Año Escolar 2021- 2022
Unidad Educativa Colegio La Fe
Departamento de Orientación y Psicopedagogía
NORMATIVO PARA LA ELABORACIÓN
DE JUICIOS DESCRIPTIVOS
En un entorno cambiante, caracterizado por procesos de globalización, donde la
gestión del conocimiento y la tecnología son elementos de primer orden para lograr
el desarrollo, los países que quieren competir y mejorar sus niveles de desarrollo
social, económico, ambiental, deben adaptar sus sistemas educativos a los
continuos cambios y optimar su eficiencia. Una mejor educación implica procesos
evaluativos acordes con la educación y con los cambios.
En la actualidad Venezuela experimenta transformaciones basadas en reformas
educativas curriculares, lo cual se plantea como un reto para el educador, por
cuanto debe adoptar nuevas formas de pensar y actuar, tomar conciencia del valor
trascendental de estos cambios para el progreso del país. Desde este enfoque, se
genera la necesidad de plantear una evaluación dirigida tanto a los docentes como
a los alumnos, padres y a todos los involucrados en el proceso de enseñanza-
aprendizaje, pues es una exigencia interna y, a su vez, tiene repercusión en la
sociedad.
En ese sentido, el Artículo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), preceptúa que: "Toda persona tiene derecho a una educación
integral de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin
más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones".
Pero, ¿cómo valoramos los logros de los estudiantes en el aprendizaje
considerando esas aptitudes, vocación y aspiraciones?
La evaluación de los aprendizajes, según el Diseño Curricular del Sistema
Educativo Bolivariano (2007, p. 67), es definida como "un proceso sistemático,
sistémico participativo y reflexivo que permite emitir una valoración sobre el
desarrollo de las potencialidades del y la estudiante, para una toma de decisiones
que garantice el logro de los objetivos establecidos en el Currículo Nacional
Bolivariano". Es decir, involucra unos pasos que le permiten recoger información
pertinente, emitir juicios sobre la actuación del estudiante para tomar las
respectivas decisiones. Esta definición la ubica en un modelo de evaluación, con
sus teorías, métodos, técnicas e instrumentos.
Cuando revisamos bibliografía e investigaciones en relación con el proceso de
evaluación, la mayoría de las veces encontramos libros y artículos que ofrecen
teorías y modelos, evolución de la concepción de la evaluación (Cano, 2005; Omar,
2004); otros presentan instrucciones para las técnicas, los instrumentos y su diseño
(Aguilar, 2011; Leyva, 2010); o bien, diversas estrategias (Peñaloza y Arias, 2010).
Aunque esta información es importante dado que constituye la base de la
valoración, es notable que en su mayoría las publicaciones se centran en el primer
paso del proceso: búsqueda de la información.
Es así que muy pocas hacen referencia al segundo paso, la emisión de juicios
descriptivos y valorativos, aun cuando su importancia es capital, toda vez que llevan
Lcda. Aleyda Yelixa Ríos Del Moral Lcda. Isabel Zambrano
Psicopedagoga Psicólogo
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a la toma de decisiones sobre el futuro del estudiante. A este respecto Valverde
(2000), señala que es imprescindible la coherencia entre los elementos de los
juicios y los criterios que se van a utilizar en la evaluación, pues ello proporciona,
por un lado, al docente la posibilidad de describir los datos que recoge, definir la
extensión del instrumento aplicado, organizar la construcción del instrumento
indicando dimensiones, objetivos e indicadores de evaluación o cruce entre
contenidos y habilidades según corresponda a los propósitos de evaluación y tomar
decisiones sobre la planificación, las estrategias de enseñanza y de la evaluación.
Por otro lado, al estudiante, apropiarse mejor de los aprendizajes.
Por su parte, Omar (2004) destaca la importancia de los juicios que emiten los
Docentes al señalar que su impacto sobre el autoconcepto académico de los
alumnos está despertando un interés creciente en los últimos años. En tal sentido
afirma:
Al menos en el nivel de la Educación Primaria, pareciera que los juicios docentes
constituyen un incuestionable predictor del rendimiento y consecuente
autoconcepto escolar del alumno. Cuando tales juicios son consonantes con su
autopercepción, existirían mayores posibilidades de desarrollos académicos
armónicos que cuando hay discrepancias valorativas. (Omar, 2004, pp. 11-12)
En ese campo nocional, al referirse a los juicios, González, (2001) enfatiza que, al
emitir el juicio evaluativo, su recepción por diversas audiencias conlleva dos
fenómenos importantes vinculados con las percepciones humanas. Uno es el
'efecto de halo' que se da cuando en la emisión del juicio intervienen dimensiones
del objeto que no entran en la valoración, pero interfieren en la apreciación de las
cualidades o características que se evalúan. Otro, es la sobrevaloración de su
significado, por ejemplo, cuando una calificación o nota referida al aprendizaje de
una asignatura, se interpreta como indicador de la valía personal, rebasando el
significado que contiene.
En este punto es importante resaltar el estudio de Ravela (2003), quien explica que
los juicios se pueden formular desde tres enfoques: el enfoque normativo, de
progreso y criterial, describe cada uno y analiza sus posibilidades y limitaciones.
Sobre la base de lo expuesto y tomando en cuenta que, a pesar de la abundante
bibliografía relacionada con la evaluación de los aprendizajes, son pocas las
personas que se han dedicado a trasladar las distintas teorías y modelos a la
práctica pedagógica en el aula y en especial en lo referente a los juicios, asumimos
que hace falta mayor producción de ideas en torno a su puesta en práctica. Esto se
hizo evidente cuando las autoras solicitaron los boletines de los estudiantes y
detectaron que los docentes poseen limitaciones para redactar los juicios
valorativos, pues utilizan expresiones negativas, sus descripciones carecen de
relación con los contenidos y las realizaciones de los estudiantes, muchos
interpretan erróneamente la actuación de los educandos. De acuerdo con Leyva,
(2010), tales prácticas suceden en gran medida por la carencia de bases teóricas y
técnicas en algunas de las fases del proceso evaluativo, y se reflejan en la emisión
de juicios de valor subjetivos, superficiales o sesgados que impactan de manera
Lcda. Aleyda Yelixa Ríos Del Moral Lcda. Isabel Zambrano
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negativa en los estudiantes. Generalmente estas prácticas no resultan útiles para la
toma de decisiones que tienen que llevar a cabo los diferentes actores en los
distintos momentos del proceso educativo. (Leyva, 2010, p. 2)
En ese orden de ideas, pretendemos responder dos cuestiones: ¿Cuáles son los
elementos que conforman un juicio valorativo descriptivo? ¿Cómo formular juicios
valorativos que describan la actuación del estudiante y favorezcan una toma de
decisiones adecuada? Luego, la presente investigación tiene como objetivo analizar
los elementos de los juicios valorativos y su formulación en la evaluación de los
aprendizajes.
Al cierre del Proyecto De Aula No. 4: Maestro Don Bosco, y la correspondiente
entrega de los Informes de Evaluación de los estudiantes, y ante la disparidad en la
redacción de los juicios descriptivos, se hace necesario normar la elaboración de
los mismos, respetando el estilo personal de cada uno de los Docentes siempre y
cuando no se menoscabe ni lesione la integridad del estudiante para el sano
desarrollo de su personalidad
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Lcda. Aleyda Yelixa Ríos Del Moral Lcda. Isabel Zambrano
Psicopedagoga Psicólogo