UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR
FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS
CARRERA DE MEDICINA
REANIMACION CARDIOPULMONAR
AVANZADA EN PEDIATRIA
Nombres:
Zarela Alexandra Valverde Armas
Vinicio Rubén Vásquez Ríos
Melanie Georgina Zamora Zamora
Fecha: Quito, 14 de junio del 2022
Curso: M9-003 Noveno semestre Hospital Baca Ortiz
Docente: Dra. Annabelle Mireya Alexandra Rosero Escalante
La reanimación cardiopulmonar avanzada (RCPA) incluye un conjunto de técnicas y
maniobras cuyo objetivo es restaurar definitivamente la circulación y la respiración
espontáneas, minimizando la lesión cerebral anóxica en el paciente que ha sufrido una
parada cardiorrespiratoria (PCR).
Los resultados mejoran significativamente cuando la reanimación cardiopulmonar básica
(RCPB) se inicia precozmente por las personas que presencian el episodio y la RCPA antes
de 8 min.
A diferencia de la básica, requiere medios técnicos adecuados y personal cualificado y
entrenado.
El concepto es que los pacientes con PCR que más posibilidades tienen de sobrevivir sin
secuelas (extrahospitalarios) son los que más difícilmente acceden a la terapéutica adecuada
en el brevísimo tiempo disponible (3 minutos para RCPB y 8-10minutos para RCPA) y los
que menos posibilidades tienen (intrahospitalarios) son los que reciben los intentos más
tempranos y completos. La restauración exitosa de la circulación espontánea depende casi
por completo de reconocer y tratar cualquier causa potencialmente reversible. Las “6 H” y
las “6 T” resumen las causas reversibles y agravantes con las posibles intervenciones
terapéuticas.
Las “6H”
Causa Intervención terapéutica
Hipovolemia Infusión de volumen
Hipoxia Oxigenación, ventilación
Hidrogeniones-acidosis Buffers, ventilación adecuada
Hiperpotasemia/ hipopotasemia Cloruro de calcio, bicarbonato de sodio
Hipotermia/Hipertermia Medidas de recalentamiento
Hipoglucemia Infusión de glucosa
Las “6T”
Causa Intervención terapéutica
Tóxicos/tabletas Rescate del tóxico, antídotos específicos
Taponamiento cardíaco Pericardiocentesis
Neumotórax a tensión Descompresión con aguja
Trombosis coronaria Trombolíticos
Tromboembolismo pulmonar Trombolíticos, eventualmente embolectomía
Trauma
Pasos de la reanimación cardiopulmonar avanzada
Consta de varios apartados que se deben ir realizando de forma simultánea:
1. Control instrumental de la vía aérea y ventilación con oxígeno al 100 %.
2. Accesos vasculares, administración de fármacos y líquidos.
3. Monitorización lo antes posible para el diagnóstico y tratamiento inmediato de
arritmias.
Control instrumental de la vía aérea y ventilación de oxígeno
Control de la vía aérea
Asegurar una vía aérea permeable y una ventilación eficaz es fundamental en la RCPA en
los niños, en los que la principal causa de PCR son las enfermedades respiratorias.
En la tabla I se expone el material necesario para optimizar la apertura de la vía aérea y la
ventilación en las diferentes edades pediátricas.
Tabla I.
Prematuro RN y < 6 > 6 meses 1-2 años 2-5 años 5-8 años > 8 años
meses y < 1 año
Cánula
00 0 1 2 3 4 4-5
orofaríngea
Mascarilla Redond Triangula
Modelo
facial Redonda a r o
Triangular Modelo niños adulto
Modelo Modelo redonda
pequeñ
prematuro recién Modelo
o
nacido lactantes
Bolsa auto
250 ml 500 ml 1.600-2.000 ml
inflable
Tubo
< 1 Kg: 2,5 3,5-4 4 4-4,5 4 + (edad/4) (años)
endotraqueal
(cm a < 1 kg: 6,5-
introducir por 7
(10-12) (13-14) (14-16) (16-18) (18-22)
la boca) 1-2 kg: 7-8 (12) n.º
n.º tubo n.º tubo n.º tubo n.º tubo n.º tubo
2-3 kg: 8-9 tubo x 3
x3 x3 x3 x3 x3
> 3 kg: > 9
Laringoscopio Pala Pala
Pala recta
Pala recta n.º 1 recta n.º recta n.º Pala recta n.º 2-3
n.º 0
1-2 2
Pinza Magill Pequeña
Median
o Median
Pequeña a o Grande
median a
grande
a
Sonda
aspiración 6 6-8 8-10 10-12 12-14
endotraqueal
Para conseguir una vía aérea permeable se procederá como sigue:
1. Apertura manual de la vía aérea.
Maniobra frente-mentón, o si se trata de un traumatizado, maniobra de tracción o
elevación mandibular.
Maniobra frente-mentón: una mano abierta sobre la frente sujetándola
firmemente y manteniendo el cuello en posición neutra en lactantes y en extensión
ligera-moderada en niños.
Levantar el mentón, colocando la punta de los dedos de la otra mano debajo del
mismo.
Tracción mandibular: puede realizarse de dos maneras:
1. Elevación o subluxación mandibular: el reanimador se colocará a la cabecera
del niño y colocando sus manos en el ángulo de la mandíbula, la levantará y
desplazará hacia delante.
Útil, pero exige la presencia de varios reanimadores (la persona colocada a la
cabecera no puede hacer otras maniobras como la ventilación).
2. Tracción mandibular: una mano en la frente evitando la extensión.
Se introducirá el dedo pulgar de la otra mano en la boca, colocándolo detrás de los
incisivos centrales mientras que los dedos índice y medio sujetan el mentón, y a
continuación se traccionará de la mandíbula hacia arriba.
Cuando se vaya a hacer la ventilación es necesario sacar el dedo pulgar de la boca,
manteniendo la elevación de la mandíbula con los otros dedos.
2. Introducción de una cánula orofaríngea
Es un dispositivo curvo rígido, se coloca en la boca y evita el prolapso de la lengua
en la faringe, permitiendo en muchos casos abandonar la tracción del mentón.
Permite mantener un conducto aéreo y una vía de aspiración a través de la
boca.
Consta de un reborde, que evita la oclusión dentaria y un cuerpo curvo que
se adapta a la parte posterior de la lengua evitando que se adose con la pared
posterior de la faringe.
Indicaciones:
Pacientes inconscientes con lengua grande, fosas nasales obstruidas o
abundantes secreciones nasales
Normalmente se utiliza como puente para la intubación.
Contraindicaciones:
Paciente consciente con reflejo nauseoso intacto. Nunca se debe utilizar en
pacientes conscientes o agitados, puede provocar el vómito, con el riesgo asociado
de broncoaspiración, o inducir laringoespasmo.
Imposibilidad de abrir la boca.
Paciente que no esté totalmente inconsciente.
Trauma cervical.
Tamaño de la cánula
Explicación del gráfico:
Tamaño y ubicación correctos:
1) Cálculo del tamaño: el tamaño correcto debe abarcar desde los incisivos hasta
el ángulo de la mandíbula, o desde la comisura de la boca hasta el lóbulo de la oreja
(como se muestra aquí).
2) Abra la boca e inserte el cóncavo OPA hacia arriba.
3) Una vez que haya pasado la lengüeta, gire la OPA 180 grados mientras
avanza, hasta que se vuelva cóncavo hacia abajo y la pestaña quede apoyada contra
los labios.
4) Si tiene el tamaño correcto, la punta de la OPA ahora se asentará en la
orofaringe.
Tamaño incorrecto:
4b) Demasiado pequeño: la punta está obstruida por la lengua.
4c) Demasiado grande: la punta llega a la hipofaringe, con el riesgo de lesionar las
estructuras laríngeas o laringoespasmo.
Demasiado Obstruir o sobrepasar el orificio de la glotis
grande
Demasiado Empuja la parte posterior de la lengua obstruyendo la faringe y
pequeña agravando el problema que se pretende solucionar.
Técnica de colocación
Lactante Se introduce directamente con la convexidad hacia arriba utilizando
un depresor, o la pala del laringoscopio para deprimir la lengua y
evitar el desplazamiento de ésta hacia atrás, evitando dañar el paladar
blando. (figura 1).
Niño La cánula se introduce con la concavidad hacia arriba deslizándola
hasta que la punta alcance el paladar blando; a continuación, se rota
180º y se desliza detrás de la lengua.
3. Aspiración de secreciones
Aspirar de boca, nariz, faringe y tráquea. Se
emplearán sondas adecuadas para la edad de
cada niño (tabla I).
Preferiblemente con sondas flexibles y dispositivo en Y, controlando la presión (80-
120 mmHg) y bajo visualización directa. Las sondas rígidas (Yankauer) serán útiles
en vómitos o restos alimentarios.
4. Ventilación con bolsa autoinflable (Ambú)
Conectada a una fuente de oxígeno y mascarilla laríngea. Es imprescindible antes de
la intubación ventilar adecuadamente al paciente y, si no se consigue, intubar en un
tiempo prudencial, se debe interrumpir la maniobra y volver a ventilar con bolsa y
mascarilla.
En caso de poca experiencia o intubación dificultosa, una ventilación eficaz y bien
realizada con bolsa autoinflable puede mantener al paciente oxigenado varios
minutos. El problema es que al no aislar la vía aérea se puede distender el estómago
causando dificultad ventilatoria.
5. Intubación endotraqueal
Es el método definitivo para asegurar la permeabilidad y el aislamiento de la vía
aérea.
Ventajas
Garantiza una ventilación y un aporte de oxígeno adecuados.
Previene la distención gástrica y la aspiración pulmonar.
Facilita la aspiración de secreciones de la vía aérea
Administración de algunos de los fármacos empleados en la RCP mientras se
consigue un acceso vascular.
Elimina la necesidad de sincronización entre la ventilación y el masaje cardíaco.
Aplicación de presión positiva al final de la espiración (PEEP) en los casos de
hipoxemia refractaria.
Contraindicaciones
Quemaduras de la cavidad oral.
Traumatismo facial grave con imposibilidad de apertura de la mandíbula.
Rotura de la lengua y colgajo.
Pacientes con TCE escala de Glasgow mayor a 8.
Patología de la columna cervical.
Inflamaciones agudas de la vía aérea (epiglotitis)
Estómago lleno por aumento del riesgo de aspiración.
Paciente que no esté totalmente inconsciente.
No se recomienda durante la RCP la intubación nasotraqueal, es más demorada y
puede tener más complicaciones.
Al realizar la intubación de un niño, anatómicamente debemos recordar, en relación
con el adulto que:
Lengua es relativamente mayor.
Laringe está situada más alta y anterior, es más estrecha y más corta.
El ángulo que se forma con la lengua es más agudo.
Epiglotis tiene forma de omega y es proporcionalmente más larga.
En los menores de 8 años, el mayor estrechamiento de la tráquea se encuentra
a la altura del cartílago cricoides y no en las cuerdas vocales como en el adulto.
En recién nacidos y en lactantes menores, se recomienda la utilización de un
laringoscopio con valva recta.
El diámetro de la tráquea de los niños es más reducido, encontrándose en los
menores de ocho años el mayor estrechamiento a nivel del cartílago cricoides, que
proporciona un ajuste anatómico para el tubo endotraqueal. Aun así, actualmente se
aconseja el uso indistinto de tubos con balón en niños como en lactantes, ya que
facilitan la ventilación en patologías donde hay aumento de la resistencia de las vías
aéreas, fuga importante a nivel de la glotis o distensibilidad pulmonar disminuida.
La presión de inflado del balón no debe sobrepasar los 20 cm H2O.
Secuencia de intubación endotraqueal
1. Ventilar con bolsa, mascarilla y oxígeno al 100%.
2. Monitorizar con electrocardiograma (ECG) y pulsioximetría, aunque ésta es
poco valorable en situaciones de RCP y shock profundo.
3. Elegir el calibre del tubo endotraqueal y comprobar el material de
intubación, especialmente el aspirador, la luz del laringoscopio cuya pala debe ser
del tamaño adecuado a la edad del paciente, y el balón del tubo endotraqueal
seleccionado.
Para escoger el diámetro interno del tubo endotraqueal existen diferentes métodos.
El diámetro interno del tubo endotraqueal es aproximadamente igual al dedo
meñique del paciente.
Edad Calibre interno recomendado
Recién nacidos a término y lactantes 3,5 mm
menores de 6 meses
Niños entre 6 meses y 1 año 4 mm
Niños mayores de 1 año Calibre del tubo endotraqueal
(diámetro interno) = 4 + (edad años/4)
Diámetro interno de un tubo con balón
Tamaño del tubo endotraqueal con manguito (mmDI)= (años de edad/4)+3
Mantenga la presión de inflado del balón a < 20 cm H2O, tener preparados un tubo
de diámetro inmediatamente mayor e inferior al escogido.
4. Intubación (técnica):
Quede alineado, con una moderada extensión de la cabeza.
En los niños <2 años: posición de “olfateo”, se alinean los ejes de
Posicionar al
la cavidad oral, la laringe y la tráquea. Sospecha de traumatismo,
paciente
mantener la cabeza en posición neutra con inmovilización
cervical simultánea durante la intubación.
Con la mano izquierda se toma el laringoscopio, con los dedos
Tomar el índice y pulgar de la mano derecha se abre la boca del niño y se
laringoscopio introduce la valva o lámina del laringoscopio por el lado derecho
de la boca, desplazando la lengua hacia la izquierda
Progresar la Hasta la base de la lengua (vallécula) con la valva curva, o hasta
valva del pisar la epiglotis con valva recta (figuras 2 y 3).
laringoscopio
Tracción Del mango del laringoscopio hasta visualizar la glotis, la
vertical depresión externa de la tráquea mejora la visualización.
Se introduce por la comisura labial derecha hasta la desaparición
Tomando el del balón a través de las cuerdas vocales o de la marca negra en
tubo los tubos sin balón. La longitud que se va a introducir del tubo
endotraqueal endotraqueal desde la comisura bucal puede calcularse
con la mano mediante la fórmula siguiente:
derecha 𝐿𝑜𝑛𝑔𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑝𝑜𝑟 𝑖𝑛𝑡𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑖𝑟 (𝑐𝑚) = 𝑁° 𝑑𝑒 𝑡𝑢𝑣𝑜 𝑥 3
𝑂 𝑒𝑛 𝑛𝑖ñ𝑜𝑠 𝑚𝑎𝑦𝑜𝑟𝑒𝑠 𝑑𝑒 12 𝑎ñ𝑜𝑠 = 12 + (𝑒𝑑𝑎𝑑/2)
Intubación Se visualiza la glotis, en caso contrario es muy probable que el
debe tubo se desplace al esófago, retardando la posibilidad de
intentarse si oxigenación y ventilación del niño, provocando hipoxia.
Se pasa una guía semirrígida lubricada, teniendo en cuenta que
Intubaciones su punta no sobrepase el extremo del tubo orotraqueal, facilitará
difíciles el paso a través de las cuerdas vocales.
Inflar el manguito si se trata de un tubo con balón y comprobar
que su posición sea correcta evaluando los siguientes signos:
Al ventilar con presión positiva, ambos hemitórax se
expanden simétricamente.
Presencia de una columna de vapor, durante la
espiración.
Ausencia de distensión gástrica.
Murmullo vesicular en ambos pulmones a la auscultación
anterior y axilar.
Una vez
Ausencia de ruido de entrada de aire en la auscultación
intubado
del hemiabdomen superior (estómago).
Detección del dióxido de carbono (CO) espirado
mediante capnografía continua o detector colorimétrico, si hay
un ritmo cardíaco con perfusión tisular. Si el tubo está en el
esófago no se detectará CO2 espirado tras varias ventilaciones.
Sin embargo, si el niño está en PCR puede no detectarse CO2
espirado, aunque esté correctamente intubado.
Aumento de la frecuencia cardíaca y de los niveles de
saturación de oxígeno en el oxímetro de pulso.
Posición Marcarle a nivel de los incisivos centrales y fijarlo en la comisura
correcta labial para evitar su desplazamiento.
El masaje cardíaco no debe interrumpirse en el paciente en PCR, durante más de 30
segundos para intubar. Si luego de este tiempo no se consigue la intubación,
suspendemos las maniobras y se procederá a ventilar con bolsa y máscara facial para
ventilar y oxigenar al niño antes de un nuevo intento de intubación.
Si durante la intubación la frecuencia cardíaca cae por debajo de 60 latidos por
minuto o hay descenso de la saturación de oxígeno, se debe suspender la intubación
y ventilar con oxígeno al 100%.
5. Secuencia de intubación rápida
Se pretende reducir el tiempo de exposición a la hipoxia y prevenir la
broncoaspiración. Se realiza en los pacientes que no están en PCR, ni en coma
profundo y que requieren intubación urgente.
Pasos:
1) Dar oxígeno durante 3 a 5 minutos con oxígeno al 100% mediante una
mascarilla con bolsa reservorio, para conseguir una SaO2 por oxímetro de pulso
superior al 90%. Si se precisa ventilar con bolsa y mascarilla, utilizar flujos de
oxígeno máximos y presión cricoidea (maniobra de Sellick).
1. Dorsal 2. Cefálico 3. Derecho
2) Administrar atropina 0,02 mg/kg i.v., (para evitar el reflejo vagal).
3) Administrar un fármaco hipnótico (midazolam 0,2-0,3 mg/kg i.v.,
etomidato 0,3 mg/kg, propofol 1-2 mg/kg o tiopental 3-5 mg/kg) en bolo rápido, e
inmediatamente después un relajante muscular (Succinicolina 1 mg/kg i.v. o
rocuronio 0,6 mg/kg i.v. si la Succinicolina está contraindicada).
4) Ventilar con bolsa mascarilla durante un minuto.
5) Intubar rápidamente
Si una vez intubado el paciente la oxigenación empeora súbitamente, es necesario
descartar las siguientes causas (DOPES):
D esplazamiento del tubo (Extubación accidental o en bronquio derecho).
O bstrucción del tubo.
P neumotórax u otra alteración pulmonar.
E quipo que está fallando: falla en la fuente de oxígeno, tubo pequeño, balón
desinflado, fuga a través de alguna de las conexiones, fallo de la válvula de la bolsa
de reanimación, etc.
E sófago o problemas de distensión gástrica durante la intubación. Es
necesario colocar una sonda nasogástrica a todo paciente ventilado mecánicamente.
Es importante recordar aquí la cita: “el paciente no muere por la intubación
fallida, sino por perseverar en el intento”. Se puede realizar máximo 3 intentos,
y mantener una ventilación adecuada entre cada intento. Los consecutivos
intentos de intubación son traumáticos, peligrosos y hacen perder tiempo y las
complicaciones aparecen muy rápidamente, siendo el edema laríngeo, el
laringoespasmo y la hemorragia, las que más comprometen la ventilación de las
vías aéreas superiores.
Todo paciente mayor de 3 meses que vaya a ser intubado requiere una sonda
nasogástrica por la distención gástrica que puede causarse y también por
descompresión abdominal. En neonatos menores de 3 meses, la sonda que vamos
a utilizar es específicamente orogástrica ya que los neonatos tienen respiración
exclusiva nasal.
6. Otras formas de ventilar
car
lar
ge
Ventajas
M
ás
ín
a
Rapidez, facilidad de colocación.
Opción para el reanimador que no tiene experiencia en intubación
orotraqueal.
Útil
En trauma cervical o facial, quemaduras en cara.
Desventaja
No es adecuada en patologías donde se necesiten presiones altas de la vía
aérea porque no aísla completamente la vía aérea con riesgo de
broncoaspiración.
Contraindicaciones
En alto riesgo de regurgitación y/o aspiración.
Con presiones altas de la vía aérea.
Patología que pueda interferir en su inserción, o ser agravada por dicho
dispositivo, patología faríngea o esofágica.
Cuando se interfiere con el campo quirúrgico o la cirugía afecta el correcto
funcionamiento de la mascarilla. .
Técnica de inserción
a) Escoger la mascarilla: identificar el tamaño adecuado, verificar el
manguito (inflar y desinflar), lubricar sólo la parte posterior del manguito y
desinflar parcialmente la mascarilla apoyando su cara anterior sobre una
superficie plana, para evitar que se formen pliegues.
b) Colocar al niño en posición de olfateo y abrirle bien la boca.
c) Introducir la mascarilla laríngea con la hendidura orientada hacia
delante, deslizando la punta y la parte posterior por el paladar, usando el
dedo índice para guiar el tubo hacia la parte posterior de la faringe.
d) Avanzar a ciegas hasta notar una resistencia, el tubo ha alcanzado el
esfínter esofágico superior.
e) Inflar el manguito del balón para crear un sello en la hipofaringe, la
apertura del tubo quede de frente a la glotis. Comprobar que la línea negra
que tiene el tubo en su cara posterior coincide con la mitad del paladar
(mascarilla está centrada).
f) Conectar el tubo de la mascarilla con la bolsa de reanimación.
Tamaño de la mascarilla laríngea según el peso de paciente
Peso (kg) Tamaño Volumen máximo de hinchado (ml)
<5 1 4
5-10 1.5 7
10-20 2 10
20-30 2.5 15
30-70 3 20
>70 4 30
>90 5 40
ico
mí
do
Cr
tir
Indicación:
to
oi
Cuando sea imposible intubar y ventilar adecuadamente al paciente (edema
o cuerpos extraños en la glotis, traumatismo con edema facial grave).
Contraindicaciones
En niños más pequeños, extremadamente difícil realizar una
cricotiroidotomía sin dañar el cartílago cricoides o las estructuras
circundantes. Edad mínima recomendada está entre los 5 y los 12 años.
Lesiones de las vías respiratorias: transección traqueal o fractura
laríngea.
Obstrucción distal a la membrana cricotiroidea
Incapacidad para identificar puntos de referencia anatómicos.
Tumor o infección en el sitio de la incisión.
Se puede realizar con un equipo de cricotiroidotomía (técnica de Seldinger o
punción directa con aguja sobre la que va montada una cánula).
Si no se dispone del equipo o se trata de un lactante, usar un angiocatéter del
número 14 al que se le adaptará una conexión de un tubo endotraqueal del
número 3,5.
Técnica
1) Colocar al niño con el cuello en hiperextensión.
2) Localizar la membrana cricotiroidea y puncionar en su parte central
desde la cabecera del paciente con una inclinación de 45° y en dirección
caudal, con la aguja conectada a una jeringa con suero.
3) Ir entrando y aspirando simultáneamente y cuando se aspire aire,
introducir la cánula y retirar la aguja.
4) Conectar la bolsa, ventilar y comprobar la entrada de aire.
Equipo estéril (arriba a la izquierda): (a) guantes estériles, (b) jeringa, (c) tubo
endotraqueal (con manguito, tamaño 6,0 mm), (d) bougie con punta
angulada, (e) campo fenestrado, (f) gasa estéril, (g) bisturí con hoja número
10.
Equipo no estéril (arriba a la derecha): (h) mascarilla, (i) antiséptico, (j)
materiales para asegurar el tubo endotraqueal (p. ej., cinta adhesiva, vendaje)
Posicionamiento del paciente y equipo de protección (abajo)
– Posicionamiento: supino con el cuello extendido.
– Equipo de protección: Idealmente, el procedimiento se realiza en
condiciones estériles y los médicos usan equipo de protección completo.
Los médicos diestros deben pararse del lado izquierdo del paciente, los
médicos zurdos del lado derecho.
1. Palpación: con la mano no dominante se estabiliza la laringe entre el
pulgar y el dedo medio, y con el índice se identifica la membrana
cricotiroidea.
2. Punzante: con la mano dominante, se realiza una incisión punzante
transversal a través de la piel y la membrana cricotiroidea con el borde
cortante del bisturí mirando hacia el médico.
3. Giro: se gira el bisturí 90° de modo que el borde cortante apunte hacia
los pies del paciente.
4. Bougie: manteniendo el bisturí in situ, el clínico cambia de mano y
sujeta el bisturí con la mano no dominante. El bisturí se mantiene vertical y
se tira suavemente hacia el médico para mantener abierta la incisión. Usando
la mano dominante, la punta del bougie se desliza a lo largo del costado del
bisturí hacia la tráquea. Una vez que el bougie esté firmemente en la tráquea,
se puede retirar el bisturí.
5. Tubo: se sujeta firmemente el bougie con la mano no dominante,
asegurándose de que permanezca en su sitio. Con la mano dominante, el
tubo traqueal lubricado se enrosca sobre el bougie y se avanza hacia la
tráquea.
6. Con el tubo cuidadosamente sujeto en su lugar, se retira la sonda.
7. El manguito está inflado. Luego se puede confirmar la posición del
tubo endotraqueal, asegurar el tubo y ventilar al paciente, utilizando el
mismo procedimiento y comprobaciones que para la intubación
endotraqueal estándar.
Realizarse como último recurso, si el operador no tiene experiencia, aumenta
el riesgo de complicaciones (hemorragia, colocación incorrecta y perforación
traqueal).
La punción cricoidea permite oxigenar al paciente durante un corto período
de tiempo que en el mejor de los casos puede llegar a los 30 min además la
ventilación será deficiente, por lo que se debería conseguir rápidamente otro
acceso a la vía aérea.
Algoritmo de la vía aérea en la RCPA
Ventilación
El objetivo de la RCP avanzada en este paso es optimizar la ventilación, mediante el aporte
de oxígeno y la utilización de medios técnicos adecuados. Antes de intubar al niño debemos
ventilarle con resucitador manual acoplado a una mascarilla facial y oxígeno a la mayor
concentración posible. Durante la parada cardíaca diversos factores contribuyen a una
progresiva hipoxemia e hipoxia tisular. Por otra parte, durante la PCR se produce un gran
aumento del cortocircuito intrapulmonar, debido a la existencia de alteraciones en la
relación ventilación/perfusión. Por todo ello, se recomienda utilizar inicialmente durante la
RCP oxígeno a concentraciones elevadas.
Los resucitadores manuales constan, de forma simplificada, de una bolsa autoinflable y de
una válvula que impide la reinspiración del aire
espirado. Los hay de diferentes tamaños y hay
que elegir el más apropiado según la edad niño.
En líneas generales, existen 3 tamaños diferentes:
modelo de lactante con una capacidad de 250 ml;
modelo infantil con una capacidad de más de 450
ml; y modelo de adulto con una capacidad de
1.600- 2.000 ml. En la RCP pediátrica se utilizarán
únicamente los modelos infantil y adulto,
empleándose uno u otro según la edad del
paciente, reservándose el modelo de lactante sólo
para neonatos prematuros. Los resucitadores
empleados en la RCP no deben tener válvula de
sobrepresión. Si la tienen debe ser anulada, ya que la presión requerida durante la RCP
puede exceder la presión limitada por la válvula y proporcionar volúmenes insuficientes,
especialmente durante la ventilación con mascarilla. Los resucitadores manuales deben
disponer de bolsa o tubo reservorio en la parte posterior. En este caso, si se conecta con un
flujo de oxígeno de unos 15 litros/minuto se puede alcanzar una concentración de oxígeno
superior al 90%.
Material/ Prematuro RN y <6 <6meses 1-2 años 2-5años 5-8años >8años
Edad meses <1año
Mascarilla Redonda Redonda Triangular- Triangular Triangular Triangular Triangular
facial Modelo Modelo redonda Modelo Modelo Modelo Modelo
prematuro recién Modelo niños niños niños adulto
nacido lactante pequeño
Bolsa 250ml 500ml 500ml 500ml 1600- 1600- 1600-
autoinflable 2000ml 2000ml 2000ml
Las mascarillas faciales varían de tamaño y forma según la edad. La mascarilla correcta
para un niño es aquella que proporciona un sellado hermético en la cara y abarca desde el
puente de la nariz hasta la hendidura de la barbilla,
cubriendo la nariz y la boca, sin comprimir los ojos. Debe
disponer de un manguito con cámara de aire, para
conseguir un contacto más estrecho con la cara y evitar que
se produzcan fugas durante la ventilación. En menores de
6 meses pueden ser utilizadas indistintamente mascarillas
redondas o triangulares, mientras que en los mayores de
esa edad deben ser siempre triangulares. Las mascarillas
deben ser transparentes, con el fin de poder observar el
color de los labios y si se produce regurgitación del contenido gástrico.
Técnica de ventilación con bolsa y mascarilla:
a) Posición adecuada de la cabeza. El grado de hiperextensión será variable, con un
mayor grado de hiperextensión cuanto mayor sea el niño. En lactantes se mantendrá
una posición neutra, evitando la hiperextensión.
b) Colocación de una cánula orofaríngea.
c) Elección y colocación de la mascarilla, que debe quedar bien ajustada.
d) En los niños pequeños se colocarán los dedos 4º y 5º detrás del ángulo de la
mandíbula, mientras que el 3º se coloca debajo
del mentón, desplazando hacia arriba y
adelante el maxilar inferior. El pulgar y el
índice se colocarán respectivamente sobre las
zonas nasal y mentoniana de la mascarilla,
próximos a la conexión con el resucitador.
e) La distensión gástrica puede ser minimizada
mediante la aplicación de presión en el anillo
cricoides (maniobra de Sellick), aunque hay que tener en cuenta que, en lactantes,
una excesiva compresión del cricoides puede colapsar la vía aérea.
f) Las compresiones de la bolsa serán ajustadas para suministrar un volumen que
permita una movilización adecuada del tórax.
g) La frecuencia respiratoria variará con la edad:
La frecuencia respiratoria según la
edad:
Recién nacidos 30-40
Lactantes 20-25
Niños mayores 15-20
Oxigenoterapia en recién nacidos
La transición fetal neonatal supone un paso de la presión parcial de oxígeno
(paO2) de 25–30mmHg a 85–90mmHg en cuestión de minutos. La saturación
arterial de oxígeno preductal pasa de 50%–60% a 90% en varios minutos.
La hipoxia/ reoxigenación o hiperoxia causan la formación de especies
reactivas de oxígeno que ocasionan un estrés oxidativo con consecuencias
negativas, como son displasia broncopulmonar, retinopatía de la
prematuridad, enterocolitis necrosante, persistencia del conducto arterioso o
hemorragia intraperiventricular.
El nomograma de saturación de oxígeno arterial es el referente más fiable
para ajustar individualmente la fracción inspiratoria de oxígeno inicial
(iFiO2) y evitar situaciones de hipoxia o hiperoxia.
La reanimación del nacido a término se debe iniciar con una iFiO2 del 21%.
La reanimación del nacido pretérmino se debe iniciar con una iFiO2 del 21–
30%.
Los prematuros con edad gestacional ≤ 28 semanas que precisen oxígeno en
el período posnatal deberán mantenerse dentro de un rango de saturación de
90–95%.
Maniobras:
La Maniobra de Sellick o presión cricoidea (PC) fue descrita por el anestesiólogo
inglés Brian Arthur Sellick, en 1961, y consiste en aplicar presión hacia atrás sobre el
cartílago cricoides para oprimir y ocluir el esófago superior contra las vértebras
cervicales y así prevenir la
regurgitación de contenido
gástrico a la faringe.
La Maniobra de Burp es derivada
de la maniobra de Back,
modificada en el 1993 por Knill
sumándole el desplazamiento de
la laringe al presionar los
cartílagos cricoides o tiroides. El
acrónimo BURP hace referencia
por sus siglas en ingles a
backward, upward, rightward
pressure (presión hacia atrás, hacia arriba y hacia la derecha). Consiste en el
desplazamiento del cartílago tiroides dorsalmente, de tal manera que la laringe se
presiona en contra de los cuerpos de las vértebras cervicales 2 cm en dirección
cefálica hasta que se encuentra resistencia, para posteriormente desplazarlo de 0,5 a
2 cm a la derecha.
Espiración durante RCP
Durante el RCP debe existir un tiempo para la espiración porque de lo contrario los
pulmones no serán capaces de eliminar el CO2, permitiendo que el cuerpo entre en
una acidosis espiratoria. Al solo inspirar solo estaría entrando Oxigeno permitiendo
una hiperinsuflación.
APOYO CIRCULATORIO
La relación masaje cardíaco/ventilación será igual que en la RCP básica (5/1), realizándose
preferentemente de forma sincronizada. Para garantizar la eficacia del masaje es
imprescindible que el paciente descanse sobre un plano indeformable, por lo que es preciso
utilizar un tablero dorsal cuando la parada cardíaca se presenta en un enfermo que se
encuentra en una cama. El control de la eficacia de las maniobras se hará como en la RCP
básica más la utilización de otros medios técnicos como: - Tensión arterial por oscilometría
(o intravascular si el paciente tenía canalizada una arteria al surgir la parada). -
Pulsioximetría para determinar la saturación transcutánea de oxígeno, aunque su valor
puede estar muy limitado en las situaciones de shock.
Saturación en el recién nacido
Compresiones torácicas
Se deben realizar 100 compresiones por minuto con una relación masaje
cardíaco/ventilación 15:2. Si el paciente está intubado no es necesaria la sincronización entre
el masaje y la ventilación. Los reanimadores deben realizar compresiones torácicas que
hundan el tórax del niño al menos 1/3 del diámetro anteroposterior del tórax, lo que equivale
a 4 cm en lactantes y 5 cm en niños, tanto en adultos como adolescentes se recomienda una
profundidad de compresión de al menos 5 cm y máximo de 6 cm y permitiendo la completa
descompresión de la pared torácica luego de cada compresión.
Además, las compresiones deben ser realizadas sobre una superficie dura, para que sean
efectivas, para esto se debe colocar al paciente en el piso para que la fuerza efectuada sea la
correcta.
Compresiones torácicas según la edad del paciente
Lactantes Se utilizan dos dedos perpendiculares al
tórax.
Se puede abrazar con dos manos el tórax
presionando con los pulgares
Niños Colocar la base de una mano en la zona de
compresión y mantenemos el brazo
extendido vertical al pecho.
En el caso de ser necesario utilizar las dos
manos colocando la base de una mano
sobre la otra sin apoyarse, evitando
lesionar costillas.
Es importante comprobar la eficacia de la RCP cada 2 minutos, destinando 10 segundos para
ello.
Accesos vasculares
El establecimiento de un acceso vascular es un paso fundamental de la RCP avanzada, ya
que es imprescindible para la infusión de los fármacos y líquidos. Sin embargo, en los niños
la canalización de una vena puede ser difícil sobre todo en situación de PCR, en la que sus
pequeños vasos están colapsados. Dada la necesidad urgente de conseguir un acceso
vascular es imprescindible establecer un orden de prioridades que se basa en los siguientes
criterios:
1. La vena seleccionada en primer lugar debe ser la periférica más gruesa, más
accesible, con recorrido anatómico constante, más próxima a la circulación central y
que su canalización no interfiera con el resto de las maniobras de reanimación. Si
tras tres intentos o consumidos 90 segundos no se ha conseguido su canalización,
debe buscarse una vía alternativa.
2. Si el paciente está intubado, puede utilizarse el tubo endotraqueal para introducir a
su través algunos fármacos útiles en RCP (sobre todo la adrenalina).
3. Si el niño no está intubado y/o es necesaria la infusión de líquidos, se canalizará una
vía intraósea por la que, además, puede perfundirse cualquier fármaco.
4. Si también fracasa la vía intraósea, se recurrirá a la punción percutánea urgente de
la vena femoral o a la disección de la vena safena.
Durante la RCP inicial no es necesario canalizar una vía central, salvo que no haya sido
posible canalizar otra vía o que el reanimador tenga amplia experiencia en su canalización.
La canalización de una vena central generalmente se realiza cuando el paciente ya ha
recuperado la circulación espontánea.
Acceso intraóseo
Debe considerarse la vía de elección en el niño en PCR dado que se trata de un acceso rápido
y fácil de insertar, logrando una distribución rápida hacia la circulación central. El acceso
IO debe mantenerse hasta hallar un acceso intravenoso definitivo. Todos los centros
deberían disponer de agujas intraóseas, también es fundamental la formación de los
profesionales de la salud en su uso.
Su utilización se basa en el hecho de que la cavidad medular de los huesos largos está
ocupada por una rica red de capilares sinusoides que drenan a un gran seno venoso central,
que no se colapsa ni siquiera en situación de PCR, pasando los fármacos y líquidos a la
circulación general con una rapidez similar a como lo harían por cualquier otra vena
periférica. La extremidad proximal de la tibia es el lugar recomendado en los menores de 6
años; a partir de esa edad, debe utilizarse el maléolo tibial interno que conserva médula roja
en su cavidad durante toda la vida. Otras alternativas son: la cara posterior de la metáfisis
del radio, cara anterior de la cabeza humeral, cóndilo humeral, esternón y crestas ilíacas.
Nunca se utilizará la vía intraósea en un hueso fracturado, previamente puncionado o en
los huesos de las extremidades inferiores en los pacientes con traumatismo abdominal
grave. Las principales ventajas de la vía intraósea son la facilidad de aprender la técnica, la
rapidez y el alto porcentaje de éxitos en su consecución, que permite la administración de
cualquier tipo de fármaco e infundir grandes cantidades de líquidos y las pocas
complicaciones que presenta.
Fluidos
En pacientes con shock séptico es razonable administrar líquidos en dosis de 10 a 20
ml/kg con reevaluaciones frecuentes.
Se debe administrar un bolo de líquidos a 20 ml/ kg para tratar el fallo circulatorio
debido a hipovolemia, ya sea por la pérdida y/o mala distribución de la volemia que
existe en el shock séptico y anafiláctico.
No administrar bolo de expansión a niños con enfermedad febril que no presenten
fallo circulatorio.
Los cristaloides isotónicos son los líquidos inicialmente recomendados para la
expansión en lactantes y niños con cualquier tipo de shock.
Valorar y reevaluar en forma frecuente al niño.
Valorar cuidadosamente la necesidad de expansión con líquidos a niños con
alteraciones cardíacas como miocarditis y miocardiopatía.
Derivados sanguíneos
La sangre se administra en forma de hematíes luego de hacer pruebas de sensibilidad
cruzada, pero en una urgencia pueden administrarse 1 a 2 unidades de sangre del grupo O
Rh negativo. Si se transfunden > 1 a 2 unidades (p. ej., en un traumatismo mayor), debe
calentarse la sangre a 37° C. Los pacientes que reciben > 6 unidades pueden requerir la
reposición de factores de la coagulación con infusión de plasma fresco congelado o
crioprecipitado y transfusión de plaquetas.
Ritmos de paro
Se debe monitorizar a todos los pacientes con paro cardiaco, por lo tanto, se debe colocar el
monitoreo de ECG tan pronto como sea posible. Los ritmos asociados a paro cardiaco son
los siguientes:
a) Asistolia, este es el ritmo de peor pronóstico en pediatría.
b) Actividad eléctrica sin pulso
c) Fibrilación ventricular
d) Taquicardia ventricular sin pulso
En el paciente pediátrico los ritmos más frecuentemente encontrados en el paro cardiaco son
la asistolia y la actividad eléctrica sin pulso. El manejo se divide en dos partes
fundamentales de acuerdo al ritmo que presente el paciente:
1. Ritmos desfibrilables
2. Ritmos no desfibrilables.
El diagnóstico y tratamiento de las arritmias no ha sufrido modificaciones en las
recomendaciones, para la FV o TVSP refractarias al tratamiento eléctrico se pueden utilizar
en forma indistinta amiodarona o lidocaína. Es razonable la administración de adrenalina
durante el paro cardíaco ya que los vasopresores pueden ayudar a restaurar la circulación
espontánea al aumentar la presión de perfusión coronaria y ayudar a mantener la perfusión
cerebral. La misma debe ser administrada rápidamente en la RCP de ritmos no
desfibrilables. La evidencia disponible no respalda el uso rutinario de atropina antes de la
intubación en lactantes y niños críticamente enfermos. Puede ser razonable la utilización de
atropina como premedicación en intubaciones de emergencia específicas cuando existe un
mayor riesgo de bradicardia. En todo niño que presente una arritmia se debe comprobar la
presencia de signos vitales y pulso central, si no hay signos vitales se debe iniciar RCP, si
tiene signos vitales y pulso central debe evaluarse el estado hemodinámico.
Ritmos no desfibrilables
Realizando RCP con compresiones torácicas de calidad, ventilando adecuadamente al
paciente con bolsa y mascarilla, y oxígeno al 100% (15/2) y con acceso vascular de urgencia
(IV/ IO) administraremos adrenalina diluida 1:10 000 a dosis 10 µg/kg. En situaciones de
AESP la administración de bolo de SF puede ser muy beneficiosa. Repetiremos adrenalina
cada 3-5 min. Reevaluaremos signos de vida cada 2 min, minimizando las interrupciones.
Ritmos desfibrilables
Realizaremos la desfibrilación tan pronto como tengamos desfibrilador manual o DEA. Se
deberán iniciar las ventilaciones correctamente y con oxígeno suplementario con
compresiones torácicas de calidad (15/2). Obtendremos acceso vascular, pero sin demorar
la desfibrilación. Tras la desfibrilación y sin más comprobaciones reiniciaremos de
inmediato las compresiones torácicas y ventilaciones durante 2 min, procediendo igual si se
mantiene ritmo. Tras la tercera descarga y una vez iniciada la RCP administraremos
adrenalina diluida 10 µg/kg y amiodarona 5 mg/kg. Repetiremos adrenalina cada 3-5
minutos y una segunda y última dosis de amiodarona tras la 5.ª desfibrilación. Cada 2 min
reevaluaremos ECG y signos de vida, minimizando las interrupciones.
Desfibrilación
La descarga eléctrica inmediata es el tratamiento de elección en la fibrilación ventricular y
en la taquicardia ventricular sin pulso. La dosis de descarga recomendada actualmente
continúa siendo de 2 J/kg para la primera descarga, 4 J/kg para la segunda descarga y en las
siguientes mayor o igual a 4 J/Kg con una dosis máxima de 10 J/kg o la dosis de adulto. En
Europa se recomienda 4 J/kg para la dosis inicial y las posteriores.
Se deben seleccionar las palas y parches más grandes posibles para lograr un buen contacto
con la pared del tórax, debe existir una buena separación entre las palas. Las medidas
recomendadas son 4,5 cm de diámetro para los lactantes y niños con peso menor de 10 Kg
y de 8 a 10 cm de diámetro para los que pesan más de 10 Kg. Las utilizaciones de parches
autoadhesivos facilitan la realización de RCP de alta calidad al disminuir el tiempo de
interrupción de las compresiones torácicas para administrar la descarga eléctrica. Un
tamaño apropiado de paleta o almohadilla autoadhesiva es: Tamaño "adulto" (8 a 10 cm)
para niños de más de 10 kg (aproximadamente > 1 año) Talla "infantil" para bebés menores
a 10 kg (AHA) Las palas deben aplicarse firmemente sobre el tórax en posición anterolateral,
una debajo de la clavícula derecha y la otra en la axila izquierda. Si no se dispone de palas
pediátricas, se pueden utilizar en los lactantes las palas de adulto suficientemente separadas
o una en la parte anterior del tórax a la izquierda del esternón y otra en la espalda debajo de
la escápula izquierda.
No existe edad mínima para realizar desfibrilación.
Condiciones especiales:
Mojado: aquí el jefe a cargo de la RCP es quién debe estar al pendiente de los
detalles, es quien debe decir primero manos afuera y es el único con el poder de
aplastar el desfibrilador al estar seguro que tanto el paciente como el equipo se
encuentran en un ambiente seguro. En este caso, hay que secar al paciente, retirarlo
del aguda, después de haber comprobado que es una parada cardíaca, hay que
alejarse de la zona mojada, porque si realizamos la desfibrilación en el suelo mojado
podría transmitirse la descarga al reanimador.
Velludo: hay que rasurar el vello corporal inmediatamente, porque este empobrece
el contacto de los electrodos y termina afectando a la impedancia transtorácica.
Embarazada: En estas pacientes, sus cambios fisiológicos no influirán en la
efectividad de la descarga eléctrica, debido a que no afectan la impedancia
transtorácica, sin embargo, se van a preferir los parches adhesivos a las palas, por
una condición anatómica netamente debido a que se presentará dificultad para
colocar la pala apical debido al crecimiento del tejido mamario.
Impedancia Transtorácica: Se define como la resistencia al paso de corriente a través del
tórax, cuanto mayor sea, menor será el flujo de corriente. Por ello, la energía del choque y la
impedancia determinan la cantidad de corriente eléctrica que llega al corazón. Tal es así,
que sólo suele llegar un 5% de la energía que aplicamos al corazón. Mientras más grande y
gordito sea el paciente necesitamos un poco más de cuidado sobre todo para colocación de
las palas. Para disminuir la impedancia en el choque, se recomienda:
Rasurado del tórax: permite un mejor contacto entre las palas-electrodos y la piel del
paciente.
Tamaño de las palas-electrodos: la suma del área de los electrodos debe aproximarse
a los 150 cms2.
Colocación de las palas electrodos: deben situarse de manera que la corriente fluya
a través de la mayor cantidad de masa crítica miocárdica.
Factores que influyen en el éxito de la desfibrilación:
o Impedancia Transtorácica.
o Fuerza de aplicación de las palas: Se deben presionar con fuerza las palas contra el tórax
del paciente (fuerza óptima 8 Kg en adulto y 5 Kg en niños), consiguiendo así un buen
contacto.
o Agente conductor: Actúa haciendo de interfase, facilita el paso de la corriente y reduce
la impedancia. No se debe usar gel de baja conductancia eléctrica (por ejemplo, gel de
ultrasonido).
o Fase ventilatoria: Es mejor aplicar el choque en la fase espiratoria, cuando menos aire
hay en los pulmones.
Desfibrilación en personas Sanas, ¿qué puede pasar?
Se podrían presentar efectos adversos entre las cuales las complicaciones más comunes son
arritmias inofensivas, como extrasístoles auriculares, ventriculares y de la unión. Pueden
ocurrir quemaduras cutáneas dolorosas después de la cardioversión o la desfibrilación; son
de moderados a severos en 20-25% de los pacientes.
Cardioversión eléctrica
La cardioversión eléctrica consiste en la aplicación transtorácica de una descarga eléctrica
de corriente alterna para restaurar el ritmo sinusal, se utiliza para tratar diversas arritmias.
La descarga se administra con sincronización electrocardiográfica, justo en el periodo
refractario absoluto (pico de la onda R) mientras que la desfibrilación se refiere a la
aplicación de descargas sin sincronización electrocardiográfica es decir en cualquier
momento del ciclo cardiaco. No debe coincidir con la onda T, ya que puede inducir FV. La
cardioversión sólo se realizará por personal facultativo entrenado y que cuente con los
recursos necesarios para realizar SVA (Soporte vital avanzado).
Indicaciones
Fallo del tratamiento farmacológico
Arritmia se acompaña de compromiso hemodinámico
Taquicardias dependientes de reentrada (flutter atrial, taquicardia por reentrada
intranodal, taquicardia ventricular monomórfica, flutter ventricular entre otras).
Cardioversión farmacológica
La cardioversión farmacológica indicada en fibrilación auricular de inicio reciente a la que
tiene una duración menor de 48 horas. Los fármacos disponibles son antiarrítmicos de la
clase IC como la flecainida, propafenona y de la clase III la amiodarona. Los fármacos están
limitados a pacientes sin cardiopatía y su efectividad es inferior a la CV eléctrica, cuya
efectividad en la actualidad con la disponibilidad de choques bifásicos La flecainida y la
propafenona son eficaces para la cardioversión farmacológica pero su uso está restringido
a pacientes sin cardiopatía estructural. La ibutilida es una alternativa, si está disponible,
pero implica un riesgo de torsades de pointes.
Fármacos utilizados en cardioversión
Propafenona Reduce la excitabilidad espontánea y la
excitabilidad eléctrica en la célula
ventricular. Suprime el automatismo
ectópico. Prolonga el intervalo PR y el
QRS, pero no alarga significativamente el
intervalo QT. Es administrada por vía
oral y rara vez por vía parenteral. Se
absorbe por completo en el tubo digestivo
y su vida media es de 5 a 6 horas. Se une
a las proteínas plasmáticas en 95%. Es
metabolizada en el hígado y eliminada
por la bilis, heces y por vía renal. Indicada
en el tratamiento y prevención de
extrasístole ventricular y
supraventricular, incluyendo el síndrome
de Wolff-Par-kinson-White. Entre sus
reacciones adversas causa un incremento
de la disfunción ventricular que puede
ocasionar IC, anomalías en la conducción
y disfunción del nodo sinusal
(bradicardia). Contraindicado en
hipersensibilidad. Este medicamento ha
resultado ser muy útil para el tratamiento
de la FAy la taquicardia auricular, así
como en el manejo de arritmias por
reentrada que usan vías accesorias o en la
reentrada nodal.
Flecainida La flecainida disminuye al máximo la fase
del potencial de acción, así como la
velocidad de conducción, aumentando la
duración del complejo QRS. Se
administra por vía oral y es absorbida en
su totalidad en el tubo digestivo. Su vida
media es de 20 horas y se elimina en 90%
por vía renal. Se emplea de manera
principal para el control de las arritmias
supraventriculares, y en arritmias
relacionadas con el síndrome de Wolff-
Parkinson-White. Entre los efectos más
sobresaliente puede ocasionar
alteraciones visuales, cefalea, náuseas,
fatiga, palpitaciones y dolor precordial y
contraindicado en trastornos de la
conducción AV; insuficiencia cardiaca o
renal.
Ibutilide Antiarrítmicos que pertenece a la clase III
cuyo mecanismo principal es bloquear el
canal de potasio, causando una
prolongación dependiente de dosis de
intervalo QT, pero no tiene efectos
significativos sobre la frecuencia cardiaca,
el intervalo PR o la duración de QRS. Se
administrar por vía parenteral el cual y se
requiere monitorización
electrocardiográfica permanente durante
y después de su administración indicado
para convertir la FA y el flutter auricular
en ritmo sinusal. Posiblemente su
efectividad en flutter auricular sea
superior a la reportada con otros
medicamentos, incluso en casos en los
cuales la cardioversión eléctrica no
obtuvo resultados.
Amiodarona La amiodarona fármacos de la clase III es
un bloqueador de los canales de potasio y
además prolongan la repolarización. Es
un potente relajante del músculo liso con
producción de vasodilatación periférica y
coronaria. Esto puede ser por su
capacidad de bloquear el paso de calcio
en el músculo liso arterial coronario. Se
administra por vía oral e intravenosa
tiene una vida media muy prolongada de
10 a 100 días. Es metabolizado en el
hígado y eliminado a través de la vesícula
biliar. La amiodarona es útil en la
cardioversión farmacológica, potencia los
resultados de la cardioversión eléctrica y
ayuda a mantener el ritmo sinusal
después de un episodio de fibrilación
auricular; es además el menos
proarrítmico de todos los antiarrítmicos.
Está indicado prevención y tratamiento
de las arritmias supraventriculares,
taquicardia auricular y supraventricular
paroxísticas o permanentes, flutter
auricular recidivante, fibrilación
auricular paroxística, extrasístoles
auriculares y ventriculares, y síndrome de
preexcitación (Wolff-Parkinson-White) al
igual que está indicado para la
prevención y tratamiento de las arritmias
ventriculares, incluidas la fibrilación
ventricular recurrente y la taquicardia
ventricular recurrente
hemodinámicamente inestable. Entre las
reacciones adversas los más frecuentes
son toxicidad pulmonar, como fibrosis
pulmonar, la exacerbación de la arritmia
y lesión hepática severa. También llegan a
producirse microdepósitos corneales
asintomáticos en pacientes que ingieren el
medicamento por más de seis meses.
Contraindicada en caso de
hipersensibilidad al compuesto, hepatitis
aguda, alteración pulmonar intersticial y
alteración de la tiroides.
Puñopercusión
Se puede aplicar un golpe seco en la región precordial, si se diagnostica una
fibrilación ventricular o una taquicardia ventricular sin pulso y no está disponible
inmediatamente un desfibrilador. La fuerza de un golpe precordial pretende
transmitir energía eléctrica al corazón, de forma similar a una descarga de baja
energía, con la esperanza de acabar con la taquiarritmia subyacente. No debe
utilizarse de forma rutinaria en caso de parada cardíaca establecida.
Complicaciones:
Lesiones por traumatismo contundente: Fracturas del esternón.
Osteomielitis. Dislocación del xifoides con la consiguiente lesión de los
órganos internos.
Accidente cerebrovascular tromboembólico después de golpes precordiales
(en niño de 3 años, y usado para frenar taquicardia supraventricular).
Anomalía de Ebstein de la válvula tricúspide (en niña de 9 años y usado para
frenar taquicardia supraventricular).
Maniobras Vagales
Maniobra de Valsalva: aumenta la presión intratorácica, se sostiene el aire en los
pulmones, apretando la nariz, y soplando con la boca cerrada.
Estimulación del reflejo nauseoso: Con depresores linguales, los dedos o
colocando una sonda nasogástrica.
Posición de Trendelenburg: Decúbito supino, con la cabeza más baja que los
pies.
Reflejo del buzo: Inmersión facial en agua helada.
Toser
Masaje del seno carotideo: Masaje en la bifurcación de la Arteria carótida por
debajo del ángulo de la mandíbula.
Contraer el abdomen o hacer inspiraciones abdominales profundas.
RCP Extracorpórea
La oxigenación con membrana
extracorpórea (ECMO)
o "extracorporeal life
support" (ECLS) es una terapia que
utiliza
un "bypass"'' cardiopulmonar
parcial modificado para dar
soporte pulmonar y/o cardíaco por
un tiempo prolongado,
generalmente de 1 a 4 semanas. Es
utilizado en pacientes con falla
cardiopulmonar reversible a causa
de enfermedades pulmonares,
cardíacas u otras. La ECMO
da "tiempo" para el descanso pulmonar y/o cardíaco, y así da oportunidad a la
recuperación. Dado que la terapia ECMO es invasiva, trae riesgos potenciales, por
lo que se han diseñado criterios para seleccionar pacientes con una predicción de
mortalidad entre un 50% y un 100%. El candidato a ECMO ideal es el que tiene una
alta predicción de mortalidad, pero con una injuria pulmonar o cardiovascular
potencialmente reversible.
RCP Neonatal
Secuencia de actuación Lactantes (<1 año)
Comprobar la inconsciencia Pellizcarle Hablarle en voz alta o
gritarle
Abrir la vía aérea Maniobra frente-mentón Tracción o
elevación de la mandíbula si existe
traumatismo cervical
Comprobar respiración Ver, oír, sentir
Ventilar Boca a boca-nariz 5 insuflaciones de
1xcada una Continuar con 12 a 20 rpm.
Comprobar la circulación y/o pulso Signos vitales (respiración, tos,
arterial central movimientos) Pulso braquial.
Masaje cardíaco Abrazando el tórax con las dos manos
o con dos dedos en el tercio inferior del
esternón 100 cpm. Profundidad: una
tercera parte del tórax
Relación ventilación masaje -Personal sanitario 15:2
-Población general 30:2
Oxígeno:
La mejor evidencia disponible apoya las siguientes recomendaciones:
Se aconseja iniciar reanimación de RN con bajas concentraciones de O2.
En RN a término y mayores o iguales de 30 semanas de gestación, usar aire
ambiental como gas inicial en la reanimación (FiO2 0,21).
En RN prematuros menores de 30 semanas, iniciar reanimación con una FiO2
de 0,3. Si el RN está respirando, pero la SpO2 no está dentro del rango
esperado, se puede proveer O2 a flujo libre empezando con una FiO2 cercana
a 0,3 y un flujo de 10 litros por minuto (LPM).
Vías de Acceso
La vena umbilical es la vía de elección para la administración de líquidos y
fármacos. Tras seccionar el cordón umbilical introducir un catéter de 3.5 - 5 Fr
(dependiendo de la edad de gestación) en la vena (el vaso de mayor calibre),
hasta que refluya sangre (aproximadamente a los 3 cm). Una vez administrada
la medicación se debe lavar la vía con 2 ml de suero fisiológico.
La vía endotraqueal se reserva para los casos en que el niño está ya intubado y
se precisa administrar de forma rápida alguna medicación mientras se intenta la
vía venosa. Mediante una jeringa se administra la medicación directamente en el
tubo ET o a través de una sonda, y posteriormente dar 2-3 emboladas para
favorecer la difusión del fármaco. El uso de tubos de doble luz evita la
desconexión del sistema de ventilación.
Los fármacos que se pueden administrar por esta vía incluyen:
o Adrenalina a dosis de 0,1 mg/kg (dosis 10 veces la de la dosis
intramuscular)
o Naloxona a dosis de 0,1 mg/kg.
o Lidocaína a dosis de 80-120 mg.
o Atropina a dosis de 0,01-0,02 mg/kg y máximo 0,6 mg.
La dosis mínima que se debe administrar de atropina es de 0,1mg para
evitar el efecto paradójico, que es la bradicardia, disminución de la
frecuencia cardíaca con dosis bajas.
La vía intraósea, así como las venas periféricas son de uso excepcional en la
reanimación en paritorio.
Tratamiento farmacológico
Adrenalina a sigue siendo el fármaco de elección en RCP.
Para ritmos desfibrilables en RCP usaremos amiodarona.
La lidocaína queda como alternativa a la amiodarona.
La atropina no se considera fármaco de RCP y su uso estará restringido a
bradicardias o bloqueos de origen vagal.
Bicarbonato de Sodio: su uso rutinario en reanimación neonatal está
desaconsejado, y en ningún caso se debe administrar sin asegurar una
adecuada ventilación y perfusión. Algunos autores lo recomiendan si fallan
todas las medidas de reanimación y otros sólo si existe y existe acidosis
metabólica intensa con pH < 7,120.
ADRENALINA
Indicaciones Reanimación cardiopulmonar
Shock anafiláctico
Broncoespasmo severo
Dosis y Preparación IV / IO 0,01 mg/kg (0,1 ml/kg 1:10.000)
IT: 0,1 mg/kg (0,1 ml/kg 1:1.000)
Dosis máx.: 1 mg IV/IO; 10 mg
Diluido con SS (1 cc adrenalina 1:1000 + 9 cc SS)
= 0,1 ml/ kg. IT: sin diluir
Contraindicaciones Glaucoma de ángulo estrecho
Insuficiencia coronaria
Hipersensibilidad al medicamento.
Efectos adversos Angina, ansiedad, arritmia cardíaca, mareo, disnea,
cefalea, disnea hipertensión, náusea, palpitaciones,
taquicardia
Interacciones Haloperidol, diuréticos antihipertensivos:
reducen el efecto vasoconstrictor
Precauciones Se puede repetir cada 3-5 minutos
AMIODARONA
Indicaciones Antiarrítmico de elección en la fibrilación ventricular
(FV)/taquicardia ventricular sin pulso (TVSP)
refractaria a la RCP, desfibrilación y uso de vasopresor
Dosis IV / IO: 5 mg/kg.; repetir hasta 15 mg/kg
Máx.: 300 mg
Contraindicaciones Hipersensibilidad
Disfunción del nódulo sinusal
Bloqueo AV de II y III grado
Bradicardia
Efectos adversos Bradicardia, hipotensión, flebitis, Disfunción del
nódulo sinusal, bloqueo AV2do y 3er grado
Interacciones Fluoroquinolonas, macrólidos, ondansetrón
Tamoxifeno y halotano: prolongación del QT y el
desarrollo de arritmias cardíacas
Precauciones Pasar abundante suero si se utiliza una vía
periférica, debido a que la amiodarona puede
causar tromboflebitis
Monitorizar el ECG y la presión arterial
Ajustar la velocidad de la administración a la
urgencia (administración
más lenta cuando hay ritmo de perfusión)
Utilizar con precaución cuando se administra
con otros fármacos
que prolongan el intervalo QT (considerar una
consulta con expertos)
LIDOCAÍNA
Indicaciones Su uso es en FV/TVSP refractaria a la RCP,
desfibrilación y uso de vasopresor, cuando la
amiodarona no esté disponible
Dosis IV / IO Bolo: 1 mg/kg
Dosis máx.: 100 mg. IT: 2-3 mg
Contraindicaciones Hipersensibilidad
Bloqueo cardiaco,
Septicemia
Meningitis
Poliomielitis
hemorragia intracraneal
Efectos adversos Hipotensión, bradicardia, alteración de la conciencia
Interacciones Antiepilépticos, barbitúricos, benzodiazepinas
Precauciones Es útil en suprimir arritmias asociadas a la
despolarización celular (condiciones de isquemia) pero
inefectiva en arritmias que suceden en las células
normales polarizadas (fibrilación auricular).
ATROPINA
Indicaciones Las indicaciones de la atropina en la PCR pediátrica se
reducen a la prevención y tratamiento de la bradicardia
sintomática secundaria a estimulación vagal y al
bloqueo AV completo
Dosis IV / IO: 0,02 mg/kg. IT: 0,03 mg/kg
Repetir una vez según necesidad
La dosis mínima, independientemente del peso
del paciente: 0,1 mg
Dosis máxima:
Niños, 0,5 mg
Adolescentes, 1 mg
La dosis puede repetirse a los 5 min, hasta alcanzar una
dosis total de 1 mg en el niño y 2 mg en el adolescente.
Contraindicaciones Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de sus
excipientes. Insuficiencia cardiaca, arritmias cardiacas.
Glaucoma
Efectos adversos Descoordinación, confusión mental o alucinaciones
(especialmente en dosis altas), hipertermia; alteraciones
visuales (midriasis, inhibición de la acomodación,
visión borrosa, fotofobia; taquicardia (arritmias,
exacerbación transitoria de la bradicardia); rubefacción;
secreción bronquial reducida; sequedad de boca
Interacciones Otros fármacos con actividad anticolinérgica, como los
antidepresivos tricíclicos, algunos antihistamínicos H1,
antiparkinsonianos, disopiramida, mequitazina,
fenotiazinas, fármacos neurolépticos
Precauciones Pueden usarse dosis más altas en la intoxicación por
organofosforados
BICARBONATO SÓDICO
Indicaciones En los casos de PCR prolongada (> 10 min)
En la acidosis metabólica documentada (pH <
7,10),
Hiperpotasemia grave y en la intoxicación por
antidepresivos tricíclicos.
Dosis IV/IO: 1 mEq/kg/dosis. lentamente Después de
una ventilación adecuada
Preparación Diluido al 1/2 con suero fisiológico
Contraindicaciones Hipersensibilidad, alcalosis metabólica o respiratoria,
hipocalcemia, hipoclorhidria
Efectos adversos HTA, edema, alcalosis metabólica.
Interacciones Aumenta excreción de: metotrexato, AAS y
salicilatos, litio y barbituratos.
Disminuye absorción de: ketoconazol,
quinolonas, sales de hierro
Precauciones La adrenalina se inactiva en soluciones alcalinas por lo
que no debe mezclarse nunca con bicarbonato
SULFATO DE MAGNESIO
Indicaciones Debe ser considerado para la “Torsade de pointes”
asociadas a un QT largo
Dosis IV, IO: 25-50 mg/kg
Dosis máxima: 2gr
Contraindicacione Hipersensibilidad; Insuficiencia Renal grave
s
Efectos adversos Pérdida de reflejos; hipotensión, rubor; sensación de
calor, hipotermia y dolor en el punto de iny.; depresión
respiratoria debido al bloqueo neuromuscular.
Interacciones Prolongación del bloqueo neuromuscular y riesgo de
depresión respiratoria con: barbitúricos, opiáceos e
hipnóticos.
Precauciones Precaución con: glucósidos digitálicos.
SOLUCIÓN SALINA
Indicaciones Deshidratación acompañados de pérdidas salinas. -
alcalosis leves. -hipovolemia
Composición Es una solución estéril de cloruro de sodio al 0,9% (p/v)
en agua
Dosis 10 a 20 ml/kg
Contraindicaciones Edema, eclampsia, hipernatremia, hipercloremia;
acidosis; estados de hiperhidratación; hipocaliemia;
hipersensibilidad.
Efectos adversos Hiperhidratación, hipernatremia, hipercloremia y
manifestaciones relacionadas como acidosis metabólica,
sobre carga cardiaca y formación de edemas.
Interacciones La administración de cloruro de sodio acelera la
excreción renal del litio, dando lugar a una disminución
de la acción terapéutica de éste. Administrarse con
precaución en pacientes tratados con corticoides o
ACTH, ya que pueden retener agua y sodio.
DEXTROSA EN AGUA
Indicaciones Deshidratación hipertónica
Alteraciones metabolismo hidrocarbonado
Nutrición parenteral cuando la toma oral de
alimentos está limitada
Composición D/A 50%: Cada 100 ml de solución contienen 50 g
de glucosa
D/A 10% Cada 100 ml de solución contienen 10 g
de glucosa
D/A 5% Cada 100 ml de solución contienen 5 g de
glucosa
Dosis 1,5-3,0 g de glucosa/kg/día; o hasta 0,5 g de glucosa/kg/h.
Contraindicacione Hiperglucemia, DM no tratadas, intolerancia a los
s carbohidratos, deshidratación hipotónica, desequilibrio
electrolítico en hemorragia intracraneal
Efectos adversos Edema, hipokalemia, hipomagnesemia
Interacciones Acción antagónica con insulina o antidiabéticos orales
LACTATO RINGER
Indicaciones Tratamiento del shock
Dosis 20 mL/kg en 5-15 minutos. Se puede repetir hasta haber
administrado 40-60 mL/kg.
Composición Los principios activos son: lactato de sodio, cloruro de
sodio, cloruro de potasio, cloruro de calcio dihidratado.
Contraindicaciones Hipersensibilidad
Hiperhidratación extracelular o hipervolemia
Insuficiencia renal grave
Fallo cardíaco no compensado
Efectos adversos Frecuentes: Reacciones alérgicas o síntomas
anafilácticos, Edema periorbitario, facial o laríngeo,
Congestión nasal, tos, estornudos, broncoespasmos,
disnea
Poco frecuentes: Aumento de los líquidos corporales y
fallo cardíaco, Opresión en el pecho
Muy Raras : Ataques de pánico y convulsiones
Interacciones Corticoides, Diuréticos ahorradores de potación, IECA,
Diuréticos tiazidas
GELATINA SUCCINILADA
Indicaciones Corregir o evitar la insuficiencia circulatoria debida a un
déficit de sangre o líquido plasmático como resultado de
un sangrado o fuga de líquidos.
Composición Gelatina succinilada (Gelatina fluída modificada) ,
Cloruro de sodio, Hidróxido de sodio, Agua
Dosis Administrar de 500 a 1000 ml, a velocidad de infusión
entre 50 y 80 gotas por Minuto.
Contraindicacione Hipersensibilidad a las soluciones de gelatina;
s hiperhidratación, predominantemente extracelular.
Efectos adversos Raras: shock anafiláctico, reacción alérgica en la piel.
Interacciones no se conocen interacciones
ALBUMINA HUMANA
Indicaciones Tratamiento del shock secundario a quemaduras,
traumatismos, aplastamientos.
Dosis La concentración de la preparación de albúmina, la dosis
y la velocidad de perfusión deben ajustarse a necesidades
del paciente.
Contraindicacione Insuficiencia cardiaca descompensada, Hipertensión,
s Varices esofágicas, Edema pulmonar , Anemia severa
Efectos adversos Rubor, Urticaria, Fiebre Nauseas, Estado de confusión,
Dolor de cabeza, Aumento o disminución de la frecuencia
cardiaca, Dificultad para respirar
Interacciones Hasta la fecha no se conocen interacciones de la albúmina
humana con otros productos
Concentrado de glóbulos rojos
Indicaciones Hemorragia o shock severo.
Dosis Cuando la hemoglobina es de ≥5 g/ dl y el paciente
está hemodinámicamente estable, una transfusión de10 a
15ml/kg.
Cuando la hemoglobina es <5 g/ dl o hay inestabilidad
hemodinámica: 4-5ml/kg cada 6-8 h
Contraindicacione Sobrecarga circulatoria asociada a la transfusión, lesión
s pulmonar aguda relacionada con la transfusión (LPART),
reacciones alérgicas, alteración de la afinidad por el oxígeno,
no hay compatibilidad.
Efectos adversos Reacciones febriles no hemolíticas, reacciones de escalofríos
Reacción hemolítica aguda (RTHA) debida a
incompatibilidad ABO Enfermedad de injerto contra
huésped (EICH) Sobrecarga circulatoria asociada a la
transfusión Lesión pulmonar aguda relacionada con la
transfusión (LPART) Reacciones alérgicas.
Concentrado de plaquetas
Indicaciones Tratamiento del sangrado secundario a trombocitopenia y/o
disfunción plaquetaria congénita o adquirida.
Dosis En neonatos y niños con peso inferior a 10 kg, 5 a 10 ml/kg
aumenta el recuento de plaquetas en 30000 a 40000, y en niños
con peso mayor a 10 kg una unidad de plaquetas por cada 10
kg produce un aumento similar.
Cuando el sangrado es severo o el paciente está críticamente
enfermo, se puede utilizar 1 unidad de plaquetas por cada 5
kg.
Contraindicacione Discrasias sanguíneas
s (hipofibrinogenemia).
Trombocitopatías. Trombocitopenias. Síndrome de Pool de
depósito: comprende un grupo heterogéneo de
anormalidades plaquetarias congénitas que se caracterizan
por deficiencia de gránulos citoplasmáticos en
megacariocitos y plaquetas.
Efectos adversos Reacciones de escalofríos Reacción hemolítica aguda (RTHA)
debida a incompatibilidad ABO Enfermedad de injerto
contra huésped (EICH) Sobrecarga circulatoria asociada a la
transfusión Lesión pulmonar aguda relacionada con la
transfusión (LPART).
Plasma fresco congelado
Indicaciones Indicada en el paciente con sangrado, o cuando se va realizar
un procedimiento invasivo en un paciente con deficiencia de
un factor de la coagulación documentado.
Dosis La dosis es de 10 a 15 ml/kg y se aumenta la actividad de los
factores en 15 a 20 % bajo condiciones de recuperación ideal.
La duración de la transfusión es de 1-3 h, sin exceder las 4 h.
Efectos adversos Reacciones febriles no hemolíticas, reacciones de escalofríos,
reacción hemolítica aguda (RTHA) debida a
incompatibilidad ABO, enfermedad de injerto contra
huésped (EICH), sobrecarga circulatoria asociada a la
transfusión, lesión pulmonar aguda.
Errores frecuentes en la RCP
Antes Durante Cómo prevenirlos
No saber que No manejan el tiempo o Evitar
equipos tiene en no hay reloj. interferencias/distracciones
su sitio de trabajo. No estimulan externas La RCP implica
No revisar el adecuadamente al bebé, esfuerzos centrados y
funcionamiento le dan palmadas, golpes, orientados a los detalles. Es
de los equipos estrujan o aprietan. muy recomendable solicitar a
No hay Oxígeno, No saben usar el ambú o terceros o personas que no
el aspirador no bolsa autoinflable, ni la estén contribuyendo o
funciona o la bolsa de anestesia o Ayre ayudando en los esfuerzos
sonda no adapta Rees, ni el dispositivo reales de rescate que se alejen
al aspirador. con válvula en T. y no obstaculicen los
No precalentar el Dar VPP, dependiendo esfuerzos de rescate.
colchón, las del estrés o de la Concentrarse en la tarea en
sábanas, las gasas gravedad del neonato cuestión. asegúrese de que
o la ropa que (error frecuente: más haya alguien que siga los
usarán con el bebé enfermo, más presión y pasos o que alguien le lea los
y luego de secar y más frecuencia). pasos; en todas las etapas, no
estimular al bebé, Aspiración innecesaria. descuide a la víctima.
no retirar las Interrupción de las La profundidad adecuada
sábanas o gasas compresiones torácicas para las compresiones
mojadas. con mucha frecuencia torácicas es de
La lámpara de y/o durante mucho aproximadamente 2
calor radiante o la tiempo. pulgadas o 5 centímetros
incubadora de Frecuencia y la para adultos y adultos. la
trasporte, están profundidad de las mitad para bebés y niños
apagadas. compresiones pequeños. No detenga las
El Laringoscopio Ventilación excesiva compresiones hasta que
está sin pilas, el Falta de una dinámica de llegue la ayuda. Cada minuto
bombillo malo o equipo eficaz que ayude sin compresiones torácicas
la valva no adapta a sus miembros a reduce las posibilidades de
en la base. colaborar con las supervivencia de la víctima
No hay tubos oro- intervenciones de en un diez por ciento.
traqueales o
mascarillas, o el manera coordinada y Mantener una buena
borde inflable organizada capacitación a todo el
está roto y no infla personal médico.
Tener los instrumentos y
materiales necesarios lo más
cercano posible.
Tratamiento Post Reanimación
1. Valorar la vía aérea y la respiración del niño, suministrándole la oxigenación y
la ventilación que precise.
Si el niño presenta una insuficiencia respiratoria mantenida y ha recibido apoyo
ventilatorio mediante un dispositivo de bolsa-válvula-mascarilla hasta ese
momento, habrá que pensar en la necesidad de intubarle.
Una vez intubado, se instaura la ventilación mecánica y se valora la respiración
mediante una radiografía de tórax y determinaciones de gasometría arterial.
Habrá que valorar el sistema circulatorio y proporcionar las medidas de apoyo
necesarias.
La monitorización continua de la PA puede ayudar a determinar la necesidad de
medicación inotrópica o cronotrópica y la respuesta a ella.
Monitoreo post PCR: Frecuencia y ritmo cardiacos, presión arterial y presión
del pulso, diuresis, presión venosa central por vía venosa central, saturación
de O2, función cardíaca.
2. Una vez solucionados los aspectos de los apartados ABC, puede avanzarse hacia
las valoraciones del resto de sistemas.
Debe usarse una estrategia sistemática con una exploración física completa y un
estudio analítico para poner de relieve la función de los sistemas.
El médico de mayor rango disponible debe ser el encargado de comunicar a la
familia, de forma resumida pero detallada, los elementos de la reanimación
realizada, el estado del niño, las preocupaciones médicas futuras, las
incertidumbres u otro tema.
En los casos en los que el niño se encuentra en una situación crítica, pero estable,
la familia debe ser llevada a la cabecera de la cama en cuanto el equipo médico
lo estime seguro y conveniente.
Análisis post RCP: Luego de la RCP, se hace un análisis del equipo,
identificando las áreas a mejorar y las que estuvieron acertadas.
Cuidados tras la reanimación
Serán de carácter multidisciplinar y coordinados para intentar lograr una
recuperación neurológica completa, evitando factores considerados de mal
pronóstico, manteniendo:
Sedación y analgesia.
TArt sistólica >P5 para edad, evitando hipotensión.
PaO2 normal y una normocapnia adaptándose a cada paciente.
Control estricto de la temperatura intentando normotermia o hipotermia
leve, y evitando la hipertermia (>37,5 °C) y la hipotermia profunda (<32 °C)
Monitorizando niveles de glucosa, evitando hiper- e hipoglucemias.
Complicaciones por Reanimación Cardiopulmonar
Abdominales:
o Distensión y lesiones gástricas: Una mala praxis en una intubación puede
provocar laceraciones, dilatación y ruptura gástrica.
o Heridas y contusiones viscerales: Estas lesiones son producidas
mayoritariamente por los huesos costales o el hueso del esternón
fracturados que se desplazan por la fuerza externa de las compresiones a
un tórax inestable, pudiendo causar rupturas, perforaciones o
laceraciones.
Torácicas:
o Fracturas costales: más frecuentes. Estas lesiones suelen venir
acompañadas inicialmente, de hematomas costales tras compresiones
torácicas repetitivas, proporcionadas enérgicamente para comprimir. A
menudo suceden por una mala posición de las manos al hacer la
maniobra, tal como comprimir el pecho a una profundidad
o Fracturas esternales: se deben a la presión continua sobre el hueso al
realizar la RCP. La fuerza, en la resucitación, se debe realizar sobre la
mitad inferior del esternón, no obstante, muchos reanimadores tratan de
hacerlo en el extremo inferior, precisamente, en la apófisis xifoides.
Pronóstico
El pronóstico de la PCR en pediatría es malo. El porcentaje de niños que sobreviven
a una PCR es muy variable, desde el 0 al 23 %. Los factores más importantes que
determinan la supervivencia y calidad de vida tras una PCR son:
El estado clínico previo del paciente.
La causa y mecanismo que la desencadenó.
El tiempo transcurrido hasta que se iniciaron las maniobras.
La duración y calidad de las maniobras de reanimación y los cuidados
intensivos pos reanimación.
El pronóstico también está relacionado con:
El tipo de parada (la parada respiratoria tiene mejor pronóstico que la
cardíaca).
El lugar donde se produjo la PCR (la PCR intrahospitalaria tiene mejor
pronóstico que la extrahospitalaria)
La temperatura (mejor pronóstico en los pacientes con ahogamiento en agua
helada.
El tiempo en recuperar la circulación.
El intervalo de tiempo entre la parada y la llegada al hospital
La presencia de pulso palpable en el momento del ingreso en el hospital.
El número de dosis de adrenalina administradas (peor pronóstico si se
requieren más de 2 dosis de adrenalina)
Prevención
Prevención de la PCR en los niños con enfermedades de riesgo: puede prevenirse si
se reconocen precozmente los síntomas clínicos que ponen de manifiesto el deterioro
progresivo de su enfermedad y se instaura rápidamente la terapéutica adecuada.
Los signos precoces de disfunción respiratoria y circulatoria y las medidas
preventivas están desarrollados en el capítulo de reconocimiento del niño con riesgo
de parada cardiorrespiratoria.
Prevención de la PCR en los niños previamente sanos: Prevención del síndrome de
muerte súbita del lactante. La medida de prevención más importante consiste en la
colocación de los lactantes en decúbito supino mientras duermen. Tampoco debe
olvidarse la prohibición de utilizar almohadas y/o colchones demasiado blandos y
advertir a la madre sobre los efectos perjudiciales que tienen sobre la salud de su
hijo el consumo de drogas, alcohol y tabaco. Prevención de accidentes en el
domicilio. La prevención de accidentes en el hogar debe comenzar en el dormitorio
del niño. Prevención de accidentes en los alrededores del domicilio. Prevención de
accidentes en las vías y lugares públicos.
MR SOPA
MR. SOPA surge de la premisa que no se debe iniciar masaje cardíaco si no está seguro de
que está ventilando adecuadamente al bebé; es decir, lo más importante en reanimación
cardiopulmonar neonatal es asegurar una buena ventilación. Si luego de 30 segundos de
vida hay apnea, boqueo o FC menor a 100, damos VPP 5- 10 veces; si no mejora la FC,
tomamos acciones correctivas aplicando el acróstico MR. SOPA. En el contexto de una
ventilación inadecuada, las pautas más recientes idearon el acrónimo MR SOPA para
recordar a los reanimadores que inicien los pasos correctivos de ventilación:
M Mask (ajuste de la máscara)
R Reposition (reposición de las vías respiratorias)
S Suction (succión de la boca y la nariz)
O Open Mouth (hay que asegurar que, aunque la mascarilla esté haciendo sello con
la piel del bebé incluyendo su boca y nariz, la boca permanezca abierta mientras se
da VPP, sea con un manejo cuidadoso del sello sin traccionar el maxilar inferior
durante la reposición de la vía aérea o con una cánula de Guedel)
P Pressure (verificar si la presión de la Ventilación con presión positiva (VPP) es
adecuada)
A Alternative Airway (método alternativo de soporte ventilatorio)
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