más discreta por Esto también lo realiza a su ma-
callejones. Entre ellos, en el sen- parte de los Cafés consiste en nera Café Shop en el Callejón del
tido más llano de la palabra Café, sacar un par de mesas con sus Embudo, aprovechando los altos
encontramos el Café Casa Gale- sillas a la plazuela. El Rosita Café andenes de piedra tan singula-
ría, el Café Color Café y La Peque- Restaurante que tiene como an- res del callejón. La discreción de
ña Santafé; otros pasan a la cate- tecedente una antigua tienda de solo dos mesas por Café, obe-
goría de Café-restaurante como barrio, ha logrado reconciliarse dece a la ley de no invasión del
página 2 Bogotá, Colombia. Número 8. 2015
Editorial
En el marco del Plan de Revita- Cafés que lo destacan como uno
lización del Centro Tradicional de los principales lugares de en-
de Bogotá del Instituto Distrital cuentro de la Candelaria.
de Patrimonio Cultural, el pro- Bogotá es el principal des-
grama Bogotá en un Café busca tino turístico del país y la rele-
la puesta en valor de los Cafés vancia del Chorro de Quevedo
del Centro Tradicional como lu- para su historia, obligan a que la
gares de encuentro y de revitali- plazuela requiera de un esfuer-
zación de la vida urbana. Entre zo de divulgación de sus valores
los objetivos está la recupera- inmateriales como de conser-
ción y difusión de la memoria vación de sus bienes muebles
asociada a los Cafés, la integra- patrimoniales. De acuerdo al Café Eragon. Foto: Margarita Mejía- IDPC. 2015 Café El Gato Gris. Café Restaurante La Puerta Real.
ción de estos con su territorio y Plan de acción 2012-2016 para Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015 Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015
TóMATE EL CENT RO
El Chorro de Quevedo hacia los años setenta. Archivo Centro de Documentación, IDPC.
Bogotá, Colombia. Número 8. 2015 página 3
Callejón del Embudo. Ca. 1950. Foto: Daniel Rodríguez. Colección MdB- IDPC. Mural. Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015
La maqueta de un mito
Durante mucho tiempo fue este lugar el escogido por Jimé- Hasta el 2 de mayo de 1877
normal que en los colegios dis- nez de Quesada para dejar asen- en este parque permaneció la
tritales de la ciudad para el 6 de tada su tropa mientras volvía a ermita que se conoció entonces
agosto de cada año se pidiera a España a dar cuenta de las tie- como El Humilladero, la cual fue
los niños diseñar una maque- rras conquistadas. La razón para demolida bajo el absurdo argu-
ta que recreara la fundación de escoger el sitio era la de ser un mento de que “afeaba la Plaza”.
Bogotá. La maqueta tenía el ob- lugar alto, protegido contra ata- De esta valiosa y sencilla ermita
jetivo de enseñar la forma en ques y desde el cual se domina- quedaron una veleta de hierro
que Gonzalo Jiménez de Que- ba toda la sabana, pero además, que se conserva en el Museo
sada fundó la ciudad por medio porque contaba con un asenta- Nacional, una foto de 1863, un
de doce chozas y una iglesia. miento indígena ya estableci- grabado de 1882 y una maque-
Este ejercicio, como lo plantea do. Esta teoría del Chorro como ta que reposa en el Museo de la
el historiador Fabio Zambrano, lugar de asentamiento militar y Independencia Casa del Florero.
resultaba ser en realidad una no como lugar de fundación de A partir de estas imágenes y de
herramienta bastante eficaz de la ciudad, fue planteada por el acuerdo con la escritora Elisa
negación del pasado indígena historiador y arquitecto Carlos Mujica, a principios de los años
de la ciudad, pues se entendía Martínez en los años setenta. Al setenta se hizo una evocación
erróneamente, que Jiménez de mismo tiempo, Martínez dejó arquitectónica en el Chorro de
Quesada había llegado a un te- en claro que la primera iglesia Quevedo con la construcción
rritorio donde no existía nada donde se realizó la primera misa de la ermita de San Miguel del
anterior a ese momento. Tal vez no se construyó al lado de las Príncipe. Aunque las fachadas
por ignorancia o descuido en los famosas doce chozas, sino en un de ambas ermitas no son exac-
colegios, no se explicaba que los terreno más abajo en lo que hoy tamente iguales, si son muy pa-
españoles se quedaron en estas es el Parque Santander. recidas. Esta iglesia construida
tierras porque los Muiscas te- con técnicas coloniales ayudó a
nían un territorio dominado, reforzar la historia de la funda-
con cultivos, sistemas hidráuli- ción de Bogotá el 6 de agosto de
cos y asentamientos en diferen- 1538 en el Chorro de Quevedo,
tes partes de la Sabana. con doce chozas y una iglesia
Uno de estos asentamientos que se cree es la ermita de San
fue precisamente Thybsaquillo Miguel del Príncipe. La gente
(lugar de descanso en chibcha) que por obvias razones cree que es
estaba en donde hoy se ubica el colonial, pero en realidad data
Chorro y que en tiempos colo- Ermita de San Miguel del Príncipe.
de 1972.
Café La Pequeña Santafé. Foto: Daniela Santarelli. 2011 niales se llamó Pueblo Viejo. Fue Foto: Margarita Mejía-IDPC. 2015
Edición de cuatro páginas Bogotá, Colombia. Número 9. 2015 página 1
/véase página 4
página 2 Bogotá, Colombia. Número 9. 2015 Bogotá, Colombia. Número 9. 2015 página 3
Cada método resalta características especiales del café, algunos la acidez, otros el cuerpo y otros el aroma, buscando personalizar el gusto particular de cada consumidor de café.
Juan David Torres
Cada método resalta características especiales del café, algunos la acidez, otros el cuerpo y otros el aroma, buscando personalizar el gusto particular de cada consumidor de café.
Juan David Torres
/viene de la página 1
los cuales comparten la particu-
laridad de innovar con los mé-
todos manuales de preparación
y que los diferencia de los Cafés
Tradicionales. Estos Cafés son:
Arte y Pasión Café, Café Ibáñez,
Café La Chata y REC Café Bar.
Según Torres, el Café Amor
Perfecto y Kiri Café fueron los
pioneros en utilizar nuevos mé-
todos de preparación, hace cerca
de 15 años. Así mismo, él afirma
que existe un sinfín de métodos
de preparación; desde el casero
Greca antigua del Café Luis XV. Café Pasaje. Máquina espresso Faema. Café San Moritz. Máquina espresso Victoria Arduino. Pastelería La Florida. Fotografía Margarita Mejía-IDPC. 2015.
de la olleta con la media o con el Fotografía: Julieth Rodríguez. 2014. Fotografía Margarita Mejía-IDPC. 2015.
filtro de papel, hasta el japonés y
ritualista cold brew o torre fría en corto de 20 a 30 segundos. Con el como conocedores es relativa-
donde la extracción puede durar cold brew la preparación se hace mente reciente lo cual ha hecho
entre 12 y 20 horas. Explica que en frío, se prescinde del calor, y que los colombianos sepamos
cuando se prepara un café en la larga y lenta extracción hace poco sobre café. Mejorar la cul-
una máquina espresso, este se que este se convierta en todo un tura sobre el producto nacional
obtiene utilizando agua caliente ritual. y nuestro propio patrimonio es
a alta presión para forzar la ex- A pesar de ser Colombia entonces la valiosa apuesta de
tracción del café en un tiempo un país cafetero, nuestro papel estos nuevos Cafés. Esto se lleva a
Editorial
En el marco del Plan de Re- reconocimiento del patrimo- tradicionales hace más de cin-
vitalización del Centro Tradi- nio cultural de estos lugares, y la cuenta años. Sin embargo, una
cional de Bogotá del Instituto conformación de la Red de los particularidad los diferencia de Máquina espresso Magister. Pastelería y Salón de Té Belalcázar. Fotografía: Margarita Mejía-IDPC. 2015.
Distrital de Patrimonio Cultu- Cafés del Centro Tradicional. los tradicionales: la apuesta por
ral, el programa Bogotá en un Esta red que comenzó en mejorar la cultura del consumo
Café busca la puesta en valor de 2013 con los seis Cafés más an- del café en nuestra ciudad. La
los Cafés del Centro Tradicional tiguos del Centro Tradicional apertura de este amplio mundo
como lugares de encuentro y de Bogotá se amplió en 2014 comienza en estos Cafés nuevos
de revitalización de la vida ur- con otros seis de aparición más a partir de una sencilla combi-
bana. Entre los objetivos está la reciente: Arte y Pasión Café, nación entre catas, la utilización
recuperación y difusión de la Café Casa Galería, Café Ibáñez, de cafés de origen y sobre todo
memoria asociada a los Cafés, Café de La Chata, REC Café Bar con el empleo de los métodos
la integración de estos con su y Taller del Pan. Todos surgie- manuales de preparación, a los
territorio y con los significados ron como nuevos lugares de que se refiere esta nueva edición
culturales y artísticos del centro encuentro para los bogotanos, de Hojas de Café.
de la ciudad, la valoración y el así como lo hicieron los Cafés
2 3 5
En el marco del Plan de Revitali- reducen en su mayoría a fotogra- 1, 2 Y 3. El Café Inglés fue 4. El Café Metropol fue 5. El Café Antioquia funcio-
zación del Centro Tradicional de fías que Sady González captó en uno de los primeros Cafés de uno de los preferidos por los naba en la Calle Real no. 251. Se
Bogotá del Instituto Distrital de El Café Automático y en las calles Bogotá. Aparece en 1912 en la catadores de cerveza y por los distinguía por ofrecer whisky,
Patrimonio Cultural, el programa frente a los Cafés de la Avenida carrera 7-583. Era uno de los más miembros de la colonia alema- brandy, cerveza, café de Quin-
Bogotá en un Café busca la pues- Jiménez con Carrera Séptima. elegantes y lujosos. Constaba de na y española. Fue fundado por dío y por sus servicios lúdicos
ta en valor de los Cafés del Cen- Como si no existiera nada más, un salón de té y otro de billares Manolo Fernández y Manolo como mesas de billar, ajedrez,
tro Tradicional como lugares de la mayoría de las referencias vi- diseñados en estilo Art Noveau. Viruleg. Sus tertulias se ameni- cartas y dominó. Al igual que el
encuentro y revitalización de la suales de los Cafés bogotanos se Los sábados, una orquesta com- zaron con cerveza acompañada Café Inglés, sus tardes dedicadas
vida urbana. Entre los objetivos concentraba en las mismas fotos. puesta de catorce profesores de las carnes de su salsamen- al ocio fueron acompañadas por
está la recuperación y difusión Esto llevó, al interior del progra- acompañaba la venta de cocteles, taria como pathé de hígado, una orquesta de profesores que
de la memoria de los Cafés, la in- ma de Bogotá en un Café, a la licores y un menú especial en mortadelas, jamón cocinado y tocaban valses. Mundo al Día 1930.
tegración con su territorio y con búsqueda de fotografías, publici- el que se destacaba el plato tigre salmonado, salchichas de Viena
los significados culturales del dad, caricaturas, documentales, inglés. Su propietario fue Ma- o Frankfort y tocino ahumado.
centro de la ciudad, la valoración largometrajes y series televisivas, nuel José Uribe, tan desconocido Fue uno de los pocos Cafés a los
y el reconocimiento del patri- logrando alcanzar una colección como desconocida es la razón que asistían mujeres sin prejui-
monio cultural de estos lugares, iconográfica compuesta por más de la desaparición de este bello cio alguno. Mundo al Día 1930.
y la conformación de la Red de de 320 elementos. En la presente Café. Almanaque de los Hechos Colombianos
los Cafés del Centro Tradicional. edición de Hojas de Café, esta es- 1920-1921.
Uno de los aspectos que busca- pecie de álbum familiar del Café
ba esclarecer el programa, fue el bogotano se convierte en una
de hallar las múltiples imágenes valiosa herramienta documen-
históricas del Café bogotano. Las tal que ayuda a ampliar nuestro
referencias iconográficas más imaginario sobre estos estableci-
típicas de los Cafés de Bogotá se mientos.
Las fotografías de estas páginas son detalles
Café Atenas.
protagonistas pero en las que por fortuna se 1
1. Café Lutecia. Carrera séptima con calle 17. Manuel H. // 2. Café Florían. Carrera
octava con calle 14. // 3. Café Imperial. Carrera séptima con calle 13. // 4. Café
Felixerre. Carrera octava con calle 11. Daniel Rodríguez. // 5. Café Centro Social.
Carrera séptima con calle 14. Saúl Orduz.
El vínculo entre el Café bo- “Frente al Gato Negro, en una de las La Cigarra (1920/1949) fue “La Cigarra es algo así como el
gotano y los periódicos locales primeras mesas del Café Colombia uno de los Cafés más importan- corazón de la vieja ciudad, que va
era tan estrecho que no solo con amplia vista a la calle, hace rato tes de la primera mitad del si- amenguando su volumen, ante el
se situaban varios Cafés y dia- están sentados el Mandamás y su glo XX por su carácter político. empuje de la ciudad nueva. Re-
rios en unas pocas cuadras de ayudante sin quitarle los ojos de en- Funcionó en una vetusta casona sulta incuestionable que la crónica
la Jiménez con Séptima, sino cima a Roa Sierra, que sigue parado de la calle 14 con séptima. Se le política colombiana de los últimos
que varias veces compartían el en el quicio del Agustín Nieto con el llamó la Isla Centenarista por ser 25 años, tendrá que citar, acatar
mismo hogar. Tanto La Cigarra oído aguzado y apretando los dien- el último bastión de esta gene- y ocuparse de La Cigarra, con fre-
2
como el Café Colombia tuvie- tes, aferrado a la ilusión de escuchar ración. También se le llamó la cuencia que muy pocos entienden”.
ron que soportar de vecino en los tiros que le anuncien el fin de su alcoba de la nación, por ser lugar Ximenez. El Tiempo. 1945.
el segundo piso al diario El Es- ya larga espera”. El Crimen del Si- de encuentro cotidiano de po-
pectador. glo. Miguel Torres. 2006. líticos y periodistas.
4 5
TÓMATE EL CENTRO
Las fotografías de estas páginas son detalles
Café Atenas.
protagonistas pero en las que por fortuna se 1
1. Café Lutecia. Carrera séptima con calle 17. Manuel H. // 2. Café Florían. Carrera
octava con calle 14. // 3. Café Imperial. Carrera séptima con calle 13. // 4. Café
Felixerre. Carrera octava con calle 11. Daniel Rodríguez. // 5. Café Centro Social.
Carrera séptima con calle 14. Saúl Orduz.
El vínculo entre el Café bo- “Frente al Gato Negro, en una de las La Cigarra (1920/1949) fue “La Cigarra es algo así como el
gotano y los periódicos locales primeras mesas del Café Colombia uno de los Cafés más importan- corazón de la vieja ciudad, que va
era tan estrecho que no solo con amplia vista a la calle, hace rato tes de la primera mitad del si- amenguando su volumen, ante el
se situaban varios Cafés y dia- están sentados el Mandamás y su glo XX por su carácter político. empuje de la ciudad nueva. Re-
rios en unas pocas cuadras de ayudante sin quitarle los ojos de en- Funcionó en una vetusta casona sulta incuestionable que la crónica
la Jiménez con Séptima, sino cima a Roa Sierra, que sigue parado de la calle 14 con séptima. Se le política colombiana de los últimos
que varias veces compartían el en el quicio del Agustín Nieto con el llamó la Isla Centenarista por ser 25 años, tendrá que citar, acatar
mismo hogar. Tanto La Cigarra oído aguzado y apretando los dien- el último bastión de esta gene- y ocuparse de La Cigarra, con fre-
2
como el Café Colombia tuvie- tes, aferrado a la ilusión de escuchar ración. También se le llamó la cuencia que muy pocos entienden”.
ron que soportar de vecino en los tiros que le anuncien el fin de su alcoba de la nación, por ser lugar Ximenez. El Tiempo. 1945.
el segundo piso al diario El Es- ya larga espera”. El Crimen del Si- de encuentro cotidiano de po-
pectador. glo. Miguel Torres. 2006. líticos y periodistas.
4 5
TÓMATE EL CENTRO
Café Bogotá. 1959 Manuel H. MdB-IDPC
Edición de ocho páginas Bogotá, Colombia. Número 11. 2015 página 1
Eduardo Escobar
El poeta librepensador
“Ser poeta, como quien dice: vivir despierto, sobre todo en el sueño”.
Gonzalo Arango
/véase página 1 con entusiasmo, porque era la Cuestionamiento con para morir Darío Lemos y Amíl- dín de Buda, y algunos saunas
quien Gonzalo Arango se “robó” estética que ellos buscaban, y irreverencia car Osorio. Por eso, cuando iba a de dos estrellas para encuentros
de un colegio de monjas, des- los consolaban contra la idea Los nadaístas buscaban el cumplir cuarenta y siete, el poe- casuales, lo que le ocasionó al-
pués se apartó del grupo para de los críticos que pensaban cuestionamiento de la sociedad ta se retiró al campo y comenzó, gunas dificultades a la empresa.
fundar con Santiago García La que estaban locos. Escobar re- colombiana teniendo como ar- según dice, a andar en puntillas
Casa de la Cultura, más tarde cuerda también como, cuando mas la negación y la irreveren- para despistar a la parca. Ha pu- Más de medio siglo
grupo de La Candelaria. Nor- pusieron preso al poeta Neal cia. Declaraban no estar al ser- blicado libros de poemas, ensa- después
man Mejía, pintor cartagenero, Cassady, los nadaístas le envia- vicio de ningún partido político yos y antologías de sus artícu- Los nadaístas conservan su
a quien Eduardo Escobar con- ron una carta, que incluía en el nacional o internacional, lo que los de prensa. Conserva desde identidad con los principios
sidera el mayor pintor colom- sobre un tabaco de marihuana. no excluía a veces la participa- hace años su columna semanal del movimiento y definitiva-
biano del siglo XX por su obra y El poeta dice que quizás no eran ción en la coyuntura política, “Contravía” en El Tiempo. Sobre mente hay un gran afecto entre
también por su personalidad, se los genios que decían ser, sino como en su defensa de la Revo- su más reciente publicación, ellos. Los poetas que siguieron
refugió para siempre en su casa sintomáticos del malestar de la lución cubana cuando el caso Cuando nada concuerda, dice que al nadaísmo, dice el poeta Esco-
de Barranquilla, donde murió cultura que habría de univer- Padilla separó a muchos inte- es un bello libro de ensayos. Sin bar, regresaron a las posiciones
recientemente. El poeta piensa salizarse después y que alcanzó lectuales en todo el mundo de embargo, el que más quiere es de la poesía vieja, acartonada y
que su obra debía ser rescatada su clímax en la rebelión de los los hermanos Castro, y como en Fuga canónica. Le parece un libro académica, y les reprochan a los
por alguna institución cultural, jipis, llamados “los niños de las el apoyo al general Rojas Pinilla muy hermoso. Y una reflexión nadaístas el escándalo que los
oficial o no. flores”. por parte de algunos del grupo. muy profunda y tierna sobre la hizo famosos. Pero Escobar afir-
Angelita, la mujer de Gonza- El escritor antioqueño Fer- Quizás, dice, el movimiento te- vida cultural de Bogotá en el si- ma que algo ha de haber en el
lo Arango, hija de un campesino nando González, el Brujo de nía mucho de oportunismo más glo XIX. Está centrado sobre una nadaísmo, cuando sus lecturas
de los suburbios de Londres y Otraparte, cansado de su lucha que de convencimiento. El na- figura patética, el Chapín Que- se llenan de muchachos y mu-
de una cantante de iglesia angli- solitaria, se había ya retirado a su daísmo fue como una secta. Y a vedo, el autor del réquiem con chachas que siguen pensando
cana de pobres, después de re- casa de Otraparte, cuando apa- pesar del anticlericalismo, tuvo el que enterraban a todos los que este movimiento interpreta
correr el mundo llegó a San An- recieron los nadaístas. Enton- siempre un trasfondo religioso. bogotanos hasta bien entrado el sus búsquedas y su desconten-
drés en donde se encontraron y ces, volvió a publicar después Gonzalo Arango dejó entrever siglo XX. to…
enamoraron. Allá vivían enton- de un largo silencio. Y llamó muchas veces que su repudio a En una estadía en el estudio Cada uno de los nadaístas
ces Samuel y Fanny, que al fin a los nadaístas a su casa y dijo la Iglesia católica tenía que ver del artista Norman Mejía en su desarrolla su trabajo literario
se arraigaron en la isla, y Simón públicamente, en su penúltima sobre todo con su alianza con el casa en Barranquilla, descubrió de manera independiente, pero
González, el hijo del maestro obra, el Libro de los viajes o de las poder establecido. la pintura. Y ha hecho algunas recientemente publicaron la
Fernando González, también presencias: “voy a orar por estos exposiciones con éxito relativo. Declaración de principios. Na-
conocido como el Brujo de Otra- jóvenes que se están desnudan- Cuarenta y siete años Todos los días, dice, se promete daístas por la paz 2014, en la que
parte, a quien los nadaístas de do”. El poeta señala con admi- Eduardo Escobar ha dedi- que volverá a sus cartones, pero Eduardo Escobar no participó.
Medellín consideran como una ración el extraordinario uso del cado su vida a la literatura. De la literatura es absorbente, y no Dice estar en desacuerdo con
especie de padre putativo. lenguaje entre lo hablado y lo hecho, sus días en el campo los le deja tiempo. el “mamertismo” de algunos de
literario en la obra de Gonzá- dedica a la lectura y a su traba- Durante quince años fue sus antiguos compañeros del
Lugares de encuentro lez, y reconoce su influencia en jo de escritor. Gonzalo Arango editor de La guía de Bogotá, una grupo, y aunque hay quienes
Gonzalo Arango leyó el Pri- el grupo, sobre todo en Amíl- murió en 1976 en un accidente guía turística sobre los restau- señalan que últimamente ha
mer manifiesto nadaísta en el car Osorio, Gonzalo Arango y cuando tenía cuarenta y siete rantes y sitios de interés de la tenido cierto giro a la derecha,
Café El Automático, que era en él mismo, quienes conocieron años. Cuarenta y siete años fue ciudad, incluyendo algunos no él sonríe y afirma que simple-
Bogotá el emblemático metede- bien al personaje y su obra. también la edad que escogieron tan santos, como el famoso Jar- mente es un librepensador.
ro de los intelectuales. Pero los
nadaístas preferían para encon-
trarse El Cisne, un restaurante
italiano de pastas donde ven-
dían un café malo, pero bara-
to y abundante. Más adelante,
Eduardo Escobar fundó el Café
de los Poetas, a ver si recobraba
para sus amigos la bohemia del
pasado, del comienzo del movi-
miento. El Café se convirtió en
el refugio del grupo un breve
tiempo.
Sintomáticos de una
situación
El nadaísmo nació a fines de
la década del cincuenta. Algu-
nos críticos han pensado que
fue una copia del existencialis-
mo francés, o de la generación
Beat de los Estados Unidos, o
de los Angry Young Men que
florecieron en Inglaterra. Pero
el poeta dice que los nadaístas
hacían una cosa muy intuitiva
y que fueron encontrando las
coincidencias con esos mo-
vimientos a medida que iban
andando y leyendo. Recuerda
cómo Amílcar Osorio, que era
el dependiente de la librería
Horizonte, en Medellín, donde
surgió el movimiento, cuando
terminaba su trabajo a las sie-
te de la noche, les descubría
autores que ellos no conocían,
como el ruso Mayakovski, cu-
yos poemas futuristas leían Eduardo Escobar. Café Pasaje. 2015.
Bogotá, Colombia. Número 11. 2015 página 3
Jotamario Arbeláez
El Cisne: cuartel
general de los
nadaístas
/véase página 3
¿Hubo alguna represión
hacia los nadaístas?
Pues la represión es como
dice el aparte de la novela Isla-
nada de Elmo Valencia: apenas
llegábamos, como no gastába-
mos, las meseras nos quitaban
las azucareras para que no pi-
diéramos tinto. Nos quedába-
mos ahí de todas maneras hasta
que llegaba un anfitrión y él sí
gastaba. Éramos muy astutos,
pues a la larga a nosotros nun-
ca nos echaron del todo porque
aprovechaban lo pintorescos
que éramos.
Patricia Ariza
Los Cafés son como
los respiraderos de
la ciudad
Diseño gráfico:
Lunes a sábado 7:00 am - 7:00 pm Sábados 10:00 am a 2:00 pm
Ana Delgado
Arte y pasión café calle 16 # 7-76 / Pastelería La Florida carrera 7ma # 21-46 / Café Pasaje carrera 6 # 12c-25
Café Ibañez calle 12 b # 7-12 - local 1 / Café San Moritz calle 16 # 7-91 / Museo de Bogotá - Calle de la Fatiga calle 10 # 3-61
Museo de Bogotá - Calle de la Rosa carrera 4 # 10-18 / Café Restaurante La Romana Avenida Jiménez # 6-65
PÁGINA 2 BOGOTÁ, COLOMBIA. NÚMERO 12. 2015
Nani Arias
“El programa se instalará logrando el involucra-
miento no solo de los propietarios e inquilinos de
los Cafés de Bogotá, sino lo que es más importante,
de los asiduos visitantes y “parroquianos”.
OCTUBRE DE 2015
Para María de las Nieves Arias In- nes de la década del 70 princi-
collá, más conocida como Nani pios del 80, no había en Argen-
Arias, el patrimonio cultural ha tina cursos sobre esta temática.
sido su tema desde que estudió Me presenté al CONICET y logré
arquitectura en la Universidad ganar una Beca Externa para es-
de Buenos Aires. Ha estado vin- tudiar Restauro de Monumentos
culada a la academia como pro- en la Scuola di Perfezzionamen-
fesora titular de varias faculta- to Dona Regina, Universidad de
des de arquitectura y también al Nápoles, pudiendo también rea-
sector público siendo Directora lizar varios cursos en el ICCROM
General de Patrimonio, Subse- de Roma, con profesores de la
cretaria de Patrimonio Cultural talla de Bernard Feilden y Jukka
de la Ciudad de Buenos Aires y Jokilehto, autores de importan-
Directora Nacional de Patrimo- tes documentos doctrinarios de
nio y Museos de la Nación. Hace la conservación patrimonial.
dos años vino a Bogotá invitada
por el Instituto Distrital de Patri- ¿SIENDO UNA ACADÉMICA - PROFESORA
monio Cultural para presentar su E INVESTIGADORA - POR QUÉ SE HA Nani Arias
experiencia en la dirección del VINCULADO AL SECTOR PÚBLICO TANTO
Programa de Protección y Pro- EN EL NIVEL NACIONAL COMO EN LA
moción de los Cafés, Bares, Billa- CIUDAD DE BUENOS AIRES? siempre noté un compromiso LAS POSIBILIDADES DE ESTABLECER café “ y en el año 2014, elevó di-
res y Confiterías Notables de la En 1998 me presenté a un importante con la cultura, y esto REDES ENTRE DIFERENTES CIUDADES cha presentación a la Unesco,
Ciudad de Buenos Aires y ahora Concurso Nacional de Ante- es un gesto de gran madurez, LATINOAMERICANAS. ¿COMO SE DIO con vistas a que sea considerada
participará en el Primer Festival cedentes y Plan de tareas para digno de destacar. ESTA ALIANZA? esta costumbre, como expresión
de Bogotá en un Café. Aceptó cubrir un cargo en la Dirección En el año 2002, la Comisión intangible a nivel mundial. Por
hablar virtualmente con Hojas Nacional de Patrimonio, de la EL PROGRAMA DE PROTECCIÓN Y de Protección y Promoción de supuesto, entendiendo, que la
de Café desde la Manzana de las Secretaría de Cultura de la Presi- PROMOCIÓN DE LOS CAFÉS, BARES, Y Cafés, Bares, Billares y Confite- declaratoria no era el fin, sino el
Luces, proyecto que ha liderado dencia de la Nación. A partir de BILLARES NOTABLES DE LA CIUDAD DE rías Notables, conjuntamente principio, y que debían seguir
desde hace mas de una década ganar ese concurso tuve en dos BUENOS AIRES SIRVIÓ DE REFERENCIA con la Dirección General de Pa- comprometiéndose a cultivar
en la ciudad de Buenos Aires. oportunidades la responsabili- PARA EL PROGRAMA BOGOTÁ EN UN trimonio, entonces a mi cargo, dicha práctica. No tengo infor-
dad de tener a cargo esa Direc- CAFÉ. ¿COMO HA SIDO EL DESARROLLO encaró un trabajo conjunto con mación de como ha resultado
YA SON MUCHOS AÑOS LOS QUE HA ción nacional y por un periodo DEL PROGRAMA DESDE ENTONCES Y la Comisión de Apoyo y Pro- esa evaluación y si han pedi-
DEDICADO CON ENTUSIASMO AL de siete años fui convocada por COMO SE PROYECTA AL FUTURO? moción de Comercios con giros do más elementos de juicio.
PATRIMONIO CULTURAL. ¿CUANDO las autoridades del Gobierno de En el período que tuve a car- de “Café y bar “ o “Almacén y
Y POR QUÉ ESCOGIÓ ESTE CAMINO? la Ciudad de Buenos Aires para go el Área de Patrimonio del Go- bar” , integrada por delegados SU VISITA A BOGOTÁ EN 2013 POR
¿TUVIERON QUE VER LAS ENSEÑANZAS hacerme cargo, de la Dirección bierno de la Ciudad de Buenos de la Intendencia y la Junta De- INVITACIÓN DEL INSTITUTO DISTRITAL
DE SUS PROFESORES? de Patrimonio primero y de la Aires, el Programa de Cafés , Ba- partamental de Montevideo, el DE PATRIMONIO CULTURAL LE DIO UN
Efectivamente, tuve profe- Subsecretaría de Patrimonio res y Billares Notables ya existía Ministerio de Turismo y CAM- GRAN IMPULSO AL PROGRAMA BOGOTÁ
sores como los arquitectos Jorge después . O sea, durante 12 años, enmarcado en la Ley 35 / 98 del BADU, siendo esta última, la EN UN CAFÉ QUE APENAS COMENZABA.
Gazaneo y Federico Ortiz que una profesional técnica, ocupó GCABA. Durante nuestra gestión promotora de la iniciativa. Fruto ¿HOY QUE RECOMENDACIÓN HARÍA
me iniciaron en el camino de cargos en la función pública, en le dimos mucha importancia a de esta gestión conjunta fue el CON MIRAS A QUE SE CONSOLIDE Y SE
la valoración del patrimonio. el Área de Cultura, con funcio- este tema. En 2003 reeditamos libro publicado posteriormente AMPLÍE EN EL FUTURO?
También fueron decisivos en mi nes especificas en Patrimonio el libro de “Cafés Notables de la “Boliches montevideanos. Bares Considero que si el progra-
formación superior el ingeniero Cultural, lo cual en Argenti- Ciudad de Buenos Aires”, y en el y Cafés en la memoria de la ciu- ma sigue abierto a la comunidad
Roberto Di Stefano de la Univer- na fue un avance muy grande. año 2007 se editó un nuevo libro dad”, que lleva varias ediciones. como hasta ahora, sin dudas se
sidad de Nápoles y las enseñan- pasando de treinta y ocho a cin- Posteriormente, la gestión si- instalará logrando lo más impor-
zas del arquitecto Miguel Ángel HA ESTADO EN COLOMBIA EN VARIAS cuenta y tres los bares declarados guiente, promovió la edición de tante que es el involucramiento
Odriozola, arquitecto uruguayo, OPORTUNIDADES. ¿COMO HA VISTO LA notables. Por otra parte creamos “Bares y Cafés de las dos orillas”. no sólo de los propietarios e in-
a cargo de la obra de restauración GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL EN un programa dedicado a las obras quilinos de los Cafés de Bogotá,
de los edificios históricos de Co- ESTE PAÍS? de puesta en valor y restauración RECIENTEMENTE SE PRESENTÓ sino lo que es más importante,
lonia del Sacramento. Siempre he visto que la Ges- de estos Bares y Cafés. Luego de ANTE LA UNESCO LA PROPUESTA de los asiduos visitantes y “pa-
tión del Patrimonio Cultural en varias intervenciones, publi- PARA LA INCLUSIÓN DE LA CULTURA rroquianos” que son en defi-
HA TENIDO UNA PARTICIPACIÓN MUY Colombia, es un tema fundante, camos el libro “Restauración y DE CAFÉ-BAR EN LOS BARRIOS DE nitiva, quienes van a promover
ACTIVA EN ORGANISMOS Y DEBATES de distintas administraciones. Puesta en valor de Cafés y Bares BUENOS AIRES: RITUALES, PRÁCTICAS y ser celosos guardianes de la
INTERNACIONALES RELACIONADOS Conocí la acción de Colcultura, Notables de Buenos Aires 2002- Y RELACIONES SOCIALES. ¿ESTO FUE conservación de estos espacios
CON LOS BIENES Y EXPRESIONES de la Dirección de Patrimonio, 2003” y un segundo, con obras RESULTADO DEL PROGRAMA DE LOS patrimoniales con los que se ge-
CULTURALES, PROBABLEMENTE así mismo , en mi condición de realizadas entre 2003 y 2007. CAFÉS, BARES, BILLARES Y CONFITERÍAS nera gran empatía y sentido de
COMO CONSECUENCIA DE SU Directora de Patrimonio de la NOTABLES? pertenencia.
ESPECIALIZACIÓN EN LA UNIVERSIDAD ciudad de Buenos Aires, asistí a LA UNIÓN DE LOS PROGRAMAS DE LOS Del Ministerio de Cultura de
DE NÁPOLES Y EN EL ICCROM EN ROMA. reuniones de la UCCI, Unión de CAFÉS, BARES, BILLARES Y CONFITERÍAS la ciudad de Buenos Aires, más
¿POR QUÉ CONSIDERA IMPORTANTE LA Ciudades Capitales Iberoameri- NOTABLES DE BUENOS AIRES Y LOS precisamente de la Subsecretaría
PRESENCIA EN ESTOS FOROS? canas, y ya como Directora Na- BOLICHES MONTEVIDEANOS EN de Patrimonio, surgió la inicia-
Estas instituciones fueron cional participé de reuniones UNA MISMA PUBLICACIÓN “CAFÉS Y tiva de hacer una presentación,
decisivas en mi formación. A fi- de Ministros de Cultura. En fin, TANGO EN LAS DOS ORILLAS” ABRE bajo el lema “el hábito de tomar
BOGOTÁ, COLOMBIA. NÚMERO 12. 2015 PÁGINA 3
El premio Diseño taza Bogotá en fue otorgado al diseñador Juan palabras, Marulanda definió gráficos y el asa se corresponde latte, un capuchino o un expre-
un café del Programa Distrital David Marulanda López quien su propuesta como una cita en con la geometría de los edificios so largo, sin embargo, se tuvo
de Estímulos surgió como una presentó una taza de café bauti- un café del centro como lugar de la Avenida Jiménez, la cual en cuenta las dinámicas propias
estrategia de articulación entre zada con el nombre de Citta. la para el encuentro. Para su dise- está inspirada en las sillas de de los cafés tradicionales donde
el área de fomento de prácticas cual compitió con otras 16 pro- ño, Citta abstrae dos elementos libre soporte desarrolladas por el tinto de greca normalmen-
culturales y el programa Bogotá puestas. La premiación se reali- que caracterizan el paisaje de Mart Stam en 1927. La propues- te se sirve en tacitas pequeñas.
en un Café del Instituto Distrital zó el 31 de julio en el Café Iba- la Candelaria: los cerros tutela- ta responde a la necesidad de Por eso también se incluyó una
de Patrimonio Cultural, con el ñez, establecimiento vinculado res de Monserrate y Guadalupe tener un objeto memorable con presentación más pequeña, que
fin de promover la visibilización al programa Bogotá en un Café. que se reflejan en el recipiente el propósito de tomar un café. El responde a este uso cotidiano.
y apropiación del patrimonio Una cita es el encuentro con su forma de canto y con una concurso planteaba el diseño de
cultural presente en los cafés del entre dos o más personas pre- textura con la que usualmente una taza de 250mm a 300mm,
centro de la ciudad. El premio viamente acordado. En pocas se representan los relieves topo- apropiada para tomarse un café
GUSTAVO PETRO URREGO CAFÉ PASAJE ARTE Y PASIÓN CAFÉ RESEÑA LIBRO
ALCALDE MAYOR DE BOGOTÁ D.C. Carrera 6 N° 6-65 Calle 16 N° 7-76
Lunes a sábado 9:00 am - 3:00 am Lunes a viernes 7:00 am - 7:00 pm
CLARISA RUIZ CORREAL
SECRETARIA DE CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE Sábados 7:00 am - 5:00 pm
CAFÉ SAN MORITZ
MARÍA EUGENIA MARTÍNEZ DELGADO
Calle 16 N° 7-91 REC CAFÉ BAR
DIRECTORA INSTITUTO DISTRITAL DE
PATRIMONIO CULTURAL
Lunes a sábado Cra. 6 N° 7-08
8:00 am - 3:00 am Lunes a jueves 11:00 am - 7:00 pm
PROGRAMA BOGOTÁ EN UN CAFÉ Viernes 11:00 am - 1:00 pm
EQUIPO:
SALÓN FONTANA
ALFREDO BARÓN, JUIETH RODRIGUEZ, NUBIA LASSO,
MARÍA MARGARITA LÓPEZ Calle 12c N° 5-98 TALLER DEL PAN
Lunes a viernes 7:00 am - 9:30 pm Calle 9 N° 8-71
COORDINACIÓN DE PUBLICACIONES: Sábados 8:00 am - 1:30 pm Lunes a viernes 7:30 am - 5:00 pm
XIMENA BERNAL
Portada: El impúdico brebaje.
Mario Jursich Durán (Editor). Bogotá en un Café
DISEÑO GRÁFICO: PASTELERÍA Y SALÓN DE TÉ CAFÉ IBÁNEZ - Instituto DIstrital de Patrimonio Cultural
ANA DELGADO BELALCÁZAR Calle 12 b N° 7-12
Carrera 8 N° 20-25 Lunes a viernes 8.30 am - 6.30 pm !Un impúdico brebaje!, ese fue el de una publicación que recopila-
IMPRESIÓN:
BUENOS Y CREATIVOS S.A.S
Lunes a sábado 7:00 am - 7:00 pm Sábados 10:00 am a 2:00 pm calificativo que utilizó José María ra una amplia investigación sobre
Vergara y Vergara para definir al los cafés de Bogotá y se les diera
PASTELERÍA LA FLORIDA CAFÉ CASA GALERÍA café en 1848 en su escrito de Las un lugar en el mundo, así como
tres tazas, bebida que detestaba la tienen los cafés de Barcelona,
Carrera 7 N° 21- 46 Carrera 2 N° 12b-92
y a la que además llegó a tildar París, Madrid y Buenos Aires. La
Salón Florida Lunes a domingo Callejón del Embudo
de remedio excelente, agua de cú- labor conjunta entre el equipo de
6:00 am - 10:00 pm Lunes a jueves 7:00 am - 7:00 pm
bica o solución de calamaco. Y este investigación del proyecto Bogo-
Salón Republicano Lunes a Sábado Viernes y sábado 7:00 am - 10:00 pm es el título que se escogió para tá en un Café y Mario Jursich di-
12:00 pm - 8:00 pm Domingos 9:00 am - 7:00 pm la publicación que recogiera las rector de la revista el Malpensan-
memorias del proyecto Bogotá te, lograron en 300 páginas, una
CAFÉ RESTAURANTE LA ROMANA CAFÉ DE LA CHATA en un Café del Instituto Distrital amplia colección fotográfica y la
Calle 13 N° 6A-09 Carrera 4 N° 9 -66 de Patrimonio Cultural. Desde participación de 25 escritores,
Lunes a Sábado 7:00 am - 8:30 pm Martes a sábado 11:00 am - 11:00 pm la creación del proyecto en sep- retratar esa atmósfera de los cafés
TÓMATE EL CENTRO tiembre de 2013 se pensó tam- bogotanos con sus huellas vivas
domingos 10:00 am - 7:00 pm
bién en paralelo la elaboración aún en el presente.
PÁGINA 4 BOGOTÁ, COLOMBIA. NÚMERO 12. 2015
04:00 – 06:00 pm Espacio lúdico Show de Barismo Arte y pasión. Calle 16 No. 7-76
MIÉRCOLES 11 DE NOVIEMBRE
Conversatorio: Un café para mojar la palabra.
06:00 PM Espacio artístico Café San Moritz. Calle 16 No. 7-91
con Ricardo Silva y Camilo Hoyos.
02:00 – 05:00 pm Espacio lúdico Cata de café Café Ibañez. Calle 12 b No.7-12 - local 1
06:00 pm - 06:30 pm Espacio artístico Muestra Documental Bogotá en un Café Museo de Bogotá. Calle 10 No. 3-61
VIERNES 13 DE NOVIEMBRE
Museo de Bogotá Sede Calle de La Rosa.
06:30 PM Cierre festival Inauguración exposición Jorge Panchoaga
Carrera 4 No.10-18