Dossier Superior
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La palabra ética deriva del latín ethkos, voz que proviene, a su vez, de ethkos que significa “costumbre” o
“habito”. La connotación de este vocablo también se refiere al estudio o disciplina que se interesa por los
actos de aprobación y desaprobación, los juicios de valor sobre las acciones que son consideradas
correctas o incorrectas, la bondad o la maldad, la virtud o el vicio lo apetecible o lo sensato. A la ética
también se le conoce como filosofía moral.
2.Ética y sociedad
Los seres humanos han creado filosofía desde tiempos remotos, así pues la conciencia ética y moral
corresponde a la época que les corresponde vivir y ésta varia en relación directa a su convivencia por un
lado y por otro al grado de igualdad y consideración que se conquiste.
A continuación haremos un análisis de la ética a través de las grandes etapas de la historia. Como te
puedes imaginar, en la época de la prehistoria no existían reglas, normas o leyes escritas, pero si
comportamientos considerados como permitidos y no permitidos, deseados y no deseados. El
comportamiento (valor) más codiciado en ese entonces era la valentía, pues de eso dependían los
hombres para comer, conservar o perder una propiedad o simplemente para seguir con vida. Además,
durante esa etapa los conceptos de ética y moral estuvieron fundamentalmente bajo el binomio causa-
efecto. Por ejemplo, los hombres de aquella época podían relacionar el hecho “sexo” con el efecto
“hijos”, o “violencia” con “muerte”. Asimismo, dado que en las primeras organizaciones sociales reinaba
el matriarcado, el concepto sexo-hijo no se consideraba algo fuera de lo común, o bien algo prohibido.
No es sino hasta el nacimiento de la propiedad privada, en donde el hecho de heredar un bien es
importante, cuando este concepto se vuelve fundamental, pues nadie atesoraría bienes para dejarlos en
manos del hijo de un extraño. La cultura egipcia pone bajo el cuidado de la religión los campos y
aplicaciones de la ética y la moral. Y aunque la esclavitud ya había nacido, es claro que una ética para el
vencedor no es la misma que para un vencido. Después de todo, el surgimiento de un periodo de
sometimiento de unos cuantos sobre otros sólo era cuestión de tiempo.
Otras de las grandes culturas fue la Babilónica, la cual es famosa por su código Hammurabi. Este
precepto tenía por lema el conocido “ojo por ojo, diente por diente” y aunque suena un tanto rigorista,
aún en nuestros días sigue vigente. De hecho, la Biblia establece: “Con la vara que mides serás medido” o
también, “El que a hierro mata, a hierro muere”. Entre el 776 y el 146 a.C. se dio el florecimiento de una
de las civilizaciones más importantes en la historia de la humanidad, el pueblo griego. Esta cultura fue la
cuna de grandes filósofos y de grandes precursores del concepto filosófico de ética. A pesar de que este
pueblo practicaba la esclavitud y declaraba la guerra a los pueblos aledaños para así reforzar su
expansión, difundir su modo de vida y lengua, cobrar impuestos e imponer un sistema de gobierno, se
caracterizaba por ser democrático. De hecho, los ciudadanos griegos votaban de una manera muy
peculiar, en las urnas depositaban piedras negras para manifestar un “no” al candidato y piedras blancas
para un “si”. Sorprendentemente, este sistema aun se utiliza.
Al declive de la civilización griega, surge la cultura romana (753 a.C. al 533 d.C.), la cual toma muchas de
las tradiciones de la anterior y aumenta sus fronteras. Lo que es más, tuvo una gran influencia,
principalmente en el terreno de la lengua, en los lugares que llego a conquistar. Esta nueva civilización
practicó no solo la guerra de una manera impresionante sino también la esclavitud, la democracia y la
política. Los gobernantes aplicaban toda clase de trucos para alcanzar el poder, incluso llegaban a matar
a sus familiares, pero ¿qué había de ética y la moral? Estos temas eran para los vencidos, para el pueblo.
Hasta ahora nos damos cuenta de que la ética, la moral y los valores son conceptos movibles y “volátiles”
y que como las normas, son juguetes de los poderosos y son empleados para someter, pacificar y, casi
siempre, para ganar más poder. Analiza al trasfondo de las campañas políticas. Los dioses de esas
antiguas civilizaciones tienen un comportamiento prácticamente humano, o quizá menos moral que
cualquiera de nosotros (léase Zeus). Por lo tanto, el comportamiento de la cultura romana se
fundamento en las leyes que, por medio del emperador Justiniano, sobrevive como base de nuestros
códigos. El cristianismo en el 313, una vez que se instituyo como la religión oficial del imperio romano, fue
una medida de control que sometió a la población entera por medio de las enseñanzas de los evangelios
y además se empleo como una herramienta para convertir a los pueblos de una servidumbre exhaustiva
(mediante temores y venganzas). Como quiera que sea, la religión funciono de manera importante en la
conservación de valores dentro de la población.
Poco después se estableció el feudalismo, un sistema de represión y poder absoluto controlado por un
señor al que se le pagaba un tributo. El resto de los hombres eran conocidos como “siervos” (los que
sirven). Dentro de este régimen el señor feudal tenía derecho a prácticamente cualquier cosa, desde
robar y castigar hasta violar y abusar de los desamparados. Una de las ventajas de este peculiar personaje
era la protección divina con la que contaba.
Después de un largo periodo de saqueos e injusticias, llego el Renacimiento. Esta época se considera una
etapa de descubrimiento y de constantes avances tecnológicos. De hecho, con la invención de la
imprenta fue posible que más personas comenzaran a leer y como consecuencia, se liberen de la
opresión.
La reforma trajo consigo una interpretación de la Biblia más libre y por fin los principios de la ética y la
moral lograron desligarse de la manipulación. De esta forma el pueblo pudo aspirar a una con mayores
oportunidades de libertad. Con los ideales de la revolución francesa, la declaración de los derechos
universales del hombre, así como con los preceptos de los periodos históricos del Enciclopedismo y la
Ilustración, se logró un reclamo de igualdad, libertad y fraternidad, los cuales sentaban el climax de la
ética y la moral, pues una condicionante para el ejercicio de la ética es precisamente la libertad. Con la
expansión de la revolución industrial se dio inicio a una serie de avances técnicos. Los diversos usos de la
maquina a vapor y los energéticos permitieron a los hombres de aquella época disfrutar una mejor
calidad de vida. Asimismo, factores como la aplicación de los derechos de los trabajadores y el
mejoramiento de los procesos de producción lograron una expansión en la educación, el empleo y la
diversidad de los valores que habían regido a las sociedades antiguas.
Contesta y reflexiona
1. ¿Crees que en la época de la prehistoria era necesario aplicar otro tipo de conceptos éticos? Explica tu
respuesta.
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2. Cuál es la diferencia entre la ética que se aplicaba en la época medieval y en el periodo de la Revolución
Industrial?
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3. ¿La ética de los abuelos es la misma con la que vives hoy en día? Explica tu respuesta.
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3.Ética como ciencia
Según I. Lakatos, la ciencia es el perro guardián de las normas científicas. Sin embargo, lo que podemos
afirmar es que la ciencia se le puede designar como una dotación de una forma comprensiva a la teoría
en cuestión de modo tal que se muestren con toda claridad sus acepciones empíricas y las relaciones
lógicas entre ellas.
La ética es la disciplina que logra reunir las características de una ciencia porque elabora hipótesis y
teorías sobre la moral, expone conceptos y da a conocer categorías de acuerdo a la experiencia moral. De
hecho, a través de estos pasos, busca encontrar conceptos, hipótesis y teorías que certifiquen y
justifiquen el que hacer de la sociedad en el transcurso de la historia. La ética como ciencia utiliza los
siguientes pasos:
a- Objetividad. Intenta explicar, sin ambigüedades y embrollos, cierto tipo de temas de tal manera que no
se someta a confusión. Tomemos como ejemplo una actitud ética de la época prehistórica, la valentía.
Para el contexto de ese tiempo no existía confusión, la valentía era la cualidad de llevar a cabo, sin
contemplaciones, acciones que terminan en agredir, matar, rechazar, defenderse del enemigo o de un
animal.
c- Sistematicidad. Para llegar a la conclusión “ser valiente en la época prehistórica era una premisa para
sobrevivir” tuvimos que sistematizar un cúmulo de datos, vestigios, objetos, restos humanos.
2. ¿Crees que en la actualidad el concepto de valentía utilizado en la Edad Media funcionaria eficazmente?
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Ética y filosofía
La ética se conoce también como filosofía moral, de hecho, es el estudio y la disciplina filosófica teórico-
práctica, normativa que tiene por objeto no solo la descripción. Podemos observar que la ética es una
rama de la filosofía, la moral su campo de acción y esta un comportamiento absolutamente humano. La
ética no tiene por objeto dirigir la vida de los hombres, sino explicar el concepto de los actos morales.
Tampoco intenta establecer y determinar lo que es correcto o incorrecto y mucho menos tiene por meta
presentar una lista de derechos y obligaciones. La ética es en realidad normativa sólo en cuanto al
concepto de conciencia, no determina lo que es, sino lo que debe ser. La ética de cada uno enciende
luces de aviso a distintos niveles y aunque el trabajo siempre implica compromiso, es importante saber
en qué momento tal esas acciones te hacen cruzar una línea que no quieres traspasar o bien, decidir
actuar de un modo coherente para estar siempre del lado bueno y ser aceptado. Nuestras leyes son un
reflejo de nuestros principios morales, los cuales a menudo se extraen de una codificación anterior de los
principios morales en la forma de leyes espirituales: la religión. Hacer algo leal no significa hacer lo
correcto. La filosofía china establece que lo verdaderamente correcto es que al realizar una acción el
hombre quede libre de culpa. Esta idea parece estar resumida en el axioma: “Si tus acciones causan daño
a otros, no son éticas”. Federico Nietzsche solía decir: “Al principio las acciones no egoístas han sido
alabadas y tenidas por buenas por aquellos, a quienes prodigadas, eran útiles. Más tarde, se ha olvidado
el origen de esta alabanza y se han encontrado como buenas simplemente las acciones no egoístas
porque, por hábito, siempre se les había alabado como tales”. Los griegos fueron los primeros que
establecieron las bases de la filosofía tal y como la conocemos en nuestros días. De hecho, como una
parte de la misma, escribieron sobre la ética, la cual fue dividida en tres etapas: ética sofista, ética clásica
y la ética helenística. A continuación analizaremos cada una de ellas.
3.3.1. Ética sofista Los sofistas surgen en el siglo v a. C. y eran maestros de toda clases de materias y
disciplinas que llegaron a Atenas procedentes de ciudades extranjeras con el propósito de hacer
accesible a los hombres el conocimiento. Estos individuos cubrían la necesidad, sentí en la Grecia de
aquel tiempo, de una difusión general del conocimiento científico que se había desarrollado de manera
un tanto privada en las sociedades más cultas. En realidad, en ninguna otra parte del planeta esta
necesidad era más antigua que en Atenas, y que ahí la carrera política exigía el dominio de los
conocimientos intelectuales de aquel pueblo. Los sofistas llegaron a Atenas para ayudar a los jóvenes a
lograr el éxito político, lo cual suponía la subordinación de la enseñanza puramente teórica a sus fines
prácticos. De hecho, los sofistas, lejos de enseñar lo más cercano a la verdad, predicaban a la juventud lo
que le serviría para alcanzar el triunfo político. Así, la elocuencia publica y el arte de la retorica pronto
ocuparon el lugar de la ciencia y la especulación pura. Sin embargo, en este propósito de persuadir y
refutar, dinámica inducida por las diversas opiniones opuestas que los sofistas enseñaban a sus
discípulos, había un elemento permanente que debía ser reconocido por todos los hombres de la
conducta es la base de la investigación socrática. Los sofistas adoptaron una postura antropocéntrica,
relativista y escéptica. Con base de estas ideas, el hombre era considerado la medida e todas las cosas
(todas las cosas son como les parecen a los seres humanos), la verdad absoluta, lo justo y lo injusto, así
como el error son relativos y variables. Por ejemplo, cuando las autoridades recluyen a un delincuente en
la cárcel, para la sociedad es un acto de justicia, pero para los familiares es una injusticia pues sienten que
quedaran desprotegidos.
3.3.2. Ética clásica Este tipo de pensamiento tienen su desarrollo a partir del siglo v hasta el año 323 a.C. y
sus mayores impulsores fueron Sócrates, Platón y Aristóteles. En realidad, sus ideales eran muy distintos
a los de los sofistas. Enseguida presentamos los rasgos más representativos de esta escuela de
pensamiento Confianza en el destino. Según Sócrates, los niños nacen con todo el conocimiento en sus
almas, pero necesitan ayuda para que lo recuerden. Esta idea, desde la perspectiva de la ética, significa
que el hombre debe preocuparse por ir describiendo lo que “ignora”. La moral es un concepto invariable
que no se escapa al cúmulo de conocimientos, la cual el niño asimilará junto con el resto de las
enseñanzas. Para los clásicos no existe el relativismo, lo justo es lo justo para todos. Regresando al
ejemplo que observamos con los sofistas, tenemos que un individuo aprende desde pequeño que robar
es un delito y que si lo hace puede ser recluido en la cárcel o castigado conforme a las normas de la
sociedad establecida. De hecho, esta idea es compartida por su familia por lo que en el momento en que
llegue a cometer un delito, deberá ser castigado. De esta forma tanto el individuo como su familia
deberán estar conscientes de que recibir un castigo por su falta es un acto de justicia, y ésta a la vez
como un acto de verdad Platón opinaba que el ser humano no se compone de un cuerpo y un alma, sino
simplemente de un alma que preexiste al cuerpo y continua existiendo una vez que éste desaparece. Las
almas por naturaleza pertenecen al mundo espiritual; sin embargo, por haber cometido una falta, fueron
condenados a residir en cuerpos materiales, imperfectos y corruptibles. A esto se le conoce como
reencarnación. Las ideas de Platón fueron determinantes para la ética clásica, ya que descubrió las
virtudes morales cardinales (prudencia, fortaleza, templanza y justicia), dio valor la gimnasia y a la ciencia
como un sinónimo del equilibrio entre el alma y el cuerpo. Finalmente, insistió en la necesidad del
esfuerzo científico como un medio para cumplir nuestros deberes Aristóteles defendía la teoría
eudemonista, es decir, la idea de que todos los seres humanos por naturaleza tienden a ser felices. Nos
indica, además, que la autentica felicidad deberá buscarse en el ejercicio de las facultades humanas. Los
seres humanos poseen un amplio número de capacidades, algunas de las cuales son también parte de la
condición de los animales, como por ejemplo correr, dormir, comer, etc. Y aunque bien es cierto que
estas facultades le pueden procurar placer, aquellas exclusivamente reservadas a los seres humanos
como el entendimiento, la razón y la voluntad son las que efectivamente brindaran la felicidad entera.
Este personaje también sostenía la teoría sobre la diferencia entre los buenos y malos hábitos.
Aristóteles afirmaba que los hábitos consistían en inclinaciones permanentes y de carácter adquirido que
empujaban a la voluntad a obrar de una determinada forma. Si estos hábitos eran positivos o buenos,
recibían el nombre de virtudes y si eran negativos, eran denominados vicios.
3.3.3. Ética helenista La época helenística trajo consigo un periodo de pensamiento caracterizado por el
pesimismo y la resignación. Una de las principales causas de esta tendencia tan negativa fue el hecho de
que Alejandro Magno, en el siglo IV, hizo de todos los ciudadanos un inmenso grupo de súbditos. De esta
deplorable situación, surgió una moral individualista, pesimista y resignada. Tres escuelas filosóficas
fueron las representantes de esta época, a saber, la Epicúrea, la Estoica y la Cínica, las cuales tuvieron por
objetivo minimizar la importancia de las necesidades y de las desgracias humanas. Éstas son sus
características más representativas:
3.3.4 Escuela Epicúrea. Fundada por Epicurio en Atenas en el 306 a.C. el epicureísmo expresó el deseo de
un tipo refinado de felicidad, que es la recompensa del hombre “sabio”, adjetivo que se daba al individuo
que sabía disfrutar de los placeres de la mente y sobre los que podía adquirir mayor control que los de la
naturaleza material y sensorial. La amistad de las personas nobles e inteligentes, las paz y la satisfacción
que provienen de la buena conducta, una moral recta y el goce estético eran los ideales del hombre
epicúreo, el cual se negaba a ser perturbado por cualquier doctrina metafísica o religiosa que impusiera
deberes y, por lo tanto, impidiera la libertad de la satisfacción pura
3.3.5 Escuela Estoica. Fundada por Zenón de Citio en Chipre en el 308 a.C. para el estoicismo, la virtud es
el único bien y el hombre “virtuoso” es aquel que ha alcanzado la felicidad a través del conocimiento.
Este individuo encuentra así la felicidad en sí mismo y consigue independizarse del mundo externo que
ha podido superar por medio del dominio de sus pasiones y emociones. Los estoicos conciben el universo
como un todo y su doctrina es panteísta. Todas las cosas y todas las leyes naturales ocurren por una
determinación consciente de la razón del mundo, la cual se traduce como el orden racional por el que el
hombre sabio intenta regular su vida como su deber más alto y supremo.
3.3.6 Escuela Cínica. Esta escuela de pensamiento adoptó su nombre del gimnasio de Cinos Argos, el cual
fue fundado por Antístenes de Atenas. Los seguidores de esta escuela tenían la creencia de que el
hombre debía buscar la verdadera felicidad en una vida recta e inteligente, la cual era para ellos el
sinónimo de una existencia virtuosa. Además, esta vida recta y honrada consistía en observar una
conducta que fuera lo más independiente posible de todos los acontecimientos y factores externos al
hombre. Esta independencia sólo podía lograrse mediante el dominio de los propios deseos y
necesidades. Los cínicos intentaban liberar al hombre de su sumisión a las costumbres,
convencionalismos e instituciones humanas para así reducir sus de seos y apetitos.
Contesta y reflexiona
4 Ética y justicia
Una definición general de justicia es la virtud, la cual nos hace dar a cada uno lo que es suyo. En párrafos
anteriores establecimos el concepto de virtud con el comportamiento humano más deseable o positivo y
que en realidad era mejor conocido como valor moral. Pues efectivamente, practicar e impartir justicia a
otros es actuar éticamente. A la justicia se le ha representado desde hace mucho tiempo como una mujer
con los ojos vendados sosteniendo en una mano una balanza en equilibrio y en la otra una espada. Esta
representación, o símbolo universal, señala claramente que la justicia debe ser equitativa para todos y
que la fuerza pública, representada como la espada, deberá respaldarla. Los rasgos esenciales de la
justicia son la igualdad, la imparcialidad y la ejecutividad. Asimismo, persigue los siguientes objetivos:
-Dar solución a las demandas impuestas por diferentes individuos, instituciones o entidades con la
finalidad de mantener sana la convivencia y la paz.
-Vigilar que el castigo a los delitos se realice bajo los términos que marca la ley para así asegurar el
respeto a los valores sociales y defender las propiedades, honor y seguridad de las personas.
-Defender la seguridad del estado por medio del castigo a las violaciones de las leyes y la prohibición de
cualquier conducta violenta que tenga por objeto tomar su lugar.
-Proteger la libertad de los ciudadanos a través de la condena de las acciones ilegales del poder ejecutivo.
En nuestro país el poder judicial es el responsable de administrar la justicia. Por su parte, el poder
legislativo es el encargado de evaluar, citar y establecer las leyes y normas que rigen el sistema jurídico.
Los códigos de derechos constituyen el sustento de todas las actividades judiciales. A pesar de que las
acciones de los jueces y tribunales se basan en las normas establecidas por el poder legislativo, la labor
de los especialistas en derecho consiste en interpretar, por una parte, el leguaje jurídico en que vienen
formuladas las leyes y la interpretación del legislador y por otra, las características de los hechos y de las
personas que son juzgadas. Sin embargo, por mucho que se busque prever y dictaminar los diversos
casos y excepciones en los que la ley se debe aplicar de cierta manera, cada hecho sometido a la
consideración de los jueces reúne circunstancias distintas. Por esta razón, es imperativo que las leyes que
rigen a las sociedades humanas cambien.
La cultura romana legó muchos de los conceptos jurídicos que actualmente se emplean en las cortes de
justicia. Por ejemplo, en el libro El ciudadano romano durante la República, escrito por Florence Dupont,
encontramos el siguiente pasaje en el cual se puede vislumbrar la forma en la que los antiguos romanos
interpretaban la justicia.
Sólo Apolo Claudio será perseguido por Virgilio, que ha sido elegido como tribuno de la plebe aunque la
historia comienza al revés. Apolo desciende al foro con una escolta de jóvenes nobles. Virgilio usa sus
poderes para poner a Apolo en prisión hasta el proceso. La familia de Claudia ocupa el foro, vestida de
duelo, e implora a cada ciudadano que saque a Apolo de la cárcel, donde se pudre en su mazmorra entre
salteadores de caminos y criminales sin fe ni ley. Virgilio no abandona el foro y recuerda a cada uno los
delitos de Apolo y la muerte de su hija. Dado que la familia de Apolo no consigue cambiar la opinión en su
favor y sacarlo de prisión, éste se suicida.
Como podemos observar, la muerte de Apio es una buena muestra del funcionamiento de la justicia
romana. Como en la política, lo importante de la vida cotidiana es no ser rechazado por la comunidad. La
prisión donde se ha recluido a Apio es un lugar de muerte, situada en la ladera sur del Capitolio, por
encima del comitium. La prisión, la cárcel, es un lugar aterrador oscuro y en donde los detenidos
enferman y viven entre la basura. Sólo sobreviven aquellos a los que la comunidad socorre. La detención
en Roma no era un castigo; de hecho, significaba la muerte de quien no había sabido acumular en vida
suficiente reconocimiento y dignidad para que un grupo pudiera presionar a los magistrados y al senado
a fin de librarlo de la cárcel antes del proceso. Si bien el abandono por parte del grupo condenaba al
individuo aun cierto tipo de muerte, la comunidad podía expresar su desaprobación a una sanción y
oponerse a ella eficazmente.
El derecho es una acción que se ejecuta de acuerdo a la ley moral. Sin embargo, en el campo legal es la
acción que se tiene sobre una persona o cosa reconocido por la ley. Los sofistas griegos criticaron las
leyes y costumbres existentes. De hecho, afirmaban que todos los gobiernos humanos eran artificiales y
creados por decretos o convenciones que iban en contra de la ley natural.
Contesta y reflexiona
4. ¿Crees que la impartición de justicia en la actualidad es justa y expeditada?, si conoces algunos casos
coméntalos.
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5 Ética y derecho
Aristóteles y los estoicos desarrollaron más profundamente esta idea de ley natural, el juez se basaba en
la ley eterna del universo, esta ley, por su parte, era consecuencia de la razón universal, del mismo modo
que el espíritu del hombre era su complemento. Cicerón insistía en la idea de la ley natural como una
característica innata del hombre y la identifico además con la “recta razón”, poniéndola a la ley escrita, la
cual puede ser injusta y hasta tiránica. Santo Tomas de Aquino, por su parte, considero la ley eterna como
la razón que existía en la mente divina y que era capaz de controlar el universo. No fue sino hasta el
renacimiento cuando se le dio un nuevo impulso a la filosofía del derecho. La jurisprudencia, es decir, la
efectiva aplicación y práctica del derecho, tuvo su arranque en el siglo XVII, aunque las aportaciones del
derecho romano son un legado invaluable. La misión del derecho consiste en mantener el orden y en
caso de haber sido perturbado, procurar restablecerlo. Este orden, en sentido estricto no es algo
acabado y estático, no se encuentra escrito ni recopilado de manera completa en ninguna parte. En cierta
manera, todos los códigos de derecho se encuentran continuamente en vías de transformación. La
práctica judicial debe fundamentarse siempre en un sistema coherente de derecho positivo al que
pueden recurrir tanto los jueces y magistrados como los abogados y cualquier otra persona que exija
determinados derechos. Por tanto, podemos establecer que el sistema legal es dinámico. En los estados
de derecho impera el principio de legalidad en el cual solo son considerados como delitos aquellas
acciones u omisiones que la ley señala.
En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 11.2 se establece que: “Nadie será
condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el
Derecho Nacional o Internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento
de la comisión del delito”. La Declaración De Derechos De Estados Unidos (Bill Of Rights), formulada por
los representantes del pueblo de Virginia en 1776, en su artículo VIII establece que: Entre la diferencia de
estos principios podemos señalar que:
En todo proceso criminal el acusado tiene derecho a conocer la causa y naturaleza de su proceso criminal, a
ser careado con sus acusados y testigos, a pedir pruebas y a ser juzgado por un jurado imparcial de doce
hombres de sus vecindad sin cuyo consentimiento unánime no podrá considerársele culpable; tampoco
puede obligársele a testificar contra sí mismo. Nadie puede ser privado de libertad, salvo por mandato de la
ley o por juicio de iguales.
Según la teoría de la ley natural, los seres humanos poseen cualidades propias, a saber, conocimiento y
libertad. Estas características expresan exigencias innegables que deben constituir la norma o el criterio
fundamental a la hora de legitimar cualquier sistema legal, de tal manera que solo las leyes que se
cumplan con tales requisitos pueden considerarse como justas. Ahora bien, si el ser humano posee por
naturaleza estas cualidades, sus exigencias serán expresiones de la ley natural.
6. Ética y religión
Éticamente el hombre reconoce que su comportamiento repercutirá de alguna manera cuando su vida
trascienda al más allá. Asimismo, afirma la existencia de Dios como sujeto y por lo tanto, renuncia a su
autonomía existencial, buscando no solo el apoyo, si no implicándole la responsabilidad de su futuro. De
hecho, es muy común oír a las personas decir: “Ahí nos vemos si Dios quiere” o “Si Dios me ayuda”. Las
distintas religiones proponen una solución a los males de este mundo. Sin embargo, también demanda la
humilde aceptación de la miseria de sus fieles mediante el conformismo, la resignación y el
tradicionalismo. En la Roma imperial la religión sirvió a los oprimidos para sobrellevar penalidades tales
como la pobreza, la discriminación y la burla. Posteriormente, las religiones, detalle que muestra la
relación instituida, sirvieron como justificación a los opresores para entre lo divino y la condición humana
mantener resignados a los pobres y sobre todo con el vivo deseo de quedarse en el estatus en el que se
encontraban.
La religión entraña cierta forma de control en la relación entre semejantes, es decir, establece la moral.
Se puede observar que los mandamientos contenidos en la Biblia entrañan un código de una conducta de
sana convivencia. La religión y los valores se fundamentan en un solo concepto para la realización de los
preceptos religiosos. Cabe señalar que en culturas no religiosas ya existían conductas éticas y morales
que garantizaban el respeto entre los seres humanos. Esto implica que no es absolutamente necesario.
Como un hecho sorprendente, recientes investigaciones científicas han comprobado que dentro de la
corteza cerebral existe un compartimiento donde se procesa la información concerniente a los aspectos
religiosos.
Contesta y reflexiona
2. ¿Crees que existan personas que respeten los diez mandamientos que dictan la Biblia?
3. ¿Consideras que el apego o respeto que tienes de la religión es el mismo que le tienen tus abuelos?
Explica tu respuesta.
7. Ética y moral: Problemas morales éticos:
Todo mundo emplea a la ligera los conceptos de ética y moral. De hecho, los usan con mucha frecuencia
para denotar cierto tipo de énfasis. Si realizáramos una encuesta y les preguntáramos a las personas que
diferencia encuentran entre estos términos, la mayoría no sabría qué contestar. En realidad se limitarían
a responder porque “suena bien”. Sin embargo, podemos establecer una distinción entre ambos
conceptos que resultaría útil.
La ética se refiere a una teoría o sistema que describe que es el bien y que es el mal. La mitología y la
teología son las fuentes más antiguas de la ética, aunque en la actualidad se maneja más entre filósofos.
La moral se refiere a las reglas que nos dicen lo que se debe hacer y lo que no. La moral, por su parte,
hace una distinción entre los actos buenos y malos. La moral tiene que ver con tu vida personal.
Simplemente reflexiona la respuesta a estas preguntas: ¿cuál es la conducta que debes adoptar en tu
primer día de clases?, ¿permitir que tus hermanos jueguen con tus apuntes es un delito? La ética por su
parte, se centra en lo teórico.
Piensa, ¿Cómo debería castigarse a los conductores que son parte de la condición humana que manejan
en estado ebriedad?, ¿todos deberíamos ser donadores de órganos? ¿Las reglas según la cuales vivimos
constituyen la ética?
La categoría de tu filosofía personal será insuperable si logras aunarla con éxito. Si sabes distinguir entre
el bien y el mal, eres capaz de decidir y determinar si algo es correcto o equivocado. Sin embargo es
importante que reconozcas tus propias opciones y valores, las ventajas y desventajas. Asimismo, es
fundamental que encuentres una forma de razonar moralmente sobre las acciones que tienes que
enfrentar de tal modo que puedas justificar la bondad de tu respuesta. Si no te sientes bien con lo que
haces, quizás no deberías continuar con lo que planeas. Sin embargo, si tienes la convicción de que haces
lo correcto, siempre habrá una manera de justificarlo. Recuerda que la racionalización es un elemento
totalmente distinto. Tu mente es capaz de racionalizar cualquier cosa y también facultad de desarrollo
deformar o la Nietzsche citar cualquier circunstancia alterna para que encaje perfectamente en tus
Libre”, planes. Argumento como a la “Espíritu el cual tales renuncia “nadie lo sabrá”, “no lo podrán
probar nunca” o “al cabo también mi cuate lo hace” son ejemplos de los servidumbre moral y religiosa.
Medios que empleamos para llevar acabo cierto tipo de acciones. La justificación, no obstante,
compórtate el mismo origen que la justicia y lo que se considera como justo. De hecho, requiere una
lección más profunda, ventaja es que este elemento te dará bases más sólidas para seguir adelante. La
situación consiste en tener un sistema ético personal al que poder asumirse en busca de directrices
morales. Tendrás que comenzar por pensar que es bueno y que es malo. Este problema ha confundido a
los filósofos de todos los tiempos, así que no esperes encontrar una respuesta completa e infalible.
La moral es un conjunto de reglas y normas que el hombre acepta de manera consciente y libre, y que
además le sirve para regular la conducta propia y la de los demás. La moral es un sistema constituida por
reglas, normas y por ende, deberes La moral funciona como una exigencia a quien vive dentro de una
sociedad de acuerdo con las costumbres vigentes, de no hacerlo provoca su marginación La moral es
algo que el hombre debe cumplir para realizarse como humano.
8. Axiología
Es una doctrina filosófica y su nombre se deriva de las raíces axios, que significa “valor”, y logos, que
quiere decir “estudio” o “tratado”. Por tanto, esta disciplina se ocupa de estudiar los valores. El
significado actual del término “valor” y el campo de estudio conocido como teoría de los valores, o
axiología, son adquisiciones relativamente recientes en la filosofía. La palabra valor puede tener carácter
abstracto o concreto. Como nombre abstracto designa la cualidad de valer o de ser valioso. En este
sentido, equivalente muchas veces a un merito o bondad y por tanto, el mal es considerado como un
“disvalor” o “antivalor”, pero también se usa en un sentido más amplio para hacer referencia tanto al
mal como al bien, del mismo modo que usamos la palabra temperatura para hablar del calor y del frio. En
este caso se considera al bien como un mal positivo y al mal como un bien negativo. Como nombre
concreto, el valor puede usarse en forma singular o plural para referirse a las cosas que tienen la
propiedad del valor o a las cosas que son valoradas. El hombre es un ser axiológico. No solo requiere
conocer el mundo para transformarlo, sino que también lo somete a una valoración. El hombre otorga
una categoría a los valores en relación con la realidad y les asigna adjetivos como bello o feo, bueno o
malo, agradable o penoso. Incluso en un nivel más abstracto, los clasifica como buenos, justos, bello,
sublimes, útiles, etc. Los valores se relacionan con las grandes convicciones humanas acerca de lo que es
bueno, de lo que es mejor y de lo que es óptimo. De hecho, tienen la facultad de propiciar bienestar,
satisfacción y felicidad a quienes los poseen aun cuando algunas veces no nos parezcan del todo
agradables. Según Aristóteles, la ética de los valores sostiene que la bondad es el resultado de las
virtudes. Si inculcamos valores en las personas, estas serán buenas. Por consiguiente, es posible ir
demasiado lejos, o no lo suficiente en el miedo, el orgullo, el deseo, el enojo, la piedad, el placer y el dolor
en general. Los excesos y los defectos son erróneos por igual, pero sentir estas emociones en momentos
precisos, por objetos correctos, hacia personas adecuadas, por motivos razonables y de manera
equilibrada, constituye un buen medio o al menos el mejor. A continuación analizaremos algunos de los
valores más comunes en nuestro medio y las características de las personas que los aplican. Con esta
exposición esperamos crear en ti una reflexión:
•Amor. Comparte todo lo que tengas sin esperar nada a cambio. Comprende a los demás, perdona y
olvida los errores de los otros. Todos estos sentimientos son una fuente de motivación y un requisito
fundamental para la convivencia.
•Convivencia y comunicación. El ser humano solo puede realizarse como persona dentro de una
sociedad; de hecho, necesitamos de los demás Para subsistir y crecer. Permite a las personas compartir
sus ideas, expresar sus pensamientos, sentimientos y deseos.
•Compañerismo. Es la capacidad de poder dar la mano a otro y retirarla hasta haber logrado una meta
común. A pesar de que se puedes ser compañero de aula, de viaje o de un equipo de futbol, la
connotación del término “compañerismo” va más allá. En realidad es compartir los intereses, propósitos
y objetivos; es aportar Figura 2.1 El equilibrio entre la razón y lo mejor de uno mismo para que el camino
sea emoción, es una particularidad que todo ser agradable, liviano, eficaz y humano desea alcanzar.
•Cordialidad. Es el valor que más enriquece las relaciones interpersonales. En realidad proviene de la
sencillez del espíritu, la grandeza de alma y la nobleza de los sentimientos. Ser cordial es siempre brindar
afectos, no negar el saludo a nadie, agradecer los favores, disculparse, solicitar ayuda con sencillez y
humildad, y ayudar sin condiciones. Muchas de las personas que poseen este valor sonríen.
•Responsabilidad. Permiten al ser huma interactúan, comprometerse y aceptar las consecuencias de un
hecho voluntariamente realizado. Las acciones hechas bajo este esquema son dignas de crédito y las
personas que las llevan a cabo son sumamente confiables y siempre se esfuerzan por hacer todo bien sin
necesidades de ser supervisadas a amenazadas.
•Respeto. Significa valorar a los demás, acatar su autoridad y considerar su dignidad, se apega a la
verdad, no tolera la mentira, la calumnia ni el engaño y exige un trato amable. Es la esencia de las
relaciones humanas en la comunidad en el trabajo, en el equipo y en el matrimonio. Genera un ambiente
se seguridad y cordialidad, permite la aceptación de las limitaciones ajenas y el reconocimiento de los
valores de los demás, evita las ofensas y las ironías, evita la violencia como forma de imposición y
concede autonomía en la dignidad humana.
•Eficiencia. Es la búsqueda permanente de la máxima calidad y la mayor eficiencia en todas las tareas
ejecutadas. La persona eficiente no es perezosa, ni negligente ni mediocre; su satisfacción radica en
alcanzar sus metas y no descansa hasta lograrlas; siempre está dispuesta a dar un poco más de lo que se
le pide y se inclina por las soluciones definitivas. No conoce las disculpas y siempre está dispuesto a
trabajar.
•Flexibilidad. Este valor permite al ser humano adaptarse y aceptar las decisiones de otros. De hecho, la
persona que cuenta con esta particularidad se ajusta a las exigencias de las circunstancias. La flexibilidad
se nutre de la generosidad y la eficiencia; debe ser un factor permanente en el ser humano y su
contraparte es la intransigencia. Las personas flexibles siempre tienen amigos y los conservan.
•Autodominio. Permite a los individuos ser dueños de sus deseos, emociones, actitudes, decisiones y
voluntades. Es un recurso necesario para acrecentar su fuerza de voluntad y orientar su rectitud para
hacerla inquebrantable. Es necesario apoyarse en la sensibilidad humana para no caer en el egoísmo.
•Equidad. La persona equitativa busca la justicia sobre todas las cosas, está atenta a respetar los
derechos de los demás con sus virtudes y debilidades, no exige la perfección absoluta y siempre perdona.
•Lealtad. Es la facultad que permite a una persona ser capaz de mantenerse firme en sus ideales. De
hecho, le ayuda a conservarse fiel a una institución o a otra persona. Jamás le da la espalda a nadie y
nunca presenta excusas.
•Honestidad. Se refiere a la busca de ahínco de los honrado, lo razonable y lo justo. Los individuos
honrados no se aprovechan de la buena voluntad de los otros ni de su confianza, inocencia o ignorancia.
Además prefieren ganar dinero con honradez y respeto, aprobar exámenes sin copiar o dar sobornos.
Los estudiantes honestos no buscan ocasiones fáciles ni abusan de la confianza que se les brinda.
•Entusiasmo. Este valor se hace palpable a través de la exaltación y la fogosidad del ánimo. En realidad
es la actitud fervorosa que activia el pensamiento, la imaginación, las habilidades, las destrezas y el
entusiasmo. Las personas entusiastas siempre tiene ganas de servir, aprender, progresar, trabajar, vivir y
dar.
•Optimismo. Este valor permite a los individuos encontrar el lado bueno de las cosas y enfrentarla vida
con entusiasmo. Es una energía positiva que ayuda a estar siempre en la mejor disposición de hacer las
cosas y de encontrar nuevas virtudes y valores. Los optimistas solo conocen la crítica constructiva,
aportan elementos positivos para la realización personal de otros y jamás destruyen las ilusiones, sueños,
objetivos, metas y propósitos de quienes los rodean.
•Generosidad. La persona generosa no actúa por interés propio, simplemente entrega y comparte lo
poco que tiene. Mostrar una actitud generosa es el camino más rápido para ganar amigos y conservarlos.
•Sencillez. Este valor nos permite celebrar los propios logros, las metas, los reconocimientos sin olvidar
las limitaciones, flaquezas y debilidades humanas. La persona sencilla recuerda siempre queda camino
por recorrer en la búsqueda de la perfección. La sencillez impide a los individuos vanagloriarse de los
triunfos, pues por altos que estos seas, siempre hay algo mejor que hacer. La sencillez hace más grandes
las virtudes y más pequeñas las limitaciones. En concreto, es un valor que permite ser feliz y disfrutar por
igual de las grandes y pequeñas cosas.
•Autoequilibrio. Y recuperación. Es la capacidad que tiene el ser humano para restablecer su nivel y
armonía poco después de que parecieran haberse extinguido. Esta facultad ayuda al individuo a iniciar
cada día y sonreír todas las mañanas para decir “si” a todo y a mantenerse firme en sus decisiones.
•Sensibilidad. Es la facultad que se tiene para comprender las necesidades básicas del ser humano,
tolerar las debilidades y dar lugar correspondiente a los sentimientos de amistad, afecto, cariño y amor,
emociones que a fin de cuentas son las fuentes de la convivencia humana. Es también un factor que
ayuda a comprender el dolor ajeno y sobreponerse del propio, vivir la vida con serenidad y mirar siempre
adelante.
•Conciencia moral. Este elemento es quizá el auxiliar más representativo que ayuda al ser humano a
entender sus necesidades más profundas, a comprometerse en la construcción de la justicia social y
soportar las adversidades y las dificultades.
9. Valores morales
Los valores morales únicamente se dan en actos o productos humanos. Solo lo que tiene una
significación humana puede ser valorado moralmente, lo cual nos lleva a afirmar que solo los actos o
productos que los hombres pueden reconocer como suyos son los realizados con plena conciencia y
libertad, y con respecto a los cuales se les pueda atribuir una responsabilidad moral. En este sentido,
podemos calificar moralmente la conducta de los individuos o de ciertos grupos sociales, así como las
intenciones de sus actos, sus resultados y consecuencias. Un mismo producto humano puede soportar
varios valores, aunque uno de ellos sea el determinante. Una obra de arte puede tener no solo un valor
estético, sino también una significación política o moral. Es perfectamente legítimo abstraer un valor de
esta constelación de valores siempre y cuando no haya una reducción de valor entre uno y otro. Se puede
juzgar una obra de arte por su valor religioso o político con la condición de que no se pretenda con ello
deducir de esos valores su valor propiamente estético; simplemente se afirma que dicha obra no cumple
con el valor moral esperado. Un mismo acto o producto humano pues ser valorado desde diversos
ángulos ya que en él se encarnan o realizan distintos valores. Pero aunque los valores se conjuguen en un
mismo objeto, no deben confundirse. Esto se aplica de modo especial a los valores morales y no morales.
Sin embardo al establecer la distinción entre los ´primeros y los segundo hay que tener presente que los
valores morales solo se encargan en actos o productos humanos y, dentro de estos, en aquellos que se
realizan libremente, es decir, con plena conciencia y voluntad. John F. Kennedy dijo alguna vez: “Un
hombre hace lo que debe sin importar las consecuencias personales, los obstáculos, las presiones ni los
peligros, y este es el fundamento de toda moralidad humana”. En esta frase se pone en manifiesto la
importancia del acto moral que tiene por objetivo otro ser humano. Lo cual nos lleva a preguntarnos si
efectivamente puede haber un acto moral que no incluya a otro individuo. La respuesta es sí, incluso una
obra de caridad sin pensar en el beneficio inmediato, como hacer a un lado una piedra del camino para
que cuando otra persona pase por ahí después no se tropiece; o la de construir un asilo para ancianos o
un orfanato. Peor el valor moral más importante es aquel que se lleva a cabo de manera directa tal y
como lo establece Gibran Jalil Gibran cuando dice: “Es bueno dar cuando nos piden, pero es mejor dar
cuando no nos piden porque significa que comprendemos a los demás”. Esta clase de valores tiene un
crédito doble, pues por un lado se hace el bien y por el otro se comprende al prójimo anticipándose a lo
que necesita. Hacer el bien suele ser tanto complicado. La virtud dentro de los valores es hacer el bien sin
esperar algo a cambio, ¿Crees que valga la pena realizar actos morales? Explica tu respuesta. ¿Qué crees
que está pasando con los valores actualmente? Explica tu respuesta.
Una norma moral se considera sinónimo de ley. Sin embargo, debemos primero preguntarnos qué es la
ley. Los tres principios básicos de esta se hallan comprendidos en los siguientes procedimientos: 1. La
autoridad oficial. 2. El orden basado en la regla. 3. El castigo físico como último recurso.
Cuando existen estos tres procedimientos, tenemos, si no la ley propiamente dicha, sí el origen de ella
que, en una sociedad más compleja, evolucionara hacia algo semejante a como hoy la conocemos. Así
pues, la ley es una norma social reconocida mantenida por la sanción de la fuerza de un agente que actúa
con la autorización de la comunidad, aun cuando el ejecutor de la justicia pueda ser el propio
demandante.
¿Cómo nació la ley? Al desarrollarse la agricultura, aumentó la riqueza e hicieron su aparición la esclavitud
y la guerra. El jefe se volvió importante y participó de una manera definida y destacada en la discusión de
la culpa del ofensor y en la determinación de la acción que se había de tomar contra él. La finalidad aun
en nuestros días sigue siendo evitar la propagación del desorden, pero el método no consiste en
exponerse a recibir lanzadas, sino en la persuasión pacífica.
Aquí aparece el pacificador, que puede ser un anciano, en el cual todos tienen confianza, o quizás el jefe
mismo. Pero el pacificador no tiene código ni reglas para guiarse y no podemos llamarle árbitro o juez. Su
actuación debe ser una prolongación del procedimiento más antiguo del cabecilla, debe oír a ambas
partes, lo que muchas veces exige muchas horas y hasta días, y luego ha de esforzarse por llegar a alguna
decisión que sea aceptada por las partes en disputa. Un factor poderoso es la exposición gradual de los
hechos reales, que debe hacerse de tal modo que conduzca a una opinión digna de tomarse en
consideración y que represente el anhelo general.
A medida que la riqueza y la división de clases aumentan, los derechos de las familias y de los individuos
se vuelven más específicos y concretos. Los delitos graves contra el orden, en particular el asesinato, son
raros. En la mayoría de los casos de asesinato, la reclusión y condena del responsable se paga como
indemnización por la vida arrebatada y se proporciona la necesaria satisfacción a los acusantes.
En cuanto a los delitos criminosos figura aún entre ellos la hechicería, así como el quebrantamiento de las
complicadas leyes matrimoniales; por ejemplo, el matrimonio con un primo paralelo, en lugar de con un
primo cruzado, acción que se considera incesto
En una pequeña comunidad la opinión pública desempeña una función de investigación de los hechos
muy semejante a la de nuestros tribunales, puesto que todos los miembros que la conforman conocen las
circunstancias del caso bastante bien, por ello rara vez se necesita recurrir a los métodos formales de la
sentencia.
El castigo no es importante y sólo en pocos casos, especialmente cuando el delincuente se ha convertido
en un perjuicio general, será castigado por medios violentos a manos de un agente del jefe o de una o
más personas que cuentan con el consentimiento del resto del grupo.
La ley mantiene una relación constante con los hechos. La palabra ley se deriva del griego nomos que
significa "mandato imperativo", Se denomina también así a la relación permanente entre los fenómenos
físicos naturales debido a que es forzosa.
Una característica esencial de la ley es que se trata de un juicio que señala relaciones constantes entre los
comportamientos. Por lo tanto es obligatoria. Y esto se basa en el principio de causalidad que sostiene
que a determinadas condiciones corresponden necesariamente determinadas consecuencias. La ley no
admite excepciones; su carácter radica en que señala una necesidad. La función de la ley consiste en
explicar un hecho con base en la relación que éste guarda Con otro. En cambio, las normas morales son
prácticas, no tratan de explicar sino de provocar y de suscitar un comportamiento que se considere
adecuado o valioso. Otra diferencia importante entre las normas morales y las leyes naturales radica en
que estas últimas necesitan ser corroboradas por los hechos. Las leyes naturales, para ser tales, deben
ser verificadas en la experiencia (a posteriori). En cambio la comprobación empírica no existe en el orden
normativo (a priori). La validez de la norma moral es a priori, no se necesita observar. La ley natural la
hemos entendido como ley científica (física, química o biológica) y es la que se utiliza para explicar los
hechos o procesos naturales, que en ocasiones contradice a las leyes positivas que son aquellas en las
cuales se encuentran especificados las constituciones, códigos, reglamentos, etc. La ley natural es
universal y absoluta, mientras que las leyes civiles son variadas y relativas pues dependen de la voluntad
del hombre.
Contesta y reflexiona
Se denominan juicios morales a aquellos que se expresan acerca de la bondad o maldad de los actos
realizados, así como respecto a la posibilidad de una acción posible con respecto a otras, o sobre el deber
u obligatoriedad de comportarse de cierta manera, ajustando la conducta a determinada norma o regla.
Para expresar estos juicios existen tres formas lógicas comunes: enunciativa, comparativas o de
gradación y normativas o imperativas. A continuación analizaremos cada una de estas:
ENUNCIATIVAS. Señalan un juicio de existencia o fáctico; se observa una propiedad objetiva y además se
nos informa o descubre una propiedad sin que el juicio implique su valoración. Ejemplo: el profesor está
preparado.
NORMATIVAS O IMPERATIVAS. En estas formas encontramos en los juicios un "debes hacer', existe una
exigencia de realización; algo que no existe y debe ser realizado. Ejemplo: debes dar limosna al
necesitado. Estos juicios son valiosos porque obedecen también a una necesidad.-
Dentro de los juicios morales existen teorías que pretenden explicarlos, como son la emotivista y el
intuicionismo ético.
EMOTIVISTA. Sostienen que en los juicios morales no se afirma o dice nada acerca de hechos,
propiedades o cualidades objetivas, sino que se expresa una actitud emocional subjetiva, se intenta
inculcar en otros una actitud emocional nuestra, o producir en ellos cierto efecto emotivo. Por ejemplo:
informar a alguien en la calle sobre la ubicación de un domicilio es bueno. El informe no es objetivo, sino
que al tomar la decisión de informar lo convierto en una actitud emocional; las proposiciones morales no
se refieren a hechos ya que no se pueden comprobar empíricamente. Por lo tanto, no se puede hablar de
verdad o falsedad pues se responde en determinadas circunstancias a una necesidad.
INTUICIONISMO ÉTICO. En esta teoría se manifiesta que en los juicios morales que incluyen el término
"bueno', o que determinan deberes, se atribuyen propiedades a actos, personas o cosas Y que, en este
sentido, dicen algo que puede ser considerado verdadero o falso. Además sostienen que la bondad y la
obligatoriedad no son propiedades que puedan ser observadas empíricamente, sino propiedades no
naturales que no pueden ser aprendidas por la observación empírica ni tampoco por un proceso racional
de análisis y demostración; señalan también que las actitudes (positivas) son propiedades únicas, simples
e indefinibles con lo cual adquiere un estatuto sobrenatural.
Lo que es afirmado en un acto de juicio, a menudo llamado creencia o proposición, lo que es juzgado
puede ser meramente contemplado o considerado, en vez de ser afirmado o negado. Las opiniones
difieren en cuanto al grado ontológico de las proposiciones. Algunos las consideran mentales, otros
neutrales y otros más verbales. El ejemplo de este concepto lo tenemos en el hecho de “pobreza”; para
algunos juicios esto significaría ignorancia, flojera, decidía, falta de ambición y hasta mala suerte; para
otros puede significar abuso, falta de oportunidades, explotación, injusticia, malos gobiernos, etc. Y así
para otros quizá más apegados a la filosofía, la pobreza puede ser solo una palabra, pues un rico puede
ser verdaderamente pobre, pues no disfruta la vida por preocuparse de ganar dinero o porque su
egoísmo no le permite compartir o despreocuparse.
3. ¿Si los juicios morales son producto de actos mentales ¿Qué son los prejuicios?
Conciencia moral
El término “conciencia” tiene dos significados: conocimiento o noción, sentimiento interior por el cual
aprecia el hombre sus acciones; moralidad e integridad, El otro se refiere específicamente, al de
conciencia moral. El primero es el que encontramos en expresiones como: “Arturo ha perdido la
conciencia”; “Enrique no está consciente del peligro en el que se encuentra” o también, “Debemos estar
conscientes de nuestros actos”. En todos los casos es tener el conocimiento o reconocimiento de algo, y
el tener conciencia o ser consciente es comprender algo que está sucediendo. La conciencia no solo
registra o comprende lo que esta ante ella de un modo efectivo, sino que también puede anticipar
idealmente en forma de proyectos, fines o planes lo que va a suceder. Así pues, podemos decir: “Arturo
no estaba consciente del peligro en que se encontraba”. El segundo significado, y es el que aquí
estudiaremos, tiene que ver con la conciencia moral y que sólo puede existir con base en el primer
sentido. Involucra por esa misma razón una comprensión de nuestros actos pero desde la perspectiva de
la moral. Sin embargo, también implica una valoración y un enjuiciamiento de nuestra conducta
conforme a normas que ella conoce y reconoce como obligatorias. El concepto de conciencia se halla
vinculado estrechamente con el de obligatoriedad. No obstante, las normas obligatorias se mantienen
siempre en un plano general, por lo tanto, no existe diferencia entre el modo de actuar en cada situación
concretamente. La conciencia moral, apegándose al concepto de obligatoriedad, es la que decide si se
asume la decisión de hacerlo o no. Adquiere el rango de una instancia ineludible, o de un juez, ante el cual
tiene que exhibir sus títulos todo acto moral pues el ser humano no actúa, en rigor, como ser moral si se
limita a acatar exterior y formalmente una norma; es decir, cuando su conciencia calla y no ratifica en su
“fuero interno” las normas que rigen en la comunidad. Esta importancia de la conciencia morales elevada
a veces al plano de lo absoluto hasta hacer de ella una fuerza espiritual humana, incondicionada y
puramente subjetiva. La conciencia seria un juez interno y supremo, independiente de las circunstancias
objetivas y de las condiciones históricas y sociales. En su actividad se pondría de manifiesto la libertad
absoluta del hombre. No obstante, la libertad humana no es tan absoluta que excluya su
condicionamiento. La conciencia puede ser libre sin que por ello deje de estar determinada histórica y
socialmente. El individuo no nace con conciencia ni ésta se da al margen del desarrollos histórico o de la
actividad cotidiana social, tampoco es una voz interna que no se halle influida por el exterior, mucho
menos es una voz exterior como si fuera la nuestra o algo divino que nos inspire( al menos en la mayoría
de los mortales).
La conciencia moral es autónoma, según Kant, en cuanto al hecho mismo, pero heterónoma en cuanto a
que se somete a normas jurídicas. Sin embargo, para que tenga la calidad de moral tiene que ser interna y
subjetiva. La conciencia moral cambia con los tiempos y los procesos históricos, así la conciencia moral de
alguna persona de hace 50 ó 60 años no es la misma que la de ahora; las tradiciones, las costumbres y la
perspectiva religiosa cambian la conciencia moral. Este fenómeno se puede analizar en la novela Al Filo
Del Agua De Agustín Yáñez, en donde presenta un reflejo de la conciencia moral de aquellos tiempos.
Además hace un profundo análisis del estricto apego que había al concepto religión-moral-costumbres,
donde cualquier desacato se consideraba una falta grave; es más, nadie que se jactara de ser “normal”
transgredía las normas, aunque éstas no fueran jurídicas.
La conciencia moral ha sido un tema estudiado en todas las culturas y no solo abarca conceptos
religiosos y morales, sino que a través de la literatura se ha proyectado al mundo entero. En el aspecto
religioso de los aztecas o mexicas se tenía el “nahual”, que proviene de la palabra náhuatl nahualli, que
significa “el animal en que se cree” y en el que se deposita parte de la vida de un hombre para que ambos
sigan la misma suerte. Deriva del verbo nahua que quiere decir “andar asido de la mano”. Nahual se
refiere hoy en día a un indio viejo y feo que se cree se transforma de noche en animal y sale a robar y a
espantar a la gente. En realidad así también se les conocía a los indios persistentes en su antigua idolatría
y que se escondían de las autoridades cristianas en tiempos de la Colonia para poder ejecutar sus ritos
secretamente, alrededor de los cuales se creaba una especie de miedo o desconfianza.
En la actualidad, el comportamiento sobre la base de la conciencia moral está más apegado a los
conceptos sociales y jurídicos, a causa sobre todo de la pérdida de valores en el cambio de ideas sobre lo
religioso. Si algún adolescente lee novelas costumbristas en relación con la moral, lo más probable es que
las califique de anacrónicas y ridículas sin pensar que en su momento fueron la base de la convivencia
social.
Contesta y reflexiona
¿Qué es la libertad? Según el Diccionario de la Lengua Española, editado por la Real Academia Española,
se refiere a la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra. Asimismo, tiene las
siguientes acepciones: Estado o condición de quien no es esclavo Estado de quien no está preso
Falta de sujeción o subordinación Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y
decir cuánto se quiera siempre y cuando no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres
Prerrogativa, privilegio, licencia.
Por otro lado, el término “libertad” también se puede aplicar en estos contextos:
Libertad condicional. Beneficio de abandonar la prisión y que puede concederse a los penados en el
último periodo de su condena siempre y cuando sean sometidos a una posterior observación y
evaluación de buena conducta.
Grandes pensadores han plasmado su sentir en torno a la libertad. Veamos algunas expresiones: “La
libertad consiste en poder hacer todo lo que no daña a otro”. Miguel Artola. “La libertad no es más que
una oportunidad de ser mejores”. Albert Camus. “La libertad existe tan solo en la tierra de los sueños”.
Johann Ch. Friedrich. “La libertad sin educación es siempre un peligro; la educación sin libertad resulta
vana”. J.F. Kennedy. “La libertad es el derecho de hacer lo que no perjudique a los demás”. Plutarco. “La
libertad no es un don gratuito y objeto de juego y lujo; se obtiene con gran madurez juicio y se consolida
con una gran severidad de costumbres”. Castelar
Contesta y reflexiona
6-
Heteronomía Moral: Kant afirmaba que la ley dicta los comportamientos deseados para los hombres que
pretenden vivir en determinado grupo social. Dicha ley no surge como una inquietud individual sino
colectiva. Dicha ley se manifiesta de manera individual a través de tradiciones, costumbres; y la ley por
naturaleza es sin importar quién debe obedecerlas, le sean propias o ajenas.
Autonomía moral En este campo la conducta se rige por una libre y propia decisión. Al respecto Kant
afirmaba que: “El no elegir de otra manera, sino de ésta (la mía) y que esta decisión sea tomada como ley
Universal”. La autonomía no implica solamente obrar en concordancia con la buena voluntad, requiere
en realidad de un trasfondo de libertad que le permite al ser humano decidir que comportamiento debe
adoptar. La autonomía es posible dentro de un mundo de exigencias de normas sociales y jurídicas. El
verdadero acto moral implica la libertad del individuo para obrar de acuerdo con su conciencia y
autonomía.
Contesta y reflexiona
2. ¿Estás de acuerdo en que hay que interesarse por el bienestar ajeno antes que por el propio? Explica.
3. ¿Están vigentes algunos tabúes que originan prejuicios entre nosotros? Señálalos y coméntalos.
4. ¿Crees que al obligarte realizar un acto moral sigue siendo realmente moral?
Feminismo
Contesta y reflexiona
1. Menciona la diferencia que puedas identificar entre feminismo (movimiento social) y machismo
(conducta social).
Sexualidad
La sexualidad humana tiene distintas acepciones, pero en el sentido amplio englobaría, además de los
aspectos biológicos, todas las manifestaciones del instinto sexual y las normas sociales, jurídicas y
religiosas que las regulan o castigan. En primer lugar, la sexualidad, considerada como conjunto de
rasgos biológicos asociados al sexo, diferencia una clase de individuos de otros, y en el caso de los
animales superiores denota la capacidad de las glándulas reproductoras o gónadas para producir células
espermáticas, óvulos, o ambos. Desde el punto de vista de la etología, disciplina que estudia el carácter y
modos de comportamiento del hombre, la sexualidad incluye el conjunto de comportamientos unidos al
cortejo y a la copula de los dos sexos que pueden dar lugar a la fecundación.. En nuestra cultura la
información relativa a la sexualidad y su valoración se recibe con mucha frecuencia distorsionada durante
el proceso de socialización. Muchas veces las normas en este campo son contradictorias y confusas y, en
el ser humano, la sexualidad se combina con otros factores psicológicos no estrictamente sexuales,
como la visión que uno tiene de sí mismo, la valoración de los demás en este terreno, etc. El
comportamiento sexual humano especifico esta determinado tanto por factores biológicos como
culturales. Las pautas instintivas se hacen más flexibles, permitiendo así una mayor intervención del
aprendizaje y dando lugar a conductas sexuales diferenciadas.
Disfunciones sexuales
Aberraciones sexuales
Se les llama así a todos los modos anómalos de conducta sexual entendidos como tales en el marco
social en que se producen. Se dividen en dos grupos:
a) Desviación del objeto La apetencia sexual no se orienta hacia un objeto normal, en este caso el
sexo opuesto (en la edad apta) sino hacia otros como:
• Animales (zoofilia o bestialismo). Es un amor erótico hacia los animales que lleva a la
realización de contactos y actos sexuales.
b) Desviación del fin: Las conductas, tendencias y preferencias sexuales son siempre decisiones que los
individuos deben tomar sin importar complejos o falsos tabúes.
La fuente de atracción o la descarga del placer y el orgasmo no está en la consumación del acto sexual
normal, sino en la producción de dolor. Entre estas conductas se encuentran:
• Sadismo. Desviación sexual en la que el individuo encuentra placer infligiendo castigos físicos a su
pareja
• Masoquismo. Desviación sexual en la que la evitación y el placer sexual sólo pueden conseguirse a
través del dolor físico o la humillación.
16. Felicidad
En una de sus definiciones, el término “felicidad” se refiere a un estado de complacencia por la posesión
de un bien. Ahora, cuál es la diferencia entre estar contento, estar alegre y ser feliz. Los dos primeras nos
hablan de "estar”, es decir, un estado transitorio. En cambio, ser feliz nos refiere a la búsqueda
permanente de las dos anteriores, o sea, obtener satisfacción y placer. Y ¿el bien? se refiere a la
disposición de ese estado cada vez que yo así lo desee. Hemos comprobado que lo natural en el hombre
es ser feliz y de que todos los individuos tienden a buscar de un modo activo las pequeñas cosas de la
vida que les causan placer o bienestar. La psicología del siglo XXI podrá prevenir la enfermedad mental
con herramientas basadas en nuestro conocimiento del optimismo, el valor, las habilidades sociales, la
ética, el trabajo, la esperanza, la responsabilidad y la perseverancia; aprenderemos a ser felices para
prevenir el mal, en pocas palabras desarrollaremos emociones positivas que se reflejarán en un buen
estado de ánimo. ¿Para qué puede servir esto? Nos permitirá realizar juicios más benévolos con los demás
y nosotros mismos, favorecerá la memoria de acontecimientos positivos de nuestra vida, nos ayudará a
pensar de manera más flexible y desarrollará nuestra capacidad creadora. Es importante ver la vida desde
un perfil optimista, pues así nos será más fácil reponernos de una pérdida. Incluso se ha demostrado que
las personas positivas tienen mayor resistencia inmunológica y promueve conductas preventivas como la
búsqueda de soluciones o la solicitud de apoyo social. Se ha demostrado que el optimismo, o sea, la
capacidad potencial para ser feliz, está determinado en gran parte por factores genéticos (entre 25 y
50%), pero eso sólo controla los factores físicos que lo hacen posible. El optimismo por sí mismo está al
alcance de todos. Para aprender a ser optimista lo primero que hay que hacer es darse cuenta de que, en
contra de la creencia general, la mayoría de la gente lo es. Para la mayoría de la gente, la felicidad está en
el disfrute de los pequeños placeres cotidianos. Pocas personas condicionan su bienestar a los grandes
disfrutes o a las aventuras imposibles. Nos sentimos mejor si nuestra mente está ocupada en algo (los
extrovertidos tienden a ser más felices).
Es importante darle valor a la vida y conseguir satisfacciones; el vivir posponiendo y evadiendo nuestros
asuntos sólo nos traerá angustia e inseguridad y por consiguiente infelicidad. Igualmente debemos
independizarnos del juicio ajeno, pues no siempre es certero. Otra manera de lograr el bienestar es
mediante la risa, pues es la más positiva de las emociones porque conjuga el éxito y el placer. Es increíble
pero en la infancia nos reímos hasta 90 veces al día, pero superados los 14 años, la cantidad desciende a
entre 20 y 30. Este hecho es lamentable porque se sabe que el humor ayuda a reforzar los lazos sociales y
reduce el estrés al ofrecernos una perspectiva menos seria del mundo.
Actividad
Objetivo:
3. Cada participante reflexiona sobre su situación problemática en la que haya participado. 4. Cada uno
relata al grupo su anécdota y se selecciona la que resulte más interesante de acuerdo con el tema general
que se debatirá.
6. Se intercambian las situaciones y el grupo inicia el análisis, tratando de precisar las causas, factores,
relaciones, condicionamiento, etc.
7. En el análisis también se puede valorar la conducta de los que han participado en la situación y sugerir
medidas y tomar soluciones.
8. Al concluir el debate el profesor iniciara la síntesis teórica a través de una reflexión sobre los siguientes
temas.
Concepto que tiene el grupo sobre el significado de la moral, la disciplina, la comunicación, entre otros.
3er Parcial
Libro “Compendio de lecciones básicas de ética para futuros profesionales” por Anita Torres León.
17 Las Profesiones
Posteriormente a la fase, donde el trabajo sólo tenía la función la suplir las necesidades básicas del
hombre, éste haciendo uso de su inteligencia, lo elevó a mayores niveles, lo que permitió lograr la
comodidad y el placer del hombre, poco a poco el trabajo se fue convirtiendo en un medio para la autorrealización
del hombre (Rodríguez Lozano, 1998, pág. 210).
Encontramos en las grandes civilizaciones antiguas, verdaderos especialistas en diversos campos del
saber, cuyos conocimientos eran puestos en práctica para el beneficio de sus pueblos, basta con citar a
los arquitectos e ingenieros egipcios que construyeron obras únicas en el mundo; o sus matemáticos,
cuyos cálculos permitieron una mejor comprensión de la naturaleza. Estos hombres, por el conocimiento
que poseían, no sólo vivieron de los ingresos económicos que tales ocupaciones le procuraban, sino que
también obtuvieron un gran reconocimiento social por su contribución al desarrollo de sus naciones.
Hasta la crisis de la edad media, el hombre nacía en una profesión y posición de su familia, lo que
marcaba su ocupación. Así por ejemplo: el hijo del campesino sería campesino, el del artesano aprendería
el oficio paterno para asegurar su subsistencia y la de los suyos, el retoño del comerciante se dedicaría al
comercio, el descendiente de una familia de abolengo tendría seguramente un cargo público o militar. De
manera que se puede afirmar, que la profesión hasta entonces, se heredaba de padres a hijos
La conformación y elección de la profesión siempre ha sido un punto decisivo tanto a nivel individual y
social, ya que vincula intrínsecamente la realización de la persona como individuo y coadyuva al
desarrollo de todo el colectivo social. En este sentido, las sociedades se encontrarán en mejores
posibilidades de desarrollo, en la medida en que sus ciudadanos desempeñen las funciones, ocupaciones
y profesiones que más contribuyan a generar mejores condiciones de vida para la persona, le permita una
realización como individuo, le procure un ingreso económico justo, le facilite mejores condiciones de vida
y le lleve a contribuir al bien común. Cuando el feudalismo entra en crisis (a partir de mediados del siglo
XIV d.C.), entre la clase campesina y los señores feudales, comenzaron a posicionarse una nueva clase de
hombres que se dedicaron al ejercicio de las “profesiones liberales” (medicina, arquitectura, abogacía,
ingeniería, etc.), mismas que rompían con la noción de quien nace en una profesiónu oficio debería
mantenerla. Precisamente el nombre de profesiones liberales hace alusión al carácter autónomo con que
la profesión era elegida y ejercida. La evolución histórica de las profesiones parte según Hortal Alonso
(2002, pág. 38) de la división de funciones del sacerdote o shamán, que las diferentes tribus y pueblos
conocieron a lo largo de la historia. Éstos, junto a sus funciones más específicamente religiosas,
realizaban funciones curativas o judiciales, que con el tiempo se desprendieron convirtiéndose en nuevos
roles, desarrollados por otras personas distintas al sacerdote o shamán. Siendo para algunos estudiosos,
el sacerdote, el médico y el jurista, los primeros profesionales en sentido pleno. La revolución industrial,
trae consigo la conformación del paradigma de la especialización para el trabajo y el rompimiento con el
modelo histórico de herencia de las profesiones. El desplazamiento de un mayor número personas a las
ciudades, la implantación de la máquina de vapor en las fábricas, obligó a que un muchas personas
optaran por desempeñar ocupaciones en este campo, esto permitió en el corto plazo, la especialización
de las funciones para la ejecución de determinadas tareas, mismas que darían origen a varias de las
profesiones que hoy conocemos. No obstante, ante la situación generada a partir de la especialización
del trabajo que procuró la revolución industrial con la mediatización de la tecnología, existe el riesgo,
como lo señala Hortal Alonso (2002, pág. 24) de justificar la profesión a partir de la especialización
cognoscitiva o activa.
Para que una profesión se conforme necesita al menos cumplir con las siguientes características: a. Tener
funciones definidas. Una profesión debe distinguirse de otras a partir de la separación de funciones, es
posible que algunas de ellas se compartan con otro tipo de profesiones, no obstante, la finalidad o el
énfasis y los métodos y técnicas pueden ser distintos. Por ejemplo: las funciones del educador,
orientador y psicólogo educativo pueden tener algunos puntos en común. Las funciones propias
delimitan una profesión de otra. b. Principios o deontología que orienten sus actividades. Toda profesión
ha de constituirse en torno a un conjunto de principios, normas y deberes que regule la práctica
profesional, estos norman los aspectos más comunes y básicos de la profesión, como aquellos más
singulares y significativos. Tales principios o deontología, por lo general, se compendian en el Código de
ética de la profesión. c. Conocimientos, técnicas y actitudes identificables. Un campo específico del saber,
de la ciencia o de la tecnología debe estar reservado para cada una de las profesiones, con los que se ha
de permitir contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la población a la que sirve. d. Ejercicio
reservado a un personal especialmente preparado. Hoy más que nunca ha de cuidarse que las diversas
profesiones solo sean ejercidas por personas altamente preparadas, de cuya preparación pueda darse fe
por medio de la acreditación de sus títulos académicos y que sus competencias profesionales sean
avaladas por la sociedad.
e. Formación a nivel superior. No todas las personas interesadas en una profesión puede ejercerla, sino
solo aquellos que se preparen para ello, cursando estudios superiores a nivel universitario que equilibren
la carga de conocimientos teóricos con el desarrollo de habilidades prácticas. Esto cualifica la profesión.
f. Actitudes profesionales hacia los que reciben los servicios profesionales. La formación profesional ha
de procurar que quiénes se preparan para el ejercicio de una profesión en particular, no solo posean el
dominio de los conocimientos necesarios para hacer frente a los problemas particulares que en ese
campo se le presenten a la sociedad, sino que ha de provocar la práctica de valores específicos en la
relación con los clientes o beneficiarios de sus servicios. g. Sentido de servicio y tendencia a ser de
utilidad y beneficio al grupo social. La satisfacción de las necesidades personales a partir del ejercicio de
la profesión debe sujetarse al beneficio que la profesión ha de procurar al colectivo con el cual se
convive. Primando los beneficios a la sociedad antes que los personales
c. Visión humanista. Ha de asumir conscientemente como centro y fin de su ejercicio profesional al ser
humano, reconociendo que su profesión antes de significarle un beneficio personal representa un
beneficio para el colectivo al que pertenece. Cumpliendo el imperativo ético profesional consistente en
reconocer que la actividad profesional solo es buena en el sentido moral si se pone al servicio de los
demás.
• Concretar cómo se realizan las exigencias de la justicia desde y gracias a las actividades profesionales.
• Definir los principios y normas por los que debe regirse la profesión.
A continuación, merece especial énfasis lo concerniente a los principios, ya que la ética profesional no
solo es normativa o derivada de la vertiente deontológica, sino que asumiendo su vertiente teleológica,
sustenta sus valoraciones en principios que dan fundamento a las diferentes proposiciones que
construye. En tercer lugar, se ha de valorar la deontología propuesta en los deberes y derechos
profesionales, los cuales se expresan por medio de leyes, normas y reglas, vinculadas directamente con la
regulación de la conducta moral y las relaciones de los miembros de ese gremio o asociación. Finalmente,
debe estimarse que el fin último que la ética profesional persigue está relacionado con la organización
social del trabajo, de manera que se beneficie a toda la sociedad misma, proveyendo de una mejor
condición de vida tanto a la persona, al gremio como a la sociedad misma, que es sí mismo un bien. En la
propuesta conceptual de la ética profesional, se conjugan tanto la vertiente deontológica como la
teleológica, la noción de deontología como la búsqueda y puesta en práctica de reglas morales
relacionadas con la propia actividad profesional (precisión de deberes inherentes a dicha actividad) se
combina con lo que conoce como ética profesional (el incremento del bien social común) para
robustecer el concepto. (Fernández Fernández, 1994, pág. 92)
La palabra justicia viene del latín iustitia, y significa conformidad con el derecho. En un sentido general,
se asocia a la actitud del hombre de vida moral recta, al hombre que llamamos bueno. Desde el siglo III
d.C. que Ulpiano formuló el principio formal de justicia: “dar a cada uno lo que le es debido”, este se
mantiene vigente
Principio de no maleficencia.
Universalmente el principio de no maleficiencia se enuncia: ante todo no hacer daño.
Consideración general
Además de los principios anteriormente señalados, según Hortal Alonso (2002, pág. 98), deberían
añadirse los siguientes:
• Principio de responsabilidad.
• Principio de competencia.
• Principio de lealtad y celo en el ejercicio de la profesión.
• Principio de fidelidad (mantener las promesas y cumplir los contratos y, eludir la actuación profesional
representando a clientes con intereses contrapuestos o incompatibles.
• Principio de confidencialidad (secreto profesional)
1. Vocación.
La profesión entendida como tal, debe verse extremadamente vinculada a la vocación sin confundir una
con la otra. Fernández (1994, págs. 93-94) afirma que la actividad profesional existe como algo
“sobrevenido”, más bien que como puro fruto de un ejercicio de su libertad personal (vocación). Los
principios básicos de los actos humanos son la conciencia y la libertad, la elección de la profesión que
cada uno ejercerá en la vida laboral, al ser un acto de ésta naturaleza, debe realizarse de manera
conciente, es decir, con todos los conocimientos sobre la misma, tales como peculiaridades y naturaleza
de la profesión, formación profesional, mercado ocupacional, perspectivas de desarrollo, etc.; pero
también, ha de surgir de una elección completamente libre de la persona, donde la única guía para la
elección sea el conocimiento de nuestras cualidades, aptitudes, intereses, habilidades y destrezas. La
natural aproximación a la profesión es la vocación, ya que en principio es “la disposición que hace al
sujeto especialmente apto para una determinada actividad profesional” (Gutiérrez Sáenz, 1996, pág.
238). Cada persona posee un cúmulo de aptitudes que lo vuelven más competente para el ejercicio de
determinadas profesiones, de tal manera que quien tiene una verdadera vocación le resulta mucho más
fácil aprender lo relacionado con su profesión y, le vuelve más gratificante el ejercicio de la misma.
Además, hay que considerar que la vocación profesional es el producto de la combinación de aspectos
personales con elementos sociales. De esta manera las aptitudes, saberes previos, habilidades y
destrezas personales se combinan con elementos sociales tales como: prestigio, ingreso económico,
mercado laboral y ocupacional, posibilidades de especialización y desarrollo profesional, entre otros. De
tal manera que, aunque la vocación sea un llamado personal para el ejercicio de una profesión en
particular, ésta se robustece a partir de los elementos sociales concomitantes a ella.
Formación Profesional.
Por formación profesional ha de entenderse, un alto grado de conocimiento que se le inculca a un
individuo de la sociedad, dotándolo de un interés particular en su profesión que se va a reflejar en su
desempeño diario de la vida. (Rodríguez, s.f.). Esta puede dividirse en formación inicial y desarrollo
profesional.
Competencia profesional.
La formación profesional, tanto la inicial como el desarrollo profesional (formación en servicio) conlleva
el desarrollo de la “competencia profesional” misma que se adquiere a partir de la conjugación de la
capacidad intelectual, la capacidad moral y la capacidad física. La competencia es comúnmente
conceptuada como un “saber hacer en un contexto”, esto implica que un profesional ha de ser capaz de
desempeñarse adecuadamente en el mundo de lo laboral. Tan significativa es la necesidad de desarrollar
todo tipo de competencias en los futuros profesionales que, en el corto plazo, resultará imposible
ingresar a dicho mercado si no se posee el mínimo de competencias exigidas para el desempeño de las
variadas funciones que se exigen a los nuevos profesionales.
Carácter profesional.
Etimológicamente viene del griego, kharaktér, que significa marca, señal impresa, y de kharasso, acuñar,
grabar. Puede traducirse como: impronta, huella, señal o marca. En general, es el conjunto de
propiedades, o características, con que identificamos algo. El término se usa preferentemente en
contextos psicológicos, pero también en los éticos, referido al valor moral de las personas o a los
diversos tipos morales.
La capacidad física se refiere principalmente a la salud y a las cualidades corpóreas, que siempre es
necesario cultivar, como buenos instrumentos de la actividad humana. (Gutiérrez Sáenz, 1996, pág. 240)
Una de las competencias profesionales menos valorada resulta ser la competencia física. El énfasis
principal se ha puesto siempre en la competencia intelectual y, si la valoración de la competencia moral
ha sido extremadamente escasa, en lo que respecta a la competencia física ha sido casi nula. Pero es
innegable la necesidad que un profesional disfrute de buenas condiciones físicas y de salud que hagan
fácil y eficiente el ejercicio de su profesión.