DIOS ES FIEL.
Miércoles 28 de septiembre de 2022.
Predicación del 03 al 07 de octubre de 2022.
1.- Oración. Demos la bienvenida a la presencia de Dios.
2.-Pasaje bíblico
Hebreos 10:22-25
3.- Versículo para memorizar
Hebreos 10:23
“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió”.
4.- Textos relacionados
Romanos 8:28
Romanos 10:9-10
1 Timoteo 6:12
5.- Objetivos
a) Que, por medio de la palabra de Dios, cada discípulo aprenda a permanecer firme en la fe, y no dejar que nuestra
esperanza flaquee. Que es de gran importancia tener fe en Dios y confiar en que Él cumplirá sus promesas. Podemos
aprender mucho a través de estos versículos de la Biblia, de cómo mantenernos fuertes en tiempos difíciles.
6.- Preguntas introductorias.
a) Para usted, ¿qué significa: “mantengamos firmes, sin fluctuar”?
b) Para usted, ¿qué significa: “fiel es el que prometió”?
7.- Mensaje para hoy
a). – Introducción.
El día de hoy la palabra de Dios nos enseña acerca de la fidelidad de Dios. La fidelidad es parte de la esencia de nuestro Dios y una
de las mayores enseñanzas que Él nos llama a cumplir. Cuando somos fieles, caminamos la senda del Señor y somos consecuentes
con sus orientaciones. Ser fiel, en todo y con todos, es una muestra de saber amar a Dios.
Dios siempre cumple lo que promete, y nosotros tenemos que esforzarnos también en ser fieles a Dios, y así vamos a cosechar
una vida victoriosa, una vida que va a ver la gloria de Dios, en toda circunstancia que podamos estar pasando.
b). – Firmes, sin fluctuar.
Hermano y hermana, hoy tenemos que entender que nuestra vida en Cristo no quiere decir que vamos a estar libres de
circunstancias difíciles, por eso el Señor nos dice: “Mantengamos firme, sin fluctuar”. Mantenerse firme no es fácil, sobre todo
cuando estamos pasando pruebas o situaciones adversas que nos hacen dudar. Pero Dios no deja de ser fiel nunca. Quizás, en ese
momento de la dificultad, no lo entendemos o no lo asimilamos, pero nos dice en su Palabra, en Romanos 8:28, que: “Y sabemos
que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien“. Hermanos y hermanas, firmes quiere decir: quietos, estables,
sólidos, seguros, sin movernos de nuestro lugar, de nuestro llamado, de nuestra fe, de nuestra iglesia, de nuestro ministerio.
Sin fluctuar quiere decir: sin dudar acerca de nuestra fe, sin vacilar, sin cambiar por las pruebas o circunstancias que estamos
pasando, porque aún esas circunstancias, por muy difíciles que sean, nos van a fortalecer, y si permanecemos fieles, veremos la
gloria de Dios.
c). – La profesión de nuestra fe.
Hermano y hermana, hoy tenemos que entender que profesar algo es declararlo abiertamente. Cuando usamos la expresión
profesión de fe, nos referimos a la declaración pública que hacemos sobre nuestra decisión de seguir a Jesucristo como Señor y
Salvador. Romanos 10:9-10 muestra la importancia de una profesión de fe en Cristo. Todos y cada uno de nosotros hemos hecho
esa confesión de fe, y hoy debemos de permanecer en esa confesión, en esa declaración que hicimos acerca de nuestro Señor
Jesucristo, no debemos de cambiar por las circunstancias. Hermanos y hermanas, que nada nos aparte de nuestra fe, no
permitamos que el desánimo sea del exterior o de nosotros mismos nos aparten del gran amor y de la fidelidad de Dios para con
nosotros. Echemos mano de la vida eterna.
d). – Porque fiel es el que prometió.
La promesa más grande, la mejor promesa que Dios nos ha dado, es la Vida Eterna. Si Él nos lo ha prometido, Él lo va a cumplir sin
ninguna duda, pero tenemos que hacer nuestra parte de cuidarla, perseverar en nuestra vida cristiana, con temor de Dios.
Cada día de nuestra vida es necesaria esta lucha, esta buena batalla. Cada día vienen pruebas pequeñas o grandes que nos revelan
lo que somos. Tales situaciones pueden ser muy breves, y entonces decir: voy a echar mano de la vida eterna.
Hermano y hermana, la lucha no es difícil cuando amamos a Dios, y sabemos que amar a Dios es guardar sus mandamientos, que
no son gravosos. Además, debemos de poner en práctica nuestras disciplinas espirituales, nuestra oración diaria, la lectura de la
Palabra de Dios, nuestro devocional diario, así como congregarnos; entonces, es así como peleamos la buena batalla de nuestra
fe.
e).- Conclusión.
La palabra de Dios nos enseñó el día de hoy que debemos de estar firmes, sin fluctuar, permanecer en nuestra fe en Cristo,
buscando siempre a través de nuestras disciplinas espirituales estar preparados, y sobre todo, creerle que Él lo ha prometido y lo
va a cumplir, sabiendo que la mayor promesa es la vida eterna, así que echemos mano de ella.
8.- Preguntas Finales para sus discípulos.
a) ¿Qué significa: “firmes, sin fluctuar”?
9.- Aplicación.
Que a partir de hoy cada uno de nosotros confiemos en la fidelidad de Dios, Él cumple sus promesas, y lo que debemos de hacer
nosotros es permanecer firmes sin cambiar, sin movernos de nuestra declaración de fe, recordando y echando mano de la mayor
promesa de Dios, la vida eterna.
10.- Ministración.
11.- Llamado.
12.- Ganar en la célula.
13.- Orar por las necesidades del grupo.