0% encontró este documento útil (0 votos)
56 vistas32 páginas

Antimicrobianos

Este documento describe diferentes tipos de agentes químicos que afectan el crecimiento de microorganismos, incluyendo bacteriostáticos, bactericidas, desinfectantes, antisépticos y quimioterápicos. También discute factores que influyen en la potencia de los desinfectantes como la concentración, pH, temperatura y presencia de materia orgánica. Finalmente, proporciona ejemplos de desinfectantes y antisépticos comúnmente usados como yodo, cloro e hipocloritos.

Cargado por

Rogelio Fajardo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
56 vistas32 páginas

Antimicrobianos

Este documento describe diferentes tipos de agentes químicos que afectan el crecimiento de microorganismos, incluyendo bacteriostáticos, bactericidas, desinfectantes, antisépticos y quimioterápicos. También discute factores que influyen en la potencia de los desinfectantes como la concentración, pH, temperatura y presencia de materia orgánica. Finalmente, proporciona ejemplos de desinfectantes y antisépticos comúnmente usados como yodo, cloro e hipocloritos.

Cargado por

Rogelio Fajardo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

 

  CONCEPTOS GENERALES

            Existen ciertas sustancias químicas que influyen negativamente sobre


las bacterias, pudiendo ejercer dos tipos de efectos diferentes:

 Bacteriostáticos: cuando impiden el crecimiento bacteriano;


 Bactericidas: cuando destruyen (matan) las bacterias.

En general, si no sólo nos referimos a las bacterias, sino a cualquier tipo de


microorganismos, hablamos respectivamente de agentes microbiostáticos y
microbicidas. Ahora bien, para una misma sustancia química, la línea de
demarcación entre un efecto microbiostático y otro microbicida depende
muchas veces de la concentración de dicha sustancia y del tiempo durante el
que actúa.
            ¿Cómo podemos saber que un microorganismo está “muerto”? El único
criterio válido es la pérdida irreversible de la capacidad de división celular, es
decir, de la pérdida de viabilidad, y se suele comprobar empleando técnicas
con placas de Petri (es decir, confirmando que no crecen en medios sólidos
adecuados).
            Antes de proceder al estudio de las diversas moléculas que pueden
afectar el crecimiento o la viabilidad de los microorganismos, veamos unas
cuantas definiciones básicas.

Agentes esterilizantes son aquellos que producen la inactivación total de todas


las formas de vida microbiana (o sea, su “muerte” o pérdida irreversible de su
viabilidad). (También existen agentes físicos esterilizantes, como ya vimos en
los dos capítulos anteriores).

Agentes desinfectantes (o germicidas) son agentes (sobre todo químicos)


antimicrobianos capaces de matar los microorganismos patógenos
(infecciosos) de un material. Pueden (y en muchos casos suelen) presentar
efectos tóxicos sobre tejidos vivos, por lo que se suelen emplear sólo sobre
materiales inertes.

Agentes antisépticos son sustancias químicas antimicrobianas que se oponen a


la sepsis o putrefacción de materiales vivos. Se trata de desinfectantes con
baja actividad tóxica hacia los tejidos vivos donde se aplican.

Quimioterápicos son compuestos químicos con actividad microbicida o


microbiostática, con una toxicidad suficientemente baja como para permitir su
administración a un organismo superior, en cuyos fluidos corporales y tejidos
permanece estable un cierto tiempo a concentraciones tales que los hace
eficaces como antimicrobianos dentro del organismo.

Todos los días usamos agentes químicos para controlar el crecimiento


microbiano: detergentes y jabones para el cuerpo y la ropa, cloración de las
aguas potables, antisépticos para la piel y el tratamiento de heridas,
desinfectantes para tratar superficies en la industria y en los laboratorios,
quimioterápicos y antibióticos para tratar enfermedades bacterianas, etc.
2                   DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS
            Como se recordará cuando tratamos el tema del calor como agentes
esterilizante, la muerte de una población bacteriana se podía representar como
una curva exponencial, expresión de la cinética de primer orden. Este tipo de
cinética también es aplicable a la muerte microbiana cuando se aplica un
agente químico a una concentración suficientemente alta. Sin embargo, cuando
se aplican menores concentraciones del agente, se pueden encontrar cinéticas
diferentes, expresables como curvas sigmoidales.

2.1             FACTORES QUE AFECTAN LA POTENCIA DE UN


DESINFECTANTE
1)      Concentración del agente y tiempo de actuación
2)      pH: El pH afecta tanto a la carga superficial neta de la bacteria como al
grado de ionización del agente. En general, las formas ionizadas de los
agentes disociables pasan mejor a través de las membranas biológicas, y por
lo tanto son más efectivos.
Los agentes aniónicos suelen ser más efectivos a pH ácidos.
Los agentes catiónicos muestran más eficacia a pH alcalinos.
3)      Temperatura. Normalmente, al aumentar la temperatura aumenta la
potencia de los desinfectantes. Para muchos agentes la subida de 10 grados
supone duplicar la tasa de muerte.
4)      Naturaleza del microorganismo y otros factores asociados a la población
microbiana
según la especie empleada: p. ej., el bacilo tuberculoso resiste los
hipocloritos mejor que otras bacterias;
según la fase de cultivo;
dependiendo de la presencia de cápsulas o de esporas (suelen conferir más
resistencia);
dependiendo del número de microorganismos iniciales.
5)      Presencia de materiales extraños: La existencia de materia orgánica en el
material a tratar (p. ej., sangre, suero, pus) afecta negativamente a la potencia
de los desinfectantes de tipo oxidante (como los hipocloritos) y de tipo
desnaturalizante de proteínas, hasta el punto que pueden llegar a hacerlos
inactivos en cuanto a su poder desinfectante o esterilizante. Por lo tanto, para
el empleo eficaz de muchos desinfectantes hay que contar con este factor,
determinando previamente el gasto de materia orgánica inerte, o calculando la
potencia neta del desinfectante en presencia de la materia orgánica.
2.2             ALGUNOS EJEMPLOS DE DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS
Y DE SUS APLICACIONES
             Tanto en los laboratorios como en industrias alimentarias es necesario
a menudo tratar superficies inertes (mesas, suelos, paredes, maquinaria) con
desinfectantes, a ser posible con efecto microbicida. Por ejemplo se pueden
usar sales cuaternarias de amonio como el cloruro de benzalconio. El
formaldehido es un agente alquilante que en solución al 3-8% sirve bien para
tratar superficies.
            Los materiales termosensibles que no se pueden esterilizar por calor se
pueden esterilizar en frío mediante ciertos agentes:
En los hospitales, para esterilizar termómetros, catéteres, instrumentos, etc.,
se suele recurrir a un tipo de autoclave que usa el gas óxido de etileno o
formaldehido gaseoso (ambos son agentes alquilantes)
Pequeños objetos se pueden esterilizar en peróxido de hidrógeno (agente
oxidante).
Las cámaras de cría de animales libres de gérmenes se esterilizan con ácido
peracético, un fuerte agente oxidante.
Los halógenos son agentes oxidantes muy potentes, y que tienen usos muy
importantes:
El yodo es un magnífico antiséptico de la piel (el mejor que se conoce)
El cloro se presenta como cloro gaseoso (Cl2), hipocloritos y cloraminas. El
efecto desinfectante se debe a la liberación de cloro libre (Cl2); a su vez, el
Cl2 reacciona con el agua para dar ácido hipocloroso (ClOH), que a pH ácido
o neutro es un oxidante fuerte.
Cloro gaseoso: a 1-3 ppm se usa en la cloración de aguas para bebida y de
aguas de piscinas. Su actividad se ve muy influida (mermada) por la
presencia de materia orgánica; por ello, se suele determinar la demanda de
cloro del agua a tratar. Descontada dicha demanda, el cloro gaseoso mata
rápidamente (15-30 segundos) a sólo 1 ppm.
Soluciones de hipocloritos: hipocloritos de sodio, de calcio o de litio. A 200
ppm de cloro se usan ampliamente, ya como líquidos (lejías), o en polvo, en
industrias alimentarias y lácteas (para desinfectar el equipamiento y
maquinaria que ha de entrar en contacto con los alimentos a procesar), en
restaurantes, hoteles, hospitales, etc.
Ciertos ácidos orgánicos se usan como conservantes de alimentos. Tal es el
caso del ácido benzoico y del ácido sórbico. Por otro lado, los alimentos
fermentados producen sus propios conservantes, como el ácido acético, láctico
y propiónico.
3        QUIMIOTERÁPICOS
            Los quimioterápicos son sustancias con actividad antimicrobiana
(microbicida o microbiostática) con toxicidad suficientemente baja como para
poder ser administrados a un organismo por la vía adecuada, hasta alcanzar y
mantener concentraciones eficaces en los tejidos. Aunque en el capítulo 1 ya
hablamos del arranque y desarrollo de la Quimioterapia, recordemos aquí esta
página notable de la historia de la Microbiología:
1900-15 Ehrlich concibe la idea de usar compuestos químicos de síntesis
como “balas mágicas” selectivas hacia microorganismos, pero
inofensivas para las personas o animales superiores. En 1909
descubre que el salvarsán es efectivo contra la sífilis. Acuña el
término “quimioterapia”.
1932-35 Domagk, siguiendo los pasos de Ehrlich, descubre la acción del
rojo de prontosilo (la primera sulfamida) sobre el neumococo y
otros estreptococos in vivo
1940 Woods descubre el mecanismo de acción de las sulfamidas.
Estamos en plena “Edad de oro de la Quimioterapia de síntesis”.
1929 Fleming descubre la penicilina, el primer antibiótico natural, pero
fracasa en su intento de purificarlo. La industria farmacéutica se
muestra “"indiferente”.
1940 Chain y Florey purifican la penicilina. Se usa en la 2ª Guerra
Mundial. Comienza la era de los antibióticos naturales
1944 Waksman, un microbiólogo de suelos, ha iniciado una búsqueda
de microorganismos productores de antibióticos. Descubre la
estreptomicina. Comienza la época dorada de los antibióticos
(quimioterápicos naturales), y la búsqueda racional rinde decenas
de nuevos antimicrobianos procedentes de Actinomicetos, otras
bacterias y hongos.

Las propiedades deseables de un quimioterápico ideal serían las siguientes:


1)      Que tenga toxicidad selectiva, es decir, actuar según el principio de “bala
mágica” que daña al microorganismo respetando al hospedador
2)      Que sea microbicida, es decir, que mate o inactive irreversiblemente el
microorganismo, provocando la pérdida total de viabilidad. En el mundo real,
sin embargo, hay muchos quimioterápicos microbiostáticos. En estos casos, los
sistemas de defensa natural del hospedador (mecanismos de inmunidad)
hacen el resto, eliminando el agente microbiano previamente inhibido por el
quimioterápico.
3)      Los microorganismos susceptibles no deberían desarrollar resistencias al
quimioterápico. Pero desgraciadamente, en muchos casos, al cabo de un
tiempo de uso del antimicrobiano comienzan a surgir cepas microbianas
resistentes al mismo. La quimioterapia es una auténtica escalada de
armamentos entre los microorganismos y los humanos, en los que ante una
nueva arma de estos últimos los microbios pueden responder al cabo del
tiempo con estrategias de resistencia, lo que obliga a un uso racional de los
quimioterápicos, y a una búsqueda continua de nuevos agentes.
4)      Que el quimioterápico sea efectivo contra un amplio espectro de
microorganismos. Pero no existe (ni existirá) un solo agente capaz de inhibir a
todos los microorganismos. Algunos antibióticos son de amplio espectro, pero
no son eficaces contra todos los microorganismos. Por otro lado, existen
quimioterápicos de espectro estrecho, pero muy selectivos contra ciertas
bacterias que son patógenas importantes.
5)      Que no sea alergénico, y que no tenga efectos secundarios.
6)      Que permanezca de forma activa en plasma, tejidos, etc. durante el
tiempo necesario. A ser posible, que sea soluble en agua y que alcance pronto
la concentración terapéutica en los tejidos

CLASIFICACIÓN DE LOS AGENTES QUIMIOTERÁPICOS, SEGÚN SU


MECANISMO DE ACCIÓN

Con base en el mecanismo de acción podemos clasificar los agentes


quimioterápicos en:

• Sustancias que actúan como análogos de metabolitos esenciales


(Antimetabolitos).
• Antibióticos que actúan a nivel de la síntesis de la pared celular.
• Antibióticos que interfieren con la función de la membrana plasmática.
• Antibióticos que inhiben la síntesis de los ácidos nucleicos.
• Antibióticos que inhiben la síntesis de las proteínas.

ANTIMETABOLITO Sustancia que inhibe competitivamente la utilización, por


parte de un microorganismo, de un metabolito exógeno o endógeno
ANTIBIÓTICO Originalmente el término antibiótico se refería únicamente a
sustancias producidas por microorganismos que pudieran matar o inhibir el
crecimiento de otras formas microbianas. En la actualidad se aplica el término a
una variedad de agentes antimicrobianos, incluyendo a los productos de origen
sintético y a las formas químicamente modificadas de los ntibióticos naturales
(antibióticos semisintéticos).

AGENTES ANTIMICROBIANOS
Agentes Bacteriostáticos vs. Bactericidas
Los agentes bacteriostáticos tales como tetraciclina inhiben el crecimiento y
multiplicación de las bacterias. A partir de la exposición a un agente
bacteriostático, las células en una población susceptible cesan su división. Sin
embargo, si el agente es retirado, las células vuelven a multiplicarse.

Figura 1.3—Blancos de algunos agentes antimicrobiales

Los agentes bactericidas, como las fluoroquinolonas, no solo inhiben el


crecimiento de las células sino también desencadenan mecanismos dentro de
la célula que conducen a la muerte celular. Las acciones de los agentes
bactericidas son irreversibles por tanto una vez que las células susceptibles
son expuestas al agente bactericida, estas mueren.

Modos de Acción de los Antimicrobianos


Características generales de los Fármacos:
El éxito de un antimicrobiano depende de su toxicidad selectiva: debe matar
al microorganismo patógeno causando el menor daño posible al huésped. El
grado de toxicidad selectiva se puede expresar en términos de: 1) dosis
terapéutica, o nivel de fármaco necesario para el tratamiento clínico de una
infección determinada, 2)la dosis tóxica, o nivel de fármaco al que el agente
se vuelve excesivamente tóxico para el huésped. El índice terapéutico es el
cociente entre la dosis tóxica y la dosis terapéutica. Cuanto mayor es el índice
terapéutico, mejor es el antimicrobiano.
Un fármaco que perturba una función microbiana que no existen en células
eucariotas animales con frecuencia tendrá una toxicidad selectiva mayor y un
índice terapéutico más elevado. Por ejemplo, la penicilina inhibe la síntesis del
peptidoglucano de la pared celular bacteriana, pero tiene poco efecto sobre las
células del huésped porque éstas carecen de paredes celulares; por ello el
índice terapéutico de las penicilinas es alto. Un fármaco puede tener un bajo
índice terapéutico por inhibir el mismo proceso en las células del huésped o por
dañar a éste por otros mecanismos. Estos efectos indeseables sobre el
huésped, denominados efectos secundarios, son de muchos tipos, y pueden
afectar a casi cualquier sistema orgánico. Debido a que los efectos secundarios
pueden ser graves, es necesario administrar con mucho cuidado los
antimicrobianos.
El espectro de eficacia varía considerablemente según los fármacos. Muchos
son fármacos de espectro reducido, es decir, que solo son eficaces contra
una gama pequeña de patógenos. Otros son fármacos de amplio espectro y
atacan a muchas clases diferentes de patógenos. Los fármacos también
pueden clasificarse basándose en el grupo general de microorganismos contra
el que actúan: antibacterianos, antimicóticos, antiprotozoarios y antivirales.
Los antimicrobianos pueden ser sintetizados por microorganismos o fabricados
por procedimientos químicos independientes de los microorganismos. Algunos
de los antibióticos más frecuentemente usados son naturales, es decir,
sintetizados en su totalidad por una bacteria u hongo de entre unas pocas
especies.

Fuentes microbianas de algunos antibióticos

Microorganismo Antibiótico
Bacterias:
Especies de Streptomyces Anfotericina B
Cloramfenicol (también sintético)
Eritromicina
Estreptomicina
Kanamicina
Neomicina
Nistatina
Rifampicina
Tetraciclinas
Vancomicina
Especies de Micromonospora: Gentamicina
Especies de bacillus: Bacitracina
Polimixina
Hongos:
Especies de Penicillium Griseofulvina
Penicilina
Especies de Cefalosporium: Cefalosporinas

Por el contrario, varios antimicrobianos importantes son totalmente sintéticos.


Los fármacos antibacterianos sintéticos son: sulfamidas, trimetoprima,
cloramfenicol, ciprofloxacina, isoniacida y dapsona.

Muchos antivirales y antihelmínticos son sintéticos. Un número creciente de


antibacterianos son semisintéticos. Los antibióticos semisintéticos son
antibióticos naturales modificados mediante la adición de grupos químicos que
les hacen menos susceptibles a la inactivación por patógenos. Buenos
ejemplos de ellos son la ampicilina, la carbenicilina y la meticilina.

Los antimicrobianos, como los desinfectantes, pueden ser bactericidas o


bacteriostáticos. Los agentes bacteriostáticos inhiben el crecimiento de forma
reversible; si el agente se elimina, los microorganismos se recuperarán y
volverán a crecer.

Aunque los agentes bactericidas matan al patógeno, su actividad depende de


la concentración, y a concentraciones bajas pueden ser solo bacteriostáticos.
Debido a que los fármacos bacteriostáticos no destruyen de forma directa al
patógeno, la eliminación de la infección depende de los mecanismos de
resistencia del huésped. Un agente bacteriostático puede ser ineficaz si la
resistencia del huésped es baja.

La concentración mínima inhibitoria (CMI) proporciona cierta idea de la eficacia


de un agente antimicrobiano. La CMI es la concentración más baja de un
fármaco que impide el crecimiento de un determinado patógeno. La
concentración mínima letal (CML) es la concentración más baja de un fármaco
que mata a un patógeno. Un fármaco bactericida mata a patógenos a niveles
solo dos a cuatro veces superior a la CMI, mientras que un agente
bacteriostático mata a concentraciones mucho mayores.

Para un tratamiento correcto es necesario determinar la eficacia antimicrobiana


frente a patógenos específicos.

La prueba de sensibilidad por dilución se puede emplear para determinar la


CMI y la CML. En la prueba de dilución en tubo, se prepara una serie de tubos
de caldo de cultivo (caldo Mueller-Hinton) que contiene concentraciones de
antibióticos entre 0.1 y 128 µg/ml y se inocula con cantidades estándar del
microorganismo objeto de prueba. La concentración mínima de antibiótico a la
que no se produce crecimiento del germen tras 16 a 20 horas de incubación es
la CMI. La CML se puede determinar tras subcultivar los tubos que no
muestran crecimiento en un medio nuevo desprovisto de antibiótico. La
concentración más baja de antibiótico a partir de la cual los microorganismos
no se recuperan y no crecen cuando son transferidos a un medio nuevo es la
CML. La prueba de dilución en agar es muy similar a la prueba anterior. Se
inoculan placas que contienen agar de Mueller-Hinton con diversas cantidades
de antibiótico y se examina si se produce crecimiento.

Difusión en papel filtro (DPF)[21]


Las bacterias se cultivarán en Agar Nutritivo (peptona 10 gramos, extracto de
carne 10 gramos, cloruro de sodio 5 gramos y agar 10 gramos en agua
destilada a pH +/- 0.1) y subcultivadas los grampositivos en caldo BHI y las
gramnegativas en caldo Muller-Hinton tocando con un asa una colonia
asegurándose que las colonias sean del mismo tipo morfológico e incubados
de 2 a 4 horas a 37°C hasta que aparezca una leve turbiedad; lo anterior se
hace con el propósito de ajustar el inóculo de prueba, tomando como referencia
el tubo 0.5 de la escala de nefelómetro de Mac Farland igualando la turbidez de
los tubos problema y del nefelómetro sobre un fondo blanco bien iluminado con
una línea negra gruesa. Los discos de papel filtro Whatmann No.42 (diámetro
5.0 mm) se esterilizarán por calor seco a 140°C por una hora y se saturarán
con la solución de prueba (concentración de 200mg/lt de cada ligante (I-III) y
cada compuesto (1-6 y 10-15) en DMSO y de la droga de referencia,
Norfloxacina (concentración 50 ug/ml) para bacterias gramnegativas y
tetraciclina para grampositivas. El solvente usado como control negativo será
DMSO.

Los discos se secarán al aire a temperatura ambiente en la campana de flujo


laminar para remover cualquier residuo de solvente, el cual podría interferir con
la determinación. Estos discos serán colocados en la superficie de agar
Mueller-Hinton estéril (no más de cinco discos por cada caja de petri) posterior
a la inoculación bacteriana. Los discos se distribuirán uniformemente para
evitar una sobreposición de las zonas de inhibición del crecimiento. Para
asegurar un contacto con la superficie, los discos se presionarán suavemente
sobre la gelosa con ayuda de una pinza estéril.

Para la preparación de la gelosa de Mueller-Hinton se hará con unos 20mL del


medio con 4mm de espesor (el grosor del medio se mantendrá igual en todas
las cajas de petri) y conservadas a 4ºC en bolsas de plástico y selladas para
evitar la deshidratación. Para la inoculación bacteriana se utilizará un hisopo
que se sumergirá en la suspensión bacteriana ajustada, se quitará el exceso de
inóculo presionando y girando el hisopo sobre la pared interna del tubo por
arriba del nivel del caldo.

Cada caja se sembrará en tres direcciones y a 60º para obtener una


distribución uniforme sobre toda la superficie del agar. Las cajas inoculadas se
dejaran reposar por cinco minutos a temperatura ambiente para que se
absorba el inoculo bacteriano. Posteriormente se colocarán los discos de papel
filtro impregnado con la sustancia problema y los controles positivo y negativo.

Antes de incubar las placas, serán colocadas por 1 hora en un cuarto frío (5°C)
para permitir la difusión del compuesto del disco dentro de la placa del agar.
Posteriormente los discos serán colocados de forma invertida en la incubadora
a 37°C por 20 – 24 horas. Se medirá la zona o halos de inhibición del
crecimiento en milímetros con una regla por la base de la caja, indicando la
actividad inhibitoria de los compuestos sobre el crecimiento del
microorganismo.

Difusión en pozos de agar (DPA).


Se evaluarán las actividades antibacterianas reportadas por el método de
difusión en pozos de agar para los compuestos estanoxanos contra las cepas
de Escherichia coli y Staphylococcus aureus. La ampicilina, norfloxacina,
tetraciclina y cefalexina sódica se utilizarán como drogas estándar. Los pozos
se harán en los medios con un sacabocados estéril con perforaciones de 8 mm
de diámetro en el centro de los medios de cultivo contenidos en las cajas de
petri con los centros separados por lo menos 24 mm. Inóculos bacterianos de 2
a 8 horas de incubación (0.5 en la escala de Mac Farland) conteniendo
aproximadamente 104 – 106 UFC/ml se extenderán sobre la superficie de agar
nutritivo usando hisopos de algodón estériles.

La concentración recomendada de la muestra de prueba (200 mg/L en DMSO)


se introduce en 100 ul de muestra dentro de los respectivos pozos. Otros pozos
se suplementarán con DMSO y drogas antibacterianas de referencia se usaron
como controles negativos y positivos respectivamente. Las placas serán
incubadas inmediatamente a 37°C por 20 horas. La actividad se determinará
midiendo las zonas que muestran completa inhibición en mm. Se toma como
referencia de control positivo la inhibición completa de crecimiento.

Determinación de la concentración mínima inhibitoria (MIC)[21]


Se evaluará la actividad antibacteriana por la concentración mínima inhibitoria
(MIC) usando la prueba de la microdilución. S. aureus se almacenará en caldo
BHI y Escherichia coli en caldo Mueller-Hinton; posteriormente serán
subcultivadas para la prueba en el medio respectivo y crecimiento a 37°C.

Entonces las bacterias serán suspendidas en caldo Mueller-Hinton tocando una


colonia del mismo tipo morfológico de acuerdo al protocolo de Mac Farland en
solución salina para producir una suspensión de alrededor de 105 UFC/ml.,es
decir incubándose la colonia de 2 a 4h a 37ºC hasta que aparece una leve
opacidad. (Ajustar de la misma manera que se explicó en el procedimiento
anterior con la escala de McFarland, para ello una vez que el inóculo
bacteriano se encuentra en 0.5 escala de Mc Farland se tomarán 2 ml y se
diluirá con 38 ml caldo Mueller-Hinton para tener una dilución 1:20 y de ésta
dilución se tomarán 50 µl y se diluirán nuevamente con 5 ml de caldo Mueller
Hinton para de esta manera obtener una concentración final de 105 UFC/ml).

El compuesto se disuelve previamente en DMSO preparado al 3 al 10% y se


preparará una concentración inicial de 2 mg/mL y a partir de ésta se preparará
una concentración de 1048 µg/ml del compuesto. Posteriormente se realizarán
una serie de diluciones dobles en tubo dando lugar a concentraciones entre
120g/mL y 0.0156g/mL. (podrían ser diluciones seriadas en tubos de prueba
a concentraciones finales de 512, 256, 128, 64, 32, 16, 8, 4, 2 y 1 ug/ml).
Se adiciona 20 ul de agua destilada estéril a los 12 pocillos contenidos en la
primera fila de la placa. inóculo bacteriano de 24 horas a cada tubo. El MIC
definido como la concentración más baja del compuesto de prueba que exhibe
crecimiento visible después de 20 horas se determinará visualmente después
de una incubación a 37°C por 20 horas., Usando en la prueba Tetraciclina y
Norfloxacina como referencia y DMSO como control negativo en paralelo. Se
harán las pruebas por triplicado de común acuerdo con los resultados. No se
debe observar inhibición con DMSO al 1% v/v.

Los agentes antimicrobianos se clasifican de acuerdo a sus modos específicos


de acción contra las células bacterianas. Estos agentes pueden interferir con la
síntesis de la pared celular, inhibir la síntesis de proteínas, interferir con la
síntesis de ácido nucleico, o inhibir una ruta metabólica. Los modos de acción
de los agentes antimicrobianos contra las bacterias gram-positivas y gram-
negativas son muy similares.

• Interferencia con la Síntesis de la Pared Celular: Los agentes


antimicrobianos que interfieren con la síntesis de la pared celular bloquean la
síntesis del peptidoglicano y por tanto son activos contra bacterias en
crecimiento. Los agentes antimicrobianos que interfieren con la síntesis de la
pared celular son bactericidas.

• Actividad de los beta lactámicos en bacterias gram-negativas: En las


bacterias gram-negativas, los antimicrobianos beta lactámicos entran a la
célula a través de los canales porínicos de la membrana externa. En las células
susceptibles, las moléculas beta-lactámicas se unen a las proteínas de unión
de penicilina (PBPs) que son enzimas necesarias para la síntesis de la pared
celular. La unión de las moléculas beta-lactámicas a las PBPs, ubicadas en la
superficie de la membrana citoplásmica, bloquea su función. Esto produce
paredes celulares debilitadas o defectuosas y conduce a lisis celular y muerte.
Figura 1.4—Efectos de los beta lactámicos en la pared celular de bacterias
gram-negativas

Actividad de los beta lactámicos en bacterias gram-positivas: Puesto que las


bacterias gram-positivas no poseen una membrana externa, los
antimicrobianos beta lactámicos se difunden a través de la pared celular. Los
siguientes pasos son similares a aquellos para las bacterias gram-negativas.
En las células susceptibles, las moléculas beta-lactámicas se unen a las PBPs,
lo que resulta en paredes celulares debilitadas y lisis celular. La mayoría de las
penicilinas son derivados del ácido 6-aminopenicilánico y difieren entre sí solo
en la cadena lateral unida al grupo amino. La característica clave de la
molécula es el anillo β-lactámico, que parece ser esencial para la actividad. La
β-lactamasa, la enzima sintetizada por muchas bacterias resistentes a la
penicilina destruye la actividad de la penicilina hidrolizando un enlace de este
anillo.

No se conoce por completo el mecanismo de acción de las penicilinas. Su


estructura se parece a la D-alanil-D-alanina terminal que se encuentra en la
cadena lateral peptídica de la subunidad del peptidoglucano. Se ha propuesto
que la penicilina inhibe la enzima responsable de la reacción de
transpeptidación por su similitud estructural, que bloquearía la síntesis de un
peptidoglicano completo con todos sus enlaces transversales, lo que llevaría a
la lisis osmótica.
La biosíntesis del peptidoglucano suele considerarse en tres etapas. La primera
etapa denominada precursora tiene lugar en el citoplasma. El producto,
uridindifosfato (UDP) de acetilmuramilpentapéptido se acumula en la
célula. Luego se va produciendo la adición secuencial y ordenada de los
distintos aminoácidos al NAM (1. L-alanina, 2. D-glutámico, 3. diaminopimélico
o L-lisina y 4. D-ala-D-alanina); La última reacción en esta etapa es la adición
de último dipéptido, D-alanil-D-alanina, que se ha sintetizado en dos fases. La
síntesis del dipéptido incluye una racemización previa de la L-alanina
(conversión de L a D-alanina) y una condensación catalizada por la sintetasa
de D-alanil-D-alanina (creación de un enlace peptídico entre las dos D-
alaninas). D-cicloserina es un análogo estructural de la D-alanina y actúa como
inhibidor competitivo de ambos la alanina-racemasa y la alanina-sintetasa.

Durante las reacciones de la segunda etapa, UDP-acetilmuramilpentapéptido y


UDP-acetilglucosamina se unen con liberación de los nucleótidos de uridina
para formar un largo polímero. El azúcar pentapéptido se une primero por un
transportador de membrana llamado undecaprenil-fosfato (bactoprenol,
poliisoprenolfosfatado) en una reacción catalizada por una translocasa
específica formando un puente de pirofosfato en la membrana celular. El
bactoprenol permite el transporte y ensamblaje de sustancias que como los
azúcares son hidrofílicos no podrían pasar por sí mismas la barrera hidrofóbica
de la membrana. Se añade entonces el segundo azúcar, NAG desde el UDP-
glucosamina por una transferasa, para formar el enlace β- 1-4 entre NAG y
NAM, seguido por la adición de cinco residuos de glicina como rama del
heteropentapéptido. Tanto la traslocasa como la transferasa están localizadas
en el lado citoplásmico de la membrana, de modo que el precursor bactoprenol-
NAM-pentapéptido-NAG, en este momento está colgado hacia el citoplasma,
anclado a la lámina interna de la membrana a través del bactoprenol. Ahora el
bactoprenol se da la vuelta en la membrana desde la capa interna hacia la
externa de modo que logra que el precursor resultante quede expuesto hacia el
medio acuoso exterior a la membrana. Entonces tiene lugar la polimerización
de varias unidades disacáridas, ello se logra en una reacción de
transglucosidación. Consiste en la unión de cada unidad disacárida con su
pentapéptido unida a su respectiva bactoprenol-pirofosfato con el extremo libre
(reductor) de una cadena preexistente que a su vez está unida a otra molécula
de bactoprenol-PP. En el proceso se libera uno de los bactoprenol-PP, sobre
éste actúa una fosfatasa específica que elimina el fosfato terminal
regenerándose el undacaprenil fosfato, que queda dispuesto para otro ciclo. La
bacitracina parece fijar el pirofosfato lípido e inhibe esta reacción.

La unidad completada se separa entonces del fosfolípidos unido a la


membrana, reacción que es inhibida por la vancomicina y la ristocetina. En las
grampositivas, el disacárido completo es transferido al extremo en crecimiento
del polímero glucopéptido en la pared celular o al espacio periplásmico en las
bacterias gramnegativas. Para que se produzcan más reacciones sintéticas, el
fosfolípido de la membrana que ahora se haya en forma de pirofosfato, tiene
que desfosforilarse. La bacitracina parece fijar el pirofosfato lípido e inhibe esta
reacción.
La tercera etapa final incluye completar el enlace cruzado donde los enlaces y
puentes cruzados se producen. Esto se logra por una reacción de
transpeptidación con un Peptidoglicano aceptor preexistente, que tiene lugar
por fuera de la membrana celular. En esta reacción se ven implicados el grupo
C=O de la D-alanina (4) del Peptidoglicano naciente y el grupo –NH 2 libre del
diaminoácido (3) del PG aceptor (o del último aminoácido del puente
peptídico).Esto es lo mismo que decir que el enlace peptídico entre D-alanina
(4) y D-alanina (5) del PG naciente se ve sustituido por otro enlace peptídico,
entre D-ala (4) y el diaminoácido del PG naciente. El residuo de glicina terminal
del puente de pentaglicina (grupo amino libre) está unido al cuarto residuo del
pentapéptido (D-alanina), liberando el quinto residuo (también D-alanina). La
transpeptidación se cataliza por un grupo de enzimas denominadas proteínas
fijadoras de penicilina (PBP, penicillin-binding proteins).Esta reacción es
sensible a las penicilinas y cefalosporinas. En el proceso de crecimiento de las
bacterias estas enzimas insertan (PBP) nuevas cadenas de mureína. La
conformación de la penicilina es muy similar a la de la D-alanil-D-alanina. La
transpeptidasa probablemente es acetilada por la penicilina. Privada de su
rígida pared celular, la célula bacteriana pierde la protección que requiere su
elevada presión osmótica intracelular. La consecuencia es la lisis de la
membrana celular y la muerte.
 La energía para esta reacción la suministra la hidrólisis concomitante del
enlace peptídico entre las dos D-ala terminales. Es decir, en cada reacción de
transpeptidación se libera una D-ala correspondiente a la que ocupa la posición
5. Las D-ala terminales (en 5) de los péptidos no implicados en tales
entrecruzamientos son eliminadas por una enzima llamada D-D-
carboxipeptidasa.

UNDECAPRENILFOSFATO (BACTOPRENOL, C55)

Veamos, pues, en más detalle, cómo ocurre este interesante proceso:


El mecanismo es congruente con la observación de que las penicilinas
solamente actúan sobre bacterias en crecimiento que están sintetizando nuevo
peptidoglicano. Sin embargo, más recientemente se ha descubierto que las
penicilinas se ligan a varias proteínas fijadoras de penicilina y que pueden
destruir bacterias activando sus propias enzimas autolíticas. En la actualidad
existen algunas evidencias de que las penicilinas pueden matar bacterias
incluso en ausencia de autolisinas o mureínhidrolasas. La lisis podría ocurrir
después de que se ha perdido la viabilidad bacteriana.

Las penicilinas pueden estimular proteínas bacterianas especiales


denominadas perforinas para formar agujeros o lesiones en la membrana
plasmática. Esto conduciría directamente a la rotura de la membrana y a la
muerte; la mureín hidrolasas podrían también salir a través de los agujeros,
romper el peptidoglicano, y lisar la célula. Aparentemente el mecanismo de
acción de las penicilinas es más complejo de lo que se creía.
Las penicilinas difieren entre sí de varias maneras. La bencilpenicilina es eficaz
Contra los gonococos, meningococos y varios patógenos grampositivos como
estreptococos y estafilococos, pero se deben administrar por via parenteral (vía
de administración no orales) porque se destruye por el ácido del estómago. La
penicilina V es similar a la penicilina G, pero es más resistente al ácido y puede
administrarse por vía oral. La ampicilina puede administrarse por vía oral y
posee un espectro de actividad más amplio, pues es eficaz contra bacterias
gramnegativas como Haemophilus, Salmonella y Shigella. La carbenicilina y la
ticarcilina son también de amplio espectro y especialmente potentes contra
Proteus y Pseudomonas.
PENICILINA G

AMOXICILINA

AMPICILINA
CEFALOSPORINAS

Las cefalosporinas son una familia de antibióticos que se aislaron originalmente


en 1948 del hongo Cephalosporium, y su estructura β-lactámica es muy
similar al de las penicilinas. Como cabe esperar de su analogía estructural, las
cefalosporinas son parecidas a las penicilinas en cuanto que inhiben la
reacción de transpeptidación durante la síntesis del peptidoglicano. Son
fármacos de amplio espectro que a menudo se administra a pacientes con
alergias a la penicilina. Contienen el anillo de acido 7-aminocefalosporínico
conformado por el beta lactámico y anillo dihidrotiazina (anillo hexagonal).
Se emplean numerosas cefalosporinas.

Existen CUATRO grupos o generaciones de estos fármacos que difieren en su


espectro de actividad. Las cefalosporinas de primera generación son más
eficaces contra los patógenos grampositivos que frente a los gramnegativos.
Los fármacos de segunda generación actúan contra muchos gramnegativos asi
como contra grampositivos. Las cefalosporinas de tercera generación son de
amplio espectro resultan especialmente eficaces contra los patógenos
gramnegativos pero tambien grampositivos y también pueden llegar al sistema
nervioso central. La mayoría de las cefalosporinas (cefalotina, cefoxitina,
ceftriaxona y cefoperazona) se administran por vía parenteral. Existen
cefalosporinas de tercera generación antipseudomonadales. Los de cuarta
generación tienen mayor espectro de actividad contra organismos
Grampositivos que los de tercera generación y tienen mayor resistencia a beta
lactamasas, también existen en este grupo los antipseudomonadales de cuarta
generación.

PRIMERA GENERACION Contra cocos Grampositivos


Cefalotina
Cefazolina
Cefalexina
Cefradina
Cefadroxilo

SEGUNDA GENERACION Contra Grampositivos y


Gramnegativos
Cefoxitina
Cefaclor
Cefprozil
Cefuroxima
Cefonicida
Cefamador
Cefotetan
Cefminox

TERCERA GENERACION Amplio espectro:Grampositivos y


Gramnegativos
Cefdinir
Cefpodoxima
Cefditoren pivoxilo
Cefixima
Ceftibuteno
Cefotaxima
Ceftriaxona
Ceftaxidima

TERCERA GENERACION Antipseudomonadales


Ceftazidima
Cefpiramide
Cefsulodin

CUARTA GENERACION Contra Grampositivos y


Gramnegativos con mayor resistencia
a betalactamasas.
Cefectecol
Cefquinome
Flomoxef
Cefepime

CUARTA GENERACION ANTIPSEUDOMONADALES


Cefepime
Cefoselis
Cefozopran
Cefpirome
Cefluprenam

CEFALOSPORINAS DE PRIMERA GENERACION: CEFALEXINA


• Interferencia con la membrana citoplásmica: Las moléculas de polimixina
se difunden a través de la membrana externa y pared celular de células
susceptibles hacia la membrana citoplásmica. Estas se unen a la membrana
citoplásmica y la alteran y desestabilizan. Esto causa el derrame del citoplasma
hacia el exterior de la célula lo que resulta en muerte celular. Los agentes
antimicrobianos que interfieren con la membrana citoplásmica son bactericidas.

• Interferencia con la síntesis de proteínas mediante el enlace a la


subunidad ribosómica 30S:
El ribosoma procariótico es un orgánulo extremadamente complejo compuesto
de una subunidad 30S y de una subunidad 50S. Cada subunidad esta formada
por una o dos moléculas de rRNA y muchos polipéptidos. La subunidad 30S
está formada por rRNA 16S + 21 cadenas polipéptidas y la subunidad 50S por
la rRNA 5S + rRNA 23S + 34 cadenas polipeptídicas.

. La región del ribosoma directamente responsable de la traducción se


denomina dominio de traducción. Se cree que el RNA ribosómico desempeña
dos funciones. Evidentemente, contribuyen a la estructura de los ribosomas. El
rRNA 16S de la subunidad 30S también puede ayudar en la iniciación de la
síntesis proteica en las procariotas. Existen pruebas de que el extremo 3´del
tRNA 16S forma un complejo con un sitio señalizador de la iniciación del mRNA
y ayuda a la colocación adecuada del mRNA en el ribosoma. Algunos autores
han propuesto que el RNA podría desempeñar un papel catalítico en la síntesis
de proteínas.

• Las tetraciclinas (eje. tetraciclina, minociclina y doxiciclina) son una familia


de antibióticos que tienen en común una estructura de cuatro anillos a los que
están unidas diversas cadenas laterales. La oxitetraciclina y la clortetraciclina
son producidas en la naturaleza por algunos actinomicetos del género
Streptomyces, otras son semisintéticas. Se unen a la subunidad 30S del
ribosoma y bloquean la adherencia de moléculas de aminoacil- RNA de
transferencia (tRNA) al sitio A del ribosoma. Puesto que no se pueden agregar
más aminoácidos a la cadena de proteínas que está en crecimiento, la síntesis
de proteínas es inhibida.

La acción de las tetraciclinas es bacteriostática por lo tanto la eficacia del


tratamiento depende de la resistencia activa del huésped al patógeno. Las
tetraciclinas son antibióticos de amplio espectro activas contra bacterias
gramnegativas, grampositivas, rickettsias, clamidias y micoplasma.

• Los aminoglucósidos, existen varios antibióticos aminoglucósidos


importantes (eje. estreptomicina, kanamicina, neomicina, y tobramicina
sintetizados por Streptomyces, mientras que la gentamicina procede de una
bacteria relacionada Micromonospora purpurea. La amikacina es otro
aminoglucósido. Aunque existen considerables diferencias entre sus
estructuras entre los diferentes aminoglucósidos, todos ellos contienen un anillo
ciclohexano y aminoazúcares. Los aminoglucósidos se unen también a la
subunidad pequeña 30S del ribosoma y pueden bloquear la síntesis de
proteínas de dos maneras diferentes. Inhiben directamente la síntesis de
proteínas y también causan errores de lectura del mensaje genético
transportado por el mRNA.

Los aminoglucósidos son bactericidas y tienden a ser más activos contra los
patógenos gramnegativos. La utilidad de la estreptomicina ha disminuido por la
generalización de la resistencia frente a ella, pero sigue siendo eficaz contra la
tuberculosis y la peste. La gentamicina se emplea para tratar las infecciones
por Proteus, Escherichia, Klebsiella y Serratia. Los aminoglucósidos son
bastante tóxicos y pueden causar sordera, daño renal, pérdida de equilibrio,
naúseas y reacciones alérgicas.

En primer lugar estos se pueden adherir a la subunidad 30S del ribosoma y


prevenir que la subunidad 30S se adhiera al RNA mensajero (mRNA).
Segundo, la presencia del aminoglucósido en el ribosoma podría provocar la
lectura errada del mRNA. Esto resulta en la inserción de aminoácidos erróneos
en la proteína o en la interferencia con la capacidad de los aminoácidos para
conectarse unos con otros. Estas actividades por lo general ocurren de manera
simultánea y el efecto total es bactericida.
AMINOGLUCOSIDOS: ESTAN FORMADOS POR UNA BASE NITROGENADA
UNIDAS A UN AMINOAZUCARES

Estructura química de la estreptomicina.


ESTRUCTURA QUIMICA DE LA AMIKACINA

• Inhibición de la síntesis de proteínas mediante la unión a la subunidad


ribosómica 50S.
• Los macrólidos (eje. eritromicina es el macrólido más empleado, es
producido por Streptomyces erythraeus, azitromicina y claritromicina). Los
macrólidos contienen un anillo de lactona de 12 a 22 átomos de carbono unido
a uno o más azúcares. La eritromicina suele ser bacteriostática y se une al
rRNA 23S de la subunidad 50S del ribosoma para inhibir la elongación de la
cadena peptídica durante la síntesis proteíca.
La eritromicina es un antibiótico de espectro relativamente amplio eficaz contra
bacterias grampositivas, micoplasmas y algunas bacterias gramnegativas. Se
emplea en pacientes alérgicos a la penicilina y en el tratamiento de la tosferina,
la difteria, la diarrea causada por Campylobacter y la neumonía por Legionella
o las infecciones por Mycoplasma. En la actualidad se emplean nuevos
macrólidos, ejemplo de ello son las lincosámidas (eje. clindamicina), eficaz
contra diversas bacterias, incluidos los estafilococos y anaerobios como
Bacteroides. La azitromicina es especialmente eficaz contra Chlamydia
trachomatis. Al igual que las anteriores, se adhieren a la subunidad ribosómica
50S provocando la terminación del crecimiento de la cadena proteica y la
inhibición de la síntesis de proteínas. Estos son primordialmente
bacteriostáticos.

MACROLIDOS: Los macrólidos son un grupo de antibióticos que poseen un


anillo lactónico macrocíclico al que se unen diversos desoxiazúcares. Se
clasifican atendiendo al número de carbonos de la molécula. Ej.:

 14 carbonos: eritromicina, claritromicina.


 15 carbonos: azitromicina.
 16 carbonos: espiramicina, midecamicina.

ESTRUCTURA DE LA ERITROMICINA.

• El cloramfenicol, aunque fue producido inicialmente a partir de cultivos de


Streptomyces venezuelae, en la actualidad se produce por síntesis química.
Como la eritromicina, se une al rRNA 23 S de la subunidad del ribosoma.
Inhibe la peptidil-transferasa interfiriendo con la unión de aminoácidos a la
proteína en crecimiento. Los agentes antimicrobianos que inhiben la síntesis de
proteínas de esta forma son bacteriostáticos.

Este antibiótico posee un espectro muy amplio de actividad, pero


desgraciadamente es bastante tóxico. Se pueden ver reacciones alérgicas o
reacciones neurotóxicas. El efecto secundario más frecuentemente es el
debilitamiento transitorio o permanente de la función de la médula ósea, que
lleva a una anemia aplástica y a una disminución del número de leucocitos
sanguíneos. El cloramfenicol solo se emplea en situaciones que amenazan la
vida en Las que no es adecuado ningún otro fármaco.

• Inhibición de la síntesis de proteínas mediante mecanismos que al


momento están en investigación
• La linezolida (una oxazolidinona) es un nuevo potente inhibidor de la síntesis
de proteínas. Es activa contra una gran variedad de bacterias grampositivas
pero no tiene una actividad clínicamente útil contra las bacterias gram-
negativas.

• La interferencia con la síntesis de ácido nucleico es causada por dos


tipos de agentes antimicrobianos
• Las fluoroquinolonas es un grupo de antimicrobianos sintéticos que
contienen el anillo de 4-quinolona, que se están utilizando de forma creciente
para combatir las infecciones (eje. ácido nalidíxico, ciprofloxacina, levofloxacina
norfoloxacina, ofloxacina y gemifloxacina). Las quinolonas son eficaces cuando
se administran por vía oral; a veces causan efectos secundarios adversos, en
esepcial, irritación gastrointestinal. Las quinolonas interfieren con la síntesis de
ADN bloqueando la enzima ADN girasa bacteriana o topoisomerasa II. La ADN
girasa es una topoisomerasa que ayuda a enrollar y desenrollar el ADN durante
la replicación de ADN. La enzima se adhiere al ADN e introduce rupturas
dobles en las cadenas que permiten al ADN desenrollarse. Las
fluoroquinolonas se unen al complejo ADN girasa-ADN y permiten a las
cadenas de ADN rotas liberarse dentro de la célula lo que conduce a la muerte
celular. La inhibición de la DNA girasa interrumpe la replicación y reparación
del DNA, la transcripción, la separación del cromosoma bacteriano durante la
división, y otros procesos celulares en los que participa el DNA. Las
fluoroquinolonas también inhiben la topoisomerasa IV, otra enzima que
desenrolla el DNA durante la replicación. No sorprende que las quinolonas
sean bactericidas.

Las quinolonas son de amplio espectro. Resultan muy eficaces contra las
bacterias entéricas como E. coli y K. pneumoniae. Se puede emplear contra
Haemophilus, Neisseria, Pseudomonas aeruginosa y otras bacterias
gramnegativas. También son activas contra Staphylococcus aureus,
Streptococcus pyogenes y Mycobacterium tuberculosis. En la actualidad se
emplean contra infecciones de las vías urinarias, enfermedades de transmisión
sexual causadas por Neisseria y Chlamydia, infecciones gastrointestinales, de
vías respiratorias, cutáneas y osteomielitis.

QUINOLONAS: CIPROFLOXACINO
• La rifampicina se une a la ARN polimerasa ADN dependiente lo que bloquea
la síntesis de ARN y resulta en la muerte de la célula.

• Inhibición de la ruta metabólica de la síntesis de ácido fólico causada


por sulfonamidas y trimetoprima: una buena forma para destruir o inhibir
microorganismos patógenos es emplear compuestos que son análogos
estructurales, moléculas de estructura similar a metabolitos intermedios. Estos
análogos debido a su similitud compiten con los metabolitos en los procesos
metabólicos, pero son lo suficientemente diferentes como para poder funcionar
normalmente en el metabolismo celular, Los primeros antimetabolitos usados
con éxito como antimicrobianos fueron las sulfonamidas descubiertas por G.
Domagk. Las sulfonamidas están relacionadas estructuralmente con la
sulfanilamida, un análogo del ácido p-aminobenzoico. Este último se emplea
en la síntesis del cofactor ácido fólico. Para muchos organismos el ácido para-
amino benzoico (PABA) es un metabolito esencial y está involucrado en la
síntesis de ácido fólico, un importante precursor para la síntesis de ácidos
nucleicos.

Cuando la sulfanilamida u otra sulfamida entran en la célula bacteriana,


compiten con el ácido p-aminobenzoico por el sitio activo de una enzima que
participa en la síntesis de ácido fólico, y disminuye la concentración de folato.
Esta enzima es la dihidropteroata sintetasa. El descenso del ácido fólico resulta
perjudicial para la bacteria porque es esencial para la síntesis de purinas y
pirimidinas, las bases empleadas en la construcción del DNA, RNA y otros
componentes importantes celulares. La inhibición resultante de la síntesis de
purinas y pirimidinas lleva al cese del crecimiento bacteriano o a la muerte del
patógeno. Las sulfonamidas son selectivamente tóxicas para muchos
patógenos porque estas bacterias producen su propio folato y no pueden
captar el cofactor de forma eficaz. Por el contrario, los humanos no podemos
sintetizar folato y hemos de obtenerlo de la dieta; por ello, las sulfamidas no
afectan al huésped.

La trimetoprima actúa en la ruta de síntesis del ácido fólico en un punto


posterior al de las sulfonamidas. Este inhibe la enzima dihidrofolato reductasa.
La trimetoprima y las sulfonamidas se pueden usar por separado o en conjunto.
Cuando se usan en conjunto producen un bloqueo secuencial de la ruta de
síntesis del ácido fólico y tienen un efecto sinérgico. Tanto la trimetoprima
como las sulfonamidas son bacteriostáticas. El 5% de los pacientes que
reciben sulfamidas sufren efectos secundarios adversos, fundamentalmente en
forma de reacción alérgicas (fiebre, ronchas y exantema).

SULFONAMIDAS

 Vancomicina, es un antibiótico glicopéptido producido por


Streptomyces orientalis. Es una molécula con forma de copa compuesta de un
péptido unido a un disacárido. El antibiótico bloque la síntesis de peptidoglicano
mediante la inhibición de la etapa de transpeptidación que entrecruza las
hebras de peptidoglicano adyacentes. El peptidoglicano resultante es
mecánicamente débil y las células se vuelven osmóticamente inestables y
lisan. La porción peptídica de la vancomocina se une específicamente a la
secuencia terminal D-alanina-D-alanina del pentapétido del peptidoglicano.
Este complejo bloquea la acción de la transpeptidasa. El antibiótico es
bactericida para Staphylococcus y algunos miembros de los géneros
Clostridium, Bacillus, Streptococcus y Enterococcus. Es importante en el
tratamiento de infecciones estafilococales y enterococales resistentes a los
antibióticos.

VANCOMICINA. GLICOPEPTIDO DE ESTRUCTURA COMPLEJA.


MECANISMOS DE RESISTENCIA ANTIMICROBIANA
Hay una serie de formas en que los microorganismos son resistentes a los
agentes antimicrobianos. Estos incluyen: 1) la bacteria produce enzimas que
destruyen el agente antimicrobiano antes que este alcance su blanco o modifi
ca el agente antimicrobiano de tal forma que ya no puede ser reconocido por su
blanco; 2) la pared celular se vuelve impermeable al agente antimicrobiano; 3)
el sitio de ataque es alterado por mutación de tal manera que ya no permite la
unión del agente antimicrobiano; 4) la bacteria posee una bomba de efl ujo que
expele al agente antimicrobiano de la célula antes que este alcance su blanco;
5) rutas metabólicas específicas dentro de la bacteria son alteradas
genéticamente para que el agente antimicrobiano no pueda provocar un efecto.

Producción de Enzimas
• Las beta-lactamasas son enzimas que hidrolizan los agentes
antimicrobianos beta-lactámicos. Como resultado la célula es resistente a la
acción de los medicamentos beta lactámicos
• En las bacterias gram-negativas los medicamentos beta lactámicos entran
en la célula a través de las porinas y encuentran a las beta-lactamasas en el
espacio periplásmico. Las beta-lactamasas destruyen las moléculas beta-
lactámicas antes de que éstas tengan la oportunidad de alcanzar sus PBPs
blancos.
• En las bacterias gram-positivas las beta-lactamasas son secretadas
extracelularmente en el medio circundante y destruyen las moléculas beta-
lactámicas antes que estas tengan oportunidad de entrar en la célula.

• Enzimas que modifican los aminoglucósidos: Las bacterias gram-


negativas pueden producir enzimas adenilantes, fosforilantes o acetilantes que
modifican un aminoglucósido para inactivarlo.

• Cloranfenicol acetil transferasa: Las bacterias gram-negativas pueden


producir una acetil transferasa que modifica al cloramfenicol para inactivarlo.

• Impermeabilidad de la Membrana Bacteriana Externa


• Alteración de porinas en bacterias gram-negativas:
• Las bacterias gram-negativas pueden volverse resistentes a los antibióticos
beta-lactámicos mediante el desarrollo de barreras de permeabilidad. Esto es
usualmente provocado por porinas alteradas en la membrana externa que ya
no permiten la entrada y el tránsito de las moléculas del antibiótico dentro de la
célula. Cuando los beta-lactámicos no pueden alcanzar las PBPs, la célula es
resistente.

• Alteración de los Blancos


• Las PBPs tanto en bacterias gram-positivas y gram-negativas pueden ser
alteradas mediante mutación de manera que los beta-lactámicos no puedan
unirse a ellas; por tanto la célula es resistente a agentes antimicrobianos.

• Los ribosomas . La metilación del ARN ribosómico confi ere resistencia a los
macrólidos.

• ADN girasa y topoisomerasa IV . Mutaciones en los genes cromosómicos


de ADN girasa y topoisomerasa IV confieren resistencia a las quinolonas.

• Bombas de eflujo:
• Una amplia variedad de bombas de eflujo proveen resistencia antimicrobiana
tanto en bacterias gram-positivas como en gram-negativas. El efl ujo activo de
antibióticos es mediado por proteínas trans-membrana insertadas en la
membrana citoplásmica y, en el caso de los organismos gram-negativos
involucra también componentes en la membrana externa y periplasma. Estas
proteínas forman canales que exportan activamente a un agente antimicrobiano
fuera de la célula tan rápido como entra.

• Alteración de Rutas Metabólicas


• Algunos microorganismos desarrollan una ruta metabólica alterada que elude
la reacción inhibida por el antimicrobiano. Mutaciones que inactivan la timidilato
sintetasa bloquean la conversión de deoxiuridilato a timidilato. Estos mutantes
requieren timina o timidina exógena para la síntesis de ADN y por ende son
resistentes a los antagonistas de la ruta del folato como las sulfonamidas y
trimetoprima.

RESISTENCIA INTRÍNSECA VS. ADQUIRIDA


En algunas especies la resistencia antimicrobiana es una propiedad intrínseca
o innata . Esta resistencia intrínseca podría deberse a uno o más de los
mecanismos de resistencia anteriormente descritos. Por ejemplo, E. coli es
intrínsecamente resistente a la vancomicina porque la vancomicina es
demasiado grande para pasar a través de los canales de porinas en sus
membrana externa. Las bacterias gram-positivas, en cambio, no poseen una
membrana externa y por lo tanto no son intrínsecamente resistentes a la
vancomicina.
Las bacterias también pueden adquirir resistencia a los agentes
antimicrobianos por eventos genéticos como mutación, conjugación,
transformación, transducción y transposición.

Figura 1.5—Plásmido entrando a una célula

• Mutación. La resistencia cromosómica se desarrolla como resultado de una


mutación espontánea en un locus que controla la susceptibilidad a un
determinado agente antimicrobiano. La mutación espontánea ocurre con una
frecuencia relativamente baja, pero cuando las bacterias son expuestas a los
agentes antimicrobianos, solo las células mutantes sobreviven. Entonces estas
se multiplican y resultan en la aparición de una población resistente. Las
mutaciones espontáneas también podrían ocurrir en plásmidos. Por ejemplo,
mutaciones en plásmidos que contienen genes para enzimas beta-lactamasas
pueden resultar en beta-lactamasas alteradas por lo general con mayor
espectro de actividad.

• Conjugación . Las bacterias con frecuencia contienen elementos genéticos


extracromosómicos llamados plásmidos, muchos de los cuales llevan genes
de resistencia antimicrobiana. Cuando dos células bacterianas se encuentran
cerca, una estructura similar a un puente conocida como pilus se puede formar
entre ellas. Esto permite que una copia del plásmido se replique y transfiera de
una célula a la otra. El resultado es una bacteria que expresa la resistencia
antimicrobiana codificada en el plásmido.

• Transformación. Las bacterias podrían encontrar fragmentos desnudos de


ADN que transportan genes de resistencia antimicrobiana. Estos fragmentos
son introducidos en la célula mediante un proceso denominado transformación.
El fragmento de ADN es incorporado en el cromosoma de la célula huésped
por recombinación y la célula resultante es resistente.

• Transducción . Cuando los virus bacterianos (bacteriófagos) se están


multiplicando en el citoplasma de una bacteria, fragmentos de ADN de
plásmidos o cromosomas podrían por casualidad empacarse en una cápsula
viral y entrar en otra célula huésped. Cuando los fragmentos contienen genes
de resistencia a un agente antimicrobiano estos pueden traspasar la resistencia
a la nueva célula huésped.

• Transposición . Los transposones son secuencias genéticas especializadas


“móviles” que tienen la capacidad de moverse de un área del cromosoma
bacteriano a otra o entre cromosomas y plásmidos o ADN de bacteriófagos.
Los transposones de ADN pueden estar incorporados a plásmidos y de esa
manera transportar genes de resistencia antimicrobiana. Algunos transposones
son capaces de moverse de una bacteria a otra sin incorporarse a un
cromosoma, un plásmido o un bacteriófago.

REVISIÓN
El lector ahora debe entender como grupos específicos de agentes
antimicrobianos inhiben el crecimiento bacteriano y los mecanismos mediante
los cuales las bacterias desarrollan resistencia a estos agentes
antimicrobianos.
Recuerde que:
• No todo agente antimicrobiano es igualmente efectivo contra bacterias
grampositivas y gram-negativas. Las diferencias en las estructuras de estos
dos grupos son las responsables por las diferencias en sus patrones de
susceptibilidad.
• Los agentes antimicrobianos que están dentro de la misma clase típicamente
tienen modos de acción similares.
• Los modos de acción de los agentes antimicrobianos incluyen inhibición de la
síntesis de la pared celular, replicación de ADN, síntesis de proteínas y rutas
metabólicas.
• La información genética podría ser traspasada de una bacteria a otra por
cuatro
mecanismos: conjugación, transformación, transducción y transposición.

DETERMINACION DEL NIVEL DE ACTIVIDAD ANTIMICROBIANA

La concentración mínima inhibitoria (CMI) proporciona cierta idea de la eficacia


de un agente antimicrobiano. La CMI es la concentración más baja de un
fármaco que impide el crecimiento de un determinado patógeno. La
concentración mínima letal (CML) es la concentración más baja de un fármaco
que mata al patógeno.

ESTUDIO DE CASO 1
Presentación
Una mujer de 27 años de edad acude adonde su médico con una frecuencia
urinaria aumentada y dolor al orinar. Con base en los síntomas su médico le
diagnostica una infección de las vías urinarias (IVU) y le prescribe un régimen
de 3 días de trimetoprima- sulfamethoxazole. Esta es la tercera infección de
vías urinarias que ella ha tenido en los últimos 12 meses, todas tratadas con el
mismo antimicrobiano. Al día siguiente ella se sintió mucho mejor y decidió no
continuar con el antibiótico.
Una semana después acudió al Departamento de Emergencia (DE) con dolor
en el flanco, fiebre, escalofríos y frecuencia urinaria aumentada. Un cultivo de
orina realizado en el DE resultó positivo con >100,000 colonias/mL de E. coli .
Las pruebas de susceptibilidad revelaron que el aislamiento era resistente a
trimetoprima-sulfamethoxazole.
¿Cuáles son las posibles explicaciones para las continuas IVUs y el
empeoramiento de los síntomas?

También podría gustarte