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Alkahest

El alkahest era un hipotético disolvente universal buscado por los alquimistas que, según creían, podía disolver todos los metales reduciéndolos a su forma primitiva. Se creía que era una sustancia capaz de actuar sobre las formas astrales de todas las cosas y disolverlas. La palabra deriva de términos árabes y fue descrita por primera vez por Paracelso y van Helmont en el siglo XVII.

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Alkahest

El alkahest era un hipotético disolvente universal buscado por los alquimistas que, según creían, podía disolver todos los metales reduciéndolos a su forma primitiva. Se creía que era una sustancia capaz de actuar sobre las formas astrales de todas las cosas y disolverlas. La palabra deriva de términos árabes y fue descrita por primera vez por Paracelso y van Helmont en el siglo XVII.

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Alkahest

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El alkahest es el nombre que se le daba a un hipotético disolvente universal
cuya existencia era proclamada por la alquimia. Este concepto se remonta a la
segunda mitad del siglo XVII. La palabra, que Paracelso derivó a partir de la
palabra árabe alkali, es retomada por Jan Baptista van Helmont. Según la
receta de Paracelso el alkahest se componía de cal, alcohol y carbonato de
potasio.
Según los alquimistas el alkahest era un elemento capaz de disolver todos los
metales, y por el cual todos los cuerpos terrestres podían reducirse a su ser
primitivo, o materia original (éter), del cual estaban formados. Según sostenían
los alquimistas, era una potencia que obraba en las formas astrales (o almas)
de todas las cosas y capaz, por consiguiente, de disolverlas.

Agua regia
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Agua regia utilizada para limpiar probetas.

El agua regia (del latín aqua regia,


"agua regia") es
una disolución altamente corrosiva y fumante,
de color amarillo, formada por la mezcla
de ácido nítrico concentrado y ácido clorhídrico concentrado, en una proporción
de una a tres partes en volumen.1
Es una de las pocas mezclas capaces de disolver el oro, el platino y el resto de
los metales. Fue llamada de esa forma porque puede disolver aquellos
llamados metales regios, reales, o metales nobles. Es utilizada en algunos
procedimientos analíticos. El agua regia no es muy estable, por lo que debe ser
preparada justo antes de ser utilizada.

y desplazamiento del equilibrio


Aunque el agua regia disuelve dichos metales, ninguno de sus ácidos
constituyentes puede hacerlo por sí solo. El ácido nítrico es un
potente oxidante que puede disolver una cantidad minúscula (prácticamente
indetectable) de oro, formando iones de oro. El ácido clorhídrico, por su parte,
proporciona iones de cloruro, que coordina a los iones de oro, sacando el oro
de la disolución. Esto permite que siga oxidándose el oro, por lo que el oro
acaba disolviéndose.
El agua regia es un disolvente poderoso debido al efecto combinado de los
iones H+, NO3-, y Cl- en disolución (la oxidación se favorece por la capacidad
complejante del ion Cl-2). Los tres iones reaccionan con los átomos del oro, por
ejemplo, para formar agua, dióxido de nitrógeno y el ion complejo estable
tetracloroaurato (III) (AuCl4-), que permanece en disolución.1

Historia.
El ácido clorhídrico fue descubierto alrededor del año 800 por
el alquimista persa Jabir ibn Hayyan (Geber), por la mezcla de la sal
común con vitriolo (ácido sulfúrico). La invención de Jabir, que logró disolver el
oro en agua regia, contribuyó al esfuerzo de los primeros alquimistas en su
búsqueda de la piedra filosofal.
El alquimista alemán Andreas Libau (1549-1616), conocido por el nombre
latinizado de Libavius, publicó el libro Alquimia en 1597, en el cual, aparte de
describir los logros medievales en alquimia, describe por primera vez el
proceso de elaboración del agua regia.

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