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Validez y Nulidad Acto Administrativo

La nulidad del acto administrativo se produce como consecuencia de un vicio en los elementos constitutivos del acto. Los vicios que generan la nulidad pueden ser vicios específicos como la incompetencia, falta de motivación o vicios en el objeto, o vicios especiales como la desviación de poder. El acto nulo no es susceptible de convalidación o conservación y produce efectos retroactivos desde su emisión.
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Validez y Nulidad Acto Administrativo

La nulidad del acto administrativo se produce como consecuencia de un vicio en los elementos constitutivos del acto. Los vicios que generan la nulidad pueden ser vicios específicos como la incompetencia, falta de motivación o vicios en el objeto, o vicios especiales como la desviación de poder. El acto nulo no es susceptible de convalidación o conservación y produce efectos retroactivos desde su emisión.
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CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

Capítulo XiV CAP. I

CAP. II

LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL CAP. III

ACTO ADMINISTRATIVO CAP. IV

CAP. V

CAP. VI

CAP. VII

CAP. VIII

CAP. IX
Sumario: 1. Los vicios que generan la nulidad del acto administrativo.
1.1. Vicios específicos de los actos administrativos. 1.2. Vicios especiales de
CAP. X
los actos administrativos. 2. Conservación del acto. 2.1. Concepto de vicio
no trascendente. 2.2. Parámetros de la conservación del acto administrativo.
CAP. XI
3. Instancia competente para declarar la nulidad. La nulidad de oficio. 3.1.
El llamado proceso de lesividad. 4. Efectos de la declaración de nulidad del
acto administrativo. 4.1. Responsabilidad administrativa ante la nulidad. 4.2. CAP. XII
Los alcances de la nulidad.
CAP. XIII

CAP. XIV

La nulidad del acto administrativo es consecuencia de un vicio en los elemen- CAP. XV


tos constitutivos del acto. En el derecho administrativo, el o administrado solo
puede pedir la nulidad si está legitimado, es decir solamente en los casos en CAP. XVI

que el acto afecte sus derechos subjetivos o intereses legítimos. Asimismo, la CAP. XVII
entidad administrativa solo puede anular de oficio un acto administrativo si el
mismo vulnera el interés general. A esto se le llama principio de doble lesividad, CAP. XVIII

al cual nos vamos a referir más adelante. CAP. XIX

Y es que, los actos administrativos, dada su condición de actos emitidos por


CAP. XX
razón de interés general, se presumen válidos y producen todos sus efectos
mientras no se declare su nulidad mediante los medios establecidos por la CAP. XXI

Ley919. Este principio, denominado presunción de validez o principio o presunción


CAP. XXII
de legitimidad, funciona como una presunción legal, que opera en tanto no se
genere una declaración expresa en contrario, sea de naturaleza administrativa CAP. XXIII

o judicial.
CAP. XXIV
La presunción de validez de los actos administrativos tiene un evidente origen
CAP. XXV
en el tantas veces señalado interés general920. Sin embargo, no han sido po-
cas las veces que se le ha considerado contradictorio con ciertos principios de CAP. XXVI
derecho administrativo. Para algunos, el vicio manifiesto —aquel que genera
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
919 Artículo 9º de la Ley N.º 27444.
920 Danós Ordóñez, Jorge, “Régimen de la nulidad de los actos administrativos en la nueva CAP. XIX
Ley N.º 27444”, en AA.VV., Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo Gene-
ral. Ley N.º 27444, ARA, Lima, 2003, p. 229.

INSTITUTO PACÍFICO 345


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
la nulidad del acto— debe destruir de inmediato la presunción que venimos
analizando. Ahora bien, es claro que la concepción de la nulidad como una
CAP. II situación de efectos retroactivos, contenida en la Ley, corrige en algo la apa-
CAP. III
rente incongruencia de este principio.

CAP. IV
1. LOS VICIOS QUE GENERAN LA NULIDAD DEL ACTO ADMINIS-
CAP. V TRATIVO
CAP. VI La doctrina señala que los actos nulos, que padecen de vicios trascendentes,
CAP. VII
no pueden sanearse. En consecuencia, no son susceptibles de convalidarse,
ni de aplicársele los mecanismos de conservación del acto establecidos en la
CAP. VIII Ley. Ahora bien, los vicios que tornan nulo a un acto administrativo pueden
CAP. IX
ser de dos tipos:

CAP. X
1.1. Vicios específicos de los actos administrativos
CAP. XI Son los que afectan a los requisitos de validez o elementos esenciales, de los
CAP. XII
que se ha hablado líneas arriba921. Tales vicios pueden ser:
1. Incompetencia: Puede ser por razón de:
CAP. XIII
• Territorio: Se produce si el órgano actuante excede el ámbito
CAP. XIV físico dentro del cual debe ejercer su competencia.
CAP. XV • Materia: El órgano administrativo debe realizar las funciones que
específicamente le competen, debe actuar dentro de la esfera
CAP. XVI
de competencia que le corresponde. La competencia material
CAP. XVII de cada órgano de la Administración Pública está señalada
por la norma, en cumplimiento del principio de legalidad. Si un
CAP. XVIII
órgano administrativo dictara un acto con contenido judicial, o si
CAP. XIX invadiera la esfera de atribuciones pertenecientes a otro órgano
CAP. XX
de la Administración, dicho acto sería nulo.
• Tiempo: Se produce si el agente decide antes (todavía no asu-
CAP. XXI
mió) o después (ya cesó en sus funciones) del tiempo en que
CAP. XXII su decisión hubiera sido válidamente posible922.
CAP. XXIII
• Grado: El inferior jerárquico no puede dictar un acto que sea de
la competencia del superior, ni el superior dictar, en principio,
CAP. XXIV alguno que fuera de la exclusiva competencia del inferior por
CAP. XXV
razones técnicas. Ello, salvo las consideraciones referentes a
avocación o encargo de gestión señaladas en la Ley.
CAP. XXVI
• Cuantía: Cuando el monto de lo que se va a resolver no corres-
CAP. XXVII ponde a la entidad u órgano que emite el acto.
CAP. XXVIII

CAP. XIX
921 Artículo 10º, inciso 2 de la Ley N.º 27444.
922 Morón Urbina, Derecho procesal administrativo, cit., [1997], p. 276.

346 capítulo XIV: LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL ACTO ADMINISTRATIVO


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

2. Falta de motivación: Si el acto está fundado en elementos falsos, CAP. I


es arbitrario y por ello nulo. Asimismo, es nulo el acto que adolece
CAP. II
de motivación aparente, como hemos visto líneas arriba. También es
inválido el acto ilógicamente motivado, es decir, cuando se obtiene CAP. III

una conclusión que no tiene relación con el argumento que se utiliza. CAP. IV
La omisión de la motivación da origen a nulidad, ya que dicha au-
sencia no resulta ser susceptible de enmienda al tratarse no solo de CAP. V

un vicio de forma sino también de un vicio de fondo923, que permite CAP. VI


la emisión de pronunciamientos arbitrarios.
CAP. VII
3. Vicios en el objeto: Cuando el acto tuviera un objeto que no fuera
cierto, o cuando se tratara de un acto físico o jurídicamente imposible. CAP. VIII

Queda claro que la imposibilidad debe ser originaria, puesto que la CAP. IX
imposibilidad sobrevenida genera más bien la ineficacia del acto924.
CAP. X
Por otro lado, la ilicitud del objeto implicaría también nulidad del acto,
pero podría configurar también la comisión de un delito. CAP. XI

4. Vicio en la finalidad o desviación de poder: Cuando el acto se ha CAP. XII

dictado con un fin distinto al previsto por el legislador. Para que ocurra
CAP. XIII
la denominada desviación de poder —tan mentada por la doctrina
europea925 — debe haber una autoridad administrativa con compe- CAP. XIV

tencia, que haga uso de poder para un fin distinto del conferido por CAP. XV
la ley926. Entre los supuestos de desviación de poder pueden estar
los siguientes927: CAP. XVI

• Que el agente actúe con una finalidad personal; CAP. XVII

• Que los actos sean realizados con el objeto de beneficiar a CAP. XVIII

terceros;
CAP. XIX
• Que el fin perseguido sea de interés general pero distinto del fin
CAP. XX
preciso que la ley asigna al acto que se emite.
5. Vicios en las formas esenciales o el procedimiento: Cuando se CAP. XXI

incurre en vicios graves respecto de los procedimientos que deben CAP. XXII
seguirse o cuando hay falta absoluta de forma exigida por la ley para
CAP. XXIII
la exteriorización del acto. Ahora bien, cuando las formalidades no
son esenciales, procede la conservación del acto. CAP. XXIV

CAP. XXV

CAP. XXVI

CAP. XXVII
923 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 221.
CAP. XXVIII
924 García de Enterría/Fernández, Curso de derecho administrativo, cit., T. I, p. 616.
925 Cosculluela Montaner, Manual de derecho administrativo, cit., p. 311.
CAP. XIX
926 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 206.
927 Morón Urbina, Derecho procesal administrativo, cit., [1997], p. 268.

INSTITUTO PACÍFICO 347


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I 1.2. Vicios especiales de los actos administrativos


CAP. II
La Ley establece que son nulos los actos administrativos emitidos en con-
travención a la Constitución, a las leyes o a las normas reglamentarias. En
CAP. III buena cuenta, sin embargo, dichos actos resultan ser nulos sea por la ilicitud
CAP. IV
o imposibilidad jurídica del objeto, como hemos señalado líneas arriba928. Esta
disposición es consecuencia, sin embargo, del principio general que establece
CAP. V
que es válido el acto administrativo que es conforme al ordenamiento jurídico929.
CAP. VI Además, la Ley establece también que son nulos los actos expresos o los que
CAP. VII
resulten como consecuencia de la aprobación automática o por silencio admi-
nistrativo positivo, por los que se adquiere facultades, o derechos, cuando son
CAP. VIII contrarios al ordenamiento jurídico, o cuando no se cumplen con los requisitos,
CAP. IX
documentación o trámites esenciales para su adquisición930. Esta causal tiene
sentido en tanto existen mecanismos que permiten al administrado pasar por
CAP. X encima de ciertos mecanismos verificatorios, como el silencio administrativo
CAP. XI
positivo, la aprobación automática, la presunción de veracidad y otros. Y ello
permite que entidad pueda protegerse frente a actos administrativos obtenidos
CAP. XII
de esta manera a través de la nulidad de oficio.
CAP. XIII Asimismo, son nulos los actos administrativos que sean constitutivos de in-
CAP. XIV
fracción penal, o que se dicten como consecuencia de la misma931. Es preciso
señalar que el carácter delictivo de la acción solo podrá ser establecido por la
CAP. XV autoridad jurisdiccional932. Cierto sector de la doctrina señala entonces que ello
CAP. XVI
interrumpiría el plazo de caducidad para la obtención de la nulidad de oficio,
o de la nulidad a través de la acción de lesividad, en su caso. Sin embargo, la
CAP. XVII Ley no se pronuncia de manera alguna sobre el particular.
CAP. XVIII

CAP. XIX
2. CONSERVACIÓN DEL ACTO
Los actos administrativos que adolecen de vicios leves, que no impiden la
CAP. XX
existencia de los elementos esenciales, son susceptibles de ser conservados,
CAP. XXI dentro de determinados parámetros. Cuando ello ocurre, se da el supuesto de
CAP. XXII
conservación del acto del que habla el artículo 14º de la Ley N.º 27444 y que
hace referencia a aquellos vicios que no son trascendentes.
CAP. XXIII
La disposición legal que estamos comentando es una aplicación del principio
CAP. XXIV de conservación, íntimamente relacionado con el principio de presunción de
validez del acto administrativo, por el cual la declaración de nulidad constituye
CAP. XXV
última ratio y debe ser empleada únicamente cuando no existe mecanismo
CAP. XXVI viable para corregir el vicio existente. Sin embargo, esto no debe confundirse
CAP. XXVII
928 Artículo 10º, inciso 1 de la Ley N.º 27444.
CAP. XXVIII
929 Artículo 8º de la Ley N.º 27444.
CAP. XIX
930 Artículo 10º, inciso 3 de la Ley N.º 27444.
931 Artículo 10º, inciso 4 de la Ley N.º 27444.
932 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 205.

348 capítulo XIV: LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL ACTO ADMINISTRATIVO


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

con el concepto de anulabilidad del acto jurídico como ocurre por ejemplo en el CAP. I
derecho comparado933, puesto que la conservación del acto administrativo no
ocurre como resultado de una convalidación, sino a través de una enmienda. CAP. II

CAP. III
2.1. Concepto de vicio no trascendente
CAP. IV
Ahora bien, como el concepto de vicio no trascendente resulta ser muy abs-
tracto, la Ley del Procedimiento Administrativo General ha enumerado qué es CAP. V

aquello a lo que puede considerársele como tal, consignando un conjunto de CAP. VI


posibilidades934.
CAP. VII
En primer lugar, que el contenido sea impreciso o incongruente con las cues-
tiones surgidas en la motivación. En este caso es claro que basta un acto CAP. VIII

de enmienda para subsanar el vicio en el que se ha incurrido, precisando o CAP. IX


aclarando la motivación.
CAP. X
En segundo lugar, que el acto tenga una motivación insuficiente o parcial. Aná-
logamente, basta un acto posterior de enmienda, el mismo que posee eficacia CAP. XI

retroactiva, para corregir el vicio incurrido. Ello se da porque esta causal de CAP. XII
convalidación, como la anterior, afecta a la motivación como elemento esencial
del acto administrativo. CAP. XIII

Asimismo, que nos encontremos frente a formalidades no esenciales del pro- CAP. XIV

cedimiento. Se reputan formalidades no esenciales aquellas cuya realización


CAP. XV
adecuada no habría impedido o cambiado el sentido de la decisión final en
aspectos importantes, o cuyo incumplimiento no afectare el debido proceso CAP. XVI

del administrado. Sobre este inciso es necesario hacer algunas precisiones


CAP. XVII
importantes. En primer lugar, esta causal de conservación ocurre cuando
el vicio afecta al requisito de procedimiento regular, que se asimila, como lo CAP. XVIII

hemos indicado, al principio de debido procedimiento y este a su vez al de


CAP. XIX
debido proceso. En consecuencia, no todo defecto de procedimiento genera
los mismos efectos respecto de la validez del acto935. En segundo lugar, es CAP. XX

necesario señalar que no existe una adecuada objetivación en cuanto a lo que CAP. XXI
pueden considerarse formalidades no esenciales, toda vez que no se define
lo que son aspectos importantes, definición que parece estarse dejando a la CAP. XXII

discrecionalidad de la Administración. CAP. XXIII

Por otro lado, esta definición de vicio no trascendente se relaciona íntimamente


CAP. XXIV
con la última que se señala en el artículo materia de análisis, en la cual el acto
se puede convalidar si se emite con omisión de documentación no esencial. CAP. XXV

Si existen documentos que no resultan ser indispensables, se entiende que es


CAP. XXVI
una formalidad no esencial del procedimiento.
CAP. XXVII

933 Entrena Cuesta, Rafael, Curso de derecho administrativo, Tecnos, Madrid, 1988, pp.
CAP. XXVIII
223 y ss.
934 Artículo 14º, inciso 14.2 de la Ley N.º 27444. CAP. XIX
935 Danós Ordóñez, “Régimen de la nulidad de los actos administrativos en la nueva Ley
N.º 27444”, cit., p. 250.

INSTITUTO PACÍFICO 349


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
Finalmente, cuando se concluya que el acto habría tenido el mismo contenido,
de no haber ocurrido el vicio. En este último caso, se entiende que el vicio no
CAP. II deberá afectar en forma directa al contenido del acto.
CAP. III La Ley ha tenido cuidado de subsumir el concepto de conservación del acto
con el de anulabilidad tan empleado en la doctrina y la legislación compara-
CAP. IV
das936. De hecho, en ciertos sectores de la doctrina aun se considera que el
CAP. V acto administrativo es finalmente una modalidad de acto jurídico, razón por la
CAP. VI
cual resultarían aplicables las categorías propias de dicha institución.
Sin embargo y como lo hemos señalado de manera reiterada, la Administra-
CAP. VII
ción Pública carece propiamente de voluntad, puesto que sus decisiones son
CAP. VIII resultado de procesos cognitivos en su interior, denominados procedimientos
administrativos, como veremos más adelante. Ello significa que no puede apli-
CAP. IX
carse la regulación proveniente del acto jurídico al acto administrativo, salvo
CAP. X contadas excepciones, como son por ejemplo las modalidades, las mismas
que incluso están limitadas como ya hemos visto.
CAP. XI

CAP. XII 2.2. Parámetros de la conservación del acto administrativo


CAP. XIII Sin embargo, para hacer efectivo este mecanismo se requieren algunos requisi-
CAP. XIV
tos. El primero, que no nos encontremos ante un vicio que no pueda subsanarse
a través de un acto de enmienda. En esa situación resulta imposible enmendar
CAP. XV el acto. En general, se entiende que los vicios derivados de incompetencia
CAP. XVI
no pueden ser subsanados, puesto que no existe manera de corregir un vicio
proveniente de la propia gestación del acto. Similar consideración debe hacerse
CAP. XVII en el caso de los vicios provenientes del objeto, en particular si el mismo es
CAP. XVIII
ilegal o imposible.
En segundo lugar, que el acto de enmienda no debe modificar el sentido o los
CAP. XIX
alcances de la decisión que ha sido tomada por la autoridad administrativa. Si
CAP. XX ello ocurriese, nos encontraríamos en realidad ante un vicio que no es suscep-
CAP. XXI
tible de ser subsanado, lo cual desvirtúa la naturaleza del acto de enmienda,
afectando además la tramitación del procedimiento administrativo que ha dado
CAP. XXII lugar al acto.
CAP. XXIII En tercer lugar, la enmienda deberá ser efectuada cumpliendo con las mismas
formalidades que fueron empleadas para emitir la actuación administrativa que
CAP. XXIV
se va a enmendar. Esto es evidente toda vez que el acto de enmienda tiene
CAP. XXV efecto retroactivo y debe entonces generar similares efectos que los del acto que
pretende corregir. Caso contrario, afectaría el procedimiento que dio lugar al acto.
CAP. XXVI
Finalmente, resulta indispensable que el vicio que se va a corregir no haya
CAP. XXVII
generado un perjuicio a la entidad o a terceros que constituya responsabilidad,
CAP. XXVIII sea administrativa, civil o penal. En este caso, dado que el perjuicio ha sido
CAP. XIX
936 Cosculluela Montaner, Manual de derecho administrativo, cit., p. 323; González
Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 253.

350 capítulo XIV: LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL ACTO ADMINISTRATIVO


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

consumado, el efecto retroactivo del acto de enmienda sería imposible, con lo CAP. I
cual únicamente cabe anularlo.
CAP. II

3. INSTANCIA COMPETENTE PARA DECLARAR LA NULIDAD. LA CAP. III

NULIDAD DE OFICIO CAP. IV

En principio, la instancia competente para declarar la nulidad de un acto es la CAP. V


jerárquicamente superior a aquella que lo emitió, a menos que no exista sub-
ordinación jerárquica, caso en el cual será la misma entidad la que emitirá la CAP. VI

declaración de nulidad937. Esta última precisión resulta controversial, pues esta- CAP. VII
blece la posibilidad de que un funcionario que no está sometido a subordinación
pueda anular sus propios actos —en particular cuando se goza de la facultad CAP. VIII

de declarar la nulidad de oficio—, lo cual establece un régimen discrecional CAP. IX


muy amplio, máxime si existen múltiples autoridades que carecen de superio-
res jerárquicos, en particular las autoridades máximas de organismos públicos CAP. X

descentralizados, organismos constitucionales autónomos y municipalidades. CAP. XI

Ahora bien, si bien la Administración puede declarar la nulidad de actos admi- CAP. XII
nistrativos a pedido de parte —a través de los recursos administrativos esta-
blecidos por la Ley938— también puede ejercer dicha potestad de oficio cuando CAP. XIII

se incurra en las causales de nulidad del artículo 10º de la Ley, y aun cuando CAP. XIV
los mismos hayan quedado firmes939. La razón de ello la encontramos en el
hecho de que la Administración Pública actúa bajo el impulso del cumplimiento CAP. XV

de metas colectivas. De acuerdo con lo señalado, existe la posibilidad que la CAP. XVI
Administración pueda invocar hechos propios, facultad en principio vedada
a los particulares. Esta previsión no resulta ser una novedad de la Ley de CAP. XVII

Procedimiento Administrativo General, puesto que se encontraba contenida CAP. XVIII


en el artículo 112º del Reglamento de Normas Generales de Procedimientos
Administrativos y en el artículo 109º del Decreto Supremo N.º 02-94-JUS. CAP. XIX

Sin embargo, la declaración de nulidad de oficio posee evidentes límites esta- CAP. XX

blecidos por la Ley. En primer lugar, existe un límite temporal, pues la facultad CAP. XXI
prescribe al año de haber quedado consentido el acto administrativo940. Dicho
límite no había sido establecido por el reglamento, pero sí por el Decreto Ley CAP. XXII

Nº 26111, que estableció el plazo de seis meses, y la Ley N.º 26960, que es- CAP. XXIII
tableció (en su 1a DFC, posteriormente declarada inconstitucional por la STC
N.º 004-2000-AI/TC) el plazo, evidentemente excesivo, de tres años. CAP. XXIV

Asimismo existe un límite objetivo o material para el ejercicio de la nulidad CAP. XXV

de oficio, dado que el acto debe agraviar el interés general para que pueda CAP. XXVI
justificarse su anulación, previsión que se encontraba también en las normas
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
937 Artículo 11º, inciso 11.2 de la Ley N.º 27444.
938 Artículo 11º, inciso 11.1 de la Ley N.º 27444.
CAP. XIX
939 Artículo 202º, inciso 202.1 de la Ley N.º 27444.
940 Artículo 202º, inciso 202.3 de la Ley N.º 27444.

INSTITUTO PACÍFICO 351


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
derogadas. Finalmente, no cabe la nulidad de oficio declarada por consejos o
tribunales regidos por leyes especiales, lo cual resulta obvio si consideramos
CAP. II que dichos organismos ejercen funciones de resolución de controversias941.
CAP. III
Contra ellos solo cabe el proceso de lesividad, como veremos enseguida.

CAP. IV
3.1. El llamado proceso de lesividad
CAP. V De la misma forma, se justifica que la Administración pueda recurrir al proceso
CAP. VI
contencioso administrativo a fin de impugnar el acto nulo, una vez transcurri-
do el plazo de prescripción para poderlo hacer de oficio942. A ello la doctrina
CAP. VII
denomina acción o proceso de lesividad. Es necesario precisar que el plazo
CAP. VIII que se concede a la Administración —dos años— es sustancialmente mayor
que el concedido a los particulares en la misma situación, el cual de acuerdo
CAP. IX
a la Ley del Proceso Contencioso Administrativo no excede, en el mejor de los
CAP. X casos, los tres meses.
CAP. XI
Es evidente que la interposición de la demanda contencioso administrativa por
parte de la entidad administrativa requiere la emisión de una acto administrativo
CAP. XII habilitante, el mismo que precise la afectación del interés general que se ha
CAP. XIII
generado con la emisión del acto, así como el vicio en el cual se ha incurrido.
A su vez, dicho acto habilitante es resultado de un procedimiento de oficio en
CAP. XIV
el cual se ha evaluado la iniciación del proceso judicial de lesividad.
CAP. XV La norma legal precedente, el Texto Único Ordenado de la Ley de Normas
CAP. XVI
Generales de Procedimientos Administrativos, señaló durante un periodo de
tiempo la imprescriptibilidad de la acción de nulidad a iniciarse por parte de la
CAP. XVII Administración943, a través de una modificación al artículo 109º de dicha nor-
CAP. XVIII
ma, la misma que no establecía la existencia del proceso de lesividad. Dicha
condición resultaba ser, a todas luces, inconstitucional, como indicaremos más
CAP. XIX adelante944.
CAP. XX
941 Artículo 202º, inciso 202.5 de la Ley N.º 27444.
CAP. XXI 942 Artículo 202º, inciso 202.4 de la Ley N.º 27444.
943 Del Texto Único Ordenado de la Ley de Normas Generales de Procedimientos Administra-
CAP. XXII tivos:
Artículo 109º.- En cualquiera de los casos enumerados en el artículo 43, podrá declararse
CAP. XXIII
de oficio la nulidad de las resoluciones administrativas, aun cuando hayan quedado con-
CAP. XXIV
sentidas, siempre que agravien el interés público.
En caso haya caducado el plazo correspondiente, el Estado deberá interponer la acción
CAP. XXV de nulidad ante el Poder Judicial. Dicha acción es imprescriptible, salvo ley expresa en
contrario.
CAP. XXVI 944 La sentencia del Tribunal Constitucional de 15 de junio de 2001 declaró inconstitucional en
parte la Ley N.º 26960, la cual incluía la modificación legal de la norma legal en mención
CAP. XXVII
señalando la imprescriptibilidad de la acción de nulidad. Ahora bien, se discutió amplia-
mente si la declaración de inconstitucionalidad antes indicada generaba un vacío legal, o
CAP. XXVIII
más bien generaba la imposibilidad de que la Administración pueda accionar para obtener
CAP. XIX
la nulidad de las resoluciones que emite, por lo menos hasta que entre en vigencia la Ley
que venimos comentando. Sobre el particular, véase Danós Ordóñez, “Régimen de la
nulidad de los actos administrativos en la nueva Ley N.º 27444”, cit., p. 261.

352 capítulo XIV: LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL ACTO ADMINISTRATIVO


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

Sin embargo, todavía se discute la pertinencia del establecimiento de una CAP. I


diferencia tan grande entre el plazo que se otorga a la Administración Pública
en relación con los particulares. Hoy en día, el plazo para impugnar las resolu- CAP. II

ciones administrativas se encuentra señalado en la Ley que regula el Proceso CAP. III
Contencioso Administrativo.
CAP. IV

4. EFECTOS DE LA DECLARACIÓN DE NULIDAD DEL ACTO ADMI- CAP. V

NISTRATIVO CAP. VI

En primer término, la declaración de nulidad tiene efectos retroactivos a la CAP. VII


fecha de emisión del acto que se anula, dado que este se reputa inexistente,
una vez declarada la nulidad, desde la fecha de su emisión945. Esta previsión CAP. VIII

legal busca matizar la rigidez de la presunción de validez a la que hemos hecho CAP. IX
referencia líneas arriba.
CAP. X
Sin embargo, cabe la posibilidad de que dicho acto administrativo haya generado
efectos a favor de administrados que han obrado de buena fe, desconociendo CAP. XI

la existencia de causales de nulidad del citado acto. En este último supuesto, CAP. XII
la nulidad produce efectos hacia delante y en cuanto a dichos administrados.
CAP. XIII
Asimismo, si un acto administrativo es declarado nulo, los administrados no
están obligados a su cumplimiento y los servidores públicos deberán oponerse CAP. XIV

a la ejecución del acto, fundando y motivando su negativa946. El acto adminis- CAP. XV


trativo nulo es inexigible para los administrados, y a la vez, debe ser inaplicado
por los funcionarios de las entidades. CAP. XVI

CAP. XVII
4.1. Responsabilidad administrativa ante la nulidad
CAP. XVIII
La emisión de actos nulos genera responsabilidades administrativas, cuya
imputación resulta indispensable para desincentivar dichas conductas. En CAP. XIX

consecuencia, la resolución que declara la nulidad, además dispondrá lo con- CAP. XX


veniente para hacer efectiva la responsabilidad del emisor del acto inválido947.
Dicha responsabilidad es de índole administrativa y genera las sanciones CAP. XXI

establecidas en la Ley. Inclusive, no obstante se genere la conservación del CAP. XXII


acto cuando ello procede, subsiste la responsabilidad administrativa de quien
emitió el acto viciado, salvo que la enmienda se produzca sin pedido de parte CAP. XXIII

y antes de la ejecución del citado acto948. CAP. XXIV

En caso de que el acto viciado se hubiera consumado, o bien sea imposible


CAP. XXV
retrotraer sus efectos, solo dará lugar a la responsabilidad de quien dictó el acto
y en su caso, a la indemnización para el afectado949. En principio, sin embargo, CAP. XXVI

CAP. XXVII
945 Artículo 12º, inciso 12.1 de la Ley N.º 27444.
CAP. XXVIII
946 Artículo 12º, inciso 12.2 de la Ley N.º 27444.
947 Artículo 11º, inciso 11.3 de la Ley N.º 27444.
CAP. XIX
948 Artículo 14º, inciso 14.3 de la Ley N.º 27444.
949 Artículo 12º, inciso 12.3 de la Ley N.º 27444.

INSTITUTO PACÍFICO 353


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
la nulidad de un acto no genera necesariamente la obligación de indemnizar, a
menos que exista un daño efectivo e individualizado que haya sido generado por
CAP. II dicha nulidad, como lo hemos señalado en el capítulo respectivo de este trabajo.
CAP. III
4.2. Los alcances de la nulidad
CAP. IV
La Ley señala además los alcances de la declaración de nulidad de un acto
CAP. V administrativo y hasta dónde llega la misma. En primer lugar, la nulidad de un
CAP. VI
acto administrativo afecta a los demás actos que dependen directamente de
este950. Es decir, a los sucesivos en el procedimiento, cuando se encuentren
CAP. VII
vinculados a aquel951.
CAP. VIII Asimismo, la Ley contempla la posibilidad de la nulidad parcial del acto y la
CAP. IX
posibilidad de validez de parte del mismo. Ello más bien nos pone en un su-
puesto del denominado acto administrativo complejo —de discutida existencia
CAP. X en la doctrina—, en el cual, en un solo acto, la Administración emite diversas
CAP. XI
declaraciones, las cuales generan distintos efectos jurídicos. Ahora bien, la
nulidad parcial del acto administrativo no alcanza a las otras partes del acto
CAP. XII que resulten independientes de la parte nula, salvo que sea su consecuencia,
CAP. XIII
ni impide la producción de efectos para los cuales no obstante el acto pueda
ser idóneo, salvo disposición legal en contrario952.
CAP. XIV
Finalmente, la declaración de nulidad del acto no alcanza la de los actos, ac-
CAP. XV tuaciones o trámites que no hubiesen sido alcanzados por el vicio en cuestión.
CAP. XVI
Quien declara la nulidad, dispone la conservación de aquellas actuaciones o
trámites cuyo contenido hubiere permanecido igual de no haberse incurrido en el
CAP. XVII vicio953. Esto último tiene sentido a nivel del procedimiento administrativo, pues
CAP. XVIII
permite reconstruir el mismo a partir de la eliminación del vicio que condujo a
la nulidad del acto que puso fin a dicho procedimiento.
CAP. XIX

CAP. XX

CAP. XXI

CAP. XXII

CAP. XXIII

CAP. XXIV

CAP. XXV

CAP. XXVI

CAP. XXVII

CAP. XXVIII
950 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 264.
CAP. XIX
951 Artículo 13º, inciso 13.1 de la Ley N.º 27444.
952 Artículo 13º, inciso 13.2 de la Ley N.º 27444.
953 Artículo 13º, inciso 13.3 de la Ley N.º 27444.

354 capítulo XIV: LA VALIDEZ Y LA NULIDAD DEL ACTO ADMINISTRATIVO


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

Capítulo XV CAP. I

LA EFICACIA DE LOS ACTOS CAP. II

ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y
CAP. III

PUBLICACIÓN
CAP. IV

CAP. V

CAP. VI

CAP. VII

CAP. VIII

CAP. IX
Sumario: 1. La eficacia de los actos administrativos. 1.1. Eficacia inmedia-
ta. 1.2. Eficacia anticipada. 1.3. Eficacia diferida. 2. La notificación de actos CAP. X
administrativos. 2.1. Requisitos. 2.2. Plazo de la notificación. 2.3. Realización
de la notificación. 2.4. La notificación personal y los ajustes efectuados por el CAP. XI
Decreto Legislativo N.º 1029. 2.4.1. Cuando el domicilio del administrado ha
sido ubicado. 2.5. Notificación no personal. 2.6. Actos con dispensa de notifi-
CAP. XII
cación. 3. La publicación del acto administrativo. 3.1. La publicación como
notificación. 3.2. Requisitos. 4. Los efectos jurídicos de la publicidad del
CAP. XIII
acto administrativo. 4.1. Naturaleza jurídica de los medios de publicidad. 5.
Notificaciones defectuosas. 5.1. Saneamiento de notificaciones defectuosas.
CAP. XIV

CAP. XV

Los actos administrativos están sujetos a ciertos requisitos a fin de que su CAP. XVI
procedimiento y eficacia no sean atacados de vicios que generen su invalidez.
Ahora bien, se entiende por eficacia de un acto administrativo su capacidad para CAP. XVII

producir efectos jurídicos, a diferencia de la validez, que como ya dijimos es más CAP. XVIII
bien la conformidad del acto con el ordenamiento jurídico. En consecuencia, un
acto válido puede no ser eficaz, por diversas circunstancias que luego veremos. CAP. XIX

Ahora bien, esta eficacia tiene relación directa con el hecho de que el contenido CAP. XX

del acto sea conocido por quienes pueden ser afectados por el mismo, como una CAP. XXI
garantía para el administrado contra un accionar indebido de la Administración.
La puesta en conocimiento del acto administrativo se denomina notificación, CAP. XXII

y constituye, de acuerdo a la doctrina, un medio de publicidad administrativa. CAP. XXIII


A su vez, la publicación del acto administrativo constituye una modalidad de
notificación, y puede operar en vía principal o de manera subsidiaria, como CAP. XXIV

veremos más adelante. CAP. XXV

1. LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS


CAP. XXVI

CAP. XXVII
Como lo hemos señalado líneas arriba, los actos de las Administraciones
Públicas que se encuentren sujetos al derecho administrativo se presumirán CAP. XXVIII
válidos y producirán efectos desde la fecha en que se notifiquen954.
CAP. XIX

954 Artículo 16º, inciso 16.1 de la Ley N.º 27444.

INSTITUTO PACÍFICO 355


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I 1.1. Eficacia inmediata


CAP. II
La eficacia del acto está en principio supeditada a la notificación o publicación
del acto. Ahora bien, y salvo que en ellos se disponga otra cosa, el acto que
CAP. III favorece al administrado genera efectos desde su emisión955. Esta previsión
CAP. IV
tiene a, por obvia finalidad, favorecer al administrado y permitirle no tener que
esperar hasta la notificación del acto para hacer operativo este y exigir su
CAP. V
ejecución. La Ley, sin embargo, no señala qué ocurre si es que el acto —no
CAP. VI obstante que la Administración determine lo contrario— en realidad no favorece
al particular y este quiere impugnarlo. Deberá entenderse entonces que el plazo
CAP. VII
para impugnar es a partir de la notificación del acto y no a partir de su emisión.
CAP. VIII De la misma manera, la Ley no se pronuncia respecto de aquellos actos que
puedan favorecer a ciertos administrados, pero pudiera perjudicar a otros.
CAP. IX

CAP. X 1.2. Eficacia anticipada


CAP. XI Como ya se había adelantado, el acto administrativo, en determinadas circuns-
tancias puede tener efecto retroactivo, lo cual se traduce en la generación de
CAP. XII
efectos de manera anticipada. El establecimiento de estas circunstancias se
CAP. XIII basa en particular en presupuestos de protección a derechos de los adminis-
trados956, así como en consideraciones de interés general; no obstante que
CAP. XIV
importantes sectores de la doctrina consideran que la regla general, basada
CAP. XV en la seguridad jurídica, es la irretroactividad de los actos administrativos957.
CAP. XVI En ese orden de ideas, el ordenamiento jurídico establece que podrá otorgarse
eficacia retroactiva a los actos cuando produzcan efectos favorables a la per-
CAP. XVII
sona interesada, siempre que los supuestos de hecho necesarios existieran ya
CAP. XVIII en la fecha a que se retrotraiga la eficacia del acto y esta no lesione derechos
o intereses legítimos de otras personas958. Casos de esto son las licencias y
CAP. XIX
permisos, así como las inscripciones registrales, cuyos efectos se retrotraen a
CAP. XX la fecha de presentación de la solicitud.
CAP. XXI
Asimismo, tienen eficacia anticipada los actos que se dicten en enmienda y los
que contengan una declaratoria de nulidad959. Un acto se dicta en enmienda
CAP. XXII
cuando el efecto a conseguir es corregir o subsanar un defecto no sustancial,
CAP. XXIII es decir, cuando este último no genera nulidad, a fin de obtener su conserva-
ción. Evidentemente, la enmienda debe surtir efecto desde la emisión del acto
CAP. XXIV
enmendado. Por otro lado, y como se ha indicado en el capítulo precedente, el
CAP. XXV acto nulo es tal desde su emisión, salvo evidentes consideraciones de posible
afectación de derechos adquiridos de buena fe por parte de terceros.
CAP. XXVI

CAP. XXVII
955 Artículo 16º, inciso 16.2 de la Ley N.º 27444.
CAP. XXVIII
956 García de Enterría/Fernández, Curso de derecho administrativo, cit., T. I, pp. 576-577.
CAP. XIX
957 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 232.
958 Artículo 17º, inciso 17.1 de la Ley N.º 27444.
959 Artículo 17º, inciso 17.2 de la Ley N.º 27444.

356 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

Finalmente, y no obstante no estar señalados de manera expresa en el artículo CAP. I


17º de la Ley, debemos señalar que tienen también efectos retroactivos los
llamados actos rectificatorios, es decir, aquellos que pretenden corregir errores CAP. II

materiales o aritméticos que existen en un acto determinado de fecha anterior. CAP. III
Dicha rectificación puede darse en cualquier momento, de oficio o a instancia
CAP. IV
de los administrados, siempre que no se altere lo sustancial del contenido
del acto ni el sentido de la decisión. La rectificación antes referida adopta las CAP. V
formas y modalidades de comunicación o publicación que corresponda para
CAP. VI
el acto original960.
CAP. VII

1.3. Eficacia diferida


CAP. VIII
Por otro lado, los actos administrativos pueden poseer eficacia diferida, es
CAP. IX
decir, aquella que se da en un momento incluso posterior al de la notificación
del acto961. Esta eficacia diferida se da por diversos motivos y ante diversas CAP. X
circunstancias que el ordenamiento jurídico considera pertinentes. Un ejem-
CAP. XI
plo de acto administrativo de eficacia diferida es aquel sometido a modalidad,
en particular a condición suspensiva, plazo suspensivo o sometido a modo o CAP. XII
cargo. La eficacia del acto, en consecuencia, está supeditada a la generación
CAP. XIII
del evento, sea incierto, cierto o sometido a la acción del administrado, res-
pectivamente. CAP. XIV

Ahora bien, existe una interesante controversia en la doctrina respecto a la CAP. XV


pertinencia de la condición suspensiva en el acto administrativo, puesto que los
CAP. XVI
ejemplos que se emplean para demostrar su existencia tienen como requisito
la generación de un hecho futuro e incierto que condiciona la generación de CAP. XVII
sus efectos de manera general, lo cual en realidad constituye un reglamento.
CAP. XVIII
Es por ello que se señala que no existe la posibilidad de la generación de una
condición suspensiva en el caso de un acto administrativo. CAP. XIX

Otro supuesto, que no debe confundirse con la condición, es la suspensión CAP. XX


provisional del acto administrativo, que según la ley genera la pérdida de efec-
tividad y ejecutoriedad962, cuando en realidad implica que dichas condiciones CAP. XXI

se encuentran pendientes mientras dure la suspensión. Un ejemplo de esta CAP. XXII


suspensión provisional es la generada ante la presentación de un recurso
administrativo, cuando se cumple con los requisitos establecidos en la Ley CAP. XXIII

N.º 27444, dado que, en principio, la impugnación administrativa no suspende CAP. XXIV
los efectos del acto963. Dicha suspensión puede darse cuando la ejecución
pudiera causar perjuicios de imposible o difícil reparación o cuando se aprecie CAP. XXV

objetivamente la existencia de un vicio de nulidad trascendente. CAP. XXVI

CAP. XXVII

CAP. XXVIII
960 Artículo 201º de la Ley N.º 27444.
961 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p. 100.
CAP. XIX
962 Artículo 193º, inciso 193.1 de la Ley N.º 27444.
963 Artículo 216º, inciso 216.1 de la Ley N.º 27444.

INSTITUTO PACÍFICO 357


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
Es necesario señalar, por otro lado, que la resolución emitida en un proceso
sancionador será ejecutiva únicamente cuando ponga fin a la vía administra-
CAP. II tiva, ello sin perjuicio de las medidas cautelares que puedan obtenerse en el
CAP. III
eventual proceso contencioso administrativo que se promueva. Esto es una
excepción adicional al principio general de ejecutoriedad del acto administra-
CAP. IV
tivo, admitida por gran parte del Derecho y la doctrina comparados964, con lo
CAP. V cual la resolución en cuestión también tiene eficacia diferida. Sin embargo, la
Administración podrá adoptar las medidas cautelares precisas para garantizar
CAP. VI
la eficacia de la resolución emitida, en tanto la misma no sea ejecutiva.
CAP. VII

CAP. VIII
2. LA NOTIFICACIÓN DE ACTOS ADMINISTRATIVOS
CAP. IX
La notificación es el acto a través del cual se pone en conocimiento del intere-
sado el contenido de un acto administrativo. Asimismo, existe un régimen de
CAP. X notificación aplicable a diversos actos de la Administración, tales como citatorios,
CAP. XI
emplazamientos y otros. En principio, todo acto que pueda afectar al adminis-
trado debe serle notificado, incluso los actos administrativos de mero trámite.
CAP. XII
La función fundamental de la notificación es brindar eficacia al acto adminis-
CAP. XIII trativo, al permitir que este pueda ser de conocimiento de aquella persona que
va a ser afectada por la resolución. De hecho, la notificación genera certeza
CAP. XIV
respecto al momento de emisión del acto administrativo, puesto que, en la
CAP. XV práctica, la fecha que el acto administrativo muestra no es necesariamente la
CAP. XVI
fecha en que el mismo ha sido emitido.
Asimismo, la notificación del acto administrativo permite que el administrado
CAP. XVII
pueda realizar las acciones conducentes a la ejecución y/o cumplimiento del
CAP. XVIII acto —cuando este le favorece— así como permite que pueda interponer los
recursos que considere adecuados o iniciar los procesos judiciales pertinentes,
CAP. XIX
si el acto administrativo perjudica sus intereses.
CAP. XX

CAP. XXI
2.1. Requisitos
Ahora bien, las resoluciones y actos administrativos que afecten a los dere-
CAP. XXII
chos e intereses de las personas interesadas se notificarán cumpliendo con
CAP. XXIII un conjunto de requisitos965. En primer lugar deberá contener el texto íntegro
de la resolución, con la respectiva motivación, lo cual puede implicar adjuntar
CAP. XXIV
copia certificada o transcribir el texto de la misma; sin modificación alguna966.
CAP. XXV
Asimismo, deberá señalar el procedimiento administrativo dentro del cual haya
CAP. XXVI sido dictado, información muy útil en especial en procedimientos administrativos
iniciados de oficio. En este caso, el acto de inicio del procedimiento contiene
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
964 García de Enterría/Fernández, Curso de derecho administrativo, cit., T. I, p. 199;
CAP. XIX
González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 475.
965 Artículo 24º, inciso 24.1 de la Ley.
966 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p. 187.

358 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

un conjunto de elementos adicionales, los cuales se han establecido a fin de CAP. I


cautelar el derecho de defensa del administrado. A ello nos vamos a referir en
el capítulo respectivo. CAP. II

Además, la notificación deberá explicitar la autoridad e institución de la cual CAP. III

procede el acto y su dirección; así como la fecha de vigencia del acto notificado, CAP. IV
debiéndose entender como tal la fecha de su notificación salvo que estemos
frente a un acto administrativo sometido a plazo suspensivo, lo cual debe ser CAP. V

señalado expresamente. CAP. VI

Por otro lado, la notificación contiene la indicación respecto al agotamiento de la CAP. VII
vía administrativa, lo cual es medular para la iniciación del proceso contencioso
administrativo. Ello es muy importante teniendo en cuenta que el administrado CAP. VIII

no necesariamente conoce la estructura de la vía administrativa en una entidad CAP. IX


determinada967, la cual se puede complicar si es que dicha vía se agota a través
de un ente distinto al que emitió la resolución de primera instancia. CAP. X

Finalmente, la notificación del acto administrativo deberá contener también la CAP. XI

expresión de los recursos que procedan contra dicho acto, el órgano ante el que
CAP. XII
hubieran de presentarse y el plazo para interponerlos; sin perjuicio de que las
personas interesadas puedan ejercitar cualquier otro tipo de recurso que estimen CAP. XIII

procedente. Este requisito es complementario al que hemos descrito en el párra-


CAP. XIV
fo precedente, puesto que si el acto administrativo no agota la vía, la autoridad
administrativa debe indicar el mecanismo requerido para concluir con la misma. CAP. XV

CAP. XVI
2.2. Plazo de la notificación
CAP. XVII
Una de la interesantes novedades que traía el Decreto Legislativo N.º 1029 es
la reforma del artículo 188º de la Ley N.º 27444, preceptuándose que el plazo CAP. XVIII

consignado establecido en el procedimiento administrativo respectivo, para que


CAP. XIX
la autoridad administrativa emita el pronunciamiento correspondiente, incluye
el plazo que la entidad tiene para notificar dicho pronunciamiento, que es de CAP. XX

cinco días conforme lo dispuesto por el artículo 24º de dicha norma. CAP. XXI
Antes de la vigencia de la actual redacción de dicho artículo se entendía que
CAP. XXII
dicho plazo estaba incorporado en aquel tras el cual se generaba el silencio
administrativo. La evidente razón de esta interpretación se encontraba en el CAP. XXIII

hecho de que la fecha consignada en un acto administrativo como fecha de


CAP. XXIV
emisión no necesariamente es cierta, siendo la única fecha cierta la de notifi-
cación al administrado. CAP. XXV

CAP. XXVI
2.3. Realización de la notificación
CAP. XXVII
La notificación es el mecanismo al interior del procedimiento administrativo por
el que se da cuenta a quienes interese de los actos emitidos por las entidades CAP. XXVIII

CAP. XIX

967 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p. 187.

INSTITUTO PACÍFICO 359


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
que forman parte de la Administración Pública. La notificación, entonces, es
una actuación material de la Administración, también conocido como hecho
CAP. II administrativo, y no un acto administrativo adicional.
CAP. III Las notificaciones se practicarán por cualquier medio que permita hacer que
lo resuelto en el acto administrativo sea de conocimiento de la persona inte-
CAP. IV
resada o su representante, así como la fecha, la identidad y el contenido del
CAP. V acto notificado. La Ley prefiere, por razones de protección a los intereses de
CAP. VI
los administrados, la notificación personal en el domicilio del interesado, razón
por la cual establece un evidente orden de prelación968.
CAP. VII
Por otro lado, de conformidad con la Ley, también es posible notificar al inte-
CAP. VIII resado vía telegrama, correo certificado, telefax, correo electrónico o cualquier
otro medio que permita comprobar que ha sido recibida la comunicación, a falta
CAP. IX
de la posibilidad de efectuar la notificación personal. Ello es válido cuando el
CAP. X empleo de cualquiera de estos medios hubiese sido solicitado expresamente
por el administrado.
CAP. XI
Finalmente, la Ley considera que la publicación es una forma de notificación, la
CAP. XII
misma que también opera de manera residual, a falta de las dos modalidades
CAP. XIII previas. A ello haremos referencia en un acápite posterior. Es necesario señalar
que, no obstante que la autoridad no puede suplir alguna modalidad con otra,
CAP. XIV
esta podrá complementariamente recurrir a varios de los mecanismos a fin de
CAP. XV asegurar que el administrado tenga la mayor posibilidad de conocer el acto
emitido969. Lo que ocurre, en primer término, es que la notificación personal
CAP. XVI
resulta ser siempre la modalidad más garantista. En segundo lugar, la publica-
CAP. XVII ción no es más que una notificación ficta, que no asegura que el administrado
haya tenido conocimiento del acto emitido.
CAP. XVIII
Asimismo, la norma menciona que respecto a los citatorios, a los emplaza-
CAP. XIX
mientos, a los requerimientos de documentos o de otros actos administrativos
CAP. XX análogos el tratamiento jurídico será similar el señalado en este punto970. Dichos
actos, si bien son de trámite, requieren ser de conocimiento oportuno de los
CAP. XXI
administrados, a fin de que los mismos puedan ejercer adecuadamente sus
CAP. XXII derechos.
CAP. XXIII
2.4. La notificación personal y los ajustes efectuados por el Decreto
CAP. XXIV
Legislativo N.º 1029
CAP. XXV La notificación personal se practicará en el lugar que esta haya señalado a
CAP. XXVI
tal efecto en la solicitud o en un escrito posterior, o en el último domicilio que
la persona haya señalado en otro procedimiento análogo971. Ello implica ade-
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
968 Artículo 20º, inciso 20.1 de la Ley.
CAP. XIX
969 Artículo 20º, inciso 20.2 de la Ley.
970 Artículo 20º, inciso 20.3 de la Ley.
971 Artículo 21º, inciso 21.1 de la Ley.

360 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

más que la entidad tendrá por válido el domicilio señalado por el administrado CAP. I
mientras el mismo no lo modifique expresamente972, sin que se admita prueba
en contrario. CAP. II

Ahora bien, el Decreto Legislativo N.º 1029 ha efectuado un importante ajuste CAP. III

a esta regulación estableciendo que en el caso de que el administrado no CAP. IV


haya señalado domicilio, o el que haya señalado no exista, la autoridad deberá
emplear el domicilio señalado en el documento nacional de identidad del admi- CAP. V

nistrado, salvo que se acredite que el mismo efectivamente ha desaparecido, CAP. VI


que justifica la realización de la publicación como medio de notificación en
aplicación del artículo 23º de la Ley del Procedimiento Administrativo General. CAP. VII

La redacción anterior de la norma preceptuaba que si el administrado no ha CAP. VIII


señalado domicilio, la autoridad debía agotar su búsqueda mediante los medios
que se encuentren a su alcance, recurriendo a fuentes de información de las CAP. IX

entidades de la localidad. CAP. X

Ahora bien, esto genera dos puntos que es preciso aclarar. En primer lugar, CAP. XI
la Ley no determina qué es lo que ocurre si es que nos encontramos ante una
persona jurídica cuyo domicilio la Administración Pública requiere ubicar. En CAP. XII

este caso debería ser de aplicación el domicilio establecido en el Registro Único CAP. XIII
de Contribuyentes (RUC), el mismo que es válido en aplicación de la normativa
de la materia y que además es verificado por la Administración Tributaria973. CAP. XIV

En segundo lugar, el artículo 23º de la Ley N.º 27444 no ha sido modificado CAP. XV

por el Decreto Legislativo N.º 1029, con lo cual muestra cierta incoherencia
CAP. XVI
con la redacción actual del artículo 21º antes referido. En particular porque no
todos los supuestos originalmente establecidos en dicha norma resultan hoy CAP. XVII

aplicables a efectos de efectuar la publicación en vía subsidiaria. A ello nos CAP. XVIII
referiremos más adelante.
CAP. XIX

2.4.1. Cuando el domicilio del administrado ha sido ubicado CAP. XX

Cuando la notificación se practique en el domicilio de la persona interesada, CAP. XXI


debe entregarse copia del acto notificado y señalar la fecha y hora en que es
efectuada, recabando el nombre y firma de la persona con quien se entienda CAP. XXII

la diligencia974. En caso de que esta no se halle presente en él en el momento CAP. XXIII


de entregarse la notificación, podrá hacerse cargo de la misma cualquier per-
sona que se encuentre en el domicilio y haga constar su identidad, así como CAP. XXIV

su relación con el administrado975. CAP. XXV

Ahora bien, cuando la persona interesada o su representante rechace la notifi- CAP. XXVI
cación de una actuación administrativa, se hará constar ello en el expediente,
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
972 Numeral 5 del artículo 113º de la Ley N.º 27444.
973 Artículo 11º del Código Tributario.
CAP. XIX
974 Artículo 21º, inciso 21.3 de la Ley N.º 27444.
975 Artículo 21º, inciso 21.4 de la Ley N.º 27444.

INSTITUTO PACÍFICO 361


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
a través del acta respectiva, especificándose las circunstancias del intento de
notificación, y se considerará efectuado el trámite, teniéndose por bien notifi-
CAP. II cado976, por lo que se seguirá adelante con el procedimiento administrativo de
CAP. III
que se trate.
Esta última actuación genera amplia polémica en la doctrina, al no resultar
CAP. IV
suficientemente garantista en relación con los derechos del administrado977, en
CAP. V especial si la notificación es en sí misma defectuosa, e incluso, en casos en
CAP. VI
que la misma en realidad no se haya realizado. En estos casos el administrado
tampoco tendría mecanismos adecuados de defensa ante un comportamiento
CAP. VII arbitrario de las entidades al momento de realizar la notificación. Por ello la
CAP. VIII
notificación dejará constancia de las características del lugar donde se ha
notificado.
CAP. IX
El Decreto Legislativo N.º 1029 ha modificado dicho artículo 21º, disponiendo
CAP. X que en el caso de no encontrarse persona alguna en el domicilio, el notificador
deberá dejar constancia de ello en el acto de notificación, dejar un aviso en dicho
CAP. XI
domicilio, y regresar en una nueva fecha a fin de efectuar la referida notificación,
CAP. XII la misma que podrá ser colocada bajo la puerta en caso de que el administrado
CAP. XIII
no se encuentre. Dicha regulación es muy similar a la contenida en el Código
Procesal Civil978, la misma que resulta más adecuada para ambas partes.
CAP. XIV
Finalmente, la notificación personal surte efecto desde el día que ha sido
CAP. XV realizada979. Evidentemente, los plazos que corresponda, sea para impugnar,
sea para cumplir con lo ordenado por el acto, se computan desde el día hábil
CAP. XVI
siguiente al día en el cual ocurre la notificación. Respecto al cómputo de los
CAP. XVII plazos, lo trataremos más adelante en el capítulo respectivo.
CAP. XVIII
2.5. Notificación no personal
CAP. XIX
La notificación vía correo o telegrama, o a través de medios electrónicos o infor-
CAP. XX máticos, se encuentra sujeta, en principio, a los mismos requisitos de contenido
CAP. XXI
que los que resulten aplicables a la notificación en general y en especial a la
notificación personal. En este contexto resulta de particular relevancia la noti-
CAP. XXII

CAP. XXIII 976 Artículo 21º, inciso 21.3 de la Ley N.º 27444.
977 González Pérez, Manual de procedimiento administrativo, cit., p. 305.
CAP. XXIV
978 Código Procesal Civil:
CAP. XXV Artículo 161o.- Entrega de la cédula a personas distintas.-
Si el notificador no encontrara a la persona a quien va a notificar la resolución que admite
CAP. XXVI la demanda, le dejará aviso para que espere el día indicado en este con el objeto de no-
tificarlo. Si tampoco se le hallara en la nueva fecha, se entregará la cédula a la persona
CAP. XXVII capaz que se encuentre en la casa, departamento u oficina, o al encargado del edificio,
procediendo en la forma dispuesta en el artículo 160o. Si no pudiera entregarla, la adhe-
CAP. XXVIII
rirá en la puerta de acceso correspondiente a los lugares citados o la dejará debajo de la
puerta, según sea el caso.
CAP. XIX
Esta norma se aplica a la notificación de las resoluciones a que se refiere el artículo 459o.
979 Artículo 25º de la Ley N.º 27444.

362 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

ficación a través del correo electrónico, la misma que es empleada en ciertos CAP. I
procedimientos especiales
CAP. II
En particular, en el contexto de los procesos de selección en el ámbito de la
contratación pública se señala que todos los actos realizados durante los pro- CAP. III

cesos de selección deberán ser notificados a través del Seace. A solicitud del CAP. IV
participante, en adición a la notificación efectuada por medio del Seace, se le
CAP. V
notificará personalmente en la sede de la entidad o a la dirección de correo
electrónico que consigne al momento de registrarse como participante980. CAP. VI

Ahora, en el ámbito de lo señalado en el párrafo anterior existen dos limitacio- CAP. VII
nes. La primera, que el administrado debe de haber solicitado expresamente
CAP. VIII
la utilización de estos mecanismos de notificación. La segunda, que su empleo
opera de manera residual al no existir posibilidad de la notificación personal981. CAP. IX

Sin embargo, se establece como resultado del Decreto Legislativo N.º 1029 que
CAP. X
el administrado podrá ser notificado vía correo electrónico si hubiera consignado
en su escrito alguna dirección electrónica que conste en el expediente, siempre CAP. XI

que haya dado su autorización expresa para ello; no siendo en este caso de CAP. XII
aplicación el orden de prelación establecido en la Ley982.
CAP. XIII
La principal dificultad que se encuentra a estos medios de notificación es que
no siempre puede obtenerse constancia de su recepción, a menos que el ad- CAP. XIV

ministrado realice actos que permitan suponer que tuvo conocimiento oportuno CAP. XV
del acto emitido. Para ello, es preferible emplear correo certificado, así como
servidores de correo electrónico que permitan la obtención de constancia de CAP. XVI

su lectura por el destinatario. CAP. XVII

Finalmente, las notificaciones de esta naturaleza surten efectos el día que CAP. XVIII
conste haber sido recibidas por el administrado983. Lo complejo de esta dispo-
sición es que no siempre dicha constancia coincide exactamente con la fecha CAP. XIX

en la cual el administrado efectivamente toma conocimiento de la resolución CAP. XX


emitida, como podría ocurrir por ejemplo con la recepción de un fax. Por ello
debe preferirse siempre el correo certificado o la comunicación electrónica, CAP. XXI

como ya lo hemos señalado. CAP. XXII

2.6. Actos con dispensa de notificación CAP. XXIII

Existen ciertos actos administrativos respecto de los cuales la Administración CAP. XXIV

no se encuentra obligada a efectuar la notificación, al existir la certeza de que el CAP. XXV


Administrado ha tomado conocimiento indubitable del contenido de los mismos
y en mérito de la aplicación del principio de eficacia984. El primer caso señalado CAP. XXVI

CAP. XXVII
980 Artículo 25º del Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado.
CAP. XXVIII
981 Artículo 20º, inciso 20.1 de la Ley N.º 27444.
982 Artículo 20º, inciso 20.4 de la Ley N.º 27444.
CAP. XIX
983 Artículo 25º de la Ley N.º 27444.
984 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p. 108.

INSTITUTO PACÍFICO 363


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
en la Ley corresponde al del acto emitido en presencia del particular985, por
ejemplo en los casos en los cuales este asiste a una audiencia dentro de un
CAP. II proceso administrativo determinado. Requisito esencial aplicable a este supues-
CAP. III
to es la existencia de acta en la cual conste la asistencia del administrado. En
tal circunstancia, el particular ha sido informado de la emisión del acto y de su
CAP. IV
contenido. Como resultado inmediato, la fecha de la emisión del acto implica
CAP. V el inicio del plazo para la presentación de los recursos a los que haya lugar.

CAP. VI
Por otro lado, la Ley entiende que no es necesaria la notificación cuando el
administrado toma conocimiento del acto a través de la revisión que se realiza
CAP. VII del expediente, obteniendo una copia de la resolución y dejándose constancia
CAP. VIII
en el expediente, a modo de cargo de notificación986. Dicha figura se muestra
similar con la denominada notificación por nota, propia de los procesos judicia-
CAP. IX les. En tal sentido, la toma de conocimiento por parte del particular en esta vía
CAP. X
se configura como una verdadera notificación, con los efectos consiguientes.

CAP. XI
3. LA PUBLICACIÓN DEL ACTO ADMINISTRATIVO
CAP. XII
El principio general es que los actos administrativos sean objeto de publicación
CAP. XIII cuando así lo establezcan las normas reguladoras de cada procedimiento o
cuando lo aconsejen razones de interés general apreciados por el órgano
CAP. XIV
competente. La publicación implica la puesta en conocimiento del público en
CAP. XV general de la emisión realizada, a diferencia de la notificación propiamente
CAP. XVI
dicha, que es una puesta en conocimiento particular.
La publicación procede, en vía principal, cuando lo emitido por la entidad consis-
CAP. XVII
te en disposiciones de alcance general, las mismas que podrían subsumirse en
CAP. XVIII los conceptos señalados respecto a los actos de contenido normativo, que como
hemos señalado no configuran actos administrativos. El ejemplo más claro de
CAP. XIX
esto son los reglamentos, a los cuales ya nos hemos referido en este trabajo.
CAP. XX
Asimismo, procede la publicación cuando se ha emitido un acto administrativo
CAP. XXI que interesa a un número indeterminado de personas que no se han apersona-
do al proceso y que no tienen domicilio conocido987. Ejemplo de esto último lo
CAP. XXII
encontramos en los procedimientos que tienen relación con el medio ambiente,
CAP. XXIII la defensa al consumidor, los servicios públicos, entre otros.
CAP. XXIV
3.1. La publicación como notificación
CAP. XXV
Por otro lado, la publicación sustituirá a la notificación, en cuanto a actos de
CAP. XXVI carácter particular, operando en vía subsidiaria y surtiendo sus mismos efectos,
en un conjunto de casos determinados legalmente988. En primer término, cuando
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
985 Artículo 19º, inciso 19.1 de la Ley N.º 27444.
CAP. XIX
986 Artículo 19º, inciso 19.2 de la Ley N.º 27444.
987 Artículo 23º, inciso 23.1.1 de la Ley N.º 27444.
988 Artículo 23º, inciso 23.1.2 de la Ley N.º 27444.

364 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

la Ley lo exija en forma expresa, no obstante que el acto se encuentra dirigido a CAP. I
un particular determinado, a fin de que dicho acto sea de conocimiento público.
CAP. II
Asimismo, deberá efectuarse la publicación cuando resulte impracticable cual-
quier otra modalidad, al haber agotado la Administración las pesquisas desti- CAP. III

nadas obtener el domicilio del administrado. En primer lugar, parece haberse CAP. IV
dejado a discrecionalidad de la Administración la determinación respecto a
cuándo se considera que se ha agotado la búsqueda en cuestión. En segun- CAP. V

do lugar, siempre debería ser posible obtener el domicilio del administrado, a CAP. VI
través del DNI, el mismo que se presume válido; salvo que incluso el domicilio
consignado en dicho documento sea equivocado. CAP. VII

Además, debe emplearse la publicación cuando se han practicado las modalida- CAP. VIII

des existentes a las que ya hemos hecho mención, sin que haya existido resul- CAP. IX
tado alguno. Ello puede ocurrir sea porque la persona a quien deba notificarse
haya desaparecido, sea equivocado el domicilio aportado por el administrado CAP. X

o se encuentre en el extranjero sin haber dejado representante legal, pese al CAP. XI


requerimiento efectuado a través del Consulado respectivo.
CAP. XII
En el primer caso, dadas las reformas generadas por el Decreto Legislativo
N.º 1029o es evidente que deberá requerirse declaración judicial de dicha des- CAP. XIII

aparición, lo que el Código Civil denomina designación de curador interino989.


CAP. XIV
En este caso tampoco debería ser procedente la publicación, toda vez que se
procedería a notificar con el acto administrativo al curador interino. CAP. XV

En el segundo caso, es evidente que dicha causal ya no resulta aplicable, CAP. XVI
pues siempre será posible recurrir al domicilio consignado en el DNI, a fin de
CAP. XVII
determinar el domicilio correcto del administrado. Solo en el caso en el cual
el domicilio señalado en el documento sea inexistente deberá procederse a la CAP. XVIII
publicación, como ya se ha señalado líneas arriba.
CAP. XIX
Finalmente, en el último caso, es evidente que la publicación carece de todo
sentido, puesto que es imposible que el administrado pueda revisar el diario CAP. XX

oficial encontrándose fuera del país sin poder ser ubicado, a lo que debe CAP. XXI
agregarse que el Perú no posee consulados en todos los países del mundo.
CAP. XXII
En este caso debería ser aplicable lo dispuesto por el Código Civil en materia
de desaparición, debiendo preguntarnos si la Administración Pública goza de CAP. XXIII

CAP. XXIV

989 Código Civil: CAP. XXV


Artículo 47º.- Nombramiento de curador por desaparición
Cuando una persona no se halla en el lugar de su domicilio y han transcurrido más de CAP. XXVI
sesenta días sin noticias sobre su paradero, cualquier familiar hasta el cuarto grado de
consanguinidad o afinidad, excluyendo el más próximo al más remoto, pueden solicitar la CAP. XXVII

designación de curador interino. También puede solicitarlo quien invoque legítimo interés
CAP. XXVIII
en los negocios o asuntos del desaparecido, con citación de los familiares conocidos y del
Ministerio Público. La solicitud se tramita como proceso no contencioso.
CAP. XIX
No procede la designación de curador si el desaparecido tiene representante o mandatario
con facultades suficientes inscritas en el registro público.

INSTITUTO PACÍFICO 365


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
legitimidad para solicitar la designación de curador interino establecida por
dicha norma.
CAP. II

CAP. III
3.2. Requisitos
CAP. IV
Resulta evidente que la publicación de un acto administrativo deberá contener
los mismos elementos que hemos indicado con respecto a los términos de las
CAP. V notificaciones. Este precepto es de particular importancia para evitar que la
CAP. VI
autoridad administrativa publique simples emplazamientos en vez de efectuar
una notificación cumpliendo con sus requisitos990.
CAP. VII
A ello debemos agregar el hecho de que la publicación se incluirá además cual-
CAP. VIII quier otra información que pueda ser importante para proteger sus intereses y
CAP. IX
derechos991, teniendo en cuenta la naturaleza poco garantista de la publicación
de actos administrativos. Ello puede incluir datos adicionales del procedimiento
CAP. X o de la entidad, como si dirección electrónica o número de teléfono992.
CAP. XI Sin embargo, por razones de economía procesal, en los supuestos de pu-
blicaciones de actos que contengan elementos comunes, podrán publicarse
CAP. XII
de forma conjunta los aspectos coincidentes, especificándose solamente los
CAP. XIII aspectos individuales de cada acto993. Asimismo, también le es aplicable a la
CAP. XIV
publicación lo establecido para las notificaciones defectuosas, que detallaremos
igualmente en un apartado posterior.
CAP. XV

CAP. XVI 4. LOS EFECTOS JURÍDICOS DE LA PUBLICIDAD DEL ACTO ADMI-


CAP. XVII
NISTRATIVO
Se ha señalado que la publicidad del acto determina, por un lado, su vigencia
CAP. XVIII
y de allí su eficacia, en los casos en que la publicidad es la única circunstan-
CAP. XIX cia exigida para que el acto produzca efectos jurídicos994. La publicidad es el
CAP. XX
presupuesto para el ejercicio de los recursos administrativos que procedan y,
en todo caso, así como el presupuesto para la impugnación judicial una vez
CAP. XXI agotada la vía administrativa; teniendo en cuenta que los actos favorables
CAP. XXII
con eficaces desde su emisión y que los mismos evidentemente no van a ser
impugnados por el administrado.
CAP. XXIII
Por lo que a esta función se refiere —eficacia del acto—, puede afirmarse que
CAP. XXIV la notificación constituye un principio del procedimiento vinculado al respeto de
las garantías jurídicas del administrado. Se protege así el debido proceso y el
CAP. XXV

CAP. XXVI
990 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p.
CAP. XXVII 185.
991 Numeral 24.1.5 del artículo 24º de la Ley N.º 27444.
CAP. XXVIII
992 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., pp.
CAP. XIX
188-189.
993 Artículo 23º, inciso 23.2 de la Ley N.º 27444.
994 Cosculluela Montaner, Manual de derecho administrativo, cit., pp. 340-341.

366 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

derecho de petición de los administrados a los que la Administración impone CAP. I


una obligación o afecta en sus derechos995.
CAP. II
Sin embargo, es necesario señalar que este conjunto de garantías se ve des-
virtuado por el hecho de que el acto administrativo debe necesariamente ser CAP. III

recurrido a fin de agotar la vía administrativa y permitir el acceso al proceso CAP. IV


contencioso administrativo. Los recursos administrativos, en tanto son me-
canismos de ejercicio obligatorio, lejos de configurar una garantía a favor del CAP. V

administrado, constituyen una carga para el acceso a la justicia por parte del CAP. VI
mismo, como veremos posteriormente.
CAP. VII

4.1. Naturaleza jurídica de los medios de publicidad CAP. VIII

Existen quienes consideran a la publicidad del acto administrativo —incluida CAP. IX


la notificación como especie de aquella— como un requisito de forma del acto
administrativo y, por ende, relativo a su validez y no a su vigencia o eficacia996. CAP. X

Esta concepción acerca de la publicidad parte de los postulados de la teoría CAP. XI


pura del Derecho, conforme a los cuales para que determinado orden normativo
o norma particular sea válida debe existir correspondencia con el principio de CAP. XII

efectividad997. Obsérvese que al estimarse la falta de notificación como vicio CAP. XIII
formal del acto, se le aplicaría en todo caso la conservación del acto en tanto
el vicio no es trascendente. CAP. XIV

Sin embargo, la jurisprudencia y la doctrina, peruana y extranjera, ha asumido CAP. XV

mayoritariamente la tesis de la notificación como un requisito de eficacia del CAP. XVI


acto y no de validez del mismo. Se ha señalado que el ejercicio del recurso
administrativo por parte del administrado supone el cumplimiento de la finali- CAP. XVII

dad perseguida por la notificación, esto es, el conocimiento del acto por sus CAP. XVIII
destinatarios.
CAP. XIX
La Ley de Procedimiento Administrativo General es consistente con esta posi-
ción. De conformidad con el artículo 15º de la misma, los vicios incurridos en CAP. XX

la ejecución de un acto administrativo, o en su notificación a los administrados, CAP. XXI


son independientes de la validez del acto. Los vicios en la ejecución o notifi-
cación de los actos pueden afectar su eficacia, pero no su existencia jurídica. CAP. XXII

CAP. XXIII

5. NOTIFICACIONES DEFECTUOSAS
CAP. XXIV
Las notificaciones defectuosas generan la obligación de rehacerlas, subsanan-
CAP. XXV
do las omisiones que se hayan generado por el incumplimiento de lo prescrito
por la Ley, sin que ello perjudique de manera alguna al administrado, salvo CAP. XXVI
que la autoridad administrativa desestime el cuestionamiento a la validez de
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
995 García de Enterría/Fernández, Curso de derecho administrativo, cit., T. I, p. 578.
996 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p. CAP. XIX
104.
997 Dromi, Derecho administrativo, cit., pp. 134-135.

INSTITUTO PACÍFICO 367


MANUAL DEL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO GENERAL

CAP. I
la notificación efectuada998. Para ello, sin embargo, debe demostrarse que la
notificación se ha realizado sin las formalidades o requisitos legales.
CAP. II
En consecuencia, si el administrado realiza un acto determinado que es re-
CAP. III chazado y este se basa en información errónea, el tiempo transcurrido no
será tomado en cuenta para el vencimiento de los plazos respectivos999. Como
CAP. IV
resultado, el administrado tendrá una nueva oportunidad para realizar el acto
CAP. V en cuestión, por encontrase aún dentro del plazo, sin perjuicio de la aplicación
CAP. VI
del principio de informalismo, por ejemplo en el caso en que el administrado
presente el recurso ante autoridad incompetente1000.
CAP. VII
Considerada la notificación como una garantía en beneficio del administrado, el
CAP. VIII legislador impone la obligación de informar en el acto de notificación, además
del texto íntegro del acto, los recursos que contra este proceden, la autoridad
CAP. IX
revisora o la que deba conocer de ellos y los plazos para interponerlos.
CAP. X
Se sanciona la notificación defectuosa con su invalidez y, consecuentemente,
CAP. XI con la ineficacia del acto notificado; pero también se prevé que los errores
inducidos en los lapsos de interposición del recurso no pueden imputarse al
CAP. XII
interesado. Al punto que de este error, por ejemplo, en materia de recursos
CAP. XIII administrativos, no podría luego pretender ser sancionado con la falta de ago-
tamiento de la instancia administrativa como presupuesto procesal exigido para
CAP. XIV
acceder al proceso contencioso administrativo.
CAP. XV
En lo que se refiere al caso de error de la notificación consistente en la falta de
CAP. XVI señalamiento de los lapsos legalmente establecidos para la interposición de
los recursos, (bien en sede administrativa, bien en sede judicial) se entiende
CAP. XVII
que tal error no podía menoscabar el derecho a la defensa del interesado y
CAP. XVIII en consecuencia, si bien el mismo habría intentado el recurso fuera del lapso
legalmente establecido, mal podía declararse la extemporaneidad del mismo.
CAP. XIX
Finalmente, la interposición incorrecta del recurso ante autoridad distinta a la
CAP. XX
pertinente, en virtud de un error inducido por una defectuosa notificación, no
CAP. XXI puede afectar el derecho del administrado de acceder a la justicia. La jurispru-
dencia y la doctrina, en especial la extranjera, ha señalado que en tales casos
CAP. XXII
corresponde al órgano administrativo ante el cual se interpuso el recurso, remitir
CAP. XXIII para su decisión al órgano que sea efectivamente competente.
CAP. XXIV
5.1. Saneamiento de notificaciones defectuosas
CAP. XXV
No obstante lo anteriormente expuesto, la Ley establece mecanismos a través
CAP. XXVI de las cuales pueden sanearse o convalidarse las notificaciones defectuosas a
través de acciones del administrado. En tal sentido, la notificación defectuosa
CAP. XXVII

CAP. XXVIII
998 Artículo 26º de la Ley.
CAP. XIX
999 Artículo 24º, inciso 24.2 de la Ley.
1000 Morón Urbina, Comentarios a la Ley del Procedimiento Administrativo General, cit., p.
189.

368 LA EFICACIA DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS: NOTIFICACIÓN y PUBLICACIÓN


CHRISTIAN GUZMÁN NAPURÍ

por omisión de alguno de sus requisitos de contenido, surtirá efectos legales CAP. I
a partir de la fecha en que el interesado manifiesta expresamente haberla
recibido, si no hay prueba en contrario1001. CAP. II

Asimismo, se tendrá por bien notificado al administrado a partir de la realización CAP. III

de actuaciones procedimentales del mismo que permitan suponer razonable- CAP. IV


mente que tuvo conocimiento oportuno del contenido o alcance de la resolución,
o interponga cualquier recurso que proceda. No se considera tal la solicitud de CAP. V

notificación realizada por el administrado, a fin que le sea comunicada alguna CAP. VI
decisión de la autoridad1002.
CAP. VII

CAP. VIII

CAP. IX

CAP. X

CAP. XI

CAP. XII

CAP. XIII

CAP. XIV

CAP. XV

CAP. XVI

CAP. XVII

CAP. XVIII

CAP. XIX

CAP. XX

CAP. XXI

CAP. XXII

CAP. XXIII

CAP. XXIV

CAP. XXV

CAP. XXVI

CAP. XXVII

CAP. XXVIII

CAP. XIX
1001 Artículo 27º, inciso 27.1 de la Ley N.º 27444.
1002 Artículo 27º, inciso 27.2 de la Ley N.º 27444.

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